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Servicio de Interpretación de las Altas Cumbres de Sierra Nevada | Capileira – Alpujarra

El Servicio de Interpretación Ambiental de la Zona de Altas Cumbres de Sierra Nevada facilita elconocimiento de las características más relevantes de este entorno privilegiado, el PARQUE NACIONALY NATURAL DE SIERRA NEVADA, ofreciondole un agradable paseo por la historia,medio físico, paisaje y biología de la parte alta del macizo Mulhacen.

El servicio consiste en un recorrido guiado en microbus. Parte del municipio de CAPILEIRA en LA ALPUJARRA, (punto de información del Parque, frente al ayuntamiento), en pleno corazón de la Alpujarra Granadina. El final del trayecto es en la zona conocida como CASCAJAR NEGRO, fantástico mirador sobre el Valle de Trevelez y del Valle del Poqueira, con vistas a la majestuosidad de las altas Cumbres de Sierra Nevada, las sierras del entorno y, en días despejados, al mar mediterráneo. Desde estos puntos puede realizar multiples itinerarios y disfrutar de hermosas vistas. Si desea más información la puede obtener en el propio microbús, gracias a las Charlas educativas y formativas de Francisco Marin (Paco), en el area de Estancia y Control de la Hoya del Portillo y en el Puntode Información de Capileira.

Horarios de TRAYECTO CAPILEIRA- CASCAJAR | de Lunes a Domingo

Salida desde CAPILEIRA Salidas desde CASCAJAR NEGRO
08:30 09:45
11:00 12:15
15:00 16:15
17:30 18:45

INFORMACION Y RESERVAS A:

  • +34 671 56 44 06
  • www.reservatuvisita.es
  • siacsur@gmail.com
  • Importante Ficha de Seguridad en PDF

Eugenio Salguero y las cabañuelas en Capilerilla

El agua cae en una pequeña finca situada a la entrada de Capilerilla, junto a Pitres, en plena Alpujarra. Eugenio Salquero riega su almáciga.-o simentera- con el sistema de careo que a lo largo de miles de años ha convertido La Alpujarra en un vergel: Guía el agua para regar, primero, y que se filtre, después.

Eugenio tiene mas de 85 años y, cuando llega agosto, antes de la salida del sol, toma papel y lápiz y observa el cielo. Hace cabañuelas o, lo que es lo mismo, con métodos tradicionales intenta predecir el tiempo atmosférico a largo plazo. Las nubes, el viento, el agua, las estrellas, y hasta si se ve o no el mar desde la Sierra le hablan del tiempo que habrá, mes a mes, durante el próximo año a la manera que lo hacía su abuelo. «El clima está muy mal. La gente como yo lo observa. Las estrellas Cabrillas, que eran siete, han desaparecido. Muchas estrellas han desaparecido. Luceros también han desaparecido. Todo esto es de la contaminación que hay», zanja.

Aunque, como cada día, se ha levantado a las seis para atender a gallinas, conejos, cerdos y mulas, ahora se mueve azada en mano como un bailarín de claqué. Hablamos durante varias horas sobre por qué hace agricultura ecológica por convicción «todos los venenos que le ponga a la tierra me los como yo», sobre cómo este año hay más agua y fuentes, acerca de por qué y cómo reproduce sus semillas y su avena autóctona, por qué usar mulos y vacas para labrar, y distintos aperos. Durante años Eugenio estuvo muy atento a cada detalle de riego y para que no caiga en el olvido antes de marchar me lee un pedazo de su Constitución y su ley.

Abandono Capilerilla saciada de comer y beber viandas y vino hechos a la manera de siempre, y le doy las gracias.

LAS CABAÑUELAS son el método tradicional para predecir el tiempo a largo plazo y mes a mes. Se basan en la tradición heredada y la experiencia del experto, que suele ser un hombre de campo. En España se usó este sistema hasta mediados del siglo pasado pero ya apenas se utiliza. El experto en cabañuelas observa los primeros 24 días de agosto para pronosticar el tiempo de los siguientes doce meses; los primeros doce días pronostican los meses desde agosto y los siguientes doce sirven para hacer el cálculo es al revés.

Trabajando en el campo para seguir viviendo de la forma más natural, Eugenio Salguero Quirantes, conocido también como el ‘Hombre del Tiempo’ de Capilerilla, comenzó a ayudar a su familia hace ocho décadas, Vive de la forma más natural y menos artificial y se llama Eugenio Salguero Quirantes, nacido hace 88 años en el pueblo de Capilerilla, llamado hasta hace décadas Capilerilla de Ferreira, anejo del municipio alpujarreño de La Taha. Eugenio, como se encuentra bien de salud y no le gusta estarse quieto sigue trabajando en el campo para no perder la costumbre y consumir productos naturales y ecológicos. Eugenio, el ‘Hombre del Tiempo’ de Capilerilla, tiene dos hijos, cuatro nietos y una biznieta. Su señora Isabel falleció en 1977.

Eugenio pudo ir a la escuela quince noches nada más porque empezó a trabajar en la agricultura a los ocho años. Quince meses después comenzó a guardar ovejas en la sierra. Su padre se llamaba Manuel y su madre Carmen. Eugenio es el mayor de seis hermanos. Hizo la mili en Granada solo seis meses por ser excedente de cupo.

Eugenio Salguero casi siempre ha trabajado en el campo y en la ganadería. Cuando tenía 27 años y un mes de edad contrajo matrimonio. A Alemania se fue a trabajar a una fábrica de materiales en 1962 y allí estuvo dos años y nueve meses. Eugenio volvió a su terruño al tener conocimiento que su mujer, había enfermado. Eugenio, aparte de labrar sus fincas, algunas de viñedos, ha llegado a tener 29 vacas, entre otros animales. Ahora sigue teniendo mucho campo, una bodega familiar, dos mulos, seis cabras y un macho, una perra llamada ‘Leona’, varios gatos y gallinas ponedoras.

También, el ‘incansable’ Eugenio, tiene por costumbre cebar y poner grandes y hermosos en la cuadra de su vivienda del tiempo de los moriscos, cuatro lechoncillos adquiridos en una granja de Pinos del Valle. En el mes de mayo los suele comprar y en Navidad los suele sacrificar para el gasto de la casa y para su familia. Los marranos, que suelen pesar cada uno unas veinte arrobas, son alimentados con productos del campo. Además, Eugenio, predice el tiempo a través de las cabañuelas. Mirando al cielo sabe desentrañar los misterios del tiempo atmosférico. Eugenio espera que este año llueva bastante según las cabañuelas.

“En Capilerilla residen pocas personas, pero antes –según Eugenio- residían cerca de 200 personas. Yo recuerdo cuando iban a la escuela de mi pueblo 23 niños. Luego, la escuela se convirtió en una ermita y la casa de la maestra en la vivienda de un extranjero. También, cuando yo joven había un bar que vendía comestibles, una iglesia con torre pero ya sin techo, pastores y muchos agricultores. También, a los dos años de finalizar la Guerra Civil, se llevaron a Pitres las piedras del recinto religioso de Capilerilla para arreglar algunas casas y la iglesia. En aquellos tiempos los vecinos de Capilerilla se alumbraban con candiles y velas. Las mujeres lavaban la ropa en el lavadero y, entre otras cosas, las fiestas se celebraban y se siguen realizando en honor a nuestro patrón San Francisco de Paula».

La tierra desnuda en La tarde de 24 horas rtve | Rafael Navarro de Castro

Rafael Navarro de Castro relata el último siglo de la historia de España en «La tierra desnuda», una mirada reivindicativa de los valores rurales

«Una excelente novela sobre la historia de la España rural del pasado siglo, de una España tan auténtica como olvidada. Una novela que nos recuerda el vínculo entre la naturaleza y los seres humanos.»
Manuel Vilas

Decía Luis Buñuel que en su pueblo, en la provincia de Teruel, la Edad Media había durado hasta bien entrado el siglo xx. Algo así sucede en el escenario de esta novela, un lugar que puede ser casi cualquiera en la España interior. Allí nace, al mismo tiempo que la Segunda República, un niño llamado Blas. Y en el mismo lugar muere, ochenta años después, sin ser consciente de que se lleva a la tumba una forma de vida milenaria. Él es el último. Nadie más sigue sus pasos. Blas sabe de animales, de viñas y tomates, sabe cuidar de su familia y sabe también guardarse unos cuantos secretos.

La vida de Blas, una historia corriente que el río del tiempo ha hecho ya única, es la historia de España en el último siglo. Contada con las manos manchadas de esa tierra desnuda sobre la que vivió toda una sociedad rural, se dirige a esa parte de nosotros que no se resigna a vivir entre ladrillos. Y seguramente el lector reconocerá esas voces y esos paisajes y sin duda le sonarán a verdad, a vida y a una memoria imprescindible.

Un debut con ecos de Delibes y Chirbes.
Una novela que nos conecta con la memoria compartida de todo un país.

«Un canto pasional, hondo y antinostálgico a una España extinta y salvaje.»
Sergio del Molino

El Califato de Córdoba, «un Estado con todas sus letras»

El Califato de Córdoba «fue un Estado con todas sus letras», dispuso de una administración centralizada, de una «gran concentración de talento intelectual» y su capital fue la mayor ciudad de Occidente en el siglo X, según Eduardo Manzano Moreno, quien descarta que el esplendor omeya fuese un mito.

La fama de la Córdoba omeya llegó a Alemania, donde una monja dijo aquello de que Córdoba era «La perla del mundo», ha dicho a Efe el historiador Manzano Moreno, profesor de Investigación en el Instituto de Historia del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) y autor de «La Corte del Califa. Cuatro años en la Córdoba de los Omeyas» (Crítica).

Esos cuatro años son los que van de 971 a 975, según Moreno Manzano, «los del más alto esplendor del Califato y en los que el califa ejerce tanto el poder como la autoridad y la legitimidad religiosa, con el control de la fiscalidad, el ejército y la administración general».

La principal fuente para escribir este estudio ha sido un fragmento de una crónica que recoge los anales de esos cuatro años y suponen «un relato muy detallado» en 130 folios a cargo del secretario personal del califa al-Hakam II, quien entre otras obras, acometió la ampliación de la Mezquita y las mejoras de la ciudad palaciega de Madinat al-Zahra, que comenzó a construirse durante su juventud.

La Córdoba de al-Hakam II tenía 80.000 habitantes, entre ellos numerosos juristas, médicos y astrólogos, pero también artesanos que hicieron posible las grandes obras, y Al-Andalus era una sociedad con un gran crecimiento urbano, como el que también experimentaron durante la segunda mitad del siglo X ciudades como Sevilla, Valencia, Denia, Tortosa y Toledo.

«Mientras más se investiga, más asombra la complejidad del Califato Omeya», ha confesado Manzano Moreno al afirmar que los reinos cristianos no alcanzaron un desarrollo semejante, como tampoco lo hicieron las ciudades cristianas de Barcelona, León o Pamplona.

El Califa disponía de un grupo de visires, cada uno de los cuales disponía de un cometido específico con responsabilidades bien delimitadas, la administración y la fiscalidad estaban centralizadas y había un poder judicial bien definido, del que dependía, entre otras tareas, la inspección de los mercados.

«Córdoba fue una sociedad multicultural y en ese tipo de comunidades las gentes interactúan, los cristianos traducen al árabe los Evangelios y los judíos asimilan la cultura árabe», según Manzano Moreno, quien ha advertido que «también existían los esclavos y las mujeres estaban excluidas de los espacios públicos».

El historiador cree «un error» considerar que aquella convivencia o coexistencia pueda servir de ejemplo para el presente porque se trata de situaciones históricas no equiparables y porque, entonces, tanto cristianos como judíos tenían un estatus social inferior a los musulmanes.

Manzano Moreno ha descrito la Corte del Califa como «un lugar muy ordenado, en el que todo era registrado, con protocolos muy bien establecidos; pero por debajo estaba la realidad de las luchas de poder y una Administración con muchos problemas, como el de los recaudadores de impuestos que pedían más de la cuenta», llevados por la corrupción.

A diferencia de su padre y del posterior Almanzor, al-Hakam II optó por la diplomacia con los reinos cristianos para preservar la paz en el interior de Al-Andalus, aunque desarrolló campañas militares en el norte de África.

También fue un hombre extraordinariamente culto que poseyó una gran biblioteca con obras de autores judíos, preocupado por contribuir a la prosperidad de sus súbditos y por su sucesión, ya que, aquejado de mala salud, no pudo evitar que su hijo fuese califa siendo menor de edad, lo que supuso una irregularidad y uno de los elementos disolventes del periodo omeya, que duró casi cien años.

Fuente: EFE y diario Vasco

Mariano Bertuchi Nieto

Mariano Bertuchi Nieto (Granada, 6 de febrero de 18842​ – Tetuán, 20 de junio de 1955) fue un pintor español que desarrolló la parte más relevante de su carrera profesional en el protectorado español de Marruecos. Se le considera el pintor por antonomasia del protectorado, así como el responsable de fijar la imagen de Marruecos en España a partir de mediados del siglo XX. Además de pintor, fue también funcionario con amplias responsabilidades en la gestión cultural dentro de la administración colonial española en Marruecos. En 1928 fue nombrado inspector jefe de los servicios de Bellas Artes del Protectorado y se estableció en Tetuán, donde permanecería hasta su muerte. También dirigió e impulsó diversas instituciones culturales y de conservación del patrimonio, como el Museo Marroquí (hoy Museo Etnológico de Tetuán), la Escuela de Artes Marroquíes o la Escuela Preparatoria de Bellas Artes, hoy Instituto Nacional de Bellas Artes, en la misma ciudad. Su labor como funcionario colonial fue trascendental en las labores culturales del Marruecos español. Continue Reading








JOSÉ MARÍA MOYA RIVAS

Nació en Alcolea en 1887, en el seno de una familia humilde, y falleció en 1957. A los quince años escribía versos y a los dieciocho empezó, a publicar artículos en periódicos y revistas bajo el seudónimo «El hombre gris«. Fue redactor del periódico almeriense «La Crónica meridional» y del «Diario de Almería» y colaborador en otros medios, así como en «La voz de España» de Brasil. Continue Reading








Cobertizo Viejo, La Zubia | Zawiya | زاوية

La zawiya de Darabenaz contaba con una almunia, una necrópolis, varias casas y un morabito. La almunia del siglo XIII, tras la conquista castellana pasó a manos del marqués del Cenete. Se convirtió en una casa palacio que, posteriormente, abandonó para trasladarse al Castillo de la Calahorra. Esta almunia es actualmente la Casa de la Marquesa. Continue Reading








Al Mutamid, el príncipe de los poetas

Probablemente la vida de Al Mutamid sea una de las más interesantes que nos ha dejado la historia de Al Andalus, hijo de Al Mutadid, emir que hacía cestas y floreros con los cráneos de sus enemigos, heredó antes que la Taifa de Sevilla el amor por la poesía convirtiéndose en mecenas y protector de varios intelectuales y poetas que le demostraban su talento.


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Trevélez

Trevélez es uno de los pueblos que se conocen algo de la ciudad de Granada. Es un pueblo pequeñito, de unos 900 habitantes, lo que le hace ser muy acogedor y casi todas las familias que viven en el pueblo se conocen y ayudan (para qué negarlo, también se cotillea más). Continue Reading








Santander, La Torre del Oro

La gran gesta que narramos hoy se remonta a los tiempos de la conquista cristiana de Sevilla por parte de Fernando III, apodado el Santo, situándonos en el año de 1248. Tenían los castellanos -desde verano del año anterior- completamente cercada Isbiliya por todos sus lados, situándose los campamentos cristianos desde la actual Barqueta hasta Tablada, pero el largo asedio no se conseguía traducir en la rendición musulmana de la joya del sur peninsular, Isbiliya. Continue Reading








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