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Una mezquita perdida, un aljibe olvidado. La Casa de las Veletas, Museo de Cáceres.

Una mezquita perdida, un aljibe olvidado. La Casa de las Veletas, Museo de Cáceres.

Cuando llegué a casa, mi madre cantaba “Dos gardenias para ti”, lo recuerdo perfectamente. Yo tenía 10 años, regresaba feliz del colegio. Aquella mañana, el maestro, sin previo aviso, había decidido sacarnos de la escuela y llevarnos de excursión a un lugar fascinante. Se lo agradeceré siempre. Quizás la emoción intensa del descubrimiento y la pasión por la Arqueología, el Arte y la Historia se introdujeron en mí ese día, quizás el acceso a un mundo desconocido, sorprendente y misterioso despertó impulsos dormidos, o puede que, sin darme cuenta, se abriera una puerta que aún se mantiene de par en par, una puerta que permite el tránsito a mundos pasados pero todavía presentes en nosotros. Si alguien me hubiera dicho entonces que en el futuro realizaría en el aljibe de la Casa de las Veletas, en el Museo de Cáceres, un trabajo de investigación encargado por el Ministerio de Cultura, no lo habría creído. Así se construye la vida, ella teje sus hilos mientras nosotros hacemos otros planes. En 2003, la cantante brasileña Maria Rita, hija de Elis Regina, realizó una actualización electrónica de “Dos Gardenias para ti”, tema interpretado tantas veces por Machín y Omara Portuondo, entre otros. Iniciemos el post con ella, puede que no le guste esta versión a mi madre…

El casco histórico de Cáceres asombra por diversas razones. Algunas, como la espectacularidad del conjunto conservado, son obvias; otras, son menos conocidas pero igualmente sorprendentes. Entre estas últimas hay que señalar la escasez de estudios monográficos, tanto del núcleo intramuros, como de sus monumentos más destacados. ¿Cómo es posible que la “ciudad antigua”, la “Parte Antigua”, en expresión local, haya generado tan escasa literatura científica? Es una pregunta difícil de responder. Diversos motivos se entrelazan hasta configurar esta realidad, entre ellos habría que citar la escasísima o nula (dependiendo de los años) inversión pública en investigación, conservación y gestión de su Patrimonio, el incomprensible desinterés de la comunidad científica y el peso desmesurado de las opiniones vertidas por eruditos del pasado hasta condicionar no sólo el imaginario popular y sus “mitos” urbanos, sino también las líneas argumentales de los estudiosos, dedicados a caminar una y otra vez por los caminos ya andados sin plantearse si la senda es la correcta.

Fruto de la repetición constante de ideas preconcebidas, la mayoría no contrastadas o carentes de toda base científica, generación tras generación han sido elaboradas teorías variopintas, más o menos ingeniosas, con las que se ha pretendido explicar el origen y la evolución histórica de la ciudad, así como el significado y la funcionalidad de sus inmuebles más importantes.

Un edificio que ejemplifica como pocos lo dicho es la Casa de las Veletas, sede del Museo de Cáceres. En su subsuelo se ubica el archiconocido aljibe, adjetivado tradicionalmente como “hispanomusulmán”, epíteto poco adecuado que merecería una larga reflexión independiente en la que hoy no voy a adentrarme. Son tantas y tan poco afortunadas en su mayoría las cosas que se han dicho y que se siguen diciendo sobre el aljibe, en particular, y sobre el Palacio de las Veletas, en general, que intentar desmontarlas sobrepasaría con mucho los límites de este artículo; además, lo haría tan tedioso que pocos se atreverían a proseguir su lectura. Por ello voy a exponer de forma sucinta los datos disponibles gracias a la intervención efectuada sobre el aljibe que tuve la oportunidad de coordinar durante el año 2007. Dichos datos y las conclusiones a las que conducen no han sido aún publicados, su divulgación en este medio ayudará a hacer más comprensibles los resultados obtenidos y, espero, a evitar la propagación de ciertas ideas acientíficas nacidas del sueño de la razón (ese que según Goya produce monstruos) que generan confusión en la opinión pública.

El trabajo fue realizado por un amplio y cualificado equipo de profesionales de la empresa ARQVEOCHECK, que durante varios meses llevaron a cabo tareas tan diversas como: estudio del subsuelo y de los muros mediante georradar, análisis fisico-químico de muestras en laboratorio especializado, lectura estratigráfica paramental, investigación histórica, sondeo arqueológico en el patio y consulta archivística.

El georradar, que es una herramienta de prospección del subsuelo o de otras superficies mediante impulsos electromagnéticos, no invasiva ni destructiva, permitió determinar que la construcción no es subterránea y no se edificó sobre roca, como sucede con casi todos los aljibes, sino sobre unos rellenos de naturaleza antrópica superiores al metro de espesor. Asimismo facilitó la comprensión de los muros al poder “mirar” más allá de su piel exterior.

Fueron tomadas muestras para su análisis en laboratorio mediante diversos métodos tanto físicos como químicos, fruto de los cuales se puso de manifiesto que los morteros originales que revistieron la edificación carecen de las propiedades adecuadas para el almacenamiento de agua, siendo disgregados por su presencia continuada. Además, se detectaron pinturas solubles en agua de colores blanquecino y rojizo y, muy importante, restos de decoración aplicada mediante placas de cal sobre las enjutas y el intradós de los arcos, decoración totalmente degradada por la acción del agua hasta convertirla en una masa irreconocible formalmente. Por último se detectó la presencia de un acabado uniformador del conjunto fruto de las reformas contemporáneas.

La lectura estratigráfica muraria, o lectura de paramentos, es una técnica de investigación arqueológica utilizada para el estudio de la arquitectura. Su aplicación en el aljibe fue realmente complicada dado que el edificio está totalmente revestido. Pese a ello, pudieron definirse diversas técnicas y materiales que abrieron la posibilidad de establecer una secuencia de la evolución constructiva del inmueble que, grosso modo, se establece del siguiente modo:

– El edificio fue construido inicialmente sin bóvedas, o al menos con bóvedas diferentes a las que hoy pueden contemplarse (una huella que recorre la totalidad de los muros noroeste y sureste, por encima de la cota máxima de inundación, permite comprender la altura del edificio). El edificio primitivo fue dotado de decoración en los arcos, decoración aplicada de cal que confirma un uso no hidráulico de la construcción.

– Una gran reforma puso fin al uso para el que fue concebida la construcción inicial, siendo convertido en aljibe. En este momento (segunda mitad del siglo XII), se sellaron las juntas murarias (pared-pared y pared-suelo) mediante boceles; los lienzos noroeste y sureste fueron recrecidos y se alzaron las esbeltas bóvedas que hoy cubren las cinco naves con las que se corona el edificio.

– Tras años de abandono se recupera su uso como aljibe, siendo utilizado para abastecer la población a fines del siglo XV, momento en el que debió construirse, sobre los restos de la arruinada alcazaba almohade, una casa fuerte con autorización regia de Enrique IV.

– Entre los siglos XVI y XVIII, la antigua casa fuerte bajomedieval se convierte en palacio dando lugar a la actual Casa de las Veletas. Siguiendo la normativa real, los vecinos de Cáceres pudieron seguir abasteciéndose del aljibe, al que accedían por una puerta creada con tal fin, hoy desaparecida. En la esquina Norte del aljibe se construyó una pequeña estancia separada para separar el agua accesible al vecindario de la exclusiva de los propietarios de la casa.

– Después del “descubrimiento” de la edificación, pasado un largo tiempo de abandono, el aljibe fue sometido a diversas reparaciones y reformas fruto de las obras realizadas durante la primera mitad del siglo XX, algunas de ellas encaminadas a convertir la Casa de las Veletas en Museo Provincial. Se trata de reformas de carácter más “estético” que estructural, con las que se “homogeiniza” el aspecto general del conjunto dotándolo de una gama cromática acorde con lo esperado para un aljibe; se eliminó la estancia existente en la esquina norte y se dotó de un acceso escalonado que permitiera la bajada al inmueble.

– Durante la segunda mitad del siglo XX tuvieron lugar pequeñas reformas. Éstas se relacionan con reparaciones de escasa entidad en un intento por perpetuar y mantener el edificio en uso y apto para la visita.

La gran cantidad de datos novedosos obtenidos nos obligaron a replantearnos las hipótesis de trabajo iniciales, muchos de ellos enviaban directamente a la papelera las ideas que teníamos sobre el aljibe, ideas preconcebidas heredadas de la tradición. La información apuntaba en una dirección radicalmente nueva, revolucionaria, capaz de convertir el aljibe de las Veletas en algo muy diferente de lo que nos habían enseñado y repetido en tantas ocasiones. Por ello, apoyados en el amplio volumen de datos de carácter científico, objetivos, realizamos una reinterpretación de la construcción que ha dado lugar a una teoría bien aceptada en ámbitos académicos y, curiosamente, controvertida a nivel popular. La expongo rápidamente.

Durante época Omeya, posiblemente durante la fase emiral, se erigió una construcción hipóstila no vinculada a uso hidráulico, hecho que evidencian tanto las decoraciones de las que estuvieron dotados los arcos y el magnífico acabado constructivo, como algunas pinturas que cubrían los paramentos cuyos pigmentos son solubles en agua. La pregunta que ha de formularse es: ¿si no se trata de un aljibe, qué tipo de construcción fue?

Dada la disposición formal del edificio y el contexto temporal y espacial en el que fue levantado, no puede establecerse una funcionalidad distinta a la de mezquita, sus dimensiones y calidad constructiva sólo podrían relacionarla con una edificación de carácter áulico, de la que carecería Cáceres en ese momento histórico. La supuesta relación con unos baños, como han propuesto algunos, resulta inapropiada teniendo en cuenta que no hay elemento alguno que ayude a establecer esta vinculación. Así pues, tendríamos un edificio complejo del que, aunque muy transformado, ha llegado una de las estancias principales: la sala de oración. Esta sala se construyó de una sola vez y sin apariencias de haber sufrido ampliaciones, aunque sí numerosas modificaciones a posteriori. La edificación está orientada hacia el sureste, algo muy propio de las mezquitas del período Omeya en al-Andalus, situándose hacia esa dirección el muro de la qibla. En dicho muro se abriría el nicho (o se dispondría una placa) destinado a dirigir la oración, el mihrab, estructura no visible pues debió ser desmontada, sellándose su emplazamiento mediante un nuevo muro en el proceso de conversión del espacio en aljibe. Las cinco naves en que la construcción es fragmentada por las galerías arcuadas son perpendiculares a la qibla (algo muy característico en las mezquitas de al-Andalus), sobre ellas se dispondría una cubierta de madera, luego sustituida por el sistema de abovedamiento situado a una cota más elevada. Los cuatro arcos que formaban cada una de las arquerías, estarían decorados con placas realizadas mediante moldeado previo, placas que se adherirían sobre los morteros aún frescos. Desde la sala de oración debe accederse al sahn, patio que conecta ésta con el exterior, con la calle, quizás situado hacia el noroeste.

La siguiente pregunta a la que hay que responder es: ¿cómo una mezquita se convierte en aljibe? La historia del Cáceres islámico, hisn Qasr As, se divide en dos etapas perfectamente definidas: una larga primera fase extendida desde los tiempos de la invasión islámica hasta la conquista cristiana de Coria (1142); y una segunda dispuesta entre la toma de Coria y la anexión de la ciudad al reino de León (1229). A lo largo del primer período la población no pasaría de ser un emplazamiento fortificado más de los muchos existentes, por el contrario, la segunda etapa se correspondería con un momento de notable protagonismo del asentamiento en tanto que plaza fronteriza, perdidas ya Coria (Quriya), Plasencia (Ambroz) y otras poblaciones situadas al norte del río Tajo. Fruto precisamente de su posición en vanguardia, Cáceres es refortificada y dotada de un impresionante complejo defensivo que puede ser considerado como de los más avanzados desde el punto de vista poliorcético de su época.

Es en este momento de gran inestabilidad militar, de cercanía de la frontera con portugueses, leoneses y castellanos, cuando los almohades realizan enormes esfuerzos para convertir Cáceres en un bastión infranqueable, que frenara el avance cristiano hacia el Sur. Motivado por esas circunstancias, y en pleno proceso de reestructuración tanto de la muralla urbana como de la alcazaba, la antigua mezquita mayor fue totalmente reformada, siendo transformado su uso para convertirla en un aljibe. En primer lugar, en tanto que la orientación del templo no era canónica para los almohades, quienes derriban numerosas mezquitas en al-Andalus por tal motivo; en segundo lugar, por la necesidad de contar en la alcazaba con una cisterna suficientemente capaz de abastecer a la numerosa tropa que defendería la ciudad y a los que llegaban camino de las razzias a territorio cristiano.

La antigua mezquita, quizás maltrecha durante el breve período en que la población fue ocupada por tropas leonesas (entre 1170 y 1173), sufrió modificaciones estructurales y fue incorporada a la alcazaba, que ahora ocuparía una zona mayor a la inicial. Las cubiertas de madera, fueron sustituidas por esbeltas bóvedas en las que se abrieron luceras para permitir tanto la llegada del agua, proveniente de las cubiertas de los edificios vecinos, como para facilitar su acceso mediante cubos. Los muros testeros (SE y NO) fueron recrecidos y se sellarían el nicho del mihrab y la puerta de acceso al sahn; los paramentos perimetrales y la solería fueron impermeabilizados y boceles de media caña sellarían las juntas. También se construyó una escalera en la nave SW para facilitar el acceso desde la alcazaba. El edificio se llenó de agua y las galerías arcuadas fueron cubiertas, comenzando así el proceso de degradación de unas estructuras no adecuadas para estar en un medio líquido; especialmente la decoración aplicada sobre los revestimientos se adentró en un proceso de degeneración imparable hasta nuestros días que ha dejado irreconocibles los únicos restos supervivientes.

A pesar de los denodados esfuerzos almohades, la ciudad cayó en manos cristianas definitivamente en 1229. Es factible suponer que, fruto del conflicto, las defensas quedaran muy maltrechas, especialmente la alcazaba y su entorno inmediato, que debieron ser literalmente echados por tierra. El aljibe se salvaría del arrasamiento general en tanto que en este momento sería una estructura semisubterránea (recordemos que inicialmente se alzaría por encima de la cota de uso convencional del resto de la población, apreciándose, por tanto, un notable cambio en la topografía de la zona). No sería hasta dos siglos más tarde cuando el aljibe sería recuperado e integrado en nuevas construcciones, primero una casa fuerte, y más tarde un palacio, germen de la actual Casa de las Veletas, construcciones que perpetuarían su uso como aljibe y que llevarían a cabo sobre él intervenciones puntuales para mantenerlo en funcionamiento como contenedor de agua.

Toda la información, ampliamente desarrollada, formó parte del conjunto de estudios previos a las obras de restauración y reforma del Museo de Cáceres, tristemente paralizadas desde 2011. En ese año, falleció el arquitecto adjudicatario, dejando entregado un proyecto básico de obras y musealización. Durante estos tres años la Subdirección de Museos Estatales de la Dirección General de Bellas Artes no ha resuelto el problema legal derivado de una adjudicación a una persona fallecida, barajándose la posibilidad de realizar un nuevo concurso público. Desde entonces, la inversión planificada para las obras se ha congelado y el montante económico previsto se ha reducido a la mitad, de los 8.000.000 iniciales a 4.000.000 de €. En este tiempo se han completado la reforma del Museo Arqueológico Nacional y la ampliación del Reina Sofía, quizás con parte del dinero que debería haber llegado a Extremadura.

Mientras tanto, el Museo de Cáceres espera. Lleva décadas esperando. La paciencia parece que se ha convertido en una de las señas de identidad de una institución cuyas instalaciones claman por una mejora urgente. No sólo es que su magnífica colección arqueológica, etnográfica y artística requieran de un nuevo discurso museográfico, más acorde con las nuevas tecnologías que nuestros tiempos ofrecen, sino que el edificio adolece de problemas estructurales realmente graves, especialmente su mezquita-aljibe, problemas que precisan de una respuesta urgente. Repito, urgente.

El Museo de Cáceres guarda en su interior la memoria colectiva de nuestra tierra, es, por ello, uno de nuestros tesoros más preciados. Por sus salas deambulan cada año en torno a 160.000 visitantes, siendo uno de los atractivos más destacados de la región (es el segundo museo más visitado, después del Museo Nacional de Arte Romano de Mérida). Pese a ser uno de nuestros principales escaparates, la ciudadanía siente que ha sido abandonado a su suerte. Es posible, en parte, que se haya llegado a esta situación por la complejidad del reparto deparado por el Estado de las Autonomías, pues si bien el Museo es de titularidad estatal y las obras le corresponden al Estado, su personal y el mantenimiento dependen del Gobierno de Extremadura. Unos por otros…

El Museo espera con la paciencia de atesorar un legado creado por los siglos; sin embargo, hasta el estoicismo más sereno tiene sus límites. En este caso las fronteras se han superado ampliamente. Las instituciones tienen que actuar ya, dejando la desidia a un lado, nuestra memoria está en juego, el aljibe requiere una intervención valiente e inmediata, los problemas de conservación son más que evidentes.

Fuente

Mezquita de Antequera

j022mu01 Una fundación comienza el proyecto de recuperación de la mayor mezquita rural de España y única en Andalucía, reconocida como BIC por la Junta en el año 2009

El inmueble se encuentra justo en el centro geográfico de Andalucía, a unos 24 kilómetros de Antequera

Una fundación recuperará la conocida como mezquita de Antequera, única rural de Andalucía y declara Bien de Interés Cultural en el año 2009 por la Junta de Andalucía. Este espacio, cuyas dimensiones sorprendieron desde el principio a los investigadores hace años, está en unos terrenos privados situados a unos 24 kilómetros de Antequera, estratégicamente cerca de Campillos, Sierra de Yeguas y Fuente de Piedra, en pleno centro de Andalucía.

El monumento ha estado durante años camuflado como un antiguo cortijo y fue descubierto de manera casual en 1982. Prácticamente desde entonces se ha ido deteriorando hasta encontrarse en un estado de abandono que preocupa a sus propietarios, que ahora afrontan con ilusión el proyecto de recuperar la que, por los siglos X y XI, fue una de las mezquitas de mayores dimensiones de Al Andalus. «La fundación llamada Facna está ya lista y hemos pedido presupuesto para la limpieza del lugar, quitar la broza y permitir después que se pueda investigar porque hay muchas cosas que explicar y descubrir de este lugar único», explica Trinidad Torreblanca, una de las propietarias del monumental inmueble y fundadora de Facna.

Las incógnitas sobre este espacio han despertado ya el interés de arqueólogos del lugar y también de expertos del ente autonómico, que ya en 2006 realizaron varios estudios y una publicación sobre los orígenes de esta mezquita rural, que formaría parte de una ciudad que nunca llegó a materializarse. «Todo apunta a que se trata de una mezquita fundacional, es decir, en torno a ella se quería construir una ciudad, especialmente porque está en un cruce de caminos», explica una de las arquitectas del equipo de Granada que redactará el proyecto, Elena Rivas, y que además han realizado un vídeo de presentación donde se hace una reconstrucción virtual de cómo sería la mezquita en su origen.

El asentamiento en su totalidad lo forman una mezquita, su patio y un potente muro rodeando todo el perímetro. Así, la mezquita ocuparía unos 840 metros cuadrados y está datada entre los siglos X y XI, aunque posteriormente fue transformada en vivienda de uso agrario. La mezquita mide en su conjunto 841 metros cuadrados y está formada por una sala de oración de 29 por 16 metros y de un patio de 29 por 13 metros, que tendría una capacidad de hasta 700 personas.

A pesar de su estado de deterioro, aún se mantienen muros de sillares de piedra de más de cuatro metros de altura y varios arcos de herradura totalmente íntegros y especialmente en lo que podría considerarse el acceso al haram. Este último espacio destaca por tener grandes naves separadas por pilares cuyos muros aún conservan los contrafuertes, de 40 ó 50 centímetros de ancho.

Proyecto de conservación

Los trabajos de limpieza comenzarán en los primeros meses del próximo año 2014, al igual que el proyecto de conservación que requerirá de varias fases importantes y muy costosas pero que esperan poder ir ejecutando. «Hay que limpiar y después fijar lo que hay para evitar que siga deteriorándose y desprendiéndose y después dejar que se intervenga en la zona para investigar y conocer más detalles del inmueble», asegura Rivas.

El sueño de los familiares propietarios de la mezquita es poner en valor este espacio y para ello se han puesto en contacto con la Universidad de Málaga, a la espera de una posible colaboración para desarrollar las investigaciones. Del mismo modo, desde la Delegación de Cultura de Málaga han mostrado su apoyo a que se comiencen a despejar los secretos hasta ahora escondidos de la que sería la única mezquita rural de Andalucía.

Preocupación por su estado de deterioro

El monumento ha estado durante años camuflado como un antiguo cortijo y fue descubierto de manera casual en 1982. Prácticamente desde entonces se ha ido deteriorando hasta encontrarse en un estado de abandono que preocupa a sus propietarios que afrontan con ilusión el proyecto de recuperarlo.

Descubrimiento casual de un edificio único en Andalucía

Fue en 1982 cuando Carlos Gozalbes Cravioto buscaba un yacimiento romano en Antequera para la publicación de un libro y encontró la conocida como Mezquita de Antequera. entonces el hallazgo fue calificado como «el descubrimiento más importante de la arqueología medieval en los últimos 50 años». Así, en plena Vega de Antequera, había un antiguo cortijo deshabitado que escondía una joya de los siglos X y XI, la que es hasta el momento la mezquita rural más importante y grande de España. El asentamiento está constituido por una mezquita, su patio y un muro rodeando todo el perímetro. Contaría, según los estudios realizados en 2008, con una capacidad para unas 700 personas. Destacan las tres naves, separadas por pilares, cuyos muros aún conservan los contrafuertes y los arcos de herradura.

Fuente

A veces pensamos que las formaciones naturales más impactantes están muy lejos de nuestro territorio. Así, por ejemplo, pensamos que paisajes cársticos como el Bosque de Piedra de China son cosa solo de la otra punta de mundo, pero resulta que son muy frecuentes en nuestro país. El más destacado de todos ellos es el Torcal de Antequera, una extensión de 20 km2 de curiosas formaciones rocosas que tienen su origen en el Jurásico.

“Antes todo esto de aquí era mar”, diría alguno de los extintos dinosaurios si hubiera llegado hasta nuestros días. Y es que este espacio natural malagueño se encontraba bajo las aguas del mar de Titon hace millones de años. Era, por tanto, parte de un fondo marino en el que se acumulaba una gran cantidad de sedimientos. No obstante, los movimientos tectónicos empujaron esta superficie rocosa hacia la superficie, en un proceso que aún dura a día de hoy. Las sucesivas lluvias, heladas y vientos erosionaron estas formaciones recién emergidas, y así se ha conformado el paisaje actual.

Quienes duden del origen de estas rocas encontrarán una prueba de su veracidad en el inmenso fósil del caparazón de un molusco, similar a un caracol marino, que aún pervive sobre una de las rocas. Este es sin duda uno de los atractivos del Torcal de Antequera, un espacio que hoy en día se considera Paraje Natural y que tiente todas las comodidades de acceso y vistas necesarias para una escapada perfecta.

De este modo, la accesibilidad al Torcal de Antequera está adaptada al gran público, e incluso pueden recorrerlo personas en silla de ruedas o con un carrito de bebé mediante dos senderos: el del Mirador de las Ventanillas y el del Monumento Natural del Tornillo. Además de los adaptados, existen otras dos rutas, la amarilla y la verde. Es bueno saber, además, que se ofrecen visitas guiadas para un mínimo de dos y un máximo de veinte personas, siempre con reserva previa en el apartado de Actividades de la web o por correo electrónico: grupos@torcaldeantequera.com.

Una buena visita al Torcal puede finalizar con un desayuno o merienda en la Cafetería Torcal Alto, un lugar perfecto para degustar la mejor gastronomía de la zona. También es posible dejarse caer por el observatorio astronómico, con actividades abiertas al público para grupos durante todo el año. Deben reservarse con antelación, puesto que es un centro dedicado a la investigación, y el precio de la entrada general es de 8 euros por persona.

Como ves, actividades no faltan en uno de los parajes naturales más impresionantes de nuestra geografía. Si te gusta el senderismo y te apetece una escapada al sur de España, no descartes esta oportunidad.

NATURALEZA ACTIVA POR ANDALUCIA

Esta propuesta de viaje pretende mostrar los enormes atractivos que nos ofrece la El Litoral Atlántico de Andalucía. En unos pocos días, podremos realizar diferentes actividades al aire libre, y a ritmo suave, en impresionantes espacios naturales.

Disfrutar de la brisa atlántica navegando en velero, avistar desde la costa sus extensas playas, dunas y pinares. Recorrer el Espacio Natural de Doñana, Patrimonio de la Humanidad y uno de los humedales más importantes del mundo. Saborear con toda intensidad la belleza de un pueblo marinero andaluz como Isla Cristina, o de los bellos pueblos del Parque Natural de la Sierra de Aracena; donde además podremos avistar especies interesantes de aves y realizar marchas senderistas por castañares y dehesas donde el cerdo ibérico es el auténtico protagonista. Pasear en bicicleta por la desembocadura del Guadiana o navegar en Kayak por las Marismas de Isla Cristina, harán de este viaje una experiencia sin igual.

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Ruta:
DÍA 1. LLEGADA Y VISITA A SEVILLA.
Recogida en Aeropuerto de Sevilla o Estación de Santa Justa y llegada al hotel.
Haremos una visita guiada a Sevilla y a su centro histórico.
La tarde será de tiempo libre, con recomendación de bares de tapas.
El Alojamiento es en Hotel con todas las comodidades en Sevilla.
De manera opcional, ofertaremos la asistencia a un Espectáculo Flamenco.

DÍA 2. DE SEVILLA A ISLA CRISTINA.
Tras el desayuno, nos trasladaremos a Isla Cristina, y empezaremos una ruta senderista guiada por el Paraje Natural de las Marismas de Isla Cristina, dando un paseo por las dunas y los pinares de Isla Cristina.
Visitaremos también el puerto pesquero y la lonja de Isla Cristina (uno de la más importantes España en cuanto a volumen de pesca desembarcada).
Después iremos a ver las salinas (flor de sal), en Isla Cristina.
El Alojamiento es en Hotel con todas las comodidades en Isla Cristina.

DÍA 3. KAYAK POR LAS MARISMAS.
Tras el desayuno en el hotel de Isla Cristina, nos pondremos en marcha para la actividad.
En pleamar y tras un breve cursillo de iniciación al kayak, recorreremos las marismas en Kayak, donde podremos disfrutar de un ecosistema único con numerosos caños y esteros, salinas, etc. y en presencia de una gran variedad de aves. Viejos molinos mareales, el puerto pesquero, rederos y carpinteros de ribera, la lonja… Una travesía muy tranquila con tiempo para relajarnos y disfrutar de este increíble paraje natural.

DÍA 4. ESPACIO NATURAL DE DOÑANA.
Tras el desayuno, y a primera hora de la mañana, saldremos con nuestro guía naturalista a recorrer el Espacio Natural de Doñana (Patrimonio de la Humanidad), uno de los más importantes del mundo en cuanto a su diversidad y último reducto de vida salvaje en la península.
La actividad será de observación de fauna y de los diferentes ecosistemas que lo integran: la marisma, los cotos, las playas dunares…
También haremos una ruta senderista desde la Aldea del Rocío, con su blanca Ermita y sus calles de arena, a las Dunas y Acantilados milenarios del Asperillo, atravesando verdes extensiones de pinares y montañas dunares con más de 100m de altura hasta llega a una playa salvaje donde comeremos.
Se ofrece como actividad opcional un paseo a caballo por la orilla del mar.

DÍA 5. EN BICICLETA HASTA PORTUGAL.
Después del desayuno, nos dirigimos hasta la frontera portuguesa en bici, atravesando las marismas por una vía verde, entre blancas salinas y antiguos molinos mareales.
Al llegar a Ayamonte, pueblo de tradición pesquera y señorial situado a orillas del río Guadiana, embarcarnos con las bicis en el ferry que nos cruzará a la localidad portuguesa de Vila Real de Santo Antonio.
Daremos un paseo por su animada plaza y seguiremos ruta por la ribera del río hasta su misma desembocadura en el Atlántico. Haremos un almuerzo del exquisito arroz de marisco portugués y vuelta a Isla Cristina por la tarde. La vuelta, puede hacerse en vehículo si se prefiere.

DÍA 6. SENDERISMO EN EL PARQUE NATURAL SIERRA DE ARACENA.
Desayunaremos y empezaremos un recorrido a pie por antiguos caminos reales rodeados de bosques de castaños y dehesas de encinas y alcornoques, en el Parque Natural Sierra de Aracena.
En el recorrido conoceremos pequeños pueblos blancos cargados de historia que todavía conservan sus raíces, el contacto con la gente de la sierra y sus sistemas tradicionales de vida: la cría del cerdo ibérico en libertad, los caballos, las huertas en los pequeños valles…
Naturaleza, historia y cultura en una caminata para disfrutar del tiempo y relajarnos en cada rincón de este espacio Reserva de la Biosfera.

DÍA 7. NAVEGACIÓN EN VELERO.
Tras el desayuno, haremos una salida a navegar durante unas horas en velero (si las condiciones meteorológicas y el estado de la mar lo permiten).
Durante la travesía os enseñaremos todos los secretos sobre este antiguo arte y podréis llevar el barco con la ayuda de nuestro patrón. Sentir el viento sobre las velas mientras observamos, con suerte, el baile de los delfines y aves marinas surcando las olas, disfrutar de un baño y un buen aperitivo en medio del océano… Descubrir un mundo de viento y mar, cielo y mareas!

DÍA 8. TIEMPO LIBRE Y REGRESO.
Haremos el desayuno en Isla Cristina.
Hoy toca recorrer a vuestro aire las playas, dunas y pinares donde habita una de las últimas reservas de camaleones de Europa.
Después, se hará el transfer a aeropuerto de Sevilla

ERVICIOS INCLUIDOS
Transfer, Alojamiento, Comidas, Traslados, Guías especializados, Bibliografía

PRECIO, 777.51 €

LUGARES A VISITAR
PN Sierra de Aracena, PN de las Marismas de Isla Cristina, Ayamonte, Isla Cristina, Vila Real de Santo Antonio, PN de Doñana, Aldea del Rocío, Sevilla

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“Al-Ándalus… soy yo”

El maliense, exiliado de su país, custodia un archivo disperso que supone una relevante referencia historiográfica sobre la época andalusí Su familia tiene raíces cordobesas.

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Ismael Diadié, nacido en Tombuctú (Malí) en 1957, es el duodécimo patriarca de la familia Kati. Estudió Arte Dramático y Filosofía, ha publicado libros de poesía, historia y filosofía y desde los 25 años es propietario y responsable del Fondo Kati, que incluye casi 13.000 manuscritos fechados entre los siglos X y XIX y escritos en distintos idiomas. Su misión es gestionar y proteger esta codiciada biblioteca cuyos documentos, inéditos la mayoría de ellos, constituyen una fuente de información valiosísima sobre Al-Ándalus. Pero el Fondo Kati, dispersado entre la Biblioteca de Tombuctú y España, no alcanza la paz ni recibe el impulso institucional que le permita proyectarse en las mejores condiciones. En el exilio desde la caída de Tombuctú en manos yihadistas, Diadié ha pasado por Francia y Suiza y recientemente estuvo en Córdoba invitado por DKV Seguros. El maliense es descendiente de Mahmud Kati, que fue el creador de la biblioteca de los Fondos Kati a partir de la unión de los manuscritos de su tío y su padre. El sueño de Diadié es edificar sobre este archivo un proyecto de entendimiento cultural entre los dos continentes.

-¿Cuántos manuscritos permanecen en Malí?

-No entramos mucho en detalles sobre lo que hay porque Malí sigue siendo un país inestable. La biblioteca en total tiene 12.714 manuscritos, que están hoy por hoy dispersados. Los que hay en Andalucía están en vías de digitalización.

-¿Cuál es el futuro de estos manuscritos?

-Está en función de lo que la lucidez humana permita y lo que la ceguera quiera hacer de la biblioteca. Mi propósito ahora es seguir salvándola y contar con una sede en España para ir actuando entre dos aguas, con un pie en Europa y otro en África.

-En el sur de España, entendemos…

-Aquí ahora estamos trabajando con DKV Seguros de Jerez de la Frontera para ver qué futuro le podemos dar a la biblioteca.

-¿Hay posibilidad de que venga a Córdoba?

-Lo que mucha gente no sabe es que parte de nuestra familia estuvo aquí en el siglo X. Ali ben Ziyad al-Quti, que fue el gran historiador de la penetración del islam en la península ibérica, vivió entre Medina Azahara y Córdoba. También teníamos una parte de la familia en Sevilla y otra en Toledo. En el siglo XVII también hay un morisco cordobés que fue antepasado nuestro, y sus descendientes siguen ahí. Tenemos relaciones históricas muy fuertes con Córdoba.

-¿La Junta de Andalucía está implicada en su proyecto?

-Firmamos un convenio con la Junta, que ha construido el edificio actual de la biblioteca en Malí, pero la digitalización no se ha llevado a cabo. Es uno de los puntos flacos que hemos tenido en la gestión de este convenio. Si hubiéramos tenido digitalizado el archivo, hoy no estaríamos con esta angustia. El proyecto inmediato del Fondo Kati es la digitalización.

-¿Cómo es su relación actual con Malí?

-La relación intelectual de alguien con su país es siempre delicada. Yo soy apolítico; no pertenezco a ningún partido ni entro en guerra con nadie. Tengo relaciones buenas pero la realidad es que hoy por hoy es un país inseguro, y con esa inseguridad no podemos decir que el archivo esté en las mejores condiciones. De modo que el proyecto es tener una parte aquí, con la fundación, y otra allí, con la biblioteca. Y darle una mejor difusión en las dos áreas.

-¿Qué representa para usted Al-Ándalus?

-Al-Ándalus… soy yo. Es mi pasado, mi historia. La historia de Al-Ándalus nace con mi familia. Los godos ayudaron a los musulmanes a entrar y por eso acusaron a mi familia de traidores. Y desde entonces mi familia se pasó al islam, fue una de las primeras en convertirse. Y hasta el siglo XV estuvimos participando en términos intelectuales, sociales y políticos en la historia de este país.

-¿Qué supuso para usted el hallazgo de este legado documental?

-Por la tradición oral teníamos ya conocimiento de nuestra relación con la península ibérica, con Toledo, Sevilla, Córdoba y Granada, entre otras ciudades. Pero lo que supone la biblioteca es tanto la alegría de encontrarme a través de ella como el peso que representa para mis hombros.

-¿Cómo son actualmente desde su punto de vista las relaciones entre Europa y África?

-Yo creo que pueden vivir y convivir mejor, porque las relaciones entre ellas no han sido siempre de dominación y explotación. Europa puede aprender de África y viceversa: son continentes condenados a vivir juntos y a vivir mejor de lo que vemos en los inmigrantes que naufragan, en los países que están en guerra… Estamos condenados a pasar a otra etapa, a otro nivel de relación más humano, intelectual y cultural, porque África está a 14 kilómetros…

-Y en ese proceso de entendimiento mutuo, ¿qué puede aportar la biblioteca?

-El Fondo Kati es la única biblioteca euro-africana en África, la única biblioteca nacida en Europa y conservada en África. Una biblioteca en la que se puede encontrar la historia del sur de Francia, la de Portugal, España, Marruecos…, el mundo mediterráneo. Va a renovar todos los conocimientos que tenemos hoy en día sobre las relaciones entre Europa y África y va a conducir necesariamente a un conocerse mejor, porque sólo de esta manera se puede amar mejor y cambiar las relaciones. Los hombres de Europa y África han construido demasiados muros para separarse entre sí. Hace falta construir puentes, y el Fondo Kati es un puente.

Fuente

EL FINAL DE LOS REINOS DE AL-ANDALUS

LA CONQUISTA DE GRANADA. EL FINAL DE LOS REINOS DE AL-ANDALUS La rendición de Granada supuso el fin del dominio árabe en la Península Ibérica. Las fuerzas que se enfrentaron, en una guerra que duró más de diez años (1.482-1.492), parecían recorrer trayectorias históricas opuestas. Por una parte estaban los reinos católicos, que unían sus intereses en alianzas, consolidadas a través de vínculos matrimoniales. Tal es el caso de las coronas de Castilla y Aragón, firmada con el matrimonio de sus monarcas, Isabel I y Fernando V.

Isabel I de Castilla y Fernando V de Aragón, conocidos como los Reyes Católicos

Los reyes Católicos, Isabel I de Castilla y Fernando V de Aragón.

Por otra, encontramos la corrosiva división y constantes intrigas palaciegas de las monarquías árabes, entregadas a luchas fratricidas y conspiraciones sangrientas entre diferentes dinastías. Padres e hijos rivalizan por el trono. Así sucedió con sus últimos monarcas, Muley Hasan y su hijo Muhammad XII, Boabdil.

Cuando las primeras oleadas norteafricanas llegan al territorio de la actual ciudad de Granada, ya existían en él asentamientos cuyos orígenes se remontan a la Prehistoria. En el actual barrio del Albaycín existía un importante núcleo de población tardo-romana y judía. En el año 1013, el caudillo fundador de la dinastía zirí norteafricana, Zawi ben Ziri, conquista la ciudad y la declara independiente. Hacia el año 1090 pasa a ser controlada por los almorávides, a quienes sucederán los almohades (1146). Estos últimos acudieron como aliados de los diferentes bandos que en ese momento luchaban por alzarse con el control político y militar. Terminaran por quedarse y consolidarse como los nuevos señores de la provincia.

Será en 1238 cuando llega a Granada Mohámed ben Yúsuf ben Nasri, llamado Alhamar El Rojo por el color de su barba. Crea la dinastía nazarí y reorganiza la taifa, de tal suerte, que es para algunos historiadores el verdadero artífice de lo que llegará a ser el Reino de Granada. De origen árabe, se someten a su sultanato (1232) las villas de Baza, Guadix, Jaén, Almería y Málaga, rindiendo él vasallaje a la ciudad de Córdoba. Durante el reinado de Muhammad V (1354) se produce un prolongado periodo de paz en el que las relaciones con Pedro I de Castilla eran fluidas y cordiales y así se mantendrán cuando sube al trono su hijo Yusuf II (1391).

A Pedro I le sucede su hijo Enrique III el Doliente, y a éste su primogénito Juan II. Hasta la mayoría de edad de Juan II asumió la regencia el hermano de Enrique III, el infante Fernando de Trastamara, también conocido como Fernando I el Humano. Durante su gobierno, las cortes plantearon la necesidad de reanudar las guerras con el reino de Granada, contando con el apoyo y la ayuda económica de los nobles. Fernando I tomará las plazas de Zahara de la Sirra y Pruna, siendo derrotado en Setenil quedando obligado a firmar una tregua con Yusuf III, heredero de Muhammad VII.

La conquista de la ciudad de Antequera dejó al descubierto la vulnerabilidad de la monarquía musulmana. Con Muhammad VII y su sucesor, Muhammad VIII se agudizan y perpetúan las luchas intestinas entre las dinastías hegemónicas de la aristocracia árabe en al-Andalus. En estas guerras civiles islámicas tendrán mucho que ver la familia de los abencerrajes. Sobre la forma en la que se acabó esta influencia devastadora ha quedado la leyenda de su masacre en las estancias próximas al patio de los leones de la Alhambra de Granada.

Matanza de nobles granadinos.

Durante el periodo del sultán Muley Hassan ( Abu-I-Hasan Ali ), se viven graves problemas de desequilibrio en el poder entre los grupos que gobiernan el territorio nazarí. Ascendió al trono en el año 1464 y fue determinante su férrea manera de ostentar el poder para conseguir estabilizar los pilares de su reino. Los abencerrajes sublevados en Málaga fueron derrotados y duramente reprimidos. Mantuvo los límites de sus fronteras y llegó a desafiar a los ejércitos cristianos llegando a adentrarse en sus tierras. En el año 1481 se conquista el castillo de Zahara, año en el que tenía que renegociar el tributo a pagar a los cristianos. Por su parte, los reinos de Aragón y Castilla preparaban con determinación el final de las guerras contra los moros. Ese proyecto ya estaba en la mente Isabel y Fernando desde el mismo momento en el que consolidaron la alianza de sus reinos a través del matrimonio. El enlace tiene lugar en el año 1469, tras vencer los impedimentos eclesiásticos falsificando la necesaria bula papal, ya que eran primos carnales.

A pasar de las luchas dinásticas en las que se verá envuelta la corona de Castilla, la tendencia de los reinos cristianos será unificadora, todo lo contrario de lo que sucede entre a nobleza árabe, que aparece enfrentada entre sí en su empeño por conseguir su ascenso al poder. Cuando por el tratado de Alcobendas (1479) se afianza Isabel I en el trono el principal objetivo de los Reyes Católicos será la conquista de Granada y el absoluto sometimiento de los musulmanes en la península. Un año después de haber perdido la plaza de Zahara toman Alhama iniciando así una serie de campañas militares que culminarían con la toma de la capital nazarí en 1492. Las cabalgadas desde los campamentos cristianos en la vega granadina devastaban los recursos psicológicos y económicos de los musulmanes, con el consiguiente empobrecimiento de la población.

Boadbil declara la guerra a los Reyes Católicos. José Segrelles

Ante esta situación el rey nazarita se vio obligado a subir los impuestos, lo que suscitó el descontento de sus súbditos. La ocasión la aprovecharon sus enemigos. Mientras combatía para recuperar Alhama, su esposa principal, Aïsha bin Muhammad ibn al-Ahmar, conocida como Aïsha al-Hurra (Aixa, la Honrada), también llamada Fátima por los musulmanes, encabeza una conspiración para destronarlo en favor de su hijo Boabdil. Desplazada en la corte por su rival Isabel de Solís (Zoraida), también desposada con Hassan, empleará todas su fuerza e influencia para que su hijo Boabdil ocupe el trono que su padre compartía con la cristiana. Será ayudada en su empeño por las poderosas familias abencerrajes. Abu ‘Abd Allāh Muhammad o Muhammad XII, nombrado Boabdil El Chico y también conocido como El Desdichado (Al – Zugabi), llega al poder tras la rebelión de los habitantes del Albaycín, bajo la hegemonía y la influencia de las familias abencerrajes, que le eran fieles. Se enfrentarán a los clanes zegríes, seguidores de
su padre, Abu Hassan. La causa se justificó por lo que entendieron como una subida desmesurada de los impuestos.

Las intrigas palaciegas y las luchas intestinas en los reinos árabes, cotribuyeron a su destrucción.

La reina Aixa, esposa de Muley Hassan, es informada del cautiverio de su hijo Boabdil.

Derrotado, Hassan tiene que huir al castillo de Mondújar, seguido de su hermano Abu Abd Allah Mamad (apodado El Zagal, que según algunas traducciones árabes significa El Valiente) , pero consigue derrotar a los usurpadores en la batalla de la Axarquía (1483). Sin embargo, el triunfo final será para Fátima y Boabdil, gracias a la ayuda que le prestan los Reyes Católicos. A cambio, el Rey Chico jurará vasallaje a los monarcas cristianos. Juramento que, por supuesto, incumpliría posteriormente.

Cuando Muley Hassan murió, el Reino se divide entre su hermano El Zagal (Región oriental) y su hijo Boabdil (Región occidental). Por su parte, los Reyes Católicos avanzan sus ejércitos por Málaga y Ronda. Abu Abd Allah Mamad, El Zagal, se rinde a ellos, prometiendo vasallaje y apoyo para la toma de Granada, a cambio de conservar sus tierras.

En la defensa de Loja, Boabdil será apresado y liberado posteriormente a cambio de rendir la capital y declararla tributaria de Castilla por el Tratado de Cordoba. Era esta una estrategia de los reyes cristianos para provocar la continuidad de las guerras fraticidas entre musulmanes. Boabdil nunca rendirá Granada, por lo que las tropas cristianas forman un campamento frente a la ciudad, al que pondrán el nombre de Santa Fe (1489). Desde allí, los reyes cristianos sitian Granada, que caerá finalmente en 1492.

Patio de los Leones de la Alhambra de Granada. Época nazarí.

Retrato de Boabdil y dibujo del Patio de los Leones en la Alhambra de Granada.

Durante el periodo de guerras entre padre e hijo, tío y sobrino, leoneses y castellanos aprovechan esta circunstancia, ayudando a unos y otros en función de sus propios intereses. Eso fue debilitando, poco a poco, el poder del ya agonizante mundo islámico peninsular. En el año 1486 la alianza de los reinos cristianos daba por terminada la conquista de la región occidental. Unos años después (1489) también la oriental, quedando sólo el reducto de la ciudad de Granada y la región montañosa de Las Alpujarras. El día 2 de Enero de 1942 el último rey nazarí entregará las llaves de la ciudad a los monarcas vencedores. Así describieron los cronistas el evento:

Al año siguiente, 1483, fue derrotado cerca de Lucena por las tropas castellanas del rey Fernando II el Católico, al mando de Diego III Fernández de Córdob”Fernando el Católico” pintado por Juan Antonio Moralesa, Alcaide de los Donceles, 2º Conde de Cabra, Señor de Lucena y, posteriormente, Marqués de Comares,”Isabel la Católica” pintada por Juan Antonio Morales recibiendo igualmente este último el privilegio de ostentar en su escudo la cabeza encadenada de un moro y las 22 banderas árabes capturadas.

En la batalla del arroyo Martín González, en los llanos de Campo de Aras, el regidor lucentino Martín Hurtado lo aprehendió entre sus zarzas. Boabdil fue capturado y estuvo preso, entre otros lugares, en el castillo de Lucena, en su torre octogonal del Moral. Mientras tanto, el trono de Granada fue ocupado de nuevo por su padre.

En 1486 Boabdil aceptó gobernar Granada como reino tributario de Castilla, sometiéndose a su vasallaje, por lo que Fernando el Católico le devolvió la libertad y restauró en el trono. Tuvo que firmar para ello el humillante pacto de Córdoba, por el cual se comprometía a entregar a Castilla la parte del territorio granadino en poder de Muley-Hacén.

Se vio obligado, asimismo, a luchar contra otro rival, su tío Abu Abd Allah Mamad (el Zagal) y contra los zegríes. Estas guerras civiles favorecieron el avance de los cristianos, que, tras diez años de acciones militares y diplomáticas, pusieron sitio a Granada en la primavera de 1491. A pesar de la defensa que de ella hicieron los musulmanes, Granada cayó el 2 de enero de 1492, víctima del empuje de las armas castellanas y la habilidad de Fernando el Católico para sembrar la discordia y las rivalidades en el reino granadino.

La ciudad estaba profundamente dividida sobre si debía o no rendirse, por lo que antes de la capitulación entraron en la ciudad tropas castellanas para evitar posibles revueltas. La capitulación se produjo, ante los Reyes Católicos, el 6 de enero del mismo año y significó el fin de la denominada Reconquista española, que había durado ocho siglos. Se permitió que Boabdil se retirase a la comarca granadina de las Alpujarras, siendo recompensado con el señorío de estas tierras, pero más tarde se trasladó a Fez (Marruecos), hasta su muerte.

Corona de la reina Isabel la Católica. Catedral de Granada.

Corona de Isabel la Católica conservada en la Capilla Real de Granada.

Detalle de las granadas.

Detalle de la empuñadura de la espada de Boabdil

Espada de Boabdil, último rey de Granada. Museo del Ejército.Madrid.

Empuñaduras de dos espadas de Boabdil.

(…)” El rey e la reina, vista la carta e enbaxada del rey Babdili, aderesçaronde ir a tomar el Alhambra; e partieron del real, lunes, dos días de henero, con grand hueste, muy ordenadas sus batallas; e llegando a cerca del Alhambra, salió el rey moro Muley Babdili, acompañado de muchos cavalleros moros, con las llaves en las manos, encima de un cavallo. E quísose apear a besar la mano del rey, e el rey no se lo consentió descavalgar del cavallo ni le quiso dar la mano; e el rey moro le besó en el braço, e le dió las llaves e dixo:

– Tomá, señor, las llaves de tu cibdad; que yo e los que estamos dentro somos tuyos.

E el rey don Fernando recibió las llaves e diólas a la reina, e la reina las dió al príncipe, e el príncipe las dió al conde de Tendilla; el cual, con el duque de Escalona marqués de Villena, e con otros muchos cavalleros, con tres mill de cavallo e dos mill espingarderos, enbió entrar en el Alhambra e se apoderar de ella. (…)

“The Farewell of King Boabdil” pintado por Alfred Dehodencq
La retirada del rey Boabdil de Granada.
Pintura de Alfred Dehodencq

E el rey moro Muley Babdili, con los cavalleros mayores de Granada e con otros muchos moros, salieron de la cibdad e se fueron, segund las condiciones del partido; muchos se fueron allende e otros lugares de los moros mudéjares ya ganados.

E el rey Muley Babdili se fué a vevir e reinar al Val de Purchena, ques en las tierras que el rey avía ganado cuando ganó a Vera, que era todo de mudéjares, donde el rey le dió señorío e renta en que viniesse e muchos vasallos, e le alçó la prisión que de antes le devía, e le dió sus rehenes, que le tenía desque le soltó sobre rehenes quando fué preso.”

REYES CATOLICOS REZANDO

La entrega simbólica de las llaves de Granada se produjo el día 2 de enero de 1492 en la Torre de Comares. Fueron dadas al Gran Comendador de León, Don Gutierre de Cárdenas. Acto seguido, las tropas cristianas entraron el la ciudad al mando del Conde de Tendilla. Los Reyes Católicos harán su entrada oficial en Granada el día 6 de enero de ese mismo año. Boabdil abandonó su reino de forma casi clandestina con rumbo a la Alpujarra, donde los monarcas vencedores le permitieron conservar un señorío. Finalmente será desterrado, obligado a cruzar a África, donde morirá después de pasar por tristes vicisitudes.

La guerra de Granada adquirió connotaciones internacionales, ya que todos los reinos del continente estaban pendiente de su desenlace. Así queda demostrado por las distintas crónicas de la época que encontramos en diferentes países. Participaron en el bando católico mil mercenarios de la infantería suiza, la mejor del momento; también voluntarios franceses, ingleses y alemanes, amén de aquellos cristianos que quisieron beneficiarse de la bula papal concedida a todo aquel que luchara contra los sarracenos, ya que Alejandro VI la había declarado como una cruzada contras los infieles. Cuando finalmente se obtuvo la victoria, toda la cristiandad lo celebró con júbilo ya que suponía una compensación por la pérdida de la ciudad de Constantinopla (1453) y un freno al avance del mundo islámico. El Papa, como reconocimiento a su defensa de la fe, concedió a Isabel y Fernando el título de Reyes Católicos, con el que serán conocidos en la posteridad.

Durante su último medio siglo de existencia, las monarquías árabes hispanas vivieron aisladas del resto de los estados musulmanes del norte de África, mientras que las cristianas se hacían fuertes con alianzas matrimoniales y pactos económicos. Podría decirse que el mundo islámico permaneció anclado en estrategias bélicas medievales mientras que el cristiano evolucionaba hacia las que serían utilizadas durante el Renacimiento. En esta contienda se forjará la idea de un ejército español que en tiempos del Imperio se consolidará como el mejor preparado de Europa. Por primera vez participan unidades de intendencia y sanitarias, creándose almacenes y hospitales en la retaguadia. Acompañan a los soldados artesanos armeros, carpinteros y de otros oficios afines a la guerra. La artillería y los animales de tiro para trasladar armamento y suministros fueron decisivos en la victoria. En muchas ocasiones se hizo necesario la construcción de caminos y calzadas para movilizar las pesadas piezas.

¿Qué es una mezquita?

mezquitas relax La palabra mezquita procede de la palabra árabe masyid que significa: el lugar de postración. La postración es la forma más evidente de sometimiento al Creador del Universo. El musulmán se postra cinco veces al día: al amanecer, a mediodía, a media tarde, al ponerse el sol y cuando la oscuridad de la noche cubre el cielo.

La tierra entera, cualquier sitio que no sea impuro o sucio, es una lugar de adoración y postración. No obstante, desde los primeros días de Islam, la comunidad musulmana ha creado espacios reservados, limpios y protegidos en el centro de las ciudades para establecer en ellos la oración en congregación. Eso son las mezquitas.

La mezquita es el corazón de la comunidad musulmana. No solo sirve como lugar de oración. Es también un lugar de conocimiento y estudio. Alguna mezquitas fueron escuelas y universidades. Las primeras mezquitas eran también municipio y parlamento; lugares de reunión y encuentro para decidir y solucionar asuntos de la comunidad.

Las grandes mezquitas tiene habitualmente anexas o en su proximidad otras instituciones de carácter gratuito y benéfico como hospitales, albergues para viajeros, comedores para los pobres, hospicios para los huérfanos escuelas, baños públicos y a menudo un mercado de libre acceso y sin plazas reservadas.

Estas instituciones de beneficencia y una mercado libre con moneda de oro y plata entorno a la mezquita forman la célula primaria de una sociedad compasiva y generosa

El Rol de las Mezquitas

1.- Mandato Divino:

El Corán exhorta de manera recurrente a los fieles a adquirir el conocimiento, el conocimiento que los acercará a Allah y a su creación. Muchos versos del libro sagrado ordenan este acto, por ejemplo:

Entonces “Di [a ellos, ¡Oh Muhammad]: Pueden aquellos que saben y los que no saben ser considerados iguales?. Sólo se dejan amonestar los dotados de intelecto” (Corán 39: 9).

“Y ha sujetado a vuestro servicio lo que está en los cielos y en la tierra. Todo procede de Él. Ciertamente, hay en ello signos para gente que reflexiona ” (Corán 45: 13).

El Corán utiliza la repetición para incrustar ciertos conceptos claves en la conciencia de sus lectores (1). Allah (Dios) y Rab (el Sustentador) se repiten 2.800 y 950 veces, respectivamente, en el texto sagrado; Ilm (conocimiento) ocupa el tercer lugar, con 750 repeticiones (2) . El Profeta Muhammad (Allah le bendiga y le de paz) ordenó a todos los musulmanes a buscar el conocimiento.

A la luz de estos versículos del Corán y las tradiciones proféticas, los gobernantes musulmanes dieron un apoyo considerable a la educación y a sus instituciones, insistiendo en que todos los niños musulmanes tuvieran acceso a ella. Por lo tanto, la educación primaria se hizo casi universal entre los musulmanes. Wilds dice: “Fue esta gran liberalidad que se mostró en la educación de sus pueblos en las escuelas, uno de los factores más potentes en el crecimiento brillante y rápida de su civilización. La educación fue difundido de manera tan universal, que se decía que era difícil encontrar un musulmán que no supiera leer ni escribir “. (3)

En la España musulmana, no había un pueblo donde “las bendiciones de la educación” no podían ser disfrutados por los hijos de los campesinos más indigentes, y en Córdoba, hubo ochocientos colegios públicos frecuentados por musulmanes, cristianos y Judíos por igual (4). Y en la gran Universidad de Córdoba, musulmanes, judíos y cristianos se distinguieron como reconocidos profesores (5). En tan alta estima tenían a dicha universidad, que tanto los profesores como los alumnos eran respetados en gran medida por la masa de la población, y las grandes bibliotecas patrocinadas por los ricos terratenientes y comerciantes mostraban que el aprendizaje – como en el Renacimiento italiano (600 años después) – era una de las marcas de un caballero (6). Pedersen dice que: “En casi ninguna otra cultura, la vida literaria desempeñado un papel como en el Islam. El conocimiento (ilm), que se extendió a todo el mundo de la intelectualidad, hizo frente a los intereses de los musulmanes más que cualquier otra cosa … La vida que se desarrolló en las mezquitas se extendió hacia afuera para poner su marca en los círculos influyentes de todo el mundo”. (7)

Todas las instituciones públicas, las mezquitas y madrasas a los hospitales y los observatorios, eran lugares de aprendizaje. Los estudiosos también organizaban reuniones en sus propias casas. Al-Ghazali, Al-Farabi y Ibn Sina (Avicena), entre muchos otros, después de enseñar en las escuelas públicas, se retiraron a sus bibliotecas privadas y a sus estudios, pero continuaron enseñando a quienes tenian la suerte de ser invitados. (8)

Esta universalidad, la sed, y el impulso a la educación, ni siquiera han sido igualados hoy (9) , fue una marca distintiva de este período, cuando el Islam estaba en su apogeo, tanto como religión y como civilización. Se examinará el papel y el lugar del conocimiento en esa época (si Allah lo quiere) en obras posteriores. El papel de la madraza, otro tema muy largo, también se cubrirá posteriormente. En este caso, se hará hincapié en la organización de la educación, sus objetivos, y las formas en que se impartía, y sobre todo el papel de la mezquita.

2.- La mezquita como una institución educativa

La mezquita jugó un papel importante en la difusión de la educación en el mundo musulmán, y la asociación de la mezquita con la educación sigue siendo una de sus principales características a lo largo de la historia (10), y, la escuela se convirtió en un apéndice indispensable a la mezquita (11) . Desde los primeros tiempos del Islam, la mezquita fue el centro de la comunidad musulmana, un lugar para la oración, la meditación, la instrucción religiosa, la discusión política, y una escuela. Y a todo lugar donde llego el Islam, se establecieron mezquitas, y se inicio la instrucción religiosa y educativa básica. Una vez establecidas, las mezquitas se desarrollaron en lugares bien conocidos de aprendizaje, muchas veces con cientos, incluso miles, de estudiantes, y con frecuencia conteniendo importantes bibliotecas (12) .

La primera escuela conectada a una mezquita fue establecido en Medina en el año 653, y en el 900. casi todas las mezquitas tenían una escuela primaria para la educación de los niños y las niñas (13). Los niños por lo general se iniciaban en la escuela a las cinco años, una de las primeras lecciones que aprendían era cómo escribir los noventa y nueve nombres más bellos de Allah y los versos sencillos del Corán (14) . Después de que dominar los rudimentos de la lectura y la escritura, el Corán era estudiado a fondo, y la aritmética se introdujo con posterioridad. Para aquellos que querían seguir estudiando, las mezquitas más grandes, donde la educación era más avanzado, ofrecían instrucción en gramática árabe y la poesía, la lógica, álgebra, biología, historia, derecho y teología (15). Aunque la enseñanza avanzada a menudo se llevaba a cabo en las madrasas, los hospitales, los observatorios y las casas de los estudiosos, en España, la enseñanza se llevaba a cabo en su mayoría en las mezquitas, a partir de la mezquita de Córdoba en el siglo VIII (16) .

El formato básico en el que la educación se llevó a cabo en la mezquita era el círculo de estudio, más conocido en el mundo musulmán como “Halaqat al-‘Ilm” , o Halaqa para abreviar. Una Halaqa se define literalmente como “una reunión de personas sentadas en un círculo” o “una reunión de estudiantes en torno a un maestro” (17). A los académicos invitados se les permitía sentarse junto a los profesores como una señal de respeto, y en muchos Halaqas una sección especial siempre estaba reservada para los visitantes (18). Aunque los profesores estaban a cargo de los Halaqas, a los estudiantes se les permitía – de hecho, se les animaba – a desafiar y corregir al profesor, a menudo en acalorados intercambios (19). Disputas, sin restricciones, en todos los campos del conocimiento tuvieron lugar los viernes en los círculos de estudio celebrados en torno a las mezquitas (20) , y no fueron excluidos (21).

Al-Bahluli (d.930) un magistrado de una ciudad en Irak fue a Bagdad, en compañía de su hermano, para hacer una ronda en tales círculos de estudio. Los dos llegaron donde un erudito con una “llameante con inteligencia” estaba aceptando a todos los interesados ​​en diferentes campos de conocimiento (22). Ibn Battuta registraron que más de quinientos estudiantes asistieron a los Halaqas de la mezquita omeya (23) . La Mezquita de Amr ibn Al-‘Aas en El Cairo tenía más de cuarenta Halaqas en un momento dado (24), mientras que en la mezquita más importante del Cairo había ciento veinte (25) . El viajero y geógrafo Al-Muqaddasi informa que entre las dos oraciones principales de la noche, mientras él y sus amigos se sentaron a hablar en la Mezquita de Amr ibn Al-‘Aas, oyó un grito: “Vuelvan sus rostros a la clase! ” y se dio cuenta que estaba sentado entre dos halaqas; la mezquita estaba llena de clases en la ley, el Corán, la literatura, la filosofía y la ética (26).

En la mayoría de las mezquitas más grandes, la enseñanza y el estudio se convirtieron en una profesión de pleno derecho y la escuela mezquita asumió la apariencia de una academia o incluso llego a convertirse en una universidad en el futuro. De esta manera, los centros importantes de la educación superior llegaron a existir. Llegando a ser bien reconocidos y atrajeron a un gran número de estudiantes y académicos, incluidos los nombres más ilustres de la erudición musulmana. En Basora, en Irak, Al-Jalil ibn Ahmad fue profesor de filosofía en una mezquita y uno de sus estudiantes era Sibawayh, quien más tarde se convirtió en uno de los más grandes gramáticos árabes de todos los tiempos. Las universidades de la España musulmana, en particular las de Granada, Sevilla y Córdoba, que se originaron desde las mezquitas, estuvieron en alta estima en todo el mundo. Entre sus graduados figuran a Ibn Rushd (Averroes) e Ibn Bajja. En la Universidad de Córdoba en el siglo IX, cuatro mil estudiantes fueron matriculados solo en el departamento de teología, y el número total de estudiantes que asistieron a la universidad era de casi once mil alumnos .Muchos de los centros musulmanes de aprendizaje todavía existen, y son considerados como las universidades más antiguas del mundo. Entre ellas se encuentran Al-Qayrawan y Al-Zaytuna en Túnez, Al-Azhar en Egipto y Al-Qarawiyin en Fez, Marruecos.

La “gloria” de Al-Qarawiyin, que fue establecido en el siglo IX, era su cuerpo de académicos, los ulemas. Entre los académicos que estudiaron y enseñaron sobresalen Ibn Jaldún, Ibn Al-Jatib, Al-Bitruji, Ibn Harazim, Ibn Maimun, e Ibn Wazzan. Al-Qarawiyin atrajo a un gran número de estudiantes de todo el norte de África, España y del Sahara. En general, fueron alojados por las dinastías marroquíes y la gente común de Fez.

Los estudiosos de Al-Azhar, que es probablemente la más famosa universidad islámica de hoy, incluyen a Ibn al-Haytham, quien vivió allí durante un largo período, Al-Baghdadi, quien enseñó la medicina allí a finales del siglo XII, y Ibn Jaldun, que enseñado allí hacia el final del siglo XIV, después de mudarse de Al-Qarawiyin. En la víspera de la ocupación británica de Egipto en 1881, había 7.600 estudiantes y 230 profesores de Al-Azhar. En los primeros días del Islam, las mezquitas enseñaban una o más de las ciencias islámicas, pero después de la mitad del siglo IX, se dedicaron cada vez más a temas jurídicos (27). Asignaturas científicas también eran impartidas, las que incluían la astronomía, la ingeniería y la medicina en Al-Azhar (28). Este último también se enseñaba en la mezquita de Ibn Tulun en Egipto (29) .

En Irak, la farmacología, la ingeniería, la astronomía y otras materias se enseñaban en las mezquitas de Bagdad, y los estudiantes provenían de Siria, Persia y la India (30). Mientras que en la Mezquita Qarawiyin, había cursos de gramática, retórica, lógica, matemáticas y astronomía (31), y, posiblemente, de historia, geografía y de química (32). Al Qayrawan y Zaytuna en Túnez, enseñaban gramática, matemáticas, astronomía y la medicina junto con el Corán y la jurisprudencia islámica (33). En Qayrawan, Ziad impartió clases de medicina. Ibn Jaldún, Ishaq Ibn Imran e Ishaq Ibn Sulayman (34), cuyas obras fueron posteriormente traducidos por Constantino el Africano en el siglo XI, quién se las enseñó en Salerno, en el sur de Italia, convirtiendosé en la primera institución de educación superior en América Europa .

3. La fundación de los colegios

Las mezquitas gradualmente comenzaron a abarcar más funciones, además del aprendizaje. Rastreando esta evolución, Makdisi afirma que en el siglo X se produjo un florecimiento de un nuevo tipo de universidad, la combinación de la mezquita con un Jan o una posada para los estudiantes de leyes fuera de la ciudad. El gran mecenas de esta etapa en el desarrollo de la universidad fue Badr ibn Hasanawayh (m. 1014/1015), gobernador de varias provincias bajo los buyíes, siendo construidos 3.000 complejos de Mezquitas-Jan durante el trigésimo período del año de su gobierno (36) . La razón para el complejo de la Mezquitas-Jan era que el estudiante de la ley tenía que continuar sus estudios en un período de tiempo, generalmente de cuatro años de estudios de pregrado, y un período indeterminado para estudios de postgrado, a menudo hasta veinte años, durante los cuales ayudaba a su maestro en la enseñanza. La mezquita en sí no podían ser utilizadas para el alojamiento, excepto en circunstancias especiales, por lo que los Jan se convirtieron en el lugar de alojamiento del personal y de los estudiantes. La madraza, que será considerado en una fase ulterior, era, según Makdisi, la última etapa en el desarrollo de la universidad musulmana, que combinaba la función de la enseñanza de la mezquita con la función de alojamiento del Jan (36). Esto sigue una larga tradición establecida por el Profeta Muhammad (Allah le bendiga y le de paz) , cuya mezquita fue conectado a un edificio que servía como escuela y como un albergue para estudiantes pobres y de los que venian desde el exterior (37) .

La asistencia para los estudiantes en las mezquitas fue sustancial. En Qarawiyin, por ejemplo, los estudiantes no sólo estaban exentos del pago de derechos, además también se les daba una ayuda monetaria periódica (38). Los estudiantes vivían en los patios interiores de las viviendas, que contenía dos y tres edificios de pisos de diferentes tamaños, cada uno con capacidad desde 60 hasta 150 estudiantes, quienes recibían una ayuda mínima para la comida y el alojamiento (39). El número de estudiantes de Al-Azhar fue siempre alto, Al-Maqrizi menciona 750 estudiantes extranjeros de tierras tan distantes como Marruecos y Persia que residían en la mezquita a la vez (40), además de los estudiantes de todo Egipto. Aquellos alumnos que no tenían casas en El Cairo, fueron asignados a una unidad residencial, que fue dotado para cuidar de ellos. En general, las unidades daban a sus residentes pan gratis, que complementa la comida dada a ellos por sus familias, mientras que los alumnos más pudientes podían permitirse el lujo de vivir en hoteles y alojamientos cerca de la mezquita. Cada unidad también incluía una biblioteca, una cocina, un baño, y un poco de espacio para muebles (41). En su visita a Damasco, el viajero Ibn Jubayr informó el elevado número y la variedad de instalaciones para los estudiantes extranjeros y visitantes en la mezquita de los Omeyas (42), lo que llevó a declarar que “nadie en Occidente que busque el éxito, venga a esta ciudad para estudiar, porque la asistencia aquí es abundante. Lo principal es que el alumno aquí queda exonerado de toda preocupación por la comida y el alojamiento, que es una gran ayuda “. (43)

Los gobernantes jugaron un papel importante en la dotación de las mezquitas con fines educativos. En la Mezquita Qarawiyin, había tres bibliotecas independientes, la más prestigioso de los cuales era la Biblioteca Abu Inan (44), fundada por el Sultan Al-Mutawakkil Abu Inan. Un ávido lector y coleccionista, el Sultán depositado libros sobre temas como la religión, la ciencia el lenguaje en su nueva biblioteca, y también nombró a un bibliotecario para hacerse cargo de sus asuntos (45). En Túnez, cuando los españoles ocuparon Túnez entre 1534 y 1574, hurgado en sus mezquitas y bibliotecas, y eliminaron muchos de los valiosos libros y manuscritos (46). Posteriormente, el sultán otomano expulsó a los españoles, y restauró y amplió la mezquita Zaytuna, sus bibliotecas y madraza, y lo hizo de nuevo un centro de alta cultura islámica (47). En El Cairo, en 1365, el príncipe mameluco Al-Umari Yalbagha ordenó que cada estudiante de la mezquita de Ibn Tulun se le diera cuarenta dirhams (la unidad monetaria básica de la época) y una cierta cantidad de trigo al mes (48). Los mamelucos también pagaron los sueldos y estipendios de un gran número de profesores y estudiantes (49). Esta tendencia fue particularmente alentada por el sultán Husam Al-Din Lajin, que restauró la mezquita de Ibn Tulun en el distrito Qatayi de El Cairo, el pago los salarios a los profesores y estipendios a los estudiantes, y le pidió a su médico Sharaf al-Din Muhammad ibn al-Hawafir para diera conferencias sobre medicina allí (50).

La siguiente historia nos iluminará en gran medida de la educación y la vida en general, en la edad de oro del Islam (51). Cuando Ibn Tulun gobernó Egipto, a algunos estudiantes que asistían a la clase de un profesor que dictaba diariamente una pequeña porción de la tradición, se les acabó su dinero antes de que el curso hubiera terminado, y tuvieron que vender todo lo que tenían para comprar comida. Después de pasar hambre durante tres días, recurrieron a la mendicidad, aunque ninguno de ellos quería enfrentarse a tal desgracia. Les consto mucho hacerlo y se fueron a un rincón de la mezquita en la que vivían, pidiendo a Dios que le liberará de su difícil situación. En ese momento, llegó un mensajero de Ibn Tulun con el dinero, porque él había sido advertido en sueños a ayudarlos; también les envió un mensaje, que los iría a visitar en persona al día siguiente. Para evitar este honor, que podría haber sido visto por otros como un deseo de gloria personal, los estudiantes huyeron de El Cairo aquella noche. Ibn Tulun compró la totalidad de ese barrio y dotó a la mezquita con él para el beneficio de los estudiantes y los extranjeros que residen en ella.

4. Diseminación del modelo de educación islámica a Europa

El sistema musulmán de la educación influyó en Europa y más tarde el resto del mundo, en muchos aspectos, tales como su universalidad, y sus métodos de enseñanza y la concesión de diplomas. Georges Makdisi ilustra bien esta influencia, mostrando que los aspectos de la enseñanza universitaria, como la tesis doctoral y su defensa, la revisión por pares de los trabajos académicos basado sen el consenso de los compañeros, y lo más importante – el concepto de libertad académica para profesores y estudiantes, fueron todos adquiridos por Europa desde el mundo musulmán. Las discusiones académicas abiertas en las mezquitas eran sin duda la principal fuente de estas influencias en tiempos en que la intolerancia científica dictaminó en otros lugares, y el pensamiento de un estudiante libre a menudo se castigaba con la quema en la hoguera. Influencias académicas también llegaron en la forma de los muchos libros escritos por eruditos islámicos que se convirtieron en los textos fundamentales de la educación en las primeras universidades europeas (Montpellier, Bolonia, París, Oxford, etc), todos los cuales fueron fundadas entre los siglos XII y XIII. Hubo muchas otras formas en que los musulmanes influenciaron la educación en Europa, que son demasiado largos y demasiado detallados para entrar aquí. Consulte las excelentes obras de este por Makdisi y Ribera (52) .

Por último, para responder a los que culpan a la decadencia de la civilización musulmana en el Islam y no a la ocupación y devastación de sus centros de enseñanza, tales como Córdoba, Bagdad, y Sevilla, se concluye que desde sus primeros días, el Islam fue de la mano con la erudición y el conocimiento. Además de los versos del Corán y los dichos del Profeta (Allah le bendiga y le de paz) , que instan a la gente a aprender y buscar el conocimiento, la mezquita, el símbolo concreto del Islam, fue el más importante centro de aprendizaje en el mundo musulmán. De hecho, en la mayoría de los países musulmanes, la palabra Jami ‘ significa a la vez la mezquita y la escuela. En árabe, la palabra para la universidad, Jami’a , se deriva de Jami ‘ (mezquita). No existe una derivación similar en cualquier otra lengua o cultura, y no hay mejor ejemplo de la asociación entre el Islam y la educación que esto.

Taha Hussein (1889-1973) fue uno de los escritores e intelectuales más influyentes de Egipto. Comenzó su educación en la kuttab (escuela primaria en la mezquita), y luego fue enviado a la Universidad de Al-Azhar, donde fue educado en la religión y la literatura árabe.

Fuente: Muslimheritage.com

Mezquita en Samarcanda

Mezquita y Universidad Qarawiyyin, Fez

Mezquita Azul, Estambul

Ruta arquitectónica desde Málaga a Marruecos

La guía “Los colores de la memoria” propone una ruta “para viajeros emocionales” a través de la arquitectura y del legado cultural común que parte de Málaga y pasa por Tánger, Larache, Arcila, Tetuán, Chaouen y Alhucemas para terminar en Nador.

La publicación pretende ser “una herramienta para mantener la cooperación y la conexión, resaltar los valores culturales en común y rescatar y poner en valor el patrimonio arquitectónico”, ha explicado hoy a los periodistas su autora, la historiadora Mónica López-Soler.

viajar a marruecos

Impulsada por el proyecto Arrabales del programa europeo Poctefex para la cooperación entre España y Marruecos, la guía está disponible para su descarga gratuita a través de la página web www.malagamarruecos.com.

Esta ruta enlaza las ciudades incluidas a través del color, dividido en dos categorías, la primera de ellas los colores de la arquitectura, “que son los que dan unicidad a cada ciudad y su identidad propia”.

La segunda categoría es la de los colores de la historia, “que habitan en la memoria, como el mosaico andalusí, y que son un color transversal que une las ciudades a través de la ruta”.

López-Soler ha buscado “un enfoque nuevo y distinto sobre la puesta en valor del patrimonio arquitectónico” al hablar en la guía “no sólo de la ciudad construida, la arquitectura, sino también de la ciudad habitada”.

“La ciudad habitada es la que sentimos dentro, nuestras costumbres y nuestra cultura”, ha apuntado la historiadora, que ha precisado que cada ciudad “tiene un itinerario trazado desde sus espacios urbanos, las calles y plazas donde confluyen los ciudadanos”.

La ruta se puede hacer completa o de forma independiente en cada ciudad, y la guía incide en periodos concretos “como el Protectorado o la Edad Media por ser momentos de confluencia importantes”.

“Quería mostrar la belleza de la fusión y del encuentro entre dos tierras y dos mares, el Mediterráneo y el Atlántico, Europa y África”, ha señalado la autora, que se ha centrado en los centros históricos de las ciudades seleccionadas, aunque en casos concretos se ha desplazado también a su entorno “por el potencial de su patrimonio arquitectónico”.

Fuente

El Parque Natural de las Sierras de Cazorla y Segura

Red de Senderos de la Sierra de Segura

El Parque Natural Sierras de Cazorla, Segura y Las Villas impresiona al visitante por su relieve escarpado de media montaña. Paredes rocosas de gran altura se entremezclan con profundos valles y frondosos bosques de pinos laricios. Entre sus picos destacan el de Empanadas y Cabañas con más de 2.000 metros de altitud, siendo el del Yelmo uno de los más frecuentados para la práctica del vuelo libre.

El agua es otro de los elementos protagonistas de este espacio natural, el de mayor superficie protegida de España con sus 209.920 hectáreas. La extensa red hidrográfica existente permite no sólo disfrutar de una gran variedad de flora y fauna, sino también realizar numerosas actividades: un paseo en barca por el embalse del Tranco, senderismo junto al río Borosa o conocer los nacimientos del Guadalquivir y el Segura o el salto de agua de Chorro Gil son sólo algunas de las posibilidades.

Este espacio natural es conocido además por su tradición cinegética. En 1960 fue declarado Coto Nacional de Caza Cazorla-Segura y hoy día son muchos los que siguen practicando esta actividad sustentada por las poblaciones de cabra montés, ciervo, gamo, muflón y jabalí, especies de las que también se pueden disfrutar, pero de una forma más relajada, en el parque de fauna silvestre del Collado del Almendral, en las inmediaciones de Coto Ríos.

Sierra Cazorla es la marca comercial de Agua Mineral Natural de la empresa Explotaciones Internacionales Acuiferas S.A. “EIASA”. La envasadora se encuentra en la localidad de Villanueva del Arzobispo, provincia de Jaén (España). Esta firma está presente en toda Europa, parte de América y Países árabes.

Sierra Cazorla debe su nombre al Manantial Sierra Cazorla, del cual se envasa una de las marcas de agua más valoradas y reconocidas de España.

Dicho manantial está situado en el Parque Natural de las Sierras de Cazorla, Segura y Las Villas, mayor espacio protegido de España y segundo de Europa, nombrado Reserva de la biosfera por la Unesco desde 1983 y Zona de Especial Protección para las Aves (ZEPA) desde 1987.

Sierra Cazorla (EIASA) es una de las envasadoras de agua con más capacidad de envasado de toda España. También es una de las empresas más deseadas por las multinacionales del sector, tanto por la calidad del manantial explotado por esta empresa, como por la zona en la que está situado dicho manantial, sin posibilidades de agricultura, evitando así productos tóxicos utilizados en la agricultura actual en las zonas colindantes al manantial.1 En dichas instalaciones se envasa agua tanto en recipientes de plástico como de cristal.

No es la única envasadora de agua mineral de la Provincia de Jaén, pero si la más importante, muy por encima de las de Agua Sierras de Jaén y Agua Sierra Natura en Los Villares y Aguas La Paz en Marmolejo.

El Parque Natural de las Sierras de Cazorla, Segura y Las Villas

Si la idea es conocer las maravillas naturales de España, el amante del turismo natural debe visitar el Parque Natural de las Sierras de Cazorla, Segura y Las Villas. Ubicado en la provincia de Jaén, en Andalucía, fue creado en el año 1986 y cuenta con una superficie de algo más de doscientas mil hectáreas, con paisajes hermosos y varias especies de fauna y flora. Conozcamos un poco más sobre este maravilloso lugar.

Maravillosos paisajes naturales

El sistema serrano posee alturas que van desde los 500 metros sobre el nivel del mar en el Río Guadiana Menor, hasta los 2.106 del Cerro las Empanadas y los 2.048 de La Cabrilla. Otros altos montes dentro del término del parque son El Yelmo, de alrededor de 1.800 metros y el Cerro de las Mentiras de casi 1.900. Dentro del término municipal de Segura están el Pico de Las Banderillas de 1.993 y el Puntal de la Misa de 1.796 y en la Sierra de Las Villas se destaca el Blanquillo, de 1.830 metros.

Muchos son los paisajes kársticos que se hallan distribuidos por los términos del parque, verdaderos monumentos naturales creados por la erosión que sufren las rocas calizas. Entre ellos están el llamado Salto de los Órganos, ubicado en el Río Borosa; la Toba, formación pétrea de travertino blanco, con varias cuevas laberínticas, que se sitúa sobre la margen derecha del Río Segura y las Cuevas de los Anguijones, cercanas al Embalse de Anchuricas.

Flora y fauna

El sistema montañoso sirve de divisoria de aguas entre los ríos que desaguan en el Atlántico y los que lo hacen en el Mediterráneo; así el Río Guadalquivir (nacido en Cañada de las Fuentes) que recorre 50 kilómetros dentro de las sierras con rumbo norte, se desvía luego hacia el oeste, mientras que el Río Segura (originado en Fuente Segura, brotando dentro de una cueva natural a más de 1.400 metros de altura) toma su curso hacia el este; ambos recibiendo cantidad de tributarios menores.

La flora es realmente espectacular, sobre todo los bosques y especialmente los pinares, con ejemplares de casi mil años en la localidad de Puertollano; también hay tejos milenarios, acebos, fresnos, sauces y chopos.

En el parque crecen algunas especies endémicas como la Viola cazorlensis, el Geranium cazorlense y hasta una planta carnívora singular, la Pinguicula vallisnerifolia, protegidas y catalogadas en la actualidad por el Jardín Botánico Torre del Vinagre.

En cuanto a la fauna, es emblemática la cabra montesa, pero la acompañan ciervos, jabalíes, gamos y muflones.

Parque Natural de las Sierras de Cazorla, Segura y Las Villas es un parque natural tan extenso como único, con tantos diversos paisajes como podamos imaginar, y que nos espera para dejar un imborrable recuerdo en nosotros, como tantos otros espacios naturales de Andalucía

Cañar – Granada

Cáñar es un pueblo enclavado en plena Alpujarra granadina, que goza de todos los encantos naturales tan tradicionales en esta comarca. Por su ubicación dispone de unas vistas únicas que dan una amplia visión tanto de la costa granadina como de las sierras alpujarreñas, lo cual le ha valido el sobrenombre de Balcón de la Alpujarra. El agua, el clima, la gente y todos sus recursos convierten a este pueblo en un rincón entrañable y tranquilo en el corazón de la Alpujarra granadina. Desde el ayuntamiento de Cáñar abrimos una ventana al exterior con esta página Web y ponemos al alcance de todos los recursos de los que se disponen en esta casa consistorial, para poder facilitar el acercamiento a nuestro municipio y sumarnos a las nuevas tecnologías.

#Córdoba | قرطبة

Córdoba es, sin duda, una de las visitas imprescindibles en un viaje turístico por Andalucía. Pero también es un destino ideal para hacer una escapada pues sus mejores atractivos los puedes perfectamente ver en dos días.Como bien sabes, el gran monumento que justifica una escapada a Córdoba es la Mezquita, pero además tienes otras visitas imprescindibles, como el Alcázar de los Reyes Cristianos y, por supuesto, recorrer los rincones del barrio de la Judería. Continue Reading