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A doce kilómetros del centro de la ciudad de El Cairo, Maadi se levanta como un barrio con importantes restos arqueológicos de las épocas predinásticas. Lo interesante de esta zona es que con el paso de los siglos ha llegado a configurarse como un espacio financiero y económico relevante. Amplios bulevares, villas, rascacielos, gran cantidad de embajadas de otros países e incluso normas estrictas sobre la forma y colores de las casas.

La economía del barrio está fuertemente vinculada a la de El Cairo, y la población que allí reside pertenece a la clase media egipcia. A pesar de que en la actualidad este es el estado de Maadi, lo cierto es que a medida que se construyó la nueva cara del barrio, pues no fue cosa de un día, se comenzaron a descubrir restos de antiguas civilizaciones que arrojarían un poco de luz al desarrollo del Bajo Egipto. Es por este motivo que los descubrimientos realizados en Maadi gozan de tanta importancia.

Al parecer, en el cuarto milenio a. C Maadi era uno de los centros urbanos más importantes delBajo Egipto. Una ciudad bastante amplia que se caracterizaba por casas ovales hechas con caña o incluso casas subterráneas para protegerse de las inclemencias del tiempo.

La cultura de Maadi se dedicaba principalmente a la metalurgia y conseguían su riqueza a través del comercio con el Valle del Nilo y la península del Sinaí. En cuanto a los utensilios encontrados destaca la cerámica local, de color marrón rojizo o negro hecha completamente a mano (sin torno) y muy parecida a la del Alto Egipto. También eran expertos en la elaboración de vasijas de piedra, caliza o basalto. Además usaban herramientas como sierras y mazas así como puntas de flecha y dagas para cazar.

Desgraciadamente, con la expansión económica en la zona que comenzó en 1905, gran parte del asentamiento está en peligro. Y es que muchas de las zonas de antiguas y milenarias construcciones han sido sepultadas por los grandes y modernos edificios, mientras que otras están siendo completamente amenazadas.

Por fortuna en 1999 nació un proyecto que intentaba evaluar las zonas que aun quedaban ilesas intentando demostrar su valor para así protegerlas. Esta investigación dio como resultado un detallado informe que recomendaba al gobierno egipcio proteger esta parte de la historia egipcia.

Akhmim, Panópolis, Ipu, Jent-Min o Shmin son muchos de los nombres que se le otorgaron, a lo largo de la historia, a esta ciudad en el corazón de Egipto. Un rincón lleno de secretos a orilla del río Nilo, del cual a día de hoy poco o nada nos queda.

Panópolis era el nombre que recibía durante el tiempo en el que fue capital del nomo IX del Alto Egipto. Un centro floreciente en el que evidentemente se realizaron construcciones importantes. El problema es que la mayoría de los centros fueron completamente desmantelados, utilizando sus materiales para construir otras aldeas de las proximidades durante la Edad Media.

No obstante, aun es posible ver alguna muestra de la grandiosidad de sus días. Muestra que podemos encontrar en su necrópolis. Unas tumbas excavadas en la roca a modo de hipogeos.

Los hipogeos eran las galerías subterráneas, o también pasajes, que hacían una función funeraria en el Antiguo Egipto.

Evidentemente, este tipo de sepultura no podía ser empleado y “disfrutado” por cualquiera; y es que para gozar de un hipogeo era necesario tener cierto prestigio y poder económico.

En este caso, en la Necrópolis de Akhmim (el-Hawawish), encontramos enterrados varios de los gobernadores del área. Un lugar en el que se enterraron a los altos funcionarios y sacerdotes de la ciudad entre la cuarta y onceava dinastía.

El-Hawawish se encuentra emplazado en la parte más adentrada en el desierto y en sus túneles podemos observar tumbas de rocas con fachadas llenas de pilares así como salas de pilares en el interior de algunas de ellas. Además, en algunas también es posible observar murales egipcios con imágenes bastante bellas.

El lugar fue descubierto y excavado durante la década de 1980, por tanto no hace mucho que los misterios de esta necrópolis fueron sacados a la luz. Bajo la dirección del profesor Nagujb Kanawati, un equipo del Centro Australiano para la Egiptología se encargó de las obras de recuperación y exploración.

Hoy por hoy podemos ver parte de los descubrimientos que se encontraron en la zona. Si bien cabe destacar que muchas tumbas no han sido del todo exploradas y que, por tanto, siempre quedarán secretos en esta vieja ciudad del Antiguo Egipto. Ofertas a Egipto

Egipto experimentó una caída notable en el número de visitas recibidas en el mes de julio, con 765.000 llegadas registradas, un 25% menos que el mismo mes de 2012, cuando el país superó el millón, al igual que ocurrió en 2010. De este modo, se rompe la tendencia positiva del primer semestre y lo que parecía ser una “posible recuperación”.

Un total de 6,7 millones de turistas visitaron Egipto en los siete primeros meses del año, lo que significó un incremento del 8% comparación con el mismo periodo del año pasado, según los datos de la agencia de estadísticas oficial del país, CAPMAS, recogidos por el diario local ‘Ahram Online’.

La caída del mes de julio, según reconoce el diario, podría deberse a la ola de disturbios y violencia que siguió al derrocamiento del presidente Morsi por el ejército a principios de ese mes. Ver Golpe de Estado en Egipto.

Esto se suma a una larga lista de conflictos desde que en 2011, a raíz de la Primavera árabe, el presidente Mubarak fuera obligado a dimitir tras numerosas revueltas populares, que han sumido al país en una gran inestabilidad.

El temor de los turistas se une a las recomendaciones de algunos gobiernos de no viajar a Egipto. Ver Las reservas a España repuntan por la crisis en Egipto.

En cualquier caso, Egipto no tira la toalla y dará más subvenciones a turoperadores.

La mayoría de turistas que han viajado a Egipto hablan maravillas entre otras cosas de sus ciudades históricas, la visita a las pirámides o el famoso crucero por el Nilo. Esta última opción es una de esas que no debemos dejar de lado ya que se considera prácticamente imprescindible.

Hay cruceros para todos los gustos. En las agencias de viajes os mostrarán a buen seguro información sobre cruceros de los más turísticos o los que más se adaptan a vuestro presupuesto. La mayoría cuentan con alojamiento incluido, guías y transporte (suelen ser los más recomendados) y comidas. Por lo general dentro de las comidas no incluyen la bebida, que es bastante cara (sería recomendable que tuvierais en cuenta este aspecto. El precio final de un crucero se puede disparar solo por el tema de las bebidas)

Todos los barcos parten desde Luxor, y suelen hacer el recorrido hasta Asuán y vuelta de nuevo al punto de partida. Durante el recorrido, si habéis contratado el crucero por vuestra cuenta, tal vez no estén incluidas las visitas guiadas. De ahí que lo mejor sea llevarlo ya todo bien atado para poder participar en las visitas y las excursiones sin ningún problema. Puede ser que nos ahorremos unos euros, pero no la comodidad de contar con guías, transporte y seguridad.

Lo más recomendable es contratar el crucero antes del viaje ya que, además de que en Egipto puede resultar más caro, podéis encontraros con la sorpresa de que durante los días que queréis pasear por el Nilo no haya plazas disponibles. En cuanto a los días de crucero eso ya depende del tiempo que vayáis a pasar en Egipto. Un crucero de tres o cuatro días es lo más normal, para luego así tener otros tres o cuatro días para visitar El Cairo, las pirámides, etc…

Un último detalle a tener en cuenta: ¿cuál es la mejor época para hacer un crucero por el Nilo? En la medida de lo posible hay que evitar el verano, sobre todo por las altas temperaturas. Entre los meses de octubre y mayo son sin duda los mejores. También es verdad que durante esa época hay más afluencia de turistas, de ahí que os recomiende reservar cuanto antes. Así podéis estudiar con más tranquilidad precios, horarios, etc…

Un crucero por el Nilo es una de las experiencias más fascinantes que podemos vivir en Egipto. Dicen que hay más de doscientos que hacen el recorrido por las aguas de este mítico río. Tenéis mucho, mucho donde elegir.

Templo de Luxor: obeliscos y columnas

El Templo de Luxor (que podrás visitar gracias a la existencia de estupendos outlet de viajes que te permitirán pasar las mejores vacaciones) es un punto de encuentro de arqueólogos y turistas. Entre todas las numerosas construcciones existentes en Egipto, ésta es una de las que centran más interés. Fue construida por los faraones Amenhotep II, quien levantó el recinto interior, y Ramsés II, ocupado en darle una mejor imagen exterior. No obstante, este Templo de Luxor fue evolucionando con faraones posteriores, quienes también notaron la importancia divina en el culto a los dioses egipcios que había adquirido esta construcción.

El templo cuenta con una longitud de 260 metros y estaba dedicado en sus inicios al dios Amón. Es una construcción clásica, como demuestra un gran patio central, la sala hipóstila, el vestíbulo o el santuario, estancias que fueron modificados con el paso del tiempo. Pero si por algo destaca este templo es por alguna de sus zonas, majestuosas en muchos casos y con bastante historia a sus espaldas. Por ejemplo, el pilono, que representa la entrada al templo, fue construido en tiempos de Ramsés II tras la batalla mantenida contra los hititas. Muy cerca están dos obeliscos o, mejor dicho, uno, pues uno de los obeliscos, de unos 25 metros de altura y con escenas mitológicas y jeroglíficos reales, fue trasladado a la plaza de la Concordia de París.

Famosas son también las estatuas sedentes de Ramsés II, representando las conquistas de los pueblos egipcios durante el reinado de este faraón. Estas estatuas están construidas en granito gris y se levantan hasta los casi 16 metros. Originariamente existieron otras cuatro estatuas más, pero construidas utilizando granito rosa. Sólo se conserva una, representando a Meritamón, hija del faraón. Las columnas son una constante, como se comprueba en el patio central, donde se cuentan hasta 74 columnas, las cuales rodean un santuario dedicado a los dioses Amón, Mut y Jonsu. La decoración, como suele ser en estos casos, está relacionada con los faraones, con sus conquistas, con sus sacrificios, con sus ofrendas…

A medida que se adentra uno en el templo, se encuentra con otra estancia formada por otras 14 columnas, concretamente es la sala conocida como columnata procesional de Amenhotep, y antesala del patio peristilo de este mismo faraón, paso previo a otras estancias más de este templo, donde darse un baño de cultura con sus edificaciones, sus inscripciones y su forma de adorar a los dioses.

En países como Egipto, muchas veces es frecuente encontrarse casi por casualidad con lugares que no suelen figurar mucho en las guías de turismo, y que sin embargo resultan bastante interesantes. Este es el caso de Abnub, un núcleo urbano con algunos elementos realmente bellos y que está a tan sólo 4 kilómetros de Asiut, capital de la gobernación homónima.

Para llegar, y debido a la cercanía con esta gran ciudad, podemos volar directamente al aeropuerto de Asiut, el cual se encuentra a menos de 30 kilómetros. De esta forma, podremos contactar con alguna agencia local para que nos acerquen, o los más aventureros podrán arriesgarse y buscar un taxi a su llegada.

¿Qué encontraremos en Abnub? Un núcleo urbano de un tamaño medio en el que a pesar del tiempo, y la escasa inversión en la protección de los edificios, es posible encontrar edificios ilustres de gran relevancia.

Uno de estos edificios es el monasterio de San Víctor. En este lugar, el patriarca copto Gabriel VIII reconoció en el siglo XVI la supremacía del papado de Roma. Por tanto es un lugar bastante importante en cuanto a la historia de la iglesia ortodoxa copta.

No podemos irnos sin visitar la iglesia copta de Abi, que es la más grande de toda la ciudad y sin ningún tipo de duda la más bonita de la misma. Además, antes de marcharnos deberíamos visitar los yacimientos arqueológicos. En ellos se han descubierto numerosos objetos como herramientas de piedra del Paleolítico, tumbas de diferentes gobernantes, así como una antigua necrópolis greco-romana.

Si todo esto aun nos parece insuficiente para viajar a este lugar, deberíamos saber que Abnub se encuentra en una situación privilegiada

No… no es que actualmente hay un nuevo faraón en Egipto, sino más bien que se ha descubierto el nombre de un faraón del que hasta el momento no se tenía registro. Los arqueólogos entusiasmados, y los que amamos Egipto, su historia, cultura y fascinante pasado, ¡curiosos!

A veces los secretos más impresionantes están ante nuestros ojos. Ese es el caso del nombre de este (hasta ayer) desconocido faraón. El mismo hecho de que su nombre estuvo a los ojos de todos es lo que causa más sorpresa y da más relevancia al evento. Aparte de alimentar las ilusiones de egiptólogos profesionales y amateurs que esperan aún hacer un descubrimiento fantástico, dando luz a trozos del misterioso pasado de Egipto.

Los protagonistas de este descubrimientos son un grupo de arqueólogos franceses que trabajaban en la restauración de el templo de Amon Ra en el famoso templo de Luxor. Allí encontraros un registro del nombre de un faraón hasta ese momento nunca escuchado: Nekht In Ra.

Nekht In Ra parece haber vivido durante la dinastía 17, de la que poco se conoce, dado que este es un período oscuro de la historia egipcia. Este nuevo descubrimiento puede, quizás, empezar a echar un poco de luz sobre el asunto.

La dinastía 17 reinó entre 1585 y 1550 a.C. y tenia la capital en Tebas, justo al lado de Luxor. Algunos arqueólogos piensan que este no es un sorprendente descubrimiento en tanto muy poco se conoce sobre esta dinastía: sobre los faraones que se han registrado hasta el momento poco se sabe de sus reinados y los años de duración en el poder. Y no olvides que si deseas disfrutar de lo mejor de Egipto, siempre existe la posibilidad de que optes por las mejores ofertas de outlet de viajes, donde pasarás las mejores vacaciones.

La dinastía 17 y su importancia en el pasado egipcio

Aunque poco se conoce sobre esta dinastía, su rol en el pasado egipcio es fundamental. Los últimos faraones finalmente desplazaron a varias tribus invasoras, y el comienzo de las dinastía 18 significó lo que se conoce como el comienzo del Nuevo Reino. Esta época es de significativo florecimiento de la cultura y las artes en Egipto.

Hasta el momento se conocían 10 faraones pertenecientes a este período. Aún no está claro cómo Nekht In Ra encaja en el rompecabezas, pero nuevas investigaciones se llevarán pronto a cabo.

Turismo religioso en Egipto

Por lo general, la gente que viaja a Egipto va buscando encontrarse con la tierra que vio nacer y crecer la gran cultura de los faraones. Desea visitar las pirámides, los hermosos valles que estas conforman, los bellísimos templos o relajarse en un crucero por el Nilo.

Sin embargo, a menudo nos olvidamos que Egipto fue también la tierra que vio crecer la religión cristiana y que, por tanto, cuenta en su haber con algunos de los lugares más importantes para dicha fe.

Uno de ellos es, sin duda alguna, el llamado Monasterio de Santa Catalina (también conocido como Monasterio de la Transfiguración). Ubicado en el célebre Monte Sinaí, en un cañón con muy mal acceso, se erige sobre la idea que establece que fue aquí donde Moisés contempló la “zarza que ardía sin consumirse” y cuyo pasaje viene narrado en la Biblia.

En la actualidad, tiene el honor de ser uno de los monasterios más antiguos del mundo que continúa siendo habitado. Está vinculado a la Iglesia Ortodoxa Autónoma del Monte Sinaí, la cual a su vez es dependiente de la de Jerusalén y, durante el pasado año 2002, la Unesco decidió incluirle en la lista de los lugares que conforman los Patrimonios de la Humanidad.

Algunas de las cosas que en su interior generan más interés turístico e histórico son, por un lado, su valiosa biblioteca que custodia la que está considerada como la segunda colección más grande en lo que a manuscritos y códices se refiere (unos 3.500 escritos en diversas lenguas), y que tan sólo es superada por la del Vaticano.

Además en él podemos encontrar varias obras de arte únicas, como mosaicos, pinturas encáusticas, ornamentos, relicarios, cálices o iconos rusos y griegos; entre estos últimos se localizan algunos de los más antiguos que se conocen en el mundo y que han sido fechados entre los siglos V y VI.

Gran Pirámide de Guiza

Se conoce como Gran Pirámide de Guiza a la pirámide de Keops, situada en la célebre llanura egipcia.

En ella se dan una serie de récords, por así decirlo, como por ejemplo que pasa por ser la pirámide de mayor tamaño de todas las que se conocen en Egipto, además de ser la más antigua de todas las que conforman la lista de las Siete Maravillas del Mundo y, también, la única que se conserva hoy en día.

Su arquitecto fue Hemiunru, que la construyó por orden de Juyu (llamado Keops), faraón de la cuarta dinastía del Antiguo Egipto. Se estima, que se terminó de construir en torno al año 2570 a.d.C., siendo por tanto la primera de las tres que se erigieron en la Necrópolis de Guiza.

Como curiosidad, también cabe resaltar que fue considerado como el edificio más alto del mundo hasta que en el siglo XIV fue construida la Catedral de Lincoln, en Inglaterra, cuyo capital superaba la altura de la pirámide. Asimismo, fue el edifico de piedra dotado con más altura del planeta hasta bien entrado el siglo XIX, momento en el que fue superado por la aguja de la Iglesia de San Nikolai, ubicada en la ciudad alemana de Hamburgo.

Sir William Matthew Flinders Petrie, egiptólogo británico, fue quien llevó a cabo el estudio más detallado que se tiene de la pirámide hasta el momento, y como resultado del mismo sabemos las medidas de la Gran Pirámide, que son las siguientes:

Altura original = 146,61 m

Altura actual = 136,86 m

Pendiente: 51º 50B 35C

Por lo que respecta a a longitud de los lados de la base, sería la siguiente según Flinders Petrie

Lado N: 230,364 m (9069,4 pulgadas)

Lado E: 230,319 m (9067,7 pulgadas)

Lado S: 230,365 m (9069,5 pulgadas)

Lado O: 230,342 m (9068,6 pulgadas)

Media: 230,347 m (9068,8 pulgadas)

Barco funerario en Egipto de 5.000 años

Un nuevo descubrimiento arqueológico nos sorprende hoy, y es que un grupo de arqueólogos acaban de anunciar el descubrimiento en Egipto de una barca funeraria que data nada más y nada menos de hace 5.000 años.

Este barco estaba destinado a transportar al Faraón Den al más allá y fue enterrado en el noreste de la meseta de Giza, el sitio de las archi famosas pirámides.

Den fue un gobernante de la muy poco conocida primera dinastía del Antiguo Egipto, la cual tuvo la fortuna de vivir la unificación de Egipto y su desarrollo como una gran civilización. Den, que aparece en la imagen superior golpeando a sus enemigos, fue el primero en utilizar el título de “Rey del Alto y Bajo Egipto”.

Gobernó durante 42 años y era famoso por su buena organización del estado. Su tumba en Abydos, es uno de las mejores de la época y puede ser visitada.

El equipo francés que realizó el descubrimiento esperan restaurar el barco y ponerlo en exhibición en el Museo Nacional de Antigüedades de Egipto cuando se abra el próximo año.

HALLAN UNA BARCA FUNERARIA DE LA PRIMERA DINASTIA FARAÓNICA EN EGIPTO.

Un equipo de arqueólogos ha hallado en Egipto una barca funeraria de madera que data de la era del rey Den, de la I dinastía faraónica, en torno al 3.000 a.C., informó el Ministerio egipcio de Antigüedades.

En un comunicado, su titular, Mohamed Ibrahim, destacó que la barca se encuentra en buen estado y fue encontrada en la zona arqueológica de Abu Rauash, en la provincia de Guiza, al oeste de El Cairo.

Ibrahim precisó que una delegación del Instituto Científico francés de Antigüedades Orientales estaba excavando en el sitio cuando descubrió los restos de la barca, concretamente once tablas de madera, cada una de las cuales mide 6 metros de largo y 1,5 de ancho.

Estas piezas arqueológicas fueron trasladadas al centro de rehabilitación del Gran Museo egipcio, donde serán tratadas para garantizar su conservación antes de ser expuestas en la sala dedicada al río Nilo del Museo Nacional de la Civilización Egipcia.

Un responsable del Gran Museo, Husein Abdel Basir, aseguró que la embarcación hallada era de tipo funerario, puesto que se colocaba al lado de la tumba de la persona fallecida para que esta pudiera utilizarla en el otro mundo.

Este tipo de barco también se ha encontrado cerca de las tumbas de los faraones, quienes se considera que también las empleaban en su viaje a la otra vida.

El pasado febrero, comenzaron los trabajos para extraer cientos de piezas de madera de la segunda barca solar del más poderoso de los faraones egipcios, Keops (2609-2584 a.C.), perteneciente a la IV dinastía.

La República Árabe de Egipto encuentra su división administrativa en gobernaciones, para ser exactos en 27 gobernaciones. Estas a su vez están divididas en núcleos urbanos más pequeños.

Hagamos pues un repaso a todas estas gobernaciones y los núcleos urbanos más destacados de las mismas:

Gobernación de Alejandría

AlMontazh

Agamy

Al Amriya

Al Gomrok

Alejandría

Borg Al Arab

Sharak

Wassat

Gobernación de Asuán

Asuán

Abu Simbel

Darau

Edfu

Kom Ombo

Gobernación de Assiut

Asyut

Abnub

Dayroot

El Qoseyia

ElBadari

Abo Teeg

Manfaloot

Sāhīl Salim

Gobernación de Behera

Abo elMatamer

Abo Homos

Damanhoor

Etay elBarood

El Delengat

El Delengat

Edko

ElMahmoodia

ElRahmania

Hosh Eisa

Koom Hamada

Kafr el Dauwar

Rosetta

Shabrakhit

Gobernación de Beni Suef

al-Fašn

Beni Suef

Boosh

Beba

Ehnasia

ElWasta

Somesta

Gobernación de El Cairo

El Cairo

Gobernación de Dacalia

Ajā

Belkas

Dekernes

ElMansura

El Senbelaween

El Gamalia

ElManzala

Meet Ghamr

Mataria

Meniat el Nasr

Sherbeen

Talkha

Gobernación de Dameita

Damietta

El Zarka

Ezbet elBorg

Faraskoor

Kafr Saʿd

Gobernación de Fayúm

El Faiyum

Etsa

Ebshowai

Hawara

Sanoores

Tamia

Gobernación de Garbia

Basyoon

ElMahalla el Kubra

Kafr el Zayat

Kotoor

Samanood

Tanta

Zefta

Gobernación de Guiza

al-Hawāmidiyah

Abu Rawash

al-Wāhāt-al-Bahrīyah

El Saf

El Ayat

ElBadrashin

Gizeh

Madīnat Sittah Uktūbar

Oseem

Gobernación de Ismaila

Faʿid

Ismailia

Gobernación de Kafr el Sheij

Beyla

Desuk

El Hamool

ElBrulus

Fowa

Kafr el Sheikh

Mootbas

Qullīn

Sedi Salem

Gobernación de Luxor

Luxor

Gobernación de Matrúh

El Daba

Matruh

Sallum

Gobernación de Menia

Aledwa

Alfekryah

Almenia

BaniMazar

Deir Mowas

Mallawi

Matay

Maghagha

Samalout

Gobernación de Menufia

Ashmoon

Abo Korkas

al-Ġanāyim

BeniMazar

Birkat-as-Sabʿ

Dir Mowas

El Shoohada

ElBagoor

Maghagheh

Maţāy

Melawi

Menoof

Menia

Qowesna

Shebin-El-Kom

Samaloot

Sers elMayan

Tala

Gobernación de Nuevo Valle

El Harga

Abydos

Gobernación de Sinaí del Norte

El Arish

Rafah

Gobernación de Puerto Said

Puerto Said

Gobernación de Caliubio

Gobernación de Caliubia

Shubra-El-Khema

Benha

Qalyūb

Tookh

El Khanka

Shebin el Kanater

El Kanater el Khira

Gobernación de Qena

Qena

Edfo

Armant

Esna

Koos

Deshna

Dendera

Farshoot

Nag Hammadi

Gobernación del Mar Rojo

Hurghada

Safaga

Ras Gharib

El Qusir

Gobernación de Sarqia

El Zagazig

Belbees

Abo Kabir

Meniat el Kamh

Fakoos

El Korin

El Asher men Ramadan

Diyarb Najm

El Tal el Kebeer

Mashtool el Sook

Hihyā

El Qiniat

AbūHammād

Kafr Sakr

El Ebrahemia

El Hessenia

Gobernación de Sohag

Sohag

Gerga

Akhmim

Tahta

Tema

ElMansha

ElBalyana

Gohayna

ElMaragheh

Dar-as-Salām

Gobernación de Sinaí del sur

El Tur

Taba

Gobernación de Suez

Suez

Viajar a Egipto

Ofertas a Egipto

Crucero por el Nilo

El Templo de Luxor es uno de esos lugares que merece la pena ver en persona al menos una vez en la vida ya que tiene muchísima magia, además de que espectacular. Un monumento que es objetivo, principalmente, de arqueólogos y amantes de la arqueología. Está en Egipto y fue construido por los faraones Amenhotep II y Ramsés II, siendo el primero de ellos el que levantó su interior y el segundo el que le dio la imagen exterior. Posteriormente fue completado por varios faraones, pero lo más importante lo hicieron los dos primeros.

Este templo tiene 260 metros de longitud y es una construcción clásica que tiene un patio central enorme, un vestíbulo, un santuario o una sala hipóstila, entre otras. Por lo que más llama la atención el Templo de Luxor es por la majestuosidad de algunas de sus zonas, que tienen además mucha historia acumulada a lo largo de los siglos. El Pilono representa la entrada al templo y se construyó durante la batalla contra los hititas, y hay también un obelisco espectacular. Antiguamente había dos obeliscos, pero uno se trasladó a la plaza de la Concordia de París.Otro de sus atractivos son las estatuas de Ramsés II, las cuales representan las conquistas que se realizaron durante los años en los que reinó ese faraón. Miden casi 16 metros y son de granito gris, aunque antiguamente las hubo también en granito rosa pero de esas solo queda una, la que representaba a la hija del faraón.

Como en casi todos los templos de la época, las columnas son muy importantes, y en el Templo de Luxor hay 74 en el patio central, las cuales rodean un santuario que está dedicado a los dioses Mut, Amón y Jonsu. Como no podía ser de otra manera, la decoración del templo está centrada en el mundo faraónico, en sus conquistas, ofrendas, sacrificios y todo lo que tenga que ver con los faraones que pasaron por Egipto.

Si el río Nilo pudiera hablar, ¿qué diría? Después de ver la caída de diferentes civilizaciones y las leyendas que lo rodean, seguro que tendría mucho que contar. Un viaje para descubrir el Nilo es una experiencia única. Las agencias de viajes nos recomiendan conocer el Nilo mediante un crucero por el río. Tu principal compañero de viaje debe ser tu cámara de fotos.

Los cruceros por el Nilo te permiten visitar una gran variedad de lugares y escenas a lo largo de las orillas. Se pueden encontrar los últimos templos antiguos y puertos bulliciosos, arrozales y palmeras datileras y personas testigos del paso de la vida en una región tan espectacular. Las vistas desde su crucero serán tan emocionante como históricas. Las barcas, a menudo llamados hoteles flotantes, ofrecen el mejor entretenimiento a bordo, con la realización de espectáculos propios.

A menudo, los huéspedes están invitados a ponerse la ropa tradicional para participar en las festividades. Otras visitas por el Nilo se pueden realizar en veleros tradicionales de Egipto, o incluso barcos de vapor antiguos como el Sudán SS, donde la película de la novela de Agatha Christie “Muerte en el Nilo” fue filmada. El tramo más interesante del río se encuentra en el Alto Egipto entre Luxor y Aswan.

Esta parte cuenta con una de las mayores concentraciones de antiguos templos y palacios del mundo. Un crucero río arriba desvela un paisaje de capas: barro y cañas, palmas datileras que se aferran a los bancos, búfalos resoplando en las aguas, los niños que jugaban al fútbol a lo largo de la costa, los agricultores que llevan mulas de carga, campos, etc.

Viajar al Cairo

El día de hoy conoceremos a algunos de los monumentos más representativos del antiguo Egipto. No cabe duda que debemos empezar mencionando a los símbolos de Egipto. Nos referimos a las Pirámides de Giza, una necrópolis a donde encontramos tres pirámides, Keops, Kefrén y Micerino. Las Pirámides de Giza se ubican en la meseta de Guiza, a unos veinte kilómetros de la ciudad de El Cairo. Vale la pena señalar que la más famosa de estas pirámides es la Gran pirámide de Guiza o Keops, la más antigua y mayor de las tres, y que es considerada como una de las Siete maravillas del mundo.

Otro monumento importante es Karnak llamada en el Antiguo Egipto como Ipet sut, “el lugar más venerado”. Se trata de un complejo de templos, considerado como el más importante del Antiguo Egipto. Vale la pena señalar que desde el año 1979, Karnak es considerado como Patrimonio de la Humanidad por la Unesco. El complejo estaba conformado por el recinto de Amón-Ra, el recinto de Montu, el recinto de Mut, el templo de Jonsu, el templo de Opet, el templo de Ptah.

Por su parte Abu Simbel es un emplazamiento de interés arqueológico que se compone de templos. Abu Simbel se posa al sur de Egipto, específicamente en Nubia. Es importante señalar que los templos de Abu Simbel forman parte del Museo al Aire Libre de Nubia y Asuán, y que desde el año 1979 forma parte de los Patrimonios de la Humanidad de la UNESCO. Cuenta la historia que los templos fueron edificados en el siglo XIII a. C., durante el reinado del faraón Ramsés II.

Visado para viajar a Egipto

Para viajar a Egipto necesitamos solicitar un visado que es un permiso de estadía para ciudadanos de todas las nacionalidades. La visa de turista tiene una vigencia de 90 días.

Para solicitar la visa de Egipto hace falta contar con ciertos requisitos como que nuestro pasaporte tenga una vigencia mínima de 6 meses. Además es de suma importancia presentar un certificado internacional de vacuna contra la fiebre amarilla. Asimismo debemos rellenar debidamente el formulario de la visa y pagar las tasas de la solicitud del visado. El viajero también debe presentar una foto reciente en tamaño pasaporte a color. Normalmente se pide la presentación de la última boleta de pago y constancia laboral. Asimismo es importante demostrar que contamos con medios económicos para viajar. Demostrarlo es fácil, solamente hace falta presentar un estado de cuenta del banco.

Es importante señalar que existen algunos países que no necesitan contar con un visado para permanecer en Egipto por un promedio de 3 meses. Entre ellos encontramos a Arabia Saudita, Jordania, Omán, Emiratos Árabes Unidos, Kuwait, Qatar, Hong Kong y Yemen.

A algunas naciones también se les permite ingresar a Egipto sin visado pero sólo por un período de 30 días. Entre ellos encontramos a Albania, Alemania, Andorra, Anguilla, Antigua y Barbuda, Francia, Guinea Francesa, Polinesia Francesa, Georgia, Gibraltar, Niue, Islas Norfolg, Noruega, Nueva Caledonia, Argentina, Aruba, Australia, Granada, Grecia, Guadalupe, Papúa Nueva Guinea, Nueva Zelanda, Palau, Panamá, Austria, Bahamas, Barbados, Guatemala, Guyana, Haití, Paraguay, Perú, Polonia, Bélgica, Belice, Benin, Holanda, Honduras, Hungría, Portugal, Reino Unido, República Checa, Bermudas, Bután, Irlanda, Guam, República Dominicana, Islas Reunión, Bolivia, Brasil, Islandia, Islas Cook, Rumania, Rusia, Islas Vírgenes Británicas, Brunei, Islas Islas Marshall, Ruanda, Saint Kitts and Nevis, Bulgaria, Camboya, Canadá, Islas Salomón, Islas Turcas y Caicos, Samoa Americana, Samoa Occidental, Islas Caimán, Italia, Jamaica, San Marino, San Vicente y las Granadinas, Chile, Japón, Santa Lucía, Kiribati, Chipre, entre otros.

Egipto es uno de los lugares más atrapantes que podemos conocer y un destino perfecto para los amantes de la cultura, la historia y la arqueología. Es que vamos, todo esto se respira en el mismo aire de Egipto y quien crea que viajar a un lugar como el desierto no es divertido, está muy pero muy equivocado. Allí, entre otras cosas, se encuentran por ejemplo, las famosísimas Pirámides de Giza, que son consideradas la atracción turística más importante del mundo. Pero otra de las cosas que de seguro te atraparán, son las tradiciones y costumbres de Egipto. ¡Vamos a conocerlas!

Conociendo la vida egipcia

Como siempre te recomendamos, no hay nada como vivir la experiencia de conocer nuevas realidades, nuevas formas de vivir la vida, bien distintas a la propia. Despejar la mente de lo que son nuestras realidades y ponerlas en comparación a las de nuevos lugares, nos puede resultar de gran ayuda y puede hacernos notar muchas cosas que desde el nuestro no somos capaces de apreciar. Otras veces simplemente nos maravillamos con esa magia que tiene conocer un lugar diferente, especialmente si se trata de la rica cultura e historia egipcia.

En la actualidad aún muchas de las tradiciones y costumbres de Egipto se mezclan con aquellas que permanecen desde la época de la antigua gran civilización. Esta combinación cultural hacen del país un lugar por muy interesante que vale la pena conocer. Una de los rasgos que todo turista debe saber si decide viajar a Egipto, es que allí se encontrará con personas amables y hospitalarias. Los egipcios tienen fama de ser muy buenos anfitriones y de siempre recibir a los turistas con una gran sonrisa. Quizás este sea uno de los secretos por los que su país es uno de los más visitados del mundo.

La importancia de la religión

La religión es un asunto muy importante en la cultura egipcia, pues se evidencia en las prácticas cotidianas de cada familia. La gran mayoría de la población profesa la religión musulmana, aunque también hay un considerable número de cristianos. En el caso de los musulmanes, existe la tradición de no beber alcohol ni comer cerdo y es muy raro que uno se encuentre con este animal en el menú de la gran mayoría de restaurantes.

Como en toda comunidad musulmana, este país realmente se transforma durante el llamado “mes de Ramadán”. A lo largo de esos 30 días, la mayoría de los egipcios cumple con el ritual del ayuno y se realizan numerosas donaciones de caridad, que en ese momento del año es cuando adquiere sus tasas más altas.

El matrimonio

El matrimonio es algo bastante peculiar en relación con lo que estamos acostumbrados y un dato curioso es que este país fue uno de los primeros del mundo en legalizarlo. Si bien la antigua tradición de las bodas arregladas, en la que la familia propone la novia al novio, aún es llevada a cabo en nuestros días, esta costumbre está empezando a cambiar.

Gastronomia egipcia

Muchos de los platos tradicionales de Egipto contienen una variedad de alimentos que estaban presentes ya en la antigüedad, lo que habla mucho del valor que las tradiciones tienen para el pueblo egipcio. El uso de toda clase de especias y condimentos, guisantes, habas, pepinos, dátiles, higos y uvas siempre esta presente en los platillos más populares, así como el pescado y la carne avícola. El llamado Fasieekh, que consta de pescado seco en sal, desde el Antiguo Egipto hasta hoy continúa siendo una fuerte tradición gastronómica.

Oum Kalthoum

Una de las voces árabes mayúsculas del siglo XX.

Cantante egipcia, diva y auténtico fenómeno social.

Su vida profesional no fue un camino de rosas. De origen humilde, egipcia por los cuatro costados, virtuosa. Su padre la introdujo en sus primeras actuaciones disfrazada de niño, momento desde el cual comenzaría una carrera imparable.

Durante muchísimos años, su voz fue la compañía de muchos árabes en la gran ilusión del renacimiento del mundo árabe tras las etapas coloniales: la revolución egipcia, la unidad árabe en general, los cambios sociales o la lucha contra Israel.

Su desaparición, marcó el fin de una época. Fue enterrada con honores de Jefe de Estado.

Sokar era el dios de la oscuridad para los antiguos egipcios. Era el encargado directo de la Duat, o mundo inferior, así como de la decadencia en la tierra.

A pesar de ello, anteriormente se le habría venerado como el dios de la tierra y de la fertilidad, pero posteriormente sería el encargado de guardar las puertas de acceso del Duat. Es más, sería el encargado de conducir al muerto en la barca henu en su viaje final. Habitaría una caverna secreta a la que llamaban “Imhet” o “la puerta de caminos”. Hogar que se ubicaba en lo más profundo del Mundo Subterráneo.

Esa cueva en la que vivía el dios tenía arenas, por este motivo, cuando la barca solar se desplazaba por ellas debía transformarse en serpiente, por este motivo Sokar lleva el epíteto de “Aquel que está sobre su arena”.

Era adorado en la necrópolis de Sakkara, cerca de Menfis, a pesar de que su origen era anterior a la creación de la ciudad.

En cuanto a su representación, existían varias formas. Por un lado podíamos encontrarlo como hombre momificado con cabeza de halcón, portando a su vez una corona, cetro uas y anj. Algunas veces se le representaba montado en un trono y en otras aparecía con cabeza humana.

Su principal fiesta se celebraba cada seis años, en el vigésimo sexto día del mes joiak. Durante la fecha, se arrastraba una piedra por los campos, mientras que los fieles la seguían con coronas de cebollas alrededor del cuello.

Cuando Ptah se convirtió en el patrón de la ciudad de Menfis, los dos dioses se fundieron, uniéndose en una sola deidad Ptah-Sokar. No obstante, a partir del Tercer Periodo Intermedio, sería asociado también a Osiris, por tanto se formó la divinidad Ptah-Sokar-Osiris, un dios que tenía funciones de creación, metamorfosis así como renacimiento.

Los amantes del buceo sabrán que en Egipto tienen un sinfín de oportunidades, tanto de conocer fantásticos seres, originarios del Mar Rojo, como algún que otro pecio interesante. Es el caso del SS Thistlegorm, un pecio situado al Noreste de Shag Rock, a una profundidad entre 10 y 32 metros.

Dicen de este lugar que es uno de los pecios más visitados del mundo. El encanto esta vez no reside únicamente en los peces raros de la zona (que los hay); y es que bucear entre motos, botas de goma, alas de avión, armamento, camiones o incluso locomotoras tiene su aquel.

Todo ello se debe a que, un gran carguero de la armada británica, fue bombardeado durante la II Guerra Mundial a pocas millas del Canal de Suez. Este carguero transportaba nada más y nada menos que 4.000 toneladas de equipamiento bélico para abastecer al ejército, cargamento que quedó hundido junto al gran buque.

Sucedió en octubre de 1941, cuando este carguero se dirigía por el Canal de Suez, y desgraciadamente se encontró con dos bombardeos alemanes que iban tras la pista del Queen Mary para hundirlo. Todo pasó muy rápido, dos bombas impactaron por el puente e hicieron estallar la munición del carguero, provocando que éste se hundiera de forma rápida y arrastrando con él y su cargamento a por lo menos 9 de los 50 tripulantes.

Este pecio sería descubierto 14 años después, en 1955, por el famosos Jacques Ives Cousteau, el cual encontró la campana con la inscripción de SS Thistlegorm Glasgow. Sin embargo, Cousteau no revelaría su posición, que fue descubierta por casualidad en los años noventa por un grupo de buceadores.

Entre la fauna que podemos ver resguardada en el pecio encontramos morenas gigantes, peces murciélago, gambas boxeadoras o peces payaso.

Un lugar que realmente merece ser visitado si nos gustan los tesoros de las profundidades y estamos cerca del punto de inmersión.

Alejandría: faro de cultura del mundo en Egipto

La hermosa ciudad portuaria de Alejandría (antes llamada Rhakotis), ubicada en Egipto, al norte de África, fue tenida en la antigüedad como un verdadero faro de la cultura del Mar Mediterráneo. En ella se alzaba, desde el siglo III a. C la famosa biblioteca que contenía casi un millón de manuscritos de todo el mundo conocido por aquel entonces y eruditos y doctores acudían a ella en busca de más sabiduría.

Renacer de las cenizas

Al parecer fue destruida por los romanos en el año 48 a.C, aunque muchos historiadores coinciden en que para el momento en el que incendiaron la ciudad aquella ya no existía. Su sucesora, el Serapeo, de mucho menor tamaño y valía, también sucumbió ante el poder del emperador Teodosio el Grande en el año 391 ya de nuestra era.

Desde el año 2002, y con el apoyo de la UNESCO, hay en Alejandría una moderna y bellísima biblioteca que rememora a la original; también su importante faro, catalogado como una de las siete maravillas del mundo antiguo y destruido por un terremoto en el siglo XIV, ha sido reemplazado por uno más actual.

La grande y bellísima Alejandría es la segunda ciudad en importancia de Egipto, posee treinta y dos kilómetros de costas sobre el Mediterráneo, siendo su puerto el más grande del país puesto que maneja el ochenta por ciento de las importaciones y exportaciones, una de sus principales fuentes de recursos junto con el turismo.

Una moderna ciudad con mucha historia

Para haber pasado por incendios, terremotos, asedios y guerras son aún muchos los recuerdos del pasado que nos ofrece para conocer, en ella está la bella esfinge de granito rosa acompañada por un pilar de treinta metros de alto que datan de la época ptolemaica.

Las Catacumbas de Kom el Shoqafa, que fueran una de las siete maravillas de la Edad Media; un anfiteatro romano, casi intacto; el Templo de Taposiris Magna, dedicado a Osiris; y el barrio de Rhakotis, origen egipcio primigenio de la ciudad, antes de que llegara Alejandro el Grande en el 331 a.C a rebautizarla y transformarla en griega.

En la actualidad tranquilas y acogedoras playas de doradas arenas reciben a los visitantes, como la de Marina y la de Stanley, hay espaciosas plazas como la llamada De los Cónsules, palacios como el Presidencial, el Montaza y el Ras al-Tiin, amplios jardines y parques como los de Shallalat Gardens, Montaza Royal Gardens y el Antoniadis Park; grandes hoteles, el Zoológico, el Acuario, museos, la ópera, majestuosas mezquitas como la de El-Mursi Abul Abbas y la de Ali ibn Abi Talib; espléndidas iglesias católicas como la de Santa Catalina y ortodoxas griegas como la de La Anunciación y la de San Jorge.

Alejandría, aún sin su antiguo faro ni su antigua biblioteca, sigue alumbrando el camino de la cultura, ubicada en un punto crucial del bello mar que une tres continentes que trajeron a ella lo mejor de cada uno.

Un viaje a Egipto puede convertirse en una de las mejores experiencias de tu vida. Es uno de los destinos turísticos más importantes del mundo, y una de las principales razones son los impresionantes monumentos y la historia que les acompaña. Si aún no tienes pensado un destino para tu próxima escapada, no te arrepentirás de elegir Egipto. Pero para que no tengas ningún problema durante tu viaje, a continuación encontrarás información sobre los viajes a este país.

Son millones los turistas que ya han viajado hasta Egipto para descubrir las maravillas que esconden estas tierras. Si tú también quieres visitar uno de los lugares más antiguos de la tierra, antes debes conocer ciertas cosas que pueden ayudarte a tomar una decisión final. Como por ejemplo si se trata de un destino seguro en el momento exacto que vas a viajar, si es muy caro viajar a Egipto y puedes permitírtelo, o cualquier otro problema que puedas tener relacionado con el idioma, el transporte, etc.

Además de esto, otra de las claves para viajar a Egipto es preparar bien el viaje. A la hora de hacerlo hay dos opciones. O bien hacer un viaje organizado por alguna agencia, o bien viajar por libre. Veamos algunas de las ventajas e inconvenientes de cada una de estas opciones.

El inconveniente del programa

Prácticamente todas las agencias ofrecen paquetes turísticos para viajar a Egipto. Están bastante bien, ya que suelen ser paquetes de “todo incluido” con los que no tendrás que preocuparte por nada. Además te preparan el recorrido que deberás seguir cada uno de los días de tu viaje.

El problema de esto, es que al estar fijado el programa, estás también limitado a lo que se marque en él. Es decir, los horarios deberán seguirse y habrá un tiempo determinado para realizar cada una de las actividades propuestas. Y si algo te ha interesado más, no podrás quedarte. O si algo no te gusta, no podrás marcharte.

Has de saber que si quieres viajar por tu cuenta a Egipto también puedes hacerlo y no hay ningún problema en ello. Hoy en día es posible, aunque es cierto que tendrás que organizarlo tu todo. Por lo que es una opción mucho menos cómoda, pero puede salirte más barato que si lo contratas con agencia.

La ventaja del dinero

Además de tener más libertad si viajas por libre, otra de las ventajas de hacerlo de esta forma es el dinero. Es mucho más económico preparar tú mismo el viaje, ya que si lo contratas con alguna empresa o agencia, ellos siempre se llevarán una comisión por haberlo preparado.

Eso sí, deberás saber moverte bien y buscar tú mismo las mejores ofertas. Al contratar un paquete, todos los desplazamientos suelen estar incluidos, pero si lo haces por tu cuenta tendrás que cuidar hasta el más mínimo detalle si quieres ahorrar dinero. Y hay que ser especialmente precavido con el tema del regateo. Es típico recurrir a él en Egipto, pero has de estar atento de que no te estafen y salgas perdiendo tú.

¿Es seguro viajar por tu cuenta?

Otro de los inconvenientes que algunos turistas ven a la hora de viajar por tu cuenta, es el tema de la seguridad. Sin embargo, no tiene por qué ser inseguro siempre y cuando no te desvíes de las rutas turísticas habituales. Ten en cuenta que el turismo es una de las principales fuentes de ingreso del país, por lo que todo lo relacionado con el turismo está perfectamente organizado.

Más consejos

Y para terminar con las cosas que debes saber sobre Egipto, una buena opción puede ser alquilar un coche para moverte con mayor facilidad. El idioma no tiene por qué suponer un problema, ya que siempre hay guías que trabajan en distintos idiomas. Y es más recomendable viajar en los primeros meses del año, ya que el clima es más favorable.

EL-MAHALLA EL KUBRA

El-Mahalla El Kubra es la ciudad con mayor población de toda la gobernación de Gharbia. Está situada a tan sólo 60 kilómetros de El Cairo, por tanto, es un punto interesante para realizar alguna que otra excursión en nuestra estancia en esta gran ciudad egipcia.

El-Mahalla El Kubra es muy conocida en el país por su gran industria textil. En ella encontraríamos la gran fábrica de Misr Spinning &Weaving Company, que da trabajo aproximadamente a unos 27.000 empleados.

No obstante, cabe destacar que este lugar cuenta además con otra serie de encantos; y es que en El-Mahalla El Kubra, podemos ver una enorme cantidad de templo, repartidos entre mezquitas, iglesias cristianas y sinagogas.

Entre las mezquitas podemos destacar la Mezquita Omari, o la Mezquita Mutawalli. Esta segunda es una de las más antiguas de toda la ciudad, además de ser considerada como la más tradicional de todas.

El número es realmente elevado, contando con otros lugares como la Mezquita Abed Rabbo Sharnoubi, la Mezquita Mohammed Mahgoub, la del Prince mezquita Bali, la Abu Fadl o la Abu Hassan Abbas.

Aunque el número de estos templos musulmanes es realmente extenso, también tendremos oportunidad de contar con templos cristianos. En este punto hay que destacar la Catedral de San Jorge, en la zona Sndfa, que es la iglesia más antigua de toda la ciudad.

En otro orden también es necesario visitar otros templos cristianos como la Iglesia de San Antonio y Georgios Mártir, Iglesia de San Demiana o la iglesia del Arcángel Miguel.

En cuanto a los templos judíos, en Mahalla también hay representación de los mismos. Por un lado tenemos la Sinagoga, que sería construida antes de la llegada del Islam. Por otro, contaríamos con las tumbas judías en la primera calle de la República, que poco a poco se iría convirtiendo en un cementerio católico.

Entre las diferentes obras civiles, disfrutaremos de la Torre del Reloj. Rodeada de chimeneas industriales, este elemento, construido por los ingleses, cuenta con una altura de más de 100 metros. En las inmediaciones, disfrutaremos también de unos preciosos jardines, ideales para pasear.

Además también encontramos el el famoso estadio e Mahalla, la biblioteca o el edificio del hospital antiguo de Mahalla.

Estas son algunas de las muestras de que El-Mahalla El Kubra cuenta con motivos suficientes para ser señalado en nuestro mapa de ruta.

Lo más característico de esta gastronomía es que es muy variada, y aunque mezcle sabores de muchas cocinas, esa mezcla es siempre agradable, con lo que se consiguen platos exquisitos. Entre los productos más utilizados destaca el aish, que es un pan hecho con una masa de diferentes harinas. También se ven en muchos platos las fuul, unas judías gordas de color marrón que se aderezan con limón.

Platos típicos de Egipto

– Mezze: es un entrante que se come en frío y tiene origen oriental. Se sirve en vasijas pequeñas y son parecidos a los canapés de aquí.

– Mashi: es un plato elaborado con arroz y carne y que se acompaña con tomate, berenjenas, pimientos verdes y hojas de parra.

– Tabbouleh: ensalada de perejil y sémola de trigo que tiene un sabor ligeramente ácido muy característico.

– Hummus: este plato está hecho con garbanzos en puré y pasta de sésamo.

– Koshari: son varias capas superpuestas de arroz, macarrones y lentejas con salsa de tomate.

Postres típicos de Egipto

Entre los postres más famosos están los que se tienen a los frutos secos como protagonistas. Destacan el om ali (pan con nueces, coco y pasas) y la baklava (una masa rellena de nueces con aguamiel).

Bebidas típicas de Egipto

Entre las bebidas más típicas esetán el ersoos (licor con sabor y olor fuertes), el zahib (similar al orujo) o el yasoon (similar al anís).

Aunque el complejo astronómico megalítico más conocido hasta nuestros días es el de Stonehenge en Gran Bretaña, lo cierto es que al sur de Egipto encontramos el monumento de alineación astronómica más antiguo conocido por el hombre.

Nos situamos en Nabta Playa, una gran cuenca situada en el desierto de Nubia, al sur del país y a más de ochocientos kilómetros de El Cairo. Justo aquí fue donde se encontraría este complejo megalítico, cuya antigüedad podría ser de unos 11.000 años, 1.000 más que el de Stonehenge Gran Bretaña.

Los historiadores aseguran que los primeros seres humanos que llegaron hasta estas tierras podrían haberlo hecho hace unos 5.000 años, según los restos arqueológicos. No obstante, si hacemos cálculos, esta construcción tendría unos 6.000 años más.

El asentamiento de Playa Nabta habría sido creado a causa de un brutal cambio climático en la zona, posiblemente hace unos 12.000 años. En ese tiempo, los vientos cambiarían de rumbo y las lluvias llegaron hasta esta zona. Con ellas, evidentemente, llegarían también los seres humanos.

Así, en este punto del desierto de Nubia, se encontrarían grandes ejemplos de cerámica antigua y otras evidencias estructurales. Quizá fuera abandonada por las fuertes sequías que vendrían con posterioridad.

Justo allí también encontramos esta construcción, unas 5 alineaciones megalíticas que forman un grupo de piedras. Algunos de los megalitos centrales cuentan con hasta 6 metros de altura, y serían colocados en forma inclinada. Parecen estar situados de forma que dejan un mirador para observar la salida del sol. Además, mediante el cruce de losas podrían determinar el comienzo del solsticio de verano, y por tanto, establecer un calendario para poder prever la llegada de las lluvias.

Seguramente, este complejo astronómico poco tiene que ver con la época del Antiguo Egipto. No obstante, hay quien defiende que pudo haber sido el origen de una civilización con avanzados conocimientos sobre las estrellas, grupos que posteriormente podrían haber derivado en alguno de los pueblos de la época Pre-Dinástica.

Elefantina

Los lugares más famosos de Egipto. No es para menos, pues es un lugar lleno de magia y de historia. Un espacio antiguo, en el que se han vivido historias de lo más diversas e interesantes que pasaron a la posteridad. Ir a un lugar como este hará que soñemos con grandes aventuras, y recorrermos los distintos lugares de esta isla llena de historia con gran placer.

Viajar a Egipto es, para muchos, el sueño de su vida. Al ser uno de los lugares que más historia nos dejó, y a pesar de estar tan cerca de Europa, lo cierto es que hay ocasiones en las que nos parece inalcanzable. También consideramos a este lugar un sitio lleno de experiencias, y diversos sucesos de todo tipo. Puede que sea por las historias de los faraones, la riqueza cultural de los dioses, o el legado que tenemos hoy en día del mundo egipcio, pero viajar hasta este país puede resultar algo enriquecedor para nuestras vidas.

Cómo llegar a Elefantina

Una de las principales características territoriales de Elefantina es que es una isla. Pero no una isla cualquiera, sino una isla en medio del río Nilo. Esto hace que para llegar a este lugar sea necesario hacer parte del trayecto en barco, disfrutando de las aguas de este magnífico río.

Para llegar hasta Elefantina, te será fácil encontrar cualquier agencia que se dedique a hacer este trayecto, desde casi cualquier ciudad a las orillas del Nilo. Aunque no hace falta reservarlo con anterioridad, es recomendable, ya que en estos casos lo mejor es tener todo atado para no sufrir sorpresas desagradables de última hora.

Monumentos y restos arqueológicos

La isla de Elefantina tiene varios tesoros que son dignos de ver. Pero para ello, debes prepararte, puesto que puede llegar a ser una excursión de lo más difícil y de la que acabarás totalmente exhausto.

La mayor atracción de esta isla consiste sobre todo en los tesoros arqueológicos, entre los que destacan los templos y los nilómetros. Pero vayamos paso por paso. En primer lugar, podemos ver numerosos restos de los templos que existieron hace milenios. La mayoría están ubicadas en la parte sur de la ínsula, por lo que lo mejor es empezar por ahí. De esta forma, podemos encontrarnos con el templo de Khnum, considerado el centro de la religión de esta isla. Merece la pena prestar atención, sobre todo, a lo bien que se ha conservado el portón, que es el único componente que aún queda en pie. Podemos aprovechar la visita para pasarnos también por el templo de Kalabsha, ya que está muy cerca de aquí, y en cuyos murales está representado el César Augusto.

Si viajamos más al norte en esta isla, podemos visitar el Santuario de Hehayib, y también hacer una visita al Templo de Satis, cuyos restos tienen una gran relevancia en el mundo arqueológico. Además, fue reconstruido hace poco, por lo que nos encontraremos con una visita que podemos aprovechar al máximo.

En cuanto a los nilómetros, tenemos que definir primer lo que son, aunque podemos intuirlo por su nombre. Realmente los nilómetros son un instrumento que inventaron los egipcios y que les fue muy útil, pues medía las crecidas del río Nilo. Esto era muy útil para calcular las cosechas de los años siguientes, y además daban señales de la importancia que era este río para la vida diaria, puesto que vivir a las orillas del Nilo era algo considerado como un lujo, y podía suponer una diferencia entre la vida y la muerte. El más famoso es el nilómetro de Sati, al lado del templo que hemos mencionado anteriormente, así que si vas de visita por ahí, no está de más que lo visites.

Esna. Esta histórica ciudad se encuentra tan sólo a 55 kilómetros, en la ribera del Nilo, por lo que no nos costará demasiado tiempo llegar a ella.

Era la antigua Iunyt, capital del nomo III del Alto Egipto, y cuenta con algunos lugares muy interesantes para visitar.

Evidentemente, el más destacado de ellos es el Templo de Jnum, un hermoso santuario construido durante los reinados de Thutmose III y Amenhotep II, en la dinastía XVIII y que posteriormente sería el lugar en el que se construyó el templo dedicado a la triada de Esna: Jnum, Anuket y Seshat.

Lo único que se conserva es su sala hipóstila, un enorme recinto creado sobre veinticuatro columnas de más de trece metros de altura, llenas de bellos capiteles y bajorrelieves.

Aunque el templo acapara todas las miradas, también es interesante la esclusa del río Nilo, situada junto a la ciudad.

Una esclusa es una especie de puerta de entrada y salida, que se construye en un canal de navegación para que los barcos pasen de un tramo a otro de diferente nivel. Así, se llena de agua o vacía el espacio comprendido entre las puertas.

La de Esna es una de las esclusas más famosas, cubriendo un desnivel de unos 10 metros. Por ella pasarán durante el día varios barcos repletos de turistas. Barcos que se colocan uno tras otro para ir pasando por turnos.

Es bastante interesante ver este lugar pues alrededor de los barcos se agolpan botes con comerciantes que intentan vender, en un verdadero mercado improvisado, mercancía a los turistas de los barcos.

Además de estos dos lugares también es interesante visitar la necrópolis del Imperio Medio o el viejo molino de Esna. El segundo se encuentra en el zoco. Su construcción se remontaría al siglo IX y mide casi 2 metros de largo. Cuenta con dos grandes bloques de granito de piedra en el que se introducían las semillas. Después, en el proceso original, un camello tiraba las piedras hacia la derecha varias veces sacando de estas el aceite.

Aquellos que quieran realizar compras pueden ir al pequeño pero animado bazar que hay en el centro de la ciudad. Un pintoresco lugar en el que entre otras cosas, podremos encontrar lujosas telas.

El día de hoy vamos a conocer a los top 4 destinos de Egipto. Empecemos mencionando a El Cairo, la capital de la nación, y considerada como la ciudad más poblada de África. El Cairo, conocida como la “Madre de todas las Ciudades” o la “Ciudad de los Mil Minaretes”, es una ciudad a donde tenemos variedad de destinos a visitar como el Museo Egipcio de El Cairo, la Torre del Cairo, la Pirámide escalonada de Zoser, la Mezquita de al Azhar, la Ciudadela de Saladino, entre otros. También recomendamos dar un paseo el faluca por el Nilo. Vale la pena señalar que El Cairo fue fundada en el año 116 a. C.

Es hora de visitar Luxor, una población edificada sobre las ruinas de la ciudad de Tebas, la que fue capital del Imperio Nuevo del Antiguo Egipto. Una actividad interesante a realizar en Luxor es viajar por globo aeroestático para avistar el panorama desde lo alto. Además podemos realizar paseos por el Río Nilo, sin embargo lo que más llama de Luxor es que se puede practicar turismo arqueológico visitando antiguos lugares históricos como el Templo de Luxor, el Templo de Karnak, el Valle de los Reyes, el Valle de las Reinas y Los Colosos de Memnón.

Ahora vayamos a visitar Abu Simbel, un emplazamiento de interés arqueológico que se compone de templos egipcios ubicado en Nubia, al sur de la nación. Aquí tenemos la posibilidad de visitar el lago Nasser, y el Museo al Aire Libre de Nubia y Asuán, a donde se ubican los famosos templos de Abu Simbel.

Está demás decir que uno de los más importantes destinos egipcios es Giza, a donde se posan las famosas pirámides de Egipto.

El oro de los faraones

Brillante e inalterable, el oro fue el metal más valorado por los egipcios, que lo utilizaron profusamente en el ajuar y la decoración de las tumbas reales.

En 1901, el gran arqueólogo británico Flinders Petrie descubrió en Abydos, en la tumba del rey Djer, de la dinastía I (hacia 3.000 a.C.), un brazo momificado que alguien había arrojado en un rincón. El miembro, probablemente de una mujer, estaba envuelto en vendas de lino; cuando Petrie las retiró aparecieron ante su vista cuatro espléndidos brazaletes compuestos de oro, turquesa, lapislázuli y amatista. Las cuatro pulseras, conservadas en el museo de El Cairo con todo su brillo original, son uno de los testimonios más antiguos de la presencia de joyas de oro en el antiguo Egipto. Ciertamente, en varias tumbas predinásticas se han encontrado pequeñas muestras de oro, pero fue en época tinita (el período en el que la capital de Egipto estuvo en Tinis, en el Alto Egipto, hasta la dinastía II) cuando los orfebres egipcios alcanzaron una gran pericia. Este alto nivel se mantuvo en los períodos siguientes, como prueban los hallazgos en la pirámide del faraón Sekhemkhet, de la dinastía III –en particular un recipiente de oro en forma de concha marina y un brazalete compuesto de pequeñas esferas doradas–, así como al ajuar hallado por George Reisner en la tumba de la reina Hetepheres, de la dinastía IV.

En esos tiempos, los egipcios conseguían el oro en yacimientos relativamente próximos, en particular en los uadis (cursos fluviales secos) del desierto oriental del Alto Egipto, en el sur del país. No fue hasta el Imperio Medio, a finales del III milenio a.C., cuando se empezó a importar el oro masivamente de Nubia, en el actual Sudán. La consiguiente abundancia de oro alimentó el gusto por las joyas en la corte, al tiempo que la influencia artística del Próximo Oriente y del Egeo inspiraba nuevas formas y técnicas de orfebrería. Podría decirse que fue en el Imperio Medio cuando la orfebrería egipcia alcanzó su cénit. Los tesoros exhumados por Petrie y Jacques de Morgan en El Lahun y Dashur, respectivamente, en varias tumbas de reinas y princesas de la dinastía XII, reflejan la perfección que alcanzó el arte de la fabricación de joyas.

En el Imperio Nuevo, el famoso ajuar de Tutankhamón, faraón de la dinastía XVIII, a mediados del siglo XIV a.C., si se prescinde de la incomparable máscara funeraria, no aporta novedades en cuanto a las técnicas, las mismas que en el Imperio Medio, aunque sí presenta aspectos originales en la temática y las formas. Durante la dinastía XXI, trescientos años después, las técnicas y los motivos alcanzarán la perfección; ejemplo de ello son los soberbios vasos hallados en la tumba tanita de Psusennes I.

Existen numerosos testimonios de la pasión que sintieron los egipcios por el oro. Uno de los más espectaculares es el tesoro del Imperio Medio que halló el arqueólogo francés Fernand Bisson de La Roque en 1936 entre los restos de un templo erigido en honor al rey Sesostris I, segundo faraón de la dinastía XII, que aparecieron bajo los escombros de un templo grecorromano en la localidad de El-Tod.

Primeros descubrimientos

A menos de un metro de profundidad Bisson de La Rocque se topó con un escondrijo que contenía unas estatuillas de bronce de época saíta (siglos VII-VI a.C.), y muy cerca halló cuatro pesados cofres de bronce. Tanto en sus tapas como en sus pomos de cierre Bisson pudo leer el nombre de coronación de Amenemhat II, hijo y sucesor de Sesostris I. Los cofres contenían un verdadero tesoro de oro, plata y lapislázuli. Dos de ellos guardaban, entre joyas y lingotes de plata, diez lingotes de oro, numerados en hierático del uno al diez, con un peso de 6,505 kilogramos cada uno. El tesoro de Tod, que hoy podemos contemplar en los museos de El Cairo y el Louvre, podría interpretarse a primera vista como una muestra del amor filial de Amenemhat II hacia su padre Sesostris, en forma de valiosísimo regalo. Sin embargo, el uso del oro tenía en el antiguo Egipto significados más profundos.

En épocas anteriores se habían hecho a los difuntos reales ofrendas funerarias de excepcional riqueza, que no se limitaban a dotar al muerto de los alimentos y los útiles cotidianos necesarios para la vida en el Más Allá. Por ejemplo, el arqueólogo francés Jean-Philippe Lauer halló en las galerías subterráneas de la pirámide del rey Djoser, de la dinastía III, cerca de 40.000 vasos de piedra primorosamente cincelados. Un número semejante de vasos impide considerarlos como simples contenedores de comida o bebida para servir al difunto. Elaborados por los mejores artesanos de la época, los vasos de piedra eran por entonces el mayor exponente de un alto estatus social y económico, y transmitían la idea de que, cuantos más vasos se tuvieran, mayor era el poder de su propietario. Esta misma significación pasó, redoblada, de la piedra trabajada al oro cuando éste se convirtió, en el Imperio Medio, en el metal de moda en la corte.

El metal de los dioses

El oro encabezaba la jerarquía de los metales preciosos, delante de la plata, el electro y, por supuesto, el cobre. Esto en parte se explica por sus características físicas. Obsesionados por lo permanente, por lo que nunca muere, los egipcios no podían dejar de primar al metal inalterable por excelencia. Pero había también una explicación religiosa más profunda. El brillo del oro evocaba el resplandor del dios Re en toda su majestad, el sol en su cénit; de hecho, se creía que el oro era la carne de los dioses, mientras que sus huesos eran de plata y sus cabellos de lapislázuli. Como, además, los egipcios consideraban al faraón hijo del sol y lo identificaban con Re, emplearon el oro en abundancia en el ajuar funerario de sus reyes. Una de las fórmulas del Libro de los Muertos, por ejemplo, afirma: «Tu cabellera está decorada con lapislázuli; la parte superior de tu rostro es el resplandor de Re; tu cara es una lámina de oro y Horus la ha realzado con lapislázuli […] Tu cuello está adornado de oro y forrado con oro fino […]; tu espalda está adornada con oro, está forrada con oro fino». Según esta concepción, el oro poseía poder regenerativo y ayudaba al faraón difunto en su renacimiento como Osiris. De ahí que en las tumbas reales de época ramésida se crearan unas cámaras funerarias llamadas «cámara del oro», donde se llevaba a cabo la regeneración del rey fallecido. Muchas de estas cámaras estaban pintadas de amarillo, color asociado con el oro y que fue imitado también por los pintores en sus modestos hipogeos del poblado de artesanos de Deir el-Medina.

La mayor recompensa

Dada la íntima asociación entre el soberano y el oro, el rey era el único propietario legítimo del valioso metal, por lo que sólo él podía otorgarlo, como un don divino, a ciertos personajes y por hechos excepcionales. Así surgió un donativo real denominado «oro de la recompensa» u «oro del valor», el regalo más distinguido que el rey concedía a sus súbditos por servicios extraordinarios, ya fueran de carácter civil o actos de valor en el campo de batalla. Este obsequio tomaba la forma de pesados collares compuestos por discos de oro, llamados shebyu. En las pinturas de la tumba de Ay en Amarna vemos cómo el faraón Akhenatón, los entrega a Ay y a su esposa Tia desde el «balcón de las apariciones» de su palacio. El general Horemheb, en su tumba de Menfis, exhibe también estos collares donados por Tutankhamón.

El shebyu no era la única joya del oro de la recompensa. En Tanis, el arqueólogo Pierre Montet halló, entre los preciosos objetos del ajuar del general Undebaunded, dos copas de oro y un plato de oro y plata, extraordinarias piezas de orfebrería donadas, con dedicación expresa, por Psusennes I, y que hoy se conservan en el Museo de El Cairo. Tutmosis III premió a su escriba real y general Djehuty con un magnífico plato de oro, conservado en el Museo del Louvre con su dedicatoria real. Aun así, el oro del honor no era privilegio exclusivo de los altos dignatarios de la corte. El marino Ahmés, hijo de Abana, acompañó a los reyes Ahmosis, Amenhotep I y Tutmosis I, de la dinastía XVIII, durante la guerra de liberación contra los invasores hicsos, hacia 1537 a.C. En el relato que figura en su tumba de El Kab, Ahmés cuenta que fue premiado siete veces con el oro del valor, entre otras donaciones de tierras y sirvientes.

Los egipcios no fueron los únicos destinatarios de los presentes de oro de los faraones. También los reyes extranjeros podían recibirlos. Así se explica la carta que un príncipe de Mitanni dirigió a Akhenatón, en la que le pedía, o más bien le exigía, que continuara enviándole regalos de oro como habían hecho sus antecesores, pues «el oro puro es para Egipto como el polvo que invade los caminos».

Heryshef o Herishef es un dios primitivo, el responsable de la fertilidad y también de la justicia. Está representado como un hombre con cabeza de carnero, cuernos ondulados y una corona con disco solar, aunque en otras representaciones aparece con una corona blanca.

Su nombre significa el que está en su lago, quizá por su función creadora.

Nacería de las aguas primigenias y favorece la crecida del Nilo proveyendo por tanto el sustento de los hombres.

Su culto se remontaría a comienzos del Periodo Tinita extendiéndose durante el Primer Periodo Intermedio como una deidad de gran importancia. Su culto se centraría en la antigua Heracleópolis Magna, lugar en el que todos los días, sus fieles, le hacían sacrificios de bueyes.

El libro de los Muertos narra su leyenda, habla de cómo Heryshelf, identificado con un aspecto de Osiris, se haría portador de la corona de atef; y es que al parecer, habría surgido repentinamente de la sangre del dios, con el fin de aliviar la hinchazón de la cabeza producida por el fuerte peso de la corona.

Al ser considerado como un dios de la fertilidad, está fuertemente vinculado al agua y a la justicia. Él era el encargado de que la buena crecida del Nilo favoreciera a los cultivos, y por tanto, se le realizaban numerosos ritos agrícolas.

Tenía varios títulos o sobrenombres como el de Aquel del Falo Potente o Señor del Temor.

También sería considerado como un dios solar, pues recibiría muchos de los títulos de Ra, del cual recibiría en un momento dado el disco solar con el ureo.

Su amante era Atet o Mesjenet, aunque muchos otros piensan que era el esposo de Hathor.

Fue identificado directamente con Osiris, del cual tomaría la ya mencionada corona de atef; con Jnum en Henennesut; y con Shu, siendo así uno de los pilares del cielo.

Complejo Funerario Salih Najm al-Din Ayyub, considerado el Primer Complejo Mausoleo-Madrasa en la ciudad.

El Complejo funerario se remontaría hasta mediados del siglo XIII, momento en el que el gobernante ayyubí, responsable del nombre de la obra y rey de Egipto desde 1240 hasta 1249, ordenaría la construcción del mismo.

La importancia de este lugar reside, principalmente, en ser el primer complejo que se construiría con el estilo propio de los mamelucos, una tumba que se vinculaba directamente a una madrasa.

En esa época, el edificio cumplía funciones jurídicas, al ser escogido para albergar el palacio de justicia, en el que los jueces, más conocidos como cadí, escuchaban diariamente los casos que el tribunal inferior les llevaba.

La hermosa y majestuosa madrasa se divide en dos alas que se separan por un pasaje público. Cada una de estas alas cuenta con un patio abierto y dos iwân. Estos lugares, que en total serían cuatro, servían como área de estudio para las cuatro escuelas de derecho islámico sunita.

De la segunda madrasa queda tan sólo la fachada noroeste. No obstante, gracias al estado de la primera podemos entender cómo funcionaban ambas alas. Contaban a los lados del patio con pequeñas habitaciones, las cuales eran ocupadas por los estudiantes.

Esta madrasa es importante por ser el primer complejo que albergó una ley de enseñanza dentro de la escuela islámica en sus cuatro versiones.

El mausoleo sería agregado en 1250 por la esposa de Salih Najm al-Din. Un hermoso mausoleo en el que destaca el Mihrab, por ser el ejemplo más antiguo conocido hasta el momento del tipo egipcio, revestido con mármol. Además, también hay que destacar el alminar, pues cuenta con el único minarete ayyubí que queda preservado totalmente en nuestros días.

Sin lugar a dudas, una visita más que recomendable para poder conocer un poco más acerca de estas construcciones de estilo mameluco.

Egipto es historia. Cada piedra, cada edificio, si apuramos, cada grano de arena, nos habla. En su conjunto, la tierra de Egipto es leyenda. Un tesoro que se perfila como el destino ideal para millones de turistas al año.

Sus templos y pirámides son alabados por su perfección. Una perfección que parece casi mágica, teniendo en cuenta el origen y las herramientas rudimentarias con las que se construyeron.

Hoy queremos hacer un repaso de los que, a nuestro parecer, podrían ser los 5 templos más bellos de esta hermosa tierra del Nilo.

Templo de Luxor

Es quizá uno de los más famosos. Situado a orillas del Nilo, en lo que sería la antigua ciudad de Tebas, sería levantado en el año 1.400 a.C, coincidiendo con el Imperio Nuevo.

Sus majestuosas proporciones están dedicadas a Amón, dios del viento. Además, el templo estaba conectado con el templo de Karnak por un recorrido en el que unas 600 esfinges marcaban nuestra ruta.

Actualmente, por desgracia, sólo se puede ver el inicio de esta descomunal avenida en las puertas de entrada de cada templo. No obstante, sigue siendo igual de impresionante.

Templos de Abu Simbel

Los templos de Abu Simbel fueron tallados, virtuosamente, en la ladera de la montaña. Sería aproximadamente en el siglo XIII a.C, con el reinado del faraón Ramsés el Grande, cuando este monarca decidió crearlos en honor a su propia persona y su reina Nefertari.

La construcción de estos templos tardaría, aproximadamente, 20 años. Con el paso de los siglos, quedaría sepultado por la arena, siendo estos descubiertos parcialmente en 1813 y completamente en 1817.

Templo de Kom Ombo

Este hermoso templo se sitúa en una duna muy alta con vistas al Nilo. Es otro de los grandes templos de Egipto, marcándose como un templo doble inusual, construido en la dinastía ptolemaica.

El templo, al ser en realidad dos en uno, cuenta con dos entradas, dos salas hipóstilas y dos santuarios, entre otros.

En su interior podremos observar elementos tan interesantes como las momias de cocodrilos.

Templo de Hatshepsut

Este hermoso templo, también llamado el templo de Deir el-Bahari, está situado en el Valle Deir el-Bahari, construido directamente en la roca.

Está dedicado a Hatshepsut, la única mujer que reinó Egipto durante un largo periodo. Aunque era ella a quien estaba dedicada el templo, lo cierto es que no encontraremos restos que hagan honor a su persona, pues su hermano, Tutmosis III, borraría todo su rastro cuando le arrebató el trono.

Templos funerario de Ramsés III

En la ribera occidental de Luxor, encontramos el templo funerario de Ramsés III. Sus dimensiones impresionan, posee unos ciento cincuenta metros de longitud y lo cierto es que está muy bien conservado.

En otras ocasiones nos hemos referido a Egipto como lugar de visita obligado para los amantes de las grandes construcciones y también del mundo del misterio.

Hoy nos referiremos a las tres pirámides de Giza, las cuales están dispuestas geométricamente siguiendo con precisión las distancias de las tres estrellas del cinturón de Orión tal y como estas eran percibidas desde la tierra en el momento del levantamiento de estos tres monumentos.

Estas pirámides, que supuestamente eran tumbas, aunque hay quien lo discute, estaban asociadas a los faraones Kéops, Kefrén y Micerinos y fue el primero de ellos el que las mandó construir.

Los enormes bloques de piedra de los que están compuestas fueron extraídos en su día de las montañas del sur de Egipto y a día de hoy siguen resistiendo pese a las inclemencias del tiempo para deleite de los lugareños y de los miles de turistas que cada año se acercan a Giza, (o Gizeh) para contemplarlas, emplazamiento que está a las afueras de El Cairo, concretamente a 20 kilómetros de distancia.

Por ello, si visitas El Cairo no deberías dejar pasar la ocasión de deleitarte con estos enormes monumentos tan antiguos.

Egipto es uno de los países más visitados por los turistas de todo el mundo cada año. Sabiendo eso, no habría por qué pensar que se trata de un destino peligroso hoy en día. Pero para desarrollar más este tema de la seguridad en Egipto, a continuación te ofrecemos más razones por las que podemos decir que hoy por hoy, Egipto es un país seguro para los turistas.

El turista protegido

Uno de los principales motivos por los que Egipto es un país seguro para los viajeros, es que se nutre a base del turismo. Son su principal fuente de ingresos, y esta es la razón por la cual cuidan especialmente de que nada les suceda a todos aquellos que deciden viajar hasta sus tierras.

Tanto es así, que existe incluso un grupo especial de policía, denominado la policía turística. Los turistas están un escalafón por encima y la policía en este caso está para protegerles y cuidarles. Se encargan de mantener tu seguridad en todo momento, por lo que no habría por qué preocuparse.

Hay muchas excursiones turísticas que van incluso escoltadas por carretera por esta policía turística. Todo desde el incidente que tuvo lugar en Lúxor en 1997, en el que se atentó contra un grupo de turistas que estaban haciendo una excursión a la zona de Abu Simbel. Puede asustar ver que vas escoltado por la policía, pero lo hacen con el único propósito de cuidar de los turistas.

El pasado y el presente

El problema es que el pasado de Egipto da que pensar sobre si este es o no un destino peligroso. Egipto tiene una historia un tanto turbulenta. Se han dado muchos episodios en su historia que no alientan precisamente a confiar plenamente en este país como destino seguro. Pero ha de quedar claro que los atentados islamitas que hasta hace unos años tenían lugar en Egipto, forman ya parte de la historia de este país. Es posible por lo tanto asegurar que, a día de hoy, Egipto es un país bastante seguro para los turistas.

El peligro del regateo

El único peligro en el que sí podéis caer es en el del regateo. Serán muchos los que intenten sacaros dinero mediante las técnicas del regateo. Evitarlas siempre que podáis, pues en algunos casos podrás llegar a ser tácticas agobiantes y podréis sentiros intimidados. Lo mismo sucede con las propinas o las limosnas. De todas formas no es un peligro como tal, pues todo dependerá de la atención que les prestes. Mientras no caigas en ello, no hay problema alguno.

Evitar ciertas zonas

Y por último, hay que tener en cuenta que al igual que cualquier otro destino, Egipto es seguro siempre y cuando te mantengas dentro de las zonas turísticas y conocidas. Como puede ocurrir incluso en tu ciudad, puede haber lugares que sean más peligrosos. Pero no por ello el país entero es un destino arriesgado para viajar.

Lo mejor es viajar en grupo y no alejarse mucho de la multitud. Si viajas sólo o en pareja, lo que podéis hacer es uniros con otras personas que estén en vuestra misma situación, y hacer vuestro propio tour turístico. Cada uno por su lado, pero todos por la misma zona.

A la hora de moverse por alguna de las ciudades más importantes o lugares turísticos, no habrá ningún problema de seguridad. Pero si es cierto que hay zonas que es más recomendable evitar. Tales son por ejemplo las áreas de Sohag, Quena, Minya o Assiut. Cuatro destinos que incluso el Ministerio de Asuntos Exteriores de España considera especialmente arriesgados para visitar.

Por lo demás solo te queda disfrutar tranquilo de ti viaje por Egipto, disfrutando de todas las maravillas que esconde. En este vídeo podrás ver algunas de estas maravillas de Egipto.

Animales egipcios

Si te preguntaran que es lo más famoso de Egipto, seguramente contestarías las pirámides. Es cierto que son una de las maravillas del mundo, y que no debes perdértelas. Pero además de ellas y del resto de monumentos de gran importancia histórica, Egipto posee otros muchos atractivos que pueden ser interesantes. ¿Te has preguntado alguna vez cómo es la fauna típica de Egipto? Si tienes interés por conocer la respuesta a esta pregunta, no dudes en seguir leyendo.

Al igual que el resto de países en el mundo, Egipto también tiene algunas especies de animales que son autóctonas. Unas son más fáciles de contemplar que otras, y algunas como los camellos son mundialmente conocidas. Si vas a viajar a Egipto, seguro que te interesa descubrir antes qué animales vas a encontrarte por estas tierras.

El camello

No hay duda de que uno de los animales más representativos de Egipto es el camello. Raro es el turista que ha viajado a este país y no ha visto alguno de ellos, o incluso montado sobre ellos para dar un paseo. Pese a ser famosos, son muchas las personas que se quedan sorprendidas al llegar allí y ver su tamaño. A lo largo de tu viaje por Egipto, te toparás con un gran número de comerciantes que te ofrecerán dar una vuelta a lomos de su camello. Este animal es un medio de transporte más en este país.

El asno

Es posible encontrar también asnos o burros. No es una especie que atraiga mucho la atención de los turistas. Sin embargo, es bastante utilizado por los egipcios tanto para desplazarse como para utilizarlos como animales de carga.

Cocodrilos

Seguro que has visto muchas películas ambientadas en Egipto, y recordarás que otro de los animales típicos de allí son los cocodrilos. Si vas a viajar a la región de Asuan es donde más encontrarás. Son bestias peligrosas que suelen dedicarse a recorrer el Nilo. Pero no debes preocuparte ya que allí es como un habitante más que vaga por estas aguas. De hecho, verás como incluso se comercializa con las crías de los cocodrilos, para venderlas en los mercados como mascotas domésticas.

Los escarabajos

No todos los animales famosos en Egipto son de gran tamaño. Además de los camellos o los cocodrilos, hay algunos insectos que son también muy característicos de la zona. Nos referimos por ejemplo a los escarabajos, los escorpiones o las cucarachas. Para poder apreciarlos, tendrás que ir mirando al suelo. Los más abundantes son los escarabajos, que además son también los que más veces verás representado en las escrituras de la antigua cultura egipcia.

Además de todos estos animales que hemos mencionado, durante los trayectos que se realizan en barco por ejemplo sobre las aguas del Nilo, es posible avistar también otros animales. Los cocodrilos no faltan, como ya hemos comentado. Pero es posible apreciar también otras especies como las tortugas de caparazón blando, los hipopótamos y una gran variedad de aves.

Para terminar, un dato curioso. ¿Sabes qué hacen los egipcios con los animales muertos? Nada de enterrarlos o quemarlos. Todos ellos son arrojados al Nilo, sea cual sea su tamaño. De ahí a la insalubridad del agua, que encima de ser escasa en Egipto, la contaminan de esta forma.

Dejé atrás Asuán embarcado en uno de los muchos cruceros que cada semana surcan el gran río arriba y abajo, zarpando de forma alterna de Luxor y Asuán sin descanso. Me embarqué en esta ocasión en el barco “Mojito”, como otras veces hice en embarcaciones como Alexander The Great, Tiyi, etc. Las motonaves están muy bien acondicionadas y cuentan con todo tipo de comodidades. Me hubiera gustado hacerlo no obstante en alguna de las falucas que hacen el crucero de forma mucho más tradicional, simplemente con un patrón, un cocinero-marinero y un par de pasajeros. Hay otros barcos que, también a vela, están acondicionados con hasta diez camarotes dobles. Pienso resarcirme y mientras ese momento llega os aconsejo hacerlo a vela. El único inconveniente es que se tarda aproximadamente el doble que en motonave (una semana) pero las ventajas son muchas. Mejor siempre corriente abajo.

Al navegar a vela en una pequeña falúa el menor calado permite acercarse más a la orilla y adentrarse en zonas más someras donde abundan las aves. Yo me contenté en avistar la avifauna desde la cubierta del gran barco, excepcional mirador sobre el río. La proximidad no es la mejor pero para eso si iba preparado con mis prismáticos. Problema resuelto. Sobre todo ardeidas y anátidas. Garcillas bueyeras, garcetas comunes, garzas blancas, garzas reales, garcillas cangrejeras, etc.

Os aconsejo no olvidéis llevar unos prismáticos en vuestro viaje a Egipto aunque sea para hacer un mero crucero con fines turísticos arqueológicos. Sacaréis mucho partido al viaje y veréis el río y la vida de sus orillas de diferente forma.

El problema de la proximidad a las aves se subsanó también al día siguiente, cuando por sorpresa un par de garcetas comunes adoptaron uno de los cabos de la proa del barco como posadero.

El paisaje entre Asuán y Kom Ombo va dejando atrás la roca para dejar paso a unas riberas cada vez más verdes y frondosas. Papiros, cultivos, palmeras datileras, etc. También desaparece la arena dorada del desierto. Kom Ombo es parada obligada en los cruceros. Allí espera un templo diferente. Curioso. Un templo dedicado a dos deidades. Una de ellas me interesa en particular, el dios Sobek. Es el dios Cocodrilo.

De los fieros y temidos cocodrilos del Nilo en el tramo egipcio del gran río africano nada queda. Sólo leyendas y momias. Para observarlos en vivo y en directo hay que hacerlo aguas arriba del Lago Nasser. Pero en época faraónica los había y muchos. Junto al templo de Kom Ombo se ha rehabilitado hace poco un museo dedicado a los cocodrilos. Y es que en el templo del dios Sobek fueron encontradas decenas de momias de cocodrilos. Algunas de estas momias se pueden observar en el museo. Este centro dedicado al mítico reptil del Nilo ofrece interesante información sobre la especie. Y para despedir el día os recomiendo tomar un te a la menta en la haima que hay junto al museo mientras cae la tarde sobre el río y las columnas del templo de Kom Ombo.

El trono egipcio era cosa de hombres en el Antiguo Egipto. No obstante, el papel de las mujeres era importante. Las reinas egipcias contaban con un poder en la sombra muy destacable, además de ser las protagonistas en muchas ceremonias. Cabe destacar, que además, un faraón jamás podría acceder al trono si no se desposaba con una mujer de sangre real.

Aunque en este aspecto las normas eran claras, lo cierto es que diversos estudios han revelado que durante la historia del Antiguo Egipto habría existido no una, sino varias Reina-Faraón. En total, serían unas cinco, aunque no se descarta que fueran más.

¿Cómo fue posible que llegaran a reinar estas mujeres? Al parecer, en la mayoría de los casos, era debido a que no existía un sucesor del rey. Podría ser que el difunto rey no hubiera engendrado a ningún hijo varón, o bien que no se cumplieran determinados requisitos. Quizá fuera también debido a que en ocasiones, el origen de esos hijos era bastardo.

Sea como sea, lo cierto es que ante la falta de herederos, las normas de ascensión al trono debieron hacer la vista gorda. Así, no quedaba más remedio que una coronación de la viuda, y un gobierno en solitario por parte de esta.

En cuanto a estas mujeres, podemos nombrar a Nefeusobek, última gobernante de la dinastía XII; Tausert, quinta y última reina-faraón; Nitocris, primera reina-faraón; o incluso Nefertiti, de la cual aseguran se trataría del fantasmal sucesor de Ajenatón, Semenejkara.

No obstante, si existe una reina-faraón documentada, esta es Hatshepsut. Hija de Thutmose y esposa de Thutmose II, era una reina muy ambiciosa que consiguió desplazar al hijo de su difunto marido y una concubina, Thutmose III, declarándose primogénita del mismísimo dios Amón.

Esta reina tendría en mente crear una dinastía femenina, pero sus esperanzas se vieron truncadas con la muerte de su hija, Neferura. Además, a lo largo de su reinado, 22 años, fue perdiendo poco a poco los apoyos con los que comenzaría esta aventura en el trono.

Dicen que su muerte fue planeada por el mismo niño que desplazó del trono, que ya convertido en hombre ocupó tras la muerte de ésta su papel, no sin borrar antes todos los rastros de esta gran reina.

Una diosa que se ubicaba en el panteón egipcio desde antes de la dinastía I. Sus funciones eran diversas, no obstante, aquellas que la asociaban con los aspectos funerarios eran las más importantes.

Por un lado guardaba las fuentes del Nilo, por otro, guardaba también la salida de las aguas del Nun para que todo el país fuera regado. Al mismo tiempo vigilaba la entrada del Mundo Subterráneo.

En el más allá contaba con varias funciones. Destacaba por ser una de las encargadas de proteger la barca de Ra de los ataques de la serpiente Apofis. También era considerada madre de los difuntos, así pues, proveía de alimento a las almas para que pudieran vivir eternamente.

Era la encargada de proteger las vísceras del vaso canopo que personificaba Duamutef, guardián del intestino. Además, junto a otras deidades como Isis, Neftis y Neit, era considerada como una de las cuatro plañideras divinas.

Era considerada como la diosa de los escorpiones y la maga. Así, protegía al hombre de la picadura venenosa de los escorpiones y las serpientes. Por este motivo, en ocasiones, era conocida como “La que facilita la respiración en la garganta”, pues la picadura de estos animales produce principalmente ahogo.

Esta asociación explicaría que también se la relacionara con la respiración del recién nacido así como la del difunto en su renacimiento.

Debido a este aspecto de Selkis, no es de extrañar que sus sacerdotes fueran verdaderos médico, o magos en la época, dedicado en cuerpo y alma a la curación. Estos le rendían culto en el delta del Nilo, en Edfu y Per-Serket.

En cuanto a su iconografía, normalmente era representada con la cabeza de una mujer y el cuerpo de un escorpión, aunque también era representada con cuerpo y cabeza de mujer y un gran escorpión en la cabeza.

Tres rusos treparon a Keops pese a la prohibición y los cercos de seguridad que lo impedían. Realizan esa actividad en diversos puntos del planeta y toman imágenes inéditas de los lugares que visitan.

La historia la recoge el diario español ABC. Allí cuenta cómo dos jóvenes pudieron terminar en la cárcel. Ellos son “Mister Marat” y dos amigos cuyos nombres no trascendieron.

En su blog (en ruso), el protagonista cuenta cómo fue la travesía que tuvo que atravesar para llegar a ese inaccesible tesoro de la humanidad.

“Para subir a la pirámide, nos quedamos cinco horas escondidos después de que se hubiera ido el último turista. Tiritábamos de frío”, relata Marat y agrega: “Trepamos por las losas de piedra de uno de los edificios más antiguos de la humanidad mientras escuchábamos el eco de la oración en Giza, y sin darnos cuenta estábamos en la parte superior”.

No es la primera vez que los tres escurridizos rusos cometen su objetivo sin ser vistos. Recorren el mundo buscando terrazas de muy difícil acceso desde donde poder fotografiar ciudades desde ángulos nunca antes vistos.

Marat y sus amigos tardaron alrededor de veinte minutos en subir hasta lo más alto de Keops y describió la hazaña como “agotadora”.

“Todo este tiempo disfrutaba del momento. El corazón latía con fuerza a punto de cumplir mi sueño más grande. Me quedé sin palabras. Mis ojos vieron lo que tanto quería. Sentí una alegría escalofriante, la felicidad absoluta, pero al mismo tiempo, el miedo de que pudiéramos quedar atrapados. Fugaces momentos de felicidad…”, expresó.

El Antiguo Egipto, y lo cierto es que estos descubrimientos siempre son bien recibidos para intentar conseguir más piezas que desvelen la imagen final de este gran puzle.

Recientemente hemos tenido noticias de un nuevo descubrimiento, en la gobernación de Luxor. El hallazgo está relacionado con Amenhotep III, y aunque lo cierto es que de este faraón sí se cuenta con información esclarecedora, nunca viene mal reunir más datos que puedan arrojar luz a este reinado, del que aseguran fue uno de los más prósperos de toda la historia de Egipto.

El ministro de Antigüedades de Egipto, Mohamed Ibrahim Ali, anunciaba orgulloso el descubrimiento de unas 14 estatuas antiguas de piedra inspiradas en la figura de la diosa Sekhmet.

Estas estatuas, de granito negro, fueron encontradas en el templo del faraón Amenhotep III, gracias al incesante trabajo de arqueólogos alemes que estaban excavando en el. El templo funerario de dicho faraón está ubicado en la zona de Kom al Hitan, en la orilla occidental del Nilo, a unos 700 kilómetros al sur de El Cairo.

Según el ministro egipcio, el faraón ordenaría construir las estatuas debido a la importancia que daba a la diosa en su función como diosa de la guerra. Así, con estas estatuas, lograría defenderse frente al enemigo.

Sin embargo, muchos otros expertos egiptólogos, aseguran que Amenhotep III creía en los poderes curativos de esta divinidad. Teniendo en cuenta que el faraón pasaría sus últimos años de reinado bastante enfermo, quizá esta sea la clave de la construcción de las mismas.

Sea como sea, el descubrimiento ha creado todo un revuelo en Egipto. Las estatuas, de unos dos metros cada una, representan a esta diosa entronizada con un cuerpo humano y cabeza de león.

Evidentemente han sido trasladadas de forma inmediata por razones de seguridad. Ahora pasarán un tiempo inmersas en el proceso de restauración y limpieza. No obstante, pronto podremos verlas en algún museo desvelándonos parte de su misteriosa construcción.

Hace más de 3.500 años, Egipto atravesaba un largo periodo de crisis. Como en la península ibérica durante las invasiones musulmanas, los gobernantes autóctonos habían perdido el control de su territorio. Su dominio se limitaba al sur del país y ni siquiera allí el poder de los reyes era omnímodo. Su debilidad permitía que quienes en realidad ejerciesen el poder fuesen los gobernantes locales. En aquel tiempo, los reyes de la dinastía XVII comenzaron a reconstruir el esplendor egipcio en torno a la ciudad de Tebas. Desde allí, lanzarían la reconquista del país frente a los hicsos, procedentes de oriente próximo, que acabaría con la reunificación del país en torno al Imperio Nuevo.

En ese periodo convulso, al modo de la Reconquista española, surgieron héroes militares, como el arquero Iqer, “el excelente”, un guerrero destacado en aquella especie de edad media egipcia, y reyes míticos, como el pequeño Ahmose-sapair, un príncipe que, pese a morir a los 4 o 5 años, fue venerado como un santo, recibió culto durante 500 años y fue incluido en las listas de reyes junto a otros grandes monarcas. Una parte importante de esa historia está siendo reconstruida por el equipo hispano-egipcio de arqueólogos del Proyecto Djehuty, liderado por el CSIC, que lleva ya 12 años excavando en Egipto.

En la última campaña, en la colina de Dra Abu el-Naga, cerca de la antigua Tebas, los investigadores han encontrado los vestigios del enterramiento de cuatro personajes que debieron formar parte de la élite de la dinastía XVII. Uno de ellos es un niño de unos 4 o 5 años que, por el estilo de la talla del sarcófago, debía ser el hijo de un aristócrata de la época. Cerca de esa tumba infantil, el equipo del proyecto Djehuty descubrió ocho figurillas funerarias de madera que representan momias humanas. Tanto estas figurillas como cuatro piezas de lino desenterradas junto a ellas llevan inscrito el nombre de Ahmose o Ahmose-sepair, el legendario príncipe que falleció cuando aún era un niño. Pese a que la coincidencia de edades y la parafernalia encontrada en la tumba resulte fácil relacionar al niño encontrado por el equipo del CSIC y el rey mítico, José Manuel Galán, director del proyecto, no quiere sacar conclusiones precipitadas y considera que aún no se tienen pruebas para afirmar que la momia hallada pertenece a Ahmose. Para identificarlo sin dudas, sería necesario encontrar alguna inscripción en el sarcófago o en el sudario que envuelve el cadáver, algo que, según el propio Galán, puede no suceder.

Las figurillas, que de momento no son una prueba definitiva para probar el hallazgo del príncipe niño, cuentan otras historias curiosas sobre el periodo en que vivieron sus creadores. Galán explicó ayer en una presentación en Madrid que son tremendamente originales. En una etapa de fragmentación política, la capacidad del Estado para unificar el arte era mucho más limitada y los artistas creaban con mayor libertad. Años después, con la unificación política, también llegaría una homogeneización en las obras de arte, que llevaría a la producción en cadena y a la pérdida de valor de aquellos objetos artísticos. Una sandalia conservada como si se hubiese sacado hace diez días del armario, un instrumento para marcar el ritmo y una bola que debieron de usar los niños para jugar, son otros de los objetos encontrados por el equipo Djehuty.

Trabajo para un siglo

Según ha explicado Galán, aunque aún no tienen el aura de Ahmose, es posible que en el futuro algunos de los nuevos personajes descubiertos superen su relevancia. Uno de los que podrían dar algunas sorpresas es Intefmose, al que las inscripciones encontradas en su tumba denominan “hijo del rey”. Él podría ser hijo de Sobekemsaf, uno de los primeros monarcas de la dinastía XVII del que hasta ahora existe muy poca información.

Los misterios que quedan por resolver son múltiples, pero si las circunstancias económicas no les derrotan, el equipo Djehuty está dispuesto a seguir desentrañándolos centímetro a centímetro. “Allí hay trabajo para 100 años”, ha afirmado Galán. De momento, cuentan con noticias positivas. Por un lado, saben que las tumbas que han encontrado hasta ahora no han sido saqueadas en época moderna aunque lo hubiesen sido antes. Los ladrones de la antigüedad solo se ocupaban del oro y dejaban para los arqueólogos, aunque no fuese de forma consciente, una gran cantidad de baratijas que el paso de los siglos ha convertido en objetos de enorme valor. Además, un informe de los sacerdotes de Amón hacia el año 1.000 a.C. decía que, al menos hasta entonces, la tumba de Ahmose-sapair estaba “intacta”.

Los egipcios tenían también sus creencias respecto a una vida que iba más allá de la vida terrenal. Los egipcios cuidaban de sobremanera su cuerpo luego de la muerte, ya que éste debía estar intacto para poder pasar a la otra vida, y por lo mismo se acudía a la momificación de los cuerpos a través del embalsamado y se enterraba al finado con una reproducción de si mismo en su tumba a fin de que quedase un cuerpo replicado en caso que al original le pasara algo.

En la cultura egipcia se acostumbraba también a enterrar a los muertos con todos sus enseres y artículos de valor, tallando imágenes de aquellos bienes más preciados en su alrededor, a fin que los pudiera gozar en su próxima vida, al igual que la imagen de sus seres más queridos y cercanos.

El paraíso de los egipcios se llamaba el reino de Osiris, en el cual no se conocía la enfermedad, la vejez ni la vida del sacrificio, sino que al contrario, todo era destinado al goce y existía una servidumbre a disposición de su amo, que servía fielmente sin ver ni oír otra persona que no fuese su amo. Los esclavos de los finados egipcios eran llamados ushebits.

Dentro de la tumba de los egipcios debía haber alimentos y enseres suficientes para que su vida en la otra vida fuera próspera. El entierro, por cierto, debía ser una ceremonia digna y opulenta para que la memoria del finado calara hondo en sus cercanos, más si el muerto era un personaje de importancia.

Los egipcios creían que cuando una persona muere, algo de ella continúa viviendo y a esta supervivencia le dieron el nombre de “doble”, imaginándola “como una especie de sombra o fantasma, igual al cuerpo, aunque completamente impalpable”. Durante miles de años creyeron asimismo que el “doble” sólo podía existir mientras el cadáver no sufriese en la tumba descomposición y de ahí los cuidados que dedicaron al embalsamamiento, consiguiendo que la momia se conservase siglos y siglos. Así fue como la momificación o embalsamamiento se convirtió en el arte nacional y todos los egipcios se preocupaban de él.

La religión egipcia enseñaba que la muerte no separaba el “ka”, es decir,el alma del cuerpo. Por lo cual, no creían que el cuerpo muerto fuese una “funda desgastada por la vida”.Por el contrario, opinaban que el alma dejaba al cuerpo sólo pasajeramente y que entre tanto tomaba la forma de un ave. Algo después dejaría tal envoltura y volvería al viejo cuerpo, pero sólo se éste se había conservado en buen estado.

Pero si el cuerpo se descomponía, el alma no podía volver a él y se extinguía. ¿Que había que hacer, pues, para proteger el cuerpo contra la descomposición? Los egipcios, impulsados por esta idea, no tardaron en aprender el arte de embalsamar.Dicho arte consistía esencialmente “en untar las cavidades con finos ungüentos y con mûm, de donde deriva el nombre de momia”.

Todos los egipcios desearon ser potentados para poder combatir la destrucción del cuerpo y sobrevivir ficticiamente a la muerte. Hasta los menestrales pasaban su vida haciendo economías a fin de que los herederos pudiesen pagar su entierro y su tumba, algo parecido a lo que actualmente hacen algunos chinos que viven en América, que ahorran durante toda su vida para poder ser enterrados en su patria una vez muertos.

La momificación del cadáver de un rico costaba un talento, cantidad que representa algunos miles de euros en la moneda actual. Se trataba con menos atención los cadáveres de los pobres; pero aún así, su embalsamamiento consumía casi toda la herencia legada por el muerto. Los infelices que no podían adquirir unos cuantos palmos de tierra en la necrópolis común y eran incapaces de satisfacer los precios exigidos por los embalsamadores, no tenían más remedio que perecer por entero y para siempre, renunciando a la esperanza de conocer una vida feliz.

Según cuenta Herodoto, cuando fallecía alguien en Egipto solían acudir multitud de plañideras, que, “tras embadurnarse la cabeza con barro del Nilo, recorrían las calles, gimientes y estáticas, hasta llegar a la casa del difunto”.Esta costumbre aún perdura en Oriente.

El cadáver era entregado después a la “Casa de la Muerte”, en la que era embalsamado con gran solemnidad. El embalsamamiento duraba, por lo general, treinta días. El del faraón duraba setenta días, y el de los egipcios que se tatuaban y adornaban el cuerpo –que al principio eran todas las personas ilustres, de sacerdotes para arriba–, cerca de dos meses.

Ni que decir tiene que había especialistas sobre los embalsamadores. Mientras duraba el embalsamamiento, si se trataba de alguna gran figura –un faraón, un príncipe, etc.– los sacerdotes oraban para guardar el cuerpo, protegerlo contra los dioses malignos y fortalecer el “ka”, o sea, el alma, en su lucha contra los demonios.

Así como carpinteros, pintores, orfebres, plateros, albañiles y picapedreros eran muy estimados, pues sus conocimientos resultaban muy útiles para el reino de los muertos, los embalsamadores, en cambio, eran muy odiados y socialmente pertenecían a la clase más inferior. Se les toleraba, únicamente por ser muy necesarios. No así los que tenían a su cargo el embalsamamiento de los faraones y de las personas de alta alcurnia que formaban un grupo especial y gozaban del respeto de todos los ciudadanos.

Tres eran los procedimientos más empleados en la momificación. El primitivo consistía en sumergir el cadáver en un baño que contenía asfalto líquido; por este medio lograban la desecación Hecha esta operación envolvían el cuerpo de los difuntos con cintas que ceñían muy estrechamente al cadáver, empapándolas en bálsamos y esencias.

Con el imperio alejandrino griego se sustituyeron las cintas por un lienza ajustado, a modo de sudario. El procedimiento más extendido consistía en preparar los cadáveres con natrón, cuya base, según el análisis químico es un compuesto de sosa y potasa, que tiene la propiedad de secar de modo perfecto los cuerpos. Una vez terminado el embalsamamiento, a veces se aplicaba al rostro del difunto una hoja de oro (como en el caso de Tutankamon), y otras se le cubría con una mascara de cartón pintado o dorado, o simplemente con un velo de lino muy fino, a fin de ocultar las taras de la fisonomía.

Los familiares del muerto nunca olvidaban colocarle debajo de la lengua una moneda que se destinaba al barquero del Más Allá y los griegos y romanos denominaron Caronte. La momia se guardaba en un arca o sarcófago que tenía la misma forma del cuerpo que había de encerrar, y el ataúd, comúnmente pintado, ostentaba jeroglíficos, así como figuras, entre ellas la de Neftlis, diosa de la muerte.En otras se representaba el chacal y el escorpión desenterrando los cadáveres.

Los egipcios que no podían costearse un ataúd de madera, lo envolvían en un papiro escrito o en una piel de buey. A veces enterraban la momia, con piadosos deseos, en la arena del desierto, aquellos que no podían o no querían guardar al muerto en una tumba colectiva.

“A este efecto –dice Herodoto– sucedía a menudo que en la oscuridad de la noche, cuando todos los guardianes dormían entraban fortuitamente con el cadáver en el cementerio de lasa personas ilustres y lo enterraban cerca de la tumba de un príncipe; era un amable favor que se hacía al difunto, con la esperanza de que de los dones funerarios del rico quedara algo para el pobre”.

Herodoto y otros viajeros antiguos relatan los trabajos de los embalsamadores, presenciados por ellos, para impedir la descomposición de los muertos.

Cientos de miles eran los obreros que trabajaban en todo Egipto preparando los muertos para que se mantuvieran sin deterioro en sus tumbas. Esta industria del embalsamamiento empleaba “grandes cantidades de estofas preciosas, telas comunes, líquidos perfumados y antisépticos, sustancias químicas, gomas, materias bituminosas, sin contar los amuletos preciosos y los ricos objetos cosidos a las vestiduras de los cadáveres.

Sorprende saber que las vendas de tela fina que envuelven algunas momias de faraones tienen a veces un kilómetro de longitud, siendo varias las empleadas en un solo cadáver, “y todas ellas fueron sumergidas previamente en líquidos perfumados con aromas de la Arabia Feliz”.

Según dicen algunos egiptólogos, la preparación y el cuidado de los muertos ocupaban en Egipto a “una mitad de los vivos”.

La moda desempeñaba también su papel en la momificación. Por espacio de algún tiempo, los cadáveres de ambos sexos fueron afeitados por completo. Algo más tarde debió de ponerse de moda lo contrario, ya que se han encontrado momias con todo su cabello (en las mujeres, incluso perfectamente ondulado).

Muchas de ellas, a causa de algún defecto de su embalsamamiento, corrían el peligro de pulverizarse, roídas por una especie de carcoma que perforaba los cuerpos momificados como si fuera madera.Para evitarlo se colocaba junto al cadáver un repuesto de ungüentos y de vendas nuevas. Por tal procedimiento, se creía que el “muerto” podría él mismo curarse dentro de la tumba los desperfectos de su momia, volviendo luego a sumirse en su reposo de siglos.

Los embalsamadores, como es natural, habían de conoce perfectamente su trabajo, pues en sus manos quedaba la responsabilidad de la conservación del cuerpo mortal y la confección de” la funda eterna”.

Según Herodoto, el embalsamamiento de primera clase se llevaba a cabo de la forma siguiente:

“Primeramente se sacaba por la nariz el cerebro, valiéndose de ganchos de alambre. Los intestinos también se extraían de la cavidad abdominal. El interior del cuerpo era lavado con vino y hierbas aromáticas, y en las venas se inyectaba una sustancia química. Después se sumergía el cuerpo en una solución salina.

“Si transcurrido cierto tiempo quedaba ya bastante resistente, se le quitaba la humedad. No era fácil, puesto que el cuerpo humano tiene un setenta y cinco por ciento de agua. Se ungía la cavidad abdominal con finas grasas y aceite de cedro, se llenaba de mirra, casia, canela, semillas tostadas de flores de loto y esencias aromáticas, y se cosía para cerrarla. El exterior del cuerpo se sometía a un tratamiento parecido, aunque de acuerdo con sus características.

“Los intestinos, que eran objeto de un proceso especial, se guardaban en canopes ( vasos que los antiguos egipcios colocaban en las tumbas, con las vísceras de los cadáveres momificados). En el lugar del corazón se colocaba un amuleto sagrado. Finalmente, hacían su aparición los maquilladores, que daban color al rostro del cadáver y le pintaban los labios y las uñas, las palmas de las manos y las plantas de los pies.

“Sobre el corte hecho en la piel, que cubre la cavidad abdominal, se colocaba una placa de oro y resina. En los orificios nasales se introducían tapones de tela, con el fin de evitar que goteara el líquido formado en el interior del cráneo durante el tratamiento.

“Acto seguido, los hábiles “empresarios funerarios” mostraban a los afligidos parientes y deudos diferentes modelos de momias: primitivas, sencillas, de cierta calidad, o pintadas de colores vistosos. Y a la vista de tales muestras podía encargarse, según las posibilidades de los interesados, el maquillaje del cadáver.

“También tenía repercusión de orden económico el que durante el embalsamamiento quedara junto al cadáver uno o varios sacerdotes. La citada costumbre motivó, sin duda, muchos abusos, y pobló los cementerios de mendigos que solicitaban regalos de los parientes del difunto para velarles.

“El cuerpo se envolvía en muchos metros de finísima tela, lienzo de Byssos, salido de los talleres reales. Con el fin de no deformar el cuerpo, al envolverlo, se colocaban almohadones en los lugares que pudieran deformarse con las operaciones de envoltura. La piel era untada con una solución de resina…”

En las sábanas se ponían joyas de oro y piedras preciosas, de acuerdo con la riqueza del difunto. El embalsamamiento de los reyes, dignatarios y animales sagrados entrañaba un acto estatal de suma importancia, en el cual tomaba parte activa todo el pueblo.

Las investigaciones arqueológicas han confirmado, en su mayor parte, todo cuanto Herodoto nos transmitió acerca del arte del embalsamamiento. A este propósito resulta interesantísima la inscripción que aparece en la tumba de un alto funcionario de la época del faraón Tutmosis III. Describe lo siguiente:

“Cuando han pasado los sesenta días de tu embalsamamiento, se celebra un bello y pacífico sepelio; se te coloca en el féretro… y eres transportado por inmaculados toros. La calle por donde pasas está rociada con leche hasta tu tumba.Lloran tus amantes hijos. Tu boca es abierta por el sacerdote, y tu limpieza es llevada a cabo por el sacerdote de Sem. Horus guía tu boca y abre tus ojos y tus oídos. Tu cuerpo es más perfecto en todo lo que te pertenece. Son leídas letanías de alabanza.

“Luego te es ofrecido un sacrificio funerario; tu corazón está en ti como lo tuviste en la tierra. Llevas en tu anterior figura, como en los días de tu nacimiento. Tus cortesanos se inclinan ante ti. Entras en una tierra que el rey te ha dado: en la tumba del Occidente. Se celebran ceremonias; se llegan a ti, jubilosos, los danzantes de la muerte…”

El filósofo griego Heráclito, quien debió al influjo egipcio lo más esencial de su filosofía, sentenció: “Los hombres viven su muerte y mueren su vida”.

Refiriéndose al embalsamamiento de segunda clase escribe el gran Heródoto:

“Quien no este para grandes dispendios, ha de escoger el tipo intermedio. Se emplean lavativas de aceite de cedro, del cual son llenados los cadáveres. No se hace incisión alguna ni se saca nada del cuerpo; se introduce la lavativa en el ano, y éste se tapa con un corcho para evitar que salga nada; el cadáver es puesto después en lejía. El último día dejan salir el aceite de cedro, que lo hace con tal fuerza, que expulsa al exterior los intestinos. La carne está disuelta en su mayor parte por la lejía de sosa, y el cadáver no es más que piel y huesos.Cuando esto está consumado, devuelven el cadáver…”

La cavidad abdominal era abierta por paraquistas, y los saladores eran taraqueutas. La resina y el alquitrán eran sacados de los cedros del Líbano, y la sosa o natrón, de un oasis de Egipto.Cuando el cadáver estaba embalsamado, embadurnado con resina y desinfectado, era recogido por los parientes del muerto, quienes procedían inmediatamente al sepelio.

Las personas de pocos recursos eran entregadas a la “Casa de la Muerte. Había muchas casa de este tipo, que estaban clasificadas como las personas. Los esclavos se consideraban impuros y no les estaba permitido trabajar en las “Casas de la Muerte”.

Aunque el embalsamamiento era una exigencia de la fe en la vida de ultratumba, los esclavos y los criminales que habían derramado sangre egipcia no gozaban del favor de lo momificación, pero sí todos los egipcios; de ello se cuidaban los templos.

En los embalsamamientos de tercera clase, los sepelios se hacían en masa, y allí la piedad desempeñaba un papel menos importante. Se cogía el cadáver con unos garfios, y era arrojado a un gran recipiente para cinco personas. Y en él, sumergido en una solución salina, yacía por espacio de treinta días. De conformidad con el ritual, treinta recipientes tenía el embalsamatorio, es decir, un recipiente para cada día del mes.

La momificación –tan artística en la primera categoría– era en ésta muy primitiva, pues los parientes no podían pagar mucho, y a veces nada. Como es lógico, se empleaban los ungüentos más baratos en los embalsamamientos de tercera clase. Tanto en esta momificación como en la de segunda clase, no quedaban los cadáveres envueltos en vendas, como ocurría con las momias de los ricos y de los poderosos.

Es de creer que los embalsamadores estuvieran acostumbrados a los malos olores. Téngase en cuenta que el calor tropical del clima de Egipto los cadáveres se corrompían en seguida. No había hielo natural ni artificial. Por consiguiente, la vista y el olor de aquellos embalsamatorios debía de ser en verdad repugnante, soportable sólo por hombres de buen estómago.

Dijimos anteriormente que los embalsamadores reales gozaban de gran estima y respeto; no sucedía lo mismo con aquellos que ejercían su profesión en los mataderos populares o Casas de la Muerte. Se sabía que tales momificadores pertenecían a las clases bajas, y que no siempre tenían conciencia de la santidad de su cometido.

Solían comportarse de un modo rudo e indecente. Cuando reñían, se arrojaban unos a otros inmundicias de los cadáveres. Además, eran venales y corruptores, e incluso llegaban a quitar a un cadáver sus escasos ungüentos para ponerlos a otro cuyos parientes habían prometido una buena propina. Con cierta frecuencia realizaban actos sexuales con cadáveres, aún frescos, de muchachas jóvenes.

“Una vez fue sorprendido uno in fraganti en tales manejos –dice Herodoto–, por lo cual los cadáveres de muchachas y mujeres no eren llevados al embalsamatorio hasta pasados tres días…”

Con arreglo a la ley de la fe, cuando moría un cocodrilo gozaba del supremo derecho de los muertos. Al igual que un rey, era embalsamado, momificado y llevado a su santuario funerario con los honores de un dios. Y aún mucho tiempo después de su muerte, el pueblo seguía llevándole ofrendas. A ello se debe que Herodoto, un tanto sorprendido, escribiera:

“Si encuentran a un egipcio o a un extranjero que ha sido atacado por un cocodrilo o que se ha ahogado en el río, los habitantes de la ciudad a la cual se halle más próximo, han de embalsamarlo, embellecerlo y sepultarlo en tumbas sagradas. Ningún otro puede tocarlo, ni amigos ni parientes; los sacerdotes del Nilo lo entierran con sus propias manos, cual si fuera un cadáver divino…”

El alma de los muertos iba en busca de la divinidad. Este viaje lo hacía en barco por un río subterráneo y tenebroso, encontrando al paso horribles demonios, que intentaban despedazarla; pero el dios Thot, con cabeza de ibis, y Anubis, con cabeza de chacal, la protegían, llevándola ante una especie de jurado de cuarenta y dos dioses, presidido por el omnipotente Osiris.

Aquellos jueces preguntaban al muerto se había cometido alguno de los cuarenta y dos pecados abominables para el egipcio; después colocaban sus acciones en una balanza, y según fuesen ligeras o pesadas, el alma era absuelta o condenada.

Para que el difunto no se turbase en presencia de Osiris y pudiese defender su causa ante los cuarenta y dos jueces, colocaban al lado del cadáver un ejemplar de “El libro de los muertos”, en el que se indica todo lo que un alma ha de decir y hacer.

En caso de condena, el alma era arrojada al infierno, un abismo donde recibía azotes y dentelladas de escorpiones y serpientes; una tempestad la hacía pedazos, y finalmente perecía aniquilada. Pero si sus acciones le hacían acreedora de ser absuelta, pasaba primero por una especie de purgatorio, donde tomaba la forma de un gavilán con alas doradas, había de escapar de los malos genios.

Cuando tras estas pruebas, era admitida cerca de los dioses, llevaba una eterna existencia de felicidad, viviendo a la sombra de los sicomoros, el árbol más frondoso del Nilo, en un ambiente refrescado perpetuamente por las brisas del Norte, comiendo en la misma mesa que Osiris y respirando perfumes celestiales hasta la eternidad.

Aswan, o Asuán, es una ciudad muy turística de Egipto. Aunque no es el principal lugar de destino del país, lo cierto es que cada vez son más los turistas que deciden alojarse en ella para poder conocer parte del encanto y tradición del pueblo egipcio.

Esto es debido a la gran cantidad de monumentos y lugares de interés que alberga, como el Obelisco inacabado de Asuán, el Museo de Núbia, el Cementerio Musulmán, los Jardines de la Fira o el Sarcófago grecorromano y el coloso inacabado entre otros.

Además, cabe destacar que desde Asuán pueden realizarse numerosas excursiones por toda la geografía egipcia. Excursiones a puntos muy importantes que además quedan bastante cerca de la ciudad.

Templos de la Isla Filé

A tan sólo 15 minutos del centro de Asuán, encontramos un islote, el Agilkia, en el que se han reconstruido los templos que antiguamente moraban la isla de Filé, la cual quedaría completamente sumergida por la presa de Asuán.

Lo cierto es que esta es una visita realmente interesante, pues podremos observar numerosos restos del Antiguo Egipto como el templo de Aresnufis (divinidad meroítica), el vestíbulo de Nectanebo I, las columnatas de época de Augusto y Tiberio, la capilla de Mandulis, el templo de Imhotep, la puerta de tiempos de Ptolomeo, el templo de Hathor, la puerta de Adriano o el más famoso de todos sus edificios, el templo de Isis.

Más información en: El templo de Isis en la isla de Filé

Isla Elefantina

Si el islote de Agilkia está cerca de Asuán, las distancias se acortan aun más con la isla Elefantina, que queda a tan sólo 7 minutos del centro de la ciudad.

Esta isla fue muy importante durante el pasado, sobre todo allá por el Alto Egipto cuando sería capital del Nomo I. La importancia recibida residía principalmente al estar situada junto a la primera catarata, que suponía una frontera natural en la que se resguardaba una gran guarnición que controlaba todas las rutas del sur de Egipto.

En la actualidad, podemos ver un conjunto de restos arqueológicos, que forman parte del Patrimonio de la Humanidad bajo la denominación de Monumentos de Nubia, desde Abu Simbel hasta File.

Podemos encontrar así el Templo del dios Jnum, el templo de Hega-ib, la pirámide de Elefantina, el Nilómetro o los papiros de Elefantina.

Más información en: La isla Elefantina sobre el río Nilo

Kom Ombo

Un poco más lejos, a unos 48 kilómetros del centro de Asuán, encontramos la villa agrícola de Kom Ombo.

El lugar contó con bastante importancia durante todas las dinastías egipcias, pues era una especie de fortificación militar. Además, contaba con gran fama en el país por sus templos, así como por su enemistad arraigada con los habitantes de Dendera.

Destacan dos templos de la época ptolemaica, uno dedicado a Haroeris y otro a Isis. Aunque el primero es notablemente más grande que el segundo, lo cierto es que su arquitectura, en ambos casos, es realmente interesante e imponente, conservando aun los colores originales con los que se intentó adornar la fachada.

Muy cerca de los templos está el Museo del Cocodrilo. Aquí podremos ver diversas estatuas y momias de la época del Antiguo Egipto, todas ellas relacionadas con el dios cocodrillo Sobek.

Más información en: El Templo de Kom Ombo, las dos caras de la divinidad

Abu Simbel

Lo cierto es que Abu Simbel está bastante más lejos que las anteriores excursiones, 250 kilómetros. No obstante, si contamos con tiempo suficiente, es un lugar realmente interesante para visitar.

Los dos templos de Abu Simbel son muestra de los templos más importantes de Egipto. El mayor de ellos estaría dedicado a Ra, Ptah y Amón, y cuenta con cuatro estatuas de dimensiones enormes de Ramsés II.

El templo menor estaría dedicado a la diosa Hathor, personificada por Nefertari, que era la esposa favorita de Ramsés.

Los egipcios cuentan con rituales funerarios que forman parte de su más arraigada tradición. Existen muchos objetos que sirven para este tipo de rituales así como escritos y textos, como el conocido Libro de los Muertos. No obstante, hay que saber que antes de este famoso Libro de los Muertos existieron los llamados Textos de los Sarcófagos. Estos eran textos escritos en los sarcófagos (bien pintados o bien grabados).

Se utilizaban desde el I Período Intermedio y fueron desarrollados, mayormente, en el Reino Medio. Esto sería debido principalmente a que durante esta época, el pueblo conseguió el derecho de ser enterrado en sarcófago, empleando, por tanto, unos textos que habían sido reservados desde sus orígenes a la nobleza.

Los textos eran un gran repertorio de fórmulas sagradas, rituales y ofrendas de inspiración solar y osiríaca que tenían como finalidad ayudar al fallecido, el cual debía protegerse de los acechantes peligros que encontraría en su próximo e inminente viaje por el otro mundo, el Duat. Así pues, la finalidad de estos textos era la de asegurar la inmortalidad del difunto, incluyendo también fórmulas para su alimentación.

El origen, a su vez, de estos Textos de Sarcófagos estaría en los llamados Textos de las Pirámides, unas inscripciones jeroglíficas que se realizaban en las pirámides de los más destacados faraones desde la V a la VIII dinastía. Estas inscripciones respondían a la creencia de que la resurrección, y por tanto paso al Duat, estaba tan sólo reservada a la realeza, posteriormente se ampliaría a la nobleza. Por tanto, el resto del pueblo egipcio no tenía ni derecho ni motivo alguno para hacer uso de estos textos y sepulcros.

Durante el Reino Nuevo nos encontraríamos con una especie de liberación, en la que los rituales de resurrección estarían accesibles al pueblo. Así pues, a partir de esta época, cualquier persona podría acceder a estos rituales, siempre y cuando pudiera pagar el proceso de momificación y algunos textos que le ayudaran a vencer todos los males que le acecharían en el Más Allá. Fue precisamente en este momento cuando nacerían los conocidos Libros de los Muertos.

Egipto es un lugar donde los misterios y las bellezas inundan el lugar, uno de estas curiosidades son los números egipcios de los que te hablaremos en este artículo.

Quienes viajen por Egipto, sentirán un particular interés por conocer detalles sobre la cultura y el Imperio que dejó una huella imborrable hasta nuestros tiempos, y en casi todos los ámbitos. Los Egipcios, desarrollaron por ejemplo, un sistema de numeración que permitía representar números desde el uno hasta varios millones, empleados usualmente en la escritura jeroglífica.

Hay personas que han llegado a considerar que “antes de Cristo” no había nada, las civilizaciones existentes debían de ser más retrasadas en cuanto a evolución de lo que estamos hoy en día pero la historia y los descubrimientos nos muestran, una y otra vez, que es uno de los errores más grandes.

Los egipcios crearon el primer sistema de desarrollo de numeración base 10, esto quiere decir que tenían la posibilidad de utilizar el cálculo desde pequeños números a grandes cantidades gracias a operaciones matemáticas que iremos viendo a lo largo del artículo.

Números egipcios ¿Por qué son animales?

Los números egipcios fueron el primer sistema desarrollado de base decimal, un sistema numérico que ya alcanzaba su madurez a comienzos del tercer milenio a.C. Eran representados con un sistema de pequeños dibujos utilizado también para representar palabras.

A continuación, podemos observar los signos utilizados en las distintas potencias de diez en los números egipcios. Para representar en jeroglíficos valores numéricos precisos. Es decir, del 1 al 9 cada uno de los números tenía su propio símbolo y, no sólo eso, también había signos diferentes para los múltiplos de 10 en las decenas, centenas y millares (siempre del 1 al 9, 10 al 90, 100 al 900 etc.)

simplemente se repetía el símbolo el número de veces que fuera necesario, escribiendo de izquierda a derecha y de arriba hacia abajo, aunque como curiosidad, los signos podían escribirse en ambas direcciones.

Así, para representar el número 4622, se repiten tantas veces los signos de cada potencia de diez como fuera necesario :

Los egipcios tenían jeroglíficos para los números ordinales o el cero y, signos para representar operaciones matemáticas y fracciones.

¿Qué es la escritura hierática?

Una de las curiosidades que podemos conocer sobre los números egipcios es que no se solía utilizar los jeroglíficos como algo normal y cotidiano, si no que se utilizaba la escritura heriática que permitía a los Escribas escribir de una forma más rápida en los papiros, porque no sólo tallaron en la piedra los números, jeroglíficos o su propio arte en el que compartieron con el mundo sus quehaceres diarios, sus dioses y su forma de ver la vida.

En la escritura hierática, cada número del 1 al 9 cuenta con un signo, al igual que cada decenas del 10 al 90, centenas del 100 al 900 y millares del 1.000 al 9.000. El sistema de escritura hierática, era más práctico que el de jeroglíficos, ya que requería emplear menos signos para representar un número. El sistema de números egipcios, evoluciona hasta la incorporación de Egipto al imperio romano, momento en que el sistema de jeroglíficos queda relegado a las inscripciones monumentales.

Hay dos papiros muy conocidos como son Papiro matemático de Moscú y el Papiro Rhind (el que os mostramos en la fotografía superior). Si nos centramos por un momento sólo en los papiros, os animo a seguir buscando información acerca de los papiros egipcios porque encontraréis de otros temas como es la medicina que os permitirá conocer otras formas de entender la vida, la naturaleza o los conocimientos que tenían en aquel momento acerca de la vida.

¿Cuáles son los nombres de las cifras egipcias?

La imagen que os presentamos a continuación es de Wikipedia, la hemos escogido como una de las formas más sencillas de que podáis conocer cuáles eran el nombre de cada una de las gafrías de estas cifras:

Matemáticas en el Antiguo Egipcio

Uno de los papiros que os mencionaba en el apartado anterior, el Papiro de Rind, explica cuáles son las reglas que hay que tener en cuenta para poder estudiar la naturaleza y, a su vez, comprender todo aquello que existe, por lo que podríamos edcir qeu entender la existencia misma.

Podríamos decir que el uso de los números era en su mayoría para la práctica con operaciones como suma, resta, multiplicaciones y divisiones. A su vez, también realizaban fracciones numéricas que les facilitaba la forma de trabajar y resolver problemas matemáticos complejos, lo que ha llevado a que muchos les consideren los padres de la Geometría.

Esta imagen simboliza “El ojo de Horus” con las fracciones que utilizaban los egipcios para poder explicar y llevar a la práctica este tipo de operación en las superficies agrarias y el volumen que se basaban en 1/2. En fracciones posteriores se utilizban diferentes partes del ojo para hacer referencia al valor de cada una de ellas.

Y es que “El ojo de Horus” o Udyat, quiere decir aquel que está completo. Este símbolo que ahora no podría parecer simplemente eso, un símbolo, en la antigüedad representaba protección, purificación, orden, perfección, estabilidad.

Si eres de esas personas aficionadas por los destinos exóticos donde buscar la paz y la aventura, Siwa te maravillará debido a su naturaleza indómita, salvaje y espontánea que te elevará a un paraíso terrenal donde todavía convive la historia magistral de ayer entre la cultura de hoy en día.

El oasis de Siwa, se encuentra en Egipto, un destino de vacaciones al cual podrás llegar desde Alejandría creando una frontera fácilmente apreciable del Cairo. Caminando entre las dunas de arena tendrás acceso a la entrada de deliciosos palmerales donde se cultivan los dátiles más dulces de Egipto, llegando hasta el oasis y el pequeño pueblo colindante, que estará formado por casitas de adobe en donde juegan niños con ropas de algodón y tejidos suaves, que les ayudarán a mitigar la intensa calor que se vive en la zona. Los carros de burros y/o mulas te harán percibir la arraigada tradición comercial del pueblo, mientras encuentras algún puesto cercano de mercancías y suvenires, entre ellos ropa y artesanías de la zona. Hacer fotografías en este paraje será una tarea que tendrás que vivir al menos una vez en la vida, ya que las mismas vistas del atardecer y el amanecer en el oasis crearán paisajes repletos de vida, que te enamorarán.

En el oasis de Siwa podrás toparte con el gran oráculo, una herramienta que hace honor a la antigua mitología egipcia, con grabados en los muros que recuerdan a las antiguas muestras de las obras de arte de las pirámides y los templos. Entre la arquitectura sagrada también podrás regocijarte y relajarte en los baños termales, pudiendo disfrutar de los mejores tratamientos de belleza hidratantes y calmantes.

No dejes de visitar el templo de Amón Ra así como la fortaleza de la ciudad, ya que serán dos de los monumentos y lugares de interés turístico más destacados de esta zona de viaje.

01 El tesoro de la pirámide

La experiencia de encontrarse en el corazón de la Gran Pirámide, construida por el faraón Keops (o Jufú) hacia 2600 antes de Cristo (IV Dinastía) es alucinante y también algo claustrofóbica: por el aire enrarecido y la aprensión de estar entre dos millones y medio de bloques de piedra, cada uno de más de dos toneladas. Muchos de los turistas que se adentran en ella desconocen que el angosto agujero que hoy le sirve de puerta de acceso es en realidad un butrón. El butronero se llamaba Al Mamún, califa de Bagdad en el siglo IX, que esperaba encontrar las “30 cámaras de granito rojo repletas de preciosas gemas, de grandes riquezas, de estatuas prodigiosas, de instrumentos desconocidos y armas magníficas” que se mencionan en el Kitab al Durr al Makmuz (El libro de las perlas enterradas), un antiguo manual para buscadores de tesoros. Se llevó un chasco: solo halló un sarcófago de granito vacío (se cree que la pirámide fue saqueada veinte siglos antes de Cristo, durante el Primer Periodo Intermedio).

Por el boquete que mandó abrir Al Mamún se accede a un angosto pasadizo que conduce a la Gran Galería, el empinado corredor en rampa de nueve metros de altura y 47 metros de largo que lleva hasta la Cámara Real, un cubo perfecto y vacío (excepto por el sarcófago de Keops) en el centro geométrico del inmenso poliedro. La Gran Pirámide aún no ha revelado todos sus secretos: en 1954, un equipo de arqueólogos dirigidos por Nancy Jenkins y Ahmed Youssef Mustafá descubrió intacta, en un pozo al pie de la cara sur, la barca solar del faraón Keops, de perfumada madera de cedro. En 1925 se encontró, a solo 12 metros de su base, la tumba intacta de la reina Hetepheres, madre de Keops, y científicos pertrechados de robots, microcámaras y escáneres siguen hurgando en su interior en busca de salas ocultas y pasadizos secretos.

02 Hator, señora de Dendera

Entre las grandes pirámides de la IV dinastía —Keops, Kefrén y Micerinos— y los últimos templos egipcios —Edfú, Esna, Komombo, Philae, Debod…—, construidos en época grecorromana, se abre un abismo de casi 3.000 años. A estos últimos pertenece Dendera, un santuario consagrado a Hator, la diosa egipcia del amor, el placer y la belleza (aunque se la representaba con orejas de vaca), situado cerca de Minia, en la curva que el Nilo dibuja al norte de Luxor. Dendera, uno de los templos favoritos de Terenci Moix, es uno de los mejor conservados, y en su interior los techos y columnas, casi intactos, conservan la viveza de los pigmentos originales. En una de sus capillas se encontraba el célebre horóscopo que hoy se exhibe en el museo del Louvre, en París. Lucernarios estratégicamente situados dejan pasar los rayos solares, creando un juego de luz y oscuridad, progresiva a medida que se avanza hacia el sanctasanctórum. Capiteles adornados con el rostro de Hator rematan las 24 columnas de su sala hipóstila, y un bajorrelieve de su muro posterior muestra a Cleopatra, la última reina de Egipto, junto a su hijo Cesarión.

03 Amanecer en el Sinaí

Son las tres o cuatro de la mañana, aún es noche cerrada y hace frío, en el hotel han repartido linternas, aunque la claridad de la luna las hace innecesarias. Reatas de camellos y turistas somnolientos se van agrupando junto a los muros y cipreses del monasterio de Santa Catalina, el convento fortaleza que el emperador Justiniano mandó construir en el año 530 en las faldas del monte Sinaí, en el lugar donde el Libro del Éxodo dice que Moisés encontró la zarza en llamas. El camino serpentea entre grandes rocas; una hilera de luces en lo alto de la montaña, a una distancia que parece inalcanzable, señala la posición del grupo más madrugador. La ascensión, de más de cuatro horas, se hace dura en el último tramo que conduce a la cima a través de 700 escalones. Los camelleros lo saben y recorren la senda arriba y abajo reclutando clientes entre aquellos viajeros que se van quedando sin fuelle. Apiñados en el reducido espacio de la cumbre, arropados con mantas, peregrinos y turistas aguardan el amanecer. Cuando este llega “es de una grandiosidad casi aterradora” (Pierre Loti, El desierto).

04 La mastaba de Mereruka

En la necrópolis de Saqqara, al sur de El Cairo, se alza la mastaba (tumba en forma de pirámide truncada) de Mereruka (hacia 2300 antes de Cristo), visir del faraón Teti (VI Dinastía). Sus delicados relieves policromados, con escenas de caza y pesca y de la vida diaria en el campo y en la corte de Menfis, son una maravillosa obra del arte del Imperio Antiguo.

05 Tumba de Nefertari

La joya del Valle de las Reinas (necrópolis tebana en la orilla opuesta a Luxor) es la tumba de la bella Nefertari, la esposa favorita del faraón Ramsés II, muerta hace más de 3.200 años. Los techos de su cámara funeraria están pintados de un azul profundo con estrellas doradas que evocan las noches del trópico; tres djinns, genios, custodian la entrada, y en las paredes, pintadas con frescos de vivos colores, se representa a la reina en escenas cotidianas; en uno de ellos, vistiendo una delicada túnica de lino plisado, casi transparente, mientras juega al Senet, una especie de ajedrez. A finales de la década de 1980, la Fundación Getty financió su restauración, que duró varios años. En 1992 se autorizó la visita, aunque hoy está temporalmente cerrada al público.

06 Ras Mohamed

Más de mil especies de peces y 450 variedades de coral viven en los arrecifes del parque nacional Ras Mohamed, en el mar Rojo, al sur de la península del Sinaí. Se puede acceder a ellos sin más equipo que unas gafas de bucear, tubo y aletas. No lejos de allí se encuentra el pecio del SS Thistlegorm, un carguero inglés de más de 100 metros de eslora hundido por los alemanes en 1941 con su carga de jeeps, armas y motos.

07 Templo de Luxor

Menos colosal que el vecino Karnak, pero más armonioso, el templo de Luxor fue construido en el siglo XIV antes de Cristo, durante el reinado de Amenofis III. En él se celebraba la fiesta de Opet, en honor a la tríada tebana de Amón, Mut y Jonsu. El Opet pervive en la fiesta musulmana de Abu Haggag, que se celebra con un desfile de barcos.

08 Nos vemos en El Fayún

Algunas momias están más vivas que otras. Las de la necrópolis de El Fayún te miran con sus grandes ojos desde los retratos a la encáustica (pigmentos con cera fundida) sobre las tapas de los sarcófagos. Los rostros se pintaron cuando sus ocupantes aún estaban vivos, la mayoría son jóvenes. Tienen alrededor de veinte siglos pero parecen extrañamente cercanos.

09 El café de los milagros

En un callejón de Jan al Jalili de El Cairo, junto a la mezquita de Husein, está el café Fishawi, donde el nobel Naguib Mahfuz concibió los personajes de su gran trilogía sobre la ciudad. El Fishawi es uno de los cafés más antiguos de la ciudad, y en sus mesitas de cobre, frente a los grandes espejos ovales, los hombres se siguen reuniendo al atardecer para sorber vasos de té y fumar la shisha, la pipa de agua, entre luces mortecinas.

10 Medinet Habu

Dos estatuas de la diosa leona Sejmet, “señora de la lejanía, del desierto occidental y de la guerra”, custodian la entrada al templo funerario de Ramsés III (1184-1153 antes de Cristo) en Medinet Habu, frente a Luxor. Ramsés III (no confundir con Ramsés II, el constructor de Abú Simbel) gobernó uno de los periodos más agitados de la historia de Egipto, la del ocaso de las dinastías ramésidas (XIX y XX), lo que se refleja en el complejo, una fortaleza con gruesos muros de piedra y adobe de 19 metros de altura. Tras el enorme pilono de entrada al templo principal se suceden atrios, capillas laterales, pasillos procesionales y dinteles de piedra que conservan casi intacta su policromía. Los bajorrelieves de su muro exterior norte cuentan la primera batalla naval de la historia, contra los Pueblos del Mar (los filisteos, navegantes procedentes del Mediterráneo).

Información

» www.touregypt.net.

» www.disfrutaegipto.com.

» www.egipto.com.

La maldición de Tutankamón

VALLE DE LOS REYES (EGIPTO)

Interior de la tumba de Tutankamón, en el Valle de los Reyes, en Egipto. / JIM ZUCKERMAN

No hay nada más desafortunado que una buena maldición, y nadie sabe mejor cómo conjurarla que los antiguos faraones. Aunque es difícil descifrarlas completamente, se creía que las marcas en la tumba de Tutankamón eran advertencias contra los saqueadores, amenazas que fueron ignoradas por Howard Carter y su equipo de arqueólogos cuando, en 1922, abrieron la tumba y dieron paso a la era moderna de la egiptología. Seis semanas después, Lord Carnavon, mecenas del grupo, murió por una picadura de mosquito, y antes de terminar ese año seis miembros más del equipo habían muerto asesinados o por fiebres inexplicables.

El oasis de Alejandro Magno y Cleopatra

Si algo le sobra a Siwa es el bien más preciado para Egipto, el agua que brota a borbotones a lo largo de decenas de kilómetros. Alejado del Nilo, la fuente que dota de vida a un inmenso país en su mayoría desértico, este oasis conserva el recuerdo del mar que hace miles de años bañó sus arenas. Una insondable maraña de palmeras rodea dos grandes lagos de agua salada en los que el cuerpo flota sin oponer resistencia. Y al adentrarse más allá de sus cambiantes dunas, los restos de animales marinos fosilizados escriben sobre la tierra su atávica historia.

Los cerca de 560 kilómetros que lo separan de El Cairo ni siquiera se transitan en línea recta. Un penoso viaje por carretera, de unas diez horas, da fe de que esta población cercana a la frontera libia se encuentra a años luz del resto de Egipto. Ya lo estaba para la antigua civilización, puesto que hasta la tardía dinastía XXVI los faraones no lograron dominar sus tierras. Tras la ardua conquista, comenzaron a horadar sus montañas de forma piramidal para enterrar a los nobles, en unas tumbas policromadas que todavíaresisten el paso del tiempo.

Estos montes marcan el camino de entrada a una población que ahora sí vive doblegada al moderno Ejército egipcio. Los militares controlan varias plantas de embotellamiento de agua y otra de fabricación de aceite, que dan trabajo a poco menos de la mitad de la población. El resto viven de la agricultura y de los pequeños grupos de turistas que reciben. En medio de la abundancia de agua, dátiles y aceitunas, el oasis descansa ahora como una balsa de aceite después de siglos de desfiles marciales. Desde la resistencia a los primeros ataques hasta la pasiva acogida de las tropas italianas y el mariscal Erwin Rommel durante la Segunda Guerra Mundial.

Una historia bélica

Según Herodoto, el rey Cambises II de Persia intentó asediar el oasis en el año 524 a.C., pero sus 50.000 hombres perecieron entre las arenas. Por entonces, el templo del dios Amón acumulaba un siglo de fama gracias a las profecías del oráculo. Tal fue su magnetismo, que un año después de conquistar Egipto, Alejandro Magno se sobrepuso a la pérdida de su caravana y a la falta de agua para visitar el lugar sagrado. A su triunfal llegada, la deidad no pudo sino atestiguar su origen divino y su capacidad para gobernar a los hombres desde el cetro del faraón.

Tras la muerte de Alejandro en Babilonia en el 323 a.C. cuentan varios historiadores que Ptolomeo robó su cuerpo para traerlo a Egipto. Algunos más atrevidos han atestiguado que sus restos descasan en el oasis, pero la veracidad de la historia nunca ha podido ser comprobada. Lo que sí ha trascendido es que el macedonio no fue el único turista insigne de Siwa, ya que Cleopatra tampoco pudo resistirse a los arcanos del oráculo.

A sólo unos metros del templo, la reina da nombre a uno de los manantiales de agua dulce en los que se piensa que pudo resguardarse de la calima. Y aunque ahora -coronado por un moderno café- se haya convertido en uno de los lugares favoritos para los turistas, son varias las fuentes de este tipo en las que poder despojarse de la salina de las lagunas. Estas piscinas naturales, que se conservan frescas durante el verano y más tibias cuando la temperatura afloja, constituyen uno de los lugares más relajantes antes de observar la puesta del sol entre el contraste del tranquilo vaivén de las aguas y la inmutabilidad de las montañas.

Una personalidad propia

Sosegados por la cadencia que marca un horario dominado por los rigores del calor, los habitantes de Siwa han mantenido ese ritmo distinto al del bullicioso Egipto, pero también unas tradiciones propias. La mayoría de los 25.000 habitantes del pueblo son bereberes, a diferencia de la mayoría de hombres del desierto egipcio, de tribu beduina. Y la lengua materna para ellos es el siwi, un idioma tribal que en nada se parece al árabe.

Las directrices las marcan los líderes religiosos. “Si el jeque nos dice que vayamos a la izquierda, vamos a la izquierda y si nos dice a la derecha, a la derecha”, asegura en un aceptable inglés uno de los guías turísticos. Las mujeres apenas tienen presencia pública y cuando salen lo hacen bajo unos largos ropajes oscuros -desconocidos también en el resto del país- que apenas les deja asomar los ojos. Los niños dominan las calles, fruto de una efervescente natalidad provocada por la media docena de bodas que pueden concentrarse en una noche entre los habitantes de un puñado de manzanas.

Esta tradición sí que ha cambiado con el paso de los años, pues distintos escritos sostienen que Siwa fue pionera en la celebración de matrimonios homosexuales. Según varios antropólogos los ancianos que vivían en la ciudad amurallada del siglo XIII que aún preside la población requerían a jóvenes de las afueras para trabajar y vivir con ellos. Estos testimonios narran incluso rituales sadomasoquistas y disputas entre los hombres, algo que nunca se hacía por las mujeres. La prohibición expresa de este tipo de acuerdos firmados sólo llegó a principios del siglo XX, aunque se sospecha que se seguían produciendo de forma clandestina.

Esta excentricidad entre los musulmanes ya sólo forma parte de la historia de Siwa, que aunque siempre se ha mostrado apartada de Egipto comparte actualmente sus mismos problemas. Hosteleros y comerciantes lamentan el desplome del turismo, las basuras se acumulan entre las calles del núcleo urbano y en las gasolineras padecen la misma falta de combustible que se extiende a lo largo del país. Los caudillos religiosos fueron quienes ordenaron votar como presidente al islamista Mohamed Morsi, como hizo el 90% de sus habitantes. Y según estos mismos ciudadanos, serán también losjeques quienes decidan si seguir entregándoles su confianza.

En Egipto existen muchos templos impresionantes que llaman la atención de los turistas, pero también hay otros tantos que han dejado pocas huellas, siendo destruidos por completo antes de que las civilizaciones modernas pudieran disfrutar de su arquitectura. El Caesareum o Cesareo de Alejandría es uno de esos monumentos desaparecidos. Y aunque en la actualidad podemos encontrar la estatua del nacionalista alejandrino Saad Zaghloul, lo cierto es que la historia sigue recordando este templo sagrado.

La importancia del mismo reside en que fue la mismísima Cleopatra quien lo mandaría construir. Un templo lujoso, lleno de belleza, que la reina dedicaría o bien a Marco Antonio o bien a Julio César, este punto queda un poco difuso en la historia.

El templo fue terminado durante el mandato de Augusto, después de que derrotara a Cleopatra y a Marco Antonio. Se piensa que Augusto habría mandado eliminar todo rastro y mención a Marco Antonio, por tanto, el templo fue dedicado a su propio culto.

A finales del siglo IV el templo se reconvirtió en iglesia, sirviendo a partir de ese momento como sede del Patriarca de Alejandría Cirilo, entre 412 y 444.

Fue justamente aquí el lugar en el que se levantarían los dos obeliscos conocidos como “las agujas de Cleopatra”, venidos directamente de Helópolis. Ambos se encuentran hoy por hoy en Londres y Nueva York respectivamente. Así, lo único que encontramos es la ya nombrada estatua del líder nacionalista.

Existen dos muertes asociadas a este lugar. Por un lado, una no comprobada, la de Cleopatra; y es que hay muchos historiadores que aseguran que Cleopatra se suicidaría precisamente en este lugar, dentro de sus muros, allá en el año 30 a.C.

De la que sí se tendría constancia, y sería una versión mucho más extendida, es la muerte de Hipatia. La famosa filosofa y primera mujer matemática, fue asesinada aquí por una turba cristiana, siendo posteriormente desnudada y descuartizada.

Una de las claves para aprovechar bien las jornadas de nuestro viaje, es conocer de antemano las formas de desplazamiento que hay en el lugar al que vamos a viajar. Dependiendo del país de destino, estas pueden variar. Así que es fundamental conocer los medios de transporte más utilizados y más fiables para poder movernos con mayor fluidez. Si en tu caso has optado por viajar a Egipto, no puedes perderte lo que te contamos a continuación sobre formas de moverte por el país.

A la hora de elegir el medio de transporte que debemos utilizar para desplazarnos de un punto de la ciudad a otro, o incluso de una a otra ciudad, son muchos los factores que intervienen. Si somos más deportistas y el clima lo permite, podemos ir andando o en bicicleta. Si tenemos más prisa, lo más conveniente es alquilar un vehículo propio, para poder ir donde queramos y cuando queramos. Pero veamos más detenidamente otras tres opciones que hay para moverse por Egipto, y que tienen sus ventajas y sus inconvenientes.

Moverte por barco

Una de estas opciones es coger un barco. Como turista, no debes fiarte siempre de lo que te digan. Incluso si has comprado un billete un día antes, asegúrate antes de partir que el barco en el que te estás montando, realmente va a donde te dijeron. Puede ser que lo cambies y que no te des cuenta justo hasta que te subas.

Comprueba también que el barco sea de la categoría que te dijeron al venderte el billete. La categoría que hayas contratado, debe ser la categoría en la que viajes. Más aún si se trata de un viaje largo, y vas a pasar varias noches en el hotel del barco. Los cruceros son una buena opción de conocer varios destinos, pero no olvides comprobar la categoría y elegir bien la localización de la habitación en el barco.

El único inconveniente de moverte en barco por Egipto, es que lógicamente no te dejará a los pies de los monumentos que quieres ver. Por ejemplo, en la parada que se realiza para ver las pirámides, no están muy lejos, pero es preferible coger un taxi antes que ir andando.

Los taxis en Egipto

Y ya que mencionamos los taxis, vemos que ventajas y desventajas tiene utilizarlos como medios de transporte en Egipto. Si queréis disfrutar de un viaje inolvidable, una buena opción es elegir un taxi viejo. Como lo oyes, contra más viejo mejor lo vas a pasar. Puede convertirse en una excursión de lo más entretenida y además económica.

En cuanto al precio, para que te hagas una idea de lo que suelen costar, de la zona de hoteles de Giza a la zona donde se encuentran las pirámides, suelen costar unas 20 libras. Y de Giza a la ciudad de el Cairo unas 30 libras. Lo que debes tener cuidado es con las personas que se acercan ofreciendo los servicios de taxi, y que en realidad no son taxistas. Son meros intermediarios que se llevan una comisión. Es mejor coger un taxi y negociar el precio con el conductor, de esta forma te ahorrarás la comisión.

Un consejo, si quieres entenderte perfectamente con los taxistas, llevate fotos de los lugares a los que quieras ir. Nada mejor como ver una foto para que ellos sepan exactamente a dónde quieres ir.

Viajar en avión

Y por último, el avión puede suponer un problema. Si ya de por sí es frecuente sufrir retrasos en la mayoría de los aeropuertos del mundo, en Egipto aún son más frecuentes. Los retrasos e incluso los adelantos sin aviso, pueden ser frecuentes. Puede ser desesperante, pero debes estar atento con los cambios que se puedan producir.

En este vídeo puedes ver más imágenes sobre Egipto.

Egipto es tan amplio como interesante. En toda su geografía podemos encontrar retales de su historia. Lugares interesantes llenos de monumentos, museos, pirámides y templos entre otros. No obstante, siendo tan grande, siempre viene bien conocer cuáles son las ciudades más turísticas de Egipto.

El Cairo

Es la capital de Egipto, algo que ya le confiere de por sí importancia. En ella viven unos 20 millones de habitantes, lo cual la convierte en la ciudad más poblada de África.

Lo cierto es que es una ciudad bastante grande, donde las aglomeraciones y el caos son frecuentes. Un choque total de culturas en el que además podremos disfrutar de monumentos como las famosas Pirámides de Giza, la Esfinge, el Museo Egipcio de El Cairo, la Ciudadela o las pirámides de Menfis y Sakkara.

Asuán

Esta mítica ciudad se sitúa en el sur de Egipto, concretamente en la primera catarata del Nilo, a unos mil kilómetros de la capital del país. Aunque su situación esté lejos de El Cairo, lo cierto es que es uno de los destinos más turísticos del país; y es que aquí la historia se puede palpar en cada una de sus calles.

Las visitas interesantes son muchísimas, destacando lugares como el Museo de Núbia, el cementerio musulmán, el sarcófago grecorromano y el coloso inacabado o los Jardines de la Fira. Además, en la otra orilla del río Nilo encontramos el Mausoleo de Aga Khan, la Tumba de la Princesa o el Monasterio de San Simón.

Por último, si visitamos la ciudad, no debemos perdernos la oportunidad de acercarnos a la isla Elefantina, que queda justo en frente de la ciudad, en pleno cauce del río. Aquí, encontraremos restos arqueológicos como el Templo al dios Knum, el Templo Heqa-ib, la pequeña Pirámide de Elefantina o el Nilómetro.

Lúxor

Si existe una ciudad favorita por los turistas, desde luego Lúxor tendría muchísimas posibilidades de alzarse con tal título; y es que en esta ciudad, a unos 700 kilómetros de El Cairo, se concentran el mayor número de monumentos de Egipto.

Es una ciudad pequeñita, manejable. No obstante, el gran número de lugares turísticos nos obligará a quedarnos un par de días en ella.

Visitaremos pues templos como el de Lúxor o el de Karnak, el imponente Valle de los Reyes, el Valle de las Reinas o los colosos de Memnón.

Alejandría

La elegante y magnífica Alejandría, fue fundada por el mismísimo Alejandro Magno allá por el año 322 a.C. Este lugar que hoy podemos visitar en Egipto, se levantó en su día como el centro cultural más importante del mundo antiguo. Así pues, si viajamos hasta aquí, tendremos que prepararnos para rutas llenas de cantidades ingentes de historia en estado puro.

¿Qué podemos ver en Alejandría? La lista es interminable. Podemos visitar la réplica del mítico faro de Alejandría, la columna o pilar de Pompeyo, el Cesareum, el Serapeo, las Tumbas de Anfushi y El Shatby, mezquitas como la de Abbu El Mursi o Terbana, iglesias ortodoxas como La Anunciación y el Swesrian o iglesias católicas como la de Santa Catalina o la de San Marcos.

Además, tampoco nos podemos perder el Museo Grecorromano, el Museo de Alejandría o el hermoso Palacio Montazah y sus jardines de estilo europeo.

Sejemjet fue el tercer faraón de la dinastía III del Imperio Antiguo de Egipto. Sucedió al gran Zoser, y aunque podría haber sido su hijo, lo cierto es que su relación es desconocida, pues se cuenta con poca información de este misterioso faraón.

Al parecer, tan sólo reinó 7 años. Quizá este corto periodo de tiempo sea el culpable de los pocos testimonios con los que contamos sobre su presencia.

Hay que recordar que con Zoser marcó un antes y un después en la creación de los complejos monumentales; y es que gracias a este faraón, hoy podemos contar con la excepcional pirámide escalonada de Saqqara.

Como su predecesor, Sejemjet quiso iniciar la construcción de una gran pirámide escalonada en Saqqara. No obstante, debido a su corto reinado, tan sólo se finalizaron las gradas más bajas antes de su muerte. Aun así, es muy interesante la información que arrojan algunos egiptólogos, que están seguros de que de haberse concluido esta construcción, la pirámide de Sejemjet habría sido mucho más grande que la de Zoser.

Tras la muerte del faraón, esta pirámide fue perdiendo interés, y poco a poco quedaría sepultada por la arena. No fue hasta 1950 cuando el egiptólogo M. Zakaria Goneim la descubrió, momento en el que comenzó a llamarse la pirámide sepultada.

Todo el recinto encontrado estaba rodeado por una gran muralla con unas dimensiones aproximadas de 550×180 metros. La pirámide estaba metida dentro del recinto, en el centro, y se podía acceder a la misma mediante un pasadizo a 40 metros al suroeste del eje piramidal.

El primer tramo del corredor se encontraba obstruido por enormes bloques de piedra. Pasando esta barrera se ubicaba un gran pozo vertical lleno de papiros escritos en demótico, jarrones de alabastro y joyas de oro como brazaletes, cuentas y barras de oro.

Cuando finalmente se despejó la zona, los operarios se encontraron en plano ascendente un corredor que terminaba en una extraña sala rectangular. Justo ahí encontraron un sarcófago. La expectación que creó este hallazgo fue muchísima, pues todo apuntaba a que por fin habían encontrado el cuerpo de este enigmático faraón. No obstante, el resultado fue aun más sorprendente, pues el sarcófago de alabastro estaba completamente vacío, y lo que es más importante, jamás había sido usado.

El Monasterio de Santa Catalina del Monte Sinaí, o Monasterio de la Transfiguración, está situado en Egipto, a los pies del Monte Sinaí y depende de la Iglesia Ortodoxa de Jerusalem.

Su ubicación supuestamente coincide con el lugar bíblico en el que Moisés viera la zarza ardiente y es uno de los más antiguos monasterios que continúan en uso como tales. Fue declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en el año 2002.

La zarza ardiente

Narra la historia que Santa Elena, quien fuera la madre del emperador Constantino I, hizo levantar primeramente en el lugar una capilla y que fue luego el emperador Justiniano I el que construyera el monasterio, entre los años 527 y 565.

Teniendo en cuenta que la zarza que se conserva en el extremo oriental de la Basílica es la original el lugar se ha vuelto sagrado para tres de las más grandes religiones del mundo, el Cristianismo, el Islam y el Judaísmo.

El nombre de Monasterio de Santa Catalina hace referencia a una mártir cristiana cuyo cuerpo fue trasladado por los ángeles al Monte Sinaí, los monjes hallaron sus restos en una gruta alrededor del año 800 y desde ese momento el enclave se convirtió en el sitio de peregrinaje de miles de personas que llegan para venerar sus reliquias.

Tras refugiarse en cierta ocasión en el Monasterio, y en agradecimiento a los monjes del mismo por la ayuda que le brindaron, el Profeta Mahoma dejó allí un documento escrito donde les ofrecía su propia protección. Para venerar ese manuscrito se levantó allí una mezquita, aunque por no estar orientada mirando hacia La Meca, debido a un error en la construcción, no se la ha podido utilizar jamás.

Biblioteca y museo a la vez

Loa llamados anacoretas del Sinaí, ermitaños que se retiraban del mundo para vivir en las cuevas del monte fueron eliminados del lugar en el siglo VII, pero el monasterio consiguió sobrevivir gracias a los muros fortificados con las que contaba; hasta el siglo XX éstos sólo podían ser atravesados mediante una puerta elevada.

En la época de las Cruzadas, entre 1099 y 1270 aumentó considerablemente la cantidad de visitantes. En su interior existe una biblioteca valiosísima, segunda luego de la del Vaticano en cantidad de manuscritos y códices de todo el mundo, que guarda más de tres mil quinientas piezas en diversos idiomas.

También conserva verdaderas obras de arte, íconos y mosaicos procedentes de Rusia y Grecia, también pinturas y objetos religiosos tales como relicarios y cálices.

Los monjes conviven pacíficamente con los beduinos que habitan el desierto y reciben con cálida sencillez a los turistas que llegan ávidos de conocimientos o sólo por el ansia de saberse en uno de los rincones más profundamente religiosos del planeta.

Civilizaciones y culturas antiguas se combinan con excursiones en el desierto del Monte Sinaí, con rutas a El Cairo y Sharm el-Sheikh en el Mar Rojo, acompañado de los guías beduinos . Sin duda una experiencia única en un viaje a la tierra bíblica.

Muchos de estos tours parten de El Cairo hacia al oeste del Canal de Suez, que marca la división entre África y la península del Sinaí hasta llegar a Wahi Raha (literalmente significa valle del descanso). Los israelitas acamparon aquí esperando a Moisés mientras él permanecía en la cima del Monte Sinaí para recibir los Diez Mandamientos de Dios.

El Sinaí es una región mística de contrastes. Desde pequeños refugios de beduinos situado en las montañas áridas, a los centros turísticos de buceo del Mar Rojo puntos a lo largo de las costas del sur. Es un paisaje muy bonito, y la mejor manera de apreciarlo es por el senderismo en su núcleo montañoso.

Aunque se califica moderada en general el viaje incluye algunos tramos de fuerte pendiente con codificación y algunos días largos. Para esta parte del viaje, los guías son originarios de las tribus beduinas locales que son las personas más adecuadas culturalmente para estos recorridos con los turistas.

La ruta abarca mayormente los desiertos de la península del Sinaí, como llegar a Wadi Zawateen con sus numerosos olivos. Todos los huertos son propiedad de los nativos de la región que están estrechamente asociada con los rumanos de Europa.

Se organizan almuerzos campestre y después hay una oportunidad de caminar a las ruinas del Palacio Aabas Basha que data de principios del siglo pasado. Hay una vista impresionante desde la cima de la montaña Aabas Basha que es más de 2000 metros de altura.

Otro de los destinos es la montaña Santa Catalina, el pico más alto en Egipto en poco más de 2600 metros para contemplar el Valle de El Arbaeen.

República Árabe de Egipto y qué es lo que tiene para ofrecernos cuando la elegimos como Destino Turístico sin lugar a dudas que lo primero que se nos viene a la mente es su amplia riqueza relativa a su Tradición y Cultura, sobre todo en lo relativo a sus Monumentos Históricos, teniendo en esta ocasión una reseña acerca de uno de los más emblemáticos del país, que compartiremos con quienes desean conocer esta verdadera maravilla.

Sin lugar a dudas que la imponente Gran Pirámide de Guiza es una de los más grandes monumentos erigidos en el planeta, pero también el que más misterios encierra, siendo objeto de exploración y de distintas teorías acerca del porqué de su construcción, pero en esta ocasión solamente nos remitiremos a analizar sus cualidades para quienes desean introducirse a un viaje previo a que el Guía Turístico nos presente distintas historias sobre su misteriosa presencia.

Características Generales

Ha sido elegida en su momento como una de las Siete Maravillas del Mundo, siendo ésta la más antigua que perdura y se conserva, además de ser la de mayor tamaño entre las famosísimas Pirámides de Egipto, siendo conocida también bajo el nombre de Pirámide de Keops por haber sido construida bajo las órdenes del mandato del Faraón Keops, miembro de la cuarta dinastía del Antiguo Egipto.

El inicio de la construcción de la misma nos sitúa en una fecha cercana a los 2570 años Antes de Cristo, siendo la primera en formar parte de la zona conocida como Necrópolis de Guiza, siendo hasta el Siglo XIV el edificio de mayor altura construido.

Existen distintas teorías acerca de la motivación de su construcción, siendo generalmente Hipótesis Esotéricas relativas a la presencia de extraterrestres, civilizaciones desaparecidas o bien a culturas anteriores a la Dinastía de Keops que tuvieron una fuerte repercusión en el país.

Detalles Arquitectónicos

La pirámide está distribuida fundamentalmente bajo la construcción de Tres Cámaras que se sitúan en el interior de la pirámide, teniendo sus entradas en el Lado Norte de la base de la pirámide y recorriendo un pasaje ascendente que llevaba hacia una Gran Galería, y otro descendente que llevaba por el contrario hacia la Cámara Subterránea.

Por un lado teníamos entonces a la Cámara del Rey que contaba solamente con un sarcófago vacío de granito, carente de inscripciones o simbologías, conformada por Losas de Granito y sin decoración alguna, en contraposición a la Cámara de la Reina, que se ubicaba en el eje piramidal y comunicada con la zona inferior de la Gran Galería.

Por último, tenemos la Cámara Subterránea que cuenta con dos habitáculos y una pequeña galería, conectado con la Gran Galería a través de un estrecho pasadizo vertical, que fue construido mediante la perforación de los Bloques de Granito que la conforman.

El Nilo es un destino principal para los viajeros y turistas por igual. Con las playas de arena que se extienden, los monumentos históricos y las olas cristalinas del Mar Rojo, hay algo para todos.

A ello se suman que sus playas acogen actividades emocionantes como la natación, el buceo y kite surf mientras que las extensiones de arenas doradas son perfectas para tomar el sol. Y no hay olvidar esas increíbles vistas de las pirámides o el Valle de los Reyes.

Precisamente, Sharm El Sheikh es un destino para considerar una visita al Mar Rojo, o un crucero por sus aguas milenarias.

Y es que sus playas son consideradas las más hermosas de Egipto donde millones de visitantes nadan, exploran y juegan en el agua o en la arena dorada. Allí el visitante tiene todas las posibilidades para realmente apreciar la belleza del desierto y los secretos del océano.

Mientras los que buscan emociones pueden montar las olas al involucrarse con la actividad local de kite surf. Si esto suena un poco desalentador, hay cursos completos para los principiantes. Es sorprendentemente divertido para toda la familia. Luego se puede bucear bajo la superficie entre algunos de los más hermosos peces y corales del planeta.

Mientras Sharm El Sheikh es conocido por sus hermosos lugares de buceo, no tiene por qué limitarse al océano.

Los excursionistas pueden tomar en el Monte Sinaí. Partiendo a las 01 a.m., este es un buen viaje para los noctámbulos que quieren ver el amanecer desde la cima.

O si interesa el desierto, hay excursiones en camello que desencadenó todos los días en las llanuras arenosas. Caerse de estos animales es frecuente al principio, pero los hermosos paisajes y magníficos oasis son bien

Si viajamos hasta Egipto en avión, una de las opciones más atractivas es el Aeropuerto Internacional de Luxor. A 6 km de la ciudad, cuenta con bastantes rutas con aerolíneas charter, debido principalmente a las posibilidades turísticas de sus inmediaciones, como las visitas al Nilo o al Valle de los Reyes.

Podemos decir que tras el aeropuerto de El Cairo, éste es el más importante del país, o por lo menos uno de los más transitados. Por este motivo, fue totalmente renovado en 2005, con el fin de dar un mejor servicio a los turistas y poder atender a un creciente nivel de viajeros.

Sus pistas, con más de 3.000 metros de longitud, cuentan con un estado realmente bueno. Este también es uno de los motivos por los que cuenta con tantas rutas con aerolíneas tanto de este como de otros continentes.

En la remodelación de 2005, las instalaciones cambiaron completamente. Fueron incluidos 48 mostradores de facturación, 8 puertas de embarque y hasta 5 puestos de reclamaciones de equipaje. Además, también se incluyó una oficina de correos, un banco, una oficina de cambio de divisas, máquinas de cambio automático y puestos de información turística.

En cuanto al resto de servicios, las largas esperas en el aeropuerto de Luxor no serán problema; pues lo cierto es que cuenta con un buen arsenal de cafeterías y restaurantes, en los que poder probar platos típicos u otro tipo de cocina internacional.

Además, el aeropuerto también cuenta con las típicas tiendas duty free, así como kioscos o perfumerías, ideales para comprar regalos de última hora.

Podemos acceder a los núcleos urbanos más cercanos tomando un taxi. La parada está nada más salir de la terminal y el tiempo aproximado hasta Luxor es de unos 15 minutos. En este punto tenemos que tener cuidado, pues tan sólo debemos fiarnos de los vehículos oficiales.

Sin lugar a dudas que uno de los Destinos Turísticos que más tiene para ofrecer a quienes gustan de los mejores Paisajes Naturales y de las distintas maravillas que han dejado civilizaciones pasadas es Egipto, cuna de una cultura milenaria que hasta estos días es estudiada y que ha dejado una fuerte trascendencia, teniendo en esta ocasión que presentar uno de sus más famosos Monumentos Históricos que se encuentra en formidable estado de conservación y como es de esperarse, es también un Atractivo Turístico.

Además de haber dejado un importante legado en lo que respecta a la Tradición y Cultura, con influencia con otras regiones o inclusive en nuestras sociedades, es un país que se destaca justamente por sus majestuosas e imponentes Pirámides y Esculturas, analizando a continuación una de las ciudades más características de ello.

Características de la Ciudad

El pequeño poblado de Karnak recibe su nombre de sus características, ya que significa Ciudad Fortificada, aunque en épocas del Antiguo Egipto era referenciado como El Lugar Más Venerado (Ipet Sut) también haciendo referencia a lo que allí se emplaza, uno de los más importantes Complejos Religiosos.

Ubicado en la ribera oriental del Río Nilo, es el segundo lugar más elegido por el turismo, conformándose por una serie de Templos Religiosos que tenían un papel importantísimo en la sociedad egipcia antigua, junto con las famosas Pirámides de Guiza que conforma a la Antigua Tebas con sus necrópolis, siendo una postal indiscutible del país además de ser Patrimonio de la Humanidad desde su declaración en 1979 por parte de la Unesco.

La construcción de este complejo religioso comenzó por el Santuario de Karnak que se ubica en el centro de la ciudad, tal como era la costumbre de la época, teniendo un gran colorido y decoraciones lujosas en sus diseños originales, que presentaban una gran riqueza de colores.

Complejos de Templos

Los recintos parten de un templo principal que estaba dedicado al Dios Amón-Ra, partiendo desde este centro otras deidades egipcias (recordemos que contaban con una Religión Politeísta) cada uno con sus respectivos templetes y capillas, teniendo emplazamiento un respectivo Lago Sagrado que era utilizado en numerosos ritos rodeándose de una Ciudad Amurallada que protegía a un recinto principal.

Este es uno de los más antiguos de la región de Tebas, contando con la participación de unos treinta faraones que realizaron modificaciones y expansiones en los mismos, siempre girando en torno a la utilización de Bloques de Piedra como material fundamental, que forman parte de los tambores de las columnas, con Fustes Decorativos de gran complejidad.

En el templo principal encontramos una Sala Hipóstila que desarrolla una altura de 23 metros con una cubierta que se emplaza sobre 134 columnas y conforman un gran pasillo que lleva hacia una Avenida de Esfinges que forma parte del Dromos (es decir, el Camino del Dios) que representan formas antropomórficas, Cabezas de Carnero y otras manifestaciones que rinden tributo a Amón-Ra.

Dahab es una pequeña ciudad situada en la costa sureste de la Península del Sinaí. Antiguamente fue un pueblo de pescadores beduinos, ubicado aproximadamente a 80 km (50 millas) al noreste de Sharm el-Sheikh, y fue considerado como uno de los más preciados destinos de buceo del Sinaí.

Después de la Guerra de los Seis Días, la ciudad fue ocupada por Israel y era conocido en hebreo como Di-Zahav, un lugar mencionado en la Biblia como uno de los asentamientos para los israelitas durante el éxodo de Egipto.

La península del Sinaí fue restaurado al gobierno egipcio en el Tratado de Paz entre Israel y Egipto en 1982. La llegada de cadenas hoteleras internacionales y el establecimiento de otras instalaciones auxiliares lo ha convertido en un destino popular entre los turistas. Dahab es servido por el aeropuerto internacional de Sharm el-Sheikh.

Dahab se puede dividir en tres partes principales. Masbat, que incluye el pueblo beduino Asalah, está en el norte. Al sur se halla Mashraba que es más turístico y tiene bastantes más hoteles. En el suroeste se halla Medina que incluye la zona de Laguna, famoso por su excelente windsurf en aguas poco profundas.

Dahab es grande y hay tantas opciones disponibles para los alojamientos, desde dormitorios hasta cabaña o acampar a hoteles de lujo. Hay tanta competencia por los clientes, especialmente en fuera de temporada por lo que se puede encontrar ofertas increíbles. A ello se suma que hay decenas de restaurantes y bares en la estrecha franja a lo largo de la costa de Dahab.

En los últimos veinte años, Hurghada ha pasado de ser uno de los pueblos más tranquilos de pesca en el Mar Rojo a una de las ciudades más populares de Egipto.

Su nueva riqueza ha sido principalmente a la popularidad del lugar de turistas, que acuden aquí desde todos los rincones del mundo, para experimentar la tranquilidad, serenidad y algunos de los mejores lugares de buceo en el mundo.

La mayoría de los centros de la industria turística de Hurghada es el reino submarino. Incluso si el visitante no desea explorar las profundidades del mar, hay un montón de cosas que ver y hacer en el balneario.

Hay muchos centros turísticos y hoteles situados a lo largo de Hurghada donde la mayoría ofrece una estancia de lujo para las vacaciones esperadas donde toda la comida, bebida y entretenimiento está incluido en el precio total.

Cabe anotar que Hurghada se fundó a principios del siglo 20, pero desde la década de los ochenta, la ciudad no ha dejado de crecer por las inversiones realizadas para convertir esta ciudad costera en uno de los lugares más apreciados por los turistas.

Egipto es la civilización más antigua del mundo después de haber salido del valle del Nilo, alrededor del 3100 CC históricamente. Pero Egipto es mucho más que pirámides y monumentos.

Significa también hoteles de lujo y restaurantes de cinco estrellas, románticos cruceros por el Nilo, una experiencia cultural como ninguna que haya experimentado jamás en una tierra llena de vida y belleza visual.

Precisamente, entre dos de las actividades que el turista puede embarcarse en un viaje a Egipto se tiene :

Paseo en barco de cristal en Sharm El Sheikh

No hay necesidad de entrar en el agua para disfrutar de los espectaculares arrecifes de coral del Mar Rojo, cerca de Sharm el-Sheikh. Hay cruceros en barco con fondo de cristal para ver el mundo bajo el agua que zarpan desde Naama Bay pasando por encima de hermosos arrecifes de coral del Mar Rojo.

Safaris en Camellos

Las dos horas de viaje en camello guiado por niños beduinos en el desierto después de El Monte Aat, puede significar una aventura inolvidable a la vez de conocer la vida beduina real conociendo a su gente y terminar el día con un auténtico sabor del té beduino.

Fuente de prosperidad y vida, uno de los recorridos inolvidables en un viaje a Egipto es por el río Nilo, ya sea en barcos o safaris frente a sus orillas, que es uno de los grandes atractivos para los turistas.

Lo cierto es que el mejor momento para ir en un crucero por el Nilo es entre octubre y abril. Las temperaturas no son demasiado calientes durante esta época del año.

Hay que tener en cuenta que el calor en Asuán y Luxor es intenso y no se recomienda viajar durante los meses de temporada alta de verano de junio a agosto. Las temperaturas medias rondan sobre la marca de 100 grados Fahrenheit (40 C).

Cabe agregar que de la ciudad de Luxor parten muchos tours que incluyen un crucero por el Nilo hacia Esna, Edfu, Kom Ombo hasta Asuán. De cualquier manera, se tendrá que pasar por lo menos 3 ó 4 noches en el crucero.

La verdad es que un crucero por el Nilo es la única manera que los turistas pueden ver algunas de las mejores antigüedades de Egipto. Hay muchos barcos para elegir y el presupuesto determinará el lujo de viajar que puede ser. Los camarotes más lujosos serán grandes, tienen aire acondicionado, un baño privado y una TV que puede costar hasta US$ 300 por noche.

La mayoría de los cruceros ofrecen entretenimiento nocturno a bordo que puede incluir espectáculos de danza del vientre, danzantes y bailarines de Disco Party” que es también un tema popular.

Si un hotel flotante no es del agrado, hay que tratar la faluca. Hay tours que incluyen un crucero por el Nilo en uno estos antiguos buques de vela. No va a ser tan cómodo como un gran barco de cruceros, pero sin duda proporcionará más aventura.

Si estás buscando un destino en el que poder disfrutar de vistas maravillosas, desconectar de los problemas diarios y además de todo eso, quieres realizar algún tipo de deporte acuático, una de las opciones más interesantes que tienes a tu disposición es Ras Mohammad.

Uno de los aspectos más interesantes de los viajes a Oriente Medio son las posibilidades de disfrutar de múltiples actividades que te permiten sacar el mayor jugo posible a tu estancia y el esnórquel te permite descubrir lo que ha simple vista no puedes ver, no sólo disfrutarás de sensaciones únicas sino que la vista del parque nacional de Ras Mohammad es, sin duda alguna, impactante.

Este parque es considerado como un verdadero paraíso natural que se encuentra en la península del Sinaí, exactamente a unos 55 kilómetros de Sharm el-Sheikh.

Aseguran que cuando te sumerges en las aguas de este paraíso tus ojos no dan crédito de lo que estás viendo, he escuchado a muchas personas hablar sobre su extraordinaria belleza, sobre la vida marina que entre estas aguas no sólo nace sino que se mantiene, arrecifes de coral que parecen ensoñaciones por sus colores, por su belleza… Pero hay un aspecto más que no debemos de olvidar cuando estemos disfrutando de esta espectacular visión, está en peligro de extinción.

No sólo puedes hacer esnórquel, te diría que si vas a estar en Ras Mohammed no pierdas la oportunidad de disfrutar de unas vistas inolvidables y un lugar idóneo para inmortalizar el momento.

El mejor lugar es el observatorio de tiburones que se encuentra en la cima del promontorio de Ras Mohammad, aproximadamente a una altura de 60 metros por encima del nivel del mar. Desde allí podréis ver el Golfo de Aqaba del cual os hemos hablado en anteriores artículos, como una visita obligada cuando se hace un crucero por Israel.

¿Qué tipo de deporte te gustaría hacer si pudieras organizar tu viaje a Oriente Medio?

Los caballos no siempre cabalgaron por el desierto del Antiguo Imperio. Los equinos sólo entraron en la vida de los egipcios cuando se hicieron indispensables para la guerra alrededor del año 1590 a.C.

Los caballos nunca habían sido utilizados por esta civilización ya que los habitantes del valle del Nilo tenían cubiertas sus necesidades de transporte con tres métodos básicos: la tracción humana para trabajos delicados, a lomos de asnos para el transporte y las labores agrícolas y el transporte fluvial para las mercancías pesadas, el cruce de una orilla a otra y las largas travesías.

sin embargo, la guerra con los hicsos abrió los ojos al Faraón y a sus jefes militares. Su sistema de guerra era por medio de tropas de infantería reclutadas del campesinado y desplazadas a pie con armas sencillas de cobre, mientras que sus enemigos utilizaban el transporte rodado tirado por caballos, tenían mejores armas fabricas en bronce, recorrían mayores distancias y todo con más precisión y rapidez.

Los caballos nunca habían sido utilizados por esta civilización ya que los habitantes del valle del Nilo tenían cubiertas sus necesidades de transporte con tres métodos básicos: la tracción humana para trabajos delicados, a lomos de asnos para el transporte y las labores agrícolas y el transporte fluvial para las mercancías pesadas, el cruce de una orilla a otra y las largas travesías.

Sin embargo, la guerra con los hicsos abrió los ojos al Faraón y a sus jefes militares. Su sistema de guerra era por medio de tropas de infantería reclutadas del campesinado y desplazadas a pie con armas sencillas de cobre, mientras que sus enemigos utilizaban el transporte rodado tirado por caballos, tenían mejores armas fabricas en bronce, recorrían mayores distancias y todo con más precisión y rapidez.

Thut-mose I se dio cuenta de la necesidad de reformar su ejército incorporando el carro y los caballos a sus destacamentos. En un primer momento, en Egipto no se conocía ni la fabricación de carros ni se daba la cría caballar por lo que fue preciso que en las sucesivas campañas militares se capturasen animales y se confiscasen carros como botines preciados de guerra.

La fabricación del carro

Fue la dinastía XVIII la que puso en marcha la construcción propia de carros, imitando los modelos conocidos, con el fin de formar un amplio cuerpo de carros de guerra y animales de tiro.

El carro inicial se componía de una caja con armazón de maderas curvadas y con suelo en forma de D a partir de tiras de cuero. En la caja se enganchaba un timón de una sola pieza al que se le acoplaba el yugo de forma transversal y cada lado un horcajo para enganchar a los equinos. También unido a la caja, el eje central de las ruedas de unos dos metros que se aseguraba de dar estabilidad y velocidad al carro. Por último las ruedas de madera sujetas al eje por un pasador lo que permitía que en caso de rotura se cambiasen de forma fácil y rápida.

Así con el paso de los años, lo que comenzó siendo un instrumento de guerra, pasó a ser la herramienta indispensable para la patrulla de fronteras en el desierto y después un elemento básico de distinción social.

Algunos datos curiosos

Todos los datos que conocemos en la actualidad son gracias al buen estado de conservación de los seis carros hallados en el Valle de los Reyes y que ahora se pueden visitar en el Museo de El Cairo y otro encontrado por Rosellini y que se expone en el Museo de Florencia.

Como el carro y el caballo eran elementos desconocidos, los escribas tuvieron que inventar palabras específicas para designar estos elementos, así htr seguida de un corcel significaba “tiro de dos caballos”.

En un momento de la historia de Egipto, durante el reinado de Thut-mose I, el carro de combate y los caballos llegaron a ser más valiosos que el propio oro, por eso sólo el faraón podía acceder a ellos y fue el primer interesado en investigar todas las posibilidades del nuevo vehículo.

Es sabido que muchos de los dioses egipcios eran representados de forma muy diferente a la cotidiana. Los cuerpos eran humanos, pero sus cabezas eran animales, presentándose así dioses y diosas como Astet (cuerpo de mujer y cabeza de gato), Set (cuerpo de hombre y cabeza de lobo), Anubis (con cabeza de chacal o perro), entre muchos otros más.

Tal es también el caso de un curioso dios, llamado Sobek, del cual se aseguraba que era hijo de Neit y representaba a las aguas, siendo uno de los dioses más temibles, dado a su fama de voracidad y maldad. Su representación eran como cuerpo de hombre y cabeza de cocodrilo, siendo así divinizado a uno de los principales enemigos cotidianos de los egipcios. Esto se debe a que en el Nilo habitan numerosos cocodrilos, que devoraban sin compasión a los pescadores u hombres que trataban de vencerlos. De este modo, gracias al temor que el pueblo egipcio le tenía a estos animales, divinizaron a la fiera, dedicándole un templo en su honor: el Templo Kom-Ombo.

Pero al pasar el tiempo, los pobladores de la zona no se hallaron muy conformes con ser representados por un dios tan malévolo y temible, de modo que al mismo templo le dedicaron la misma devoción a un segundo dios: Horus. Este último era representado con cabeza de halcón, y generalmente simbolizaba a los faraones en tierra con el doble aura de la corona del alto y bajo Egipto.

Esta adhesión del segundo dios no significó poco: convirtió al templo en un doble-templo, siendo el único en su tipología. Es así como se puede contemplar un doble apilonado, doble entrada, dos salas hipóstilas, dos santuarios… un ejemplar único dedicado a dos deidades.

Según la leyenda, el dios Sobek rechazó al dios Horus, echándolo del pueblo. La población al ver la partida de su dios querido, hizo lo mismo, dejando la zona completamente despoblada. Se dice que el actual templo de Kom-Ombo se encuentra destrozado debido a la maldad de Sobek, y el desprecio que el pueblo le tuvo por siempre.

Egipto es uno de los países más singulares de nuestro pequeño mundo. Tiene una historia muy luminosa, gran civilización, edificios modernos y estilo de vida. Todo que crea la llamada “tierra de magia”.

Durante este viaje mágico el visitante descubrirá los tesoros del antiguo Egipto simbolizados en las pirámides más famosas de Giza, la maravillosa ciudad de Sakkara, además de las maravillosas ruinas de Memphis.

La ciudad de El Cairo será la primera parada en el viaje en Egipto. Es la capital y ciudad más grande de Egipto y África, construida por las manos de los árabes que conquistaron Egipto durante el siglo 10, pero la tierra que componen la actual ciudad fue el sitio de capitales nacionales cuyos restos permanecen visibles en algunas partes del Viejo Cairo.

El Cairo está cerca de antiguas ciudades de Memphis, Giza y Saqqara y no tan lejos de la Gran Esfinge y las pirámides de Giza.

La segunda parada será la ciudad imponente de Abu Simbel, al sur de Asuán, en la orilla occidental del Nilo, a 180 kilómetros al sur de la primera catarata en lo que fue Nubia. El sitio era conocido como Meha en la antigüedad y construido por el rey Ramsés II dedicado a la diosa Rahorakhty, mientras que el templo más pequeño lo dedicó a su esposa, la reina Nefertari.

Otro destino importante es Asuán, en el sur de Egipto, cuya historia es más rica y misteriosa. La antigua Asuán era conocido como el Swenet. La gente creía que era no sólo el fin del mundo, sino también lo consagraron como la génesis del Nilo Azul.

Y no hay que olvidar a Luxor , que en la antigüedad simolizó el poder y autoridad en el antiguo Egipto. Los griegos lo llamaron “Tebas” mientras que los árabes la Ciudad de Kessour y que con el tiempo este nombre fue abreviado a Luxor en la actualidad.

La otra cara del viaje mágico a Egipto será en Hurghada, uno de los principales balnearios y destinos de buceo para las vacaciones en la playa. Hurghada combina la simplicidad de sol, mar y arena, el lujo de los hoteles, deportes acuáticos, compras y entretenimiento.

Primero debemos armar nuestro itinerario: podemos subirnos a un crucero en el Cario y hacer todo el trayecto hasta Luxor, la antigua capital de los faraones donde se encuentran algunos maravillosos templos y tumbas para visitar. También podemos continuar hasta Aswan y descubrir el magnífico templo de Abu Simbel perdido en el desierto y visitar la reserva.

La opción puede seleccionar en el camino inverso o también hacer un recorrido corto, de 3 o 4 días, entre destinos.

Las ventajas de hacer un crucero son muchas: por un lado dispondremos del transporte y el alojamiento, más todas las comidas incluidas (muchas típicas, pero también para todos los gustos, muchas recetas occidentales). El crucero cuenta con visitas guiadas a los monumentos y templos a visitar en cada parada, por lo que no tendréis que ocuparos de encontrar guías y pelear por los precios.

También es muy interesante la diversidad de ofertas y variedad de opciones de precios. Egipto es un país que resulta económico para quien viajar con euros, y esto os da la posibilidad de aspirar a habitaciones de lujo y un servicio 5 estrellas por la mitad de lo que pagaríais en Europa.

Definitivamente una forma diferente de descubrir el país de los faraones y un viaje que promete quedar grabado en nuestras memorias. Podéis encontrar algunas ofertas para visitar Egipto.

Frente a la ciudad moderna de Asuán en el Río Nilo de Egipto se encuentra la Isla Elefantina, de aproximadamente 1,360 metros de longitud y 780 metros de anchura. Su nombre de Elefantina proviene del egipcio Ab o Abu el cual traducido significa “elefante”, aunque también puede apoyarse tal traducción al papel muy importante del comercio de marfil en la isla. Por su parte, los árabes le pusieron el nombre de “Isla de las flores” por ser una zona de gran fertilidad.

Isla Elefantina fue la capital del nomo I del Alto Egipto y ha tenido gran importancia desde épocas remotas debido a su ubicación estratégica; ésta es adyacente a la primera Catarata, una frontera natural, desde donde se controlaban las rutas del sur de Egipto. También fue fortificada para detener el poder de los invasores etíopes.

En la antigüedad, Isla Elefantina tenía una dinastía la cual logró obtener 31 monarcas; la actividad principal de la isla era de entretenimiento. Luego tuvo una etapa de declive para más tarde resurgir con el impulso de los mercados egipcios ubicados a los alrededores de la primera Catarata.

Esta isla cuenta con importantes restos arqueológicos: el Templo al dios Jnum; el Templo de Hega- ib; un pasaje de rocas con noventa escalones grabadas de marcas utilizado para medir el nivel del río; bloques de piedra de los diferentes periodos históricos del Antiguo Egipto; inscripciones grabadas en roca; y principalmente, Los Papiros de Elefantina donde están plasmadas las costumbres durante el siglo V a. C de la comunidad judía.

Los habitantes rendían culto a una trilogía: Jhum, Satet y Anuket. Además existe la creencia de que el río Nilo descendía del cielo y nacía entre Elefantina y Philae. Es una isla de antiguas creencias y de admirables costumbres.

En Isla Elefantina se encuentran pasajes admirables donde salen a relucir la esencia del pueblo. A través de una faluca, una pequeña embarcación, se puede visitar los territorios de esta “isla de las flores” y quedarse maravillada por las muestras de belleza e historia que evidencian esta isla.

Isla Elefantina es para los turistas atractiva por pertenecer a una vasta y sólida cultura como la fue la egipcia; por ubicarse en una zona de vistas extraordinarias, porque es recibido y tratado con amabilidad, pero importante es distinguir que para pasar unos días en la isla hay que saber y guardar respeto por la cultura del país.

Egipto posee una intensa mitología, plena de simbolismo. La leyenda de Isis y Osiris es una constante e el arte funerario y en la decoración de tumbas y templos. Una leyenda de venganza y amor entre los dioses que era ampliamente conocida y respetada por los ciudadanos egipcios.

Osiris es considerado un faraón benévolo, descendientes de los dioses, sabio en su labor entre los hombres, a quienes dice la leyenda les dio leyes y les enseñó la agricultura. Isis era su hermana, a quien desposó y con quien tuvo un hijo, Horus, otra permanente presencia en la decoración egipcia.

Set, hermano de Osiris, le celaba y ambicionaba ocupar su puesto. Sobre cómo se deshizo Set de Osiris, parece de cuento: mientras dormía, el hermano del faraón tomó sus medidas y mandó construir un magnífico sarcófago. Ofreciéndolo como regalo a quien mejor le quedara, invitó a Osiris a probarlo. Una vez dentro, lo encerró y los echó al Nilo.

Isis dejó a su hijo y fue en busca del sarcófago. Una vez hallado, en las lejanías de Biblos, lo retornó a Egipto y lo escondió. Sin embargo Set fue más rápido y lo encontró. Se cuenta que Set descuartizó el cuerpo de Osiris y desperdigó sus partes por todo Egipto.

La aventura de Isis estaba lejos de terminar. Ella recorrió todo el Nilo y finalmente encontró todas las partes de su marido, permitiéndole disfrutar del descanso eterno. Algunas versiones de esta leyenda cuentan que Osiris vuelve temporalmente a la vida y que es entonces cuando conciben a Horus. Detalles perdidos en las marañas de la historia oral.

A continuación Horus se prepararía para vengar a su padre y enfrentarse a Set, volviéndose faraón de todo Egipto.

Egipto es uno de los países más singulares de nuestro pequeño mundo. Tiene una historia muy luminosa, gran civilización, edificios modernos y estilo de vida. Todo que crea la llamada “tierra de magia”.

Durante este viaje mágico el visitante descubrirá los tesoros del antiguo Egipto simbolizados en las pirámides más famosas de Giza, la maravillosa ciudad de Sakkara, además de las maravillosas ruinas de Memphis.

La ciudad de El Cairo será la primera parada en el viaje en Egipto. Es la capital y ciudad más grande de Egipto y África, construida por las manos de los árabes que conquistaron Egipto durante el siglo 10, pero la tierra que componen la actual ciudad fue el sitio de capitales nacionales cuyos restos permanecen visibles en algunas partes del Viejo Cairo.

El Cairo está cerca de antiguas ciudades de Memphis, Giza y Saqqara y no tan lejos de la Gran Esfinge y las pirámides de Giza.

La segunda parada será la ciudad imponente de Abu Simbel, al sur de Asuán, en la orilla occidental del Nilo, a 180 kilómetros al sur de la primera catarata en lo que fue Nubia. El sitio era conocido como Meha en la antigüedad y construido por el rey Ramsés II dedicado a la diosa Rahorakhty, mientras que el templo más pequeño lo dedicó a su esposa, la reina Nefertari.

Otro destino importante es Asuán, en el sur de Egipto, cuya historia es más rica y misteriosa. La antigua Asuán era conocido como el Swenet. La gente creía que era no sólo el fin del mundo, sino también lo consagraron como la génesis del Nilo Azul.

Y no hay que olvidar a Luxor , que en la antigüedad simolizó el poder y autoridad en el antiguo Egipto. Los griegos lo llamaron “Tebas” mientras que los árabes la Ciudad de Kessour y que con el tiempo este nombre fue abreviado a Luxor en la actualidad.

La otra cara del viaje mágico a Egipto será en Hurghada, uno de los principales balnearios y destinos de buceo para las vacaciones en la playa. Hurghada combina la simplicidad de sol, mar y arena, el lujo de los hoteles, deportes acuáticos, compras y entretenimiento.

Un crucero por el Río Nilo es una manera diferente de descubrir el país de los faraones. Las opciones son variadas y se adaptan a vuestros itinerarios. La aventura es única y vale la pena animarse.

Primero debemos armar nuestro itinerario: podemos subirnos a un crucero en el Cario y hacer todo el trayecto hasta Luxor, la antigua capital de los faraones donde se encuentran algunos maravillosos templos y tumbas para visitar. También podemos continuar hasta Aswan y descubrir el magnífico templo de Abu Simbel perdido en el desierto y visitar la reserva.

La opción puede seleccionar en el camino inverso o también hacer un recorrido corto, de 3 o 4 días, entre destinos.

Las ventajas de hacer un crucero son muchas: por un lado dispondremos del transporte y el alojamiento, más todas las comidas incluidas (muchas típicas, pero también para todos los gustos, muchas recetas occidentales). El crucero cuenta con visitas guiadas a los monumentos y templos a visitar en cada parada, por lo que no tendréis que ocuparos de encontrar guías y pelear por los precios.

También es muy interesante la diversidad de ofertas y variedad de opciones de precios. Egipto es un país que resulta económico para quien viajar con euros, y esto os da la posibilidad de aspirar a habitaciones de lujo y un servicio 5 estrellas por la mitad de lo que pagaríais en Europa.

Definitivamente una forma diferente de descubrir el país de los faraones y un viaje que promete quedar grabado en nuestras memorias. Podéis encontrar algunas ofertas para visitar Egipto.

El Cairo es un lugar excelente para descubrir lo mejor de la gastronomía local. Desde grandes hoteles cuyos restaurantes ofrecen lujo a precios accesibles, hasta pequeñas cafeterías donde sólo nos cruzaremos con locales. ¡A viajar con el paladar!

Ubicado en el centro mismo de uno de los mercados más importantes del Cairo, Khan El Khalili, un pintoresco café ofrece lo mejor de la cocina tradicional, bebidas y músicos en vivo por las noches.

Aunque hoy se ha vuelto bastante turístico, no deja de ser una imagen bien pintoresca.

Siempre dicen que si un restaurante está lleno de locales es porque la comida es buena. ¡Muy cierto! por eso el Tarek Abou es una garantía de excelencia en lo que se refiere a platos tradicionales.

El Naguib Mahfouz ofrece platos locales combinados con tendencias europeas, lo que resulta en novedosas opciones. Allí también podemos beber té o fumar shisha.

EL Baba Abdo es reconocido por la excelente calidad de sus ingredientes y la preparación “a la antigua” de sus platos mas tradicionales.

Si extrañas la comida occidental no deberías tener problema en encontrar un sándwich o una pizza en la ciudad. Pero el mejor lugar para disfrutar de estos bocados es un real restaurante italiano. Maison Thomas es un restaurante donde podemos sentirnos de vuelta en Europa. Excelente café también. ¿Lo mejor? ¡Está abierto las 24 horas!

Los impresionantes monumentos colosales del Antiguo Egipto no dejan de asombrar. Ningún lugar tiene la magia, el misterio y los placeres del País de los Faraones por lo que un viaje a Egipto es descubrir un mundo de maravillas.

Precisamente, entre sus monumentos medievales destaca uno que se localiza a un corto trayecto en ferry desde la costa de Taba Heights, para llegar a la Isla del Faraón, que es un pequeño atolón de granito rodeada de arrecifes de coral y dominado por la magnífica Fortaleza de Saladino (Salah El-Din), construída por los cruzados en el siglo 12 y restaurada recientemente por el Consejo de Antiguedades de Egipto.

Salah El-Din colocó a sus soldados en esta isla estratégica con el fin de controlar el comercio de productos procedentes de Asia y proteger a los peregrinos que se dirigían a La Meca. Y es que es un lugar verdaderamente estratégico: el visitante quedará impresionado por la visión panorámica de la fortaleza y el paisaje de la fusión entre las costas de Arabia Saudita y Jordania.

Esta fortaleza fue construido en una colina a unos 700 metros (2.300 pies) de largo entre dos profundos barrancos. El espolón sobre el que se construyó el castillo está conectado a una meseta en el este.

Una de las características más impresionantes de la fortaleza es la profunda zanja de 28 metros cuadrados, que fue cortada en la roca viva. La creación de la zanja se ha atribuido a los bizantinos que se extiende 156 metros a lo largo del lado este, entre 14 a 20 metros de ancho.

La entrada al castillo es a través de una entrada en el lado sur de la fortaleza. A la derecha de la entrada se encuentra una torre, un bastión construido por los cruzados que tiene muros de 5 metros de espesor y cubre un área de 24 m² Casi. Más adelante en el norte es la puerta donde el puente levadizo que solía ser.

La violencia en Egipto le está haciendo daño a la industria turística del país y, por ende, a su economía. Y es que se avizora un Golpe de Estado por el Ejército para derrocar al presidente Mohamed Mursi.

En este sentido, muchos viajeros han cancelado viajes a Egipto. Algunos operadores turísticos están evitando el país, y Delta Air Lines y EgyptAir ya suspendieron vuelos desde los EE.UU. a El Cairo

Este ambiente de tensión del ambiente político también repercute en los mercados de valores en el Oriente Medio el cual redujo significativamente durante el fin de semana.

El momento de la violencia y la incertidumbre política no podía ser peor : el invierno es la temporada alta para los visitantes. Grandes operadores turísticos y compañías de cruceros como Norwegian Cruise Line han cancelado sus viajes a Egipto también.

Hay que tener en cuenta que el turismo es una industria importante en Egipto; un país que lucha contra la pobreza. Es responsable de un 5 por ciento al 6 por ciento del producto interno bruto del país, según varias estimaciones. Egipto también es el punto de partida para las personas que exploran Jordania y partes de África del Norte.

Además, el Aeropuerto Internacional de El Cairo es el segundo aeropuerto más grande de África después de Johannesburgo con la afluencia de unos 16 millones de pasajeros al año. La mayoría de ellos – 15 millones al año, según estimaciones.

Justo al norte de la frontera entre Egipto y Sudán se encuentra la Presa de Asuán. Es una gran presa de escollera que captura el río más largo del mundo, el río Nilo. La presa, conocida como Saad el Aali en árabe, fue terminada en 1970 después de diez años de trabajo.

Egipto siempre ha dependido de las aguas del río Nilo. Los dos principales afluentes del río Nilo son el Nilo Blanco y el Nilo Azul.

La fuente del Nilo Blanco Sobat son el Bahr al-Jabal (La “Montaña del Nilo”) y el Nilo Azul comienza en las tierras altas de Etiopía. Los dos afluentes convergen en Jartum, capital de Sudán, donde forman el río Nilo. El río Nilo tiene una longitud total de 4.160 millas (6695 kilometros) de la fuente al mar.

Las inundaciones del Nilo

Antes de la construcción de una presa en Asuán, Egipto experimentó inundaciones anuales del río Nilo Que depositado cuatro millones de toneladas de sedimentos ricos en nutrientes que permitió la producción agrícola.

Este proceso se inició hace millones de años antes de la civilización egipcia comenzó en el valle del río Nilo, y se prolongó hasta la primera presa de Asuán fue construida en 1889. Esta presa fue insuficiente para contener el agua del Nilo y fue levantado posteriormente en 1912 y 1933. En 1946, el verdadero peligro se reveló cuando el agua en el embalse alcanzó su punto máximo en la parte superior de la presa.

En 1952, el gobierno interino del Consejo Revolucionario de Egipto decidió construir la presa de Asuán, a unos seis kilómetros aguas arriba de la presa vieja. En 1954, Egipto solicitó préstamos del Banco Mundial para ayudar a pagar por el costo de la presa (que eventual agregado de hasta mil millones de dólares).

Inicialmente, los Estados Unidos convinieron en Egipto préstamo de dinero, pero luego retiraron su oferta por razones desconocidas que algunos especulan que puede haber sido debido a un conflicto de Israel y Egipto. El Reino Unido, Francia e Israel invadieron Egipto en 1956, poco después de que Egipto nacionalizó el Canal de Suez para ayudar a pagar por la presa.

El Parque Al-Azhar es importante para los turistas a Egipto, porque este sitio montañoso está rodeado por los barrios históricos más importantes de El Cairo islámico.

Este es uno de los destinos principales para muchos visitantes a la ciudad situado en el corazón de la capital egipcia que proporciona muchas ventajas, incluyendo una maravillosa vista de los alrededores.

La creación de este parque de 30 hectáreas (74 acres) se debe al califa Aga Khan IV quien decidió donar el parque a los ciudadanos de El Cairo en 1984 bajo la creencia islámica que todos somos custodios de la creación de Dios y por lo tanto debe tratar de dejar el mundo un lugar para la oracion y el bienestar.

Lo cierto es que Al-Azhar Park ofrece a cada visitante una mirada al pasado fascinante. Exuberantes jardines verdes son una estancia agradable lejos de las principales atracciones turísticas de la ciudad como Ayyubid recién descubierto, qu e una pared construida por Salah El Din hace más de 800 años.

Un detalle es que este parque fue creado por el Programa de Apoyo a Ciudades Históricas del Aga Khan Trust for Culture (AKTC) a un costo de más de USD $ 30 millones, que fue un regalo de El Cairo de Aga Khan IV; un descendiente de los califas que fundaron la ciudad de El Cairo en el año 969.

Allí el visitante puede disfrutar de escenarios exóticos, que recuerdan a los tiempos antiguos rodeado de una variedad de cafés y restaurantes exclusivos que ofrecen servicios de 5 estrellas. Por ejemplo, Lakeside Café ofrece Comida ligera todo el día con especialidades de Oriente y libanés. Tiene hermosas vistas a un lago artificial con juegos de agua y vistas encantadoras de la mezquita de Mohamed Ali.

En el extremo norte del parque, está en plena ejecución el proyecto “Plaza Urban” que albergará el Museo de El Cairo y será un centro de uso mixto con aparcamiento subterráneo, tiendas e instalaciones culturales.

Allí se expondrá la evolución de la ciudad capital de El Cairo con 4.000 metros cuadrados de exposición distribuidos en dos plantas. Se espera q

En un ambiente caracterizado por la magia y el misterio de los faraones, cada 22 de octubre se celebra un evento que nos traslada a la época de los faraones del Antiguo Egipto.

Nos referimos al aniversario del nacimiento de Ramsés II; un evento que se realiza dentro de la ciudad del Templo de Abu Simbel al sur de Asuán con una serie de actividades desde proyecciones audiovisuales, fotográficas y seminarios sobre la vida del famoso faraón.

Es por ello que el templo de Abu Simbel se llena de una multitud por el día del cumpleaños de Ramses II; el tercer faraón de la Dinastía XIX, quien gobernó unos 66 años (1279 – 1213 A C). que, según las crónicas, en este día también ascendió al trono.

Sobre este lugar hay que comentar que Abu Simbel son dos templos de roca situados en la orilla occidental del lago Nasser, a 230 kilómetros al sudoeste de Asuán (cerca de 300 km por carretera). El complejo forma parte del Patrimonio Mundial de la UNESCO conocido como los “Monumentos de Nubia” que van desde Abu Simbel downriver a Philae (cerca de Asuán).

Los templos gemelos fueron tallados originalmente fuera de la ladera durante el reinado del faraón Ramsés II en el siglo 13 antes de Cristo, como un monumento duradero a sí mismo y a su reina Nefertari, para conmemorar su victoria alegada en la batalla de Kadesh.

Ramsés II construyó el gran templo en honor a él y los dioses del Estado. Las cuatro estatuas de Ramsés están a unos 20 metros de altura. A los pies de las estatuas de Ramsés destacan sus hijos predilectos. Muchas estelas se encuentra en el extremo sur del templo, incluyendo la famosa Estela matrimonio que describe la llegada de la princesa hitita a Egipto para casarse con Ramses.

Otro dato es que el gran Templo de Abu Simbel demandó unos veinte años para construirse completándose alrededor del año 24 durante reinado de Ramsés el Grande (que corresponde a 1265 aC). Estaba dedicado a los dioses Amón, Ra-Horakhty y Ptah, así como al propio Ramsés divinizado. En general se considera el más grande y más hermoso de los templos encargados Durante el reinado de Ramsés II, y uno de las más bellas de Egipto.

En el delta del Nilo se erige la ciudad de El Cairo, un destino que le ha quitado el sueño a millones de personas a lo largo de su historia, con sus monumentos, y sus imponentes atracciones.

Cinco mil años de cultura están impregnados en muchos de los lugares más emblemáticos, en el centro de tres continentes.

La modernidad y la antigüedad se confunden armoniosamente, siendo difícil discernir si uno se encuentra en una ciudad occidental cubierta matices orientales o viceversa.

Encontramos un amplio mosaico de atracciones, que incluyen antiguas ciudades, pirámides de faraones, monasterios e iglesias cristianas, mezquitas. El bullicioso zoco, con su típico ambiente, sus colores y olores es un lugar de visita obligada.

Entre las visitas faraónicas se destacan muy especialmente las Pirámides de Gizeh, en la orilla occidental del Nilo. Está considerada como una de las siete maravillas del mundo. No puedes dejar de acercarte hasta la Pirámide escalonada. Se destaca también la Pirámide de Unas, cuya importancia deriva de los jeroglíficos que se encuentran en la cámara funeraria.

No olvides visitar Menfis, que fue capital del antiguo Egipto y una de las ciudades más antiguas de la Tierra. Se encuentra a sólo 25 kms. de la ciudad.

Hay buenas ofertas de cruceros online fluviales por el río Nilo, sin dudas una forma muy especial de apreciar las mejores vistas de la región.

La pirámide Acodada de Dahshur está muy bien conservada, aunque porsupuesto, hablamos en relación a su “avanzada edad”. Hay una característica especial que la define: tiene una forma no planeada, que se cree, es la obra inconclusa de una pirámide de caras lisas, un proyecto abortado por alguna razón. La pirámide acodada de Dahshur, en Egipto, es una de la mejor conservada de todo Egipto Antiguo:

La pirámide acodada fue construidas por orden del faraón Seneferu en un conjunto que abarca otras cuatro pirámides junto a la Pirámide roja, la pirámide de Meidum y la pirámide de Seila. La pirámide acodada alcanza unos 105 metros de altura, y sin duda, su forma es un rasgo distintivo inocultable: su doble pendiente se debe probablemente a un cambio implementado durante su fase constructiva. La pirámide posee dos entradas, y es un complejo funerario

La característica más evidente de la pirámide es su aspecto en doble pendiente, sin duda alguna el resultado de un cambio de planificación ocurrido durante la construcción. Pero además posee una organización poco usual en su interior, con dos cámaras funerarias por dos entradas independientes.

El complejo de la pirámide acodada se completa con otra pirámide satélite de 26 metros de altura ubicada hacia el sur de la pirámide acodada, la principal, a una distancia de poco más de 50 metros. Junto a la fachada oriental de la pirámide acodada, se sitúa un pequeño templo funerario para ofrendas, descubierto tras excavaciones que revelaron la pequeña estructura un tanto dañada.

La necrópolis real de Dahshur, está situada enteramente en la zona desértica aledaña a la ciudad homónima, sobre la ribera occidental del río Nilo y a 40 kilómetros al sur de El Cairo. Una visita supone el reconocimiento de dos de las pirámides mejor preservadas del Antiguo Egipto.

Si se viaja a Egipto es obligado conocer su capital, El Cairo, considerado la ciudad más grande en todo el mundo árabe y África, también es conocida por ser la ciudad más cercana a la antigua cultura de Egipto.

Conocido como “la ciudad de los mil minaretes”, porque la arquitectura de esta ciudad está fuertemente influenciada por la arquitectura del Islam, es un hermoso lugar que significa compenetrarse con la cultura y costumbres del mundo islámico.

Por ejemplo, la primera cosa que se debe recordar al viajar a El Cairo es usar la vestimenta adecuada, que es un vestido que cubre los hombros y las piernas antes de entrar en cualquier edificio.

El recorrido puede comenzar en El Cairo Copto, que forma parte del casco antiguo que incluye la fortaleza de Babilonia, el Museo Copto, Iglesia Colgante y muchos otros sitios. Al visitar este sitio, uno será capaz de imaginar cómo era El Cairo en los tiempos antiguos.

Esta zona también es conocida por ser el centro de la antigua comunidad cristiana copta en consecuencia, que incluía 5 iglesias cristianas originales.

Egipto no sería Egipto sin sus pirámides, pirámide egipcia es lo que hace que este país bien conocido en todo el mundo. En El Cairo, se puede visitar un sitio que llama Gizeh Plateu que incluye 3 grandes pirámides y la Esfinge. Gizeh Plateu se encuentra a unos 25 kilómetros al suroeste de la ciudad de El Cairo y 9 kilómetros de Giza.

Las 3 pirámides de Gizeh son las pirámides de Keops, Kefrén y Micerinos, otra magnífica arquitectura de este lugar es la Gran Esfinge. Desde esta pirámide es la razón principal por la que la gente viene a Egipto, por lo general se llene todo el día por lo que se quiere llegar tan pronto como sea posible para disfrutar de las pirámides. El alquiler de un camello es aconsejable aquí, no sólo por la experiencia, pero ya que el complejo es bastante grande, es mejor utilizar un camello.

El siguiente destino que no debe perderse en El Cairo es la Ciudadela de Saladino. Este sitio se halla en la colina de Mokattam cerca del centro de la ciudad de El Cairo y que fue utilizado como centro de Egipto del gobierno por muchas dinastías del Islam.

Aparte de centro de gobierno islámico, esta ciudadela se utiliza también como una fortaleza y fue capaz de proteger de Egipto de exteriores ataques.

Y como centro de gobierno islámico, es un hecho que dentro de esta ciudadela se destacan algunos magnífica mezquita, como la Mezquita de Mohammad Ali y la de El Nasser Mohammed. Aparte de las mezquitas, se pueden encontrar museos, como el Museo Militar, Museo de la Policía y de la Carruajes Royal Museum.

Qena es una ciudad en el Alto Egipto, situado en la orilla este del Nilo, que antiguamente era conocido como Kaine durante el período greco-romano y como Cainepolis en la antigüedad.

Esta capital de la provincia se encuentra a 39 kilómetros al norte de Luxor y que es más famoso por su proximidad a las ruinas de Dendara .

Cabe anotar que los turistas que viajan entre Luxor y el Mar Rojo pasarán seguramente por esta ciudad, ya que es sólo una buena conexión por carretera.

Además de su antigua herencia egipcia como la ciudad de Cainepolis, Qena tiene un importante patrimonio islámico y una mezquita famosa. El magrebí Abd el-Rahim que se estableció en Qena a su regreso de La Meca y fundó un centro sufí aquí.

A su muerte en 1195, la mezquita fue construida sobre su tumba y se convirtió en un lugar de peregrinación. Hay una enorme mezquita moderna de el-Sheikh Qenawi en la plaza principal, que da fe de su importancia.

A lo largo de los años, Qena ha sido testigo de importantes restauraciones, y fue tercero en el concurso de belleza de la ciudad por la UNESCO.

Qena tiene un clima caliente del desierto con veranos muy calientes y muy pocas precipitaciones durante todo el año. Los inviernos son cálidos en el día, pero se convierten en frío por las noches. Los meses más calurosos, en promedio, son igualmente julio y agosto, mientras que el mes más frío es enero.

En cuanto a las pirámides, poco queda por decir, ya que por decirse se ha dicho hasta que no las construyeron humanos, sino extraterrestres, y lo cierto es que cuando te plantas ante una de la ellas, la primera idea que te viene a la cabeza es que es casi imposible que hombres de la Antigüedad, con escasos medio materiales fueran capaces de construir semejantes obras.

En lo referente a los obeliscos, varias curiosidades. Hoy en día, identificamos los obeliscos con unas formas extraordinariamente regulares, una especie de pilar que se va estrechando con la altura, hasta acabar en punta. Sin embargo, se piensa que en origen los obeliscos no tendrían esas formas tan escuadradas, sino que se trataría de largas piedras de forma vertical.

Otra curiosidad, lo más común era que los obeliscos se levantaran por parejas en la entrada de recintos sagrados o espacios públicos. Por contra, en la actualidad siempre nos los encontramos sólos, en una única unidad.

Y por último, para ver algunos de los obeliscos mejor conservados no hace falta visitar Egipto. Basta con ir a París a la Plaza de la Concordia y allí se eleva un obelisco traído desde Luxor. También podemos ir a Londres para ver el obelisco de Cleopatra, o pasearnos por las plazas del Popolo o de la República en Roma. Y además, podremos encontrar obeliscos del Egipto faraónico en el Hipódromo de Estambul o en Central Park en Nueva York.

Para muchos, Egipto es un destino que es famoso por su fascinante historia, hermosas playas, monumentos sin igual y una cultura vibrante.

Mientras muchos disfrutan de sus recorridos por El Cairo, Abu Simbel, el Templo de Karnak, de Luxor y visitando las famosas pirámides, otros prefieren avocarse a disfrutar de lugares y actividades inusuales para unas vacaciones en Egipto.

Navegar por el Nilo en una felucca

Considerado como el velero tradicional egipcio, la felucca es el principal medio de transporte por el río Nilo que se puede alquilar por una hora o dos, o realizar visitas guiadas.

Los paseos en felucca están disponibles en las ciudades turísticas a lo largo del Nilo como Luxor y Asuán.

Paseos en globo

Es un inolvidable paseo a más de 100 metros de altura sobre el Valle de los Reyes para obtener un punto de vista distinto de los sitios arqueológicos más increíbles.

Campamento en el Desierto Blanco

El desierto blanco es sin duda un espectáculo único en sí mismo debido al hecho que las arenas son, de hecho, de color blanco, donde hay mucho que hacer por lo que hay tours organizados que incluyen noche de camping, paseos en camello, safari viajes y mucho más.

Quads en el desierto del Sinaí

Dos horas en quad a través del desierto del Sinaí le dan una experiencia como ninguna otra atravesando dunas de arena, cañones y valles históricos. Los Tours van desde el amanecer hasta la puesta del sol.

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Fundada por Alejandro Magno en el 331 AC, la ciudad de Alejandría, ubicado al norte de Egipto, fue una vez gobernada por Cleopatra y se encuentra entre las ciudades con más historia de Egipto.

Gran parte de Alexandria se encuentra junto al Mar Mediterráneo y ofrece a los turistas un montón de impresionantes tramos de costa y playas de arena.

Desde la década de 1990, Alexandria ha sido una ciudad de cambio siendo renovada para promover el turismo. Con espacios públicos llenos de árboles, la ópera totalmente restaurada, y el paseo marítimo de Corniche totalmente renovada Alexandria nunca ha sido tan amigable con los turistas

Particularmente notable fue la relativamente reciente apertura del elegante Museo Nacional de Alejandría, que alberga una gran cantidad de información sobre el pasado de la ciudad.

También cuenta con muchos lugares de interés turístico como las magníficas panorámicas playas del Mediterráneo así como el Corniche, un largo paseo marítimo conocido por sus impresionantes puestas de sol y puestos de comida o las Catacumbas de Kom el Shokafa que son los antiguos cementerios romanos y el Palacio Montazah que tiene jardines paisajísticos que rodean una exuberante plantación y numerosas palmeras.

De igual forma repartidos se encuentran muchos antiguos monumentos y edificios de interés como el Abbas Mezquita de Abu al-Mursi – que cuentan con un interior, gran cúpula muy decorada y la gran arquitectura; Caesareum – los restos de un lugar espléndido templo y lleno de información sobre historia interesante romano de Alejandría; el Coliseo Romano y el Pilar de Pompeyo, que es un antiguo pilar erigido en el honor de emperador romano.

Los museos notables y galerías de arte en Alejandría incluyen el Museo de Antigüedades , el Museo Nacional de Alejandría , la Nueva Biblioteca de Alejandría, el Museo de Bellas Artes y el Museo Real de Joyería que expone muchas joyas preciosas y pinturas raras.

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Lúxor es uno de los destinos turísticos por excelencia en un viaje Egipto. Hoy es una ciudad edificada sobre las ruinas de la ciudad de Tebas, la antigua capital del Imperio Nuevo del Antiguo Egipto, ubicada en la ribera oriental del río Nilo.

En este sentido, Luxor es el punto de partida para fascinantes excursiones e innumerables aventuras para conocer el museo al aire libre más grande del mundo que ofrece a los visitantes.

Por ejemplo, se puede disfrutar de un relajante viaje hacia el sur en el Lago Nasser para ver los monumentos y las ruinas de la antigua Nubia. Allí, abordar los cruceros inolvidables entre Asuán (Aswan) y Luxor.

Otro de los cruceros es salir temprano de Luxor en un barco al templo de Hathor en Dendera y regresar en la tarde. Es el disfrute de un crucero día de ocio y un recorrido por el templo. La estructura actual fue construida durante la época griega de la historia de Egipto por lo que es uno de los mejor conservados de Egipto.

Otro de los recorridos es conocer los sitios más famosos de todo Luxor que están a ambos lados del río en un día. Visitar del templo de Karnak y el Templo de Luxor en la orilla este y luego ver el Valle de los Reyes y el Templo de Hatshepsut en la orilla oeste.

Y qué mejor que ver todas estas maravillas del Antiguo Egipto desde las alturas. Se trata de un paseo en un globo aeroestático . Hay tours que recogen a los turistas de los hoteles para ser trasladados a la zona de despegue en el que se va a comenzar su viaje . Este “Viaje en globo” sale todos los días el cual dura 45 minutos, antes de que su tierra de nuevo, para tomar su recogida y regreso a su hotel.

El pueblo de Sharm el Sheik está situado en Egipto, en la zona del Mar Rojo. En principio fue un pequeño y tranquilo pueblo pesquero, que pasó a ser una base naval del ejército egipcio por su importante situación estratégica. Pero en la actualidad ya es una de las zonas más turísticas del país, con cientos de visitantes que se acercan cada año a disfrutar de sus costas y del encanto de la zona. En este lugar tendrás playas de arena blanca y agua cristalina, y a tan solo un paso el extenso desierto con sus exóticas palmeras.

El buceo es una de las actividades que más demanda tienen en este lugar, y ya es una costumbre para muchos visitantes practicarlo. Es por eso que en muchos de sus hoteles hay clubs y escuelas de buceo, aunque también pueden simplemente organizar una sesión en el mar junto con alguna de las escuelas que hay en la zona.

Hay muchas otras actividades que se pueden realizar en Sharm el Sheik, como puede ser el snorkel en la playa, o las excursiones por el desierto que puedes organizar a través de Internet antes de partir. Además, puedes realizarlas en quad, en camello o en caballo, para vivir experiencias divertidas y diferentes.

En este pueblo hay varias zonas que no hay que perderse. Una de ellas es Naama Bay, en donde se encuentra toda la marcha nocturna. En este lugar lleno de hoteles, restaurantes y bares podrás incluso asistir a las sesiones de la discoteca Pachá, como si de la marcha ibicenca se tratase. En Ras Um Sid tienes un increíble acantilado que separa las bahías. Por último, en Sharm el Maya tienes una bahía más tranquila, con hoteles encantadores y un pintoresco puerto con embarcaciones tradicionales.

Egipto tiene una cultura que ha enamorado a la humanidad a lo largo de los siglos. Puede ser por la magnificencia de sus monumentos, como las pirámides, o las estatuas de faraones o dioses, pero también puede ser por todo lo que hemos leído en libros, visto en series y en películas. Es un mundo totalmente fascinante, en el que la historia cobra protagonismo, pero también la religión, la sociedad, los gobernantes, y el paisaje. Por ello, es normal que sean muchos los museos dedicados a esta cultura. Hoy te vamos a enseñar uno de esos museos, localizado en la ciudad de Asuán.

Desde que somos pequeños, hemos dado en clase la historia antigua. Y siempre nos ha maravillado el mundo egipcio. Es algo superior a nosotros, que casi nos parece hasta mágico, y que daríamos cualquier cosa, por revivirla, o por trasladarnos hasta ahí, aunque sea solo por un segundo. Es por eso que cuando en nuestra ciudad llega una exposición itinerante sobre este lugar, siempre intentamos hacer un hueco para visitarla. Porque a través de objetos, podemos adentrarnos en la historia, en su forma de vivir, y ver las cosas como las veían ellos. Pero no hay nada como verlo in situ, en el propio lugar, ya que esto tiene un encanto añadido.

Cultura egipcia en Nubia

Son muchos los museos en Egipto, y fuera de este país, que albergan objetos, trozos de monumentos y de historia de este lugar. Puede que el gran número de cosas que han llegado bien conservadas a la actualidad contribuya al hecho de que nos parezca atractivo el lugar, y de que podamos profundizar más en aspectos a los que no hemos llegado con otras culturas, como la composición de la familia, los estratos sociales, o incluso la utilización de algunos objetos que hasta entonces no había visto la humanidad.

Nubia es un lugar que está al sur de Egipto, y que fue un reino independiente en la Antigüedad, pero que aún así, incluimos muchos elementos de su cultura en la propia cultura egipcia. A mediados del siglo pasado, la ONU hizo un llamamiento para que se salvaran los monumentos de este lugar, pues se corría el riesgo de perderse para siempre. Y esta fue una de las razones de la creación del museo, décadas más tarde, concretamente en 1986 fue puesta la primera piedra, y se inauguró en 1997. Aún así, la espera mereció la pena, pues se creó un edificio de tres plantes, con más de 50.000 metros cuadrados.

De esta forma, podemos diferenciar la cultura nubia de la cultura egipcia, aunque por supuesto, hay muchos elementos que son comunes, y el estilo que tiene sus figuras y sus esculturas representativas es casi indistinguible. Una de las mayores obras que se pueden apreciar en este museo es la cara de una estatua, concretamente la del Rey Shabitko, y que reinó hasta catorce años. Las piezas están muy bien conservadas, y el museo tiene una gran variedad de objetos de exposición, así como material gráfico y audiovisual tanto sobre la cultura egipcia, como la nubia.

La entrada es algo cara, pues ronda casi los veinte euros. Aún así, merece la pena visitarlo, pues está abierto todos los días, con un horario partido. Por las mañanas podemos verlo desde las nueve de la mañana hasta la una del mediodía, mientras que por la tarde abre desde las cinco hasta las nueve de la noche. Así que si te encanta esta civilización, y no te vale con lo que has visto hasta ahora, este es tu museo. No te arrepentirás de visitarlo, así que, ¿a qué esperas?

Egipto es un país con una historia sustancial y milenaria cultura que ha capturado la imaginación de la gente de todo el mundo durante siglos. Los antiguos misterios de una civilización se puede ver en todo el país, que es lo que hace que unas vacaciones a Egipto una gran opción para los jóvenes y viejos por igual.

No se puede negar que sus principales atractivos turísticos son las grandes Pirámides de Giza en las afueras de la ciudad de El Cairo. Se trata de un Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO y una de las atracciones de la premier en el país.

Lo cierto es que la capital, El Cairo, es el punto de encuentro de las excursiones a muchas otras pirámides como la de Dahshur y Saqqara, por nombrar sólo algunos.Para conocer la historia de esta nación, hay que visitar el Museo de Antigüedades de Egipto, construido en 1902 la cual tiene una colección sin igual de arte egipcio en el mundo bajo su techo.

Un recorrido interesantes es por El Cairo islámico ante una gran cantidad de monumentos, mezquitas, baños y casas, especialmente en el Copto, que es la parte más antigua de la ciudad y cuenta con cinco iglesias originales como la primera mezquita construida en el país y de la sinagoga más antigua también.

¿Y qué vacaciones Egipto estaría completa sin un viaje por el Nilo en un crucero? Una cena crucero por el río permite sentarse y disfrutar de las vistas a las antiguas ruinas y mezquitas mientras se navega alrededor de la famosa vía fluvial.

Y no hay que olvidar a uno de los destinos más visitados : el Templo de Luxor; un museo al aire libre para explorar los templos, capillas y torres. Como un incomparable antiguo sitio religioso en el mundo, este sitio al norte de la ciudad de Luxor, que es de renombre mundial y sin duda algo que ver.

A ello se agrega un tour al Valle de los Reyes donde se construyeron tumbas para los faraones y nobles poderosos del Imperio Nuevo. Sentado frente a la ciudad de Luxor, el sitio tiene por lo menos 63 tumbas y cámaras y es un sitio arqueológico famoso.

Muchas de las atracciones y destinos de Egipto, es un viaje en la máquina del tiempo para asombrarse de las maravillas de sus monumentos y paisajes milenarios.

Uno de ellos es Abu Simbel; el hogar del Templo de Ramsés II, de Nefertari, el Templo de Hathor y el sonido y espectáculo de luz con música.

Parte de la belleza de Abu Simbel es el conocimiento de que las antiguas ruinas y monumentos en realidad se han trasladado allí, sin una pizca de daño. Tallado en la roca t, estas ruinas son realmente algo que ver en sus vacaciones a Egipto.

Para un tipo diferente de Egipto atracción turística, no busque más allá de la Riviera del Mar Rojo, donde se ubican una colección de ciudades turísticas situadas en la costa occidental del Golfo de Aqaba. Con cálidas aguas, un clima templado y kilómetros y kilómetros de playas, este puede ser un destino de vacaciones de Egipto todas las cosas por sí mismo.

Y Sharm El Sheikh en la punta sur de la península del Sinaí es el lugar ideal para el buceo, donde los visitantes pueden ver 250 tipos diferentes de coral y 1.000 tipos diferentes de peces. Una vez más, las aguas claras y tranquilas hacen de esta una meca para buceo, paseos en bote y otros deportes acuáticos.

También Dahab es un buceo popular spot de windsurf y buceo gracias a las tranquilas aguas, mientras que Hurghada es un principal centro turístico donde es posible bucear alrededor de naufragios. Es seco y templado durante todo el año y ofrece extensiones de playas de arena, aguas cálidas y, por supuesto, lugares fenomenales para bucear.

Sin duda que Egipto es un lugar de historia y muchas maravillas que ver. Un lugar ideal para relajarse y descansar, por lo que es un destino de vacaciones maravillosas.

El Bet El Kerem está situado enfrente de las Tumbas de los Nobles de Asuán y ofrece habitaciones con aire acondicionado. Dispone de una terraza en la azotea con vistas panorámicas al desierto y al Nilo.

Las habitaciones del Guesthouse Bet El Kerem presentan una decoración sencilla. Algunas habitaciones tienen un baño compartido y otras un baño privado.

El restaurante sirve cocina internacional y platos nubios locales. Si lo desea, podrá participar en un taller de cocina nubia.

En la recepción 24 horas del Bet El Kerem podrá contratar diversas actividades como safaris en camello, viajes en velero y paseos a caballo. El establecimiento también ofrece un servicio de alquiler de bicicletas.

El Guesthouse Bet El Kerem se encuentra a poca distancia a pie del ferry local, que podrá llevarle al centro urbano de Asuán en 10 minutos.

Servicios del Bet El Kerem Guesthouse:

General: Habitaciones no fumadores, Aire acondicionado

Servicios: Recepción 24 horas, Guardaequipaje, Salas de reuniones / banquetes, Servicio de lavandería, Servicio de planchado, Información turística, Servicio de traslado (de pago)

Comida & bebida: Restaurante, Restaurante (bufé)

Actividades: Sala de juegos, Biblioteca, Ciclismo, Equitación, Alquiler de bicicletas

Exteriores: Jardín, Terraza, Barbacoa

Internet: Hay conexión a internet Wi-Fi disponible en las zonas comunes. Precio: 1 USD por 30 minutos.

Aparcamiento: Hay parking gratis público en el establecimiento. No es necesario reservar.

Alejandría es una de las exóticas ciudades más famosas del mundo. Se localiza en el norte de Egipto en el delta del río Nilo siendo el principal puerto del país. Fundada por el gran conquistador Alejandro Magno en el año 332 A. C. se transformó en el centro cultural del mundo antiguo.

Muchos turistas se sienten atraídos por la de visitar Alejandría como un lugar muy hermoso. Es la región más septentrional de Egipto que ha sido testigo de la historia de la civilización islámica y las conquistas romanas siglos atrás.

La playa con vistas al mar Mediterráneo, es realmente encantador : arena amarillenta y blanquecina, que son los colores de un típico desierto de Oriente Medio, se mezclan con las rocas que sobresalen aquí y allá.

En el extremo más occidental se encuentra la ciudadela Qait Bey donde se edificó suntuosos palacios de la dinastía reinante en Egipto y Siria, entre 1468-1496 DC, mientras que en el extremo más oriental se halla el parque de 155 hectáreas Muntazah, donde está el palacio del rey Farouq, que fue el último descendiente de la dinastía Muhammad Ali, quien se convirtió en gobernante de Egipto desde el siglo 19.

El edificio se encuentra en el paseo marítimo, en la parte continental que sobresale. Estar en la cima, vi a un agua de mar directa grande Extender. Otro lugar interesante es la biblioteca de Alejandría, cerca de Fort Qait Bey.

Es la biblioteca más antigua y sin igual en el mundo que cuenta con una colección de millones de libros de diversos campos de la ciencia que cuenta la historia desde antes de la Era Cristiana hasta los tiempos modernos ahora.

A casi 45 minutos en vuelo desde El Cairo, Luxor se ha convertido en la nueva atracción turística de Egipto. Es decir, uno de los destinos preferidos para conocer los orígenes de la antigua civilizacion egipcia, de hace unos 3.600 años.

Y es que la actual Luxo fue se halla en las tierras que ocupo la antigua ciudad de Tebas , que fue famoso por su considerable riqueza y avances tecnológicos. La antigua capital egipcia era tan espléndido que el filósofo griego Homero reverentemente lo describió como “el tesoro egipcio de innumerables riquezas”.

Hoy la economía está impulsada por los millones de turistas que recorren sus calles, palacios y tesoros arquitectónicos.

Gran parte de la historia de Luxor está a la vista, o al menos eso parece. Uno de los principales atractivos es el templo de Karnak, que data de hace 3600 años y que tiene una superficie de casi dos kilómetros cuadrados.

Conocido como un complejo de templos, es en realidad un conjunto de varios templos, capillas y ruinas que representa el imperio egipcio en su apogeo. La entrada está marcada por un gran pasillo dirigida por esfinges con cabeza de marco, un homenaje al poderoso dios, Amón-Ra. Sólo los restos se quedan ahora.

Lo que es verdaderamente fascinante de la ciudad es la cantidad de la historia antigua se ha descubierto en los últimos 30 años. Una de las habitaciones del Museo de Luxor – un lugar excelente para dar contexto a las ruinas de otro modo críptico que definen la ciudad – está lleno de vestigios de 3.000 años de antigüedad, que fueron descubiertas en 1989 por debajo del templo de Karnak.

Nadie sabe cuando estaban escondidos o por qué – si era sacerdotes que tratan de protegerlos o ladrones que tenían la silla de ellos. En cualquier caso, las estatuas se conservan de forma impecable.

Parece que cada pocos meses alguien hace un nuevo descubrimiento. Sólo este año, los arqueólogos encontraron un busto de 3.500 años de la gran mujer faraón Hatshepsut. Cuando su marido (también su medio hermano), el faraón Tutmosis II murió, su hijo mayor era muy joven para subir al trono. Hatshepsut se hizo cargo y se aferró a la posición por 22 años.

Luxor es la antigua ciudad de Tebas ubicada en la ribera oriental del río Nilo, uno de los principales destinos de viaje en Egipto.

También conocida como Uaset (en egipcio antiguo), el gran Homero la llamó “La ciudad de las cien puertas”, por la cantidad de puertas construidas en sus murallas, mientras que los árabes la llamaron Al-Uqsur la “Ciudad de los Palacios”.

Lo cierto es que es la ciudad de los grandes templos del antiguo Egipto, como Luxor y Karnak sumando a las famosas necrópolis que se edificaron en la ribera occidental del Nilo para enterrar a los faraones y nobles del Antiguo Egipto en lo que se conoce como el Valle de los Reyes y el Valle de las Reinas.

No en vano, la ciudad es conocida como museo al aire libre sin igual en todo el mundo la cual está dividida en tres partes : Luxor es la antigua ciudad está situada en el lado oriental del Nilo, la ciudad de Tebas y Karnak , que se encuentran en el lado oeste del río Nilo, frente a Luxor, y ahora incorporadas en una sola.

Como la capital de Tebas en el antiguo Egipto (1550-1069 AC) fue la urbe que le rendía honores al Dios Amon Ra (dios de los antiguos egipcios Mataharai).

Hoy los visitantes del mundo se maravillan ante dos de sus principales monumentos : la del Templo de Luxor que ostentaba una avenida flanqueada por esfinges construido inicialmente por Amenhotep III y Ramsés II, que finalizó el templo.

El templo además tenía dos grandes obeliscos, ubicados a cada lado de la puerta de entrada y que conectaba a un gran patio de acceso a salas, cámaras, cámara del nacimiento, sala de ofrendas y demás santuarios.

También destaca el Templo de Karnak, el más importante centro religioso dedicado al culto del dios Amón y de otras divinidades.

La Pirámide de Neferirkare (también conocido como El Ba Neferirkare) es la segunda pirámide que se construyó en el lugar necrópolis de Abusir, al sur de la meseta de Giza. Esta pirámide es el más alto de todas las pirámides construidas en el antiguo Egipto durante su quinta dinastía.

Neferirkare Kakai fue el tercer faraón de Egipto durante la quinta dinastía. Su prenombre, Neferirkare, significa “Hermosa es el alma de Ra“. No se sabe quiénes fueron los padres de Neferirkare. Algunos egiptólogos lo ven como un hijo de Userkaf y Khentkaus I.

Sin embargo escenas descubiertas en ámbitos funerarios de Sahure puede indicar que Neferirkare puede no haber sido el hijo de Sahure y de la Reina Neferetnebty. Una teoría sostiene que Neferirkare puede haber sido conocido como Prince Ranefer cuando era joven, y tenía un hermano llamado Netjerirenre, que pudo haber tomado el trono bajo el nombre de Shepseskare.

La historia señala que Neferirkare estuvo casado con la Reina Khentkaus II y tuvo 2 hijos, que se convirtieron en faraones : Ranefer-bajo el nombre Neferefre y Niuserre.

Poco se sabe de su reinado. Se estima que Neferirkare tuvo un reinado de 20 años. Pero el egiptólogo checo Miroslav Verner señala que no puede haber sido de hasta 20 años, debido al estado inacabado del complejo de pirámides de Neferirkare.

Lo cierto es que la pirámide de Neferirkare fue inicialmente diseñado como una pirámide de 52 metros de altura, pero más tarde se amplió a la forma de una pirámide típica y alcanzó una altura de 72 metros. El complejo funerario está sin terminar, y sólo una parte del templo funerario inferior se completó antes, se supone, por el abandono del proyecto.

Niuserre fue el sexto rey de la Dinastía V y construyó su complejo de pirámides en Abusir, al norte-este, muy cerca de la de su padre Neferirkare.

Este rey tenía un reinado largo – por lo menos 10 años, pero posiblemente hasta 30 años o más, sugerido por relieves en su templo de Abu Ghurob. Probablemente fue Niuserre quien completó los monumentos funerarios de su padre Neferirkare, su reina madre Khentkawes y su hermano Neferefre.

¿Cómo llegar?

Las pirámides de Abusir están situadas al sur de El Cairo, en la orilla oeste del Nilo, a unos 12 km al sur de Zawyet el-Aryan. Hay que tomar la carretera de Saqqara y llegar al pueblo de Abusir, desde donde una pista conduce al borde del desierto.

La pirámide de Niuserre fue construida originalmente en siete pasos y encerrado en la piedra caliza blanca y fina. Hoy está muy deteriorado, pero originalmente alcanzó una altura de alrededor de 51.5metros. Las esquinas de la estructura, que tenía una medida de la base de unos 80 metros, se reforzaron y algunos de los bloques de la carcasa aún sobreviven en la esquina sur-este.

La entrada a la pirámide está en el lado norte a nivel del suelo y desde allí una trinchera fue excavada por el pasillo de acceso que descendió a un vestíbulo y fue bloqueado por tres losas de granito. Más allá del vestíbulo del pasaje descendió menos abruptamente, girando ligeramente hacia el este y se bloqueó en el centro por más losas de granito.

El templo funerario en el lado este del monumento fue construido sobre una base elevada Debido a la pendiente del suelo y se desplaza hacia el sur, con sólo el santuario y la falsa puerta rígida en la posición oriental tradicional.

Cinco nichos estatua y revistas flanqueaban la sala de ofrendas, cuya bóveda fue originalmente decoradas con relieves pintados de estrellas, con escenas e inscripciones en las paredes.

El complejo de la Pirámide de Userkaf fue construido c 2490 AC para el faraón Userkaf (2494-2487 AC), fundador de la quinta dinastía de Egipto (c. 2494-2345 aC). Se encuentra en el campo de pirámide en Saqqara, en el norte-este de la pirámide escalonada de Zoser (reinó ca. 2670 AC).

Construido en piedra labrada con un núcleo de escombros, la pirámide está arruinado y se asemeja a una colina cónica en las arenas de Saqqara. Por esta razón, es conocido localmente como El-Haram el-Maharbish, el “Montón de Piedra ” y fue reconocida como una pirámide real por los arqueólogos occidentales en el siglo 19.

La pirámide de Userkaf es parte de un depósito de cadáveres borrador complejo mayor aumento de un templo funerario, una capilla oferta y una pirámide de culto, así como pirámide separada y templo funerario de la mujer de Userkaf, la Reina Neferhetepes.

El complejo es muy diferente de los que se construyeron durante la cuarta dinastía (c. 2613-2494 aC) en su tamaño, la arquitectura y ubicación, al estar en Saqqara en lugar de Giza. Como tal, complejo de pirámides de Userkaf podría ser una manifestación de los profundos cambios en la ideología de la realeza que tuvieron lugar entre las dinastías cuarto y quinto. Unos 1.500 años después de su construcción, el complejo de la pirámide fue restaurada bajo Ramsés II.

El complejo funerario de Userkaf comprende las mismas estructuras que los de cuarto predecesores dinastía de Userkaf: un alto muro rodeado el complejo con su pirámide y alta del templo y había sin duda un templo valle situado más cerca del Nilo, aún no se ha descubierto.

La violencia en Egipto viene perjudicando la industria turística del país, y a su vez, su economía. También está aumentando los temores de que otros países de Oriente sufran también.

Muchos viajeros estadounidenses han cancelado viajes a Egipto. Algunos operadores turísticos están evitando el país, y Delta Air Lines y EgyptAir suspendieron sus vuelos desde los EE.UU. a El Cairo.

El momento de la violencia y la incertidumbre política no podía haber sido peor : el invierno es la temporada alta para los visitantes. Operadores turísticos de gran tamaño y compañías de cruceros como Norwegian Cruise Line han cancelado sus paradas egipcias.

Tours en el Medio Oriente en otros lugares no han sido cancelados, pero las agencias de viajes están recibiendo un flujo constante de preguntas sobre el estado de los viajes previstos.

“Los que no han reservado se mantienen fuera y los que tienen están tratando de salir de ella”, dice Blake Fleetwood, propietario de varias empresas de viajes cerca de Nueva York.

El turismo es una industria importante en Egipto, un país que lucha con la pobreza. Es responsable de un 5 por ciento al 6 por ciento del producto interno bruto del país, según varias estimaciones.

Por parte, el Aeropuerto Internacional de El Cairo es el segundo aeropuerto más grande de África después de Johannesburgo a donde transitan unos 16 millones de pasajeros al año. La mayoría de ellos – 15 millones al año – son turistas, según la Autoridad de Turismo de Egipto en Nueva York.

A pesar del encanto del Antiguo Egipto, en la actualidad el país probablemente atrae a más turistas de playa que cualquier otro tipo de visitantes. Esto se debe a que, para muchos europeos, las cálidas playas egipcias son baratos y bien equipadas en vista que muchos países europeos carecen de cálidas playas.

Por lo tanto, no sólo la gente viene a las playas de Egipto de forma independiente, pero muchos llegan a través de las líneas aéreas chárter que se especializan en este tipo de vacaciones de Europa. Dependiendo de cómo se mire, Egipto se puede decir que tienen hasta siete zonas de playa.

Estos consisten en las playas del Mediterráneo a lo largo de la costa del Canal de Suez hacia Libia, las playas del Mediterráneo a lo largo del norte del Sinaí, la costa del Sinaí a lo largo del Golfo de Aqaba, a lo largo del Golfo de Suez, la región del sur del Sinaí, que se abre en el Mar Rojo, la costa continental en el Golfo de Suez y la costa continental sur a lo largo del Mar Rojo.

Algunas de estas regiones atraen turismo extensivo, mientras que otros son casi nulas para los turistas. Lo cierto es que Egipto tiene las mejores playas de hecho, en toda África y Oriente Medio. Tales complejos como Sharm el-Sheikh y Hurgada son las más populares.

Por ejemplo, Sharm el-Sheikh, está situado en el extremo sur de la península del Sinaí y es considerado uno de los más bellos centros turísticos egipcios, y su belleza es algo especial. Tiene la reputación de ser los más prestigiosos balnearios de Egipto.

Por su parte, Hurghada es un complejo turístico establecido en el Mar Rojo, situada a 500 kilómetros al sureste de El Cairo que fue fundada a principios del siglo XX y que s eha convertido en una ciudad costera del mar Rojo que es de los más apreciados por los turistas, en especial los que practican el submarinismo.

Lo cierto es que interminables playas se extienden a lo largo del fondo de las montañas del desierto de Egipto que por el número de hoteles per cápita es uno de los primeros lugares de la Tierra. Y es que hay más de dos centenares de hoteles modernos que dan la bienvenida a los amantes de la playa a lo largo de la costa de decenas de kilómetros.

Las Feluccas son los veleros tradicionales que surcan las aguas del Nilo. Lo cierto es que son una atracción entre los locales y extranjeros para disfrutan de un paseo relajante, ya que son perfectos relajarse ante la brisa en una noche calurosa de verano y ver la puesta de sol en cualquier momento.

La Felucca se ha mantenido, a lo largo de los siglos, al ser el transporte primario del Nilo. Su forma antigua todavía adorna el río como lo ha hecho desde la época de los faraones. Y si bien es cierto que las motorizadas barcazas de transporte y cruceros moderno transportan a turistas, este velero se mantiene entre las preferidas a pesar de alternativas modernas.

La felucca rara vez tiene algún tipo de motor y depende completamente de la brisa que se acumula durante el día y por lo general desaparece en la noche. Lo cierto es que Egipto ha sido bendecida con un viento predominante del sur que empuja a los veleros río arriba.

Pocas feluccas ahora están hechos totalmente de madera, pero el diseño básico apenas ha cambiado. Ellos no tienen una quilla como tal, sino una placa central fuerte que puede elevarse en las aguas poco profundas. Las velas son sumamente bajos elaboradas de algodón nativo y otras fibras naturales.

Cabe anotar que las feluccas son generalmente decoradas con cojines alrededor de la circunferencia y una mesa fija en el medio, donde sin duda uno puede disfrutar de un almuerzo tipo picnic o cena mientras disfruta del viaje.

Hay varios lugares en Cairo disponible para quienes disfrutan de paseos en falúa. Por lo general son estacionados en el lado del Nilo, en lugares muy singulares.

Egipto es un país que ofrece todo lo que el turista pueda necesitar : a los que les gusta ir a explorar, admirar el paisaje y las zonas turísticas para familias y niños .

¿Qué hacer en Egipto?

Egipto se ha convertido en un centro turístico muy popular de vacaciones , ya que no es demasiado caro , hace calor y , por supuesto, está lleno de historia. También es un país hermoso y hay un montón de lugares para ver y un montón de cosas diferentes que hacer.

Para empezar, ¿Por qué no ir en un crucero por el Nilo ? El Mar Rojo ha sido votado como uno de los lugares más bellos del mundo para visitar.

Las pirámides son otra visita obligada cuando se viaja a Egipto. Hay más de 90 pirámides reales que se pueden ver sin embargo, sólo las pirámides específicos permiten la entrada de turistas .

Por otra parte, hay un parque acuático en Sharm El Sheikh, que es un gran destino para toda la familia y una gran manera de tomar el sol . No hay fin a la diversión que puedes tener en este parque acuático con toboganes y atracciones especialmente para los niños y adultos también.

Buceo entre arrecifes

Los animales acuáticos y criaturas en Egipto son increíbles , hay un montón de cruceros de buceo que llevará a los mejores lugares para ver los animales y los arrecifes de coral a través de las aguas cristalinas .

Vuelo en globo sobre el río Nilo

Un vuelo en globo sobre el río Nilo y el Valle de los Reyes permitirá ver las impresionantes vistas del río y también las tumbas reales.

Para todos los adictos a la adrenalina que hay un globo aeroestático por el desierto , después de una breve sesión de práctica se puede ir en un tour guiado por el desierto en las montañas.

Taba cuenta con un sinfín de atractivos para con turistas de todas partes del mundo, la mayoría de ellos naturales, aunque algunos creados por la mano del hombre moderno son dignos de ser mencionados, como el sitio del que hablaremos en esta ocasión por ejemplo, la preciosísima Cueva de Sal de Taba Heights.

Trata de una cueva artificial de construcción reciente, hecha a base de sales y minerales extraídos el Mar Rojo y el Mar Muerto.

Fue concebida con el fin de ser un sitio curativo y de relax, y la verdad es que lo ha logrado a la perfección, ya que los minerales que las sales liberan limpian y purifican el organismo, y lo maravilloso de su interior, como por ejemplo el ver las asas de luz reflejadas en los cristales de sal permiten que cualquiera se relaje y comience a disfrutar del sitio desde el primer momento en que posa un pie sobre este.

Varios especialistas han confirmado que con solo 45 minutos dentro d la cueva, en una sesión diseñada para la cuestión por supuesto, uno ya se va con el organismo sumamente fortalecido y relajado, estando entonces mejor protegido contra enfermedades cardiacas, infecciones, problemas metabólicos, enfermedades dermatológicas, problemas digestivos e incluso alteraciones nerviosas.

El buceo de superficie es una de las actividades acuáticas de mayor crecimiento en popularidad de los últimos años debido a que el mismo es emocionante, entretenido, divertido y lo puede practicar absolutamente todo el mundo luego de recibir unas breves instrucciones.

Lo único malo sobre el mismo es que no hay muchos sitios en el mundo que se presten bien para practicarlo, pero la región egipcia de Taba si es ideal, más que ideal podríamos decir, ya que incluso cuenta con una excursión alucinante, la cual siempre atrae a quienes aprecian este deporte en particular.

Un buque de la zona, el M.S. De Monfreid, sale todos los días para internarse en las costas más alejadas, donde el agua es más calma y clara, y donde hay más biodiversidad marina para que los turistas tengan una experiencia de buceo de superficie de otro mundo, tanto así que muchos profesionales la catalogan como la mejor excursión de su tipo en el mundo.

Los pasajes son bastante accesibles y suele haber disponibilidad en todo momento, lo único malo que se puede recalcar sobre la excursión en cuestión es que si uno no cuenta con el equipo necesario para realizarla, el alquiler de este si se vuelve algo costoso.

Egipto, cuentan quienes conocen el mundo, cuenta con las más hermosas playas de todo el mundo ya que el clima siempre se presta para disfrutar de ellas, sus aguas son sumamente cristalinas y la arena blanca hace que todo el paisaje tenga un marco verdaderamente de ensueño.

Si bien hay muchas playas hermosísimas dentro del país africano, sin lugar a dudas las más bellas y populares de todas son las de la Bahía de Naama o Naama Bay, como la conocen los locales. Estas playas están bañadas por las aguas del Mar Rojo, por lo que durante todo el año tienen una temperatura ideal para disfrutar del calor y refrescarse en las paradisiacas aguas.

Es el destino de playa más elegido dentro de África por los grupos de jóvenes, ya que el sitio lo tiene todo, paisajes, infraestructura diversión, por lo tanto prácticamente asegura que cualquiera que lo visite en busca de diversión sabe que encontrará rápidamente y con facilidad actividades de su interés.

Por supuesto que los deportes acuáticos se hacen notar y mucho en el lugar, es más, hay varios sectores de las playas exclusivos para practicarlos sin tener que andar lidiando con los centenares de personas que constantemente se están bañando allí.

Egipto, cuentan quienes conocen el mundo, cuenta con las más hermosas playas de todo el mundo ya que el clima siempre se presta para disfrutar de ellas, sus aguas son sumamente cristalinas y la arena blanca hace que todo el paisaje tenga un marco verdaderamente de ensueño.

Si bien hay muchas playas hermosísimas dentro del país africano, sin lugar a dudas las más bellas y populares de todas son las de la Bahía de Naama o Naama Bay, como la conocen los locales. Estas playas están bañadas por las aguas del Mar Rojo, por lo que durante todo el año tienen una temperatura ideal para disfrutar del calor y refrescarse en las paradisiacas aguas.

Es el destino de playa más elegido dentro de África por los grupos de jóvenes, ya que el sitio lo tiene todo, paisajes, infraestructura diversión, por lo tanto prácticamente asegura que cualquiera que lo visite en busca de diversión sabe que encontrará rápidamente y con facilidad actividades de su interés.

Por supuesto que los deportes acuáticos se hacen notar y mucho en el lugar, es más, hay varios sectores de las playas exclusivos para practicarlos sin tener que andar lidiando con los centenares de personas que constantemente se están bañando allí.

Egipto es un país que no deja de sorprendernos con el sinfín de maravillas que tiene para compartir con nosotros, como en este caso en particular con le Fortaleza de Salah El-Din, una construcción realmente impresionante que permite remontarnos a varios siglos en el pasado, a la épocas de las batallas de los cruzados.

Trata de una inmensa edificación fortificada que sorprende tanto por su belleza arquitectónica como por su historia y emplazamiento geográfico, ya que la misma se encuentra construida sobre una pequeña isla de granito, haciendo imposible el llegar a la misma por tierra.

Se puede visitar cualquier día del año, pero para ello se verán obligados a viajar en barco. Se puede llegar tranquilamente en alguno de los tantos ferris que salen de la costa de Taba hacia ese Destino, los cuales los esperarán durante todo el tiempo que dure la excursión pautada.

En sus épocas de gloria la fortaleza servía como refuerzo a la ruta marítima de seguridad, para que el comercio no se vea tan afectado por las constantes batallas de entonces.

Es importante destacar que la fortaleza hoy en día presenta todo su esplendor y belleza, ya que ha sido restaurada por un equipo de expertos hasta dejarla tal cual como cuando servía para proteger a la región.

En la bulliciosa calle de Dahab resuena la música reggae desde pequeños altavoces en los restaurantes situados frente al mar. Una vez un paraíso hippy, esta parte del Mar Rojo desde hace una década, viene atrayendo a los turistas como abejas al panal.

Pero detrás de las montañas que forman un imponente telón de fondo de Dahab , se encuentra el desierto gran parte desconocido, que ofrece tanto la soledad como la belleza sublime.

Cabe anotar que desde El Cairo a Dahab -ubicada en la costa sureste de la península del Sinaí- hay una distancia de 363 kilómetros cuyo tiempo estimando de vuelo es de 30 minutos o 7 horas por tierra.

Allí, los beduinos siguen dominando los caminos de tierra que conducen a dichas montañas ,que ahora se ha convertido en una ruta para los turistas entre paisajes de arena y roca. Este es un territorio beduino por lo que después de salir de Dahab, no es extraño ver a esta gente del desierto aparecer son sus ropas de túnicas y camellos que serán los “vehículos” de trasporte para los turistas.

Debido a su importancia estratégica como puente entre África y Asia, la península del Sinaí ha sido invadido por los siglos. Por todo esto , sigue siendo una zona poco poblada , pero los beduinos siguen dominando . A pesar de su estilo de vida nómada está cambiando más rápido donde los jóvenes se sienten atraídos por la promesa económica de los pueblos y ciudades .

Hasta 1981 esto era territorio israelí , y el legado sigue siendo evidente . Se tienen que atravesar hasta seis puntos de control para llegar al sur del Sinaí . Ahora están tripulados por soldados egipcios vestidos con uniformes y que fuman cigarrillos bajo el sol caliente.

La primera parada es el rancho de Sheik Mousa , el punto de partida de todas las excursiones en esta región ( Sheik Mousa es el soberano ancestral de la tierra , y todos los visitantes están obligados a dejar sus pasaportes con él ) .

La caminata prosigue al cercano pueblo de Abu Seila, de milenaria tradición. De allí el grupo se traslada a un valle de granito rojo que oculta un jardín descuidado que se establece como campamento para pasar la noche.

Cabe anotar que son los camellos son los que transportan la comida y equipo de camping . Estos jardines se sostienen por medio de pozos profundos , albaricoques rendimiento, algarrobos, higueras , tamarindos , limones y frambuesas , con colmenas para producir miel.

Allí se comparte experiencia, comida y música con los guías beduinos cuyos traductores hablan un incipiente inglés, lo necesario para entender y disfrutar de esta experiencia maravillosa de un safari por el desierto del Sinaí.

A lo largo y lo ancho del Río Nilo que corre por Egipto nos podemos encontrar con sitios realmente asombrosos, como por ejemplo la interesante Isla de Filé, un lugar que además de asombrar por su belleza natural también lo hace con lo artificial, ya que el mismo ostenta importantes vestigios del pasado del país africano.

Esta Isla que se encuentra en el Río Nilo se emplaza exactamente a 11 kilómetros de la importante ciudad de Asuán, volviéndose entonces de visita obligada para con os turistas que se hospedan en la misma y gustan de realizar recorridos por el pasado histórico y cultural de Egipto, los cuales siempre agradan a todo el mundo.

SI bien la isla cuenta con una gran cantidad de templos atractivos, los más populares son siempre los dedicados a la diosa Isis, construidos en los periodos ptolemaico y romano. Muchos de estos templos y monumentos aún se encuentran en buen estado hoy en día, por lo que las visitas guiadas a los mismos salen de Asuán a toda hora.

Algo muy interesante es poder ir al sitio al caer el sol, ya que una bella costumbre allí es realizar espectáculos de luces y sonidos, en los que la música acompaña a las antiguas edificaciones que se iluminan y resaltan sobre el maravilloso paisaje que las rodea.

Cuenta la leyenda que Anubis, tras contraer matrimonio, comenzó a vivir con su nueva esposa y con Bata, su hermano menor, quien habitaba la morada de Anubis a modo de invitado. Los tres cooperaban en las tareas cotidianas, tanto en el cuidado de los animales como de las cosechas. Pese a su condición de huésped, Bata era servicial y no precisaba de lujos ni comodidades, e incluso dormía en una pequeña cabaña junto al ganado.

Un aciago día, mientras ambos hermanos sembraban el campo, Anubis pidió a Bata que se acercase a buscar más semillas para plantar. El hermano menor llegó a casa y pidió las semillas a la esposa de Anubis, quien respondió con desdén que las buscase él mismo en el granero, así que Bata sin más se dirigió a por ellas. En el momento en que el joven entró en el granero la esposa de Anubis, que le había seguido, comenzó a deshacerse en halagos por Bata, y finalmente le propuso acostarse con ella prometiendo que Anubis nunca se enteraría. Leal a sus anfitriones, Bata declinó la invitación y pidió a la mujer que no le volviese a pedir nada parecido, tras lo cual tomó las semillas y regresó al campo.

La esposa de Anubis, despechada, tomó grasa para provocarse el vómito y se propinó varios golpes, y así la encontraron ambos hermanos a su vuelta del trabajo. Anubis, al escuchar a su mujer relatar cómo su propio hermano la había tomado por la fuerza, empuñó un cuchillo y se dispuso a matar a Bata, quien emprendió una rápida y precipitada huida.

Las plegarias de Bata al dios Ra obtuvieron su resultado, y el dios del Sol creó un inmenso lago rebosante de cocodrilos entre ambos, para que no pudiesen alcanzarse. El propio Ra hizo de juez entre Anubis y Bata, dando a éste último la oportunidad de contar lo sucedido.

Como Anubis no le creía, Bata decidió que se marcharía al Valle de los Cedros, donde se extraería el corazón y lo depositaría sobra una flor, a la espera del perdón de su hermano mayor. Pero si en algún momento el árbol era cortado, Bata moriría y la señal de ello sería una jarra de cerveza rebosada, a no ser que Anubis tomase la flor y la sumergiese en agua fresca para resucitarle.

Mientras Anubis regresaba a su hogar y tomaba venganza asesinando a su esposa, Bata fue recompensado por los nueve dioses de Pesedyet, quienes modelaron para él a la más hermosa de las mujeres. Pero esta mujer era intensamente deseada por el Faraón, quien al conocer el secreto de Bata mandó cortar el cedro que mantenía su corazón, provocando su fallecimiento instantáneo, y así pudo quedarse con la hermosa viuda.

Ese mismo día, Anubis pidió una jarra de cerveza que, en su presencia se desbordó, entonces supo que la vida de su hermano había terminado y decidió marchar al Valle de los Cedro en su busca. Al recordar las palabras de Bata, se puso a buscar su corazón durante varios años hasta que finalmente lo encontró y lo sumergió en agua fresca, devolviendo la vida a su hermano menor.

La venganza de Bata por la traición de su esposa no se hizo esperar, y se presentó junto con Anubis en el palacio del faraón transformado en un gran toro, que fue vendido por una importante suma que Anubis se llevó a casa. Una vez que estuvo cerca de su antigua esposa y aun en la forma de un toro, Bata le dijo que no estaba muerto. El faraón mandó matar al toro, y de su sangre crecieron dos perseas, a través de las cuales Bata habló de nuevo y repitió su mensaje. El faraón ordenó cortar las perseas, y una de sus astillas se clavó en la carne de su favorita, dejándola embarazada.

Su hijo fue una nueva encarnación de Bata, quien al morir el faraón y ser coronado ordenó el ajusticiamiento de su madre, por su traición en el pasado. El menor de los hermanos reinó durante tres décadas, y Anubis fue nombrado su heredero legítimo en el trono.

La barca solar hace referencia a un símbolo que se utilizaba en la mitología egipcia y que, aún hoy en día, tiene cierta importancia en Egipto.

Está vinculada al propio Sol y la comparaban con el ciclo de la vida y la muerte ya que, como cada día, el sol nacía en oriente, crecía hasta el zenit y envejecía hacía occidente, para luego desaparecer en el reino de la oscuridad y los muertos, de modo que era algo parecido a la vida donde nacemos, crecemos, maduramos y morimos, encontrándonos al final de nuestra vida con una barca distinta a la que le atribuyen a Ra (dios Sol), la llamada Mesektet.

En esa época se construyeron muchas barcas pero quizás una de las más conocidas es la de Keops, una barca impresionante que fue enterrada en un foso en Giza y descubierta en 1954 en perfecto estado. Por la estructura y la madera se dice que fue utilizada en el agua pero no se sabe a ciencia cierta para qué aunque se sospecha que pudo ser para transportar el cuerpo del Faraón.

En total, cinco fosas de barcas solares fueron descubiertas junto a la Gran Pirámide de Keops, y otras cinco cerca de Kefrén. Una de las barcas, que había sido enterrada en 1224 partes separadas, fue reconstruida con todos sus aparejos –remos, cuerdas y cabina– y hoy se exhibe, desde 1982, en el museo que fue emplazado en el lugar exacto en el que se encontró, al sur de Keops.

Afortunadamente, existen tours que organizan todo tipo de recorridos como este de 15 días.

Días 1-2 El Cairo

Maravillosamente caótico y siempre colorido y deslumbrante, la capital egipcia muestra toda su variedad de museos , mezquitas y mercados en una fascinante mezcla de ciudad moderna y maravillas antiguas.

Días 3-4 Asuán

Situado en las orillas del Nilo , la ciudad de Asuán ha sido puerta sur de Egipto de África y un importante centro de comercio desde los tiempos antiguos .

Día 5 del Nilo en faluca

Un crucero por el Nilo en una faluca icónica tradicional y pasar una noche durmiendo en cubierta bajo las estrellas es también una experiencia seductora.

Días 6-7 Luxor

Desde el espectacular complejo del templo de Karnak a los jeroglíficos extraordinarias del Valle de los Reyes , Luxor está lleno de recordatorios maravillosamente conservados de los faraones.

Días 8-9 Alejandría

Fundada por Alejandro Magno en el 331 AC , Alejandría está llena de maravillas arquitectónicas y culturales, tanto antiguos como modernos .

Días 10-11 Oasis de Siwa

Con su extraordinaria vegetación y un ambiente relajado , el oasis en el desierto de Siwa parece un mundo lejos del bullicio de las ciudades .

Día 12 Bawiti

El asentamiento más grande en el Oasis de Bahariya , Bawati es famoso por sus huertos de palmeras , aguas termales y monumentos históricos que datan del Imperio Nuevo.

Día 13 Desierto Blanco

Las dunas azotadas por el viento y las formaciones rocosas del Desierto Blanco hacen de este uno de los paisajes más sorprendentes y hermosos del planeta.

Días 14-15 El Cairo

Con tales lugares emblemáticos como las pirámides de Giza y la Gran Esfinge por explorar , El Cairo ofrece una clase magistral visual de la antigua arquitectura egipcia .

El Antiguo Egipto fue una de las grandes civilizaciones del mundo . Después de un reino unificado que surgió en torno a 3150 AC una serie de dinastías gobernaron Egipto durante los próximos tres milenios.

Durante esta larga era los antiguos egipcios edificaron algunos de los monumentos más famosos del mundo, de los cuales muchos han sobrevivido a los siglos.

A continuación se muestra una lista de los 3 monumentos del Antiguo Egipto más increíbles.

Pirámides de Giza

La necrópolis de Giza, situada en las inmediaciones de los suburbios al sudoeste de El Cairo es el hogar de los más famosos monumentos del Antiguo Egipto . Se construyeron en el lapso de tres generaciones por Keops, su segundo hijo reinante Kefrén y Micerinos.

La gran pirámide de Keops es el remanente más antigua y única de las Siete Maravillas del Mundo Antiguo . Más de 2 millones de bloques de piedra se utilizaron para construir la pirámide, durante un período de 20 años que concluía alrededor de 2560 AC .

La pirámide es un imponentes 139 metros ( 455 pies) de altura por lo que es la pirámide más grande de Egipto , aunque la Pirámide de Kefrén cercano parece ser mayor , ya que está construido a una mayor altura .

Karnak

Aunque está en ruinas, es el antiguo sitio religioso más grande en el mundo, y representa el logro combinado de muchas generaciones de constructores egipcios. La mayor parte del trabajo en Karnak fue hecho por los faraones del Imperio Nuevo (1570-1100 aC).

El templo de Karnak en realidad consta de tres templos principales , pequeños templos cerrados y varios templos exteriores colocadas alrededor de 2,5 kilómetros al norte de Luxor. Una de las estructuras más famosas de Karnak es la Sala Hipóstila , una zona de vestíbulo de 5.000 m2 ( 50.000 pies cuadrados) con 134 enormes columnas dispuestas en 16 filas.

Abu Simbel

Es un sitio arqueológico que comprende dos templos masivos de la roca en el sur de Egipto en la orilla occidental del lago Nasser. Los templos gemelos fueron tallados originalmente fuera de la ladera durante el reinado del faraón Ramsés el Grande en el siglo 13 antes de Cristo , como un monumento duradero a sí mismo y a su reina Nefertari .

Sin lugar a dudas, a cualquier alma curiosa, intrépida y ávida de conocimiento, la idea de una visita a Egipto le fascinará por completo, especialmente aquellos con más apego a la historia y el turismo cultural. ¿Acaso no te atrae conocer los misterios y secretos de la Antigua Civilización Egipcia? Entonces la experiencia de conocer el desierto del Sahara o enmudecer frente a la magnificencia de las gigantescas pirámides de Giza integran la lista de un viaje que te resultará inolvidable.

Ahora bien, suena muy romántico (en su sentido más literal) y demás, pero a veces planear un buen viaje no es tan fácil y pintoresco como parece. En el penoso caso de que tu viaje necesariamente deba ser de no más de 3 días, hay ciertos lugares que no podrás dejar pasar por alto. Hoy voy a enseñarte algunos de ellos, los lugares más emblemáticos que tendrás la obligación de visitar en 72 horas por Egipto.

Día 1: Pirámides, la Esfinge y Abu Simbel

Si tienes la oportunidad de viajar a Egipto por primera, y quizás única, vez en tu vida y no visitas sus pirámides estarás cometiendo un gravísimo error del cual de seguro te arrepentirás. Las Pirámides de Giza del Antiguo Egipto es de las atracciones turísticas más importantes no sólo de este país, sino del mundo entero.

Otro símbolo egipcio cargado de misterio, historia y riqueza cultural es La Esfinge. Los arqueólogos todavía no saben con precisión cuál fue su origen y su finalidad, por ello se la conoce también como “el enigma de la esfinge”. Abu Simbel es la mejor opción para culminar con el día 1. Se trata de uno de los templos más bellos de Egipto, el cual el faraón Ramsés II construyó específicamente para él y su esposa, Nefertari. Los egipcios hacen todo lo posible por mantenerlo en pie y tienen infinitas razones.

Día 2: El Cairo y el Nilo

El Cairo, la espectacular y fantástica capital de Egipto, indudablemente tiene que estar entre los lugares que visites en esas 72 horas y te recomiendo hacerlo en el segundo día. Allí te encontrarás con buenos ejemplos de lo que son las tradiciones y costumbres egipcias, así como su rica cultura. Buenos lugares a conocer en El Cairo son sus míticos bazares, así como los restaurantes, que todo turista merece conocer.

Otro lugar que no puedes quedarte sin conocer en Egipto es el Río Nilo. ¿Qué tal navegar y disfrutar de una puesta de sol en semejante río? Hablamos probablemente del más legendario que pueda existir, el mismo cuyas aguas mantuvo con vida durante siglos a una de las civilizaciones más importantes de la historia de la humanidad. No conocerlo, sería un verdadero pecado.

Día 3: Museos, templos y maravillas naturales

El Valle de los Reyes es otro lugar lleno de misterio que debes visitar. Allí se enterraron importantísimas momias y numerosos tesoros del Antiguo Egipto. Una de las momias más conocidas que los arqueólogos encontraron en este lugar fue la del mítico faraón Tutankamón.

Los Templos de Karnak, el lugar sagrado donde se rendía culto a los dioses; el Museo de Egipto, donde podrás conocer los tantos tesoros que en Egipto fueron descubiertos; el Oasis de Siwa, el Faro de Alejandría y la Necrópolis de Sakkarah, son algunos de los otros lugares que también te recomiendo visitar.

¿Qué te parece? ¿Qué otros lugares importantes de Egipto recomendarías visitar tu?

El Cairo es una ciudad que combina lo antiguo y lo moderno y puede ser abrumador como resultado. Es un lugar ruidoso, lleno de gente, nunca quieto, en constante cambio con muchas calles medievales que, junto con sus museos más fascinantes del mundo, tiene una abundancia de la vida nocturna.

En este sentido, hay un montón de lugares para beber, comer y bailar (aunque es importante recordar que Egipto es un país musulmán y mucha gente no bebe ) . Lo cierto es que el visitante tienen varias opciones para disfrutar de sus bares en la zona Sharia Alfy y todos los grandes hoteles que cuentan con elegantes bares de estilo occidental .

Windows of the World

1115 Corniche El Nile Cairo , El Cairo

La vista desde las ventanas de la barra del Hotel Ramses Hilton es impresionante. Desde el piso 36 El Cairo se extiende delante en todo su esplendor por lo que es ideal el disfrute de un cóctel que al igual que con muchos bares de la ciudad , el alcohol es caro. En la mayoría de las noches hay jazz en vivo y se puede comer aquí si se desea.

Tamarai

2005 C Cornish, El Nil El Cairo Towers

Tamarai (el nombre significa ‘ flor de loto ‘ ) es un club que ha sido diseñado para competir en el escenario global, para competir con lo mejor de Nueva York o Londres. Aunque muy moderno, el lugar es elegante convirtiéndose en el favorito de los egipcios ricos.

La carta de bebidas es amplia y los camareros del bar saben lo que están haciendo. La comida es de un estándar similar y la cocina sirve un excelente menú mediterráneo .

Royal Bar

Corniche el Nile Street, Luxor

El Sofitel Winter Palace es uno de los hoteles más destacados de Luxor. Construido a finales del siglo XX está maravillosamente situado en las orillas del Nilo y rebosa ambiente del viejo mundo.

El hotel cuenta con un gran número de bares y restaurantes , incluyendo el elegante Restaurante 1886 y el gran Royal Bar, un opulento espacio, en tonos carmesí , donde los huéspedes del hotel y los del gusto pueden disfrutar de cócteles antes y después de la cena , mientras que el piano toca suaves melodías.

El Festival Sphinx (Festival de la Esfinge) es un espectacular festival de cinco días para la celebración de la unificación de la ciencia , el arte , la música , la danza y el espíritu.

La primera edición se celebró diciembre de 2009 – a los pies de las grandes pirámides y la Gran Esfinge en El Cairo. Desde entonces, el festival ha tenido lugar a hermosos lugares especialmente seleccionados en Egipto .

El rico programa cuenta con altavoces internacionales , bailarines y músicos , además de veladas culturales tradicionales de Egipto . Este año el festival se lleva a cabo en el Sahara el Beyda ( Desierto Blanco ) en la gobernación de Giza, del 1 al 7 de noviembre.

A partir de las Pirámides de Giza , Egipto , también hay tours a las pirámides de Saqqara y Darshur , y la Esfinge . Luego se viaja al desierto donde se acampa para explorar la belleza del desierto , su paisaje con la hospitalidad beduina , la gastronomía y la música.

Las características de los elementos de la Tierra en todo el festival de danza Esfinge y talleres de música , con las tradiciones chamánicas culturural y tambores . Entre los invitados están reconocidos artistas Mahmoud Reda , Farida Fahmy , Nesrin y Bahaa Liza Laziza – con clases centrándose en una variedad de tierra , desierto y bailes baladi de Egipto.

Con el Festival de la Esfinge los visitantes explorarán la cultura egipcia atemporal, sumergirse en el ritmo, el arte y la conexión con el latido del corazón de la tierra de Egipto.

Si se desea explorar las delicias bajo el agua y el desierto del Sinaí con la familia, hay un tour de 8 días que combina las maravillas del Mar Rojo y los desiertos espectaculares convirtiéndose en el escenario perfecto para las familias activas .

Esta aventura para niños, incluye la posibilidad de relajarse a lo largo de las hermosas playas de Dahab , bucear en sus aguas cristalinas , explorar las dunas deslumbrantes y conocer la vida de los beduino.

Día 1 Dahab

Llegada a Sharm El Sheikh antes de viajar a la hermosa ciudad costera de Dahab.

Día 2 Snorkel

Toda la familia puede salir a la mar en un safari de buceo y pasar el día explorando el coral colorido y maravillas tropicales del Oasis del Sur.

Día 3 En el desierto

Lo más destacado del viaje es una muestra del estilo de vida nómada de los beduinos. Por ello se puede pasar el día explorando los paisajes de dunas espectaculares en autos 4×4 , parando para un almuerzo en un oasis y caminar a través del Cañón Blanco antes de llegar a un campamento .

Día 4 Bir el safar / Dahab

Se profundiza el recorrido en el desierto en un día lleno de acción. Se viaja en jeeps 4×4 al manantial de agua dulce de Bir el Safar , examinando formaciones rocosas de dinosaurios congelados y llegar a la duna más alta del Sinaí : Hadoudah.

Día 5 Dahab

Es un día libre para disfrutar de la multitud de actividades en las puertas de Dahab, desde el buceo hasta windsurf . Este es un día de fiesta , así que use este lugar perfecto para simplemente relajarse y dejar que los niños jueguen.

Día 6 Laguna Beach

Se pasa la mañana relajándose en la playa antes de salir a admirar el colorido mundo submarino en todo su esplendor desde la comodidad de un barco con fondo de cristal. Para las familias que buscan un poco más de aventura consideran que la excursión de una noche en la región de la montaña del Sinaí para visitar el Monasterio de Santa Catalina .

Días 7-8 Dahab

Es el último día en Dahab donde se podrá tomar el sol en la playa o ver el mundo pasar desde uno de los muchos cafés de la playa . Como despedida apropiada para esta aventura en el desierto , el grupo disfrutará de una cena tradicional beduina en las montañas antes de regresar al hotel.

Este es un viaje tras las huellas de Alejandro Magno en Alejandría; hoy un balneario moderno que fue una vez la perla del Mediterráneo.

Allí, el visitante puede explorar las catacumbas romanas y maravillarse con la Biblioteca de Alejandría, una gran proeza de la arquitectura construida para albergar a ocho millones de libros.

O caminar a través de zocos de especias cargadas, admirar una mezquita increíble y visitar la Fortaleza Qaitbey medieval, construida en el sitio de una de las Siete Maravillas del Mundo Antiguo.

Lo cierto es que es una excursión de dos días que ofrece una visión de miles de años de la conquista y civilización.

Día 1 El Cairo / Alejandría

En Alejandría, la fascinante ciudad costera de Egipto, se encuentran las catacumbas romanas de Kom ash-Shuqqafa; uno de los mayores lugares de enterramiento romano y hermosos mosaicos. Por la noche, se visita los zocos de Alejandría para admirar joyas, arte y artesanías.

Día 2 Alejandría / El Cairo

Por la mañana, hay una visita a la impresionante Mezquita de Abu Abbas al-Mursi, y luego apreciar el aire fresco del Mediterráneo en el Fuerte Qaitbey. También se visita el mundialmente famoso y muy impresionante Biblioteca de Alejandría, construido para albergar la asombrosa cifra de ocho millones de libros.

Allí, el visitante se sumergirá en el ambiente de estudio, la literatura y la erudición en este edificio inspirado que también cuenta con museos, galerías de arte, un planetario y de laboratorio. Por la tarde, se viaja a través de las arenas a El Cairo que llega a su fin.

Dos de las formas de conocer un país es como parte de un paquete turístico organizado por una agencia de viajes o viajar por cuenta propia.

La mayor parte de las compañías de viajes que llevan gente a Egipto reciben grandes descuentos , tanto de líneas aéreas y hoteles . A menudo, se pueden pagar tan poco como la mitad de la tarifa para este tipo de servicios . Esto se debe a que el número de reservas que hacen, que les da derecho a descuentos ” al por mayor” .

En este sentido, el precio del paquete varía entre los operadores turísticos y los viajes, pero es seguro decir que, en algunos casos, un porcentaje de este ahorro se traslada a los turistas , haciendo el viaje más barato de lo que podrían haber arreglado ellos mismos.

Si se viaja en solitario, en cuanto a pasajes aéreos, algunas líneas aéreas y en particular Egypt Air , que están proporcionando un gran descuento de Europa, Estados Unidos y Canadá, y en otros lugares . Debido a la naturaleza competitiva de los viajes a Egipto , muchas compañías de viajes están pasando estos descuentos completamente al turista.

Así, por ejemplo , hemos visto muchas ofertas de viajes que se hacen ofertas durante diez días o más en Egipto por poco más (en su caso ) que lo que pagaría un viajero independiente, para que el aire solo.

Una vez dentro de Egipto, los viajeros independientes siempre tienen que organizar una visita a los sitios de la antigüedad que estén interesados en ver. Esto se puede hacer en una de dos maneras : por su propia cuenta o participar en un tour de un día . Las exxcursiones de un día se pueden organizar desde casi cualquier hotel en Egipto , los que la calidad y el precio de éstos puede variar considerablemente.

En particular, desde el punto de vista de un viajero inexperto , la contratación del transporte a los sitios puede llegar a ser tan caro o más que una excursión de un día . Ciertamente uno puede organizar excursiones de un día antes del viaje, pero el transporte a ciertos lugares puede ser un problema real.

Sin duda que sería toda una aventura seguir los pasos de Moisés al Monte Sinaí y tener unas impresionantes vistas de 360 grados desde la cumbre.

Hay que recordar que el Monte Sinaí se encuentra en los relatos bíblicos , y es el lugar donde Moisés fue llamado por Dios para recibir los Diez Mandamientos.

Cristianos o no , se le menciona profusamente en muchas escrituras religiosas y se ha convertido en un lugar sagrado de peregrinación espiritual y senderismo para una caminata por el impresionante hasta llegar a los 7.497 pies ( 2.285 metros ), una meta alcanzable para la mayoría.

Muchos turistas optan por tomar un camello para llegar a la montaña , pero esto no es nada comparado con la satisfacción al llegar a su destino por sus propios esfuerzos.

Hay dos caminos principales que le llevará a la cima de la montaña bíblica :

– Siket El Bashait – Esta ruta más larga y menos profunda le llevará alrededor de 2,5 horas a pie .

– Siket Sayidna Musa – Para una ruta más pronunciada y más directa, se debe tomar los “ 3750 pasos de la penitencia ».

Cualquiera que sea la ruta que se elija para caminar , hay un montón de cafés en chozas de barro a lo largo del sendero que ofrecen un descanso bien merecido . La opción más popular para muchos es caminar al anochecer. No se puede negar el romance de caminar en los senderos por la montaña bajo un cielo nocturno iluminado de velas y faroles que inspira incluso el no creyente más ferviente .

Por otra parte , testigos de la majestuosa puesta de sol desde la cima de la montaña es igualmente impresionante, y – a diferencia de la llegada popular de la salida del sol que es espectacular desde la cima del Monte Sinaí.

Monasterio de Santa Catalina

Situada en la desembocadura de un barranco, al pie del Monte Sinaí, se halla el Monasterio de Santa Catalina , uno de los más antiguos en el mundo , Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO , que atrae a visitantes de todo el planeta .

Aunque gran parte del monasterio están cerradas a los visitantes, todavía hay algunas secciones abiertas donde se puede disfrutar de grandes colecciones de manuscritos, obras de arte e iconos. El monasterio está abierto para los turistas de las 9 am hasta el mediodía y cierra los viernes y domingos.

Actividades en torno al monte Sinaí

Bien conocido por sus excelentes lugares de buceo , el Sinaí y la región del Mar Rojo ofrecen algunos de los mejores lugares en el mundo . Con numerosas playas, incluyendo Naama Bay, así como un montón de centros de buceo que llevan a los turistas a los arrecifes de coral dispersos a lo largo de la línea de costa del Sinaí que ofrece algunas de las variedades más ricas y las concentraciones de vida marina en todos los mares tropicales.

Cuándo ir

Se puede ir de excursión al monte Sinaí Egipto durante todo el año , aunque puede ser muy frío en invierno y caluroso en verano . Lo mejor es desde marzo hasta mayo o septiembre a noviembre, cuando las temperaturas son más suaves . Las temperaturas oscilan desde 63 hasta 88 ° F ( 17 a 31 ° C ) en el día de los meses más leves , y en cualquier lugar 41 a 55 ° F (5 a 13 ° C) por la noche.

A unos 45 km al norte de Farafra, comienza el Desierto Blanco, que se ubica entre los oasis de Dakhla y Bahariya. Es realmente un desierto blanco en claro contraste con el desierto cuyas arenas son doradas en otros lugares. Por la noche, se organizan muchos viajes por la región que incluyen la estancia de una noche en el desierto.

El desierto blanco se ve mejor al amanecer o al atardecer, a la luz de la luna llena, lo que da al paisaje un aspecto misterioso al Ártico.

Lo cierto es que el Desierto Blanco es un lugar turístico popular por sus espectaculares e inusuales formaciones rocosas. Sorprende por el color como la nieve que es en realidad hecha de tiza que los geólogos denominan “meteorización diferencial”, o sea, la erosión de las partículas.

Estas setas son formaciones rocosas que miden entre diez a quince metros de altura. Las bases de piedra caliza se han desgastado por la mezcla de viento y arena durante miles de años. El diferencial de la intemperie explica las formas muy bellas que ahora llenan el desierto blanco incluyendo formas como cúpulas, minaretes, castillos, torres, etc.

También allí se encuentra los pozos de agua natural. Se calcula que hay más de 100 pozos distribuidos por todas las tierras de Farafra. La mayoría de estos pozos se utilizan en la agregación de las tierras cultivadas en el oasis.

Algunos de los pozos en Farafra se han convertido en destino turístico favorito como Bir Sitta, Bir Sab’a y Bir Ithnian wa Ishrin. Debido a su temperatura cálida y el ligero porcentaje de sulfuroso en el agua, estos pozos muy favorables para la natación y la relajación. También hay un gran lago y un pozo con el nombre de Abu Nus situado a 15 kilómetros al norte del oasis de Farafra.

La antigua ciudad de Uaset hoy en día reposa bajo la ciudad de Luxor. Conocida por los griegos como Tebas, Uaset fue la capital de los imperios Medio y Nuevo de Egipto, siendo bautizada por Homero como la “Ciudad de las 100 Puertas” por la gran cantidad de puertas que presentan sus murallas y por los árabes como Al-Uqsur, cuyo significado es “los Palacios”, debido a los numerosos templos que poseía.

La capital del imperio Medio pasa a establecerse desde Menfis hasta Uaset alrededor del año 2050 a. C., durante el reinado de la XI dinastía, y permanecerá aquí a lo largo del siguiente milenio. Además de esto también será un importante centro religioso para los sacerdotes de Amón, y se estima que en sus mejores tiempos pudo llegar a albergar hasta 650.000 personas entre sus muros.

La XI dinastía había nacido sobre el 2150 a. C. y sus miembros nacidos en Tebas sostuvieron constantes luchas contra los nomos vecinos, en una campaña para expandir las fronteras de Egipto. Fue uno de ellos, Mentuhotep II quien, después de conquistar la ciudad de Heracleópolis Magna, consigue unificar todo el territorio egipcio bajo su cetro.

La ciudad de Uaset también tuvo algunos periodos en que perdió la condición de capital, pero no ocurrió lo mismo en el aspecto religioso. Entre los años 1800 a. C. y 1550 a. C. se trasladada temporalmentela capital a la ciudad de Avaris (situada en el delta del Nilo), debido a la invasión de los hicsos.

También entre el 1352 a. C. y el 1337 a. C., en el periodo de regencia de Akenatón (o Ajenatón) Egipto queda supeditado al monoteísmo y su capital queda establecida en la ciudad nombrada como Ajenatón (situada donde hoy se ubica Tell el-Amarna) y llamada así en su honor.

La crisis que llevaría a la ciudad al declive definitivo llega entre los años 1070 a. C. y 650 a. C., en tiempos del Tercer Periodo Intermedio cuando el reino se vuelve a dividir, y aparecen varios gobernantes pertenecientes a diferentes dinastías, cada uno reclamando su propia capital. Ante este panorama de división los asirios realizan una incursión en Uaset y saquean la ciudad en el 661 a. C.

Ya en el año 332 a. C., con Egipto bajo el mando de Alejandro Magno la capital pasará a ser la ciudad de Alejandría.

Mientras que las Pirámides de Giza acaparan la mayor parte la atención de los visitantes, hay viajeros que buscan experimentar el antiguo Egipto por lo que tienen la opción de visitar Dahshur, que está situado a unos 23 kilómetros al sur del centro de El Cairo.

Este sitio arqueológico contiene cinco pirámides que datan del 2575 AC. Hay tres pirámides que se destacan: la del Norte, la de Bent, y las pirámides negras. La pirámide del Norte (también conocida como la Pirámide Roja) se puede reconocer por su color rosado.

Aunque es mucho más pequeña que la Gran Pirámide de Giza, la pirámide del Norte es tan importante, ya que fue el primer intento del egipcio en la construcción de una verdadera pirámide.

La Pirámide Bent recibe su nombre por su forma única, lo que demuestra la transición de la antigua pirámide de estilo paso a una verdadera pirámide. La pirámide Negro se creó varios cientos de años después de que sus vecinos con ladrillos de barro y piedra caliza.

Mucho tiempo después de su construcción, la piedra caliza fue saqueado y reutilizados, quedando sólo la fachada de color oscuro que le dio la Pirámide Negro. De allí su nombre.

A pesar de que sólo se puede entrar en la pirámide del Norte, los visitantes recomiendan encarecidamente hacer el viaje más o menos 30 minutos (en coche) de Dahshur. Se puede llegar a Dahshur en taxi desde la ciudad. La entrada cuesta alrededor de $ 5 USD) e incluye la entrada a la pirámide roja.

Asuán o Aswan es un popular balneario que se localiza en la parte oriental del Nilo, a la altura de la primera catarata y a 106 metros sobre el nivel de mar.

Y para una estadía memorable llena de comodidades destaca el Hotel Basma que está situado en la colina más alta de Asuán ofreciendo una vista imponente sobre el río Nilo y la ciudad,

Este hotel de 4 estrellas está situado a sólo 15 minutos a pie del Nilo y los mercados locales por lo que es la base ideal tanto para negocios como de placer , o ambos .

Este moderno hotel es un hogar lejos del hogar y tiene habitaciones muy cómodas y bien equipadas , un animado bar de Nubia y una excelente ubicación única frente al Museo de Nubia , en la colina más alta de Asuán.

Ajardinado y decorado por dos de los mejores artistas de Egipto , que incorpora una amplia colección de arte original, el Hotel Basma se ha convertido en un verdadero referente en el mundo de la hospitalidad.

Cuenta con 210 habitaciones y suites que están equipadas con televisión en color ( en películas de la casa ) , baño privado y ducha , mini bar , teléfono con discado directo internacional , aire acondicionado y balcones con control individual.

Cabe anotar que desde el hotel hay paseos a bordo de las” falúas ” ( barcos de vela tradicionales de Egipto ) para disfrutar del hermoso paisaje en el magnífico tramo del Nilo y para despdenderse totalmente del mundo ruidoso de hoy.

En su restaurante Lotus, que es un comedor elegante en un 4 estrellas, se sirve bufé contemporáneo, mientras que desde el Garden Terrac se puede ver la puesta de sol sobre el Nilo y más allá en el desierto.

Por su parte, en el Bar Nubian se sirven estimulantes cócteles y aperitivos en un ambiente relajado mientras que el bar de la piscina ofrecen bebidas y un menú de la piscina.

El hotel también ofrece servicios eficientes y profesionales para los viajeros de negocios con un centro de conferencias que tiene capacidad para 180 personas y donde se puede elegir una configuración que mejor se adapte a su presentación. Los últimos sistemas de luz y sonido disponibles.

Egipto se halla en el desierto, pero es un país lleno de misterio y maravillosas reliquias de la antigüedad . Y uno de los aspectos son los fenómenos paranormales que, con miles de años de historia, muy bien podrían ser llamado el Egipto embrujado.

El Valle de los Reyes y sus fantasmas

El Valle de los Reyes se encuentra en las colinas de Tebas en Luxor. En pocas palabras , es un valle en el que muchas tumbas reales fueron colocados en las colinas por un período de unos 500 años en la era del Nuevo Reino de Egipto. Más de sesenta tumbas han sido descubiertas en el Valle de los Reyes y más lo más probable es que otras sean descubiertas en el futuro.

Lo cierto es que hay muchos cuentos espeluznantes sobre el Valle de los Reyes . Una de ellas relata que a la media noche, la visión de un faraón egipcio que conduce un carro se ve brillar en el Valle de los Reyes. Los testigos lo han visto en toda su gloria fantasmal , con su collar de oro y un tocado y que conduce un carro con caballos negros en la parte delantera .

Muchos turistas y arqueólogos que visitan o trabajan en el Valle de los Reyes afirman que no es realmente una sensación de que algo fuera de lo normal en el aire … posiblemente incluso paranormal o sobrenatural.

Hay leyendas que dicen que en realidad es que los fantasmas de la antigua realeza egipcia y nobles impulsan y conducen al descubrimiento de las tumbas en el valle encantado de los Reyes. Uno de los hallazgos más populares y más inquietante , es el descubrimiento de la tumba del rey Tut .

La maldición de la tumba del rey Tut

Uno de los más grandes descubrimientos en el Valle de los Reyes fue el descubrimiento de la tumba del rey Tut en 1920 . Junto con este descubrimiento histórico llegó lo que se conoce como la “maldición del faraón ” . En tan sólo unos días después de la tumba del rey Tut se diera a conocer al mundoy los arqueólogos comenzó a estudiar el contenido de la tumba , pasaron cosas malas.

El arqueólogo que ayudó a encontrar la tumba falleció a los pocos meses de la apertura de la misma . El hecho extraño que rodea la maldición de este faraón fue que en el momento de la muerte del descubridor , todas las luces de la ciudad de El Cairo se apagaron.

¿ Es la tumba del rey Tut protegido por los faraones de la antigüedad ? ¿Hay realmente una maldición puesta sobre las tumbas para que quien abre las tumbas se enferman o mueren ?

Tanta es una ciudad ubicada en el Bajo Egipto, a 94 kilometros ( 58 millas ) al norte a El Cairo y a 130 km ( 81 millas ) al sureste de Alejandría.

Es la capital de la Gobernación de Gharbia , un centro para la industria del algodón desmotado y el principal nudo ferroviario del Delta del Nilo .

Tanta es conocida por ser una ciudad universitaria ( Universidad de Tanta desde 1972 ) y un instituto adscrito a la Universidad El- Azhar en El Cairo , así como la sede de la Metropolitana de la Iglesia copta .

Cabe anotar que esta ciudad vuelve a la vida a finales de octubre que es el final de la cosecha de algodón . Alrededor de dos millones de personas de todo el Delta y otras partes del mundo árabe vienen por el Moulid de Sayid Ahmed el- Badawi , que es un festival cuya celebración es de ocho días.

El Moulid se centra alrededor de la Mezquita y la Tumba de Sayid Ahmed el Badawi quien fue el fundador de una de las mayores órdenes sufíes de Egipto llamado Badawiya . Nació en Marruecos, pero emigró a Arabia. Fue enviado a Tanta en 1234 como representante de la orden de Irak. Se le dio permiso para iniciar un nuevo orden en el Tanta y pronto floreció .

Su tumba fue destruida a mediados del siglo XIX , pero otro fue construido y es el centro de la fiesta. Durante el Festival de muchos frutos secos recubiertos de azúcar llamadas ” hubb el Azziz ” (” semillas del Amado Profeta ‘ ) se comen . Han sido considerados un manjar desde la antigüedad.

Las Pirámides de Giza son los monumentos más antiguos y sobrevientes entre las Siete Maravillas del Mundo Antiguo que se ubican en las afueras de El Cairo. Estas estructuras masivas se crearon como tumbas para los gobernantes del Imperio Antiguo.

Incluso después de más de cuatro mil años de exposición a la intemperie , las Pirámides de Giza se destacan como monumentos impresionantes al genio y la creatividad de una cultura muerta hace mucho tiempo .

Los egiptólogos creen actualmente que el diseño de la pirámide egipcia se inspiró en el hecho de que las dunas de arena en el desierto natural forman una forma piramidal , que es muy estable.

Lo que se sabe es que las pirámides se desarrollaron a partir de los diseños de tumbas anteriores. Las tumbas egipcias tempranas eran montículos en forma de banco denominados mastabas . Las crónicas antiguas señalan que en el 2780 AC, el rey Zoser diseñó la primera pirámide de estratificación seis mastabas de la disminución del tamaño uno encima del otro.

Así nació la pirámide escalonada y se la utilizó, al igual que sus descendientes , como una tumba para el rey muerto. Durante el reinado de Snefru ( 2680-2560 AC) , la pirámide escalonada se convirtió en una pirámide de lados lisos .

Más tarde , se hizo otra transición para añadir estabilidad . En Bahshur , una pirámide de lados lisos se inició con lados en un ángulo de inclinación más de 51 grados , pero se cambió a medio camino a alrededor de 43 grados . Esto se conoce como la “Pirámide Bent “.

La Gran Pirámide de Giza , construida por Keops, es de lejos la más conocida y la más impresionante de todas las pirámides de Egipto . Su altura original era la asombrosa cantidad de 481 metros, la altura de un rascacielos de 40 pisos y su base cubre aproximadamente 13 acres de tierra.

La pirámide contiene aproximadamente 2.300.000 bloques de piedra caliza , el peso promedio de cada una de aproximadamente 2,5 toneladas, la más pesada pesa más de 15 toneladas. La Gran Pirámide se encuentra con otras dos pirámides . Uno para el hijo de Keops, Kefrén , y otro para su sucesor, Menkaura ( Micerino ) .

La Gran Esfinge también se encuentra en la meseta de Giza. Esta inmensa escultura, con el cuerpo de un león y la cabeza de un hombre , actúa como el guardián de las tumbas de los grandes reyes de acuerdo a los antiguos egipcios . Probablemente fue esculpido en un montículo no deseada de piedra caliza en el desierto durante la época de Kefrén .

Un equipo de arqueólogos dirigidos por el francés Christophe Thiers ha descubierto en las ruinas de Ermant, al sur de Luxor (antigua Tebas), dos estatuas de dignatarios egipcios, una que representa a Nebamon, médico del faraón, y otra al clérigo Ramose.

Además han sacado a la luz un fragmento de pared de un templo con relieves, según informó en un comunicado de prensa el Centro Nacional de Investigación Científica de Francia (CNRS) .

En las mismas ruinas también aparecieron hace unos días cinco cabezas de faraones que están esculpidas en la piedra.

La estatua de Nebamon, en roca calcárea y de 93 centímetros de altura, muestra la figura de este escriba y médico con una estatua en sus rodillas del dios Montu protegido en una naos o santuario sagrado en la parte interior de un templo.

Ese personaje ya era conocido por otra estatua desenterrada en Ermant en 1980.

La segunda, encontrada ahora, está hecha en granodiorita y tiene 68,5 centímetros de altura. Muestra a Ramose (contemporáneo de Ramsés II) exponiendo en una mesa dos cabezas de halcón que personifican al dios Montu.

El CNRS subrayó que se trata de una pieza única y que hasta ahora solo se conocía a Ramose por una estatua conservada en Chicago y por su presencia en un relieve en una tumba de Tebas en el que participa en una procesión en honor del dios de Ermant.

El relieve del templo dedicado al dios Montu-Re es un bloque de piedra calcárea de 160 x 130 x 40 centímetros en el que se puede distinguir al dios de la muerte Anubis con cabeza de chacal. Según la primera datación, es del reinado de Amenemhat I, hacia el año 1.990 a. C.

Por último, las cabezas de faraones, de entre 61 y 84 centímetros, han salido a la luz al desenterrar los cimientos de la parte delantera del templo de Montu-Re.

Se encuentran en buen estado de conservación, ya que todavía se pueden distinguir pigmentos azules en la barba y rojos en la carne y en parte de la corona.

Su descubrimiento se logró gracias a la misión conjunta del Instituto de Arqueología Oriental, el Centro Franco-Egipcio de Estudio de los Templos de Karnak y el Laboratorio de Arqueología de las Sociedades Mediterráneas de Montpellier, todos de Francia.

Egipto, un país deslumbrante y faraónico es un destino turístico colmado de lugares y ciudades por demás interesantes para conocer. Situado en el Continente Africano, en Egipto existen infinidad de ciudades para conocer y es posible realizar un tour visitando sus principales ciudades y en cada una de disfrutar de diferentes propuestas culturales y de ocio.

Estas son algunas alternativas de lugares y cosas que puedes hacer en Egipto en Noviembre:

El Nilo a su paso por El Cairo

El Cairo

Capital de Egipto y también la ciudad más importante del país, en ella abunda todo aquello que siempre ha identificado a esta cultura, desde templos, esfinges y tumbas de la época de los faraones hasta restos arqueológicos, museos y una magnífica oferta de ocio que incluye playas, lugares para realizar compras, una vida nocturna atractiva y también las estupendas playas del Mar Rojo.

Entre los monumentos más emblemáticos puedes visitar en el Cairo la famosa Pirámide de Giza y la esfinge situada en frente de este majestuoso bloque de bloques de piedra caliza, mientras que en el Museo Egipcio de Antigüedades, sorprende a los visitantes con cientos de objetos de gran valor histórico y la fantástica Galería de Tutankamón y la Sala de Momias.

Y si deseas pasear y disfrutar de un gran espacio verde en la ciudad no dejes de visitar el Zoo de Giza con una gran variedad de animales en peligro de extinción es el más grande zoológico de todo Egipcio.

Visita los bazares de kahn al khalili

Impsoible estar en El Cairo y no visitar sus concurridos bazares, entre ellos el de la zona de Kahn al Khalili, situado en el centro de la ciudad este lugar que se caracteriza por el ir y venir de miles de personas tanto turistas como ciudadanos que hace aquí sus compras.

Sus orígenes se remontan a 1382 cuando el lugar nace como una gran posada para comerciantes con lugares especiales para sus cargamentos.

Caminar por Kahn al Khalili es una experiencia única por el encanto de sus callejuelas y la gran variedad de tiendas donde es posible comprar objetos tradicionales de esta cultura y hacer una visita al legendario Café de Fishawi que ya cuenta con doscientos años de antigüedad.

Ciudad de Asuán

Situada al sur de Egipto y a unos mil kilómetros de El Cairo, la ciudad de Asuán es el punto de partida para quienes desean visita el famoso Templo de Abu Simbel.

En Asuán existen además, diversos centros turísticos como la Isla de Elefantina, la de Kalabsha y el magnífico Museo Nubio, mientras que entre sus principales monumentos se encuentran el Obelisco Inacabado, el Mausoleo de Agha Jan y la Alta Presa.

Existen cruceros que hacen escala en Asuán e incluyen una excursión por toda la ciudad visitando sus lugares más emblemáticos, incluyendo su gran mercado de especias.

Si decides llegar hasta Abu Simbel existen varias opciones desde el autobus hasta ir en avión o contratar las excursiones que diariamente llegan hasta estos dos templos excavados en la roca y dedicados a Ramses II y a Nefertari, construidos entre los años 1279 y 1213 a.C., permanecieron ocultos bajo la arena hasta 1813 cuando fueron descubiertos por un explorador suizo.

Lúxor

Lúxor, situada a 700 kilómetros al sur de El Cairo, es una ciudad pequeña pero que concentra un gran número de monumentos de la cultura egipcia como el templo de Lúxor y Karnak, el Valle de los Reyes y de Las Reinas, y los Colosos de Memnón.

Debido a que se trata de una ciudad pequeña, se la puede recorrer fácilmente tanto en taxi como en una pintoresca calesa y recorrer los lugares más bonitos y representativos.

Si aún queda tiempo es posible hacer un viaje en globo y vivir la experiencia única de ver la ciudad desde las alturas y admirar sus magníficos templos desde una perspectiva diferente.

Templo de Horus en Edfu

El templo de Horus en Edfu se encuentra a 90 kilómetros al sur de la ciudad de Luxor, en la ribera occidental del río Nilo y se trata del monumento de este tipo mejor conservado, siendo una visita importante para quienes deseen conocer un poco más de la historia de Egipto, sus dioses y disfrutar de muestras de arte magníficas.

El templo ofrece en su interior con dos salas, en la primera se encuentran las columnas decoradas con figuras en la parte inferior y en la segunda la estatua de Horus, además de cuatro salas más pequeñas que se han destinado a ofrendas. En las paredes pueden observarse escenas sobre cómo eran los preparativos y productos que eran utilizados en las antiguas ceremonias.

Sharm el-Sheij

Para los amantes del buceo la ciudad de Sharm el-Sheij, situada en la costa del Mar Rojo península del Sinaí, este es un lugar turístico por excelencia sobre todo por sus bonitas playas y modernos espacios que albergan bares, restaurantes y terrazas.

En el Parque Natural de Ras Mohamed, es posible apreciar el rico fondo marino de la Península del Sinaí, además de divertidas rutas por el desierto a bordo de vehículos 4×4 y tradicionales paseos en camello.

Durante la noche el centro de la ciudad es muy animado con sus restaurantes, bares y espectáculos, además de la famosa discoteca Pachá.

Alejandría

Otra opción en un viaje por Egipto es llegar hasta la famosa ciudad de Alejandría, al norte del país y a dos horas de viaje desde El Cairo, fue fundada por Alejandro Magno fue en el pasado un importante centro cultural.

Ciudad cosmopolita, el puerto de Alejandría es uno de los más importantes de Egipto, en el pasado fue conocida por el Faro de Alejandría que data del siglo III a.C. y que fuera destruido por los terremotos del siglo XIV.

La Fortaleza de Quaitbay construida en 1480 junto con algunas ruinas griegas y romanas que se encuentran repartidas por la ciudad forman parte de los torus turísticos tradicionales.

Qué más para Noviembre

egipto

Valle de los Reyes

A sólo 10 kilómetros al noroeste de Lúxor el Valle de los Reyes es la necrópolis por excelencia de Egipto sobre todo porque allí se encuentran los restos de muchos de los más importantes faraones del llamado Imperio Nuevo.

Este valle es una de las visitas casi obligadas para quienes visitan Egipto y por lo general es un destino incluido dentro de los paquetes turísticos a pesar que también puede visitarse de forma individual y visitar entre otras la tumba de Tutankhamon, además de la de Tutmosis III, Ramsés VI, Ramsés IX, Siptah y Ramsés IV, sin dejar de hacer una visita al Templo de Hatsepsut muy cerca del Valle de las tumbas.

Tumbas del Valle de las Reinas

Así como en el Balle de los Reyes se encuentran los faraones, en el Valle de las Reinas, situado a 7 kilómetros al noroeste de Lúxor, están enterradas las esposas de éstos y también las princesas egipcias del Imperio Nuevo. Durante las excavaciones se encontraron innumerables tumbas a pesar que pocas están abiertas al público.

Este valle fue descubierto en 1901 y la tumba más importante que puede visitarse es la de Nefertari, esposa de Ramsés II construida en 1290 a.C.

Crucero a la isla Giftun

Para quienes deseen pasar un día diferentes de sol y nadando en las cristalinas aguas del Mar Rojo, lo mejor es contratar un crucero a la Isla Giftun en el Valle de Rift.

Las excursiones incluyen pasar un día inolvidable en el Parque Nacional de la Isla Giftun, paseo por los alrededores y la posibilidad de practicar snorkel.

En la estación de Mahmya y su magnífico complejo donde los protagonistas son sus espectaculares aguas turquesas y los magníficos arrecifes de coral. Este destino ecoturistico cuenta con un parque marino protegido y está permitido practicar buceo y nadar disfrutando de la compañía de cientos de peces de colores, grandes barracudas, delfines y tortugas.

Luxor es el destino turístico más popular en Egipto. Desde el principio, el lugar siempre fue un imán para muchos de los turistas y viajeros. Uno puede referirse a ella como el más grande museo al aire libre del mundo . Cabe anotar que Luxor se encuentra a 6 horas en coche al sur de El Cairo.

El área cubre la ciudad de Luxor ( antigua Tebas) en el lado oeste del Nilo y Karnal en el norte . Allí el visitante puede recorrer las tres calles de Luxor : Sharia al- Mahatta , Sharia al- Karnak y Corniche.

Más comúnmente conocida como la ciudad de Tebas ( lugar de las cien puertas ) , se mantuvo como la capital de Egipto desde 1991 AC . La historia relata que Ramses fue quien tuvo la idea de construir este lugar y así lo hizo Tutmosis III quien alcanzó sus objetivos : construir templos de piedra son el símbolo de la gran historia de Egipto, la historia de los dioses .

Actualmente 150.000 personas viven en Luxor; una ciudad se rige por un conjunto de reglas. Desde los hoteles , bares y restaurantes a los clubes nocturnos , Luxor cuenta con todas las comodidades y servicios disponibles para los turistas. Los bazares tradicionales y zonas verdes también se pueden encontrar en todas partes , a pesar del modernismo.

Uno de los primeros lugares para visitar cuando se está en la ciudad es el Templo de Luxor. Se encuentra al sur de Sharia al- Karnak , y fue construido por Amenofis III . Entrando en el templo, se puede ver la Capilla romana de ladrillo cocido que estaba dedicado al dios Serapis .

Cabe anotar que los musulmanes suelen ir a la mezquita más antigua de Luxor : El- Mekashkesh que contiene los restos de un santo islámico y es un lugar bien conocido para la peregrinación.

Sobre el clima de Luxor es siempre cálido con una temperatura en invierno alrededor de 26 ° C , mientras que en verano es de 39 ° C. Miles de turistas de todo el mundo llegan cada año para quedarse y encontrar una de las mejores historias , con los monumentos antiguos , el Valle de los Reyes , el Valle de las Reinas y por lo tanto contribuye una gran proporción a la economía de Egipto .

Medinet Habu es el nombre común dado al templo mortuorio de Ramsés III , un importante monumento arqueológico cerca de Luxor.

Aparte de su tamaño e importancia intrínsecos con los arquitectónico y artístico , el templo es probablemente el más conocido como la fuente de relieves con inscripciones que describen el advenimiento y la derrota de los Pueblos del Mar, durante el reinado de Ramsés III (1184 -1153 A. C).

El templo , de unos 150 metros de longitud , es de diseño ortodoxo, y se asemeja mucho al cercano templo funerario de Ramsés II ( el Ramesseum ) . El recinto del templo mide aproximadamente 700 pies ( 210 metros ) por 1.000 pies ( 300 metros ) y contiene más de 75.350 pies cuadrados ( 7.000 m2) de relieves decorados.

Sus paredes están relativamente bien conservados y donde la entrada original es a través de una puerta de la casa fortificada , conocida como migdol (una característica arquitectónica común de fortalezas asiáticas de la época) .

Justo dentro del recinto, al sur, se hallan las capillas de Amenirdis I, II y Shepenupet Nitiqret , todos ellos con el título de la Divina Adoratriz de Amón .

Excavación

La excavación inicial del templo se llevó a cabo esporádicamente entre 1859 y 1899 , bajo los auspicios del Servicio de Antigüedades de Egipto . Durante estas décadas, el templo principal fue absuelto , un gran número de edificios de la época copta removido y el lugar accesible a los visitantes.

La mayor excavación , registro y conservación del templo se ha facilitado , en parte, el jefe de los Estudios de arquitectura y epigráfico de la Universidad del Instituto Oriental de Chicago, casi continuamente desde 1924.

Una de las impresionantes atracciones arqueológicas de Egipto es Karnak. Es el antiguo sitio religioso más grande en el mundo, y representa el logro combinado de muchas generaciones de constructores egipcios.

Karnak , que se traduce como la “ciudad fortificada”, es una pequeña población localizada en la ribera oriental del río Nilo, junto a Luxor.

El templo de Karnak en realidad consta de tres principales templos egipcios , pequeños templos cerrados y varios templos exteriores situados a unos 1,5 kilómetros (2,5 kilómetros) al norte de Luxor.

Tomó miles de años para construir y mejorar el Templo Karnak masiva . Sin embargo , la mayoría de los trabajos en Karnak fue hecho por los faraones del Imperio Nuevo (1570-1100 aC). Una de las estructuras más famosas de Karnak es la Sala Hipóstila , una zona de salón de 50,000 pies cuadrados ( 5,000 m2) con 134 enormes columnas dispuestas en 16 filas.

Por otra parte, la Necrópolis de Giza, ubicada en las inmediaciones de los suburbios al sudoeste de El Cairo es probablemente el sitio más famoso en el mundo antiguo .

Las pirámides, junto con la esfinge en la base de la meseta de Giza , es la imagen icónica de Egipto. Fueron construidas en el lapso de tres generaciones : por Keops, su segundo hijo reinante Kefrén y Micerinos su nieto.

La gran pirámide de Keops es el remanente más antigua y única de las Siete Maravillas del Mundo Antiguo . Más de 2 millones de bloques de piedra se utilizaron para construir la pirámide, durante un período de 20 años que concluía alrededor de 2560 aC .

La pirámide es un impresionantes 455 pies ( 139 metros) de altura por lo que es la pirámide más grande de Egipto , aunque la Pirámide de Kefrén cercano parece ser mayor , ya que está construido a una mayor altura .

La característica más distintiva de la pirámide de Kefrén es la capa superior de piedras lisas que son las únicas piedras de la cubierta restantes en una pirámide de Giza.

El turismo en Egipto es una constante durante todo el año. Históricamente ha sido un destino que ha despertado atracción por su misticismo y su patrimonio histórico. El visitante tiene a su disposición una inmensa gama de posibilidades.

Hay muchos itinerarios sugeridos, dependiendo de tus intereses. Pero hay algunos lugares que son de visita obligada, como la Gran Esfinge y las Pirámides de Giza, cuya historia se atesora en el Museo de El Cairo, lugar donde es posible encontrar también los tesoros de Tutankamón y el recinto de Khan El Khalili. Estas atracciones se encuentran cerca de la ciudad de El Cairo.

En la región ubicada al sur de Egipto es posible conocer el Valle de los Reyes, Abu Simbel entre los lugares arqueológicos muy representativos. También es muy recomendable aprovechar para hacer algún recorrido en crucero por el río Nilo.

Operadores como Rumbo.es publican todas las ofertas de viajes en sus sitios web y sin dudas podrás encontrar tentadoras promociones por esta región.

Egipto cautiva enérgicamente con su belleza, sus restos arqueológicos, sus monumentos, sus templos, sus pirámides y su increíble historia faraónica. La ciudad de El Cairo, las preciosas playas, los extensos y milenarios desiertos configuran un escenario sin precedentes.

¿A qué esperas para hacer tu viaje?

Más allá de las siempre necesarias Pirámides de Guiza, dos visitas imperdibles en un viaje a El Cairo son la mezquita más antigua de la ciudad, Ibn Tulun, y el bazar más grande que posee, Jan el-Jalili. No podrán faltar en nuestra ruta si realizamos una estancia corta en la capital del Nilo.

La Mezquita de Ibn Tulun, la más grande y antigua

En el año 879 se levanta la mezquita que es a día de hoy la más antigua de la ciudad de El Cairo, la Mezquita de Ibn Tulun, que debe su nombre a un emir del mismo nombre que gobernó Egipto con gran prosperidad dominando tierras desde Siria hasta Libia. La Mezquita de Ibn Tulun no es sólo la más antigua, también es la más grande y podríamos decir que la más original, pues su modelo fue importado desde Mesopotamia, donde el emir vivió en su juventud.

Este templo religioso fue levantado dentro del al-Azkar, la nueva ciudad palatina que creó el emir Ibn Tulun al sureste de lo que es la ciudad actual, y consta de la propia mezquita de planta rectangular y de la muralla que la protege. En el interior encontramos la zona de culto adosada a la muralla donde está el mihrab compuesto por 80 pilares, y un espacioso pasillo de 22 metros con columnas que recorre los otros tres lados de la planta rectangular de la mezquita. Así, queda en el centro un patio de 90 metros en mitad del cual hay una fuente para que se realicen las abluciones de los fieles.

El bazar de Jan el-Jalili: compras con olor a especies

Y si queremos pasar una jornada de compras en nuestra visita a El Cairo, recorriéndonos los callejuelas y puestas, nada mejor que visitar Jan el-Jalili, el bazar más famoso de todo Egipto y uno de los más conocidos del mundo. Lo encontraremos en la intersección de la calle del mismo nombre con una de las arterias principales de la zona: la calle al-Mu’iz Li-Din Allah.

El bullicio, el colorido y los aromas son los protagonistas de esta visita. Encontraremos innumerables puestos con lámparas y todo tipo de objetos de decoración, manteles, cojines, babuchas, pañuelos y bufandas o bonitas alfombras. Hay muchos vestidos árabes que suelen caer en manos de los turistas mientras los residentes en la ciudad hacen más caso a las ropas de algodón que allí se venden.

bazarelcairo

No faltan las reproducciones de objetos de la antigua Egipto que se venden en los tabucos, desde figuras de dioses o reyes a escarabajos realizados en piedra, cerámica o alabastro. Otra de las compras típicas aquí son los narguiles, sus características pipas de agua que se venden junto al tabaco y el carbón que necesitarás para usarlas. Y no faltan tampoco las especies, que son las que llenan de olores la zona.

El bazar está siempre muy concurrido, tanto de día como de noche, a excepción del viernes por la mañana que es cuando los comercios echan el cierren y ofrecen una imagen de insólita tranquilidad. ¡No olvidéis vuestras habilidades de regateo!

Uno de los epicentros de la ciudad de El Cairo que el viajero debe tener en cuenta es el hoy llamado barrio Qasr al-Sham, también conocido como el barrio copto de El Cairo. La denominación de “copto” se dio a aquellos habitantes autóctonos que residían en la ciudad cuando los árabes conquistaron Egipto. Éstos, cristianos egipcios en su mayoría, pasaron a llamarse “coptos”, continuando hasta nuestros días bajo ese nombre aquellos que son mayoritariamente de confesión ortodoxa.

Según el Evangelio, en esta zona de la ciudad de El Cairo fue donde vivió la Sagrada Familia en su exilio a Egipto, por lo que las calles del barrio copto están llenas de historia cristiana, pero también judía. El Museo de Arte Copto queda en el centro de la zona, y en torno a él se erigen diferentes templos religiosos. Además, se conservan algunos lienzos de las murallas antiguas.

El Museo Copto se llevó a cabo en 1908 y, como supondréis, está dedicado al arte copto. Destacan los célebres Manuscritos de Nag Hammadi (de los siglos III y IV), junto a los que se exponen otros objetos de marfil, papiros o piezas de arquitectura que datan entre los años 300 y 1.000 y componen su fondo museístico.

El pueblo bizantino es un importante contribuidor a la riqueza histórica de la zona, pues aquí existió una importante fortaleza sobre la cual descansan algunos edificios emblemáticos. Es el caso de las iglesias de San Jorge (Keniset Mari Guirguis), de culto griego melquita, y Santa María (Keniset Sitt Mariam). De San Jorge destaca su planta circular, así como el icono de San Jorge que es una atracción para muchos peregrinos.

La Iglesia de Santa María es también conocida como la Iglesia Colgante, precisamente por estar situada sobre la fortaleza anterior. Se llamó también en el pasado “Iglesia de la Escalinata”, porque para acceder a ella hay que subir unas empinadas escaleras. Consta de una fachada decimonónica con blancos campanarios gemelos. Desde su mirador podremos contemplar varios de los lienzos de la fortaleza romana que aún siguen en pie.

Los palestinos acuden a sus cultos religiosos a la Sinagoga Ben Ezra (también llamada Sinagoga El-Geniza), del siglo XIX, edificada sobre una anterior romana en el lugar donde se cree que fue encontrado Moisés de bebé. Alrededor de ella, podremos visitar la criptas de algunas iglesias, que contienen pozos históricos, que se creen fueron visitadas por la Virgen María. Una de ellas es la Iglesia de San Sergio (Keniset Abu Sirga) de finales del siglo V y actualmente de culto ortodoxo.

También se dice que fue visitada por la Virgen María la cripta de la Iglesia de la Virgen (Keniset al-Adra), que fue construida junto al antiguo cementerio griego ortodoxo. Tanto la iglesia como el cementerio forman parte de un gran recinto arquitectónico que se completa con el Monasterio de San Jorge.

Completa la visita por el barrio copto la parada en la Iglesia de Santa Bárbara, de finales de siglo V aunque la restauración que podemos ver es del siglo X. De ella se destacan las columnas de las tres naves del interior que fueron traídas de monumentos anteriores, así como los mármoles policromados y los finos trabajos de marquetería con los que se decora.

Entre las 3 principales atracciones turísticas qué visitar en la capital egipcia tenemos :

El Museo Egipcio

Es una de las primeras paradas en los itinerarios de la mayoría de las personas cuando viajan a Egipto. Con más de 120,000 artefactos , el museo alberga una increíble muestra representa glorioso reinado del antiguo Egipto .

El visitante puede disfrutar de las momias , sarcófagos , cerámica, joyería y , por supuesto, los tesoros del rey Tutankamón.

Templo de Luxor

Si se viaja a Luxor ( antigua Tebas ) , entonces será difícil pasar por alto el espectacular Templo de Luxor , en el centro de la ciudad construido en gran parte por Amenhotep III y Ramsés II alrededor de 1400 aC . Su principal objetivo era celebrar la fiesta de Opet .

Muchos gobernantes construyeron el templo , sin embargo, siempre mantuvo un lugar de culto para los cristianos y los musulmanes después. Una mezquita construida en el interior del templo todavía existe y es uno de los aspectos más destacados del sitio.

Hurghada

A los que les encanta el buceo les encantará Hurghada en el Mar Rojo . Uno de los principales destinos de Egipto para aquellos que buscan simplemente relajarse en la playa o disfrutar de algunas de las aguas más claras del mundo y espectaculares arrecifes de coral .

Hurghada ofrece más de 10 kilómetros de playa y un montón de alojamiento, restaurantes y discotecas para todos los presupuestos . El buceo es la atracción más popular aquí y hay numerosos centros de buceo y escuelas de toda la ciudad.

El visitante puede esperar a ver cientos de peces espectaculares tanto a lo largo de la costa y alrededor de las islas cercanas. Para los buzos que buscan emociones más grandes también se pueden ver tiburones ballena , tiburones martillo y delfines.

El Cairo es la capital de Egipto, una ciudad religiosa, antigua y moderna a la vez. Vale la pena señalar que además es considerada como la mayor ciudad del mundo árabe y es que cuenta con 25 millones de habitaciones, por lo cual se le considera como la 13ª urbe más poblada del mundo.

La historia de El Cairo inició ya hace varios siglos atrás, mencionándose que su fundación se llevó a cabo en el año 116 a.C. dentro de la región que hoy en día se conoce como el Viejo Cairo, siendo pese a todo su ubicación junto al Nilo uno de los factores estratégicos que hicieron que se convierta en una ciudad importante.

Uno de los mayores atractivos turísticos dentro de El Cairo es las famosas Pirámides de Giza, las cuales son las que atraen a casi todos los turistas que llegan a Egipto, siendo una de las Siete Maravillas del Mundo Antiguo. Para visitarlas debemos dirigirnos hacia las afueras de la ciudad. Te interesará saber que la Necrópolis de Giza esta conformada por 3 pirámides Keops, Kefrén y Micerino, además de la famosa esfinge.

En El Cairo tampoco podemos dejar de visitar la Mezquita de Ahmad Ibn Tulun, la cual es reconocida como la más antigua de la ciudad gracias a haber sido construida entre los años 876 y 879 por orden de Ahmad ibn Tulun, gobernador Abassida de Egipto. Para visitarla debes dirigirte al barrio de Sayyida Zaynab, en la calle al-Judairi. Es importante señalar que la mezquita tiene una gran influencia oriental por la abundancia de arcos y cúpulas.

Si se trata de turismo cultural, no dejes pasar la oportunidad de conocer el Museo Egipcio de El Cairo, también conocido como Museo de Antigüedades Egipcias o simplemente como Museo Egipcio. Se trata de un museo a donde encontraremos la mayor colección de objetos de la época del Antiguo Egipto. Sí, podrás apreciar nada menos que 136 mil objetos de diversas épocas de la historia egipcia. No por nada el museo es visitado anualmente por 2 millones y medio de turistas.

En El Cairo existen varias formas de desplazarse. A pesar de que el taxi es bastante económico, en comparación a los taxis en las grandes ciudades europeas, es importante barajar otras opciones igual de válidas, y baratas, como elmetro.

El metro de El Cairo es la única red de suburbano en toda África. Cuenta con dos líneas en pleno funcionamiento, a pesar de que existen varios proyectos para su ampliación.

Su precio suele rondar las 0,5 libras egipcias, un precio irrisorio incluso en comparación con los taxis, que por 140 libras egipcias podremos encontrar para disfrutar durante todo el día.

Además del precio, cabe destacar que este medio de transporte es toda una experiencia. Una forma diferente de integrarnos en la cultura y pasear junto a las personas autóctonas de esta ciudad.

Cabe destacar que las estaciones están excelentemente señalizadas, tanto en la calle como en todos los mapas que se reparten por la ciudad. Su signo distintivo una M gigante de color rojo.

Los billetes pueden ir variando de precio según la zona, pero lo normal es que no suban demasiado.

En cuanto el horario, los metros pasarán desde las 5:00 hasta las 23:00, todos los días de la semana. Hay que destacar que el primer vagón está reservado exclusivamente a las mujeres. Esta iniciativa tiene que ver con la intención del gobierno de El Cairo de reducir los acosos sexuales provocados por la estrechez y la aglomeración de este transporte.

En cuanto a las líneas podemos hablar de la roja y la amarilla:

La línea roja (línea 1) fue inaugurada en 1987. Cubre el centro de la ciudad pero también parte de las afueras.

En esta segunda zona circulará por la superficie. Cuenta con 33 estaciones y une el barrio de El-Marg (muy céntrico) con el de Helwan (situado alsur de ElCairo).

La línea amarilla (línea 2), fue inaugurada en 1990 y es la encargada de unir la zona de Giza con el barrio Shubra.

El gobierno de El Cairo tiene planeado construir cuatro nuevas líneas que intentarán descongestionar el tráfico de la ciudad. Una urbe marcada por la gran concentración de transportes de superficie.

Cairo Travel Halal

Si tenemos pensado viajar próximamente a El Cairo, nos vendrá bien buscar un poco de información sobre este lugar.

Ya no sólo sobre su historia, también sobre los lugares a los que podemos acceder dentro de la ciudad y en los alrededores.

Hoy os proponemos una ruta. Cuatro completos días en los que el turista disfrutará de las maravillas de esta ciudad, entre otras.

Durante el primer día, podemos hacer una ruta por la ciudad de Giza. Allí visitaremos monumentos de la talla de la Pirámide de Keops, Kefrén y Micerinos, así como la Gran Esfinge.

Tras estas visitas podremos adentrarnos en el mundo delMuseo Egipcio, uno de los museos más importantes del país y del mundo, con más de 120.000 objetos del antiguo Egipto.

Sera necesario también adentraremos en la Ciudadela de Salah El Din donde veremos la impresionante Mezquita de Alabastro de Mohamed Ali. La ciudadela fue elrefugio de los gobernantes desde Saladino hasta Mehmet Alí. Creada en 1176, sería ampliada con posterioridad en varias ocasiones.

El final del día será perfecto para visitar el Bazar Khan El Khalili, uno de la más grande y con más historia de todo Oriente Medio. Cierra bastante tarde, así que tendremos tiempo más que de sobra para visitarlo entero, sus calles estrechas, sus miles de tiendas artesanales y ese olor tan característico que lo envuelve todo.

Elsegundo día podemos emplearlo en visitar los tesoros más ocultos de la ciudad de ElCairo.

Nuestra visita puede comenzar con el Museo Gayer-Anderson. Este rincón da cobijo a una enorme colección de artículos como muebles y objetos de arte de diferentes partes del mundo.

Si lo preferimos podemos recrearnos con la visión de la mezquita más antigua de ElCairo, la Mezquita de Ibn Tulum.

Está a pocos pasos del museo por lo que no nos costará mucho trabajo llegar.

Al observar la antigua fortificación de la ciudad, descubriremos rincones como las puertas de Bab Al-Futuh y Bab-alNasr. Parte del amrazón delsiglo XI que envolvía ElCairo.

Elementos como la Mezquita de Sultan Al Mu´yyad o la Torre de El Cairo podrían ser la guinda a un día perfecto. La segunda opción nos mostrará una monumental torre de 187 metros de altura, con una vista única por encima de la ciudad. Sin lugar a dudas es el mejor rincón para ver una puesta de sol en la ciudad.

El cuarto día estará destinado a ver las ciudades de Dahshur, Memphis, Sakkara.

En Dahschur encontraremos una necrópolis en la que descansa una pirámide extraña, la Pirámide Roja; en Memphis disfrutaremos de unas magníficas ruinas de dinastías pasadas, como las estatuas del faraón Ramsés II y la Esfinge de Alabastro. Por último, en Sakkara visitaremos lugares como sus pirámides (la escalonada de Zoser es imprescindible) o las monumentales mastabas.

El último día estará destinado a visitar El Cairo Copto. Resquicio de los coptos del siglo IV. En la parte más antigua de la ciudad, podemos observar numerosas iglesias en las que aun se sigue el rito copto. Entre ellas destacan la Iglesia de Santa María, siglo IV; la iglesia de San Sergio, siglo V; o la iglesia monasterio de San Jorge.

En otro orden también podremos ver la sinagoga Ben-Ezra o el Museo Copto, en el que se guardan os manuscritos de Nag Hammadi.

Aunque hacer una exploración exhaustiva de la ciudad y de sus alrededores podría costarnos semanas, lo cierto es como vemos, 4 días dan para mucho

Ofertas al Cairo
Abu Simbel es sin duda el templo más importante de todo el recorrido por sus increíbles obras de arte antiguas, sus espectaculares instalaciones y sobre todo la importancia que su historia tiene para la civilización egipcia. Un paraíso cultural para concluir nuestro itinerario por los mejores templos sagrados.

El complejo de Abu Simbel cuenta con dos templos: uno dedicado a Ramses II y otro a Nefertari, su esposa. La entrada al templo de Ramses es la más famosa del mundo, donde se encuentran tallados varios faraones en piedra y se puede apreciar al acercarnos la increíble precisión de sus detalles y la sorprendente antigüedad de sus materiales. En lo que forma la entrada al templo de Nefertari, también encontraremos su figura tallada en piedra, casi incrustada directamente en las rocas, formando una impactante y monumental maravilla arquitectónica.

Dentro de ambos templos encontraremos las salas de ofrenda y momificación, donde se realizaban los increíbles procesos de lavado de cuerpos y el sellado de las momias. También veremos las bellas obras de arte y joyas que se dejaban en las salas para la prosperidad en el más allá. Recomendamos contratar la visita guiada en castellano que nos permitirá conocer más detalles sobre la historia de este importante faraón y su esposa. Se puede contratar un tour desde Asuán, donde en los distintos hoteles y complejos nos ofrecerán muchas veces recorridos alternativos de particulares que nos permitirán ahorrar dinero y viajar más cómodos. La visita guiada podemos contratarla en el templo, donde seguramente al llegar, nos ofrecerán distintas ofertas de recorridos guiados a menor precio.

Situado en la orilla del río Nilo, en el norte de Egipto, El Cairo es una de las grandes capitales del mundo. Conocido con el nombre de Al-Qahirah, que significa “El Triunfo” en árabe, era un bastión de muchas dinastías antiguas a través del tiempo.

La ciudad de los mil minaretes fue fundada en el siglo 10 DC gobernado por faraones, califas, romanos, turcos khedives colonizadores británicos y colonizadores franceses, por lo que la ciudad cuenta con una rica historia y un encanto aristocrático.

Con su ilustre belleza, fascinantes destinos, elegancia real y adornos modernos, es uno de los destinos turísticos más visitados de Egipto. Y entre algunos datos interesantes y divertidos sobre El Cairo tenemos :

• El Cairo tiene una superficie de 453 pies km y tiene una población de 2,5 millones.

• Fundada en el año 969, El Cairo era servir como el recinto real de los califas fatimíes.

• El Cairo se apoda “la ciudad de los mil minaretes” por su arquitectura islámica dominante.

• La Gran Pirámide, construida con cerca de 2 millones de bloques de piedra caliza, es sin igual y más antigua de todas las pirámides de Egipto.

• Se llevó alrededor de 20 años para construir la Gran Pirámide de El Cairo.

• La Ben Ezra Sinagoga de El Cairo es la sinagoga más antigua de Egipto.

• La Universidad Al-Azhar de El Cairo es la universidad más antigua del mundo, además de ser sede principal del Islam sunita.

• La mezquita del siglo 14 y Madrasa del Sultán Hassan en El Cairo es una de incomparable en el mundo entero.

• El Cairo, la capital en su historia 6000 años fue gobernado por faraones, califas, Khedives turcos, colonizadores franceses, británicos y romanos.

• El Museo Egipcio de El Cairo es incomparable con su colección de antigüedades egipcias en el mundo.

• La edad legal para beber en El Cairo es de 21 años.

• El Cairo fue golpeado por una plaga para más de cincuenta veces entre 1349 y 1517.

• Una comida egipcia se compone de Mezza, que es similar a los aperitivos. También incluye hummus, hojas de parra rellenas, ta’miyya, felafel, frijoles, y otros artículos ligeros. Postres egipcia Bassboosa, umm ali y así sucesivamente.

El Cairo Islámico

El Cairo Islámico fue incluido por la Unesco en la Lista del Patrimonio Mundial en el año 1.972. Rodeado por la ciudad moderna, la capital de Egipto alberga una de las ciudades islámicas más antiguas del mundo con prestigiosas mezquitas, madrasas -escuelas del Corán-, necrópolis, baños, y fuentes. El Cairo, nombre que en árabe significa la victoria, fue fundado por los fatimidas en el siglo X -año 969- sobre los restos de una ciudad anterior. El Cairo se convirtió por derecho propio en el centro del mundo islámico, alcanzando su edad de oro en el siglo XIV.

Recorriendo el Cairo Islámico

Sobre la orilla oriental del río Nilo se extiende la zona histórica de la ciudad, un calificativo, el de histórica que en El Cairo es redundante, y es que si algo tiene la capital de Egipto es historia. Esta zona, que ocupa un área aproximada de ocho kilómetros de largo, por cuatro de ancho, está en su totalidad rodeada por la ciudad moderna y comercial. Unos 600 monumentos construidos estre los siglos VII al XIX se encuentran incluidos en esta zona histórica de El Cairo, ciudad en la que puedes encontrar las mejores ofertas en almusafir.

El barrio de Fostat, cuyo significado es la tienda, comprende algunos de los edificios más importantes de El Cairo, como las mezquitas de Amr Ibn el-As y de Ahmed Ibn Taouloun, numerosos monumentos mamelucos, iglesias coptas, y la fortaleza romana Kasr ech-Chamah.

En el barrio de la ciudadela y los palacios mamelucos que la circundan se localiza la mezquita del sultán Hassan, en el que destaca su espectacular conjunto de artesonados, pinturas, inscripciones y un sinfín de motivos decorativos, el barrio Darb-al Ahmar, y dos arterias principales que están rodeadas de edificios mamelucos y otomanos, Souk es-Selah y Khattat-Tabban.

El núcleo fatimida del El Cairo, con sus dos puertas, Bad al-Fotouh y Bad en-Nash, concentra un buen importante número de grandes monumentos ayubidas y mamelucos que se dan cita a lo largo de su calle principal, Sharia al-Azam, y la necrópolis que se extiende desde el barrio de Fostat hasta el límite de El Cairo fatimida, con una gran cantidad de mausoleos y monumentos funerarios de todas las épocas.

Todo este crisol monumental, que destaca por la decoración de sus fachadas, cúpulas, y minaretes, se caracterizan porque sus mezquitas, madrasas, necrópolis, palacios, comercios, y baños, conservan aún su función original.

Egipto, la cuna de las civilizaciones

El país de las pirámides y los faraones, el país del río Nilo y el mar Rojo, es considerado como la cuna de las civilizaciones, y es que historiadores y arqueólogos datan y localizan las huellas más ancestrales de toda actividad humana en Egipto, durante el periodo del Paleolítico. Si Egipto es la cuna de las civilizaciones, su capital El Cairo es llamada como “la madre del mundo”.

Si vale el símil, El Cairo, y por ende Egipto entero es un museo de historia, arqueología, y arte, formado por muchas estancias y salas, siendo la más grande de todas la del El Cairo, aunque no se quedan atrás ciudades legendarias como Alejandría, Asuán, Luxor, o Gizeh, donde se encuentra la pirámide más antigua del mundo.

Viajes Halal por España

Cuando tomamos la firme decisión de viajar a un lugar, sea el que sea, siempre esperamos de él algo. Incluso si queremos simplemente ir y pasarlo estupendamente, querremos ver y visitar unos rincones determinados.

Por todo ello, te contamos qué esperar del viaje a Egipto, para que estés preparado/a por si hubiera sorpresas inesperadas.

Estilo de viaje

Lo primero que que hay que hacer es, precisamente, marcarnos un objetivo de viaje, es decir: ¿queremos que sea un viaje espiritual?, ¿preferimos empaparnos de los conocimientos y sabiduría egipcios?, ¿o nos gustaría pasar unos días en el río Nilo? Egipto es un país en el que se pueden hacer éstas y otras cosas, como buceo, volar en globo, o incluso windsurf, por lo que resulta muy necesario saber tener claro el objetivo de viaje.

En el caso de que quieras que tu viaje sea más de tipo espiritual, entonces tendrás que escoger aquel plan de viaje que incluya monasterios, iglesias y, ¿por qué no?, el desierto.

Si eres de los que quieren saber más sobre la antigua cultura egipcia, entonces te encantará ir al Museo Egipcio de El Cairo, a los templos (como los de Kom Ombo o el de Karnak por ejemplo), y/o visitar las ruinas romanas en Alejandría.

Por otro lado, navegar por el río Nilo es maravilloso. Tanto es así que pasar unos días y noches es una estupenda opción.

¿Qué debo llevar en la maleta?

Lo último que hay que hacer es meter en la maleta de equipaje todo aquello que vayamos a necesitar, que es:

Pasaporte
Tarjeta de cŕedito
Monedas
Videocámara
Cámara de fotos
Móvil
Y, si se quiere, también una tablet o un portátil. De esta manera, no sólo podremos hacer compras sin problemas, sino que además podremos guardar nuestros recuerdos para enseñárselos a los familiares y a amigos.

 

 

 

 

 


viajar a egipto El Cairo es la capital de Egipto, una ciudad religiosa, antigua y moderna a la vez. Vale la pena señalar que además es considerada como la mayor ciudad del mundo árabe y es que cuenta con 25 millones de habitaciones, por lo cual se le considera como la 13ª urbe más poblada del mundo.

La historia de El Cairo inició ya hace varios siglos atrás, mencionándose que su fundación se llevó a cabo en el año 116 a.C. dentro de la región que hoy en día se conoce como el Viejo Cairo, siendo pese a todo su ubicación junto al Nilo uno de los factores estratégicos que hicieron que se convierta en una ciudad importante.

Uno de los mayores atractivos turísticos dentro de El Cairo es las famosas Pirámides de Giza, las cuales son las que atraen a casi todos los turistas que llegan a Egipto, siendo una de las Siete Maravillas del Mundo Antiguo. Para visitarlas debemos dirigirnos hacia las afueras de la ciudad. Te interesará saber que la Necrópolis de Giza esta conformada por 3 pirámides Keops, Kefrén y Micerino, además de la famosa esfinge.

En El Cairo tampoco podemos dejar de visitar la Mezquita de Ahmad Ibn Tulun, la cual es reconocida como la más antigua de la ciudad gracias a haber sido construida entre los años 876 y 879 por orden de Ahmad ibn Tulun, gobernador Abassida de Egipto. Para visitarla debes dirigirte al barrio de Sayyida Zaynab, en la calle al-Judairi. Es importante señalar que la mezquita tiene una gran influencia oriental por la abundancia de arcos y cúpulas.

Si se trata de turismo cultural, no dejes pasar la oportunidad de conocer el Museo Egipcio de El Cairo, también conocido como Museo de Antigüedades Egipcias o simplemente como Museo Egipcio. Se trata de un museo a donde encontraremos la mayor colección de objetos de la época del Antiguo Egipto. Sí, podrás apreciar nada menos que 136 mil objetos de diversas épocas de la historia egipcia. No por nada el museo es visitado anualmente por 2 millones y medio de turistas.

 

En El Cairo existen varias formas de desplazarse. A pesar de que el taxi es bastante económico, en comparación a los taxis en las grandes ciudades europeas, es importante barajar otras opciones igual de válidas, y baratas, como elmetro.

El metro de El Cairo es la única red de suburbano en toda África. Cuenta con dos líneas en pleno funcionamiento, a pesar de que existen varios proyectos para su ampliación.

Su precio suele rondar las 0,5 libras egipcias, un precio irrisorio incluso en comparación con los taxis, que por 140 libras egipcias podremos encontrar para disfrutar durante todo el día.

Además del precio, cabe destacar que este medio de transporte es toda una experiencia. Una forma diferente de integrarnos en la cultura y pasear junto a las personas autóctonas de esta ciudad.

Cabe destacar que las estaciones están excelentemente señalizadas, tanto en la calle como en todos los mapas que se reparten por la ciudad. Su signo distintivo una M gigante de color rojo.

Los billetes pueden ir variando de precio según la zona, pero lo normal es que no suban demasiado.

En cuanto el horario, los metros pasarán desde las 5:00 hasta las 23:00, todos los días de la semana. Hay que destacar que el primer vagón está reservado exclusivamente a las mujeres. Esta iniciativa tiene que ver con la intención del gobierno de El Cairo de reducir los acosos sexuales provocados por la estrechez y la aglomeración de este transporte.

En cuanto a las líneas podemos hablar de la roja y la amarilla:

La línea roja (línea 1) fue inaugurada en 1987. Cubre el centro de la ciudad pero también parte de las afueras.

En esta segunda zona circulará por la superficie. Cuenta con 33 estaciones y une el barrio de El-Marg (muy céntrico) con el de Helwan (situado alsur de ElCairo).

La línea amarilla (línea 2), fue inaugurada en 1990 y es la encargada de unir la zona de Giza con el barrio Shubra.

El gobierno de El Cairo tiene planeado construir cuatro nuevas líneas que intentarán descongestionar el tráfico de la ciudad. Una urbe marcada por la gran concentración de transportes de superficie.

Cairo Travel Halal

 

 

Si tenemos pensado viajar próximamente a El Cairo, nos vendrá bien buscar un poco de información sobre este lugar.

Ya no sólo sobre su historia, también sobre los lugares a los que podemos acceder dentro de la ciudad y en los alrededores.

Hoy os proponemos una ruta. Cuatro completos días en los que el turista disfrutará de las maravillas de esta ciudad, entre otras.

Durante el primer día, podemos hacer una ruta por la ciudad de Giza. Allí visitaremos monumentos de la talla de la Pirámide de Keops, Kefrén y Micerinos, así como la Gran Esfinge.

Tras estas visitas podremos adentrarnos en el mundo delMuseo Egipcio, uno de los museos más importantes del país y del mundo, con más de 120.000 objetos del antiguo Egipto.

Sera necesario también adentraremos en la Ciudadela de Salah El Din donde veremos la impresionante Mezquita de Alabastro de Mohamed Ali. La ciudadela fue elrefugio de los gobernantes desde Saladino hasta Mehmet Alí. Creada en 1176, sería ampliada con posterioridad en varias ocasiones.

El final del día será perfecto para visitar el Bazar Khan El Khalili, uno de la más grande y con más historia de todo Oriente Medio. Cierra bastante tarde, así que tendremos tiempo más que de sobra para visitarlo entero, sus calles estrechas, sus miles de tiendas artesanales y ese olor tan característico que lo envuelve todo.

Elsegundo día podemos emplearlo en visitar los tesoros más ocultos de la ciudad de ElCairo.

Nuestra visita puede comenzar con el Museo Gayer-Anderson. Este rincón da cobijo a una enorme colección de artículos como muebles y objetos de arte de diferentes partes del mundo.

Si lo preferimos podemos recrearnos con la visión de la mezquita más antigua de ElCairo, la Mezquita de Ibn Tulum.

Está a pocos pasos del museo por lo que no nos costará mucho trabajo llegar.

Al observar la antigua fortificación de la ciudad, descubriremos rincones como las puertas de Bab Al-Futuh y Bab-alNasr. Parte del amrazón delsiglo XI que envolvía ElCairo.

Elementos como la Mezquita de Sultan Al Mu´yyad o la Torre de El Cairo podrían ser la guinda a un día perfecto. La segunda opción nos mostrará una monumental torre de 187 metros de altura, con una vista única por encima de la ciudad. Sin lugar a dudas es el mejor rincón para ver una puesta de sol en la ciudad.

El cuarto día estará destinado a ver las ciudades de Dahshur, Memphis, Sakkara.

En Dahschur encontraremos una necrópolis en la que descansa una pirámide extraña, la Pirámide Roja; en Memphis disfrutaremos de unas magníficas ruinas de dinastías pasadas, como las estatuas del faraón Ramsés II y la Esfinge de Alabastro. Por último, en Sakkara visitaremos lugares como sus pirámides (la escalonada de Zoser es imprescindible) o las monumentales mastabas.

El último día estará destinado a visitar El Cairo Copto. Resquicio de los coptos del siglo IV. En la parte más antigua de la ciudad, podemos observar numerosas iglesias en las que aun se sigue el rito copto. Entre ellas destacan la Iglesia de Santa María, siglo IV; la iglesia de San Sergio, siglo V; o la iglesia monasterio de San Jorge.

En otro orden también podremos ver la sinagoga Ben-Ezra o el Museo Copto, en el que se guardan os manuscritos de Nag Hammadi.

Aunque hacer una exploración exhaustiva de la ciudad y de sus alrededores podría costarnos semanas, lo cierto es como vemos, 4 días dan para mucho

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Abu Simbel es sin duda el templo más importante de todo el recorrido por sus increíbles obras de arte antiguas, sus espectaculares instalaciones y sobre todo la importancia que su historia tiene para la civilización egipcia. Un paraíso cultural para concluir nuestro itinerario por los mejores templos sagrados.

El complejo de Abu Simbel cuenta con dos templos: uno dedicado a Ramses II y otro a Nefertari, su esposa. La entrada al templo de Ramses es la más famosa del mundo, donde se encuentran tallados varios faraones en piedra y se puede apreciar al acercarnos la increíble precisión de sus detalles y la sorprendente antigüedad de sus materiales. En lo que forma la entrada al templo de Nefertari, también encontraremos su figura tallada en piedra, casi incrustada directamente en las rocas, formando una impactante y monumental maravilla arquitectónica.

Dentro de ambos templos encontraremos las salas de ofrenda y momificación, donde se realizaban los increíbles procesos de lavado de cuerpos y el sellado de las momias. También veremos las bellas obras de arte y joyas que se dejaban en las salas para la prosperidad en el más allá. Recomendamos contratar la visita guiada en castellano que nos permitirá conocer más detalles sobre la historia de este importante faraón y su esposa. Se puede contratar un tour desde Asuán, donde en los distintos hoteles y complejos nos ofrecerán muchas veces recorridos alternativos de particulares que nos permitirán ahorrar dinero y viajar más cómodos. La visita guiada podemos contratarla en el templo, donde seguramente al llegar, nos ofrecerán distintas ofertas de recorridos guiados a menor precio.

Situado en la orilla del río Nilo, en el norte de Egipto, El Cairo es una de las grandes capitales del mundo. Conocido con el nombre de Al-Qahirah, que significa “El Triunfo” en árabe, era un bastión de muchas dinastías antiguas a través del tiempo.

La ciudad de los mil minaretes fue fundada en el siglo 10 DC gobernado por faraones, califas, romanos, turcos khedives colonizadores británicos y colonizadores franceses, por lo que la ciudad cuenta con una rica historia y un encanto aristocrático.

Con su ilustre belleza, fascinantes destinos, elegancia real y adornos modernos, es uno de los destinos turísticos más visitados de Egipto. Y entre algunos datos interesantes y divertidos sobre El Cairo tenemos :

• El Cairo tiene una superficie de 453 pies km y tiene una población de 2,5 millones.

• Fundada en el año 969, El Cairo era servir como el recinto real de los califas fatimíes.

• El Cairo se apoda “la ciudad de los mil minaretes” por su arquitectura islámica dominante.

• La Gran Pirámide, construida con cerca de 2 millones de bloques de piedra caliza, es sin igual y más antigua de todas las pirámides de Egipto.

• Se llevó alrededor de 20 años para construir la Gran Pirámide de El Cairo.

• La Ben Ezra Sinagoga de El Cairo es la sinagoga más antigua de Egipto.

• La Universidad Al-Azhar de El Cairo es la universidad más antigua del mundo, además de ser sede principal del Islam sunita.

• La mezquita del siglo 14 y Madrasa del Sultán Hassan en El Cairo es una de incomparable en el mundo entero.

• El Cairo, la capital en su historia 6000 años fue gobernado por faraones, califas, Khedives turcos, colonizadores franceses, británicos y romanos.

• El Museo Egipcio de El Cairo es incomparable con su colección de antigüedades egipcias en el mundo.

• La edad legal para beber en El Cairo es de 21 años.

• El Cairo fue golpeado por una plaga para más de cincuenta veces entre 1349 y 1517.

• Una comida egipcia se compone de Mezza, que es similar a los aperitivos. También incluye hummus, hojas de parra rellenas, ta’miyya, felafel, frijoles, y otros artículos ligeros. Postres egipcia Bassboosa, umm ali y así sucesivamente.

La mayoría de turistas que han viajado a Egipto hablan maravillas entre otras cosas de sus ciudades históricas, la visita a las pirámides o el famoso crucero por el Nilo. Esta última opción es una de esas que no debemos dejar de lado ya que se considera prácticamente imprescindible.

Hay cruceros para todos los gustos. En las agencias de viajes os mostrarán a buen seguro información sobre cruceros de los más turísticos o los que más se adaptan a vuestro presupuesto. La mayoría cuentan con alojamiento incluido, guías y transporte (suelen ser los más recomendados) y comidas. Por lo general dentro de las comidas no incluyen la bebida, que es bastante cara (sería recomendable que tuvierais en cuenta este aspecto. El precio final de un crucero se puede disparar solo por el tema de las bebidas)

Todos los barcos parten desde Luxor, y suelen hacer el recorrido hasta Asuán y vuelta de nuevo al punto de partida. Durante el recorrido, si habéis contratado el crucero por vuestra cuenta, tal vez no estén incluidas las visitas guiadas. De ahí que lo mejor sea llevarlo ya todo bien atado para poder participar en las visitas y las excursiones sin ningún problema. Puede ser que nos ahorremos unos euros, pero no la comodidad de contar con guías, transporte y seguridad.

Lo más recomendable es contratar el crucero antes del viaje ya que, además de que en Egipto puede resultar más caro, podéis encontraros con la sorpresa de que durante los días que queréis pasear por el Nilo no haya plazas disponibles. En cuanto a los días de crucero eso ya depende del tiempo que vayáis a pasar en Egipto. Un crucero de tres o cuatro días es lo más normal, para luego así tener otros tres o cuatro días para visitar El Cairo, las pirámides, etc…

Un último detalle a tener en cuenta: ¿cuál es la mejor época para hacer un crucero por el Nilo? En la medida de lo posible hay que evitar el verano, sobre todo por las altas temperaturas. Entre los meses de octubre y mayo son sin duda los mejores. También es verdad que durante esa época hay más afluencia de turistas, de ahí que os recomiende reservar cuanto antes. Así podéis estudiar con más tranquilidad precios, horarios, etc…

Un crucero por el Nilo es una de las experiencias más fascinantes que podemos vivir en Egipto. Dicen que hay más de doscientos que hacen el recorrido por las aguas de este mítico río. Tenéis mucho, mucho donde elegir.

 

Templo de Luxor: obeliscos y columnas

El Templo de Luxor (que podrás visitar gracias a la existencia de estupendos outlet de viajes que te permitirán pasar las mejores vacaciones) es un punto de encuentro de arqueólogos y turistas. Entre todas las numerosas construcciones existentes en Egipto, ésta es una de las que centran más interés. Fue construida por los faraones Amenhotep II, quien levantó el recinto interior, y Ramsés II, ocupado en darle una mejor imagen exterior. No obstante, este Templo de Luxor fue evolucionando con faraones posteriores, quienes también notaron la importancia divina en el culto a los dioses egipcios que había adquirido esta construcción.

 

El templo cuenta con una longitud de 260 metros y estaba dedicado en sus inicios al dios Amón. Es una construcción clásica, como demuestra un gran patio central, la sala hipóstila, el vestíbulo o el santuario, estancias que fueron modificados con el paso del tiempo. Pero si por algo destaca este templo es por alguna de sus zonas, majestuosas en muchos casos y con bastante historia a sus espaldas. Por ejemplo, el pilono, que representa la entrada al templo, fue construido en tiempos de Ramsés II tras la batalla mantenida contra los hititas. Muy cerca están dos obeliscos o, mejor dicho, uno, pues uno de los obeliscos, de unos 25 metros de altura y con escenas mitológicas y jeroglíficos reales, fue trasladado a la plaza de la Concordia de París.

 

Famosas son también las estatuas sedentes de Ramsés II, representando las conquistas de los pueblos egipcios durante el reinado de este faraón. Estas estatuas están construidas en granito gris y se levantan hasta los casi 16 metros. Originariamente existieron otras cuatro estatuas más, pero construidas utilizando granito rosa. Sólo se conserva una, representando a Meritamón, hija del faraón. Las columnas son una constante, como se comprueba en el patio central, donde se cuentan hasta 74 columnas, las cuales rodean un santuario dedicado a los dioses Amón, Mut y Jonsu. La decoración, como suele ser en estos casos, está relacionada con los faraones, con sus conquistas, con sus sacrificios, con sus ofrendas…

 

A medida que se adentra uno en el templo, se encuentra con otra estancia formada por otras 14 columnas, concretamente es la sala conocida como columnata procesional de Amenhotep, y antesala del patio peristilo de este mismo faraón, paso previo a otras estancias más de este templo, donde darse un baño de cultura con sus edificaciones, sus inscripciones y su forma de adorar a los dioses.

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Abnub

En países como Egipto, muchas veces es frecuente encontrarse casi por casualidad con lugares que no suelen figurar mucho en las guías de turismo, y que sin embargo resultan bastante interesantes. Este es el caso de Abnub, un núcleo urbano con algunos elementos realmente bellos y que está a tan sólo 4 kilómetros de Asiut, capital de la gobernación homónima.

Para llegar, y debido a la cercanía con esta gran ciudad, podemos volar directamente al aeropuerto de Asiut, el cual se encuentra a menos de 30 kilómetros. De esta forma, podremos contactar con alguna agencia local para que nos acerquen, o los más aventureros podrán arriesgarse y buscar un taxi a su llegada.

¿Qué encontraremos en Abnub? Un núcleo urbano de un tamaño medio en el que a pesar del tiempo, y la escasa inversión en la protección de los edificios, es posible encontrar edificios ilustres de gran relevancia.

Uno de estos edificios es el monasterio de San Víctor. En este lugar, el patriarca copto Gabriel VIII reconoció en el siglo XVI la supremacía del papado de Roma. Por tanto es un lugar bastante importante en cuanto a la historia de la iglesia ortodoxa copta.

No podemos irnos sin visitar la iglesia copta de Abi, que es la más grande de toda la ciudad y sin ningún tipo de duda la más bonita de la misma. Además, antes de marcharnos deberíamos visitar los yacimientos arqueológicos. En ellos se han descubierto numerosos objetos como herramientas de piedra del Paleolítico, tumbas de diferentes gobernantes, así como una antigua necrópolis greco-romana.

Si todo esto aun nos parece insuficiente para viajar a este lugar, deberíamos saber que Abnub se encuentra en una situación privilegiada

 

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Nuevo faraón egipcio

 

No… no es que actualmente hay un nuevo faraón en Egipto, sino más bien que se ha descubierto el nombre de un faraón del que hasta el momento no se tenía registro. Los arqueólogos entusiasmados, y los que amamos Egipto, su historia, cultura y fascinante pasado, ¡curiosos!

 

A veces los secretos más impresionantes están ante nuestros ojos. Ese es el caso del nombre de este (hasta ayer) desconocido faraón. El mismo hecho de que su nombre estuvo a los ojos de todos es lo que causa más sorpresa y da más relevancia al evento. Aparte de alimentar las ilusiones de egiptólogos profesionales y amateurs que esperan aún hacer un descubrimiento fantástico, dando luz a trozos del misterioso pasado de Egipto.

 

Los protagonistas de este descubrimientos son un grupo de arqueólogos franceses que trabajaban en la restauración de el templo de Amon Ra en el famoso templo de Luxor. Allí encontraros un registro del nombre de un faraón hasta ese momento nunca escuchado: Nekht In Ra.

 

Nekht In Ra parece haber vivido durante la dinastía 17, de la que poco se conoce, dado que este es un período oscuro de la historia egipcia. Este nuevo descubrimiento puede, quizás, empezar a echar un poco de luz sobre el asunto.

 

La dinastía 17 reinó entre 1585 y 1550 a.C. y tenia la capital en Tebas, justo al lado de Luxor. Algunos arqueólogos piensan que este no es un sorprendente descubrimiento en tanto muy poco se conoce sobre esta dinastía: sobre los faraones que se han registrado hasta el momento poco se sabe de sus reinados y los años de duración en el poder. Y no olvides que si deseas disfrutar de lo mejor de Egipto, siempre existe la posibilidad de que optes por las mejores ofertas de outlet de viajes, donde pasarás las mejores vacaciones.

La dinastía 17 y su importancia en el pasado egipcio

 

Aunque poco se conoce sobre esta dinastía, su rol en el pasado egipcio es fundamental. Los últimos faraones finalmente desplazaron a varias tribus invasoras, y el comienzo de las dinastía 18 significó lo que se conoce como el comienzo del Nuevo Reino. Esta época es de significativo florecimiento de la cultura y las artes en Egipto.

 

Hasta el momento se conocían 10 faraones pertenecientes a este período. Aún no está claro cómo Nekht In Ra encaja en el rompecabezas, pero nuevas investigaciones se llevarán pronto a cabo.

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Turismo religioso en Egipto

 

Por lo general, la gente que viaja a Egipto va buscando encontrarse con la tierra que vio nacer y crecer la gran cultura de los faraones. Desea visitar las pirámides, los hermosos valles que estas conforman, los bellísimos templos o relajarse en un crucero por el Nilo.

 

Sin embargo, a menudo nos olvidamos que Egipto fue también la tierra que vio crecer la religión cristiana y que, por tanto, cuenta en su haber con algunos de los lugares más importantes para dicha fe.

 

Uno de ellos es, sin duda alguna, el llamado Monasterio de Santa Catalina (también conocido como Monasterio de la Transfiguración). Ubicado en el célebre Monte Sinaí, en un cañón con muy mal acceso, se erige sobre la idea que establece que fue aquí donde Moisés contempló la “zarza que ardía sin consumirse” y cuyo pasaje viene narrado en la Biblia.

 

En la actualidad, tiene el honor de ser uno de los monasterios más antiguos del mundo que continúa siendo habitado. Está vinculado a la Iglesia Ortodoxa Autónoma del Monte Sinaí, la cual a su vez es dependiente de la de Jerusalén y, durante el pasado año 2002, la Unesco decidió incluirle en la lista de los lugares que conforman los Patrimonios de la Humanidad.

 

Algunas de las cosas que en su interior generan más interés turístico e histórico son, por un lado, su valiosa biblioteca que custodia la que está considerada como la segunda colección más grande en lo que a manuscritos y códices se refiere (unos 3.500 escritos en diversas lenguas), y que tan sólo es superada por la del Vaticano.

 

Además en él podemos encontrar varias obras de arte únicas, como mosaicos, pinturas encáusticas, ornamentos, relicarios, cálices o iconos rusos y griegos; entre estos últimos se localizan algunos de los más antiguos que se conocen en el mundo y que han sido fechados entre los siglos V y VI.

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Gran Pirámide de Guiza

Se conoce como Gran Pirámide de Guiza a la pirámide de Keops, situada en la célebre llanura egipcia.

 

En ella se dan una serie de récords, por así decirlo, como por ejemplo que pasa por ser la pirámide de mayor tamaño de todas las que se conocen en Egipto, además de ser la más antigua de todas las que conforman la lista de las Siete Maravillas del Mundo y, también, la única que se conserva hoy en día.

 

Su arquitecto fue Hemiunru, que la construyó por orden de Juyu (llamado Keops), faraón de la cuarta dinastía del Antiguo Egipto. Se estima, que se terminó de construir en torno al año 2570 a.d.C., siendo por tanto la primera de las tres que se erigieron en la Necrópolis de Guiza.

 

Como curiosidad, también cabe resaltar que fue considerado como el edificio más alto del mundo hasta que en el siglo XIV fue construida la Catedral de Lincoln, en Inglaterra, cuyo capital superaba la altura de la pirámide. Asimismo, fue el edifico de piedra dotado con más altura del planeta hasta bien entrado el siglo XIX, momento en el que fue superado por la aguja de la Iglesia de San Nikolai, ubicada en la ciudad alemana de Hamburgo.

 

Sir William Matthew Flinders Petrie, egiptólogo británico, fue quien llevó a cabo el estudio más detallado que se tiene de la pirámide hasta el momento, y como resultado del mismo sabemos las medidas de la Gran Pirámide, que son las siguientes:

 

Altura original = 146,61 m

Altura actual = 136,86 m

Pendiente: 51º 50B 35C

 

Por lo que respecta a a longitud de los lados de la base, sería la siguiente según Flinders Petrie

 

Lado N: 230,364 m (9069,4 pulgadas)

Lado E: 230,319 m (9067,7 pulgadas)

Lado S: 230,365 m (9069,5 pulgadas)

Lado O: 230,342 m (9068,6 pulgadas)

Media: 230,347 m (9068,8 pulgadas)

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Barco funerario en Egipto de 5.000 años

Un nuevo descubrimiento arqueológico nos sorprende hoy, y es que un grupo de arqueólogos acaban de anunciar el descubrimiento en Egipto de una barca funeraria que data nada más y nada menos de hace 5.000 años.

Este barco estaba destinado a transportar al Faraón Den al más allá y fue enterrado en el noreste de la meseta de Giza, el sitio de las archi famosas pirámides.

Den fue un gobernante de la muy poco conocida primera dinastía del Antiguo Egipto, la cual tuvo la fortuna de vivir la unificación de Egipto y su desarrollo como una gran civilización. Den, que aparece en la imagen superior golpeando a sus enemigos, fue el primero en utilizar el título de “Rey del Alto y Bajo Egipto”.

Gobernó durante 42 años y era famoso por su buena organización del estado. Su tumba en Abydos, es uno de las mejores de la época y puede ser visitada.

El equipo francés que realizó el descubrimiento esperan restaurar el barco y ponerlo en exhibición en el Museo Nacional de Antigüedades de Egipto cuando se abra el próximo año.

 

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HALLAN UNA BARCA FUNERARIA DE LA PRIMERA DINASTIA FARAÓNICA EN EGIPTO.

Un equipo de arqueólogos ha hallado en Egipto una barca funeraria de madera que data de la era del rey Den, de la I dinastía faraónica, en torno al 3.000 a.C., informó el Ministerio egipcio de Antigüedades.

En un comunicado, su titular, Mohamed Ibrahim, destacó que la barca se encuentra en buen estado y fue encontrada en la zona arqueológica de Abu Rauash, en la provincia de Guiza, al oeste de El Cairo.

Ibrahim precisó que una delegación del Instituto Científico francés de Antigüedades Orientales estaba excavando en el sitio cuando descubrió los restos de la barca, concretamente once tablas de madera, cada una de las cuales mide 6 metros de largo y 1,5 de ancho.

Estas piezas arqueológicas fueron trasladadas al centro de rehabilitación del Gran Museo egipcio, donde serán tratadas para garantizar su conservación antes de ser expuestas en la sala dedicada al río Nilo del Museo Nacional de la Civilización Egipcia.

Un responsable del Gran Museo, Husein Abdel Basir, aseguró que la embarcación hallada era de tipo funerario, puesto que se colocaba al lado de la tumba de la persona fallecida para que esta pudiera utilizarla en el otro mundo.

Este tipo de barco también se ha encontrado cerca de las tumbas de los faraones, quienes se considera que también las empleaban en su viaje a la otra vida.

El pasado febrero, comenzaron los trabajos para extraer cientos de piezas de madera de la segunda barca solar del más poderoso de los faraones egipcios, Keops (2609-2584 a.C.), perteneciente a la IV dinastía.

 

La República Árabe de Egipto encuentra su división administrativa en gobernaciones, para ser exactos en 27 gobernaciones. Estas a su vez están divididas en núcleos urbanos más pequeños.

Hagamos pues un repaso a todas estas gobernaciones y los núcleos urbanos más destacados de las mismas:

 

Gobernación de Alejandría

AlMontazh

Agamy

Al Amriya

Al Gomrok

Alejandría

Borg Al Arab

Sharak

Wassat

Gobernación de Asuán

Asuán

Abu Simbel

Darau

Edfu

Kom Ombo

Gobernación de Assiut

Asyut

Abnub

Dayroot

El Qoseyia

ElBadari

Abo Teeg

Manfaloot

Sāhīl Salim

Gobernación de Behera

Abo elMatamer

Abo Homos

Damanhoor

Etay elBarood

El Delengat

El Delengat

Edko

ElMahmoodia

ElRahmania

Hosh Eisa

Koom Hamada

Kafr el Dauwar

Rosetta

Shabrakhit

 

Gobernación de Beni Suef

al-Fašn

Beni Suef

Boosh

Beba

Ehnasia

ElWasta

Somesta

 

Gobernación de El Cairo

El Cairo

 

Gobernación de Dacalia

Ajā

Belkas

Dekernes

ElMansura

El Senbelaween

El Gamalia

ElManzala

Meet Ghamr

Mataria

Meniat el Nasr

Sherbeen

Talkha

Gobernación de Dameita

Damietta

El Zarka

Ezbet elBorg

Faraskoor

Kafr Saʿd

Gobernación de Fayúm

El Faiyum

Etsa

Ebshowai

Hawara

Sanoores

Tamia

Gobernación de Garbia

Basyoon

ElMahalla el Kubra

Kafr el Zayat

Kotoor

Samanood

Tanta

Zefta

Gobernación de Guiza

al-Hawāmidiyah

Abu Rawash

al-Wāhāt-al-Bahrīyah

El Saf

El Ayat

ElBadrashin

Gizeh

Madīnat Sittah Uktūbar

Oseem

Gobernación de Ismaila

Faʿid

Ismailia

Gobernación de Kafr el Sheij

Beyla

Desuk

El Hamool

ElBrulus

Fowa

Kafr el Sheikh

Mootbas

Qullīn

Sedi Salem

Gobernación de Luxor

Luxor

Gobernación de Matrúh

El Daba

Matruh

Sallum

Gobernación de Menia

Aledwa

Alfekryah

Almenia

BaniMazar

Deir Mowas

Mallawi

Matay

Maghagha

Samalout

Gobernación de Menufia

Ashmoon

Abo Korkas

al-Ġanāyim

BeniMazar

Birkat-as-Sabʿ

Dir Mowas

El Shoohada

ElBagoor

Maghagheh

Maţāy

Melawi

Menoof

Menia

Qowesna

Shebin-El-Kom

Samaloot

Sers elMayan

Tala

Gobernación de Nuevo Valle

El Harga

Abydos

Gobernación de Sinaí del Norte

El Arish

Rafah

Gobernación de Puerto Said

Puerto Said

Gobernación de Caliubio

Gobernación de Caliubia

Shubra-El-Khema

Benha

Qalyūb

Tookh

El Khanka

Shebin el Kanater

El Kanater el Khira

Gobernación de Qena

Qena

Edfo

Armant

Esna

Koos

Deshna

Dendera

Farshoot

Nag Hammadi

Gobernación del Mar Rojo

Hurghada

Safaga

Ras Gharib

El Qusir

Gobernación de Sarqia

El Zagazig

Belbees

Abo Kabir

Meniat el Kamh

Fakoos

El Korin

El Asher men Ramadan

Diyarb Najm

El Tal el Kebeer

Mashtool el Sook

Hihyā

El Qiniat

AbūHammād

Kafr Sakr

El Ebrahemia

El Hessenia

Gobernación de Sohag

Sohag

Gerga

Akhmim

Tahta

Tema

ElMansha

ElBalyana

Gohayna

ElMaragheh

Dar-as-Salām

Gobernación de Sinaí del sur

El Tur

Taba

Gobernación de Suez

Suez

 

 

Viajar a Egipto

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Crucero por el Nilo

 

El Templo de Luxor es uno de esos lugares que merece la pena ver en persona al menos una vez en la vida ya que tiene muchísima magia, además de que espectacular. Un monumento que es objetivo, principalmente, de arqueólogos y amantes de la arqueología. Está en Egipto y fue construido por los faraones Amenhotep II y Ramsés II, siendo el primero de ellos el que levantó su interior y el segundo el que le dio la imagen exterior. Posteriormente fue completado por varios faraones, pero lo más importante lo hicieron los dos primeros.

Este templo tiene 260 metros de longitud y es una construcción clásica que tiene un patio central enorme, un vestíbulo, un santuario o una sala hipóstila, entre otras. Por lo que más llama la atención el Templo de Luxor es por la majestuosidad de algunas de sus zonas, que tienen además mucha historia acumulada a lo largo de los siglos. El Pilono representa la entrada al templo y se construyó durante la batalla contra los hititas, y hay también un obelisco espectacular. Antiguamente había dos obeliscos, pero uno se trasladó a la plaza de la Concordia de París.Otro de sus atractivos son las estatuas de Ramsés II, las cuales representan las conquistas que se realizaron durante los años en los que reinó ese faraón. Miden casi 16 metros y son de granito gris, aunque antiguamente las hubo también en granito rosa pero de esas solo queda una, la que representaba a la hija del faraón.

Como en casi todos los templos de la época, las columnas son muy importantes, y en el Templo de Luxor hay 74 en el patio central, las cuales rodean un santuario que está dedicado a los dioses Mut, Amón y Jonsu. Como no podía ser de otra manera, la decoración del templo está centrada en el mundo faraónico, en sus conquistas, ofrendas, sacrificios y todo lo que tenga que ver con los faraones que pasaron por Egipto.

 

Si el río Nilo pudiera hablar, ¿qué diría? Después de ver la caída de diferentes civilizaciones y las leyendas que lo rodean, seguro que tendría mucho que contar. Un viaje para descubrir el Nilo es una experiencia única. Las agencias de viajes nos recomiendan conocer el Nilo mediante un crucero por el río. Tu principal compañero de viaje debe ser tu cámara de fotos.

Los cruceros por el Nilo te permiten visitar una gran variedad de lugares y escenas a lo largo de las orillas. Se pueden encontrar los últimos templos antiguos y puertos bulliciosos, arrozales y palmeras datileras y personas testigos del paso de la vida en una región tan espectacular. Las vistas desde su crucero serán tan emocionante como históricas. Las barcas, a menudo llamados hoteles flotantes, ofrecen el mejor entretenimiento a bordo, con la realización de espectáculos propios.

A menudo, los huéspedes están invitados a ponerse la ropa tradicional para participar en las festividades. Otras visitas por el Nilo se pueden realizar en veleros tradicionales de Egipto, o incluso barcos de vapor antiguos como el Sudán SS, donde la película de la novela de Agatha Christie “Muerte en el Nilo” fue filmada. El tramo más interesante del río se encuentra en el Alto Egipto entre Luxor y Aswan.

Esta parte cuenta con una de las mayores concentraciones de antiguos templos y palacios del mundo. Un crucero río arriba desvela un paisaje de capas: barro y cañas, palmas datileras que se aferran a los bancos, búfalos resoplando en las aguas, los niños que jugaban al fútbol a lo largo de la costa, los agricultores que llevan mulas de carga, campos, etc.

Viajar al Cairo

 

 

El día de hoy conoceremos a algunos de los monumentos más representativos del antiguo Egipto. No cabe duda que debemos empezar mencionando a los símbolos de Egipto. Nos referimos a las Pirámides de Giza, una necrópolis a donde encontramos tres pirámides, Keops, Kefrén y Micerino. Las Pirámides de Giza se ubican en la meseta de Guiza, a unos veinte kilómetros de la ciudad de El Cairo. Vale la pena señalar que la más famosa de estas pirámides es la Gran pirámide de Guiza o Keops, la más antigua y mayor de las tres, y que es considerada como una de las Siete maravillas del mundo.

Otro monumento importante es Karnak llamada en el Antiguo Egipto como Ipet sut, “el lugar más venerado”. Se trata de un complejo de templos, considerado como el más importante del Antiguo Egipto. Vale la pena señalar que desde el año 1979, Karnak es considerado como Patrimonio de la Humanidad por la Unesco. El complejo estaba conformado por el recinto de Amón-Ra, el recinto de Montu, el recinto de Mut, el templo de Jonsu, el templo de Opet, el templo de Ptah.

Por su parte Abu Simbel es un emplazamiento de interés arqueológico que se compone de templos. Abu Simbel se posa al sur de Egipto, específicamente en Nubia. Es importante señalar que los templos de Abu Simbel forman parte del Museo al Aire Libre de Nubia y Asuán, y que desde el año 1979 forma parte de los Patrimonios de la Humanidad de la UNESCO. Cuenta la historia que los templos fueron edificados en el siglo XIII a. C., durante el reinado del faraón Ramsés II.

 

Visado para viajar a Egipto

Para viajar a Egipto necesitamos solicitar un visado que es un permiso de estadía para ciudadanos de todas las nacionalidades. La visa de turista tiene una vigencia de 90 días.

Para solicitar la visa de Egipto hace falta contar con ciertos requisitos como que nuestro pasaporte tenga una vigencia mínima de 6 meses. Además es de suma importancia presentar un certificado internacional de vacuna contra la fiebre amarilla. Asimismo debemos rellenar debidamente el formulario de la visa y pagar las tasas de la solicitud del visado. El viajero también debe presentar una foto reciente en tamaño pasaporte a color. Normalmente se pide la presentación de la última boleta de pago y constancia laboral. Asimismo es importante demostrar que contamos con medios económicos para viajar. Demostrarlo es fácil, solamente hace falta presentar un estado de cuenta del banco.

Es importante señalar que existen algunos países que no necesitan contar con un visado para permanecer en Egipto por un promedio de 3 meses. Entre ellos encontramos a Arabia Saudita, Jordania, Omán, Emiratos Árabes Unidos, Kuwait, Qatar, Hong Kong y Yemen.

A algunas naciones también se les permite ingresar a Egipto sin visado pero sólo por un período de 30 días. Entre ellos encontramos a Albania, Alemania, Andorra, Anguilla, Antigua y Barbuda, Francia, Guinea Francesa, Polinesia Francesa, Georgia, Gibraltar, Niue, Islas Norfolg, Noruega, Nueva Caledonia, Argentina, Aruba, Australia, Granada, Grecia, Guadalupe, Papúa Nueva Guinea, Nueva Zelanda, Palau, Panamá, Austria, Bahamas, Barbados, Guatemala, Guyana, Haití, Paraguay, Perú, Polonia, Bélgica, Belice, Benin, Holanda, Honduras, Hungría, Portugal, Reino Unido, República Checa, Bermudas, Bután, Irlanda, Guam, República Dominicana, Islas Reunión, Bolivia, Brasil, Islandia, Islas Cook, Rumania, Rusia, Islas Vírgenes Británicas, Brunei, Islas Islas Marshall, Ruanda, Saint Kitts and Nevis, Bulgaria, Camboya, Canadá, Islas Salomón, Islas Turcas y Caicos, Samoa Americana, Samoa Occidental, Islas Caimán, Italia, Jamaica, San Marino, San Vicente y las Granadinas, Chile, Japón, Santa Lucía, Kiribati, Chipre, entre otros.

 

 

Egipto es uno de los lugares más atrapantes que podemos conocer y un destino perfecto para los amantes de la cultura, la historia y la arqueología. Es que vamos, todo esto se respira en el mismo aire de Egipto y quien crea que viajar a un lugar como el desierto no es divertido, está muy pero muy equivocado. Allí, entre otras cosas, se encuentran por ejemplo, las famosísimas Pirámides de Giza, que son consideradas la atracción turística más importante del mundo. Pero otra de las cosas que de seguro te atraparán, son las tradiciones y costumbres de Egipto. ¡Vamos a conocerlas!

Conociendo la vida egipcia

Como siempre te recomendamos, no hay nada como vivir la experiencia de conocer nuevas realidades, nuevas formas de vivir la vida, bien distintas a la propia. Despejar la mente de lo que son nuestras realidades y ponerlas en comparación a las de nuevos lugares, nos puede resultar de gran ayuda y puede hacernos notar muchas cosas que desde el nuestro no somos capaces de apreciar. Otras veces simplemente nos maravillamos con esa magia que tiene conocer un lugar diferente, especialmente si se trata de la rica cultura e historia egipcia.

En la actualidad aún muchas de las tradiciones y costumbres de Egipto se mezclan con aquellas que permanecen desde la época de la antigua gran civilización. Esta combinación cultural hacen del país un lugar por muy interesante que vale la pena conocer. Una de los rasgos que todo turista debe saber si decide viajar a Egipto, es que allí se encontrará con personas amables y hospitalarias. Los egipcios tienen fama de ser muy buenos anfitriones y de siempre recibir a los turistas con una gran sonrisa. Quizás este sea uno de los secretos por los que su país es uno de los más visitados del mundo.

La importancia de la religión

La religión es un asunto muy importante en la cultura egipcia, pues se evidencia en las prácticas cotidianas de cada familia. La gran mayoría de la población profesa la religión musulmana, aunque también hay un considerable número de cristianos. En el caso de los musulmanes, existe la tradición de no beber alcohol ni comer cerdo y es muy raro que uno se encuentre con este animal en el menú de la gran mayoría de restaurantes.

Como en toda comunidad musulmana, este país realmente se transforma durante el llamado “mes de Ramadán”. A lo largo de esos 30 días, la mayoría de los egipcios cumple con el ritual del ayuno y se realizan numerosas donaciones de caridad, que en ese momento del año es cuando adquiere sus tasas más altas.

El matrimonio

El matrimonio es algo bastante peculiar en relación con lo que estamos acostumbrados y un dato curioso es que este país fue uno de los primeros del mundo en legalizarlo. Si bien la antigua tradición de las bodas arregladas, en la que la familia propone la novia al novio, aún es llevada a cabo en nuestros días, esta costumbre está empezando a cambiar.

Gastronomia egipcia

Muchos de los platos tradicionales de Egipto contienen una variedad de alimentos que estaban presentes ya en la antigüedad, lo que habla mucho del valor que las tradiciones tienen para el pueblo egipcio. El uso de toda clase de especias y condimentos, guisantes, habas, pepinos, dátiles, higos y uvas siempre esta presente en los platillos más populares, así como el pescado y la carne avícola. El llamado Fasieekh, que consta de pescado seco en sal, desde el Antiguo Egipto hasta hoy continúa siendo una fuerte tradición gastronómica.

 

Oum Kalthoum

Una de las voces árabes mayúsculas del siglo XX.

Cantante egipcia, diva y auténtico fenómeno social.

Su vida profesional no fue un camino de rosas. De origen humilde, egipcia por los cuatro costados, virtuosa. Su padre la introdujo en sus primeras actuaciones disfrazada de niño, momento desde el cual comenzaría una carrera imparable.

Durante muchísimos años, su voz fue la compañía de muchos árabes en la gran ilusión del renacimiento del mundo árabe tras las etapas coloniales: la revolución egipcia, la unidad árabe en general, los cambios sociales o la lucha contra Israel.

Su desaparición, marcó el fin de una época. Fue enterrada con honores de Jefe de Estado.

 

 

Sokar era el dios de la oscuridad para los antiguos egipcios. Era el encargado directo de la Duat, o mundo inferior, así como de la decadencia en la tierra.

A pesar de ello, anteriormente se le habría venerado como el dios de la tierra y de la fertilidad, pero posteriormente sería el encargado de guardar las puertas de acceso del Duat. Es más, sería el encargado de conducir al muerto en la barca henu en su viaje final. Habitaría una caverna secreta a la que llamaban “Imhet” o “la puerta de caminos”. Hogar que se ubicaba en lo más profundo del Mundo Subterráneo.

Esa cueva en la que vivía el dios tenía arenas, por este motivo, cuando la barca solar se desplazaba por ellas debía transformarse en serpiente, por este motivo Sokar lleva el epíteto de “Aquel que está sobre su arena”.

Era adorado en la necrópolis de Sakkara, cerca de Menfis, a pesar de que su origen era anterior a la creación de la ciudad.

En cuanto a su representación, existían varias formas. Por un lado podíamos encontrarlo como hombre momificado con cabeza de halcón, portando a su vez una corona, cetro uas y anj. Algunas veces se le representaba montado en un trono y en otras aparecía con cabeza humana.

Su principal fiesta se celebraba cada seis años, en el vigésimo sexto día del mes joiak. Durante la fecha, se arrastraba una piedra por los campos, mientras que los fieles la seguían con coronas de cebollas alrededor del cuello.

Cuando Ptah se convirtió en el patrón de la ciudad de Menfis, los dos dioses se fundieron, uniéndose en una sola deidad Ptah-Sokar. No obstante, a partir del Tercer Periodo Intermedio, sería asociado también a Osiris, por tanto se formó la divinidad Ptah-Sokar-Osiris, un dios que tenía funciones de creación, metamorfosis así como renacimiento.

 

Los amantes del buceo sabrán que en Egipto tienen un sinfín de oportunidades, tanto de conocer fantásticos seres, originarios del Mar Rojo, como algún que otro pecio interesante. Es el caso del SS Thistlegorm, un pecio situado al Noreste de Shag Rock, a una profundidad entre 10 y 32 metros.

Dicen de este lugar que es uno de los pecios más visitados del mundo. El encanto esta vez no reside únicamente en los peces raros de la zona (que los hay); y es que bucear entre motos, botas de goma, alas de avión, armamento, camiones o incluso locomotoras tiene su aquel.

Todo ello se debe a que, un gran carguero de la armada británica, fue bombardeado durante la II Guerra Mundial a pocas millas del Canal de Suez. Este carguero transportaba nada más y nada menos que 4.000 toneladas de equipamiento bélico para abastecer al ejército, cargamento que quedó hundido junto al gran buque.

Sucedió en octubre de 1941, cuando este carguero se dirigía por el Canal de Suez, y desgraciadamente se encontró con dos bombardeos alemanes que iban tras la pista del Queen Mary para hundirlo. Todo pasó muy rápido, dos bombas impactaron por el puente e hicieron estallar la munición del carguero, provocando que éste se hundiera de forma rápida y arrastrando con él y su cargamento a por lo menos 9 de los 50 tripulantes.

Este pecio sería descubierto 14 años después, en 1955, por el famosos Jacques Ives Cousteau, el cual encontró la campana con la inscripción de SS Thistlegorm Glasgow. Sin embargo, Cousteau no revelaría su posición, que fue descubierta por casualidad en los años noventa por un grupo de buceadores.

Entre la fauna que podemos ver resguardada en el pecio encontramos morenas gigantes, peces murciélago, gambas boxeadoras o peces payaso.

Un lugar que realmente merece ser visitado si nos gustan los tesoros de las profundidades y estamos cerca del punto de inmersión.

 

Alejandría: faro de cultura del mundo en Egipto

La hermosa ciudad portuaria de Alejandría (antes llamada Rhakotis), ubicada en Egipto, al norte de África, fue tenida en la antigüedad como un verdadero faro de la cultura del Mar Mediterráneo. En ella se alzaba, desde el siglo III a. C la famosa biblioteca que contenía casi un millón de manuscritos de todo el mundo conocido por aquel entonces y eruditos y doctores acudían a ella en busca de más sabiduría.

Renacer de las cenizas

Al parecer fue destruida por los romanos en el año 48 a.C, aunque muchos historiadores coinciden en que para el momento en el que incendiaron la ciudad aquella ya no existía. Su sucesora, el Serapeo, de mucho menor tamaño y valía, también sucumbió ante el poder del emperador Teodosio el Grande en el año 391 ya de nuestra era.

Desde el año 2002, y con el apoyo de la UNESCO, hay en Alejandría una moderna y bellísima biblioteca que rememora a la original; también su importante faro, catalogado como una de las siete maravillas del mundo antiguo y destruido por un terremoto en el siglo XIV, ha sido reemplazado por uno más actual.

La grande y bellísima Alejandría es la segunda ciudad en importancia de Egipto, posee treinta y dos kilómetros de costas sobre el Mediterráneo, siendo su puerto el más grande del país puesto que maneja el ochenta por ciento de las importaciones y exportaciones, una de sus principales fuentes de recursos junto con el turismo.

Una moderna ciudad con mucha historia

Para haber pasado por incendios, terremotos, asedios y guerras son aún muchos los recuerdos del pasado que nos ofrece para conocer, en ella está la bella esfinge de granito rosa acompañada por un pilar de treinta metros de alto que datan de la época ptolemaica.

Las Catacumbas de Kom el Shoqafa, que fueran una de las siete maravillas de la Edad Media; un anfiteatro romano, casi intacto; el Templo de Taposiris Magna, dedicado a Osiris; y el barrio de Rhakotis, origen egipcio primigenio de la ciudad, antes de que llegara Alejandro el Grande en el 331 a.C a rebautizarla y transformarla en griega.

En la actualidad tranquilas y acogedoras playas de doradas arenas reciben a los visitantes, como la de Marina y la de Stanley, hay espaciosas plazas como la llamada De los Cónsules, palacios como el Presidencial, el Montaza y el Ras al-Tiin, amplios jardines y parques como los de Shallalat Gardens, Montaza Royal Gardens y el Antoniadis Park; grandes hoteles, el Zoológico, el Acuario, museos, la ópera, majestuosas mezquitas como la de El-Mursi Abul Abbas y la de Ali ibn Abi Talib; espléndidas iglesias católicas como la de Santa Catalina y ortodoxas griegas como la de La Anunciación y la de San Jorge.

Alejandría, aún sin su antiguo faro ni su antigua biblioteca, sigue alumbrando el camino de la cultura, ubicada en un punto crucial del bello mar que une tres continentes que trajeron a ella lo mejor de cada uno.

 

 

Un viaje a Egipto puede convertirse en una de las mejores experiencias de tu vida. Es uno de los destinos turísticos más importantes del mundo, y una de las principales razones son los impresionantes monumentos y la historia que les acompaña. Si aún no tienes pensado un destino para tu próxima escapada, no te arrepentirás de elegir Egipto. Pero para que no tengas ningún problema durante tu viaje, a continuación encontrarás información sobre los viajes a este país.

Son millones los turistas que ya han viajado hasta Egipto para descubrir las maravillas que esconden estas tierras. Si tú también quieres visitar uno de los lugares más antiguos de la tierra, antes debes conocer ciertas cosas que pueden ayudarte a tomar una decisión final. Como por ejemplo si se trata de un destino seguro en el momento exacto que vas a viajar, si es muy caro viajar a Egipto y puedes permitírtelo, o cualquier otro problema que puedas tener relacionado con el idioma, el transporte, etc.

Además de esto, otra de las claves para viajar a Egipto es preparar bien el viaje. A la hora de hacerlo hay dos opciones. O bien hacer un viaje organizado por alguna agencia, o bien viajar por libre. Veamos algunas de las ventajas e inconvenientes de cada una de estas opciones.

El inconveniente del programa

Prácticamente todas las agencias ofrecen paquetes turísticos para viajar a Egipto. Están bastante bien, ya que suelen ser paquetes de “todo incluido” con los que no tendrás que preocuparte por nada. Además te preparan el recorrido que deberás seguir cada uno de los días de tu viaje.

El problema de esto, es que al estar fijado el programa, estás también limitado a lo que se marque en él. Es decir, los horarios deberán seguirse y habrá un tiempo determinado para realizar cada una de las actividades propuestas. Y si algo te ha interesado más, no podrás quedarte. O si algo no te gusta, no podrás marcharte.

Has de saber que si quieres viajar por tu cuenta a Egipto también puedes hacerlo y no hay ningún problema en ello. Hoy en día es posible, aunque es cierto que tendrás que organizarlo tu todo. Por lo que es una opción mucho menos cómoda, pero puede salirte más barato que si lo contratas con agencia.

La ventaja del dinero

Además de tener más libertad si viajas por libre, otra de las ventajas de hacerlo de esta forma es el dinero. Es mucho más económico preparar tú mismo el viaje, ya que si lo contratas con alguna empresa o agencia, ellos siempre se llevarán una comisión por haberlo preparado.

Eso sí, deberás saber moverte bien y buscar tú mismo las mejores ofertas. Al contratar un paquete, todos los desplazamientos suelen estar incluidos, pero si lo haces por tu cuenta tendrás que cuidar hasta el más mínimo detalle si quieres ahorrar dinero. Y hay que ser especialmente precavido con el tema del regateo. Es típico recurrir a él en Egipto, pero has de estar atento de que no te estafen y salgas perdiendo tú.

¿Es seguro viajar por tu cuenta?

Otro de los inconvenientes que algunos turistas ven a la hora de viajar por tu cuenta, es el tema de la seguridad. Sin embargo, no tiene por qué ser inseguro siempre y cuando no te desvíes de las rutas turísticas habituales. Ten en cuenta que el turismo es una de las principales fuentes de ingreso del país, por lo que todo lo relacionado con el turismo está perfectamente organizado.

Más consejos

Y para terminar con las cosas que debes saber sobre Egipto, una buena opción puede ser alquilar un coche para moverte con mayor facilidad. El idioma no tiene por qué suponer un problema, ya que siempre hay guías que trabajan en distintos idiomas. Y es más recomendable viajar en los primeros meses del año, ya que el clima es más favorable.

 

EL-MAHALLA EL KUBRA

El-Mahalla El Kubra es la ciudad con mayor población de toda la gobernación de Gharbia. Está situada a tan sólo 60 kilómetros de El Cairo, por tanto, es un punto interesante para realizar alguna que otra excursión en nuestra estancia en esta gran ciudad egipcia.

El-Mahalla El Kubra es muy conocida en el país por su gran industria textil. En ella encontraríamos la gran fábrica de Misr Spinning &Weaving Company, que da trabajo aproximadamente a unos 27.000 empleados.

No obstante, cabe destacar que este lugar cuenta además con otra serie de encantos; y es que en El-Mahalla El Kubra, podemos ver una enorme cantidad de templo, repartidos entre mezquitas, iglesias cristianas y sinagogas.

Entre las mezquitas podemos destacar la Mezquita Omari, o la Mezquita Mutawalli. Esta segunda es una de las más antiguas de toda la ciudad, además de ser considerada como la más tradicional de todas.

El número es realmente elevado, contando con otros lugares como la Mezquita Abed Rabbo Sharnoubi, la Mezquita Mohammed Mahgoub, la del Prince mezquita Bali, la Abu Fadl o la Abu Hassan Abbas.

Aunque el número de estos templos musulmanes es realmente extenso, también tendremos oportunidad de contar con templos cristianos. En este punto hay que destacar la Catedral de San Jorge, en la zona Sndfa, que es la iglesia más antigua de toda la ciudad.

En otro orden también es necesario visitar otros templos cristianos como la Iglesia de San Antonio y Georgios Mártir, Iglesia de San Demiana o la iglesia del Arcángel Miguel.

En cuanto a los templos judíos, en Mahalla también hay representación de los mismos. Por un lado tenemos la Sinagoga, que sería construida antes de la llegada del Islam. Por otro, contaríamos con las tumbas judías en la primera calle de la República, que poco a poco se iría convirtiendo en un cementerio católico.

Entre las diferentes obras civiles, disfrutaremos de la Torre del Reloj. Rodeada de chimeneas industriales, este elemento, construido por los ingleses, cuenta con una altura de más de 100 metros. En las inmediaciones, disfrutaremos también de unos preciosos jardines, ideales para pasear.

Además también encontramos el el famoso estadio e Mahalla, la biblioteca o el edificio del hospital antiguo de Mahalla.

Estas son algunas de las muestras de que El-Mahalla El Kubra cuenta con motivos suficientes para ser señalado en nuestro mapa de ruta.

 

 

Lo más característico de esta gastronomía es que es muy variada, y aunque mezcle sabores de muchas cocinas, esa mezcla es siempre agradable, con lo que se consiguen platos exquisitos. Entre los productos más utilizados destaca el aish, que es un pan hecho con una masa de diferentes harinas. También se ven en muchos platos las fuul, unas judías gordas de color marrón que se aderezan con limón.

Platos típicos de Egipto

– Mezze: es un entrante que se come en frío y tiene origen oriental. Se sirve en vasijas pequeñas y son parecidos a los canapés de aquí.

– Mashi: es un plato elaborado con arroz y carne y que se acompaña con tomate, berenjenas, pimientos verdes y hojas de parra.

– Tabbouleh: ensalada de perejil y sémola de trigo que tiene un sabor ligeramente ácido muy característico.

– Hummus: este plato está hecho con garbanzos en puré y pasta de sésamo.

– Koshari: son varias capas superpuestas de arroz, macarrones y lentejas con salsa de tomate.

Postres típicos de Egipto

Entre los postres más famosos están los que se tienen a los frutos secos como protagonistas. Destacan el om ali (pan con nueces, coco y pasas) y la baklava (una masa rellena de nueces con aguamiel).

Bebidas típicas de Egipto

Entre las bebidas más típicas esetán el ersoos (licor con sabor y olor fuertes), el zahib (similar al orujo) o el yasoon (similar al anís).

 

Aunque el complejo astronómico megalítico más conocido hasta nuestros días es el de Stonehenge en Gran Bretaña, lo cierto es que al sur de Egipto encontramos el monumento de alineación astronómica más antiguo conocido por el hombre.

Nos situamos en Nabta Playa, una gran cuenca situada en el desierto de Nubia, al sur del país y a más de ochocientos kilómetros de El Cairo. Justo aquí fue donde se encontraría este complejo megalítico, cuya antigüedad podría ser de unos 11.000 años, 1.000 más que el de Stonehenge Gran Bretaña.

Los historiadores aseguran que los primeros seres humanos que llegaron hasta estas tierras podrían haberlo hecho hace unos 5.000 años, según los restos arqueológicos. No obstante, si hacemos cálculos, esta construcción tendría unos 6.000 años más.

El asentamiento de Playa Nabta habría sido creado a causa de un brutal cambio climático en la zona, posiblemente hace unos 12.000 años. En ese tiempo, los vientos cambiarían de rumbo y las lluvias llegaron hasta esta zona. Con ellas, evidentemente, llegarían también los seres humanos.

Así, en este punto del desierto de Nubia, se encontrarían grandes ejemplos de cerámica antigua y otras evidencias estructurales. Quizá fuera abandonada por las fuertes sequías que vendrían con posterioridad.

Justo allí también encontramos esta construcción, unas 5 alineaciones megalíticas que forman un grupo de piedras. Algunos de los megalitos centrales cuentan con hasta 6 metros de altura, y serían colocados en forma inclinada. Parecen estar situados de forma que dejan un mirador para observar la salida del sol. Además, mediante el cruce de losas podrían determinar el comienzo del solsticio de verano, y por tanto, establecer un calendario para poder prever la llegada de las lluvias.

Seguramente, este complejo astronómico poco tiene que ver con la época del Antiguo Egipto. No obstante, hay quien defiende que pudo haber sido el origen de una civilización con avanzados conocimientos sobre las estrellas, grupos que posteriormente podrían haber derivado en alguno de los pueblos de la época Pre-Dinástica.

 

 

Elefantina

Los lugares más famosos de Egipto. No es para menos, pues es un lugar lleno de magia y de historia. Un espacio antiguo, en el que se han vivido historias de lo más diversas e interesantes que pasaron a la posteridad. Ir a un lugar como este hará que soñemos con grandes aventuras, y recorrermos los distintos lugares de esta isla llena de historia con gran placer.

Viajar a Egipto es, para muchos, el sueño de su vida. Al ser uno de los lugares que más historia nos dejó, y a pesar de estar tan cerca de Europa, lo cierto es que hay ocasiones en las que nos parece inalcanzable. También consideramos a este lugar un sitio lleno de experiencias, y diversos sucesos de todo tipo. Puede que sea por las historias de los faraones, la riqueza cultural de los dioses, o el legado que tenemos hoy en día del mundo egipcio, pero viajar hasta este país puede resultar algo enriquecedor para nuestras vidas.

Cómo llegar a Elefantina

Una de las principales características territoriales de Elefantina es que es una isla. Pero no una isla cualquiera, sino una isla en medio del río Nilo. Esto hace que para llegar a este lugar sea necesario hacer parte del trayecto en barco, disfrutando de las aguas de este magnífico río.

Para llegar hasta Elefantina, te será fácil encontrar cualquier agencia que se dedique a hacer este trayecto, desde casi cualquier ciudad a las orillas del Nilo. Aunque no hace falta reservarlo con anterioridad, es recomendable, ya que en estos casos lo mejor es tener todo atado para no sufrir sorpresas desagradables de última hora.

Monumentos y restos arqueológicos

La isla de Elefantina tiene varios tesoros que son dignos de ver. Pero para ello, debes prepararte, puesto que puede llegar a ser una excursión de lo más difícil y de la que acabarás totalmente exhausto.

La mayor atracción de esta isla consiste sobre todo en los tesoros arqueológicos, entre los que destacan los templos y los nilómetros. Pero vayamos paso por paso. En primer lugar, podemos ver numerosos restos de los templos que existieron hace milenios. La mayoría están ubicadas en la parte sur de la ínsula, por lo que lo mejor es empezar por ahí. De esta forma, podemos encontrarnos con el templo de Khnum, considerado el centro de la religión de esta isla. Merece la pena prestar atención, sobre todo, a lo bien que se ha conservado el portón, que es el único componente que aún queda en pie. Podemos aprovechar la visita para pasarnos también por el templo de Kalabsha, ya que está muy cerca de aquí, y en cuyos murales está representado el César Augusto.

Si viajamos más al norte en esta isla, podemos visitar el Santuario de Hehayib, y también hacer una visita al Templo de Satis, cuyos restos tienen una gran relevancia en el mundo arqueológico. Además, fue reconstruido hace poco, por lo que nos encontraremos con una visita que podemos aprovechar al máximo.

En cuanto a los nilómetros, tenemos que definir primer lo que son, aunque podemos intuirlo por su nombre. Realmente los nilómetros son un instrumento que inventaron los egipcios y que les fue muy útil, pues medía las crecidas del río Nilo. Esto era muy útil para calcular las cosechas de los años siguientes, y además daban señales de la importancia que era este río para la vida diaria, puesto que vivir a las orillas del Nilo era algo considerado como un lujo, y podía suponer una diferencia entre la vida y la muerte. El más famoso es el nilómetro de Sati, al lado del templo que hemos mencionado anteriormente, así que si vas de visita por ahí, no está de más que lo visites.

 

Esna. Esta histórica ciudad se encuentra tan sólo a 55 kilómetros, en la ribera del Nilo, por lo que no nos costará demasiado tiempo llegar a ella.

Era la antigua Iunyt, capital del nomo III del Alto Egipto, y cuenta con algunos lugares muy interesantes para visitar.

Evidentemente, el más destacado de ellos es el Templo de Jnum, un hermoso santuario construido durante los reinados de Thutmose III y Amenhotep II, en la dinastía XVIII y que posteriormente sería el lugar en el que se construyó el templo dedicado a la triada de Esna: Jnum, Anuket y Seshat.

Lo único que se conserva es su sala hipóstila, un enorme recinto creado sobre veinticuatro columnas de más de trece metros de altura, llenas de bellos capiteles y bajorrelieves.

Aunque el templo acapara todas las miradas, también es interesante la esclusa del río Nilo, situada junto a la ciudad.

Una esclusa es una especie de puerta de entrada y salida, que se construye en un canal de navegación para que los barcos pasen de un tramo a otro de diferente nivel. Así, se llena de agua o vacía el espacio comprendido entre las puertas.

La de Esna es una de las esclusas más famosas, cubriendo un desnivel de unos 10 metros. Por ella pasarán durante el día varios barcos repletos de turistas. Barcos que se colocan uno tras otro para ir pasando por turnos.

Es bastante interesante ver este lugar pues alrededor de los barcos se agolpan botes con comerciantes que intentan vender, en un verdadero mercado improvisado, mercancía a los turistas de los barcos.

Además de estos dos lugares también es interesante visitar la necrópolis del Imperio Medio o el viejo molino de Esna. El segundo se encuentra en el zoco. Su construcción se remontaría al siglo IX y mide casi 2 metros de largo. Cuenta con dos grandes bloques de granito de piedra en el que se introducían las semillas. Después, en el proceso original, un camello tiraba las piedras hacia la derecha varias veces sacando de estas el aceite.

Aquellos que quieran realizar compras pueden ir al pequeño pero animado bazar que hay en el centro de la ciudad. Un pintoresco lugar en el que entre otras cosas, podremos encontrar lujosas telas.

 

 

El día de hoy vamos a conocer a los top 4 destinos de Egipto. Empecemos mencionando a El Cairo, la capital de la nación, y considerada como la ciudad más poblada de África. El Cairo, conocida como la “Madre de todas las Ciudades” o la “Ciudad de los Mil Minaretes”, es una ciudad a donde tenemos variedad de destinos a visitar como el Museo Egipcio de El Cairo, la Torre del Cairo, la Pirámide escalonada de Zoser, la Mezquita de al Azhar, la Ciudadela de Saladino, entre otros. También recomendamos dar un paseo el faluca por el Nilo. Vale la pena señalar que El Cairo fue fundada en el año 116 a. C.

Es hora de visitar Luxor, una población edificada sobre las ruinas de la ciudad de Tebas, la que fue capital del Imperio Nuevo del Antiguo Egipto. Una actividad interesante a realizar en Luxor es viajar por globo aeroestático para avistar el panorama desde lo alto. Además podemos realizar paseos por el Río Nilo, sin embargo lo que más llama de Luxor es que se puede practicar turismo arqueológico visitando antiguos lugares históricos como el Templo de Luxor, el Templo de Karnak, el Valle de los Reyes, el Valle de las Reinas y Los Colosos de Memnón.

Ahora vayamos a visitar Abu Simbel, un emplazamiento de interés arqueológico que se compone de templos egipcios ubicado en Nubia, al sur de la nación. Aquí tenemos la posibilidad de visitar el lago Nasser, y el Museo al Aire Libre de Nubia y Asuán, a donde se ubican los famosos templos de Abu Simbel.

Está demás decir que uno de los más importantes destinos egipcios es Giza, a donde se posan las famosas pirámides de Egipto.

 

El oro de los faraones

Brillante e inalterable, el oro fue el metal más valorado por los egipcios, que lo utilizaron profusamente en el ajuar y la decoración de las tumbas reales.

En 1901, el gran arqueólogo británico Flinders Petrie descubrió en Abydos, en la tumba del rey Djer, de la dinastía I (hacia 3.000 a.C.), un brazo momificado que alguien había arrojado en un rincón. El miembro, probablemente de una mujer, estaba envuelto en vendas de lino; cuando Petrie las retiró aparecieron ante su vista cuatro espléndidos brazaletes compuestos de oro, turquesa, lapislázuli y amatista. Las cuatro pulseras, conservadas en el museo de El Cairo con todo su brillo original, son uno de los testimonios más antiguos de la presencia de joyas de oro en el antiguo Egipto. Ciertamente, en varias tumbas predinásticas se han encontrado pequeñas muestras de oro, pero fue en época tinita (el período en el que la capital de Egipto estuvo en Tinis, en el Alto Egipto, hasta la dinastía II) cuando los orfebres egipcios alcanzaron una gran pericia. Este alto nivel se mantuvo en los períodos siguientes, como prueban los hallazgos en la pirámide del faraón Sekhemkhet, de la dinastía III –en particular un recipiente de oro en forma de concha marina y un brazalete compuesto de pequeñas esferas doradas–, así como al ajuar hallado por George Reisner en la tumba de la reina Hetepheres, de la dinastía IV.

En esos tiempos, los egipcios conseguían el oro en yacimientos relativamente próximos, en particular en los uadis (cursos fluviales secos) del desierto oriental del Alto Egipto, en el sur del país. No fue hasta el Imperio Medio, a finales del III milenio a.C., cuando se empezó a importar el oro masivamente de Nubia, en el actual Sudán. La consiguiente abundancia de oro alimentó el gusto por las joyas en la corte, al tiempo que la influencia artística del Próximo Oriente y del Egeo inspiraba nuevas formas y técnicas de orfebrería. Podría decirse que fue en el Imperio Medio cuando la orfebrería egipcia alcanzó su cénit. Los tesoros exhumados por Petrie y Jacques de Morgan en El Lahun y Dashur, respectivamente, en varias tumbas de reinas y princesas de la dinastía XII, reflejan la perfección que alcanzó el arte de la fabricación de joyas.

En el Imperio Nuevo, el famoso ajuar de Tutankhamón, faraón de la dinastía XVIII, a mediados del siglo XIV a.C., si se prescinde de la incomparable máscara funeraria, no aporta novedades en cuanto a las técnicas, las mismas que en el Imperio Medio, aunque sí presenta aspectos originales en la temática y las formas. Durante la dinastía XXI, trescientos años después, las técnicas y los motivos alcanzarán la perfección; ejemplo de ello son los soberbios vasos hallados en la tumba tanita de Psusennes I.

Existen numerosos testimonios de la pasión que sintieron los egipcios por el oro. Uno de los más espectaculares es el tesoro del Imperio Medio que halló el arqueólogo francés Fernand Bisson de La Roque en 1936 entre los restos de un templo erigido en honor al rey Sesostris I, segundo faraón de la dinastía XII, que aparecieron bajo los escombros de un templo grecorromano en la localidad de El-Tod.

Primeros descubrimientos

A menos de un metro de profundidad Bisson de La Rocque se topó con un escondrijo que contenía unas estatuillas de bronce de época saíta (siglos VII-VI a.C.), y muy cerca halló cuatro pesados cofres de bronce. Tanto en sus tapas como en sus pomos de cierre Bisson pudo leer el nombre de coronación de Amenemhat II, hijo y sucesor de Sesostris I. Los cofres contenían un verdadero tesoro de oro, plata y lapislázuli. Dos de ellos guardaban, entre joyas y lingotes de plata, diez lingotes de oro, numerados en hierático del uno al diez, con un peso de 6,505 kilogramos cada uno. El tesoro de Tod, que hoy podemos contemplar en los museos de El Cairo y el Louvre, podría interpretarse a primera vista como una muestra del amor filial de Amenemhat II hacia su padre Sesostris, en forma de valiosísimo regalo. Sin embargo, el uso del oro tenía en el antiguo Egipto significados más profundos.

En épocas anteriores se habían hecho a los difuntos reales ofrendas funerarias de excepcional riqueza, que no se limitaban a dotar al muerto de los alimentos y los útiles cotidianos necesarios para la vida en el Más Allá. Por ejemplo, el arqueólogo francés Jean-Philippe Lauer halló en las galerías subterráneas de la pirámide del rey Djoser, de la dinastía III, cerca de 40.000 vasos de piedra primorosamente cincelados. Un número semejante de vasos impide considerarlos como simples contenedores de comida o bebida para servir al difunto. Elaborados por los mejores artesanos de la época, los vasos de piedra eran por entonces el mayor exponente de un alto estatus social y económico, y transmitían la idea de que, cuantos más vasos se tuvieran, mayor era el poder de su propietario. Esta misma significación pasó, redoblada, de la piedra trabajada al oro cuando éste se convirtió, en el Imperio Medio, en el metal de moda en la corte.

El metal de los dioses

El oro encabezaba la jerarquía de los metales preciosos, delante de la plata, el electro y, por supuesto, el cobre. Esto en parte se explica por sus características físicas. Obsesionados por lo permanente, por lo que nunca muere, los egipcios no podían dejar de primar al metal inalterable por excelencia. Pero había también una explicación religiosa más profunda. El brillo del oro evocaba el resplandor del dios Re en toda su majestad, el sol en su cénit; de hecho, se creía que el oro era la carne de los dioses, mientras que sus huesos eran de plata y sus cabellos de lapislázuli. Como, además, los egipcios consideraban al faraón hijo del sol y lo identificaban con Re, emplearon el oro en abundancia en el ajuar funerario de sus reyes. Una de las fórmulas del Libro de los Muertos, por ejemplo, afirma: «Tu cabellera está decorada con lapislázuli; la parte superior de tu rostro es el resplandor de Re; tu cara es una lámina de oro y Horus la ha realzado con lapislázuli […] Tu cuello está adornado de oro y forrado con oro fino […]; tu espalda está adornada con oro, está forrada con oro fino». Según esta concepción, el oro poseía poder regenerativo y ayudaba al faraón difunto en su renacimiento como Osiris. De ahí que en las tumbas reales de época ramésida se crearan unas cámaras funerarias llamadas «cámara del oro», donde se llevaba a cabo la regeneración del rey fallecido. Muchas de estas cámaras estaban pintadas de amarillo, color asociado con el oro y que fue imitado también por los pintores en sus modestos hipogeos del poblado de artesanos de Deir el-Medina.

La mayor recompensa

Dada la íntima asociación entre el soberano y el oro, el rey era el único propietario legítimo del valioso metal, por lo que sólo él podía otorgarlo, como un don divino, a ciertos personajes y por hechos excepcionales. Así surgió un donativo real denominado «oro de la recompensa» u «oro del valor», el regalo más distinguido que el rey concedía a sus súbditos por servicios extraordinarios, ya fueran de carácter civil o actos de valor en el campo de batalla. Este obsequio tomaba la forma de pesados collares compuestos por discos de oro, llamados shebyu. En las pinturas de la tumba de Ay en Amarna vemos cómo el faraón Akhenatón, los entrega a Ay y a su esposa Tia desde el «balcón de las apariciones» de su palacio. El general Horemheb, en su tumba de Menfis, exhibe también estos collares donados por Tutankhamón.

El shebyu no era la única joya del oro de la recompensa. En Tanis, el arqueólogo Pierre Montet halló, entre los preciosos objetos del ajuar del general Undebaunded, dos copas de oro y un plato de oro y plata, extraordinarias piezas de orfebrería donadas, con dedicación expresa, por Psusennes I, y que hoy se conservan en el Museo de El Cairo. Tutmosis III premió a su escriba real y general Djehuty con un magnífico plato de oro, conservado en el Museo del Louvre con su dedicatoria real. Aun así, el oro del honor no era privilegio exclusivo de los altos dignatarios de la corte. El marino Ahmés, hijo de Abana, acompañó a los reyes Ahmosis, Amenhotep I y Tutmosis I, de la dinastía XVIII, durante la guerra de liberación contra los invasores hicsos, hacia 1537 a.C. En el relato que figura en su tumba de El Kab, Ahmés cuenta que fue premiado siete veces con el oro del valor, entre otras donaciones de tierras y sirvientes.

Los egipcios no fueron los únicos destinatarios de los presentes de oro de los faraones. También los reyes extranjeros podían recibirlos. Así se explica la carta que un príncipe de Mitanni dirigió a Akhenatón, en la que le pedía, o más bien le exigía, que continuara enviándole regalos de oro como habían hecho sus antecesores, pues «el oro puro es para Egipto como el polvo que invade los caminos».

 

 

Heryshef o Herishef es un dios primitivo, el responsable de la fertilidad y también de la justicia. Está representado como un hombre con cabeza de carnero, cuernos ondulados y una corona con disco solar, aunque en otras representaciones aparece con una corona blanca.

Su nombre significa el que está en su lago, quizá por su función creadora.

Nacería de las aguas primigenias y favorece la crecida del Nilo proveyendo por tanto el sustento de los hombres.

Su culto se remontaría a comienzos del Periodo Tinita extendiéndose durante el Primer Periodo Intermedio como una deidad de gran importancia. Su culto se centraría en la antigua Heracleópolis Magna, lugar en el que todos los días, sus fieles, le hacían sacrificios de bueyes.

El libro de los Muertos narra su leyenda, habla de cómo Heryshelf, identificado con un aspecto de Osiris, se haría portador de la corona de atef; y es que al parecer, habría surgido repentinamente de la sangre del dios, con el fin de aliviar la hinchazón de la cabeza producida por el fuerte peso de la corona.

Al ser considerado como un dios de la fertilidad, está fuertemente vinculado al agua y a la justicia. Él era el encargado de que la buena crecida del Nilo favoreciera a los cultivos, y por tanto, se le realizaban numerosos ritos agrícolas.

Tenía varios títulos o sobrenombres como el de Aquel del Falo Potente o Señor del Temor.

También sería considerado como un dios solar, pues recibiría muchos de los títulos de Ra, del cual recibiría en un momento dado el disco solar con el ureo.

Su amante era Atet o Mesjenet, aunque muchos otros piensan que era el esposo de Hathor.

Fue identificado directamente con Osiris, del cual tomaría la ya mencionada corona de atef; con Jnum en Henennesut; y con Shu, siendo así uno de los pilares del cielo.

 

Complejo Funerario Salih Najm al-Din Ayyub, considerado el Primer Complejo Mausoleo-Madrasa en la ciudad.

El Complejo funerario se remontaría hasta mediados del siglo XIII, momento en el que el gobernante ayyubí, responsable del nombre de la obra y rey de Egipto desde 1240 hasta 1249, ordenaría la construcción del mismo.

La importancia de este lugar reside, principalmente, en ser el primer complejo que se construiría con el estilo propio de los mamelucos, una tumba que se vinculaba directamente a una madrasa.

En esa época, el edificio cumplía funciones jurídicas, al ser escogido para albergar el palacio de justicia, en el que los jueces, más conocidos como cadí, escuchaban diariamente los casos que el tribunal inferior les llevaba.

La hermosa y majestuosa madrasa se divide en dos alas que se separan por un pasaje público. Cada una de estas alas cuenta con un patio abierto y dos iwân. Estos lugares, que en total serían cuatro, servían como área de estudio para las cuatro escuelas de derecho islámico sunita.

De la segunda madrasa queda tan sólo la fachada noroeste. No obstante, gracias al estado de la primera podemos entender cómo funcionaban ambas alas. Contaban a los lados del patio con pequeñas habitaciones, las cuales eran ocupadas por los estudiantes.

Esta madrasa es importante por ser el primer complejo que albergó una ley de enseñanza dentro de la escuela islámica en sus cuatro versiones.

El mausoleo sería agregado en 1250 por la esposa de Salih Najm al-Din. Un hermoso mausoleo en el que destaca el Mihrab, por ser el ejemplo más antiguo conocido hasta el momento del tipo egipcio, revestido con mármol. Además, también hay que destacar el alminar, pues cuenta con el único minarete ayyubí que queda preservado totalmente en nuestros días.

Sin lugar a dudas, una visita más que recomendable para poder conocer un poco más acerca de estas construcciones de estilo mameluco.

 

Egipto es historia. Cada piedra, cada edificio, si apuramos, cada grano de arena, nos habla. En su conjunto, la tierra de Egipto es leyenda. Un tesoro que se perfila como el destino ideal para millones de turistas al año.

Sus templos y pirámides son alabados por su perfección. Una perfección que parece casi mágica, teniendo en cuenta el origen y las herramientas rudimentarias con las que se construyeron.

Hoy queremos hacer un repaso de los que, a nuestro parecer, podrían ser los 5 templos más bellos de esta hermosa tierra del Nilo.

Templo de Luxor

Es quizá uno de los más famosos. Situado a orillas del Nilo, en lo que sería la antigua ciudad de Tebas, sería levantado en el año 1.400 a.C, coincidiendo con el Imperio Nuevo.

Sus majestuosas proporciones están dedicadas a Amón, dios del viento. Además, el templo estaba conectado con el templo de Karnak por un recorrido en el que unas 600 esfinges marcaban nuestra ruta.

Actualmente, por desgracia, sólo se puede ver el inicio de esta descomunal avenida en las puertas de entrada de cada templo. No obstante, sigue siendo igual de impresionante.

Templos de Abu Simbel

Los templos de Abu Simbel fueron tallados, virtuosamente, en la ladera de la montaña. Sería aproximadamente en el siglo XIII a.C, con el reinado del faraón Ramsés el Grande, cuando este monarca decidió crearlos en honor a su propia persona y su reina Nefertari.

La construcción de estos templos tardaría, aproximadamente, 20 años. Con el paso de los siglos, quedaría sepultado por la arena, siendo estos descubiertos parcialmente en 1813 y completamente en 1817.

Templo de Kom Ombo

Este hermoso templo se sitúa en una duna muy alta con vistas al Nilo. Es otro de los grandes templos de Egipto, marcándose como un templo doble inusual, construido en la dinastía ptolemaica.

El templo, al ser en realidad dos en uno, cuenta con dos entradas, dos salas hipóstilas y dos santuarios, entre otros.

En su interior podremos observar elementos tan interesantes como las momias de cocodrilos.

Templo de Hatshepsut

Este hermoso templo, también llamado el templo de Deir el-Bahari, está situado en el Valle Deir el-Bahari, construido directamente en la roca.

Está dedicado a Hatshepsut, la única mujer que reinó Egipto durante un largo periodo. Aunque era ella a quien estaba dedicada el templo, lo cierto es que no encontraremos restos que hagan honor a su persona, pues su hermano, Tutmosis III, borraría todo su rastro cuando le arrebató el trono.

Templos funerario de Ramsés III

En la ribera occidental de Luxor, encontramos el templo funerario de Ramsés III. Sus dimensiones impresionan, posee unos ciento cincuenta metros de longitud y lo cierto es que está muy bien conservado.

 

En otras ocasiones nos hemos referido a Egipto como lugar de visita obligado para los amantes de las grandes construcciones y también del mundo del misterio.

Hoy nos referiremos a las tres pirámides de Giza, las cuales están dispuestas geométricamente siguiendo con precisión las distancias de las tres estrellas del cinturón de Orión tal y como estas eran percibidas desde la tierra en el momento del levantamiento de estos tres monumentos.

Estas pirámides, que supuestamente eran tumbas, aunque hay quien lo discute, estaban asociadas a los faraones Kéops, Kefrén y Micerinos y fue el primero de ellos el que las mandó construir.

Los enormes bloques de piedra de los que están compuestas fueron extraídos en su día de las montañas del sur de Egipto y a día de hoy siguen resistiendo pese a las inclemencias del tiempo para deleite de los lugareños y de los miles de turistas que cada año se acercan a Giza, (o Gizeh) para contemplarlas, emplazamiento que está a las afueras de El Cairo, concretamente a 20 kilómetros de distancia.

Por ello, si visitas El Cairo no deberías dejar pasar la ocasión de deleitarte con estos enormes monumentos tan antiguos.

 

 

Egipto es uno de los países más visitados por los turistas de todo el mundo cada año. Sabiendo eso, no habría por qué pensar que se trata de un destino peligroso hoy en día. Pero para desarrollar más este tema de la seguridad en Egipto, a continuación te ofrecemos más razones por las que podemos decir que hoy por hoy, Egipto es un país seguro para los turistas.

El turista protegido

Uno de los principales motivos por los que Egipto es un país seguro para los viajeros, es que se nutre a base del turismo. Son su principal fuente de ingresos, y esta es la razón por la cual cuidan especialmente de que nada les suceda a todos aquellos que deciden viajar hasta sus tierras.

Tanto es así, que existe incluso un grupo especial de policía, denominado la policía turística. Los turistas están un escalafón por encima y la policía en este caso está para protegerles y cuidarles. Se encargan de mantener tu seguridad en todo momento, por lo que no habría por qué preocuparse.

Hay muchas excursiones turísticas que van incluso escoltadas por carretera por esta policía turística. Todo desde el incidente que tuvo lugar en Lúxor en 1997, en el que se atentó contra un grupo de turistas que estaban haciendo una excursión a la zona de Abu Simbel. Puede asustar ver que vas escoltado por la policía, pero lo hacen con el único propósito de cuidar de los turistas.

El pasado y el presente

El problema es que el pasado de Egipto da que pensar sobre si este es o no un destino peligroso. Egipto tiene una historia un tanto turbulenta. Se han dado muchos episodios en su historia que no alientan precisamente a confiar plenamente en este país como destino seguro. Pero ha de quedar claro que los atentados islamitas que hasta hace unos años tenían lugar en Egipto, forman ya parte de la historia de este país. Es posible por lo tanto asegurar que, a día de hoy, Egipto es un país bastante seguro para los turistas.

El peligro del regateo

El único peligro en el que sí podéis caer es en el del regateo. Serán muchos los que intenten sacaros dinero mediante las técnicas del regateo. Evitarlas siempre que podáis, pues en algunos casos podrás llegar a ser tácticas agobiantes y podréis sentiros intimidados. Lo mismo sucede con las propinas o las limosnas. De todas formas no es un peligro como tal, pues todo dependerá de la atención que les prestes. Mientras no caigas en ello, no hay problema alguno.

Evitar ciertas zonas

Y por último, hay que tener en cuenta que al igual que cualquier otro destino, Egipto es seguro siempre y cuando te mantengas dentro de las zonas turísticas y conocidas. Como puede ocurrir incluso en tu ciudad, puede haber lugares que sean más peligrosos. Pero no por ello el país entero es un destino arriesgado para viajar.

Lo mejor es viajar en grupo y no alejarse mucho de la multitud. Si viajas sólo o en pareja, lo que podéis hacer es uniros con otras personas que estén en vuestra misma situación, y hacer vuestro propio tour turístico. Cada uno por su lado, pero todos por la misma zona.

A la hora de moverse por alguna de las ciudades más importantes o lugares turísticos, no habrá ningún problema de seguridad. Pero si es cierto que hay zonas que es más recomendable evitar. Tales son por ejemplo las áreas de Sohag, Quena, Minya o Assiut. Cuatro destinos que incluso el Ministerio de Asuntos Exteriores de España considera especialmente arriesgados para visitar.

Por lo demás solo te queda disfrutar tranquilo de ti viaje por Egipto, disfrutando de todas las maravillas que esconde. En este vídeo podrás ver algunas de estas maravillas de Egipto.

 

Animales egipcios

Si te preguntaran que es lo más famoso de Egipto, seguramente contestarías las pirámides. Es cierto que son una de las maravillas del mundo, y que no debes perdértelas. Pero además de ellas y del resto de monumentos de gran importancia histórica, Egipto posee otros muchos atractivos que pueden ser interesantes. ¿Te has preguntado alguna vez cómo es la fauna típica de Egipto? Si tienes interés por conocer la respuesta a esta pregunta, no dudes en seguir leyendo.

Al igual que el resto de países en el mundo, Egipto también tiene algunas especies de animales que son autóctonas. Unas son más fáciles de contemplar que otras, y algunas como los camellos son mundialmente conocidas. Si vas a viajar a Egipto, seguro que te interesa descubrir antes qué animales vas a encontrarte por estas tierras.

El camello

No hay duda de que uno de los animales más representativos de Egipto es el camello. Raro es el turista que ha viajado a este país y no ha visto alguno de ellos, o incluso montado sobre ellos para dar un paseo. Pese a ser famosos, son muchas las personas que se quedan sorprendidas al llegar allí y ver su tamaño. A lo largo de tu viaje por Egipto, te toparás con un gran número de comerciantes que te ofrecerán dar una vuelta a lomos de su camello. Este animal es un medio de transporte más en este país.

El asno

Es posible encontrar también asnos o burros. No es una especie que atraiga mucho la atención de los turistas. Sin embargo, es bastante utilizado por los egipcios tanto para desplazarse como para utilizarlos como animales de carga.

Cocodrilos

Seguro que has visto muchas películas ambientadas en Egipto, y recordarás que otro de los animales típicos de allí son los cocodrilos. Si vas a viajar a la región de Asuan es donde más encontrarás. Son bestias peligrosas que suelen dedicarse a recorrer el Nilo. Pero no debes preocuparte ya que allí es como un habitante más que vaga por estas aguas. De hecho, verás como incluso se comercializa con las crías de los cocodrilos, para venderlas en los mercados como mascotas domésticas.

Los escarabajos

No todos los animales famosos en Egipto son de gran tamaño. Además de los camellos o los cocodrilos, hay algunos insectos que son también muy característicos de la zona. Nos referimos por ejemplo a los escarabajos, los escorpiones o las cucarachas. Para poder apreciarlos, tendrás que ir mirando al suelo. Los más abundantes son los escarabajos, que además son también los que más veces verás representado en las escrituras de la antigua cultura egipcia.

Además de todos estos animales que hemos mencionado, durante los trayectos que se realizan en barco por ejemplo sobre las aguas del Nilo, es posible avistar también otros animales. Los cocodrilos no faltan, como ya hemos comentado. Pero es posible apreciar también otras especies como las tortugas de caparazón blando, los hipopótamos y una gran variedad de aves.

Para terminar, un dato curioso. ¿Sabes qué hacen los egipcios con los animales muertos? Nada de enterrarlos o quemarlos. Todos ellos son arrojados al Nilo, sea cual sea su tamaño. De ahí a la insalubridad del agua, que encima de ser escasa en Egipto, la contaminan de esta forma.

 

Dejé atrás Asuán embarcado en uno de los muchos cruceros que cada semana surcan el gran río arriba y abajo, zarpando de forma alterna de Luxor y Asuán sin descanso. Me embarqué en esta ocasión en el barco “Mojito”, como otras veces hice en embarcaciones como Alexander The Great, Tiyi, etc. Las motonaves están muy bien acondicionadas y cuentan con todo tipo de comodidades. Me hubiera gustado hacerlo no obstante en alguna de las falucas que hacen el crucero de forma mucho más tradicional, simplemente con un patrón, un cocinero-marinero y un par de pasajeros. Hay otros barcos que, también a vela, están acondicionados con hasta diez camarotes dobles. Pienso resarcirme y mientras ese momento llega os aconsejo hacerlo a vela. El único inconveniente es que se tarda aproximadamente el doble que en motonave (una semana) pero las ventajas son muchas. Mejor siempre corriente abajo.

Al navegar a vela en una pequeña falúa el menor calado permite acercarse más a la orilla y adentrarse en zonas más someras donde abundan las aves. Yo me contenté en avistar la avifauna desde la cubierta del gran barco, excepcional mirador sobre el río. La proximidad no es la mejor pero para eso si iba preparado con mis prismáticos. Problema resuelto. Sobre todo ardeidas y anátidas. Garcillas bueyeras, garcetas comunes, garzas blancas, garzas reales, garcillas cangrejeras, etc.

Os aconsejo no olvidéis llevar unos prismáticos en vuestro viaje a Egipto aunque sea para hacer un mero crucero con fines turísticos arqueológicos. Sacaréis mucho partido al viaje y veréis el río y la vida de sus orillas de diferente forma.

El problema de la proximidad a las aves se subsanó también al día siguiente, cuando por sorpresa un par de garcetas comunes adoptaron uno de los cabos de la proa del barco como posadero.

El paisaje entre Asuán y Kom Ombo va dejando atrás la roca para dejar paso a unas riberas cada vez más verdes y frondosas. Papiros, cultivos, palmeras datileras, etc. También desaparece la arena dorada del desierto. Kom Ombo es parada obligada en los cruceros. Allí espera un templo diferente. Curioso. Un templo dedicado a dos deidades. Una de ellas me interesa en particular, el dios Sobek. Es el dios Cocodrilo.

De los fieros y temidos cocodrilos del Nilo en el tramo egipcio del gran río africano nada queda. Sólo leyendas y momias. Para observarlos en vivo y en directo hay que hacerlo aguas arriba del Lago Nasser. Pero en época faraónica los había y muchos. Junto al templo de Kom Ombo se ha rehabilitado hace poco un museo dedicado a los cocodrilos. Y es que en el templo del dios Sobek fueron encontradas decenas de momias de cocodrilos. Algunas de estas momias se pueden observar en el museo. Este centro dedicado al mítico reptil del Nilo ofrece interesante información sobre la especie. Y para despedir el día os recomiendo tomar un te a la menta en la haima que hay junto al museo mientras cae la tarde sobre el río y las columnas del templo de Kom Ombo.

 

El trono egipcio era cosa de hombres en el Antiguo Egipto. No obstante, el papel de las mujeres era importante. Las reinas egipcias contaban con un poder en la sombra muy destacable, además de ser las protagonistas en muchas ceremonias. Cabe destacar, que además, un faraón jamás podría acceder al trono si no se desposaba con una mujer de sangre real.

Aunque en este aspecto las normas eran claras, lo cierto es que diversos estudios han revelado que durante la historia del Antiguo Egipto habría existido no una, sino varias Reina-Faraón. En total, serían unas cinco, aunque no se descarta que fueran más.

¿Cómo fue posible que llegaran a reinar estas mujeres? Al parecer, en la mayoría de los casos, era debido a que no existía un sucesor del rey. Podría ser que el difunto rey no hubiera engendrado a ningún hijo varón, o bien que no se cumplieran determinados requisitos. Quizá fuera también debido a que en ocasiones, el origen de esos hijos era bastardo.

Sea como sea, lo cierto es que ante la falta de herederos, las normas de ascensión al trono debieron hacer la vista gorda. Así, no quedaba más remedio que una coronación de la viuda, y un gobierno en solitario por parte de esta.

En cuanto a estas mujeres, podemos nombrar a Nefeusobek, última gobernante de la dinastía XII; Tausert, quinta y última reina-faraón; Nitocris, primera reina-faraón; o incluso Nefertiti, de la cual aseguran se trataría del fantasmal sucesor de Ajenatón, Semenejkara.

No obstante, si existe una reina-faraón documentada, esta es Hatshepsut. Hija de Thutmose y esposa de Thutmose II, era una reina muy ambiciosa que consiguió desplazar al hijo de su difunto marido y una concubina, Thutmose III, declarándose primogénita del mismísimo dios Amón.

Esta reina tendría en mente crear una dinastía femenina, pero sus esperanzas se vieron truncadas con la muerte de su hija, Neferura. Además, a lo largo de su reinado, 22 años, fue perdiendo poco a poco los apoyos con los que comenzaría esta aventura en el trono.

Dicen que su muerte fue planeada por el mismo niño que desplazó del trono, que ya convertido en hombre ocupó tras la muerte de ésta su papel, no sin borrar antes todos los rastros de esta gran reina.

 

 

Una diosa que se ubicaba en el panteón egipcio desde antes de la dinastía I. Sus funciones eran diversas, no obstante, aquellas que la asociaban con los aspectos funerarios eran las más importantes.

Por un lado guardaba las fuentes del Nilo, por otro, guardaba también la salida de las aguas del Nun para que todo el país fuera regado. Al mismo tiempo vigilaba la entrada del Mundo Subterráneo.

En el más allá contaba con varias funciones. Destacaba por ser una de las encargadas de proteger la barca de Ra de los ataques de la serpiente Apofis. También era considerada madre de los difuntos, así pues, proveía de alimento a las almas para que pudieran vivir eternamente.

Era la encargada de proteger las vísceras del vaso canopo que personificaba Duamutef, guardián del intestino. Además, junto a otras deidades como Isis, Neftis y Neit, era considerada como una de las cuatro plañideras divinas.

Era considerada como la diosa de los escorpiones y la maga. Así, protegía al hombre de la picadura venenosa de los escorpiones y las serpientes. Por este motivo, en ocasiones, era conocida como “La que facilita la respiración en la garganta”, pues la picadura de estos animales produce principalmente ahogo.

Esta asociación explicaría que también se la relacionara con la respiración del recién nacido así como la del difunto en su renacimiento.

Debido a este aspecto de Selkis, no es de extrañar que sus sacerdotes fueran verdaderos médico, o magos en la época, dedicado en cuerpo y alma a la curación. Estos le rendían culto en el delta del Nilo, en Edfu y Per-Serket.

En cuanto a su iconografía, normalmente era representada con la cabeza de una mujer y el cuerpo de un escorpión, aunque también era representada con cuerpo y cabeza de mujer y un gran escorpión en la cabeza.

 

Tres rusos treparon a Keops pese a la prohibición y los cercos de seguridad que lo impedían. Realizan esa actividad en diversos puntos del planeta y toman imágenes inéditas de los lugares que visitan.

La historia la recoge el diario español ABC. Allí cuenta cómo dos jóvenes pudieron terminar en la cárcel. Ellos son “Mister Marat” y dos amigos cuyos nombres no trascendieron.

En su blog (en ruso), el protagonista cuenta cómo fue la travesía que tuvo que atravesar para llegar a ese inaccesible tesoro de la humanidad.

“Para subir a la pirámide, nos quedamos cinco horas escondidos después de que se hubiera ido el último turista. Tiritábamos de frío”, relata Marat y agrega: “Trepamos por las losas de piedra de uno de los edificios más antiguos de la humanidad mientras escuchábamos el eco de la oración en Giza, y sin darnos cuenta estábamos en la parte superior”.

No es la primera vez que los tres escurridizos rusos cometen su objetivo sin ser vistos. Recorren el mundo buscando terrazas de muy difícil acceso desde donde poder fotografiar ciudades desde ángulos nunca antes vistos.

Marat y sus amigos tardaron alrededor de veinte minutos en subir hasta lo más alto de Keops y describió la hazaña como “agotadora”.

“Todo este tiempo disfrutaba del momento. El corazón latía con fuerza a punto de cumplir mi sueño más grande. Me quedé sin palabras. Mis ojos vieron lo que tanto quería. Sentí una alegría escalofriante, la felicidad absoluta, pero al mismo tiempo, el miedo de que pudiéramos quedar atrapados. Fugaces momentos de felicidad…”, expresó.

 

 

El Antiguo Egipto, y lo cierto es que estos descubrimientos siempre son bien recibidos para intentar conseguir más piezas que desvelen la imagen final de este gran puzle.

Recientemente hemos tenido noticias de un nuevo descubrimiento, en la gobernación de Luxor. El hallazgo está relacionado con Amenhotep III, y aunque lo cierto es que de este faraón sí se cuenta con información esclarecedora, nunca viene mal reunir más datos que puedan arrojar luz a este reinado, del que aseguran fue uno de los más prósperos de toda la historia de Egipto.

El ministro de Antigüedades de Egipto, Mohamed Ibrahim Ali, anunciaba orgulloso el descubrimiento de unas 14 estatuas antiguas de piedra inspiradas en la figura de la diosa Sekhmet.

Estas estatuas, de granito negro, fueron encontradas en el templo del faraón Amenhotep III, gracias al incesante trabajo de arqueólogos alemes que estaban excavando en el. El templo funerario de dicho faraón está ubicado en la zona de Kom al Hitan, en la orilla occidental del Nilo, a unos 700 kilómetros al sur de El Cairo.

Según el ministro egipcio, el faraón ordenaría construir las estatuas debido a la importancia que daba a la diosa en su función como diosa de la guerra. Así, con estas estatuas, lograría defenderse frente al enemigo.

Sin embargo, muchos otros expertos egiptólogos, aseguran que Amenhotep III creía en los poderes curativos de esta divinidad. Teniendo en cuenta que el faraón pasaría sus últimos años de reinado bastante enfermo, quizá esta sea la clave de la construcción de las mismas.

Sea como sea, el descubrimiento ha creado todo un revuelo en Egipto. Las estatuas, de unos dos metros cada una, representan a esta diosa entronizada con un cuerpo humano y cabeza de león.

Evidentemente han sido trasladadas de forma inmediata por razones de seguridad. Ahora pasarán un tiempo inmersas en el proceso de restauración y limpieza. No obstante, pronto podremos verlas en algún museo desvelándonos parte de su misteriosa construcción.

 

Hace más de 3.500 años, Egipto atravesaba un largo periodo de crisis. Como en la península ibérica durante las invasiones musulmanas, los gobernantes autóctonos habían perdido el control de su territorio. Su dominio se limitaba al sur del país y ni siquiera allí el poder de los reyes era omnímodo. Su debilidad permitía que quienes en realidad ejerciesen el poder fuesen los gobernantes locales. En aquel tiempo, los reyes de la dinastía XVII comenzaron a reconstruir el esplendor egipcio en torno a la ciudad de Tebas. Desde allí, lanzarían la reconquista del país frente a los hicsos, procedentes de oriente próximo, que acabaría con la reunificación del país en torno al Imperio Nuevo.

En ese periodo convulso, al modo de la Reconquista española, surgieron héroes militares, como el arquero Iqer, “el excelente”, un guerrero destacado en aquella especie de edad media egipcia, y reyes míticos, como el pequeño Ahmose-sapair, un príncipe que, pese a morir a los 4 o 5 años, fue venerado como un santo, recibió culto durante 500 años y fue incluido en las listas de reyes junto a otros grandes monarcas. Una parte importante de esa historia está siendo reconstruida por el equipo hispano-egipcio de arqueólogos del Proyecto Djehuty, liderado por el CSIC, que lleva ya 12 años excavando en Egipto.

En la última campaña, en la colina de Dra Abu el-Naga, cerca de la antigua Tebas, los investigadores han encontrado los vestigios del enterramiento de cuatro personajes que debieron formar parte de la élite de la dinastía XVII. Uno de ellos es un niño de unos 4 o 5 años que, por el estilo de la talla del sarcófago, debía ser el hijo de un aristócrata de la época. Cerca de esa tumba infantil, el equipo del proyecto Djehuty descubrió ocho figurillas funerarias de madera que representan momias humanas. Tanto estas figurillas como cuatro piezas de lino desenterradas junto a ellas llevan inscrito el nombre de Ahmose o Ahmose-sepair, el legendario príncipe que falleció cuando aún era un niño. Pese a que la coincidencia de edades y la parafernalia encontrada en la tumba resulte fácil relacionar al niño encontrado por el equipo del CSIC y el rey mítico, José Manuel Galán, director del proyecto, no quiere sacar conclusiones precipitadas y considera que aún no se tienen pruebas para afirmar que la momia hallada pertenece a Ahmose. Para identificarlo sin dudas, sería necesario encontrar alguna inscripción en el sarcófago o en el sudario que envuelve el cadáver, algo que, según el propio Galán, puede no suceder.

Las figurillas, que de momento no son una prueba definitiva para probar el hallazgo del príncipe niño, cuentan otras historias curiosas sobre el periodo en que vivieron sus creadores. Galán explicó ayer en una presentación en Madrid que son tremendamente originales. En una etapa de fragmentación política, la capacidad del Estado para unificar el arte era mucho más limitada y los artistas creaban con mayor libertad. Años después, con la unificación política, también llegaría una homogeneización en las obras de arte, que llevaría a la producción en cadena y a la pérdida de valor de aquellos objetos artísticos. Una sandalia conservada como si se hubiese sacado hace diez días del armario, un instrumento para marcar el ritmo y una bola que debieron de usar los niños para jugar, son otros de los objetos encontrados por el equipo Djehuty.

Trabajo para un siglo

Según ha explicado Galán, aunque aún no tienen el aura de Ahmose, es posible que en el futuro algunos de los nuevos personajes descubiertos superen su relevancia. Uno de los que podrían dar algunas sorpresas es Intefmose, al que las inscripciones encontradas en su tumba denominan “hijo del rey”. Él podría ser hijo de Sobekemsaf, uno de los primeros monarcas de la dinastía XVII del que hasta ahora existe muy poca información.

Los misterios que quedan por resolver son múltiples, pero si las circunstancias económicas no les derrotan, el equipo Djehuty está dispuesto a seguir desentrañándolos centímetro a centímetro. “Allí hay trabajo para 100 años”, ha afirmado Galán. De momento, cuentan con noticias positivas. Por un lado, saben que las tumbas que han encontrado hasta ahora no han sido saqueadas en época moderna aunque lo hubiesen sido antes. Los ladrones de la antigüedad solo se ocupaban del oro y dejaban para los arqueólogos, aunque no fuese de forma consciente, una gran cantidad de baratijas que el paso de los siglos ha convertido en objetos de enorme valor. Además, un informe de los sacerdotes de Amón hacia el año 1.000 a.C. decía que, al menos hasta entonces, la tumba de Ahmose-sapair estaba “intacta”.

Los egipcios tenían también sus creencias respecto a una vida que iba más allá de la vida terrenal. Los egipcios cuidaban de sobremanera su cuerpo luego de la muerte, ya que éste debía estar intacto para poder pasar a la otra vida, y por lo mismo se acudía a la momificación de los cuerpos a través del embalsamado y se enterraba al finado con una reproducción de si mismo en su tumba a fin de que quedase un cuerpo replicado en caso que al original le pasara algo.

En la cultura egipcia se acostumbraba también a enterrar a los muertos con todos sus enseres y artículos de valor, tallando imágenes de aquellos bienes más preciados en su alrededor, a fin que los pudiera gozar en su próxima vida, al igual que la imagen de sus seres más queridos y cercanos.

El paraíso de los egipcios se llamaba el reino de Osiris, en el cual no se conocía la enfermedad, la vejez ni la vida del sacrificio, sino que al contrario, todo era destinado al goce y existía una servidumbre a disposición de su amo, que servía fielmente sin ver ni oír otra persona que no fuese su amo. Los esclavos de los finados egipcios eran llamados ushebits.

Dentro de la tumba de los egipcios debía haber alimentos y enseres suficientes para que su vida en la otra vida fuera próspera. El entierro, por cierto, debía ser una ceremonia digna y opulenta para que la memoria del finado calara hondo en sus cercanos, más si el muerto era un personaje de importancia.

 

Los egipcios creían que cuando una persona muere, algo de ella continúa viviendo y a esta supervivencia le dieron el nombre de “doble”, imaginándola “como una especie de sombra o fantasma, igual al cuerpo, aunque completamente impalpable”. Durante miles de años creyeron asimismo que el “doble” sólo podía existir mientras el cadáver no sufriese en la tumba descomposición y de ahí los cuidados que dedicaron al embalsamamiento, consiguiendo que la momia se conservase siglos y siglos. Así fue como la momificación o embalsamamiento se convirtió en el arte nacional y todos los egipcios se preocupaban de él.

La religión egipcia enseñaba que la muerte no separaba el “ka”, es decir,el alma del cuerpo. Por lo cual, no creían que el cuerpo muerto fuese una “funda desgastada por la vida”.Por el contrario, opinaban que el alma dejaba al cuerpo sólo pasajeramente y que entre tanto tomaba la forma de un ave. Algo después dejaría tal envoltura y volvería al viejo cuerpo, pero sólo se éste se había conservado en buen estado.

Pero si el cuerpo se descomponía, el alma no podía volver a él y se extinguía. ¿Que había que hacer, pues, para proteger el cuerpo contra la descomposición? Los egipcios, impulsados por esta idea, no tardaron en aprender el arte de embalsamar.Dicho arte consistía esencialmente “en untar las cavidades con finos ungüentos y con mûm, de donde deriva el nombre de momia”.

Todos los egipcios desearon ser potentados para poder combatir la destrucción del cuerpo y sobrevivir ficticiamente a la muerte. Hasta los menestrales pasaban su vida haciendo economías a fin de que los herederos pudiesen pagar su entierro y su tumba, algo parecido a lo que actualmente hacen algunos chinos que viven en América, que ahorran durante toda su vida para poder ser enterrados en su patria una vez muertos.

La momificación del cadáver de un rico costaba un talento, cantidad que representa algunos miles de euros en la moneda actual. Se trataba con menos atención los cadáveres de los pobres; pero aún así, su embalsamamiento consumía casi toda la herencia legada por el muerto. Los infelices que no podían adquirir unos cuantos palmos de tierra en la necrópolis común y eran incapaces de satisfacer los precios exigidos por los embalsamadores, no tenían más remedio que perecer por entero y para siempre, renunciando a la esperanza de conocer una vida feliz.

Según cuenta Herodoto, cuando fallecía alguien en Egipto solían acudir multitud de plañideras, que, “tras embadurnarse la cabeza con barro del Nilo, recorrían las calles, gimientes y estáticas, hasta llegar a la casa del difunto”.Esta costumbre aún perdura en Oriente.

El cadáver era entregado después a la “Casa de la Muerte”, en la que era embalsamado con gran solemnidad. El embalsamamiento duraba, por lo general, treinta días. El del faraón duraba setenta días, y el de los egipcios que se tatuaban y adornaban el cuerpo –que al principio eran todas las personas ilustres, de sacerdotes para arriba–, cerca de dos meses.

Ni que decir tiene que había especialistas sobre los embalsamadores. Mientras duraba el embalsamamiento, si se trataba de alguna gran figura –un faraón, un príncipe, etc.– los sacerdotes oraban para guardar el cuerpo, protegerlo contra los dioses malignos y fortalecer el “ka”, o sea, el alma, en su lucha contra los demonios.

Así como carpinteros, pintores, orfebres, plateros, albañiles y picapedreros eran muy estimados, pues sus conocimientos resultaban muy útiles para el reino de los muertos, los embalsamadores, en cambio, eran muy odiados y socialmente pertenecían a la clase más inferior. Se les toleraba, únicamente por ser muy necesarios. No así los que tenían a su cargo el embalsamamiento de los faraones y de las personas de alta alcurnia que formaban un grupo especial y gozaban del respeto de todos los ciudadanos.

Tres eran los procedimientos más empleados en la momificación. El primitivo consistía en sumergir el cadáver en un baño que contenía asfalto líquido; por este medio lograban la desecación Hecha esta operación envolvían el cuerpo de los difuntos con cintas que ceñían muy estrechamente al cadáver, empapándolas en bálsamos y esencias.

Con el imperio alejandrino griego se sustituyeron las cintas por un lienza ajustado, a modo de sudario. El procedimiento más extendido consistía en preparar los cadáveres con natrón, cuya base, según el análisis químico es un compuesto de sosa y potasa, que tiene la propiedad de secar de modo perfecto los cuerpos. Una vez terminado el embalsamamiento, a veces se aplicaba al rostro del difunto una hoja de oro (como en el caso de Tutankamon), y otras se le cubría con una mascara de cartón pintado o dorado, o simplemente con un velo de lino muy fino, a fin de ocultar las taras de la fisonomía.

Los familiares del muerto nunca olvidaban colocarle debajo de la lengua una moneda que se destinaba al barquero del Más Allá y los griegos y romanos denominaron Caronte. La momia se guardaba en un arca o sarcófago que tenía la misma forma del cuerpo que había de encerrar, y el ataúd, comúnmente pintado, ostentaba jeroglíficos, así como figuras, entre ellas la de Neftlis, diosa de la muerte.En otras se representaba el chacal y el escorpión desenterrando los cadáveres.

Los egipcios que no podían costearse un ataúd de madera, lo envolvían en un papiro escrito o en una piel de buey. A veces enterraban la momia, con piadosos deseos, en la arena del desierto, aquellos que no podían o no querían guardar al muerto en una tumba colectiva.

“A este efecto –dice Herodoto– sucedía a menudo que en la oscuridad de la noche, cuando todos los guardianes dormían entraban fortuitamente con el cadáver en el cementerio de lasa personas ilustres y lo enterraban cerca de la tumba de un príncipe; era un amable favor que se hacía al difunto, con la esperanza de que de los dones funerarios del rico quedara algo para el pobre”.

Herodoto y otros viajeros antiguos relatan los trabajos de los embalsamadores, presenciados por ellos, para impedir la descomposición de los muertos.

Cientos de miles eran los obreros que trabajaban en todo Egipto preparando los muertos para que se mantuvieran sin deterioro en sus tumbas. Esta industria del embalsamamiento empleaba “grandes cantidades de estofas preciosas, telas comunes, líquidos perfumados y antisépticos, sustancias químicas, gomas, materias bituminosas, sin contar los amuletos preciosos y los ricos objetos cosidos a las vestiduras de los cadáveres.

Sorprende saber que las vendas de tela fina que envuelven algunas momias de faraones tienen a veces un kilómetro de longitud, siendo varias las empleadas en un solo cadáver, “y todas ellas fueron sumergidas previamente en líquidos perfumados con aromas de la Arabia Feliz”.

Según dicen algunos egiptólogos, la preparación y el cuidado de los muertos ocupaban en Egipto a “una mitad de los vivos”.

La moda desempeñaba también su papel en la momificación. Por espacio de algún tiempo, los cadáveres de ambos sexos fueron afeitados por completo. Algo más tarde debió de ponerse de moda lo contrario, ya que se han encontrado momias con todo su cabello (en las mujeres, incluso perfectamente ondulado).

Muchas de ellas, a causa de algún defecto de su embalsamamiento, corrían el peligro de pulverizarse, roídas por una especie de carcoma que perforaba los cuerpos momificados como si fuera madera.Para evitarlo se colocaba junto al cadáver un repuesto de ungüentos y de vendas nuevas. Por tal procedimiento, se creía que el “muerto” podría él mismo curarse dentro de la tumba los desperfectos de su momia, volviendo luego a sumirse en su reposo de siglos.

Los embalsamadores, como es natural, habían de conoce perfectamente su trabajo, pues en sus manos quedaba la responsabilidad de la conservación del cuerpo mortal y la confección de” la funda eterna”.

Según Herodoto, el embalsamamiento de primera clase se llevaba a cabo de la forma siguiente:

“Primeramente se sacaba por la nariz el cerebro, valiéndose de ganchos de alambre. Los intestinos también se extraían de la cavidad abdominal. El interior del cuerpo era lavado con vino y hierbas aromáticas, y en las venas se inyectaba una sustancia química. Después se sumergía el cuerpo en una solución salina.

“Si transcurrido cierto tiempo quedaba ya bastante resistente, se le quitaba la humedad. No era fácil, puesto que el cuerpo humano tiene un setenta y cinco por ciento de agua. Se ungía la cavidad abdominal con finas grasas y aceite de cedro, se llenaba de mirra, casia, canela, semillas tostadas de flores de loto y esencias aromáticas, y se cosía para cerrarla. El exterior del cuerpo se sometía a un tratamiento parecido, aunque de acuerdo con sus características.

“Los intestinos, que eran objeto de un proceso especial, se guardaban en canopes ( vasos que los antiguos egipcios colocaban en las tumbas, con las vísceras de los cadáveres momificados). En el lugar del corazón se colocaba un amuleto sagrado. Finalmente, hacían su aparición los maquilladores, que daban color al rostro del cadáver y le pintaban los labios y las uñas, las palmas de las manos y las plantas de los pies.

“Sobre el corte hecho en la piel, que cubre la cavidad abdominal, se colocaba una placa de oro y resina. En los orificios nasales se introducían tapones de tela, con el fin de evitar que goteara el líquido formado en el interior del cráneo durante el tratamiento.

“Acto seguido, los hábiles “empresarios funerarios” mostraban a los afligidos parientes y deudos diferentes modelos de momias: primitivas, sencillas, de cierta calidad, o pintadas de colores vistosos. Y a la vista de tales muestras podía encargarse, según las posibilidades de los interesados, el maquillaje del cadáver.

“También tenía repercusión de orden económico el que durante el embalsamamiento quedara junto al cadáver uno o varios sacerdotes. La citada costumbre motivó, sin duda, muchos abusos, y pobló los cementerios de mendigos que solicitaban regalos de los parientes del difunto para velarles.

“El cuerpo se envolvía en muchos metros de finísima tela, lienzo de Byssos, salido de los talleres reales. Con el fin de no deformar el cuerpo, al envolverlo, se colocaban almohadones en los lugares que pudieran deformarse con las operaciones de envoltura. La piel era untada con una solución de resina…”

En las sábanas se ponían joyas de oro y piedras preciosas, de acuerdo con la riqueza del difunto. El embalsamamiento de los reyes, dignatarios y animales sagrados entrañaba un acto estatal de suma importancia, en el cual tomaba parte activa todo el pueblo.

Las investigaciones arqueológicas han confirmado, en su mayor parte, todo cuanto Herodoto nos transmitió acerca del arte del embalsamamiento. A este propósito resulta interesantísima la inscripción que aparece en la tumba de un alto funcionario de la época del faraón Tutmosis III. Describe lo siguiente:

“Cuando han pasado los sesenta días de tu embalsamamiento, se celebra un bello y pacífico sepelio; se te coloca en el féretro… y eres transportado por inmaculados toros. La calle por donde pasas está rociada con leche hasta tu tumba.Lloran tus amantes hijos. Tu boca es abierta por el sacerdote, y tu limpieza es llevada a cabo por el sacerdote de Sem. Horus guía tu boca y abre tus ojos y tus oídos. Tu cuerpo es más perfecto en todo lo que te pertenece. Son leídas letanías de alabanza.

“Luego te es ofrecido un sacrificio funerario; tu corazón está en ti como lo tuviste en la tierra. Llevas en tu anterior figura, como en los días de tu nacimiento. Tus cortesanos se inclinan ante ti. Entras en una tierra que el rey te ha dado: en la tumba del Occidente. Se celebran ceremonias; se llegan a ti, jubilosos, los danzantes de la muerte…”

El filósofo griego Heráclito, quien debió al influjo egipcio lo más esencial de su filosofía, sentenció: “Los hombres viven su muerte y mueren su vida”.

Refiriéndose al embalsamamiento de segunda clase escribe el gran Heródoto:

“Quien no este para grandes dispendios, ha de escoger el tipo intermedio. Se emplean lavativas de aceite de cedro, del cual son llenados los cadáveres. No se hace incisión alguna ni se saca nada del cuerpo; se introduce la lavativa en el ano, y éste se tapa con un corcho para evitar que salga nada; el cadáver es puesto después en lejía. El último día dejan salir el aceite de cedro, que lo hace con tal fuerza, que expulsa al exterior los intestinos. La carne está disuelta en su mayor parte por la lejía de sosa, y el cadáver no es más que piel y huesos.Cuando esto está consumado, devuelven el cadáver…”

La cavidad abdominal era abierta por paraquistas, y los saladores eran taraqueutas. La resina y el alquitrán eran sacados de los cedros del Líbano, y la sosa o natrón, de un oasis de Egipto.Cuando el cadáver estaba embalsamado, embadurnado con resina y desinfectado, era recogido por los parientes del muerto, quienes procedían inmediatamente al sepelio.

Las personas de pocos recursos eran entregadas a la “Casa de la Muerte. Había muchas casa de este tipo, que estaban clasificadas como las personas. Los esclavos se consideraban impuros y no les estaba permitido trabajar en las “Casas de la Muerte”.

Aunque el embalsamamiento era una exigencia de la fe en la vida de ultratumba, los esclavos y los criminales que habían derramado sangre egipcia no gozaban del favor de lo momificación, pero sí todos los egipcios; de ello se cuidaban los templos.

En los embalsamamientos de tercera clase, los sepelios se hacían en masa, y allí la piedad desempeñaba un papel menos importante. Se cogía el cadáver con unos garfios, y era arrojado a un gran recipiente para cinco personas. Y en él, sumergido en una solución salina, yacía por espacio de treinta días. De conformidad con el ritual, treinta recipientes tenía el embalsamatorio, es decir, un recipiente para cada día del mes.

La momificación –tan artística en la primera categoría– era en ésta muy primitiva, pues los parientes no podían pagar mucho, y a veces nada. Como es lógico, se empleaban los ungüentos más baratos en los embalsamamientos de tercera clase. Tanto en esta momificación como en la de segunda clase, no quedaban los cadáveres envueltos en vendas, como ocurría con las momias de los ricos y de los poderosos.

Es de creer que los embalsamadores estuvieran acostumbrados a los malos olores. Téngase en cuenta que el calor tropical del clima de Egipto los cadáveres se corrompían en seguida. No había hielo natural ni artificial. Por consiguiente, la vista y el olor de aquellos embalsamatorios debía de ser en verdad repugnante, soportable sólo por hombres de buen estómago.

Dijimos anteriormente que los embalsamadores reales gozaban de gran estima y respeto; no sucedía lo mismo con aquellos que ejercían su profesión en los mataderos populares o Casas de la Muerte. Se sabía que tales momificadores pertenecían a las clases bajas, y que no siempre tenían conciencia de la santidad de su cometido.

Solían comportarse de un modo rudo e indecente. Cuando reñían, se arrojaban unos a otros inmundicias de los cadáveres. Además, eran venales y corruptores, e incluso llegaban a quitar a un cadáver sus escasos ungüentos para ponerlos a otro cuyos parientes habían prometido una buena propina. Con cierta frecuencia realizaban actos sexuales con cadáveres, aún frescos, de muchachas jóvenes.

“Una vez fue sorprendido uno in fraganti en tales manejos –dice Herodoto–, por lo cual los cadáveres de muchachas y mujeres no eren llevados al embalsamatorio hasta pasados tres días…”

Con arreglo a la ley de la fe, cuando moría un cocodrilo gozaba del supremo derecho de los muertos. Al igual que un rey, era embalsamado, momificado y llevado a su santuario funerario con los honores de un dios. Y aún mucho tiempo después de su muerte, el pueblo seguía llevándole ofrendas. A ello se debe que Herodoto, un tanto sorprendido, escribiera:

“Si encuentran a un egipcio o a un extranjero que ha sido atacado por un cocodrilo o que se ha ahogado en el río, los habitantes de la ciudad a la cual se halle más próximo, han de embalsamarlo, embellecerlo y sepultarlo en tumbas sagradas. Ningún otro puede tocarlo, ni amigos ni parientes; los sacerdotes del Nilo lo entierran con sus propias manos, cual si fuera un cadáver divino…”

El alma de los muertos iba en busca de la divinidad. Este viaje lo hacía en barco por un río subterráneo y tenebroso, encontrando al paso horribles demonios, que intentaban despedazarla; pero el dios Thot, con cabeza de ibis, y Anubis, con cabeza de chacal, la protegían, llevándola ante una especie de jurado de cuarenta y dos dioses, presidido por el omnipotente Osiris.

Aquellos jueces preguntaban al muerto se había cometido alguno de los cuarenta y dos pecados abominables para el egipcio; después colocaban sus acciones en una balanza, y según fuesen ligeras o pesadas, el alma era absuelta o condenada.

Para que el difunto no se turbase en presencia de Osiris y pudiese defender su causa ante los cuarenta y dos jueces, colocaban al lado del cadáver un ejemplar de “El libro de los muertos”, en el que se indica todo lo que un alma ha de decir y hacer.

En caso de condena, el alma era arrojada al infierno, un abismo donde recibía azotes y dentelladas de escorpiones y serpientes; una tempestad la hacía pedazos, y finalmente perecía aniquilada. Pero si sus acciones le hacían acreedora de ser absuelta, pasaba primero por una especie de purgatorio, donde tomaba la forma de un gavilán con alas doradas, había de escapar de los malos genios.

Cuando tras estas pruebas, era admitida cerca de los dioses, llevaba una eterna existencia de felicidad, viviendo a la sombra de los sicomoros, el árbol más frondoso del Nilo, en un ambiente refrescado perpetuamente por las brisas del Norte, comiendo en la misma mesa que Osiris y respirando perfumes celestiales hasta la eternidad.

 

 

Aswan, o Asuán, es una ciudad muy turística de Egipto. Aunque no es el principal lugar de destino del país, lo cierto es que cada vez son más los turistas que deciden alojarse en ella para poder conocer parte del encanto y tradición del pueblo egipcio.

Esto es debido a la gran cantidad de monumentos y lugares de interés que alberga, como el Obelisco inacabado de Asuán, el Museo de Núbia, el Cementerio Musulmán, los Jardines de la Fira o el Sarcófago grecorromano y el coloso inacabado entre otros.

Además, cabe destacar que desde Asuán pueden realizarse numerosas excursiones por toda la geografía egipcia. Excursiones a puntos muy importantes que además quedan bastante cerca de la ciudad.

Templos de la Isla Filé

A tan sólo 15 minutos del centro de Asuán, encontramos un islote, el Agilkia, en el que se han reconstruido los templos que antiguamente moraban la isla de Filé, la cual quedaría completamente sumergida por la presa de Asuán.

Lo cierto es que esta es una visita realmente interesante, pues podremos observar numerosos restos del Antiguo Egipto como el templo de Aresnufis (divinidad meroítica), el vestíbulo de Nectanebo I, las columnatas de época de Augusto y Tiberio, la capilla de Mandulis, el templo de Imhotep, la puerta de tiempos de Ptolomeo, el templo de Hathor, la puerta de Adriano o el más famoso de todos sus edificios, el templo de Isis.

Más información en: El templo de Isis en la isla de Filé

Isla Elefantina

Si el islote de Agilkia está cerca de Asuán, las distancias se acortan aun más con la isla Elefantina, que queda a tan sólo 7 minutos del centro de la ciudad.

Esta isla fue muy importante durante el pasado, sobre todo allá por el Alto Egipto cuando sería capital del Nomo I. La importancia recibida residía principalmente al estar situada junto a la primera catarata, que suponía una frontera natural en la que se resguardaba una gran guarnición que controlaba todas las rutas del sur de Egipto.

En la actualidad, podemos ver un conjunto de restos arqueológicos, que forman parte del Patrimonio de la Humanidad bajo la denominación de Monumentos de Nubia, desde Abu Simbel hasta File.

Podemos encontrar así el Templo del dios Jnum, el templo de Hega-ib, la pirámide de Elefantina, el Nilómetro o los papiros de Elefantina.

Más información en: La isla Elefantina sobre el río Nilo

Kom Ombo

Un poco más lejos, a unos 48 kilómetros del centro de Asuán, encontramos la villa agrícola de Kom Ombo.

El lugar contó con bastante importancia durante todas las dinastías egipcias, pues era una especie de fortificación militar. Además, contaba con gran fama en el país por sus templos, así como por su enemistad arraigada con los habitantes de Dendera.

Destacan dos templos de la época ptolemaica, uno dedicado a Haroeris y otro a Isis. Aunque el primero es notablemente más grande que el segundo, lo cierto es que su arquitectura, en ambos casos, es realmente interesante e imponente, conservando aun los colores originales con los que se intentó adornar la fachada.

Muy cerca de los templos está el Museo del Cocodrilo. Aquí podremos ver diversas estatuas y momias de la época del Antiguo Egipto, todas ellas relacionadas con el dios cocodrillo Sobek.

Más información en: El Templo de Kom Ombo, las dos caras de la divinidad

Abu Simbel

Lo cierto es que Abu Simbel está bastante más lejos que las anteriores excursiones, 250 kilómetros. No obstante, si contamos con tiempo suficiente, es un lugar realmente interesante para visitar.

Los dos templos de Abu Simbel son muestra de los templos más importantes de Egipto. El mayor de ellos estaría dedicado a Ra, Ptah y Amón, y cuenta con cuatro estatuas de dimensiones enormes de Ramsés II.

El templo menor estaría dedicado a la diosa Hathor, personificada por Nefertari, que era la esposa favorita de Ramsés.

 

Los egipcios cuentan con rituales funerarios que forman parte de su más arraigada tradición. Existen muchos objetos que sirven para este tipo de rituales así como escritos y textos, como el conocido Libro de los Muertos. No obstante, hay que saber que antes de este famoso Libro de los Muertos existieron los llamados Textos de los Sarcófagos. Estos eran textos escritos en los sarcófagos (bien pintados o bien grabados).

Se utilizaban desde el I Período Intermedio y fueron desarrollados, mayormente, en el Reino Medio. Esto sería debido principalmente a que durante esta época, el pueblo conseguió el derecho de ser enterrado en sarcófago, empleando, por tanto, unos textos que habían sido reservados desde sus orígenes a la nobleza.

Los textos eran un gran repertorio de fórmulas sagradas, rituales y ofrendas de inspiración solar y osiríaca que tenían como finalidad ayudar al fallecido, el cual debía protegerse de los acechantes peligros que encontraría en su próximo e inminente viaje por el otro mundo, el Duat. Así pues, la finalidad de estos textos era la de asegurar la inmortalidad del difunto, incluyendo también fórmulas para su alimentación.

El origen, a su vez, de estos Textos de Sarcófagos estaría en los llamados Textos de las Pirámides, unas inscripciones jeroglíficas que se realizaban en las pirámides de los más destacados faraones desde la V a la VIII dinastía. Estas inscripciones respondían a la creencia de que la resurrección, y por tanto paso al Duat, estaba tan sólo reservada a la realeza, posteriormente se ampliaría a la nobleza. Por tanto, el resto del pueblo egipcio no tenía ni derecho ni motivo alguno para hacer uso de estos textos y sepulcros.

Durante el Reino Nuevo nos encontraríamos con una especie de liberación, en la que los rituales de resurrección estarían accesibles al pueblo. Así pues, a partir de esta época, cualquier persona podría acceder a estos rituales, siempre y cuando pudiera pagar el proceso de momificación y algunos textos que le ayudaran a vencer todos los males que le acecharían en el Más Allá. Fue precisamente en este momento cuando nacerían los conocidos Libros de los Muertos.

 

 

Egipto es un lugar donde los misterios y las bellezas inundan el lugar, uno de estas curiosidades son los números egipcios de los que te hablaremos en este artículo.

Quienes viajen por Egipto, sentirán un particular interés por conocer detalles sobre la cultura y el Imperio que dejó una huella imborrable hasta nuestros tiempos, y en casi todos los ámbitos. Los Egipcios, desarrollaron por ejemplo, un sistema de numeración que permitía representar números desde el uno hasta varios millones, empleados usualmente en la escritura jeroglífica.

Hay personas que han llegado a considerar que “antes de Cristo” no había nada, las civilizaciones existentes debían de ser más retrasadas en cuanto a evolución de lo que estamos hoy en día pero la historia y los descubrimientos nos muestran, una y otra vez, que es uno de los errores más grandes.

Los egipcios crearon el primer sistema de desarrollo de numeración base 10, esto quiere decir que tenían la posibilidad de utilizar el cálculo desde pequeños números a grandes cantidades gracias a operaciones matemáticas que iremos viendo a lo largo del artículo.

Números egipcios ¿Por qué son animales?

Los números egipcios fueron el primer sistema desarrollado de base decimal, un sistema numérico que ya alcanzaba su madurez a comienzos del tercer milenio a.C. Eran representados con un sistema de pequeños dibujos utilizado también para representar palabras.

A continuación, podemos observar los signos utilizados en las distintas potencias de diez en los números egipcios. Para representar en jeroglíficos valores numéricos precisos. Es decir, del 1 al 9 cada uno de los números tenía su propio símbolo y, no sólo eso, también había signos diferentes para los múltiplos de 10 en las decenas, centenas y millares (siempre del 1 al 9, 10 al 90, 100 al 900 etc.)

simplemente se repetía el símbolo el número de veces que fuera necesario, escribiendo de izquierda a derecha y de arriba hacia abajo, aunque como curiosidad, los signos podían escribirse en ambas direcciones.

Así, para representar el número 4622, se repiten tantas veces los signos de cada potencia de diez como fuera necesario :

Los egipcios tenían jeroglíficos para los números ordinales o el cero y, signos para representar operaciones matemáticas y fracciones.

¿Qué es la escritura hierática?

Una de las curiosidades que podemos conocer sobre los números egipcios es que no se solía utilizar los jeroglíficos como algo normal y cotidiano, si no que se utilizaba la escritura heriática que permitía a los Escribas escribir de una forma más rápida en los papiros, porque no sólo tallaron en la piedra los números, jeroglíficos o su propio arte en el que compartieron con el mundo sus quehaceres diarios, sus dioses y su forma de ver la vida.

En la escritura hierática, cada número del 1 al 9 cuenta con un signo, al igual que cada decenas del 10 al 90, centenas del 100 al 900 y millares del 1.000 al 9.000. El sistema de escritura hierática, era más práctico que el de jeroglíficos, ya que requería emplear menos signos para representar un número. El sistema de números egipcios, evoluciona hasta la incorporación de Egipto al imperio romano, momento en que el sistema de jeroglíficos queda relegado a las inscripciones monumentales.

Hay dos papiros muy conocidos como son Papiro matemático de Moscú y el Papiro Rhind (el que os mostramos en la fotografía superior). Si nos centramos por un momento sólo en los papiros, os animo a seguir buscando información acerca de los papiros egipcios porque encontraréis de otros temas como es la medicina que os permitirá conocer otras formas de entender la vida, la naturaleza o los conocimientos que tenían en aquel momento acerca de la vida.

¿Cuáles son los nombres de las cifras egipcias?

La imagen que os presentamos a continuación es de Wikipedia, la hemos escogido como una de las formas más sencillas de que podáis conocer cuáles eran el nombre de cada una de las gafrías de estas cifras:

Matemáticas en el Antiguo Egipcio

Uno de los papiros que os mencionaba en el apartado anterior, el Papiro de Rind, explica cuáles son las reglas que hay que tener en cuenta para poder estudiar la naturaleza y, a su vez, comprender todo aquello que existe, por lo que podríamos edcir qeu entender la existencia misma.

Podríamos decir que el uso de los números era en su mayoría para la práctica con operaciones como suma, resta, multiplicaciones y divisiones. A su vez, también realizaban fracciones numéricas que les facilitaba la forma de trabajar y resolver problemas matemáticos complejos, lo que ha llevado a que muchos les consideren los padres de la Geometría.

Esta imagen simboliza “El ojo de Horus” con las fracciones que utilizaban los egipcios para poder explicar y llevar a la práctica este tipo de operación en las superficies agrarias y el volumen que se basaban en 1/2. En fracciones posteriores se utilizban diferentes partes del ojo para hacer referencia al valor de cada una de ellas.

Y es que “El ojo de Horus” o Udyat, quiere decir aquel que está completo. Este símbolo que ahora no podría parecer simplemente eso, un símbolo, en la antigüedad representaba protección, purificación, orden, perfección, estabilidad.

 

Si eres de esas personas aficionadas por los destinos exóticos donde buscar la paz y la aventura, Siwa te maravillará debido a su naturaleza indómita, salvaje y espontánea que te elevará a un paraíso terrenal donde todavía convive la historia magistral de ayer entre la cultura de hoy en día.

El oasis de Siwa, se encuentra en Egipto, un destino de vacaciones al cual podrás llegar desde Alejandría creando una frontera fácilmente apreciable del Cairo. Caminando entre las dunas de arena tendrás acceso a la entrada de deliciosos palmerales donde se cultivan los dátiles más dulces de Egipto, llegando hasta el oasis y el pequeño pueblo colindante, que estará formado por casitas de adobe en donde juegan niños con ropas de algodón y tejidos suaves, que les ayudarán a mitigar la intensa calor que se vive en la zona. Los carros de burros y/o mulas te harán percibir la arraigada tradición comercial del pueblo, mientras encuentras algún puesto cercano de mercancías y suvenires, entre ellos ropa y artesanías de la zona. Hacer fotografías en este paraje será una tarea que tendrás que vivir al menos una vez en la vida, ya que las mismas vistas del atardecer y el amanecer en el oasis crearán paisajes repletos de vida, que te enamorarán.

En el oasis de Siwa podrás toparte con el gran oráculo, una herramienta que hace honor a la antigua mitología egipcia, con grabados en los muros que recuerdan a las antiguas muestras de las obras de arte de las pirámides y los templos. Entre la arquitectura sagrada también podrás regocijarte y relajarte en los baños termales, pudiendo disfrutar de los mejores tratamientos de belleza hidratantes y calmantes.

No dejes de visitar el templo de Amón Ra así como la fortaleza de la ciudad, ya que serán dos de los monumentos y lugares de interés turístico más destacados de esta zona de viaje.

 

 

01 El tesoro de la pirámide

La experiencia de encontrarse en el corazón de la Gran Pirámide, construida por el faraón Keops (o Jufú) hacia 2600 antes de Cristo (IV Dinastía) es alucinante y también algo claustrofóbica: por el aire enrarecido y la aprensión de estar entre dos millones y medio de bloques de piedra, cada uno de más de dos toneladas. Muchos de los turistas que se adentran en ella desconocen que el angosto agujero que hoy le sirve de puerta de acceso es en realidad un butrón. El butronero se llamaba Al Mamún, califa de Bagdad en el siglo IX, que esperaba encontrar las “30 cámaras de granito rojo repletas de preciosas gemas, de grandes riquezas, de estatuas prodigiosas, de instrumentos desconocidos y armas magníficas” que se mencionan en el Kitab al Durr al Makmuz (El libro de las perlas enterradas), un antiguo manual para buscadores de tesoros. Se llevó un chasco: solo halló un sarcófago de granito vacío (se cree que la pirámide fue saqueada veinte siglos antes de Cristo, durante el Primer Periodo Intermedio).

Por el boquete que mandó abrir Al Mamún se accede a un angosto pasadizo que conduce a la Gran Galería, el empinado corredor en rampa de nueve metros de altura y 47 metros de largo que lleva hasta la Cámara Real, un cubo perfecto y vacío (excepto por el sarcófago de Keops) en el centro geométrico del inmenso poliedro. La Gran Pirámide aún no ha revelado todos sus secretos: en 1954, un equipo de arqueólogos dirigidos por Nancy Jenkins y Ahmed Youssef Mustafá descubrió intacta, en un pozo al pie de la cara sur, la barca solar del faraón Keops, de perfumada madera de cedro. En 1925 se encontró, a solo 12 metros de su base, la tumba intacta de la reina Hetepheres, madre de Keops, y científicos pertrechados de robots, microcámaras y escáneres siguen hurgando en su interior en busca de salas ocultas y pasadizos secretos.

02 Hator, señora de Dendera

Entre las grandes pirámides de la IV dinastía —Keops, Kefrén y Micerinos— y los últimos templos egipcios —Edfú, Esna, Komombo, Philae, Debod…—, construidos en época grecorromana, se abre un abismo de casi 3.000 años. A estos últimos pertenece Dendera, un santuario consagrado a Hator, la diosa egipcia del amor, el placer y la belleza (aunque se la representaba con orejas de vaca), situado cerca de Minia, en la curva que el Nilo dibuja al norte de Luxor. Dendera, uno de los templos favoritos de Terenci Moix, es uno de los mejor conservados, y en su interior los techos y columnas, casi intactos, conservan la viveza de los pigmentos originales. En una de sus capillas se encontraba el célebre horóscopo que hoy se exhibe en el museo del Louvre, en París. Lucernarios estratégicamente situados dejan pasar los rayos solares, creando un juego de luz y oscuridad, progresiva a medida que se avanza hacia el sanctasanctórum. Capiteles adornados con el rostro de Hator rematan las 24 columnas de su sala hipóstila, y un bajorrelieve de su muro posterior muestra a Cleopatra, la última reina de Egipto, junto a su hijo Cesarión.

03 Amanecer en el Sinaí

Son las tres o cuatro de la mañana, aún es noche cerrada y hace frío, en el hotel han repartido linternas, aunque la claridad de la luna las hace innecesarias. Reatas de camellos y turistas somnolientos se van agrupando junto a los muros y cipreses del monasterio de Santa Catalina, el convento fortaleza que el emperador Justiniano mandó construir en el año 530 en las faldas del monte Sinaí, en el lugar donde el Libro del Éxodo dice que Moisés encontró la zarza en llamas. El camino serpentea entre grandes rocas; una hilera de luces en lo alto de la montaña, a una distancia que parece inalcanzable, señala la posición del grupo más madrugador. La ascensión, de más de cuatro horas, se hace dura en el último tramo que conduce a la cima a través de 700 escalones. Los camelleros lo saben y recorren la senda arriba y abajo reclutando clientes entre aquellos viajeros que se van quedando sin fuelle. Apiñados en el reducido espacio de la cumbre, arropados con mantas, peregrinos y turistas aguardan el amanecer. Cuando este llega “es de una grandiosidad casi aterradora” (Pierre Loti, El desierto).

04 La mastaba de Mereruka

En la necrópolis de Saqqara, al sur de El Cairo, se alza la mastaba (tumba en forma de pirámide truncada) de Mereruka (hacia 2300 antes de Cristo), visir del faraón Teti (VI Dinastía). Sus delicados relieves policromados, con escenas de caza y pesca y de la vida diaria en el campo y en la corte de Menfis, son una maravillosa obra del arte del Imperio Antiguo.

05 Tumba de Nefertari

La joya del Valle de las Reinas (necrópolis tebana en la orilla opuesta a Luxor) es la tumba de la bella Nefertari, la esposa favorita del faraón Ramsés II, muerta hace más de 3.200 años. Los techos de su cámara funeraria están pintados de un azul profundo con estrellas doradas que evocan las noches del trópico; tres djinns, genios, custodian la entrada, y en las paredes, pintadas con frescos de vivos colores, se representa a la reina en escenas cotidianas; en uno de ellos, vistiendo una delicada túnica de lino plisado, casi transparente, mientras juega al Senet, una especie de ajedrez. A finales de la década de 1980, la Fundación Getty financió su restauración, que duró varios años. En 1992 se autorizó la visita, aunque hoy está temporalmente cerrada al público.

06 Ras Mohamed

Más de mil especies de peces y 450 variedades de coral viven en los arrecifes del parque nacional Ras Mohamed, en el mar Rojo, al sur de la península del Sinaí. Se puede acceder a ellos sin más equipo que unas gafas de bucear, tubo y aletas. No lejos de allí se encuentra el pecio del SS Thistlegorm, un carguero inglés de más de 100 metros de eslora hundido por los alemanes en 1941 con su carga de jeeps, armas y motos.

07 Templo de Luxor

Menos colosal que el vecino Karnak, pero más armonioso, el templo de Luxor fue construido en el siglo XIV antes de Cristo, durante el reinado de Amenofis III. En él se celebraba la fiesta de Opet, en honor a la tríada tebana de Amón, Mut y Jonsu. El Opet pervive en la fiesta musulmana de Abu Haggag, que se celebra con un desfile de barcos.

08 Nos vemos en El Fayún

Algunas momias están más vivas que otras. Las de la necrópolis de El Fayún te miran con sus grandes ojos desde los retratos a la encáustica (pigmentos con cera fundida) sobre las tapas de los sarcófagos. Los rostros se pintaron cuando sus ocupantes aún estaban vivos, la mayoría son jóvenes. Tienen alrededor de veinte siglos pero parecen extrañamente cercanos.

09 El café de los milagros

En un callejón de Jan al Jalili de El Cairo, junto a la mezquita de Husein, está el café Fishawi, donde el nobel Naguib Mahfuz concibió los personajes de su gran trilogía sobre la ciudad. El Fishawi es uno de los cafés más antiguos de la ciudad, y en sus mesitas de cobre, frente a los grandes espejos ovales, los hombres se siguen reuniendo al atardecer para sorber vasos de té y fumar la shisha, la pipa de agua, entre luces mortecinas.

10 Medinet Habu

Dos estatuas de la diosa leona Sejmet, “señora de la lejanía, del desierto occidental y de la guerra”, custodian la entrada al templo funerario de Ramsés III (1184-1153 antes de Cristo) en Medinet Habu, frente a Luxor. Ramsés III (no confundir con Ramsés II, el constructor de Abú Simbel) gobernó uno de los periodos más agitados de la historia de Egipto, la del ocaso de las dinastías ramésidas (XIX y XX), lo que se refleja en el complejo, una fortaleza con gruesos muros de piedra y adobe de 19 metros de altura. Tras el enorme pilono de entrada al templo principal se suceden atrios, capillas laterales, pasillos procesionales y dinteles de piedra que conservan casi intacta su policromía. Los bajorrelieves de su muro exterior norte cuentan la primera batalla naval de la historia, contra los Pueblos del Mar (los filisteos, navegantes procedentes del Mediterráneo).

 

Información

» www.touregypt.net.

» www.disfrutaegipto.com.

» www.egipto.com.

 

 

La maldición de Tutankamón

VALLE DE LOS REYES (EGIPTO)

Interior de la tumba de Tutankamón, en el Valle de los Reyes, en Egipto. / JIM ZUCKERMAN

No hay nada más desafortunado que una buena maldición, y nadie sabe mejor cómo conjurarla que los antiguos faraones. Aunque es difícil descifrarlas completamente, se creía que las marcas en la tumba de Tutankamón eran advertencias contra los saqueadores, amenazas que fueron ignoradas por Howard Carter y su equipo de arqueólogos cuando, en 1922, abrieron la tumba y dieron paso a la era moderna de la egiptología. Seis semanas después, Lord Carnavon, mecenas del grupo, murió por una picadura de mosquito, y antes de terminar ese año seis miembros más del equipo habían muerto asesinados o por fiebres inexplicables.

 

El oasis de Alejandro Magno y Cleopatra

Si algo le sobra a Siwa es el bien más preciado para Egipto, el agua que brota a borbotones a lo largo de decenas de kilómetros. Alejado del Nilo, la fuente que dota de vida a un inmenso país en su mayoría desértico, este oasis conserva el recuerdo del mar que hace miles de años bañó sus arenas. Una insondable maraña de palmeras rodea dos grandes lagos de agua salada en los que el cuerpo flota sin oponer resistencia. Y al adentrarse más allá de sus cambiantes dunas, los restos de animales marinos fosilizados escriben sobre la tierra su atávica historia.

Los cerca de 560 kilómetros que lo separan de El Cairo ni siquiera se transitan en línea recta. Un penoso viaje por carretera, de unas diez horas, da fe de que esta población cercana a la frontera libia se encuentra a años luz del resto de Egipto. Ya lo estaba para la antigua civilización, puesto que hasta la tardía dinastía XXVI los faraones no lograron dominar sus tierras. Tras la ardua conquista, comenzaron a horadar sus montañas de forma piramidal para enterrar a los nobles, en unas tumbas policromadas que todavíaresisten el paso del tiempo.

Estos montes marcan el camino de entrada a una población que ahora sí vive doblegada al moderno Ejército egipcio. Los militares controlan varias plantas de embotellamiento de agua y otra de fabricación de aceite, que dan trabajo a poco menos de la mitad de la población. El resto viven de la agricultura y de los pequeños grupos de turistas que reciben. En medio de la abundancia de agua, dátiles y aceitunas, el oasis descansa ahora como una balsa de aceite después de siglos de desfiles marciales. Desde la resistencia a los primeros ataques hasta la pasiva acogida de las tropas italianas y el mariscal Erwin Rommel durante la Segunda Guerra Mundial.

Una historia bélica

Según Herodoto, el rey Cambises II de Persia intentó asediar el oasis en el año 524 a.C., pero sus 50.000 hombres perecieron entre las arenas. Por entonces, el templo del dios Amón acumulaba un siglo de fama gracias a las profecías del oráculo. Tal fue su magnetismo, que un año después de conquistar Egipto, Alejandro Magno se sobrepuso a la pérdida de su caravana y a la falta de agua para visitar el lugar sagrado. A su triunfal llegada, la deidad no pudo sino atestiguar su origen divino y su capacidad para gobernar a los hombres desde el cetro del faraón.

Tras la muerte de Alejandro en Babilonia en el 323 a.C. cuentan varios historiadores que Ptolomeo robó su cuerpo para traerlo a Egipto. Algunos más atrevidos han atestiguado que sus restos descasan en el oasis, pero la veracidad de la historia nunca ha podido ser comprobada. Lo que sí ha trascendido es que el macedonio no fue el único turista insigne de Siwa, ya que Cleopatra tampoco pudo resistirse a los arcanos del oráculo.

A sólo unos metros del templo, la reina da nombre a uno de los manantiales de agua dulce en los que se piensa que pudo resguardarse de la calima. Y aunque ahora -coronado por un moderno café- se haya convertido en uno de los lugares favoritos para los turistas, son varias las fuentes de este tipo en las que poder despojarse de la salina de las lagunas. Estas piscinas naturales, que se conservan frescas durante el verano y más tibias cuando la temperatura afloja, constituyen uno de los lugares más relajantes antes de observar la puesta del sol entre el contraste del tranquilo vaivén de las aguas y la inmutabilidad de las montañas.

Una personalidad propia

Sosegados por la cadencia que marca un horario dominado por los rigores del calor, los habitantes de Siwa han mantenido ese ritmo distinto al del bullicioso Egipto, pero también unas tradiciones propias. La mayoría de los 25.000 habitantes del pueblo son bereberes, a diferencia de la mayoría de hombres del desierto egipcio, de tribu beduina. Y la lengua materna para ellos es el siwi, un idioma tribal que en nada se parece al árabe.

Las directrices las marcan los líderes religiosos. “Si el jeque nos dice que vayamos a la izquierda, vamos a la izquierda y si nos dice a la derecha, a la derecha”, asegura en un aceptable inglés uno de los guías turísticos. Las mujeres apenas tienen presencia pública y cuando salen lo hacen bajo unos largos ropajes oscuros -desconocidos también en el resto del país- que apenas les deja asomar los ojos. Los niños dominan las calles, fruto de una efervescente natalidad provocada por la media docena de bodas que pueden concentrarse en una noche entre los habitantes de un puñado de manzanas.

Esta tradición sí que ha cambiado con el paso de los años, pues distintos escritos sostienen que Siwa fue pionera en la celebración de matrimonios homosexuales. Según varios antropólogos los ancianos que vivían en la ciudad amurallada del siglo XIII que aún preside la población requerían a jóvenes de las afueras para trabajar y vivir con ellos. Estos testimonios narran incluso rituales sadomasoquistas y disputas entre los hombres, algo que nunca se hacía por las mujeres. La prohibición expresa de este tipo de acuerdos firmados sólo llegó a principios del siglo XX, aunque se sospecha que se seguían produciendo de forma clandestina.

Esta excentricidad entre los musulmanes ya sólo forma parte de la historia de Siwa, que aunque siempre se ha mostrado apartada de Egipto comparte actualmente sus mismos problemas. Hosteleros y comerciantes lamentan el desplome del turismo, las basuras se acumulan entre las calles del núcleo urbano y en las gasolineras padecen la misma falta de combustible que se extiende a lo largo del país. Los caudillos religiosos fueron quienes ordenaron votar como presidente al islamista Mohamed Morsi, como hizo el 90% de sus habitantes. Y según estos mismos ciudadanos, serán también losjeques quienes decidan si seguir entregándoles su confianza.

 

 

En Egipto existen muchos templos impresionantes que llaman la atención de los turistas, pero también hay otros tantos que han dejado pocas huellas, siendo destruidos por completo antes de que las civilizaciones modernas pudieran disfrutar de su arquitectura. El Caesareum o Cesareo de Alejandría es uno de esos monumentos desaparecidos. Y aunque en la actualidad podemos encontrar la estatua del nacionalista alejandrino Saad Zaghloul, lo cierto es que la historia sigue recordando este templo sagrado.

La importancia del mismo reside en que fue la mismísima Cleopatra quien lo mandaría construir. Un templo lujoso, lleno de belleza, que la reina dedicaría o bien a Marco Antonio o bien a Julio César, este punto queda un poco difuso en la historia.

El templo fue terminado durante el mandato de Augusto, después de que derrotara a Cleop

Al observar fotos del conocido como Desert Breath podemos experimentar una sensación rara ¿qué es exactamente este montón de elementos cónicos? ¿qué hacen repartidos en el desierto? Podría parecer incluso una obra misteriosa a la altura de las líneas de Nazca.

No obstante, en este caso estamos ante una obra de arte intencionada y moderna, creada por un grupo de artistas: Danae Stratou, escultor, Alexandra Stratou, diseñadora y Stella Constantinides, arquitecto.

Desert Breath es una inmensa obra de arte situada en el Sahara, bordeando el Mar Rojo de Egipto. Se trata de una colosal obra a base de una serie de conos que crean una figura extraña difícil de apreciar si no la observamos sobrevolándola; y es que la figura abarca nada más y nada menos que 100.000 metros cuadrados.

En la parte central de la figura encontramos un diámetro de 30 metros relleno de agua. A partir de ahí, parten dos grandes espirales de elementos cónicos entrelazadas, que salen del mismo centro con una diferencia de 180 grados. No hace falta decir que tan colosal obra necesitó muchísimos metros cúbicos de arena, concretamente 8.000.

La obra comenzó a gestarse en 1995 y se terminó en marzo de 1997. Así, aunque se trata de arte moderno, el ambiente árido en el que está construido no ayuda en absoluto a su conservación. Una lástima, pues sin duda es una obra que impresiona a todo aquel que tiene la oportunidad de verla.

De su diámetro central de 30 metros relleno de agua, parten dos espirales entrelazadas que salen desde un centro común con una diferencia de 180 grados. La obra de arte se comenzó en junio del año 1995 y se acabó en marzo de 1997. La figura abarca 100.000 metros cuadrados, para ello fueron desplazados 8.000 metros cúbicos de arena.

Sus creadores aseguran que los volúmenes cónicos “positivos” y “negativos” usados en estas dos grandes espirales, intentan reflejar la sensación de infinidad. Sin duda es algo que se nos pasa por la mente al observar imágenes de esta descomunal y extraña obra.

No es quizá un destino marcado en las guías turísticas de Egipto, pero lo cierto es que cuenta con su encanto; y es que en pocas ocasiones tenemos la oportunidad de disfrutar de una obra de arte en un lugar tan hermoso y privilegiado como el desierto del Sahara.

Marsa Matruh es un puerto del Mar Mediterráneo y la capital de la Gobernación de Matrouh , en Egipto . Esto es de 240 km ( 150 millas ) al oeste de Alejandría y a 222 km de Sallum , en la carretera principal que va del delta del Nilo hasta la frontera libia.

Durante los tiempos del Antiguo Egipto y durante el reinado de Alejandro Magno , la ciudad era conocida como Amunia . En la época ptolemaica y bizantino era conocido como Paraitonion y en la época romana , como Paraetonium .

En la última década, Marsa Matruh es un importante centro turístico egipcio y sirve como un centro turístico escapada para los europeos , así como los cairotas ganas de huir de la capital en los sofocantes meses de verano.

La ciudad es conocida por sus suaves arenas blancas y aguas tranquilas y transparentes , la bahía está protegida de alta mar por una serie de rocas que forman un rompeolas natural, con una pequeña abertura para permitir el acceso de los buques ligeros.

Entre sus llargas playas de arena blanca y aguas cristalinas destaca la de la Playa Agiba y Gharam Beach, descrito por muchos como uno de los más bellos paisajes de la costa en el mundo .

Se cuenta que la propia Cleopatra se bañada en las aguas tranquilas de Marsa Matrouh . El lugar de renombre , Playa de Cleopatra, sigue siendo accesible y que seguramente no va a perder durante su visita.

El clima mediterráneo costero presta esta ciudad su moderación en verano y frío en invierno . La mejor época para visitar son en mayo y gamas de color de septiembre.

Marsa Matrouh se encuentra en la esquina noroeste de Egipto,y fue donde Erwin Rommel , conocido como el “ zorro del desierto”, tomó una cueva cerca de la orilla para comandar operaciones durante la batalla de El- Alamein en la Segunda Guerra Mundial.