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viajes a india En muchas ocasiones el mal tiempo se ha convertido en el principal hándicap a la hora de planificar algún viaje.

La India, al ser un país de grandes contrastes climatológicos, es uno de esos países en los que debemos conocer con antelación el tiempo que nos vamos a encontrar al llegar. Para dar por sentada una norma básica, tal vez la mejor época para viajar a la India sea la que corresponde a su época fría, durante los meses de noviembre y febrero, mientras que lo peor sería hacerlo en junio, cuando las temperaturas pueden alcanzar incluso casi los cincuenta grados.

Entre los meses de noviembre y febrero la afluencia de turistas, a pesar de todo, es menor, lo que facilita mucho más la visita a los que tengan pensado hacerla por estas fechas. Más allá de junio, el mes más caluroso, tiene lugar la época monzónica, la temporada de lluvias. De buenas a primeras os puede caer un chaparrón grandísimo, de los que se ven por la tele que han causado pequeñas inundaciones.

Durante los meses del monzón el calor puede llegar a ser asfixiante, especialmente en el centro y elsur del país, ya que a las temperaturas se les une la humedad, y la sensación térmica es mucho mayor. Lluvias y humedad que precisamente se evitan en invierno, temporada seca. Si no tenéis más remedio que viajar a la India durante el verano, ya sabéis que tendréis que soportar temperaturas muy altas.

Para evitar la temporada de lluvias podéis viajar al norte del país, una zona casi desértica y en la que, si bien las temperaturas son altas, las lluvias escasean. De todas maneras, tampoco le tengáis un miedo atroz al monzón. No quiere decir que se lleve varios lloviendo, sino que llueve con intensidad algunas horas y luego sale elsol. Lo malo es que a veces, si coge cerca de algún río, pueden venir las inundaciones.

El invierno no solo es la mejor época para viajar por cuestiones climatológicas, sino también por el hecho de ser la época en la que mayor número de festividades religiosas se llevan a cabo. Al acompañar el tiempo, la cultura y las tradiciones del país se echan a la calle.

En resumen, India cuenta con tres épocas climáticas: fría (octubre-marzo), cálida (junio a septiembre) y monzónica que, prácticamente coincide con la cálida. A partir de abril y mayo ya comienzan a subir drásticamente las temperaturas, de ahí que sea invierno, sin ningún género de dudas, la mejor época para viajar a la India.

India proyecta promocionar el turismo minero

Existen en el mundo distintos centros mineros que promueven un nuevo tipo de turismo en torno a la minería, entendido como una actividad que tiende a revalorizar, difundir y obtener conocimiento de los sitios, zonas y regiones mineras y geológicas. Esta actividad recreativa puede realizarse en forma pasiva, desde la simple contemplación, o de manera activa, interactuando con el atractivo.

Y aunque a muchos pudiera sonarle extraño, tiene muchos adeptos y por ello, el gobierno de India está pensando en las minas cerradas para desarrollar distintas actividades turísticas en función del proyecto de política de minas anunciado por el ministro Manohar Parrikar. El funcionario desea concretar una iniciativa que desarrolle el turismo de aquellas minas que, después de la excavación de minerales, ya han dejado de funcionar.

Afirma que el ‘Turismo relacionado con el mineral será promovido para crear conciencia, educar a los ciudadanos y brindar oportunidades de empleo para la población local’, considerando además que los ‘parques geológicos se establecerán en los estados, siempre que esto sea posible’.

El director de minas, Prasanna Acharya, ha manifestado que ha quedado pendiente la idea de ‘si los pozos mineros cerrados pueden ser convertidos en lagos. Si las empresas mineras han plantado árboles, entonces podemos comprobar si pueden ser convertidos en explotaciones de especias’.

Con el objeto de dar forma y desarrollar de una mejor manera el concepto de promoción turística relacionada con la minería, el gobierno indio habrá de designar un consultor idóneo.

‘La tierra, después del cierre de las minas, se devolverá a los órganos locales de gestión, preferentemente como un recurso de propiedad común, especialmente en beneficio de los pobres rurales’.

Una novedosa experiencia para el viajero que redundará en beneficio para los sectores más pobres.

Viajes a India

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Qutab Minar

La ciudad de Delhi, en el centro-norte de India, un lugar con siglos de historia, cuenta con dos monumentos que han sido declarados Patrimonio de la Humanidad. El grupo arquitectónico conocido como Qutab Minar, y la tumba de Humayun (que muchos dicen fue la antecesora de estilo del fabuloso palacio Taj Mahal).

El complejo religioso

Se entra al complejo de Qutab por la imponente puerta de ladrillos de Ala-I-Darwaza, totalmente decorada con finos grabados e incrustaciones de mármol realizada bajo el mandato del primer sultán que gobernó la ciudad. A través de uno de sus arcos se ve el Minarete de Qutab Minar, que es el más alto del mundo construido con ladrillos y el monumento del Islam con más antigüedad en esas tierras.

De forma bellamente acanalada, mide poco más de setenta y dos metros, con un diámetro de alrededor de catorce en su base, el cual disminuye a medida que asciende. Como decoración se le han labrado algunas partes del Corán. Fue construido en tres etapas, primero se levantó la base, a fines del siglo XII. Luego se le añadieron tres pisos y recién en el siglo XIV se concluyó su estructura. En ese preciso lugar estaba la ciudadela de Lal Kot y sobre sus ruinas fue erigido.

Mármol blanco y rojos ladrillos

Dentro del complejo se pueden ver también el llamado Alaj Minar que se planeaba fuera más alto de el Qutab Minar pero no pudo ser concluido. De él sólo se conserva la amplia base circular elevada sobre una breve escalinata; el Pilar de Hierro, único sobreviviente del templo hinduista que antes ocupaba la zona, dedicado a Vishnú, que mide poco más de siete metros, aproximadamente medio metro de circunferencia en la base, pesa cerca de seis mil kilos y llama poderosamente la atención porque, a pesar de los miles de años que tiene, no hay en él ni siquiera vestigios de herrumbre.

También sigue en pie la bella pero derruida Mezquita de Quwwat-ul-Islam, que fuera la primera en construirse luego de la conquista de la India por los musulmanes. Al oeste de ella, se aprecia el espléndido Mausoleo de Iltutmish, que se ordenó erigir por el mismo monarca, contraviniendo la tradición hinduista de la región de incinerar los cadáveres. Las ruinas de una Escuela Coránica o Madraza y las tumbas de algunos otros sultanes completan el recinto donde el ladrillo y el mármol blanco son los protagonistas, aunando fuerzas para añadirle más belleza al conjunto.

Un lugar religioso, sin dudas, pero de una majestuosidad impresionante, para recorrer en silencio permitiendo que los sonidos del pasado lleguen hasta nosotros.

¿Conocían Qutab Minar? ¿Les gustaría visitar este sitio?

desde Granada

 

Modificaciones en el Visado a la India

El Gobierno de la India ha anunciado recientemente que ha tomado la decisión de efectuar importantes modificaciones en el régimen de visados requeridos para los turistas extranjeros.

Estos nuevos cambios han tenido como efecto que se haya producido un descenso en el nivel de llegada de turistas a la India en 2012 (aun así han sido 5,2 millones de visitantes extranjeros), se trata de nuevas restricciones que te explicamos a continuación:

La nueva legislación india referente a los visados de turista exige que la estancia continuada en el país no puede ser superior a 3 meses. Del mismo modo, cada vez que salgamos del país, tanto si hemos agotado el tiempo máximo de estancia como si no, no podremos regresar hasta pasados 2 meses con el mismo visado. Esta restricción va a ser válida para todos los países del mundo, a excepción de Afganistán, China, Irán, Pakistán, Irak, Sudán y Bangladesh.

Hay que recordar que las autoridades indias exigen una validez mínima de seis meses en los pasaportes. Los controles en las aduanas suelen ser estrictos y minuciosos, así que es aconsejable que todos los viajeros lleven consigo fotocopias del pasaporte, visado y reservas de viaje, siempre separadas de los originales, para que en caso de robo o pérdida podamos disponer de ellas y evitar así numerosos problemas burocráticos.

Hay varias clases de visados: turístico, de tránsito y de negocios. El primero tiene yuna validez que va de 6 meses a un año y el último oscila entre 3 y 6 meses. Los precios son evidentemente distintos, siendo el más barato el de tránsito, que cuesta unos 6 €. Un visado de medio año cuesta alrededor de 50 €.

Para conseguir estos visados desde España hay que hacer los trámites pertinentes en la embajada de la India (Av. Pio XII, 30-32 28016 – Madrid; tel. 91 309 88 88), en alguna de sus delegaciones en otras ciudades del país o bien por correo postal. Hay que pagar las tasas pertinentes, tener el pasaporte con vigencia mínima de 6 meses y presentar 3 fotos de carnet.

Para conseguir el permiso de acceso a zonas restringidas de la India, como por ejemplo la región de Cachemira, se requiere un permiso especial. En general, los visados para periodistas asistentes a conferencias son los más complicados de conseguir. Este tipo de visados se conceden al periodista únicamente y exclusivamente para hacer dicha labor y el tiempo estimado es de 3 meses de validez. En este caso el papeleo es mucho más engorroso.

El caso del visado para estudiantes es similar: primero se deben presentar los documentos que acrediten al estudiante como nuevo miembro de su escuela o universidad, avalada por el gobierno de la India. Hay que detallar en la solicitud la duración del curso o el plan de estudios y otros datos personales.

Conviene preparar el tema del visado con mucho tiempo, incluso antes de comprar los billetes de avión ya que en todos los casos (turismo, negocios, estudios…) hay un punto en común: los trámites suelen ser muy lentos.

 

 

Nueva Delhi en dos días

En su momento ya definí a Nueva Delhi como la capital del caos. Cuando hicimos el viaje a India en 2007 éramos un par de jóvenes sin apenas experiencia viajera y nos impactó muchísimo todo lo que vimos en aquella ciudad ruidosa, desordenada y superpoblada.

India es intensa como pocos destinos en el mundo, quizás por eso resulta de los más atractivos para viajeros de todo el planeta. Nosotros estuvimos por allí un par de semanas y de vez en cuando nos pica el gusanillo de regresar a otras zonas del país que no pudimos conocer. La mayoría de viajes a India comienzan en la capital del país, así que vamos a hacer un repaso a lo que vivimos allí y recomendaros qué ver y visitar en Nueva Delhi en dos días. Disculpad la poca calidad de las fotos.

¿Cómo llegar a Nueva Delhi?

Desafortunadamente no hay vuelo directo entre España e India. Tendréis que hacer escala en alguna capital europea o asiática antes de aterrizar en Nueva Delhi. En nuestro caso, volamos de Valencia a Milán. Allí pillamos un vuelo directo a la capital de India con Alitalia.

El aeropuerto internacional Indira Gandhi está a unos 20 kilómetros de Nueva Delhi. Cuando nosotros estuvimos por allí todavía no se habían iniciado las remodelaciones del aeropuerto, aún así llegamos a horas intempestivas y nos recogieron en un minibús para ir hasta el hotel.

No obstante, podéis tomar un autobús (la opción más barata) o un taxi prepago que cuesta unas 4o0 rupias. Si llegáis a la terminal en un horario en el que funcione el metro también es una gran opción. Cuando nosotros estuvimos por allí, la línea naranja todavía no estaba operativa, así que no podemos hablar de ella con conocimiento de causa.

¿Cuántos días me recomiendas estar allí?

Si tus nervios consiguen sobrevivir a las primeras horas en Nueva Delhi, probablemente te apetezca formar parte del caos y quedarte mucho tiempo para descubrir la ciudad con calma. No obstante, nuestras recomendaciones van destinadas a aquellos viajeros que no disponen de demasiado tiempo y que han programado un viaje a India de unas dos semanas.

Nosotros estuvimos allí sólo dos días, un periodo muy escaso, pero que bien gestionado te puede servir para ver algunos de los principales atractivos de la ciudad. La estancia de dos días en Nueva Delhi se nos hizo corta, quizás un par de días extras hubiera sido lo correcto, aunque India es tan grande que siempre te tocará elegir entre estar más tiempo en una ciudad o dejar de ver otros alicientes.

¿Es cara la vida en Nueva Delhi?

Los precios de India son mucho más bajos que en Europa, por eso es un destino ideal para mochileros. Sin embargo, aquellos viajeros que busquen el lujo o experiencias exclusivas también podrán vivirlas en Nueva Delhi.

En cuanto a las compras, Nueva Delhi es un verdadero paraíso. Hay de todo y para todos los bolsillos en sus bazares, mercados, centros comerciales o boutiques exclusivas. Artesanías, telas, maderas… eso sí hay que tener mucho ojo con los timadores y ser muy hábil en el arte del regateo.

El primer día que estuvimos en India fue el que más dinero gastamos con diferencia, ya que perdimos muchas rupias con timos inocentes o por no saber regatear como es debido. Al principio cuesta cambiar el chip y adaptarse a la forma hindú de negociar.

¿Qué comer en Nueva Delhi?

La gastronomía hindú es uno de los mayores atractivos del país. Muchos locales o puestos callejeros os pueden echar para atrás por el aspecto o por la aparente falta de medidas higiénicas.

Si tenéis en cuenta las recomendaciones que os dimos en su momento para evitar las diarreas del viajero, comer en India puede ser una experiencia única.

Para empezar la inmersión culinaria en la cocina india os podéis pedir algún thali, las deliciosas samosas o las pakoras. Si os cuesta dar el paso no os preocupéis porque hay muchísimas cadenas de fast food internacionales en Nueva Delhi, aunque a nosotros siempre nos gusta degustar la comida local.

No os olvidéis de probar los lassi, personalmente nos chifla el de mango.

¿Dónde alojarse en Nueva Delhi?

La oferta y variedad de alojamientos de Nueva Delhi es espectacular. La mayoría de mochileros se alojan en Paharganj, pero en todas las zonas suele haber una cantidad ingente de hostales. El abanico va desde una noche por muy pocas rupias en un hostel hasta cientos de euros en hoteles de lujo.

Es interesante reservar con antelación para evitar caer en el juego de los buscadores de comisiones y timadores de turistas. Ni el viajero más experimentado está preparado para lidiar con ellos.

Nosotros nos alojamos en el centro de Nueva Delhi, concretamente en el Taj Palace. Forma parte de una de las cadenas hoteleras indias más exclusivas. Aunque quizás no sea lo más apropiado para tomarle el pulso a la ciudad, descansamos muy bien del largo viaje desde España y nos sirvió de oasis para desconectar del ensordecedor ruido de los cláxones. A veces recordamos aquella época de nuestros viajes y bromeamos con la frase: “¿te acuerdas cuando éramos guapos, ricos y jóvenes”.

¿Qué ver en Nueva Delhi en dos días?

Como hemos dicho más arriba, dos días es un periodo muy corto para conocer Nueva Delhi con profundidad, casi no da tiempo ni a adaptarse a la intensidad de India. Sin embargo, es necesario hacer un pequeño esfuerzo para organizarse en esta caótica ciudad y aprovechar al máximo la estancia allí. Teniendo en cuenta de que sólo estaremos dos días en Nueva Delhi os sugiero las siguientes visitas:

Yo empezaría con un plato fuerte, un paseo por Old Delhi para visitar el Fuerte Rojo.

Luego podéis tomar la colapsada y ruidosa Chandni Chowk y perderos por las callejuelas adyacentes hasta llegar a la impresionante mezquita de Jama Masjid.

Desde allí queda bastante cerca el Raj Ghat, donde se rinde tributo a la figura de Gandhi.

Si os gusta este personaje histórico universal, también podéis visitar la última morada de Gandhi.

La avenida Rajpath no es menos caótica aunque sí más amplia y desde allí podéis divisar la imponente Puerta de la India. Cerca podéis ver muchos edificios gubernamentales.

Otra zona que no podéis dejar de visitar es Connaught Place, una enorme rotonda con siete avenida que parten de ella. Al oeste se encuentra el primer templo hinduista que visitamos en Nueva Delhi, el Lakhsmi Narayan.

En el área metropolitana se encuentra el Qutb Minar, un bellísimo ejemplo de la época en la que la India estaba dominada por los musulmanes, se trata de una de las primeras manifestaciones de arte afgano.

¿Qué lugares te quedaste con ganas de ver?

En tan pocos días es imposible ver todo y nos quedamos con ganas de visitar muchísimos lugares. Por ejemplo, el Templo del Loto, el templo sij de Bangla Sahib, la Tumba Humayun, el Jardines Lodi, el Hauz Khas Park o el Museo Nacional. Pero sobre todo nos hubiera encantado tener más tiempo para callejear y vencer ese primer impacto de desbordamiento que te provoca India.

¿Cómo me muevo por Nueva Delhi?

Las opciones para desplazarse por la ciudad son de lo más variopintas. Autobuses, metro, taxi, pero sobre todo los célebres tuk tuk. También hay ciclorickshaws, pero en algunas zonas de la ciudad no pueden circular. Si sois muy valientes podéis alquilar una moto y mezclaros en el tumultuoso y estridente tráfico de Nueva Delhi.

 

Bangladesh

Hablamos muy poco de Bangladesh en esta web y en general se trata de un destino de viaje mal conocido, aunque fascinante. Uno de los lugares mágicos que esconde este pequeño estado del Golfo de Bengala es la ciudad de Rajshashi, conocida también con e lnombre de “la ciudad de la seda”.

Rajshahi se extiende a lo largo del curso del famoso río Padma. Se considera a esta ciudad uno de los principales centros en el mapa de la industria mundial de la seda. Todo aquí gira un poco en torno a ella, aunque también cuenta con otros puntos de interés histórico, con muchas mezquitas, santuarios y templos.

La ciudad de la seda es rica en cultura y patrimonio. A los lugares milenarios hay que añador edificios y otras creaciones de la época colonial británica. En el catálogo de las maravillas de Rajshahi figuran una serie de visitas imprescindibles: el Santuario de Hazrat Shah Mokhdum, el interesante museo de investigación de Varendra, el Central Park (nada que ver con el de nueva York) y su zoológico, el Palacio Maharani o los templos de Govinda y Jagaddhatri.

Huelga decir que en Rajshahi hay que dar una vuelta por los mercados del centro donde, por supuesto, hay que comprar alguna prenda de seda y disfrutar de una atmósfera única. Aquí se encuentra también la universidad más importante de Bangladesh, por lo que el ambiente juvenil es destacado.

En las afueras de Rajshahi también merece la pena visitar las localidad vecinas de Paharpur, donde hay muchos monasterios y templos budistas.

 

 

India (Munnar)

Un poblado de montaña, pero entre montañas nubosas (o cubiertas de niebla). Un entorno de” jardines de té”, o sembrados verdes que parecen tapizar cada colina como una alfombra. Y todo, entre cascadas y santuarios de vida silvestre. La fórmula de un lugar bonito.

Se llama Munnar, y está situado en las montañas Ghats Occidentales, en el estado indio de Kerala.

Es una de las zonas de producción de cultivos de té más vistosas de India, inmersa en un clima de montañas húmedas y silenciosas. Las vistas panorámicas hacia los valles (en la zona confluyen tres ríos), las nubes, y el verde combinan una atmósfera especial: no faltan flores salvajes que cada tantos años florecen y cubren de violeta todo el valle, para completar un panorama idílico que incluye cascadas, lagos, arroyos, valles selváticos; y entre la fauna, elefantes, macacos, y una o una rara especie de cabra (Nilagiri tahr).

Munnar y su entorno haya sido elegida como la región de veraneo de las autoridades coloniales británicas en el sur de la India, como tampoco lo es que ciertas influencias británicas sean visibles. Con un clima templado.

Munnar es un oasis fresco y apacible de Kerala, y hoy, otra de las buenas sorpresas a recorrer en el sur de India.

 

Cachemira, el techo verde de la India

Las flores y lirios de agua flotando sobre el lago Dal, ciudades llenas de mezquitas y talleres donde se fabrican y venden los famosos chales. Es Cachemira, el techo verde de la India recorrido por las cumbres del Karakorum, una tierra mítica llena de tesoros y además objeto de disputa entre India y Pakistán.

El clima de Cachemira tiene algo de mediterráneo, aunque con el mar a miles de kilómetros de distancia. Sin embargo, las estaciones están bien definidas y cada una de ellas posee un encanto propio. El lago Dal, en la temporada de lirio de agua, ofrece algunas de las imágenes más hermosas que podemos encontrar en Asia. No en vano a sus orillas se encuentran dos de los hoteles más caros y lujosos del país: el Lalit y el Taj Vivanta Dal View.

Pero bajo este manto de belleza sobre Cachemira pende una espada de Damocles desde 1947, fecha de la partición de los extensos territorios coloniales del Imperio Británico. De esta arbitraria decisión nacieron dos estados condenados a enfrentarse por el dominio de Cachemira. Gran parte de la población es partidaria de la anexión a Pakistán mientras que el resto permanece leal al gobierno en Delhi, una enemistad que con frecuencia se manifiesta con violencia. Por suerte, los turistas casi nunca son el blanco y pueden pasear por Srinagar y sus alrededores con toda tranquilidad.

Sí, la zona está fuertemente militarizada como signo inequívoco de un conflicto no resuelto, pero no a costa del turista, que puede así disfrutar paseando a las orillas del lago o navegando sobre sus aguas con los barcos turísticos, curioseando en los mercados tradicionales, visitando pulcras y elegantes mezquitas (aquí la mayoría religiosa es la musulmana) y disfrutando de la visión de extensos y coloridos jardines llenos de tulipanes y otras flores.

 

 

A Bharat Negi le gustaría tener una casa con un pequeño terreno y una cascada, al ser posible en el sur de España, en Badajoz. Me sorprende este anhelo de un maestro ayurvédico a quien yo esperaba encontrar meditando a oscuras entre inciensos, más allá de las preocupaciones terrenales. Me recibe, sin embargo, en su consulta del hotel Rey Juan Carlos I un hombre jovial, afable, de mediana edad que se parece de cerca a casi cualquier persona que pudieras encontrarte por la calle y pensase en la jubilación. Mi estrés me ha traído hasta aquí –le explico- y no pienso desaprovechar la oportunidad de que me pase consulta uno de los especialistas en medicina ayurvédica más prestigiosos de España, con más de 20 años de trayectoria a sus espaldas y con centros en Madrid, Málaga, Extremadura, Palma y Valencia.

Me hace pasar a una pequeña consulta, aséptica, solo decorada por una docena de diplomas sobre la pared alineados escrupulosamente. Me mira fijamente y me explica que la ayurveda es una palabra en sánscrito que combina a otras dos, Ayur (vida) y veda (verdad, conocimiento, arte) : El arte de conocer la vida. Junto con la medicina tradicional china es la más antigua del mundo “unos 5000 años”, asegura, y no trata los problemas de la gente de forma puntual, como la medicina occidental, sino que es “un estilo de vida” que incorpora dietas, ejercicios y medicinas naturales para reequilibrarnos. Puede acompañarte toda la vida desde que naces hasta tus últimos días. Esta medicina milenaria se apoya en cinco elementos -bhumi (tierra), yala (agua), agní (fuego), vaiú (aire) y akasha (éter)- que, combinados, dan diez tipos de personas distintas. “Ahora vamos a averiguar de qué tipo eres tú”, me anuncia. Descifrar qué composición o prakriti tiene una persona y conocer el dosha dominante ayuda prevenir posibles enfermedades futuras y tratar el tipo de dolencias que son comunes a nuestro prakriti. Entonces me somete a un examen físico exhaustivo y a un interrogatorio de rigor que –en ocasiones- incluso me incomoda un poco sobre todos los aspectos de mi vida que os podáis imaginar, desde qué como, cómo duermo o qué tipo de persona me considero hasta cómo es mi sudor, el aliento de mi boca o cómo fue mi infancia.

Soy una persona desconfiada y, si no fuese por las credenciales que tiene este médico, en este punto creo que hubiera salido corriendo. Pero me relajo y le dejo hacer ya que he dado el paso. Muchísima gente conocida se ha puesto en sus manos –seremos discretos y no daremos nombres- y algo me dice que es sensato pensar en que una medicina a la que le interesa la vida y que se basa en dietas preventivas, consejos vitales para el día a día y medicamentos naturales no me puede hacer ningún mal. “El estado físico es tan importante como el mental” anuncia Bharat tras someterme a un chequeo físico que me deja desconcertada ¿el diagnóstico? “Estás realmente cansada, muy cansada y tu cabecita, que es como un DVD, necesita poner el stop pero de verdad, cógete unas vacaciones ¡pero ya!”. Me pregunto si es posible que me lo escriba en un diagnóstico y pasárselo a mi jefe pero creo que va a ser que no.

Volvemos a su consulta para proporcionarme unas pautas dietéticas y algún complemento nutricional que, según la medicina ayurvédica alivie mi dosha dominante, que es Vatta, entre otras características, “personas nerviosas y activas, aventureras y artistas aunque también emocionalmente inestables”.

Asegura que no es el dinero lo que le mueve a seguir ejerciendo como médico y que atiende a gente mayor sin recursos que no puede pagarle. Me extiende una tarjeta que así lo asegura. Su mujer, Kalpana, es la encargada de hacerme un pequeño tratamiento corporal ayurvédico para mitigar en lo posible mi desequilibrio físico y mental ese día. Será un shiro abhyanga, un masaje de cabeza de unos 20 minutos con aceite intensamente relajante y revitalizante que nutre el cabello, mejora la circulación sanguínea y el flujo linfático en la región de la cabeza, alivia el insomnio, la migraña, el cuero cabelludo seco y picazón y estimula los órganos de los sentidos y el alma. Después, un kati abhyanga, un masaje de hombros y brazos, también de unos 20 minutos. Entre sus efectos beneficiosos se encuentra el alivio de la rigidez y del dolor de espalda, mejora del funcionamiento del sistema nervioso y libera tensión emocional.

Claro que, en dos horas y media de consulta y tratamiento no se pueden pedir milagros, así que me recomienda que haga con él uno de los tratamientos en que es especialista, el panchakarma, algo así como una puesta a punto desintoxicante (para eliminar desechos del cuerpo, reequilibrar el ritmo biológico, reactivar el ciclo digestivo…) capaz de rejuvenecer y purificar el organismo con un ingreso de tres días en sus manos. No me importaría probarlo pero voy a pensarlo en serio. Si lo hago lo contaré aquí.

Por el momento deshago el camino que separa el Hotel Rey Juan Carlos I de la Diagonal y, mientras espero el autobús, repaso mentalmente la lección de hoy. Ha sido una experiencia inesperada, que me ha gustado y descolocado y que seguro me va a hacer cavilar. Entre lo físico y lo emocional, entre lo que soy y lo que anhelo, entre el respeto al cuerpo, la calma y la vida, ¡ah sí! Disfrutar de la vida, para eso estamos aquí, no? Y no es poco.

 

Parques Nacionales en India que son Patrimonio de la Humanidad

India no sólo es templos y lugares sagrados, también posee espectaculares atractivos naturales de gran belleza paisajística. En un viaje turístico a India podremos conocer entre sus varios parques nacionales, dos que han sido declarados Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.

Parque Nacional Valle de las Flores

El Valle de las Flores es un bello parque nacional en India, ubicado a una gran altura en la cordillera del Himalaya Occidental, en el estado de Uttaranchal.

Declarado reserva de la biosfera por la UNESCO, el Parque Nacional es famoso por la gran biodiversidad de su flora, así como por ser el hábitat de varias especies animales en peligro de extinción como el oso negro de Asia, el leopardo de las nieves, el oso pardo y la oveja azul del Himalaya o baral.

La vista que nos ofrece el valle es inigualable, verdes prados cubiertos por un tupido manto de brotes multicolores, guarecidos por brumosas cumbres nevadas. Un paraíso alpino de belleza indescriptible en las alturas del Himalaya.

Parque Nacional de Nanda Devi

El Valle de las Flores forma parte de la Reserva de Nanda Devi, que recibe su nombre del macizo Nanda Devi de doble pico conocido como las cumbres gemelas de la diosa Nanda, siendo su cumbre oeste la más alta, con sus 7.816 metros sobre el nivel del mar, considerada la hija del Himalaya en la mitología local.

El paisaje del Valle de las Flores se complementa el paisaje agreste de montañas escarpadas del Parque Nacional de Nanda Devi.

Ambos parques abarcan una zona de transición, única en su género, entre la cadena montañosa del Zanskar y la Cordillera del Gran Himalaya, que ha sido ensalzada por su excepcional hermosura en los relatos ancestrales de la mitología hindú y, desde hace un siglo, por botánicos y alpinistas.

 

 

Harmandir Sahib

En la marea de turbantes, Los católicos tienen El Vaticano, los musulmanes, La Meca. Y los sijs, Amritsar. Cada año acuden por decenas de miles a esta ciudad del Punjab indio (recibe más visitantes que el Taj Mahal de Agra) para postrarse ante el más sacrosanto de sus gurdwaras, como llaman a sus lugares de culto: el Harmandir Sahib, es decir, el templo de Dios, más conocido mundialmente como Templo Dorado.

Es objeto de fervor para los 23 millones de adeptos de esta religión monoteísta que combina elementos del hinduismo y del islamismo. Aunque el lugar justifica por sí solo el viaje de 480 kilómetros desde Delhi: basta de sobra para redimir a ojos del visitante esta ciudad de 1,1 millones de habitantes, a primera vista más bien cochambrosa. Al llegar a Amritsar, por tanto, mejor tomar sin más dilación un rickshaw para adentrarnos por el polvoriento casco viejo y aproximarnos, en medio de un flujo intenso de peregrinos y de un oleaje de turbantes, al santo lugar.

Antes de entrar, primero hay que dejar fuera los zapatos, limpiarse los pies en un pequeño estanque y cubrirse (hombres y mujeres) la cabeza con un pañuelo. Ya está uno listo para mezclarse con la muchedumbre y franquear, apretujado, una de las puertas que dan al recinto. Son cuatro, una por cada punto cardinal: simbolizan la universalidad del lugar, que pretende ser, como el sijismo mismo, abierto a todos y desde cualquier procedencia: a todas las razas, creencias o clases sociales.

Al irrumpir en el gran recinto, totalmente a cielo abierto, la sensación es impactante: con su parte superior cubierta por placas de oro y su base de mármol blanco impoluto, el templo central brilla al sol, islita resplandeciente en medio de un gran estanque, la Piscina del Néctar (amrit, en sánscrito, que dio su nombre a la ciudad). En torno al agua, miles de peregrinos, ellos con los turbantes, ellas con el sari, deambulan (en el sentido de las agujas del reloj) por un ancho camino de circunvalación también de mármol. Se viene en familia, pero la atmósfera casi mística no impide a los niños corretear y gesticular, mientras los padres cogen el móvil para sacarse la foto. Retratarse con uno de los (poquísimos) visitantes extranjeros está muy de moda: los sijs son muy cordiales con el que viene de lejos para visitar su lugar más venerado.

Muchedumbre permanente

Algunos hombres se bañan en las aguas sagradas del estanque. Los hay que rezan sentados, los ojos cerrados, otros dormitan, otros se quedan postrados inmóviles ante el templo central, al que lleva un gran puente sobre el estanque, atestado de una muchedumbre permanente. Cuesta horas de cola alcanzar el edificio central, donde un sacerdote bendice a los fieles y reza leyendo el texto más sagrado de los sijs: el Gurú Granth Sahib, con las 1.470 páginas de enseñanzas sagradas de 10 gurús.

En los muretes en torno a la circunvalación abundan las inscripciones: en punjabi, en hindi, en inglés. Incluyen la lista exhaustiva de los sijs fallecidos en distintos conflictos: es decir, una lista interminable de Singhs, el segundo apellido que llevan todos los fieles de esta religión y que significa León. Múltiples textos relatan los hitos de la historia de esta religión que fundó a finales del siglo XV el gurú Nanak Dev. La región estaba entonces asolada por sangrientas riñas entre hinduistas y musulmanes: Nanak Dev proclamó que venerar a Dios tenía que ser fuente de entendimiento y no de cizaña entre creyentes. El sijismo nació así como un intento de sincretismo selectivo entre las dos religiones dominantes: del hinduismo rechazó el sistema de castas, y del islamismo, el sectarismo.

Por más que haya nacido como símbolo de acercamiento, el Templo Dorado, codiciado tanto por mogoles como por afganos, ha tenido a lo largo de los siglos una historia conflictiva, incluso en tiempos recientes. En 1984, Indira Gandhi ordenó la operación Blue Star: el asalto al templo en el que se había atrincherado un grupo de separatistas partidarios de un Estado sij independiente, el Khalistán. Hubo más de 500 muertos, y la primera ministra acabó asesinada por unos guardaespaldas sijs.

Ciudad sagrada, Amritsar tiene también recuerdos dolorosos. Y ninguno lo es tanto como la masacre de 1919, uno de los episodios más infames de la colonización británica. Tuvo lugar apenas a unos centenares de metros del Templo Dorado, en los jardines del Jallianwala Bagh. El anticolonialismo indio estaba entonces en auge y Londres quería darle un escarmiento. El 13 de abril se concentraron en los jardines, un recinto casi cerrado del que solo se puede salir por unos pequeños callejones, varios miles de manifestantes desarmados. A las órdenes del coronel Dyer, las tropas inglesas cercaron el lugar y dispararon sin parar durante 10 minutos, primero sobre los concentrados y después sobre los que intentaban huir por las estrechas salidas. El Gobierno británico reconoció 379 muertos. Tras la independencia, el Congreso indio elevó la cifra a más de un millar. La masacre fue el verdadero detonante de la lucha anticolonial. Hoy, los jardines recuerdan de manera sobria los hechos: una llama eterna, unos restos de los viejos muros donde se ven todavía impactos de balas. Una gran estela marrón de forma oblonga conmemora a las víctimas, y las familias se sacan al lado la foto con el móvil. Una galería exhibe pinturas de estilo naif que describen los hechos, también relatados en punjabi e inglés.

La diosa hinduista Durga

Tras este recuerdo del horror, ¿por qué no acabar la visita a Amritsar como se empezó?: con una visita a un Templo Dorado. A otro Templo Dorado: un santuario en medio de un bonito estanque, con la parte superior cubierta de placas de oro y la parte inferior de mármol blanco, una circunvalación también de mármol: podría ser una réplica, eso sí, en tamaño más reducido, del lugar sagrado de los sijs… si no fuera un templo de otra creencia. Y es que, situado al fondo de un estrecho callejón que bulle de ruidos y olores, y donde las tiendas de imágenes santas coexisten con las de golosinas, el templo Durghiana, del siglo XVI, está dedicado a la diosa hinduista Durga. En el interior, unos músicos tocan suavemente mientras un sacerdote coloca collares de flores a los fieles. Y uno tiene la sensación de encontrarse aquí frente a un apacible contrapunto (¿o un homenaje implícito?) de los hinduistas a este Templo Dorado de los sijs que hace de Amritsar uno de los sitios religiosos más impactantes de la India.

Información

» www.amritsar.gov.in

» www.sgpc.net.

» www.punjabtourism.gov.in.

» www.incredibleindia.org

 

Si hay un autor de referencia para los amantes de los viajes a la India ese es sin duda el periodista francés Dominique Lapierre, autor, entre otras obras, de La Ciudad de la Alegría o Era medianoche en Bhopal. Este año nos regala un nuevo título, una novela que nos trasmite su fascinación por este país y nos contagia las ganas de viajar a él y decubrir sus innumerables tesoros: India Mon Amour.

Se trata de una interesante crónica autobiográfica dedicada a recordar sus primeros viajes periodísticos a la India. Lapierre y Collins llegaron a Nueva Delhi para narrar in situ la extraordinaria historia de independencia de la India del Imperio Británico. Allí nació la maravillosa historia de amor entre este país y el autor, un viaje que le cambió la vida, como sucede con muchos otros occidentales que viajan por primera vez a la India.

En India Mon Amour nos encontramos la descripción de la enorme pobreza material y la gran riqueza interior de los sectores más desfavorecidos, tanto en las ciudades y como en otras poblaciones rurales del subcontinente indio. El impacto en Lapierre fue tan grande que desde entonces se dedica a compaginar su trabajo periodístico y literario con labores de ayuda humanitaria.

Fotos, recuerdos y reflexiones se mezclan creando un testimonio único que se convierte página tras página en un emotivo himno a la vida y a la esperanza. Si en Esta noche, la libertad Lapierre junto a su colega y amigo Larry Collins centraba su atención en el aspecto político y social de la India a las puertas de su independencia, aquí se centra en el corazón y la esencia de las personas que habitan estas tierras.

En resumen: lectura imprescindible para los enamorados de la India, aunque también para todo tipo de viajeros y personas con ganas de aprender y descubrir.

 

 

La capital de la India es una megaurbe en la cual conviven alrededor de 20 millones de habitantes. El caos reinante, los precios especiales para turistas y el mal estado de las infraestructuras son toda una prueba para el viajero. Aquí damos unos cuantos consejos para sobrevivir a Nueva Delhi:

1.- Al llegar al aeropuerto

Desde el moderno aeropuerto internacional Indira Gandhi existen varias opciones para ir al centro de la ciudad: taxis con aire acondicionado (se reservan en el interior), taxis sin aire acondicionado (mucho más económicos, se contratan fuera del edificio) y metro (opción poco recomendada si uno lleva mucho equipaje o si va a algún destino al sur de la ciudad).

2.- El cambio a rupias

En el aeropuerto es mejor cambiar el mínimo dinero posible, ya que allí los precios de cambio son los menos favorables de la ciudad. También es importante pagar con billetes grandes siempre que uno tenga oportunidad: El billete de 1000 rupias (alrededor de 14 euros) y el de 500 son muy difíciles de colocar en la mayoría de establecimientos.

3.- Precios del alojamiento

El alojamiento en Delhi no es tan barato como podría esperarse. Los precios son mucho más elevados que en el resto del país. Pahar Ganj es una zona muy pintoresca en la cual se encuentran los hoteles más económicos.

4.- Trenes para mujeres en el metro

Los transportes públicos van muy saturados y el metro es un hervidero de gente. Existen unos vagones especiales para mujeres en los trenes, en los cuales no está permitido el acceso de los hombres (hay sanciones estipuladas para los infractores). Por otro lado, están los autorickshaws, que son el vehículo más popular de la ciudad. Para montar en uno, hay que negociar antes con el conductor e intentar convencerle para que conecte el contador (meter), ya que tienen fama de querer engañar siempre al occidental con tarifas desproporcionadas. Además de estas opciones, también está la del Rickshaw, una especie de triciclo movido por un hombre que es una buena solución para trayectos cortos y todo un símbolo de Delhi.

5.- Mejor en octubre, noviembre, febrero o marzo

Los meses ideales para visitar la ciudad son octubre, noviembre, febrero y marzo. El clima es muy extremo y en los meses de mayo y junio hace un calor infernal, llegando a rozar los 50 grados. Entre julio y septiembre es la época de monzones y aunque no suele llover mucho, se nota una mayor humedad. Durante el mes de enero, bajan mucho las temperaturas.

6.- Las zonas para comer

Es recomendable vigilar la comida. Hay que evitar comer alimentos escasamente cocinados en los puestos ambulantes. Tampoco se puede beber agua del grifo. Si uno quiere ahorrarse disgustos, resulta preferible acudir a los restaurantes de la zona de Khan Market, Connaught Place y Hauz Khas Village. Son un poco más caros, pero garantizan calidad.

7.- Una ciudad muy segura

Nueva Delhi es una ciudad muy segura, aunque recomiendan que las mujeres no viajen o caminen solas a altas horas de la noche.

 

La India no es un país que deje indiferente. Como suelen decir, o te enamoras o la odias. Yo pienso que es un país que requiere tiempo, información y ganas de aventura. Después de pasar casi 4 meses allí, me encantó. El choque cultural que provoca la India no creo que lo provoquen muchos más países del mundo, al menos no a ese nivel. Por esta razón, si os decidís a descubrirlo, cuanto más tiempo podáis estar allí mejor. Necesitareis tiempo para adaptaros y digerir todo lo que vais a experimentar. De momento ahí os dejo unas cuantas de sus peculiaridades:

1- La India es la democracia más grande del mundo y el segundo país más poblado con más de 1200 millones de habitantes. Se calcula que en 2021 será el más habitado, superando a la China.

2- Es es el séptimo país más grande del mundo, tiene 28 Estados de diversos tamaños. Sólo el Estado de Rajastan, por ejemplo, es casi tan grande como Alemania.

3- Es frecuente encontrarse con Sadhus. Monjes nómadas que llevan siempre encima sus pocas posesiones y viajan en busca de la iluminación. Tienen bastantes libertades, entre ellas fumar marihuana o viajar gratis en el tren.

4- Cuando los indios mueven la cabeza de lado (como nosotros diríamos No) ellos quieren decir Si. Además hacen mucho este gesto. ¡Conviene saberlo!

5- La vaca es un animal sagrado en la India así que está prohibido sacrificarlas. Muchas veces, viven libremente por todo el país, incluso por las ciudades, y es frecuente encontrártelas en todos sitios, incluso en las estaciones de tren. (Algunos bromean diciendo que el mapa de su país tiene la forma de la cara de una vaca).

6- El ajedrez, el algebra y la trigonometría tienen su origen en la India.

7- También 4 religiones han nacido en la India: el hinduismo, el budismo, el jainismo y el sikhismo.

8- Además del Yoga, que se calcula que existe desde hace 5000 años.

9- Mucha gente se confunde llamando hindúes cuando quiere referirse a los habitantes de la India, a los indios. Hindú es para el practicante de la religión hindú (hinduismo) y en India hay muchas religiones.

10- Según la Literatura hindú hay más de 330 millones de divinidades. Las más importantes son Brahma (Creación), Vishnu (conservación) y Shiva (destrucción).

11- Si viajas por India raramente tendrás ningún tipo de relación con mujeres indias. La mayoría son muy tradicionales así que será difícil incluso entablar las más inocente de las conversaciones. Aunque en las ciudades más modernas es diferente.

12- Se estima que hay entre 5 o 6 millones de Hijras o personas del tercer sexo, son aparentemente hombres que visten como mujeres pero no se consideran ni lo uno ni lo otro. Hay campañas en marcha para que su género sea reconocido a nivel oficial.

13- El río Ganges es un río considerado sagrado, y, si vas, por ejemplo, a la ciudad de Varanasi verás como los hindúes queman a sus fallecidos en las orillas del río. Después tiran las cenizas, o lo que quede del cuerpo, al río.

14- Indian Railways (la compañía de ferrocarriles) tiene más de 1,6 millones de empleados convirtiéndose en una de las empresas con más trabajadores del mundo. La India también es el 4 país en número de Km de vías de ferrocarril (después de EEUU, Rusia y China).

15- Hay más de 300.000 mezquitas en la India. Más que en ningún otro país. El 13% de los indios son musulmanes, así que la India es el tercer país con más musulmanes del mundo (después de Indonesia y Paquistán).

16- El líder espiritual del Tibet, Dalai Lama, vive exiliado, desde los años 50, con una gran comunidad de tibetanos en el norte de la India, en Dharamsala.

17- El Kumbh Mela es un festival hindú enorme que tiene lugar cada 12 años. En el 2001, se reunieron entre 60 y 70 millones de personas en una misma ciudad para celebrarlo.

18- El deporte rey, y casi único, es el Criquet. Un deporte en que los partidos pueden durar desde unas horas hasta unos días.

19- En India hay la segunda comunidad más grande de programadores después de los EEUU.

20- Más de 2 millones de residentes de EEUU son originarios de la India. Muchos de ellos empresarios o informáticos destacados, como por ejemplo, el cofundador de Sun Microsystems, el creador del Chip Pentium, el creador de Hotmail y el exdirector general de Hewlett-Packard.

21- La India y la China, dos de las civilizaciones más antiguas del mundo, han cohabitado en paz durante miles de años. No obstante, desde los años 50 han tenido varias disputas aunque hoy en día están volviendo a tener relaciones, sobre todo comerciales. La China ha sido más aliado de Paquistán (que siempre está con problemas con la India) y la India aliado de EEUU. Hoy en día no existe ningún paso fronterizo abierto entre los dos países.

22- El Hindi y el Inglés son las lenguas oficiales de la India aunque también están reconocidos 22 idiomas más.

 

 

Menú hindú. Con sabores únicos e irrepetibles, la comida típica de la India, con todos sus colores y aromas, tiene un exotismo fascinante que no puedes quedarte sin probar. Anímate a conocer los sabores de la India repasando algunos de los platillos típicos que conforman su gastronomía.

Arroz: ingrediente clave en la cocina hindú

Entre los ingredientes más se utilizados en la gastronomía de la India, una pieza fundamental es el arroz. A los hindúes les fascina el arroz en todas sus formas, desde el arroz blanco cocido a toda clase de especialidades a partir de este grano. Entre ellos podemos citar el Idli, algo similar a lo que comúnmente conocemos como los crepes, pero que se prepara con arroz blanco y lentejas negras; la Dosa, que es una especie de panqueque elaborado con arroz blanco horneado y lentejas; o bien el Pulao, una preparación consistente en arroz cocido al vapor acompañado por mucha zanahoria, especias y carne de pescado o pollo, nunca roja.

Roti: el pan de la India

El roti es un pan sin levadura a base de harina de trigo que se cocina al horno con la ghee, la mantequilla de la India. Se puede emplear en una innumerable cantidad de platillos pero generalmente suele consumirse acompañado de curry y verduras de todo tipo. En toda la región norte de la India, el roti es el alimento básico por excelencia, aunque hay que tener ciertas cosas en cuenta, como por ejemplo, que es muy alto en calorías, grasas saturadas y colesterol, además, contiene gluten. No obstante, en muchos supermercados se puede encontrar un pan de este tipo especialmente elaborado para celíacos.La okra y otros vegetales

Se trata de una hortaliza común, también en el norte de la India, que se utiliza con mucha frecuencia en la preparación de guisos y sopas, acompañado de garbanzos, semillas, especias y toda una amplia variedad de vegetales más, tales como las cebollas y el tomate, con los cuales este vitamínico vegetal va a la perfección. Pero éste no es el único vegetal preferido por los indios, a ellos también les encantan otros como la calabaza amarga, el coliflor, la berenjena y el tamarindo.

Rasam: la sopa del sur de la India

El rasam o saaru es un tipo de sopa típica del sur de la India que se prepara con tamarindos y tomates, jugo de tomate, lentejas, especias, vegetales, arroz (ocasionalmente), agua caliente y pimienta. Los hindúes realmente adoran las sopas y existen muchas variedades de la clásica rasam.

Las masalas: infinita mezcla de especias

En la India se conoce como masala (“massala”) a una compleja mezcla de especias culinarias que le dan sabor, color y textura a cualquier platillo. La variedad de masala es inimaginable, ya nos dimos cuenta de que a los hindúes les encanta usar especias y las mezclas de masala son la mejor prueba de ello. Un masal puede tener especias como alholva, canela, cilantro,, cardamomo, pimienta negra, nuez moscada, cardamomo, chile en polvo, clavo de olor, semillas, hojas de curry, ajo, jengibre, cebolla, tamarindo y muchísimas cosas más. La mezcla se puede moler, dejar secar o unificar en forma de pasta, luego se le agrega a lo que sea que se esté preparando y todo cambia rotundamente, pudiendo tomar un color o hasta una textura diferente.

Bien, éstos son algunos de elementos típicos que hacen a la comida tradicional de la India, ¿que te parece? ¿Ya has probado la comida india? ¿Qué puedes contarnos sobre ésta?

 

Tamil Nadu es un estado ubicado en el sudeste de la India. Ocupa 130.000 kilómetros cuadrados y su capital es Chennai, la antigua Madrás bajo el dominio británico; en ella se halla la segunda playa más larga del mundo, que es Playa Marina y todas sus costas marítimas, sobre el Océano Índico (Bahía de Bengala al este y Golfo de Mannar al sudeste), miden más de mil kilómetros.

Cuna de los tamiles, pueblo que aportó al país una cultura y hasta una lengua diferente (el tamil) continúa con las antiguas tradiciones.

Un santuario para tigres

El Estrecho de Palk lo separa de su vecina, la Isla de Sri Lanka. Tamil Nadu está dividido en treinta y dos distritos que cuentan con variados atractivos turísticos, desde extraordinarios templos hindúes, como los de Madurai, Palani y Kanchipuram (con bellas y coloridas decoraciones, estatuas muy expresivas y animales representados con todos los detalles), hasta estaciones de montaña como las de Nilgiris y Kodaikanal (en la primera de ellas circula un pintoresco tren que fue declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO); con el verde inconfundible de sus plantaciones de té, además de bulliciosas cascadas como las Hogenakkal Falls, grandes lagos y caudalosos ríos que nos brindan paisajes únicos e irrepetibles.

La riqueza de la zona en cuanto a flora y fauna es espectacular y para proteger a una especie en particular que se haya en peligro de extinción, el tigre salvaje, el gobierno declaró a los bosques de Sathyamangalam como Reserva Natural y Santuario; destinándoles alrededor de 350.000 acres de tierra a perpetuidad para que puedan vivir protegidos y a salvo de su mayor predador, el hombre.

En Tamil Nadu se valora la vida

Gracias a esa importante medida tomada otros animales, que aún no estaban en peligro inminente (pero que podían estarlo en un futuro cercano) tendrán una mejor calidad de vida: Elefantes, leopardos y hienas entre los mamíferos y también aves como los buitres, que abundan en la región.

Desde el año 2002 se venían realizando en esta parte de la India seguimientos y monitoreos de las especies, estableciendo campamentos para ahuyentar a los cazadores furtivos que desafortunadamente abundan y mejorando las comunicaciones entre las distintas áreas del ecosistema para poder canalizar el proyecto de creación de la reserva.

Es la India un país que ama a los animales, por ello Sathyamangalam es el cuarto de estos parques forestales protegidos dentro de Tamil Nadu y el número cuarenta y dos en todo el territorio; en él veinticinco tigres (cabe aclarar que el tigre es el animal nacional de la India) han encontrado un futuro.

Una tierra con un encanto especial, donde las luces y las sombras son diferentes, donde lo exótico convive con lo cotidiano y donde la vida de hasta el más minúsculo ser es respetada, vale la pena conocerla.

¿Conocían a Tamil Nadu? ¿Qué les parece este bello lugar de India?

 

 

Fuerte maldito

RAJASTÁN (INDIA)

Se cree que a principios del siglo XVIII, Madho Singh, un fiero gobernante, quiso construir su capital en Bhangarh. Mientras inspeccionaba el terreno, se topó con Baba Balanath, un extraño asceta absorto en profundos pensamientos. El devoto permitió a Singh construir su fortaleza, pero le advirtió de que la sombra de su palacio no podía llegar hasta su preciado lugar de meditación. Madho Sihgh accedió, pero años más tarde su arrogante nieto Ajab Singh amplió la fortaleza y desencadenó unos extraños acontecimientos que llevaron la ciudad a la ruina. Hoy es una ciudad fantasma.

 

En la India puedes encontrar una gran variedad de paisajes para disfrutar de tus vacaciones, además de adentrarte de lleno en sus costumbres y tradiciones. Como cualquier otro país, tiene su propia gastronomía, que en este caso no es que sea realmente espectacular como la de otros lugares pero sí que tiene detalles muy interesantes. Se utilizan mucho las especias, lo que hace que casi todos sus platos tengan un sabor muy fuerte.

El ingrediente estrella en la gastronomía india es el arroz, que se prepara de muchísimas formas y el cual puedes encontrar además en diferentes tipos. Según la región del país en la que estés lo encontrarás preparado de diferentes formas. El arroz puede ser el plato principal o un acompañante para cualquier plato. El curry es también indispensable, una salsa que acompaña tanto carne como pescado, verdura o sopa.

Platos e ingredientes típicos

– Capati: son hogazas elaboradas con harina y agua que están presentes en muchos platos.

– Pulao: uno de los platos de arroz más populares, que es el que lo guisa con azafrán.

– Verduras: junto con las legumbres, están presentes en muchas recetas, especialmente coliflor, tomates y guisantes, siempre condimentadas con curry y yogur.

– Sopa a la pimienta: es muy popular en el sur del país, donde los platos son más picantes. Se hace con cebollas cocidas, yerba vendayam, curry, azafrán, mostaza, ajo, pulpa de tamarindo y granos de pimienta.

– Carne: entre los platos de carne más populares están el solomillo de cordero asado (con curry o nata) y el pollo relleno de arroz frito (también con curry).

Postres

– Halva: es el más conocido, una sémola de arroz amasada con leche de coco y que también lleva canela, uvas y almendras. Se fríe en mantequilla fundida.

– Khi: es un pudding que se puede hacer con arroz o zanahorias y que lleva también nueces confitadas, ciruelas rellenas, conservas de caramelo, dulces fritos y jarabe.

– Pastelillos perfumados: están hechos con mantequilla, almendras y pulpa de coco. Uno de los dulces más sabrosos.

Bebidas

La más típica es la leche, que se suele tomar natural, cuajada, hervida o condensada. El lassi es otra de las bebidas más conocidas, que es un yogur diluido en agua con limón y que se vende en puestos callejeros ya que es muy refrescante. El té se suele aromatizar con cardamomo o menta, y el café se prepara espeso y con mucha leche.

 

 

El Cabo Comorin, ubicado en la Península del Indostán, en el sur de la India, es el punto geográfico en el que confluyen tres aguas, las del Océano Índico, las del Mar de Arabia y las del Golfo de Bengala. Separa dos regiones de la parte meridional del subcontinente, la Costa de Malabar al oeste y la Costa de Coromandel al este.

Comorin es la estribación final de la Cordillera de los Ghats Occidentales, dentro del Distrito de Kanyakumari, en el Estado de Tamil Nadu, y forma parte de la ciudad de Kanyakumari, la cual dista 674 kilómetros de Bangalore, 703 kilómetros de Chennai y 2.694 de Delhi.

El Gran Maestro Vivekananda

Hasta ella llegan miles de peregrinos puesto que frente a sus costas, en un pequeño islote, se erigió el monumento en memoria de Narendranath Datta, un joven monje de Baranagore que en el año 1890 comenzó un largo viaje por todo el país y que al llegar allí, a fines de 1892, cruzó nadando los cuatrocientos metros hacia la pequeña isla para meditar; cuenta la historia que el entonces maharajá de Kheti le dio el nombre de Vivekananda y así se lo conoció desde ese momento.

Muchos son los medios que nos acercan a la isla para visitar el sitio exacto en el que el santo y filósofo hindú meditara y cuya vida fue un ejemplo para millones de jóvenes que siguen sus enseñanzas.

Otras formaciones rocosas rodean al islote mayor, entre ellas una de pocos cientos de metros alberga la impresionante estatua, de 40 metros de alto, del gran poeta de la lengua Tamil, Thiruvalluvar.

Además del monumento en honor del Swami Vivekananda se levanta en el lugar un templo de la diosa de Kanyakumari, Devi Kanya Kumari, a quien también se le da el nombre de Kumari Amman y está además el Ghandi Memorial, al que se acercan miles de turistas del mundo entero.

Un lugar muy especial

La estación de trenes se halla a un kilómetro de la ciudad y en sus alrededores hay varios importantes hoteles, la mayoría con vista al mar. Por medio del ferrocarril está conectada con Chennai, que es la capital provincial, con Bangalore, con Bombay, con Calcuta y con New Delhi entre otras importantes ciudades y en ella nace el segundo recorrido ferroviario más largo del mundo, que une Kanyakumari con Jammu, la ciudad más al norte de la India.

Cerca está situada la terminal de autobuses que la une con las localidades vecinas. Para arribos internacionales el aeropuerto más cercano es el de Trivandrum, a ochenta kilómetros, en la provincia de Kerala.

Todo el Distrito de Kanyakumari es conocido por su rica naturaleza, con colinas llenas de verdor, hermosas playas y ríos de aguas cristalinas que bajan serpenteando de las montañas.

La India se caracteriza por su extrema espiritualidad, por su gran cultura y por la bella arquitectura que ha perdurado a través de los siglos, en el Cabo Comorin todo se ha unido para permitirnos disfrutar de días que serán, sin duda, memorables.

¿Han visitado alguna vez el Cabo Comorin? ¿Les gustaría hacerlo?

La India es un país más que interesante donde las grandes ciudades tales como Bombay, Calcuta,Delhi o Madrás poseen hermosas calles anchas con edificios de estilo europeo, enormes estaciones ferroviarias, grandes oficinas publicas, casas municipales, museos, hospitales,universidades y también,modernos cines.

Todas estas ciudades poseen variados tipos de alojamiento y fácil movilidad como servicio de tranvías eléctricos, las calles tienen también iluminación eléctrica e inclusive puedes ver a muchos indios ricos con los mejores autos ultimo modelo.

Muchos son los que creen que este país es enteramente pobre; como te acabo de contar, la India se asemeja a muchos países del tercer mundo, que sin rozar la pobreza extrema, tienen,sin embargo, acceso a muchos servicios vitales para un nivel de vida saludable. Inclusive aquellos turistas que visiten el país cuenta con excelentes servicios de hostelería y muchas actividades seguras y divertidas parea realizar.

Lo que cambia es la forma de vida en las aldeas del interior.Es allí en donde quizás podemos notar una forma de vida diferente, quizás porque los aldeanos construyen sus casas con bosta de vaca (animal sagrado) o se alimentan muchos de sangre de carnero para calmar la sed.Lejos de considerar esto mal, lo interesante es visitar estas aldeas una vez que estés en la India, ya que entre otras cosas, las artesanías y la calidez de su gente hacen que conocer una cultura diferente sea inolvidable.

Todos sabemos que por efecto de las mareas el nivel de los océanos sube y baja sobre las playas, pero ¿a que nunca viste retroceder una playa ante tus ojos? Pues aunque suene raro, esto es más que posible en la India, más precisamente en la playa de Chandipur.

Podría hasta venirsenos a la mente la imagen bíblica de Moisés abriendo las aguas del Mar Rojo, pues el sorprendente fenómeno que ocurre en esta localidad hindú tiene mucho de similar, y lo más curioso es que sucede apenas en el plazo de unos segundos.

La playa de Chandipur se encuentra sobre la bahía de Bengala, en el estado de Odisha, y constituye una de las principales atracciones de la localidad de Balasore, de la que distan tan solo unos 10 kilómetros.

Pero además de su extensión y la posibilidad de disfrutar de una tarde de playa en un entorno tranquilo y sin masificación, el principal atractivo de la playa de Chandipur es el hecho de que el océano, con cada marea baja, es capaz de retroceder hasta una distancia de 5 kilómetros de la playa, dejando al descubierto lo que hasta ese entonces fuera fondo marino, pero que ahora fácilmente puede caminarse y explorarse a capricho, pudiendo descubrir conchas, caracoles y hasta los simpáticos cangrejos rojos que abundan en la zona.

Este fenómeno, que se produce dos veces al día en tan solo unos minutos de tiempo, por lo que resulta perfectamente visible a la simple vista, ocurre únicamente en Chandipur. Pero aunque sobre la espectacularidad de este suceso no hay duda alguna, para suerte de algunos, Chandipur Beach no es de los sitios mas visitados del estado, lo que ha permitiendo que en el lugar reine una atmósfera de tranquilidad y relajación.

La India es un país verdaderamente increíble para todas las personas que aman el turismo, y uno de los sitios que de forma necesaria debemos visitar si nos encontramos en su territorio, y más concretamente en la capital Nueva Delhi, es la famosa Puerta de la India, que se halla en el llamado “camino de los reyes”.

También denominada oficialmente por algunas firmas de turismo como “el Memorial de todas las guerras indias” o “Rajpath”, se trata básicamente de un monumento construido por el arquitecto Edwin Lutyens para homenajear de alguna forma a los soldados indios que perecieron en la Primera Guerra Mundial y las Guerras Afganas de 1919.

Fuera de esto, en cuanto a la historia del monumento debemos decir que la piedra inicial fue puesta el 10 de febrero de 1921 por el Duque de Connaught, una de las principales personalidades locales inmiscuidas en su construcción, y aunque por entonces se pensó que la misma llevaría unos dos o tres años, finalmente fue necesaria una década entera hasta que se le inauguró en 1931.

Entre todos los elementos que rodean la Puerta de la India, en tanto, uno de los más importantes es la denominada “Jawan Jyoti” que significa “llama del guerrero inmortal”, una llama de fuego eterna, que ha sido dedicada oficialmente a todos esos soldados que fallecieron, sumando en este caso a los de la Guerra entre la India y Pakistán, de ese mismo año.

Es común, en este sentido, que muchos de los turistas que viajan a la India, aprovechen este sitio para tomarse fotografías e indicar con ellas el comienzo del viaje, sobre todo por lo imponente del mismo, con sus espectaculares 42 metros de altura, y siendo en la actualidad una de las mayores señas de la arquitectura local que podemos encontrar en cualquier parte del territorio nacional.

Es el monumento más grande conocido dedicado al amor. Dice la leyenda que un principe llamado Shah Janan se enamoró perdidamente de Mumtaz Mahal, una jovencita princesa persa. Se casó con ella en segundas nupcias y la hizo su favorita. Vivieron felices hasta que el destino quiso que muriera su querida esposa no sin antes hacerle prometer a él que constuyera su tumba, que se casara otra vez, tuviera más hijos y visitara su tumba una vez al año.

Algo tan impresionante provoca todo tipo de historias y leyendas que justifiquen su construcción al mismo tiempo que el halo de magia crece y crece a su alrededor. Cuando llegas al recinto tienes que cruzar primero una especie de muralla de ladrillo rojizo que esconde esta joya. Las ansias por ver esta joya se respiran mientras vas caminando en una riada de turistas, los nervios se pueden tocar. Te preguntas, ¿ pero dónde está el Taj Mahal ?? …. y de repente, cruzas una arcada y allí está…. de un blanco deslumbrante, indiferente al paso del tiempo, solemne….. se me pone la piel de gallina ahora que escribo estas lineas recordando ese momento.

Los detalles florales incrustadas en la piedra me encantaron… No hay nada igual. Sólo le encuentro un defecto: la falta de árboles alrededor que den sombra dónde cobijarte en esos dias de calor intenso y humedad asfixiante.

Los viernes la entrada es gratuita, pero es mejor ir al amanecer de lunes a jueves cuando no hace tanto calor y la luz acaricia el mausoleo.

Las Cataratas de Hogenakkal no son uno más de los famosos saltos de agua que se producen en el río Kaveri Río, que discurre por el distrito de Dharmapuri en el estado meridional indio de Tamil Nadu. Estas cascadas son tan majestuosas que son conocidas dentro del país como el “Niágara de la India”.

Se encuentran en las colina de Melagiri Hills, a unos 750 metros sobre el nivel del mar, en mitad de un paisaje pintoresco que los habitantes del país conocen muy bien gracias a que ha sido el escenario elegido por muchas famosas producciones de Bollywood.

hogenakkal falls Las Cataratas Hogenakkal, el Niagara de la India

Son muchos los turistas que en sus recorridos por el estado de Tamil Nadu hacen parada aquí para visitar las cataratas y verlas de cerca gracias a las excursiones en barco que se ofrecen en las orillas del río. Hogenakkal se encuentra a menos de 50 km de la ciudad de Dharmapuri, a donde se llega fácilmente en tren o por carretera desde Bangalore. Basta con seguir las indicaciones en inglés donde se lee “Hogenakkal Falls”.

Otro atractivo importante de este lugar es el show de buceo presentado por los niños de la localidad, capaces de sumergirse a una profundidad de unos 10 metros para volver a subir a la superficie en muy poco tiempo, demostrando una asombrosa habilidad. Durante los meses de julio y agosto se puede disfrutar de la feria semanal que tiene lugar en el pueblo cercano de Pennagaram.

Todo itinerario de viaje a la India, debe incluir una visita a la ciudad de Agra, situada a tres horas de viaje desde Nueva Delhi. Famosa por el Taj Mahal y la mítica de sus calles, la ciudad reúne la esencia de la India. Un 40 por ciento más de turistas del mundo la eligieron en el 2012 como lugar de viaje, posicionándola como uno de los destinos emergentes del país.

Taj Mahal, la joya de la India

agra-la-ciudad-india-de-amor-y-tragedia-2.jpgISTOCKPHOTO/THINKSTOCK

El Taj Mahal es uno de los monumentos de mayor significado poético del mundo. Su historia se remonta al año 1631, fecha del fallecimiento de Mumtaz Maha durante su decimotercer parto, la definitiva esposa del emperador mogol Shah Jahan. El fin de este romance, precedido por años de pasión imposible hasta culminar en matrimonio, llevó al emperador viudo a proponer la construcción del mayor mausoleo del mundo en honor de su amada fallecida.

El Taj Mahal es un gran palacio de bellos jardines, cuya arquitectura en mármol blanco consta de miles de gemas y piedras preciosas incrustadas, las famosas cúpulas encebolladas y cuatro torres vigías a su alrededor. Una obra en la que participaron veinte mil hombres hasta su finalización en 1643, año en que las tumbas de ambos amantes pudieron reposar en el interior del mausoleo, aún innaccesibles para los visitantes.

Nombrada una de las Siete Maravillas del Mundo Moderno, el Taj Mahal es un remanso de paz ideal para visitar bajo la salida o puesta de sol. Ha sido concebida como una joya de gran belleza exterior y corazón trágico, pues la frialdad del interior sólo alberga paredes de cristales y una tumba que despista el acceso hacia la pareja enamorada.

Un buen consejo es no dejarse llevar por los guías turísticos situados en las afueras que proponen visitas y taquillas al Taj Mahal, pues todos estos servicios se encuentran de manera oficial tras cruzar los controles del vestíbulo.

Una ciudad por descubrir

agra-la-ciudad-india-de-amor-y-tragedia-3.jpgISTOCKPHOTO/THINKSTOCK

Agra ofrece numerosas ofertas de turismo cultural, como por ejemplo el Fuerte Rojo. Se trata de una fortaleza de piedra arenisca rojiza al oeste del río Yamuna, que encierra un complejo de palacios y edificios históricos. Fue construido por el emperador mogol Akbar entre 1565 y 1573, e incluye dependencias construídas por Shah Jahan (su nieto), el mismo emperador que construyó el Taj Mahal.

Precursora de este último también fue el mausoleo de Itimad-Ud-Daulah, que alberga la tumba de Mirza Ghiyas Beg, un oficial cuyas hijas sirvieron de esposas a diversos emperadores durante el siglo XVII y al que se consideraba una importante figura de Estado.

No solo del Taj Mahal vive la ciudad de Agra, pues si cruzas más allá descubrirás un nuevo mundo de aromas y sabores, colores de ropajes al sol, y vacas (consideradas sagradas) perdiéndose entre el bullicioso tráfico.

La India es uno de los países más carismáticos del planeta: su cultura hindú, los colores, los espectáculos de Bollywood, una gastronomía singular…podríamos no acabar nunca de enumerar una lista. Sin embargo, viajar a un lugar tan diferente conlleva adoptar ciertas medidas y una adaptación progresiva. He aquí algunos consejos para viajar a la India.

Antes de viajar

Lo ideal es comprar el billete con antelación y viajar al país entre octubre y marzo si queremos ahorrarnos la canícula y temporadas de monzón. En algunos sitios web podremos comprar billetes económicos si nos adelantamos.

La visa es otro aspecto importante. Una vez que tenemos el billete áereo, debemos acudir a la Embajada de la India en nuestra ciudad para tramitarla. Si es una visa turista alcanza los 6 meses de estancia de entrada y salida del país. Un consejo importante para los muchos viajeros voluntarios y solidarios que acuden a la India es no solicitar una visa por trabajo, pues sería una actividad no remunerada por la que se pueden tener problemas al entrar en el país.

Respecto a las vacunas para viajar a la India, podemos consultarlas con un médico y aunque algunas pueden ser prescindibles según la zona a la que viajemos, las vacunas contra la malaria, la fiebre amarilla y el cólera son las recomendables. Recordemos que las vacunas suelen hacer efecto a las 3 semanas de su inyección, por lo que debemos tomar la precaución de vacunarnos antes de este tiempo. No olvidemos solicitar un certificado médico que demuestre nuestro buen estado de salud al acceder a ciertas zonas de contagio.

Añadir un pequeño botiquín con antisépticos, crema bronceadora, repelente de insectos y especialmente antidiarréico o el más recomendable suero oral, el cual ayudará a limpiar y regenerar el estómago en caso de intoxicación.

En el destino

Contratar un transfer entre aeropuerto y hotel es un obligado, especialmente si lleamos de noche a una gran ciudad como Bombay o New Delhi. Si vamos a la aventura, en la primera noche posiblemente caigamos en manos de alguno de los muchos “taxistas” del aeropuerto que nos pueden llevar hasta el rincón más perdido de la ciudad donde alguien nos intentará vender packs turísticos a cambio de altas cantidades de dinero y no tendremos opción de escoger, por poner un ejemplo.

Respecto a los hoteles, comparemos la diferencia entre uno y otro si son hoteles de baja categoría, aunque el mejor alojamiento en la India son los guesthouse en mi opinión; se trata de casas cuyos propietarios alquilan las habitaciones y nos dará más confianza a la vez que ahorramos. En lugares turísticos como Goa muchos propietarios alquilan casas entre la selva y el mar por un módico precio.

La India es un país que requiere adaptación, de manera que comprobaremos muchos aspectos a los pocos días. Si queremos conocer la ciudad de un modo más independiente, contratemos un rickshaw (típico taxi indio) y si el chófer nos da confianza, negociemos una cantidad diaria de dinero, de esta manera él nos hará conocer muchos lugares curiosos y además nos llevará a tiendas y mercados donde él se embolsará una comisión si compramos algo, sin compromiso.

A la hora de visitar algunas atracciones turísticas como el Taj Mahal, ignoremos a los supuestos guías turísticos que hay en la entrada, al igual que las supuestas taquillas exteriores. Todos estos servicios se encuentran de forma oficial al atravesar el vestíbulo del mausoleo, cuyos controles separan a hombres y mujeres, otra costumbre que iremos advirtiendo a la hora de acceder a ciertos lugares como templos o embarcaciones.

Respecto a la comida, encontraremos numerosos restaurantes no sólo de comida hindú, pues en la India la población se divide entre hindúes, cristianos y musulmanes, dotando de numerosos sabores su gastronomía, cuyos platos más destacados son el dal fry, el thal, aloo gobi y el clásico pan de chapati como acompañamiento. Si queremos ahorrar, ir a puestos callejeros; aquel que más gente reúne es garantía de calidad y precio. No olvidemos consumir exclusivamente agua embotellada, pues el agua corriente puede jugaros un mal trago.

Una cultura diferente

La cultura india es totalmente diferente a la nuestra y uno de los mejores ejemplos es la vestimenta. Mientras el hombre puede medianamente vestir a su antojo, ya sean locales o turistas, las mujeres viajeras deben llevar ropas que las cubran o sean largas en algunas ocasiones; no lo tomen como una obligación pero si como una medida recomendable, pues las miradas de los hindúes se fijarán por doquier hasta alcanzar ciertos momentos de incomodidad.

La negación es un conocido gesto de los hindúes que aunque para los occidentales signifique “no”, para ellos significa todo lo contrario, de manera que no debemos ofendernos si pedimos un servicio y nos lo niegan, en realidad están confirmándolo.

Respecto a bebidas alcohólicas o tabaco, hay algunos estados donde el alcohol está prohibido. como Manipur. Los lugares de playa como Goa o Kerala son de carácter más occidental. Si nos cuesta encontrar tabaco (algunas veces un Marlboro indio puede saber totalmente diferente al occidental), compremos unos beedies, hojitas enrrolladas que sustituyen perfectamente al típico cigarrillo, además de ser muy baratos.

La India es un país maravilloso, colorido y mágico en el que hay que atenerse a ciertas costumbres. Si seguimos todos los consejos explicados no habrá problemas, tendremos controlada nuestra estadía y solo nos quedará disfrutar y tomar mucho té chai, típico de la India que nos lo ofrecerán en todos lados. ¿Has estado en la India alguna vez? ¿Qué recomendación o lugar sugirirías?

La idea que ha inspirado este cambio es la de lavar la imagen exterior del país y de paso solucionar sus problemas con el déficit de divisas internacionales. Uno de los países que se beneficia de estas nuevas normas es España. A partir de ahora será suficiente con mostrar el pasaporte para obtener un visado en el mismo momento de poner el pie en territorio indio.

Pero aún hay más: además de relajar sus normas de visado, las autoridades indias planean simplificar la plataforma en internet para tramitar todos estos documentos, pensando sobre todo en los viajeros que visiten el país con motivo de conferencias y congresos, así como para jubilados y estudiantes.

Habrá nuevas oficinas para emitir estos visados en los aeropuertos de las principales destinos turísticos de India como por ejemplo los de Goa, Gaya, Chandigarh y Amritsar. Además se ampliarán las que ya existen en Delhi, Chennai, Calcuta, Bombay, Kochi, Hyderabad, Bengala y Thriruvananthapuram.

El año pasado India recibió a 6,58 millones de turistas extranjeros, una cifra que representa un notable ascenso respecto al año anterior. El precio de los visados varía según la duración de la estancia y de la nacionalidad del pasaporte.

Murud Janjira: una magnífica fortaleza que parece flotar sobre el mar Arábigo al sur de Bombay, levantada en el siglo XIII sobre la isla del mismo nombre por los Koli, llamados “reyes pescadores”. Como ves, todos los ingredientes necesarios para una aventura magnífica en la costa occidental de la India.

No era el primer fuerte que se construía en la costa de Maharastra, pero sí el único que contaba con una ventaja estratégica que lo situaba por encima de los demás: un pozo de agua potable justo en el centro de la isla. En otras palabras, un sitio inexpugnable que solo pudo ser tomado mediante una estratagema al estilo del caballo de Troya.

fortaleza8 Murud Janjira, la isla amurallada de India occidental

En realidad, dentro del perímetro amurallado no hay uno sino dos pozos: uno de agua fría y dulce y otro que, al estar comunicado con el mar, de aguas más cálidas y saladas: una bonita piscina pero que no servía para calmar la sed de los sitiados.

Abierto a los turistas, la isla es ahora accesible desde cualquier puerto de la costa, aunque lo más sencillo es tomar el vetusto ferry que zarpa desde Naya Nagar y que nos deja a los pies de la muralla en unos 15 minutos. Aunque abandonado, el fuerte se conserva bastante bien y los visitantes disfrutan perdiéndose por sus recovecos imaginando su esplendor pasado.

Si eres un enamorado de las azules montañas del Himalaya hay un destino al norte de la India, en el estado de Himachal Pradesh, que te fascinará: la ciudad de Shimla con sus cabañas de madera y sus mansiones de estilo colonial que, según se dice, inspiraron la novela de espionaje “Kim” de Rudyard Kipling.

Muchos viajeros llegan aquí por aire, aterriazdo en una minúscula pista incrustada entre montañas, en un paisaje verde y marrón. Shimla y su región son un paraíso para los amantes del senderismo y la naturaleza, además de una de las muchas puertas al Himalaya que podemos encontrar en el país.

La principal arteria de la ciudad es Mall Road, un paseo peatonal colorido y bullicioso, tal vez demasiado comercializado y poco genuino pero realmente interesante. Sin embargo, los atractivos de Shimla se encuentran fuera de la ciudad, por donde pasa la antigua y legendaria ruta que conecta el Indostán con el Tíbet, custodiado por cedros y robles que, a menida que s egana altitud, dejan paso a vegetación más rala.

A unos 16 kilómetros de distancia hacia el este se halla Kufri, una estampa genuinamente alpina en el corazón de Asia. Esta es la capital de los deportes de invierno del norte de la India. Aquí se puede esquiar, viajar en trineo y jugar con la nieve. No es el único deporte que se puede practicar aquí. También podrían ser muy interesantes las rutas a caballo por la región o tal vez golpear unas pelotas en Chail, donde se encuentra el campo de críquet más alto del mundo.

La región del Rajastán es una de las más visitadas y, por tanto, más turísticas de la India. La belleza pintoresca de sus ciudades y el largo compendio de costumbres y tradiciones que las jalonan son algunos de sus principales atractivos. La fuerza del misticismo y el colorido que impregnan estas ciudades será algo que pronto llame la atención de nuestros sentidos.

Pero, a pesar de la belleza de su patrimonio y el legado de sus tradiciones, la región del Rajastán es también una de las más pobres de la tierra. La mayoría de sus ciudades se extienden sobre grandes desiertos y colinas áridas, destacando el Desierto del Thar, los valles de Mewar y las montañas de Arawali. La violenta pobreza de Rajastán a veces es demasiado para corazones sensibles.

En cualquier guía de destinos turísticos por el Rajastán no pueden faltar:

– Jaipur: situada a solo 270 kilómetros de Delhi y capital de Rajastán, es conocida como la Ciudad Rosa por estar la mayoría de sus edificios construidos con piedra rojiza que, con el paso de los siglos, se ha ido convirtiendo en rosa. A destacar el Palacio de los Vientos, la Puerta de la Victoria, la Sala de Audiencias Públicas, la Sala de los Manuscritos, la Sala de las Audiencias Privadas y los jardines.

– Ajmer: encontramos esta ciudad, fundada en el siglo XII, a solo 140 kilómetros de Jaipur. Entre sus principales monumentos hay que destacar la Mezquita Adhai-Din-Ka-Jhompra, construida a finales delsiglo XII; el Dargah, un mausoleo al que acuden cientos de devotos en peregrinación; y el Fuerte de Akbar, construido en elsiglo XVI y que hoy es el mejor museo de la ciudad.

– Jodhpur: esta ciudad es uno de los principales destinos turísticos del Rajastán. No solo por su patrimonio monumental sino por la animación de sus calles. Rodeada por una gran muralla de diez kilómetros de extensión, conserva el magnífico Fuerte Mehrangarh, en el que veremos el Palacio de la Perla, el Palacio de la Flor y el Palacio de los Espejos. Está situado a las afueras de la ciudad, y desde él obtendremos unas vistas estupendas.

– Udaipur: a este enclave se le conoce como la ciudad de los lagos, ya que su centro se halla muy cerca del Lago Pichola, y toda su extensión nos lleva hasta el Lago Fateh. Es otra de las ciudades más animadas del Rajastán, y en ella podemos ver el Palacio del Lago, el Palacio de Jagmandir y el Palacio de la Ciudad. Desde Udaipur tenemos que ir hasta el complejo de templos de Eklingi, situado a unos 25 kilómetros.

– Bikaner: esta ciudad se halla en el corazón del Desierto de Thar, a unos 450 kilómetros de Jaipur. Rodeada por una muralla de siete kilómetros, entre sus atractivos habría que citar el Fuerte de Junagarh, el Palacio de Lalgarh, una granja para la cría de camellos y elCanal de Ganga. Si visitáis Bikaner resulta imprescindible hacer alguno de los safaris en camello que organizan sus oficinas de turismo.

– Jaisalmer: otra de las ciudades que viven en el corazón del desierto. Fundada a mediados del siglo XII, cuenta con un hermoso patrimonio plagado de palacios, templos, fuertes y todo tipo de grandes mansiones. Podemos visitar la Ciudadela, que encontramos en la cima de la montaña Trikuta, y hacer un pequeño recorrido por toda la ciudad contemplando su magnífica arquitectura.

– Pushkar: una de las ciudades del Rajastán más sagradas para los hindúes. Hasta aquí llegan muchos turistas y, especialmente, peregrinos y fieles devotos. Está llena de templos, hermosos jardines, lagos y otros monumentos. El Templo de Brahma es posiblemente el más atractivo de todos ellos, tanto por su historia como por su arquitectura. Pushkar es también conocida por su Feria y Festival del Camello.

Kumarakom se encuentra a 16 km de la ciudad de Kottayam. El pueblo de Kumarakom es un conjunto de pequeñas islas en el lago Vembanad, y es parte de la región de Kuttanad. Se puede visitar el santuario de aves aquí, que se extiende a lo largo y ancho de 14 hectáreas y es el lugar predilecto de las aves migratorias y el paraíso de cualquier ornitólogo. Garcetas, garzas, cercetas, aves acuáticas, cucos, patos silvestres y aves migratorias como la cigüeña siberiana visitan la zona para impresionar a los visitantes.

La zona es un remanso de paz encantador. Ofrece al visitante muchas opciones de ocio. La estación de tren más cercana está en Kottayam, a unos 16 km, y el aeropuerto Internacional de Cochin se ubica a unos 76 km de la ciudad de Kottayam. Cuando llegues, podrás visualizar un laberinto de aguas brillantes entre los que se distribuyen los bosques de manglares. Los cocoteros actúan como muros de contención.

Cada año, más de siete millones de turistas visitan Kumarakom, un lugar que la revista National Geographic ha descrito como uno de los lugares que hay que ver una vez en la vida. Kumarakom es una parada importante para la mayoría de estos turistas. Este centro turístico es famoso por su grupo de islas en las orillas orientales del lago Vembanad.

En comparación con los pueblos vecinos, el lago tiene su máxima longitud y anchura cerca de Kumarakom (unos ocho kilómetros). Con el enorme lago a un lado y con una red de canales que lo atraviesan, Kumarakom, es una obra maestra creada por el hombre y la naturaleza en conjunto que goza de una posición única en la zona.

Viajar a Kumarakom

Una excursión imprescindible en la zona de Jaipur, es sin dudas la impresionante Fortaleza de Amber, que se levanta majestuosamente sobre el pequeño lago de Mamta Sagar, a sólo once kilómetros de la turística ciudad hindú de Jaipur. Esta antigua ciudadela se ubica en Amber, la ciudad que fue antiguamente la capital del estado, antes de que fuera trasladada a las llanuras, en lo que hoy es Jaipur.

Hacia fines del siglo XVI, el Maharajá de Amber, Man Singh I, ordenó levantar en esta ciudad un monumental palacio-fortaleza en lo alto de la colina Cheel ka Teela (Colina de las Águilas). Esta fortaleza es conocida por su fascinante mezcla de arte hindú y arquitectura Mughal de la época. El la fortaleza en su interior presenta una sucesión de diferentes palacios (Jai Mandir, Jas Mahal), pabellones (Diwan-i Am) y patios interiores que mezclan de manera exquisita los estilos mogol y rajput, en un apacible paisaje ajardinado (Dilaram Bagh).

Actualmente la Fortaleza de Amber recibe aproximadamente más de un millón de visitantes cada año, y una excursión al mismo constituye una verdadera aventura que comienza en la base de la colina, subiendo hasta la fortaleza en lomo de elefante, y llegando hasta la cúspide desde donde es posible disfrutar de unas espectaculares vistas de Jaipur, del lago Maota, y de las monumentales murallas de la ciudad.