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Kazajstán es un país poco conocido, pero al mismo tiempo cuenta con uno de los territorios más extensos del planeta. El noveno país más grande del mundo es a su vez el Estado más grande sin salida al mar, considerando que sí tiene costa en el Mar Caspio, pero este es un mar cerrado.

viaje a Kazajistán

Poco se sabe de este extenso país, que reparte su territorio en dos continentes, la mayor parte en Asia y una menor en Europa. Comparte fronteras con Kirguistán, Uzbekistán, Turkmenistán, Rusia y China. Se declaró independiente en el año 1991, luego de la desaparición de la Unión Soviética, y fue la última nación en independizarse.

Hoy Kazajstán ha recobrado cierta notoriedad a partir de la salida a la pantalla grande de Borat, la historia cómica de un habitante de ese país que viaja a los Estados Unidos, y muestra varios clichés y se burla de la “American way of life”.

 

Kazajstán al sur

Esta zona es una de las provincias más pequeñas de Kazajstán y cuenta con una población de 1,6 millones de habitantes. Limita hacia afuera con Uzbekistán, y muy cerca a esta frontera se encuentra la capital de dicho país.

En esta zona se encuentra una de las ciudades más antiguas del mundo, Taraz, que en 2001 celebró su aniversario número 2000, reconocido por UNESCO. También es de gran interés la zona llamada, Turkestán, que significa la tierra de los turcos.

 

Kazajstán al norte

La provincia más pequeña de todo el país, tiene algunos de los lugares más interesantes para visitar. Lindante con Rusia tiene grandes atractivos turísticos, como la ciudad de Petropavlovsk, y la capital del país, Astana.

 

Kazajstán al este

Sin duda una de las zonas más bonitas del país. La costa del mar caspio brinda un aire diferente a todas las otras regiones de Kazajstán. Lo curioso de esta zona es que pertenece tanto a Europa como a Asia, encontrándose en el límite de estos dos continentes.

 

Kazajstán al oeste

Lindando con China y Rusia, y encontrándose cercana a la zona que se ubica más al norte del Estado de Mongolia, el oeste de Kazajstán es uno de los lugares menos explorados del país. Pavlodar es una de las ciudades más bonitas de la provincia.

Viajes a Kazajstán

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Kazajstán

Los viajeros de todo el mundo han descubierto desde hace pocos años un vasto e interesante país de Asia Central, lleno de maravillas naturales y edificios increíbles. Hablamos de Kazajstán, cuya deslumbrante capital, Astana, empieza a aparecer en guías turísticas y webs especializadas como paradigma de urbe en expansión.

Pero nuestro viaje de hoy a este asombroso país tiene como destino la pequeña ciudad de Shetpe en el extremo occidental del país, no muy lejos de las aguas del mar Caspio. Aquí se encuentra Torysh, que en kazajo significa “el valle de las piedras redondas”, famoso por su paisaje salpicado de grandes rocas redondas.

El tamaño de estas bolas de piedra es muy variado. Algunas son como pelotas de golf, aunque otras pueden llegar a ser tan voluminosas como un automóvil. Cómo se formaron y qué hacen allí, sigue siendo un misterio.

El fenómeno es muy poco investigado, pero podría haber una explicación geológica. Podría tratarse de megasferulitas o bolas cristalinas formadas por ceniza volcánica y petrificadas al contacto con el aire exterior, tras un largo y lento proceso. Los vientos de la región son los responsables del acabado final de estas rocas redondas.

Las mejores vistas de este valle se obtienen desde Sherkala (la roca del león), un impresionante mirador natural de tiza blanca de más de 300 metros de alto. Las vistas alcanzan también desde aquí la silueta de la ciudad de Kyzylkala, parada destacada en la vieja Ruta de la Seda.

4×4 por Kazajstán

 

Almaty, la ciudad más poblada de Kazakstán. Allí, a 129 kilómetros del núcleo urbano encontramos un lugar maravilloso, con cierto aire de misterio, mágico y completamente sorprendente. El lago Kaindy.

En pleno bosque de coníferas, este lugar se sitúa a 2.000 metros sobre el nivel del mar. Un asombroso paraje que sorprenderá al turista desde el minuto cero. Justo ahí, encontraremos el lago en cuestión. Un lugar que se formó hace un siglo, a consecuencia de un enorme deslizamiento de tierra.

Este movimiento hizo que el agua inundara la cuenca, cubriendo por completo los abetos que había en la zona. Así, el joven lago de 400 metros, con una profundidad de 30 metros en algunas de sus zonas, presenta unas fantasmagóricas siluetas que se levantan desde lo más profundo de sus entrañas.

La visión desde arriba es sobrecogedora, pero más aun la que se obtiene dentro del lago, bajo la superficie. Un encuentro casi sobrenatural y místico con la naturaleza más extraña. Los abetos se presentan inundados, con troncos secos y copas elevándose por encima del agua. Se asemeja a los mástiles de viejos barcos, como si de un cementerio con cientos de ellos se tratara.

Las algas rodean los troncos de estos árboles, intentando agarrarse un poco a la vida, luchando para que los mismos no terminen por pudrirse. No obstante, la silueta de estos blanquecinos troncos corrobora una vez más su muerte.

El agua turquesa es el colofón perfecto para este espectáculo visual. Un bosque submarino de una belleza impresionante.

Lo que más sorprende es que este lugar es relativamente poco visitado. Pues lo cierto es que esta zona ya cuenta con otros encantos naturales como el famoso lago Bolshoe Almatinskoe o los lagos Kolsay. Esto hace que el lugar en sí sea poco frecuentado por turistas, a pesar de estar tan cerca de una de las ciudades más importantes de Kazakstán. Así, los turistas que finalmente optan por llegar a él, pueden gozar de una visita tranquila sin grandes aglomeraciones. Perfecto para tomar fotos de lo más impactantes.

Aventuras en kazakstan

 

En Asia Central uno de los lagos más grandes del mundo, el Mar de Aral, muere cada día un poco, encaminándose a su definitiva desaparición. El desierto lo engulle sin piedad en un proceso que parece irreversible y que deja imágenes tan descriptivas y desoladoras como las de los barcos varados donde antiguamente llegaba el agua, una cruel metáfora de esta tragedia ecológica.

Hace sólo unas décadas, el Mar de Aral tenía una extensión tan grande como la de Costa Rica. El drama se fraguó en la época soviética, cuando se establecieron en sus orillas extensas plantaciones de algodón con el fin de terminar con la dependencia a las importaciones. Para regar los campos hubo que desviar el curso de los ríos que alimentaban el lago, una decisión que supuso condenar a muerte al Mar de Aral.

Con el paso de los años el mar fue desapareciendo hasta quedar reducido a un charco de arena y sal. En la década de los 90, tras la desaparición de la Unión Soviética, los nuevos estados independientes de Asia Central asumieron el difícil reto de recuperar el ecosistema de la región.

La misión era más difícil de lo que en principio parecía: el uso de fertilizantes químicos en los cultivos habían envenenado las aguas hasta extremos insospechados. Sus efectos todavía se dejan sentir en la salud de los habitantes de la zona.

La construcción de un dique para contener la desecación contribuyó a recuperar el nivel del agua en la zona norte del Mar de Aral. La cosa parece más complicada en el sur, donde el gran nivel de salinidad causó la muerte de casi todos los peces. Tal vez allí el proceso sea irreversible. ¿Es posible salvar al Mar de Aral o se trata de un enfermo terminal?

 

 

Astana, la vibrante capital de Kazajstán. En primer lugar por lo inesperado: una bulliciosa y moderna metrópoli en mitad de las interminables y áridas llanuras de Asia Central; en segundo lugar, por los impactantes edificios que en ella se levantan.

Astana ostenta la capitalidad del país desde el año 1998, sustituyendo a la vieja Almaty. Se trata de una ciudad ex-novo, pues no existía hasta que a finales del siglo XIX se estableció en este lugar un asentamiento de cosacos. El río Ishim divide la población en dos grandes distritos, ambos salpicados de maravillas arquitectónicas levantadas con la intención de hacer de ella, así lo reconocen las autorizades kazajas, “la ciudad del futuro”.

Algunos de los proyectos urbanísticos y arquitectónicos que brillan en Astana han sido firmados por prestigiosos arquitectos como Norman Foster. De hecho, ya existe una ruta turística que recorre todos estos hitos de modernidad. L aruta empieza en el Khan Shatyr Enterteinment Center, una carpa gigante de 150 metros de altura que alberga un colosal centro comercial y de ocio.

También debemos al genio de Foster el Palacio de la Paz y la Reconciliación, con forma de pirámide de 62 metros de altura, construido para celebrar el Congreso Mundial de Dirigentes de Religiones y Tradiciones en 2003. Otro monumento imprescindible es el Baiterek, una impresionante torre de 97 metros de altura coronada por una esfera de cristal dorado que representa el mito kazajo del ave sagrada de Samruk.

no podemos abandonar Astana sin visitar el palacio presidencial Ak Orda, inspirado en la mismísima Casa blanca de Washington, aunque rematado por una cúpula de color azul brillante.

Refugio nuclear abandonado del Partido Comunista de Kazajistán

Hoy vamos a hablar de un refugio nuclear a medio completar que visitó el bloguero ruso residente en Japón Ralphmirebs en una visita que realizó a Kazajistán. El refugio en cuestión tiene la misma historia cien veces repetida:

“En los años 80, en plena Guerra Fría, se planificó la construcción de un enorme refugio nuclear en una montaña de Kazajistán. Según parece los trabajos progresaban a buen ritmo hasta que llegaron los años 90, el muro se fue a tomar por saco y blablabla saqueadores de metal blablabla abandono blablabla descontrol”.

Asia Central, sus habitantes cazaban caballos y podrían haber sido los primeros en domesticar estos animales que, en una tierra tan extensa y con un clima tan inclemente, proporcionaban transporte, trabajo, piel, leche y carne.

También posibilitaron la expansión de los pueblos y se convirtieron, en ocasiones, en instrumentos de guerra y dominio. Por este motivo los caballos tienen un significado particular en Kazajstán, son parte de la cultura del país y de las festividades y celebraciones kazajas.

Muchos de los juegos tradicionales que se practican en Asia Central (Afganistán, Kirguistán, Uzbekistán y Kazajstán) tienen al caballo como protagonista.

Así, el Kokpar o Buzkashi, es un deporte hípico que en muchos aspectos, se parece al polo con la gran diferencia de que, en lugar de usar una pequeña pelota, se utiliza (según el caso o el país) el cuerpo decapitado de un becerro, una cabra o una oveja.

En el juego compiten dos equipos que se sitúan a ambos lados de un prado de dos kilómetros de longitud y antes de iniciar la competencia, uno de los jinetes (chapandoz) aleja el boz de los demás y el juego comienza cuando corren hacia el animal y luchan entre ellos para conseguir hacerse con él y llevarlo hasta un círculo en uno de los extremos del campo.

El juego se practica sin árbitro y, por tanto, sin fair-play lo que muchas veces provoca batallas sangrientas y motivo por el cual fue prohibido en Afganistán durante la dictadura de los talibanes.

A pesar de ello, en la actualidad se lo considera el deporte nacional de ese país y sigue practicándose en otros territorios del centro de Asia, principalmente por el pueblo kazajo.

En Argentina se practica un deporte similar llamado ‘Pato’ que en sus orígenes utilizaba un pato vivo a modo de pelota y que hoy en día se ha reemplazado por una bolla con asas.

La piedra negra de Kaaba

Astaná es la capital de Kazajstán desde 1997, un puesto que heredó de Almaty, la ciudad más grande del país, y posee una enorme población de más de 700 mil habitantes. Se encuentra al norte del país dentro de la Provincia de Akmola, aunque está separada de ésta y se la considera un área federal independiente.

Oasis asiático

Astaná bordea el Río Ishim y forma parte de una región geográfica muy llana y semi-árida, aquella que cubre gran parte del territorio estatal. Sin embargo, para tener tan poca profundidad geológica, la ciudad se encuentra a 347 metros por sobre el nivel del mar, y su paisaje es similar al de una estepa, principalmente por su proximidad al río. Los viejos barrios se encuentran al norte del Ishim, mientras que los más recientemente construidos están al sur. Astaná se divide en tres distritos: Almaty, Yesil, y Saryarka.

El primer destino que se puede visitar dentro de la ciudad, y posiblemente el más importante, es la Avenida de la República, en donde ocurre toda la actividad popular y podremos encontrar todo tipo de entretenimientos. En esta calle podemos ver muchísimas tiendas, cafés, restaurants, pistas de baile, e incluso casinos.

Monumentos de cultura

Hay varios edificios de gran importancia en la ciudad y que deberían ser de visita obligatoria para todo turista. El primero de ellos es Norzol, conocido también como el Boulevard de las Aguas Verdes, un tesoro nacional. Bayterek es una torre que representa la mitología de la región y en cuya cima hay una impresión de la mano de uno de los presidentes del país. Construido en 2005, tenemos también el Centro Islámico, una colaboración con Qatar, que consiste en una mezquita de 43 metros de alto, una madrasah, y una de las bibliotecas más grandes del mundo.

Sin embargo, es casi necesario que en Astaná visiten la Pirámide de la Paz, inaugurada en 2006, y que tiene secciones dedicadas a todas las religiones del planeta. Además posee un teatro con más de 1500 asientos, un museo cultural nacional, y una biblioteca especializada en grupos geográficos y étnicos. Este edificio está concebido como un centro global para el entendimiento de las religiones, la renuncia de la violencia, la promoción de la fe y la igualdad humana, capturando el espíritu de esta maravillosa ciudad, única en su clase y destino ideal para visitar no importa la persona.

¿Has oído hablar del lago Kaindy alguna vez? Yo tengo que reconocer que hasta ahora desconocía su existencia, pero después de observar las fotografías que podrás ver en la galería que te adjuntamos al final del artículo, y saber cómo pudo formase un rincón tan asombroso como éste, me muero de ganas de verlo en persona.

El lago Kaindy se encuentra en las montañas Tian Shan, en Kazajistán, y tiene el honor de ser reconocido como uno de los lugares más raros del mundo gracias al bosque que quedó sumergido bajo el agua y que aún se conserva. ¿Quieres saber cómo ha sido esto posible? ¡Te lo contamos a continuación!

Un deslizamiento de tierra

Los árboles que puedes observar en las fotografías son ejemplares de picea schrenkiana que quedaron anegados por un enorme deslizamiento de tierra, provocado por un terremoto a principios del siglo XX. Desde entonces, los troncos de los árboles llevan sumergidos y sobresalen por encima del nivel del agua como si fueran agujas.

Un aspecto fantasmagórico

El lago está situado a una altura de 2.000 metros, tiene 400 metros de largo y alcanza una profundidad de unos 30 metros en algunos puntos. Como el agua es tan fría, ha preservado las ramas de los árboles por debajo de la línea del agua. Por su parte, las algas dan una sensación de arboles aun vivos. Todo ello produce un aspecto casi fantasmagórico.

Agua como el cristal

Su color está causado por depósitos de cal y otros minerales que se han filtrado en el agua desde la creación del lago poco más de un siglo atrás. Cuanto más cerca se está, más clara parece el agua, prácticamente como el cristal. Incluso, a veces es posible observar las truchas que se introdujeron en el lago en 1930.

Kazajistán es uno de esos países que a muchos de nosotros nos sonará simplemente com uno más de la larga lista de los “-tán” que se situán en ese espacio geográfico tan desconocido como es Asia Central. Sin embargo, como todos, es muy diferente al resto y es precisamente su riqueza lo que lo hace destacar por encima de los demás.

Su ciudad más importante es Almaty pese a que la capital se encuentra en Astana, una ciudad extraordinariamente moderna y surgida de la nada a golpe de talonario gracias al gas que produce el país desde hace varias décadas. Sin embargo, para encontrar el auténtico centro neurálgico cultural y social del país hay que conocer la bella Almaty.

Almaty se encuentra rodeada de altas cumbres montañosas, totalmente visibles en un día claro. Su centro histórico está repleto de bloques soviéticos así como grandes avenidas, parques verdes y multitud de iglesias ortodoxas. Esto la convierte en la ciudad más europea de toda Asia Central y además, es la única de la región que cuenta con un moderno sistema de metro.

En la actualidad, los mayores atractivos de la ciudad se encuentran todos basados en el patrimonio histórico de la misma: museo y iglesias son sus mayores tesoros. Sin embargo, vale la pena pasear por sus calles para impregnarse de un ambiente que tiene lo mismo de ruso de de asiático. Un lugar muy interesante para descubrir.

Llegar hasta Almaty es fácil, pues cuenta con el aeropuerto más transitado del país. Además, se encuentra a corta distancia (3 o 4 horas aproximadamente) de la capital de su vecino Kirguizistán, Bishkek. Con todo, ¡una visita si se viaja por la zona es más que obligatoria!