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viajes a qatar En Qatar, se inauguró hace apenas un par de meses el Museo de Arte Islámico, abriendo sus puertas para mostrar las joyas que ofrece el arte del mundo, y convertirse en epicentro de la cultura islámica, enmarcado dentro de un ambicioso plan de posicionamiento cultural del jeque Hamad al Thani.

Con la tendencia coleccionista de los árabes, que ahora ya no sólo se dedicarán a coleccionar mujeres, sino verdaderas obras de arte que mostrarán al mundo, este museo viene a dar un plus a la cultura islámica, enfrentada a un duro golpe con los ataques del 11 de Septiembre, que dejaron a esta sociedad en mal pie internacional, con mala fama e imagen.

El Museo de Arte Islámico vendría entonces a decantar los ánimos internacionales, mostrando que allí se pueden aunar los esfuerzos artísticos de miles de artistas que exhiben alrededor del mundo en las galerías más cotizadas.

Qatar tiene los recursos suficientes para invertir en cultura, educación y turismo, en parte debido a la escasa cantidad de habitantes que posee. El arquitecto que hizo posible plasmar en concreto el edificio del museo, dicho sea de paso una verdadera joya, fue Pei, el mismo que diseño la pirámide de cristal del Louvre.

El edificio es de líneas simples y formas cúbicas muy minimalistas, que sugieren austeridad, aunque en realidad, de sencillo no tiene nada si se fijan bien. Mirado desde lejos, el edificio del museo pareciera flotar sobre las aguas del Golfo Pérsico, ya que su construcción está sobre una isla artificial que se ubica a escasos metros de la bahía de Doha, a la cual se llega en barco o a través de un puente, aunque, por la distancia, perfectamente se podría ir nadando, ¿se podrá?.

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Hotel flotante de Qatar

El estado de Qatar, uno de los más ricos de la región del Golfo Pérsico, pionero en espectaculares y multimillonarias inversiones dedicadas a la industria del turismo, trabaja ya en su nuevo proyecto, tan deslumbrante e innovador como los otros: construir un enorme hotel flotante de lujo.

Esta construcción y otras está motivada por la celebración de la Copa del Mundo de fútbol que tendrá lugar en Qatar en el año 2022, en la que se espera que este pequeño país reciba una avalancha de visitantes de todos los rincones del planeta. La idea de los hoteles flotantes ha llegado a Qatar desde una región fría y lejana, de la mano de un estudio de arquitectos finlandeses que ofrecen esta solución en un país de territorio limitado y que pueden suponer un importante ahorro de energía.

El proyecto señala que un hotel flotante es una muy buena alternativa para las áreas en donde ya hay demasiadas construcciones. Ganar terrenos al mar, en definitiva. Otras de las importantes ventajas de los hoteles flotantes es generación de energía y posibilidades de reciclaje. Eso sin mencionar que un hotel flotante siempre puede ser relocalizado según la necesidad o si las condiciones del mercado cambian. También puede ser vendido o modificado de manera más sencilla que un hotel común.

El hotel tendrá acceso para poder llegar vía marítima y también por aire, ya que tendrá lugar para que aterricen helicópteros. Se espera que esté construido hacia el año 2015 y que sea el primero de una larga lista de hoteles flotantes en el país.

Lo que hace 15 años era pleno desierto ha mutado en una ciudad atestada de rascacielos diseñados por los más prestigiosos arquitectos del mundo.

El poder del dinero se deja sentir en cada rincón de Qatar, un emirato más pequeño que la provincia de Murcia (unos 10.000 kilómetros cuadrados) pero con la renta per cápita más alta del mundo (88.000 euros anuales). Un país construido a golpe de talonario desde que descubrieran las inagotables reservas de gas y petróleo de su subsuelo. Donde hace 15 años sólo le divisaba desierto, ahora bullen rascacielos firmados por los arquitectos más prestigiosos del mundo. El skyline de Doha nada tiene que envidiar al de Manhattan. Una ciudad en constante transformación bajo el esplendor y brillo del lujo, que espera ansiosa la celebración del Mundial de Fútbol de 2022.

Arquitectura vanguardista

Doha Office Tower.

Pasear por la Corniche, la bahía de Doha, es un espectáculo para los sentidos porque en esta zona se concentran la mayor parte de los edificios vanguardistas que han ido proliferando en la última década. El Museo de Arte Islámico se levanta al final del paseo marítimo sobre un terreno ganado al mar, por lo que parece flotar sobre las aguas del Golfo Pérsico. Ideado por el arquitecto chino Ieoh Ming Pie, autor de la pirámide de cristal del Museo del Louvre de París, para su construcción se inspiró en la mezquita Ibn Tulun de El Cairo. Cinco plantas albergan una colección de arte que abarca desde el siglo VII hasta principios del XX.

En el otro extremo de la Corniche se levanta majestuosa la Doha Office Tower. Creada por el arquitecto francés Jean Nouvel, recuerda a la Torre Agbar de Barcelona pero su fachada exterior ha sido recubierta con una filigrana metálica característica de las construcciones árabes.

En la Ciudad de los Deportes de Doha, construida para los Juegos Asiáticos de 2006, se eleva la Aspire Tower. Proyectada por el arquitecto libanés Hadi Simaan, su forma recuerda a una antorcha y en su cúspide ardió la llama olímpica durante la celebración de los Juegos. Su sistema de LED proyecta un sinfín de colores en la noche qatarí.

Tradición renovada y mucho ‘shopping’

Pese a que fue construido hace una década, en el Souq Waqif se respira la tradición de los zocos árabes. Sus callejuelas invitan a perderse curioseando entre las múltiples tiendas que ofertan especias, arte, telas, antigüedades y artesanía. La plaza central alberga terrazas donde darse un respiro y recobrar fuerzas.

Anexo al Souq Waqif, se encuentra el Falcon Souq dedicado exclusivamente a la cetrería y donde se pueden encontrar halcones cuyo precio rondan los 20.000 euros.

Villagio Shopping Mall.

La isla artificial The Pearl concentra el mayor número de tiendas de lujo por metro cuadrado. Ropa, bolsos, zapatos, joyas y coches sólo al alcance del 20% de los habitantes de Qatar, los que han nacido en el país.

En el Villagio Shopping Mall, un centro comercial inspirado en el Hotel Venecia de Las Vegas, se pueden encontrar tiendas para todos los bolsillos pero su mayor atracción son los canales y las góndolas que recorren los pasillos de sus instalaciones. Una pista de hielo, una montaña rusa y una noria componen el centro comercial más grande del Golfo Pérsico.

Circuito de Losail

Este fin de semana se celebra el décimo aniversario del Gran Premio de Qatar de MotoGP, que desde 2008 se viene disputando por la noche y lo convierte en la única prueba nocturna del calendario. El circuito de Losail, ubicado a 30 kilómetros de Doha, invirtió 25 millones de euros sólo para generar 5,4 millones de vatios, el equivalente a la iluminación de 70 campos de fútbol. El trazado, diseñado por el ingeniero alemán Hermann Tilke, cuenta con 1.000 torres de iluminación, de entre tres y 36 metros de altura, para dar cobijo a la prueba inaugural de la temporada. El emir de Qatar, el jeque Hamad Bin Jalifa al Thani, cuenta con su propia torre para no perderse las carreras.

Elena Isardo

Considerado uno de los países más ricos de todo el mundo gracias a sus reservas de petróleo y gas natural, Qatar (oficialmente llamado el Estado de Qatar) tiene todo lo que necesitamos recorrer y mirar en un destino turístico. Un estado soberano árabe, éste se encuentra en la Península de Qatar al oeste de Asia, rodeado únicamente por Arabia Saudita y el Golfo Pérsico, que lo separa del estado isla Bahrain.

País de oro

Gran parte de este magnífico país consiste en planos arenosos, pero al sudeste podemos encontrar el Khor al Adaid, un área de dunas que rodea la ensenada del Golfo Pérsico.

Los inviernos son tranquilos y los veranos son muy cálidos. El punto más alto de Qatar es Qurayn Abu al Bawl, a 103 metros por sobre el nivel del mar, ubicado en la pequeña fila de colinas de Jebel Dukhan, que va desde Zikrit hasta Umm Bab en la frontera sur y que es hogar también de la mayor parte de los depósitos de petróleo del país.

Es importante destacar que la cultura nativa de Qatar es relativamente similar a aquellas dentro de las regiones árabes del Golfo Pérsico, ya que las tribus árabes de Arabia Saudita migraron a Qatar y otros sitios dentro de la península y, por lo tanto, hay muy pocas diferencias culturales en los países que componen actualmente este grupo.

Como muchos podrán saber, este país explícitamente utiliza la Ley Sharia como base de su gobierno, y gran parte de sus habitantes siguen el Hanbali Madhhab.

Arte y festejos

No hay país más artístico que Qatar, sin embargo, ya que casi todos los miembros de la familia regente (Al Thani) son coleccionistas entusiastas de arte ya sea Islámico como contemporáneo de varias regiones del planeta.

Es por eso que el Museo de Arte Islámico, inaugurado en 2008, se ha convertido rápidamente en uno de los más grandes en el mundo, y la QMA (Qatar Museums Authority) contiene una cantidad envidiable de centros culturales y artísticos de primera calidad visitados por personas de todos los estratos sociales, además de ser sponsor de exhibiciones en otros países.

Casualmente, Qatar es el comprador más grande del mercado artístico por valor adquirido.

De todos modos, si están buscando una experiencia perfecta en Qatar, sugerimos visitar el país a mediados de Diciembre, ya que el 18 es el Día Nacional de Qatar, en donde los habitantes del país celebran su identidad e historia, y realizan una enorme cantidad de festivales y otros medios de festejo a lo largo del país, además de hacer una muestra de la solidaridad y modernidad que hacen hoy en día de Qatar un país digno de recorrer.

En su 37ª reunión, celebrada el mes de junio, el Comité del Patrimonio de la Humanidad de la Unesco ha agregado a la selecta lista del patrimonio de todos los seres humanos 19 nuevos lugares, 14 de ellos de carácter cultural y 5 de carácter natural. En esta ocasión no se han incorporado bienes mixtos —que combinan características de los anteriores—. Desgraciadamente, en esta edición ninguna de las candidaturas españolas para formar parte del Patrimonio de la Humanidad ha resultado elegida. Hoy hablamos de las 10 primeras incorporaciones:

En las últimas décadas del siglo XVIII y primeras del XIX, la ciudad amurallada de Al Zubarah se desarrolló al calor del comercio de perlas en el golfo Pérsico. Por desgracia, la ciudad fue destruida a principios del siglo XIX, pero afortunadamente la capa de arena del desierto que la cubrió tras ser abandonada a principios del siglo XX ha conservado intacta la mayor parte de su estructura.

En Qatar, se inauguró hace apenas un par de meses el Museo de Arte Islámico, abriendo sus puertas para mostrar las joyas que ofrece el arte del mundo, y convertirse en epicentro de la cultura islámica, enmarcado dentro de un ambicioso plan de posicionamiento cultural del jeque Hamad al Thani.

Con la tendencia coleccionista de los árabes, que ahora ya no sólo se dedicarán a coleccionar mujeres, sino verdaderas obras de arte que mostrarán al mundo, este museo viene a dar un plus a la cultura islámica, enfrentada a un duro golpe con los ataques del 11 de Septiembre, que dejaron a esta sociedad en mal pie internacional, con mala fama e imagen.

El Museo de Arte Islámico vendría entonces a decantar los ánimos internacionales, mostrando que allí se pueden aunar los esfuerzos artísticos de miles de artistas que exhiben alrededor del mundo en las galerías más cotizadas.

Qatar tiene los recursos suficientes para invertir en cultura, educación y turismo, en parte debido a la escasa cantidad de habitantes que posee. El arquitecto que hizo posible plasmar en concreto el edificio del museo, dicho sea de paso una verdadera joya, fue Pei, el mismo que diseño la pirámide de cristal del Louvre.

El edificio es de líneas simples y formas cúbicas muy minimalistas, que sugieren austeridad, aunque en realidad, de sencillo no tiene nada si se fijan bien. Mirado desde lejos, el edificio del museo pareciera flotar sobre las aguas del Golfo Pérsico, ya que su construcción está sobre una isla artificial que se ubica a escasos metros de la bahía de Doha, a la cual se llega en barco o a través de un puente, aunque, por la distancia, perfectamente se podría ir nadando, ¿se podrá?.