info@almusafir.es +34 612 258 388

#Cuenca. Espacios culturales a visitar | #almusafir

cuenca halal travel almusafir

Cuenca. Espacios culturales a visitar
Parece obvio que cuando hablamos de visitar Cuenca, hacemos referencia a su singular tejido urbano y, en especial, a la tipología arquitectónica que le ha hecho famosa: sus casas colgadas.
Es verdad, esta es una de las sugerencias que te damos hoy, pero además, incluiremos dos opciones más para que aproveches tu visita a Cuenca conociendo tres espacios culturales muy interesantes.

Museo de Arte Abstracto
Instalado en las mismas Casas Colgantes, uno de los lugares más emblemáticos y singulares de la ciudad, este museo exhibe una colección compuesta por 127 obra, pinturas y esculturas de artistas españoles de la generación abstracta ede los años cincuenta y sesenta. Entre ellos destacan Millares, Tàpies, Sempere, Torner, Rueda, Saura y Zóbel, el creador del museo.

Museo de las Ciencias de Castilla La Mancha
Ubicado en la plaza de La Merced, ocupa dos edificios: un antiguo convento y la ampliación contemporánea. Un museo interactivo que ha cumplido 10 años y que en sus 8000 metros cuadrados podemos ver tanto los antiguos contenidos del planetario y el observatorio astronómico, como variados módulos interactivos, robots, simulaciones de cohetes, reproducciones a escala real de la Estación Espacial Internacional,máquinas tradicionales y sofisticados sistemas multimedia como el Magic Planet.

Museo Provincial de Cuenca
Se encuentra en la Casa Curato de Sn martín (calle Obispo Valero, 12) y ofrece un recorrido por la historia de Cuenta a través de los restos arqueológicos hallados en distintos yacimientos de la provincia. El mismo comienza por la Prehistoria, continúa con el período romano del que destaca la colección numismática, y se completa con la exposición de piezas relacionadas con los períodos visigodo y árabe.

Museo de la Semana Santa
Se encuentra situado en la antigua Casa de los Girones, sede actual de la Junta de Cofradías de la Semana Santa de Cuenca. En sus dos plantas se hace un recorrido por los distintos desfiles procesionales de la Semana Santa de Cuenca, declarada de “Interés Turístico Internacional”. Con piezas muy antiguas de gran valor, se puede destacar un Cristo de marfil del siglo XVI; que hasta la apertura del museo sólo se podía ver en la procesión “En el Calvario”. A través de puestos multimedia, fotografías, dibujos, vídeos pueden escucharse testimonios de historiadores, pintores o escritores vinculados con la ciudad.

Parque Arqueológico de Segóbriga
Es una de las ciudades romanas mejor conservadas y uno de los conjuntos arqueológico más completos. Se pueden visitar los restos del anfiteatro, el teatro, la muralla y la puerta principal, las termas, el foro, la basílica, el acueducto, la necrópolis y una basílica visigoda.
Como apoyo y visita fundamental para comprender el sitio, hay un centro de interpretación concebido como un edificio integrado en el paisaje, al modo de una villa romana. Su visita ayuda a interpretar la época, y situar históricamente los restos y la vida en aquel momento.
Ubicación: Carretera Carrascosa de Campo a Villamayor, Saelices (Cuenca)

Viaje Imperial, Toledo y Cuenca

Día 1 – ORIGEN – CUENCA
Salida desde la terminal a la hora indicada con destino a Cuenca.

Día 2 – CUENCA – TERUEL – ALBARRACÍN – CUENCA.
Desayuno buffet. Salida hacia tierras aragonesas con dirección a Teruel, ciudad erigida en un alto del sur de Aragón que conserva en su casco histórico un importante conjunto monumental mudéjar declarado Patrimonio de la Humanidad. Almuerzo incluido con bebidas en restaurante. Muy cerca se encuentra Albarracín, localidad declarada Monumento Nacional y que podemos considerar en sí un museo. Paseando por empinadas callejuelas con abolengo moruno, se puede topar con joyas como la plaza Mayor en la que se encuentra el ayuntamiento y en la que hay un mirador con impresionantes vistas sobre el río Guadalaviar. Para un mejor conocimiento de la misma, tendremos la posibilidad de efectuar una visita con guía local a ambas ciudades. Regreso a Cuenca, cena con bebidas incluidas y alojamiento.

Día 3 – CUENCA – ARANJUEZ – TOLEDO.
Desayuno buffety salida hacia Aranjuez. Un casco antiguo Conjunto Histórico-Artístico, palacios reales y jardines a orillas del Tajo conforman el trazado de Aranjuez. Los conceptos de la Ilustración, acomodados al desarrollo urbanístico de las ciudades, se plasman aquí en un equilibrio entre la naturaleza y el hombre, los cursos del agua y el diseño de los jardines, entre el bosque y la arquitectura palaciega. Por todo esto ha sido declarada por la UNESCO en 2001 Paisaje Cultural de la Humanidad. Continuación hacia Toledo, foco cultural histórico y artístico de nuestro país. De entre sus numerosos monumentos sobresale la Catedral, un grandioso edificio gótico edificado entre los siglos XIII al XV. También merece atención el Alcázar, erigido por deseo de Carlos V. Para un mejor aprovechamiento del tiempo recomendamos realizar la visita con guía local a los principales punto de interés. Acomodación, almuerzo y cena con bebidas incluidos en el hotel. Alojamiento

Día 4 – TOLEDO – EL ESCORIAL – SEGOVIA
Después del desayuno buffet saldremos hacia el Monasterio de El Escorial, majestuoso edificio mandado a construir por Felipe II, que se convirtió en la obra maestra del siglo de Oro. De esta impresionante obra arquitectónica cabe destacar el patio de los Reyes, la Basílica, majestuoso templo clasicista; bajo la capilla Mayor se halla el Panteón Real en forma de cripta circular revestida de mármoles donde se disponen los sarcófagos de mármol negro que contienen los restos de la mayor parte de los reyes de España. Continuamos hacia Segovia, ciudad repleta de alicientes artísticos y gastronómicos. Almuerzo en restaurante con bebidas incluidas. Tiempo libre para pasear por la ciudad en la que destacan su Acueducto, la Catedral, donde despunta la capilla mayor, el claustro, el coro etc. y el Alcázar. Posibilidad de efectuar una visita con guía local y entradas incluidas a dichos monumentos. Regreso a Toledo. Cena en el hotel con bebidas incluidas y alojamiento

Día 5 – TOLEDO – ALCALÁ DE HENARES.
Desayuno buffet y salida hacia Alcalá de Henares, localidad madrileña Patrimonio de la Humanidad, cuna del ilustre Miguel de Cervantes, autor de “El Quijote”, y de una de las universidades más prestigiosas de España. Su rico patrimonio monumental, formado por iglesias, conventos y dependencias universitarias, nos acerca a la vida castellana durante el Siglo de Oro español. Regreso a Toledo. Almuerzo con bebidas incluido en el hotel. Traslados de ida y vuelta hasta el centro de la villa donde dispondremos de tiempo libre para seguir disfrutando de la ciudad de las Tres Culturas. Cena con bebidas incluidas y alojamiento.

Día 6 – TOLEDO – ALMAGRO – ORIGEN.
Desayuno y salida hacia Almagro, ciudad declarada Conjunto Histórico-Artístico, donde podremos disfrutar de su Plaza Mayor (s. XII), en su origen plaza de armas, caracterizada por su planta rectangular irregular. Gran importancia tiene su afamado Corral de Comedias, sede del más importante Festival de Teatro Clásico Español y único ejemplar en Europa de esta primitiva arquitectura teatral. Salida con dirección a los diferentes lugares de origen. FIN DEL VIAJE Y DE NUESTROS SERVICIOS.

info@almusafir.es

video: Studio Banana | 113630428

La sierra que comunicó al-Ándalus y el norte de España

Hallan el paso de la sierra que comunicó al-Ándalus y el norte de España durante 10 siglos

Investigadores españoles han logrado localizar el antiguo paso de la Sierra de Guadarrama, que conectaba al-Ándalus y el norte de España entre los siglos VIII y XVIII.

sierra de guadarrama

Ricardo Fanjul, que encabezó el equipo de científicos de la Sociedad Geográfica del Guadarrama y la Sociedad Caminera de Manzanares, explicó a la agencia Europa Press que fue “el paso más importante” de la zona centro, superaba incluso la calzada romana (el modelo de camino usado por Roma para la vertebración de su Imperio) y tenía el nombre árabe de Balat Humayd, el cual poco a poco se fue castellanizando convirtiéndose en Balathome. Acorde al investigador, el paso fue “una auténtica autopista medieval”, que se podría comparar, por ejemplo, con la actual Autopista de A Coruña.

El equipo ha localizado un tramo de casi 30 kilometros entre el apeadero de Tablada, en Guadarrama, y el municipio segoviano de Coca. “Hay tramos en los que se aprecia que es una auténtica autopista de la edad media, aunque hay otros tramos de 10 y 20 metros en los que el desuso y las inclemencias del tiempo han provocado cierta erosión, pero el camino es fácilmente identificable. Es espectacular por su belleza y apasionante por su historia”, relató Fanjul.

Según el investigador, el camino fue utilizado generalmente por viajantes, comerciantes y guerreros. Además, fue “el mismo camino por el que los cristianos fueron reconquistando siglos más tarde el territorio de Segovia y de Madrid”, puntualizó el científico. Sin embargo, los investigadores ven la importancia de Balat Humayd no solo en las continuas campañas militares, sino en las repoblaciones posteriores que se realizaron en Castilla la Nueva a través del histórico paso.

Fuente: europapress y RT

Al Andalus huye de Tombuctú

El Fondo Kati, guardado en baúles en Malí y acosado por el extremismo, viajará a Tarifa, Jerez y Toledo

En 1467, Ali Ben Ziyad al-Quti partía de la ciudad de Toledo con su familia rumbo al exilio. No se iba con las manos vacías. Este noble musulmán, que finalmente se instaló en Tombuctú, se llevó una escogida selección de documentos escritos en hebreo, castellano y árabe, su biblioteca particular. Con los siglos y las generaciones, esta original colección en la que se recoge una parte de la historia de Al Andalus ha vivido numerosos avatares, uniéndose y disgregándose según soplara el viento de la historia, y aumentando de tamaño hasta llegar a los 12.714 manuscritos de los que se compone en la actualidad. Escondidos en baúles para escapar del extremismo religioso y de la violencia que sigue golpeando al norte de Malí, los papeles del Fondo Kati se preparan para un histórico viaje. A partir de este año y en lotes de varias decenas, los manuscritos harán un circuito entre Tombuctú, Jerez, Tarifa y Toledo, donde serán digitalizados con el objetivo de poder ser estudiados por los investigadores en España, para finalmente volver a su sede en África.

PENTAX Image

Tarde del 2 de abril de 2012. Hace más de 24 horas que la histórica ciudad de Tombuctú, en el norte de Malí, ha caído en manos de varios grupos armados, entre ellos los islamistas radicales de Ansar Dine (Defensores de la Fe). Comercios, bancos, sedes de la Administración, farmacias, todo es pasto de robos y saqueos. Ismael Diadié Haidara, propietario del Fondo Kati, está sentado bajo un árbol con un amigo justo enfrente de la sede de la Biblioteca Andalusí cuando pasa por allí una pick up con cinco integristas a bordo. El coche para justo en la puerta y uno de los radicales se interesa por el edificio. “¿Qué hay ahí dentro?”, pregunta. “Libros y papeles, nada de valor”, responden los dos amigos. “¿Qué tipo de libros?”, insiste el recién llegado. “De historia, de religión, de todo”.

Aparentemente satisfechos con la respuesta, siguen su camino. Cincuenta metros más adelante frenan y dan marcha atrás. “¿Dónde está el propietario?”, preguntan. Diadié se queda callado. Entonces su amigo les responde que ha huido a Bamako y los integristas, tras mirarse unos a otros, hacen a ambos responsables de la Biblioteca. “Que nadie toque ni un solo papel de los que se guardan ahí dentro”, les dicen para luego continuar su marcha hacia el campo militar. Diadié respira aliviado. Ha logrado esquivar el primer golpe, pero sabe que vendrán más. “Tienes que irte de Tombuctú”, le dice su amigo. Pensativo, entra en la sede de la biblioteca. Para ese entonces, una parte de los papeles están ya guardados en baúles. El plan para salvar el Fondo Kati está en marcha.

“Tenemos 546 años de experiencia, 546 años huyendo y escondiendo esta biblioteca de fanatismos de todo tipo, dispersando y reunificando los manuscritos, algo de olfato genético ha ido pasando de generación en generación”, asegura Diadié, quien tres meses antes de la caída de Tombuctú en manos de estos grupos armados ya había convocado una reunión con notables de su gran familia para que todo estuviera dispuesto. “Sabíamos que algo podía ocurrir, la inestabilidad era enorme”. Una vez más, el fondo Kati debía desaparecer. Esfumarse.

Dos días después de su primera visita, Ansar Dine volvió. En esta ocasión eran cinco vehículos, una quincena de hombres armados. Querían ver el interior de la biblioteca, un pequeño inmueble de color salmón construido a principios de la década pasada con financiación de la Junta de Andalucía. Nadie pudo impedirles el paso. Diadié había decidido cortar la electricidad para evitar que pudieran ver bien, pero allí estaban todavía los manuscritos y aquellos misteriosos baúles. Con linternas, inspeccionaron todo. Recorrieron las dos plantas del edificio, husmearon en cada rincón y cuando todos se temían lo peor, el que parecía el jefe volvió a dar la misma instrucción: “Que nadie toque nada”. Y se fueron.

Media hora después, el teléfono de Diadié echaba humo. “Me llamaron de Bamako, de Francia, de España, de todos sitios, para decirme que me tenía que ir de Tombuctú”. Pero el dueño del Fondo Kati necesitaba aún un poco de tiempo más para hacer desaparecer los manuscritos, lo que ocurrió en los dos días siguientes. “Todo se llevó a cabo en pocas horas, protegidos de miradas indiscretas”, dice. Los baúles, una veintena aproximadamente, fueron sacados a escondidas y se llevaron a otras casas de la ciudad, “todo gente conocida, era la primera fase de la operación”, explica el propietario. En las semanas y meses posteriores, algunos baúles fueron alejados aún más y llevados en secreto a otros pueblos de la región e incluso, más allá, pero todos siguen en Malí. “Están en manos de miembros de la familia. Sé perfectamente dónde se encuentra cada baúl y cada día hablo con alguno de sus guardianes”, explica.

Durante casi dos años los viejos papeles han permanecido a salvo, dispersos, escondidos y guardados en baúles con plantas y hojas de tabaco que ahuyentan a las termitas. Todos, salvo una pequeña muestra que quedó en la sede de Tombuctú para dar la apariencia de que todo seguía igual. A su cargo quedó Baba Pascal Camara, chófer y amigo personal de Ismael Diadié, quien recibió la visita de los radicales hasta en cuatro ocasiones. Buscaban la “biblioteca judía”, así la llamaban, y tenían intención de causarle daño, como hicieron con 14 mausoleos de la ciudad y con varios miles de manuscritos del centro Ahmed Baba, a los que prendieron fuego. En cada ocasión, el chófer logró disuadir a los extremistas con evasivas y proteger la biblioteca, aunque el grueso de los papeles andalusíes ya no estaba allí.

Durante todo ese tiempo, Diadié, que se instaló unos meses en Bamako, previó incluso la salida de los manuscritos hacia otros países si las cosas se ponían aún peor. “Tenía preparada una red internacional de apoyo entre Burkina Faso, España, Sudáfrica y Francia”, añade. Aunque esto no fue necesario, tampoco se dan ahora las condiciones de seguridad para su regreso a Tombuctú. “Hay una enorme presencia militar en la ciudad, muchas armas circulando. Sigue habiendo riesgo de ataques en toda la Curva del Níger. Aún no es el momento”.

Ahora, todo está listo para hacer volver los manuscritos a España a tres años del 550º aniversario de la salida del Fondo Kati de Toledo. “No vienen para quedarse”, advierte Diadié, “porque la base principal de la biblioteca seguirá siendo Tombuctú, pero hemos alcanzado un acuerdo con tres ciudades, Toledo, Jerez y Tarifa, para que existan en ellas sedes en las que exponer una parte de los documentos, que irán circulando entre Malí y España”. El proyecto, que cuenta con la colaboración de DKV Seguros, que ha estado apoyando el mantenimiento del Fondo Kati desde 2012, y el impulso de Amparo Ferrando, diputada por Alicante, incluye la digitalización de los manuscritos. De esta manera se garantizaría la perdurabilidad de su contenido. El Fondo Kati, una vez más, se resiste a morir.

F: http://cultura.elpais.com/

IBN AL-ABBÂR | ابن العبار

Aunque tolerantes con las religiones y costumbres de su población, esta dinastía siempre miró con el máximo recelo a cuantos intelectuales procedentes de Oriente pudiesen inculcar a los andalusíes sus ideas más o menos heréticas: alíes, jariyíes u otras. 

Los omeyas orientales no habían reconocido a ‘Alî y tampoco lo hicieron los de al-Andalus, aunque la conciencia del pueblo, y sobre todo de los ulemas y alfaquíes, ya le reverenciaba como compañero dilecto del Profeta.

Las personas que viajaban a Oriente por motivos de peregrinación, comerciales u otros, frecuentemente volvían impregnados de una cultura superior, transmitiendo conocimientos científicos, costumbres o ideas políticas y filosóficas exóticas, como las de la shi’a.
Con ´Abd al-Rahmán II (822-852) entraron en al-Andalus la música, la administración y las modas cortesanas de Bagdad, pero siguió el silencio sobre los alíes.

Abd al-Rahmán III, sin embargo, se encontró con una situación nueva para el emirato de Córdoba: la doctrina shi’í, hasta entonces minoritaria aunque con oleadas de reclutamiento cada vez mayores, se había materializado por fin en un Estado: el de los fatimíes de Túnez, quienes a partir del año 909 someterían además amplias zonas del Magreb central y occidental. Anteriormente habían surgido en Bahreyn y el sur de Iraq los qármatas, grupo mas reducido y de ideas extremistas que sería desautorizado y combatido por los fatimíes. Estos últimos también intentaron infiltrarse en al-Andalus enviando propagandistas.
Tan grave amenaza llevó a Abd al-Rahmán a proclamarse heredero del califato omeya de Oriente (!!), y a iniciar una política expansiva en el norte de África, donde las campañas entre omeyas y fatimíes, apoyándose en las tribus interpuestas, se sucedieron sin fin durante todo su reinado. Pero al final de éste sólo Tánger y Ceuta le obedecían: la ofensiva de Ramiro II de León había desviado su atención. Entre tanto la dinastía oriental de los abbasíes era tutelada por los príncipes “buyíes”, shi’itas duodecimanos, que se apoderaron de Bagdad en 945 y controlaron la zona hasta 1055. Se trata de un siglo, pues, prácticamente tomado por el shi’ismo.

La salida de Túnez del cuarto califa Fatimí, y el desplazamiento de su capital a El Cairo, permitió a al-Hakam II retomar la iniciativa en el Magreb. Este califa ilustrado se dedicó a escribir sobre la shia para negar la legitimidad de la dinastía fatimí, al tiempo que se intensificaba la campaña contra la real o supuesta propaganda: en esta época se condena a muerte a Abû l-Jayr, un predicador heterodoxo supuestamente fatimí, sin darle opción a “ì´dâr” o autodefensa, lo que suscitó las protestas de algunos alfaquíes.
Al mismo tiempo los andalusíes pro-fatimíes optaban por abandonar al-Andalus; este es el caso de Ibn al-Hâni de Elvira, que se convirtió en el vate oficial del califa fatimí al Mu’îzz (m.975).
Tras la dictadura de Almanzor y el hundimiento de la dinastía omeya el año 1016, algunos grupos alíes como los beréberes hammûdíes toman el poder en Córdoba y otras provincias. En torno a ellos, poetas como Ibn Darraÿ al-Qashrallî expresan una oportunista devoción a la familia del Profeta, mientras los omeyas caen en la infamia más espantosa: citemos al poeta Ayyûb b. Sulaymân al-Suhayli, al que Avempace aconseja huir del país por ser de estirpe omeya.
Con los almorávides (1090-1145) y sobre todo con los almohades (1130-1223), que imitaron algunos principios y comportamientos shî ‘itas, se consolida y desarrolla esta línea literaria. La filosofía, la ciencia y la mística viven su mayor esplendor.
El poeta murciano Safwân b. Idris (1165-1201) cuenta cómo pasó de la alabanza a los príncipes a la de la familia del Profeta: el califa almohade, que le había negado la mano de su hija tuyo un sueño en el cual el Profeta le ordenaba concedérsela. (1) Nâhid al-Wâdi Âshi, (de Guadix, m. 1218) es autor de una casida muy afligida sobre Husayn:

“¡Ay del pueblo que le abandonó enrojecido por la sangre, extenuado y abatido; manchado de polvo, le dejaron los miembros cercenados, con cada espada india asesina.(a Yazid): ¿Acaso anhelas, desdichado de ti, la intercesión de su abuelo?
¡Quita allá! ¡No, por El que hace girar los cielos!” (2).

Paralelamente, tanto en al-Andalus como en el Magreb se desarrolla desde el siglo XIII el género de las mu’ashsharât o décimas en alabanza del Profeta, sus nombres y sus objetos, en las que el comienzo del verso ha de coincidir con el final, género que adquiere cada vez más complicación y amaneramiento. El famoso místico andalusí Muhyi l-din Ibn al-´Arabî (1164-1240) compuso una colección de poemas de este tipo, aunque no demuestra el dominio técnico que este género requiere. La poesía era para estos poetas un medio de lograr los favores divinos (3).
Muhammad ibn Faraÿ de Ceuta (segunda mitad del siglo XIII), además de componer, recogió los poemas del mismo estilo de Abû l-Rabî’ b. Sâlim al-Kilâ´i (m. 1237), discípulo de Safwân b. Idris y principal maestro de Ibn al-Abbâr, al que pudo transmitir las casidas husayníes de Safwân.

IBN AL-ABBAR

Abû ‘Abdallâh Muhammad ibn ‘Abdallâh (…) b. Abi Bakr al Qudâ ‘i, conocido por Ibn al-Abbâr, nació en Valencia en enero o febrero del año 1199. Al-Abbâr era el laqab o sobrenombre de su antepasado, acaso indicativo de su oficio: “fabricante de agujas”.
Los qudâ’íes constituían una familia yemení establecida desde antiguo en Onda, ciudad de la región de Valencia. El padre de nuestro autor era uno de esos poetas alfaquíes que entonces componían la élite de Valencia. Refiere Ibn al-Abbâr que recibió de él la mejor educación, y que le llevaba a las tertulias literarias a las que asistía. De Abû l-Rabí b. Sâlim y de Abû l-Jattâb b. W. aÿib al-Qaysi obtuvo su sólida formación de historiador, que le hizo uno de los más importantes de al-Andalus.
Según parece no tuvo hermanos varones, pues no los cita al hablar de su padre, ni al referir que heredó de él “todos sus libros”.
Tuvo una juventud alegre, cultivando la poesia e iniciando pronto la carrera administrativa. Viajó por todo al-Andalus para ampliar sus conocimientos del hadiz. Encontrándose en Badajoz en 1222, supo de la muerte de su padre, por lo que volvió a Valencia y quedó bajo la tutela de su maestro Abû l-Rabî b. Sâlim. Entonces entró al servicio del gobernador Abú Zayd como secretario. Por esa época debió unirse en matrimonio a la familia valenciana de Ibn al-Wazîr, originaria de Paterna.
En 1229, Abû Yamil b. Zayyân Mardânish, hijo del héroe local que se alzó contra los almorávides, protagoniza ahora el mismo papel contra los almohades. Abu Zayd huye con su secretario a tierras cristianas y se acoge a la protección de Jaime I de Aragón para que le ayude a recuperar Valencia. Como acabase haciéndose cristiano, Ibn al-Abbâr decidió abandonarle y volver a al Andalus. Tras una serie de peripecias lo hallamos de nuevo en Valencia en 1231, reconciliado con Ibn Mardânish, que en la época almohade había sido amigo y colaborador suyo y ahora le nombra su visir.
Tras la derrota de Las Navas de Tolosa en 1212 al-Andalus se había dividido en unas nuevas taifas, las terceras de su historia. El caudillo hispano-árabe Ibn Hûd fue aclamado en Murcia y casi toda Andalucía, e Ibn Mahfûz se apoderó de Niebla, pero nadie pudo impedir que Fernando III conquistase Córdoba en 1236.
Jaime I derrotó a los musulmanes en Pueyo de Cebolla en 1237, y un año después inicia el asedio de Valencia. Abû Yamil decidió enviar una embajada marítima a pedir socorro al emir hafsî de Túnez, poniendo al frente de ella a Ibn al-Abbâr. Allí recito su famosa casida en la que describe las trágicas circunstancias que atravesaba al-Andalus:
“Tabernas donde antes hubo lugares sagrados,
iglesias donde antes hubo mezquitas”.

Emocionado, el sultán resolvió ayudarles enviando doce naves con armas, pertrechos y dinero; pero al llegar a Valencia se encontraron el puerto bloqueado y tuvieron que desviarse a Denia. Cuando Ibn al-Abbâr llega a Valencia sus habitantes va se disponen a rendirse. El emir le elige mediador en las negociaciones y el 29 de septiembre de 1238 firman el acta de entrega.
De Valencia fueron a Denia, desde donde se les volvió a ex pulsar más tarde. Habiendo vuelto a acudir a Túnez en 1239, el qudâ’í regresó a Murcia con Abû Yamil en 1240, para poco después emigrar con su familia a Túnez, donde permanecería el resto de su vida.
El emir lo acogió excelentemente, haciéndole su panegirista y el escriba de su divisa en los documentos oficiales. Pero el hecho de ser sustituido en esta última función por un escriba oriental parece que fue la causa de que expresara sus protestas y el emir le desterrara a Bugía en 1248. Lo cierto es que Jbn al-Abbâr tenía ya algunos enemigos en la corte, como el envidioso visir Ibn Abi l-Husayn.
En Túnez había terminado de escribir su “Takmila li-Kitâb al Shia”, sobre biografías de sabios de al-Andalus . En Bugía terminará “al-Hullà l-siyarâ”, biografías de los príncipes-poetas que hubo en el Islam. Allí mismo escribe “I’tâb al-kurrâb” (Disculpa de los secretarios), en cuya introducción pide al emir y a su heredero que le perdonen.
Fue perdonado por Abû Zakariyyâ, pero éste murió poco después y le sucedió su hijo Abdallâh, más tarde llamado al-Mustansír bi l-Lâh, monarca cruel que durante su vida habría de sofocar constantes revueltas. Ibn al-Abbâr pasó a ser su consejero.
Los historiadores posteriores tienden a describir a nuestro autor como orgulloso y antipático, señalando que solía irritar al emir con su erudición y sus elogios a al Andalus. Es muy probable que su carácter se hubiera degradado desde que se exiliara de al Andalus, al perder amigos y recuerdos. Por otra parte la emigración andalusí había ido a parar mayoritariamente a Bugía y Túnez, en cuya administración se colocaron muchos de ellos, lo que provocó la hostilidad de los tunecinos.
No se sabe por qué, en 1252 al-Mustansir le destierra a Bugía como hiciera su padre antes, y allí escribe su “Durar al-simt fi ja bar al-sibt”; escribiendo además una obra análoga en verso hoy perdida.
Al extinguirse definitivamente el califato de Bagdad en 1258, al-Mustansir se proclamó califa, y las mismas Medina y La Meca le dieron su reconocimiento.
En 1259 Ibn al-Abbâr recibió una carta en la que se le comunicaba que había sido perdonado, pero un año más tarde sus enemigos urdieron contra él el peor complot, que desembocó en su condena a muerte. Se desconoce la causa exacta de su ejecución. pero se barajan varias: que hizo un horóscopo al príncipe heredero al-Wâthiq que desagradó a su padre, que se le acusé de practicar la astrología y de ser shiíta (¿acaso por su “Durar al-simt “?. que había hablado o escrito mal de su emir o que estaba implicado en una gran conspiración. El resultado es que el califa mandóhacer un registro de su casa a sus peores enemigos, que encontraron allí un verso en el que insultaba así a al-Mustansir:

“En Túnez reina un tirano
al que neciamente llaman califa”.

Ibn al-Abbâr murió alanceado el 6 de enero de 1260, y su cadáver y sus libros fueron quemados. Sin embargo hoy es famoso en todo el mundo árabe y recibe elogios de los historiadores europeos, sobre todo en su calidad de historiador.
Sabemos que tuvo hijas pues habla de ellas en una casida, y en otra de sus “niños” en general, pero no sabemos si dejó hijos varones. Conocemos siete u ocho de sus discípulos, entre ellos a Ibn Sâlih al-Kinâni, de Játiva (m. 1299), que transmitió su libro “Durar al-simt” al historiador y místico al-´Abdarî y a otros. Fue maestro de Abû l-Muhaymân al-Hadramî ; de Abû Isháq b. Abi l-Qâsim al-Tuÿinî (m. 1262), funcionario tunecino que le defendió entre sus compatriotas, y su hijo Abû l-Hasan b. ´Ali que recibió de Ibn Sâlih el “Durar al-simt”. Obra clave de el shi´ismo en Al-Andalus.

F: http://www.islamtimes.org/vdcao0n6.49ney1ghk4.html

La #Alpujarra, Andalucia

La Alpujarra se encuentra situada entre Sierra Nevada, la sierra de Lújar y la sierra de Gádor, abriéndose al Mediterráneo desde el Mulhacén, el pico más alto de la Península Ibérica. De paisaje abrupto y colorido, su orografía esta surcada de barrancos, desfiladeros y valles, donde descansan, y a veces escalan, los pueblos de esta comarca.

alpujarra

Habitada por fenicios y romanos, fueron los ocho siglos de dominación árabe los que le dieron su arquitectura escalonada, su sistema de regadíos, su gastronomía y hasta su nombre. Aislada y de difícil acceso durante siglos, este escarpado territorio se ha mantenido casi virgen, como si en la Alpujarra se hubiese detenido el tiempo. Los pueblos de la Alpujarra, con sus casas encaladas de blanco, se derraman por las laderas entre el verde de los bosques.

La belleza de estos pueblos es sólo uno de sus muchos atractivos. Lanjarón, ciudad balneario famosa por la longevidad y buena salud de sus habitantes, es la puerta a las maravillas alpujarreñas. Trevélez, el municipio más alto de Europa, es conocido sobre todo por sus exquisitos jamones. Otro de los principales destinos turísticos es el barranco de Poqueira, donde se encuentran los pueblos de Pampaneira, Bubión y Capileira. Cuentan que es esta una zona de duendes y hechiceras, además de olor a olivo y de truchas con jamón.

El río Guadalfeo parte longitudinalmente la Alpujarra en dos, dando lugar a la Alpujarra Alta y la Alpujarra Baja. La Alta cae en la parte meridional de Sierra Nevada donde se encuentran bellos pueblos como Bérchules, Busquístar, Bubión, Juviles o Yegen. La Alpujarra Baja está constituida por La Contraviesa, donde encontramos peculiares pueblos como Lújar, Sorvilán y Albondón entre otros.

Pueblos que con su encanto han maravillado a propios y extraños. Pedro Antonio de Alarcón les dedicó el primer libro de viajes en lengua castellana y Gerald Brenan cantó sus excelencias en Al sur de Granada. Para Federico García Lorca fue “el país de ninguna parte”. La danza, el baile y las canciones constituyen una parte importante de un rico folclore y una tradición ancestral. Las fiestas de Moros y Cristianos se celebran en un buen número de poblaciones, pero una de las manifestaciones más originales de la comarca son los trovos alpujarreños. En ellos, dos troveros cantan a turnos improvisando sobre la marcha la replica de lo que ha cantado el otro.

Junto a la Alpujarra se encuentra el fértil Valle de Lecrín donde las plantaciones de naranjos y limoneros perfuman, en primavera, el aire de un embriagante aroma a azahar. Antiguos molinos de harina, castillos musulmanes y cortijos con encanto salpican esta tranquila y luminosa comarca.

El Valle de Lecrín, o “Valle de la Alegría” está situado en un enclave privilegiado, en la puerta de la Alpujarra, entre la costa granadina y Sierra Nevada, a pocos minutos de Granada capital.

La gastronomía del Valle es un fiel reflejo de nuestra historia, de nuestra riqueza multicultural y de nuestro entorno. Tenemos platos como el “REMOJÓN DEL VALLE”, basado en sus orígenes en una refrescante ensalada de naranja y aceite al que, con el paso del tiempo, se han añadido elementos como el bacalao, los tomates secos, o las aceitunas, que definen a esta comarca que huele a flor de azahar, pintada de verde olivo, con el sonido del agua de fondo. Las habas, los hinojos, el cordero. La miel, las almendras, el pan. Nuestra gastronomía está además enriquecida por la influencia de la Alpujarra, la cercanía del mar, y por numerosas culturas que, cada vez más, y desde tiempos remotos, han decidido vivir en nuestro Valle, enriqueciéndonos todos de tal abundancia multicultural.

El Valle de Lecrín, además de gastronómico, tiene interés arqueológico (se han encontrado varios restos de mamuts, homo-sapiens, etc), deportivo (poseemos infinidad de rutas de senderismo, escalada, excursiones, puenting…). Cabe destacar la paz y la tranquilidad del Valle, ideal para pernoctar en él y gozar del sano clima que nos acompaña todo el año, así como de la belleza de su entorno y la amplia posibilidad de visitas, paseos, rutas, platos a degustar, reportajes fotográficos que realizar… Un lugar que se ha ganado el sobrenombre de “Valle de la Alegría” por su riqueza a todos los niveles y su capacidad de hacer inolvidable la experiencia del visitante. Aquí se vive muy bien.

¡Conócenos!

¡Conoce el Valle!

Restaurantes participantes:

Casa de Lino

D’amilia

El Molino del Puente

El Padul Hostal Rural

El Zahor

Hacienda Señorío de Nevada

Maryeling

Mesón Despensa del Valle

Las Albercas de Cónchar

Loma del Valle

Los Naranjos

Ubicada en el centro de Alpujarras,en la vertiente sur de Nevada( Granda,España), esta casa rural ofrece una de las mejores atenciones de todas aquellas existentes en España. Siendo unan típica casa rural, la misma posee no solo cómodas habitaciones sino la mejor comida casera y un inigulable paisaje digno de admirar en cuanto la visites. Aunque también puedes viajar hasta Valencia y disfrutar de sus maravillosos hoteles rurales (conoce más sobre los hoteles en Valencia).

Casa Rural El Paraje. Alojamiento rural en Berchules. Trekking por las Alpujarras Sierra Nevada

La casa posee cuatro habitaciones, un apartamento y un inmenso parque para disfrutar de barbacoas y solarium.Todas sus habitaciones tienen vista hacia afuera, otorgando al huésped unos amaneceres y atardeceres inolvidables que podrá disfrutar desde su alcoba.

Debtro de la casa rural los dueños han construido y cuidado amorosamente una espectacular huerta de la cual extraen sus verduras para cocinar a los huespeds.Ademàs, posee una finca con los mejore frutos de los cuales podrás disfrutar cuando visites El Paraje.

El Paraje prepara los mejores desayunos para que disfrutes junto a tus seres queridos. Son su especialidad y realmente un verdadero espectáculo. Puedes disfrutar de un exquisito café con lo que gustes mirando el hermoso paisaje que rodea a la casa rural ya que los dueños dan la posibilidad de que sus huéspedes desayunen en el hermoso patio de la casa o dentro de ella, según uno prefiera.

#Almeria | المرية

El nombre de Almería se origina en la palabra árabe que significa espejo, y esto se dio gracias a que el paisaje del lugar refleja la calma del mar Mediterráneo en la zona.

Continue Reading

Un viaje diferente a #Marruecos

baisar Viajes Almusafir


Realizar un viaje en pareja por Marruecos suele ser un plan realmente apetecible para muchos turistas, una alternativa sugerente para poder conocer algunas de las playas zonas naturales del país, conocer su buena gastronomía y disfrutar de primera mano con propuestas culturales realmente sugerentes, que es algo que los turistas suelen apreciar a la hora de viajar. Continue Reading

#Granada | غرناطة

Tanto si quieres dedicar un fin de semana entero a relajarte lejos de la ciudad, como si eres un amante de los domingos en familia, te proponemos cinco de esas bonitas localidades para ponértelo más fácil a la hora de escoger tu próxima escapada. Continue Reading

محمد بن عباد المعتمد | Al-Mu’tamid

محمد بن عباد المعتمد | Al-Mu’tamid

Segundo hijo de al-Mutadid, se convirtió en heredero cuando su hermano mayor fue mandado ejecutar por su padre por supuesta traición. A los doce años, su padre lo envió a Silves, en el Algarve, para ser educado por el poeta Abu Bakr ibn Ammar (Ibn Ammar de Silves, el Abenámar de los cristianos), el cual se convertiría posteriormente en su favorito.

En el segundo año de su reino, al-Mutamid anexionó la taifa de Córdoba, a cuyo frente puso a uno de sus hijos. Esta anexión supuso una amenaza para la taifa de Toledo, cuyo rey, Al-Mamun apoyó a un aventurero, Ibn Ukkasha, que en 1075 se apoderó de la ciudad y ejecutó al joven príncipe. Al-Mamún de Toledo tomó posesión de la ciudad, en la que murió seis meses después. Durante tres años al-Mutamid trató de reconquistar Córdoba, lo cual consiguió en 1078, al tiempo que todas las posesiones del reino de Toledo situadas entre el Guadalquivir y el Guadiana pasaron a formar parte del reino de Sevilla.

Fado Al-Mu’tamid

Al llegar al trono, al-Mutamid nombró visir a su amigo y antiguo mentor Ibn Ammar. Su relación fue excelente durante los primeros años de reinado. Por ejemplo, se atribuye a su habilidad que una expedición de Alfonso VI de León contra Sevilla acabase pacíficamente mediante la aceptación del pago de un doble tributo (1078).

En cualquier caso, Ibn Ammar cayó en desgracia como resultado de su desastrosa gestión de la anexión de la taifa de Murcia. En 1078 Ibn Ammar acudió a Ramón Berenguer II, conde de Barcelona, y le pidió su ayuda para conquistar Murcia mediante el pago de diez mil dinares. Como prenda del pago del tributo, un hijo de al-Mutamid, al-Rashid, serviría de rehén, parece que sin el conocimiento de su padre. Cuando al-Mutamid descubrió el pacto, quiso recuperar a su hijo, cosa que sólo pudo conseguir mediante el pago de una suma tres veces mayor. Una vez conquistada la taifa de Murcia, Ibn Ammar fue nombrado gobernador, pero poco después conspiró para independizarse de la taifa de Sevilla. Descubiertas sus pretensiones tuvo que huir de Murcia. Refugiado en Zaragoza, intentó ayudar a los tuyibíes en una expedición contra la fortaleza de Segura, pero finalmente fue hecho prisionero y entregado a al-Mu‘tamid, quien, a pesar de los lazos de amistad que durante mucho tiempo los habían unido, lo mató con sus propias manos.

Al-Mu'tamid

Sintiéndose amenazado por León después de la conquista de la Toledo por Alfonso VI de León (1085), decidió pedir auxilio a los almorávides, a los que ayudó, junto con tropas de las taifas de Granada y Badajoz, a derrotar a los cristianos en Zalaca (1086). Sin embargo, el emir almorávide Yusuf ibn Tasufin, requerido en África, volvió a su reino. La ausencia almorávide contribuyó a que los reyes musulmanes siguiesen envueltos en sus disensiones, de forma que no pudieron evitar nuevos ataques cristianos. El rey Alfonso VI tomó el castillo de Aledo (en Murcia) en 1087, bloqueando las rutas entre Sevilla y las provincias orientales de al-Ándalus. Al-Mu‘tamid en persona se dirigió de nuevo a Marrakech para pedir a Yúsuf que acudiera en ayuda de los musulmanes en al-Ándalus. Los almorávides volvieron a la península (1088), pero esta vez no sólo combatieron a los cristianos, sino que fueron conquistando uno a uno todos los reinos de taifas. Al-Mu‘tamid fue depuesto por el emir almorávide en 1090 y desterrado a África, donde murió (Agmat, en las inmediaciones de Marrakech).

Al-Mu‘tamid fue un notable poeta y, durante su reinado, la cultura floreció en Sevilla. En su corte gozaron de favor los poetas y literatos, como el siciliano Ibn Hamdis, Ibn al-Labbana de Denia, Ibn Zaydún o el propio visir y poeta Ibn Ammar de Silves (1031-1086).

También la visitaron intelectuales como Ibn Hazm (994-1063), una de las figuras centrales de la cultura andalusí, el geógrafo Al-Bakrí y al astrónomo Azarquiel (Al-Zarkali).

Ibn Arabi

Naturaleza y función del Mundo Imaginal

En la tarde del 8 de marzo (2013) y dentro del II Simposio Internacional Ibn Arabí de Murcia, la linvestigadora libanesa Suad Hakim leyó su ponencia “Encuentros reales en el Mundo Imaginal” en el salón de actos del Museo Arqueológico de Murcia, ponencia dividida en dos secciones de la que transcribimos la parte primera (de la segunda sección haremos referencia en Soriaymas.com, donde estamos publicando una reseña de cada una de las ponencias).

La Doctora Suad Hakim , es hoy día Directora de Tesis en la Escuela Doctoral de la Universidad Libanesa de Beirut y Profesora de Pensamiento Islámico y Sufismo en la Universidad de Saint Joseph. Decana de la Escuela Doctoral desde 2007 hasta 2010 en la Universidad Libanesa, ha participado en numerosos coloquios y talleres por todo el mundo. Entre otras muchas publicaciones cabe destacar sus libros al-Mu‘yam al-sufi (El léxico sufí), Ibn ‘Arabî wa-mawlid lûga yadîda, (Ibn Arabi y el nacimiento de un nuevo lenguaje), ‘Awdat al-wâsil – dirâsat hawl al-insân al-sûfî (El retorno del caminante – Estudios sobre el hombre en el sufismo),Tâj al-‘ârifîn –al-Junayd al-Bagdâdî- al-A‘mâl al-kâmila (La corona de los gnósticos: al-Junayd al-Bagdadi, obras completas), Ihyâ’ ‘ulûm al-dîn fî l-qarn al-wâhid wa-l-‘ishrîn (La vivificación de las ciencias religiosas de Gazali en el siglo XXI), Ibdâ’ al-kitâba wa-kitâbat al-ibdâ’: sharh mu‘âsir li-qasîdat ‘Abd al-Karîm al-Jîlî al-‘Ayniyya (El genio de la escritura y la escritura del genio – Comentario contemporáneo de la casida ‘Ayniyya de Abd al-Karim al-Jili) y, en español, la edición y traducción, en colaboración con P. Beneito, de Las contemplaciones de los misterios de Ibn Arabi.

La naturaleza y la función
del Mundo Imaginal

Suad Hakim

Para hablar de las ideas de Ibn Arabi (560 H. – 638 H. / 1165-1240) acerca de la divinidad, los mundos y el hombre, hay que recorrer su vida interior y su trayecto espiritual, ya que todas las ideas dentro de su obra marcan un momento existencial en su vida. Son fruto de una inspiración divina, de un discurso sacro, de la ascensión de su espíritu, o bien, de una manifestación divina que ha dado lugar a una escena visible, pero no tangible, en la que los espíritus de los profetas y de los santos anteriores a él toman formas corpóreas.
El descubrimiento del “mundo imaginal”
Ibn Arabi terminó sus estudios islámicos (1) cuando aún era un joven de entre 15 y 16 años. Quiso enseguida continuar sus estudios adquiriendo las enseñanzas de los sufís, en ese momento, entró en su “primer retiro”. Resulta sorprendente que desde su primer retiro ya tuviera una apertura espiritual (iluminación divina) (2). Por eso solía repetir: “mi iluminación ha sido anterior a mi disciplina iniciática (3)”. Esta anterioridad de la iluminación con respecto a los ejercicios espirituales no es algo común entre los sufís, entre los que la develación a menudo es “fruto” de un largo camino de disciplina iniciática y de esfuerzos espirituales.
Ibn Arabi no se conformó con esta develación, no se contentó con ella, no se consideró un “aventajado” en comparación con los caminantes a los que todavía nada ha sido revelado. Era consciente de que esta revelación no era más que el principio del recorrido, la linde del valle que recorre el monte de la sabiduría, que se debe escalar a base de ejercicios, combate y esfuerzos espirituales para alcanzar la cima de la perfección humana infinita. Ibn Arabi ha cambiado el pensamiento común sufí, al considerar el “fruto” de los precedentes [=iluminación] como una “semilla” que necesita la atención y el cuidado de ejercicios y de esfuerzo para poder echar raíces, para que su tronco se enderece y sus ramas se extiendan.
Para hacer crecer la “semilla” de la gracia divina [=iluminación], Ibn Arabi quiso conocer y frecuentar a los grandes maestros sufís de Al-Andalus y del Magreb en general, para aprender y crecer en su sabiduría.
Habiendo experimentado la iluminación, el gran sheij no quiso conocer a los maestros sufís para alcanzar estas iluminaciones, sino para saber cuál era la actitud que debía tomar frente a los mensajes del mundo invisible y cómo hacer que las iluminaciones fueran una facultad permanente en vez de un suceso accidental que le sorprendiera de vez en cuando.
Quince años después del primer retiro, tuvo lugar un acontecimiento mayor. Por primera vez, vemos como Ibn Arabi vive estando despierto “la separación del espíritu del cuerpo”, como ocurre con una persona que está dormida. Nos cuenta que en el año 590 H., mientras estaba en Túnez haciendo la oración junto al imam, entro en la Morada de la Enorme Tierra (el Mundo Imaginal), inconscientemente lanzó un grito, todo el que lo oyó también se quedó inconsciente. Las mujeres que se encontraban en las terrazas cercanas se desmayaron, algunas cayeron al patio, pero no se hicieron daño alguno.
Ibn Arabi fue el primero en recuperar la consciencia y encontrar a todo el mundo inconsciente, tras un rato fueron recuperando sus espíritus y él les preguntó: “¿Qué os ha ocurrido?”. Y ellos le respondieron: “¡Eres tú el que nos tienes que contar qué te ha pasado! Has lanzado un gritó que ha provocado lo que está ante tus ojos”. Él les dijo: “Por Dios, no me he dado cuenta de que he lanzado un grito (3)”.
De esta forma, tras su primer retiro, Ibn Arabi siguió contemplando manifestaciones del mundo imaginal con el ojo del corazón mientras que él se encontraba en este mundo material. Cuando alcanzó la edad de treinta años, su espíritu se desprendió de su cuerpo, guardando un lazo etéreo, y entró en el mundo imaginal. Este mundo se convirtió en parte de su vida y los tres mundos (4) se abrieron uno sobre otro a través del mundo imaginal.
La naturaleza del mundo imaginal
El “mundo imaginal” está presente en casi toda la obra de Ibn Arabi, sobre todo, tras el año 590 H. Para ilustrar esto, debemos decir que su enciclopedia sufí “Al Futûhât al makkiyya” comienza con un sermón (6) que relata los detalles de un sueño sublime que tuvo lugar en el mundo imaginal manifestado en el mundo invisible. Dedica decenas de páginas en sus escritos, además de su obra “Al Isra Ila Maqam al Asra” (escrita en el 594 H., a sus 34 años), a hablar de sus viajes terrestres y de sus ascensiones celestes que tuvieron lugar en el mundo imaginal. Además de todo esto, dedica el capítulo octavo de las Futûhât (7) para presentar el mundo imaginal, su naturaleza, su localización, su entrada y sus formas de entrar, sus habitantes, sus ciudades, etc.
Explicaremos de forma breve lo expuesto anteriormente:
· ¿Qué es el mundo imaginal?

Palmera en San Baudelio de Berlanga (Soria)
El mundo imaginal es un mundo distinto, un mundo de imágenes visibles, pero no tangibles, que se encuentra entre los dos mundos que constituyen la existencia universal y a los que se parece: el mundo visible y el mundo invisible.
Según los textos de Ibn Arabi, ese mundo intangible fue formado a partir de la arcilla del tamaño de un grano de sésamo que sobró de la arcilla de la palmera que fue creada a su vez de los restos de la arcilla de Adán (paz sobre él). A partir de ese grano, Dios, a Él la gloria, extendió una Enorme Tierra, donde metió toda la creación: el Trono y lo que contiene, el Kursi (pedestal), los cielos y la tierra y lo que hay bajo la tierra, los paraísos y los infiernos, y todo es como un anillo en el desierto (8).
· ¿Dónde se encuentra el mundo imaginal?
El mundo imaginal es un mundo ístmico (barzaji), existente e inexistente al mismo tiempo. Esto quiere decir que es un mundo que no tiene localización exacta en el mapa del universo. Como contrapartida, puede manifestarse en lugares de los otros dos mundos, es decir, en el mundo invisible y en el mundo visible.
· ¿Cómo entra el hombre en este mundo sin espacio, ni lugar?
El hombre entra en él con su espíritu o con su cuerpo etéreo, no con su cuerpo natural, ya sea despierto o dormido. El sueño es una experiencia común a todos los hombres, durante el sueño el espíritu se separa del cuerpo natural manteniéndose unido a él por un lazo etéreo flexible. Entonces, comienza sus viajes a través del mundo imaginal que se asimila a todas las imágenes de cosas abstractas y tangibles, móviles e inmóviles. En ese momento ve todo lo que se le permite ver, después vuelve a través de ese lazo a su cuerpo, despertándolo.
Sin embargo, la entrada en el mundo imaginal estando despierto es una experiencia excepcional. Cedemos la palabra a Ibn Arabi para que nos cuente qué ocurre: “Esta tierra [=el mundo imaginal] no acepta ningún cuerpo humano natural hecho de arcilla. Cuando los conocedores entran en ella, lo hacen con sus espíritus y no con sus cuerpos. Abandonan sus cuerpos en el mundo de abajo. En esta tierra, formas extraordinarias de belleza inaudita vigilan las vías de entrada a nuestro mundo de tierra y de cielo, de paraíso y de infierno. Cuando alguno de los conocedores, sea humano, genio, ángel o habitante del paraíso, quiere entrar para adquirir conocimiento despojándose de su cuerpo, se encuentra con estas formas encargadas de la vigilancia en la entrada de las vías. Ellas se le acercan y le ofrecen un hábito conveniente a su estación, lo toman y le pasean por esta tierra para que tome asiento donde le plazca… (9)”. Este extracto nos muestra que este mundo imaginal tiene cuatro puertas, cada una de ellas abierta a un lado del universo. Los humanos, los genios, los ángeles y los habitantes del paraíso entran por esas puertas: una se abre a la tierra, otra al cielo, otra al paraíso y otra al infierno. Los guardianes del mundo imaginal son los responsables de cada puerta y de cada persona que entra.
En cuanto a la razón que llevaría a un humano a entrar en el mundo imaginal, se estudiará en la siguiente sección del texto.

La función del mundo imaginal

La creación divina es una operación determinada, no absurda. En efecto, cada criatura tiene un papel y una función en este universo. Además, el mundo imaginal no es un lujo existencial, cumple un papel en la vida de las personas y varias funciones, cuatro de ellas nos interesan de forma especial en el contexto de nuestro estudio.
a. El mundo imaginal ofrece una sabiduría inspirada a través de un sistema de símbolos.
El mundo imaginal es un campo visible para cualquier persona que entra en él, despierta o en sueños, también se le llama “Tierra de la Verdad” (10). Este campo no es un espacio pasivo, sino un colaborador activo en la operación reveladora, ofrece a quien contempla imágenes que representan las nociones abstractas.
Por ejemplo, la «ciencia», noción abstracta y sin forma, en el contexto de una visión profética se revestirá de diferentes formas simbólicas que necesitarán la interpretación de un experto. Por esta razón, cuando el Profeta (paz sobre él) bebió de la leche en un sueño y le dio el resto a Omar (que Dios se complazca en él), el Profeta (paz sobre él) interpretó la leche como el símbolo de la ciencia. José (paz sobre él) también interpretó el sueño del rey egipcio, que había visto siete vacas flacas que devoraban a siete vacas gordas, como siete años de abundancia seguidos de siete años de hambruna (11).
Este rey supo que aquel sueño no era una imaginación psíquica, sino que se trataba de una visión real que llevaba un mensaje profético referido al futuro. Por este motivo, buscó a alguien que descifrase los símbolos del sueño para poder actuar de la forma más conveniente. He ahí una clara prueba de que la buena recepción del saber que procede del mundo invisible a través de un sueño cambia la vida de una persona, o incluso la de una sociedad o de toda una región.
Ibn Arabi cuenta centenares de visiones y de sueños, la más conocida tuvo lugar en el 597 H., en Bugía durante el mes de Ramadán (antes de su partida definitiva a Oriente). En efecto, se vio unido en matrimonio con todas las estrellas del cielo y con todas las letras del alfabeto. Un experto en interpretación de sueños declaró que el sueño de Ibn Arabi anunciaba que la persona que lo ha tenido recibiría una parte de las ciencias celestes, de las ciencias ocultas y de los misterios de los astros y de las letras como persona alguna recibiría en su época.
Otro ejemplo es su entrada en el mundo imaginal, durante su estancia en la Meca, o su encuentro con un grupo de personas, momento en el que la tierra y los edificios temblaron fuertemente, al parar de temblar, le dieron sus condolencias por la muerte de su hija Fátima. Le informaron de que un temblor en presencia de un visitante indica su muerte o la muerte de algún familiar, y que ese temblor era por la muerte de su hija (12).
b. El mundo imaginal facilita un espacio virtual para los encuentros espirituales a través del tiempo.
Cuando el espíritu humano se desprende del cuerpo natural a causa de la muerte, pasa al mundo ístmico (barzaj) a la espera de la resurrección. Los conocedores aseguran que los espíritus de los hombres en el mundo ístmico no tienen la misma libertad de movimiento. Unos pocos de entre ellos que podrían dejar el barzaj para viajar a través de los mundos y del tiempo, pueden entrar en contacto con el mundo de los vivos a través del mundo imaginal, ese otro mundo que los une, ya sea en sueños o despiertos. Ibn Arabi relató varios encuentros reales, que tuvo mientras se encontraba dentro del mundo imaginal, con profetas y grandes maestros sufís que habían muerto siglos antes.
c. El mundo imaginal ayuda a la ascensión del hombre que pasa de un conocimiento teórico al conocimiento experimentado.
Los grandes maestros sufís afirman la existencia de varios niveles de certitud: el nivel más bajo es la certeza teórica (Ilm Al Yaqin), que es la aceptación intelectual de un sujeto por medio de pruebas. Por ejemplo, cuando una persona tiene la certeza, en base a sus lecturas, de la posibilidad teórica de ir a la luna y del hecho de que una persona haya aterrizado en la luna con un cohete espacial. El segundo nivel sería la “visión” de la certeza (Ayn Al Yaqin), que es cuando una persona ve con sus propios ojos el objeto de conocimiento. Si seguimos con el mismo ejemplo, diríamos que equivale a ver con tus propios ojos las fotos de la luna, del cohete espacial, de la persona que anda por la luna y de todo lo que sea visible de este acontecimiento mundial. El tercer nivel es la certeza vivida (Haqq Al Yaqin), cuando la persona experimenta el objeto de conocimiento y lo vive, no se contenta con verlo. Es decir, cuando toma el cohete espacial, va a la luna y camina sobre ella, atravesando así distancias en el espacio, experimentando la diferencia de presión atmosférica, etc.
Por lo tanto, este mundo imaginal, existente e inexistente, visible e intangible, facilita un espacio “virtual” que permite que el caminante viva y experimente el objeto de su certeza teórica (la presencia de ángeles, la resurrección, el juicio, el paraíso y el infierno).
d. La entrada en la “Tierra de la Verdad” abre la puerta a la aceptación intelectual de una posibilidad que superaría toda lógica formal
La entrada en el mundo imaginal constituye un momento crucial en la vida de un maestro sufí, pues esta experiencia le hace ver que la lógica formal sólo es eficaz para la comprensión del mundo físico y material, y que resulta deficiente para conocer los mundos etéreos y para conocer a Dios, a Él la gloria. La persona que entre en el mundo imaginal (Tierra de la Verdad) comprobará que todo lo que el intelecto consideró imposible en ese mundo terreno es posible en esta tierra. Que Dios, a Él la gloria, puede reunir a los contrarios, puede hacer que dos cuerpos estén presentes en dos lugares, que el accidente exista por sí mismo sin necesidad de esencia (13) y que el pequeño contenga al grande sin que el grande mengüe, ni el pequeño crezca.

NOTAS

(1) La enseñanza islámica de aquella época incluía la memorización del Corán, el Hadiz, las ciencias del Corán, las recitaciones del Corán, El Fiqh y sus reglas y la lengua árabe, entre otras cosas.
2) El develamiento o levantamiento del velo es la capacidad de ver los significados invisibles y la verdad de las cosas por su existencia o su ausencia tras el velo.
Al Jurjani, At Ta’rifat, Dar Al Kitab Al Arabi, Beyrouth, p. 277.
Suad Al Hakim, Al Mo’jam As Sufi, Dar Dandara, Beyrouth, 1981, p. 662 y siguientes.
3) Al Futûhât al makkiyya, Tomo 1, p. 616.
4) Al Futûhât al makkiyya, Tomo 1, p. 173, traducción de Claude Addas in Claude Addas, Ibn ‘Arabi, ou la quête du soufre rouge, Paris, Gallimard 1989, p. 149.
5) Los tres mundos son el mundo material, el mundo invisible y el mundo imaginal.
6) F, 1/2, p. 6.
7) F, 1/126-131.
8) Al Futûhât al makkiyya, Tomo 1, p. 126.
9) Al Futûhât al makkiyya, Tomo 1, p. 127.
10) Al Futûhât al makkiyya, Tomo 1, p. 126.
11) Alusión al versículo 43 de la sura de José: «El rey dijo: “He visto [en sueños] siete vacas gordas siendo devoradas por siete vacas flacas, y siete espigas verdes y otras tantas secas. ¡Dignatarios! ¡Aclaradme mi sueño, si es que sois capaces de interpretar sueños!”».
12) Al Futûhât al makkiyya, Tomo 1, p. 129
13) Al Futûhât al makkiyya, Tomo 1, p. 130

Fuente