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Tibet

Larung Gar, la academia budista más grande del mundo

La Academia Budista de Larung Gar, también conocido como el Instituto Budista Serthar, se encuentra a 4.000 metros de altitud en el Valle Larung, en el corazón del Tíbet. Fue fundada en 1980 en un valle totalmente deshabitado por Jigme Phuntsok, un influyente lama de la tradición Nyingma. Desde entonces este lugar ha crecido de manera espectacular para convertirse en el hogar de más de 40.000 monjes, monjas y alumnos.

Los extranjeros son bienvenidos, en especial aquellos que desean acercarse y conocer más sobre la religión budista. Eso sí, los visitantes, sobre todo los occidentales, deberán permanecer al otro lado del muro que divide la ciudad en dos: el lado laico y el lado religioso.

Uno de los aspectos más sorprendentes de Serthar es que más de la mitad de los que vienen a estudiar a su academia son mujeres, algo que no ocurre en los otros conventos de la región. Eso se debe al espíritu abierto del fundador. También llama la atención la cantidad de estudiantes que proceden de regiones muy alejadas de Asia: además de estudiantes tibetanos y de otras partes de China estudian y viven aquí jóvenes llegados de lugares como Taiwán, Hong Kong, Singapur y Malasia, que asisten a clases separadas que se imparten en idioma mandarín.

Eso sí, llegar a Larung Gar no es tarea fácil. Lo más fácil es viajar desde Chengdu, que está a 650 kilómetros de distancia. Se tarda 13 a 15 horas para llegar en vehículo a través de carreteras infernales, siempre que el gobierno no decida cerrar el acceso a los extranjeros, como sucede a menudo.

Desde Asia Viaje, llevamos un tiempo preparando guías de viaje. Esta que llega a continuación no se corresponde con ningún país en concreto, sino con una de las zonas más interesantes del mundo: El Tibet, una región que politicamente pertenece a China, pero que se corresponde también con territorios en Nepal y la India.

viaje al tibet

Guía de viajes al Tibet, los aspectos más interesantes que debes conocer para tu viaje

El Tibet se encuentra en el suroeste de China, a lo largo de la meseta Qinhai-Tibet. Se le conoce como El Tercer Polo de la Tierra o el Techo del Mundo, y está aislado entre las fortalezas del Himalaya llegando a ser considerado como uno de los lugares más misteriosos del mundo.

El clima del Tibet es semiárido, con temperaturas frías y ventiscas todo el año en las montañas y mesetas. Los valles fluviales gozan de un clima más regular. Se recomienda llevar ropa de abrigo.

El idioma oficial es el mandarín, aunque hay muchos autóctonos que utilizan el tibetano.

La moneda es el yuan chino, aunque los dólares se pueden mover bien por las agencias bancarias (no en fines de semana). Las tarjetas de crédito y cheques de viajes no suelen ser aceptados en muchos sitios, así que mejor hacerse con dólares.

Es recomendable alojare en Lhassa, en la Ciudad Antigua. Puede ser interesante contratar un paquete turístico con alguna agencia de viajes que ofrezca paquetes vacacionales al Tibet, ya que las condiciones de visita a los turistas son bastante estrictas.

Los mejores momentos para conocer la zona son en primavera y otoño. Se recomienda buscar el viaje con anterioridad para conocer las mejores ofertas de viajes, pero además del billete en sí hay otros gastos que contemplar. Se estima que se ha de contar con un presupuesto cercano a los 2000 euros por persona en un viaje de 2 semanas.

Es necesario tener un permiso para acceder al Tibet, y por ello es por lo que es mejor contratar con una agencia de viajes, ya que aunque te digan que pudieron entrar sin ello lo cierto es que corres un riesgo si lo haces por tu cuenta sin conocer muy bien cómo van las cosas. Puede ser interesante intentar convencer a un gran grupo de personas para ir y así conseguir un mejor precio, ya que los tour suelen ser caros. Elige lo que quieres hacer y contrata varios presupuestos, siempre con antelación, y pide que te detallen lo que está incluido.

Las infraestructuras no son demasiado buenas y queda mucho por mejorar, pero es precisamente por ello por lo que merece la pena acercarse al Tibet, porque es una zona misteriosa que atrae a muchos pero pocos pueden concerla. Hay que ir preparados para todo, sabiendo que ni los hoteles son tan buenos como los de aquí ni las personas tienen nuestra mentalidad. Hay que ser abierto de mente y prepararse para la aventura de conocer un lugar muy distinto al que se conoce.

Qué conocer en Tibet

Algunos de los sitios más interesantes que ver en el Tibet son sus monasterios, muy conocidos que merece la pena conocer; Lhasa, buen sitio donde alojarse; Braktapur en un pequeño paseo; hacer una excursión por Pokhara; ver Kathmandu; contemplar el Everest; e incluso cruzar el Himalaya en 4×4 (los más aventureros).

La Historia del Tíbet se podría subdividir en las siguientes etapas:

Prehistoria

Según los restos arqueológicos encontrados en el Tíbet, se supone que sus primeros habitantes humanos aparecieron 10.000 años adC. Sin embargo, debido al carácter nómada de las tribus tibetanas, no es hasta hace 2.300 años cuando empiezan a tener una clara presencia en la historia de Asia. Es en aquél punto cuando aparece el rey Nyakhri Tsampo, que instaura una dinastía militar que se expande por la altiplanicie tibetana, entre los reinos de China, India, Nepal, Birmania y Bután. La religión chamánica, llamada «Bön» fue la primera religión practicada por los tibetanos antes de la llegada del budismo.

Dinastía de los 30 reyes

Esta dinastía se mantuvo hasta que, 30 reyes después, el mítico rey Songtsen Gampo (siglo VII) asumió el poder. Con este rey, el Tíbet llegó a su máxima expansión, logrando tener 40 millones de habitantes y expandiendo sus fronteras hasta entrar en China y tomar Chang’an (Xi’an) en el año 763. El rey Songtsen Gampo se casó con dos princesas budistas, una de origen chino y otra de origen indio. Esto le permitió conocer ambas civilizaciones y, también, el budismo Mahayana. El País de las Nieves, hasta entonces un estado feudal (17 feudos), fue convertido por este rey en una nación unificada y más pacífica. Envió estudiantes a India, donde aprendieron el sánscrito y empezaron a traducir al tibetano la vasta literatura budista. A finales del siglo VIII se invitó al maestro Padmasambhava (literalmente nacido del loto), también conocido en el Tíbet como Guru Rinpoché (maestro precioso), a enseñar la filosofía budista. Es gracias a estos dos personajes que se introdujo el budismo en el Tíbet. Los tibetanos consideran a Guru Rinpoché como el segundo Buda después de Shakyamuni, año 500 a. C.. El emperador Trisong Detsen y el maestro Padmasambhava construyeron templos como el Jokhang o Ramoche (ambos en Lhasa, nueva capital tibetana) así como numerosos monasterios. En el año 821, Tíbet firma un tratado de paz con China. El budismo es perseguido durante años y el rey Yeshe Oe es capturado para que abandone sus ideologías y enseñanzas. Éste rey estaba intentando convencer al maestro indio Atisha para que fuera al Tíbet. El sobrino del rey, Jangchub Oe, envió traductores y otras gentes hasta que lograron que Atisha visitara el Tíbet. En el Tíbet, Atisha compuso «Una luz en el camino», obra de gran valor espiritual de la que deriva una tradición de enseñanzas muy importante. Bajo la influencia de Atisha (que vivió en el Tíbet entre 1042 y 1055), las enseñanzas volvieron a florecer, se construyeron más monasterios y se concluyó la traducción de textos budistas, dando paso a la producción de textos propiamente tibetanos. Gracias al peso de esta Política de la No-Violencia, se impidió el surgimiento de nuevas dinastías. Las instituciones monásticas empezaron a ganar poder mientras que las familias nobles que gobernaban lo iban perdiendo.

La llegada del imperio Mongol

En el siglo XIII el Tíbet fue dominado por el Imperio mongol, fundando las dinastías chinas Yuan y Ching, uniéndose a la dinastía autóctona Ming, fundada por los Han. Los gobernantes mongoles le dieron gran autonomía secular a la escuela de Sa-skya del budismo tibetano. Durante tres siglos el Tíbet siguió siendo gobernado por dinastías seculares. En el siglo XVI, Altan Khan, de la tribu mongol de Turnet, le dio respaldo al gobierno religioso del Dalái Lama, siendo el budismo la religión predominante entre mongoles y tibetanos. En el siglo XVII el jesuita Antonio de Andrade logró atravesar las montañas del Himalaya y penetrar en el Tíbet, convirtiéndose en el primer europeo en conseguirlo.

Tíbet bajo el Imperio Chino

Al principio del siglo XVIII China envió un comisionado chino a Lhasa para hacerse cargo del gobierno. Diferentes facciones tibetanas se rebelaron contra el comisionado, el cual fue asesinado. Posteriormente el ejército Qing invadió el Tíbet y derrotó a los rebeldes, reinstalando a otro comisionado. Dos mil soldados chinos permanecieron en el Tíbet y sus labores defensivas fueron apoyadas por fuerzas locales organizadas por el comisionado. En 1904 los británicos enviaron un fuerte contingente militar e invadieron Lhasa, forzando en esta forma la apertura de la frontera entre la India (entonces colonia inglesa) y el Tíbet. En 1906 los británicos firmaron un tratado con China por el cual el Tíbet se convertía en un protectorado británico. En 1907 se firmó un nuevo tratado entre Gran Bretaña, China y Rusia donde se le daba a China la soberanía sobre el Tíbet. En 1910 el poder central Qing ejerció por primera vez el gobierno directo sobre el Tíbet.

Tíbet independiente (1912-1950)

En 1911 se proclama la República en China lo que obligó a las tropas de este país estacionadas en el Tíbet a regresar, oportunidad que aprovechó el Dalai Lama para restablecer su control sobre el Tíbet. En 1913 el Tíbet y Mongolia firmaron un acuerdo reconociendo su mutua independencia de China. En 1914 se negoció un tratado entre China, Tíbet y Gran Bretaña denominado Convención de Simla. Durante esta convención los invasores británicos trataron de dividir al Tíbet en dos regiones, lo cual no prosperó. Sin embargo los representantes de Tíbet y de Gran Bretaña firmaron un acuerdo a espaldas de China, mediante el cual el Tíbet sería una región autónoma de China y los británicos se adjudicarían 90.000 kilómetros cuadrados de territorio tradicionalmente tibetano que corresponde al actual estado de Arunachal Pradesh. Después de declarada la independencia de India, esta nación consideró esta región como suya en función a la frontera establecida en el mencionado tratado. China, sin embargo, rechazó tal posición, indicando que dicho tratado no tenía ninguna validez ya que no fue firmado por ellos y el Tíbet no era una nación independiente, sino un protectorado de China. La disputa por esta región ocasionó la guerra entre China e India en 1962. Al estallar la Revolución de Xinhai y la Primera Guerra Mundial Tíbet perdió interés para las potencias occidentales y para China. En esa coyuntura el decimotercer Dalái Lama tomó el gobierno del Tíbet sin interferencia alguna de otros países.

Tíbet incorporado a la República Popular de China

En 1950 el ejército chino entró en el Tíbet, derrotando fácilmente al débil ejército tibetano. En 1951 se redactó el Plan para la Liberación Pacífica del Tíbet, el cual fue firmado por representantes del Dalai Lama y el Panchen Lama bajo la presión del gobierno chino. Este plan contemplaba la administración conjunta del gobierno chino con el gobierno del Tíbet. En aquella época la mayoría de los tibetanos vivían bajo un régimen de servidumbre por cuanto la mayor parte de la tierra era poseída por los lamas. El plan fue implantando pero no sobre todo el territorio, por cuanto las regiones de Kham Oriental y Amdo fueron consideradas como provincias chinas, llevándose a cabo una reforma radical de la tenencia de las tierras. En junio de 1956 y a consecuencia de esta reforma, estalló una rebelión en estas dos regiones, la cual, respaldada por la CIA estadounidense, se extendió hasta Lhasa.

El ejército chino logró doblegar la rebelión en 1959, en acciones militares que ocasionaron la muerte a miles de tibetanos. El decimocuarto Dalái Lama y sus principales colaboradores huyeron a la India, desde donde siguieron respaldando acciones rebeldes contra el ejército chino hasta 1969 cuando la CIA dejó de ayudarles y el resto de potencias occidenciales tampoco colaboraron. Aunque el Panchen Lama estaba virtualmente prisionero en Lhasa, los chinos lo mostraron como el jefe del gobierno del Tíbet en ausencia del Dalai Lama, quien tradicionalmente había sido el gobernante de la región. En 1965 China introdujo cambios sustanciales cuando desposeyeron de las tierras a los lamas e introdujeron la educación secular. Durante la Revolución Cultural en China el Tíbet sufrió serios daños a su patrimonio cultural, incluyendo su herencia budista. Miles de templos y monasterios budistas fueron destruidos y varios monjes fueron asesinados.

En 1979 se restableció la libertad religiosa (y miles de templos budistas volvieron a abrir sus puertas), aunque los condicionantes y limitaciones son importantes como la prohibición a los lamas de que cuestionen el derecho de China a gobernar al Tíbet. En 1989 el Panchen Lama falleció, y el Dalái Lama y el gobierno de China reconocieron diferentes reencarnaciones. Respetando la religión de los tibetanos, el gobierno de China reconoció oficialmente la reencarnación del Panchen Lama, de acuerdo con la tradición Vajrayāna budista. Para ello se valieron del procedimiento que se utilizó en la dinastía Qing mediante el cual el Panchen Lama era elegido en una especie de lotería utilizando una urna de oro donde el nombre de los posibles Panchen Lama estaban insertados en bolas de cebada. Por su parte el Dalai Lama nombró a Gedhun Choeky Nyima como el undécimo Pachen Lama, mientras que el gobierno chino eligió al niño llamado Gyancain Norbu. Gyancain fue criado en Pekín y aparece en público muy esporádicamente. Choeky y su familia, de acuerdo a los exiliados tibetanos, parecieran estar prisioneros. El gobierno chino afirma que está libre bajo una identidad falsa a fin de proteger su privacidad.

El techo de Asia, y del planeta, se encuentra en las alturas del Himalaya. También allí ha llegado el ser humano y ha construido grandes asentamientos, las ciudades más altas del mundo. Son Lhasa y Shigatse, y ambas se hallan en la región autónoma de Tíbet, bajo dominio chino.

Lhasa, La capital espiritual y política de los tibetanos, se ubica a una altitud de 3.600 metros sobre el nivel del mar, rodeada de poderosas cumbres. La parte sur de la ciudad está atravesada por el río Kyi (también llamado Kyi Chu), un afluente del Yarlung Zangbo, las “alegres olas azules”, como lo llaman por estas tierras.

shigatse 26 Lhasa y Shigatse, las ciudades más altas de Asia

Esta es la segunda ciudad más poblada en la meseta tibetana con una población de más de 550.000. Cuenta con numerosos lugares de importancia cultural del budismo tibetano como el Palacio Potala, el templo de Jokhang y los palacios de Norbulingka, muchos de los cuales están ubicados en el Distrito Chengguan, el más antiguo de la ciudad.

Shigatse tiene una población de 100.000 habitantes y se eleva a 3.840 metros, más de 200 metros por encima de Lhasa, en la confluencia de los ríos Yarlung Tsangpo y Nyang Chu, en la región del Tíbet occidental. Shigatse se extiende en una pequeña llanura rodeada de altas montañas. Fue la antigua capital de la provincia de Ü-Tsang, y en la actualidad es el centro administrativo de la prefectura moderna Shigatse.

China nos tiene acostumbrados a los records de construcciones titánicas. En esta ocasión el dato curioso viene de la apertura del aeropuerto de Changdu Bangda, que siatuado a la friolera altitud de 4.411 metros, es considerado el aeropuerto a mayor altitud del mundo.

El aeropuerto en cuestión se localiza en provincia tibetana de Sichuan. Supera en 253 metros de altitud al anterior aeropuerto que ostentaba el record.

Por ahora tan sólo existe un vuelo regular desde Chengdu, pero se preveé la aparición de algún otro vuelo doméstico adicional para el próximo año. Este vuelo ha permitido la reducción del tiempo de viaje desde la capital provincial, de dos días en autobús a una sola hora de vuelo.

Seguramente el aerpuerto vaya tener cierto movimiento en el futuro, porque además se encuentra muy cerca de la Reserva Natural de Yading, conocida como el último Shangri-La.

Sin duda existe cierta controversia por la inauguración de este aeropuerto, pues se detecta claramente el plan de China para incrementar el turismo en el Tibet. Si realmente fuese bueno para la comunidad local no habría nada que objetar. Sin embargo parece que el viajar despacio, como se hacía hasta hace pocas semanas, en un bus durante dos días, genera alergías absurdas.

Pasa el tiempo y cada vez es más complicado encontrar lugares dónde la esencia de las costumbres está preservada y no abierta a un turismo de masas que puede desgastar parte de una herencia cultural única.

Lhasa, 3650 metros de altitud, 400.000 habitantes, una cultura única, varios de los palacios, templos y monasterios más importantes del mundo, y decenas de miles de peregrinos que acuden al menos una vez en la vida a esta ciudad para dar muestra de su fe. Estamos en la capital y centro espiritual del mundo tibetano, un lugar que desprende misticismo por los cuatro costados.

La zona de Barkhor es la más interesante y auténtica, en el casco antiguo de la ciudad, donde la mayoría de los peregrinos se reúnen para llevar a cabo el circuito de la kora, consistente en caminar en el sentido de las agujas del reloj mientras rezan sus oraciones incansablemente, en una procesión interminable de fieles que nunca se interrumpe. Esto acontece alrededor del Templo Jokhang: el corazón del mundo espiritual tibetano.

En torno al Templo Jokhang fluyen sin cesar el humo del incienso, los peregrinos postrándose sin descanso, las ruedas de plegaria girando, los coloridos ropajes tradicionales y las caras de tibetanos cuya edad es imposible de adivinar, agrietadas por años de vientos helados y sol abrasador. Tal acto de fe sobrepasa el entendimiento, y su poderosa impresión plasma un recuerdo imborrable a todo el que lo siente desde dentro.

A su alrededor se monta un extraordinario mercado de objetos artesanales, entremezclados con ingentes cantidades de chatarra made in China. Aprender a diferenciarlos no siempre es sencillo, por lo que si no tienes mucho ojo y no quieres ser engañado, busca alguien que te merezca confianza para que te ayude. Importante: regatea. Sobre el primer precio que te digan, divídelo por tres e intenta negociar por esa cantidad, aunque te parezca demasiado poco.

Lo más conveniente es alojarte cerca de la zona de Barkhor (hay bastante donde elegir), pues el flujo de peregrinos tiene una magia especial de la que nunca te cansas y querrás volver una y otra vez. Cuando camines junto a ellos procura realizarlo igualmente en el sentido de las agujas del reloj, en señal de respeto. Algunos tibetanos tienen ciertos reparos a la hora de recibir fotografías, intenta ser discreto y respetuoso. También es merecedor de un paseo el barrio musulmán al Este de Barkhor.

El otro punto álgido de Lhasa es el Palacio de Potala, palacio de invierno del Dalai Lama. Es el buque insignia de la ciudad, y uno de los lugares sagrados más importantes del planeta. Cómo no, es Patrimonio Mundial UNESCO. A su alrededor también tiene lugar otra kora. Si no te atreves a pronunciar el mantra om mani padme hum, siempre puedes girar las ruedas de plegaria, que en teoría surten el mismo efecto que rezar las plegarias y acumularás así un poco de buen karma. Para llegar aquí puedes andar desde el Palacio de Jokhang, ya que hay solo un kilómetro y medio de distancia.

Para comer lo tendrás fácil, pues los restaurantes con precios asequibles abundan en las zonas principales de la ciudad. Platos tibetanos, nepalíes e indios conforman gran parte de los menús que te encontrarás. Recomiendo fervientemente el restaurante Tashi I, situado en la esquina entre la carretera principal (Beijing DongLu) y la calle que se dirige a la plaza de Barkhor. Delicioso y económico.

Unas ancianas giran las ruedas de plegaria mientras realizan la kora

Es posible moverse por Lhasa libremente, sin guía, aunque sí que dependes de uno para entrar a visitar los principales templos o palacios de la ciudad. Si vas en un tour, intenta llegar un día o dos antes de que éste comience, para deambular por la ciudad a tu ritmo. Para ello tendrás que informar a tu agencia de viajes de tus planes, pues el guía ha de ir a recogerte a la estación de tren o el aeropuerto.

Hay mucha presencia militar por doquier, no tomes fotografías de los soldados o te puedes meter rápidamente en líos. Algunos portan extintores, prevenidos ante los esporádicos intentos de monjes que se queman a lo bonzo. Ten precaución. No obstante, Tíbet no es peligroso y en general serás muy bien tratado tanto por unos como por otros.

El próximo domingo presentaremos una nueva entrada sobre Lhasa en la que daremos detalles sobre los principales monasterios que rodean la ciudad, el Palacio de Verano del Dalai Lama, así como otros consejos sobre cuándo es mejor visitar la ciudad y cómo moverse por ella. ¡Hasta pronto!

Ibn Arabi

Naturaleza y función del Mundo Imaginal

En la tarde del 8 de marzo (2013) y dentro del II Simposio Internacional Ibn Arabí de Murcia, la linvestigadora libanesa Suad Hakim leyó su ponencia «Encuentros reales en el Mundo Imaginal» en el salón de actos del Museo Arqueológico de Murcia, ponencia dividida en dos secciones de la que transcribimos la parte primera (de la segunda sección haremos referencia en Soriaymas.com, donde estamos publicando una reseña de cada una de las ponencias).

La Doctora Suad Hakim , es hoy día Directora de Tesis en la Escuela Doctoral de la Universidad Libanesa de Beirut y Profesora de Pensamiento Islámico y Sufismo en la Universidad de Saint Joseph. Decana de la Escuela Doctoral desde 2007 hasta 2010 en la Universidad Libanesa, ha participado en numerosos coloquios y talleres por todo el mundo. Entre otras muchas publicaciones cabe destacar sus libros al-Mu‘yam al-sufi (El léxico sufí), Ibn ‘Arabî wa-mawlid lûga yadîda, (Ibn Arabi y el nacimiento de un nuevo lenguaje), ‘Awdat al-wâsil – dirâsat hawl al-insân al-sûfî (El retorno del caminante – Estudios sobre el hombre en el sufismo),Tâj al-‘ârifîn –al-Junayd al-Bagdâdî- al-A‘mâl al-kâmila (La corona de los gnósticos: al-Junayd al-Bagdadi, obras completas), Ihyâ’ ‘ulûm al-dîn fî l-qarn al-wâhid wa-l-‘ishrîn (La vivificación de las ciencias religiosas de Gazali en el siglo XXI), Ibdâ’ al-kitâba wa-kitâbat al-ibdâ’: sharh mu‘âsir li-qasîdat ‘Abd al-Karîm al-Jîlî al-‘Ayniyya (El genio de la escritura y la escritura del genio – Comentario contemporáneo de la casida ‘Ayniyya de Abd al-Karim al-Jili) y, en español, la edición y traducción, en colaboración con P. Beneito, de Las contemplaciones de los misterios de Ibn Arabi.

La naturaleza y la función
del Mundo Imaginal

Suad Hakim

Para hablar de las ideas de Ibn Arabi (560 H. – 638 H. / 1165-1240) acerca de la divinidad, los mundos y el hombre, hay que recorrer su vida interior y su trayecto espiritual, ya que todas las ideas dentro de su obra marcan un momento existencial en su vida. Son fruto de una inspiración divina, de un discurso sacro, de la ascensión de su espíritu, o bien, de una manifestación divina que ha dado lugar a una escena visible, pero no tangible, en la que los espíritus de los profetas y de los santos anteriores a él toman formas corpóreas.
El descubrimiento del “mundo imaginal”
Ibn Arabi terminó sus estudios islámicos (1) cuando aún era un joven de entre 15 y 16 años. Quiso enseguida continuar sus estudios adquiriendo las enseñanzas de los sufís, en ese momento, entró en su “primer retiro”. Resulta sorprendente que desde su primer retiro ya tuviera una apertura espiritual (iluminación divina) (2). Por eso solía repetir: “mi iluminación ha sido anterior a mi disciplina iniciática (3)”. Esta anterioridad de la iluminación con respecto a los ejercicios espirituales no es algo común entre los sufís, entre los que la develación a menudo es “fruto” de un largo camino de disciplina iniciática y de esfuerzos espirituales.
Ibn Arabi no se conformó con esta develación, no se contentó con ella, no se consideró un “aventajado” en comparación con los caminantes a los que todavía nada ha sido revelado. Era consciente de que esta revelación no era más que el principio del recorrido, la linde del valle que recorre el monte de la sabiduría, que se debe escalar a base de ejercicios, combate y esfuerzos espirituales para alcanzar la cima de la perfección humana infinita. Ibn Arabi ha cambiado el pensamiento común sufí, al considerar el “fruto” de los precedentes [=iluminación] como una “semilla” que necesita la atención y el cuidado de ejercicios y de esfuerzo para poder echar raíces, para que su tronco se enderece y sus ramas se extiendan.
Para hacer crecer la “semilla” de la gracia divina [=iluminación], Ibn Arabi quiso conocer y frecuentar a los grandes maestros sufís de Al-Andalus y del Magreb en general, para aprender y crecer en su sabiduría.
Habiendo experimentado la iluminación, el gran sheij no quiso conocer a los maestros sufís para alcanzar estas iluminaciones, sino para saber cuál era la actitud que debía tomar frente a los mensajes del mundo invisible y cómo hacer que las iluminaciones fueran una facultad permanente en vez de un suceso accidental que le sorprendiera de vez en cuando.
Quince años después del primer retiro, tuvo lugar un acontecimiento mayor. Por primera vez, vemos como Ibn Arabi vive estando despierto “la separación del espíritu del cuerpo”, como ocurre con una persona que está dormida. Nos cuenta que en el año 590 H., mientras estaba en Túnez haciendo la oración junto al imam, entro en la Morada de la Enorme Tierra (el Mundo Imaginal), inconscientemente lanzó un grito, todo el que lo oyó también se quedó inconsciente. Las mujeres que se encontraban en las terrazas cercanas se desmayaron, algunas cayeron al patio, pero no se hicieron daño alguno.
Ibn Arabi fue el primero en recuperar la consciencia y encontrar a todo el mundo inconsciente, tras un rato fueron recuperando sus espíritus y él les preguntó: “¿Qué os ha ocurrido?”. Y ellos le respondieron: “¡Eres tú el que nos tienes que contar qué te ha pasado! Has lanzado un gritó que ha provocado lo que está ante tus ojos”. Él les dijo: “Por Dios, no me he dado cuenta de que he lanzado un grito (3)”.
De esta forma, tras su primer retiro, Ibn Arabi siguió contemplando manifestaciones del mundo imaginal con el ojo del corazón mientras que él se encontraba en este mundo material. Cuando alcanzó la edad de treinta años, su espíritu se desprendió de su cuerpo, guardando un lazo etéreo, y entró en el mundo imaginal. Este mundo se convirtió en parte de su vida y los tres mundos (4) se abrieron uno sobre otro a través del mundo imaginal.
La naturaleza del mundo imaginal
El “mundo imaginal” está presente en casi toda la obra de Ibn Arabi, sobre todo, tras el año 590 H. Para ilustrar esto, debemos decir que su enciclopedia sufí “Al Futûhât al makkiyya” comienza con un sermón (6) que relata los detalles de un sueño sublime que tuvo lugar en el mundo imaginal manifestado en el mundo invisible. Dedica decenas de páginas en sus escritos, además de su obra “Al Isra Ila Maqam al Asra” (escrita en el 594 H., a sus 34 años), a hablar de sus viajes terrestres y de sus ascensiones celestes que tuvieron lugar en el mundo imaginal. Además de todo esto, dedica el capítulo octavo de las Futûhât (7) para presentar el mundo imaginal, su naturaleza, su localización, su entrada y sus formas de entrar, sus habitantes, sus ciudades, etc.
Explicaremos de forma breve lo expuesto anteriormente:
· ¿Qué es el mundo imaginal?

Palmera en San Baudelio de Berlanga (Soria)
El mundo imaginal es un mundo distinto, un mundo de imágenes visibles, pero no tangibles, que se encuentra entre los dos mundos que constituyen la existencia universal y a los que se parece: el mundo visible y el mundo invisible.
Según los textos de Ibn Arabi, ese mundo intangible fue formado a partir de la arcilla del tamaño de un grano de sésamo que sobró de la arcilla de la palmera que fue creada a su vez de los restos de la arcilla de Adán (paz sobre él). A partir de ese grano, Dios, a Él la gloria, extendió una Enorme Tierra, donde metió toda la creación: el Trono y lo que contiene, el Kursi (pedestal), los cielos y la tierra y lo que hay bajo la tierra, los paraísos y los infiernos, y todo es como un anillo en el desierto (8).
· ¿Dónde se encuentra el mundo imaginal?
El mundo imaginal es un mundo ístmico (barzaji), existente e inexistente al mismo tiempo. Esto quiere decir que es un mundo que no tiene localización exacta en el mapa del universo. Como contrapartida, puede manifestarse en lugares de los otros dos mundos, es decir, en el mundo invisible y en el mundo visible.
· ¿Cómo entra el hombre en este mundo sin espacio, ni lugar?
El hombre entra en él con su espíritu o con su cuerpo etéreo, no con su cuerpo natural, ya sea despierto o dormido. El sueño es una experiencia común a todos los hombres, durante el sueño el espíritu se separa del cuerpo natural manteniéndose unido a él por un lazo etéreo flexible. Entonces, comienza sus viajes a través del mundo imaginal que se asimila a todas las imágenes de cosas abstractas y tangibles, móviles e inmóviles. En ese momento ve todo lo que se le permite ver, después vuelve a través de ese lazo a su cuerpo, despertándolo.
Sin embargo, la entrada en el mundo imaginal estando despierto es una experiencia excepcional. Cedemos la palabra a Ibn Arabi para que nos cuente qué ocurre: “Esta tierra [=el mundo imaginal] no acepta ningún cuerpo humano natural hecho de arcilla. Cuando los conocedores entran en ella, lo hacen con sus espíritus y no con sus cuerpos. Abandonan sus cuerpos en el mundo de abajo. En esta tierra, formas extraordinarias de belleza inaudita vigilan las vías de entrada a nuestro mundo de tierra y de cielo, de paraíso y de infierno. Cuando alguno de los conocedores, sea humano, genio, ángel o habitante del paraíso, quiere entrar para adquirir conocimiento despojándose de su cuerpo, se encuentra con estas formas encargadas de la vigilancia en la entrada de las vías. Ellas se le acercan y le ofrecen un hábito conveniente a su estación, lo toman y le pasean por esta tierra para que tome asiento donde le plazca… (9)”. Este extracto nos muestra que este mundo imaginal tiene cuatro puertas, cada una de ellas abierta a un lado del universo. Los humanos, los genios, los ángeles y los habitantes del paraíso entran por esas puertas: una se abre a la tierra, otra al cielo, otra al paraíso y otra al infierno. Los guardianes del mundo imaginal son los responsables de cada puerta y de cada persona que entra.
En cuanto a la razón que llevaría a un humano a entrar en el mundo imaginal, se estudiará en la siguiente sección del texto.

La función del mundo imaginal

La creación divina es una operación determinada, no absurda. En efecto, cada criatura tiene un papel y una función en este universo. Además, el mundo imaginal no es un lujo existencial, cumple un papel en la vida de las personas y varias funciones, cuatro de ellas nos interesan de forma especial en el contexto de nuestro estudio.
a. El mundo imaginal ofrece una sabiduría inspirada a través de un sistema de símbolos.
El mundo imaginal es un campo visible para cualquier persona que entra en él, despierta o en sueños, también se le llama “Tierra de la Verdad” (10). Este campo no es un espacio pasivo, sino un colaborador activo en la operación reveladora, ofrece a quien contempla imágenes que representan las nociones abstractas.
Por ejemplo, la «ciencia», noción abstracta y sin forma, en el contexto de una visión profética se revestirá de diferentes formas simbólicas que necesitarán la interpretación de un experto. Por esta razón, cuando el Profeta (paz sobre él) bebió de la leche en un sueño y le dio el resto a Omar (que Dios se complazca en él), el Profeta (paz sobre él) interpretó la leche como el símbolo de la ciencia. José (paz sobre él) también interpretó el sueño del rey egipcio, que había visto siete vacas flacas que devoraban a siete vacas gordas, como siete años de abundancia seguidos de siete años de hambruna (11).
Este rey supo que aquel sueño no era una imaginación psíquica, sino que se trataba de una visión real que llevaba un mensaje profético referido al futuro. Por este motivo, buscó a alguien que descifrase los símbolos del sueño para poder actuar de la forma más conveniente. He ahí una clara prueba de que la buena recepción del saber que procede del mundo invisible a través de un sueño cambia la vida de una persona, o incluso la de una sociedad o de toda una región.
Ibn Arabi cuenta centenares de visiones y de sueños, la más conocida tuvo lugar en el 597 H., en Bugía durante el mes de Ramadán (antes de su partida definitiva a Oriente). En efecto, se vio unido en matrimonio con todas las estrellas del cielo y con todas las letras del alfabeto. Un experto en interpretación de sueños declaró que el sueño de Ibn Arabi anunciaba que la persona que lo ha tenido recibiría una parte de las ciencias celestes, de las ciencias ocultas y de los misterios de los astros y de las letras como persona alguna recibiría en su época.
Otro ejemplo es su entrada en el mundo imaginal, durante su estancia en la Meca, o su encuentro con un grupo de personas, momento en el que la tierra y los edificios temblaron fuertemente, al parar de temblar, le dieron sus condolencias por la muerte de su hija Fátima. Le informaron de que un temblor en presencia de un visitante indica su muerte o la muerte de algún familiar, y que ese temblor era por la muerte de su hija (12).
b. El mundo imaginal facilita un espacio virtual para los encuentros espirituales a través del tiempo.
Cuando el espíritu humano se desprende del cuerpo natural a causa de la muerte, pasa al mundo ístmico (barzaj) a la espera de la resurrección. Los conocedores aseguran que los espíritus de los hombres en el mundo ístmico no tienen la misma libertad de movimiento. Unos pocos de entre ellos que podrían dejar el barzaj para viajar a través de los mundos y del tiempo, pueden entrar en contacto con el mundo de los vivos a través del mundo imaginal, ese otro mundo que los une, ya sea en sueños o despiertos. Ibn Arabi relató varios encuentros reales, que tuvo mientras se encontraba dentro del mundo imaginal, con profetas y grandes maestros sufís que habían muerto siglos antes.
c. El mundo imaginal ayuda a la ascensión del hombre que pasa de un conocimiento teórico al conocimiento experimentado.
Los grandes maestros sufís afirman la existencia de varios niveles de certitud: el nivel más bajo es la certeza teórica (Ilm Al Yaqin), que es la aceptación intelectual de un sujeto por medio de pruebas. Por ejemplo, cuando una persona tiene la certeza, en base a sus lecturas, de la posibilidad teórica de ir a la luna y del hecho de que una persona haya aterrizado en la luna con un cohete espacial. El segundo nivel sería la “visión” de la certeza (Ayn Al Yaqin), que es cuando una persona ve con sus propios ojos el objeto de conocimiento. Si seguimos con el mismo ejemplo, diríamos que equivale a ver con tus propios ojos las fotos de la luna, del cohete espacial, de la persona que anda por la luna y de todo lo que sea visible de este acontecimiento mundial. El tercer nivel es la certeza vivida (Haqq Al Yaqin), cuando la persona experimenta el objeto de conocimiento y lo vive, no se contenta con verlo. Es decir, cuando toma el cohete espacial, va a la luna y camina sobre ella, atravesando así distancias en el espacio, experimentando la diferencia de presión atmosférica, etc.
Por lo tanto, este mundo imaginal, existente e inexistente, visible e intangible, facilita un espacio “virtual” que permite que el caminante viva y experimente el objeto de su certeza teórica (la presencia de ángeles, la resurrección, el juicio, el paraíso y el infierno).
d. La entrada en la “Tierra de la Verdad” abre la puerta a la aceptación intelectual de una posibilidad que superaría toda lógica formal
La entrada en el mundo imaginal constituye un momento crucial en la vida de un maestro sufí, pues esta experiencia le hace ver que la lógica formal sólo es eficaz para la comprensión del mundo físico y material, y que resulta deficiente para conocer los mundos etéreos y para conocer a Dios, a Él la gloria. La persona que entre en el mundo imaginal (Tierra de la Verdad) comprobará que todo lo que el intelecto consideró imposible en ese mundo terreno es posible en esta tierra. Que Dios, a Él la gloria, puede reunir a los contrarios, puede hacer que dos cuerpos estén presentes en dos lugares, que el accidente exista por sí mismo sin necesidad de esencia (13) y que el pequeño contenga al grande sin que el grande mengüe, ni el pequeño crezca.

NOTAS

(1) La enseñanza islámica de aquella época incluía la memorización del Corán, el Hadiz, las ciencias del Corán, las recitaciones del Corán, El Fiqh y sus reglas y la lengua árabe, entre otras cosas.
2) El develamiento o levantamiento del velo es la capacidad de ver los significados invisibles y la verdad de las cosas por su existencia o su ausencia tras el velo.
Al Jurjani, At Ta’rifat, Dar Al Kitab Al Arabi, Beyrouth, p. 277.
Suad Al Hakim, Al Mo’jam As Sufi, Dar Dandara, Beyrouth, 1981, p. 662 y siguientes.
3) Al Futûhât al makkiyya, Tomo 1, p. 616.
4) Al Futûhât al makkiyya, Tomo 1, p. 173, traducción de Claude Addas in Claude Addas, Ibn ‘Arabi, ou la quête du soufre rouge, Paris, Gallimard 1989, p. 149.
5) Los tres mundos son el mundo material, el mundo invisible y el mundo imaginal.
6) F, 1/2, p. 6.
7) F, 1/126-131.
8) Al Futûhât al makkiyya, Tomo 1, p. 126.
9) Al Futûhât al makkiyya, Tomo 1, p. 127.
10) Al Futûhât al makkiyya, Tomo 1, p. 126.
11) Alusión al versículo 43 de la sura de José: «El rey dijo: “He visto [en sueños] siete vacas gordas siendo devoradas por siete vacas flacas, y siete espigas verdes y otras tantas secas. ¡Dignatarios! ¡Aclaradme mi sueño, si es que sois capaces de interpretar sueños!”».
12) Al Futûhât al makkiyya, Tomo 1, p. 129
13) Al Futûhât al makkiyya, Tomo 1, p. 130

Fuente

NATURALEZA ACTIVA POR ANDALUCIA

Esta propuesta de viaje pretende mostrar los enormes atractivos que nos ofrece la El Litoral Atlántico de Andalucía. En unos pocos días, podremos realizar diferentes actividades al aire libre, y a ritmo suave, en impresionantes espacios naturales.

Disfrutar de la brisa atlántica navegando en velero, avistar desde la costa sus extensas playas, dunas y pinares. Recorrer el Espacio Natural de Doñana, Patrimonio de la Humanidad y uno de los humedales más importantes del mundo. Saborear con toda intensidad la belleza de un pueblo marinero andaluz como Isla Cristina, o de los bellos pueblos del Parque Natural de la Sierra de Aracena; donde además podremos avistar especies interesantes de aves y realizar marchas senderistas por castañares y dehesas donde el cerdo ibérico es el auténtico protagonista. Pasear en bicicleta por la desembocadura del Guadiana o navegar en Kayak por las Marismas de Isla Cristina, harán de este viaje una experiencia sin igual.

andalus

Ruta:
DÍA 1. LLEGADA Y VISITA A SEVILLA.
Recogida en Aeropuerto de Sevilla o Estación de Santa Justa y llegada al hotel.
Haremos una visita guiada a Sevilla y a su centro histórico.
La tarde será de tiempo libre, con recomendación de bares de tapas.
El Alojamiento es en Hotel con todas las comodidades en Sevilla.
De manera opcional, ofertaremos la asistencia a un Espectáculo Flamenco.

DÍA 2. DE SEVILLA A ISLA CRISTINA.
Tras el desayuno, nos trasladaremos a Isla Cristina, y empezaremos una ruta senderista guiada por el Paraje Natural de las Marismas de Isla Cristina, dando un paseo por las dunas y los pinares de Isla Cristina.
Visitaremos también el puerto pesquero y la lonja de Isla Cristina (uno de la más importantes España en cuanto a volumen de pesca desembarcada).
Después iremos a ver las salinas (flor de sal), en Isla Cristina.
El Alojamiento es en Hotel con todas las comodidades en Isla Cristina.

DÍA 3. KAYAK POR LAS MARISMAS.
Tras el desayuno en el hotel de Isla Cristina, nos pondremos en marcha para la actividad.
En pleamar y tras un breve cursillo de iniciación al kayak, recorreremos las marismas en Kayak, donde podremos disfrutar de un ecosistema único con numerosos caños y esteros, salinas, etc. y en presencia de una gran variedad de aves. Viejos molinos mareales, el puerto pesquero, rederos y carpinteros de ribera, la lonja… Una travesía muy tranquila con tiempo para relajarnos y disfrutar de este increíble paraje natural.

DÍA 4. ESPACIO NATURAL DE DOÑANA.
Tras el desayuno, y a primera hora de la mañana, saldremos con nuestro guía naturalista a recorrer el Espacio Natural de Doñana (Patrimonio de la Humanidad), uno de los más importantes del mundo en cuanto a su diversidad y último reducto de vida salvaje en la península.
La actividad será de observación de fauna y de los diferentes ecosistemas que lo integran: la marisma, los cotos, las playas dunares…
También haremos una ruta senderista desde la Aldea del Rocío, con su blanca Ermita y sus calles de arena, a las Dunas y Acantilados milenarios del Asperillo, atravesando verdes extensiones de pinares y montañas dunares con más de 100m de altura hasta llega a una playa salvaje donde comeremos.
Se ofrece como actividad opcional un paseo a caballo por la orilla del mar.

DÍA 5. EN BICICLETA HASTA PORTUGAL.
Después del desayuno, nos dirigimos hasta la frontera portuguesa en bici, atravesando las marismas por una vía verde, entre blancas salinas y antiguos molinos mareales.
Al llegar a Ayamonte, pueblo de tradición pesquera y señorial situado a orillas del río Guadiana, embarcarnos con las bicis en el ferry que nos cruzará a la localidad portuguesa de Vila Real de Santo Antonio.
Daremos un paseo por su animada plaza y seguiremos ruta por la ribera del río hasta su misma desembocadura en el Atlántico. Haremos un almuerzo del exquisito arroz de marisco portugués y vuelta a Isla Cristina por la tarde. La vuelta, puede hacerse en vehículo si se prefiere.

DÍA 6. SENDERISMO EN EL PARQUE NATURAL SIERRA DE ARACENA.
Desayunaremos y empezaremos un recorrido a pie por antiguos caminos reales rodeados de bosques de castaños y dehesas de encinas y alcornoques, en el Parque Natural Sierra de Aracena.
En el recorrido conoceremos pequeños pueblos blancos cargados de historia que todavía conservan sus raíces, el contacto con la gente de la sierra y sus sistemas tradicionales de vida: la cría del cerdo ibérico en libertad, los caballos, las huertas en los pequeños valles…
Naturaleza, historia y cultura en una caminata para disfrutar del tiempo y relajarnos en cada rincón de este espacio Reserva de la Biosfera.

DÍA 7. NAVEGACIÓN EN VELERO.
Tras el desayuno, haremos una salida a navegar durante unas horas en velero (si las condiciones meteorológicas y el estado de la mar lo permiten).
Durante la travesía os enseñaremos todos los secretos sobre este antiguo arte y podréis llevar el barco con la ayuda de nuestro patrón. Sentir el viento sobre las velas mientras observamos, con suerte, el baile de los delfines y aves marinas surcando las olas, disfrutar de un baño y un buen aperitivo en medio del océano… Descubrir un mundo de viento y mar, cielo y mareas!

DÍA 8. TIEMPO LIBRE Y REGRESO.
Haremos el desayuno en Isla Cristina.
Hoy toca recorrer a vuestro aire las playas, dunas y pinares donde habita una de las últimas reservas de camaleones de Europa.
Después, se hará el transfer a aeropuerto de Sevilla

ERVICIOS INCLUIDOS
Transfer, Alojamiento, Comidas, Traslados, Guías especializados, Bibliografía

PRECIO, 777.51 €

LUGARES A VISITAR
PN Sierra de Aracena, PN de las Marismas de Isla Cristina, Ayamonte, Isla Cristina, Vila Real de Santo Antonio, PN de Doñana, Aldea del Rocío, Sevilla

info@almusafir.es | www.almusafir.es

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