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Etiopía

Consideradas uno de los principales atractivos turísticos de Etiopía, y uno de los más espectaculares saltos de agua del norte de África, las Cataratas del Nilo Azul (enlace en inglés) son, según la estación del año, un insignificante hilo de agua, o en la estación húmeda, una gigantesca caída de hasta 400 metros de ancho, capaz de ganarse el nombre de “agua y humo”, por el vapor húmedo que emite su poderoso caudal de agua enmarcado por un inmenso arco iris.

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Situadas en el curso superior del río Nilo Azul, a unos 30 kilómetros de la ciudad de Bahir Dar y el Lago Tana, las Cataratas del Nilo Azul tienen una caída de casi 40 metros de altura. Aunque a partir de 2003 la regulación de la salida del Lago Tana gracias al funcionamiento de un represa hidroeléctrica, ha moderado el caudal, especialmente en la estación seca, la Catarata del Nilo Azul continúa siendo uno de los atractivos más difundidos de Etiopía.

A poca distancia río abajo de la Catarata del Nilo Azul, se encuentra el primer puente de piedra construido en Etiopía, en 1626. Quizás el antiguo puente sea la prueba de lo poco que ha cambiado el paisaje de las Cataratas.

Comparadas con grandes competidoras, como las cataratas Victoria, o cataratas del Iguazú en Sudamérica, las Cataratas del Nilo Azul apenas están “intervenidas” por el hombre. No la rodean ni hoteles, ni tiendas ni están asediadas por excursiones aéreas o lanchas. Parecieran permanecer congeladas en el tiempo, para bien de los visitantes y el equilibrio natural del lugar.

Este gran salto de agua del río Nilo Azul es uno de los principales lugares de interés para los turistas que se acercan a Etiopía queriendo ver sus caídas y su belleza natural.

El Lago de Tana

Cabe destacar que la diferencia entre las cataratas con respecto a tiempos antes es completamente diferente.

En el nacimiento del Nilo Azul vemos el lago de Tana. Este es uno de los tres lagos más grandes de África, el cual se encuentra salpicado de pequeñas islas con mucha vegetación y una iglesia ortodoxa en cada cual. No dudes en conocerlo y acercarte más al Nilo Azul, donde ver hipopótamos en su hábitat natural.

El Río Nilo Azul ya hemos dicho que nace en el lago Tana, y a unos 32 kilómetros están las cataratas. El curso del río dibuja una amplia curva en forma de arco a través de la región montañosa central en Etiopía en dirección a sudán. Las aguas excavan el cañón.

Cuentan los pobladores de la zona que el río era uno de los que manaban del Edén.

El Nilo Azul no es más que uno de los 15 estados de Sudán, creado en el año 1992 nominado así por el Río Nilo. Su área es de 45844 kilómetros cuadrados con una población estimada de 600000 personas. Es un lugar que merece la pena conocer por sus cataratas, su río, el lago Tana y otros encantos naturales que allí se topan.

Es una de esas zonas con las que todo el mundo sueña, pero que son menos los que se atreven o animan a conocer.

El Lago de Fuego

Uno los lugares turísticos en Etiopía es sin duda el Lago de Fuego, ubicado en la zona de la depresión de Afar. Se trata de un imponente mar de fuego que algunos fervorosos creyentes no dejan de relacionar con el lugar donde Dios enviará al Diablo y sus seguidores para el castigo eterno por sus maldades.

No todos llegan a ver los puntos atractivos de Etiopía, ya que no se trata de escenarios de fácil acceso, pero las imágenes son impresionantes e inolvidables, por eso hoy nos acercamos hasta la región de Afar para analizar una de las atracciones naturales más hermosas de la nación.

Las entrañas de la tierra

El Lago de Fuego en Etiopía se extiende por casi 30 kilómetros y nace en el volcán Erta Ale. Se trata de un lago de lava en constante actividad que permite vislumbrar cómo vive y se desarrolla nuestro planeta en su interior.

Pese a tratarse de un pequeño volcán, el Erta Ale tiene dos grandes cráteres justo en la zona superior, que alcanzan 613 metros de altura. Mientras que el más grande se encuentra inactivo, el más pequeño ofrece la imponente visualización de uno de los puntos atractivos de Etiopía.

Al igual que los otros tres lagos de fuego que hay en el mundo, el de Etiopía tiene origen basáltico. Su llegada a la superficie depende del orificio de ventilación, en este caso puntual, del cráter del gran volcán etíope.

La vida alrededor del volcán Erta Ale

Aún siendo uno de los lugares atractivos de Etiopía, la vida alrededor del volcán Erta Ale y su lago de fuego no es sencilla. El volcán se encuentra en actividad y es natural que haya evacuaciones para evitar la muerte de los habitantes en las fechas que la actividad sísmica se vuelve intolerable, llegando a erupciones verdaderamente peligrosas.

El Erta Ale es el volcán más activo de todo el país, pero eso no evita que la región se haya convertido en uno de los puntos turísticos más importantes de Etiopía. Anualmente, son cientos los viajeros que arriesgan su vida para tomar las mejores fotografías e instantáneas de uno de los puntos naturales más hermosos de África.

La popularidad de Arfa y alrededores hace que la región siempre esté llena de visitantes, e incluso se utilizaron sus escenarios para filmar la película Furia de Titanes de 2010.

¿Qué destinos en África te gustaría conocer? ¿Has paseado por alguno de los lagos de fuego en el mundo? Erta Ale y uno de los lugares atractivos más importantes de Etiopía para el turismo internacional.

Entre todos los elementos turísticos de Etiopía que podemos llegar a encontrarnos, es interesante saber que la mayoría de ellos se encuentran directamente relacionados con el aspecto natural de este país africano. Por tal motivo, y buscando uno de esos espacios que evidentemente no podemos llegar a perdernos, queremos señalar especialmente el denominado páramo montano de esta nación, realmente espectacular.

En realidad, cuando hablamos del páramo montano, nos referimos a una ecorregión de la ecozona afrotropical, que se encuentra extendido, ocupando las zonas más elevadas del macizo Etíope, y que a partir de allí cuentan con algunas de las mejores vistas que podemos llegar a encontrarnos en este país.

Con sus más de 25.200 kilómetros cuadrados repartidos en varias provincias locales de Etiopía, este sitio cuenta especialmente con una serie de paisajes de pradera elevada sencillamente increíbles, lo que en parte se debe a la buena cantidad de vegetación local, como consecuencia directa de las fuertes lluvias que se producen diez meses al año, y las heladas, entre noviembre y marzo.

En otro sentido, tenemos que destacar también que este páramo es un sitio prácticamente inigualable a nivel internacional por la cantidad de especies endémicas que podemos encontrarnos en el mismo, y que van desde el famoso lobo etíope, hasta la rata-topo gigante, y el sapo etíope, una de las pocas especies de este animal que fecunda los huevos de las hembras en su interior.

Sin embargo, este sitio también cuenta con un punto en contra, y es el débil estado de conservación del mismo, considerando que buena parte del territorio se ha degradado por la agricultura o el pastoreo, aunque las altas cumbres aún prácticamente pueden seguir siendo consideradas vírgenes, y allí es donde los turistas tratan de llegar, más allá de la desecación del clima que hace del paseo uno bastante peligroso en el verano local.

Los antiguos emperadores de Etiopía, cansados de sobrellevar una vida nómade, decidieron construir un refugio para resguardarse de la temporada de lluvia. Así nació en el año 1635 una ciudadela medieval construída a lo largo de décadas, con espectaculares castillos amurallados que fueron durante décadas la capital del reino de Etiopía: los espectaculares castillos de Gondar.

Situado en la actual ciudad de Gondar, un importante centro económico y cultural de la región, capital de la provincia de Gondar, el castillo medieval se encuentra dentro de la ciudadela de Fasil Ghebi, antigua sede imperial. La ciudadela, situada en una elevación de la ciudad, se conserva en forma de ruina como un atractivo turístico.

La ciudad se encuentra en la región de Amhara, al norte del lago Tana y al sudoeste de las montañas Simen. En 1632 el emperador Alam Sagad, o Fasilidas construyó el primer castillo en Gondar, en una aldea cercana al Lago Tana como lugar para sobrellevar con mayores comodidades que las tiendas de la corte la temporada de lluvias. La ciudadela medieval de Gondal se convertiría durante las décadas siguientes en la capital del imperio, y perduraría como tal hasta mediados del siglo XIX.

En el año 1979 la ciudadela, con su particular estilo arquitectónico, sería declarada por la UNESCO como Patrimonio de la Humanidad en conjunto con otros monumentos de la zona. La ciudadela, tiene un estilo árabe, incorporando además influencias indias y europeas introducidas en la región en años posteriores. Se conoce como estilo de Gondar, por sus características únicas.

Fasil Ghebi

Fasil Ghebi, es un recinto real rodeado por una muralla de unos 900 metros de largo. Gondar comenzó a decaer en el siglo XIX. Asediada por la pérdida de poder de los emperadores, fue en sucesivas ocasiones saqueada y quemada. Sin embargo, sobrevive hasta la actualidad como un complejo impresionante, y uno de los atractivos más visitados de la ciudad de Gondar.En el interior de Fasil Ghebi se hallan los siguientes edificios históricos:

Castillo del emperador Iyasu, el de más altura

Castillo de Fasilides, declarada como la obra cumbre del estilo de Gondar

Cancillería y biblioteca de Tzadich Yohannes

La tumba del caballo del rey Fasilides

Tres iglesias, entre las que está la capilla de San Antonio

Cuadras

El salón de banquetes

Más allá de Fasil Ghebi

Merece la pena ver los también declarados patrimonio de la humanidad:

Palacio de Guzara

Iglesia de Kuddus Yohannes

Abadía de Debre Berhan Selassie, con su iglesia

Baños de Fasilides

Complejo de Qusquam, con su iglesia redonda y el palacio de Mentuab

Monasterio de Mariam Ghemb

Gondar es un atractivo turístico muy interesante que destaca por sus ruinas y todo aquello que allí se alberga. Merece la pena conocer el Palacio de Ras Mikael Sehul, su plaza y edificaciones públicas, su Universidad y todo aquello que hay allí. Los turistas más curiosos pueden ver los atractivos de sus cercanías.

Una ciudad llena de castillos, una ciudad con muco encanto, esto es Gondar, en Etiopía, donde los turistas encontrarán algo nuevo y espectacular. Sus construcciones merecen realmente la pena, al igual que su ciudad en sí. Parece increíble pensar que haya lugares en el mundo como éste, en plena Etiopía, donde hay mucho más que castillos que ver pero, obviamente, destaca por ello.

Se tiende a pensar que en África solamente hay safaris y que solo se puede hacer turismo tribal, o para conocer la gastronomía distinta del país. Sin embargo, todos los países africanos, por separado y en su conjunto, tienen una gran cultura, que hay que conocer si tenemos la oportunidad de viajar hasta ahí. Por eso hemos preparado este artículo. Si vas a viajar a Etiopía no puedes perdértelo, porque te vamos a contar acerca de los diferentes museos que podemos encontrar en este país. Así que si quieres saber más, o si quieres saber qué sitios puedes visitar aquí, no dudes en seguir adelante.

Los museos son prácticamente casas dedicadas a la cultura de un país. Y es que la cultura de un lugar está definida por muchas variables, desde la historia, pasando por las diferentes tribus que habitan o habitaron ahí, hasta procesos sociales. Todo esto es lo que se suele exponer en un museo, a través de objetos, fotografías o documentos, que explican lo que sucedió, la historia de esos lugares. Por eso, hoy te vamos a recomendar un par que tienes que visitar cuando vayas a viajar a Etiopía. No te lo pierdas, y mantente alerta.

Cultura africana

La cultura africana es una de las más desconocidas del mundo. A veces se piensa que no existe, pero nada más lejos de la realidad. Todo país tiene una historia, unas costumbres, una gastronomía y un estilo de vida. Y de ahí, derivan las distintas formas culturales, ya sea en la arquitectura de los edificios, o en los condimentos que usan para las comidas. Tal es así, que hay muchas formas de conocer la cultura. Sin embargo, una de las más tranquilas, pero también más habituales es la de visitar los museos de este sitio.

Por eso, uno de los museos que debes visitar en Etiopía es precisamente el Museo Nacional de Etiopía. Es el principal centro cultural de todo el país, y está situado en la capital etíope, en Addis Abeba. Aquí podemos ver objetos que son considerados como tesoros nacionales, que tienen que ver con la historia y restos arqueológicos encontrados en yacimientos. Uno de los elementos más famosos de este museo son precisamente los restos del homínido más antiguo encontrado, Lucy, cuyo esqueleto parcial pertenece al especímen de Australopithecus afarensis. Además, puedes ver otros objetos relacionados, no solo con la historia africana, sino también con la Historia de la Humanidad. Tiene una relación calidad precio bastante decente, así que merece la pena visitarlo.

Otro lugar que hay que apuntar en nuestra visita a este país es el Museo de la Etnología. También en la capital etíope, este lugar está en un sitio encantador, cerca del campus de la Universidad. Este lugar, organizado en dos plantas alberga algunas maravillas culturales, tales como muestras de arte de todas las épocas. Grabados religiosos, de santos, o incluso prototipos de instrumentos musicales antiguos de cuerda. Es un lugar donde el pasado está muy presente, y que nos encantará de todas formas.

Por último, pero no menos importante, hay que reservar tiempo para hacer un pequeño recorrido por el Museo Waga de los Konsor. Es un sitio bastante pequeño, y está dedicado a una única figura, los waga o Tótem de los Konsor. Son esculturas hechas en madera, de todo tipo de tamaño, que se colocaba a modo de señalización. Indicaban el lugar donde murió un héroe, a modo de homenaje. Aquí hacían distinciones a los soldados, ya que a ellos se les colocaban armas tradicionales. Es curioso ver cómo de distintas pueden llegar a ser las cosas, si su utilidad es la misma. Espléndido.

El lago Tana es el escenario perfecto para aquellos turistas que aman los viajes de aventura y que no le temen a cualquier incomodidad que pueda surgir.

Lago Tana EtiopiaEste es el lago más grande de Etiopía y donde nace el rio Nilo Azul. El mismo está localizado en las tierras altas al noroeste del país, a unos 1.840 m.s.n.m, y tiene un recorrido de aproximadamente 84 km de largo y 66 km de ancho.

Cuenta con varias islas donde se pueden encontrar monasterios, varias poblaciones en sus alrededores, paisajes naturales que motivan a emprender un recorrido turístico cargado de aventura.

Así, una excursión por el Lago Tana se inicia en Bahar Dar, corazón de la región Amhara. Las cataratas de Tissiat representan uno de los grandes atractivos turísticos de la zona. Además de su gran belleza, se consideran las únicas y verdaderas cataratas del río Nilo.

Bordeando el lago Tana hacia el norte, durante el viaje se puede descubrir su inmensidad, y navegando se llega a Gondar. Esta ciudad, fundada en 1635 por el emperador Fasilidias, es conocida como el “Camelot de África” por su imponente conjunto de castillos de estilo europeo.

Otro atractivo en este recorrido es el parque natural de Simien Mountains, coronado con la cumbre más alta de Etiopía de unos 4.195 metros de altitud, el viaje nos transporta a la legendaria época de Aksum, la reina de Saba y el Arca de la Alianza.

Si bien Etiopía se considera la cuna de la humanidad debido al hallazgo de Lucy, nuestro antepasado más antiguo de 3,5 millones de años, se puede considerar el reino de Aksum el inicio de la Etiopía histórica que tanto ha enriquecido la identidad nacional del país.

Avanzando entre los bellos paisajes de la región de Tigray podremos descubrir las singulares iglesias escavadas en roca y decoradas con coloridas pinturas ortodoxas. El punto culminante del viaje, y quizás el más emblemático de todo el país, son las once iglesias monolíticas de Lalibela, declaradas Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.

¿Alguna vez te has imaginado la posibilidad de viajar a Etiopía? Bien, suponemos que no es el destino imaginado por la gran mayoría de personas deseosas de conocer lugares turísticos de África, pero sin dudas es un país con suficientes encantos naturales y mucha identidad como para no considerarlo entre las posibilidades de un próximo viaje. Te propongo conocer un poco más sobre Etiopía y sus atracciones turísticas.

Características de Etiopía

Etiopía es el segundo país más poblado del continente africano luego de Nigeria. Limita con Somalia, Sudán y Kenia. Es un lugar donde conviven las religiones judía, cristiana y musulmana. Asimismo, es muy importante para los creyentes del Islam porque allí ocurrió la primera Hejira (Inmigración) de los refugiados de la Meca enviados por el profeta Muhammad.

Es uno de los países más antiguos del mundo y el único de África que nunca fue colonizado. Es la sede de la Unión Africana. Muchos historiadores consideran que Etiopía es donde comenzó la humanidad, luego de encontrar restos fósiles de una mujer de 3.5 millones de años.

Atractivos de Etiopía

Addis Abeba es su capital, un lugar ideal para conocer más sobre las tradiciones del país. Otras ciudades de Etiopía son Adama, Aksum, Bahir Dar (cerca del Río Nilo) y Dire Dawa, al sur. Lalibela se caracteriza por contener once Iglesias hechas en roca y Gondar por ofrecer hermosos castillos.

Los parques naturales son una atracción muy importante en este país. Cuenta con 8 reservas nacionales, entre ellas Abijatta Shalla, Awash, Bale, Mago, Nechisar y Omo (donde habitan tribus ancestrales y se puede hacer un safari inolvidable). Se destacan los valles y los siete lagos del Rift, donde muchos residentes y turistas viajan para relajarse en hoteles lujosos, hacer deportes acuáticos o avistamiento de aves.

Paisajes y naturaleza en Etiopía

El clima y la geografía de Etiopía es realmente fascinante. Disfrutarás de una gran variedad de paisajes naturales tanto de las altas montañas de Bale como de los desiertos a 120 metros por debajo del nivel del mar. Asimismo, tiene 12 sistemas fluviales principales y 15 lagos. Las lluvias monzónicas se presentan desde junio hasta septiembre.

El 80 por ciento de Etiopía está a 3 mil msnm y su paisaje puede variar bastante. Se reconocen 36 zonas climáticas diferentes en todo el territorio, con tierras altas, bosques, selva y zonas áridas. La flora y fauna presentan especies únicas, que no pueden ser encontradas en ninguna otra región del mundo.

Meknes

Meknes una de las cuatro ciudades imperiales de Marruecos.

Declarado patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, como muestra de un complejo urbano arquitectónico del Magreb del siglo XVII. En Almusafir te contamos más de Meknes ciudad imperial de Marruecos.

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Una tribu Bereber de la Meknassi se asentó en el siglo X, esta tribu da origen al nombre de la ciudad. El sultán Mulay Ismail (1627-1727) hace de Meknes su capital y construye 25 kilómetros de murallas y puertas monumentales así como su enorme palacio. Durante el dominio de los Merenids y los almohades se amplia la Medina de Meknes y se construyen distintos monumentos de la ciudad.

Meknes es una ciudad preciosa menos conocida turísticamente que Fez o Marrakech pero con mucho que ver una estupenda vida nocturna y precios algo más contenidos que en otras zonas como Marrakech. El sultán Mulai Ismail, embellece la ciudad con jardines, mezquitas, alcazabas, palacios creando una de las ciudades mas bonitas de Marruecos.

Que ver en Meknes

• Bab Mansour: Bab es puerta en árabe. La Bab Mansour es la puerta más grande y espectacular de Meknes. Esta al otro lado de la Place Haedim, la Medina principal.

• El Mausoleo de Moulay Ismail, no se puedeentrar al ser un lugar de enterramiento, pero se pueden ver las tumbas de Moulay Ismail y otros parientes a partir de la entrada.

• Palacio Dar El Makhzen: El Palacio Oficial del sultán Mulay Ismail

• Dar Jamai , el antiguo palacio ahora reconvertido en museo. Está en la parte trasera de la Plaza Hedim. Exhibe el museo de arte de Marruecos, con ejemplares de joyas, libros y otros objetos artísticos.

• Bou Inania Medersa: Una escuela de Corán.

• El estanque de Adgal

• Los jardines de los Sultanes

• Los Graeros Heri-es-Suani

• Las Haras, un establecimiento militar construido en 1947, un centro de cría de caballos.

• Excursiones cercanas a Meknes

• Vale la pena visitar a unos 26 kilómetros Moulay Idriss una ciudad encaramada sobre una roca donde está el santuario del fundador de la Dinastía Idrísida. Cada año en agosto y septiembre miles de personas peregrinan hasta Moulay Idriss.

Las ruinas de la ciudad romana de Volubilis. Volubilis fue el centro administrativo de la provincia de Mauritania Tingitana. Llego a tener aproximadamente 20.000 habitantes. Su economía se basaba en el aceite y los cereales. En el centro de la ciudad de Volubilis está el Arco del Triunfo de Caracalla. Los maravillosos mosaicos de Volubilis todavía se pueden admirar en la ciudad romana.

En Marruecos, una ciudad muy interesante para conocer es Mequinez. Si estás pensando en viajar a Meknez, no dejes de leer esta entrada en donde encontrarás todos los datos para hallar el precio que más te convenga y hacer realidad tu viaje con Faysal Mnawar.

Ubicada al norte de Marruecos, justo a los pies de la cadena montañosa Atlas Medio, Mequinez ofrece al turista atractivos poco tradicionales para quien llega desde occidente. Es que muy poco tienen que ver las costumbres y tradiciones con las de ésta ciudad africana.

Lo cierto es que la ciudad se sitúa en medio de un valle verde, bien al norte del país, a aproximadamente 130 kilómetros de la capital de Marruecos, Rabat. Además, a 65 kilómetros hacia el oeste se encuentra Fes, otra ciudad marroquí digna de conocer.

Cabe señalar que Mequinez es la ciudad capital de la región de Meknès-Tafilalet, una de las cuatro imperiales marroquíes. Además, se sitúa en una de las mejores zonas agrícolas y productivas del país, hecho que la convierte en un lugar importante no sólo para el turismo, sino también para el comercio, la actividad agrícola y la producción de artesanías.

Dentro de la economía de la ciudad, las industrias de Mequinez también juegan un papel preponderante, siendo las principales la industria agroalimentaria, también la textil y de productos de construcción.

Entre los lugares de interés, hay museos y monumentos históricos destacados: por ejemplo, el Mausoleo Moulay Ismaíl, que alberga la tumba del Moulay Ismaíl, después, la Mezquita del siglo X de Néjjarine, la Gran Mezquita, la de Jamaï Roua, etc.

Meknes es el nombre francés de la ciudad marroquí de Mequinez. Está situada al norte del país, al pie de las Montañas del Atlas Medio, 150 kilómetros al este de Rabat. Se trata de una de las cuatro ciudades imperiales de Marruecos, junto con Fez, Marrakech y Rabat. Precisamente la ruta de las ciudades imperiales es una de las más turísticas del país, por lo que cada año llegan a Meknes cientos de miles de turistas.

El río Boufekrane divide a la ciudad en dos: la medina o ciudad antigua y la Hamría o ciudad nueva. Meknes cuenta con casi 950.000 habitantes y gracias a su ubicación es una de las principales urbes comerciales de Marruecos. Pero es el turismo el que le da vida y fama a Meknes. Sin ir más lejos está catalogada desde 1996 como Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO tanto por su tejido urbano como por sus edificios monumentales.

Fundada en el siglo XI por los almorávides, llegó a ser capital del Magreb en el XVII. Fue en este último siglo cuando se pobló de maravillosas mezquitas, mausoleos y jardines, además de altas murallas y puertas monumentales. La mezcla entre la arquitectura musulmana y europea del Magreb del XVII es lo que hace a Meknes un destino tan encantador.

VISITAS EN MEKNES

– Puerta Bab el-Mansour

Situada frente a la Plaza el-Hedim, se trata de una de las puertas de entrada más grandes y más hermosas de Marruecos. Se terminó de construir en 1732 bajo el mandato de Mulay Abdallah, hijo del sultán Mulay Ismail. Comunica la Plaza el-Hedim con la antigua Ciudad Imperial de Mulay Ismail. Ante ella se organizaban los principales eventos militares y religiosos de la ciudad, y hoy en día se usa como sala de exposiciones.

– Plaza el-Hedim

Si os suena la impresionante Plaza Jamaa el Fna de Marrakech, esta de Meknes se podría decir que es una réplica pero en pequeñito. Es el corazón de la ciudad, punto de encuentro para turistas y lugareños. Tiene 200 metros de largo y 100 de ancho y está rodeada de una serie de edificios modernos y un mercado de abastos para comprar lo mejor de la gastronomía local. Al atardecer es un magnífico lugar para sentarse en sus terrazas y cenar.

– Mausoleo de Mulay Ismail

Situado muy cerca de la medina, en su interior se encuentra la tumba de Mulay Ismail, uno de los grandes sultanes que tuvo Marruecos. En él pueden entrar incluso los no musulmanes y destaca especialmente por su belleza sencilla y elegante, nada suntuosa como otras mezquitas y mausoleos marroquíes. Impresiona el silencio de todo el recinto, tan solo roto por el tic tac de los relojes de péndulo del siglo XVIII que decoran las paredes.

– Zoco de Meknes

Es la zona comercial por excelencia de Meknes, con sus típicas tiendas y puestos en donde podemos encontrar de todo. Situado en la medina se puede decir que el zoco de Meknes es más moderno y se conserva mejor que el de otras ciudades de Marruecos. Hay dos zocos fundamentalmente: uno de ellos es el Zoco Sekkakine, mientras que el otro es el Zoco Bezzazine. En este último se puede comprar lo mejor de la artesanía local, especialmente los cestos de mimbre, considerados los mejores de Marruecos.

– Museo Dar Jamai

Este palacio y sus jardines, construidos en 1882 en el extremo norte de la Plaza e-Hedim, albergan hoy el Museo de Arte Marroquí. Aquí vivió la familia Jamai, una de las más ricas de Meknes, algo que puede verse en la suntuosidad de sus estancias y la decoración de suelos, paredes y techos. Tras ver los jardines se puede subir a la planta superior para visitar el museo, en el que se aprecian todos los oficios y trabajos relacionados con la artesanía tanto de Meknes como de Marruecos en general.

– Madrasa Bou Inania

Construida a mediados del siglo XIV, se trata de un antiguo centro de aprendizaje islámico que aún hoy sigue en funcionamiento. Impresiona su patio central con las paredes talladas a mano en madera y estuco, y la fuente de las abluciones del centro. Actualmente está considerado uno de los mejores monumentos de los benimerines. Los no musulmanes pueden visitar gran parte del recinto, tanto el patio como algunas de sus salas.

– Gran Mezquita

La Gran Mezquita de Meknes está situada frente a la Madrasa Bou Inania. Fue construida en el siglo XII por Yousef Ben Tashafin y cuenta con un enorme patio central, desde el que parten tres grandes salas de oración. Hay también una enorme fuente en el centro del patio, uno de los pocos sonidos que se escuchan en el interior. Los no musulmanes no pueden acceder a las salas de oración pero sí al menos al patio.

EXCURSIONES

Podemos hacer la ruta imperial e ir hasta Fez (situada a 70 kilómetros), Marrakech, mucho más alejada hacia el sur, y Rabat, 1 50 kilómetros. Hay otras excursiones más sencillas, como la visita a El Hajeb, 35 kilómetros al sur de Meknes, lugar de paso para visitar el desierto o la ruta del Atlas. A esta ciudad le podemos añadir Sebaa Aaium y Ain Taoujdate, ambas con hermosos ejemplos de arquitectura colonial. Aunque la principal excursión desde Meknes es visitar Fez.

En Meknes encontramos una variedad tanto del clima mediterráneo como del continental. En verano hace bastante calor, llegándose a los 38 grados fácilmente, mientras que en invierno hace bastante frío, aunque no suele bajar de los cero grados (la media invernal se sitúa en torno a los 2 y 7 grados). Las lluvias se dan especialmente en otoño y en invierno, aunque no llueve demasiado. Para no pasar ni mucho frío ni mucho calor, la mejor época para viajar a Meknes es la primavera.

COMPRAS

Nada mejor que perdernos por la medina y los zocos de Meknes, donde encontraremos lo más tradicional y los típicos souvenirs de la ciudad. En la Plaza el Hedim también veremos muchos puestos ambulantes, aunque en esta zona lo que predominan son los bares, los restaurantes y las terrazas. Además las estrechas callejuelas de la medina no permiten el paso del sol, de ahí que incluso en verano podamos estar de compras sin pasar mucha calor. En las afueras y las grandes avenidas de la zona moderna hay establecimientos para compras más generales y de marca.

GASTRONOMÍA

Los restaurantes tradicionales de Meknes ofrecen platos típicos para todos los gustos. Se puede empezar con los entrantes, probando las aceitunas verdes y negras muy comunes en la zona, para luego probar la harira, una ensalada marroquí, berenjenas, el cuscús de pollo con vegetales cocidos e incluso un guiso de lentejas. La comida en Meknes se puede acompañar con los vinos de la región, y de postre fruta, naranjas en almíbar, algún pastel o, por supuesto, un té de menta.

TRANSPORTES

Para moverse por la medina de Meknes no vais a necesitar transporte público, ya que las calles son estrechas y todo es muy compacto. Para desplazarse por la ciudad tenemos los petit taxis, pequeños coches de color azul, que os llevan a cualquier punto de la ciudad en poco tiempo, aunque el tráfico es un poco caótico. Más barato es el servicio de autobuses, aunque suelen ir siempre llenos de gente y el trayecto es mucho más lento. A menos que queráis hacer alguna excursión no es nada recomendable el alquilar un coche por el caos y la manera de conducir tan temeraria.

CÓMO LLEGAR A MEKNES

La mejor manera para llegar a Meknes es por carretera o en tren. En la ciudad hay dos estaciones de tren, ambas perfectamente conectadas con las principales ciudades de Marruecos (desde Fez apenas se tarda 40 minutos, y desde Marrakech unas seis horas y media). La estación de autobuses de Meknes está al oeste de la medina, y también cuenta con bastantes enlaces a las principales ciudades del país. De las dos opciones la más rápida es el tren, pero la más barata el autobús.

ALOJAMIENTOS EN LA CIUDAD

Como ciudad turística Meknes dispone de numerosas ofertas de alojamiento, desde los típicos riads a los hoteles y otros establecimientos más sencillos y económicos. Si queréis reservar habitación en la ciudad lo podéis hacer a través del siguiente enlace: Hoteles en Meknes.

Viajar a Meknes

Lana de Meknès

Dicen algunos que Meknès es la más ‘pobre’ de las Ciudades Imperiales de Marruecos. Sin embargo, nos encontramos en una urbe regenerada por cierto toque de modernidad, que sigue enarbolando grandes valores de la cultura marroquí y que forma parte del Patrimonio de la Humanidad de la Unesco.

Pocos saben que casi toda la lana que se utiliza para la fabricación de esas magníficas alfombras tan típicas del país alauita, pasan por las manos de los artesanos de Meknès, dedicados a la preparación de este material por los siglos de los siglos.

De hecho, en Meknès existe un mercado destinado a la compra-venta de tan singular borra. El espectáculo de La Plaza de la Lana, en la medina de la ciudad, resulta fascinante. Cientos de kilos de vellón esperan ser hilados, teñidos, trenzados…

Mercaderes llegados de todas partes de Marruecos también acuden con la idea de agenciarse cargamentos de una de las mejores lanas del mundo. Acabarán siendo anudadas por las manos expertas de los tejedores de alfombras y expuestas luego en los zocos marroquíes, extendidas sobre el suelo, en un colorista festín para la vista, mientras el turista degusta un vaso de té de menta.

La lana de Meknès también se exporta al exterior, tanto a fabricas que la usarán como material para sus productos, como en forma de esas mismas alfombras ya tejidas y que serán vendidas a un precio muchísimo más caro por cualquier multinacional del planeta.

Sin embargo, el espectáculo de la lana está aquí, en su estado más puro y genuino, en los fardos de hilo virgen de los artesanos de la Ciudad Imperial de Meknès.

Mulay Ismail fue el segundo gobernante de la dinastía Alaouita. Reinó entre 1672 y 1727 en un país tremendamente debilitado por las guerras tribales y las peleas por la sucesión al trono. Mandó construir una nueva capital, llamada Méknes, a la que los historiadores se refieren como “El Versalles de Marruecos”, por su ostentación y diseño.

La ciudad fue construida, en algunas de sus partes, con rocas excavadas de las ruinas romanas de Volubilis, para darle mayor importancia a una capital que Mulay Ismael consideraba la más hermosas de todo el reino.

La crueldad de Mulay Ismael es igual de legendaria, para intimidar a sus rivales ordenó que las murallas de la ciudad sean adornadas con 10.000 cabezas de sus enemigos, decapitados. Los relatos donde envía a torturar, o incluso decapitar, a los sirvientes que consideraba poco trabajadores también abundan.

En los 20 años que duró el reinado de Ismael, se calcula que murieron cerca de 30.000 personas. Fue el rey marroquí que decidió mover Fez a Meknes, un palacio monumental, repleto de obras de arte, donde los historiadores y arquitectos encuentran una clara influencia de las prácticas del rey francés Luis XIV, salvando las distancias

A la hora de elegir hospedaje en Meknes, contaremos con una gran variedad de ofertas, por eso desde Absolut Marruecos te recomendamos algunas de las opciones más importantes. Hoteles económicos, palacios lujosos o casas de familia que alquilan habitaciones. Dependiendo del viaje que realices, puede que un tipo de hospedaje sea más adecuado, revisa nuestro catálogo de recomendaciones.

La primera opción es el Riad Bab Berdaine, en la Antigua Medina de la ciudad. Es un hotel de ‘alojamiento y desayuno’, cuenta con solo 8 habitaciones pero es la mejor solución a la hora de encontrar un lugar siempre listo para descansar, reponer energías y seguir recorriendo.

Está ubicado a solo 15 minutos de caminata de la famosa puerta Bab Mansour, y entre sus servicios se incluyen WiFi gratuito, terrazas con vistas panorámicas y un hermoso patio con azuleos y plantas locales.

Un poco más lejos, el Complejo Touristique Veixe es una excelente oferta de hospedaje tradicional 3 estrellas. Tiene una pequeña piscina al aire libre, servicio de habitación las 24 horas y un restaurante especializado en comida tradicional marroquí. Está a solo 3 kilómetros de la estacion de trenes, cuenta con terraza, jardín y conexión WiFi gratuita.

Dar Jamai es un conjunto de jardines y palacios construido en 1882 en la ciudad de Meknes, una excelente opción a la hora de disfrutar de la brisa del verano en esta turística ciudad marroquí. Los jardines están en la zona norte, en uno de los extremos de la plaza principal de la medina, El Hedim.

El período de construcción del aplacio Dar Jamai se extendió por dos años, el visir que encomendó la construcción cayó enfermo y debió trasladarse a Fez, y allí decidió construir otro palacio que lleva el mismo nombre.

El Dar Jamai de Meknes hoy funciona como Museo de Arte Marroquí y ofrece numerosas exhibiciones y salas repletas de obras de arte de las diferentes épocas, con piezas nacionales e internacionales relacionadas por la influencia árabe y europea en el arte africano.

El edificio es muy elegante, funcionó como casa de la familia Jamai (muy respetada en el país, al punto que dos ministros al Mulay El Hassan), y aún hoy se pueden ver rastros del prestigio de tiempos pasados. El jardín Dar Jamai tiene un estilo claramente influenciado por el estilo andalusí, con muchos árboles frutales y bellos cipreses.

Las exposiciones se llevan a cabo en la sala y los pisos superiores, mientras que la planta baja conserva el estilo original de habitaciones y patios de la gran mansión.

#Granada | غرناطة

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