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IBN AL-ABBÂR | ابن العبار

Aunque tolerantes con las religiones y costumbres de su población, esta dinastía siempre miró con el máximo recelo a cuantos intelectuales procedentes de Oriente pudiesen inculcar a los andalusíes sus ideas más o menos heréticas: alíes, jariyíes u otras. 

Los omeyas orientales no habían reconocido a ‘Alî y tampoco lo hicieron los de al-Andalus, aunque la conciencia del pueblo, y sobre todo de los ulemas y alfaquíes, ya le reverenciaba como compañero dilecto del Profeta.

Las personas que viajaban a Oriente por motivos de peregrinación, comerciales u otros, frecuentemente volvían impregnados de una cultura superior, transmitiendo conocimientos científicos, costumbres o ideas políticas y filosóficas exóticas, como las de la shi’a.
Con ´Abd al-Rahmán II (822-852) entraron en al-Andalus la música, la administración y las modas cortesanas de Bagdad, pero siguió el silencio sobre los alíes.

Abd al-Rahmán III, sin embargo, se encontró con una situación nueva para el emirato de Córdoba: la doctrina shi’í, hasta entonces minoritaria aunque con oleadas de reclutamiento cada vez mayores, se había materializado por fin en un Estado: el de los fatimíes de Túnez, quienes a partir del año 909 someterían además amplias zonas del Magreb central y occidental. Anteriormente habían surgido en Bahreyn y el sur de Iraq los qármatas, grupo mas reducido y de ideas extremistas que sería desautorizado y combatido por los fatimíes. Estos últimos también intentaron infiltrarse en al-Andalus enviando propagandistas.
Tan grave amenaza llevó a Abd al-Rahmán a proclamarse heredero del califato omeya de Oriente (!!), y a iniciar una política expansiva en el norte de África, donde las campañas entre omeyas y fatimíes, apoyándose en las tribus interpuestas, se sucedieron sin fin durante todo su reinado. Pero al final de éste sólo Tánger y Ceuta le obedecían: la ofensiva de Ramiro II de León había desviado su atención. Entre tanto la dinastía oriental de los abbasíes era tutelada por los príncipes “buyíes”, shi’itas duodecimanos, que se apoderaron de Bagdad en 945 y controlaron la zona hasta 1055. Se trata de un siglo, pues, prácticamente tomado por el shi’ismo.

La salida de Túnez del cuarto califa Fatimí, y el desplazamiento de su capital a El Cairo, permitió a al-Hakam II retomar la iniciativa en el Magreb. Este califa ilustrado se dedicó a escribir sobre la shia para negar la legitimidad de la dinastía fatimí, al tiempo que se intensificaba la campaña contra la real o supuesta propaganda: en esta época se condena a muerte a Abû l-Jayr, un predicador heterodoxo supuestamente fatimí, sin darle opción a “ì´dâr” o autodefensa, lo que suscitó las protestas de algunos alfaquíes.
Al mismo tiempo los andalusíes pro-fatimíes optaban por abandonar al-Andalus; este es el caso de Ibn al-Hâni de Elvira, que se convirtió en el vate oficial del califa fatimí al Mu’îzz (m.975).
Tras la dictadura de Almanzor y el hundimiento de la dinastía omeya el año 1016, algunos grupos alíes como los beréberes hammûdíes toman el poder en Córdoba y otras provincias. En torno a ellos, poetas como Ibn Darraÿ al-Qashrallî expresan una oportunista devoción a la familia del Profeta, mientras los omeyas caen en la infamia más espantosa: citemos al poeta Ayyûb b. Sulaymân al-Suhayli, al que Avempace aconseja huir del país por ser de estirpe omeya.
Con los almorávides (1090-1145) y sobre todo con los almohades (1130-1223), que imitaron algunos principios y comportamientos shî ‘itas, se consolida y desarrolla esta línea literaria. La filosofía, la ciencia y la mística viven su mayor esplendor.
El poeta murciano Safwân b. Idris (1165-1201) cuenta cómo pasó de la alabanza a los príncipes a la de la familia del Profeta: el califa almohade, que le había negado la mano de su hija tuyo un sueño en el cual el Profeta le ordenaba concedérsela. (1) Nâhid al-Wâdi Âshi, (de Guadix, m. 1218) es autor de una casida muy afligida sobre Husayn:

“¡Ay del pueblo que le abandonó enrojecido por la sangre, extenuado y abatido; manchado de polvo, le dejaron los miembros cercenados, con cada espada india asesina.(a Yazid): ¿Acaso anhelas, desdichado de ti, la intercesión de su abuelo?
¡Quita allá! ¡No, por El que hace girar los cielos!” (2).

Paralelamente, tanto en al-Andalus como en el Magreb se desarrolla desde el siglo XIII el género de las mu’ashsharât o décimas en alabanza del Profeta, sus nombres y sus objetos, en las que el comienzo del verso ha de coincidir con el final, género que adquiere cada vez más complicación y amaneramiento. El famoso místico andalusí Muhyi l-din Ibn al-´Arabî (1164-1240) compuso una colección de poemas de este tipo, aunque no demuestra el dominio técnico que este género requiere. La poesía era para estos poetas un medio de lograr los favores divinos (3).
Muhammad ibn Faraÿ de Ceuta (segunda mitad del siglo XIII), además de componer, recogió los poemas del mismo estilo de Abû l-Rabî’ b. Sâlim al-Kilâ´i (m. 1237), discípulo de Safwân b. Idris y principal maestro de Ibn al-Abbâr, al que pudo transmitir las casidas husayníes de Safwân.

IBN AL-ABBAR

Abû ‘Abdallâh Muhammad ibn ‘Abdallâh (…) b. Abi Bakr al Qudâ ‘i, conocido por Ibn al-Abbâr, nació en Valencia en enero o febrero del año 1199. Al-Abbâr era el laqab o sobrenombre de su antepasado, acaso indicativo de su oficio: “fabricante de agujas”.
Los qudâ’íes constituían una familia yemení establecida desde antiguo en Onda, ciudad de la región de Valencia. El padre de nuestro autor era uno de esos poetas alfaquíes que entonces componían la élite de Valencia. Refiere Ibn al-Abbâr que recibió de él la mejor educación, y que le llevaba a las tertulias literarias a las que asistía. De Abû l-Rabí b. Sâlim y de Abû l-Jattâb b. W. aÿib al-Qaysi obtuvo su sólida formación de historiador, que le hizo uno de los más importantes de al-Andalus.
Según parece no tuvo hermanos varones, pues no los cita al hablar de su padre, ni al referir que heredó de él “todos sus libros”.
Tuvo una juventud alegre, cultivando la poesia e iniciando pronto la carrera administrativa. Viajó por todo al-Andalus para ampliar sus conocimientos del hadiz. Encontrándose en Badajoz en 1222, supo de la muerte de su padre, por lo que volvió a Valencia y quedó bajo la tutela de su maestro Abû l-Rabî b. Sâlim. Entonces entró al servicio del gobernador Abú Zayd como secretario. Por esa época debió unirse en matrimonio a la familia valenciana de Ibn al-Wazîr, originaria de Paterna.
En 1229, Abû Yamil b. Zayyân Mardânish, hijo del héroe local que se alzó contra los almorávides, protagoniza ahora el mismo papel contra los almohades. Abu Zayd huye con su secretario a tierras cristianas y se acoge a la protección de Jaime I de Aragón para que le ayude a recuperar Valencia. Como acabase haciéndose cristiano, Ibn al-Abbâr decidió abandonarle y volver a al Andalus. Tras una serie de peripecias lo hallamos de nuevo en Valencia en 1231, reconciliado con Ibn Mardânish, que en la época almohade había sido amigo y colaborador suyo y ahora le nombra su visir.
Tras la derrota de Las Navas de Tolosa en 1212 al-Andalus se había dividido en unas nuevas taifas, las terceras de su historia. El caudillo hispano-árabe Ibn Hûd fue aclamado en Murcia y casi toda Andalucía, e Ibn Mahfûz se apoderó de Niebla, pero nadie pudo impedir que Fernando III conquistase Córdoba en 1236.
Jaime I derrotó a los musulmanes en Pueyo de Cebolla en 1237, y un año después inicia el asedio de Valencia. Abû Yamil decidió enviar una embajada marítima a pedir socorro al emir hafsî de Túnez, poniendo al frente de ella a Ibn al-Abbâr. Allí recito su famosa casida en la que describe las trágicas circunstancias que atravesaba al-Andalus:
“Tabernas donde antes hubo lugares sagrados,
iglesias donde antes hubo mezquitas”.

Emocionado, el sultán resolvió ayudarles enviando doce naves con armas, pertrechos y dinero; pero al llegar a Valencia se encontraron el puerto bloqueado y tuvieron que desviarse a Denia. Cuando Ibn al-Abbâr llega a Valencia sus habitantes va se disponen a rendirse. El emir le elige mediador en las negociaciones y el 29 de septiembre de 1238 firman el acta de entrega.
De Valencia fueron a Denia, desde donde se les volvió a ex pulsar más tarde. Habiendo vuelto a acudir a Túnez en 1239, el qudâ’í regresó a Murcia con Abû Yamil en 1240, para poco después emigrar con su familia a Túnez, donde permanecería el resto de su vida.
El emir lo acogió excelentemente, haciéndole su panegirista y el escriba de su divisa en los documentos oficiales. Pero el hecho de ser sustituido en esta última función por un escriba oriental parece que fue la causa de que expresara sus protestas y el emir le desterrara a Bugía en 1248. Lo cierto es que Jbn al-Abbâr tenía ya algunos enemigos en la corte, como el envidioso visir Ibn Abi l-Husayn.
En Túnez había terminado de escribir su “Takmila li-Kitâb al Shia”, sobre biografías de sabios de al-Andalus . En Bugía terminará “al-Hullà l-siyarâ”, biografías de los príncipes-poetas que hubo en el Islam. Allí mismo escribe “I’tâb al-kurrâb” (Disculpa de los secretarios), en cuya introducción pide al emir y a su heredero que le perdonen.
Fue perdonado por Abû Zakariyyâ, pero éste murió poco después y le sucedió su hijo Abdallâh, más tarde llamado al-Mustansír bi l-Lâh, monarca cruel que durante su vida habría de sofocar constantes revueltas. Ibn al-Abbâr pasó a ser su consejero.
Los historiadores posteriores tienden a describir a nuestro autor como orgulloso y antipático, señalando que solía irritar al emir con su erudición y sus elogios a al Andalus. Es muy probable que su carácter se hubiera degradado desde que se exiliara de al Andalus, al perder amigos y recuerdos. Por otra parte la emigración andalusí había ido a parar mayoritariamente a Bugía y Túnez, en cuya administración se colocaron muchos de ellos, lo que provocó la hostilidad de los tunecinos.
No se sabe por qué, en 1252 al-Mustansir le destierra a Bugía como hiciera su padre antes, y allí escribe su “Durar al-simt fi ja bar al-sibt”; escribiendo además una obra análoga en verso hoy perdida.
Al extinguirse definitivamente el califato de Bagdad en 1258, al-Mustansir se proclamó califa, y las mismas Medina y La Meca le dieron su reconocimiento.
En 1259 Ibn al-Abbâr recibió una carta en la que se le comunicaba que había sido perdonado, pero un año más tarde sus enemigos urdieron contra él el peor complot, que desembocó en su condena a muerte. Se desconoce la causa exacta de su ejecución. pero se barajan varias: que hizo un horóscopo al príncipe heredero al-Wâthiq que desagradó a su padre, que se le acusé de practicar la astrología y de ser shiíta (¿acaso por su “Durar al-simt “?. que había hablado o escrito mal de su emir o que estaba implicado en una gran conspiración. El resultado es que el califa mandóhacer un registro de su casa a sus peores enemigos, que encontraron allí un verso en el que insultaba así a al-Mustansir:

“En Túnez reina un tirano
al que neciamente llaman califa”.

Ibn al-Abbâr murió alanceado el 6 de enero de 1260, y su cadáver y sus libros fueron quemados. Sin embargo hoy es famoso en todo el mundo árabe y recibe elogios de los historiadores europeos, sobre todo en su calidad de historiador.
Sabemos que tuvo hijas pues habla de ellas en una casida, y en otra de sus “niños” en general, pero no sabemos si dejó hijos varones. Conocemos siete u ocho de sus discípulos, entre ellos a Ibn Sâlih al-Kinâni, de Játiva (m. 1299), que transmitió su libro “Durar al-simt” al historiador y místico al-´Abdarî y a otros. Fue maestro de Abû l-Muhaymân al-Hadramî ; de Abû Isháq b. Abi l-Qâsim al-Tuÿinî (m. 1262), funcionario tunecino que le defendió entre sus compatriotas, y su hijo Abû l-Hasan b. ´Ali que recibió de Ibn Sâlih el “Durar al-simt”. Obra clave de el shi´ismo en Al-Andalus.

F: http://www.islamtimes.org/vdcao0n6.49ney1ghk4.html

#Almeria | المرية

El nombre de Almería se origina en la palabra árabe que significa espejo, y esto se dio gracias a que el paisaje del lugar refleja la calma del mar Mediterráneo en la zona.

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Una mezquita perdida, un aljibe olvidado. La Casa de las Veletas, Museo de Cáceres.

Una mezquita perdida, un aljibe olvidado. La Casa de las Veletas, Museo de Cáceres.

Cuando llegué a casa, mi madre cantaba “Dos gardenias para ti”, lo recuerdo perfectamente. Yo tenía 10 años, regresaba feliz del colegio. Aquella mañana, el maestro, sin previo aviso, había decidido sacarnos de la escuela y llevarnos de excursión a un lugar fascinante. Se lo agradeceré siempre. Quizás la emoción intensa del descubrimiento y la pasión por la Arqueología, el Arte y la Historia se introdujeron en mí ese día, quizás el acceso a un mundo desconocido, sorprendente y misterioso despertó impulsos dormidos, o puede que, sin darme cuenta, se abriera una puerta que aún se mantiene de par en par, una puerta que permite el tránsito a mundos pasados pero todavía presentes en nosotros. Si alguien me hubiera dicho entonces que en el futuro realizaría en el aljibe de la Casa de las Veletas, en el Museo de Cáceres, un trabajo de investigación encargado por el Ministerio de Cultura, no lo habría creído. Así se construye la vida, ella teje sus hilos mientras nosotros hacemos otros planes. En 2003, la cantante brasileña Maria Rita, hija de Elis Regina, realizó una actualización electrónica de “Dos Gardenias para ti”, tema interpretado tantas veces por Machín y Omara Portuondo, entre otros. Iniciemos el post con ella, puede que no le guste esta versión a mi madre…

El casco histórico de Cáceres asombra por diversas razones. Algunas, como la espectacularidad del conjunto conservado, son obvias; otras, son menos conocidas pero igualmente sorprendentes. Entre estas últimas hay que señalar la escasez de estudios monográficos, tanto del núcleo intramuros, como de sus monumentos más destacados. ¿Cómo es posible que la “ciudad antigua”, la “Parte Antigua”, en expresión local, haya generado tan escasa literatura científica? Es una pregunta difícil de responder. Diversos motivos se entrelazan hasta configurar esta realidad, entre ellos habría que citar la escasísima o nula (dependiendo de los años) inversión pública en investigación, conservación y gestión de su Patrimonio, el incomprensible desinterés de la comunidad científica y el peso desmesurado de las opiniones vertidas por eruditos del pasado hasta condicionar no sólo el imaginario popular y sus “mitos” urbanos, sino también las líneas argumentales de los estudiosos, dedicados a caminar una y otra vez por los caminos ya andados sin plantearse si la senda es la correcta.

Fruto de la repetición constante de ideas preconcebidas, la mayoría no contrastadas o carentes de toda base científica, generación tras generación han sido elaboradas teorías variopintas, más o menos ingeniosas, con las que se ha pretendido explicar el origen y la evolución histórica de la ciudad, así como el significado y la funcionalidad de sus inmuebles más importantes.

Un edificio que ejemplifica como pocos lo dicho es la Casa de las Veletas, sede del Museo de Cáceres. En su subsuelo se ubica el archiconocido aljibe, adjetivado tradicionalmente como “hispanomusulmán”, epíteto poco adecuado que merecería una larga reflexión independiente en la que hoy no voy a adentrarme. Son tantas y tan poco afortunadas en su mayoría las cosas que se han dicho y que se siguen diciendo sobre el aljibe, en particular, y sobre el Palacio de las Veletas, en general, que intentar desmontarlas sobrepasaría con mucho los límites de este artículo; además, lo haría tan tedioso que pocos se atreverían a proseguir su lectura. Por ello voy a exponer de forma sucinta los datos disponibles gracias a la intervención efectuada sobre el aljibe que tuve la oportunidad de coordinar durante el año 2007. Dichos datos y las conclusiones a las que conducen no han sido aún publicados, su divulgación en este medio ayudará a hacer más comprensibles los resultados obtenidos y, espero, a evitar la propagación de ciertas ideas acientíficas nacidas del sueño de la razón (ese que según Goya produce monstruos) que generan confusión en la opinión pública.

El trabajo fue realizado por un amplio y cualificado equipo de profesionales de la empresa ARQVEOCHECK, que durante varios meses llevaron a cabo tareas tan diversas como: estudio del subsuelo y de los muros mediante georradar, análisis fisico-químico de muestras en laboratorio especializado, lectura estratigráfica paramental, investigación histórica, sondeo arqueológico en el patio y consulta archivística.

El georradar, que es una herramienta de prospección del subsuelo o de otras superficies mediante impulsos electromagnéticos, no invasiva ni destructiva, permitió determinar que la construcción no es subterránea y no se edificó sobre roca, como sucede con casi todos los aljibes, sino sobre unos rellenos de naturaleza antrópica superiores al metro de espesor. Asimismo facilitó la comprensión de los muros al poder “mirar” más allá de su piel exterior.

Fueron tomadas muestras para su análisis en laboratorio mediante diversos métodos tanto físicos como químicos, fruto de los cuales se puso de manifiesto que los morteros originales que revistieron la edificación carecen de las propiedades adecuadas para el almacenamiento de agua, siendo disgregados por su presencia continuada. Además, se detectaron pinturas solubles en agua de colores blanquecino y rojizo y, muy importante, restos de decoración aplicada mediante placas de cal sobre las enjutas y el intradós de los arcos, decoración totalmente degradada por la acción del agua hasta convertirla en una masa irreconocible formalmente. Por último se detectó la presencia de un acabado uniformador del conjunto fruto de las reformas contemporáneas.

La lectura estratigráfica muraria, o lectura de paramentos, es una técnica de investigación arqueológica utilizada para el estudio de la arquitectura. Su aplicación en el aljibe fue realmente complicada dado que el edificio está totalmente revestido. Pese a ello, pudieron definirse diversas técnicas y materiales que abrieron la posibilidad de establecer una secuencia de la evolución constructiva del inmueble que, grosso modo, se establece del siguiente modo:

– El edificio fue construido inicialmente sin bóvedas, o al menos con bóvedas diferentes a las que hoy pueden contemplarse (una huella que recorre la totalidad de los muros noroeste y sureste, por encima de la cota máxima de inundación, permite comprender la altura del edificio). El edificio primitivo fue dotado de decoración en los arcos, decoración aplicada de cal que confirma un uso no hidráulico de la construcción.

– Una gran reforma puso fin al uso para el que fue concebida la construcción inicial, siendo convertido en aljibe. En este momento (segunda mitad del siglo XII), se sellaron las juntas murarias (pared-pared y pared-suelo) mediante boceles; los lienzos noroeste y sureste fueron recrecidos y se alzaron las esbeltas bóvedas que hoy cubren las cinco naves con las que se corona el edificio.

– Tras años de abandono se recupera su uso como aljibe, siendo utilizado para abastecer la población a fines del siglo XV, momento en el que debió construirse, sobre los restos de la arruinada alcazaba almohade, una casa fuerte con autorización regia de Enrique IV.

– Entre los siglos XVI y XVIII, la antigua casa fuerte bajomedieval se convierte en palacio dando lugar a la actual Casa de las Veletas. Siguiendo la normativa real, los vecinos de Cáceres pudieron seguir abasteciéndose del aljibe, al que accedían por una puerta creada con tal fin, hoy desaparecida. En la esquina Norte del aljibe se construyó una pequeña estancia separada para separar el agua accesible al vecindario de la exclusiva de los propietarios de la casa.

– Después del “descubrimiento” de la edificación, pasado un largo tiempo de abandono, el aljibe fue sometido a diversas reparaciones y reformas fruto de las obras realizadas durante la primera mitad del siglo XX, algunas de ellas encaminadas a convertir la Casa de las Veletas en Museo Provincial. Se trata de reformas de carácter más “estético” que estructural, con las que se “homogeiniza” el aspecto general del conjunto dotándolo de una gama cromática acorde con lo esperado para un aljibe; se eliminó la estancia existente en la esquina norte y se dotó de un acceso escalonado que permitiera la bajada al inmueble.

– Durante la segunda mitad del siglo XX tuvieron lugar pequeñas reformas. Éstas se relacionan con reparaciones de escasa entidad en un intento por perpetuar y mantener el edificio en uso y apto para la visita.

La gran cantidad de datos novedosos obtenidos nos obligaron a replantearnos las hipótesis de trabajo iniciales, muchos de ellos enviaban directamente a la papelera las ideas que teníamos sobre el aljibe, ideas preconcebidas heredadas de la tradición. La información apuntaba en una dirección radicalmente nueva, revolucionaria, capaz de convertir el aljibe de las Veletas en algo muy diferente de lo que nos habían enseñado y repetido en tantas ocasiones. Por ello, apoyados en el amplio volumen de datos de carácter científico, objetivos, realizamos una reinterpretación de la construcción que ha dado lugar a una teoría bien aceptada en ámbitos académicos y, curiosamente, controvertida a nivel popular. La expongo rápidamente.

Durante época Omeya, posiblemente durante la fase emiral, se erigió una construcción hipóstila no vinculada a uso hidráulico, hecho que evidencian tanto las decoraciones de las que estuvieron dotados los arcos y el magnífico acabado constructivo, como algunas pinturas que cubrían los paramentos cuyos pigmentos son solubles en agua. La pregunta que ha de formularse es: ¿si no se trata de un aljibe, qué tipo de construcción fue?

Dada la disposición formal del edificio y el contexto temporal y espacial en el que fue levantado, no puede establecerse una funcionalidad distinta a la de mezquita, sus dimensiones y calidad constructiva sólo podrían relacionarla con una edificación de carácter áulico, de la que carecería Cáceres en ese momento histórico. La supuesta relación con unos baños, como han propuesto algunos, resulta inapropiada teniendo en cuenta que no hay elemento alguno que ayude a establecer esta vinculación. Así pues, tendríamos un edificio complejo del que, aunque muy transformado, ha llegado una de las estancias principales: la sala de oración. Esta sala se construyó de una sola vez y sin apariencias de haber sufrido ampliaciones, aunque sí numerosas modificaciones a posteriori. La edificación está orientada hacia el sureste, algo muy propio de las mezquitas del período Omeya en al-Andalus, situándose hacia esa dirección el muro de la qibla. En dicho muro se abriría el nicho (o se dispondría una placa) destinado a dirigir la oración, el mihrab, estructura no visible pues debió ser desmontada, sellándose su emplazamiento mediante un nuevo muro en el proceso de conversión del espacio en aljibe. Las cinco naves en que la construcción es fragmentada por las galerías arcuadas son perpendiculares a la qibla (algo muy característico en las mezquitas de al-Andalus), sobre ellas se dispondría una cubierta de madera, luego sustituida por el sistema de abovedamiento situado a una cota más elevada. Los cuatro arcos que formaban cada una de las arquerías, estarían decorados con placas realizadas mediante moldeado previo, placas que se adherirían sobre los morteros aún frescos. Desde la sala de oración debe accederse al sahn, patio que conecta ésta con el exterior, con la calle, quizás situado hacia el noroeste.

La siguiente pregunta a la que hay que responder es: ¿cómo una mezquita se convierte en aljibe? La historia del Cáceres islámico, hisn Qasr As, se divide en dos etapas perfectamente definidas: una larga primera fase extendida desde los tiempos de la invasión islámica hasta la conquista cristiana de Coria (1142); y una segunda dispuesta entre la toma de Coria y la anexión de la ciudad al reino de León (1229). A lo largo del primer período la población no pasaría de ser un emplazamiento fortificado más de los muchos existentes, por el contrario, la segunda etapa se correspondería con un momento de notable protagonismo del asentamiento en tanto que plaza fronteriza, perdidas ya Coria (Quriya), Plasencia (Ambroz) y otras poblaciones situadas al norte del río Tajo. Fruto precisamente de su posición en vanguardia, Cáceres es refortificada y dotada de un impresionante complejo defensivo que puede ser considerado como de los más avanzados desde el punto de vista poliorcético de su época.

Es en este momento de gran inestabilidad militar, de cercanía de la frontera con portugueses, leoneses y castellanos, cuando los almohades realizan enormes esfuerzos para convertir Cáceres en un bastión infranqueable, que frenara el avance cristiano hacia el Sur. Motivado por esas circunstancias, y en pleno proceso de reestructuración tanto de la muralla urbana como de la alcazaba, la antigua mezquita mayor fue totalmente reformada, siendo transformado su uso para convertirla en un aljibe. En primer lugar, en tanto que la orientación del templo no era canónica para los almohades, quienes derriban numerosas mezquitas en al-Andalus por tal motivo; en segundo lugar, por la necesidad de contar en la alcazaba con una cisterna suficientemente capaz de abastecer a la numerosa tropa que defendería la ciudad y a los que llegaban camino de las razzias a territorio cristiano.

La antigua mezquita, quizás maltrecha durante el breve período en que la población fue ocupada por tropas leonesas (entre 1170 y 1173), sufrió modificaciones estructurales y fue incorporada a la alcazaba, que ahora ocuparía una zona mayor a la inicial. Las cubiertas de madera, fueron sustituidas por esbeltas bóvedas en las que se abrieron luceras para permitir tanto la llegada del agua, proveniente de las cubiertas de los edificios vecinos, como para facilitar su acceso mediante cubos. Los muros testeros (SE y NO) fueron recrecidos y se sellarían el nicho del mihrab y la puerta de acceso al sahn; los paramentos perimetrales y la solería fueron impermeabilizados y boceles de media caña sellarían las juntas. También se construyó una escalera en la nave SW para facilitar el acceso desde la alcazaba. El edificio se llenó de agua y las galerías arcuadas fueron cubiertas, comenzando así el proceso de degradación de unas estructuras no adecuadas para estar en un medio líquido; especialmente la decoración aplicada sobre los revestimientos se adentró en un proceso de degeneración imparable hasta nuestros días que ha dejado irreconocibles los únicos restos supervivientes.

A pesar de los denodados esfuerzos almohades, la ciudad cayó en manos cristianas definitivamente en 1229. Es factible suponer que, fruto del conflicto, las defensas quedaran muy maltrechas, especialmente la alcazaba y su entorno inmediato, que debieron ser literalmente echados por tierra. El aljibe se salvaría del arrasamiento general en tanto que en este momento sería una estructura semisubterránea (recordemos que inicialmente se alzaría por encima de la cota de uso convencional del resto de la población, apreciándose, por tanto, un notable cambio en la topografía de la zona). No sería hasta dos siglos más tarde cuando el aljibe sería recuperado e integrado en nuevas construcciones, primero una casa fuerte, y más tarde un palacio, germen de la actual Casa de las Veletas, construcciones que perpetuarían su uso como aljibe y que llevarían a cabo sobre él intervenciones puntuales para mantenerlo en funcionamiento como contenedor de agua.

Toda la información, ampliamente desarrollada, formó parte del conjunto de estudios previos a las obras de restauración y reforma del Museo de Cáceres, tristemente paralizadas desde 2011. En ese año, falleció el arquitecto adjudicatario, dejando entregado un proyecto básico de obras y musealización. Durante estos tres años la Subdirección de Museos Estatales de la Dirección General de Bellas Artes no ha resuelto el problema legal derivado de una adjudicación a una persona fallecida, barajándose la posibilidad de realizar un nuevo concurso público. Desde entonces, la inversión planificada para las obras se ha congelado y el montante económico previsto se ha reducido a la mitad, de los 8.000.000 iniciales a 4.000.000 de €. En este tiempo se han completado la reforma del Museo Arqueológico Nacional y la ampliación del Reina Sofía, quizás con parte del dinero que debería haber llegado a Extremadura.

Mientras tanto, el Museo de Cáceres espera. Lleva décadas esperando. La paciencia parece que se ha convertido en una de las señas de identidad de una institución cuyas instalaciones claman por una mejora urgente. No sólo es que su magnífica colección arqueológica, etnográfica y artística requieran de un nuevo discurso museográfico, más acorde con las nuevas tecnologías que nuestros tiempos ofrecen, sino que el edificio adolece de problemas estructurales realmente graves, especialmente su mezquita-aljibe, problemas que precisan de una respuesta urgente. Repito, urgente.

El Museo de Cáceres guarda en su interior la memoria colectiva de nuestra tierra, es, por ello, uno de nuestros tesoros más preciados. Por sus salas deambulan cada año en torno a 160.000 visitantes, siendo uno de los atractivos más destacados de la región (es el segundo museo más visitado, después del Museo Nacional de Arte Romano de Mérida). Pese a ser uno de nuestros principales escaparates, la ciudadanía siente que ha sido abandonado a su suerte. Es posible, en parte, que se haya llegado a esta situación por la complejidad del reparto deparado por el Estado de las Autonomías, pues si bien el Museo es de titularidad estatal y las obras le corresponden al Estado, su personal y el mantenimiento dependen del Gobierno de Extremadura. Unos por otros…

El Museo espera con la paciencia de atesorar un legado creado por los siglos; sin embargo, hasta el estoicismo más sereno tiene sus límites. En este caso las fronteras se han superado ampliamente. Las instituciones tienen que actuar ya, dejando la desidia a un lado, nuestra memoria está en juego, el aljibe requiere una intervención valiente e inmediata, los problemas de conservación son más que evidentes.

Fuente

Mezquita de Antequera

j022mu01 Una fundación comienza el proyecto de recuperación de la mayor mezquita rural de España y única en Andalucía, reconocida como BIC por la Junta en el año 2009

El inmueble se encuentra justo en el centro geográfico de Andalucía, a unos 24 kilómetros de Antequera

Una fundación recuperará la conocida como mezquita de Antequera, única rural de Andalucía y declara Bien de Interés Cultural en el año 2009 por la Junta de Andalucía. Este espacio, cuyas dimensiones sorprendieron desde el principio a los investigadores hace años, está en unos terrenos privados situados a unos 24 kilómetros de Antequera, estratégicamente cerca de Campillos, Sierra de Yeguas y Fuente de Piedra, en pleno centro de Andalucía.

El monumento ha estado durante años camuflado como un antiguo cortijo y fue descubierto de manera casual en 1982. Prácticamente desde entonces se ha ido deteriorando hasta encontrarse en un estado de abandono que preocupa a sus propietarios, que ahora afrontan con ilusión el proyecto de recuperar la que, por los siglos X y XI, fue una de las mezquitas de mayores dimensiones de Al Andalus. «La fundación llamada Facna está ya lista y hemos pedido presupuesto para la limpieza del lugar, quitar la broza y permitir después que se pueda investigar porque hay muchas cosas que explicar y descubrir de este lugar único», explica Trinidad Torreblanca, una de las propietarias del monumental inmueble y fundadora de Facna.

Las incógnitas sobre este espacio han despertado ya el interés de arqueólogos del lugar y también de expertos del ente autonómico, que ya en 2006 realizaron varios estudios y una publicación sobre los orígenes de esta mezquita rural, que formaría parte de una ciudad que nunca llegó a materializarse. «Todo apunta a que se trata de una mezquita fundacional, es decir, en torno a ella se quería construir una ciudad, especialmente porque está en un cruce de caminos», explica una de las arquitectas del equipo de Granada que redactará el proyecto, Elena Rivas, y que además han realizado un vídeo de presentación donde se hace una reconstrucción virtual de cómo sería la mezquita en su origen.

El asentamiento en su totalidad lo forman una mezquita, su patio y un potente muro rodeando todo el perímetro. Así, la mezquita ocuparía unos 840 metros cuadrados y está datada entre los siglos X y XI, aunque posteriormente fue transformada en vivienda de uso agrario. La mezquita mide en su conjunto 841 metros cuadrados y está formada por una sala de oración de 29 por 16 metros y de un patio de 29 por 13 metros, que tendría una capacidad de hasta 700 personas.

A pesar de su estado de deterioro, aún se mantienen muros de sillares de piedra de más de cuatro metros de altura y varios arcos de herradura totalmente íntegros y especialmente en lo que podría considerarse el acceso al haram. Este último espacio destaca por tener grandes naves separadas por pilares cuyos muros aún conservan los contrafuertes, de 40 ó 50 centímetros de ancho.

Proyecto de conservación

Los trabajos de limpieza comenzarán en los primeros meses del próximo año 2014, al igual que el proyecto de conservación que requerirá de varias fases importantes y muy costosas pero que esperan poder ir ejecutando. «Hay que limpiar y después fijar lo que hay para evitar que siga deteriorándose y desprendiéndose y después dejar que se intervenga en la zona para investigar y conocer más detalles del inmueble», asegura Rivas.

El sueño de los familiares propietarios de la mezquita es poner en valor este espacio y para ello se han puesto en contacto con la Universidad de Málaga, a la espera de una posible colaboración para desarrollar las investigaciones. Del mismo modo, desde la Delegación de Cultura de Málaga han mostrado su apoyo a que se comiencen a despejar los secretos hasta ahora escondidos de la que sería la única mezquita rural de Andalucía.

Preocupación por su estado de deterioro

El monumento ha estado durante años camuflado como un antiguo cortijo y fue descubierto de manera casual en 1982. Prácticamente desde entonces se ha ido deteriorando hasta encontrarse en un estado de abandono que preocupa a sus propietarios que afrontan con ilusión el proyecto de recuperarlo.

Descubrimiento casual de un edificio único en Andalucía

Fue en 1982 cuando Carlos Gozalbes Cravioto buscaba un yacimiento romano en Antequera para la publicación de un libro y encontró la conocida como Mezquita de Antequera. entonces el hallazgo fue calificado como «el descubrimiento más importante de la arqueología medieval en los últimos 50 años». Así, en plena Vega de Antequera, había un antiguo cortijo deshabitado que escondía una joya de los siglos X y XI, la que es hasta el momento la mezquita rural más importante y grande de España. El asentamiento está constituido por una mezquita, su patio y un muro rodeando todo el perímetro. Contaría, según los estudios realizados en 2008, con una capacidad para unas 700 personas. Destacan las tres naves, separadas por pilares, cuyos muros aún conservan los contrafuertes y los arcos de herradura.

Fuente

A veces pensamos que las formaciones naturales más impactantes están muy lejos de nuestro territorio. Así, por ejemplo, pensamos que paisajes cársticos como el Bosque de Piedra de China son cosa solo de la otra punta de mundo, pero resulta que son muy frecuentes en nuestro país. El más destacado de todos ellos es el Torcal de Antequera, una extensión de 20 km2 de curiosas formaciones rocosas que tienen su origen en el Jurásico.

“Antes todo esto de aquí era mar”, diría alguno de los extintos dinosaurios si hubiera llegado hasta nuestros días. Y es que este espacio natural malagueño se encontraba bajo las aguas del mar de Titon hace millones de años. Era, por tanto, parte de un fondo marino en el que se acumulaba una gran cantidad de sedimientos. No obstante, los movimientos tectónicos empujaron esta superficie rocosa hacia la superficie, en un proceso que aún dura a día de hoy. Las sucesivas lluvias, heladas y vientos erosionaron estas formaciones recién emergidas, y así se ha conformado el paisaje actual.

Quienes duden del origen de estas rocas encontrarán una prueba de su veracidad en el inmenso fósil del caparazón de un molusco, similar a un caracol marino, que aún pervive sobre una de las rocas. Este es sin duda uno de los atractivos del Torcal de Antequera, un espacio que hoy en día se considera Paraje Natural y que tiente todas las comodidades de acceso y vistas necesarias para una escapada perfecta.

De este modo, la accesibilidad al Torcal de Antequera está adaptada al gran público, e incluso pueden recorrerlo personas en silla de ruedas o con un carrito de bebé mediante dos senderos: el del Mirador de las Ventanillas y el del Monumento Natural del Tornillo. Además de los adaptados, existen otras dos rutas, la amarilla y la verde. Es bueno saber, además, que se ofrecen visitas guiadas para un mínimo de dos y un máximo de veinte personas, siempre con reserva previa en el apartado de Actividades de la web o por correo electrónico: grupos@torcaldeantequera.com.

Una buena visita al Torcal puede finalizar con un desayuno o merienda en la Cafetería Torcal Alto, un lugar perfecto para degustar la mejor gastronomía de la zona. También es posible dejarse caer por el observatorio astronómico, con actividades abiertas al público para grupos durante todo el año. Deben reservarse con antelación, puesto que es un centro dedicado a la investigación, y el precio de la entrada general es de 8 euros por persona.

Como ves, actividades no faltan en uno de los parajes naturales más impresionantes de nuestra geografía. Si te gusta el senderismo y te apetece una escapada al sur de España, no descartes esta oportunidad.

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Noche de Yalda, Irán

La celebración de la fiesta solsticial y la cena de este especial día, no es algo nuevo para los persas. Llevan miles de años realizando los festejos pertinentes. Aquí presentamos un video realizado por ellos mismos para compartirnos un pedacito de esta tradición, que se antoja vivir en el calor humano, ahora que el invierno cerca tantos corazones con sus fríos. La reajustadores del calendario navideño, como podría uno imaginarse, sólo aprovecharon el pretexto del solsticio, para inventarse que, en la cercanía de la gran noche, era precisamente cuando había nacido Jesús, hijo de María (P), desplazando y anulando así, el necesario ajuste humano con los procesos cósmicos. Dios sabe más. Con ustedes:

“Yalda, herencia valiosa de la cultura iraní”

Este programa aborda los factores para la formación de la noche de Yalda (la última noche de otoño y la noche más largo del año), sus ritos y costumbres.

La noche de Yalda, que significa “nacimiento” en un dialecto arameo, es la primera noche de invierno y la noche más larga del año, una celebración que en la cultura y costumbres de los iraníes tiene un lugar especial. La fiesta de la noche de Yalda es una tradición que se lleva a cabo desde el antiguo persa y su continuación es signo del vínculo inseparable de los iraníes con la cultura de sus ancestros. Siete mil años atrás, los antepasados persas lograron un calendario solar. Ellos, gracias a una estricta meditación, descubrieron que la primera noche de invierno es la noche más largo del año. La gente que vive cerca de la naturaleza observa el sol y las estrellas, experimenta los cambios naturales de las estaciones, los días y las noches cortas y largas, y arregla sus actividades cotidianas aprovechando mucho de estos fenómenos naturales y sus cambios. Por lo tanto, esta gente admira los fenómenos de la naturaleza, y los considera una manifestación de la existencia del Creador del universo y, entre estos fenómenos naturales, el Sol ha recibido especiales elogios, pues con sus rayos calienta la tierra y a todas las criaturas. Las personas, al pensar y analizar profundamente sobre el mayor origen de la luz material, o sea el Sol, encuentran en este astro una gran fuente de luz espiritual, es decir, entiende los efectos de los rayos en la vida y, al mismo tiempo, que Dios es la mayor fuente de luz espiritual. Entonces admiran la amabilidad espiritual de Dios e intentan fortalecerse dentro de sí mismo con la paz, la amistad, el amor, el cumplimiento de las promesas y los compromisos.

Mi felicitación para quienes en este día se reúnen en presencias y en ausencias, para ser en esa fraternidad, un solo corazón, a pesar del tiempo y la distancia.

Shab-e Yaldâ یلدا, Shab-e Chelleh , fiesta de Julio tambien llamada Navidad es un antiguo festival iraní que hoy, a pesar de la sospecha y la obstrucción de los gobernantes extranjeros Islámicos en Irán, muchos iraníes celebran .

Desde Amirkabir:

Mitra, dios de la luz y la bondad

La víspera de Yalda siempre ha tenido un papel importante en el calendario iraní. Es la víspera del nacimiento de Mitra, el dios sol, que simboliza la luz y la bondad. Yalda es una palabra siríaca que significa nacimiento y la importancia de la antigua mitología iraní de este día es la victoria del dios del sol sobre las fuerzas de la oscuridad.

Shabe Yalda

Una virgen da a luz Mitra esa noche. Durante la época aqueménida Mitra era el dios del sol, la deidad suprema, además de Ahura Mazda, el Dios de toda bondad y Anahita, la diosa del agua y la fertilidad. En la época sasánida fue la religión oficial del zoroastrismo, pero el significado de Mitra se mantuvo intacto. . Hoy, como entonces, Shab-e Yalda en Irán como en la cultura cristiana es un clásico de la celebración de la Natividad y de la familia.

El origen de la Navidad

Mithras Sol invictus Münze. La noche del 21 al 22 de diciembre es la noche más larga del año y el día, que corresponde al mes de diciembre, no se celebraba sólo en el antiguo Irán, sino también de todos los demás pueblos indo-germánicos, el nacimiento del dios del sol Mitra, a partir de ese día son los días cada vez más largos y la luz poco a poco gana sobre la oscuridad. Los romanos más tarde adoptaron el culto a Mitra, de los helenos, que ya habían sido tomados por los griegos en la costa de Asia Menor de los persas. Los griegos creían que el Sol Helios dirigía un carro, tirado por cuatro caballos en el cielo.Durante muchos siglos hubo una gran influencia de la religión iraní en Europa: En Alemania, por ejemplo, cerca de Hamburgo y en algunas partes de Italia todavía se encuentran altares mitraistas de la edad antigua. La transferencia de cuatro días al 21 de diciembre se explica debido a las diferencias del cálculo diverso de los solsticios. Sonnenwagen von Trundholm Incluso en el antiguo Irán se mostraron un gran interés en los ciclos astronómicos y había una tendencia general en otras civilizaciones por costumbre, a ver un ser divino como la fuente de todas las fuerzas de la naturaleza . Dado que la precesión es estacionaria en toda la esfera de estrellas fijas, había un Dios mas poderoso que los dioses de las estrellas y los planetas.

Relief zu Taq-e Bostan: Investitur Ardaschirs II. mit der Darstellung der persischen Gottheit Mithra Tal es el culto que por lo menos en la mitad del siglo 2 en el que el “recién descubierto Dios,” que tenía el mayor poder sobre todo el universo fue una idea surgió hace miles de años. Este era, según los actuales conocimientos el culto a Mitra, 2.500 años después de los arios originales, por lo menos desde el comienzo del cuarto siglo cuando dejaron los arios su hogaren el cual 10 meses al año era invierno, para que en el 2000-1500 a. C., los arios llegaron al subcontinente indio y adoraron al dios del sol Mitra con el mismo nombre.

Origen de la Navidad en el cristianismo

Helios im Sonnenwagen begleitet Phosphorus, Hermes u.a.

Para la importante cultura cristiano-occidental está de acuerdo el comienzo del renacimiento del sol el 25 de diciembre con la Navidad cristiana. Este sol, que entonces era el nombre del sol dios romano de la antigüedad tardía. Nacido desde que el cristianismo nació del judaísmo y comenzó su conquista de Europa , el clero cristiano advirtió que carecían de calendario ritual: Algo así es para una religión siempre atractivo, sobre todo algo necesario para institucionalizar una religión .. Aunque durante siglos trató el clero cristiano, de suprimir esta fiesta pagana, en su opinión, el festival, que estaba profundamente arraigado en el pueblo no pudo ser eliminado, las fiestas indoeuropeas, incluida la iraní “Mithrakana” o simplemente Shab-e-Yalda se fueron modificandoy adaptando para el cristianismo.La fecha exacta del nacimiento de Jesús de Nazaret no es conocida y la fecha de la 25 ª de Diciembre se estableció también en el siglo IV bajo el emperador Constantino.

Mithras Sol invictus

. Por tanto, es natural la determinación de la fecha del nacimiento de Jesús, coincida con la fiesta del nacimiento del sol iraní dios Mitra, los romanos habían tomado la primera por los griegos en Asia Menor, que a su vez la había tomado por los persas, y jugó un papel importante. Según algunos estudiosos de la religión hay aún un paralelismo entre el mitraísmo y el cristianismo en particular, y se realiza entre la figura de Mitra y Jesús de Nazaret. La mayoría de los eruditos religiosos están convencidos de que el cristianismo ha adoptado muchos rituales e imágenes del Mitraísmo:

A medida que el “Sol Invictus” Mitra es representado en la iconografía con un halo alrededor de su haz de cabeza, comparable a la del halo en la iconografía cristiana.

Mitraistas creen relacionados con los seguidores del zoroastrismo más tarde la creencia en el cielo y el infierno, en un Juicio Final, la resurrección de los muertos y el retorno de Mitras, y la superación definitiva del mal.

Puesto que Mitra era considerado un dios del sol, era el domingo (“este solis”) su día sagrado.

Las cuatro mayores festivales mitraicos eran el solsticio de verano y el invierno y el equinoccio vernal y equinoccio de otoño en su lugar (véase, Navidad, Semana Santa, Pascuas ).

El más alto sacerdote de Mithrakults fue llamado “Papa”, y llevaban la insignia de un gorro frigio de color rojo, la “Mitra”, el precursor de la tapa del obispo, una túnica roja, un anillo y un cayado de pastor.

No en vano, es en los países escandinavos la Navidad “julio”, llamado así por los escandinavos quienes han recibido los festivales indo-germánico mejor que las zonas más meridionales de Europa. Julio no es otro que el antiguo festival iraní de la noche mitraista del pleno invierno a raíz de la migración de las tribus arias que llegaron de Escandinavia. . Si, en el hemisferio norte el 21 o 22 de diciembre, el sol, tiéne el nivel más bajo alcanzado en el horizonte, entonces la media noche de invierno o Shab-e-Yalda. En el solsticio de invierno, el sol alcanza durante el año a continuación, su nivel más bajo en relación con el paso meridiano.

En este momento es el día más corto y la noche más larga debido a la mayor parte de la trayectoria diaria del sol que está por debajo del horizonte. Escandinavia que está cerca del Círculo Polar Ártico hasta el solsticio de invierno, no tiéne ni un día sin sol. I. Este año, el solsticio de invierno en . Diciembre cae a lasa 0.38 GMT del reloj. . Incluso antes de Cristo en diciembre se celebraba en pleno invierno la noche con ofrecimiento de víctimas.El Flateyabók nos dice que los paganos celebran la alabanza Yuletide a Odín.

La decoración en el solsticio de invierno, fue también en el culto a Mitra en honor del dios del sol en el antiguo Irán hace cuatro mil años. La estrella en la parte superior del árbol era un símbolo del nacimiento de Mitra. Si bien hoy en día las bolas del árbol de Navidad simbolizan a las manzanas prohibidas del paraíso (En escandinavia se cuelgan manzanas) , las velas en el árbol simbolizan la luz y por lo tanto el nacimiento de la iraní Mitra dios-sol. Incluso en las zonas septentrionales de Europa se encontraban las ramas de pinos a principios de invierno y se colgaban en la casa para hacer más difícil a los espíritus malignos que entraran y anidaran, el verde es la esperanza del retorno de la primavera.

El árbol de Navidad encendido es de origen iraní.

Mezquitas de Marruecos

mezquitas de marruecos Marruecos es un país en el que la religión oficial es el islam, por lo que la mayoría de sus edificios religiosos estarán relacionados en ella. Es el caso, obviamente, de las mezquitas, el templo sangrado donde se reúnen los musulmanes para orar, y aunque éstas sean su símbolo arquitectónico más turístico, lo cierto es que en la mayoría de ellas los no musulmanes no pueden entrar. Aún así, visitarlas por fuera también es un auténtico placer.

Hoy conoceremos las tres mezquitas que no deberías perderte de Marruecos:

Mezquita Hassan II. Nos trasladamos hasta la ciudad de Casablanca para conocer su mezquita, la cual es también el templo más alto del mundo y el segundo más grande, tan sólo por detrás de la mezquita de La Meca. A pesar de lo anteriormente dicho, en esta mezquita sí se le permiten la entrada a turistas no musulmanes, por lo que también la podremos conocer por dentro.

Mezquita Kutubia. La preciosa ciudad de Marrakech nos presenta una preciosa mezquita que se sitúa al suroeste de la conocida plaza de Jamaa el Fna. Ésta se compone de un emblemático alminar que sirvió de modelo para, por ejemplo, la Giralda de Sevilla. En esta mezquita no está autorizada la entrada de turistas no musulmanes.

Mezquita de Rabat. Otra de las mezquitas que podremos visitar por dentro es la que se localiza en la capital del país, Rabat, y aunque todo el conjunto sea de gran interés, de éste destacamos principalmente la denominada Torre Hasán, es decir, el alminar.

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Grazalema y los pueblos blancos

Haremos nuestro viaje por pueblos luminosos, con bellos paisajes y que conservan un gran patrimonio histórico y artístico. Hablamos de Andalucía Occidental y concretamente de Olvera, Zahara de la Sierra, Grazalema y Ubrique.

En Olvera los campanarios de la iglesia de la Encarnación y la torre del castillo árabe dominan la localidad. Podremos iniciar nuestra visita desde el bario alto, en la plaza de la iglesia. Desde la fortaleza árabe tendremos algunas de las mejores vistas de la comarca.

A Zahara de la sierra se llega mediante una carretera entre olivares y con magníficas vistas sobre el embalse Zahra-El Gastor. llegaremos al centro del pueblo y pasearemos por calles rodeadas de casas señoriales y miradores al embalse.

Grazalema es el pueblo que domina el Parque Natural de la Sierra d Grazalema y como dato curioso, es el municipio con el mayor indice pluviométrico anual del país.. Desde su carretera encontraremos miradores hacia el la Sierra. Encontraremos una reserva de pinsapos (un tipo de abeto único en el mundo).

Ubrique es un pueblo de trazado medieval sobre el cerro del Algarrobal. Podemos visitar el Salto de la Mora, con ruinas romanas. Este municipio cuenta con rincones como la plaza de la Verdura o la plaza de San Juan magníficos para sentarse y disfrutar de la belleza que nos rodea. Son muy conocidas las fábricas y tiendas de piel, encontraremos muchas tiendas de marroquinería en las avenidas de España y Solís Pascual.

Si tenemos algo más de tiempo, podemos hacer una visita por los alrededores hacia Ronda (de gran riqueza monumental) y Arcos de la Frontera (el pueblo blanco por excelencia).

Y para entrar en contacto con la naturaleza, podremos acercarnos a la Garganta Verde, a 3 km de Zahara de la Sierra. Se trata de un estrecho cañón por el que pasa el arroyo del Pinar. La excursión dura entre 4 y 5 horas, así que mejor estar preparados y realizarla con guías especializados.

 


En la provincia de Granada y en el resto de Andalucía uno de los mercados más importantes en la actualidad es el alemán y el islámico, que a lo largo del verano suele tener una gran influencia en el ritmo de visitantes que llegan hasta tierras granadinas buscando la historia Andalusi y también buscando otras opciones naturales y culturales que tanto suelen gustar a todos y cada uno de los turistas extranjeros.

Sin duda el mercado islámico supone mucho para Granada y el resto de Andalucía, ya que sigue subiendo a lo largo de estos últimos años y el interés de turistas indonesios, árabes e ingleses y de otros mercados suele ser el de conocer la hermosa Alhambra de Granada como uno de los grandes iconos que ofrece esta provincia andaluza y es también una buena oportunidad para seguir creciendo.

Desde Granada lo que se ofrece a los turistas musulmanes para que sigan optando por esta zona de Andalucía es la posibilidad de elegir entre turismo cultural, turismo Andalusi o bien disfrutar de buenas propuestas naturales. También la posibilidad de disfrutar de la mejor gastronomía Halal es otro de los grandes alicientes para muchos turistas y esto es algo que siempre suele atraer a nuevos turistas.

Granada espera poder seguir mejorando sus propuestas para que el mercado musulmán pueda seguir sumando nuevos visitantes en los próximos años, ya que es uno de los mercados que todavía tiene un gran potencial en diferentes puntos de España y uno de ellos es sin duda Andalucía.

info@almusafir.es | www.almusafir.es

ENG;

In the province of Granada and the rest of Andalusia one of the most important markets today is German and Islamic, that throughout the summer tends to have a large influence on the rate of visitors who come to Granada seeking land Andalusi history and also looking for other natural and cultural options that both tend to like each and every one of the foreign tourists.

No doubt the Islamic market means a lot to Granada and the rest of Andalusia, as it continues going up over the last years and the interest of tourists Indonesian, Arabic and English and other markets is usually to know the beautiful Alhambra in Granada as one of the great icons that offers this Andalusian province and is also a good opportunity for growth.

From Granada what is offered to tourists Muslims to continue opting for this area of ​​Andalusia is the choice between cultural tourism Andalusi or enjoy natural good proposals. Also the ability to enjoy the best Halal food is another great incentive for many tourists and this is something that always seems to attract new tourists.

Granada hopes to continue to improve their proposals for the Muslim market can keep adding new visitors in the coming years, as it is a market that still has great potential in different parts of Spain and one of them is definitely Andalusia.

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