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#Riad Blanco

El Hotel Blanco Riad, es un pequeño hotel en Tetuán (Marruecos), ubicado en una casa con patio del siglo XVIII. Columnas, pilares y arcos conforman el patio a cuya galería dan las distintas habitaciones. En 1860 fue Consulado Español y durante la época del protectorado fue la casa del “Bachá”.

Más tarde vivió una familia tradicional tetuaní, la familia Ben Hassain. En esos momentos todas las habitaciones de la casa estaban comunicadas entre sí y había un jardín con una fuente muy grande. Al cabo de los años, destinaron el riad a Casa de bodas, en ella se celebraban todo tipo de eventos. Raro es el tetuaní que no ha pasado por aquí invitado a un evento u a otro.

Aquella época pasó y un día, muchos años después, en un viaje que no estaba previsto, pasé una noche en Tetuán, en familia, casualmente nos enseñaron esta casa, medio en ruinas pero llena de luz y de sosiego, pocos meses más tarde dejaba mi trabajo y me lanzaba a esta aventura irrepetible. Estuvimos un año restaurándola, el arquitecto, Rafa Jiménez Atienza estuvo absolutamente entregado a la idea de ser respetuoso con la casa y con el entorno, así como de generar el confort que requiere un establecimiento como Blanco Riad. Así logramos el equilibrio: respetando la estructura, restaurando mosaicos, escayolas, puertas y rejas, así como poniendo especial cuidado en la calidad de las instalaciones.

¡Bienvenidos a esta casa y a esta ciudad!

El hotel Blanco Riad tiene 8 habitaciones silenciosas, acogedoras y luminosas, cada una con su baño y sus pequeños espacios para disfrutar.

Todas tienen aire acondicionado, calefacción, baño, televisión, teléfono, amenities y wi-fi. Secador de pelo disponible en recepción. Están divididas en 3 categorías.

Todas ellas tienen nombre de mujer. Mientras el Riad se restauraba, tuvimos tiempo de buscar personajes emblemáticos del mundo árabe y de ahí escoger 8 nombres: Aicha, Fatima, Shéhrezad, Leila, Balkis, Subh, Moraira y Meriem.

Aicha es la suite, se refiere a la favorita del profeta Mohamed, fue su consejera política, su coach y una luchadora nata. La llaman la esposa guerrera.
Shéhrezad, gracias a su astucia e inteligencia logró salvar su destino, así lo cuenta la historia de las Mil y una noches.
Fátima, por la influencia de la mano de Fátima que te protege contra los males.

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Dar Manara #Riad

Dar Manara está ubicada en el corazón de la medina de Asilah, en una de sus silenciosas y graciosas callejuelas. El edificio es discreto, integrado entre las casas marroquis. Su construcción está inspirada en la arquitectura árabe andalusí, todos los materiales que se han utilizado para su construcción y decoración han sido trabajados a mano por artesanos del lugar.

Un gran arco en el vestíbulo conforma el patio central a cuya galería luminosa dan las distintas habitaciones y el gran salón marroquí.

Disfrutar de la tranquilidad, despertarse en la calma

El sonido del agua de una fuentecita ambienta el entorno, sereno y calmado. Una amplia terraza, desde donde se divisan las diferentes terrazas y los tejados de la pequeña ciudad nos transportan en el tiempo. En ella, dos Haimas marroquís invitan al reposo y al descanso, a la lectura y al relax de tomar un té compartiendo tertulia.

Disfrutar de la tranquilidad, despertarse en la calma, en este Riad con encanto podrás vivir tu propia experiencia relacionada con la tranquilidad, la calma, el sosiego, observar y observarte en la contemplación de la naturaleza.

Hay espacios que con el tiempo, gracias al cuidado y al mimo del día a día acaban estando impregnados, del espíritu para lo que fueron creados.

En Dar Manara se respira la paz y la serenidad, que es particular de Asilah, como si se hubiera concentrado esa sensación en los muros del establecimiento, y se hace perceptible a todo el que se aloja en ella, es la magia de los lugares que a través del tiempo van guardando la huella de lo que en ellos se acrisola, historias, experiencias, luz, serenidad…

  • Dar Manara
  • Dar, quiere decir Casa.
  • De ahí su categoría, Maison D´Hotes.
  • Manara (munawara), significa un punto de Luz.
  • Entrada y fachada de Dar Manara

El edificio es discreto, integrado entre las casas marroquís de la pequeña callejuela, en el corazón de la medina. Porque parte de su objetivo es justamente la discreción y la tranquilidad.

La entrada principal recibe al viajero ofreciendo una vista general del establecimiento. El conjunto visual sorprende por su armonía sencillez y pequeños detalles. Las líneas, las formas, el diseño, los materiales, las telas, la iluminación, la decoración en general son de inspiración marroquís, con la sabia intervención del trabajo y experiencia en algunas técnicas milenarias de las manos de los artesanos, nada es casual, cada rincón está pensado, para crear el clima necesario que favorezca a transportar los sentidos, a la serenidad!!

Entrada y Patio, El patio interior, es el corazón de la casa.

En él se encuentra la pequeña recepción, la graciosa escalera que lleva a la primera planta dónde están las habitaciones.

El salón marroquí, es el espacio de encuentro por excelencia. Este espacio decorado al estilo marroquí, con detalles sencillos y cuidados, reúne a los visitantes eSalon Marroquin la gran mesa dónde comparten si se desea el desayuno, que se ha seleccionado con esmero ofreciendo alimentos naturales y realizados de forma artesanal. Momento de compartir experiencias, tertulias interesantes que dan el verdadero sentido a la filosofía de Dar Manara.

La chimenea aporta en invierno el calor de hogar al Riad.

El agua es un elemento presente, una pequeña fuente junto con la música ambiental y el olor a incienso impregnado en el ambiente crean el clima idóneo, para invitar a los sentidos a disfrutar del entorno apacible.

El gran lucernario decorado con detalles de escritura marroquí permite Rincon y fuenteque entre la luz y la claridad, iluminando todo el patio y reflejando en las habitaciones el juego de colores a través de los vidrios de las mismas.

La Naturaleza es nuestro medio de inspiración, y las flores tienen un lugar priviligiado de conexión a la hora de inspirarnos para crear ambientes.

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Essaouira

Essaouira es una preciosa ciudad amurallada del siglo XVIII. La antigua Mogador fue fundada en el siglo VII a.C. bajo el reinado de Jubal II, rey de Mauritania, y estuvo habitada por las tribus de Hahah y Chiadma. De origen cartaginés, fue ocupada por los griegos y por los portugueses, quienes dieron nombre a la ciudad y la desarrollaron urbanísticamente.

En el siglo XVIII fue conquistada por los musulmanes, quienes le dieron su nombre actual. Allí tuvieron mucha importancia los judíos, que favorecieron el desarrollo de la artesanía y el comercio.

essaouira

La parte moderna de la ciudad se remonta al año 1765, cuando el Sultán Si Mohammed Ben Abdellah la creó para competir con Agadir. Este encantador puerto, resguardado por unas sólidas murallas con vistas a una paradisíaca playa, da vida a una ciudad de una intensa vida comercial de la que no han podido retraerse personalidades de la talla del escritor Paul Claudel o el cineasta Orson Welles, que filmó en este lugar los exteriores de su popular Otelo.

 

Esta bella ciudad, con fama de ser la elegida por poetas y bohemios, es un lugar ideal para vivir, con una agradable temperatura media durante todo el año. Su playa se extiende sobre 6 kilómetros de arena fina y es frecuentemente visitada por los amantes de la pesca, ya que sus aguas son ricas en cangrejos, langostas, congrios y rayas, entre otras especies. Es una de las pocas ciudades que fue hecha sobre plano, por lo que recorrer sus zocos es bastante fácil. Destaca el Zoco de los Ebanistas, dedicado al cedro y la tuya, donde comprar un mueble o un tablero de ajedrez. Si desea comprar joyería, en la calle Sidi Mohammed Ben Abdallah encontrará las mejores muestras.

 

 

En primavera se celebra el Moussem de los Regragua, que consta de una peregrinación al monte Hadid. Es una de las fiestas más famosas de Marruecos. Allí se pasa por las tumbas de los Siete Santones, que fueron compañeros de Mahoma.

Lo que no puede perderse

 

 

Puerto

Está situado en el extremo de la playa y es todo un espectáculo contemplar los barcos y las redes dispuestos en los muelles. La Puerta de la Marina, erigida durante el sultanato alauita a finales del siglo XII, une los muelles de embarque del puerto y la ciudad. Desde esta puerta se llega, a través de un pequeño puente, hasta la Skala del puerto y las murallas, que dividen la ciudad en los distintos barrios, dos alcazabas, el mellah y una medina.

 

 

Essaouira

Essaouira es una preciosa ciudad amurallada del siglo XVIII. La antigua Mogador fue fundada en el siglo VII a.C. bajo el reinado de Jubal II, rey de Mauritania, y estuvo habitada por las tribus de Hahah y Chiadma. De origen cartaginés, fue ocupada por los griegos y por los portugueses, quienes dieron nombre a la ciudad y la desarrollaron urbanísticamente. En el siglo XVIII fue conquistada por los musulmanes, quienes le dieron su nombre actual. Allí tuvieron mucha importancia los judíos, que favorecieron el desarrollo de la artesanía y el comercio.

 

La parte moderna de la ciudad se remonta al año 1765, cuando el Sultán Si Mohammed Ben Abdellah la creó para competir con Agadir. Este encantador puerto, resguardado por unas sólidas murallas con vistas a una paradisíaca playa, da vida a una ciudad de una intensa vida comercial de la que no han podido retraerse personalidades de la talla del escritor Paul Claudel o el cineasta Orson Welles, que filmó en este lugar los exteriores de su popular Otelo.

 

Esta bella ciudad, con fama de ser la elegida por poetas y bohemios, es un lugar ideal para vivir, con una agradable temperatura media durante todo el año. Su playa se extiende sobre 6 kilómetros de arena fina y es frecuentemente visitada por los amantes de la pesca, ya que sus aguas son ricas en cangrejos, langostas, congrios y rayas, entre otras especies. Es una de las pocas ciudades que fue hecha sobre plano, por lo que recorrer sus zocos es bastante fácil. Destaca el Zoco de los Ebanistas, dedicado al cedro y la tuya, donde comprar un mueble o un tablero de ajedrez. Si desea comprar joyería, en la calle Sidi Mohammed Ben Abdallah encontrará las mejores muestras.

 

 

En primavera se celebra el Moussem de los Regragua, que consta de una peregrinación al monte Hadid. Es una de las fiestas más famosas de Marruecos. Allí se pasa por las tumbas de los Siete Santones, que fueron compañeros de Mahoma.

 

 

Lo que no puede perderse

 

 

Puerto

Está situado en el extremo de la playa y es todo un espectáculo contemplar los barcos y las redes dispuestos en los muelles. La Puerta de la Marina, erigida durante el sultanato alauita a finales del siglo XII, une los muelles de embarque del puerto y la ciudad. Desde esta puerta se llega, a través de un pequeño puente, hasta la Skala del puerto y las murallas, que dividen la ciudad en los distintos barrios, dos alcazabas, el mellah y una medina.

 

La medina

Callejuelas de mercaderes y plazas con terrazas y cafés moros (por ejemplo, la Plaza de Mulay el-Hassan y Bab el Sebaa) conforman esta parte de la ciudad, moldeada por marroquíes y lusos que mira atentamente hacia las intrincadas callejuelas que desembocan en la Plaza Bab el-Sebaa. Los joyeros y los orfebres se concentran en el callejón Siaguin, aunque ya no trabajan los materiales que antaño les hicieran famosos. Sin embargo, los artesanos de marquetería siguen hallándose en el mismo sitio que hace siglos, el lugar al que se accedía atravesando un pasadizo abovedado viniendo desde la Skala, la antigua plataforma de defensa de las murallas.

 

 

Museo de Sidi Mohammed Ben Abdallah

Rue Laalouj

Horario: abierto todos los días excepto los martes y los festivos, de 8:30 a 12:00 h. y de 14:30 a 18:00 h.

Se encuentra en una antigua residencia palaciega que alberga las más variadas y hermosas muestras del arte marroquí. Destacan diversos documentos sobre las canciones beréberes e instrumentos de cuerda decorados con marquetería gembris, utilizados por los músicos gnaouas para acompañar sus bailes. No deje de ver las colecciones etnográficas del piso superior. Junto a este museo se encuentra el Museo Ensemble Artisanal dedicado a las obras modernas de la artesanía local.

 

 

El Mellah

Al norte de la ciudad

La calle más popular del barrio judío o mellah es la calle Mohammed Zerktuni, rodeada por un pintoresco mercado que llega hasta la Bab Dukkala. Cerca de esta puerta encontramos un interesante cementerio europeo.

 

 

Islas Purpúreas y Mogador

Al sur de la ciudad

Frente a la costa, se localizan dos islotes rocosos en los que se asentaron en la época romana fábricas de púrpura. De esa época también se conservan una villa ricamente decorada y una fortaleza. Las islas, conocidas como las Islas Purpúreas, sólo se pueden visitar con autorización oficial, pues están protegidas como reserva natural. Cuentan con una reserva ornitológica que alberga gaviotas y halcones. En la isla de Mogador permanecen las ruinas de una antigua prisión de finales del siglo XIX.

 

 

Moverse por la ciudad

 

 

Autobús

Estación Central de Autobuses

Tel.: (+212) 44 78 35 30

Fax: (+212) 44 78 35 32

 

 

Datos útiles

 

 

Oficina de Turismo de Essaouira Rue du Caire 10

Tel.: (+212) 04 47 67 04

Fax: (+212) 04 47 67 05

Horario: de lunes a viernes, de 9:00 a 12:00 h. y de 15:00 a 18:30 h.

 

 

Aquí encontrá información sobre horarios y mapas para visitar esta ciudad o las Islas Púrpureas.

 

 

Dónde comer

 

 

Para ir a comer podemos optar por los pequeños cafés beréberes y comer tayín o cuscús a precios módicos sentados al estilo tradicional. En el puerto podemos tomar sardinas, pescados o mariscos frescos.

 

En el Café Restaurante Essalam (Place May Hassan, tel.: +212 024 47 55 48) podemos disfrutar de una buena comida a buen precio. La Petite Algue (Rue Skala 26, tel.: +212 024 78 48 28) ofrece una buena comida y una decoración a base de objetos de cobre. Chalet de la Plage (Bv. Mohammed V, tel.: +212 024 47 59 72) está al pie del puerto y aquí podemos tomar marisco y pescado frescos. Por último el restaurante Khaima (Rue Laalouj-Place Chib Atbay) ofrece la posibilidad de tomar vino y cerveza con la comida.

 

 

Dónde dormir

 

 

Para alojarnos, existe un albergue-camping que dispone de una buena comida llamado Auberge de la Plage (Sidi Kaouki, a unos 15 kilómetros de la ciudad, tel.: +212 024 47 66 00), donde también puede dar clases de equitación, montar a camello y disfrutar de una buena comida marroquí o italiana elaborada con productos de la zona.

 

 

El hotel Mechouar (Av. Oqba Ibn Nafia, tel.: +212 44 47 58 28) tiene duchas con agua caliente en todas las habitaciones, al igual que el hotel Majestic (Derb Laâlouj 40, tel.: +212 024 47 49 09) dispone de duchas con agua caliente.

 

El Sahara (Av. Oqba Ibn Nafia, tel.: +212 024 47 52 92) es un hotel de dos estrellas. Villa Maroc (Rue Abdellah Ben Yacine 10, tel.: +212 024 47 61 47) ofrece unos baños árabes y tiene las habitaciones dispuestas alrededor de un patio. En el hotel de cuatro estrellas Des Iles (Bv. Mohammed V, tel.: +212 024 78 36 36) puede elegir hospedarse en una habitación o en un bungalow; además posee piscina, restaurante y nightclub. Riad Al Madina (Der Laalouj Al Attarin 9, tel.: +212 024 47 58 27) es un hotel muy moderno enclavado en un antiguo edificio del siglo XVIII. Antes era el hotel Du Pacha, muy conocido y de los mejores en los años 60 y 70.

 

 

 

 

Paseo por las calles de Essaouira

 

Essaouira, que también es llamada como Esauira, es una ciudad que se encuentra relativamente aislada del resto del país en la parte más occidental de Marruecos.

 

Esta población la encuentras en la provincia del mismo nombre, en la región de Marrakech-Tensift-El Haouz, y en este lugar puedes encontrar varias atracciones turísticas que te sorprenderán.

 

Muchos turistas prefieren esta ciudad sobre otras de Marruecos debido a su agradable brisa oceánica que hace que la temperatura sea más llevadera. Al ritmo de esta brisa puedes recorrer sus inmensas playas y sus rampas mientras miras las gaviotas volando sobre el mar y disfrutas del aroma tan característico del océano que puedes sentir en esta población.

 

Uno de los mejores planes que puedes hacer allí es disfrutar de su puerto, por ejemplo visitando el lugar cuando van llegando los barcos de sus faenas diarias con las canastas llenas de peces. En este lugar también puedes darte el placer de probar las comidas locales como las sardinas a la plancha recién salidas del mar o un poco de langosta, que tienen un sabor inigualable y te brindan una experiencia que nunca vas a olvidar.

 

Después puedes entrar hacia el pueblo a través de la puerta Bab El Marsa, por donde llegas a la Medina, donde debes visitar la Sqala que es la plataforma de artillería de las murallas, y desde su parte norte puedes ver toda la Medina y el océano. Después de mirar los cañones de estilo europeo que allí se encuentran, puedes caminar hacia las torretas que dan a la calle Por estas calles de Essaouira puedes encontrar una buena cantidad de talleres que fueron fundados en tiempos pasados por algunos de los artesanos y constructores de piezas de madera más famosos del reino. En ellos puedes entrar a mirar tanto las creaciones como las formas en las que los hacen, como aquellos objetos de madera que tienen unos tallados intrincados y que son tan famosos del lugar. Ya estando allí no olvides aprovechar para tomarte algo y probar platos locales en los restaurantes y cafés con terrazas que ofrecen una atmósfera encantadora.

 

 

Música gnawa en el Festival de Essaouira

 

Cada año, en la segunda semana de junio, se celebra en Essaouira un Festival de música del mundo, que se destaca especialmente por la presencia de la música gnawa, uno de los géneros fundamentales del folklore marroquí. Esta celebración se realizó por primera vez en 1997 y tomó impulso hasta convertirse en un festival de música de referencia que atrae a miles de personas de todo el mundo.

 

Essaouira es una ciudad situada en la costa atlántica del sur de Marruecos, a unos 300 Km. de Marrakech. No dejes de visitarla cuando viajes a Marruecos; saborearás sus deliciosos pescados, pasearás por sus bonitas calles, y si lo planificas con antelación, podrás asistir a fines de junio al Festival de Música del Mundo, y conocer la auténtica música gnawa.

 

Los Gnawa son descendientes de antiguos esclavos originarios de territorios del África subsahariana, que posteriormente se mezclaron con los árabes y bereberes de Marruecos y Argelia y fueron educados en hermandades (con un maestro y una vestimenta particular), llegando a crear un culto y una música donde se combinan íntimamente las expresiones religiosas y musicales del África negra, los bereberes y la espiritualidad islámica.

 

Estas hermandades se arraigaron en la cultura marroquí, particularmente en Essaouira, y los gnawa marroquíes adquirieron prestigio entre sus compatriotas, así como entre los turistas y los músicos occidentales.

 

El estilo de la música gnawa es cautivante. Las danzas y cánticos tienen un aspecto místico y religioso: es una música para el cuerpo y para el espíritu. Inclusive, suele suceder que los cantantes y bailarines, con sus “krakeb” (címbalos o crótalos de metal) y su percusión lleguen a entrar en trance.

 

Este tipo de música existe, con ciertas diferencias, en otros países del Norte de África; sin embargo, Marruecos es el único donde la música gnawa es interpretada también por grupos de mujeres de Essaouira. Tocan la música con “darbukas”, especie de bandejas de metal, y a veces con “krakeb”.

 

Durante las actuaciones del festival, un maestro (o “Maalem”) invita a un músico de jazz, pop, reggae o rock, a tocar juntos, y convierten el encuentro en una jam session, donde fusionan sus respectivas músicas en apasionantes improvisaciones. Músicos renombrados de varios países han participado de estos encuentros.

 

Fuera del ritual y las ceremonias místicas, algunos gnawas marroquíes, que no son maestros, ofrecen un espectáculo basado en su música a un público más amplio, dándole un carácter más festivo y de entretenimiento; introducen elementos de acrobacia, y dan a su vestimenta decorados y coloridos que las hacen más llamativas.

 

Escuchar música gnawa, presenciar sus danzas, es un motivo más para conocer y admirar la histórica y bella ciudad de Essaouira.

 

 

Essaouira:

• Puerto

Está situado en el extremo de la playa y es todo un espectáculo contemplar los barcos y las redes dispuestos en los muelles. La Puerta de la Marina, erigida durante el sultanato alauita a finales del siglo XII, une los muelles de embarque del puerto y la ciudad. Desde esta puerta se llega, a través de un pequeño puente, hasta la Skala del puerto y las murallas, que dividen la ciudad en los distintos barrios, dos alcazabas, el mellah y una medina.

• La medina

Callejuelas de mercaderes y plazas con terrazas y cafés moros (por ejemplo, la Plaza de Mulay el-Hassan y Bab el Sebaa) conforman esta parte de la ciudad, moldeada por marroquíes y lusos que mira atentamente hacia las intrincadas callejuelas que desembocan en la Plaza Bab el-Sebaa. Los joyeros y los orfebres se concentran en el callejón Siaguin, aunque ya no trabajan los materiales que antaño les hicieran famosos. Sin embargo, los artesanos de marquetería siguen hallándose en el mismo sitio que hace siglos, el lugar al que se accedía atravesando un pasadizo abovedado viniendo desde la Skala, la antigua plataforma de defensa de las murallas.

• Museo de Sidi Mohammed Ben Abdallah

Rue Laalouj

Horario: abierto todos los días excepto los martes y los festivos, de 8:30 a 12:00 h. y de 14:30 a 18:00 h.

Se encuentra en una antigua residencia palaciega que alberga las más variadas y hermosas muestras del arte marroquí. Destacan diversos documentos sobre las canciones beréberes e instrumentos de cuerda decorados con marquetería gembris, utilizados por los músicos gnaouas para acompañar sus bailes. No deje de ver las colecciones etnográficas del piso superior. Junto a este museo se encuentra el Museo Ensemble Artisanal dedicado a las obras modernas de la artesanía local.

• El Mellah

Al norte de la ciudad

La calle más popular del barrio judío o mellah es la calle Mohammed Zerktuni, rodeada por un pintoresco mercado que llega hasta la Bab Dukkala. Cerca de esta puerta encontramos un interesante cementerio europeo.

• Islas Purpúreas y Mogador

Al sur de la ciudad

Frente a la costa, se localizan dos islotes rocosos en los que se asentaron en la época romana fábricas de púrpura. De esa época también se conservan una villa ricamente decorada y una fortaleza. Las islas, conocidas como las Islas Purpúreas, sólo se pueden visitar con autorización oficial, pues están protegidas como reserva natural. Cuentan con una reserva ornitológica que alberga gaviotas y halcones. En la isla de Mogador permanecen las ruinas de una antigua prisión de finales del siglo XIX.

 

Impresiones camino de Essaouira

El embrujo de Marruecos se palpa en el jardín de Agdal, en los ‘riads’, en los hipnóticos ritmos bereberes y en el pueblo donde vivió Jimi Hendrix. Un laberinto de murallas, mezquitas y tiendas.

Cinco adultos, seis niños, ocho días, dos destinos (Marraquech y Esauira) y un único objetivo: intentar que todo el mundo lo pase bien.

Casi 1.500 kilómetros al sur de Madrid, nuestra época parece retornar siglos atrás, y el orden y la asepsia occidentales se transforman en un exótico caos de aromas árabes. En Marraquech pasaremos casi tres días; tiempo suficiente para que los que todavía no conocen la ciudad tengan un primer e interesante contacto con ella, y los que ya han estado allí alguna vez recuperen todas sus esencias. Entre la amplia oferta de hoteles funcionales, grandes hoteles de lujo y otros con encanto (riad), nosotros nos hemos inclinado por esta última opción. Los riads son antiguas casas palacio construidas alrededor de bellos patios o jardines interiores, con fuentes, que se han transformado en pequeños establecimientos hoteleros.

Hacemos un recorrido por los principales lugares que no habría que dejar de ver para hacerse una idea de lo que es y ofrece Marraquech: el circuito de las murallas, deteniéndose en algunas de sus puertas más importantes; el jardín de Agdal, enorme y precioso, repleto de olivos, naranjos, higueras…, que los reyes almorávides crearon en el siglo XII; la Kutubia, una de las más hermosas mezquitas no sólo de Marruecos, sino de todo el mundo árabe (su minarete es uno de los grandes símbolos de la ciudad y una de las más exquisitas obras de su tiempo, torre prácticamente gemela a la posterior giralda de Sevilla), y el mausoleo de los príncipes Saadíes, que exhibe algunas de las decoraciones en madera de cedro y mosaico más ricas y delicadas de Marraquech.

Entre los muchos palacios que también merece la pena visitar están los de El Badi, Bahia y Dar si Said. Más allá de las murallas, habría igualmente que conocer el jardín de Majorelle, un delicioso lugar lleno de estanques, palmeras, buganvillas…, creado en los años veinte por el pintor francés Jacques Majorelle; La Mamunia, un hotel construido en 1923 y que hoy sigue siendo uno de los más suntuosos palacios del mundo, y, finalmente, el jardín de La Menara, que, entre otras cosas, posee un gigantesco estanque en el que por la noche se realizan llamativos espectáculos de luz y sonido.

Después de esta agitada jornada, los chavales se quedan en la piscina del hotel y los mayores aprovechan para pasear por la quintaesencia de Marraquech: el zoco y la bulliciosa y singularísima plaza de Yemaa el Fna.

Al día siguiente, muy temprano, y mientras los demás todavía duermen, uno tiene un par de horas para curiosear cómo se despierta Marraquech, y cómo se inicia todo en la gran plaza y en el zoco. Restos de la noche anterior por todas partes, carromatos repletos de enormes pirámides de naranjas, y bereberes vestidos de blanco que te ofrecen un delicioso zumo recién exprimido; limpiabotas que aguardan impacientes a que lleguen los zapatos generosos que les ayudarán a subsistir; carros repletos de higos secos, dátiles, almendras…, que exhiben con orgullo colorista y geométrico su tentadora mercancía.

Esauira-Mogador, la playa

Acabada nuestra estancia en Marraquech, nos vamos a Esauira, a un centenar de kilómetros hacia la costa atlántica. La ciudad actual, más allá de las murallas, no deja de crecer, mientras la Esauira de siempre está confinada en el interior del recinto fortificado que alberga la vieja medina; desde 2002, Esauira es patrimonio de la humanidad.

Del sitio de Esauira se tiene noticia desde el siglo VIII antes de Cristo, cuando los fenicios ya recalaban en sus costas. Más tarde, en el siglo I, Esauira y sus islas se hicieron famosas por su producción de púrpura. Un tipo de molusco llamado murice segrega la sustancia que colocó durante siglos a Esauira en un destacado lugar dentro del mapa del Imperio Romano.

Más tarde, el emplazamiento pasó a ser bereber y conocido como Amogdur, hasta que, a partir del siglo XV, los portugueses lo toman como base de su comercio africano y lo rebautizan como Mogdura. Tiempo después, los españoles lo llamaron Mogador. La actual denominación de Esauira, que quiere decir lugar fortificado, se la dio Mohammed Ben Abdalá en el siglo XVIII, cuando transformó y amuralló el enclave.

En Esauira, los hoteles más funcionales y al gusto occidental están más allá de las murallas. Sin embargo, los alojamientos con más carácter y sabor son los riads, situados dentro de la Ciudadela. Como en el interior de la medina y en todo el recinto amurallado, no está permitido circular con vehículos. Para trasladar el equipaje es preciso utilizar el servicio de porteadores que, con carretillas o carros, se mueven por el intrincado mundo de angostos pasadizos y callejuelas de la medina vieja.

Esauira tiene una preciosa y casi inacabable playa que se inicia al final del puerto y se prolonga en dirección sur hasta donde la vista pierde cualquier referencia. La arena es fina y dorada, y los alisios hacen de la zona un auténtico paraíso para la práctica o el aprendizaje del windsurf y el kitesurt, hacer footing matinal o caminatas vespertinas, o dar largos paseos diurnos o nocturnos en caballo o dromedario. Otra sugerente opción es alquilar un quad para disfrutar de una larga y maravillosa excursión por las dunas que flanquean la playa.

Ya en la ciudad, en cualquier momento del día, los paseos por la medina darán la oportunidad de curiosear toda clase de tiendas, puestos y tenderetes, y de comprar alguna pieza de fina marquetería en la que los artesanos de la zona son especialistas. En la judería o por los viejos zocos y casbahs, es posible que nos crucemos con algún grupo de músicos y danzantes interpretando antiguas canciones bereberes.

Cañones del siglo XVIII

Una vuelta por las murallas viendo la magnífica colección de cañones del siglo XVIII o la visita al puerto nos darán la ocasión de disfrutar de algunos de los momentos y algunas de las imágenes más espectaculares y con más sabor de todo el viaje.

El puerto de Esauira es uno de esos lugares que inspiran y siempre dejan ver algo distinto y sorprendente. Los viejos barcos pesqueros de apariencia arcaica se amontonan en apretadas formaciones junto a un ejército de pequeñas barcas que, en abigarradas acumulaciones, lo llenan todo de desgastados blancos y azules.

El puerto está poblado por la más ruidosa y numerosa colonia de gaviotas imaginable. Ingrávidas como cometas, se columpian en el aire, esperando el descuido de un pescador o el despiste de algún vendedor callejero, para arrebatarles cualquier pieza o despojo.

Hacia el suroeste, escasamente a media hora en lancha desde el puerto, se encuentra la isla de Mogador. Cuenta con una fortificación, una mezquita y una antigua prisión; pero, sobre todo, alberga, juntamente con el resto de las islas de la Púrpura, una de las mayores reservas de halcones de Eleanora del mundo.

Ya de vuelta a la medina, podemos tomar un respiro visitando un hamann, el típico baño moro donde relajarte, recibiendo un agradable masaje. Un buen sitio es el del hotel L’Heure Blue, un riad relais châteaux que, en cualquier caso, merece la pena visitar para tomar algo o cenar, porque pasa por ser el mejor establecimiento de Esauira.

Si quedan tiempo y ganas, podemos realizar alguna excursión por las proximidades de la ciudad. Relativamente cerca está Diabat, pequeño pueblecito bereber donde vivió Jimi Hendrix y lugar de cita de los hippies de la época. Algo más lejos está Safi, una interesante población costera con fortaleza portuguesa del siglo XVI. A 170 kilómetros hacia el sur, Agadir, una moderna ciudad y un tradicional destino turístico desde los años sesenta. Y si lo que preferimos es un lugar un poco más lejano, pero muy evocador, está Sidi Ifni, la capital de la antigua provincia española del Sáhara Occidental.

GUÍA PRÁCTICA

• Información- Turismo de Marruecos en España (915 42 74 31; 934 53 20 38; www.turismomarruecos.com).- www.essaouira.com.-www.essaouiratourisme.com.

• Cómo ir- Easyjet (www.easyjet.com; 807 26 00 26) vuela a Marraquech desde Madrid, a partir de 52,98 euros.

• Air Europa (www.aireuropa.com; 902 40 15 01), ida y vuelta desde Madrid y Barcelona, a partir de 101,24 euros, tasas y cargos incluidos.

• Iberia (www.iberia.com; 902 40 05 00), vuelos directos desde Madrid y Barcelona, 113 euros.

• Royal Air Marroc (www.royalairmaroc.com;902 21 00 10) vuela desde Madrid y Barcelona. Ida y vuelta desde Madrid, a partir de 103,17 euros, todo incluido.

• Ryanair (www.ryanair.com; 807 220 032), a partir del 2 de noviembre, entre Girona y Marraquech, ida y vuelta, desde 98,56 euros.

Visitas,

• La Kutubia. Ave Mohammed V

• El jardín de Majorelle (www.jardinmajorelle.com; 00212 024 30 18 52). Yacub al Mansur

• El jardín de La Menara (00212 024 30 18 52). Avenida de la Menara (al oeste de Hivernage).

• El jardín Agdal. Entrada gratuita. Abre de 8.30 a 17.30.

 

 

Essaouira, proviene de Al-Souirah, de la pequeña fortaleza rodeada de grandes murallas. La ciudad, situada entre Safi en el Norte, y Agadir en el Sur, bañada por el Atlántico. Obligada a protegerse contra los piratas.

 

Essaouira fue mucho deseada por los Khalifas y Sultanes. El descubrimiento de vestigios de cerámica en las islas de la bahía y la presencia de los fenicios en la región en aquella época. Pero los que debían marcar esta ciudad de europeos, son completamente portugueses.

 

La medina de Essaouira protegía también un gran número de sinagogas que testimoniaban el dinamismo de la población judía.

 

Entre las más importantes y más antiguas de estas sinagogas, encontramos a la de Simón Attias situada en el corazón de la antigua Kasbah. Es construida al fin del XIX por un comerciante y todavía lleva su nombre.

 

En isla de Essaouira que forma parte de un archipiélago de Ilots, es alejada de 800 m del puerto de la ciudad.

 

El archipiélago conserva vestigios importantes de las diferentes civilizaciones antiguas, la isla de Mogador también un punto de desembarco de los marineros portugueses, franceses y españoles.

 

El aceite de orégano:

 

Solo existe un lugar en el mundo donde crece el orégano, pequeño árbol que prolifera en regiones áridas y salvajes de Marruecos. Se le atribuyen múltiples virtudes nutritivas, dermatológicas y medicinales. Un don de la naturaleza, un sabor indescriptible que debe descubrir.

 

Un árbol poco conocido crece únicamente en la parte sudoeste de Marruecos en una superficie de 700.000-800.000 hectáreas.

 

Todo se aprovecha, durante siglos las mujeres beréberes de esta región han elaborado aceite de orégano para su propio consumo y también como medicina tradicional.

 

Fuera de Marruecos cada vez se interesan más por este aceite debido a sus propiedades y se utiliza tanto a nivel nutritivo como para la salud del cabello. Es un árbol muy resistente que llega a vivir de 150 a 200 años. Se adapta perfectamente a la aridez de las regiones del sudoeste de Marruecos.

 

El orégano juega un papel importante y mantiene el equilibrio ecológico además de animar la economía de la población. En 1999, la UNESCO ha reconocido al orégano como patrimonio mundial.

 

La producción de es este aceite es un proceso laborioso que se realizaba hasta hace poco a mano.

 

Festival Gnaoua:

 

Hoy en día muy conocida, la música Gnaoua siempre hace mención a todos estos elementos: la cofradía, herencia africana, arabo-musulmán, trance terapéutico y rito de posesión.

 

A la hora del Festival Gnaoua, Essaouira es la primera en tener un ritmo internacional. Este Festival fue creado en 1998 y es un evento cultural en todo el mundo. Amateurs y profesionales venidos de todo el mundo en un intercambio de sonido y de tradiciones. Una fuente de creatividad artística donde cada uno aporta su conocimiento, su sensibilidad y su historia.

 

Sawira Qadima es una pequeña población que está en las costas del sur de Marruecos, que se destaca por su tranquilidad y porque no es en realidad un destino turístico, por lo que para muchos es un paraíso alejado de las multitudes.

 

Aunque llegar a esta población es en realidad un poco difícil, porque tienes que recorrer una buena parte de la costa desde la ciudad de Safi y pasar hasta por un bosque espeso, si quieres ver un lugar que mantiene sus tradiciones debes ir hasta allí.

 

Esta pequeña ciudad es de las que quedan en esta parte del país que aún conserva su cultura, su estilo de vida y su forma de hacer las cosas sin la influencia del turismo, por lo que es un punto muy tranquilo y agradable. En la actualidad esta pequeña población está dividida en dos, una que es la parte donde están los hoteles y restaurantes para los visitantes y otra que es la villa de pescadores como tal.

 

Sawira Qadima tiene sólo un atractivo turístico como tal, que es su fortaleza portuguesa que está ubicada como si estuviera entrando en el mar. Este lugar es llamado Agouz y aunque en la actualidad no se le hace ningún mantenimiento, es muy fácil entrar hasta allí, claro que no tienes que esperar que el sitio tenga un estado de conservación perfecto, sino más bien una construcción que está siendo poco a poco tomada por la naturaleza.

 

En esta pequeña población del occidente de Marruecos puedes encontrar un buen número de cabañas de verano, que en los meses vacacionales normalmente se encuentran llenas por turistas venidos de otras partes del país, pero es posible encontrarlas más desocupadas en otros meses del año. También existen varios lugares donde puedes acampar y en temporadas que no son las de verano, puedes estar virtualmente solo en algunos de ellos.

 

Esta ciudad de Sawira Qadima también tiene una excelente oferta de cafés, restaurantes y otros sitios más casuales en donde puedes encontrar una buena comida. Una buena opción es comprar comida de mar directamente de los lugares donde están los pescadores y si eres uno de aquellos turistas que gusta de cocinar, puedes comprar a precios muy económicos algunos cangrejos de gran tamaño, que localmente son considerados como incomibles.

 

Pasear y comer en el puerto de Essaouira

 

Essaouira es una ciudad que está en la región de Marrakech-Tensift-Al Hauz, en el suroccidente de Marruecos, que es mágica para muchos de los turistas que la visitan por el color de sus casas, los detalles y el ambiente histórico que se respira en cada una de sus calles.

 

En esta población tienes la oportunidad de encontrar diferentes atractivos que vale la pena visitar, ya sea por su atractivo arquitectónico o natural como por la importancia histórica que tienen.

 

Esta ciudad del occidente de Marruecos ha ido desarrollándose como un destino turístico de los más importantes de la región, por lo que turistas que fueron hace algunas décadas pueden ver las diferencias que han traído los años. En especial en la actualidad las facilidades como alojamiento y restaurantes son de una mayor calidad, así como el trato a los visitantes que llegan hasta allí.

 

Uno de los sitios que te recomiendo visitar en Essaouira es el puerto, que es todo un espectáculo mágico y dependiendo de la hora del día tiene un paisaje completamente diferente. Toda esta ciudad se ve de una forma espectacular desde este lugar, debido a que desde allí son muy evidentes los contrastes que brindan las casas de color blanco, con sus decoraciones de tonalidades azules.

 

Caminar por este puerto de la ciudad es un excelente plan para cualquier hora del día, aunque temprano en las mañanas todo está cubierto de una neblina que hace que la vista sea única. Los pescadores de esta población de Marruecos ponen un gran esfuerzo en decorar sus embarcaciones y se sienten muy orgullosos de ellas, y en su exterior es evidente si se utilizan mucho en navegaciones mar adentro o si la mayoría del tiempo están atracados

allí.

 

Este lugar de Essaouira es uno de los más populares entre los turistas porque, aunque no es tan impresionante y hermoso como otros de Marruecos y el mundo, si tiene un encanto en sus tradiciones. Lo recomendado es que vayas en horas de la mañana o en la noche, cuando llegan los pescadores de sus faenas y puedes comprar el pescado fresco allí mismo, y hasta es posible que lo preparen para que te lo comas mirando los paisajes locales.

 

Islas Púrpuras, en las orillas de Essaouira

 

Las Islas Púrpuras son un grupo de pequeñas islas que están en las costas de Marruecos en la bahía que está en Essaouira, siendo uno de los lugares que más quieren visitar los turistas que llegan hasta allí.

 

Essaouira es una de aquellas ciudades que son visitadas por aquellos que quieren conocer un poco más de la historia del país y estas islas han sido la inspiración de varios pintores y escritores que por allí han pasado.

 

Estas islas están muy cerca a la costa y son visibles desde las playas, lo que hace que esta parte tenga un ambiente un poco más misterioso y encantador. Además de decorar esta parte del mar, tienen una función mucho mejor para los habitantes, porque evita que los grandes y fuertes oleajes lleguen hasta las costas, haciendo que las playas sean más seguras.

 

El Púrpura que tiene el nombre de estas islas viene de la tintura de este color que solía ser recolectada de algunos moluscos que viven en el mar de los alrededores de estas islas. Durante las épocas romanas y fenicias, esta tintura era comercializada en este lugar, lo que hizo que se convirtiera fácilmente en una zona industrial, y algunos de los objetos que se utilizaban fueron descubiertos hace pocas décadas.

 

El acceso a estas islas está prohibido y a ellas sólo pueden ir algunas personas que viven en ellas, así como personas que están en trabajos de reproducción de las aves locales y algunos ambientalistas que se encargan de observar la población local de halcones. Aunque estos halcones migran hacia Madagascar, estas islas son utilizadas por ellos para reproducirse en las temporadas.

 

Desde las orillas puedes ver algunos de los nidos de estos animales en las Islas Púrpuras, con la ayuda de los binoculares, así como otros tipos de aves que llegan hasta allí migrando también. Desde el puerto de Essaouira puedes tomar tours en embarcaciones que te llevan muy cerca de estas islas y sus alrededores, pero nunca lo suficientemente cerca para afectar a las aves.

 

 

 

Emplazada sobre la costa atlántica de Marruecos, Essaouira es una tranquila ciudad histórica fortificada, de ambiente apacible para disfrutar del ocio, cultural, cuya medina ha sido declarada Patrimonio de la Humanidad. Por allí pasaron fenicios, cartagineses, romanos, pueblos bereberes, franceses y portugueses, quienes dejaron su impronta.

 

Essaouira es una de las excursiones imperdibles que se realizan en todo viaje a Marruecos, donde podremos conocer su antigua ciudadela amurallada o Medina, pasear por sus callejuelas llenas de historia, por sus zocos, con sus casitas vestidas de blanco bien al estilo mediterráneo, admirar el trabajo fino de los ebanistas y taraceadores, cuando le dan vida a todo tipos de madera que utilizan estos talentosos artesanos. Sentarnos a beber algo en sus cafés con terraza y los restaurantes elegantes de la ciudad.

 

Las playas de Essaouira son otra invitación al placer y descanso, y también a la práctica de deportes náuticos como kaitsurf, windsurf, etc.

 

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Una de los lugares imprescindibles de Marruecos que no debes perderte es Essaouira, a la que se la conoce con otros muchos nombres como: la perla del Atlántico o la Bella Durmiente. Con estos nombres ya puedes hacerte una idea de la belleza que alberga este sitio. Además se trata de una ciudad Patrimonio de la Humanidad, que mantiene tanto la autenticidad como el encanto de una tierra que parece que se ha perdido en el tiempo. En ella termina el Atlántico y sus casas te recordarán a las típicas casas blancas andaluzas. Si quieres conocer más de este maravilloso destino, sigue leyendo.

 

Essaouira, conocida antaño como Mogador, se encuentra en Marruecos, en la costa occidental del Atlántico. Concretamente está en la región de Marrakech Tensift El Haouz. Es una ciudad que ha sido conquistada por muchos pueblos, comenzando por los fenicios, posteriormente por los romanos que llegaron en busca de la sal y el famoso tinte púrpura, después por los portugueses a finales del siglo XV, los Saadianos, los Alaouitas, etc.

 

Fue en el siglo XVIII cuando Mohammed Ibn Abadía fundaría esta ciudad y se convertiría entonces en uno de los principales puertos de todo el reino. Y es que Essaouira es, desde principios del XIX, uno de los puertos más importantes de todo Marruecos, lo que le ha permitido el intercambio de numerosos bienes con miles de rincones del mundo.

 

Pero además de conocer su historia muy rápidamente, en esta ciudad podrás disfrutar de diversas actividades de las que te hablamos a continuación.

 

Las playas de Essaouira

 

La ciudad cuenta con más de 6 kilómetros de playas, en las que podrás disfrutar con las mejores condiciones. Eso sí, el viento siempre omnipresente reina sea la época que sea. Lo único con lo que debes tener cuidado es con los remolinos que se forman a veces y que pueden ser muy peligrosos ya que se trata de remolinos bastante fuertes. Por eso siempre que vayas a nadar mira antes cómo está el agua y no confíes en tu pericia o destreza como nadador.

 

A lo largo de toda la playa vas a encontrar diversas cafeterías y restaurantes en los que te ofrecerán desayunos, comidas y cenas en sus terrazas bajo el sol en las que podrás relajarte.

 

El Festival de Gnawa

 

Este Festival de Essaouira se creó en 1998 y desde entonces se viene desarrollando como uno de los acontecimientos culturales más importantes de toda la zona. De hecho son muchos los músicos internacionales que participan en él y el público asistente cada vez es más numeroso.

 

Deportes

 

Como era de esperar, en playas así con aguas más furiosas y viento siempre presente, los deportes más practicados son el surf, el kite surf y el wind surf. La bahía de Essaouira está bañada por unas olas que conforman el paraíso para muchos amantes de estos deportes de viento. Son vientos alisios, fuertes y constantes, procedentes del noroeste. Además, si te animas ofrecen numerosos cursos de cualquiera de estas tres modalidades y alquilan también el material necesario.

 

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La ciudad de Essaouira se halla en la costa oeste de Marruecos, apenas a 170 kilómetros de Marrakech.

 

 

 

Antiguamente conocida como Mogadur, es una de las ciudades más turísticas del país. No en vano su medina está declarada, desde el año 2001, Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.

 

 

 

No es una ciudad demasiado grande, pero sí muy bulliciosa, gracias especialmente a su puerto y a su carácter turístico. La naturaleza de su bahía y la arquitectura del siglo XVIII de su medina forman un contraste que apasiona. Para muchos Essaouira es una de las mejores excursiones que pueden hacerse desde Marrakech, pero creo que va siendo hora de ser conocida también de manera individual.

 

 

 

Hasta aquí llegan turistas de todo tipo: surfistas, amantes de la costa, senderistas, artistas, bohemios, fotógrafos… Essaouira es una ciudad blanca fortificada, un enclave famoso por la gran cantidad de intelectuales que llegan a ella, pequeña y compacta, por lo que se puede recorrer fácilmente a pie.

 

 

 

VISITAS EN ESSAOUIRA

 

 

 

– Medina de Essaouira

 

Declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en el 2001, es un magnífico ejemplo de construcción inspirada en la arquitectura europea del siglo XVIII. Su laberinto de callejuelas estrechas, sus fachadas con puertas y ventanas azules, cafés y tiendas de artesanía merecen un paseo relajado. En su interior también podemos ver viejas sqalas o fortalezas, el baluarte de Bab Marrakesh, el dique, mezquitas, sinagogas e iglesias.

 

 

 

– Puerto de Essaouira

 

Es el tercero más grande del país, tras los de Agador y Safi, un lugar muy popular y tradicional, con los pescadores remendando sus redes durante el día. Lo mejor es subir hasta la Escala del Puerto, desde la que se observa una preciosa panorámica del mar y la medina. No olvidaros de hacer una pequeña excursión en barco hasta la Isla Mogador, con su prisión del siglo XIX (siempre que el tiempo lo permita).

 

 

 

– Hammam Lalla Mira

 

Se trata del baño público más antiguo de la ciudad, y su nombre significa “espíritu amarillo”. Hoy en día es el primer hammam marroquí calentado con energía solar, y en la parte superior cuenta con un pequeño hotel restaurante. . Sus paredes blancas y su suelo de baldosas verdes lo convierten en un rincón relajante y encantador. Curiosamente, la mayoría de sus clientes son mujeres, aunque está abierto a todo el mundo.

 

 

 

– Museo Sidi Mohamed ben Abdallah

 

Situado en la calle Laalouj, junto a la principal oficina de correos de la ciudad, este museo se ubica en un viejo edificio del siglo XIX. Renovado recientemente, consta de dos plantas y lleva el nombre del fundador de Essaouira. Su colección alberga monedas antiguas, alfombras, armas, trajes típicos de Marruecos y una pequeña galería de imágenes de la Essaouira del siglo XIX.

 

 

 

– Playas en Essaouira

 

La playa principal está a la salida del centro histórico, y tiene varios kilómetros de longitud. No es muy recomendable los días de viento, ya que es prácticamente imposible estar. En los alrededores de la ciudad encontramos también la Playa de Oualidia o la Playa de Taghart, situada en la zona sur. Esta última dicen que es la más conocida y frecuentada, especialmente durante el verano.

 

 

 

– Bastión de la Escala

 

Las murallas de Essaouira llaman poderosamente la atención, especialmente las del flanco norte y oeste, que son las que dan al Atlántico. Es aquí donde se halla el Bastión de la Escala, una sección de la muralla a la que se puede subir y contemplar unas magníficas vistas. Hoy en día hay una serie de cañones de bronce que apuntan hacia el mar. El bastión del norte se conoce como Bad Ljhad, que cuenta con vistas a la medina.

 

 

 

– Bab Doukkala

 

Como su nombre indica (bab en árabe es puerta) es la puerta de entrada a Essaouira. Se halla en la zona norte de la medina, y si la atravesamos accedemos en primer lugar al Méchouar, el barrio judío. No es muy grande, con apenas tres arcos, pero su interés radica durante el atardecer. Allí se congregan los músicos y artistas callejeros, para hacer sonar su música o contar historias tradicionales.

 

 

 

– Otras visitas de interés

 

En Essaouira podemos hacer otras pequeñas visitas de interés, como el Palacio Real, residencia del rey de Marruecos cuando visita la ciudad; las diferentes puertas de la muralla, como la Puerta de la Marina o la Bab Sebaa; los Jardines de Otello, una visita muy apacible y placentera junto al mar; la sinagoga, la Plaza Al Mellah, en el barrio judío, o la bulliciosa Avenida Istiklal.

 

 

 

EXCURSIONES DESDE ESSAOUIRA

 

Para muchos la principal excursión desde Essaouira será Marrakech, situada apenas a 170 kilómetros al este. A la misma distancia, pero hacia el sur, se sitúa otra de las ciudades más turísticas de Marruecos, Agadir.

 

 

 

Excursiones más cortas se pueden hacer a la Isla de Mogador (en barco desde el puerto), junto a las demás Islas Púrpuras, o Oualidia, que cuenta con playas preciosas.

 

 

 

CLIMA EN ESSAOUIRA

 

De clima templado, Essaouira se mueve a lo largo del año entre los 16 y los 28 grados. No hace ni mucho frío ni mucho calor, aunque por las noches refresca hasta los 10 grados aproximadamente. Eso sí, debido a la humedad, las sensaciones térmicas pueden hacer que parezca que haga más calor o más frío. No llueve demasiado y, ojo con los vientos, que en ocasiones son bastante fuertes (Essaouira es un paraíso para los amantes del surf)

 

 

 

COMPRAS EN ESSAOUIRA

 

Nada mejor que irnos de compras por los mercados de la ciudad. Hay mercados de alimentos, especias, artesanías, joyeros, madera… En la medina se hallan los mejores zocos, en los que comprar especias y tajines, obras en madera con incrustaciones de nácar… Aún existen incluso pequeños talleres en los que, además de comprar, veremos cómo los artesanos trabajan con sus propias manos. Las avenidas de Istiklal y Zerktouni, además del Boulevard Mohammed V y las afueras de la Bab Doukkala son otros rincones para ir de compras.

 

 

 

GASTRONOMÍA EN ESSAOUIRA

 

La gran mayoría de platos típicos de Essaouira se elaboran con el aceite de argán, fruto del arganero que se cultiva en los alrededores de la ciudad. En cualquier restaurante probaréis ensaladas, tajines, el amlou; pescados y mariscos como el bogavante, gambas y sardinas; el cus cús de pescado y una gran variedad de pastas y pasteles, que se acompañan con café y el clásico té de menta.

 

 

 

VIDA NOCTURNA EN ESSAOUIRA

 

La medina y sus callejuelas es el mejor lugar para pasar la noche en la ciudad. Además de los bares, teterías y coctelerías de la zona, en sus plazas se sitúan diferentes artistas callejeros, encantadores de serpientes, vendedores ambulantes… que le dan una animación especial a la ciudad. Para ir de pubs o discotecas lo mejor es la zona del puerto, las avenidas de la zona moderna o los hoteles.

 

 

 

TRANSPORTES EN ESSAOUIRA

 

La mejor manera de moverse por Essaouira es a pie, ya que la medina es completamente peatonal. Es fácil perderse, pero siempre iréis a dar a algún lugar abierto y conocido. Los taxis se hallan a las afueras de la medina, junto a las principales puertas. Se suelen tomar si nuestro destino está alejado, o para ir a la estación de autobuses. Aunque por regla general todo está cerca en Essaouira y no hará falta el transporte público.

 

 

 

CÓMO LLEGAR A ESSAOUIRA

 

Podemos llegar hasta el pequeño aeropuerto internacional de Essaouira, situado a 15 kilómetros al sur de la ciudad. A la salida de la terminal se puede tomar un taxi. Essaouira está también muy bien comunicada por autobús con las principales ciudades de Marruecos. Desde Marrakech se tarda unas 3 horas y media y desde Casablanca 6 horas. Es común también en Marruecos alquilar un taxi entre varias personas para que os lleven de un lugar a otro.

 

 

 

ALOJAMIENTOS EN ESSAOUIRA

 

En Essaouira, al ser una ciudad turística en la costa, encontramos alojamientos de todo tipo, tanto dentro de la medina (los típicos riads) hasta hoteles en primera línea de la playa. Tenemos hoteles exclusivos y de primer nivel y alojamientos de nivel medio, pensiones y hostales más modestos. Si queréis reservar habitación en la ciudad os sugiero el siguiente enlace: www.almusafir.es

 

Los famosos cañones de la SKALA que son del siglo XVII y que forman parte de una de las imágenes más fotografiadas de la ciudad de Essaouira provienen de las fundiciones de Sevilla y Barcelona. Según parece, formaron parte de botines de guerra de barcos españoles.

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Quesería cerca de Essaouira

En Essaouira he descubierto un sitio muy particular. La Queseria de Meskala o la Queseria de la Kasbah.

Situada en Meskala, un pueblo que encontrareis en la carretera de Marrakech a Essaouira a escasos 30 Km antes de llegar. A la derecha un panel anuncia la existencia de una cooperativa en Khemis Meskala, donde Abderrazzak Khoubbane hace los quesos. Seguir la carretera unos 18 Km hasta Meskala. En total unos 45 minutos desde Essaouira.

Me encanta el queso, y aunque siempre veo cabras, ovejas y vacas pastando en el campo marroquí creía que el país no producía buen queso, o mejor dicho que no había una gran cultura sobre él.. Ha sido llegar a este lugar y entender que existen algunos rincones donde el queso es una obra de arte. Y todo gracias a Abderrazzak, un profesor universitario nativo de Essaouira que vivió muchos años en Canadá y al que su padre transmitió el gusto por los productos de la tierra. A su vuelta a casa, a su país decidió comenzar con la fabricación artesanal de quesos.

Esta quesería se encuentra dentro de un gran ksar, es una antigua plaza fuerte compuesta de varios riads. La Kasbah es grande y de una hermosa y rara belleza. Cuenta con una gran historia detrás que dejaré que descubráis en vuestra visita.

Cuando entras al Riad de la familia Khoubbane, los árboles frutales te dan la bienvenida, naranjos, mandarinos…un vergel central dan frescura a este espléndido patio. Es un verdadero lugar de paz y de calma. Te recomiendo dejar las prisas en el coche, porque aquí el tiempo va poco a poco.

El taller de fabricación y refinamiento de los quesos se sitúa en una de las partes de la Riad que cumple con las normas sanitarias vigentes. La mayoría de la producción anual de la quesería está formada por queso a base de leche de cabras, vacas y ovejas. Según la temperatura y la duración de refinamiento, obtiene varias calidades de quesos presentados bajo múltiples formas: camembertes, buchettes, crottins, palets, chèvres frais, etc.

Fue una degustación de ensueño para los amantes del queso. Maridaje de vino y quesos naturales, caseros, frescos, especiales, diferentes, una comida inolvidable. Abderrazak nos acompañó después con el te verde, insistió en ponerle limón y María luisa fresca. Y allí en el salón donde el Rey Hassan II pasaba temporadas, debajo de uno de los techos más hermosos que uno puede imaginar divagamos durante horas. Sobre Marruecos, religión, el valor de la familia, la joie de vivre ( la alegría de vivir ), el valor del tiempo, la importancia de las cosas, del amor, de los hijos…divagamos y el tiempo iba pasando. Se puso a llover pero nada importaba en ese momento.

Fue una fiesta gastronómica y también de amistad, jugamos a escoger un queso favorito. El mío había sido un delicioso queso fresco de cabra envuelto en una hoja fresca de higo, le llaman Lalla Mira. Sin palabras….

Fue en ese momento, después de tapar la bandeja de quesos y saborear el último sorbo de deliciosa vino marroquí cuando nos dimos cuenta que éramos unos auténticos afortunados por poder disfrutar de esos momentos.

En este lugar también puedes quedarte a dormir, en unas habitaciones blancas y hermosas que se encuentran en el mismo Riad.

 

La Fromagerie dans la Kasbah

Meskala

Reservas:

00212 666 23 35 34 o el 00212 658 83 99 99.

 

F.amazighen

 

Viajar a Essaouira

Dar Menara

dar Manara

Riad

Excursion por essaouira

 

Marruecos, y que mejor forma de hacerlo que visitando un lugar tan encantador como Essaouira, ese precioso pueblo de pescadores que realmente enamora. Es justamente allí, frente a su costa, donde encontramos la isla de Mogador, llamada también islote de Mogador.

Es la isla más grande de las denominadas islas Púrpuras, todas ellas frente a Essaouiral. Cuenta con 3 km de largo y unos 2 de ancho y está a tan sólo 1,5 km de la playa.

Los fenicios ya habrían puesto sus pies en ella, denominándola Arambys, que venía de la frase fenicia Har Anbin que literalmente significa “montaña de las Uvas”.

Allá por el siglo I a.C, aproximadamente al final del mismo, Juba II establecería una fábrica de procesamiento de púrpura de Tiro, de murex y conchas de púrpura. Este tinte se usaba para tratar algunas togas del Senado Imperial Romano, y es el principal motivo por el que actualmente se conoce a estas islas con dicho nombre.

El islote ha sido una gran fuente para encontrar objetos y artefactos fenicios, pero también romanos. Incluso se llegó a encontrar una casa romana con sus cimientos, además de algunos objetos como monedas y vasijas.

En el año 1844, la Marina francesa capturó y ocupó dicha isla durante el conocido bombardeo de Mogador.

En la actualidad, desde el puerto de Essaouira o desde la Skala du port, es posible observar el gran islote en el que aun descansan dos magníficas fortificaciones, que en su momento funcionaron como cárceles.

Hoy por hoy, en la isla no vive nadie. Además, desgraciadamente, la entrada a la misma no está permitida, pues ha sido declarada como reserva natural, entre otros por ser el hogar del precioso halcón Eleanora, en peligro de extinción. Aun así, merece la pena acercarse a la costa para poder observar desde lejos este encantador lugar.

Essaouira está situada a 175 km de Marrakech, en la costa atlántica. Essaouira fue construida por los portugueses que le dieron el nombre de Mogador. Es conocida por su festival anual de « Música Gnaoua”. Essaouira tiene 3 partes :la fascinante medina ( la parte medieval) declarada patrimonio mundial por la UNESCO, la parte nueva y el barrio llamado judío “Derb Lealouj”. Essaouira atrae a muchos visitantes que ralizan una excursión de un día desde Marrakech y también a los amantes de deportes nauticos que disfrutan las mejores condiciones que les ofrece la estupenda playa de ésta ciudad sin olvidar el bonito puerto de pesqueros, sus bonitas murallas con vistas al mar, plaza Moulay el Hassan etc…

 

La hermosa ciudad de Essaouira, también conocida como Mogadur o Esauira, es una ciudad portuaria marroquí bastante visitada por turistas; y es que cuenta con un encanto especial que enamora con gran facilidad. Tanto que incluso algunos directores de la gran y pequeña pantalla han caído presos de su maravillosa arquitectura, como la serie Juego de Tronos que fue rodada en su medina en 2012.

Aunque en su totalidad, es un lugar que reamente merece la pena visitar. Existen algunas zonas que destacan por encima de otras, como por ejemplo Skala du port. Esta es una plataforma elevada sobre un gran muro con almenillas que se construyó en la antigüedad para dar protección a la ciudad.

En sus altos muros rompen las olas del mar Atlántico, y cuenta con una longitud de 200 metros por la cual podremos pasear disfrutando de las vistas de la bahía de Essaouira, la medina fortificada y la isla de Mogador, que se sitúa frente a esta plataforma del puerto, a tan sólo 1 kilómetro de distancia.

Esta skala es, en realidad, una continuación de la muralla de Essaouira. Está compuesta por 2 torres fortificadas con forma rectangular. Un paseo por los restos de una construcción medieval que no nos dejará indiferente, un lugar que se perfila como una de las zonas más fotografiadas del núcleo urbano.

En nuestro agradable paseo junto al mar, encontraremos algunos elementos destacables, como por ejemplo los famosos cañones de la Skala. Estos cañones de bronce, con los que es frecuente ver posar a los turistas, fueron construidos en las fundiciones de Sevilla y Barcelona. Al parecer, serían botines de guerra conseguidos de los barcos españoles.

Como hemos comentado, muchas han sido las películas rodadas en esta preciosa ciudad. En concreto, en este gran paseo fortificado, se rodaron algunas escenas de la película el Reino de los Cielos, de Ridley Scott, al igual que en la histórica medina de Essaouira.

Hannón el Navegante fue un explorador cartaginense de gran importancia dentro de la historia de Marruecos; y es que además de explorar gran parte de toda la costa africana, en su arriesgado viaje, este cartaginés apoyado por una flota y cientos de colonos, fundó siete ciudades cartaginesas de la costa atlántica de Marruecos, dando por tanto paso a posteriores restos arqueológicos.

Nos situamos aproximadamente en el 500 a.C, momento en el que Hanno, o Janón, apodado “el Navegante”, emprendió su viaje sobrepasando las columnas de Hércules.

Estableció un puesto de comercio importantísimo en lo que posteriormente sería conocido como la ciudad de Essaouira, antes conocida como Mogador. Allí, Hannón conoció la técnica fenicia para teñir telas a través de una criatura marina.

Durante todo su trayecto, es de esperar que Hannón y su tripulación mantuvieran contacto directo con las tribus indígenas del lugar, bereberes en su mayoría, pues eran los que más abundaban en esta parte del continente por aquel entonces.

Existen partes bastante curiosas de su relato. En una ocasión encontraron una isla y descansaron en ella. Esta isla estaba poblada por extraños seres salvajes. Intentaron capturar uno vivo, pero su violencia y fuerza ante el ataque era imposible vencerla sin matarlos. Así pues, finalmente tomaron tres hembras. El problema es que en su vuelta a Cartago, estas hembras también murieron, pues se mostraron muy salvajes y furiosas. Sus pieles fueron llevadas hasta la ciudad, y allí se les dio el nombre de gorilae.

Cuando los exploradores europeos encontraron gorilas en el siglo XIX decidieron atribuirles ese nombre por prestar muchísima similitud con lo descrito por “El Navegante”.

Todas las aventuras vividas por Hannón fueron escritas en una tablilla que terminó colgada en el templo de Baal. Al regresar a Cartago, este relato fue traducido al griego dando como resultado la versión conocida como Periplo de Hannón.

En la costa atlántica de Marruecos y a tan sólo casi 3 horas desde Marrakech encontramos un pequeño remanso de paz, entre callejuelas de casas blancas y pórticos azules, mecido por playas ideales para practicar surf y una amplia gama de ofertas gastronómicas con pescados y mariscos de protagonistas. Bienvenidos a Essaouira, el encanto de la costa de Marruecos.

Essaouira: un lugar con historia

Essaouira se sitúa al norte de la conocida ciudad costera de Agadir, en la costa atlántica, y a casi tres al oeste de Marrakech. La ciudad sistituye la fiesta y bares de una ciudad de costa por arte y cafés, un ambiente relajante de fusiones, compras y turismo de deportes acuáticos.

La mayoría de sus casas blancas son de pórticos azul celeste y las gaviotas sobrevuelan constantemente este particular oasigs mecido por los fuertos vientos atlánticos, ideal para desconectar de las grandes urbes del país.

Essaouira es el resultado de numerosas fusiones y episodios históricos. Se dice que ya fue visitada por los cartaginenses en el siglo V, aunque su principal atractivo pasaría a ser la pequeña Isla de Mogador, situada frente la ciudad, y cuya particularidad corresponde a la de ser el primer lugar del que se extrajo el color púrpura, gracias a los murex, caracoles de mar que segregaban el tinte. Esto llamó la atención del rey bereber Juba II, quien construyó una factoría que comercializaba el tinte para teñir las togas del Imperio Romano.

Durante los siglos siguientes, la ciudad fue ocupada por portugueses, lugar de residencia para numerosos judíos y finalmente fue tomada por Marruecos en colaboración con Francia a finales del siglo XVIII, siendo Mohamed III quien decidió enfocar la ciudad hacia el comercio exterior con Europa.

Arte y cultura

Como suele suceder con la mayoría de ciudades árabes, la mayoría de atracciones turísticas se concentran dentro de la Medina (o ciudad antigua) de la localidad, normalmente amurallada y de un ambiente más comercial y bullicioso.

Típicamente marroquí, la Kasbah es una de sus obligados. Esta antigua vivienda de altos dirigentes fue construída en torno a 1775 en el barrio de Makhzen, al oeste de la Medina y donde aún se conservan los cañones asomando hacia el mar. Desde sus dependencias al aire libre se tienen inmejorables vistas y una típica foto a través de su famoso ojo de buey.

Si quereis conocer más a fondo la música e instrumentación bereber nada mejor que acercarse al Sidi Mohammed Ben Abdellah Museum o perderse entre los antiguos comercios de la plaza Moulay Hassan, antiguo barrio judío.

Ciudad de arte, los artistas callejeros o artesanos pueden verse en casi cualquier esquina, aunque el principal rincón es Bab Doukkala, es un pabellón entre la entrada de la muralla y la estación de buses, donde se concentran numerosos músicos y cuentacuentos. Por otra parte, Orson Welles utilizó la ciudad como escenario para su Otelo en 1949. Numerosas exposiciones y una plaza propia son algunos de los tributos del mago del cine en Essaouira.

Playas de surf y atardeceres

Otra de las principales atracciones de Esaouira son, sin duda, sus playas, extensas y de arena blanca fundida en dunas. Los fuerte vientos atlánticos permiten la práctica de numerosos deportes acuáticos como surf, windsurf o kite surf, mientras que un paseo en camello por la ensenada es otro de los pasatiempos típicos.

El ambiente costero de Essaouira se refleja no sólo en sus aguas, sino en los numerosos establecimientos. Si queréis tomar un bocado, nada mejor que un paseo por las carpas del puerto donde los pescadores ofrecen marisco fresco acompañado de ensalada y patatas.

Si queréis contemplar el atardecer nada mejor que una copa en Les Terrases de Essaouira o algunas compras por los zocos al aire libre, mucho más tranquilos y variados que el de otras ciudades como Marrakech.

Essaouira es una de las ciudades que forma parte del Plan Azur 2020 promovido por Marruecos con el objetivo de conseguir que el país sea uno de los principales destinos del mundo en tal año. Por el momento, Essaouira es un lugar de viajeros, bohemios y artistas que hará las delicias de quien se deje caer por este particular oasis de fusiones, arte y playas aún no tan explotado como otras ciudades costeras.

¿Alguna vez has estado en Essaouira? ¿O prefieres otra ciudad de Marruecos, como El Jadida? No te olvides consultar nuestros consejos para viajar a Marruecos?

Essaouira está situada en la costa occidental del Atlántico en Marruecos, al norte del cabo Sim, en la región de Marrakech-Tensift-El Haouz.

La ciudad, llamada anteriormente Mogador por los portugueses, fue mandada construir por el sultán de la dinastía Alaouita Sidi Mohamed Ben Abdel-lah en 1764.

La ciudad fortificada está dividida en un barrio judío, medina y Kabash. Las antiguas fortificaciones tienen una mezcla de arquitectura militar, portuguesa, francesa y bereber.

Desde su fundación, Essaouira ha sido uno de los principales puertos de Marruecos.

La Medina de Essaouira está dividida en cuatro partes, con dos calles principales en forma de cruz.

Su diseño y construcción fue encargado por el sultán Sidi Mohamed Ben Abdel-lah a uno de sus prisioneros, el ingeniero francés Théodore Cornut, que la bautizó como “As-Sawira”, que significa “la bien trazada”o “la dibujada”.

La Medina de Essaouira fue declarada en el año 2001 Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, junto con la kasbah y el mellah (barrio judío).

La Escala de la Medina de Essaouira es una plataforma almenada, de unos 200 metros de longitud, a la que se accede por el interior de la Medina.

Allí se concentran los talleres de marquetería y ebanistería de madera de tuya y limonero, que exponen y venden a lo largo de los pasadizos que hay en la Skala.

La ciudad de Essaouira, además de uno de los puertos más importantes de la historia de Marruecos, también se ha hecho un cierto prestigio entre los círculos artísticos de mayor renombre en África. Posee diferentes monumentos y piezas de arte, desde edificios de corte colonial hasta grabados en piedra, pinturas y esculturas realizadas por figuras importantes del arte africano.

Los escenarios naturales de los alrededores, así como la singular identidad de la ciudad, con sus edificios, callejuelas y embarcaciones, han servido como inspiración a numerosos graffitis y otras obras que se pueden ver tanto en galerías de arte como en las paredes de ciertas zonas de la ciudad.

Una de las exhibiciones de arte más importantes de la localidad es Air/Port, después de un 2013 muy activo, con cientos de visitantes, la exposición viaja a la ciudad de Antwerp en Bélgica donde estará por toda la temporada de verano 2014.

El objetivo de este proyecto es unificar el trabajo de artistas locales e internacionales para acercar los pantallazos de Essaouira y otras ciudades marroquíes, a la vez que se plantean diferentes rasgos de identidad propios de las localidades europeas. Una muestra muy interesante sobre el trabajo conjunto en materia artística.

Meknes

Meknes una de las cuatro ciudades imperiales de Marruecos.

Declarado patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, como muestra de un complejo urbano arquitectónico del Magreb del siglo XVII. En Almusafir te contamos más de Meknes ciudad imperial de Marruecos.

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Una tribu Bereber de la Meknassi se asentó en el siglo X, esta tribu da origen al nombre de la ciudad. El sultán Mulay Ismail (1627-1727) hace de Meknes su capital y construye 25 kilómetros de murallas y puertas monumentales así como su enorme palacio. Durante el dominio de los Merenids y los almohades se amplia la Medina de Meknes y se construyen distintos monumentos de la ciudad.

Meknes es una ciudad preciosa menos conocida turísticamente que Fez o Marrakech pero con mucho que ver una estupenda vida nocturna y precios algo más contenidos que en otras zonas como Marrakech. El sultán Mulai Ismail, embellece la ciudad con jardines, mezquitas, alcazabas, palacios creando una de las ciudades mas bonitas de Marruecos.

Que ver en Meknes

• Bab Mansour: Bab es puerta en árabe. La Bab Mansour es la puerta más grande y espectacular de Meknes. Esta al otro lado de la Place Haedim, la Medina principal.

• El Mausoleo de Moulay Ismail, no se puedeentrar al ser un lugar de enterramiento, pero se pueden ver las tumbas de Moulay Ismail y otros parientes a partir de la entrada.

• Palacio Dar El Makhzen: El Palacio Oficial del sultán Mulay Ismail

• Dar Jamai , el antiguo palacio ahora reconvertido en museo. Está en la parte trasera de la Plaza Hedim. Exhibe el museo de arte de Marruecos, con ejemplares de joyas, libros y otros objetos artísticos.

• Bou Inania Medersa: Una escuela de Corán.

• El estanque de Adgal

• Los jardines de los Sultanes

• Los Graeros Heri-es-Suani

• Las Haras, un establecimiento militar construido en 1947, un centro de cría de caballos.

• Excursiones cercanas a Meknes

• Vale la pena visitar a unos 26 kilómetros Moulay Idriss una ciudad encaramada sobre una roca donde está el santuario del fundador de la Dinastía Idrísida. Cada año en agosto y septiembre miles de personas peregrinan hasta Moulay Idriss.

Las ruinas de la ciudad romana de Volubilis. Volubilis fue el centro administrativo de la provincia de Mauritania Tingitana. Llego a tener aproximadamente 20.000 habitantes. Su economía se basaba en el aceite y los cereales. En el centro de la ciudad de Volubilis está el Arco del Triunfo de Caracalla. Los maravillosos mosaicos de Volubilis todavía se pueden admirar en la ciudad romana.

En Marruecos, una ciudad muy interesante para conocer es Mequinez. Si estás pensando en viajar a Meknez, no dejes de leer esta entrada en donde encontrarás todos los datos para hallar el precio que más te convenga y hacer realidad tu viaje con Faysal Mnawar.

Ubicada al norte de Marruecos, justo a los pies de la cadena montañosa Atlas Medio, Mequinez ofrece al turista atractivos poco tradicionales para quien llega desde occidente. Es que muy poco tienen que ver las costumbres y tradiciones con las de ésta ciudad africana.

Lo cierto es que la ciudad se sitúa en medio de un valle verde, bien al norte del país, a aproximadamente 130 kilómetros de la capital de Marruecos, Rabat. Además, a 65 kilómetros hacia el oeste se encuentra Fes, otra ciudad marroquí digna de conocer.

Cabe señalar que Mequinez es la ciudad capital de la región de Meknès-Tafilalet, una de las cuatro imperiales marroquíes. Además, se sitúa en una de las mejores zonas agrícolas y productivas del país, hecho que la convierte en un lugar importante no sólo para el turismo, sino también para el comercio, la actividad agrícola y la producción de artesanías.

Dentro de la economía de la ciudad, las industrias de Mequinez también juegan un papel preponderante, siendo las principales la industria agroalimentaria, también la textil y de productos de construcción.

Entre los lugares de interés, hay museos y monumentos históricos destacados: por ejemplo, el Mausoleo Moulay Ismaíl, que alberga la tumba del Moulay Ismaíl, después, la Mezquita del siglo X de Néjjarine, la Gran Mezquita, la de Jamaï Roua, etc.

Meknes es el nombre francés de la ciudad marroquí de Mequinez. Está situada al norte del país, al pie de las Montañas del Atlas Medio, 150 kilómetros al este de Rabat. Se trata de una de las cuatro ciudades imperiales de Marruecos, junto con Fez, Marrakech y Rabat. Precisamente la ruta de las ciudades imperiales es una de las más turísticas del país, por lo que cada año llegan a Meknes cientos de miles de turistas.

El río Boufekrane divide a la ciudad en dos: la medina o ciudad antigua y la Hamría o ciudad nueva. Meknes cuenta con casi 950.000 habitantes y gracias a su ubicación es una de las principales urbes comerciales de Marruecos. Pero es el turismo el que le da vida y fama a Meknes. Sin ir más lejos está catalogada desde 1996 como Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO tanto por su tejido urbano como por sus edificios monumentales.

Fundada en el siglo XI por los almorávides, llegó a ser capital del Magreb en el XVII. Fue en este último siglo cuando se pobló de maravillosas mezquitas, mausoleos y jardines, además de altas murallas y puertas monumentales. La mezcla entre la arquitectura musulmana y europea del Magreb del XVII es lo que hace a Meknes un destino tan encantador.

VISITAS EN MEKNES

– Puerta Bab el-Mansour

Situada frente a la Plaza el-Hedim, se trata de una de las puertas de entrada más grandes y más hermosas de Marruecos. Se terminó de construir en 1732 bajo el mandato de Mulay Abdallah, hijo del sultán Mulay Ismail. Comunica la Plaza el-Hedim con la antigua Ciudad Imperial de Mulay Ismail. Ante ella se organizaban los principales eventos militares y religiosos de la ciudad, y hoy en día se usa como sala de exposiciones.

– Plaza el-Hedim

Si os suena la impresionante Plaza Jamaa el Fna de Marrakech, esta de Meknes se podría decir que es una réplica pero en pequeñito. Es el corazón de la ciudad, punto de encuentro para turistas y lugareños. Tiene 200 metros de largo y 100 de ancho y está rodeada de una serie de edificios modernos y un mercado de abastos para comprar lo mejor de la gastronomía local. Al atardecer es un magnífico lugar para sentarse en sus terrazas y cenar.

– Mausoleo de Mulay Ismail

Situado muy cerca de la medina, en su interior se encuentra la tumba de Mulay Ismail, uno de los grandes sultanes que tuvo Marruecos. En él pueden entrar incluso los no musulmanes y destaca especialmente por su belleza sencilla y elegante, nada suntuosa como otras mezquitas y mausoleos marroquíes. Impresiona el silencio de todo el recinto, tan solo roto por el tic tac de los relojes de péndulo del siglo XVIII que decoran las paredes.

– Zoco de Meknes

Es la zona comercial por excelencia de Meknes, con sus típicas tiendas y puestos en donde podemos encontrar de todo. Situado en la medina se puede decir que el zoco de Meknes es más moderno y se conserva mejor que el de otras ciudades de Marruecos. Hay dos zocos fundamentalmente: uno de ellos es el Zoco Sekkakine, mientras que el otro es el Zoco Bezzazine. En este último se puede comprar lo mejor de la artesanía local, especialmente los cestos de mimbre, considerados los mejores de Marruecos.

– Museo Dar Jamai

Este palacio y sus jardines, construidos en 1882 en el extremo norte de la Plaza e-Hedim, albergan hoy el Museo de Arte Marroquí. Aquí vivió la familia Jamai, una de las más ricas de Meknes, algo que puede verse en la suntuosidad de sus estancias y la decoración de suelos, paredes y techos. Tras ver los jardines se puede subir a la planta superior para visitar el museo, en el que se aprecian todos los oficios y trabajos relacionados con la artesanía tanto de Meknes como de Marruecos en general.

– Madrasa Bou Inania

Construida a mediados del siglo XIV, se trata de un antiguo centro de aprendizaje islámico que aún hoy sigue en funcionamiento. Impresiona su patio central con las paredes talladas a mano en madera y estuco, y la fuente de las abluciones del centro. Actualmente está considerado uno de los mejores monumentos de los benimerines. Los no musulmanes pueden visitar gran parte del recinto, tanto el patio como algunas de sus salas.

– Gran Mezquita

La Gran Mezquita de Meknes está situada frente a la Madrasa Bou Inania. Fue construida en el siglo XII por Yousef Ben Tashafin y cuenta con un enorme patio central, desde el que parten tres grandes salas de oración. Hay también una enorme fuente en el centro del patio, uno de los pocos sonidos que se escuchan en el interior. Los no musulmanes no pueden acceder a las salas de oración pero sí al menos al patio.

EXCURSIONES

Podemos hacer la ruta imperial e ir hasta Fez (situada a 70 kilómetros), Marrakech, mucho más alejada hacia el sur, y Rabat, 1 50 kilómetros. Hay otras excursiones más sencillas, como la visita a El Hajeb, 35 kilómetros al sur de Meknes, lugar de paso para visitar el desierto o la ruta del Atlas. A esta ciudad le podemos añadir Sebaa Aaium y Ain Taoujdate, ambas con hermosos ejemplos de arquitectura colonial. Aunque la principal excursión desde Meknes es visitar Fez.

En Meknes encontramos una variedad tanto del clima mediterráneo como del continental. En verano hace bastante calor, llegándose a los 38 grados fácilmente, mientras que en invierno hace bastante frío, aunque no suele bajar de los cero grados (la media invernal se sitúa en torno a los 2 y 7 grados). Las lluvias se dan especialmente en otoño y en invierno, aunque no llueve demasiado. Para no pasar ni mucho frío ni mucho calor, la mejor época para viajar a Meknes es la primavera.

COMPRAS

Nada mejor que perdernos por la medina y los zocos de Meknes, donde encontraremos lo más tradicional y los típicos souvenirs de la ciudad. En la Plaza el Hedim también veremos muchos puestos ambulantes, aunque en esta zona lo que predominan son los bares, los restaurantes y las terrazas. Además las estrechas callejuelas de la medina no permiten el paso del sol, de ahí que incluso en verano podamos estar de compras sin pasar mucha calor. En las afueras y las grandes avenidas de la zona moderna hay establecimientos para compras más generales y de marca.

GASTRONOMÍA

Los restaurantes tradicionales de Meknes ofrecen platos típicos para todos los gustos. Se puede empezar con los entrantes, probando las aceitunas verdes y negras muy comunes en la zona, para luego probar la harira, una ensalada marroquí, berenjenas, el cuscús de pollo con vegetales cocidos e incluso un guiso de lentejas. La comida en Meknes se puede acompañar con los vinos de la región, y de postre fruta, naranjas en almíbar, algún pastel o, por supuesto, un té de menta.

TRANSPORTES

Para moverse por la medina de Meknes no vais a necesitar transporte público, ya que las calles son estrechas y todo es muy compacto. Para desplazarse por la ciudad tenemos los petit taxis, pequeños coches de color azul, que os llevan a cualquier punto de la ciudad en poco tiempo, aunque el tráfico es un poco caótico. Más barato es el servicio de autobuses, aunque suelen ir siempre llenos de gente y el trayecto es mucho más lento. A menos que queráis hacer alguna excursión no es nada recomendable el alquilar un coche por el caos y la manera de conducir tan temeraria.

CÓMO LLEGAR A MEKNES

La mejor manera para llegar a Meknes es por carretera o en tren. En la ciudad hay dos estaciones de tren, ambas perfectamente conectadas con las principales ciudades de Marruecos (desde Fez apenas se tarda 40 minutos, y desde Marrakech unas seis horas y media). La estación de autobuses de Meknes está al oeste de la medina, y también cuenta con bastantes enlaces a las principales ciudades del país. De las dos opciones la más rápida es el tren, pero la más barata el autobús.

ALOJAMIENTOS EN LA CIUDAD

Como ciudad turística Meknes dispone de numerosas ofertas de alojamiento, desde los típicos riads a los hoteles y otros establecimientos más sencillos y económicos. Si queréis reservar habitación en la ciudad lo podéis hacer a través del siguiente enlace: Hoteles en Meknes.

Viajar a Meknes

Lana de Meknès

Dicen algunos que Meknès es la más ‘pobre’ de las Ciudades Imperiales de Marruecos. Sin embargo, nos encontramos en una urbe regenerada por cierto toque de modernidad, que sigue enarbolando grandes valores de la cultura marroquí y que forma parte del Patrimonio de la Humanidad de la Unesco.

Pocos saben que casi toda la lana que se utiliza para la fabricación de esas magníficas alfombras tan típicas del país alauita, pasan por las manos de los artesanos de Meknès, dedicados a la preparación de este material por los siglos de los siglos.

De hecho, en Meknès existe un mercado destinado a la compra-venta de tan singular borra. El espectáculo de La Plaza de la Lana, en la medina de la ciudad, resulta fascinante. Cientos de kilos de vellón esperan ser hilados, teñidos, trenzados…

Mercaderes llegados de todas partes de Marruecos también acuden con la idea de agenciarse cargamentos de una de las mejores lanas del mundo. Acabarán siendo anudadas por las manos expertas de los tejedores de alfombras y expuestas luego en los zocos marroquíes, extendidas sobre el suelo, en un colorista festín para la vista, mientras el turista degusta un vaso de té de menta.

La lana de Meknès también se exporta al exterior, tanto a fabricas que la usarán como material para sus productos, como en forma de esas mismas alfombras ya tejidas y que serán vendidas a un precio muchísimo más caro por cualquier multinacional del planeta.

Sin embargo, el espectáculo de la lana está aquí, en su estado más puro y genuino, en los fardos de hilo virgen de los artesanos de la Ciudad Imperial de Meknès.

Mulay Ismail fue el segundo gobernante de la dinastía Alaouita. Reinó entre 1672 y 1727 en un país tremendamente debilitado por las guerras tribales y las peleas por la sucesión al trono. Mandó construir una nueva capital, llamada Méknes, a la que los historiadores se refieren como “El Versalles de Marruecos”, por su ostentación y diseño.

La ciudad fue construida, en algunas de sus partes, con rocas excavadas de las ruinas romanas de Volubilis, para darle mayor importancia a una capital que Mulay Ismael consideraba la más hermosas de todo el reino.

La crueldad de Mulay Ismael es igual de legendaria, para intimidar a sus rivales ordenó que las murallas de la ciudad sean adornadas con 10.000 cabezas de sus enemigos, decapitados. Los relatos donde envía a torturar, o incluso decapitar, a los sirvientes que consideraba poco trabajadores también abundan.

En los 20 años que duró el reinado de Ismael, se calcula que murieron cerca de 30.000 personas. Fue el rey marroquí que decidió mover Fez a Meknes, un palacio monumental, repleto de obras de arte, donde los historiadores y arquitectos encuentran una clara influencia de las prácticas del rey francés Luis XIV, salvando las distancias

A la hora de elegir hospedaje en Meknes, contaremos con una gran variedad de ofertas, por eso desde Absolut Marruecos te recomendamos algunas de las opciones más importantes. Hoteles económicos, palacios lujosos o casas de familia que alquilan habitaciones. Dependiendo del viaje que realices, puede que un tipo de hospedaje sea más adecuado, revisa nuestro catálogo de recomendaciones.

La primera opción es el Riad Bab Berdaine, en la Antigua Medina de la ciudad. Es un hotel de ‘alojamiento y desayuno’, cuenta con solo 8 habitaciones pero es la mejor solución a la hora de encontrar un lugar siempre listo para descansar, reponer energías y seguir recorriendo.

Está ubicado a solo 15 minutos de caminata de la famosa puerta Bab Mansour, y entre sus servicios se incluyen WiFi gratuito, terrazas con vistas panorámicas y un hermoso patio con azuleos y plantas locales.

Un poco más lejos, el Complejo Touristique Veixe es una excelente oferta de hospedaje tradicional 3 estrellas. Tiene una pequeña piscina al aire libre, servicio de habitación las 24 horas y un restaurante especializado en comida tradicional marroquí. Está a solo 3 kilómetros de la estacion de trenes, cuenta con terraza, jardín y conexión WiFi gratuita.

Dar Jamai es un conjunto de jardines y palacios construido en 1882 en la ciudad de Meknes, una excelente opción a la hora de disfrutar de la brisa del verano en esta turística ciudad marroquí. Los jardines están en la zona norte, en uno de los extremos de la plaza principal de la medina, El Hedim.

El período de construcción del aplacio Dar Jamai se extendió por dos años, el visir que encomendó la construcción cayó enfermo y debió trasladarse a Fez, y allí decidió construir otro palacio que lleva el mismo nombre.

El Dar Jamai de Meknes hoy funciona como Museo de Arte Marroquí y ofrece numerosas exhibiciones y salas repletas de obras de arte de las diferentes épocas, con piezas nacionales e internacionales relacionadas por la influencia árabe y europea en el arte africano.

El edificio es muy elegante, funcionó como casa de la familia Jamai (muy respetada en el país, al punto que dos ministros al Mulay El Hassan), y aún hoy se pueden ver rastros del prestigio de tiempos pasados. El jardín Dar Jamai tiene un estilo claramente influenciado por el estilo andalusí, con muchos árboles frutales y bellos cipreses.

Las exposiciones se llevan a cabo en la sala y los pisos superiores, mientras que la planta baja conserva el estilo original de habitaciones y patios de la gran mansión.

SAYYIDA AL-HURRA

SAYYIDA AL-HURRA, MUJER MARROQUÍ DE ORIGEN ANDALUSÍ

La figura de Sitt al-~urra —Sayyida al-Hurra bint Mawláy ‘AlT ibn Ra~Td— es,
tanto por sí misma como por lo que vino a significar en la historia del norte de

Marruecos, la de una de las más importantes personalidades femeninas del occidente islámico en la Edad Moderna, a la que en cierta medida, la vinculada al Estrecho de Gibraltar, resume dentro de los complicados cambios y trasvases de intereses, que se producen en los finales del siglo XV y comienzos del XVI en esta zona. Sitt al-Hurra pasa a ser una singularidad, una mezcla, un eje, en tomo a los cuales puede moverse nuestra reflexión cuando la centramos sobre aquella complicada sociedad, que existió por entonces a los dos lados del Estrecho.

En 1453, los turcos osmanlíes conquistan Constantinopla, con lo que se termina el Imperio Bizantino, heredero del Imperio Romano de Oriente, y comienza el Imperio Osmanlí u Otomano, que durará hasta comienzos del siglo pasado. Es un largo periodo de la Historia el que se acaba con el mutis de Constantinopla y el estreno de Istambul; toda unaparte de la Edad Antigua y toda la Edad Media completa. Y, sobre todo, un cambio de actitudes, de medios y de inversiones económicas, una alteración del equilibrio político, cultural y comercial, que había existido hasta entonces.

A partir de 1487, los portugueses, que ya habían explorado la costa occidental de África y se habían asentado en el litoral marroquí, descubren el camino marítimo a la India, contorneando el Cabo de Buena Esperanza, y abren la nueva vía mercantil de las riquezas de levante, que hasta entonces había discurrido por el camino de los monzones, el Mar Rojo, Arabia y Medio Oriente. La alteración del equilibrio anterior sufre en aquel momento un vuelco total. Puede decirse que es el período en el que empieza Europa e, incluso, en el que comienzan la expansión y el ideario coloniales modernos.

El camino oriental de las especias —y evidentemente el de otras muchas mercancías, bienes e influencias— transcurrió durante muchos siglos a través de la vía regular de los vientos monzones entre la India, y su entorno, y el Golfo Arábigo, sur de Arabia, y el Creciente Fértil (es decir, Mesopotamia, Palestina, Siria y Egipto), desde donde proseguía hacia Europa. Roma controló en parte esta vía y el Imperio Romano de Oriente, o Imperio bizantino, continuaron fiscalizúndola en lucha contra los sasánidas, hasta la aparición del Islam, cuyos califatos y estados absorbieron la mayor parte del Imperio bizantino, el Imperio sasánida y la propia vía en sí, que pasó a ser su columna vertebral económica.

Pero además del camino oriental de las especias, existía otro, de bastante
menor intensidad aunque muy importante, que era el camino occidental del oro y de la sal, y que iba desde el Golfo de Guinea a los reinos subsaharianos, Marruecos y AI-Andalus; y de aquí a Europa. Era un mercado del oro, el marfil, A ;íuquel de Estudios A ‘o/ns- II-2cm>312 Rodolfo Gil Grimau las plumas de avestruz y los esclavos, fundamentalmente, a cambio de sal y de productos manufacturados. La vía discurría por tierra, mediante caravanas.

Ambas vías, ambos mercados, sufren el colapso causado por los descubrimientos marítimos portugueses y naturalmente por el descubrimiento de América. Se produce un vuelco, como acabo de decir, al comprobarse que los doscaminos se pueden hacer completos navegando, en régimen de monopolio (durante bastante tiempo el monopolio es portugués) y a menor coste, es decircon mayores beneficios, puesto queel número de intermediarios disminuye considerablemente.

Los estados y territorios que habían sido los intermediarios habituales en ambas vías experimentan unos deterioros notables, tanto en sus haciendas como en sus culturas, sociedad y política, llegando varios de ellos perder la independencia. Este es el caso de Egipto y el caso de Granada, por ejemplo; uno en la vía oriental y la otra en la occidental. Egipto pasa a pertenecer al Imperio Otomano y Granada es conquistada por Castilla y Aragón.

Más adelante, algo más adelante, el descubrimiento de América y la prolongación hacia ella del imperio iransmarino portugués, así como la formación del imperio español, crean una nueva vía, la del Nuevo Mundo, y provocan que varios estados europeos hagan todo lo posible por controlar alguna de esas vías, los territorios en las que se asientan y sus materias primas, para pasar a las conquistas y a los colonialismos.

En estas circunstancias históricas y económicas, Marruecos, que, durante los imperios almorávide y almohade había sido el gran exponente del Islam occidental, sufre de todos los estímulos negativos exteriores e interiores, y el imperio meriní, implicado en la política granadina -y—ewtadeios rejitas- cristianos europeos durante la Guerra de los Cien Años, ve mermar su capacidad política y su empuje; incluso su justificación como potencia islámica. En otro de mis trabajos he dicho, entre otras cosas, que: “Ser los defensores del Ls/am andaluz, no teniendo la colaboración entusiasta de los propios andalusíes, obligó a los meriníes a toda clase de compromisos tácticos y, en estas componendas, se vio el deseo de los granadinos por manejar ci reino meriní, y la atención de Castilla Portugal por controlar el comercio africano procedente de Marruecos. No debemos olvidar también que, en esa época, los árabes Banu filIal y Maqil, procedentes de oriente, habían invadido el campo marroquí; obligando, entre otros cosas, a que las estructuras bereberes se cerraran en sí mismas por reacción y defensa, poniendo así de manifiesto la debilidad interna del majzen meriní. Este acentuó su carácter urbano, reducido a unas ciudades en donde la influencia administrativa, cultural ymilitar, de los granadinos, o de los andalusíes e hispanos en general, cobró mayor importancia (…) En medio de la descomposición fueron los burócratas del majzen, especialmente los visiresSayyida al-Hurra 313 wattasíes, los que acabaron porgobernar el reino sustituyendo a los meriníes”’.

Bajo los visires wattasies laintervención política granadina disminuyó mucho, en tanto que los avances portugueses en las costas marroquíes progresaron, y así siguió la cosa hasta que, en 1471, los portugueses terminaron por apoderarse de Arcila —hay que recordar que ya tenían Ceuta desde 1415, aunque habían fracasado en Tánger en 1437— y el hasta hacia poco señor de Arcila se transformó en el primero de los sultanes wattasíes, inaugurando así una dinastía que prolongaba la inestabilidad interior. En estascircunstancias, es cuando se producen las primeras resultas específicas de la toma de Constantinopla y de las navegaciones portuguesas, y será poco después cuando los reinos de Castilla y Aragón, unidos, emprendan la conquista del reino de Granada.

Los reinos marroquí y granadino habían pasado a ser “más que nada, unos avisperos de luchas internas y de debilidades”2 y los wattasíes no vinieron en ayuda de los granadinos cuando el último estado andalusí fue “siendo devoradopor fsabel de Castilla y Fernando de Aragón. Mientras tanto, las plazas expugnadas por los portugueses se mantuvieron en un equilibrio cómodo, gracias a sus treguas, paces y tributos con el entorno, hasta que los jefes de guerra musulmanes —como el granadino Sidi al-Mandri, en Tetuán, o su suegro Mawlay Ah ibn Rashíd, en Chefchauen— no empezaron un hostigamiento en serio contra ellas. El anterior empeño de los meriníes de pasar por campeones del Islam, unido a la anquilosada herencia wattasí y a la posterior debilidad saadí, fue lo que potenció ypermitió el fenómeno de los jefes de guerra y el impulso de los morabitos. Hubo un abandono de lasfronteras por parte de los sultanes wattas íes.

Las plazas expugnadas por los cristianos peninsulares persistieron en su estado, no sólo por la debilidad de wattasíes y saadíes, sino también porque los soberanos de estas dinastías mantuvieron ese statu-quo de ocupación, con elfin de tenerlas como puntos de apoyo y ayuda para sus problemas sucesorios internos. La reconquista, el hostigamiento y la presión se los dejaron a los periféricos; periféricos que eran, en buena parte, andalusíes fuertemente influenciados por el último Al-A ndalus: AI-Mandrifue, como todo el mundo sabe, un alcaide granadino inmigrado a Tetuán, junto con otrospatriotas, antes de la caída de Granada. Ellosfueron los que repoblaron y reconstruyeron la ciudad y AI-Mandri se casó con Sayyida al-Horra, hija de Mawlay > Ah ibn Ras/id y de La/la Zuhra, una mudéjar de Vejer de la Frontera. Los tres habrían de ser los campeones de la resistencia en el norte, en forma casi independiente del poder wattasí central”3.

El sistema de acrobacias y presiones múltiples de los estados, tanto islámicos como cristianos, de la Baja Edad Media, se altera en beneficio de un GIL GRIMAU, Rodolfo, “Ceuta y Meliiia en los sigios XV y XVI”, Cuadernos del Archivo Municipal. Ceuta, La frontera sur de AI-Andatus, Estudios de africanismo español y el Mogrib, Madrid, ¡LEí, en prensa. 2 Ibtd Ibid. Hago unas pequeñas conecciones al texto citado.314 Rodolfo Gil Grimau enfrentamiento ideológico y económico de dos grandes bloques, uno de ellos el otomano y otro el español imperial, en principio, ambos expansivos. Marruecos va a ser apetencia de ambos y terreno de disputa de los dos, y de los portugueses, sin que ninguna de estas fuerzas extrañas al país consiga apoderarse de él. Y aquí entra la figura de Sayyida al-Hurra como la de uno de los protagonistas de la resistencia y de la mezcla de culturas de la época, y sus formas de actuar.

En realidad, es poco lo que se sabe de la Noble Dama aunque haya bastantes
referencias históricas respecto a ella, algunas europeas. Aquí, yo no pretendo aportar nada nuevo a su estudio, sino sólo unas reflexiones estimativas. Su historia ha sido estudiada, en lo que ha sido posible hasta cada momento, por tetuaníes e investigadores muy próximos a Tetuán y a Chefchauen como Sidi MuhammadDawud, Abderrahim Yebbur Oddi, Sidi Muhammad Ibo ‘Azzúz Hakím y Guillermo Gozálbes Busto4, independientemente de otros como Chantal de la Veronne o Roben Ricard, por ejemplo.

Conocida en la Historia como Sayyida al-Hurra, o Sitt al-Hurra, la Noble Dama pudo haber tenido o no el nombre propio de ‘Ay~a, ajuicio o no de Dawud y de Ibn ‘Azzúz, en cuyo caso lo de al-Hurra —la libre— sería un apelativo que le fue dado cuando tomó el gobierno de Tetuán. “In 1515, upon the death of her husband, though already confirmed prefect of Tetouan, gained the title of al-Hurra, that is, a woman wielding sovereign powe?”, dice un texto actual trasladando esa opinión, aunque el apelativo de Sayyida al-Hurra viene a significar Noble Dama y lo han llevado varias notables mujeres musulmanas. Lo cierto es que fue hija de MawlAy ‘AlT ibn Ra~id, ~ar~descendientede Sidi ‘Abd al-Salám Ibn Ma~i~, y de Lalla Zuhra Fernández, una mudéjar o morisca de Vejer de la Frontera, cerca de Cádiz, o tal vez una elche.

El nombre propio de ‘Ay~a, que a veces se le atribuye, puede venir de una identificación de nuestra Sitt al-Hurra con otra piadosa y Noble Dama de ese nombre y tiempo, que fue la madre del cronista lbn Mkar. El padre de la nuestra, que seguramente habta combatido en las últimas guerras de Granada a favor o en contra de los reinos cristianos peninsulares, se había convertido en un príncipe prácticamente independiente de los wattasíes de Fez, formando un mini-estado en Beni ‘Arús, Beni Husmar y eiebála, con capital en Chauen, ciudad que fundó poblándola con gente de lacomarca y con andalusíes, especialmente los emigrados granadinos que escapaban del avance de los Reyes Católicos.

De su madre sabemos que tenía un hermano, Martín Fernández, que islamizó igualmente, si es que no era ya musulmán, tomando el nombre de ‘AlT Fernando; 4MUHAMMADDAWUD, Tar,jTiswon, Titwan, 1959-1379. IBN ‘AZZUZI-IAKÍM. Muhanimad, ‘Silta al-Hurra, princesa de Chafchauen”, Cuadernos de la BibliotecaEspañola de Tetu,ln, 15, Tetuán, 97-i15. YEBBUR 0DDi. Abden’ahim, “Los Ben-Raehed de Chefchauen y su significación en la Historia de Man-uccos septentrional”, Tetuán, 1953. GOZÁLBES BUSTOS (sic.), Guilienno, “Su al Hurra, gobernadora de Tetuán (sigio XVI)”, .4aas delCongreso Internacional El Estrecho de Gibraltar 1987, UNED. 1988, Madrid.

www.ottoman-traderscomlBio2htmlSayyida al-Hurra 315

persona que debió tener puestos de responsabilidad en Tetuán y en la cora de Arcila.

“Del matrimonio Ben Rasid Zuhra hubo doshijos. Un varón Mawlay Ibrahim una hembra Sit al Hurra. El primero, probablemente el primogénito, alcanzó las más a/tas cimas de lajáma ydel poder entre sus contemporáneos. Sucesor de su padre en los dominios de la montaña, fue además, va/ido del sultán de Fez, el cual, por añadidura le debía el trono (…) Su hermana, Sit al Hurra, no queda atrás en cuanto a fama y carácter Debió casarla su padre siendo aún una tierna adolescente con el ex alcaide granadino, Ah al-Mandan, e/fundador de Tetuán”6 ‘Alt al-Manzar?, probablemente con una ..W osca ~ de una localidad granadina llamada >kz.iI, fonéticamente transformado en ~.>.ázJ > Al-Mandan> AI-Mandrí, apellido que aparece en documentos granadinos como AI-Manzarí o AI-Manzirí, con • , y en documentos referentes a moriscos granadinos transcrito como Mandan, era procedente del Reino nazaní de Granada, con cuya familia real estaba emparentado por su matrimonio con Lalla Fátima, de quien seguramente tuvo hijos que debieron formar parte de la arisiocracia tetuanu.

Cabe la posibilidad de que haya conocido a lbn Raátd en las guerras de Granada, cuando él era alcaide de Piñar, una fortaleza granadina que al parecer rindió a los Reyes Católicos, quizás a instigación de Boabdil, y que se haya venido a GebAla por invitación de aquél, asentándose en la zona de Tetuán para establecer una ciudad fortificada, inmediata al río, que entonces era navegable y útil para el corso, muy próxima a Ceuta, a la que podía controlar puesto que era plaza fuerte portuguesa. A los mugáhidín, como he dicho antes, competía vigilar y luchar contra la intervención extranjera, ya que el poder central wattasí era débil, y eso era lo que se habían propuesto hacer Mawlay ‘Alt ibn Ra~id y sus aliados; tanto más los granadinos inmigrantes, que esta manera continuaban su guerra.

Tetuán fue reconstruida por los granadinos en 1485 o 1486 y cabe suponer, también, que en ese momento, AI-Mandrí estaría entre los treinta y los cuarenta años, dada su vida adulta anterior, las responsabilidades que había desempeñado, la emigración y el tiempo que tardóen construirse el blad, o núcleo urbano inicial de la ciudad reedificada.

De 1485 a 1510, o 1512, año en el que Sayyida al-Hurra se hizo cargo del poder, en Tetuán, en nombre de su marido y tal vez por incapacidad de éste, que se había ido quedando progresivamente ciego tal vez por una herida de guerra, hay unos veinticinco años en los que deben haberse producido el nacimiento de la misma Sayyida al-Hurra, su matrimonio, el nacimiento de sus hijos y su propio aprendizaje político. Es posible, sin embargo, que no se haya hecho cargo del poder en l5l0-1512, en nombre de su marido sino que haya habido un reparto de funciones, por decirlo de algún modo: el gobierno interno de la ciudad para ella e GOZÁLBES BUSTO, op. cli, 463.316 Rodo/fo Gil Grimau y el campo de batalla para él, hasta que el guerrero se ve obligado a quedarse en casa alrededor de 1520.

Podríamos pensar que nuestra Noble Dama nació en torno a 1485, algo después que su hermano Mawláy Ibráh¡m, al mismo tiempo que nacía Tetuán, y una vez que su padre estaba ya firmemente asentado en su estado de Chauen y de toda la región. Podríamos pensar, también, que se casó con AI-Mandri en torno a 1500, con una diferencia de edad de unos treinta o cuarenta años entre ambos, lo que no parece haber afectado su entendimiento mutuo, puesto que ella aprendió a su lado y estuvo colaborando con él y, luego, representándolo y cuidándolo hasta su muerte; cosa que no se hubiera producido de no existir un consenso en la pareja y una adaptación de sus caracteres, indudablemente recios.

Ciertamente que hay otras posibilidades. Una, la expuesta por Dawd y otros autores marroquíes, de que no fue ‘Alt AI-Mandá el marido de Sayyida al-Hurra, sino un sucesor suyo del mismo nombre, tal vez un nieto. Otras, las que presumen una ocupación del poder por un hecho defacto: “She came into power, managing herhusband’s affairs in andaround 916/1510. Shoríly after she got heneifnomed governor of that city-state”7. El académico Gozálbes Busto piensa, por el contrario, que: “La Noble Dama estuvo casada con el genuino Mandan, el fundador de Tetuán, Y no hubo másguerreros ni dirigentes con ese nombre en la historia tetuaní’8 Y dice que: “En el niomento de su muerte Sidi Ah Al Mandan llevaba muchos años inactivo delcampo de batalla y, probablemente, como rector de los asuntos de la ciudad por élfundada. Su mujer, Sit Al Hurra bent RaSid soportaba desde hacía tiempo el peso de aquellos asuntos internos que no requerían una especial técnica o distinto saber del habitual Ú.) Por lo demás, ella no figuró nominalmente como dirigente, sino cuando su marido, impotente por la edad y la ceguera, quedó prácticamente arrinconado en su propia senilidad’9 Lo cierto es que, en lomo a 1510-1520, la pareja casó a una hija de ambos con un hijo de Hasan Hásim o quizás Há~im, granadino inmigrado procedente de Baza y tal vez rival de AI-Mandrt en el gobierno de la ciudad, y Sayyida al-Hurra estuvo apoyándose más o menos verbalmente en su yerno Ahmad para regir Tetuán, aunque su sostén fundamental lo haya tenido, a partir de 1527, en su hermano MawlAy Ibráhtm, que gobernaba en Fez como valido del sultán Ahmad al-Wattast. Acaso fue en esos años cuando otra hija de la pareja se casó con un tal Abu ‘Alt o Bu’alT, asimismo de origen granadino, vinculado a una familia que más tarde intervendría activamente en la sucesión de Al-Mandil y de la propia Sayyida al-Hurra. Y debió de ser igualmente en esa década cuando AI-Mandñ tuvo que dejar los campos de batalla para cuidar de su salud, y Sayyida al-Hurra se ocupó mucho más de todo lo referente a la ciudad, a su política y a su wwwotton,an-traderscom/Bio2l,tml ‘~z~[~E~5 BUSTO, op. cit. 468.

Ibid 468-89.Sayyida al-Hurra 317 economía, seguramente sostenida por la presencia física y los consejos expertos de su marido.

La inmigración granadina, como buena parte de la andalusí y de la morisca posterior, se dedicaba de modo muy activo al corso, actividad oficialmente permitida y alentada por los Estados, con la que sacaba riqueza y mermaba la capacidad comercial, humana y militar de sus enemigos, en este caso los cristianos peninsulares. AI-Mandñ y Sayyida al-Hurra sostuvieron y financiaron la navegación corsaria, o la controlaron y abastecieron cuando no era propia, aprovechando el excelente caladero del río, que estaba resguardado. “She then made contact with the Turkish corsair Barbarosa, and assembled a fieet, then launched intoprivateering in the western Mediterranean, becoming the undisputed Queen of the Pirates in that region””0. El empeño que puso Sayyida al-Hurra en proteger esta actividad concitó en contra de ella muchas enemistades, tanto extranjeras como marroquíes, que empezaron a pesar en su perjuicio, y en el del sultán, que lo consentía a pesar de los acuerdos internacionales. No pareció importarle verdaderamente hasta 1539-1540.

En 1539 murió Mawláy Ibráhim, el hermano uterino de Sayyida al-Hurra y su protector, y se hizo cargo del gobierno de Chauen su hermanastro Sidi Muhammad, con quien no se llevaba bien y que, a partir de esa fecha, intentó intervenir en Tetuán. Gozálbes Busto cree que Al-Mandil continuó en vida hasta 1540: “Todavía suspiraba por España el viejo caudillo”’1, dice siguiendo un testimonio contemporáneo; pero, de todas formas, murió en ese año.

Muerto su marido, ella continuó rigiendo la ciudad con un asociado más o menos ficticio, que fue su mismo yerno Ahmad, probablemente con menoscabo para sta otro yerno Bu ‘Al?, lo que habría creado rivalidades entre sus dos hijas.

Sin embargo, dadas las dificultades que se le fueron acumulando, en 1541 dio un vuelco a la situación, logrando que el propio sultán Ahmad al-Wattas¡ se casara con ella. Con lo cual “prescinde evidentemente de todos los prejuicios y maneja a su antojo los asuntos de la región”’2 “Afier the death of her husband, she married the King ofMorocco, Ahmed a/-Wattasi. in order to show him that shehad no intention ofgiving up herpolitical role in the north, she requestedthat he leave his capitol of Fez and come to Tetouanbr the ceremony. it was the onlytime in the history of Morocco that a king was married awayfrom the capitol”’3 En esta boda real debemos ver, casi con toda seguridad, un interés para ambas partes. El beneficio para Sayyida al-Hurra parece evidente: conseguir un nuevo mantenedor político, el máximo, si no el mejor tal vez. El dividendo para el sultán, independientementede la amistad que tuviera por su valido muerto, debe haber sido muy importante como para ir a casarse a otra ciudad, que no era la www.ííon,an-tirados -corn/Bio2-html

‘‘Ibid 469, 2 Ibid. 470,a, -itorna n-tradcrs cornil)io2- híml318 Rodolfo Gil Grimau capital, con una súbdita suya; un dividendo político y el mantenimiento de una prosapia que le garantizaba el orden y el vigor en el norte del país, dentro del modernismo representado por los andalusíes.

Sin embargo, en 1451, el gobernador portugués de Ceuta cerró el puerto al comercio de Tetuán, por causa del excesivo celo de la gobernadora en la protección del corso y por el incumplimiento de los acuerdos. No sólo muchos tetuanies, portugueses, españoles y otros se sintieron perjudicados con este cierre, sino que el propio sultán se quejó y trató de intervenir diplomáticamente. Esto, unido a las banderías interiores y a la mistna personalidad de al-Hurra, tal vez muy exeluyente, precipitaron un final brusco.

El 22 de octubre de 1542, Hasan Hásim o HA~im, el consuegro de Sayyida al-Hurra, viniendo de Fez con un grupo de jinetes y en connivencia con su hijo Ahmad, y las facciones contrarias a la gobernadora, entró en Tetuán y dio un golpe de poder destituyendo a Sayyida al-Hurra, expulsándola de la ciudad y arrebatándole los bienes. “Sometime It wasn‘t until 949/1542 that she was deposed, holding power in the region from Tetouan jor over thirtv years”’4. Efectivamente, fue “Citalforra alcaidesa y senhora de dicha ciudad’ —como dicen los Anais portugueses— durante más o menos treinta años. “Al-Hurra ibn Banu Rashid al-Mandri al-Wattasi Hakima Taiwan was a Moroccan of Andalusian Origin. The last one in Islam‘s History lo bear the tule al-Hurra”’5, resume su vida el texto en inglés con el que aparece en las bases de datos informáticas actuales.

Este ‘golpe de Estado’ queda muy oscuro. Parece ser que Há~im el viejo salió de Fez porque había sido ofendido por el sultán, marido entonces de Sayyida al-Hurra, aunque había ido con él después de la boda y era tratado como alcaide; parece incluso que el sultán avisó a la Noble Dama, pero desconocemos por qué ella no le hizo caso, y no sabemos en qué medida conspiraron las propias hijas de ésta en contra de su madre y en favor de sus esposos, si bien parece que lo hicieron. Ni sabemos si el sultán quedó hasta cierto punto complacido con este final, puesto que tal vez contara con que los sucesores de la Noble Dama iban a ser más fáciles que ella misma.

¿Qué fue de Sayyida al-Hurra después? No lo sabemos.

Parece del mismo modo que haya regresado a la casa paterna en Chauen, en donde se aisló y en donde probablemente falleció, ignoramos en qué fecha. Está enterrada cerca de esa casa, en la zñwiyya raisaniyya.

Una vez desaparecida de Tetuán, la ciudad fue gobernada por su yerno Ahmad, y puede que por un hijo de éste, o sea un nieto de al-Mandrí y de Sayyida al-Hurra, que tal vez adoptó el apellido AI-Mandrí, y en tal tiempo hubo luchas entre los Hasim o Há~im y los Abíl ‘AlT, o sea guerras internas familiares que implicaban a los grupos granadinos, hasta que un nuevo sultán hizo ocupar ‘ Ibid Ibid.Sayyida al-Hurra 319 la ciudad por tropas en buena parte de origen morisco, en 1562.

¿Cuáles pueden ser las reflexiones que tengamos, y la valoración que hagamos, acerca de esta mujer —la Noble Dama de cultura mixta— de su personalidad, su carácter, sus acciones y su circunstancia? Resulta muy difícil meterse en la interpretación de una persona como ésta así de contrastada entre luces y sombras— tanto más cuanto que no disponemos, por ahora, de más material histórico que el analizado por los historiadores antes dichos, ni de más fuentes. Tal vez convenga, no obstante, repasar los datos que tenemos desde dentro, subjetivamente, empezando por la circunstancia, que por supuesto es la de la etapa en la que vivió y fue protagonista de cosas.

Aquella fue una época en la que se re-equilibró prácticamente todo: las vías comerciales, el concepto y la anchura del mundo, el concepto del Estado, la ciencia y la invención, el ten con ten de las religiones, los bloques expansivos, la emigración, el saber, los indices demográficos, la alimentación, los ejércitos, el arte… y cuántos factores más! La gente que participó, dentro del área siempre sensible y compleja del Estrecho de Gibraltar, lo hizo adecuándose a las nuevas medidas sobre un tejido social muchas veces antiguo o pasado, no pudiendo mantenerse en pie de cara a la ola por falta de un suelo estable. Es lo que probablemente ocurrió con Sitt al-Hurra. Sin embargo, ella tuvo el coraje y la inteligencia de ser una protagonista de la circunstancia.

Sus acciones fueron seguramente las adecuadas dentro de su entorno político y social, dentro de su paisaje. Gobernó porque procedía de una familia de gobernantes y estaba casada con un caudillo; el gobierno y la dirección eran su ambiente desde niña y, en cuanto tuvo que hacerlo, o su marido le propuso que lo hiciera, lo hizo, quizás con un endurecimiento y un exclusivismo progresivos que terminaron por perjudicarle. No supo continuar siendo una mujer extraordinaria apoyada en un hombre, en una sociedad de hombres, y quiso ser ella misma el hombre con un comportamiento de tal y con desafio; lo cual, en aquella época, era imposible de imponer y de mantener. El hecho de que nadie se opusiera abiertamente a su caída, lo prueba.

Que tuvo un carácter serio, acaso minucioso y atento a todo, pero recio, parecen probarlo su vida y sus acciones. Que utilizó a las personas que la rodeaban, no dándoles la suficiente autonomía, posiblemente. Que amó la libertad y la eficacia, también, y no sólo por sus hechos y por su lucha en contra de los invasores enemigos, sino por un más que probable combate interior en contra de la gente versátil, acomodaticia, vanamente ambiciosa o cerril que la debió rodear.

Y podemos suponer que sintió afectos fuertes: la amistad y la confianza con su hermano uterino, y la deferencia, quizá la admiración y en todo caso la colaboración respecto a su marido, pueden ser un testimonio.

Su personalidad parece haber estado muy marcada por la de su madre, una mujer de otra cultura, o de cultura mixta, seguramente voluntariosa y adaptable.

Indudablemente lo estuvo por su padre, un constructor de Estados, un jefe. Y, sin duda, por AI-Mandñ, su marido, tan parecido a su padre por la ocupación pero también a su madre por el origen. No debió ser una mujer altiva, aunque si320 Rodolfo Gil Grimau convencida de poder superar a todos, por lo que terminó pecando de confiada. Y, por lo tanto, es posible que haya creído mucho en sí misma, siendo también una buena creyente en Dios, que debió aceptar, sobre todo en la etapa silenciosa y última de su vida, lo que el Altísimo le fue dando.
SAYYIDA AL-HURRA, MUJER MARROQUÍ DE ORIGEN ANDALUSÍ
Rodolfo GIL GRíMAU

Instituto Cervantes de Lisboa

La figura de Sitt al-~urra —Sayyida al-Hurra bint Mawláy ‘AlT ibn Ra~Td— es, tanto por sí misma como por lo que vino a significar en la historia del norte de Marruecos, la de una de las más importantes personalidades femeninas del occidente islámico en la Edad Moderna, a la que en cierta medida, la vinculada al Estrecho de Gibraltar, resume dentro de los complicados cambios y trasvases de intereses, que se producen en los finales del siglo XV y comienzos del XVI en esta zona. Sitt al-Hurra pasa a ser una singularidad, una mezcla, un eje, en tomo a los cuales puede moverse nuestra reflexión cuando la centramos sobre aquella complicada sociedad, que existió por entonces a los dos lados del Estrecho.

En 1453, los turcos osmanlíes conquistan Constantinopla, con lo que se termina el Imperio Bizantino, heredero del Imperio Romano de Oriente, y comienza el Imperio Osmanlí u Otomano, que durará hasta comienzos del siglo pasado. Es un largo periodo de la Historia el que se acaba con el mutis de Constantinopla y el estreno de Istambul; toda unaparte de la Edad Antigua y toda la Edad Media completa. Y, sobre todo, un cambio de actitudes, de medios y de inversiones económicas, una alteración del equilibrio político, cultural y comercial, que había existido hasta entonces.

A partir de 1487, los portugueses, que ya habían explorado la costa occidental de África y se habían asentado en el litoral marroquí, descubren el camino marítimo a la India, contorneando el Cabo de Buena Esperanza, y abren la nueva vía mercantil de las riquezas de levante, que hasta entonces había discurrido por el camino de los monzones, el Mar Rojo, Arabia y Medio Oriente. La alteración del equilibrio anterior sufre en aquel momento un vuelco total. Puede decirse que es el período en el que empieza Europa e, incluso, en el que comienzan la expansión y el ideario coloniales modernos.

El camino oriental de las especias —y evidentemente el de otras muchas mercancías, bienes e influencias— transcurrió durante muchos siglos a través de la vía regular de los vientos monzones entre la India, y su entorno, y el Golfo Arábigo, sur de Arabia, y el Creciente Fértil (es decir, Mesopotamia, Palestina, Siria y Egipto), desde donde proseguía hacia Europa. Roma controló en parte esta vía y el Imperio Romano de Oriente, o Imperio bizantino, continuaron fiscalizúndola en lucha contra los sasánidas, hasta la aparición del Islam, cuyos califatos y estados absorbieron la mayor parte del Imperio bizantino, el Imperio sasánida y la propia vía en sí, que pasó a ser su columna vertebral económica.

Pero además del camino oriental de las especias, existía otro, de bastante menor intensidad aunque muy importante, que era el camino occidental del oro y de la sal, y que iba desde el Golfo de Guinea a los reinos subsaharianos, Marruecos y AI-Andalus; y de aquí a Europa. Era un mercado del oro, el marfil, A ;íuquel de Estudios A ‘o/ns- II-2cm>312 Rodolfo Gil Grimau las plumas de avestruz y los esclavos, fundamentalmente, a cambio de sal y de productos manufacturados. La vía discurría por tierra, mediante caravanas.

Ambas vías, ambos mercados, sufren el colapso causado por los descubrimientos marítimos portugueses y naturalmente por el descubrimiento de América. Se produce un vuelco, como acabo de decir, al comprobarse que los dos caminos se pueden hacer completos navegando, en régimen de monopolio (durante bastante tiempo el monopolio es portugués) y a menor coste, es decircon mayores beneficios, puesto queel número de intermediarios disminuye considerablemente.

Los estados y territorios que habían sido los intermediarios habituales en ambas vías experimentan unos deterioros notables, tanto en sus haciendas como en sus culturas, sociedad y política, llegando varios de ellos perder la independencia. Este es el caso de Egipto y el caso de Granada, por ejemplo; uno en la vía oriental y la otra en la occidental. Egipto pasa a pertenecer al Imperio Otomano y Granada es conquistada por Castilla y Aragón.

Más adelante, algo más adelante, el descubrimiento de América y la prolongación hacia ella del imperio iransmarino portugués, así como la formación del imperio español, crean una nueva vía, la del Nuevo Mundo, y provocan que varios estados europeos hagan todo lo posible por controlar alguna de esas vías, los territorios en las que se asientan y sus materias primas, para pasar a las conquistas y a los colonialismos.

En estas circunstancias históricas y económicas, Marruecos, que, durante los imperios almorávide y almohade había sido el gran exponente del Islam occidental, sufre de todos los estímulos negativos exteriores e interiores, y el imperio meriní, implicado en la política granadina -y—ewtadeios rejitas- cristianos europeos durante la Guerra de los Cien Años, ve mermar su capacidad política y su empuje; incluso su justificación como potencia islámica. En otro de mis trabajos he dicho, entre otras cosas, que: “Ser los defensores del Ls/am andaluz, no teniendo la colaboración entusiasta de los propios andalusíes, obligó a los meriníes a toda clase de compromisos tácticos y, en estas componendas, se vio el deseo de los granadinos por manejar ci reino meriní, y la atención de Castilla y Portugal por controlar el comercio africano procedente de Marruecos. No debemos olvidar también que, en esa época, los árabes Banu filIal y Maqil, procedentes de oriente, habían invadido el campo marroquí; obligando, entre otros cosas, a que las estructuras bereberes se cerraran en sí mismas por reacción y defensa, poniendo así de manifiesto la debilidad interna del majzen meriní. Este acentuó su carácter urbano, reducido a unas ciudades en donde la influencia administrativa, cultural ymilitar, de los granadinos, o de los andalusíes e hispanos en general, cobró mayor importancia (…) En medio de la descomposición fueron los burócratas del majzen, especialmente los visiresSayyida al-Hurra 313 wattasíes, los que acabaron porgobernar el reino sustituyendo a los meriníes”’.

Bajo los visires wattasies laintervención política granadina disminuyó mucho, en tanto que los avances portugueses en las costas marroquíes progresaron, y así siguió la cosa hasta que, en 1471, los portugueses terminaron por apoderarse de Arcila —hay que recordar que ya tenían Ceuta desde 1415, aunque habían fracasado en Tánger en 1437— y el hasta hacia poco señor de Arcila se transformó en el primero de los sultanes wattasíes, inaugurando así una dinastía que prolongaba la inestabilidad interior. En estascircunstancias, es cuando se producen las primeras resultas específicas de la toma de Constantinopla y de las navegaciones portuguesas, y será poco después cuando los reinos de Castilla y Aragón, unidos, emprendan la conquista del reino de Granada.

Los reinos marroquí y granadino habían pasado a ser “más que nada, unos avisperos de luchas internas y de debilidades”2 y los wattasíes no vinieron en ayuda de los granadinos cuando el último estado andalusí fue “siendo devorado por fsabel de Castilla y Fernando de Aragón. Mientras tanto, las plazas expugnadas por los portugueses se mantuvieron en un equilibrio cómodo, gracias a sus treguas, paces y tributos con el entorno, hasta que los jefes de guerra musulmanes —como el granadino Sidi al-Mandri, en Tetuán, o su suegro Mawlay Ah ibn Rashíd, en Chefchauen— no empezaron un hostigamiento en serio contra ellas. El anterior empeño de los meriníes de pasar por campeones del Islam, unido a la anquilosada herencia wattasí y a la posterior debilidad saadí, fue lo que potenció ypermitió el fenómeno de los jefes de guerra y el impulso de los morabitos. Hubo un abandono de lasfronteras por parte de los sultanes wattas íes.

Las plazas expugnadas por los cristianos peninsulares persistieron en su estado,
no sólo por la debilidad de wattasíes y saadíes, sino también porque los
soberanos de estas dinastías mantuvieron ese statu-quo de ocupación, con elfin
de tenerlas como puntos de apoyo y ayuda para sus problemas sucesorios
internos. La reconquista, el hostigamiento y la presión se los dejaron a los
periféricos; periféricos que eran, en buena parte, andalusíes fuertemente
influenciados por el último Al-A ndalus: AI-Mandrifue, como todo el mundo sabe,
un alcaide granadino inmigrado a Tetuán, junto con otrospatriotas, antes de la
caída de Granada. Ellosfueron los que repoblaron y reconstruyeron la ciudad y
AI-Mandri se casó con Sayyida al-Horra, hija de Mawlay > Ah ibn Ras/id y de
La/la Zuhra, una mudéjar de Vejer de la Frontera. Los tres habrían de ser los
campeones de la resistencia en el norte, en forma casi independiente del poder
wattasí central”3.
El sistema de acrobacias y presiones múltiples de los estados, tanto islámicos
como cristianos, de la Baja Edad Media, se altera en beneficio de un
GIL GRIMAU, Rodolfo, “Ceuta y Meliiia en los sigios XV y XVI”, Cuadernos del Archivo
Municipal. Ceuta, La frontera sur de AI-Andatus, Estudios de africanismo español y el Mogrib,
Madrid, ¡LEí, en prensa.
2 Ibtd
Ibid. Hago unas pequeñas conecciones al texto citado.314 Rodolfo Gil Grimau
enfrentamiento ideológico y económico de dos grandes bloques, uno de ellos el
otomano y otro el español imperial, en principio, ambos expansivos. Marruecos
va a ser apetencia de ambos y terreno de disputa de los dos, y de los portugueses,
sin que ninguna de estas fuerzas extrañas al país consiga apoderarse de él. Y aquí
entra la figura de Sayyida al-Hurra como la de uno de los protagonistas de la
resistencia y de la mezcla de culturas de la época, y sus formas de actuar.
En realidad, es poco lo que se sabe de la Noble Dama aunque haya bastantes
referencias históricas respecto a ella, algunas europeas. Aquí, yo no pretendo
aportar nada nuevo a su estudio, sino sólo unas reflexiones estimativas. Su historia
ha sido estudiada, en lo que ha sido posible hasta cada momento, por tetuaníes e
investigadores muy próximos a Tetuán y a Chefchauen como Sidi Muhammad
Dawud, Abderrahim Yebbur Oddi, Sidi Muhammad Ibo ‘Azzúz Hakím y
Guillermo Gozálbes Busto4, independientemente de otros como Chantal de la
Veronne o Roben Ricard, por ejemplo.
Conocida en la Historia como Sayyida al-Hurra, o Sitt al-Hurra, la Noble
Dama pudo haber tenido o no el nombre propio de ‘Ay~a, ajuicio o no de Dawud
y de Ibn ‘Azzúz, en cuyo caso lo de al-Hurra —la libre— sería un apelativo que le
fue dado cuando tomó el gobierno de Tetuán. “In 1515, upon the death of her
husband, though already confirmed prefect of Tetouan, gained the title of
al-Hurra, that is, a woman wielding sovereign powe?”, dice un texto actual
trasladando esa opinión, aunque el apelativo de Sayyida al-Hurra viene a significar
Noble Dama y lo han llevado varias notables mujeres musulmanas. Lo cierto es
que fue hija de MawlAy ‘AlT ibn Ra~id, ~ar~descendientede Sidi ‘Abd al-Salám
Ibn Ma~i~, y de Lalla Zuhra Fernández, una mudéjar o morisca de Vejer de la
Frontera, cerca de Cádiz, o tal vez una elche.
El nombre propio de ‘Ay~a, que a veces se le atribuye, puede venir de una
identificación de nuestra Sitt al-Hurra con otra piadosa y Noble Dama de ese
nombre y tiempo, que fue la madre del cronista lbn Mkar. El padre de la nuestra,
que seguramente habta combatido en las últimas guerras de Granada a favor o en
contra de los reinos cristianos peninsulares, se había convertido en un príncipe
prácticamente independiente de los wattasíes de Fez, formando un mini-estado en
Beni ‘Arús, Beni Husmar y eiebála, con capital en Chauen, ciudad que fundó
poblándola con gente de lacomarca y con andalusíes, especialmente los emigrados
granadinos que escapaban del avance de los Reyes Católicos.
De su madre sabemos que tenía un hermano, Martín Fernández, que islamizó
igualmente, si es que no era ya musulmán, tomando el nombre de ‘AlT Fernando;
4MUHAMMADDAWUD, Tar,jTiswon, Titwan, 1959-1379. IBN ‘AZZUZI-IAKÍM. Muhanimad,
‘Silta al-Hurra, princesa de Chafchauen”, Cuadernos de la BibliotecaEspañola de Tetu,ln, 15, Tetuán,
97-i15. YEBBUR 0DDi. Abden’ahim, “Los Ben-Raehed de Chefchauen y su significación en la
Historia de Man-uccos septentrional”, Tetuán, 1953. GOZÁLBES BUSTOS (sic.), Guilienno, “Su al
Hurra, gobernadora de Tetuán (sigio XVI)”, .4aas delCongreso Internacional El Estrecho de Gibraltar
1987, UNED. 1988, Madrid.
– www.ottoman-traderscomlBio2htmlSayyida al-Hurra 315
persona que debió tener puestos de responsabilidad en Tetuán y en la cora de
Arcila.
“Del matrimonio Ben Rasid Zuhra hubo doshijos. Un varón Mawlay Ibrahim
una hembra Sit al Hurra. El primero, probablemente el primogénito, alcanzó las
más a/tas cimas de lajáma ydel poder entre sus contemporáneos. Sucesor de su
padre en los dominios de la montaña, fue además, va/ido del sultán de Fez, el
cual, por añadidura le debía el trono (…) Su hermana, Sit al Hurra, no queda
atrás en cuanto a fama y carácter Debió casarla su padre siendo aún una tierna
adolescente con el ex alcaide granadino, Ah al-Mandan, e/fundador de Tetuán”6
‘Alt al-Manzar?, probablemente con una ..W osca ~ de una localidad
granadina llamada >kz.iI, fonéticamente transformado en ~.>.ázJ >
Al-Mandan> AI-Mandrí, apellido que aparece en documentos granadinos como
AI-Manzarí o AI-Manzirí, con • , y en documentos referentes a moriscos
granadinos transcrito como Mandan, era procedente del Reino nazaní de Granada,
con cuya familia real estaba emparentado por su matrimonio con Lalla Fátima,
de quien seguramente tuvo hijos que debieron formar parte de la arisiocracia
tetuanu.
Cabe la posibilidad de que haya conocido a lbn Raátd en las guerras de
Granada, cuando él era alcaide de Piñar, una fortaleza granadina que al parecer
rindió a los Reyes Católicos, quizás a instigación de Boabdil, y que se haya
venido a GebAla por invitación de aquél, asentándose en la zona de Tetuán para
establecer una ciudad fortificada, inmediata al río, que entonces era navegable y
útil para el corso, muy próxima a Ceuta, a la que podía controlar puesto que era
plaza fuerte portuguesa. A los mugáhidín, como he dicho antes, competía vigilar
y luchar contra la intervención extranjera, ya que el poder central wattasí era
débil, y eso era lo que se habían propuesto hacer Mawlay ‘Alt ibn Ra~id y sus
aliados; tanto más los granadinos inmigrantes, que esta manera continuaban su
guerra.
Tetuán fue reconstruida por los granadinos en 1485 o 1486 y cabe suponer,
también, que en ese momento, AI-Mandrí estaría entre los treinta y los cuarenta
años, dada su vida adulta anterior, las responsabilidades que había desempeñado,
la emigración y el tiempo que tardóen construirse el blad, o núcleo urbano inicial
de la ciudad reedificada.
De 1485 a 1510, o 1512, año en el que Sayyida al-Hurra se hizo cargo del
poder, en Tetuán, en nombre de su marido y tal vez por incapacidad de éste, que
se había ido quedando progresivamente ciego tal vez por una herida de guerra, hay
unos veinticinco años en los que deben haberse producido el nacimiento de la
misma Sayyida al-Hurra, su matrimonio, el nacimiento de sus hijos y su propio
aprendizaje político. Es posible, sin embargo, que no se haya hecho cargo del
poder en l5l0-1512, en nombre de su marido sino que haya habido un reparto
de funciones, por decirlo de algún modo: el gobierno interno de la ciudad para ella
e GOZÁLBES BUSTO, op. cli, 463.316 Rodo/fo Gil Grimau
y el campo de batalla para él, hasta que el guerrero se ve obligado a quedarse en
casa alrededor de 1520.
Podríamos pensar que nuestra Noble Dama nació en torno a 1485, algo
después que su hermano Mawláy Ibráh¡m, al mismo tiempo que nacía Tetuán, y
una vez que su padre estaba ya firmemente asentado en su estado de Chauen y de
toda la región. Podríamos pensar, también, que se casó con AI-Mandri en torno
a 1500, con una diferencia de edad de unos treinta o cuarenta años entre ambos,
lo que no parece haber afectado su entendimiento mutuo, puesto que ella aprendió
a su lado y estuvo colaborando con él y, luego, representándolo y cuidándolo
hasta su muerte; cosa que no se hubiera producido de no existir un consenso en
la pareja y una adaptación de sus caracteres, indudablemente recios.
Ciertamente que hay otras posibilidades. Una, la expuesta por Dawd y otros
autores marroquíes, de que no fue ‘Alt AI-Mandá el marido de Sayyida al-Hurra,
sino un sucesor suyo del mismo nombre, tal vez un nieto. Otras, las que presumen
una ocupación del poder por un hecho defacto: “She came into power, managing
herhusband’s affairs in andaround 916/1510. Shoríly after she got heneifnomed
governor of that city-state”7. El académico Gozálbes Busto piensa, por el
contrario, que: “La Noble Dama estuvo casada con el genuino Mandan, el
fundador de Tetuán, Y no hubo másguerreros ni dirigentes con ese nombre en la
historia tetuaní’8 Y dice que: “En el niomento de su muerte Sidi Ah Al Mandan
llevaba muchos años inactivo delcampo de batalla y, probablemente, como rector
de los asuntos de la ciudad por élfundada. Su mujer, Sit Al Hurra bent RaSid
soportaba desde hacía tiempo el peso de aquellos asuntos internos que no
requerían una especial técnica o distinto saber del habitual Ú.) Por lo demás,
ella no figuró nominalmente como dirigente, sino cuando su marido, impotente
por la edad y la ceguera, quedó prácticamente arrinconado en su propia
senilidad’9
Lo cierto es que, en lomo a 1510-1520, la pareja casó a una hija de ambos
con un hijo de Hasan Hásim o quizás Há~im, granadino inmigrado procedente de
Baza y tal vez rival de AI-Mandrt en el gobierno de la ciudad, y Sayyida al-Hurra
estuvo apoyándose más o menos verbalmente en su yerno Ahmad para regir
Tetuán, aunque su sostén fundamental lo haya tenido, a partir de 1527, en su
hermano MawlAy Ibráhtm, que gobernaba en Fez como valido del sultán Ahmad
al-Wattast. Acaso fue en esos años cuando otra hija de la pareja se casó con un
tal Abu ‘Alt o Bu’alT, asimismo de origen granadino, vinculado a una familia que
más tarde intervendría activamente en la sucesión de Al-Mandil y de la propia
Sayyida al-Hurra. Y debió de ser igualmente en esa década cuando AI-Mandñ
tuvo que dejar los campos de batalla para cuidar de su salud, y Sayyida al-Hurra
se ocupó mucho más de todo lo referente a la ciudad, a su política y a su
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‘~z~[~E~5 BUSTO, op. cit. 468.
‘ Ibid 468-89.Sayyida al-Hurra 317
economía, seguramente sostenida por la presencia física y los consejos expertos
de su marido.
La inmigración granadina, como buena parte de la andalusí y de la morisca
posterior, se dedicaba de modo muy activo al corso, actividad oficialmente
permitida y alentada por los Estados, con la que sacaba riqueza y mermaba la
capacidad comercial, humana y militar de sus enemigos, en este caso los cristianos
peninsulares. AI-Mandñ y Sayyida al-Hurra sostuvieron y financiaron la
navegación corsaria, o la controlaron y abastecieron cuando no era propia,
aprovechando el excelente caladero del río, que estaba resguardado. “She then
made contact with the Turkish corsair Barbarosa, and assembled a fieet, then
launched intoprivateering in the western Mediterranean, becoming the undisputed
Queen of the Pirates in that region””0.
El empeño que puso Sayyida al-Hurra en proteger esta actividad concitó en
contra de ella muchas enemistades, tanto extranjeras como marroquíes, que
empezaron a pesar en su perjuicio, y en el del sultán, que lo consentía a pesar de
los acuerdos internacionales. No pareció importarle verdaderamente hasta 1539-
1540.
En 1539 murió Mawláy Ibráhim, el hermano uterino de Sayyida al-Hurra y
su protector, y se hizo cargo del gobierno de Chauen su hermanastro Sidi
Muhammad, con quien no se llevaba bien y que, a partir de esa fecha, intentó
intervenir en Tetuán. Gozálbes Busto cree que Al-Mandil continuó en vida hasta
1540: “Todavía suspiraba por España el viejo caudillo”’1, dice siguiendo un
testimonio contemporáneo; pero, de todas formas, murió en ese ano.
Muerto su marido, ella continuó rigiendo la ciudad con un asociado más o
menos ficticio, que fue su mismo yerno Ahmad, probablemente con menoscabo
para sta otro yerno Bu ‘Al?, lo que habría creado rivalidades entre sus dos hijas.
Sin embargo, dadas las dificultades que se le fueron acumulando, en 1541 dio un
vuelco a la situación, logrando que el propio sultán Ahmad al-Wattas¡ se casara
con ella. Con lo cual “prescinde evidentemente de todos los prejuicios y maneja
a su antojo los asuntos de la región”’2 “Afier the death of her husband, she
married the King ofMorocco, Ahmed a/-Wattasi. in order to show him that she
had no intention ofgiving up herpolitical role in the north, she requestedthat he
leave his capitol of Fez and come to Tetouanbr the ceremony. it was the only
time in the history of Morocco that a king was married awayfrom the capitol”’3
En esta boda real debemos ver, casi con toda seguridad, un interés para
ambas partes. El beneficio para Sayyida al-Hurra parece evidente: conseguir un
nuevo mantenedor político, el máximo, si no el mejor tal vez. El dividendo para
el sultán, independientementede la amistad que tuviera por su valido muerto, debe
haber sido muy importante como para ir a casarse a otra ciudad, que no era la
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,ííon,an-tirados –
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‘‘Ibid 469,
‘2 Ibid. 470,
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itorna n-tradcrs cornil)io2-
híml318 Rodolfo Gil Grimau
capital, con una súbdita suya; un dividendo político y el mantenimiento de una
prosapia que le garantizaba el orden y el vigor en el norte del país, dentro del
modernismo representado por los andalusíes.
Sin embargo, en 1451, el gobernador portugués de Ceuta cerró el puerto al
comercio de Tetuán, por causa del excesivo celo de la gobernadora en la
protección del corso y por el incumplimiento de los acuerdos. No sólo muchos
tetuanies, portugueses, españoles y otros se sintieron perjudicados con este cierre,
sino que el propio sultán se quejó y trató de intervenir diplomáticamente. Esto,
unido a las banderías interiores y a la mistna personalidad de al-Hurra, tal vez
muy exeluyente, precipitaron un final brusco.
El 22 de octubre de 1542, Hasan Hásim o HA~im, el consuegro de Sayyida
al-Hurra, viniendo de Fez con un grupo de jinetes y en connivencia con su hijo
Ahmad, y las facciones contrarias a la gobernadora, entró en Tetuán y dio un
golpe de poder destituyendo a Sayyida al-Hurra, expulsándola de la ciudad y
arrebatándole los bienes. “Sometime It wasn‘t until 949/1542 that she was
deposed, holding power in the region from Tetouan jor over thirtv years”’4.
Efectivamente, fue “Citalforra alcaidesa y senhora de dicha ciudad’ —como dicen
los Anais portugueses— durante más o menos treinta años. “Al-Hurra ibn Banu
Rashid al-Mandri al-Wattasi Hakima Taiwan was a Moroccan of Andalusian
Origin. The last one in Islam‘s History lo bear the tule al-Hurra”’5, resume su
vida el texto en inglés con el que aparece en las bases de datos informáticas
actuales.
Este ‘golpe de Estado’ queda muy oscuro. Parece ser que Há~im el viejo
salió de Fez porque había sido ofendido por el sultán, marido entonces de Sayyida
al-Hurra, aunque había ido con él después de la boda y era tratado como alcaide;
parece incluso que el sultán avisó a la Noble Dama, pero desconocemos por qué
ella no le hizo caso, y no sabemos en qué medida conspiraron las propias hijas de
ésta en contra de su madre y en favor de sus esposos, si bien parece que lo
hicieron. Ni sabemos si el sultán quedó hasta cierto punto complacido con este
final, puesto que tal vez contara con que los sucesores de la Noble Dama iban a
ser más fáciles que ella misma.
¿Qué fue de Sayyida al-Hurra después? No lo sabemos.
Parece del mismo modo que haya regresado a la casa paterna en Chauen, en
donde se aisló y en donde probablemente falleció, ignoramos en qué fecha. Está
enterrada cerca de esa casa, en la zñwiyya raisaniyya.
Una vez desaparecida de Tetuán, la ciudad fue gobernada por su yerno
Ahmad, y puede que por un hijo de éste, o sea un nieto de al-Mandrí y de
Sayyida al-Hurra, que tal vez adoptó el apellido AI-Mandrí, y en tal tiempo hubo
luchas entre los Hasim o Há~im y los Abíl ‘AlT, o sea guerras internas familiares
que implicaban a los grupos granadinos, hasta que un nuevo sultán hizo ocupar
‘ Ibid
Ibid.Sayyida al-Hurra 319
la ciudad por tropas en buena parte de origen morisco, en 1562.
¿Cuáles pueden ser las reflexiones que tengamos, y la valoración que
hagamos, acerca de esta mujer —la Noble Dama de cultura mixta— de su
personalidad, su carácter, sus acciones y su circunstancia?
Resulta muy difícil meterse en la interpretación de una persona como ésta
—así de contrastada entre luces y sombras— tanto más cuanto que no disponemos,
por ahora, de más material histórico que el analizado por los historiadores antes
dichos, ni de más fuentes. Tal vez convenga, no obstante, repasar los datos que
tenemos desde dentro, subjetivamente, empezando por la circunstancia, que por
supuesto es la de la etapa en la que vivió y fue protagonista de cosas.
Aquella fue una época en la que se re-equilibró prácticamente todo: las vías
comerciales, el concepto y la anchura del mundo, el concepto del Estado, la
ciencia y la invención, el ten con ten de las religiones, los bloques expansivos, la
emigración, el saber, los indices demográficos, la alimentación, los ejércitos, el
arte… y cuántos factores más! La gente que participó, dentro del área siempre
sensible y compleja del Estrecho de Gibraltar, lo hizo adecuándose a las nuevas
medidas sobre un tejido social muchas veces antiguo o pasado, no pudiendo
mantenerse en pie de cara a la ola por falta de un suelo estable. Es lo que
probablemente ocurrió con Sitt al-Hurra. Sin embargo, ella tuvo el coraje y la
inteligencia de ser una protagonista de la circunstancia.
Sus acciones fueron seguramente las adecuadas dentro de su entorno político
y social, dentro de su paisaje. Gobernó porque procedía de una familia de
gobernantes y estaba casada con un caudillo; el gobierno y la dirección eran su
ambiente desde niña y, en cuanto tuvo que hacerlo, o su marido le propuso que
lo hiciera, lo hizo, quizás con un endurecimiento y un exclusivismo progresivos
que terminaron por perjudicarle. No supo continuar siendo una mujer
extraordinaria apoyada en un hombre, en una sociedad de hombres, y quiso ser
ella misma el hombre con un comportamiento de tal y con desafio; lo cual, en
aquella época, era imposible de imponer y de mantener. El hecho de que nadie se
opusiera abiertamente a su caída, lo prueba.
Que tuvo un carácter serio, acaso minucioso y atento a todo, pero recio,
parecen probarlo su vida y sus acciones. Que utilizó a las personas que la
rodeaban, no dándoles la suficiente autonomía, posiblemente. Que amó la libertad
y la eficacia, también, y no sólo por sus hechos y por su lucha en contra de los
invasores enemigos, sino por un más que probable combate interior en contra de
la gente versátil, acomodaticia, vanamente ambiciosa o cerril que la debió rodear.
Y podemos suponer que sintió afectos fuertes: la amistad y la confianza con su
hermano uterino, y la deferencia, quizá la admiración y en todo caso la
colaboración respecto a su marido, pueden ser un testimonio.
Su personalidad parece haber estado muy marcada por la de su madre, una
mujer de otra cultura, o de cultura mixta, seguramente voluntariosa y adaptable.
Indudablemente lo estuvo por su padre, un constructor de Estados, un jefe. Y, sin
duda, por AI-Mandñ, su marido, tan parecido a su padre por la ocupación pero
también a su madre por el origen. No debió ser una mujer altiva, aunque si320 Rodolfo Gil Grimau
convencida de poder superar a todos, por lo que terminó pecando de confiada. Y,
por lo tanto, es posible que haya creído mucho en sí misma, siendo también una
buena creyente en Dios, que debió aceptar, sobre todo en la etapa silenciosa y
última de su vida, lo que el Altísimo le fue dando.

Rodolfo GIL GRíMAU
Instituto Cervantes de Lisboa

Surf en Marruecos

Imsouane, paraíso para surfistas

Imsouane es una pequeña población que está en las cercanías de la ciudad de Esauira, o Essaouira, en las costas occidentales de Marruecos, que es famosa entre los visitantes no sólo por sus hermosas playas, sino por las actividades acuáticas que se pueden hacer en el mar local.

Ir a este lugar puede ser un gran respiro desde las más llenas calles de las cercanas Essaouira y Agadir, por lo que es considerado por muchos como uno de los tesoros mejor guardados de todo el país.

Sin embargo, para uno de los grupos de turistas este lugar no es un secreto, sino que es todo un paraíso y un destino que tienen que visitar no sólo una vez en la vida, y es entre los surfistas. Durante los meses de verano, así como en algunos de la primavera y el otoño, llegan hasta allí miles de personas que quieren disfrutar de uno de los mejores lugares para practicar el surfing en el país.

Y es que el conjunto de las hermosas playas y de las aguas perfectas, hacen que la mayoría de los surfistas que van hasta allí te digan que Imsouane es todo un pedazo de cielo en la tierra, por lo que siempre lo recomendarán.

Y no sólo esta comunidad puede disfrutar de esta población, sino que también cualquier otra persona encontrará en sus playas un gran lugar.

Los meses más populares para ir a surfear en esta población de Marruecos son los de octubre y marzo, pero normalmente hay un buen clima durante todo el año, por lo que siempre que estés en esta parte del país puedes pasar a disfrutar un poco del ambiente. Y si eres amante de la naturaleza, tienes allí varias actividades que hacer, en las montañas de sus alrededores.

La villa de Imsouane está sumergida entre varias cadenas montañosas que tienen unos densos bosques que son considerados áreas protegidas. En ellos los amantes de la observación de aves encuentran un excelente lugar, porque la gran variedad de estos animales que hay allí es inigualable, pero también es espectacular si simplemente quieres caminar por paisajes naturales impresionantes.

Viajes a Marruecos

La historia del windsurf

Uno pisa una playa y cuando clava la vista en el mar inmediatamente ve tres cosas: gente nadando o saltando olas, gente practicando surf y más allá de la rompiente de las olas, gente haciendo windsurf. ¿Pero cuál es la historia de este deporte que combina elementos del surf y de la navegación a vela?

Lo cierto es que la historia del windsurf no es tan antigua pues la práctica nació en 1949 de la mano de un sujeto llamado Newman Derby que ideó el sistema, tabla a vela, pero nunca lo patentó. Por suerte, eso no impide que se lo reconozca mundialmente como su creador. Después, su esposa y él abrieron una fabrica de tablas a vela y su invento empezó a difundirse.

El devenir de este nuevo deporte siguió sus pasos en California, Estados Unidos, de la mano de Jim Drake y Hoyle Schweitzer, navegante e ingeniero el primero, surfista y esquiador el segundo, y ellos sí patentaron su invento, la versión perfeccionada de Newman Derby: tablas de polietileno que suplantaban a las mas costosas de fibra de vidrio.

A este invento lo bautizaron con el nombre de windsurfer y los primeros equipos tenían una tabla de 3.5 metros de largo con un peso de 27 kilos. Drake compró la parte de la patente a su compañero y se puso a fabricar tablas en Holanda logrando que el deporte se volviera cada vez mas popular en Europa. Lo llamativo es que el desarrollo del windsurf corrió por dos caminos paralelos por varios años, de un lado la pareja Derby y del otro Drake y sus diseños.

Los tres se conocieron a fines de los años ‘70 y entonces tuvo lugar una terrible pelea por los derechos de la invención. Pero en tanto ellos se peleaban en Hawaii dos surfistas aficionados a la nueva tabla a vela implementaban algunas mejoras al diseño y lograban que los pies se mantuvieran sujetos para poder manejar la tabla.

Cada año nuevo se inventaron mas mejoras y en los años ‘80 tuvo lugar el mayor boom del deporte pues las tablas y velas comenzaron a fabricarse de manera industrial. El camino hacia la fama termina en 1984 cuando pasa a ser un deporte olímpico, el mas joven de todos.

Viajes a Marruecos

Practicar windsurf y kitesurf en Marruecos

Nunca he practicado windsurf en la vida pero me imagino que estar allí, en el mar, observando de un lado la línea costera y del otro la inmensidad del océano, debe ser algo fantástico, una experiencia de lo mas íntima, maravillosa.

Lo cierto es que en Marruecos también se practica este deporte, aunque no es el único pues aprovechando las aguas y el viento de la costa marroquí también hay gente que practica kite surfing.

De hecho los deportes de viento son bastante usuales en esta parte de África porque se aprovecha bien su situación geográfica, entre el desierto del norte de África y las Ázores, es decir entre un sistema de alta presión y uno de baja presión lo que genera que sobre la costa atlántica sople bastante viento fresco proveniente del mar sobre el caliente interior de Marruecos.

Así, desde la zona de Essaouria hacia el sur los vientos empiezan a ser más fuertes y en la temporada de verano se registra un alto porcentaje de días, un 80%, con vientos catalogados de Fuerza 4 y más. ¿Cuándo? Entre junio y agosto.

Las aguas del Atlántico sobre la costa marroquí en general son templadas durante todo el año porque el sol es bastante fuerte. Por eso, aunque el viento sea fresco y sople con fuerza no hay que descuidarse y el protector solar es una obligación. Si no eres un wind surfer experto Essaouria es un buen sitio para comenzar. Los vientos son muy fuertes en el verano y mas suaves el resto del año. Una isla sobre la costa protege la bahía de lo peor del Atlántico y en general mantiene las aguas calmas.

La playa de Essaouira es preciosa, larga, arenosa, ideal para que te enseñen windsurf o kite surf. Hay muchas tiendas que alquilan equipos e instructores y no suele explotar de gente, aún siendo un destino turístico bien preparado. Si ya sabes como surfear entonces puedes tomar un taxi y viajar unos 20 minutos rumbo a otras playas mas abiertas, con mas viento y mas olas. ¿Qué te parece?

Escalada en Marruecos

Dos lugares para escalar en roca en Marruecos

Marruecos tiene tanta variedad en el terreno y en su geografía que es muy fácil encontrar buenos sitios para hacer diferentes actividades al aire libre y de aventura extrema, como lo es la escalada en roca.

Muchos turistas en busca de nuevas aventuras deciden ir a conquistar varias montañas y grutas que son perfectas para este deporte lleno de adrenalina, claro después de haber explorado un poco los alrededores naturales.

Desde hace algunas décadas el deporte extremo de escalada en roca se ha convertido en algo más y más popular, en especial entre los extranjeros que llegan hasta allí. Algunos de los lugares más populares para hacer esta actividad son el desfiladero Todra y Tafraoute, y los que lo practican aseguran que esta es una experiencia realmente inolvidable.

Además de ser uno de los destinos turísticos por excelencia en cuanto a la naturaleza de Marruecos, el desfiladero Todra es uno de los destinos favoritos para los que disfrutan de escalar en roca. Este lugar tiene más de seiscientos metros largo y tiene más de trescientos de paredes de roca a ambos lados, que hacen que la experiencia de escalarlas sea memorable para toda la vida.

En algunos lugares de este desfiladero, el espacio entre las dos caras es de un poco menos de diez metros, lo que hace que todo sea aún más emocionante. El desfiladero está en los Altos Atlas y mientras se hace la escalada en roca, muchos empiezan a imaginar la fuerza con la que el río pasó por allí alguna vez para haber dejado estas huellas.

Tafraoute es otra experiencia única en cuando a escalada en roca, que los aventureros no se quieren perder. Las formaciones rocosas de este lugar, que están hechas de granito, tienen unos bellos colores que hacen que toda la experiencia sea maravillosa, además de que desde ellas se ven las pintorescas casas y los campos de olivos que las rodean.

Turismo aventura en Marruecos: Escalando las montañas

Cuando elegimos nuestro destino para las vacaciones y pensamos en Marruecos, una de las primeras imágenes que aparecen son las mezquitas y los mercados y pueblos tradicionales de la cultura berebere, así como la influencia colonial en el territorio.

Pero también la naturaleza tiene una gran importancia en Marruecos, y hoy nos dirigimos a algunas zonas específicas para realizar distintas actividades de deporte extremo y aventura al aire libre.

En Marruecos podemos realizar escaladas en la roca, y los viajeros más arriesgados visitan los destinos alejados de las grandes ciudades con el fin de conocer y aprovechar al máximo las montañas y grutas donde los guías nos enseñan a dominar las técnicas básicas para la escalada de montaña en Marruecos.

Los destinos más famosos para estas actividades son el desfiladero Todra y Tafraoute, allí escaladores de todas partes del mundo dicen que se puede apreciar al máximo la emoción de este deporte y los increíbles paisajes que se obtienen desde la altura, en un desafío entre el hombre y la naturaleza difícil de explicar con palabras.

El desfiladero de Todra es muy famoso entre los circuitos turísticos del interior marroquí, se extiende por casi seiscientos metros y hay un trecho de trescientos metros de muros de roca donde los amantes de los deportes extremos practican sus habilidades.

Viajes a Marruecos

Mezquitas de Marruecos

mezquitas de marruecos Marruecos es un país en el que la religión oficial es el islam, por lo que la mayoría de sus edificios religiosos estarán relacionados en ella. Es el caso, obviamente, de las mezquitas, el templo sangrado donde se reúnen los musulmanes para orar, y aunque éstas sean su símbolo arquitectónico más turístico, lo cierto es que en la mayoría de ellas los no musulmanes no pueden entrar. Aún así, visitarlas por fuera también es un auténtico placer.

Hoy conoceremos las tres mezquitas que no deberías perderte de Marruecos:

Mezquita Hassan II. Nos trasladamos hasta la ciudad de Casablanca para conocer su mezquita, la cual es también el templo más alto del mundo y el segundo más grande, tan sólo por detrás de la mezquita de La Meca. A pesar de lo anteriormente dicho, en esta mezquita sí se le permiten la entrada a turistas no musulmanes, por lo que también la podremos conocer por dentro.

Mezquita Kutubia. La preciosa ciudad de Marrakech nos presenta una preciosa mezquita que se sitúa al suroeste de la conocida plaza de Jamaa el Fna. Ésta se compone de un emblemático alminar que sirvió de modelo para, por ejemplo, la Giralda de Sevilla. En esta mezquita no está autorizada la entrada de turistas no musulmanes.

Mezquita de Rabat. Otra de las mezquitas que podremos visitar por dentro es la que se localiza en la capital del país, Rabat, y aunque todo el conjunto sea de gran interés, de éste destacamos principalmente la denominada Torre Hasán, es decir, el alminar.

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Restructuración en Asilah

viajes a asilah por un viajero Más de 178 millones de dírhams (16, 7 millones de euros) se dedicarán a fortalecer y modernizar las estructuras urbanas de Asilah. Esta decisión fue tomada por el Consejo Municipal de Assilah para estudiar y examinar un proyecto de convenio relativo al programa global de desarrollo urbano de la ciudad.

El programa se centrará en varios proyectos de desarrollo y estructuración en los diferentes sectores y permitirá realizar, en particular, la modernización de los barrios mal equipados; la construcción de una sala cubierta polideportiva con nuevas instalaciones; un centro deportivo para los jóvenes; un complejo de artesanía; una nueva estación de autobuses; dos institutos y dos escuelas primarias, así como la rehabilitación de tres escuelas de enseñanza primaria.

“Este importante proyecto de restructuración urbana se iniciará en Asilah y se seguirá las otras ciudades de la región de Tánger-Tetuán”, según los responsables del proyecto.

Dicho convenio será firmado por cuatro departamentos gubernamentales, así como los socios locales interesados. Estos diferentes socios se han comprometido a trabajar juntos para lograr el programa de desarrollo urbano de Asilah, que forma parte de los 23 proyectos incluidos en la política de la ciudad por un total de casi 900 millones de dírhams (80 millones de euros).

El programa integrado se logrará gracias a la movilización de diferentes socios, entre ellos el Ministerio de Vivienda (20 millones de dírhams), el Foro de Asilah (88 millones de dírhams), el Departamento de Educación (más de 16 millones de dírhams) el Consejo Municipal de Asilah (cerca de 39 millones de dírhams), la Cámara de Artesanía de Tánger (un millón de dírhams) y los dos departamentos de Artesanía (cuatro millones de dírhams), Juventud y Deporte (más de 10 millones de dírhams).

Artículo escrito por Najlaa Kounitrate / forome