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#Senderismo

Cada invierno, los excursionistas más activos salen a caminar en este paisaje: hacen senderismo invernal. Para quien quiera probar este tipo de actividad, hay que advertir de unos cuantos riesgos. Caminar por la nieve es más peligroso, más lento y más cansado. Y hay que combatir las temperaturas bajas. Al montañismo no hay que tenerle miedo, pero sí mucho respeto. Quien se anime a practicarlo tiene que estar preparado y concienciado para ello. Continue Reading

Chefchaouen, Chaouen, Xaouen

Chefchaouen, Chaouen, Xaouen….es uno de los lugares más particulares de Marruecos. Ha cambiado substancialmente, recuerdo que hace una decada, era simplemente otro Chaouen. Desgraciadamente, aún hoy, muchos de sus visitantes, relacionan este precioso pueblo con un gran mercado de “chocolate”, posiblemente sea otro más de sus encantos, pero Chaouen es mucho más que eso. Se percibe nada más llegar la influencia española durante el protectorado, tiene muchas similitudes con los pueblos andaluces, casas blancas y azules, medina empinada sobre el lomo de la montaña, Chaouen es tranquilidad, el NO PROBLEM.

chawen

Se encuentra situada entre los montes Tissuka y Meggu, que forman el Gran Chaouen (los cuernos), fué fundada por Moulay Ali Ben Rachid en 1471 como punto de ataque contra las fuerzas pòrtuguesas que se encontraban en Ceuta y Alcazarquivir, los moriscos expulsados de España, se instalaron aqui y le dieron el titulo de santa, construyeron muchos edificios religiosos, hasta 1920, cuando en la ciudad entraron tropas españolas, estaba practicamente prohibida la entrada a los cristianos.

Se encuentra situada en el centro del Rif. Su centro neuralgico es la plaza Outa el Hammam, llena de pequeños cafés y restaurants, muchas terrazas, un lugar muy agradable y donde se levanta una torre que según la leyenda popular estuvo encerrado Abd el Krim en 1926, aunque el tema no está nada claro, algunos, incluso, dudan de que el personaje fuese nunca a Chaouen.

Actualmente se estan abriendo cantidad de establecimientos, fondas, hoteles, restaurants, con un aire bohemio que estan dando a este precioso pueblo ese aire que siempre debio tener. Chaouen, es mucho Chaouen….un lugar muy diferente al resto del pais y donde puedes pasar unos dias degustando su excelente queso de cabra, un buen té a la menta, haciendo muy buenas excursiones por las montañas cercanas o porque no, fumandote un buen canuto.

Restaurante: chaouendarcom.com

El litoral de la provincia de Chefchaouen se extiende a lo largo de 120 Km. entre la desembocadura del río Oued Laou y la punta pescadores que bordea a El Jebha. Donde disfrutarás de este magnífico lugar optando siempre por los mejores viajes Marruecos.

De costas escarpadas todavía vírgenes, la visión de la montaña desde Chefchaouen es omnipresente y está culminada por una cima de 2000 metros de altitud.

Las laderas se sumergen directamente en el mar, una costa salvaje de difícil acceso pero de una belleza idílica.

Tánger ha pasado, sucesivamente, por la influencia de religiones: los fenicios desde 1600 a. C., romanos hasta el 429, los árabes a partir del siglo VIII, portugueses en 1437, recuperada de nuevo por los árabes en 1471; después española (en 1800) y la convertida en zona internacional en 1923 hasta la independencia de Marruecos.

Este rico pasado le confiere una diversidad cultural única y un ambiente cosmopolita. Así que si Usted está pensando a dónde irá en su próximo viaje, esperamos que todos estos aspectos que le hemos contado acerca de Tánger y Chefchaouen le sirvan para decidirse a conocer la costa mediterránea marroquí.

El litoral de la provincia de Chefchaouen se extiende a lo largo de 120 Km. entre la desembocadura del río Oued Laou y la punta pescadores que bordea a El Jebha. Donde disfrutarás de este magnífico lugar optando siempre por los mejores viajes Marruecos.

De costas escarpadas todavía vírgenes, la visión de la montaña desde Chefchaouen es omnipresente y está culminada por una cima de 2000 metros de altitud.

Las laderas se sumergen directamente en el mar, una costa salvaje de difícil acceso pero de una belleza idílica.

Tánger ha pasado, sucesivamente, por la influencia de religiones: los fenicios desde 1600 a. C., romanos hasta el 429, los árabes a partir del siglo VIII, portugueses en 1437, recuperada de nuevo por los árabes en 1471; después española (en 1800) y la convertida en zona internacional en 1923 hasta la independencia de Marruecos.

Este rico pasado le confiere una diversidad cultural única y un ambiente cosmopolita. Así que si Usted está pensando a dónde irá en su próximo viaje, esperamos que todos estos aspectos que le hemos contado acerca de Tánger y Chefchaouen le sirvan para decidirse a conocer la costa mediterránea marroquí.

Fin de semana en Chaouen

Una de las ciudades más turísticas de todo Marruecos, como imagino que ya sabréis, es la ciudad de Chaouen, un destino que enamora a todo aquel y a toda aquella que lo pisa, y es que sus casitas y sus calles de colores azules y blancas le otorgan un carácter bastante especial, aunque también, en ella, nos encontramos con varios lugares de interés.

Por ejemplo, en el casco antiguo de la ciudad nos encontramos con su laberíntica Medina, un espacio en el que se sitúan los principales zocos divididos en gremios de artesanos, en los cuales podremos encontrar diferentes productos, como alfombras, babuchas, joyería, etc. Por otro lado, también deberíamos destacar la plaza Uta el-Hammam, en la cual nos encontramos con la Alcazaba y la Gran Mezquita.

Ofertas a Chawen

Viajar a Chawen

Chauen es una pequeña ciudad al noroeste de Marruecos. Si bien puede ser distinguida por ser la ciudad principal de la provincia que lleva el mismo nombre, el atractivo principal del sitio es que todo, absolutamente todo lo que pueda ser pintado, es color azul.

Por supuesto que no es el mismo matiz de azul en todos lados, sino que va desde agua marina hasta cobalto. Aunque las zonas dentro de la ciudad son completamente diferentes entre sí, la unión de color hace de Chauen una experiencia única e inigualable.

Matices de paz

Esta bellísima ciudad se encuentra ubicada entre dos de los picos que componen las Montañas Rif, y su paisaje se ve ampliamente aumentado en belleza gracias a las zonas naturales que rodean la región, así como la gran cantidad de olivos que se plantan cerca de Chauen.

La idea detrás del color azul de los hogares es prácticamente espiritual, y sirve además para mantener fresco el ambiente y espantar a los insectos. No hay nada más divertido que dar una vuelta por los pasillos de la ciudad y encontrar hasta las macetas y canteros pintados de este color.

Además se cree que la razón por la cual esta ciudad posee esta característica tan peculiar es por las raíces judías de la zona, ya que para el judaísmo el azul representa el cielo, Dios, la contemplación del espíritu y la meditación.

Chauen fue por mucho tiempo la región en la que se fugaban la mayor parte de los moros y judíos durante la Reconquista Española, aunque de 1920 a 1956 la ciudad fue ocupada por España, y es así como actualmente podemos hablar en español con los habitantes de la ciudad y ser entendidos sin problemas.

Maravilla para recorrer

Actualmente, gran parte de los judíos que residían en la ciudad se retiraron a Israel, pero la tradición azul permaneció y, es más, cada año se realiza una gran festividad en la que todos los habitantes pintan colectivamente sus hogares en las clásicas tonalidades, dejando a veces más de un lugar en otro color, para que no se haga tan pesado el ambiente. Si le preguntan a más de un citadino, descubrirán que la gente de Chauen es muy orgullosa de su pequeña ciudad.

Si piensan recorrer la región, les recomendamos pasear por las calles, ya que encontrarán muchas atracciones interesantes, así como los hornos comunitarios, en donde los habitantes cocinan ricas comidas para el pueblo; la bella mezquita en Plaza Uta el-Hammam; el mercado, en donde pueden conseguir vegetales frescos al mejor precio; y la zona dedicada exclusivamente al queso de cabra, una delicia local que deben probar en la maravillosa ciudad azul.

Chaouen, o Chefchaouen, es una ciudad situada en la cordillera del Rif, bajo los picos de las montañas Tisouka y Megou que se elevan por encima del pueblo como dos cuernos, dando así nombre a la ciudad.

Chaouen en bereber significa «los cuernos» y Chefchaouen «mira los cuernos».

Los orígenes de Chaouen se remontan al siglo XV, cuando el jerife Muley Alí Ben Rachid ordenó la construcción de una fortaleza.

En los siglos XVI y XVII la ciudad prosperó gracias a la llegada de exiliados de Al-Ándalus, tanto musulmanes como judíos.

La Alcazaba, o Kasbah, se encuentra dentro de la Plaza Outa el Hamman, justo al lado de la Gran Mezquita.

Fue construida por Muley Ismail a finales del Siglo XVII.

Esta imponente fortaleza amurallada consta de una torre y de un gran patio ajardinado. En los bajos de la torre se encuentran las antiguas celdas de la prisión donde estuvo encarcelado en 1926 Abd el Krim, dirigente de la resistencia contra la dominación colonial española y francesa en el Rif.

En la actualidad, la Alcazaba alberga un museo etnográfico con una importante colección de arte popular, así como armas, instrumentos musicales, alfombras, tapices y fotos.

La entrada a la Alcazaba de Chaouen está cerrada los martes.

– En Bus:

Hay frecuentes autobuses que llegan a Chaouen desde Fez, Tetuán y también de Casablanca, Rabat, Meknes, Tánger y Ceuta. Los autobuses locales que realizan la ruta desde Fez a Tetuán / Tánger hacen una parada en Derdara, a 8 kilómetros. La Estación de Autobuses se encuentra a quince minutos de la Medina, en la Avenida Mohamed V.

– En coche:

Chaouen se encuentra junto a la N 2, que une el noreste con el noroeste del país, a 64 km de Tetuán, 100 km de Ceuta y 120 km de Tánger.

A los pies de las montañas del Rif, cerca del Mar Mediterráneo y en los límites de Marruecos yace un lugar conocido como el Pueblo Azul, donde las paredes son de colores, sus gentes tranquilas, la artesanía auténtica y la paz se respira entre sus calles. Bienvenidos a Chefchaouen uno de los más lugares turísticos de Marruecos que debes visitar en algún momento de tu vida.

El Pueblo Azul

Chefchaouen cumple como perfecto lugar de reposo entre destinos, pues sus calles mantienen la paz de un pueblo perdido, independiente al bullicio de las grandes capitales marroquíes como Fez, Casablanca o la hermosa Marrakech.

El Pueblo Azul cumple el patrón de típica localidad marroquí, con su Medina, Kasbah y mezquitas. La Medina es el punto neurálgico, la zona antigua de la ciudad, donde se encuentran los principales hoteles (riads), zocos relajados y restaurantes típicos. Sin embargo el atractivo reside en la decoración, los maceteros y flora mediterránea como la buganvilla decorando las estrechas calles coloreadas principalmente en azul, o tambien amarillo, morado, etc…. Una delicia para los sentidos.

La Kasbah se levanta en una fortaleza cuyo centro es un jardín de palmeras a modo de oasis, mientras el interior de la misma alberga un Museo Etnográfico y una galería de arte. Por otra parte, Chechaouen es una ciudad que mantiene una estética medieval debido a su condición de ciudad prohibida para los extranjeros. Siglos después, los judíos ornamentaron parte de la belleza callejera de la ciudad, mientras los inmigrantes procedentes de la España andalusí también realizaron numerosas obras arquitectónicas.

Uno de los mejores ejemplos de esta nueva visión es la Plaza Uta el-Hammam, situada en el centro de la Medina y donde se extienden la mayoría de cafés y restaurantes donde poder degustar un típico tagine o hacer una pausa para beber un típico té moruno de hierbabuena.

Contacto con la naturaleza

Una vez que hemos visitado las principales atracciones culturales de la ciudad, las montañas del Rif ofrecen numerosos pasatiempos a través de sus laderas, en su mirador o la famosa cascada (Ras el Maa). Esta última, lugar ideal para refrescarse a pesar de quienes acuden para lavar la ropa, brota en el Parque Natural Talassemtane, poblado de pinos y casas rurales que surgen a las afueras de Chechaouen y se extienden hasta las montañas.

El trekking es otro de los pasatiempos a realizar en esta zona, poniendo como meta alguno de los picos, como Jebel el-Kelaa, nevada durante gran parte del año y desde donde podremos divisar el Mar Mediterráneo. Los tours en bicicleta también pueden realizarse a lo largo de las sendas que rodean la montaña, donde podremos comprobar las muchas plantaciones de marihuana, uno de los motivos por los que hay que ser precavido en nuestra visita.

Marihuana y otros consejos

Y es que el cultivo de marihuana y hachís es uno de los mayores negocios de Chefchaouen. De hecho, a vuestro paso por las zonas comerciales habrán muchos vendedores que comenzarán a presionaros para venderos su mercancía, a lo que tenéis que responder sonrientes e intentar no seguir demasiado el juego. También muchos aprovecharán cualquier excusa para llevaros a los rincones donde aguarda el proveedor, como por ejemplo los niños o comerciales de los zocos que aparentemente se dedican a una sola actividad.

Al entrar en las zonas naturales, como el Parque Talassemtane, comprobaréis que son muchas las plantaciones de marihuana en las granjas locales, y aunque sus dueños intentan protegerlas de los turistas, seguramente muchos aprovecharan para ofrecérosla a mitad de vuestro recorrido, por lo que será mejor ignorarles o contratar un guía que conozca los mejores ángulos para no entrar en contacto con estos negocios ilegales cuyo consumo puede jugaros una mala pasada con la policía local o los controles de bus y aeropuerto.

Chefchaouen el Pueblo Azul es uno de los obligados a la hora de visitar Marruecos, por su tranquilidad, colorido y esencia puramente árabe desde una perspectiva más relajada y menos caótica. Las muchas ofertas de ecoturismo y deportes son el complemento perfecto para este pueblo perfectamente conectado con el resto de capitales y con países europeos como España, desde donde lo más rápido y económico es el ferry desde Tarifa.

¿Alguna vez has estado en Chefchaouen? ¿Cuál es tu mejor experiencia en los países árabes?

Los 14 parques naturales españoles

Los 14 parques naturales españoles

Cada año, 10 millones de personas visitan los 14 parques nacionales de España. Solo algo más de cuatro millones de la Península. Lo abrumador es que estas cifras esconden un hecho: que los ingresos de este turismo son escasos. Ello se debe, afirman los expertos, a la poca fidelización de los parques sobre los visitantes, algo que, además, junto con la crisis, ha provocado un descenso de las visitas. Al contrario de lo que ocurre en los parques nacionales de Estados Unidos, donde los turistas se pasan días en su interior, en España la mayoría ni siquiera pernocta en sus pueblos aledaños. “Llegan, echan un vistazo, y se van”, dice Ignacio Alonso, presidente de ANETA, la asociación de las empresas de turismo activo, “porque no encuentran una oferta activa para quedarse. Al final, recibes muchas visitas y pocos ingresos”.

Esta situación preocupa a los responsables turísticos de algunas de las autonomías que tienen parques nacionales, a los empresarios locales y a los Ayuntamientos situados en la orla de estas reservas. Mientras Picos de Europa recibe un millón y medio de visitantes y Ordesa o Sierra Nevada más de 600.000, otros como Doñana o Monfragüe no llegan a los 300.000.

Hay, pues, cierta ansiedad por aumentar la afluencia y buscar medios de retenerla más tiempo para que deje más dinero en la zona. Esto porque, si nadie discute que el objetivo primero de la creación de estas reservas es asegurar su conservación, lo que obliga a ser cuidadosos con su uso, se considera también que los parques deben ayudar a la fijación de las poblaciones rurales y al fomento del turismo interior. “Pensamos que en el entorno de los parques”, dice Basilio Rada, director general de OAPC (Organismo Autónomo de Parques Nacionales), “es interesante el turismo rural. De hecho, el objetivo de la ley de parques nacionales de 1906, además de conservar la fauna y la flora, fijaba que era construir vías de acceso para que la gente los pudiera visitar”.

Y esto es bueno para todos. “Los parques, como focos de turismo sostenible, generan desarrollo. En Cazorla, en Ordesa, hay hoteles, restaurantes, tiendas. El pueblo pasa de 3.000 vecinos en invierno a 8.000 en verano”, prosigue. Para Esperanza Perea, directora general de Espacios Naturales de la Junta de Andalucía, “estos parques asientan la población y originan decenas de pequeñas empresas”. Por no hablar de que la tributación de esas actividades turísticas ayudaría a mantener los parques, que salen caros.

“Entre personal de administración, monitores, personal de limpieza o retenes forestales, la plantilla en Monfragüe es de 179 personas”, explica Enrique Julián, director general de Medio Ambiente de la Junta de Extremadura. A lo que hay que añadir las inversiones. “Desde 2007 se han invertido unos 17,5 millones de euros en apoyo socioeconómico, instalaciones o soterramiento de tendidos eléctricos”, dice.

De ahí que algunas autonomías, en línea con el proyecto de Parques Nacionales del Gobierno, quieran mejorar el atractivo de sus parques. Andalucía, con dos (Sierra Nevada y Doñana), quiere recibir más visitantes y crear una marca para su promoción: “Parques de Andalucía”. El propósito es idear propuestas para que los visitantes pasen, no unas horas, sino varios días. Lo que hay no es suficiente. En los pueblos circundantes hay cierta infraestructura, aunque, en general, es escasa y de calidad mediana. Se está buscando también el modo de ofrecer más opciones en el interior de los parques.

El problema es que tienen muchas limitaciones. En la mayoría se puede hacer poco más que caminar a pie o integrarse en un grupo al mando de un guía. Actividades como el rafting, el cañoning, el piragüismo o las escaladas están en general restringidas a las áreas adyacentes. “Aún se pueden hacer muchas cosas, pero la idea es que se desarrollen alrededor, incluidos los deportes de naturaleza”, dice Perea. Julián afirma que “se están estudiando iniciativas para que la gente alargue la estancia en Monfragüe, en turismo gastronómico, artesanía o habilitación de rutas”. También hay un proyecto para poner un microbús eléctrico y se estudia la posibilidad de navegar en una pequeña parte del Tajo dentro del parque, limitada al 5% del cauce del río. “Hacerlo en el resto pondría en riesgo la fauna”, dice.

Estas limitaciones no gustan a los profesionales del turismo activo. “Los parques están totalmente infrautilizados. Hemos creado empresas para actuar ahí, con total respeto, pero no hacemos ni el 10% de lo que quisiéramos”, se queja Alonso, de ANETA. Él montó su empresa en un pueblo cercano a un parque andaluz y al final tuvo que desistir. Otro proyecto suyo, una tirolina gigante, con más de dos kilómetros, está también paralizado. Dados estos condicionantes no parece que vaya a haber una “revolución” en el modelo de negocio de los parques, tal como se ha interpretado tras la aprobación de la Ley de Parques Nacionales. “Pero es que la ley no fue diseñada con esa intención, sino con la de implementar un modelo coordinado y en red”, asegura Rada.

“La ley permite las actividades económicas posibles”, asegura Perea, preocupada, eso sí, de que el texto abra la vía a la caza comercial, “por presión de algunos propietarios”, dice. Pero, algo debe de tener para que suscite reacciones encontradas entre los responsables autonómicos. Canarias ha rechazado un mayor uso turístico en sus cuatro parques, que reciben ya 5,5 millones de visitantes. La polémica saltó también entre los Gobiernos de Asturias y Castilla y León, que comparten con Cantabria el parque de Picos de Europa. Mientras que en Asturias se insiste en que la prioridad es la preservación ambiental, en Castilla y León se prefiere favorecer el turismo y el desarrollo de los pueblos.

Pero, la discusión se ha iniciado y la veda está abierta. Habrá, al menos se intentará, más visitantes y quizá una mayor tolerancia con actividades ahora desaconsejadas. ¿Significa esto que los pragmáticos le ganarán la partida a los ecologistas? “No creo que nadie vaya a ganar sino que todos trataremos de que siga habiendo un equilibrio entre ambos. Nosotros no nos oponemos a que haya más actividad económica, siempre que no afecte los objetivos de conservación. De otro modo, mataríamos la gallina de los huevos de oro”, reflexiona Esperanza Pereda.

 Fuente

El Parque Natural de las Sierras de Cazorla y Segura

Red de Senderos de la Sierra de Segura

El Parque Natural Sierras de Cazorla, Segura y Las Villas impresiona al visitante por su relieve escarpado de media montaña. Paredes rocosas de gran altura se entremezclan con profundos valles y frondosos bosques de pinos laricios. Entre sus picos destacan el de Empanadas y Cabañas con más de 2.000 metros de altitud, siendo el del Yelmo uno de los más frecuentados para la práctica del vuelo libre.

El agua es otro de los elementos protagonistas de este espacio natural, el de mayor superficie protegida de España con sus 209.920 hectáreas. La extensa red hidrográfica existente permite no sólo disfrutar de una gran variedad de flora y fauna, sino también realizar numerosas actividades: un paseo en barca por el embalse del Tranco, senderismo junto al río Borosa o conocer los nacimientos del Guadalquivir y el Segura o el salto de agua de Chorro Gil son sólo algunas de las posibilidades.

Este espacio natural es conocido además por su tradición cinegética. En 1960 fue declarado Coto Nacional de Caza Cazorla-Segura y hoy día son muchos los que siguen practicando esta actividad sustentada por las poblaciones de cabra montés, ciervo, gamo, muflón y jabalí, especies de las que también se pueden disfrutar, pero de una forma más relajada, en el parque de fauna silvestre del Collado del Almendral, en las inmediaciones de Coto Ríos.

Sierra Cazorla es la marca comercial de Agua Mineral Natural de la empresa Explotaciones Internacionales Acuiferas S.A. “EIASA”. La envasadora se encuentra en la localidad de Villanueva del Arzobispo, provincia de Jaén (España). Esta firma está presente en toda Europa, parte de América y Países árabes.

Sierra Cazorla debe su nombre al Manantial Sierra Cazorla, del cual se envasa una de las marcas de agua más valoradas y reconocidas de España.

Dicho manantial está situado en el Parque Natural de las Sierras de Cazorla, Segura y Las Villas, mayor espacio protegido de España y segundo de Europa, nombrado Reserva de la biosfera por la Unesco desde 1983 y Zona de Especial Protección para las Aves (ZEPA) desde 1987.

Sierra Cazorla (EIASA) es una de las envasadoras de agua con más capacidad de envasado de toda España. También es una de las empresas más deseadas por las multinacionales del sector, tanto por la calidad del manantial explotado por esta empresa, como por la zona en la que está situado dicho manantial, sin posibilidades de agricultura, evitando así productos tóxicos utilizados en la agricultura actual en las zonas colindantes al manantial.1 En dichas instalaciones se envasa agua tanto en recipientes de plástico como de cristal.

No es la única envasadora de agua mineral de la Provincia de Jaén, pero si la más importante, muy por encima de las de Agua Sierras de Jaén y Agua Sierra Natura en Los Villares y Aguas La Paz en Marmolejo.

El Parque Natural de las Sierras de Cazorla, Segura y Las Villas

Si la idea es conocer las maravillas naturales de España, el amante del turismo natural debe visitar el Parque Natural de las Sierras de Cazorla, Segura y Las Villas. Ubicado en la provincia de Jaén, en Andalucía, fue creado en el año 1986 y cuenta con una superficie de algo más de doscientas mil hectáreas, con paisajes hermosos y varias especies de fauna y flora. Conozcamos un poco más sobre este maravilloso lugar.

Maravillosos paisajes naturales

El sistema serrano posee alturas que van desde los 500 metros sobre el nivel del mar en el Río Guadiana Menor, hasta los 2.106 del Cerro las Empanadas y los 2.048 de La Cabrilla. Otros altos montes dentro del término del parque son El Yelmo, de alrededor de 1.800 metros y el Cerro de las Mentiras de casi 1.900. Dentro del término municipal de Segura están el Pico de Las Banderillas de 1.993 y el Puntal de la Misa de 1.796 y en la Sierra de Las Villas se destaca el Blanquillo, de 1.830 metros.

Muchos son los paisajes kársticos que se hallan distribuidos por los términos del parque, verdaderos monumentos naturales creados por la erosión que sufren las rocas calizas. Entre ellos están el llamado Salto de los Órganos, ubicado en el Río Borosa; la Toba, formación pétrea de travertino blanco, con varias cuevas laberínticas, que se sitúa sobre la margen derecha del Río Segura y las Cuevas de los Anguijones, cercanas al Embalse de Anchuricas.

Flora y fauna

El sistema montañoso sirve de divisoria de aguas entre los ríos que desaguan en el Atlántico y los que lo hacen en el Mediterráneo; así el Río Guadalquivir (nacido en Cañada de las Fuentes) que recorre 50 kilómetros dentro de las sierras con rumbo norte, se desvía luego hacia el oeste, mientras que el Río Segura (originado en Fuente Segura, brotando dentro de una cueva natural a más de 1.400 metros de altura) toma su curso hacia el este; ambos recibiendo cantidad de tributarios menores.

La flora es realmente espectacular, sobre todo los bosques y especialmente los pinares, con ejemplares de casi mil años en la localidad de Puertollano; también hay tejos milenarios, acebos, fresnos, sauces y chopos.

En el parque crecen algunas especies endémicas como la Viola cazorlensis, el Geranium cazorlense y hasta una planta carnívora singular, la Pinguicula vallisnerifolia, protegidas y catalogadas en la actualidad por el Jardín Botánico Torre del Vinagre.

En cuanto a la fauna, es emblemática la cabra montesa, pero la acompañan ciervos, jabalíes, gamos y muflones.

Parque Natural de las Sierras de Cazorla, Segura y Las Villas es un parque natural tan extenso como único, con tantos diversos paisajes como podamos imaginar, y que nos espera para dejar un imborrable recuerdo en nosotros, como tantos otros espacios naturales de Andalucía