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El castillo árabe de #Salobreña

La entrada será gratuita hasta que se proceda a su reapertura definitiva, prevista para el mes de abril, el Castillo de Salobreña (Granada) podrá ser visitado de forma parcial mientras finalizan los trabajos de conservación de los hallazgos arqueológicos encontrados durante su restauración, en la que han salido a la luz unos baños árabes ligados a una posible residencia real de la dinastía nazarí. Continue Reading

Islas y playas del sur de #Tailandia

Viajar a Tailandia combinando 3 estancias al sur del país. Inicia tu ruta en la península de Phuket con excursiones para descubrir el Parque Nacional de Kao Sok y la bahía de Phang Nga en barco. Después navega hasta las islas Phi Phi para terminar en la relajante isla de Lanta.  Playas de ensueño, escenarios de película, islas tropicales y aguas cristalinas, el paraíso existe! Continue Reading

Zanzíbar

La isla de playas interminables que huele a clavo y cardamomo, con palmeras infinitas que retan a un cielo siempre limpio, ha sido, desde tiempos remotos, deseada por todos. Sobran los motivos.

Evocarla es percibir una vez más el aroma del clavo y el cardamomo; pronunciar su nombre, rescatar de la más remota memoria historias de sultanes, tragedias de esclavos, aventuras de exploradores. Recordarla es avistar en el horizonte la silueta de la vela latina de los dhows, surcando un Oceáno Índico tan infinito como los azules que lo componen, es sentir bajo los pies, una vez más, una arena tan fina, tan blanca como la de las interminables playas de Kiwengwa o de la sureña Menai, cuyas cálidas aguas albergan fascinantes arrecifes.

viajar a zanzibar

Frente a Menai habita, en el islote de Pungume, un mágico baobab, inmenso y retorcido por el tiempo, entre verdes inabarcables. Y es que un manto desbordante de vegetación cubre toda la isla. Palmeras infinitas retan al cielo y resisten a los vientos. El jengibre echa sus raíces en cualquier lugar; pimienta, curry, nuez moscada, canela o cacao la convirtieron en la isla de las especias, que junto con su situación privilegiada le concedieron en el pasado un esplendor inusitado para tan pequeño lugar.

La ambicionaron todos. Fenicios, bantúes, egipcios, árabes, portugueses, británicos… Y así, como si cada uno hubiera depositado una piedra, se construyó su capital, Stonetown, esa frágil torre de Babel ceñida por el fuerte árabe, con la emblemática Casa de las Maravillas —levantada en 1883 por el sultán Barghash, como muestra de su modernidad—. Con su templo hindú, sus callejuelas laberínticas que huelen a zoco, por donde corretean niñitos cargando su Corán para asistir a las madrassas.

Con el mercado de pescado de Malindi, junto al dique seco, o el de frutas y carnes, de colores y olores indescriptibles, de Darajani. Detrás de este mercado se localiza el hamam de estilo persa. Y frente a estos baños se suceden las viviendas de fascinantes puertas labradas, con reminiscencias del Punjab, versículos coránicos, peces y lotos para dar fecundidad y prosperidad a sus propietarios.

Tras los pasos de Livingston

Pero no todo fueron grandezas en Zanzíbar, también hay lugar aquí para la vergüenza. Porque la isla obtuvo grandes beneficios del tráfico de esclavos. Como recordatorio queda la Casa de Tippu Tip, el más famoso traficante de la región, y la Catedral Anglicana, levantada sobre el antiguo mercado de esclavos. Bajo ella permanecen las fosas donde los encerraban durante 162 días. Los que sobrevivían eran subastados. Todavía se siente la asfixia. La que produce la infamia.

En el interior de la catedral (con sus columnas invertidas, porque los locales interpretaron al revés los planos diseñados en Inglaterra) se esconde la cruz de Livingston, ferviente luchador por la abolición de la esclavitud. Porque aunque su cuerpo fue trasladado —precisamente desde la isla— a la Abadía de Westminster, su corazón descansa bajo un árbol en África; con cuya madera se hizo la pequeña cruz que cuelga en la iglesia. Dos años antes de su muerte, Stanley, enviado por un periódico neoyorquino, había acudido a rescatarlo. Para ello partió de Zanzíbar, donde los exploradores europeos habían hecho de la mítica Africa House (que todavía conserva sus cañones a la entrada) su cuartel general.

Hoy la isla — que en 1963 obtuvo su independencia del Reino Unido— parece vivir ajena a los avatares de su historia. Al atardecer los jóvenes se congregan en el muelle, mujeres ataviadas con pareos de intensos colores que se contraponen a su piel de ébano trabajan el campo, cargando enormes cestos en su cabeza, las vespas de la ciudad dejan paso a las bicicletas en los pueblos de adobe, niños risueños inundan las calles polvorientas, decenas de personas se amontonan festivamente en los curiosos dhala-dhala o autobuses.

Cronología de un deseo

Con una vida tan convulsa y apasionada como la historia de la isla, Arthur Rimbaud —que curiosamente había conocido a Stanley— presentía que Zanzíbar era ese paraíso. Y deseó, vehemente, viajar a ella, aunque jamás pudo lograrlo.

Adén, 17 agosto 1880: «Cuando tenga algunas decenas de francos, partiré hacia Zanzíbar». Harar, 12 marzo 1881: «Si me voy de esta región, bajaré probablemente a Zanzíbar».

Adén, 12 febrero 1882: «Si me voy, y cuento con hacerlo próximamente, será para regresar a Harar, o bajar a Zanzíbar». Adén, 15 abril 1882: «En un mes, estaré o de regreso en Harar, o de camino a Zanzíbar».

El Cairo, 23 agosto 1887: «Quizás vaya a Zanzíbar, desde donde se pueden hacer grandes viajes a África, o quizás a China, o a Japón, ¿quién sabe?». El Cairo, 24 agosto 1887: «Tomaré en Suez el barco hacia Zanzíbar el 15 de septiembre».

Adén, 8 de octubre 1887: «Descansaré un mes aquí antes de salir hacia Zanzíbar». Adén, 5 noviembre 1887: «Y quizás no vaya a Zanzíbar, ni a ninguna parte», escribió a su familia en la última misiva.

Dicen que en su agonía, cuatro años después, ya en Marsella, musitaba a su hermana, Isabelle: «Volver a Zanzíbar».

Sus presentimientos eran ciertos. No hace falta haber pasado una temporada en el infierno para sentir que Zanzíbar es el paraíso.

Viajar a Zanzíbar

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Viajes a Zanzíbar

Zanzíbar, o Unguja, es una hermosa isla de alrededor de mil seiscientos kilómetros cuadrados ubicada frente a la costa este de Tanzania, en el continente africano. Junto con la Isla de Pemba y la Isla de Mafia forman el Archipiélago de las Molucas o Islas de las Especias. El centro económico reside en la ciudad de Stone Town. Los dos idiomas predominantes en ella son el swahili y el inglés.

Las especias de la isla

Las famosas especias, conocidas desde la antigüedad (mientras fue posesión portuguesa y posteriormente británica), que producen estas islas son la pimienta, la nuez moscada y la canela; el cultivo y la exportación de las mismas y el turismo son las actividades más importantes. En 1964 se unió con el país continental de Tanganica para formar Tanzania.La isla está conectada a tierra firme mediante varias empresas de navegación que realizan el cruce desde la ciudad de Dar es Salaam.

Un legado cultural inmenso

Zanzíbar tiene influencias culturales de cada reino al que perteneció, incluidos los persas y los árabes que fueron sus primeros dominadores.

En la bella y fascinante Stone Town hay edificios de cada época de ocupación, calles anchas y perfectamente delineadas que se mezclan con atractivas callejuelas de estilo árabe, altas torres, bellísimas mezquitas y frentes de edificios con puertas de madera exquisitamente talladas. En ella se destacan el Puente Guliani y el Palacio del Sultán Barghash, construido casi a fines del siglo XIX.

Paseos turísticos

A pesar de todo lo que hay para ver el paseo turístico que cuenta con más adeptos es la visita a la casa natal de Freddie Mercury, cantante de la mítica banda de rock Queen. En los restaurantes más tradicionales podremos disfrutar de una cena sentados en grandes y cómodos cojines y sobre la costa hay bares iluminados con antorchas para quienes quieran disfrutar de un trago más despreocupadamente.

Hacia el sur tenemos las playas de Jambani, donde los monos se pasean por entre los árboles del selvático entorno. Para llegar a ellas se puede tomar un taxi o el medio de transporte más utilizado por los lugareños, unos minibuses a los que llaman “dala-dala” y que recorren la isla entera.

Otro buen destino es Matemwe donde la paz y la tranquilidad son totales y en la parte norte está Kendwa, con sus divertidas fiestas playeras nocturnas. Las cenas a la luz de las velas, contemplando las aguas calmas del Océano Índico, son otro de los atractivos del lugar.

Vacaciones tranquilas durante el día, acompañadas por una alegre vida después del anochecer. Así es Zanzíbar.

Isla de Zanzíbar en Tanzania

Hoy nos levantamos un poco más tarde que de costumbre, a las 8 de la mañana.

Nos duchamos y vamos a tomar un poco el sol antes de desayunar.

Después nos sentamos en la zona de bar, a relajarnos (si es posible hacerlo más de lo que estamos) y a conectarnos un rato, para mandar unos emails y unas fotos de la isla de Zanzíbar.

El resto del grupo tiene hoy una excursión por diferentes playas de la isla de Zanzíbar (más o menos lo que hicimos nosotros ayer).

Un par de parejas más han decidido quedarse también en el hotel y quedamos a las 11 para ir a la playa que nos han recomendado.

Antes de esto, hablamos con Gemma, para encargar la comida que tendremos a mediodía.

Ella ya nos ha comentado, que como allí tienen otra manera de “trabajar”, prefiere que le encarguemos por la mañana lo que comeremos, para asegurarse que a las 2 lo tendremos listo.

Sobre las 11 nos ponemos en camino, el paisaje de la isla de Zanzíbar que vemos es espectacular y eso nos hace que tardemos 1 hora y media en recorrer poco más de 2 kilómetros.

Nos vamos parando a cada momento haciendo fotos, acercándonos al agua, viendo corales…es espectacular.

Al final llegamos a la playa y sólo tenemos tiempo de parar un rato…nos ha dado la hora de comer, sin darnos cuenta!!

Las vistas que tenemos son impresionantes y nos despedimos con ese sabor de boca que dejan las imágenes que nos llenan totalmente.

Hoy hemos pedido para comer unas patatas bravas de primero y pizzas de segundo…

Algo ligerito!!

Después de comer, nos vamos a la habitación a descansar (más) y echar una siestecita.

La verdad es que este último día en Zanzibar ha sido un kit kat en el viaje por Tanzania. Todo descanso!

Y para mi fue todavía más relajante, a las 5 tenía contratado un masaje de cuerpo entero…

Así que estuve hasta las 6 y pico, en una cama, tumbada frente al mar…haciéndome un masaje…

Qué más se le puede pedir a unas vacaciones!!!

El resto de la tarde lo pasamos entre las hamacas, las tumbonas, el bar, el billar…hasta la hora de cenar.

La cena como siempre es muy completa y aquí es donde decidimos que mañana saldremos un poco más tarde de aquí, para ir a Stone Town.

La propuesta inicial era salir a media mañana, pero le proponemos a Gemma, si podemos quedarnos a comer allí y irnos después (ella nos hace el transfer al otro hotel)

No nos pone ningún inconveniente, así que decidimos hacer eso y así Roger también tendrá tiempo de ir a nadar con delfines por la mañana.

Después de pegarnos el lote con la cena, nos quedamos un rato en el bar y a preparar un poco las cosas para mañana…

Una pena, nuestra última noche en un sitio de ensueño en la isla de Zanzíbar en Tanzania…

Lo que tienes que hacer y ver en Zanzibar

Zanzíbar cuenta con la “ciudad de piedra” un estupendo centro histórico e callejuelas blancas, mezquitas y animados bazares declarado patrimonio de la humanidad por la UNESCO y que merece dejar por un rato la toalla y los baños en el mar.

“Bucear en Zanzíbar” es sencillamente espectacular. El norte de Pemba es especialmente visitado por buceadores. Además también merece la pena el windsurf o kitesurfing ya que los vientos son bastante constantes durante gran parte del año.

Tumbarse a descansar en una de las maravillosas playas de Zánzibar. Entre las más destacadas están las de la costa este.

Ver trabajar a los zanzibaries en la construcción (o reparación) de Dhows, un tipo de embarcación local.
Visitar alguna de las plantaciones de especias (clavo, nuez moscada, canela, cardamomo o pimienta) de las islas.

Bañarse con delfines en Kisimkazi o adentrarse en la selva de Jozani (para intentar ver al escurridizo y endémico de Zánzibar mono Colobo Rojo) son otras actividades estupendas que se pueden practicar en Zanzibar.

Visitar Prision island ó Chumbe Island. Tras el recorrido por la prisión se pueden ver Tortugas gigantes en la playa.

Nadar con tiburón ballena en la isla de Mafia. Zanzibar es un paraíso para los buceadores.

Probar la gastronomía local en los puestos callejeros de Forodhani Gardens o Stonetown.

Un opción muy popular en un viaje a Zanzibar es hacer el “tour de las especias” en el que se recorren plataciones de canela, nuez moscada, vainilla o pimienta.

Hace un par de años organicé un viaje para recorrer Zanzíbar, la isla de las especias perteneciente a Tanzania, y situada situada en el Índico. En esta isla se puede disfrutar de sus aguas cristalinas tanto por arriba, navegando, como por debajo, buceando.

Fue un viaje organizado por mi desde sus inicios, tanto la contratación de vuelos, transfers, localización de hoteles y selección de la agencia de buceo, sin tener referencias previas. Siendo África y sin muchas opciones de contacto en caso de fallos, había algo de incertidumbre. Por eso cuando salimos, había una cierta expectación, un poco de emoción añadida sobre qué pasaría, qué tal nos iría.

He de decir que el viaje fue muy agradable, pese a que tuve que realizar unas cuantas escalas para buscar un precio más económico —ya dedicaré un post a esto de buscar vuelos y meter escalas— y que al llegar a la isla de Unguja, me sentí contento al haber llegado a un lugar tan poco conocido en mi entorno e amigos.

Las islas que configuran el territorio de Zanzíbar son tres, Unguja, Mafia y Pemba y es al archipiélago al que le han denominado Isla de las especias, —al igual que a las islas Molucas— por ser estas un cultivo o actividad económica habitual.

Su situación pegada a las costas de África a la altura de Goa y otras provincias de la India, hacían que esta isla fuera lugar de paso de barcos comerciantes por lo que las islas fueron siempre punto de encuentro de tan ricos productos aromáticos.

La llegada y el camino a Nungwi

transfer en zanzíbar

Al llegar a Zanzíbar City, y para llegar desde el aeropuerto a nuestro alojamiento en la costa habíamos reservado un taxi local pero allí no había nadie y era el único vuelo internacional que llegaba a esa hora. Nos abordaban los taxistas diciendo que ellos nos llevaban pero como habíamos contratado el transfer, llamamos y nos dijeron. Hakuna Matata, no hay problema, estamos ahí mismo esperándole.

Yo que llevaba 30 minutos aburrido en el aeropuerto me enfadé un poco con el cachondeo del Hakuna Matata pero pronto aprendí que en Tanzania y en Zanzíbar en particular, la prisa no funciona, todo es Pole pole, —tranquilo en expresión local— y que Hakuna Matata, efectivamente significa no hay problema en idioma Suajili.

Los del transfer efectivamente estaban allí en el aeropuerto pero no se habían acercado a buscarme sino que esperaban en el parking que yo les encontrase a ellos… Y así comenzó nuestro viaje por la isla de Unguja, la principal de Zanzibar recorriendo sus carreteras —muchas de tierra— para llegar a la costa.

Una vez resuelto el tema, venía el viaje hasta Nungwi, la ciudad costera de Zanzíbar donde teníamos el hotel, una especie de palafito flotante sobre las aguas azules turquesa del Índico en el que pasaríamos unos días y en cuyas inmediaciones habíamos buscado la agencia de buceo.

Para llegar a Nungwi hay que pasar por numerosos poblados y carreteras de tierra y el viajero poco avezado puede sentirse un poco turbado ante el panorama. Has contratado un viaje paradisíaco, a las cristalinas aguas del Océano Índico y la primera impresión es que solo ves una situación poco alentadora para viaje romántico o de placer.

cybercafe y farmacia

Cuando estábamos llegando, pasamos por el centro de Nungwi, una especie de gran plaza con colegios a los lados, un solar descampado destinado a albergar dos grandes canchas de deporte y algunas casas y tiendas desperdigadas. Imaginad nuestra cara cuando vimos el cybercafé o la farmacia tras el puesto de comida. Nos invadió la decepción y sentimos algo de preocupación ante el panorama que nos esperaba.

Sin embargo, nada tienen que ver la pobreza y austeridad con que viven los habitantes de la isla de Zanzíbar con el panorama turístico que ofrecen al viajero. Una vez llegados a nuestro hotel, el cambio era drástico. Todo funciona, todo preparado para unas buenas vacaciones de buceo, incluso con un moderado y accesible lujo sobre todo en comparación con lo que habíamos visto.

Nos esperaban unos increibles spots donde bucear, grandes animales como el mola-mola a los que ver y fotografiar y un paseo por campos de especias, cafés increíbles y una gastronomía muy interesante. Estábamos cansados y ansiosos.

Essaouira

Essaouira es una preciosa ciudad amurallada del siglo XVIII. La antigua Mogador fue fundada en el siglo VII a.C. bajo el reinado de Jubal II, rey de Mauritania, y estuvo habitada por las tribus de Hahah y Chiadma. De origen cartaginés, fue ocupada por los griegos y por los portugueses, quienes dieron nombre a la ciudad y la desarrollaron urbanísticamente.

En el siglo XVIII fue conquistada por los musulmanes, quienes le dieron su nombre actual. Allí tuvieron mucha importancia los judíos, que favorecieron el desarrollo de la artesanía y el comercio.

essaouira

La parte moderna de la ciudad se remonta al año 1765, cuando el Sultán Si Mohammed Ben Abdellah la creó para competir con Agadir. Este encantador puerto, resguardado por unas sólidas murallas con vistas a una paradisíaca playa, da vida a una ciudad de una intensa vida comercial de la que no han podido retraerse personalidades de la talla del escritor Paul Claudel o el cineasta Orson Welles, que filmó en este lugar los exteriores de su popular Otelo.

 

Esta bella ciudad, con fama de ser la elegida por poetas y bohemios, es un lugar ideal para vivir, con una agradable temperatura media durante todo el año. Su playa se extiende sobre 6 kilómetros de arena fina y es frecuentemente visitada por los amantes de la pesca, ya que sus aguas son ricas en cangrejos, langostas, congrios y rayas, entre otras especies. Es una de las pocas ciudades que fue hecha sobre plano, por lo que recorrer sus zocos es bastante fácil. Destaca el Zoco de los Ebanistas, dedicado al cedro y la tuya, donde comprar un mueble o un tablero de ajedrez. Si desea comprar joyería, en la calle Sidi Mohammed Ben Abdallah encontrará las mejores muestras.

 

 

En primavera se celebra el Moussem de los Regragua, que consta de una peregrinación al monte Hadid. Es una de las fiestas más famosas de Marruecos. Allí se pasa por las tumbas de los Siete Santones, que fueron compañeros de Mahoma.

Lo que no puede perderse

 

 

Puerto

Está situado en el extremo de la playa y es todo un espectáculo contemplar los barcos y las redes dispuestos en los muelles. La Puerta de la Marina, erigida durante el sultanato alauita a finales del siglo XII, une los muelles de embarque del puerto y la ciudad. Desde esta puerta se llega, a través de un pequeño puente, hasta la Skala del puerto y las murallas, que dividen la ciudad en los distintos barrios, dos alcazabas, el mellah y una medina.

 

 

Essaouira

Essaouira es una preciosa ciudad amurallada del siglo XVIII. La antigua Mogador fue fundada en el siglo VII a.C. bajo el reinado de Jubal II, rey de Mauritania, y estuvo habitada por las tribus de Hahah y Chiadma. De origen cartaginés, fue ocupada por los griegos y por los portugueses, quienes dieron nombre a la ciudad y la desarrollaron urbanísticamente. En el siglo XVIII fue conquistada por los musulmanes, quienes le dieron su nombre actual. Allí tuvieron mucha importancia los judíos, que favorecieron el desarrollo de la artesanía y el comercio.

 

La parte moderna de la ciudad se remonta al año 1765, cuando el Sultán Si Mohammed Ben Abdellah la creó para competir con Agadir. Este encantador puerto, resguardado por unas sólidas murallas con vistas a una paradisíaca playa, da vida a una ciudad de una intensa vida comercial de la que no han podido retraerse personalidades de la talla del escritor Paul Claudel o el cineasta Orson Welles, que filmó en este lugar los exteriores de su popular Otelo.

 

Esta bella ciudad, con fama de ser la elegida por poetas y bohemios, es un lugar ideal para vivir, con una agradable temperatura media durante todo el año. Su playa se extiende sobre 6 kilómetros de arena fina y es frecuentemente visitada por los amantes de la pesca, ya que sus aguas son ricas en cangrejos, langostas, congrios y rayas, entre otras especies. Es una de las pocas ciudades que fue hecha sobre plano, por lo que recorrer sus zocos es bastante fácil. Destaca el Zoco de los Ebanistas, dedicado al cedro y la tuya, donde comprar un mueble o un tablero de ajedrez. Si desea comprar joyería, en la calle Sidi Mohammed Ben Abdallah encontrará las mejores muestras.

 

 

En primavera se celebra el Moussem de los Regragua, que consta de una peregrinación al monte Hadid. Es una de las fiestas más famosas de Marruecos. Allí se pasa por las tumbas de los Siete Santones, que fueron compañeros de Mahoma.

 

 

Lo que no puede perderse

 

 

Puerto

Está situado en el extremo de la playa y es todo un espectáculo contemplar los barcos y las redes dispuestos en los muelles. La Puerta de la Marina, erigida durante el sultanato alauita a finales del siglo XII, une los muelles de embarque del puerto y la ciudad. Desde esta puerta se llega, a través de un pequeño puente, hasta la Skala del puerto y las murallas, que dividen la ciudad en los distintos barrios, dos alcazabas, el mellah y una medina.

 

La medina

Callejuelas de mercaderes y plazas con terrazas y cafés moros (por ejemplo, la Plaza de Mulay el-Hassan y Bab el Sebaa) conforman esta parte de la ciudad, moldeada por marroquíes y lusos que mira atentamente hacia las intrincadas callejuelas que desembocan en la Plaza Bab el-Sebaa. Los joyeros y los orfebres se concentran en el callejón Siaguin, aunque ya no trabajan los materiales que antaño les hicieran famosos. Sin embargo, los artesanos de marquetería siguen hallándose en el mismo sitio que hace siglos, el lugar al que se accedía atravesando un pasadizo abovedado viniendo desde la Skala, la antigua plataforma de defensa de las murallas.

 

 

Museo de Sidi Mohammed Ben Abdallah

Rue Laalouj

Horario: abierto todos los días excepto los martes y los festivos, de 8:30 a 12:00 h. y de 14:30 a 18:00 h.

Se encuentra en una antigua residencia palaciega que alberga las más variadas y hermosas muestras del arte marroquí. Destacan diversos documentos sobre las canciones beréberes e instrumentos de cuerda decorados con marquetería gembris, utilizados por los músicos gnaouas para acompañar sus bailes. No deje de ver las colecciones etnográficas del piso superior. Junto a este museo se encuentra el Museo Ensemble Artisanal dedicado a las obras modernas de la artesanía local.

 

 

El Mellah

Al norte de la ciudad

La calle más popular del barrio judío o mellah es la calle Mohammed Zerktuni, rodeada por un pintoresco mercado que llega hasta la Bab Dukkala. Cerca de esta puerta encontramos un interesante cementerio europeo.

 

 

Islas Purpúreas y Mogador

Al sur de la ciudad

Frente a la costa, se localizan dos islotes rocosos en los que se asentaron en la época romana fábricas de púrpura. De esa época también se conservan una villa ricamente decorada y una fortaleza. Las islas, conocidas como las Islas Purpúreas, sólo se pueden visitar con autorización oficial, pues están protegidas como reserva natural. Cuentan con una reserva ornitológica que alberga gaviotas y halcones. En la isla de Mogador permanecen las ruinas de una antigua prisión de finales del siglo XIX.

 

 

Moverse por la ciudad

 

 

Autobús

Estación Central de Autobuses

Tel.: (+212) 44 78 35 30

Fax: (+212) 44 78 35 32

 

 

Datos útiles

 

 

Oficina de Turismo de Essaouira Rue du Caire 10

Tel.: (+212) 04 47 67 04

Fax: (+212) 04 47 67 05

Horario: de lunes a viernes, de 9:00 a 12:00 h. y de 15:00 a 18:30 h.

 

 

Aquí encontrá información sobre horarios y mapas para visitar esta ciudad o las Islas Púrpureas.

 

 

Dónde comer

 

 

Para ir a comer podemos optar por los pequeños cafés beréberes y comer tayín o cuscús a precios módicos sentados al estilo tradicional. En el puerto podemos tomar sardinas, pescados o mariscos frescos.

 

En el Café Restaurante Essalam (Place May Hassan, tel.: +212 024 47 55 48) podemos disfrutar de una buena comida a buen precio. La Petite Algue (Rue Skala 26, tel.: +212 024 78 48 28) ofrece una buena comida y una decoración a base de objetos de cobre. Chalet de la Plage (Bv. Mohammed V, tel.: +212 024 47 59 72) está al pie del puerto y aquí podemos tomar marisco y pescado frescos. Por último el restaurante Khaima (Rue Laalouj-Place Chib Atbay) ofrece la posibilidad de tomar vino y cerveza con la comida.

 

 

Dónde dormir

 

 

Para alojarnos, existe un albergue-camping que dispone de una buena comida llamado Auberge de la Plage (Sidi Kaouki, a unos 15 kilómetros de la ciudad, tel.: +212 024 47 66 00), donde también puede dar clases de equitación, montar a camello y disfrutar de una buena comida marroquí o italiana elaborada con productos de la zona.

 

 

El hotel Mechouar (Av. Oqba Ibn Nafia, tel.: +212 44 47 58 28) tiene duchas con agua caliente en todas las habitaciones, al igual que el hotel Majestic (Derb Laâlouj 40, tel.: +212 024 47 49 09) dispone de duchas con agua caliente.

 

El Sahara (Av. Oqba Ibn Nafia, tel.: +212 024 47 52 92) es un hotel de dos estrellas. Villa Maroc (Rue Abdellah Ben Yacine 10, tel.: +212 024 47 61 47) ofrece unos baños árabes y tiene las habitaciones dispuestas alrededor de un patio. En el hotel de cuatro estrellas Des Iles (Bv. Mohammed V, tel.: +212 024 78 36 36) puede elegir hospedarse en una habitación o en un bungalow; además posee piscina, restaurante y nightclub. Riad Al Madina (Der Laalouj Al Attarin 9, tel.: +212 024 47 58 27) es un hotel muy moderno enclavado en un antiguo edificio del siglo XVIII. Antes era el hotel Du Pacha, muy conocido y de los mejores en los años 60 y 70.

 

 

 

 

Paseo por las calles de Essaouira

 

Essaouira, que también es llamada como Esauira, es una ciudad que se encuentra relativamente aislada del resto del país en la parte más occidental de Marruecos.

 

Esta población la encuentras en la provincia del mismo nombre, en la región de Marrakech-Tensift-El Haouz, y en este lugar puedes encontrar varias atracciones turísticas que te sorprenderán.

 

Muchos turistas prefieren esta ciudad sobre otras de Marruecos debido a su agradable brisa oceánica que hace que la temperatura sea más llevadera. Al ritmo de esta brisa puedes recorrer sus inmensas playas y sus rampas mientras miras las gaviotas volando sobre el mar y disfrutas del aroma tan característico del océano que puedes sentir en esta población.

 

Uno de los mejores planes que puedes hacer allí es disfrutar de su puerto, por ejemplo visitando el lugar cuando van llegando los barcos de sus faenas diarias con las canastas llenas de peces. En este lugar también puedes darte el placer de probar las comidas locales como las sardinas a la plancha recién salidas del mar o un poco de langosta, que tienen un sabor inigualable y te brindan una experiencia que nunca vas a olvidar.

 

Después puedes entrar hacia el pueblo a través de la puerta Bab El Marsa, por donde llegas a la Medina, donde debes visitar la Sqala que es la plataforma de artillería de las murallas, y desde su parte norte puedes ver toda la Medina y el océano. Después de mirar los cañones de estilo europeo que allí se encuentran, puedes caminar hacia las torretas que dan a la calle Por estas calles de Essaouira puedes encontrar una buena cantidad de talleres que fueron fundados en tiempos pasados por algunos de los artesanos y constructores de piezas de madera más famosos del reino. En ellos puedes entrar a mirar tanto las creaciones como las formas en las que los hacen, como aquellos objetos de madera que tienen unos tallados intrincados y que son tan famosos del lugar. Ya estando allí no olvides aprovechar para tomarte algo y probar platos locales en los restaurantes y cafés con terrazas que ofrecen una atmósfera encantadora.

 

 

Música gnawa en el Festival de Essaouira

 

Cada año, en la segunda semana de junio, se celebra en Essaouira un Festival de música del mundo, que se destaca especialmente por la presencia de la música gnawa, uno de los géneros fundamentales del folklore marroquí. Esta celebración se realizó por primera vez en 1997 y tomó impulso hasta convertirse en un festival de música de referencia que atrae a miles de personas de todo el mundo.

 

Essaouira es una ciudad situada en la costa atlántica del sur de Marruecos, a unos 300 Km. de Marrakech. No dejes de visitarla cuando viajes a Marruecos; saborearás sus deliciosos pescados, pasearás por sus bonitas calles, y si lo planificas con antelación, podrás asistir a fines de junio al Festival de Música del Mundo, y conocer la auténtica música gnawa.

 

Los Gnawa son descendientes de antiguos esclavos originarios de territorios del África subsahariana, que posteriormente se mezclaron con los árabes y bereberes de Marruecos y Argelia y fueron educados en hermandades (con un maestro y una vestimenta particular), llegando a crear un culto y una música donde se combinan íntimamente las expresiones religiosas y musicales del África negra, los bereberes y la espiritualidad islámica.

 

Estas hermandades se arraigaron en la cultura marroquí, particularmente en Essaouira, y los gnawa marroquíes adquirieron prestigio entre sus compatriotas, así como entre los turistas y los músicos occidentales.

 

El estilo de la música gnawa es cautivante. Las danzas y cánticos tienen un aspecto místico y religioso: es una música para el cuerpo y para el espíritu. Inclusive, suele suceder que los cantantes y bailarines, con sus “krakeb” (címbalos o crótalos de metal) y su percusión lleguen a entrar en trance.

 

Este tipo de música existe, con ciertas diferencias, en otros países del Norte de África; sin embargo, Marruecos es el único donde la música gnawa es interpretada también por grupos de mujeres de Essaouira. Tocan la música con “darbukas”, especie de bandejas de metal, y a veces con “krakeb”.

 

Durante las actuaciones del festival, un maestro (o “Maalem”) invita a un músico de jazz, pop, reggae o rock, a tocar juntos, y convierten el encuentro en una jam session, donde fusionan sus respectivas músicas en apasionantes improvisaciones. Músicos renombrados de varios países han participado de estos encuentros.

 

Fuera del ritual y las ceremonias místicas, algunos gnawas marroquíes, que no son maestros, ofrecen un espectáculo basado en su música a un público más amplio, dándole un carácter más festivo y de entretenimiento; introducen elementos de acrobacia, y dan a su vestimenta decorados y coloridos que las hacen más llamativas.

 

Escuchar música gnawa, presenciar sus danzas, es un motivo más para conocer y admirar la histórica y bella ciudad de Essaouira.

 

 

Essaouira:

• Puerto

Está situado en el extremo de la playa y es todo un espectáculo contemplar los barcos y las redes dispuestos en los muelles. La Puerta de la Marina, erigida durante el sultanato alauita a finales del siglo XII, une los muelles de embarque del puerto y la ciudad. Desde esta puerta se llega, a través de un pequeño puente, hasta la Skala del puerto y las murallas, que dividen la ciudad en los distintos barrios, dos alcazabas, el mellah y una medina.

• La medina

Callejuelas de mercaderes y plazas con terrazas y cafés moros (por ejemplo, la Plaza de Mulay el-Hassan y Bab el Sebaa) conforman esta parte de la ciudad, moldeada por marroquíes y lusos que mira atentamente hacia las intrincadas callejuelas que desembocan en la Plaza Bab el-Sebaa. Los joyeros y los orfebres se concentran en el callejón Siaguin, aunque ya no trabajan los materiales que antaño les hicieran famosos. Sin embargo, los artesanos de marquetería siguen hallándose en el mismo sitio que hace siglos, el lugar al que se accedía atravesando un pasadizo abovedado viniendo desde la Skala, la antigua plataforma de defensa de las murallas.

• Museo de Sidi Mohammed Ben Abdallah

Rue Laalouj

Horario: abierto todos los días excepto los martes y los festivos, de 8:30 a 12:00 h. y de 14:30 a 18:00 h.

Se encuentra en una antigua residencia palaciega que alberga las más variadas y hermosas muestras del arte marroquí. Destacan diversos documentos sobre las canciones beréberes e instrumentos de cuerda decorados con marquetería gembris, utilizados por los músicos gnaouas para acompañar sus bailes. No deje de ver las colecciones etnográficas del piso superior. Junto a este museo se encuentra el Museo Ensemble Artisanal dedicado a las obras modernas de la artesanía local.

• El Mellah

Al norte de la ciudad

La calle más popular del barrio judío o mellah es la calle Mohammed Zerktuni, rodeada por un pintoresco mercado que llega hasta la Bab Dukkala. Cerca de esta puerta encontramos un interesante cementerio europeo.

• Islas Purpúreas y Mogador

Al sur de la ciudad

Frente a la costa, se localizan dos islotes rocosos en los que se asentaron en la época romana fábricas de púrpura. De esa época también se conservan una villa ricamente decorada y una fortaleza. Las islas, conocidas como las Islas Purpúreas, sólo se pueden visitar con autorización oficial, pues están protegidas como reserva natural. Cuentan con una reserva ornitológica que alberga gaviotas y halcones. En la isla de Mogador permanecen las ruinas de una antigua prisión de finales del siglo XIX.

 

Impresiones camino de Essaouira

El embrujo de Marruecos se palpa en el jardín de Agdal, en los ‘riads’, en los hipnóticos ritmos bereberes y en el pueblo donde vivió Jimi Hendrix. Un laberinto de murallas, mezquitas y tiendas.

Cinco adultos, seis niños, ocho días, dos destinos (Marraquech y Esauira) y un único objetivo: intentar que todo el mundo lo pase bien.

Casi 1.500 kilómetros al sur de Madrid, nuestra época parece retornar siglos atrás, y el orden y la asepsia occidentales se transforman en un exótico caos de aromas árabes. En Marraquech pasaremos casi tres días; tiempo suficiente para que los que todavía no conocen la ciudad tengan un primer e interesante contacto con ella, y los que ya han estado allí alguna vez recuperen todas sus esencias. Entre la amplia oferta de hoteles funcionales, grandes hoteles de lujo y otros con encanto (riad), nosotros nos hemos inclinado por esta última opción. Los riads son antiguas casas palacio construidas alrededor de bellos patios o jardines interiores, con fuentes, que se han transformado en pequeños establecimientos hoteleros.

Hacemos un recorrido por los principales lugares que no habría que dejar de ver para hacerse una idea de lo que es y ofrece Marraquech: el circuito de las murallas, deteniéndose en algunas de sus puertas más importantes; el jardín de Agdal, enorme y precioso, repleto de olivos, naranjos, higueras…, que los reyes almorávides crearon en el siglo XII; la Kutubia, una de las más hermosas mezquitas no sólo de Marruecos, sino de todo el mundo árabe (su minarete es uno de los grandes símbolos de la ciudad y una de las más exquisitas obras de su tiempo, torre prácticamente gemela a la posterior giralda de Sevilla), y el mausoleo de los príncipes Saadíes, que exhibe algunas de las decoraciones en madera de cedro y mosaico más ricas y delicadas de Marraquech.

Entre los muchos palacios que también merece la pena visitar están los de El Badi, Bahia y Dar si Said. Más allá de las murallas, habría igualmente que conocer el jardín de Majorelle, un delicioso lugar lleno de estanques, palmeras, buganvillas…, creado en los años veinte por el pintor francés Jacques Majorelle; La Mamunia, un hotel construido en 1923 y que hoy sigue siendo uno de los más suntuosos palacios del mundo, y, finalmente, el jardín de La Menara, que, entre otras cosas, posee un gigantesco estanque en el que por la noche se realizan llamativos espectáculos de luz y sonido.

Después de esta agitada jornada, los chavales se quedan en la piscina del hotel y los mayores aprovechan para pasear por la quintaesencia de Marraquech: el zoco y la bulliciosa y singularísima plaza de Yemaa el Fna.

Al día siguiente, muy temprano, y mientras los demás todavía duermen, uno tiene un par de horas para curiosear cómo se despierta Marraquech, y cómo se inicia todo en la gran plaza y en el zoco. Restos de la noche anterior por todas partes, carromatos repletos de enormes pirámides de naranjas, y bereberes vestidos de blanco que te ofrecen un delicioso zumo recién exprimido; limpiabotas que aguardan impacientes a que lleguen los zapatos generosos que les ayudarán a subsistir; carros repletos de higos secos, dátiles, almendras…, que exhiben con orgullo colorista y geométrico su tentadora mercancía.

Esauira-Mogador, la playa

Acabada nuestra estancia en Marraquech, nos vamos a Esauira, a un centenar de kilómetros hacia la costa atlántica. La ciudad actual, más allá de las murallas, no deja de crecer, mientras la Esauira de siempre está confinada en el interior del recinto fortificado que alberga la vieja medina; desde 2002, Esauira es patrimonio de la humanidad.

Del sitio de Esauira se tiene noticia desde el siglo VIII antes de Cristo, cuando los fenicios ya recalaban en sus costas. Más tarde, en el siglo I, Esauira y sus islas se hicieron famosas por su producción de púrpura. Un tipo de molusco llamado murice segrega la sustancia que colocó durante siglos a Esauira en un destacado lugar dentro del mapa del Imperio Romano.

Más tarde, el emplazamiento pasó a ser bereber y conocido como Amogdur, hasta que, a partir del siglo XV, los portugueses lo toman como base de su comercio africano y lo rebautizan como Mogdura. Tiempo después, los españoles lo llamaron Mogador. La actual denominación de Esauira, que quiere decir lugar fortificado, se la dio Mohammed Ben Abdalá en el siglo XVIII, cuando transformó y amuralló el enclave.

En Esauira, los hoteles más funcionales y al gusto occidental están más allá de las murallas. Sin embargo, los alojamientos con más carácter y sabor son los riads, situados dentro de la Ciudadela. Como en el interior de la medina y en todo el recinto amurallado, no está permitido circular con vehículos. Para trasladar el equipaje es preciso utilizar el servicio de porteadores que, con carretillas o carros, se mueven por el intrincado mundo de angostos pasadizos y callejuelas de la medina vieja.

Esauira tiene una preciosa y casi inacabable playa que se inicia al final del puerto y se prolonga en dirección sur hasta donde la vista pierde cualquier referencia. La arena es fina y dorada, y los alisios hacen de la zona un auténtico paraíso para la práctica o el aprendizaje del windsurf y el kitesurt, hacer footing matinal o caminatas vespertinas, o dar largos paseos diurnos o nocturnos en caballo o dromedario. Otra sugerente opción es alquilar un quad para disfrutar de una larga y maravillosa excursión por las dunas que flanquean la playa.

Ya en la ciudad, en cualquier momento del día, los paseos por la medina darán la oportunidad de curiosear toda clase de tiendas, puestos y tenderetes, y de comprar alguna pieza de fina marquetería en la que los artesanos de la zona son especialistas. En la judería o por los viejos zocos y casbahs, es posible que nos crucemos con algún grupo de músicos y danzantes interpretando antiguas canciones bereberes.

Cañones del siglo XVIII

Una vuelta por las murallas viendo la magnífica colección de cañones del siglo XVIII o la visita al puerto nos darán la ocasión de disfrutar de algunos de los momentos y algunas de las imágenes más espectaculares y con más sabor de todo el viaje.

El puerto de Esauira es uno de esos lugares que inspiran y siempre dejan ver algo distinto y sorprendente. Los viejos barcos pesqueros de apariencia arcaica se amontonan en apretadas formaciones junto a un ejército de pequeñas barcas que, en abigarradas acumulaciones, lo llenan todo de desgastados blancos y azules.

El puerto está poblado por la más ruidosa y numerosa colonia de gaviotas imaginable. Ingrávidas como cometas, se columpian en el aire, esperando el descuido de un pescador o el despiste de algún vendedor callejero, para arrebatarles cualquier pieza o despojo.

Hacia el suroeste, escasamente a media hora en lancha desde el puerto, se encuentra la isla de Mogador. Cuenta con una fortificación, una mezquita y una antigua prisión; pero, sobre todo, alberga, juntamente con el resto de las islas de la Púrpura, una de las mayores reservas de halcones de Eleanora del mundo.

Ya de vuelta a la medina, podemos tomar un respiro visitando un hamann, el típico baño moro donde relajarte, recibiendo un agradable masaje. Un buen sitio es el del hotel L’Heure Blue, un riad relais châteaux que, en cualquier caso, merece la pena visitar para tomar algo o cenar, porque pasa por ser el mejor establecimiento de Esauira.

Si quedan tiempo y ganas, podemos realizar alguna excursión por las proximidades de la ciudad. Relativamente cerca está Diabat, pequeño pueblecito bereber donde vivió Jimi Hendrix y lugar de cita de los hippies de la época. Algo más lejos está Safi, una interesante población costera con fortaleza portuguesa del siglo XVI. A 170 kilómetros hacia el sur, Agadir, una moderna ciudad y un tradicional destino turístico desde los años sesenta. Y si lo que preferimos es un lugar un poco más lejano, pero muy evocador, está Sidi Ifni, la capital de la antigua provincia española del Sáhara Occidental.

GUÍA PRÁCTICA

• Información- Turismo de Marruecos en España (915 42 74 31; 934 53 20 38; www.turismomarruecos.com).- www.essaouira.com.-www.essaouiratourisme.com.

• Cómo ir- Easyjet (www.easyjet.com; 807 26 00 26) vuela a Marraquech desde Madrid, a partir de 52,98 euros.

• Air Europa (www.aireuropa.com; 902 40 15 01), ida y vuelta desde Madrid y Barcelona, a partir de 101,24 euros, tasas y cargos incluidos.

• Iberia (www.iberia.com; 902 40 05 00), vuelos directos desde Madrid y Barcelona, 113 euros.

• Royal Air Marroc (www.royalairmaroc.com;902 21 00 10) vuela desde Madrid y Barcelona. Ida y vuelta desde Madrid, a partir de 103,17 euros, todo incluido.

• Ryanair (www.ryanair.com; 807 220 032), a partir del 2 de noviembre, entre Girona y Marraquech, ida y vuelta, desde 98,56 euros.

Visitas,

• La Kutubia. Ave Mohammed V

• El jardín de Majorelle (www.jardinmajorelle.com; 00212 024 30 18 52). Yacub al Mansur

• El jardín de La Menara (00212 024 30 18 52). Avenida de la Menara (al oeste de Hivernage).

• El jardín Agdal. Entrada gratuita. Abre de 8.30 a 17.30.

 

 

Essaouira, proviene de Al-Souirah, de la pequeña fortaleza rodeada de grandes murallas. La ciudad, situada entre Safi en el Norte, y Agadir en el Sur, bañada por el Atlántico. Obligada a protegerse contra los piratas.

 

Essaouira fue mucho deseada por los Khalifas y Sultanes. El descubrimiento de vestigios de cerámica en las islas de la bahía y la presencia de los fenicios en la región en aquella época. Pero los que debían marcar esta ciudad de europeos, son completamente portugueses.

 

La medina de Essaouira protegía también un gran número de sinagogas que testimoniaban el dinamismo de la población judía.

 

Entre las más importantes y más antiguas de estas sinagogas, encontramos a la de Simón Attias situada en el corazón de la antigua Kasbah. Es construida al fin del XIX por un comerciante y todavía lleva su nombre.

 

En isla de Essaouira que forma parte de un archipiélago de Ilots, es alejada de 800 m del puerto de la ciudad.

 

El archipiélago conserva vestigios importantes de las diferentes civilizaciones antiguas, la isla de Mogador también un punto de desembarco de los marineros portugueses, franceses y españoles.

 

El aceite de orégano:

 

Solo existe un lugar en el mundo donde crece el orégano, pequeño árbol que prolifera en regiones áridas y salvajes de Marruecos. Se le atribuyen múltiples virtudes nutritivas, dermatológicas y medicinales. Un don de la naturaleza, un sabor indescriptible que debe descubrir.

 

Un árbol poco conocido crece únicamente en la parte sudoeste de Marruecos en una superficie de 700.000-800.000 hectáreas.

 

Todo se aprovecha, durante siglos las mujeres beréberes de esta región han elaborado aceite de orégano para su propio consumo y también como medicina tradicional.

 

Fuera de Marruecos cada vez se interesan más por este aceite debido a sus propiedades y se utiliza tanto a nivel nutritivo como para la salud del cabello. Es un árbol muy resistente que llega a vivir de 150 a 200 años. Se adapta perfectamente a la aridez de las regiones del sudoeste de Marruecos.

 

El orégano juega un papel importante y mantiene el equilibrio ecológico además de animar la economía de la población. En 1999, la UNESCO ha reconocido al orégano como patrimonio mundial.

 

La producción de es este aceite es un proceso laborioso que se realizaba hasta hace poco a mano.

 

Festival Gnaoua:

 

Hoy en día muy conocida, la música Gnaoua siempre hace mención a todos estos elementos: la cofradía, herencia africana, arabo-musulmán, trance terapéutico y rito de posesión.

 

A la hora del Festival Gnaoua, Essaouira es la primera en tener un ritmo internacional. Este Festival fue creado en 1998 y es un evento cultural en todo el mundo. Amateurs y profesionales venidos de todo el mundo en un intercambio de sonido y de tradiciones. Una fuente de creatividad artística donde cada uno aporta su conocimiento, su sensibilidad y su historia.

 

Sawira Qadima es una pequeña población que está en las costas del sur de Marruecos, que se destaca por su tranquilidad y porque no es en realidad un destino turístico, por lo que para muchos es un paraíso alejado de las multitudes.

 

Aunque llegar a esta población es en realidad un poco difícil, porque tienes que recorrer una buena parte de la costa desde la ciudad de Safi y pasar hasta por un bosque espeso, si quieres ver un lugar que mantiene sus tradiciones debes ir hasta allí.

 

Esta pequeña ciudad es de las que quedan en esta parte del país que aún conserva su cultura, su estilo de vida y su forma de hacer las cosas sin la influencia del turismo, por lo que es un punto muy tranquilo y agradable. En la actualidad esta pequeña población está dividida en dos, una que es la parte donde están los hoteles y restaurantes para los visitantes y otra que es la villa de pescadores como tal.

 

Sawira Qadima tiene sólo un atractivo turístico como tal, que es su fortaleza portuguesa que está ubicada como si estuviera entrando en el mar. Este lugar es llamado Agouz y aunque en la actualidad no se le hace ningún mantenimiento, es muy fácil entrar hasta allí, claro que no tienes que esperar que el sitio tenga un estado de conservación perfecto, sino más bien una construcción que está siendo poco a poco tomada por la naturaleza.

 

En esta pequeña población del occidente de Marruecos puedes encontrar un buen número de cabañas de verano, que en los meses vacacionales normalmente se encuentran llenas por turistas venidos de otras partes del país, pero es posible encontrarlas más desocupadas en otros meses del año. También existen varios lugares donde puedes acampar y en temporadas que no son las de verano, puedes estar virtualmente solo en algunos de ellos.

 

Esta ciudad de Sawira Qadima también tiene una excelente oferta de cafés, restaurantes y otros sitios más casuales en donde puedes encontrar una buena comida. Una buena opción es comprar comida de mar directamente de los lugares donde están los pescadores y si eres uno de aquellos turistas que gusta de cocinar, puedes comprar a precios muy económicos algunos cangrejos de gran tamaño, que localmente son considerados como incomibles.

 

Pasear y comer en el puerto de Essaouira

 

Essaouira es una ciudad que está en la región de Marrakech-Tensift-Al Hauz, en el suroccidente de Marruecos, que es mágica para muchos de los turistas que la visitan por el color de sus casas, los detalles y el ambiente histórico que se respira en cada una de sus calles.

 

En esta población tienes la oportunidad de encontrar diferentes atractivos que vale la pena visitar, ya sea por su atractivo arquitectónico o natural como por la importancia histórica que tienen.

 

Esta ciudad del occidente de Marruecos ha ido desarrollándose como un destino turístico de los más importantes de la región, por lo que turistas que fueron hace algunas décadas pueden ver las diferencias que han traído los años. En especial en la actualidad las facilidades como alojamiento y restaurantes son de una mayor calidad, así como el trato a los visitantes que llegan hasta allí.

 

Uno de los sitios que te recomiendo visitar en Essaouira es el puerto, que es todo un espectáculo mágico y dependiendo de la hora del día tiene un paisaje completamente diferente. Toda esta ciudad se ve de una forma espectacular desde este lugar, debido a que desde allí son muy evidentes los contrastes que brindan las casas de color blanco, con sus decoraciones de tonalidades azules.

 

Caminar por este puerto de la ciudad es un excelente plan para cualquier hora del día, aunque temprano en las mañanas todo está cubierto de una neblina que hace que la vista sea única. Los pescadores de esta población de Marruecos ponen un gran esfuerzo en decorar sus embarcaciones y se sienten muy orgullosos de ellas, y en su exterior es evidente si se utilizan mucho en navegaciones mar adentro o si la mayoría del tiempo están atracados

allí.

 

Este lugar de Essaouira es uno de los más populares entre los turistas porque, aunque no es tan impresionante y hermoso como otros de Marruecos y el mundo, si tiene un encanto en sus tradiciones. Lo recomendado es que vayas en horas de la mañana o en la noche, cuando llegan los pescadores de sus faenas y puedes comprar el pescado fresco allí mismo, y hasta es posible que lo preparen para que te lo comas mirando los paisajes locales.

 

Islas Púrpuras, en las orillas de Essaouira

 

Las Islas Púrpuras son un grupo de pequeñas islas que están en las costas de Marruecos en la bahía que está en Essaouira, siendo uno de los lugares que más quieren visitar los turistas que llegan hasta allí.

 

Essaouira es una de aquellas ciudades que son visitadas por aquellos que quieren conocer un poco más de la historia del país y estas islas han sido la inspiración de varios pintores y escritores que por allí han pasado.

 

Estas islas están muy cerca a la costa y son visibles desde las playas, lo que hace que esta parte tenga un ambiente un poco más misterioso y encantador. Además de decorar esta parte del mar, tienen una función mucho mejor para los habitantes, porque evita que los grandes y fuertes oleajes lleguen hasta las costas, haciendo que las playas sean más seguras.

 

El Púrpura que tiene el nombre de estas islas viene de la tintura de este color que solía ser recolectada de algunos moluscos que viven en el mar de los alrededores de estas islas. Durante las épocas romanas y fenicias, esta tintura era comercializada en este lugar, lo que hizo que se convirtiera fácilmente en una zona industrial, y algunos de los objetos que se utilizaban fueron descubiertos hace pocas décadas.

 

El acceso a estas islas está prohibido y a ellas sólo pueden ir algunas personas que viven en ellas, así como personas que están en trabajos de reproducción de las aves locales y algunos ambientalistas que se encargan de observar la población local de halcones. Aunque estos halcones migran hacia Madagascar, estas islas son utilizadas por ellos para reproducirse en las temporadas.

 

Desde las orillas puedes ver algunos de los nidos de estos animales en las Islas Púrpuras, con la ayuda de los binoculares, así como otros tipos de aves que llegan hasta allí migrando también. Desde el puerto de Essaouira puedes tomar tours en embarcaciones que te llevan muy cerca de estas islas y sus alrededores, pero nunca lo suficientemente cerca para afectar a las aves.

 

 

 

Emplazada sobre la costa atlántica de Marruecos, Essaouira es una tranquila ciudad histórica fortificada, de ambiente apacible para disfrutar del ocio, cultural, cuya medina ha sido declarada Patrimonio de la Humanidad. Por allí pasaron fenicios, cartagineses, romanos, pueblos bereberes, franceses y portugueses, quienes dejaron su impronta.

 

Essaouira es una de las excursiones imperdibles que se realizan en todo viaje a Marruecos, donde podremos conocer su antigua ciudadela amurallada o Medina, pasear por sus callejuelas llenas de historia, por sus zocos, con sus casitas vestidas de blanco bien al estilo mediterráneo, admirar el trabajo fino de los ebanistas y taraceadores, cuando le dan vida a todo tipos de madera que utilizan estos talentosos artesanos. Sentarnos a beber algo en sus cafés con terraza y los restaurantes elegantes de la ciudad.

 

Las playas de Essaouira son otra invitación al placer y descanso, y también a la práctica de deportes náuticos como kaitsurf, windsurf, etc.

 

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Una de los lugares imprescindibles de Marruecos que no debes perderte es Essaouira, a la que se la conoce con otros muchos nombres como: la perla del Atlántico o la Bella Durmiente. Con estos nombres ya puedes hacerte una idea de la belleza que alberga este sitio. Además se trata de una ciudad Patrimonio de la Humanidad, que mantiene tanto la autenticidad como el encanto de una tierra que parece que se ha perdido en el tiempo. En ella termina el Atlántico y sus casas te recordarán a las típicas casas blancas andaluzas. Si quieres conocer más de este maravilloso destino, sigue leyendo.

 

Essaouira, conocida antaño como Mogador, se encuentra en Marruecos, en la costa occidental del Atlántico. Concretamente está en la región de Marrakech Tensift El Haouz. Es una ciudad que ha sido conquistada por muchos pueblos, comenzando por los fenicios, posteriormente por los romanos que llegaron en busca de la sal y el famoso tinte púrpura, después por los portugueses a finales del siglo XV, los Saadianos, los Alaouitas, etc.

 

Fue en el siglo XVIII cuando Mohammed Ibn Abadía fundaría esta ciudad y se convertiría entonces en uno de los principales puertos de todo el reino. Y es que Essaouira es, desde principios del XIX, uno de los puertos más importantes de todo Marruecos, lo que le ha permitido el intercambio de numerosos bienes con miles de rincones del mundo.

 

Pero además de conocer su historia muy rápidamente, en esta ciudad podrás disfrutar de diversas actividades de las que te hablamos a continuación.

 

Las playas de Essaouira

 

La ciudad cuenta con más de 6 kilómetros de playas, en las que podrás disfrutar con las mejores condiciones. Eso sí, el viento siempre omnipresente reina sea la época que sea. Lo único con lo que debes tener cuidado es con los remolinos que se forman a veces y que pueden ser muy peligrosos ya que se trata de remolinos bastante fuertes. Por eso siempre que vayas a nadar mira antes cómo está el agua y no confíes en tu pericia o destreza como nadador.

 

A lo largo de toda la playa vas a encontrar diversas cafeterías y restaurantes en los que te ofrecerán desayunos, comidas y cenas en sus terrazas bajo el sol en las que podrás relajarte.

 

El Festival de Gnawa

 

Este Festival de Essaouira se creó en 1998 y desde entonces se viene desarrollando como uno de los acontecimientos culturales más importantes de toda la zona. De hecho son muchos los músicos internacionales que participan en él y el público asistente cada vez es más numeroso.

 

Deportes

 

Como era de esperar, en playas así con aguas más furiosas y viento siempre presente, los deportes más practicados son el surf, el kite surf y el wind surf. La bahía de Essaouira está bañada por unas olas que conforman el paraíso para muchos amantes de estos deportes de viento. Son vientos alisios, fuertes y constantes, procedentes del noroeste. Además, si te animas ofrecen numerosos cursos de cualquiera de estas tres modalidades y alquilan también el material necesario.

 

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La ciudad de Essaouira se halla en la costa oeste de Marruecos, apenas a 170 kilómetros de Marrakech.

 

 

 

Antiguamente conocida como Mogadur, es una de las ciudades más turísticas del país. No en vano su medina está declarada, desde el año 2001, Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.

 

 

 

No es una ciudad demasiado grande, pero sí muy bulliciosa, gracias especialmente a su puerto y a su carácter turístico. La naturaleza de su bahía y la arquitectura del siglo XVIII de su medina forman un contraste que apasiona. Para muchos Essaouira es una de las mejores excursiones que pueden hacerse desde Marrakech, pero creo que va siendo hora de ser conocida también de manera individual.

 

 

 

Hasta aquí llegan turistas de todo tipo: surfistas, amantes de la costa, senderistas, artistas, bohemios, fotógrafos… Essaouira es una ciudad blanca fortificada, un enclave famoso por la gran cantidad de intelectuales que llegan a ella, pequeña y compacta, por lo que se puede recorrer fácilmente a pie.

 

 

 

VISITAS EN ESSAOUIRA

 

 

 

– Medina de Essaouira

 

Declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en el 2001, es un magnífico ejemplo de construcción inspirada en la arquitectura europea del siglo XVIII. Su laberinto de callejuelas estrechas, sus fachadas con puertas y ventanas azules, cafés y tiendas de artesanía merecen un paseo relajado. En su interior también podemos ver viejas sqalas o fortalezas, el baluarte de Bab Marrakesh, el dique, mezquitas, sinagogas e iglesias.

 

 

 

– Puerto de Essaouira

 

Es el tercero más grande del país, tras los de Agador y Safi, un lugar muy popular y tradicional, con los pescadores remendando sus redes durante el día. Lo mejor es subir hasta la Escala del Puerto, desde la que se observa una preciosa panorámica del mar y la medina. No olvidaros de hacer una pequeña excursión en barco hasta la Isla Mogador, con su prisión del siglo XIX (siempre que el tiempo lo permita).

 

 

 

– Hammam Lalla Mira

 

Se trata del baño público más antiguo de la ciudad, y su nombre significa “espíritu amarillo”. Hoy en día es el primer hammam marroquí calentado con energía solar, y en la parte superior cuenta con un pequeño hotel restaurante. . Sus paredes blancas y su suelo de baldosas verdes lo convierten en un rincón relajante y encantador. Curiosamente, la mayoría de sus clientes son mujeres, aunque está abierto a todo el mundo.

 

 

 

– Museo Sidi Mohamed ben Abdallah

 

Situado en la calle Laalouj, junto a la principal oficina de correos de la ciudad, este museo se ubica en un viejo edificio del siglo XIX. Renovado recientemente, consta de dos plantas y lleva el nombre del fundador de Essaouira. Su colección alberga monedas antiguas, alfombras, armas, trajes típicos de Marruecos y una pequeña galería de imágenes de la Essaouira del siglo XIX.

 

 

 

– Playas en Essaouira

 

La playa principal está a la salida del centro histórico, y tiene varios kilómetros de longitud. No es muy recomendable los días de viento, ya que es prácticamente imposible estar. En los alrededores de la ciudad encontramos también la Playa de Oualidia o la Playa de Taghart, situada en la zona sur. Esta última dicen que es la más conocida y frecuentada, especialmente durante el verano.

 

 

 

– Bastión de la Escala

 

Las murallas de Essaouira llaman poderosamente la atención, especialmente las del flanco norte y oeste, que son las que dan al Atlántico. Es aquí donde se halla el Bastión de la Escala, una sección de la muralla a la que se puede subir y contemplar unas magníficas vistas. Hoy en día hay una serie de cañones de bronce que apuntan hacia el mar. El bastión del norte se conoce como Bad Ljhad, que cuenta con vistas a la medina.

 

 

 

– Bab Doukkala

 

Como su nombre indica (bab en árabe es puerta) es la puerta de entrada a Essaouira. Se halla en la zona norte de la medina, y si la atravesamos accedemos en primer lugar al Méchouar, el barrio judío. No es muy grande, con apenas tres arcos, pero su interés radica durante el atardecer. Allí se congregan los músicos y artistas callejeros, para hacer sonar su música o contar historias tradicionales.

 

 

 

– Otras visitas de interés

 

En Essaouira podemos hacer otras pequeñas visitas de interés, como el Palacio Real, residencia del rey de Marruecos cuando visita la ciudad; las diferentes puertas de la muralla, como la Puerta de la Marina o la Bab Sebaa; los Jardines de Otello, una visita muy apacible y placentera junto al mar; la sinagoga, la Plaza Al Mellah, en el barrio judío, o la bulliciosa Avenida Istiklal.

 

 

 

EXCURSIONES DESDE ESSAOUIRA

 

Para muchos la principal excursión desde Essaouira será Marrakech, situada apenas a 170 kilómetros al este. A la misma distancia, pero hacia el sur, se sitúa otra de las ciudades más turísticas de Marruecos, Agadir.

 

 

 

Excursiones más cortas se pueden hacer a la Isla de Mogador (en barco desde el puerto), junto a las demás Islas Púrpuras, o Oualidia, que cuenta con playas preciosas.

 

 

 

CLIMA EN ESSAOUIRA

 

De clima templado, Essaouira se mueve a lo largo del año entre los 16 y los 28 grados. No hace ni mucho frío ni mucho calor, aunque por las noches refresca hasta los 10 grados aproximadamente. Eso sí, debido a la humedad, las sensaciones térmicas pueden hacer que parezca que haga más calor o más frío. No llueve demasiado y, ojo con los vientos, que en ocasiones son bastante fuertes (Essaouira es un paraíso para los amantes del surf)

 

 

 

COMPRAS EN ESSAOUIRA

 

Nada mejor que irnos de compras por los mercados de la ciudad. Hay mercados de alimentos, especias, artesanías, joyeros, madera… En la medina se hallan los mejores zocos, en los que comprar especias y tajines, obras en madera con incrustaciones de nácar… Aún existen incluso pequeños talleres en los que, además de comprar, veremos cómo los artesanos trabajan con sus propias manos. Las avenidas de Istiklal y Zerktouni, además del Boulevard Mohammed V y las afueras de la Bab Doukkala son otros rincones para ir de compras.

 

 

 

GASTRONOMÍA EN ESSAOUIRA

 

La gran mayoría de platos típicos de Essaouira se elaboran con el aceite de argán, fruto del arganero que se cultiva en los alrededores de la ciudad. En cualquier restaurante probaréis ensaladas, tajines, el amlou; pescados y mariscos como el bogavante, gambas y sardinas; el cus cús de pescado y una gran variedad de pastas y pasteles, que se acompañan con café y el clásico té de menta.

 

 

 

VIDA NOCTURNA EN ESSAOUIRA

 

La medina y sus callejuelas es el mejor lugar para pasar la noche en la ciudad. Además de los bares, teterías y coctelerías de la zona, en sus plazas se sitúan diferentes artistas callejeros, encantadores de serpientes, vendedores ambulantes… que le dan una animación especial a la ciudad. Para ir de pubs o discotecas lo mejor es la zona del puerto, las avenidas de la zona moderna o los hoteles.

 

 

 

TRANSPORTES EN ESSAOUIRA

 

La mejor manera de moverse por Essaouira es a pie, ya que la medina es completamente peatonal. Es fácil perderse, pero siempre iréis a dar a algún lugar abierto y conocido. Los taxis se hallan a las afueras de la medina, junto a las principales puertas. Se suelen tomar si nuestro destino está alejado, o para ir a la estación de autobuses. Aunque por regla general todo está cerca en Essaouira y no hará falta el transporte público.

 

 

 

CÓMO LLEGAR A ESSAOUIRA

 

Podemos llegar hasta el pequeño aeropuerto internacional de Essaouira, situado a 15 kilómetros al sur de la ciudad. A la salida de la terminal se puede tomar un taxi. Essaouira está también muy bien comunicada por autobús con las principales ciudades de Marruecos. Desde Marrakech se tarda unas 3 horas y media y desde Casablanca 6 horas. Es común también en Marruecos alquilar un taxi entre varias personas para que os lleven de un lugar a otro.

 

 

 

ALOJAMIENTOS EN ESSAOUIRA

 

En Essaouira, al ser una ciudad turística en la costa, encontramos alojamientos de todo tipo, tanto dentro de la medina (los típicos riads) hasta hoteles en primera línea de la playa. Tenemos hoteles exclusivos y de primer nivel y alojamientos de nivel medio, pensiones y hostales más modestos. Si queréis reservar habitación en la ciudad os sugiero el siguiente enlace: www.almusafir.es

 

Los famosos cañones de la SKALA que son del siglo XVII y que forman parte de una de las imágenes más fotografiadas de la ciudad de Essaouira provienen de las fundiciones de Sevilla y Barcelona. Según parece, formaron parte de botines de guerra de barcos españoles.

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Quesería cerca de Essaouira

En Essaouira he descubierto un sitio muy particular. La Queseria de Meskala o la Queseria de la Kasbah.

Situada en Meskala, un pueblo que encontrareis en la carretera de Marrakech a Essaouira a escasos 30 Km antes de llegar. A la derecha un panel anuncia la existencia de una cooperativa en Khemis Meskala, donde Abderrazzak Khoubbane hace los quesos. Seguir la carretera unos 18 Km hasta Meskala. En total unos 45 minutos desde Essaouira.

Me encanta el queso, y aunque siempre veo cabras, ovejas y vacas pastando en el campo marroquí creía que el país no producía buen queso, o mejor dicho que no había una gran cultura sobre él.. Ha sido llegar a este lugar y entender que existen algunos rincones donde el queso es una obra de arte. Y todo gracias a Abderrazzak, un profesor universitario nativo de Essaouira que vivió muchos años en Canadá y al que su padre transmitió el gusto por los productos de la tierra. A su vuelta a casa, a su país decidió comenzar con la fabricación artesanal de quesos.

Esta quesería se encuentra dentro de un gran ksar, es una antigua plaza fuerte compuesta de varios riads. La Kasbah es grande y de una hermosa y rara belleza. Cuenta con una gran historia detrás que dejaré que descubráis en vuestra visita.

Cuando entras al Riad de la familia Khoubbane, los árboles frutales te dan la bienvenida, naranjos, mandarinos…un vergel central dan frescura a este espléndido patio. Es un verdadero lugar de paz y de calma. Te recomiendo dejar las prisas en el coche, porque aquí el tiempo va poco a poco.

El taller de fabricación y refinamiento de los quesos se sitúa en una de las partes de la Riad que cumple con las normas sanitarias vigentes. La mayoría de la producción anual de la quesería está formada por queso a base de leche de cabras, vacas y ovejas. Según la temperatura y la duración de refinamiento, obtiene varias calidades de quesos presentados bajo múltiples formas: camembertes, buchettes, crottins, palets, chèvres frais, etc.

Fue una degustación de ensueño para los amantes del queso. Maridaje de vino y quesos naturales, caseros, frescos, especiales, diferentes, una comida inolvidable. Abderrazak nos acompañó después con el te verde, insistió en ponerle limón y María luisa fresca. Y allí en el salón donde el Rey Hassan II pasaba temporadas, debajo de uno de los techos más hermosos que uno puede imaginar divagamos durante horas. Sobre Marruecos, religión, el valor de la familia, la joie de vivre ( la alegría de vivir ), el valor del tiempo, la importancia de las cosas, del amor, de los hijos…divagamos y el tiempo iba pasando. Se puso a llover pero nada importaba en ese momento.

Fue una fiesta gastronómica y también de amistad, jugamos a escoger un queso favorito. El mío había sido un delicioso queso fresco de cabra envuelto en una hoja fresca de higo, le llaman Lalla Mira. Sin palabras….

Fue en ese momento, después de tapar la bandeja de quesos y saborear el último sorbo de deliciosa vino marroquí cuando nos dimos cuenta que éramos unos auténticos afortunados por poder disfrutar de esos momentos.

En este lugar también puedes quedarte a dormir, en unas habitaciones blancas y hermosas que se encuentran en el mismo Riad.

 

La Fromagerie dans la Kasbah

Meskala

Reservas:

00212 666 23 35 34 o el 00212 658 83 99 99.

 

F.amazighen

 

Viajar a Essaouira

Dar Menara

dar Manara

Riad

Excursion por essaouira

 

Marruecos, y que mejor forma de hacerlo que visitando un lugar tan encantador como Essaouira, ese precioso pueblo de pescadores que realmente enamora. Es justamente allí, frente a su costa, donde encontramos la isla de Mogador, llamada también islote de Mogador.

Es la isla más grande de las denominadas islas Púrpuras, todas ellas frente a Essaouiral. Cuenta con 3 km de largo y unos 2 de ancho y está a tan sólo 1,5 km de la playa.

Los fenicios ya habrían puesto sus pies en ella, denominándola Arambys, que venía de la frase fenicia Har Anbin que literalmente significa “montaña de las Uvas”.

Allá por el siglo I a.C, aproximadamente al final del mismo, Juba II establecería una fábrica de procesamiento de púrpura de Tiro, de murex y conchas de púrpura. Este tinte se usaba para tratar algunas togas del Senado Imperial Romano, y es el principal motivo por el que actualmente se conoce a estas islas con dicho nombre.

El islote ha sido una gran fuente para encontrar objetos y artefactos fenicios, pero también romanos. Incluso se llegó a encontrar una casa romana con sus cimientos, además de algunos objetos como monedas y vasijas.

En el año 1844, la Marina francesa capturó y ocupó dicha isla durante el conocido bombardeo de Mogador.

En la actualidad, desde el puerto de Essaouira o desde la Skala du port, es posible observar el gran islote en el que aun descansan dos magníficas fortificaciones, que en su momento funcionaron como cárceles.

Hoy por hoy, en la isla no vive nadie. Además, desgraciadamente, la entrada a la misma no está permitida, pues ha sido declarada como reserva natural, entre otros por ser el hogar del precioso halcón Eleanora, en peligro de extinción. Aun así, merece la pena acercarse a la costa para poder observar desde lejos este encantador lugar.

Essaouira está situada a 175 km de Marrakech, en la costa atlántica. Essaouira fue construida por los portugueses que le dieron el nombre de Mogador. Es conocida por su festival anual de « Música Gnaoua”. Essaouira tiene 3 partes :la fascinante medina ( la parte medieval) declarada patrimonio mundial por la UNESCO, la parte nueva y el barrio llamado judío “Derb Lealouj”. Essaouira atrae a muchos visitantes que ralizan una excursión de un día desde Marrakech y también a los amantes de deportes nauticos que disfrutan las mejores condiciones que les ofrece la estupenda playa de ésta ciudad sin olvidar el bonito puerto de pesqueros, sus bonitas murallas con vistas al mar, plaza Moulay el Hassan etc…

 

La hermosa ciudad de Essaouira, también conocida como Mogadur o Esauira, es una ciudad portuaria marroquí bastante visitada por turistas; y es que cuenta con un encanto especial que enamora con gran facilidad. Tanto que incluso algunos directores de la gran y pequeña pantalla han caído presos de su maravillosa arquitectura, como la serie Juego de Tronos que fue rodada en su medina en 2012.

Aunque en su totalidad, es un lugar que reamente merece la pena visitar. Existen algunas zonas que destacan por encima de otras, como por ejemplo Skala du port. Esta es una plataforma elevada sobre un gran muro con almenillas que se construyó en la antigüedad para dar protección a la ciudad.

En sus altos muros rompen las olas del mar Atlántico, y cuenta con una longitud de 200 metros por la cual podremos pasear disfrutando de las vistas de la bahía de Essaouira, la medina fortificada y la isla de Mogador, que se sitúa frente a esta plataforma del puerto, a tan sólo 1 kilómetro de distancia.

Esta skala es, en realidad, una continuación de la muralla de Essaouira. Está compuesta por 2 torres fortificadas con forma rectangular. Un paseo por los restos de una construcción medieval que no nos dejará indiferente, un lugar que se perfila como una de las zonas más fotografiadas del núcleo urbano.

En nuestro agradable paseo junto al mar, encontraremos algunos elementos destacables, como por ejemplo los famosos cañones de la Skala. Estos cañones de bronce, con los que es frecuente ver posar a los turistas, fueron construidos en las fundiciones de Sevilla y Barcelona. Al parecer, serían botines de guerra conseguidos de los barcos españoles.

Como hemos comentado, muchas han sido las películas rodadas en esta preciosa ciudad. En concreto, en este gran paseo fortificado, se rodaron algunas escenas de la película el Reino de los Cielos, de Ridley Scott, al igual que en la histórica medina de Essaouira.

Hannón el Navegante fue un explorador cartaginense de gran importancia dentro de la historia de Marruecos; y es que además de explorar gran parte de toda la costa africana, en su arriesgado viaje, este cartaginés apoyado por una flota y cientos de colonos, fundó siete ciudades cartaginesas de la costa atlántica de Marruecos, dando por tanto paso a posteriores restos arqueológicos.

Nos situamos aproximadamente en el 500 a.C, momento en el que Hanno, o Janón, apodado “el Navegante”, emprendió su viaje sobrepasando las columnas de Hércules.

Estableció un puesto de comercio importantísimo en lo que posteriormente sería conocido como la ciudad de Essaouira, antes conocida como Mogador. Allí, Hannón conoció la técnica fenicia para teñir telas a través de una criatura marina.

Durante todo su trayecto, es de esperar que Hannón y su tripulación mantuvieran contacto directo con las tribus indígenas del lugar, bereberes en su mayoría, pues eran los que más abundaban en esta parte del continente por aquel entonces.

Existen partes bastante curiosas de su relato. En una ocasión encontraron una isla y descansaron en ella. Esta isla estaba poblada por extraños seres salvajes. Intentaron capturar uno vivo, pero su violencia y fuerza ante el ataque era imposible vencerla sin matarlos. Así pues, finalmente tomaron tres hembras. El problema es que en su vuelta a Cartago, estas hembras también murieron, pues se mostraron muy salvajes y furiosas. Sus pieles fueron llevadas hasta la ciudad, y allí se les dio el nombre de gorilae.

Cuando los exploradores europeos encontraron gorilas en el siglo XIX decidieron atribuirles ese nombre por prestar muchísima similitud con lo descrito por “El Navegante”.

Todas las aventuras vividas por Hannón fueron escritas en una tablilla que terminó colgada en el templo de Baal. Al regresar a Cartago, este relato fue traducido al griego dando como resultado la versión conocida como Periplo de Hannón.

En la costa atlántica de Marruecos y a tan sólo casi 3 horas desde Marrakech encontramos un pequeño remanso de paz, entre callejuelas de casas blancas y pórticos azules, mecido por playas ideales para practicar surf y una amplia gama de ofertas gastronómicas con pescados y mariscos de protagonistas. Bienvenidos a Essaouira, el encanto de la costa de Marruecos.

Essaouira: un lugar con historia

Essaouira se sitúa al norte de la conocida ciudad costera de Agadir, en la costa atlántica, y a casi tres al oeste de Marrakech. La ciudad sistituye la fiesta y bares de una ciudad de costa por arte y cafés, un ambiente relajante de fusiones, compras y turismo de deportes acuáticos.

La mayoría de sus casas blancas son de pórticos azul celeste y las gaviotas sobrevuelan constantemente este particular oasigs mecido por los fuertos vientos atlánticos, ideal para desconectar de las grandes urbes del país.

Essaouira es el resultado de numerosas fusiones y episodios históricos. Se dice que ya fue visitada por los cartaginenses en el siglo V, aunque su principal atractivo pasaría a ser la pequeña Isla de Mogador, situada frente la ciudad, y cuya particularidad corresponde a la de ser el primer lugar del que se extrajo el color púrpura, gracias a los murex, caracoles de mar que segregaban el tinte. Esto llamó la atención del rey bereber Juba II, quien construyó una factoría que comercializaba el tinte para teñir las togas del Imperio Romano.

Durante los siglos siguientes, la ciudad fue ocupada por portugueses, lugar de residencia para numerosos judíos y finalmente fue tomada por Marruecos en colaboración con Francia a finales del siglo XVIII, siendo Mohamed III quien decidió enfocar la ciudad hacia el comercio exterior con Europa.

Arte y cultura

Como suele suceder con la mayoría de ciudades árabes, la mayoría de atracciones turísticas se concentran dentro de la Medina (o ciudad antigua) de la localidad, normalmente amurallada y de un ambiente más comercial y bullicioso.

Típicamente marroquí, la Kasbah es una de sus obligados. Esta antigua vivienda de altos dirigentes fue construída en torno a 1775 en el barrio de Makhzen, al oeste de la Medina y donde aún se conservan los cañones asomando hacia el mar. Desde sus dependencias al aire libre se tienen inmejorables vistas y una típica foto a través de su famoso ojo de buey.

Si quereis conocer más a fondo la música e instrumentación bereber nada mejor que acercarse al Sidi Mohammed Ben Abdellah Museum o perderse entre los antiguos comercios de la plaza Moulay Hassan, antiguo barrio judío.

Ciudad de arte, los artistas callejeros o artesanos pueden verse en casi cualquier esquina, aunque el principal rincón es Bab Doukkala, es un pabellón entre la entrada de la muralla y la estación de buses, donde se concentran numerosos músicos y cuentacuentos. Por otra parte, Orson Welles utilizó la ciudad como escenario para su Otelo en 1949. Numerosas exposiciones y una plaza propia son algunos de los tributos del mago del cine en Essaouira.

Playas de surf y atardeceres

Otra de las principales atracciones de Esaouira son, sin duda, sus playas, extensas y de arena blanca fundida en dunas. Los fuerte vientos atlánticos permiten la práctica de numerosos deportes acuáticos como surf, windsurf o kite surf, mientras que un paseo en camello por la ensenada es otro de los pasatiempos típicos.

El ambiente costero de Essaouira se refleja no sólo en sus aguas, sino en los numerosos establecimientos. Si queréis tomar un bocado, nada mejor que un paseo por las carpas del puerto donde los pescadores ofrecen marisco fresco acompañado de ensalada y patatas.

Si queréis contemplar el atardecer nada mejor que una copa en Les Terrases de Essaouira o algunas compras por los zocos al aire libre, mucho más tranquilos y variados que el de otras ciudades como Marrakech.

Essaouira es una de las ciudades que forma parte del Plan Azur 2020 promovido por Marruecos con el objetivo de conseguir que el país sea uno de los principales destinos del mundo en tal año. Por el momento, Essaouira es un lugar de viajeros, bohemios y artistas que hará las delicias de quien se deje caer por este particular oasis de fusiones, arte y playas aún no tan explotado como otras ciudades costeras.

¿Alguna vez has estado en Essaouira? ¿O prefieres otra ciudad de Marruecos, como El Jadida? No te olvides consultar nuestros consejos para viajar a Marruecos?

Essaouira está situada en la costa occidental del Atlántico en Marruecos, al norte del cabo Sim, en la región de Marrakech-Tensift-El Haouz.

La ciudad, llamada anteriormente Mogador por los portugueses, fue mandada construir por el sultán de la dinastía Alaouita Sidi Mohamed Ben Abdel-lah en 1764.

La ciudad fortificada está dividida en un barrio judío, medina y Kabash. Las antiguas fortificaciones tienen una mezcla de arquitectura militar, portuguesa, francesa y bereber.

Desde su fundación, Essaouira ha sido uno de los principales puertos de Marruecos.

La Medina de Essaouira está dividida en cuatro partes, con dos calles principales en forma de cruz.

Su diseño y construcción fue encargado por el sultán Sidi Mohamed Ben Abdel-lah a uno de sus prisioneros, el ingeniero francés Théodore Cornut, que la bautizó como “As-Sawira”, que significa “la bien trazada”o “la dibujada”.

La Medina de Essaouira fue declarada en el año 2001 Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, junto con la kasbah y el mellah (barrio judío).

La Escala de la Medina de Essaouira es una plataforma almenada, de unos 200 metros de longitud, a la que se accede por el interior de la Medina.

Allí se concentran los talleres de marquetería y ebanistería de madera de tuya y limonero, que exponen y venden a lo largo de los pasadizos que hay en la Skala.

La ciudad de Essaouira, además de uno de los puertos más importantes de la historia de Marruecos, también se ha hecho un cierto prestigio entre los círculos artísticos de mayor renombre en África. Posee diferentes monumentos y piezas de arte, desde edificios de corte colonial hasta grabados en piedra, pinturas y esculturas realizadas por figuras importantes del arte africano.

Los escenarios naturales de los alrededores, así como la singular identidad de la ciudad, con sus edificios, callejuelas y embarcaciones, han servido como inspiración a numerosos graffitis y otras obras que se pueden ver tanto en galerías de arte como en las paredes de ciertas zonas de la ciudad.

Una de las exhibiciones de arte más importantes de la localidad es Air/Port, después de un 2013 muy activo, con cientos de visitantes, la exposición viaja a la ciudad de Antwerp en Bélgica donde estará por toda la temporada de verano 2014.

El objetivo de este proyecto es unificar el trabajo de artistas locales e internacionales para acercar los pantallazos de Essaouira y otras ciudades marroquíes, a la vez que se plantean diferentes rasgos de identidad propios de las localidades europeas. Una muestra muy interesante sobre el trabajo conjunto en materia artística.

Viajar a Oasis del Desierto Occidental y Valle del Nilo, Egipto

En Egipto la historia ha dejado algunas de sus huellas más hermosas: Las Pirámides o Luxor son lugares que por si solos justificarían el viaje. Esta ruta nos lleva también a descubrir los remotos oasis del Desierto Occidental, un mundo olvidado donde reencontrarse con la tradicional vida egipcia

OASIS DEL DESIERTO OCCIDENTAL
Los palmerales son una mancha verde en medio aridez de un desierto extraño, donde se encuentran fuentes termales, dunas de arena y caprichos geológicos como el desierto blanco.

NAVEGACIÓN EN FELUCA
Dos días descendiendo el Nilo entre Aswan y Esna al ritmo pausado de la corriente y el viento. Una aproximación a la vida tradicional del Egipto rural a ras de río

Viajar a Oasis del Desierto Occidental y Valle del Nilo, Egipto

Ruta:
DÍA 1: VUELO CIUDAD DE ORIGEN • EL CAIRO
Embarque en vuelo a El Cairo, llegada, trámites de aduana, obtención del visado, recogida de los equipajes y encuentro con nuestro representante que les trasladará hasta el alojamiento. Resto del día libre.

DÍA 2: EL CAIRO. VISITA DE LAS PIRÁMIDES Y LA ESFINGE
Visita de las Pirámides del Valle de Gizeh y la Esfinge, de grandes dimensiones, con cuerpo de león y cara humana. Resto del día libre para visitar la ciudad, capital actual, que guarda en sus museos, mezquitas e iglesias, vestigios de la más antigua civilización.
El Cairo, ciudad inmensa, ruidosa y desordenada, parece estar en permanente remodelación. Puede recorrerse en taxis (acordando previamente el precio del trayecto), a pie (por la zona antigua) o en autobuses locales (a precios muy económicos). Son de interés, el museo egipcio, el copto y el de arte islámico. El bazar de Khan El Khalili, inmenso bazar oriental de estrechas callejuelas, donde se puede encontrar y comprar lo inimaginable, o sentarse a tomar un té a la menta en una terraza de los pequeños cafés y simplemente observar la actividad exterior.

DÍA 3: EL CAIRO – OASIS DE BAHARYA
Salida de madrugada camino del oasis de BAHARYA. La primera parte de la ruta discurre por un paisaje de una aridez extrema, llano y pedregoso, sin demasiado interés. Baharya es un extenso oasis que comprende varios pequeños pueblos y palmerales, cuyo colorido contrasta con el ocre que los rodea. Visita de las extrañas formaciones rocosas de Magrafa, Bishmo y Monte Negro. En Baharya se puede visitar, opcionalmente, la zona de las excavaciones del Valle de las Momias.
Recorrido: 400 km. 5 horas aproximadamente con paradas

DÍA 4: BAHARYA – HEIZ – DESIERTO BLANCO
Salida hacia el pequeño oasis de Heiz. Continuación hacia el área del Desierto Blanco, para llegar a ver la puesta del sol.
Recorrido: 160 km 4 hrs. aprox. con paradas

DÍA 5: DESIERTO BLANCO – OASIS DE DAKHLA
El Desierto Blanco es un valle donde se encuentran unas espectaculares formaciones de gres blanco erosionadas por el viento, creando un paisaje irreal y mágico que se extiende hasta el horizonte. De madrugada se dispone de tiempo para efectuar caminatas para la descubierta individual de este fascinante paraje. Continuación hacia el Oasis de Farafra , uno de los más pequeños y remotos del desierto occidental, visitando su curioso museo donde un artista local expone su peculiar (y naif) colección de pinturas y esculturas que recrean la vida tradicional en los oasis, el palmeral y por último el Ksar (antiguo poblado y tribunal ). Continuación al oasis de Dakhla, muy fértil y poblado debido al gran número de fuentes que abastecen de agua los cultivos de la zona.
Recorrido: Desierto Blanco • Farafra 40 km. 1 hr. aprox. / Farafra • Dakhla: 300 km. 4 hrs. aprox. con paradas.

DÍA 6: OASIS DE DAKHLA – KHARGA – LUXOR
Salida hacia el oasis de El Kharga es el mayor y más poblado de los oasis. Su población es una mezcla de beréberes originarios de la región y de nubios venidos desde Aswan cuando se construyó la presa. En la antigüedad, El Kharga era un a etapa importante en la ruta caravanera que unía el Sudán con el mediterráneo egipcio. Visita del Mausoleo de Bashandi, las Tumbas de los Nobles (entrada no incluida) y el Templo de Hibis. Ruta hacia Luxor. Poco a poco se va dejando atrás el árido paisaje desértico para llegar a Valle del Nilo, donde se concentra la mayor parte de la población del sur del país.
Recorrido: Dakhla • Kharga 200km. 3 hrs. aprox. / Kharga • Luxor: 330km. 4 hrs. aprox.

DÍA 7: LUXOR. VISITA DEL VALLE DE TEBAS Y TEMPLOS KARNAK Y LUXOR
Visita de las Necrópolis de la orilla occidental de la antigua Tebas: el Valle de los Reyes y las Reinas, donde se encuentran las tumbas reales, destacando la de Nefertari, esposa de Ramses II; el templo de Hatsetshup y los colosos de Memnon, esculturas monolíticas de 20 metros de altura que guardaban la entrada del templo funerario de Amenophis. Por la tarde, visita de los templos de Luxor y Karnak, que unidos por una gran avenida constituyen los lugares más destacables de la orilla oriental de la antigua Tebas, la capital del imperio faraónico durante su periodo de máximo esplendor.

DÍA 8: LUXOR – ASWAN. EN RUTA TEMPLOS DE EDFÚ Y KOM OMBO
Salida a primera hora en dirección sur hacia Aswan. En ruta, visita de los Templos de Edfú y Kom Ombo, dedicado al dios Sobek. Llegada y tiempo libre.
Recorrido: Luxor • Aswan 240 km. 5 • 6 hrs. aprox. con paradas en Kom Ombo y Edfur para visitas.

DÍA 9: ASWAN. SALIDA HACIA EL CAIRO
Día libre en la ciudad de Aswan en régimen de alojamiento y desayuno. Aswan es una animada y colorista ciudad que fue la puerta de Egipto hacia el Sudán y África negra.
Posibilidad de realizar opcionalmente la visita al templo de Abu Simbel dedicado a Ramses II y su esposa Nefertari. Además de recorrer a pie sus calles, es interesante visitar el museo de Nubia y la Gran Presa formando uno de los mayores lagos artificiales del mundo: el Lago Nasser.
Por la tarde, traslado a la estación para tomar tren nocturno con destino Cairo.
Recorrido: excursión opcional a Abu Simbel por carretera 8 hrs. ida y vuelta (la excursión a Abu Simbel se realiza en convoy). Tren nocturno Aswan • Cairo sal. 18:30 aprox. llega a Cairo 07:00

DÍA 10: LLEGADA A CAIRO. DÍA LIBRE
Día libre en la ciudad para alguna visita opcional o compras de última hora.

DÍA 11: VUELO EL CAIRO • CIUDAD DE ORIGEN
Traslado al aeropuerto y embarque en vuelo de regreso. Llegada y fin de los servicios.

NAVEGACIÓN EN FELUCA Y HURGHADA

DÍA 9: ASWAN
Día libre en la ciudad de Aswan en régimen de alojamiento y desayuno. Aswan es una animada y colorista ciudad que fue la puerta de Egipto hacia el Sudán y África negra.
Posibilidad de realizar opcionalmente la visita al templo de Abu Simbel dedicado a Ramses II y su esposa Nefertari. Además de recorrer a pie sus calles, es interesante visitar el museo de Nubia y la Gran Presa formando uno de los mayores lagos artificiales del mundo: el Lago Nasser.

DÍA 10: ASWAN • KOM OMBO
Traslado al puerto, para embarcar en la feluca para descender el Nilo en dirección a Kom Ombo.
Las felucas son embarcaciones tradicionales de Egipto, construidas en madera y con amplia superficie vélica, adaptadas a la navegación fluvial. No disponen de cabinas cerradas ni de aseos y la duración de los trayectos depende de la fuerza del viento ya que no disponen de motor.
Día completo de navegación por las tranquilas aguas del Nilo, lejos del bullicio de las grandes ciudades.
Recorrido: el embarque se realiza sobre las 09:00, el recorrido total es de unos 35 km y las paradas dependerán siempre del viento, la navegación durará entre 6 • 8 horas el primer día y 1 ó 2 el segundo si fuera necesario.

DÍA 11: KOM OMBO • HURGHADA
Por la mañana, llegada a Kom Ombo y desembarque de la feluca. Traslado por carretera vía Luxor hasta Hurghada, en la costa del Mar Rojo. Tiempo libre.
Recorrido: Kom Ombo • Luxor 170 km. aprox. 2 1/2 horas aprox. / Luxor • Hurghada 290 km. aprox. 3 1/2 horas aprox.

DÍA 12: HURGHADA
Día libre. Posibilidad opcional de realizar excursiones en barca a alguna de las islas situadas en los arrecifes de coral del Mar Rojo.

DÍA 13: HURGHADA • CAIRO
Salida por carretera hacia El Cairo. Llegada y resto del tiempo libre.
Recorrido: Hurghada • Cairo 510 km. aprox. 7 hrs. con paradas aprox.

DÍA 14: CAIRO
Día libre en la ciudad para alguna visita opcional o compras de última hora.

DÍA 15: TRASLADO AL AEROPUERTO
Traslado al aeropuerto. Fin de los servicios.

NAVEGACIÓN EN FELUCA Y CAIRO

DÍA 9: ASWAN
Día libre en la ciudad de Aswan en régimen de alojamiento y desayuno. Aswan es una animada y colorista ciudad que fue la puerta de Egipto hacia el Sudán y África negra.
Posibilidad de realizar opcionalmente la visita al templo de Abu Simbel dedicado a Ramses II y su esposa Nefertari. Además de recorrer a pie sus calles, es interesante visitar el museo de Nubia y la Gran Presa formando uno de los mayores lagos artificiales del mundo: el Lago Nasser.

DÍA 10: ASWAN • KOM OMBO
Traslado al puerto, para embarcar en la feluca para descender el Nilo en dirección a Kom Ombo.
Las felucas son embarcaciones tradicionales de Egipto, construidas en madera y con amplia superficie vélica, adaptadas a la navegación fluvial. No disponen de cabinas cerradas ni de aseos y la duración de los trayectos depende de la fuerza del viento ya que no disponen de motor.
Día completo de navegación por las tranquilas aguas del Nilo, lejos del bullicio de las grandes ciudades.
Recorrido: el embarque se realiza sobre las 09:00, el recorrido total es de unos 35 km y las paradas dependerán siempre del viento, la navegación durará entre 6 • 8 horas el primer día y 1 ó 2 el segundo si fuera necesario.

DÍA 11: KOM OMBO • LUXOR. TREN A CAIRO
Por la mañana, llegada a Kom Ombo y desembarque de la feluca. Traslado por carretera a la estación de ferrocarril de Luxor. Tiempo libre y embarque en tren nocturno de regreso a El Cairo. Noche a bordo.
Recorrido: Kom Ombo • Luxor 170 km. aprox. 2 1/2 hrs. aprox. / Tren nocturno Luxor • Cairo: sal. 21:40 • llegada 07:00 aprox.

DÍA 12: CAIRO
Llegada a la capital y traslado al hotel. Resto del día libre.

DÍA 13 • 14: CAIRO
Días libres.

DÍA 15: TRASLADO AL AEROPUERTO
Traslado al aeropuerto. Fin de los servicios.

info@almusafir.es

SERVICIOS INCLUIDOS
• Pasaje aéreo, clase turista, Barcelona • Cairo • Barcelona. Tarifa sujeta a restricciones en caso de cambios o cancelaciones.
• Transporte por tierra en minibús con aire acondicionado. Según el estado de las pistas es posible tener que utilizar un vehículo 4×4 para determinados tramos.
• Tren nocturno coche • cama en cabinas dobles Aswan • Cairo en media pensión excepto para la opción de Hurghada.
• Alojamiento y comidas según cuadro de itinerario y opción escogida.
• Visitas según itinerario. Entradas generales a las Pirámides y Templos (hay que pagar a parte sí se quiere visitar el interior de las Pirámides, o las Tumbas de Nefertari y Tutankamon)
• Guía local de habla hispana durante la ruta.
• Seguro de asistencia en viaje.
• Tasas aéreas incluidas en el pasaje aéreo.
• Impuestos e IVA, en caso de ser aplicables.

Abydos, un lugar sagrado del Antiguo Egipto

bydos, ubicado a 425 kilómetros al sur de El Cairo, es uno de los lugares sagrados más relevantes del Antiguo Egipto y de culto a Osiris, dios de los muertos y de la resurrección. Un lugar que merece la pena visitar si uno dispone de tiempo durante su viaje a este país norteafricano.

Abydos es el nombre griego de la capital del nomo VIII del Alto Egipto, también denominado nomo Tinita por los antiguos griegos. Abydos destacó como una las ciudades más importantes del Alto Egipto, con relevancia política desde la dinastía XIX.

Según cuenta la leyenda, la cabeza de Osiris (asesinado y descuartizado salvajemente por su hermano maléfico Set) está enterrada en este lugar; de aquí, viene su carácter sagrado. Por ello durante siglos fue considerado como el santuario sepulcral por antonomasia, y hasta fines de la dominación romana fue el último destino de un gran número de peregrinos llegados de diferentes naciones.

Hoy en día, el templo del faraón Seti I, una auténtica joya del Imperio Nuevo, es lo más visitado en Abydos. Este templo egipcio está abierto a lo largo de todo el año entre las 7.00 y las 16.00 horas. La entrada vale alrededor de 25 libras egipcias (poco más de tres euros). Se encuentra justo en el límite del desierto. Está dedicado al faraón Seti I, un destacado gobernante de la XIX dinastía.

ABYDOS EGIPTO

Este templo mantiene fielmente su arquitectura original, con una planta en L que no se da en ningún otro sitio. Tras recorrer los vestigios de dos patios consecutivos, se accede a las dos salas hipóslitas del templo. La primera sala fue hecha durante el reinado de Ramsés II, el hijo de Seti. A continuación, siete notables puertas facilitan el acceso a la segunda sala hipóstila en la que el faraón Seti I conduce al rincón más sagrado del santuario: las siete pequeñas capillas, en las que se veneraba a las granes divinidades del panteón egipcio, así como a él mismo. También hay que observar la tabla de Abydos, situad0 en el pasillo perpendicular al eje del templo. Dicha tabla detalla la lista de los 76 faraones que precedieron a Seti I.

Además, detrás del templo se hallan los vestigios del Osireion, una tumba levantada en el templo de Seti I que buscaba equiparar su propio culto funerario al de Osiris, soberano del más allá. Cerca se encuentran las ruinas del templo de Ramsés II, con algunos sobresalientes bajorrelieves.

Por último, los más antiguos documentos de escritura conocidos son una serie de 300 jarras y tablillas de arcilla, descubiertas en el enterramiento del soberano predinástico Horus Escorpión I en la necrópolis de Umm el-Qaab, ubicada en Abydos, y que se fechan entre el 3.300 y 3.200 a.C. Están inscritos con caracteres jeroglíficos incisos o dibujados con tinta, desvelando una auténticas escritura, formada por signos fonéticos, que relacionan los impuestos pagados en especie al faraón mencionando aceite, lino… y la correspondiente ciudad, no siendo la tradicional escritura ideográfica conocida durante este período del Antiguo Egipto.

El Ecoturismo se ha vuelto muy común en estos días con la creciente conciencia de los efectos de contaminación en el planeta. En este sentido, el ecoturismo tiene como objetivo tratar de reducir estos efectos negativos tanto como sea posible .

En Egipto , hay un gran mercado en desarrollo para este tipo de viajes . Hay diferentes ecosistemas que se benefician del turismo, pero podrían potencialmente ser inadvertidamente perjudicados por los turistas que vienen a ver esos lugares especiales .

Es por eso que los lugareños y los operadores turísticos han tomado más de una iniciativa en la protección de algunos de los ambientes frágiles tan interesante para los turistas. Los alojamientos ecológicos , por ejemplo, han comenzado a aparecer a lo largo de la costa del Mar Rojo , y en los oasis del desierto .

Quizás el más famoso eco- lodge es Basata , situado en la costa del Mar Rojo entre Taba y Nuweiba . Este eco -lodge fue construido con materiales naturales y todos los residuos se utiliza en el campo , ya sea como fertilizante o material de construcción. Pero no Basatas el único eco -lodge alrededor. Hay un buen número a lo largo del Mar Rojo, con Marsa Alam también ser un destino de elección con eco-lodges .

En los oasis del desierto de Siwa y Bahariya , también hay eco-lodges que son bastante bonitos y tienen altos índices de audiencia y buenas críticas. Lo maravilloso de estas eco-lodges es que no sólo son el medio ambiente, pero que en realidad benefician a la población local.

Además de permanecer en eco-lodges , los viajeros responsables también pueden optar por hacer snorkeling o buceo con un club de buceo ecológico. En Sharm El Sheikh en especial hay clubes de buceo que son respetuosos del medio ambiente.

Estos clubes tienen especial cuidado de no causar ningún daño a los arrecifes , mientras que el buceo y dar consejos a los buzos sobre cómo ayudar a la conservación de los arrecifes y las maravillas naturales que están entrando.

Egipto es una tierra llena de historia , por lo que es un destino de primera para los visitantes de todo el mundo . Con tantos lugares increíbles , la selección de una definitiva lista de las principales atracciones turísticas en Egipto es una tarea difícil.

Pero, entre las más conocidas, hay que tener en cuenta estos 3 sitios qué visitar :

La Biblioteca subterránea de Alejandría

Lo que sobrevive hoy en día, esto es todo lo que queda del famoso otrora Gran Biblioteca de Alejandría.

Situado debajo de las ruinas del Serapeum , esta fascinante atracción está compuesta por una serie de túneles subterráneos y los locales donde se almacena parte de la colección de la Gran Biblioteca .

No muy lejos del antiguo sitio , los visitantes ahora pueden también visitar la impresionante Biblioteca de Alejandría , o Nueva Biblioteca , que se abrió al público en el 2002.

Templos de Karnak y Luxor

Los santuarios de Karnak y Luxor se encuentran entre los mayores templos antiguos del planeta. Originalmente formando parte de la ciudad egipcia de Tebas , estos complejos de templos alojan una serie de lugares religiosos , santuarios, esfinges y otros edificios antiguos.

Probablemente la atracción más impresionante en Karnak es el templo de Amón -Ra , con su mundialmente famosa Gran Sala Hipóstila . Esta enorme estructura que se avecina contiene una serie de enormes columnas , cada una de sesenta y nueve metros de altura.

A poca distancia río abajo , el templo de Luxor contiene la famosa avenida de las Esfinges , así como una variedad de grandes estructuras y estatuas gigantes. Su proximidad al centro de la localidad turística de Luxor significa que estos templos se sientan entre las atracciones turísticas más populares de Egipto.

Valle de los Reyes

Junto con Giza , el Valle de los Reyes es probablemente la más famosa atracción turística de Egipto. El lugar de enterramiento de muchos de los grandes faraones contiene un gran número de antiguas tumbas excavadas en la piedra caliza del propio valle.

Entre otros aspectos destacados , los visitantes pueden descubrir la tumba del famoso niño rey Tutankamón – , así como la tumba de Ramsés el Grande y Ramsés IV . Sin embargo , la real para que el visitante es que simplemente no puede perderse de visitar el templo de Hatshepsut , que es fenomenal.

Soma Bay está situado en la costa oriental de Egipto en la costa del Mar Rojo a sólo 20 minutos en coche del aeropuerto internacional de Hurghada.

Es un destino turístico donde los turistas disfrutarán de unas vacaciones relajantes en sus diez millones de metros cuadrados, convirtiéndola en una comunidad autónoma rodeada por todos lados por el mar.

La ubicación del complejo cuenta con algunas de las más hermosas playas de arena del Mar Rojo y las vistas panorámicas de las montañas del desierto.

Con Luxor a sólo 240 kilómetros de distancia por carretera, se pueden organizar excursiones de un día al Valle de los Reyes , Karnak y templos de Luxor y todo lo que la antigua ciudad tiene para ofrecer se hacen fácilmente en coche o en autobús.

La ubicación de Soma Bay de primera, belleza natural y un diseño impecable inspiran la indulgencia de los placeres simples de sol, el mar y el estilo. Soma Bay extiende más allá de las instalaciones fundamentales de un resort : la península ofrece una amplia gama de puntos de venta que pagar el máximo disfrute de todo el mar tiene para ofrecer.

Sus condiciones naturales de primera calidad permite la practica de deportes acuáticos sin precedentes y aventuras bajo el agua con sol todo el año, como el buceo para principiantes y avanzados para disfrutar de la vida marina y sitios fantásticos en su famoso arrecife que es accesible a través de un largo espigón de 420 metros que se extiende a lo largo de un kilómetro.

Hay una flota de barcos de buceo que llega a los muchos sitios de buceo bellos de la región de la Marina Safaga Soma Bay. Los sitios de buceo en esta zona tienen la ventaja de ser mucho menos concurrida que las que se encuentran en el Mar Rojo en otros lugares , e incluyen jardines de coral , las paredes, las bajadas y las ruinas para todos los niveles de experiencia.

A ello se cuenta que hay un centro de buceo que ofrece el alquiler de equipos , reparación de equipos de buceo y rellenos de aire. El centro también ofrece amplias instalaciones para cambiarse y duchas, aulas con equipos audiovisuales , un bar y guardaropas personales.

Hurgada es una importante balneario de Egipto, ubicado en la costa del Mar Rojo, que ofrece una amplia oferta hotelera. Si se trata de alojamientos de lujo hay que considerar a :

Kempinski Aoma Bay

Es un destino turístico notable en las costas egipcias del Mar Rojo, un retiro idílico ocio bendecido con un pintoresco paisaje de piscinas, cascadas y lagunas , que fluye hacia abajo a una playa de arena 400m inmaculada .
Inspirado por la mística y la nobleza de las antiguas fortalezas árabes , en última instancia, el lujoso hotel cuenta con 325 habitaciones y suites elegantemente decoradas .
Todas las habitaciones combinan el estilo contemporáneo de lujo y estilo oriental, con toques cálidos y atención al detalle.

Son de una decoración única y cuidadosamente refinado con todas las comodidades que te puedes esperar de Kempinski , desde baños de mármol equipados con acogedores rincones y balcones con vistas inspiradoras .

Por siglos , las aguas , la arena y el clima de Soma Bay eran conocidos por su belleza, su rico contenido mineral, su templanza y su poder curativo natural. Hoy en día, estos beneficios pueden ser experimentados en un ambiente contemporáneo y elegante.

Soma Bay cuenta con una de las más grandes y mejor equipados balnearios de la región de talasoterapia llamados Les Thermes Marins des Cascades Spa & Thalasso Centre.

A ello se agregan los cuatro restaurantes y bares ofrecen , al aire libre, casual y elegante de estar y terraza , todas con impresionantes vistas de las montañas del Mar Rojo o espejos de agua que ofrecen el combustible para el cuerpo y el alma.

InterContinental Abu Soma

Abu Soma es uno de los balnearios más bellos del Mar Rojo de prístina playa de arena dorada , aguas turquesas y el impresionante paisaje del desierto.

El InterContinental Abu Soma Resort se basa en la ubicación frente al mar privilegiada con impresionantes vistas al mar , el cielo y las islas desérticas distantes del mar Rojo. Las lujosas habitaciones 445 habitaciones suites con diseño abierto único y moderno ofrecen a los huéspedes con magníficas vistas panorámicas al mar Rojo.

Todas las habitaciones y suites cuentan con discado directo internacional , caja fuerte personal , minibar, canales de televisión vía satélite, aire acondicionado y menaje para preparar té y café gratuitos. La amplia gama de restaurantes internacionales incluyen un restaurante griego , un restaurante italiano , un restaurante oriental y un restaurante de mariscos , así como una gran variedad de bares y la discoteca .

Una variedad de servicios de recreación para todo público Playa incluye un kilometro privada , una gran piscina al aire libre, 2.375 metros cuadrados , con piscina para niños integrada , una temperatura de 300 m² controlada piscina cubierta en el complejo de spa, 2 pistas de tenis , centro de buceo , estación de windsurf , cuadras de caballos con caballos árabes , así como un un moderno gimnasio.

 

Restructuración en Asilah

viajes a asilah por un viajero Más de 178 millones de dírhams (16, 7 millones de euros) se dedicarán a fortalecer y modernizar las estructuras urbanas de Asilah. Esta decisión fue tomada por el Consejo Municipal de Assilah para estudiar y examinar un proyecto de convenio relativo al programa global de desarrollo urbano de la ciudad.

El programa se centrará en varios proyectos de desarrollo y estructuración en los diferentes sectores y permitirá realizar, en particular, la modernización de los barrios mal equipados; la construcción de una sala cubierta polideportiva con nuevas instalaciones; un centro deportivo para los jóvenes; un complejo de artesanía; una nueva estación de autobuses; dos institutos y dos escuelas primarias, así como la rehabilitación de tres escuelas de enseñanza primaria.

“Este importante proyecto de restructuración urbana se iniciará en Asilah y se seguirá las otras ciudades de la región de Tánger-Tetuán”, según los responsables del proyecto.

Dicho convenio será firmado por cuatro departamentos gubernamentales, así como los socios locales interesados. Estos diferentes socios se han comprometido a trabajar juntos para lograr el programa de desarrollo urbano de Asilah, que forma parte de los 23 proyectos incluidos en la política de la ciudad por un total de casi 900 millones de dírhams (80 millones de euros).

El programa integrado se logrará gracias a la movilización de diferentes socios, entre ellos el Ministerio de Vivienda (20 millones de dírhams), el Foro de Asilah (88 millones de dírhams), el Departamento de Educación (más de 16 millones de dírhams) el Consejo Municipal de Asilah (cerca de 39 millones de dírhams), la Cámara de Artesanía de Tánger (un millón de dírhams) y los dos departamentos de Artesanía (cuatro millones de dírhams), Juventud y Deporte (más de 10 millones de dírhams).

Artículo escrito por Najlaa Kounitrate / forome

Viajar a Agadir

Agadir es una ciudad moderna que ha sido reconstruida casi por completo después de que un terremoto la destruyera en el año 1960. Ubicada en una antigua región minera, en la actualidad es el puerto pesquero más importante de la costa marroquí y uno de los destinos turísticos más populares del país.

El entorno natural en el que se asienta Agadir está dominado por una amplia bahía de arena, perfilada por suaves colinas. Una playa de aguas tranquilas embellece aún más este hermoso paisaje. Uno de los mayores atractivos de esta zona es su privilegiada situación, desde donde se disfruta de una espléndida panorámica de la ciudad. También merece la pena visitar el puerto de Agadir, flanqueado de buenos bares y restaurantes marineros. No hay que abandonar la ciudad sin antes haber visto el Valle de los Pájaros (jardín botánico) y el Museo de Arte Popular, donde el visitante puede disfrutar de una muestra del arte y las tradiciones de la población del Valle del Sús.

Agadir es, además, un destino ideal para los amantes de los deportes acuáticos y náuticos como el windsurf, la vela o la navegación. Tampoco hay que olvidar a los aficionados al submarinismo y la observación de la flora y fauna marina, pues los fondos de esta costa albergan especies de una belleza exótica sin igual.

Fiestas a tener en cuenta, En el mes de julio se celebran en Agadir sus dos fiestas más importantes. Se trata de la Fiesta de la Miel y de la Fiesta de las Naranjas.

Lo que no puede perderse,

Puerto pesquero

Es el más importante del país, con su lonja y encantadores restaurantes donde degustar los pescados y mariscos recién sacados de la mar.

Valle de los Pájaros

En este pequeño zoológico de aves procedentes de todo el mundo, cada especie habita una morada reconstruida según su hábitat natural.

La kasbah

Situada en lo alto de una colina, es uno de los monumentos que no ha sido reconstruido después del terremoto de 1960.

Museo de Arte Popular

Es el museo más importante de la ciudad. Expone muestras de arte y tradiciones populares del valle del Sús y las regiones saharianas reunidas por el historiador de arte Bert Flint.

Moverse por la ciudad

Tren

La Estación Central de Ferrocarril se encuentra en Route des Orangers (tel.: +212 48 82 42 07).

Taxi

La principal parada de taxis de la ciudad se encuentra al sur de la Rue de Fès. Otra parada importante se localiza en la Rue Yacoub el-Mansour, en Nouveau Talborjt.

Autobús

La principal estación de autobuses se localiza al sureste de la ciudad. Desde aquí parten autobuses cada diez minutos con destino a Inezgane. A lo largo de Rue Yacoub el Mansour, en Nouveau Talborjt, se encuentran la mayoría de las paradas de autobuses de Agadir. CTM es la compañía que gestiona el servicio de autobuses interurbanos.

Estación de Autobuses CTM

Rue Yacoub el Manssur, Nouveau Talborjt

Tel.: (+212) 48 84 24 70

Estación de Autocares

Boulevard Mohamed Cheikh Saadi

Tel.: (+212) 48 82 20 77

Ofrece una flota de autobuses que realizan viajes a Casablanca, Marrakech, Essaouira y El Jadida.

Autobuses Municipales

Los autobuses que llevan a Tamri (número 4) y los que llevan hasta Taghazoute (número 12), junto con el resto de los autobuses urbanos parten de la Plaza Salam.

Automóvil

Desde Agadir parten dos vías terrestres que comunican la ciudad con el resto de poblaciones marroquíes. La primera de las carreteras lleva hacia el norte, en dirección a Casablanca; la segunda lleva al sur, hacia El Aaiún.

Hay docenas de agencias de alquiler de coches repartidas por toda la ciudad. Entre ellas hay que destacar:

Avis

Av. Mohammed V, Bungalow Marhaba

Tel.: (+212) 48 82 14 14

Budget

Bungalow Hotel Marhaba

Tel.: (+212) 48 84 82 22

Europcar

Bulevar Mohammed V (esp. Rue Hubert Giraud)

Tel.: (+212) 48 84 02 03

Bicicleta

A lo largo de toda la costa de Agadir se pueden ver puestos de alquiler de ciclomotores. También se alquilan bicicletas cerca de la oficina de correos, en el Bulevar Hassan II, en Transrent.

Datos útiles

Oficina de Información Turística en Agadir

Av. Prince Héritier Sidi Mohammed

Tel: (+212) 48 82 28 94

Fax: (+212) 48 84 63 78

Horario: abierta de lunes a jueves, de 8:30 a 12:00 h. y de 14:30 a 18:30 h. Los viernes, de 8:30 a 11:30 h. y de 15:00 a 18:30 h.

Consulado de España en Agadir

Rue Ibn Batouta 49

Tel.: (+212) 48 82 21 26

Aunque se la ha identificado con Russadir, citada por Polibio, no es hasta el siglo XVI cuando se la nombra como Agadir, palabra con la que se designa a los graneros comunales. Su trazado con amplias avenidas y la arquitectura de sus edificios son modernos. Algunos de sus edificios son muy interesantes, destacando la Central de Correos, el Ayuntamiento, el cuartel de Bomberos y el Tribunal.

Sin embargo la fama de Agadir le viene de sus 9 km de playa, situada entre eucaliptos, pinos y tamarindos, y una excelente infraestructura hostelera que la convierten en un lugar de referencia para el turismo internacional. Agadir (273 km de Marrakech) es la capital del turismo de playa, con hoteles tan lujosos que parecen sacados de las mil y una noche y donde se puede gozar de la excelente gastronomía marroquí y de la más variada cocina internacional, bailar hasta la madrugada, practicar todo tipo de deportes, acudir a un centro de talasoterapia ¿o tal vez a un hamam?.

Sus 300 días de media anual de sol y la dulzura de su clima la convierten en el destino ideal para unas vacaciones de sol y playa en pleno invierno. Y si la playa no se halla entre sus aficiones, puede disfrutar haciendo excursiones por los más variados paisajes.

LA KASBAH

Rodeada de murallas a una altitud de 236 metros, ofrece una magn?fica vista sobre la ciudad.

LA CIUDAD MODERNA

Llena de vida y animaci?n con sus amplias avenidas, como la de Hassan II, del General Ketani, o de las F.A.R.C., que alternan con zonas peatonales que acogen restaurantes, comercios y tiendas de artesan?a. No hay que dejar de visitar el edificio Central de Correos y el Ayuntamiento, obras del arquitecto J.F. Zewaco; el Tribunal, de E. Azagury, que forma parte de un conjunto monumental en el que juegan los vol?menes y las superficies planas. También el Cuartel de Bomberos, dominado por su torre de entrenamiento, frente a los hermosos jardines de Ibn Zaidoun.

LA ZONA DE PLAYAS

Visitar el Teatro al Aire Libre y el Museo Municipal Bert Flint, con una importante colecci?n de objetos tradicionales del Sur de Marruecos.

LA MEDINA DE COCO POLIZZI

Después de la desaparici?n de la Medina de agadir el 29 de febrero de 1960, el arquitecto ?talo-marroqu? Coco Polizzi ha recreado una Medina medieval con 12.000 m2 de callejuelas, en un espacio de 4 has. junto a la muralla, a un lago artificial con una cascada y a 2 has. de zonas verdes. Las casas y tiendas han sidoi constru?da con materiales tradicionales (piedra, tierra, barro, madera…), respetando el esp?ritu del pasado y la autenticidad de la arquitectura antigua. En ella est?n instalados 180 artesanos y cuenta con cafés de estilo tradicional, restaurantes, un peque?o mercado y un hammam.

INMMOUZER DES IDA OUTANANE (61km)

Encantador pueblecito de casas blancas que domina un palmeral. Su principal atractivo radica en las espléndidas cascadas del Oued Tinkert, que pueden admirarse en sus alrededores, aproximadamente 3 km hacia el Oeste. En esta localidad se celebra la Fiesta de la Miel, generalmente en agosto.

RESERVA NATURAL EN AGADIR« OUED MASSA » (51km)

Een el estuario del r?o « Massa » que alberga una amplia variedad de avifauna aut?ctona y migratoria, destacando el ex?tico ibis calvo y las grandes migraciones de flamencos rosas. Las mejores épocas de vista son primavera y oto?o. En la playa se encuentra el Morabito de Sidi Rbat.

MUSEOS EN AGADIR

MUSEO DE LA ABEJA

Museo de miel de la regi?n del Souss.

MUSEO BERT FLINT

Colecci?n de arte y tradiciones populares del Valle del Sous y del Sahara reunida por el historiador del arte holandés Bert Flint.

Qué ver en los alrededores de Agadir

Agadir, en Marruecos, es un lugar que tiene muchísimo que ofrecer tanto en la propia ciudad como en los alrededores, que es en lo que me centraré hoy. Si vas a estar de vacaciones en la zona, que sepas que hay muchísimos lugares qeu puedes visitar. Como hay tantas cosas que ver tanto allí como en sus alrededores, te hago un resumen con lo más interesante para que no te lo pierdas durante tu visita:

– Playas de Agadir: Muy cerquita están las playas de Taghzout y Tamrhakht, rodeadas de plataneras y restaurantes y en donde el romper de las olas es muy bonito.

– Taghazout: Está a 19 kilómetros y hay un clima muy suave todo el año. Tiene una espectacular playa de 7 kilómetros y que es mundialmente conocida gracias al surf que allí se puede practicar. Tiene también un pequeño puerto pesquero que cada día crece más y se está convirtiendo en una privilegiada zona de veraneo.

– Imouzzer Ida Outanane: Está al nordeste y llegas por una carretera que te muestra un bonito paisaje en el que te encuentras hermosos valles, cañones de paredes, un río, palmeras… toda esa zona fue denominada como el Valle del Paraíso. Hay muchas excursiones que puedes hacer en 4×4, bicicleta o senderismo.

– Tiznit: Está a 78 kilómetros y tiene unas espectaculares murallas rosas almenadas, por lo que dar un paseo a lo largo de las mismas es una auténtica gozada. En su interior hay grandísimos tesoros como puñales, anillos o adornos frontales, además de un patio en donde todavía se pueden ver a varios artesanos trabajando la plata según las técnicas tradicionales. Hay muchas excursiones para que no pierdas detalle de lo más interesante.

Sin duda hay muchos más municipios, pero si solamente vas a estar en Agadir creo que lo más importante es que visites estos lugares.

Viajes a Agadir

Agadir es una de las ciudades más famosas para el turismo en Marruecos, y ya hemos hablado de sus atracciones y decenas de actividades para realizar en verano y días cálido, pero también en invierno podemos disfrutar al máximo con sus tiendas, los paseos en la zona portuaria y mucho más.

Gracias a su clima, que casi todo el año está bastante cálido, podemos disfrutar de paseos en una ciudad moderna y dinámica, y sus playas vacías siempre abiertas para una caminata con la arena y el leve viento de la costa.

Si estas pensando en una excursión por los alrededores, no debes perder la oportunidad de conocer Taroudant, la población amurallada que está recubierta por árboles de todo tipo, eucaliptos, olivos y palmas que la convierten en un paraje marroquí, con atardeceres imperdibles con el cielo fundiéndose con las montañas.

Otra atracción que podemos visitar en cualquier momento del año es la ‘Reserva Natural Souss Massa‘, ideal para aquellos que aman la naturaleza, los sonidos y colores de aves, animales y plantas que se funden con el escenario costero.

Flamencos rosados, patos, palomas y garzas en un lugar que toma por sorpresa nuestros sentidos y nos permite disfrutar en cualquier momento del año.

Ofertas a Agadir

La ciudad de Agadir es, sin dudas, una de las más importantes del turismo en Marruecos. ¿Cuál es la razón? Uno de los rasgos más interesantes en su construcción es como el diseño ha sido influido por los conquistadores europeos en diferentes épocas.

Muchas de las construcciones de Agadir recuerdan a fortalezas y estructuras propias del norte de Alemania. Algunos viajeros, deseosos de conocer más a fondo la cultura y las estructuras propias de Marruecos, pueden ver en Agadir una ciudad demasiado occidental, pero hay que reconocer que después del terrible terremoto de 1960 la ciudad supo resurgir con mayor fuerza.

Las playas hacen de Agadir uno de los balnearios más importantes de Marruecos, recibiendo visitantes del interior del país y de otras naciones. Hacia el norte se encuentra un increíble oasis entre las montañas de Imouzzer y el cómodo pueblo de Imouzzer-Ida-Outanane con sus casas blancas y su tradicional Fiesta de la Miel.

La miel de Imouzzer es uno de los manjares de la comida marroquí. Tiene un sabor especial que combina tomillo, lavanda y cactus y su proceso de recolección involucra unos colmenares de adobe de gran tamaño. La miel se utiliza para crear un dulce especial llamado amlou que también incluye almendras y aceite.

Miel en Marruecos

Agadir está situada al suroeste de Marruecos, a lo largo del Océano Atlántico. Es el centro turístico más visitado de Marruecos y es muy diferente del resto de ciudades del país. Después del terremoto de 1961 fue necesario reconstruir la ciudad entera, empresa que conllevó la reestructuración arquitectónica del lugar y un nuevo enfoque hacia la cultura del turismo. Después del desastre, el gobierno designó el área como centro turístico y convirtió la ciudad en un complejo que ha acabado siendo el mejor destino vacacional de todo el país. La ciudad dispone de una espectacular playa de arena blanca que se extiende a lo largo de kilómetros de costa junto al azul profundo del Atlántico. Con temperaturas que superan los 20º C durante todo el año, parece que este lugar recibe un suministro inacabable de sol que lo convierte en el lugar perfecto para visitar en cualquier época del año.

Bastante cerca de esta ciudad podemos encontrar la llamada pequeña Marraketch, o lo que es lo mismo Taroudant, donde podremos disfrutar de unos maravillosos paisajes y muy interesantes mercados, o callejuelas donde perderse y disfrutar del verdadero Marruecos.

También cercano se encuentra el pueblo Tafraout, que se trata de un pueblecito en pleno desierto, donde es una gran atracción para turistas y a ver los hombres azules, llamados así por sus vestidos de este mismo color, y que se acercaran con sus camellos para intentar “ hacer negocios”.

También podrás disfrutar de las montañas del Atlas (para los más aventureros y deportistas), las ruinas romanas de Volúbilis, el balneario de aguas termales.

O podrás visitar el bosque de Argán que limita con el desierto y donde habitan numerosas tribus beréberes, con los que podrás dialogar, por su gran amabilidad y hospitalidad.

Cena & Show Fantasia Marroquí en Agadir

Guerreros árabes a caballo, brillantes bailarinas de danza del vientre y desafiantes demonios acróbatas, todo para entretenerse mientras cena con el tradicional espectáculo con cena de fantasía. Usted se sentará en una tienda tradicional beduina en la cual le servirán plato tras plato de deliciosa comida marroquí. Después de la comida póngase cómodo mientras bebe un té calmante de menta acompañado de un plato de galletas locales mientras mira el final del espectáculo.

A la hora de elegir una ciudad adecuada para disfrutar en vacaciones no siempre es sencillo, debido a que buena parte de las ciudades de Marruecos tienen elementos que gusta mucho entre los turistas y lógicamente es cuestión de ver lo que cada uno quiere ver para elegir la mejor ciudad.

En este sentido una de las ciudades que gusta mucho entere las parejas es la ciudad de Agadir, un destino realmente interesante y con un toque romántico que suele ser del agrado de buena parte de las parejas. Es una ciudad ideal para los amantes del turismo de sol y playa, ya que ofrece unas estupendas playas para poder tomar un poco el sol y relajarse mientras que admiramos los hermosos paisajes típicos de Marruecos que tanto gusta entre los turistas.

Por otro lado es un lugar donde se puede disfrutar mucho a lo largo del día y de la noche, gracias a los buenos establecimientos como restaurantes, que son perfectos para los turistas que también estén interesados en conocer algunos de los platos típicos de Marruecos, ya que en Agadir y en cualquier otro lugar se puede conocer.

Desde luego pasear por las calles de esta preciosa ciudad de Agadir es todo un acierto ya que permite a todos los turistas disfrutar de unas tranquilas vacaciones, conocer las construcciones tradicionales de esta ciudad y por supuesto es una buena ocasión para conocer algunos de los rincones más secretos de Agadir, para que los turistas tengan la oportunidad de disfrutar mucho en vacaciones.

En Marruecos dentro de la gran variedad de atractivos turísticos que los turistas suelen disfrutar mucho se encuentran los museos, una opción cultural presente en todas y cada una de las ciudades en mayor o menor medida. Es muy interesante disponer de tiempo suficiente para dedicarle a los museos, interesante para los amantes de la cultura.

En la ciudad de Agadir nos encontraremos durante las vacaciones una amplia variedad de opciones para poder elegir el museo que más nos pueda apetecer a lo largo de las vacaciones. Existen algunos museos no muy conocidos pero que pueden resultar interesantes, como puede ser el museo de la Abeja, un curioso museo para conocer en Agadir que no deja indiferente a los turistas, ya que es un museo que está exclusivamente dedicado al mundo de la miel y resulta interesante conocerlo en la región del Souss en la ciudad de Agadir.

También interesante museo especialmente para los amantes del arte es el museo Bert Flint, un museo en el que nos encontraremos una amplia variedad de obras de arte de este historiador del arte, que ha sido el que ha tenido la oportunidad de reunir todas estas obras de arte y tradiciones populares, tanto del Sáhara como obras de arte del Valle del Sous.

En ambos casos son dos museos diferentes pero pueden ser perfectamente compatibles para que un mismo turista los pueda visitar con total tranquilidad siempre que disponga de tiempo para poder apreciar las obras de arte y todo lo que se ofrece sobre la miel.

Agadir es una ciudad claramente orientada al turismo internacional, por eso al recorrer sus calles nos encontramos con decenas de hoteles y restaurantes. Más allá de la categoría, lo importante al elegir nuestro hotel es que esté bien ubicado, si sabemos los monumentos y visitas que deseamos realizar, es importante que nos hospedemos en un hotel cercano, así podremos ahorrar tiempo en viajes, además de la comodidad que suponen los viajes cortos entre una atracción y otra.

La ciudad de Agadir crece año a año, y los inversores aprovechan para construir diferentes establecimientos hoteleros que cubren las necesidades de los turistas occidentales, en su gran mayoría. También hay una gran oferta gastronómica, pero aquí es más sencillo elegir.

Es importante tener en cuenta que algunos restaurantes de Agadir se dedican exclusivamente a los platos locales, si estás buscando comidas tradicionales, entonces no tendrás problema. Pero aquellos que busquen un restaurante con comida occidental, pueden recorrer las calles principales de la ciudad y seguro encontrarán establecimientos donde el menú incluya, los platos más relevantes de la comida marroquí, pero también algunas recetas europeas.

Si quieres probar las comidas tradicionales de Marruecos, es recomendable alejarse un poco de las calles principales y disfrutar de los establecimientos más pequeños, donde los ciudadanos de Agadir escogen comer, allí podrás encontrarte con los sabores típicos de la ciudad.

La hermosa ciudad de Agadir en Marruecos ofrece a los turistas diferentes opciones para disfrutar de excelentes propuestas gastronómicas y todo dependerá de tu presupuesto. A la hora de comer en Agadir se recomienda en primer lugar encontrar algunas de las propuestas gastronómicas más tradicionales de la ciudad para descubrir los sabores típicos de Marruecos.

En la zona cercana a la playa nos podemos encontrar con algunos restaurantes realmente agradables donde ofrecen productos típicos de la costa como pescado, que es uno de los productos más apreciados en esta ciudad y que ofrece a los turistas los restaurantes con más estilo y por lo tanto los más caros. Dependiendo de lo que cada uno pueda gastar, podrá elegir uno u otro restaurante.

Afortunadamente también existen restaurantes más económicos donde acuden los turistas a lo largo de sus vacaciones en Marruecos y en concreto durante su estancia en Agadir, todo es cuestión de buscarlos y disfrutar de comida más económica que se pueda adaptar mucho mejor al presupuesto de cada uno de los turistas a la hora de viajar por Marruecos en vacaciones.

Recomendable es también durante la noche acudir a diferentes bares de copas, ideales para disfrutar del ambiente de la vida nocturna en esta ciudad. Estos bares de copas no tienen nada que envidiar con los bares que nos podemos encontrar en cualquier ciudad europea, incluso son locales donde se suelen servir alcohol si se encuentran en zonas turísticas por regla general y es por tanto algo a tener en cuenta para los turistas que busquen este tipo de bebidas.

Dentro de Marruecos muchos turistas apuestan por descubrir destinos de costa realmente muy interesantes y de entre todos los lugares Agadir es una zona perfecta para que las parejas puedan disfrutar del mejor turismo de sol y playa, ya que es una de las grandes ciudades de referencia para poder disfrutar mucho en vacaciones.

En esta ciudad las playas son realmente uno de los grandes atractivos y esto es algo que suele gustar mucho a las parejas que realizan un viaje por Marruecos a lo largo de todo el año, ya que se suelen quedar altamente sorprendidas por todo lo que van a poder descubrir y desde luego es una gran alternativa, de tal forma que es un destino realmente satisfactorio a tener en cuenta para disfrutar de excelentes vacaciones en todo momento.

Conocer este gran destino de sol y playa es una de las opciones preferentes y precisamente en Agadir también es posible disfrutar haciendo algunas compras en el zoco, disfrutar de monumentos y de construcciones como mezquitas y por supuesto es un lugar donde se puede disfrutar con su mejor gastronomía, que es otro de los atractivos a tener en cuenta para poder disfrutar de unas vacaciones realmente completas en cualquier momento.

En definitiva estamos ante un lugar de referencia para que los turistas puedan pasar unas vacaciones muy relajadas, que siempre es algo que merece mucho la pena que tengamos en cuenta para que el viaje a lo largo de todo el año sea lo más completo y satisfactorio posible, que es precisamente de lo que se trata.

Disfrutar de Agadir a lo largo de todo el año es algo que gusta mucho entre los turistas, ya que es un destino de Marruecos que lo tiene todo para poder sorprender a todos y cada uno de los turistas a lo largo de todo el año. Conocer por ejemplo su famosa playa es algo que gusta entre los turistas, un lugar tranquilo y natural donde se puede tomar el sol.

Además de la playa es importante no perderse otras opciones como puede ser el caso de su puerto, desde donde se puede disfrutar de unas vistas espectaculares y es un lugar adecuado para que los turistas lo puedan conocer, un lugar que suele ser muy apreciado por parte de todos y cada uno de los turistas. De esta forma nos encontramos con un lugar de referencia que permite a todos los turistas disfrutar de unas vacaciones excelentes.

A lo largo del viaje por Agadir en Marruecos muchos turistas no suelen dejar de lado la posibilidad de conocer el famoso parque de Aves, un lugar hermoso y tranquilo donde los turistas se suelen relajar dando un paseo, que es algo que siempre suele apetecer entre todos los turistas.

Para completar el viaje es importante no perderse la oportunidad de conocer los mejores atractivos desde el punto de vista gastronómico, ya que la gastronomía de Agadir y de otros puntos de Marruecos suele gustar mucho entre todos los turistas y es uno de los grandes alicientes para disfrutar de un viaje perfecto, que es por lo que se suelen decantar todos los turistas en vacaciones.