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Noche de Yalda, Irán

La celebración de la fiesta solsticial y la cena de este especial día, no es algo nuevo para los persas. Llevan miles de años realizando los festejos pertinentes. Aquí presentamos un video realizado por ellos mismos para compartirnos un pedacito de esta tradición, que se antoja vivir en el calor humano, ahora que el invierno cerca tantos corazones con sus fríos. La reajustadores del calendario navideño, como podría uno imaginarse, sólo aprovecharon el pretexto del solsticio, para inventarse que, en la cercanía de la gran noche, era precisamente cuando había nacido Jesús, hijo de María (P), desplazando y anulando así, el necesario ajuste humano con los procesos cósmicos. Dios sabe más. Con ustedes:

“Yalda, herencia valiosa de la cultura iraní”

Este programa aborda los factores para la formación de la noche de Yalda (la última noche de otoño y la noche más largo del año), sus ritos y costumbres.

La noche de Yalda, que significa “nacimiento” en un dialecto arameo, es la primera noche de invierno y la noche más larga del año, una celebración que en la cultura y costumbres de los iraníes tiene un lugar especial. La fiesta de la noche de Yalda es una tradición que se lleva a cabo desde el antiguo persa y su continuación es signo del vínculo inseparable de los iraníes con la cultura de sus ancestros. Siete mil años atrás, los antepasados persas lograron un calendario solar. Ellos, gracias a una estricta meditación, descubrieron que la primera noche de invierno es la noche más largo del año. La gente que vive cerca de la naturaleza observa el sol y las estrellas, experimenta los cambios naturales de las estaciones, los días y las noches cortas y largas, y arregla sus actividades cotidianas aprovechando mucho de estos fenómenos naturales y sus cambios. Por lo tanto, esta gente admira los fenómenos de la naturaleza, y los considera una manifestación de la existencia del Creador del universo y, entre estos fenómenos naturales, el Sol ha recibido especiales elogios, pues con sus rayos calienta la tierra y a todas las criaturas. Las personas, al pensar y analizar profundamente sobre el mayor origen de la luz material, o sea el Sol, encuentran en este astro una gran fuente de luz espiritual, es decir, entiende los efectos de los rayos en la vida y, al mismo tiempo, que Dios es la mayor fuente de luz espiritual. Entonces admiran la amabilidad espiritual de Dios e intentan fortalecerse dentro de sí mismo con la paz, la amistad, el amor, el cumplimiento de las promesas y los compromisos.

Mi felicitación para quienes en este día se reúnen en presencias y en ausencias, para ser en esa fraternidad, un solo corazón, a pesar del tiempo y la distancia.

Shab-e Yaldâ یلدا, Shab-e Chelleh , fiesta de Julio tambien llamada Navidad es un antiguo festival iraní que hoy, a pesar de la sospecha y la obstrucción de los gobernantes extranjeros Islámicos en Irán, muchos iraníes celebran .

Desde Amirkabir:

Mitra, dios de la luz y la bondad

La víspera de Yalda siempre ha tenido un papel importante en el calendario iraní. Es la víspera del nacimiento de Mitra, el dios sol, que simboliza la luz y la bondad. Yalda es una palabra siríaca que significa nacimiento y la importancia de la antigua mitología iraní de este día es la victoria del dios del sol sobre las fuerzas de la oscuridad.

Shabe Yalda

Una virgen da a luz Mitra esa noche. Durante la época aqueménida Mitra era el dios del sol, la deidad suprema, además de Ahura Mazda, el Dios de toda bondad y Anahita, la diosa del agua y la fertilidad. En la época sasánida fue la religión oficial del zoroastrismo, pero el significado de Mitra se mantuvo intacto. . Hoy, como entonces, Shab-e Yalda en Irán como en la cultura cristiana es un clásico de la celebración de la Natividad y de la familia.

El origen de la Navidad

Mithras Sol invictus Münze. La noche del 21 al 22 de diciembre es la noche más larga del año y el día, que corresponde al mes de diciembre, no se celebraba sólo en el antiguo Irán, sino también de todos los demás pueblos indo-germánicos, el nacimiento del dios del sol Mitra, a partir de ese día son los días cada vez más largos y la luz poco a poco gana sobre la oscuridad. Los romanos más tarde adoptaron el culto a Mitra, de los helenos, que ya habían sido tomados por los griegos en la costa de Asia Menor de los persas. Los griegos creían que el Sol Helios dirigía un carro, tirado por cuatro caballos en el cielo.Durante muchos siglos hubo una gran influencia de la religión iraní en Europa: En Alemania, por ejemplo, cerca de Hamburgo y en algunas partes de Italia todavía se encuentran altares mitraistas de la edad antigua. La transferencia de cuatro días al 21 de diciembre se explica debido a las diferencias del cálculo diverso de los solsticios. Sonnenwagen von Trundholm Incluso en el antiguo Irán se mostraron un gran interés en los ciclos astronómicos y había una tendencia general en otras civilizaciones por costumbre, a ver un ser divino como la fuente de todas las fuerzas de la naturaleza . Dado que la precesión es estacionaria en toda la esfera de estrellas fijas, había un Dios mas poderoso que los dioses de las estrellas y los planetas.

Relief zu Taq-e Bostan: Investitur Ardaschirs II. mit der Darstellung der persischen Gottheit Mithra Tal es el culto que por lo menos en la mitad del siglo 2 en el que el “recién descubierto Dios,” que tenía el mayor poder sobre todo el universo fue una idea surgió hace miles de años. Este era, según los actuales conocimientos el culto a Mitra, 2.500 años después de los arios originales, por lo menos desde el comienzo del cuarto siglo cuando dejaron los arios su hogaren el cual 10 meses al año era invierno, para que en el 2000-1500 a. C., los arios llegaron al subcontinente indio y adoraron al dios del sol Mitra con el mismo nombre.

Origen de la Navidad en el cristianismo

Helios im Sonnenwagen begleitet Phosphorus, Hermes u.a.

Para la importante cultura cristiano-occidental está de acuerdo el comienzo del renacimiento del sol el 25 de diciembre con la Navidad cristiana. Este sol, que entonces era el nombre del sol dios romano de la antigüedad tardía. Nacido desde que el cristianismo nació del judaísmo y comenzó su conquista de Europa , el clero cristiano advirtió que carecían de calendario ritual: Algo así es para una religión siempre atractivo, sobre todo algo necesario para institucionalizar una religión .. Aunque durante siglos trató el clero cristiano, de suprimir esta fiesta pagana, en su opinión, el festival, que estaba profundamente arraigado en el pueblo no pudo ser eliminado, las fiestas indoeuropeas, incluida la iraní “Mithrakana” o simplemente Shab-e-Yalda se fueron modificandoy adaptando para el cristianismo.La fecha exacta del nacimiento de Jesús de Nazaret no es conocida y la fecha de la 25 ª de Diciembre se estableció también en el siglo IV bajo el emperador Constantino.

Mithras Sol invictus

. Por tanto, es natural la determinación de la fecha del nacimiento de Jesús, coincida con la fiesta del nacimiento del sol iraní dios Mitra, los romanos habían tomado la primera por los griegos en Asia Menor, que a su vez la había tomado por los persas, y jugó un papel importante. Según algunos estudiosos de la religión hay aún un paralelismo entre el mitraísmo y el cristianismo en particular, y se realiza entre la figura de Mitra y Jesús de Nazaret. La mayoría de los eruditos religiosos están convencidos de que el cristianismo ha adoptado muchos rituales e imágenes del Mitraísmo:

A medida que el “Sol Invictus” Mitra es representado en la iconografía con un halo alrededor de su haz de cabeza, comparable a la del halo en la iconografía cristiana.

Mitraistas creen relacionados con los seguidores del zoroastrismo más tarde la creencia en el cielo y el infierno, en un Juicio Final, la resurrección de los muertos y el retorno de Mitras, y la superación definitiva del mal.

Puesto que Mitra era considerado un dios del sol, era el domingo (“este solis”) su día sagrado.

Las cuatro mayores festivales mitraicos eran el solsticio de verano y el invierno y el equinoccio vernal y equinoccio de otoño en su lugar (véase, Navidad, Semana Santa, Pascuas ).

El más alto sacerdote de Mithrakults fue llamado “Papa”, y llevaban la insignia de un gorro frigio de color rojo, la “Mitra”, el precursor de la tapa del obispo, una túnica roja, un anillo y un cayado de pastor.

No en vano, es en los países escandinavos la Navidad “julio”, llamado así por los escandinavos quienes han recibido los festivales indo-germánico mejor que las zonas más meridionales de Europa. Julio no es otro que el antiguo festival iraní de la noche mitraista del pleno invierno a raíz de la migración de las tribus arias que llegaron de Escandinavia. . Si, en el hemisferio norte el 21 o 22 de diciembre, el sol, tiéne el nivel más bajo alcanzado en el horizonte, entonces la media noche de invierno o Shab-e-Yalda. En el solsticio de invierno, el sol alcanza durante el año a continuación, su nivel más bajo en relación con el paso meridiano.

En este momento es el día más corto y la noche más larga debido a la mayor parte de la trayectoria diaria del sol que está por debajo del horizonte. Escandinavia que está cerca del Círculo Polar Ártico hasta el solsticio de invierno, no tiéne ni un día sin sol. I. Este año, el solsticio de invierno en . Diciembre cae a lasa 0.38 GMT del reloj. . Incluso antes de Cristo en diciembre se celebraba en pleno invierno la noche con ofrecimiento de víctimas.El Flateyabók nos dice que los paganos celebran la alabanza Yuletide a Odín.

La decoración en el solsticio de invierno, fue también en el culto a Mitra en honor del dios del sol en el antiguo Irán hace cuatro mil años. La estrella en la parte superior del árbol era un símbolo del nacimiento de Mitra. Si bien hoy en día las bolas del árbol de Navidad simbolizan a las manzanas prohibidas del paraíso (En escandinavia se cuelgan manzanas) , las velas en el árbol simbolizan la luz y por lo tanto el nacimiento de la iraní Mitra dios-sol. Incluso en las zonas septentrionales de Europa se encontraban las ramas de pinos a principios de invierno y se colgaban en la casa para hacer más difícil a los espíritus malignos que entraran y anidaran, el verde es la esperanza del retorno de la primavera.

El árbol de Navidad encendido es de origen iraní.

Viajar a Irán

A la hora de viajar por Irán uno de los lugares que los turistas no dejan de visitar es la ciudad de Teherán, que es una ciudad impresionante gracias a su cultura, monumentos y es un lugar donde los viajeros se pueden encontrar con toda la esencia de Irán. Desde luego es un destino siempre recomendable para los viajeros más intrépidos que quieran disfrutar de una aventura en toda regla y tengan ganas de poder conocer con tranquilidad este país y particularmente recorrer la ciudad de Teherán durante sus vacaciones, una buena forma de conocer un destino diferente y exótico a lo largo de nuestro tiempo de vacaciones.


Lugares recomendables en Teherán

Viajar hasta la ciudad de Teherán está de moda hasta cierto punto y muchos viajeros toman la decisión de viajar hasta esta ciudad de Irán debido que tiene muchos rincones por descubrir que merecen la pena. Teherán es una ciudad muy destacada para que los turistas tengan la posibilidad de realizar un interesante viaje y esto es algo que suele atraer a muchos turistas hasta Teherán y hasta otras muchas ciudades

Desde luego el turista que viaje hasta Teherán no debería perderse el Museo Nacional de Irán, debido a que es un museo donde se guardan joyas culturales e históricas de gran valor y lógicamente es un lugar al que acuden los viajeros para disfrutar con todos los atractivos de este museo que se encuentra ubicado en Teherán y que es uno de los más importantes de todo el país.

Muchos turistas llegan con la intención de conocer los principales monumentos y museos de esta preciosa ciudad y de otros destinos dentro de Irán, pero también es una ciudad en la que muchos turistas se interesan por sus encantos naturales en ciertas zonas, que suelen ser del agrado de los viajeros que llegan hasta esta ciudad y se quedan encantados con ella, ya que es un destino que desde el punto de vista cultural ofrece grandes opciones y es una ciudad realmente muy completa como para tenerla en cuenta en todo momento.

Alojamientos para viajeros en Teherán

Como cualquier otra ciudad, Teherán también dispone de estupendos alojamientos y todos ellos bastante confortables para que así los turistas y viajeros lo puedan pasar lo mejor posible. Una de las opciones interesantes que nos ofrece Teherán son hostales, que suelen ser alojamientos económicos muy bien situados en zonas estratégicas de la ciudad y que permiten a los viajeros descansar de duro viaje y poder así retomar el viaje al día siguiente. Normalmente los hostales suelen tener unos precios muy económicos y esto es algo que siempre resulta atractivo para que los turistas puedan viajar con tranquilidad.

En muchos casos los viajeros suelen optar por los hostales por ser más económicos, aunque también suelen tener a su disposición en Teherán y en otras ciudades, hoteles variados para poder disfrutar con mayor confort de sus vacaciones en Irán. Sin duda en los últimos años los hostales han ido mejorando y adaptándose a todos los turistas que llegan hasta Teherán, ya que es algo muy importante para que así los turistas puedan elegir lo que más les interese dependiendo del momento en el que puedan viajar.

Durante todo el tiempo que dure el viaje del turista podrá elegir diferentes tipos de alojamientos en esta ciudad y en otros puntos de Irán, siempre opciones adaptadas a las necesidades de cada uno de los turistas. En Teherán la variedad de alojamientos permite a todos los turistas disfrutar a unos precios muy económicos y así tener la posibilidad de aprovechar mucho más el tiempo durante las vacaciones.

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Contradictoria afirmación, pero es así, y es que Irán es uno de los países más extensos de Asia, pero a la vez de los más desconocidos. Saber de sus costumbres, de sus ciudades, y de sus pueblos, es la mejor manera para empezar a conocerlo.

Irán, continuación de Persia

El Irán actual no es ya la Persia de la antigüedad. El hecho de que se llame Irán, ya desplazó bastante al nombre de Persia, y es que con Irán no solamente se obedece al deseo de los persas de reconocer su origen indoeuropeo, sino también al de incluir bajo una sola denominación a todos los pueblos que lo componen. Siendo muy románticos, se podría decir que es una manera idealizada de continuar con el legado de los antiguos dominadores aqueménidas que sentaron las bases de una civilización universal, como es la persa.

Ciudades y pueblos de Irán

La Persia que aun continúa con sus tradiciones nobles de cultura tiene en la ciudad de Isfahán la máxima expresión urbana de los últimos siglos de su esplendor. Esta ciudad cautiva por sus monumentos, pero sobre todo por el calor de sus gentes.

Isfahán, también está enriquecida por su componente comercial, y es que durante mucho tiempo fue un centro de tráfico e intercambio con provincias lejanas. Aunque hayan pasado siglos, todavía la idea de la Isfahán antigua y señorial está presente en la peculiaridad de sus calles, en sus numerosos monumentos, en sus zonas verdes con belllos jardines, y en su bazar.

También, Isfahán es un oasis en el que la agricultura continúa la inercia de las tradiciones más antiguas, siendo imposible separar la ciudad del llamado cinturón verde que constituye el oasis, siendo como una especie de paraíso que en medio de desiertos, estepas, y montañas, conforta sobremanera a la ciudad.

Pero en Irán, aun existen ciudades que aunque parecen que han salido de imprevisto de lugares asombrosos por su morfología escarpada e inaccesible, reúnen las características urbanas de la antigua Persia. Por citar las más importantes y famosas, Shiraz, Kerman, Yazd, Tabriz, y Mashhad.

En los pueblos, se establece una dicotomía ilusoria, y es que dan un aspecto -visto desde el exterior- de ser fortalezas, pero pronto se descubre la triste y mísera realidad. Los que se encuentran en las estepas y en los pequeños oasis, al pie de las montañas, tienen forma de pueblos fortificados -qala-, incluso vistos de lejos, con la característica atmósfera polvorienta que crea el desierto, parecen fabulosas fortalezas, pero no es así. Su existencia está ligada en gran parte con los qanat, estructuras excavadas bajo tierra para aprovechar el agua subterránea, y que son fruto del trabajo de muchas generaciones que suministraban el agua a los pueblos.

Hasta que la reforma agraria se llevó a cabo en las aldeas y pueblos, sus campesinos tenían como “enemigo”, al margen del clima, al patrón -arbab- o administrador, siendo a él al que debían rendir cuentas de las escasas cosechas que lograban sacar. Ya en la actualidad, emancipados de manera social los campesinos de estos pueblos y aldeas, constituyen la nota humana más característica de Irán.

Las grandes tribus nómadas

Toda la periferia de Irán, conserva un folklore muy rico, y es que en ella se encuentra un crisol de grandes grupos nómadas, especialmente las grandes tribus de los kurdos, los bajtiares, y los qashqai.

Cada tribu tiene su jan, que es el jefe indiscutible del que dependen los subjefes, y pequeños jefes de los clanes, teniendo un poder hereditario. Se pueden considerar tribus seminómadas que se desplacan a la altiplanicie cuando hace acto de presencia la estación calurosa.

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Irán es un país que puede presentar algunos problemas de seguridad en cualquier momento y antes de viajar se recomienda siempre a los viajeros conocer las últimas noticias para comprobar que el país sigue teniendo el mismo nivel de seguridad que antes. De cualquier forma los turistas que llegan hasta Irán suelen disfrutar de una experiencia realmente inolvidable, debido a que es un país que tiene mucho por descubrir y es un lugar encantador en el que merece la pena estar. Todo es cuestión de informarse antes de viajar para poder hacer el viaje con las máximas garantías de seguridad en todo momento.

Viajeros preocupados por la seguridad

Lógicamente los viajeros que se interesan por viajar a Irán tienen que estar al día de todo lo que sucede en Irán, debido a que en cualquier momento puede tener lugar alguna revuelta que haga descender el nivel de seguridad. Viajar con la máxima seguridad a lugares poco conocidos es uno de los objetivos de los turistas que tienen ganas de conocer algunos de los rincones más atractivos de Irán, un lugar que merece mucho la pena conocer.

Descubrir Irán a lo largo del año es una buena experiencia debido a que es un país con muchos atractivos culturales, naturales y es también una buena propuesta gracias a su gastronomía, que siempre merece mucho la pena. Con buena seguridad los viajeros no tendrán inconveniente en llegar hasta Irán y pasar todo el tiempo que cada uno pueda estar descubriendo los diferentes lugares de Irán.

La seguridad es un factor de gran importancia siempre a la hora de viajar, mucho más cuando se trata de un destino no muy conocido y en el que pueden suceder diferentes acontecimientos que puedan reducir la seguridad. Los turistas que finalmente se decantan por Irán se quedan gratamente sorprendidos con todo lo que pueden ver en el país, debido a que es una estupenda experiencia recorrer las principales ciudades del país durante unas vacaciones con total tranquilidad.

Conocer los consejos de las Embajadas

Cada embajada ofrece una serie de consejos para que los viajeros de un determinado país puedan disfrutar de Irán con la máxima seguridad y estos consejos son básicos para que los turistas no tengan problemas a la hora de viajar por Irán, en especial por las grandes ciudades que los viajeros suelen conocer durante su estancia por el país. Irán es un país en el que suelen tener lugar algunos sucesos importantes cada día y por ello es fundamental ver si la seguridad sigue siendo bastante buena en el momento de viajar.

Una vez que conozcamos los detalles de los consejos es posible viajar con total tranquilidad y disfrutar de este destino tan especial. No es precisamente un destino al que viajar con la familia, pero muchos viajeros suelen realizar un viaje con los amigos para conocer destinos de Irán como Teherán, que es uno de los más recomendables al que acudir. A pesar de la poca seguridad que parece que Irán tenga, lo cierto es que normalmente los turistas suelen viajar con mucha tranquilidad y tienen la posibilidad de conocer muchos de los atractivos que ofrece Irán.

Con un poco de suerte se puede realizar un viaje tranquilo por Irán, siempre que se llegue a elegir el momento más adecuado para viajar. Por suerte los atractivos variados como el cultural y el gastronómico se puede disfrutar en Irán en cualquier momento del año en el que el turista se decante por realizar el viaje, teniendo en cuenta el grado de seguridad en el país en cada momento.

 

Viajar a Iran

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Las Apadanas iraníes

Entre todos los elementos turísticos que podemos llegar a encontrarnos en el territorio iraní, uno de los más llamativos tiene que ver directamente con la enorme cantidad de Apadanas que existen en este lugar, entendiendo las mismas como las “salas hipóstilas de audiencias en los palacios de los antiguos reyes persas”, las que obviamente reportan una de las formas más tradicionales de turismo a nivel local.

Además, no se debe dejar de tener en cuenta que las tres grandes Apadanas persas son las de los palacios de Pasagardas, Susa y Persépolis, siendo las que también acumulan mayor cantidad de visitantes cada temporada alta, sobre todo la más antigua de todas ellas, la primera, obra de Ciro el Grande; aunque para algunos la más importante es la de Persépolis. Por otro lado, la del palacio de invierno de Darío I en Susa tiene una extensión aproximada de una hectárea, de modo que cada una ofrece sus razones para la visita.

Estos sitios persas, que en la mayoría de los casos se recorren junto a guías y grandes grupos de turistas, tienen al principio de su historia algunas estructuras que son consideradas precursoras de la misma, como por ejemplo los edificios de Urartu, de modo que la influencia es notoria con el correr del tiempo en otro tipo de construcciones realizadas en distintas partes del país.

En cuanto a la Apadana de Persépolis, debemos decir que tiene unos 112.000 metros cuadrados, y que destaca sobre todo por la enorme cantidad de columnas que sostienen su techo, ya que aunque fue destruida en parte por el ejército de Alejandro Magno, entonces una de ellas quedó en pie, y se considera que junto con la misma se mantiene inalterable el espíritu de las civilizaciones, como la persa, que la erigieron, para transformarlas con el correr del tiempo en un símbolo turístico de Irán.

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Gel Afshan, volcanes de lodo en Irán

No, no se trata de imágenes lunares, aunque podrían serlo. Son de Gel Afshan, al sudeste de Irán, donde las fuerzas naturales de la energía geotérmica han creado unos extraños “volcanes de lodo“, no muy lejos de la localidad de Chabahar. El fenómeno consiste en que la tierra regularmente expulsa lava de consistencia fangosa de lava, una dinámica que, con el paso del tiempo, ha generado altas colinas que son visibles desde distancias considerables.

La desolada llanura iraní está dominada por estas montañas cuyos tonos grises varían en función de la duración de la erupción. Muchos ya consideran la posibilidad de convertirlas en una atracción turística, aunque de momento, dada la controvertida situación del país en el juego de la política internacional, esta posibilidad parece aun lejana.

No obstante, Gel Afshan cuenta con una fama creciente dentro del país y cada vez son más los visitantes que recibe. Todos ellos iraníes de momento.

Gel Afshan se ubica cerca de la Costa Makran en Irán, un peculiar enclave geográfico situado en el camino de Gung. Junto con el lodo burbujeante, los gases que escapan del interior de la tierra y el magma subyacente hacen que en toda la región abunden también las piscinas termales naturales. Tal vez en el futuro sea esta una gigantesca zona turística llena de spas y hoteles de salud. Tendremos que esperar bastante para poder verlo.

 

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En los últimos meses Irán se está convirtiendo en uno de los destinos más destacados de esta zona del mundo y todo gracias a que los turistas y viajeros se están dando cuenta que Irán es un destino muy interesante y es recomendable para poder emprender un viaje. Lo cierto es que en los últimos meses el incremento de turistas hasta Irán ha sido muy importante, una buena noticia para que poco a poco la imagen de este país pueda cambiar para otros viajeros que tengan dudas a la hora de viajar.

Crecimiento del turismo

Este crecimiento del turismo a Irán está siendo una noticia muy positiva para el sector turístico, ya que es fundamental para que los hoteles puedan tener una mayor ocupación a lo largo del año y tiendas puedan tener unos mayores ingresos a lo largo de todo el año. En este sentido el crecimiento del turismo a Irán ha sido entorno al 35%, que es un dato a tener muy en cuenta porque es uno de los mayores crecimientos que ha experimentado Irán en los últimos años y esto es algo vital para el país. Sin duda se trata de una importante tasa de turismo la que se ha dado en Irán en los últimos meses y esto servirá para que más viajeros cuenten con este país para disfrutar de unas vacaciones.

El turismo siempre ofrece grandes posibilidades desde el punto de vista económico y lógicamente para Irán disponer de una buena cifra de visitantes puede tener aspectos realmente positivos para que muchos más viajeros y turistas tengan en cuenta a este país a la hora de realizar un viaje, entre otras cosas porque dispone de muchos atractivos culturales, de ocio y por supuesto gastronómicos, entre otros muchos atractivos que presenta Irán y que los viajeros pueden descubrir durante todo el año.

Se espera que el crecimiento siga siendo la tónica dominante en los próximos meses y en los próximos años en Irán, algo que en caso de ser así sería realmente muy interesante para la economía del país a medio y largo plazo. La verdad es que merece mucho la pena viajar a Irán y conocer algunos de sus rincones naturales.

Aumenta el turismo religioso

Dentro de los diferentes tipos de turismos que se pueden realizar, el turismo religioso está avanzando mucho debido a que hasta Irán llegan muchos turistas interesados en las construcciones religiosas y en conocerlas durante las vacaciones por este país. El presidente del país está encantado con el aumento de visitantes, pero en especial con el aumento de turistas que se interesan por la religión durante sus vacaciones. Para los turistas la posibilidad de elegir entre diferentes ciudades es un aliciente adicional y en este caso Irán ofrece múltiples destinos para que cada viajero pueda conocer lo que le apetezca de este país.

El turismo religioso gusta mucho al turismo nacional y por supuesto al turismo internacional, ya que los turistas se interesan por las grandes construcciones de las diferentes religiones existentes en Irán, además de interesarse por otro tipo de construcciones durante sus vacaciones. Lo mejor de todo es que Irán no deja indiferente a ningún turista de cualquier religión, debido a que es un lugar altamente atractivo y que merece mucho la pena conocer en el momento que mejor nos venga. Puede ser una experiencia cuanto menos diferente viajar hasta Irán para descubrir construcciones religiosas, ruinas antiguas, monumentos, museos y todo lo que interese al turista durante el viaje por las principales ciudades del país.

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Bagh-e Eram

En la orilla norte del río Khoshk a su paso por la ciudad de Shiraz encontramos uno de los jardines persas más famosos y bellos de todo Irán. “Eram” es la versión persa de la palabra árabe que significa cielo en el libro más sagrado del Islam, el Corán. y lo cierto es que al ver sus hermosos jardines y exuberante vegetación, se comprende que este lugar fuera bautizado como “el jardín del cielo”.

Fuentes, estanques, flores, románticos patios, altos cipreses y un árbol cuya edad, según se explica a los visitantes, es de más de 3.000 años. A pesar de la situación política de Irán, todo el año llegan turistas de todo el mundo a este jardín.

Aunque no se sabe exactamente cuándo se construyeron los jardines de Bagh-e Eram, las evidencias históricas sugieren que los jardines fueron construidos durante la Edad Media. Su aspecto actual sugiere que debió ser el mismo, aunque a lo largo de la historia ha sufrido todo tipo de abandonos y avatares.

El palacio que se yergue en mitad del jardín, elegante y majestuoso, fue construido por Qoli Mohammad Khan en el siglo XVIII. Fue este monarca el que introdujo en estos jardines persas árboles frutales como los naranjos, además de masas de pinos y cipreses.

La belleza de este pabellón está a la altura de los propios jardines. El arquitecto persa que lo diseñó y convirtió en realidad, vecino de Shiraz y llamado Mohammad Hassan, concibió una hermosa estructura de tres pisos revestidos de azulejos con inscripciones de poemas del famoso poeta persa Hafez.

Los jardines de Bagh-e Eram se ubican al norte de la ciudad de Shiraz, que a su vez se encuentra unos 500 km al sur de Teherán, capital del país.

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Mashhad

Después de Teherán, la ciudad más importante en Irán es Mashhad, por ser la capital sagrada y ser la segunda más poblada. Es también una de las más famosas entre los chiitas musulmanes, ya que es uno de los centros principales de la teología musulmana. Si quieres conocer un poco más esta ciudad, a continuación te ofrecemos algunos datos sobre su historia, e información que puede interesarte si viajas a ella, como el transporte o algunos sitios de interés.

Mashhad se encuentra al noroeste de Irán y en la zona sur de la cordillera de hezar Masched. Son millones los peregrinos que recibe al año, ya que según las leyes musulmanas todos los chiitas debe visitar el santuario de la ciudad al menos una vez al año. Dicho santuario es el mausoleo de iman Reza. Es por ello por lo que a día de hoy esta es también una de las ciudades más importantes de la teología musulmana.

Historia de Mashhad

Para que conozcas un poco mejor la historia de esta ciudad, contarte brevemente sus orígenes que se remontan al año 818. Fue entonces cuando envenenaron al iman chiita Riza en este lugar que por aquel entonces no era ciudad.

Desde el asesinato de este iman, este sitio fue conocido como “Mashhad al Riza” (lugar de sufrimiento de Riza). Se construyó un mausoleo y a su alrededor se fue levantando un pueblo que posteriormente se convertiría en la actual ciudad de Mashhad. Y el mausoleo se convertiría en sitio sagrado.

Datos de interés

Si te animas a conocer esta ciudad hay ciertas cosas que pueden resultarte de interés. Una de ellas es por ejemplo el transporte. Mashhad está bien comunicado por vía férrea, ya que el ferrocarril pasa por la ciudad. Pero también puedes llegar en autobús privado, como a muchos otros puntos de Irán.

Entre los lugares más interesantes para visitar, está sin duda el mausoleo del Imán Reza. Como podrás imaginarte tras la breve clase de historia que te hemos ofrecido, dicho mausoleo es el núcleo de la ciudad y es el centro del conjunto funerario del imán. Numerosos edificios lo componen, por lo que podrás ver otras tumbas, un museo, una biblioteca o un cementerio, por mencionarte sólo algunos ejemplos.

Otro lugar que también podrás visitar es el mausoleo de Nadir Shah. No es muy antiguo, ya que se levantó en 1959. Pero está construido con grandes bloques de hormigón y posee unas estatuas de bronce de soldados de gran belleza.

Otro punto de interés es la Mezquita Astan-Quds, considerada por los musulmanes como “La Santa Sede”. Y para relajarte un poco, puedes dar una vuelta por sus parques, ya que es también una ciudad famosa por ellos. Algunos de los más importantes son el parque Kooh Sangi, el parque Kuhustan Shadi o el parque Mellat.

Y si quieres pasear por el mayor bazar de Irán, lo encontrarás en esta ciudad. Se trata del Bazar Reza, de 800 metros de largo y 30 metros de ancho. Si tienes pensado hacer algunas compras, puedes ir a este bazar o a cualquier otro mercado de la ciudad. Seguro que encuentras lo que buscas.

Como ves Mashhad es una ciudad con historia y con muchos rincones que descubrir. Así que si finalmente te decides por hacer un viaje a Irán, esta sea quizás una ciudad interesante para pasar al menos un día.

Para que te hagas una idea mejor de cómo es la ciudad y todos los sitios que te hemos dicho que puedes visitar, te dejamos este vídeo en el que podrás ver más imágenes sobre esta espectacular ciudad de Irán.

 

Habrá muchas personas que crean que Irán no es uno de los mejores destinos turísticos del mundo y que hay otros muchos sitios más interesantes a donde ir, antes que a este país. Pero están muy equivocados, porque visitar Irán puede convertirse en una de las mejores experiencias de tu vida. Quienes ya lo han visitado aseguran que este es uno de sus destinos favoritos, y muchos lo recomiendan antes que otros destinos turísticos típicos. Si aún no estás convencido, a continuación te ofrecemos algunas razones por las que deberías visitar Irán.

No tiene por qué ser una locura viajar a los países de Oriente Medio. Son muchos los turistas que cada año lo hacen y lo único que obtienen es una experiencia maravillosa. Si tú quieres ser uno de ellos, sólo tienes que elegirlo como destino para tus próximas vacaciones.

Sus gentes

Una de las principales razones por las que es recomendable viajar a Irán es porque sus gentes tienen fama de ser personas muy hospitalarias, y más aún con los visitantes extranjeros. Es una fama que les viene de muchos años atrás y que forma parte de la historia, ya que su hospitalidad se remonta a la época en la que los nómadas se movían por esta zona del Este Medio. En los últimos años incluso se ha intensificado con los turistas occidentales, por lo que no tienes nada que temer con respecto a este tema. Seguro que la bienvenida que te den es muy cálida.

Su historia

Otra razón de mucho peso es su historia. La civilización Persa es una de las más ancestrales y en Irán aún persisten muchos recuerdos de esa época. Ruinas abandonadas o monumentos de gran valor y belleza no faltan en Irán. Su gran patrimonio cultural ha hecho que la UNESCO le otorgue el título de Patrimonio de la Humanidad a muchos pueblos y localidades iraníes. Entre ellas por ejemplo, las ruinas de Persepolis o Esfhan.

Su flora y fauna

Además de esto, un atractivo de Irán es su naturaleza. En este país encontrarás paisajes de lo más variado. Tanto es así, que es un destino perfecto para los viajeros más aventureros, pues podrás disfrutar adentrándose en sus bosques o en sus increíbles desiertos.

Entre la fauna iraní, uno de los más exóticos que hay en este país es la chita Asiática, que seguro que te la encuentras durante tu camino por estas tierra. Y qué decir de las frutas. Irán es uno de los más importantes cultivadores de frutas de todo el mundo. Así que, no te olvides de degustar alguna pieza de fruta recién salida del huerto.

Un país intacto

Y para terminar, una de las razones quizás más importantes, para decidirte por Irán como próximo destino. Al no ser un destino especialmente favorito entre los turistas, la región se mantiene intacta. Esto es una gran ventaja para disfrutar de tu viaje y conocer a fondo a las gentes y la cultura del país. Es uno de los pocos destinos donde podrás conectar con ellos y conocer perfectamente su historia o descubrir sus preciosos espacios naturales intactos.

Si aún te parecen estas pocas razones, has de saber que es un destino bastante económico y que moverse por allí es también sencillo. Si buscas un destino único y diferente, Irán es la clave.

En este vídeo que te mostramos a continuación, puedes ver algunas imágenes turísticas de Irán para que te vayas haciendo una idea de todas las cosas que podrás visitar durante tu viaje.

 

 

Los monumentos más importantes que hay en Irán.

Al igual que cualquier listado de cosas importantes, es bastante subjetivo. Lo que a unos puede parecer importante o interesante, para otros no lo es tanto. Sin embargo, con este artículo lo que se pretende es dar una idea general sobre los monumentos más famosos y visitados que hay en algunas de las ciudades de Irán. De esta forma, dependiendo del lugar al que vayas a viajar, podrás saber qué lugares y rincones de cada uno de estos sitios, suelen ser los preferidos de los turistas.

Qué ver en Teherán

La capital del país, Teherán, es una de las ciudades más turísticas de Irán. Sin embargo, no es un lugar de especial belleza. Pero tiene ciertos lugares que puede ser interesante visitar. Por un lado estaría por ejemplo la Catedral de Sarkis o la Mezquita del Imán Joeini. Y si prefieres algo más relacionado con la naturaleza, sus parques y jardines también son un importante atractivo turístico. Al igual que lo es también dar un paseo por la zona del bazar.

Además de estos monumentos y puntos concretos de la ciudad, hay también museos importantes como el Museo del Vidrio y la Cerámica o el museo Saad Abad que fue antigua residencia del Sha. Pueden ser interesantes también el museo de Reza Abbasis, donde hay una gran colección de pinturas, cerámica y la preciosa joyería islámica, o el Museo Nacional de Irán, en el que hay algunas piezas que datan del siglo V a.C.

Qué ver en Esfahan

Seguro que visitas Teherán. Pero además de esta ciudad hay otras muchas que pueden ser interesantes, como por ejemplo Esfahan. En este caso el clima árido de la zona contrasta con los grandes jardines y la arquitectura típica persa, con azulejos y puentes. Todo ello le otorga a esta ciudad un ambiente único. La propuesta para Esfahan es dejarte llevar por sus calles. Simplemente, pasear por sus bazares y jardines puedes ser una idea perfecta para disfrutar del viaje.

Entre los monumentos más interesantes, están por ejemplo su centro histórico y religioso, la Catedral de Vank, la plaza del Inam Jomeini que es una de las plazas más grandes del mundo, la Mezquita del Inam, o el Museo y parque Chahel Sotu.

Como ya dijimos al comienzo de este artículo, estas son sólo algunas ideas de los monumentos más importantes que hay en Irán. Además de estos que se han mencionado, en cada una de las ciudades siempre hay rincones que puede ser interesante visitar. Por lo que no dudes en ampliar la lista con otros lugares que a ti te puedan parecer interesantes.

Qué ver en Bam

Y para terminar este breve recorrido turístico, nos vamos hasta Bam. Podría decirse que es un auténtico oasis en medio del desierto, ya que en ella abundan las palmeras y los eucaliptos. Es una ciudad deshabitada, pero aún se conservan estructuras y hay varios lugares que podrás visitar. Entre ellos, la casa de hielo, la zona de guarnición o la ciudadela interior.

Para ayudarte a aumentar este refrito de monumentos, en el siguiente vídeo que te mostramos a continuación, podrás ver más imágenes turísticas sobre Irán. Seguro que aparecen más lugares que te encantan y que quieres conocer en persona.

 

Antes de la invención de los modernos frigoríficos eléctricos, el hielo era un producto valioso, difícil de obtener y de conservar. En Irán, los bloques de nieve eran transportados desde las cumbres de las montañas o los lagos glaciares, bien resguardados del calor y conservados en unas estructuras muy peculiares, las llamadas Casas de Hielo, hoy convertidas en atracción turística.

Los diseños más comunes eran cámaras subterráneas excavadas cerca de las fuentes naturales del hielo invernal. Una idea ingeniosa para disponer de él y disfrutar de sus propiedades (principalmente la conservación de los alimentos) durante los meses más calurosos.

Las Casas de Hielo, construidas con ladrillo y con sus peculiares formas de huevo, fueron utilizadas hasta hace apenas 50 años. Gran parte de la geografía de Irán está ocupada por un desierto donde el agua dulce es escasa y las temperaturas, incluso en verano, caen por debajo de los cero grados. Lejos de las fuentes naturales de hielo y nieve, la ingeniosa solución de los habitantes de esta tierra fue fabricar su propio hielo sirviéndose de las heladas nocturnas y conservándolo en estas casas.

Detrás de cada una de estas casas de hielo hay largos canales de poca profundidad donde en invierno el agua se vierte en al caer el sol. Por la noche, una gruesa capa de hielo se forma sobre la superficie y es “recolectada” y llevada al interior de la estructura antes del amanecer.

Hay más de un centenar de casa de hielo en todo Irán, pero muy pocas conservan su forma original, aunque ninguna sigue utilizándose.

 

 

Las tradiciones en Irán, pero también las curiosidades tienen cabida aquí, así que vamos a dedicar un pequeño post para completar la imagen que tenemos acerca de Irán. Si quieres saber más, no dudes en seguir leyendo, porque será interesante.

Cuando viajamos a un lugar tan distinto, con otra cultura, y otra religión, corremos el riesgo de sufrir un shock cultural. En la mayoría de los países, si se asimilan al nuestro, lo máximo que nos puede pasar es que pasemos un mal rato, a causa de la vergüenza y de las diferencias culturales. Pero en otras ocasiones, puede suponer algo más, puede que los habitantes de ese territorio se sientan ofendido porque lo que tú has hecho sin querer, es una falta de respeto para ellos. Por eso, con estas curiosidades, evitaremos pasar un mal trago.

Cosas que debes saber antes de ir a Irán

A pesar de que no está bien visto el uso de las prendas occidentales, son cada vez más los jóvenes que las utilizan. De esta forma, compañías muy internacionales, se han hecho un hueco en los cada vez más numerosos centros comerciales. De esta forma, podemos encontrar tanto marcas americanas (Tommy Hilfiger o United Colors of Benetton), y otras firmas de gran prestigio como Louis Vuitton, Mexx, o incluso tiendas de el grupo español Inditex.

Aunque la mayoría de las mujeres van cubiertas, son muchas las que deciden llevar prendas de este tipo ocultas bajo sus ropas. Lo mismo ocurre con la ropa interior. Existen tiendas especializadas en esta clase de ropa, pero suelen estar en centros comerciales modernos, y son locales donde no se permiten la entrada a los hombres. Es algo curioso, ya que se supone que venden prendas de lo más provocativas, que pueden llevar las mujeres, pero única y exclusivamente para deleitar a su esposo.

A modo de curiosidad, diremos que en la mayoría de lugares, el burka con el que van tapadas las mujeres es de color negro o al menos oscuro, pero existe un pequeño pueblo donde los burkas son de colores distintos, claros y muy brillantes. De ahí que estos burkas se conozcan por el nombre de la ciudad, Minab.

Sobre la comida y otros alimentos

En cuanto a la comida, se pueden encontrar también cadenas de comida rápida, aunque no son tan populares como las locales. También se pueden encontrar productos de marcas muy famosas en todo el mundo, como es el caso de Coca Cola. Es decir, si de verdad quieres tomar algunos de estos productos durante tu estancia en Irán, puedes conseguirlos fácilmente, y de forma legal, pero no te olvides de que ahí se rigen por las leyes del Corán, y no se permite beber alcohol. Si de verdad lo necesitas, pregunta en tu hotel, pues en algunos lugares, no es algo obligatorio para los turistas de otros países que no son musulmanes.

Si vas a comprar cualquier producto, es habitual que el vendedor, intente regatear, o incluso te lo ofrezca gratis. Hay una ley no escrita de educación en cuanto a los ofrecimientos, y es que la gente bien educada, rechaza las cosas tres veces. Así que si te ofreces a pagar, y el vendedor lo rechaza, debes insistir hasta que diga que sí, porque esta es una regla de educación, nada que ver con que quieran o no quieran que pagues. Lo mismo pasa si te ofrecen comida, bebida, o cualquier otra cosa: debes rechazarlo como mínimo tres veces. De esta forma, ellos apreciarán el gesto, y te considerarán un buen turista.

 

Pese a los numerosos conflictos bélicos que esta zona ha vivido y aún vive, los países de Afganistán, Irán y Pakistán, ofrecen grandes intereses turísticos, en especial gracias a sus preciosos espacios naturales y el objetivo de este artículo es darte una serie de pinceladas que te puedan servir para hacerte una idea de lo que te espera si viajas hasta allí.

Lo primero que debemos de decir de estos territorios es que están situados (al menos la mayor parte de sus territorios) encima de una alta y árida meseta. Al noroeste se encuentra la cordillera Elburz y al oeste los montes Zagros, ambos lugares con bellos paisajes.

Para hacer una breve descripción de la historia o del momento político que se vive en estos lugares hemos de decir que Pakistán fue fundado por musulmanes de la india en 1947, Irán ha sido gobernado por clérigos islámicos desde la revolución de 1979 y Afganistan estaba dirigido por talibanes, que son fundamentalistas islámicos hasta que la invasión liderada por Estados Unidos en 20o1 logró derrocarlos.

Pakistán, además de un té verdaderamente rico, el cual debéis probar sí o sí si viajáis hasta la zona, ofrece algunos delos paisajes naturales más impactantes del mundo, como por ejemplo el K2, en la cordillera Karakoram, que con sus 8.611 metros de altura es el segundo pico más alto del mundo. Otro punto de interés son los restos de Mohenjo-Daro, ciudad situada en el valle del Indo que en el 2500 antes de Cristo vivió su mayor esplendor.

Por su parte Irán, país que junto con Pakistán acoge a más de dos millones de refugiados afganos, nos ofrece la posibilidad de comprar alfombras tejidas a mano, verdaderamente apreciadas en el exterior del país, o de visitar el desierto de Kavir, que se caracteriza por sus vastas llanuras o sus ciénagas salinas que los locales denominan kavirs.

 

 

En esta ocasión te hablaremos de un museo que hay en Irán y que puede interesarte. Se trata del Museo de las Alfombras. Puede ser una opción interesante para pasar una mañana.

Hay quienes piensan que visitar los museos no es la forma más divertida de disfrutar de un viaje. Pero hay que decir a favor de estos lugares, que son perfectos para aprender más cosas acerca de la cultura y las tradiciones típicas de la ciudad o país que vamos a visitar. Si vas a viajar a Irán, y quieres conocer más a fondo la historia de la alfombra en este país, no puedes dejar pasar la oportunidad de visitar el Museo de las Alfombras.

Historia del museo

El Museo de las Alfombras se encuentra en la ciudad de Teherán. Abrió sus puertas por primera vez en el año 1976. Un grupo de expertos en alfombras, realizó un viaje por todo el país, con el fin de recopilar varios modelos de alfombras preciosas por varias ciudades de Irán. Fue en el año 1979 cuando esto toma una mayor importancia, y comienzan a recogerse aún más alfombras.

Hoy en día, son muchas las alfombras de gran calidad que se exhiben en este Museo de las Alfombras de Teherán, con el único fin de preservar de alguna forma parte del patrimonio cultural del país. El edificio en el que ese encuentra es además de una gran belleza arquitectónica y con varios ornamentos blancos que lo hacen aún más hermoso. Por lo que, además de poder disfrutar viendo las alfombras, también será bonito ver el edificio. Además, está junto a un precioso escenario, el Laleh Park.

La exposición

El museo, de más de 3000 metros cuadrados, cuenta con varias salas de exposiciones, entre las que están repartidas las distintas alfombras. Dos de ellas se usan por ejemplo para exponer todas las alfombras hechas a mano y los “Kilims”, mientras que en la sala de la planta baja, se realizan por ejemplo varias ferias y exposiciones a lo largo de todo el año.

De entre todos los ejemplares de alfombras que hay en este museo, cabe destacar algunos. Por ejemplo, una de las más importantes de toda la exposición es la alfombra más antigua, perteneciente a los tiempos de Safávida. Además de esta, hay también otras como la “Sheikh Safi al-Din Ardabili” o zonas especiales como el Jardín de Alfombras o la de los tapetes Polonesa.

Fundamentalmente, lo que podrás ver en esta exposición son obras maestras hechas alfombras. Alfombras persas, que han sito tejidas en los centros más importantes de tejido de alfombras del país, como son por ejemplo Kerman, Tabriz o Isfahan, entre otros muchos. Lo característico de todas ellas es que están hechas con fibra de seda, hilo de oro o plata, y tintes naturales.

Además de esto, en el museo hay también otra sala donde se proyectan películas relacionadas con este tema, y un museo biblioteca en el que hay una amplia colección de libros, trabajos de investigación y publicaciones que se han hecho sobre la alfombra persa. Si quieres conocer más cosas sobre este mundo, sin duda este Museo de las Alfombras de Teherán, en Irán, es el mejor lugar del mundo para ello.

Para que conozcas un poco mejor este lugar, en el siguiente vídeo puedes ver más imágenes turísticas sobre el museo.

 

Cuando elegimos un Destino Turístico en particular, lo mejor que podemos hacer para evitarnos imprevistos durante el viaje es hacer un estudio generalizado de las distintas características o variantes que pueden ocurrir, desde analizar las propuestas de Hotelería y Alojamiento hasta tener en cuenta las distintas Tradiciones y Costumbres que pueden repercutir en nuestras actividades turísticas, aunque en esta ocasión, lo que estamos presentado es un análisis de la ciudad más importante de la República Islámica de Irán.

En esta ocasión, traemos una breve reseña acerca de las cualidades Geográficas y Climáticas de la ciudad de Teherán, teniendo en cuenta no solo a los Paisajes Naturales que nos acompañarán en cada jornada sino también las condiciones climáticas para poder elegir cuándo viajar o bien estar preparados ante las temperaturas de esta región.

Entorno Geográfico

Este centro económico del país está ubicado en la región que rodea a los Montes Alborz, contando con una altitud que oscila de 1.100 a 1.700 metros de Sur a Norte, contando con una superficie de 86.500 hectáreas y un fuerte desarrollo en lo que respecta a las Industrias y Administraciones, sobre todo desde la fuerte corriente inmigratoria que tuvo en los últimos años.

Una problemática importante y a tener en cuenta es que la ciudad no cuenta con un buen Suministro de Agua, debido a la carencia de recursos acuíferos, por lo que es posible que muchas Fuentes de Agua estén contaminadas por los desechos y no se cuente con una buena calidad de la misma, teniendo una menor incidencia en las Laderas del Alborz, donde se emplazan los barrios del norte de la ciudad, donde vive la clase media-alta y se aloja la mayoría de las Embajadas y Consulados.

En la zona sureña de la ciudad encontramos una gran variedad de fallas, lo mismo sucediendo bajo la cadena del Alborz, lo que hace que esta ciudad esté propensa a Pequeños Terremotos, aunque se estima que en los próximos años puede haber una fuerte actividad sísmica que tiene un ciclo de unos 150 años (considerándose que en la actualidad, la última sismicidad fue hace unos 175 años)

Características Climáticas

Tal como hemos mencionado, esta ciudad se encuentra ubicada sobre una Cuenca Desértica, con una muy baja o prácticamente nula presencia de aguas y estando rodeada de Cordones Montañosos, que como es de esperarse influyen en las características climáticas de la ciudad.

En las zonas más altas el clima es Semi-Húmedo y fresco, mientras que en las zonas centrales el contraste es Cálido y Seco, con meses cálidos que van desde Julio hasta Septiembre y temperaturas medias de 39°C, en contraposición al Invierno que puede registrar heladas de hasta -9°C

El nivel de precipitaciones en cambio alcanza apenas los 200 milímetros anuales, concentrándose principalmente en la época invernal ya que el verano se destaca por ser bastante seco, y tenemos una presencia de ventiscas desde la montaña hacia la llanura a altas horas de la noche, y en sentido contrario a horas diurnas.

 

 

Irán es un destino que pese a ser famoso en el mundo por todos sus problemas de política, cada vez recibe más turistas. No podemos hablar de que haya una gran demanda, ya que no es un destino especialmente solicitado desde el punto de vista turístico, pero si que hay quienes se han animado a conocer estas tierras.

Además, hay que reconocer que lo que hasta hace poco se conocía como Persia, posee un importante patrimonio monumental. Pero no sólo eso, porque también cabe destacar la belleza de sus paisajes. Por todo ello, es por lo que realmente merece la pena visitar Irán al menos una vez en la vida. Si tú ya te has animado, toma nota de todos los destinos interesantes que hay en este país.

Ciudades que visitar

Ente las ciudades más turísticas que podrás visitar durante tu viaje por Irán, la más importante es sin duda la capital, Teherán. En este punto encontrarás algunos monumentos tan importantes como la Torre de Azadí, y museos muy interesantes como el Museo de las Alfombras.

Al sur de Teherán se encuentra la ciudad de Isfahán. Para los amantes de la arquitectura, en este lugar encontrarán una arquitectura de estilo safávido. Entre los puntos más interesantes de esta localidad, cabe destacar la Plaza del imán Jomeini o Plaza de Naghsh-i Jahan. Es uno de los lugares más famosos y recibió también el título de Patrimonio de la Humanidad. Hay también otros monumentos como la Mezquita del Shah, el Palacio de Alí Qapú, a Catedral del Salvador o la Mezquita del jeque Lutfullah. Todos ellos de gran interés turístico.

Otra de las ciudades que también puedes incluir en tu ruta de viaje es Shiraz. Se encuentra al sur del país, y entre los monumentos más interesantes cabe destacar por ejemplo la Mezquita Vakil o el Castillo de Arg-e-Karin Jani. Hay también otras zonas de gran belleza como los Jardines de Eram o los mausoleos de Saadi y Hafez, dos famosos poetas.

Las Ruinas de Persépolis

Otro de los enclaves turísticos más conocidos de Irán son las Ruinas de Persépolis. Esta ciudad, hoy en día Patrimonio de la Humanidad, fue una de las más famosas en la antigüedad, llegando a ser incluso capital del Imperio Persa. En este lugar estaban algunos de los palacios más increíbles, como el Palacio de Darío, el Palacio de Jerjes, o el Palacio de las Cien Columnas.

Turismo de costa

Si lo prefieres, puedes optar también por alguna ruta turística de costa. Principalmente discurren a orillas del Mar Caspio en la zona norte del país. Pero has de saber que Irán no es un destino famoso precisamente por sus playas. Lo más destacado son sus ciudades con carácter histórico.

Además de todos estos lugares que hemos mencionado, hay otros muchos que también pueden interesarte. Uno de ellos es por ejemplo el Desierto de Lout. Pero para seguir conociendo más a fondo este país, en este vídeo podrás ver más imágenes turísticas de Irán, para que puedas seguir incluyendo destinos interesantes a tu lista.

Viajando por el mundo encontramos una infinidad de Destinos Turísticos de los que podemos llevarnos un gran recuerdo, siendo generalmente elegidas las Grandes Capitales como punto de partida para nuestro recorrido, sirviendo por su cercanía a otras Atracciones Turísticas como ser la visita a distintos Paisajes Naturales o bien viajar a otros grandes centros urbanos, y en esta ocasión traemos como ejemplo el caso de Teherán, la capital iraní.

En esta ocasión, traemos un detalle que muchas veces es pasado por alto por parte de los viajeros, que se enfocan en la Hotelería y Alojamiento, o bien toman alguna reseña de los Platos Típicos para disfrutar, pero se olvidan que el entorno de donde viajaremos también tiene otras características a tener en cuenta, como la densidad poblacional o bien el desarrollo económico que posea, lo que presentaremos a continuación.

Características Demográficas

Como sucede en muchas grandes capitales, la ciudad de Teherán es una conglomeración de muchos Grupos Étnicos que provienen de distintas regiones de la República Islámica de Irán, teniendo inclusive distintos grupos lingüísticos que cuentan con sus propias Tradiciones y Costumbres, repartidos en una población total de unos 8 millones de habitantes permanentes.

Uno de los grupos más numerosos es el de los Chiítas, siendo el que ocupa la mayoría de los habitantes permanentes, teniendo convivencia con Sunitas y Zoroastristas, acompañados también de miembros de la Iglesia Católica, la Iglesia Apostólica Armenia y también de Judíos, entre otras instituciones religiosas, suponiendo entonces una gran variedad proveniente de la región y de migrantes de Oriente.

Tenemos también una minoría de Turcos, Árabes, Qashai, Kurdos y Armenios, entre otros, acompañados de otros grupos étnicos que utilizan las lenguas Puntabi, Domari y Romaní, contando con influencia de la zona de Siria y Líbano, que se asentaron finalmente en la ciudad de Teherán y enriquecen la variedad de culturas.

Datos Económicos

Como suele suceder con otras grandes conglomeraciones urbanas, y más precisamente en las capitales, la ciudad de Teherán es una verdadera potencia en lo que respecta al Desarrollo Económico del país, contando con prácticamente la mitad de las industrias emplazadas allí, y siendo sede administrativa de una gran variedad de Servicios Públicos, contando con instituciones pertenecientes al Gobierno Iraní en general.

Antes del acontecimiento conocido como Revolución Islámica esta zona contaba con una gran cantidad de compañías americanas que se habían establecido allí, teniendo en la actualidad solamente a las que son autorizadas por el Gobierno Islámico, operando pero sin tener relaciones con el mundo occidental.

Además de la Bolsa de Teherán, tenemos entonces una gran cantidad de industrias dedicadas a los Insumos Electrónicos fundamentalmente, como también las dedicadas a los Productos Químicos y a la fabricación de Automóviles y Partes, contando además con una Industria Armamentista avanzada, entre otras.

La primera pregunta que se nos viene a la mente es: ¿es seguro viajar a Irán? Y la respuesta sería un sí, por supuesto, aunque claro está, siguiendo una serie de consejos (pero ésto es algo que prácticamente se suele hacer para cualquier viaje). ¿Y en cuanto al turismo iraní?, ¿hay suficientes atractivos como para interesarnos por él? Pues es otra respuesta que podemos responder afirmativamente, y con creces…

En Irán hay mezquitas de enorme belleza y singularidad, pueblos y ciudades con una historia y una cultura dignas de mención, y lugares Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO desde el año 2004 como Pasargadas. Este lugar, situado al sur de Irán en la provincia de Fars, fue la primera capital del imperio persa, y no perdió su importancia hasta la creación de la célebre Persépolis.

Pasargadas fue fundada en el siglo VI a.C por Ciro II el Grande. Rápidamente se convirtió en una de las ciudades más excelsas de la época, con la construcción de enormes palacios y jardines y el mausoleo del propio Ciro. Así pues nos encontramos ante una de las primeras manifestaciones del arte y la arquitectura real persa.

Si visitamos las ruinas de esta antigua ciudad nos encontraremos con el mausoleo de Ciro el Grande, la terraza fortificada de Tall-e Takht y el conjunto arquitectónico del palacio, hoy formado por un pórtico de entrada, una sala de audiencias y una serie de aposentos reales. Son la terraza fortificada y el mausoleo de Ciro los que se llevan el grueso de las miradas de los turistas.

El mausoleo de Ciro fue construido en piedra caliza blanca entre los años 540 y 530 a.C. Alrededor se construyó una mezquita que fue utilizada hasta el siglo XIV. Curiosamente, durante la época medieval, se pensaba que este mausoleo contenía los restos de la madre de Salomón.

Si se visita Pasargadas también se puede ir hasta las ruinas de Persépolis, apenas separadas por noventa kilómetros. Ambos son lugares en ruinas pero cuyo silencio nos lleva a más de 25 siglos atrás en el tiempo. La belleza plástica de Pasargadas refleja el atractivo enigmático y singular que puede tener un país como Irán.

Antes de viajar a un país, tenemos que tener en cuenta algunos temas, para ver si de verdad podemos viajar hasta este lugar o no. Uno de los temas claves, junto al de la salud, es el de la seguridad. Porque si nos encontramos con que puede haber algún conflicto o problema, deberemos tenerlo en cuenta para decidir si vamos a viajar o no finalmente. Esto lo debemos hacer sea cual sea el país, porque aunque pensemos que sea un país conocido, es muy probable que si no tenemos conocimiento de la actualidad del país, puede que nos encontremos en medio de un conflicto no deseado.

Plaza de Naghsh-i-Jahan, en Isfahán

En cuanto a Irán, podemos tener alguna que otra duda en materia de seguridad. En principio, no hay que forjarse ningún estereotipo, sino que tenemos que ser de mente abierta, y enfrentar cualquier situación que podamos encontrarnos. Nada de pensar que es un país en guerra, o que te pueden atracar en cualquier esquina, si ni siquiera hemos oído a personas que confirmen esta versión. Hay que investigar algo más, y ver cuál es la situación actual en cuestión de política y seguridad del país. A partir de ahí, juzgar por nosotros mismo, pero eso sí, siempre con información fiable.

Qué buscar antes de ir a Irán

Viajar a Irán puede ser una decisión un tanto difícil. Es un país extraño, desconocido, y en nuestra cabeza se han formado ideas que probablemente serán poco ciertas. Este desconocimiento puede generar miedo, y tras ello inseguridad. Y la última consecuencia podría ser cancelar el viaje. Craso error, ya que podríamos perdernos algunos de los mejores paisajes que podríamos ver en toda nuestra vida. En todo caso, hay algunas consideraciones que debemos tener en cuenta si vamos a viajar a países del centro de Asia, sean cuales sean.

Para informarnos de la situación actual, lo mejor es acudir a la embajada del país en nuestra ciudad. Allí conocerán mucho mejor, e incluso de primera mano, lo que está sucediendo ahí. Y además, podremos informarnos también acerca del turismo y de lo que debemos ver cuando viajamos a Irán. Podríamos decir que es un primer contacto con el país al que estamos decidiendo ir. Tras ello, podríamos hacer alguna búsqueda en internet, acerca de las opiniones de turistas que ya han estado ahí. Estas opiniones pueden llegar a ser incluso más fiables, porque proceden de gente que ha estado en ese mismo lugar hace pocos años.

Lo cierto es que Irán, si lo comparamos con los países cercanos, tiene la tasa de criminalidad más baja, por lo que podríamos pensar que realmente hay una imagen errónea de ese país. Además, debido a la cultura iraní, la gente es de lo más hospitalaria, y estarán encantados de ayudarte en cualquier situación adversa. Si sufres alguna emergencia, médica o de cualquier tipo, puedes llamar a un número de seguridad para emergencias, que es el 110. Y no te preocupes por el idioma, porque disponen de operadores con inglés, así que si te manejas en este idioma, lo tienes asegurado, y no te tienes que preocupar de nada.

También existen otros números más especializados, por si necesitas bomberos o policía. Y por supuesto, ante todo, debes buscar, antes de salir de casa, la dirección de la embajada de España en Irán. Porque si tienes algún problema de gran magnitud, como la pérdida del pasaporte o algo similar, ellos te ayudarán e intentarán arreglar el accidente. No hace falta decir, que hay que tener precauciones, pero son las comunes en todo el mundo, hasta en nuestra propia ciudad: vigilar nuestras pertenencias, y no presumir demasiado de nuestras posesiones.

Antes de viajar a un país, tenemos que tener en cuenta algunos temas, para ver si de verdad podemos viajar hasta este lugar o no. Uno de los temas claves, junto al de la salud, es el de la seguridad. Porque si nos encontramos con que puede haber algún conflicto o problema, deberemos tenerlo en cuenta para decidir si vamos a viajar o no finalmente. Esto lo debemos hacer sea cual sea el país, porque aunque pensemos que sea un país conocido, es muy probable que si no tenemos conocimiento de la actualidad del país, puede que nos encontremos en medio de un conflicto no deseado.

En cuanto a Irán, podemos tener alguna que otra duda en materia de seguridad. En principio, no hay que forjarse ningún estereotipo, sino que tenemos que ser de mente abierta, y enfrentar cualquier situación que podamos encontrarnos. Nada de pensar que es un país en guerra, o que te pueden atracar en cualquier esquina, si ni siquiera hemos oído a personas que confirmen esta versión. Hay que investigar algo más, y ver cuál es la situación actual en cuestión de política y seguridad del país. A partir de ahí, juzgar por nosotros mismo, pero eso sí, siempre con información fiable.

Qué buscar antes de ir a Irán

Viajar a Irán puede ser una decisión un tanto difícil. Es un país extraño, desconocido, y en nuestra cabeza se han formado ideas que probablemente serán poco ciertas. Este desconocimiento puede generar miedo, y tras ello inseguridad. Y la última consecuencia podría ser cancelar el viaje. Craso error, ya que podríamos perdernos algunos de los mejores paisajes que podríamos ver en toda nuestra vida. En todo caso, hay algunas consideraciones que debemos tener en cuenta si vamos a viajar a países del centro de Asia, sean cuales sean.

Para informarnos de la situación actual, lo mejor es acudir a la embajada del país en nuestra ciudad. Allí conocerán mucho mejor, e incluso de primera mano, lo que está sucediendo ahí. Y además, podremos informarnos también acerca del turismo y de lo que debemos ver cuando viajamos a Irán. Podríamos decir que es un primer contacto con el país al que estamos decidiendo ir. Tras ello, podríamos hacer alguna búsqueda en internet, acerca de las opiniones de turistas que ya han estado ahí. Estas opiniones pueden llegar a ser incluso más fiables, porque proceden de gente que ha estado en ese mismo lugar hace pocos años.

Lo cierto es que Irán, si lo comparamos con los países cercanos, tiene la tasa de criminalidad más baja, por lo que podríamos pensar que realmente hay una imagen errónea de ese país. Además, debido a la cultura iraní, la gente es de lo más hospitalaria, y estarán encantados de ayudarte en cualquier situación adversa. Si sufres alguna emergencia, médica o de cualquier tipo, puedes llamar a un número de seguridad para emergencias, que es el 110. Y no te preocupes por el idioma, porque disponen de operadores con inglés, así que si te manejas en este idioma, lo tienes asegurado, y no te tienes que preocupar de nada.

También existen otros números más especializados, por si necesitas bomberos o policía. Y por supuesto, ante todo, debes buscar, antes de salir de casa, la dirección de la embajada de España en Irán. Porque si tienes algún problema de gran magnitud, como la pérdida del pasaporte o algo similar, ellos te ayudarán e intentarán arreglar el accidente. No hace falta decir, que hay que tener precauciones, pero son las comunes en todo el mundo, hasta en nuestra propia ciudad: vigilar nuestras pertenencias, y no presumir demasiado de nuestras posesiones.

Cuando organizamos un viaje, lo primero en lo que pensamos, además del destino, es la fecha en la que vamos a viajar. Normalmente estamos limitados a los días libres que nos dan en nuestro propio trabajo, pero si tenemos la opción de elegir, puede que debamos pensárnoslo dos veces, puesto que hay cosas, eventos, o estaciones que no nos podemos perder de un país determinado. Si estás pensando entonces, en viajar a Irán, pero no sabes cuándo hacerlo, no te preocupes, este este tu artículo. Así que sigue leyendo, intentaremos ayudarte a decidir cuál es la mejor época para ti para viajar a Irán.

Viajar a Irán es una decisión muy importante, y de la que normalmente no nos arrepentimos. Porque al volver, las reacciones son prácticamente las mismas: es un país sorprendente, lleno de experiencias nuevas, de gente simpática y encantadora, y con multitud de monumentos, lugares y paisajes que hay que visitar. Claro está, al principio podemos tener cierta reticencia, pero una vez nos hayamos informado, nos daremos cuenta de que es un lugar bastante seguro y de que no hay nada que preocuparse. Así que si quieres saber más y estás planeando tu viaje, nosotros te ayudamos.

Clima y fiestas en Irán

Uno de los elementos que más suele determinar si vamos a viajar o no a ese país en este mes, es el clima. Y lo cierto es que en Irán puede hacer un tiempo agradable. Sin embargo, no todo el año es así. Es verdad que en este país, las estaciones están claramente diferenciadas, pero aún así, son demasiado exageradas. ¿Qué queremos decir con esto? Que aunque hay un verano, una primavera, un otoño y un invierno, las estaciones de más frío o de más calor pueden llegar a situaciones extremas.

De esta forma, lo mejor es evitar el invierno, porque si no eres de soportar demasiado bien el frío, no podrás aguantar estar de turismo cuando te estás congelando de principio a fin. Lo mismo ocurre con el verano, pues las temperaturas pueden rozar los cuarenta grados cuando aún no ha salido el sol, llegando a algunas situaciones que pueden ser poco saludables para el cuerpo humano. De esta forma, las estaciones en las que es mejor viajar son las intermedias: otoño y primavera. En estas estaciones apenas suele haber inclemencias por el tiempo. Claro está, que también depende de a qué lugares vamos a ir. Por ejemplo, los lugares que están cerca del mar son más soportables, puesto que el océano suaviza las temperaturas.

Otra de las cuestiones que debemos conocer, son las fiestas. Y es que puede que quieras viajar a un lugar en concreto precisamente por una festividad, o una celebración que tiene lugar en una fecha determinada. Para los que son musulmanes, una fecha clave es el mes en el que se celebra el Ramadán. Viajar mientras se está celebrando esto suele ser algo emocionante, aunque los no creyentes no suelan pensarlo. El ambiente, la comida, todo sabe de otra manera si viajas durante estas fechas.

Pero no es la única. También hay algunas celebraciones muy populares en Irán. Por ejemplo, el Año Nuevo Iraní. Se celebra más o menos, entre el 21 y el 24 de marzo, y se hace un gran evento para celebrarlo. De este modo, las familias suelen reunirse, y todos comen juntos alrededor de la mesa. Sí, suena como la Navidad occidental, y la celebración es prácticamente similar. Los niños suelen recibir regalos, y todo está lleno de un ambiente de alegría inusual. Así que si quieres vivir, por ejemplo, unas navidades en pleno mes de marzo, también puede ser una época ideal para viajar.

Siempre hemos soñado con ver mundo, y puede que nos enfrentemos al hecho de que por fin, lo vamos a lograr: vamos a visitar países con los que hemos soñado, ver rincones ocultos, descubrir nuevas costumbres, conocer nueva gente,y tener una visión del mundo mucho más amplia, porque tendremos el globo a nuestros pies. Pero en un viaje como este, en el que pasaremos por países tan diversos como Irán, ¿qué es lo que tenemos que llevar en la maleta? Pues a eso mismo vamos a dedicar el post de hoy, para que tengas una idea de a qué te vas a enfrentar. ¿Te interesa? Pues entonces sigue leyendo.

Isfahán

Preparar una maleta no es algo fácil. De algún modo, siempre se nos olvida algo, o nos encontramos con situaciones en las que decimos: “vaya, esto tenía que haberlo metido en la maleta”. Y en cambio, encontramos cosas que vemos que nos van a sobrar, y que aún así hemos traído dos o tres de esas. Por eso te vamos a echar una mano, para que sepas qué es lo que merece la pena llevarte en la maleta, y qué es lo que no. Porque un viaje se lleva a cabo con la organización de varios pequeños gestos. Y hacer la maleta es uno de ellos.

Diferentes tipos de planes

Si vamos a viajar a Irán, tenemos que pensar antes qué tipo de viaje va a ser. Tal vez seamos jóvenes aventureros, y lo único que nos hace falta es una mochila con lo indispensable, porque es lo que llevaremos a todas partes. O quizás somos ejecutivos que vamos a pasar ahí un par de días, y aparte de hacer negocios queremos ver lo básico allí. También están aquellas parejas que quieren revivir una luna de miel, o gente curiosa, sin más, que va a pasar una semana de sus vidas en este país.

En cualquier caso, algo básico a la hora de hacer una maleta, es ver el pronóstico del tiempo. Y depende de la época del año en la que viajaremos, puede que necesitemos más o menos ropa de abrigo. Sin embargo, por lo general, vamos a tener que llevar suficiente ropa cómoda, de esa que transpira, para que eso de pasar calor se haga mucho menos duro. Tanto si vamos de aventura como si no, recomendamos preparar, digamos, una mochila de turismo, que puede ser un bolso o cualquier mochila pequeña.

varsovia

Tiene que ser algo manejable, y en ello llevaremos lo indispensable en nuestras excursiones por la ciudad, desde una botella de agua (siempre mineral, no del grifo), hasta algún jersey, por si se nos hace de noche, y las temperaturas bajan de repente, que es lo que suele pasar a muchos turistas cuando viajan por la zona y no calculan bien las horas. Por supuesto, lo mejor es que llevemos un calzado cómodo. En este caso, lo mejor es que te lleves unas zapatillas que ya hayas dado de sí, porque si ahora empiezas con un calzado nuevo, pueden dolerte mucho los pies.

Por último, la higiene. Si vas a hacer un viaje corto, puedes llevarte miniaturas de jabón, pero no hace falta, porque en la mayoría de los hoteles te dan cosas de estas en la habitación. Y si vas a hacer un viaje largo, igual te sale más rentable comprar directamente allí un bote de champú, o de jabón para el cuerpo. Tampoco hace falta que te lleves cosas como el secador de pelo, ya que suele haber en hoteles, pero sí que te aconsejamos que lleves siempre, por si acaso, un transformador para los enchufes, pues dependiendo del lugar, te será más fácil encontrarlo o no.

Torres del Silencio de la ciudad de Yazd, en Irán, son el escenario de una tradición con más de 3.000 años de antigüedad que ha llegado hasta nuestros días aunque está a punto de desaparecer. hasta hace relativamente poco, todavía se depositaban sobre ellas los cadáveres de los difuntos para que fueran consumidos por el sol y los buitres del desierto.

Así lo dispone la antiquísima tradición zoroástrica: cuando un cuerpo deja de vivir corre el riesgo de ser contaminado por los demonios y perder su pureza. Para evitarlo, Zoroastro y sus seguidores purificaban el cadáver mediante la exposición a los elementos y aves locales en la parte superior de unas torres de cima plana en el desierto llamado dakhmas.

Captura1 Las Torres del Silencio en Yazd, Irán

Las Torres del Silencio de Yazd forman tres círculos concéntricos. En el anillo exterior se depositan los cadáveres de los hombres, en el intermedio las mujeres y los niños en el círculo interior. Permanecen allí hasta que los huesos quedan totalmente blancos y desnudos. Después, son guardado sen osarios en el interior de las torres.

Estas dakhmas no son exclusivas de Irán. Es posible encontrarlas también en las afueras de Bombay (India) y en otras localidades de Medio Oriente, donde el zoroastrismo se extendió y arraigó. Sin embargo, en los años 70 esta práctica fue prohibida en Irán, aunque los ritos se siguen practicando de forma escondida. Pese a que las torres ya no se utilizan para estas ceremonias sí han quedado como un curioso reclamo turístico que visitar en el país.

El hotel más lujoso de Irán no tendría 5 estrellas, como podríamos imaginar en base a los hoteles de lujo que hemos conocido, no, más bien es un hotel de 7 estrellas. Se llama La Flor del Este, pero no podemos alojarnos en él, así que te damos otras alternativas.

hotel flor del este

La Flor del Este sería un lujoso hotel de 7 estrellas en la Isla de Kish, conocida ya desde hace un tiempo como el Dubai de Iran, un sitio donde ir de vacaciones de lujo o hacer negocios, ya que ha sido creado como centro de negocios donde se movería la Bolsa Internacional del Petróleo. La isla de Kish en sí tiene 20.000 habitantes y recibe 1 millón y medio de turistas al año, y por eso vieron la necesidad de crear un nuevo hotel.

Su nombre es ese porque parece una flor creada bajo el diseño más moderno y tradicional de la arquitectura persa.

En el momento de su construcción se planificó para albergar:

* Flower of the East Hotel

* Flower of the East Marina

* Mainland Apartments

* Paseos como el Paseo continental, Marina Promenade, Jardines, Centros comerciales, Patio y Restaurantes

* Marina: Club Villa Villas, Club de Arcades, Yacht Harbour, Apartamentos

* Puerto de la Ciudad

* Parque Residencias

* Villas Golf & Hotel

* Aguas Fallin Golf Club & Residences

* Hoteles con spa, belleza y mucho más

El problema de esta maravilla es que el proyecto fue cancelado, y actualmente se encuentra bajo construcción. Su fecha de apertura, si se llega a ver, podría ser en el año 2016.

Y ahora sí, algunos hoteles donde puedes alojarte en Irán

Qum International

Qum International es uno de los mejores hoteles de Irán para su estancia, ya que tiene jacuzzi, sauna, cafetería y mucho más. Además su ubicación en el centro de la ciudad es muy buena, al lado del área de Mazzarat.

Dariush hotel es un hotel que se encuentra en el corazón de la Isla Kish, y éste sí que está fabricado, muy cerca de las costas y a 5 minutos del parque Dolphin Park ideal para reuniones de negocio, conferencias, bodas y lo que necesites.

Pars International es el seleccionado por muchos turistas que viajan por negocio o con la familia, tiene una gran ubicación y un precio interesante. Se halla en Boulevard Vakilabad, una zona muy tranquila con un encanto especial, pero es que además desde allí puedes ir a otros sitios.

Homa es un hotel muy especial que se encuentra en la famosa calle Khyam, ideal para los negocios o lo que necesites. Aunque no es lujoso del todo cuenta con todos los servicios que puedes necesitar.

El Hotel Parsian queda en la calle Roudaki, cerca del área turística, aconsejado para muchos viajeros, incluso para familias. Se encuentra cerca del centro de mercados, el bazar Vakil, las zonas de bancos y muchos otros sitios.

El Hotel Miramar es un hotel de Laredo muy señorial que se topa a 1,5 kilómetros del centro urbano ofreciendo unas espectaculares vistas. Tiene una gran cantidad de servicios en las habitaciones, piscina exterior con jardín, terraza solárium, wifi en las habitaciones, vistas al mar e incluso un restaurante con vivero propio.

El Eram es un hotel que se encuentra en el centro de la ciudad, a pocos minutos del bazar Vakil, en una buena zona de negocios. Tiene muchas comodidades y una buena ubicación para los que quieren irse de compras.

Los parques pueden suponer un verdadero oasis en el caos de la gran ciudad. Son lugares para el descanso, la tranquilidad y el tiempo libre. Son sitios ideales para pasar el tiempo con las personas que más quieres, pero también son lugares perfectos para que todas las personas disfruten de un tiempo extra, respirando un poco de aire puro, y pasando y atesorando momentos inolvidables. Por eso mismo, hoy, en este artículo, te vamos a enseñar cuáles son los parques de Teherán, y ver cuáles puedes visitar, para así, pasar unas vacaciones estupendas. Así que si quieres saber más, sigue leyendo y entérate de todo.

Viajar a Irán puede suponer un gran avance en nuestras vidas, porque estamos ante una cultura distinta, de la que aprenderemos mucho, y que nos hará ver el mundo con otros ojos, de una forma mucho más abierta y tolerante. Pero en unas vacaciones tan intensas como las que pueden llegar a ser unas así, también tenemos que dedicar un tiempo al descanso. Y por eso mismo, debemos saber cuáles son los lugares para el esparcimiento, para pasar el rato, ya sea con nuestros amigos, nuestra pareja, o nuestra familia. O todo a la vez, lo que nosotros prefiramos. En cualquier caso, sigue adelante, porque no te arrepentirás de leer un post como este.

El pulmón de Irán

Cuando hablamos de un parque, normalmente nos referimos a él como el “pulmón verde de la ciudad”. Esto se hace precisamente, porque puede llegar a ser un oasis en medio de tanto tráfico, tanta contaminación, y tanta urbe. Un soplo de aire fresco, para todos aquellos que quieren desconectar, aunque sea por unos minutos, del barullo de la gran ciudad. Y créenos cuando te decimos que todas las ciudades tienen algún rincón, por pequeño que sea, de este color.

En este caso, Irán no iba a ser menos, y tiene lugares inimaginables. Uno de ellos, es, por ejemplo, el Parque Mellat. Tiene un nombre exótico, y aunque no es para tanto, sí que supone un gran rincón para aquellos que quieran respirar un poco de aire limpio. Aunque es construido por el hombre, y no queda nada de la naturaleza primaria que hubo años atrás, este parque, algo más tecnológico, y que parece más bien un monumento arquitectónico, tiene paseos por los que se puede dar tremendas caminatas, y ver todo tipo de paisajes. Es un lugar fantástico, con grandes zonas verdes donde los niños podrán jugar.

Pero por supuesto que no es el único de la ciudad. Otro que hay que ver, sin lgar a dudas es el Parque Niavaran. Es un lugar fantástico, sobre todo en invierno, pues todo queda bajo un manto blanco que puede llegar a ser de lo más majestuoso. Tiene algunos edificios, dignos de ver, y grandes lugares empedrados donde es fácil dar paseos, ya vayas con niños, e incluso con carritos de bebés. También puedes sentarte en los bordes de las fuentes, que echan agua de una forma artística y desde puedes contemplar el tiempo pasar.

Por último, te vamos a hablar del Parque Yamshidieh, que al igual que los anteriores, es verdaderamente un oasis debido a la diversidad de especies que alberga en su interior. En cualquier caso, este parque también es un lugar perfecto, sobre todo para hacer un pequeño picnic, y disfrutar de la compañía de los tuyos antes de que tengas que irte de este maravilloso país. ¿A qué estás esperando? Pues entonces reserva tu viaje, y planea tu ruta. Seguro que va a ser un viaje inolvidable, así que intenta tener todo atado. ¡Buen viaje!

Un destino diferente y exótico, Irán, al suroeste de Asia, ofrece al viajero diferentes paisajes donde se mezclan montañas, terrenos accidentados, desiertos, oásis, cuencas interiores y desiertos de sal como el de Dasht-e Kavir y Dasht-e Lut.

Castillo Rayen

Con una rica y milenaria historia Irán abre la posibilidad de conocer parajes de la antigua Persia como la zona de Persópolis, donde abundan los monumentos religiosos sobre todo en las ciudades de Shiraz, Tabriz e Ispahán.

Probablemente uno de lo países más bellos y exóticos del mundo Irán se abre hoy como un destino turístico alternativo para aquellos que desean conocer algo diferente con sus antiguas estructuras como la de Persépolis y bellezas naturales como los Manglares Harra o montañas como Alborz y el famoso Mar Caspio.

Las atracciones naturales de Irán

Dividida en treinta provincias Irán ofrece infinidad de atracciones tanto históricas como naturales, veamos algunas de ellas:

Ciudad de Tehran

Teherán

Capital de Irán la ciudad de Teherán es la más grande y poblada del país, una metrópoli moderna y bulliciosa se extiende desde las laderas sur de los Montes Elburz hasta el gran desierto de Kevir, siendo su monumento más emblemático la Torre Azadi con 45 metros de altura es el lugar ideal para obtener magníficas vistas panorámicas.

En el corazón de Teherán se encuentran gran cantidad de tiendas, puestos y talleres de artesanos, además de la Mezquita del Imám Jomeini, uno de los lugares obligados para el turismos, así como la Mezquita Shahid Motahari, un magnífico ejemplo de la arquitectura qadjar.

También es indispensable conocer la antigua residencia real de los Pahlavi situada en la zona de Shemiran con sus palacios y residencias, entre los que se destacan el Palacio Blanco y también subir hasta el monte Toshal.

Centros costeros de Irán

Ocupando más de seiscientos kilómetros las costas del mar Caspio se distinguen por sus paisajes donde abundan las plantaciones de arroz y té, además de extensos manglares y pantanos.

Playas como la de Babol Sar han sido y sigue hoy siendo las más visitadas por los habitantes de Teherán, además de los centros costeros populares como el de Ramsar y Chalus.

Montes Elburz

Por su especial geografía Irán es un país especialmente montañoso y parcialmente desértico en otras zonas, con varias elevaciones importantes como los Montes Zagros y Elburz ideales para la práctica de montañismo, sobre todo por sus elevadas cumbres que dominan el paisaje.

En los montes Elburz se forma una barrera estrecha barrera que abarca la meseta central del país y las hermosas costas del Mar Caspio, formando un paisaje increíble ideal para hacer una travesía en coche y llegar hasta el mar.

Museo de los Frescos de Ispahán en Isfahán

Localizada a unos trescientos kilómetros al sur de Teherán, la ciudad de Isfahán, capital de la provincia homónima, es un destino por demás interesante para los amantes de la historia. Declarada Patrimonio de la Humanidad en la Plaza de Naghsh-i Jahan se levanta el majestuoso Palacio de Chehel Sotún con un hermoso jardín persa.

En la ciudad existen una gran variedad de lugares interesantes para conocer sobre todo por su arquitectura islámica representada en edificios construidos entre los siglos XI y XIX, además de los famosos Frescos de Isfahán que se encuentran en el Museo de Chehel Sotun y que narran la hépica batalla de Shah Abbas, a través de una magnífica obra de arte que cubre parte de las paredes del museo.

Damavand

Famosa por sus excavaciones arqueológicas, la ciudad de Damavand se encuentra a sesenta kilómetros de Teherán y representa un destino perfecto para los amantes del turismo cultural e histórico, tanto por sus vestigios de épocas remotas sino también por sus barrios antiguos y restos de la primera época islámica que incluye el período selyúcida, destacándose la Mezquita y su minarete Jom’eh, como también el Abdollah Imamzadeh, en el extremo norte de la ciudad, un monumento de comienzos del siglo XIV.

Los amantes del senderismo y escalada suelen visitar la zona y hacer alguna de las rutas que llevan a la cumbre del monte Damavand, siendo la más recomendable la ruta sur que cuenta además con un campamento ya que es necesario destinar dos días para realizar el recorrido.

Turismo religioso

El turismo religioso encuentra respuesta en ciudades como Mash’had, Qom o Isfahan que ofrecen al visitante mezquitas y santuarios, además de templos, iglesias y grandes catedrales, siendo una de las mayores atracciones los mausoleos y las casonas bien conservadas y con decoraciones increíbles.

Toda esta zona remonta a la Edad de Piedra y existen diferentes excavaciones que lo corroboran sobre todo en la zona de Ghomrūd, mientras que las llanuras y colinas que se levantan en el suroeste es posible conocer el pasado y la historia de las tribus arias que habitaban la región.

La ciudad de Mashhad es otro centro religioso importante con peregrinaciones que hasta la Mezquita del Imán Reza, una capilla construida en la antigua aldea, mientras que otra mezquita famosa en la zona es la de Gowharshad mezquita, una de las más importantes de Irán cercana al santuario de Imam Reza.

Persópolis- ciudad del Impeio Persa

Visitar Persépolis es un viaje en el tiempo que permite conocer un gran pueblo y una cultura y arquitectura increíbles. Capital del Imperio Persa, Persópolis se encuentra a solo setenta kilómetros de la ciudad de Shiraz, en la provincia de Fars, y es una visita obligada para aquellos que desean conocer en profundidad la historia de Irán.

Las diversas misiones arqueológicas realizadas durante siglos descubren una fastuosa y rica arquitectura donde abundan los palacios como el de la 100 columnas, el más grande en su tipo en el pasado pueden verse hoy las bases de las columnas y también los montantes de las puertas.

Ya en la zona sur se encuentran las ruinas del Palacio de los Jerques y el Palacio Tripillón, además de las Tumbas Reales.

Ciudad de Bam

Otro de los sitios interesantes para conocer en Irán es la ciudad de Bam, situada en la histórica y tradicional Ruta de la Seda, esta antigua metrópoli fue construida en el año 500 a.C y estuvo habitada hasta mediados del siglo XIX. Se trata de una gran fortaleza que ha sido declarada Patrimonio de la Humanidad, con varios tesoros arqueológicos. Situada en la provincia de Kermán, al sudeste de Irán un gran terremoto sacudió el lugar en 2003 y a pesar que fue mucha la destrucción parte de los edificios están reconstruyéndose.

El Jardín de Eram en Shiraz

El jardín Eram en Shiraz representa uno de los más originales jardines persas que posee Irán en la ciudad de Shiraz, conocida popularmente como la ciudad del amor y la poesía persa, el visitante encontrará aquí numeroso lugares de interés como la antigua Tumba de Hafez, poeta persa del siglo XIV y Saadi poeta del siglo XIII y la histórica casa Qavam.

Mazandaran, al norte de Irán

La provincia de Mazandarán al norte de Irán y junto al mar Caspio es el destino turístico ideal para aquellos que buscan espacios naturales compuestos por extensas praderas, selvas, bosques y maravillosas playas hasta los nevados picos de los Montes Alborz

En la ciudad de Sarí, capital de la provincia de Mazandarán el turista hallará un increíble patrimonio histórico perteneciente a la dinastía sasánida, además de paisajes maravillosos ya que rodean la metrópoli frondosos bosques.

Entre los monumentos más antiguos existen construcciones de los siglos X y XV, como el Santuario de Abbas y la Mezquita aljama, que data de la era safaví, además del Puente de Tayaán también de la era safaví y el monumental edificio del General Yalil construido en el siglo XIX.

Moverse en Irán es mucho más fácil de lo que nos podamos imaginar. El país posee una red de carreteras completa y en buen estado para recorrer en coche o en autobús, numerosos destinos comunicados por el ferrocarril y unos billetes de avión a unos precios irrisorios en cuanto a trayectos nacionales. Pero, sobre todo, Irán es un destino que se presta mucho a la improvisación, a poder escoger entre distintos medios de transporte sin antelación con el “sobre la marcha” por bandera, algo que agradecemos bastante los viajeros que nos nos gusta planificar en exceso en los viajes.

Carretera de los Kaluts

En esta tercera parte de la Guía práctica del viaje a Irán (La primera trata sobre el recorrido de tres semanas por el país y la segunda sobre los hoteles en los que estuvimos) trataré de explicar distintas soluciones de transporte, cómo fuimos de un sitio a otro y cuánto pagamos por ello, así como consejos útiles para moverse por el país.

CÓMO MOVERSE EN IRÁN

Se puede decir que es sencillo moverse en Irán, que las comunicaciones en general son buenas y que no hacen falta grande desembolsos para infinidad de trayectos, por muy complejos y perdidos que parezcan. El desconocimiento que hay en general sobre las infraestructuras en este país pueden hacer imaginar desde fuera que las carreteras son malas y escasas, que los buses son de esos en los que llevan la cabra en el pasillo o que hay una línea aérea nacional y mala. Nada más lejos de la realidad porque esto no es Mongolia. Sorprendentemente cuando uno llega a Irán se encuentra todo lo contrario, buenas carreteras (más y mejor iluminadas que muchas europeas), variedad y calidad de autocares, y más de una decena de aerolíneas que comunican el país casi por completo.

Coche en Irán (Kaluts)

La multiplicidad de opciones con las que se encuentra el viajero hace que las reservas con demasiada antelación sean raras excepciones y que uno pueda ir decidiendo sobre la marcha dónde y cómo ir. A partir de nuestra experiencia de 3 semanas en Irán, con un recorrido que decidimos in situ (ver ruta del viaje a Irán), iremos paso a paso con todos los medios de transporte que utilizamos poniendo como ejemplo los trayectos realizados (*nota: precios correspondientes a octubre de 2013. Conviene tener en cuenta que la iraní es una moneda muy fluctuante y que es un país con mucha inflación).

Mapa de la ruta realizada en Irán

AVIÓN

Desde España hasta Irán

Avión Pegasus

Por supuesto fue el medio con el que llegamos a Irán. Volamos con la compañía turca Pegasus desde Barcelona hasta Teherán haciendo escala de varias horas en Estambul. Esta compañía lleva tiempo rompiendo precios tanto en Turquía como en toda Europa y posee muchos destinos en Asia realmente interesantes. Por un billete de ida y vuelta a Teherán pagamos 280 euros, cuando apenas un año antes era complicado encontrar vuelos por menos de 500€-600€ (nunca directos). Nuestra experiencia con Pegasus fue realmente buena. Todos los vuelos puntuales, comidas y bebidas gratis a bordo y con la suerte de que nos tocaran asientos en salida de emergencia, lo que permitió nos estiráramos de lo lindo. Sólo espero que pronto hagan la versión en castellano de su página web para poner aún más fácil las cosas a quienes nos gusta comprar online.

Trayectos nacionales en Irán

Hay numerosas posibilidades de rutas aéreas en Irán, ya que el país está muy bien comunicado desde el aire. En los últimos años ha aumentado la cantidad de aerolíneas en el país y el número de flota en todas ellas. Lo que no ha aumentado es el precio de los billetes de avión que, salvo excepciones, es ridículo. Hablamos de 30€ por trayecto con una maleta incluida para ir en bodega. El único pero es que reservar por internet es complicado (sino imposible en 2013) desde fuera del país por los bloqueos económicos que impiden el uso de tarjetas de crédito extranjeras. Pero la mejor solución, si no queremos una fecha de vuelo concreta con mucho tiempo de antelación, es hacerlo sobre la marcha en una de las muchas agencias de viajes que nos encontraremos en las ciudades principales del país. Para que nos hagamos una idea es muy sencillo encontrar billetes de avión de un día para el otro al mismo precio de salida. No nos vamos a encontrar eso de billete de última hora por diez veces más de lo normal. Eso, por el momento, no se estila en Irán, y eso es algo que muchos agradecemos no suceda. La excepción son los festivos en Irán, en los que se vuelca todo el país y es más complicado encontrar vuelos a según qué sitios.

Aeropuerto de Irán

Los trayectos nacionales suelen ser o directos o vía Teherán, aunque un tramo tendrá su precio individualizado. Por ejemplo, si queremos ir de Kerman (en el sur) a Tabriz (en el norte) y no hubiera vuelo directo, una buena opción es hacer Kerman – Teherán y Teherán -Tabriz, aunque en este caso si el precio por trayecto es de 30€ nos cobrarán 60€ por los dos.

En nuestro caso sólo hicimos un trayecto aéreo que fue Mashhad-Teherán (teníamos un Mashhad-Teherán-Tabriz, pero este último lo dejamos perder a propósito porque decidimos variar la ruta final) con la compañía Aseman a un precio de 30€. Que no dejaba de ser un avión Boeing 727 con bastante espacio entre asientos y bebida/comida incluida en el precio a pesar de ser un vuelo de menos de una hora.

Pantalla de aeropuerto en Irán

De Teherán se puede ir a prácticamente todas partes. Hay más de 30 aeropuertos en Irán que comunican con la capital, aunque sorprende la cantidad de trayectos directos entre aeropuertos de ciudades no tan importantes. Las ciudades estrellas tipo Isfahán, Shiraz, Yazd, Mashhad, Tabriz o Kerman o destinos de playa como Kish Island están unidas en un buen número de rutas.

Mi consejo es reservar estando en el país a través de una agencia de viajes. No se puede pagar con tarjeta de crédito internacional, por lo que para estas operaciones hay que disponer de efectivo si no queremos llevarnos un disgusto.

AUTOBÚS

Económicos y confortables, así fueron los autobuses con los que nos topamos durante el viaje. La comunicación entre ciudades y lugares más pequeños a través del bus hace que este sea el medio de transporte más a tener en cuenta, sobre todo cuanto más bajo sea el presupuesto con el que contamos. Hay bastante frecuencia de autobuses entre las principales ciudades que entran dentro de una ruta más o menos lógica por Irán, y los precios son muy asequibles.

Se pueden reservar tanto en las propias estaciones, como en agencias de viaje o, más cómodo aún, en los propios hoteles a los que vas, que se ocupan de hacerte la gestión y ahorrar un tiempo que puedes emplear en otra cosa. Un consejo muy importante: Existe una categoría de autobuses que en Irán se conoce como VIP, que no es que éstos sean super exclusivos ni super caros. Hablamos de diferencias de 2 ó 3€ en cuanto al precio del billete pero nos aseguramos asientos reclinables y un espacio entre el de delante y el de detrás suficiente para ir durmiendo en trayectos largos. Incluyen snacks y bebidas en la mayoría de los casos. Me recordaron mucho a los buses de trayectos largos que tomé en Sudamérica (Argentina, Chile, Perú, etc…). Y con precios que oscilan entre los 5€ y los 10€. Los buses VIP los hay en numerosas compañías, por lo que no es complicado reservar en ellos. Lo mejor es hacerlo en cuanto sepamos cuándo vamos a abandonar un lugar determinado y así no tenernos que preocupar. Muy útil para rutas extensas que superen las 5 horas de duración y nos permitan ir durmiendo en ellos y, por tanto, ahorrarnos una noche de hotel.

Interior de un autobús VIP en Irán

Pero algo le faltan a los buses iraníes de largo recorrido, sean o no sean VIP. No cuentan con cuartos de baño en el interior, por lo que tienes que estar pendiente de los descansos que hagan (que no son muchos precisamente) y terminar en esos mugrientos baños de carretera en los que hay que entrar con mascarilla o una pinza en la nariz para no morir del hedor. Aunque esto también es parte del viaje y quien no hace una visita a unos baños cerdos, es que no conoce bien el país.

Son normales los controles militares en carretera. En Irán hay una vigilancia estricta de las carreteras, sobre todo de las que vienen desde Pakistán, Afganistán o Irak. Una de las más latosas para recorrer en bus es, sin duda, la ruta entre Kerman y Zahedan por la que se cuela mucho del contrabando que viene de la frontera pakistaní. Por tanto, no es extraño que revisen tu maleta o te pregunten de dónde vienes. Generalmente todos estos controles el trato a los extranjeros es bastante correcto y no es extraño que terminen haciéndose una foto contigo o preguntándote cuál es tu equipo de fútbol. La liga española la siguen al detalle y conversar sobre fútbol es una de las aficiones en este lado del mundo (así como en otros muchos). La gracia es menos cuando eres elegido para revisar tu maleta a las tres de la madrugada, cosa que me sucedió viajando hacia Mashhad.

Bus en Irán

Dado que nos movimos bastante en coches con conductor, dejamos los viajes en bus para recorridos largos durante la noche. Estos son los autobuses iraníes que tomamos:

+ Isfahán-Shiraz: Recorrido de aproximadamente seis horas y media en un bus de categoría V.I.P de la compañía Iran Peyma, que es una de las más populares en el país. El billete nos costó 185.000 riales por persona, que es menos de 4€ cada uno. Autobús limpio, confortabilísimo y un recorrido tranquilo sin controles en carretera. De los de ir durmiendo a pierna suelta durante todo el viaje y no preocuparse hasta la llegada al destino.

Autobuses en la Estación de Shiraz

+ Kerman-Mashhad: Aunque teníamos pensado hacer este recorrido en avión, nos encontramos en que no podíamos volar el día que necesitábamos hacerlo, y que el tren podía tardar 19 horas. Así que nos decantamos por la opción del autobús, cuyo billete nos gestionaron en en una agencia de viajes de Kerman que estaba a dos minutos del Hotel Akhavan. La compañía de buses con la que viajamos fue ADL (algo inferior a Iran Peyma, y mucha tardanza en meter el equipaje en bodega) con amplio espacio entre asientos y posibilidad de estirarse. Pagamos 380.000 riales cada uno (no llega a 10€) y tardamos unas 14 horas en hacer un viaje que superaba el millar de kilómetros. En dicha ruta sí tuvimos numerosos controles por carretera y en mi caso llegué a tener que abrir mi mochila en dos ocasiones.

En definitiva, se puede viajar por Irán en autobús, ya que es una opción suficientemente cómoda y económica para hacerlo, sobre todo en lo relativo a largas distancias y cuando queramos ahorrarnos una noche de hotel.

COCHE CON CONDUCTOR

En esta categoría de “coche con conductor en Irán” voy a incluir tanto taxis oficiales, como extraoficiales, piratas y el señor que te para por la calle para llevarte donde necesitas. Al final todos ellos tienen un denominador común, que haces una ruta negociada (y bien regateada antes de subirte al vehículo) y que, si te lo propones, te puedes recorrer el país de punta a punta.

Taxis

Contando con que el taxímetro no existe, empezamos sabiendo que hay que negociar la carrera. Los taxis oficiales se toman más en las ciudades para trayectos cortos, aunque no será raro que se ofrezcan para hacerte la excursión de turno o, a saber. Generalmente no pueden salir de su “jurisdicción”, pero en el caso que se acuerde hacer algo más extenso se las arreglan para llevarte en su vehículo particular y que no les cacen haciendo negocios ilícitos. Esta opción la utilizamos en un viaje a Masuleh de 6 horas (que no hicimos finalmente, ya que nos quedamos en Qazvin) desde el aeropuerto de Mehrabad en Teherán (es el secundario, utilizado en trayectos nacionales). Cuando le explicamos al taxista lo que teníamos en mente nos emplazó al día siguiente, nos llevó con su taxi a su casa, y allí nos subimos al vehículo con el que íbamos a hacer el viaje.

Taxi en Kerman

Pero en este apartado me voy a referir a taxis taxis, a los que utilizas para moverte dentro de la misma ciudad. Como sucede en prácticamente todo el continente asiático, hay que negociar la carrera (salvo en aeropuertos o estaciones importantes en las que hay tarifas fijas). Para quedarnos con unos precios de referencia diré que un trayecto medio suele ser de 40.000 ó 50.000 riales (aprox 1€), que los cortísimos por cualquier razón son entre 20.000 y 30.000 Riales y que si duraran más de una hora que moverán en una amplia orquilla de 150.000 y 400.000 Riales (3€-10€), cuando esto implica ir a un lugar, que te esperen y te lleven de regreso. Dependerá de la distancia y el tiempo que se tiene que invertir.

Taxis en Kerman

Muy importante, acordar el precio antes de subirse al taxi para evitar reclamaciones en las que tenemos todas las de perder. Los taxistas iraníes tienen fama de ser un poco “tramposillos”, pero no son ni la cuarta parte de los que podemos encontrarnos en muchas ciudades españolas. Al negociar con ellos no es necesario que hagan como a los japoneses en Madrid, que para llevarles del aeropuerto a la Gran Vía les hacen pasar por Móstoles para quitarse tráfico cuando realmente están inflando el taxímetro (hablo de los casos de tramposos, que afortunadamente son minoría, aunque dañina).

Otro consejo: Hay taxis que son “dar baste” (puertas cerradas), que son los que tomamos normalmente en los que no recogen a nadie más durante el camino, y otros que son “na dar baste” (puertas abiertas) en las que pueden ir parando o dejando gente. Lo recomendable es que sea dar baste, pero si no fuera así, el coste del trayecto debería ser menor.

Savaris

Son, en realidad, taxis compartidos (a veces incluso minivans) que hacen un recorrido determinado y marchan cuando se llenan. Si no están en las estaciones de buses/aeropuertos, es que cuentan con estaciones propias desde las cuales hacen su ruta. Suelen llevar un distintivo naranja para reconocerse. El savari está muy instaurado en la cultura popular iraní y no cabe duda es de las opciones de transporte más económicas que existen en el país, aunque a veces haya que ir un poco apretados o esperar a que se llenen (que en rutas transitadas ocurre rápido).

Vehículos con conductor (particulares)

Pero la de los taxis oficiales es casi una excepción, sobre todo cuando haya que hacer recorridos que superen la hora de duración. Si de por sí te paran en la calle por si necesitas vehículo para ir a alguna parte, sobra decir que conseguir un coche con conductor es tremendamente fácil en Irán. Basta con levantar la mano, preguntar en el hotel, al de la tienda o al que prepara los kebabs. Si ellos mismos no pueden, siempre conocen a alguien, tienen un primo chófer o una flota de futuros taxistas en su casa.

coche con conductor en Irán

Esta opción no sólo es la más cómoda sino que puede resultar bastante económica sin son varios los viajeros los que lo necesitan. Por fortuna el precio de la gasolina es ridículo (aprox 12 céntimos de euro el litro), así que esa no es excusa para elevar el coste total del viaje a la enésima potencia. Generalmente puedo asegurar que viajar en coche con conductor por Irán es muy barato. De hecho a continuación veréis algunas de las rutas más importantes que hicimos junto a lo que pagamos por ellas:

+ Coche con conductor de Teherán a Qom (156 km, 1 hora y 30 minutos): 900.000 riales (aprox 23€). Lo contratamos a través del Hotel Khayyam de Teherán.

+ Coche con conductor de Qom a Kashan (112 km, 1 hora y 10 minutos): 700.000 riales (aprox 17€). Lo contratamos a través del Mahan Hotel de Qom.

+ Coche con conductor para ruta Kashan – Abyaneh (parando 3 horas) – Natanz (parando 1 hora) – Isfahán (260 km totales): 1.000.000 riales (aprox 25€). Lo contratamos a un taxista que se nos ofreció al llegar a Kashan.

Abyaneh

+ Coche con conductor para ruta (de 7:00 a 18:00) Shiraz – Pasargadae – Naqsh-e Rostam – Naqsh-e Rajab – Persépolis (212 km totales): 1.000.000 riales (aprox 25€). Lo contratamos al recepcionista del Eram Hotel, Vahid, quien además de llevarnos él mismo durante todo el día, se ocupó de que otro compañero nos recogiera en Persépolis para ir a Yazd y seguir nuestro camino sin tener que regresar a Shiraz.

+ Coche con conductor para ruta Persépolis – Yazd (386 km, 5 horas y 15 minutos): 1.700.000 riales (aprox 42€). Pinchamos la rueda y la reemplazó en menos de 5 minutos. No se marcharía hasta que no se hubiera asegurado que habíamos escogido hotel.

+ Coche con conductor para ruta Yazd – Meybod – Chak Chak -Kharanaq – Yazd (231 km, deteniéndonos lo suficiente para visitar todos los destinos): 800.000 riales (aprox 20€). El mejor conductor que tuvimos en el viaje se llamaba Hussein y lo encontramos levantando la mano para que nos llevara al hotel desde una plaza. Era un ciudadano más de Yazd que se dedicaba a trabajar ocasionalmente de taxi no oficial y que nunca había hecho este tipo de rutas a clientes. Apenas hablaba inglés pero nos cayó muy bien desde el principio y le ofrecimos hacer las excursiones desde Yazd a Meybod, Chak Chak y Kharanaq, además de un segundo día de ruta entre Yazd y Kerman deteniéndose en Zein-o-Din y Meymand. Logramos ambas rutas a un precio muy inferior al que pedían dentro de la ciudad. El resultado fue el mejor porque se preocupaba mucho de que estuviéramos bien. Terminamos haciéndonos amigos del alma…

Hussein y su coche

+ Coche con conductor para ruta Yazd – Zein-o-din – Meymand – Kerman (493 km, deteniéndonos en el caravasar de Zein-o-din y más de dos horas en la aldea troglodita de Meymand): 1.700.000 riales (aprox 42€). Fue una ruta que duró prácticamente todo el día y que hicimos con nuestro mejor conductor, Hussein. Nos ayudó a encontrar hotel en Kerman y, como he comentado antes, se portó fenomenal con nosotros en todo momento. En total estuvimos dos jornadas enteras con él, haciendo más de 700 km y visitando bastantes sitios, por aproximadamente 62€ en total.

+ Coche con conductor para ruta Kerman – Bam – Rayen – Kerman (430 km, deteniéndonos más de 2 horas en Bam y 1 hora en la ciudadela de Rayen): 1.200.000 riales (aprox 30€). Fue una ruta que hicimos con un taxista que suele trabajar para el Akhavan Hotel de Kerman, un tipo muy gracioso que tenía un taxi muy maqueado (decíamos que era un taxi muy de Almodóvar) y que nos invitó a refrescos y té que preparaba en el mismo coche.

+ Coche con conductor y guía para ruta Mahan – Kaluts (haciendo noche en el desierto) – Kerman: 2.800.000 riales (aprox 70€) que separamos por 800.000 por el guía (Mahmmud) y 2.000.000 al conductor y quien ponía el coche (Amir). Son dos días y una noche en el desierto de Lut, en el interior de Kaluts, visitando previamente Mahan (mausoleo + jardines). A la postre nos dimos cuenta que el guía, Mahmmud, ni era guía ni nada, y que con el conductor nos hubiera bastado, ya que conocía mucho mejor el desierto que el anterior. Pero había sido una “exigencia del guión” tal y como suele suceder en aquella zona. Antes había un camping en los Kaluts pero con el tiempo se retiró (dicen que por los contrabandistas afganos, cosa que dudo) así que hicimos lo posible por pasar la noche en uno de los desiertos más maravillosos y desconocidos del planeta. Lo logramos gracias al Land Rover de Amir y la tienda de campaña que nos prestó. El coche era antiguo pero estaba equipadísimo, con todo lo que íbamos a necesitar en dos día

. Hay quien ve los kaluts desde la carretera, pero nosotros estuvimos en el corazón del desierto recorriendo cañones y paisajes maravillosos, además de dormi allí mismo.

El todoterreno con el que recorrimos los Kaluts

Este conctacto lo conseguimos a través de la gente del Akhavan Hotel de Kerman, que nos ayudaron en esta y otras rutas. Si alguien está interesado en hacerlo debe saber que con el conductor es suficiente. No hace falta que vaya un guía acompañando (y si es Mr Mahmmud, peor aún).

+ Coche con conductor para ruta Mehrabad Airport de Teherán – Masuleh (372 km): 2.000.000 de riales (aprox 50€): Un taxista del Atascazoaeropuerto que nos acordó llevar con su coche particular nos esperaba fuera de nuestro hotel en Mehrabad a las 6 de la mañana. Fue una de las equivocaciones del viaje. Y es que salimos hacia el pintoresco pueblo de Masuleh (junto al Caspio) el día de la Fiesta del Cordero, lo que hizo que tuviéramos que soportar el atasco del siglo. A más de mitad de camino se montó un embotellamiento en un pueblo en el que el movimiento era menos de 1 km por hora. Simplemente no lo soportamos más tiempo y dimos media vuelta para terminar nuestro viaje en Qazvin en vez de en Masuleh como habíamos decidido. Fue un error pero la consecuencia no fue tan mala, ya que gracias a él, pudimos conocer la que fue una de las capitales de los safávidas en Irán, y pasar unas tremendas y últimas 48 horas en una ciudad mucho más amable e interesante que Teherán. Un trayecto muy caro que no debimos haber pagado, ya que sólo hicimos la mitad del camino.

En general la experiencia con los coches con conductor fue buena, salvo por lo mal que conducen en Irán, que eso es tema aparte. Logramos ahorrar mucho tiempo que, en definitiva, era lo que nos interesaba para ver mejor el país. No sujetos a horarios y con precios asequibles para dos personas, esta opción de transporte nos permitió hacer muchísimas cosas en las tres semanas en las que estuvimos. Y a la hora de negociar con los hoteles era más eficaz cuando sabían que teníamos un coche a la puerta que podíamos tomar en cualquier momento para seguir buscando habitaciones a mejores precios.

Carretera en Irán

TREN EN IRÁN

Desafortunadamente, pese a que nos hubiera gustado, no hicimos finalmente ningún viaje en tren por Irán. El país está bastante comunicado a través del ferrocarril, aunque sus trenes tienen la fama de ser viejos y lentos. Comprobamos algunas rutas y así era, había trayectos que en tren eran mucho más largos que en autobús. Y cuando descubrimos la posibilidad de las rutas nocturnas en bus V.I.P desdeñamos la posibilidad del tren.

Hay una web muy interesante sobre trenes de Irán que, aunque no es oficial, permite ver rutas, horarios y hacer reservas: www.iranrail.net.

Así que, como habéis podido ver, en nuestro viaje de 3 semanas en Irán, fueron esenciales las rutas en vehículo con conductores locales para movernos prácticamente todo el tiempo. Tomamos numerosos taxis dentro de las ciudades y hemos utilizado el bus cama en dos ocasiones distintas.

Señal

La conclusión o mejor resumen que se puede hacer de todo esto es que en Irán es fácil moverse, que se puede organizar prácticamente todo sobre la marcha, que conviene echar un ojo a los días festivos en el país y que coche + conductor es una combinación perfecta que resulta práctica y económica.

Lo digo una y otra vez, recorrer Irán es fácil y, todavía, barato.

Ubicada justo en el corazón de Irán, nos podemos encontrar con la bellísima Isfahán, que es considerada una de las ciudades más bellas del mundo, no solo por los locales, sino por todo aquel que decidió pasar por este hermoso territorio y que, definitivamente, se arrepintió de no poder quedarse más tiempo allí.

Con Teherán muy cerca, al sur, la ciudad lleva un importante reconocimiento histórico al haber sido la capital de Persia por más de dos siglos, y que hoy en día es altamente alabada por su arquitectura cubierta de mosaicos y decoraciones, ambiente relajado, y mezcla de lo natural con lo cultural.

Qué ver en Isfahán

Debido a su ubicación geográfica al final de la colina montañosa de Zagros, la ciudad disfruta de un clima templado y estaciones relativamente pacíficas, por lo que es ideal para visitar en cualquier momento, y en particular si desean recorrer Irán en su totalidad.

Dentro de esta ciudad pueden encontrar muchos sitios de gran importancia a nivel mundial, así como el Patrimonio de la Humanidad Plaza Naghsh-e Jahan, una de las más grandes en el mundo y un ejemplo particular de arquitectura islámica.

Si lo suyo se acerca más al lado natural de Isfahán, recomendamos pasear por alguno de los muchísimos jardines que decoran el terreno y, ya que están en eso, visitar el Bazar de Isfahán, en donde seguramente encontrarán varias cosas para llevar a casa. También se puede caminar al lado del Río Zayandehrood y ver los antiguos puentes que solían cruzarlo, o rentar una telecabina al pie de la Montaña Soffeh y ver todo desde muy, pero muy arriba.

Lugares para visitar en Isfahán

Pero, por supuesto, no sería una visita a Isfahán si no recorriésemos dos de los sitios más importantes dentro de ésta. El primero es la Mezquita de Imam, construida desde el período Safavid, y que es considerada hasta el día de hoy como una de las obras maestras de la arquitectura persa. Sus baldosas de mosaicos de todos los colores del arcoíris y las inscripciones caligráficas encontradas a lo largo del edificio le ganaron el título de Patrimonio Histórico de la Humanidad, aunque cabe destacar que todas las mezquitas de la ciudad son hermosas.

El segundo sitio turístico más importante de Isfahán, y una de las instituciones culturales más grandes del continente, es la Madraza de Shah. Este sitio fue construido durante el reinado del Sultán Hossein, específicamente para que sirviese como escuela teológica y clériga para todos aquellos que estuviesen interesados en estudiar esas ciencias. Es muy notable por los ladrillos amarillos que cubren gran parte de sus paredes y, si tienen la oportunidad, recomendamos cruzar su arco de entrada, cubierto de oro y plata, una experiencia inolvidable en una ciudad única.

¿Convencidos de viajar a Isfahán? ¿Qué otros lugares turísticos de Irán quisieran visitar?

Es cierto. No es un buen momento para ir de visita a Irán pero en algún momento eso será posible y entonces podremos empezar a conocer de primera mano, y no por libros o documentales, sus atracciones naturales e históricas. Y las tiene, Persépolis por ejemplo, después de todas sus tierras han sido cuna de importantes civilizaciones. Hoy aquí, en este país, viven 79 millones de personas y de esta cantidad 3 millones y medio lo hacen en la ciudad de Isfahan, la capital de la provincia del mismo nombre.

La plaza principal de Isfahan es una de las plazas de ciudad más grandes del mundo y la UNESCO la considera Patrimonio Mundial. Historia, cultura y arte se entremezclan en sus calles y por aquí te toparás con un puente particular, llamativo: el Punte Khaju. Este puente fue construido alrededor del año 1650 remplazando a un puente más antiguo. Su construcción la ordenó el Sha Abbas II y en realidad tenía y tiene una doble función: permitir el cruce por sobre el río Zayandeh uniendo los barrios de Khaju y Zoroastrian y actuar también como represa.

¿Puente o edificio? Ambas cosas pues su tamaño siempre ha permitido reuniones públicas y hasta en algún tiempo funcionaba dentro una casa de té. Las ornamentaciones originales, con muchas pinturas, se perdieron, y lo mismo los lujos que debía tener la habitación interna en donde el mismo Sha se sentaba a disfrutar de las vistas del puente. Hoy aquí queda solo los restos rocosos de la antigua silla del gobernante. Pero por donde se lo mire el Puente Khaju es un bello ejemplo de la arquitectura persa, digna, con ritmo propio, consistente, útil y hermoso.

El Puente Khaju recorre 105 metros de largo y tiene 14 metros de ancho. Tiene 23 arcos en total y se camina por un sector que tiene 7.5 metros de ancho. Está construido con ladrillos y rocas sobre islas e islotes. Su función de regular la inundación del río la cumple con sus puertas situadas debajo de cada arco. Se cierran y se abren permitiendo irrigar jardines y tierras río arriba. Las vistas se tienen desde los pabellones de forma octogonal, ocho en total, de ambos lados, y los coches y caballos pasan por la parte superior del puente mientras el nivel más bajo es el accesible a los peatones.

Masuleh, situada en la provincia de Guilán. Esta zona está rodeada con bosques y montañas cuyas simas están copadas por casas construidas las unas sobre las otras. Masuleh es una de las ciudades más originales del país persa con una arquitectura única y antigua que puede impresionar a cualquiera.

Viajes a Masuleh

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Ruta completa en Iran

La ciudad de Persépolis, y la ciudad de Isfahán no solamente tienen en común que pertenecen a Irán, que fueron capitales de grandes imperios, o que su historia y arte ha forjado buena parte del devenir histórico del país iraní. También tienen en común que desde el año 1.979 pasaron a formar parte de la Lista del Patrimonio de la Humanidad de la Unesco.

Persépolis, la capital del imperio aqueménida

Capital del imperio aqueménida, y fundada por Darío I en el año 518 a.C., la ciudad de Persépolis será la máxima expresión de poderío del Imperio Aqueménida. Un poder, y también un esplendor, que Persépolis reflejó sucesivamente durante los reinados de Jerjes I, Artajerjes I, y Artajerjes III.

Persépolis es la mayor representación de poder del Imperio Aqueménida durante más de 200 años, hasta que Alejandro Magno ponga fin a la dinastía, y añada a su cada vez más vasto patrimonio territorial las posesiones persas.

Situada en la carretera que comunica dos de las ciudades con más carga histórica artística de Irán, como son Isfahán con Shiraz, Persépolis es el mejor legado que la arquitectura aqueménida dejó para la Historia de la Humanidad. El amplio conjunto arquitectónico que constituye Persépolis es un crisol de civilizaciones que vivían rodeadas del Mediterráneo, y de influencias que procedían de Oriente Medio.

Sobre la función que tenía Persépolis, no está del todo muy clara, y es que hay historiadores que consideran que hacía de residencia de otoño para los reyes aqueménidas, ya que Susa era la residencia de invierno, Babilonia la de primavera, y Ectábana la de verano; opinión que se ve acrecentada además por el hecho de que la ciudad se encontraba alejada de otros centros importantes, y presentaba una ausencia notable de restos de viviendas y de calles. La otra función que se considera que podía tener es que en realidad era una ciudad sagrada, un lugar de ritual en el que se celebraban ceremonias.

Asentados sobre una amplia terraza rectangular, que fue construida por Darío I, y que está rodeada por una muralla, se encuentran los edificios de piedra y adobe que forman el conjunto arquitectónico de Persépolis.

La joya de la corona de Persépolis es la Apadana, que es una sala de audiencias que en su origen era un espacio cuadrado con un techo que se sostenía con 36 columnas; hoy desaparecidas en gran parte.

Iafahán, la capital safawí

Isfahán, capital de la provincia del mismo nombre, es una ciudad que está situada al pie de la vertiente oriental del Zagros, a orillas del Zayandeh. En tiempos de la conquista islámica existían dos núcleos urbanos yuxtapuestos, Djay -la ciudad vieja- rodeada por una muralla; y Yahoudiye -la ciudad judía-.

En el siglo X, Isfahán era una vasta aglomeración que englogaba varios pueblos, y estaba rodeada por una muralla de 20 kilómetros de circunferencia. La ciudad vivió dos épocas de esplendor, entre los siglos XI y XIII, cuando fue capital del reino de los selyúcidas; y de finales del siglo XV hasta el XVIII, periodo en el que residirán en ella los safawíes.

De la época selyúcida data la transformación de la gran mezquita, y la construcción de los cuatro iwanes alrededor del patio de la misma. Durante la época safawí, la ciudad contaba con 600.000 habitantes; siendo el periodo en el que el sha Abbas I el Grande modernizó Isfahán con la construcción de tres puentes sobre el Zayandeh -uno de ellos de 33 arcos-, y urbanizó el centro de la ciudad en torno a la plaza real, en persa la plaza de Naghsh-i-Jahan, que es la más grande de Irán. De este mismo periodo data el palacio de la Cuarenta Columnas, que está considerado como un magnífico ejemplo de la arquitectura musulmana de la época.

Viajar a Iran

Su altura es de 4.811 metros y es la tercera montaña más alta del país. Es un volcán inactivo a unos 30 km al oeste de Ardabil y junto a la villa de Meshkinshahr. Es la tercera montaña más alta de Irán, un cráter permanente se ha formado a su cumbre. Hay una estación de esquí y algunos establecimientos turísticos. Entre los lugares interesantes destacan las pozas de Shirvan.

En el suroeste de Irán, recortadas contra el horizonte de la calcinada llanura de Juzistán, en la ribera oriental del Río Kerja, se alzan las grandes ruinas de Susa. Son los restos de la que controlara las rutas que partían de la antigua Mesopotamia hacia el este, atravesando la cordillera de Zagros. Según la tradición persa fue la primera ciudad del mundo, fundada por el legendario Rey Hushang. Era la capital del reino de los Elamitas.

Increíble pasado y presente

En el 645 a.C. los asirios irrumpieron en Elam, guiados por el victorioso Asurbanipal quien destruyó la ciudad hasta los cimientos. Pero logró sobrevivir, en el 530 a.C., Ciro el Grande, que dominaba desde el Mar Egeo hasta el Río Oxus la nombró capital del Imperio Persa, no sólo por su importante ubicación estratégica sino por las virtudes de las aguas de su río, célebres por su pureza. Cuando Alejandro Magno derrotó al rey persa Darío III, ocupó Susa, en la que encontró numerosas riquezas; tras su muerte la ciudad vio descender su categoría a la de simple capital de una provincia más.

El arqueólogo William Loftus la redescubrió en el año 1850, identificando algunos de los restos que pertenecían a la Susa de los tiempos clásicos: La Acrópolis, la Apadana, la Ciudad Real y la Ciudad de los Artesanos. La primera es la más antigua, allí se erigieron las principales construcciones elamitas, entre ellas el Zigurat de Inshushinak. La Ciudad Real, a unos 32 kilómetros hacia el sudeste, contaba con grandes terraplenes y murallas de piedra rodeaban los templos de los numerosos dioses que conformaban su Panteón.

Territorio de mil matices

En la Apadana se erguía el Gran Palacio del Rey Darío, mencionado hasta en La Biblia, en el Libro de Ester; estaba decorado con mosaicos esmaltados de colores delicados, diseñados y montados por artesanos de Babilonia; entre las numerosas figuras que adornaban sus paredes figuran un par de genios alados o esfinges de setenta centímetros de alto que oficiaban de guardianes.

No lejos de Susa se levanta el Santuario cónico conocido como Tumba del Profeta Daniel, en la orilla oriental del Río Shaur, construido en el siglo XII, al que se le atribuyen poderes para prevenir la sequía. Luego de caer ante los mongoles en el siglo XIII la bella ciudad, encrucijada de caminos, ya no resurgió, quedó abandonada a la acción del viento y se convirtió en un montículo (o Tel) más del Oriente Medio.

Viajes a Susa

Viajar a Susa

Tus (en persa: توس o طوس) es una antigua ciudad ubicada en la provincia iraní de Jorasán Rasaví, cerca de Mashhad. Algunos textos mitológicos persas informan de que la ciudad fue fundada por Yamshid, cuarto gran rey según el Shahnameh, y que tras ser destruida, fue el héroe Tus, hijo de Nowzar y nieto de Manuchehr, quien la reconstruyó. De él toma su nombre.[cita requerida]

Hacia el año 650, durante la conquista musulmana de Persia, el último rey sasánida, Yazdgard III (†651), llegó a Tus huyendo del avance árabe. El señor local le dio regalos, pero no lo acogió, aduciendo que la ciudadela de Tus era muy pequeña para acomodar a todo el séquito real.1

En Tus falleció el califa abasí Harún al-Rashid, el 24 de marzo de 809, camino a sofocar personalmente una rebelión en Jorasán. Fue sepultado en la casa de campo en la que se había instalado.2 En 9403 4 nació en Tus el escritor y poeta Firdawsi († ca. 1020), autor del poema épico persa Shahnameh (El libro de los reyes).5

Atractivos turísticos

Las principales atracciones turísticas de Tus son el mausoleo de Ferdowsi, uno de los más importantes poetas persas, y las ruinas de la Ciudadela de Tus, o Arg e Tus, que datan de la era sasánida

Sunnita nacido en Gazala, por lo cual su sobrenombre, creció en un familia con tradición de inquietud intelectual, por lo que tanto él como su hermano Ahmad fueron dedicados al estudio desde temprana edad. Se formó en las ciudades aledañas a Gazala (Tus, Gurgn y Nishapur) en las tradiciones islámicas: Corán, Tradiciones o hadices, Comentarios, Derecho islámico o sharia y ciencias auxiliares: gramática y lexicografía. Tuvo además la oportunidad de estudiar con el teólogo más prestigioso de la época: Al-Yuwaini; pero este murió en 1086 y Nizam al-Mulk, visir del sultán selyúcida, conocedor de su ya enorme reputación como erudito, lo tomó bajo su protección y en 1091 lo nombró profesor de la madraza de Bagdad que él mismo había fundado, Nizamiya, donde enseñó hasta 1096 atrayendo literalmente a cientos de sabios a sus lecciones. Pero en 1095 sufrió Algazel una honda crisis personal que le hizo renunciar a su posición y abandonar a su familia, convirtiéndose en un asceta errante o derviche que frecuentaba los círculos de sufíes. Emprendió entonces un largo viaje espiritual de diez años que pasó por Damasco, Jerusalén, Hebrón, Medina y La Meca, y volvió a Bagdad. Después anduvo un tiempo retirado con los místicos sufíes en Tus, sin apenas salir de allí hasta su muerte, salvo para enseñar brevemente cuatro años en la escuela Nezamiyeh de Nishapur; tras este periodo se negó ya en redondo a seguir enseñando, a pesar de que el sultán seléúcida Sanyar le propuso ser director y maestro de esta escuela, y se retiró definitivamente a Tus, donde murió en 1111.

La obra de Algazel dio un duradero impulso en dirección esencialista a la religión islámica, socavando la tradición racionalista que existía anteriormente y mostrando la íntima compenetración entre las prácticas exteriores de la comunidad en general y la ascesis unitiva de los místicos; su papel espiritual en el Islam ha sido comparado con el de San Agustín y de hecho compuso unas Confesiones como aquél, con el título de El que libra del error (al-Munqidh min al-ḍalāl); es considerado uno de más grandes teólogos, filósofos y místicos del Islam. Era musulmán sunní de la escuela shafeí y tendía al misticismo ascético sufí, en el que dejó una honda impronta que fue luego seguida por sabios del renombre de Sohravardi y Abdul Qader Gilani.

La obra de Algacel es muy abundante; y ha sido calculada en unas 130 y según otros 70 títulos, prácticamente todos sobre filosofía y religión. Los más importantes son: Ihiya al-Ulum al-Din que escribió en árabe y luego él mismo resumió y tradujo al persa con el título de Kimiya-ye-Sa’dat (La Alquimia de la felicidad); Al-Basit, sobre la doctrina shafeí; Tahafut al-Falasifa (Destrucción de los filósofos) en la que ataca encarnizadamente a los filósofos en general y a Avicena en particular, obra que fue refutada más tarde línea a línea por Averroes en su obra Tahafut al-Tahafut (Destrucción de la Destrucción); Mustazhari donde refuta a los esotéricos o batiníes.

Aparte de una defensa del islam en cuarenta libros llamada Prueba del islam, escribió con finalidad antifilosófica un tratado en dos partes: Las intenciones de los filósofos, parte expositiva, y La incoherencia de los filósofos, parte crítica, en la que rebate sus afirmaciones; como el Occidente latino sólo conoció la primera parte, Maqasid al falasifa traducida por Domingo Gundisalvo como una de las aportaciones de la llamada Escuela de Traductores de Toledo, se transmitió el error de considerarlo uno de los principales discípulos de Avicena y fue considerado en Europa como un filósofo antes que como un teólogo. En cambio, Averroes le critica en su obra titulada Incoherencia de la incoherencia, que en latín se conoció como Destrucción de la destrucción.

Algazel sirvió como transmisor de la obra de Aristóteles y comentarista de sus seguidores musulmanes Avicena y Alfarabi. Aunque estudió los postulados racionalistas, llegó al convencimiento de la ineficacia de la razón como herramienta de conocimiento o de comunicación con Dios; eso le hizo llegar a postulados místicos y a abrazar el sufismo durante diez años. Sus obras principales son, aparte de La destrucción de los filósofos tan criticada por Averroes, sobre todo Revivificación de las ciencias religiosas. Rechaza la eternidad del mundo como herética, subordinando la filosofía a la teología: al lado del conocimiento ordinario, fruto de los sentidos, coloca un conocimiento intuitivo fruto de la ascética y la fe. Su moral, aunque fundada en El Corán, acusa influencias griegas y cristianas. Criticó duramente las doctrinas racionalistas de Alfarabi. Se cree que más tarde, regreso a sus postulados de principio que otorgaban un papel central a la razón como herramienta del conocimiento humano, ejerciendo de nuevo el magisterio. Escribió también una autobiografía titulada El que libra del error, donde expone su itinerario espiritual, de la que hay traducción moderna (Confesiones: El salvador del error, introducción y notas de Emilio Tornero, Madrid: Alianza Editorial, 1989).

Algazel fue el teólogo que inspiró a los Almohades, pero no a los Almorávides, y así, a comienzos del siglo XII, el emir almorávide Alí ben Yúsuf ordenó, aconsejado por ciertos alfaquíes, que se quemaran las obras del teólogo Algazel.

Un destino diferente y exótico, Irán, al suroeste de Asia, ofrece al viajero diferentes paisajes donde se mezclan montañas, terrenos accidentados, desiertos, oásis, cuencas interiores y desiertos de sal como el de Dasht-e Kavir y Dasht-e Lut.

Castillo Rayen

 

Con una rica y milenaria historia Irán abre la posibilidad de conocer parajes de la antigua Persia como la zona de Persópolis, donde abundan los monumentos religiosos sobre todo en las ciudades de Shiraz, Tabriz e Ispahán.

 

Probablemente uno de lo países más bellos y exóticos del mundo Irán se abre hoy como un destino turístico alternativo para aquellos que desean conocer algo diferente con sus antiguas estructuras como la de Persépolis y bellezas naturales como los Manglares Harra o montañas como Alborz y el famoso Mar Caspio.

Las atracciones naturales de Irán

 

Dividida en treinta provincias Irán ofrece infinidad de atracciones tanto históricas como naturales, veamos algunas de ellas:

Ciudad de Tehran

 

Teherán

Capital de Irán la ciudad de Teherán es la más grande y poblada del país, una metrópoli moderna y bulliciosa se extiende desde las laderas sur de los Montes Elburz hasta el gran desierto de Kevir, siendo su monumento más emblemático la Torre Azadi con 45 metros de altura es el lugar ideal para obtener magníficas vistas panorámicas.

 

En el corazón de Teherán se encuentran gran cantidad de tiendas, puestos y talleres de artesanos, además de la Mezquita del Imám Jomeini, uno de los lugares obligados para el turismos, así como la Mezquita Shahid Motahari, un magnífico ejemplo de la arquitectura qadjar.

También es indispensable conocer la antigua residencia real de los Pahlavi situada en la zona de Shemiran con sus palacios y residencias, entre los que se destacan el Palacio Blanco y también subir hasta el monte Toshal.

 

 

Centros costeros de Irán
Ocupando más de seiscientos kilómetros las costas del mar Caspio se distinguen por sus paisajes donde abundan las plantaciones de arroz y té, además de extensos manglares y pantanos.

Playas como la de Babol Sar han sido y sigue hoy siendo las más visitadas por los habitantes de Teherán, además de los centros costeros populares como el de Ramsar y Chalus.

Montes Elburz
Por su especial geografía Irán es un país especialmente montañoso y parcialmente desértico en otras zonas, con varias elevaciones importantes como los Montes Zagros y Elburz ideales para la práctica de montañismo, sobre todo por sus elevadas cumbres que dominan el paisaje.

En los montes Elburz se forma una barrera estrecha barrera que abarca la meseta central del país y las hermosas costas del Mar Caspio, formando un paisaje increíble ideal para hacer una travesía en coche y llegar hasta el mar.

Museo de los Frescos de Ispahán en Isfahán

Localizada a unos trescientos kilómetros al sur de Teherán, la ciudad de Isfahán, capital de la provincia homónima, es un destino por demás interesante para los amantes de la historia. Declarada Patrimonio de la Humanidad en la Plaza de Naghsh-i Jahan se levanta el majestuoso Palacio de Chehel Sotún con un hermoso jardín persa.

En la ciudad existen una gran variedad de lugares interesantes para conocer sobre todo por su arquitectura islámica representada en edificios construidos entre los siglos XI y XIX, además de los famosos Frescos de Isfahán que se encuentran en el Museo de Chehel Sotun y que narran la hépica batalla de Shah Abbas, a través de una magnífica obra de arte que cubre parte de las paredes del museo.

Damavand
Famosa por sus excavaciones arqueológicas, la ciudad de Damavand se encuentra a sesenta kilómetros de Teherán y representa un destino perfecto para los amantes del turismo cultural e histórico, tanto por sus vestigios de épocas remotas sino también por sus barrios antiguos y restos de la primera época islámica que incluye el período selyúcida, destacándose la Mezquita y su minarete Jom’eh, como también el Abdollah Imamzadeh, en el extremo norte de la ciudad, un monumento de comienzos del siglo XIV.

Los amantes del senderismo y escalada suelen visitar la zona y hacer alguna de las rutas que llevan a la cumbre del monte Damavand, siendo la más recomendable la ruta sur que cuenta además con un campamento ya que es necesario destinar dos días para realizar el recorrido.

Turismo religioso
El turismo religioso encuentra respuesta en ciudades como Mash’had, Qom o Isfahan que ofrecen al visitante mezquitas y santuarios, además de templos, iglesias y grandes catedrales, siendo una de las mayores atracciones los mausoleos y las casonas bien conservadas y con decoraciones increíbles.

Toda esta zona remonta a la Edad de Piedra y existen diferentes excavaciones que lo corroboran sobre todo en la zona de Ghomrūd, mientras que las llanuras y colinas que se levantan en el suroeste es posible conocer el pasado y la historia de las tribus arias que habitaban la región.

La ciudad de Mashhad es otro centro religioso importante con peregrinaciones que hasta la Mezquita del Imán Reza, una capilla construida en la antigua aldea, mientras que otra mezquita famosa en la zona es la de Gowharshad mezquita, una de las más importantes de Irán cercana al santuario de Imam Reza.

Persépolis._Palais_de_Darius

Persópolis- ciudad del Impeio Persa

Visitar Persépolis es un viaje en el tiempo que permite conocer un gran pueblo y una cultura y arquitectura increíbles. Capital del Imperio Persa, Persópolis se encuentra a solo setenta kilómetros de la ciudad de Shiraz, en la provincia de Fars, y es una visita obligada para aquellos que desean conocer en profundidad la historia de Irán.

 

Las diversas misiones arqueológicas realizadas durante siglos descubren una fastuosa y rica arquitectura donde abundan los palacios como el de la 100 columnas, el más grande en su tipo en el pasado pueden verse hoy las bases de las columnas y también los montantes de las puertas.

Ya en la zona sur se encuentran las ruinas del Palacio de los Jerques y el Palacio Tripillón, además de las Tumbas Reales.

 

Ciudad de Bam

Otro de los sitios interesantes para conocer en Irán es la ciudad de Bam, situada en la histórica y tradicional Ruta de la Seda, esta antigua metrópoli fue construida en el año 500 a.C y estuvo habitada hasta mediados del siglo XIX. Se trata de una gran fortaleza que ha sido declarada Patrimonio de la Humanidad, con varios tesoros arqueológicos. Situada en la provincia de Kermán, al sudeste de Irán un gran terremoto sacudió el lugar en 2003 y a pesar que fue mucha la destrucción parte de los edificios están reconstruyéndose.

 

El Jardín de Eram en Shiraz

El jardín Eram en Shiraz representa uno de los más originales jardines persas que posee Irán en la ciudad de Shiraz, conocida popularmente como la ciudad del amor y la poesía persa, el visitante encontrará aquí numeroso lugares de interés como la antigua Tumba de Hafez, poeta persa del siglo XIV y Saadi poeta del siglo XIII y la histórica casa Qavam.

Mazandaran, al norte de Irán

La provincia de Mazandarán al norte de Irán y junto al mar Caspio es el destino turístico ideal para aquellos que buscan espacios naturales compuestos por extensas praderas, selvas, bosques y maravillosas playas hasta los nevados picos de los Montes Alborz En la ciudad de Sarí, capital de la provincia de Mazandarán el turista hallará un increíble patrimonio histórico perteneciente a la dinastía sasánida, además de paisajes maravillosos ya que rodean la metrópoli frondosos bosques.

Entre los monumentos más antiguos existen construcciones de los siglos X y XV, como el Santuario de Abbas y la Mezquita aljama, que data de la era safaví, además del Puente de Tayaán también de la era safaví y el monumental edificio del General Yalil construido en el siglo XIX.

Todavía estamos a tiempo para planear un viaje de Navidad inolvidable. Por eso mismo, hoy te proponemos pasar las Navidades en un lugar tan insólito como es Irán. Puede que parezca que no tiene sentido, pero créenos, sí que lo tiene, porque allí también se celebra la Navidad. Es un lugar estupendo, y de lo más seguro, al contrario de lo que pueda parecer. Así que si no estás convencido no dudes en seguir leyendo, para que así, puedas decidir si es un buen lugar para ti y para tu familia. Adelante, acompáñanos en este viaje y luego decide.

Son muchas las personas que deciden moverse de casa cuando empiezan estas fiestas. Puede que sea por diferentes motivos. A lo mejor porque no quieres ser el anfitrión de la cena de Navidad, o porque simplemente quieres huir de estas fiestas. Da igual tus motivos, pues viajar casi siempre es un placer, y más si es a lugares increíbles, como lo puede llegar a ser Irán. ¿Necesitas más razones para ir? Pues entonces te vamos a contar si celebra la Navidad ahí, y cómo lo hacen, en el caso de que sea afirmativo. No lo dudes, y continúa leyendo este post. Te encantará, te lo aseguramos.

¿Se celebra la Navidad en Irán?

Al contrario de lo que pueda parecer, sí que se celebra la Navidad en Irán. Esto es debido a que existen varias minorías religiosas relacionadas con el cristianismo. Dos, en concreto, que son las que tienen más seguidores. En primer lugar, los asirios, y en segundo lugar, los armenios. Vamos a hablar más concretamente de estas dos minorías para que entiendas las creencias de este lugar. Ambas minorías tienen relación con el cristianismo, pero con sus diferencias. Mientras que los asirios celebran la Navidad justo en el nacimiento de Cristo, es decir, como nosotros, el 25 de diciembre, los armenios lo celebran a partir del 5 de enero.

Esto es debido a que los armenios pertenecen a la Iglesia Ortodoxa, y nunca se pasaron a nuestro calendario, sino que siguieron con el juliano antiguo. Ahí radica la principal diferencia, pero ambas minorías celebran sus misas religiosas, y también celebran una especie de cuaresma antes de que llegue la Navidad, para ambos. Son minorías de lo más religiosas, y por tanto, viven un espíritu navideño mucho más verdadero y auténtico que aquellos países que se limitan simplemente a lo comercial.

Además, no tenemos que preocuparnos, aunque sea un país de mayoría islamista, porque hay una perfecta libertad religiosa, y son todos muy tolerantes los unos con los otros. Esto hace que sea posible ver, en las calles, y en los negocios, todo tipo de locales decorados con adornos de Navidad, ya sea porque los venden, o porque son locales turísticos, o frecuentados por turistas, como restaurantes, o cualquier otro tipo de negocio. Si te acercas a algún centro comercial de Teherán, también puedes ver cómo las decoraciones inundan todo el recinto, y es algo increíble de ver. No te creerás que estás en Irán.

En cualquier caso, puedes aprovechar para hacer algo de turismo tradicional y ver museos, monumentos, o lugares naturales. El clima en estas fechas es bastante bueno, y no tienes que preocuparte por llevar capas y capas, como sucedería en un destino de invierno tal como Noruega o Suiza, o incluso Canadá. Irán es el destino perfecto, tanto si quieres desconectar de la Navidad, como si quieres vivirlas de una forma un tanto distinta. Así que si quieres saber más, no dudes en reservar tus billetes. Seguro que serán unas vacaciones inolvidables que quedarán en el recuerdo como algo maravilloso.

Probablemente ya os suene “Persépolis”, una gran película que narra la conmovedora historia de una niña iraní desde la revolución islámica hasta nuestros días. Fundada en el 512 a.C. por Dario I, la “Ciudad de Persia”, significado de Persépolis, fue una de las ciudades más prominentes del Imperio Aqueménida y, por ende, del mundo antiguo. Hasta que Alejandro Magno la redujo a escombros y madera quemada en el año 330 a.C., golpe del que nunca se recuperó por completo.

Patrimonio Mundial UNESCO, lo que ahora son las ruinas de Persépolis formaban parte del imperio más extenso que el mundo había visto hasta la época. Era, además, su lugar más fastuoso, creado para impresionar e intimidar a partes iguales. El imperio Aqueménida estaba basado en lo que hoy en día es Irán, gran protagonista de los comienzos de nuestra Historia, y por la que han pasado los mayores conquistadores de la antigüedad.

Impresionantes son los relieves cincelados en la roca, que evocan las escenas de esplendor acaecidas entre los muros de aquellos palacios, con cientos de personajes de diferentes naciones rindiendo pleitesía al rey, ofreciéndoles regalos de todo tipo, portando animales, flanqueados por soldados. Los relieves que muestran a la nobleza Persa, la Guardia Imperial y a los famosos Inmortales que todos vimos en la película “300”, están sorprendentemente bien conservados, y es uno de los monumentos históricos más importantes de Irán.

puerta-de-todas-las-nacionesLa Puerta de Todas las Naciones, Persépolis, Irán

La Puerta de Todas las Naciones, justo tras subir las colosales escaleras que dan entrada a la ciudad antigua, es uno de los lugares más simbólicos del país, y yo, personalmente, me vi cautivado por su impresionante belleza y la indescriptible sensación de pasar bajo un monumento erigido hace milenios, imaginando los reyes que habrían desfilado por allí, como el Gran Alejandro, con sus ejércitos, pertenecientes a reinos ya extinguidos.

Monumentales palacios de piedra, esculturas, columnas, pórticos, tumbas y mucho más. El coste de la entrada supone 150.000 riales, cinco dólares. Los horarios de apertura son de 8am a 5pm de Noviembre a Marzo y de 8am a 7pm el resto del año. Es mejor acudir temprano, sobre todo si te gusta la fotografía, pues es el momento del día donde el sol ilumina mejor los grabados en la piedra. El anochecer, no obstante, tiene su encanto sobre todo desde lo alto, en alguna de las dos tumbas encaramadas en lo alto de la colina adyacente: la de Artaxerxes II o la de Artaxerxes III. En todo el lugar abundan los carteles con información histórica en inglés.

tumbas-persepolisTumba de Artaxerxes III, Persépolis

Situada a unos 70 km de la ciudad de Shiraz, es posible visitarla por libre sin grandes complicaciones. Si no te importa viajar en grupo, en cualquier hotel de Shiraz encontrarás tours organizados por unos 30 o 35 dólares a Persépolis. Otras opciones alrededor de Persépolis son Pasargadae y las tumbas de Naqsh-e Rostam and Naqsh-e Rajab. Estas últimas están a seis kilómetros de Persépolis, y su visita está incluida en la mayoría de los tours. Para visitar las tumbas por libre, puedes caminar la distancia (solo en invierno), o pagar un taxi desde Persépolis, ida y vuelta, por unos diez dólares.

Pasargadae es un sucedáneo de Persépolis, aunque peor conservado, y tengo mis dudas de que merezca el sobrecoste en transporte, tiempo y entradas. Si finalmente decides ir, existe la opción de contratar un taxi para que te transporte durante todo el día, por unos 80 dólares, llevándote a los tres sitios de interés. Si vas con más gente, será rentable. Si estás solo: ve por libre y tómate más tiempo para disfrutar de Persépolis, con calma: porque quien mucho abarca…

Si prefieres guisártelo tú mismo, compartir vehículo en los llamados “savari” (coche compartido a modo de taxi) te costará unos tres dólares. Búscalos en la estación de autobús de Karandish, Shiraz. Si no hay savaris disponibles para Persépolis, súbete a uno que se dirija a Marvdasht, desde donde puedes subirte a otro savari hasta Persépolis o sencillamente hacer auto-stop, son cinco minutos.

La opción más valiente es, si vienes en autobús desde Yazd o Isfahan en dirección Shiraz, pedirle al conductor que te apee en la salida de la autovía que lleva a Persépolis. Si es de día, claro. Son unos ocho kilómetros, y haciendo auto-stop preguntando por Persépolis, no tardarás nada en encontrar quien te lleve al sitio. ¡Yo solo tuve que esperar un minuto!

Es hora de conocer Irán más allá de sus monumentos. Porque es algo más que un bonito paisaje, aunque sea desconocido. Descubrir un país no es solo visitar museos y ver la naturaleza, sino que también se trata de aprender un poco de su estilo de vida. Porque cada país tiene su forma de ver las cosas, ya sea por su historia, por su cultura o por su religión, y se puede aprender mucho de esa manera de vivir, viendo los diferentes aspectos que antes hemos mencionado. Así que para ello, proponemos este post, para que conozcas una fiesta muy especial, el Chahaarshanbeh Surí.

Y es que en los países como Irán, de tradición musulmana, tienen el estereotipo de no tener más fiestas más allá del Ramadán. Sin embargo, hoy vamos a desmontar ese mito, y vamos a explicar una de las fiestas más celebradas, que nada tiene que ver con el Ramadán. Pero para ello, tenemos que señalar una cosa muy importante: que el Año Iraní no coincide con el nuestro occidental, y por tanto, se rigen por otro calendario. Aquí te lo explicamos todo, así que si quieres saber más, no tienes más que seguir leyendo nuestro post. No te lo pierdas.

Festival de orígenes persas

En primer lugar, tenemos que hablar del calendario iraní, puesto que como hemos dicho, no es igual que el nuestro. Tampoco tiene que ver con el Nuevo Año Lunar, por el que se rigen la mayoría de los países asiáticos, sino que el Año Nuevo Iraní cae, en marzo, más hacia los días finales, entre el veinte y el veinticuatro. Por supuesto, al igual que ocurre en todas las culturas, es una festividad de lo más importante, que se celebra con grandes comidas en familia, y disfrutando de ese tiempo de las personas que más queremos.

Lo cierto es que el Chahaarshanbeh Surí es un festival de orígenes persas, que se celebra casi al acabar el año iraní. Si indagamos sobre el significado de las palabras, tenemos que decir que la primera palabra se podría traducir como “miércoles”, mientras que la segunda significa “fiesta”. Así, todo junto, puede ser el “Miércoles de fiesta“, o “miércoles festivo”. Hace referencia, por tanto, al último miércoles del año para los iraníes. Es una fiesta bastante importante, en la que todo el mundo participa, y dura toda una jornada en la que se hace referencia a varios rituales.

Estos rituales pueden considerarse tradiciones, muchas de ellas, que han pasado como simples gestos. Más tarde se comprenderá. Por ejemplo, algo que se suele hacer de forma habitual es encender hogueras por las calles, y participar saltando dichos fuegos. Es algo que nos recuerda a la noche de San Juan en España, que también se celebra en el resto de Europa. Es algo muy divertido de ver, ya que mientras saltan, van diciendo una oración que sirve para tener buena salud y buena fortuna en el año que entra. Se podría decir que forma parte de su cultura, como nuestras tradiciones de Nochevieja.

Sin embargo, es una atracción de lo más turística, sobre todo en aquellas épocas en las que cae en Semana Santa. Es agradable y muy curioso ver cómo las personas saltan el fuego, y van haciendo otro tipo de rituales, así como ofrendas. Si vas por las calles, el espectáculo será inolvidable, así que no debes olvidarte tu cámara de fotos en casa, porque es algo digno de plasmar para que puedas recordarlo el resto de tu vida. ¿Y tú? ¿Te animas entonces a probar esta tradición? Podrías celebrar el Año Nuevo unas tres veces, si quisieras.