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Yemen

Uno de los destinos más desconocidos de la región de Oriente Medio, es Yemen. Apenas sale en las noticias, no se promociona apenas el turismo. ¿Entonces? ¿Qué tipo de lugar es este? Gracias a internet y a las nuevas tecnologías, hoy podemos saber más cosas de un país antes de viajar allí, y precisamente tener algunas consideraciones, e información de si saber si es seguro viajar. Así que si tienes interés por este país del que apenas se sabe nada, no dudes en seguir leyendo, porque te vamos a contar todo lo necesario para que estés informado. Adelante, no te cortes, y sigue en tu lectura.

yemen

Viajar a Oriente Medio no siempre tiene por qué ser buena idea. Es cierto que hay países que son totalmente seguros, que tienen sus cosas, pero realmente son los estereotipos y las inseguridad las que hacen que nos echemos hacia atrás. Aún así, algunas veces, las situaciones que se suelen exagerar son ciertas. Es por eso, que debemos separar el grano de la paja y ver qué situaciones pueden afectarnos y cuáles son meras habladurías. Y en este escenario entra Yemen, un país desconocido, del que no se habla, ni bien ni mal. En estas ocasiones, ¿qué podemos hacer?

Informarse antes de viajar

Eso mismo, hay que informarse antes de viajar. Cuando elegimos un destino, normalmente elegiremos un sitio en el que sabemos que ha estado algún conocido, para que nos pueda aconsejar. Pero también nos gusta, en ocasiones, ser pioneros. En todo caso, vamos a ir al grano en esta ocasión: Yemen, en la actualidad, no es un país que se pueda visitar como turista. Es decir, podemos ir, pero no es lo más aconsejable. La situación política, las constantes revueltas, y la corrupción que tiene este país hace que en la actualidad, los turistas no puedan estar seguros.

Es una pena, porque tiene mucho potencial. Sin embargo, es un país del que se sabe muy poco en occidente. Ni siquiera las agencias de noticias llegan hasta esta parte de Oriente Medio, y por eso es muy poca la información que nos suele llegar de este país. Así que de momento, deberemos conformarnos con algunos paisajes, fotografías, y algunos documentos que podemos encontrar en las guías. Y a eso vamos a dedicar el resto del artículo: a decir qué es lo que nos estamos perdiendo, para que, una vez sea seguro, podamos verlo en persona.

En primer lugar, lo que nos llamará la atención de Yemen, será su arquitectura. En un principio, te recordarán a esas casitas hechas de jengibre y decoradas, con glaseado blanco. Y es que la delicadeza de todos sus detalles, la conformación de los pisos y su estructura te sorprenderá enormemente. Y por supuesto, las calles en las que están. A pesar de que en estos edificios, predomina el color marrón, en las calles podemos ver todos los colores en puestos callejeros de comida y otros objetos. El cielo nos parecerá de un azul distinto, y las vistas panorámicas serán una delicia que encandilará al más reticente.

Aún así, si todavía estás decidido a viajar a Yemen, no te preocupes, no te dejarán colgado, pues existen agencias que organizan algunos itinerarios y te darán algunos consejos de seguridad, como aconsejarte sobre el medio de transporte. Aunque bien es cierto que no es recomendables para turistas de a pie, los aventureros amarán vivir experiencias nuevas. Eso sí, pregunta antes a la embajada, o algún experto sobre la situación política, y después, se consecuente con tus decisiones. No hay que ser demasiado imprudente, pues no viajas solo, y quieras o no, eres responsable de tus actos.

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Yemen no es un destino turístico habitual, es un país muy hermético, muy tradicional, poco propenso al turismo, con escasas infraestructuras y con unas circunstancias sociopolíticas que lo acercan más a la aventura que a unas vacaciones.

Omitiendo estos “pequeños” detalles, es un país de una belleza extraordinaria, de gran riqueza cultural, y paisajística. Por sus ciudades es como si no hubiera pasado el tiempo y cualquier parecido con nuestra idea de “confortabilidad” es una mera coincidencia.

La primera recomendación para cualquiera que quiera viajar a Yemen, es que se ponga en contacto por mail con la Embajada Española en Sana’a, su capital, para informarse de las últimas recomendaciones, tanto de entrada en el país como de estancia, sobre todo si se va con idea de conocer realmente el país y viajar por zonas del interior, para lo que es absolutamente necesario ir como mínimo con un guía.

Estoy escribiendo el post y acabo de ver una información de Europa Press de hoy mismo que dice que “hombres armados han irrumpido en el aeródromo para protestar por la destitución de Mohammed como comandante dela Fuerza Aérea, pero, al parecer, sin intención de hacerse con el control de las instalaciones aeroportuarias.” Así que ya véis que la situación no es demasiado segura.

Geográficamente, Yemen se encuentra al sur de Arabia Saudita y pegado a Omán, en la esquina suroeste de la península de Arabia y a orillas del Mar Rojo. Su tamaño es algo mayor que el de España y tiene seis ecosistemas completamente diferentes: costa, incluso algunas islas, tiene la cadena de las montañas Haraz, frontera natural alucinante con varios picos que superan los3500 metros, desiertos, valles, aunque en general su clima es muy seco y varía de unas zonas a otras..

Para entrar es obligatorio un visado, para estancias superiores a un mes un certificado médico de sida, es conveniente vacunarse contra la hepatitis A y B y contra la fiebre tifoidea si se va a viajar por el interior y la entrada no está permitida para aquellos que hayan visitado Israel. Hay vuelos directos de Yemenia desde Francfurt.

Sana’a es la ciudad más grande, es bellísima, está declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, también es la más recomendable para montarse el cuartel general, ya que es de las pocas que tiene hoteles y comodidades. Yemen es una de las naciones más pobres del planeta, así que por comparativa nos parecerá económica.

La arquitectura yemení es única, son especialmente bellos los pueblos de las montañas Haraz, aunque para llegar a ellos habrá que ir con guía y traductor, pero merece la pena ver los paisajes de montaña, sus casas colgadas y los pueblos roqueros en ubicaciones estratégicamente defensivas.

Yemen es un país que surgió en 1.990 como resultado de la unificación de Yemen del Norte y Yemen del Sur; ocupa la porción meridional de la península Arábiga. Al norte, el enorme desierto de Rub’ al Khali constituye un difuso límite con Arabia Saudí, mientras que al este se encuentra el estado de Omán. Al sur, el golfo de Adén separa Yemen de las costas de Somalia, ya en el continente africano, y al oeste, el país se abre a las aguas del mar Rojo. En el extremo suroccidental de Yemen, el estrecho de Bab el Mandeb acerca las costas yemeníes a otros dos países africanos: Eritrea y Djibuti.

Relieve

A lo largo del territorio del Yemen, es posible distinguir tres regiones principales, que discurren paralelas al mar Rojo y al golfo de Adén: una estrecha llanura costera, una región montañosa más al interior, y un ancho desierto situado en la porción norte del país. Así, extendiéndose al sur, desde Arabia Saudí y a lo largo del mar Rojo, se encuentra la llanura costera de 25 a 40 kilómetros de ancho, que se prolonga por el golfo de Adén con una anchura discontinua entre 8 y 16 kilómetros.

Tihama, que está formada por una gran masa de materiales neogenocuaternarios, que pueden ser de origen marino o continental, según los sectores, emerge hacia el este, convirtiéndose en una región montañosa y mesetaria que alcanza en el monte Hadur Shu’aib la máxima altitud de la península Arábiga con 3.760 metros, y constituye una parte del zócalo arábigo levantado y fracturado durante el terciario.

Estas montañas continúan hacia el este hasta llegar a la región donde los uadis forman diversos oasis, incluyendo el gran valle y uadi del Hadramaut, río que separa la región oriental de la occidental, donde se localiza el mayor número de oasis. La región situada al norte de las tierras altas yemeníes es un desierto de arena, extensión del Rub’ al Khali de Arabia Saudí, que cubre casi la mitad del país.

Clima

En general, el clima de Yemen es de tipo tropical bastante árido. Las lluvias, que son muy escasas, disminuyen hacia el este, en función de la disminución paulatina de la altitud. En los montes más elevados se pueden superar los 400 mm por año, pero en las tierras más desérticas apenas se reciben 50 mm de lluvias cada año. A veces, sin embargo, se han recogido unos 750 mm de lluvia sobre las montañas de Yemen occidental.

En Adén, en la costa meridional, las temperaturas de enero y julio suben un promedio de 22 ºC y 32 ºC respectivamente, y las máximas veraniegas a menudo sobrepasan los 38 ºC, normalmente acompañadas por porcentajes de humedad de un 80%. Las regiones montañosas son más frescas en verano, y en invierno hace frío y no son raras la nieve y la escarcha. En contraste con las estériles regiones de la mayor parte de la península Arábiga, las montañas del Yemen occidental son sumamente fértiles: es la llamada “Arabia Feliz”, y goza de un clima subtropical moderado con una pluviosidad bastante elevada -más de 1.500 mm anuales-.

Vegetación

La mayor parte de Yemen carece de vegetación, a excepción de los cultivos que se generan alrededor de los oasis, y en especial de los de la zona de Hadramaut. En cuanto a la vegetación natural, se encuentra dispersa a lo largo de la costa meridional y en las tierras adyacentes a estas costas, y está formada por arbustos espinosos y árboles enanos, incluyendo los que producen incienso y mirra.

La Reina de Saba, la mágica ruta del incienso o la joya de la Isla de Soqotra son algunos de los principales motivos y excusas que los turistas ávidos de viajes exóticos tienen para darse una escapada a Yemen. Esta república del Oriente Próximo, surgida en 1990 tras la unificación de Yemen del Norte y Yemen del Sur, está situada al sur de la Península de Arabia y está rodeada por el Mar Arábigo, el Golfo de Adén y el Mar Rojo.

El paisaje y la arquitectura se conjugan perfectamente en Yemen para dar lugar a una sucesión de pequeños pueblos de montaña que hoy forman parte del principal atractivo de este país. La arquitectura de sus casas de piedra, ladrillo o adobe hunde sus raíces hace miles de años. Bazares, viejas murallas, valles recónditos y la sutil belleza de Soqotora, una isla montañosa frente al cuerno de África, convierten a Yemen en un lugar de enorme interés.

Pero, ¿cuáles son algunos de los detalles que deberíamos tener en cuenta antes de viajar a este país?.

En primer lugar, para entrar en Yemen necesitamos un pasaporte que no tenga ningún sello israelí (se les niega la entrada a todas aquellas personas que tengan un visado de Israel en el pasaporte) y que caduque como mínimo seis meses después del regreso. Además hay que añadirle un visado obligatorio y de pago, que se puede obtener en el aeropuerto de llegada, aunque lo mejor es llevarlo ya con antelación expedido por la embajada de Yemen en nuestro país de origen.

Antes del viaje se recomienda vacunarse contra la fiebre tifoidea, y tener especial cuidado en las zonas de la costa oeste y sur con el paludismo. Asimismo si se proviene de un país donde está presente la fiebre amarilla hay que llevar consigo un certificado de vacunación contra dicha enfermedad. Como último apunte para nuestra salud hay que abstenerse de beber agua del grifo, siempre haciéndolo de bebidas embotelladas.

Como país islámico que es, en Yemen hay que respetar ciertas costumbres y tradiciones. Entre ellas está la vestimenta, sobre todo para ir por la calle y, especialmente, a la hora de visitar lugares religiosos. Se debe ir vestido con camisetas de manga larga y pantalones largos, nada de bermudas. No es un país demasiado extremista en este tipo de situaciones, pero no os costará nada ir convenientemente vestidos.

En los últimos años las condiciones de seguridad han empeorado bastante en Yemen, de ahí que incluso se desaconseja la visita y entrada al país. Desde el propio Ministerio de Asuntos Exteriores se informa el riesgo elevado de secuestros a turistas extranjeros que hay en la actualidad. Tanto es así que se sugiere mantener informada en todo momento a la Embajada española en Sanaa, capital de Yemen, en materia de seguridad.

Dar al-Hajar, el Palacio de la Roca

A unos 15 km de la capital Sana´a, se extiende el valle de Wadi Dhahr. Allí, sobre un pináculo de roca se levanta Dar al-Hajar, más conocido como Palacio de la Roca, uno de los grandes símbolos de este país que aparece en todas las postales y catálogos de viaje.

Aunque este bello edificio constituye un soberbio ejemplo de la arquitectura tradicional yemení, en realidad debe su fama a su prodigiosa ubicación en lo alto de una colosal roca, con unas fabulosas vistas a lo que es tal vez el lugar más verde y fértil de esta árido país situado al sur de la península arábiga.

Desde la distancia, Dar al-Hajar parece surgir de la misma roca sobre la que está construido. Su origen se remonta unos ochenta años atrás, cuando un poderoso Imam o líder espiritual islámico dirigía los destinos del país: Yahya Muhammad Hamiddin (1869-1948), que gobernó Yemen desde 1918 hasta 1948, cuando fue asesinado. En ese tiempo construyó este palacio como residencia de verano para él y su familia.

El Palacio de la Roca se puede visitar pagando una cantidad ridícula por la entrada. El edificio consta de cinco pisos aunque parecen muchos más, ya que muchas de las habitaciones están equipadas con escaleras, grandes y pequeñas, anchas y estrechas, que parecen conducir al visitante por un laberinto. En si interior encontramos cocinas, almacenes, las estancias separadas para las mujeres y los hombres, salones, etc.

Igual de impresionante que visitar su interior es pasear por fuera. Desde la base la visión del palacio es impresionante. La decoración de la fachada, con los bordes de las ventanas pintados de blanco, al más puro estilo yemení, es también deslumbrante. Una verdadera joya en mitad del desierto.

¿Vas a viajar a Yemen y no sabes por dónde empezar a preparar tu viaje? A continuación encontrarás una relación de varios atractivos turísticos de este país de Oriente Próximo, situado al sur de la península de Arabia, en el Mashreq. Quizás de esta forma consigas aclararte y comenzar a establecer una ruta de viaje por Yemen.

Los paisajes, las ciudades, la cultura, los monumentos, etc. Son muchos los atractivos turísticos de los que podrás disfrutar durante un viaje a Yemen. En cualquier guía turística encontrarás sitios famosos en el país, como el Valle de Hadramaout o la ciudad de Saná. Pero en este caso queremos centrarnos en atractivos más peculiares y precisos que no siempre aparecen en esas guías.

La arquitectura de Yemen

En primer lugar, hablemos de la arquitectura de Yemen. Las ciudades de este país son, en su gran mayoría, lugares de gran belleza. Algunos de sus edificios tienen más de 400 años de antigüedad, y están construidos con bloques de piedra y ladrillos de barro. Podría decirse que forman parte de los monumentos turísticos de Yemen, ya que son una maravilla en sí misma. No todos, pero sí algunos de ellos, cuentan con adornos en yeso blanco sobre sus fachadas y ventanas. Algo que aún realza más la belleza del paisaje.

Los baños turcos y las mezquitas

Otro de los atractivos turísticos son los balnearios. Allá donde vayas encontrarás seguro un baño turco. Abundan por todo el país, al igual que sucede con las mezquitas, construidas de tal forma que parece que se alargan para intentar llegar a tocar el cielo.

Las gentes de Yemen

Y por último, como atractivo turístico final de Yemen, queremos mencionar especialmente a las gentes de Yemen. No hay mejor forma de disfrutar de un viaje que adentrándote en su cultura y sus tradiciones. Y una forma de hacerlo es interaccionando directamente con sus gentes.

Por las calles empedradas de muchas de las ciudades, encontrarás por ejemplo pequeños grupos de hombres que están disfrutando de una partida de dominó. Podría decirse que se ha convertido de alguna forma en el deporte nacional de Yemen.

Pero no nos olvidamos de las mujeres. Porque al igual que a ellos les verás jugar, también verás pasear a muchas mujeres que caminan por las calles vestidas con ropajes oscuro de pies a cabeza. No intentes sacarles una foto. Es una mala idea, puesto que es una gran ofensa para las mujeres musulmanas.

Por otro si te fijas atentamente en algunos hombres, verás como muchos de ellos van masticando constantemente. Lo que llevan en la boca son las hojas del qat. Una planta que contiene pequeñas dosis de anfetaminas y que se ha convertido en el vicio nacional. No producen efectos secundarios sobre las personas que las consumen, por lo que a partir del medio día verás a muchos hombres masticar estas hojas.

Una estancia inolvidable

Y para terminar, te proponemos alojarte en un fonduk. Son las casas típicas de Yemen que se han convertido en hoteles, y en las que podrás disfrutar de su cultura, tradiciones y gastronomías. La comida por ejemplo llega en grandes bandejas y tendrás que comerla sentado en el suelo y usando tus manos, al igual que lo hacen los yemeníes.

Podrás disfrutar también de una representación de danza tradicional. Y a la hora de dormir, tendrás que hacerlo sobre los ocho colchones que se extienden en los cuartos comunitarios. Es sin duda una buena opción para disfrutar de un viaje diferente por Yemen.

La República de Yemen (o también del Yemen) es un país bicontinental situado en Oriente Próximo y en África. Su parte asiática está situada en el Mashreq, al sur de la península de Arabia, rodeado por el mar Arábigo, el golfo de Adén y el mar Rojo, en Asia. La isla de Socotra está en África. Comparte fronteras con Omán y Arabia Saudita. Su capital es Saná.

La actual República de Yemen surgió en 1990 tras la unificación de la República Árabe de Yemen (Yemen del Norte) y la República Popular Democrática de Yemen (Yemen del Sur). Yemen del Norte alcanzó la independencia del Imperio otomano en 1918, mientras que los británicos mantuvieron el control en el sur del país hasta 1967.

Tras la retirada de los británicos nació Yemen del Sur. Los dos países se unificaron formalmente como la República de Yemen en 1990. Un movimiento secesionista en el sur fue rápidamente disipado en una breve guerra civil en 1994. En el 2000, Yemen y Arabia Saudita acordaron la delimitación definitiva de sus fronteras.

Un poco de historia

Yemen es uno de los centros más antiguos de civilización del Oriente Próximo. Su tierra, relativamente fértil en algunos valles, y su clima húmedo permitieron el desarrollo de una población estable. Sus habitantes, nómadas, se dedicaron durante toda la época antigua al pastoreo y a la cría de aves.

El islam llegó a Yemen alrededor del año 630; a partir de entonces, Yemen pasó a formar parte de los califatos árabes, dependiente de Damasco y luego de Bagdad. Durante el siglo 8 comienzan a aparecer en Yemen pequeños estados independientes, como la dinastía zaidí o zaidita, a la que seguirán otras.

Durante el siglo 20, Yemen hizo importantes avances en materia de cooperación internacional, en 1945 el reino de Yemen ingresó en la Liga Árabe, y en 1947 en la ONU.

En 2011, luego de la serie de rebeliones y protestas acontecidas en todo el mundo árabe, los ciudadanos yemeníes se rebelaron contra el régimen de Ali Abdullah Saleh, mediante una serie de manifestaciones pacíficas que fueron reprimidas violentamente por el gobierno.

A pesar de la promesa de una transición de poder ordenada y progresiva, para finales de marzo del 2012, muchos grupos aún continuaban con las protestas en el Estado. La situación política y social del país empeoró a lo largo del 2012, hasta que se logró la destitución del Presidente.

Las tribus

Yemen es uno de los países de Medio Oriente que conserva una estrecha relación con su pasado tribal en una gran parte de su territorio, y la composición del país, actualmente responde a estas dinámicas.

Las principales tribus en el estado son los Hashid y los Bakil, ambas confederaciones asentadas al norte del país. El poder de las tribus no debe demeritarse, ya que no se habla de una sección reducida de la población, sino de miles de personas que respetan la opinión de sus shayks. Cuando estos líderes se encuentran coludidos en algún tipo de negociación o red de influencias, la estructura tribal sirve para darle legitimidad a cualquier institución, organización o movimiento.

Su economía

En Yemen, donde apenas un 1% de la superficie es irrigable, la economía sigue siendo muy arcaica. Dentro del sector agrícola conviene citar los cultivos de cereales (mijo, sorgo, trigo) y café. La ganadería yemení es bastante importante, sobre todo en lo que respecta a los ovinos. Los recientes hallazgos de petróleo han hecho de este país un estado productor. El subsuelo contiene notables reservas de gas natural.

Posee también industrias relacionadas con la manufactura de materiales plásticos, como la fabricación de tuberías y accesorios; también existen industrias alimenticias, textiles, madereras, químicas, tabacaleras, y de productos de papel. Sus principales socios comerciales son Tailandia, China, Corea del Sur, Singapur, Japón y Arabia Saudita. Cabe destacar que Yemen es uno de los países más pobres entre los países árabes.

“El lugar vacío”. Eso es más o menos lo que significa en árabe Rub al-Khali, el nombre del vasto desierto que se extiende en el sur de la Península Arábiga con una extensión aproximada de 650.000 kilómetros cuadrados. Un desierto terrible, hostil, peligroso… Pero bello.

Y esa belleza se la debe a la cantidad de arena que posee, en proporción, casi la mitad que la del Sáhara, cuyo tamaño es 15 veces mayor. Las dunas de colores que viaja, arrastradas por el viento, de un lado a otro, hacen pensar que el desierto está vivo. Un espectáculo que algunos intrépidos viajeros se atreven a contemplar desde las alturas, contratando excursiones en avioneta o helicóptero.

Estas dunas de arena pueden alcanzar alturas de hasta 250 metros, emergiendo sobre llanuras de grava y yeso. Forman filas paralelas y onduladas, hermosas estructuras que solo pueden admirarse desde el cielo. Blancas salinas, conocidas como sebkhas o sabkhas, se encargan de separar las filas de dunas.

Son los vientos Shamal, procedentes del norte, los que mueven estas colosales cantidades de arena y, como si de un artista se tratara, modelan las dunas en forma de media luna (barchan), o en forma de estrella. Todas hermosas, pero que a lo largo de los siglos han presentado una extrema dificultad para que las viejas caravanas y hoy los modernos vehículos puedan viajar por esta región. Eso, unido a unas temperaturas diurnas que alcanzan los 55º C, hacen que este lugar sea, con toda justicia, “un lugar vacío”.

En otras palabras, comienza con el nacimiento del incienso y la mirra, el comercio, que los árabes del sur y el Reino Sabian se había monopolizado.

La ruta de incienso, una de las rutas comerciales más antiguas, recorría desde el sur de Arabia a Ghaza en Palestina, corriendo hacia el interior y abarcando aproximadamente una distancia total de 3.400 kms. Este monopolio terminó en el primer siglo, cuando la ruta fue perdiendo su importancia y finalmente fue reemplazada por una ruta marítima directa entre Egipto y la India.

La segunda etapa comienza con la fundación de los Reinos Himyar y el surgimiento de centros de la civilización en el altiplano con sus cuencas y montañas inexpugnables, terminando con la decadencia de estas culturas es decir que su extensión en el tiempo fue desde el siglo I al VI.

El Islam en Yemen

El Profeta estaba todavía vivo cuando el Islam llegó a Yemen y el gobernador persa de Yemen, como muchos de los jeques y sus tribus se convirtieron al Islam. Fue durante este período que se construyó las mezquitas de Al Janad y la Gran Mezquita de Sana’a.

El trabajo misionero activo en el Yemen sólo fue posible después de la conquista de La Meca en el 630 dC, entre el VIII y el siglo XIV fue gobernado por una serie de dinastías.

A mediados del siglo XV los mamelucos de Egipto perdieron el poder de los otomanos (turcos). Durante este período la ciudad de Moka, en la costa al mar Rojo, se convirtió en el puerto de café más importantes en el mundo.

En el siglo XIX los británicos expresaron su creciente interés en la región y firmaron varios tratados que iban a ser conocido como el Protectorado de Arabia del Sur de Gran Bretaña.

Yemen es un país casi desconocido, por el que muy poca gente ha pasado en calidad de turistas. Como ya hemos comentado en anteriores ocasiones, el turismo en esta zona se está promoviendo poco a poco, y no a gran escala. La seguridad para ciudadanos y visitantes, empieza a ser muy alta, y es cuestión de tiempo que se vaya abriendo camino hacia un país dedicado al turismo. Por eso, nunca viene mal analizar un poco cómo es la gastronomía de los lugares del mundo, aunque pensemos que falta mucho para llegar hasta allí. Si quieres saber más, sigue leyendo, no te arrepentirás.

La gastronomía es una parte importante de la cultura, porque a través de ella, podemos comprobar cuáles son los gustos de las personas, así como los ingredientes típicos de la región, o cómo es el clima ahí, porque sabemos que se cosecha determinado producto gracias a un clima en concreto. Como ves, saber cosas sobre las comidas típicas de un lugar es de lo más útil, y por eso hoy vamos a hablar de la de Yemen, que es tan desconocida, como exótica. Ingredientes, platos, bebidas… intentaremos explicarte todo lo que tienes que saber antes de llegar hasta allí.

Cocina típica

Yemen es un lugar bastante desconocido para todo el mundo, debido a su poca apertura al resto del mundo. Por eso, cuando pensamos en la gastronomía yemení, nos quedamos en blanco. Podemos llegar a acertar un par de platos por su ideología musulmana, pero poco más, aparte de ello. Así, los platos que vamos a probar tienden a ser picantes, y llenos de especias, como norma general. La dieta básica consiste, por tanto en una especie de pan, con una salsa picante que le puede llegar a dar sabor. Pero hablemos más en concreto de los ingredientes.

Primero las carnes. Al ser un país musulmán, es lógico pensar que no vamos a encontrar apenas cerdo en las comidas. Y estaremos en lo cierto. Se suele comer carne de pollo o de ternera, pero también lo más típico suele ser el cordero. Los platos típicos llevarán de forma principal alguna de estas tres carnes, y luego se complementarán con las especies, y con algunas verduras de la zona, que suelen variar desde zanahorias, hasta algún que otro tomate, o algo similar. También es común ver platos estofados, porque a pesar del calor, es lo que mejor se cocina ahí.

yemeni food

La vaca es un animal bastante caro, y aunque suele gustar, suele también ser típico de las personas más pudientes. Y lo mismo ocurre con los productos lácteos. La leche es muy codiciada, pero no todo el mundo tiene acceso a ella, y lo mismo pasa con los derivados, como el yogur o el queso. La población local no suele estar familiarizado con estos productos, por lo que no serán fáciles de encontrar, si es lo que te apetece un día. Sin embargo, lo que sí se suele encontrar, porque es más barato, y hay más producción, es el suero de mantequilla, que se suele utilizar tanto para beber, como para ingrediente de sopas o de cremas.

Por último, hay que hablar del plato más típico de Yemen. Se trata del saltah, que es un estofado de carne, acompañado de algo llamado sahawiq, que es una mezcla de verduras en salsa, con algunas hierbas, pero también se le añade otros ingredientes, como arroz, huevo o patatas, si es temporada de ello. Si vas por Yemen, es algo que debes probar casi obligatoriamente, porque como ocurre con los estofados, en cada sitio existe una variante, y por tanto, es diferente cada vez que lo pruebas.

A la hora de pensar en lugares extraños para conocer, la isla de Socotra es un destino que debe ser considerado en forma inmediata. Es que no será tan sencillo encontrar sitios mucho más exóticos, considerando que en estas islas se mezclan paisajes increíbles, casi extraterrestres, con fantásticas playas, cuevas volcánicas, aguas cristalinas y arrecifes de coral.

Se trata de uno de los archipiélagos más fascinantes que pueden hallarse a nivel mundial, localizado en el sector noroeste del Océano Índico. La región montañosa de Socotra es verdaderamente impactante, y será difícil olvidar sus paisajes únicos luego de recorrerla. Además de lo mencionado, presenta un intenso sol tropical y una amplísima biodiversidad.

Ubicada concretamente en Yemen, la isla de Socotra es considerada como uno de los puntos más interesantes de la zona del mar de Arabia, y evidentemente hay múltiples razones para ello. Ha sido reconocida por la UNESCO como Patrimonio de la Humanidad, y además de las posibilidades que brinda en cuanto a itinerarios turísticos, ofrece al mismo tiempo excelentes oportunidades para los deportes acuáticos y terrestres.

Descubriendo un paraíso

Lógicamente se ha transformado en una de las atracciones turísticas más populares en Yemen y en toda la región, siendo una excelente propuesta para disfrutar de unas vacaciones soñadas, regresando a casa con imágenes que quedarán para siempre en la memoria.

Hasta 1999, la isla de Socotra estaba completamente aislada, pero ese año el presidente Ali Abudullah Saleh decidió habilitar la primera pista de aterrizaje asfaltada de la isla. Anteriormente, sólo podían llegar pequeños aviones turbohélice. Con la construcción de la nueva pista el turismo tomó vigor, y de esa forma muchas personas comenzaron a conocer este verdadero oasis natural.

Un estallido de vida

Socotra concentra más de 900 especies de plantas, que no se pueden hallar en ninguna otra parte del planeta. La variedad Dracaena cinnabara, por ejemplo, ha sido buscada desde siempre por su savia de color rojo que tiene aplicaciones medicinales, y también resaltan extrañas especies arbóreas, como el árbol de pepino, cuyo aspecto simula a un pepino gigante.

En el interior de la isla existen montañas de exuberante riqueza en cuanto a vegetación, mientras que en la costa pueden apreciarse increíbles dunas de arena blanca y atractivas palmeras. Entre las especies animales pueden hallarse alrededor de 120 variedades de aves y una gran cantidad de caracoles y reptiles, de los cuales un 90 por ciento no puede encontrarse en otros sitios. Con relación a la vida marina, la isla ofrece 253 especies de corales, 730 especies de peces y 300 especies de cangrejo, langosta y camarón, siendo en consecuencia un lugar buscado por los fanáticos del buceo.

Al momento de plantearse visitar esta zona del planeta, la isla de Socotra no puede quedar afuera de nuestra planificación de viaje por Medio Oriente. Será la oportunidad de conocer un lugar único, irrepetible e inolvidable.

Viajar a Socotra

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Viajes a Yemen

1.- Idioma / Religión

El idioma oficial de la República de Yemen es el árabe, pero en la vida cotidiana aquí a menudo se utiliza el dialecto yemení de árabe con muchos elementos de la Arabia del Sur. Por otra parte, en el este del país, se difunde las lenguas Mahri y Socotra. Prácticamente casi toda la población de Yemen es musulmana.

2.- Clima

En la mayor parte del estado está dominada por el desierto del clima tropical, pero en muchos aspectos especialmente las condiciones climáticas aquí dependen de la altura.

El clima de montaña es más agradable y cómodo, ya que es más suave, pero el invierno en esta zona puede ser noches heladas. En una parte desolada del país, la temperatura es de unos 40 º C durante el día y 20 º C por la noche.

La mayoría de la lluvia cae en el período de julio a septiembre y de marzo a mayo. Y caen principalmente en la vertiente sur y oeste de las montañas, en la costa y en los desiertos es casi siempre seco.

3.- Visa

Para viajar a Yemen, los ciudadanos latinoamericanos necesitan un visado.

Para una visa de entrada tendrá que proporcionar a la Sección Consular, la siguiente lista de los documentos:

Pasaporte.
3 fotos (3×4 cm).
3 cuestionarios cumplimentados (disponibles tanto en escrito y en formato electrónico).
Certificado de ausencia del VIH.
El tiempo de espera suele ser de 1-3 días laborales. El visado de entrada es válido 30 días desde la fecha de emisión.

4.- Seguridad

Desafortunadamente, Yemen está incluido en la lista de países más inseguros. Esto es causado por el uso frecuente de los extranjeros en los conflictos entre las tribus locales y las autoridades. Para evitar estos problemas, es recomendable conformarse sólo en los hoteles para extranjeros, y en la ciudad debe moverse sólo dentro de las calles centrales.

5.- Cocina Yemen

La cocina yemení es muy popular entre los países árabes del Golfo. Una gran proporción de la cocina local pertenece a las recetas tradicionales árabes. Se trata de los famosos kebabs, el cuscús, el arroz, puré de garbanzos y vegetales, ensaladas. La principal diferencia es el uso extensivo de peces y mariscos, especialmente en las zonas costeras, así como una gran dispersión de las sopas. El plato nacional de Yemen es el Salta, aunque en cada país tiene su propia variante de este plato. El plato tiene raíces turcas y consiste en un guiso con la adición de grandes cantidades de patatas y salsa de alholva, una mezcla de chiles, tomates, hierbas y ajo.

Más consejos

6.- Moneda

La moneda oficial del país es el yemení Rial. En la circulación de billetes hay denominaciones de 1000, 500, 200, 100, 50 y 20 riales, así como las monedas en denominaciones de 10, 5 y 1 Rial yemení.

Puede cambiar dinero en casi cualquier banco yemení. En las pequeñas ciudades de provincia, el cambio de moneda extranjera a menudo no es posible en absoluto.

Las tarjetas de crédito son aceptadas en algunos hoteles y bancos de la capital yemení. Los cajeros automáticos son muy pocos. Los cheques de viajero se pueden cambiar en unos pocos bancos y hoteles de la capital yemení.

7.- Fotos y video

No se recomienda fotografiar a las mujeres, los militares, la policía, así como la infraestructura y la defensa.

8.- Propinas

La propina es a menudo un 10-15% del total, aunque la mayoría de los costos de los servicios ya están incluidos en el proyecto de ley. Al viajar en taxi debe ajustar la cantidad por adelantado antes de entrar en el coche.

9.- Cuidado en las carreteras

El tráfico por carretera en Yemen puede ser descrito como muy peligroso. Los conductores son particularmente imprudentes e impredecibles. La velocidad media, incluso en la ciudad, es bastante alto. Lo ideal es conducir uno mismo. Se recomienda no aparcar en los espacios sin luz o sin supervisión, y llevar a cabo una inspección del vehículo antes de su uso. La presencia de minas antipersonal (en el centro del país) es muy usual, usted debe hacer distancia de las principales carreteras de riesgo y es recomendable visitar estas áreas en la compañía de un guía.

10.- Seguro de viaje

Se recomienda verificar si seguro cubre adecuadamente los riesgos en su destino y la forma de viajar. Tenga en cuenta que el seguro caduca después de una estancia de tres meses. El seguro de viaje con cobertura total del riesgo adecuada es inevitable (asistencia jurídica, atención médica y repatriación).