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Primero fue la Toletum romana. Después el Reino de Toledo visigodo y la Tulaytulah musulmana, a la que siguió la Toledo cristiana de Alfonso VI. Capital de un imperio y ciudad Patrimonio de la Humanidad, un paseo por sus intrincadas calles es una lección viva de Historia.

El Tajo…, El nacimiento de Toledo está ligado al río Tajo, incluso condicionado por su sinuoso trazado, pues fue el caudal lo que dio origen, forma y traza a la ciudad. El Tajo sirvió de muralla natural y cuentan que era su agua, con la que se templaba el acero, la que dotó a las espadas toledanas de fama fuera de nuestras fronteras.

Y sus puentes, Donde hay un río siempre hay al menos un puente para salvarlo. En Toledo, destacan el puente de Alcántara, instalado sobre el mismo lugar que ocupó, en tiempos remotos, la pasarela flotante que servía para vadear el Tajo. Y el de San Martín (siglo XIII), con cinco arcos y dos torreones en ambos extremos. NO PERDERSE: Cruzar San Martín iluminado de noche.

La catedral, Llevó más de dos siglos concluirla (en 1493) y por eso en esta catedral primada se superpone el trabajo de diferentes arquitectos -entre ellos el hijo de El Greco-, además de diferentes estilos -entre los que predomina el gótico-. Su perfil es el más genuino de Toledo, junto con el del Alcázar. NO PERDERSE: El Transparente de Narciso Tomé, el claustro bajo, la capilla de San Blas, la Campana Gorda..

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El Alcázar, Situado sobre la cota más alta de la ciudad, su regia silueta es uno de los emblemas de Toledo. El Alcázar fue concebido como fortaleza-castillo desde época hispano-musulmana y su fachada principal es obra de Alonso de Covarrubias. Alberga el Museo del Ejército y la Biblioteca Regional.

Las puertas, Las murallas toledanas y sus puertas fueron el símbolo de una ciudad de cardenales, reyes y emperadores. La Puerta de Doce Caños lleva al alficén, al área palaciega y militar. La de Alarcones es de época visigoda. La de Bisagra fue concebida a modo de arco triunfal, con el escudo imperial de Carlos V. Junto a ella, la de Alfonso VI (siglo X), frente a la glorieta de la Reconquista. La del Cambrón (por las plantas cambroneras de sus inmediaciones) ostenta el escudo de Felipe II y la imagen de Santa Leocadia y la de Alcántara (de origen romano) conserva la puerta-torreón fortificada. NO PERDERSE: La puerta albarrana del Sol, ejemplo del mudéjar del siglo XIV, y con elementos más propios de un palacio que de una fortaleza.

San Juan de los Reyes, Este monasterio franciscano, concebido como panteón real para los Reyes Católicos (voluntad que cambió tras la conquista de Granada), es una mezcla soberbia de gótico hispano-flamenco y mudéjar. Su austeridad externa contrasta con la grandiosidad de la iglesia, adornada con amplios ventanales, arcos y pináculos góticos. NO PERDERSE: El retablo del altar mayor, el claustro, la escalera renacentista de Covarrubias y los muros exteriores, de los que penden cadenas y grillos de los cautivos cristianos liberados del reino de Granada.

Santa María la Blanca Muy cerca de San Juan de los Reyes y precedida por un tranquilo patio arbolado se encuentra la que fuera Sinagoga mayor (y posterior iglesia, cuartel militar, almacén de la Real Hacienda…). La sencillez de su aspecto exterior contrasta con la grandiosidad de su interior, pues sus cinco naves separadas por pilares que sostienen arcos de herradura recuerdan más a una mezquita que a un templo hebreo. NO PERDERSE: Los hermosos capiteles labrados.

Sinagoga del Tránsito, Su gran Sala de Oración y su Galería de Mujeres, decoradas con yeserías y artesonado mudéjar, son uno de los mejores ejemplos de la carpintería medieval toledana del siglo XIV. La sinagoga fue reconvertida en templo cristiano por orden de los Reyes Católicos, además de archivo y lugar de entierro de caballeros. Hoy acoge el Museo Sefardí. NO PERDERSE: El pase diario del Jardín Sonoro de la judería. Recrea los sonidos de las callejuelas de la antigua Judería de Toledo en los siglos XIV y XV con voces en ladino y sonidos domésticos.

Nuevo Museo del Greco, Sólo por visitarlo ya merece la pena una escapada a Toledo. Y es que este nuevo museo emplazado en la judería alberga una significativa muestra de piezas de los siglos XVI y XVII, no sólo de Domenikos Theotokopoulos, sino también de la cultura y la sociedad toledana de su época. NO PERDERSE: El Museo del Greco es el único de nuestro país dedicado a la figura del pintor cretense.

Cristo de la Luz Esta pequeña mezquita del siglo X es un ejemplo único de la pervivencia del arte del Al-Andalus. De las diez que tuvo la ciudad, es la única en pie anterior a la Reconquista cristiana de Alfonso VI. En las excavaciones de 2006 y posterior rehabilitación se descubrió en su recinto una calzada romana, otro ábside mayor de la Toletum romana y un cementerio cristiano. NO PERDERSE: Sus nueve bóvedas decoradas.

Iglesia de Santo Tomé, Esta iglesia de comienzos del siglo XIV destaca arquitectónicamente por su torre mudéjar en planta cuadrada de ladrillo y mampostería. Aunque es célebre por custodiar en su interior El entierro del conde de Orgaz, una de las obras más complejas y ricas en significado del Greco.

Iglesia del Salvador, Su torre es probablemente la más antigua de Toledo, pues el alminar de la mezquita que ocupaba antes este solar fue una de las primeras construcciones que hicieron los musulmanes tras conquistar la capital del reino visigodo. Aún se conservan restos de la mezquita en el patio trasero de la iglesia. NO PERDERSE: La capilla de Santa Catalina (donde fue bautizada Juana de Castilla, nacida en las proximidades de la plaza) y la pilastra visigoda con representación figurativa.

Iglesia de los Jesuitas, El templo de San Ildefonso, ejemplo de transición del barroco al neoclasicismo toledano, cuenta con una impresionante portada y un curioso retablo pintado en el altar mayor. NO PERDERSE: Combatir el vértigo y subir a lo alto para obtener una perspectiva completa del casco antiguo. Sus torres son el más atrevido mirador sobre Toledo.

Mesa y mantel, Hasta hace poco Toledo tenía una cuenta pendiente con la oferta gastronómica (de calidad) en el centro. Afortunadamente, esto se ha subsanado con la apertura de restaurantes como Aphoteca, Alfileritos 24, La Hierbabuena, La Abadía y el impulso de locales históricos como La Orza. También está Adolfo, que es a Toledo lo que Cándido a Segovia, un clásico. NO PERDERSE: Si le gusta el mazapán, tiene una cita en Santo Tomé, un obrador histórico.

Zocodover, Esta concurrida plaza en el centro aún mantiene la designación árabe de mercado de animales que fue durante siglos. Además de lugar de mercado, fue escenario de autos de fe, juegos populares, representaciones teatrales y corridas de toros. NO PERDERSE: Pasear por la aledaña calle del Comercio, que aún mantiene ese aroma de zoco.

Museo de Santa Cruz, Desde Zocodover y atravesando el Arco de la Sangre se llega a este antiguo hospital fundado por el Cardenal Mendoza. Contiene importantes colecciones de Bellas Artes, Arqueología y Artes Industriales, con especial acento en la pintura toledana de los siglos XVI y XVII. NO PERDERSE: Su preciosa fachada plateresca, el patio con columnas de mármol italiano y una magnífica escalera de Covarrubias.

Hospital de Tavera, Fuera de las murallas (y cerca de la plaza de toros), este antiguo hospital reconvertido en pinacoteca alberga numerosas obras de Tintoretto, El Greco, Caravaggio, Berruguete, Ribera, Zurbarán, Sánchez Coello… NO PERDERSE: Una visita a su farmacia con cerámica de Talavera, redomas y frascos centenarios.

Huellas romanas, De la Toletum romana se conservan muchos restos, desde las termas de la plaza de Amador de los Ríos a la calzada bajo el Cristo de la Luz o el yacimiento del número 19 de la calle Nuncio Viejo… Extramuros, en la avenida de la Reconquista, se pueden contemplar los restos de un circo romano (siglo I d.C.), del que se conserva una buena parte de las bóvedas que sostenían el graderío. Sus dimensiones dan una idea de la importancia de Toletum en el Imperio romano. NO PERDERSE: Las visitas guiadas del Consorcio de Toledo a las termas y otras huellas romanas.

Parador de Turismo, Levantado en el Cerro del Emperador, es uno de los alojamientos con las vistas más privilegiadas de toda la ciudad. Y no hace falta alojarse en él para disfrutarlas. Abierta a todo el público, su cafetería dispone de una inmensa terraza especialmente agradable en primavera y verano. NO PERDERSE: Lleve la cámara de fotos consigo o se arrepentirá.

Visitas guiadas, Hay infinitas maneras de conocer Toledo: desde un punto de vista arquitectónico, cultural, artístico o gastronómico. En itinerarios gratuitos, con historiadores, teatralizadas… Rutas de conventos, puentes, torres y de patrimonio desconocido que no podía ser visitado hasta ahora por su estado de abandono. Descubrir nuevas pinturas del Greco, Tiziano o Goya, conocer la arquitectura militar medieval o adentrarse en antiguos baños árabes. Todo es posible. NO PERDERSE: Si solo puede hacer unas, decántese por las visitas guiadas nocturnas.

Históricamente se puede hablar de historia en Toledo desde la Edad del Bronce, aunque también se puede mencionar la presencia de romanos. Por todos los monumentos arquitectónicos que se pueden encontrar en la ciudad se le llegó a considerar como un Conjunto Histórico-Artístico durante la primera mitad del siglo XX, siendo luego Patrimonio de la Humanidad de la Unesco.

Entre algunos puntos a visitar destacan el Castillo de San Servando, un castillo medieval que se ubica junto a la ribera del río Tajo y a la Academia de Infantería. Esta edificación se construyó en el año 1024 como monasterio, en tiempos en los que reinaba Alfonso VI. Ya en el año 1088 se convierte recién en un castillo. En el año 1874 es denominado como Conjunto Histórico-Artístico Nacional.

Por su parte la iglesia de Santa María Blanca es un templo católico construido en el siglo XII como una sinagoga, sin embargo luego construido como iglesia en el siglo XIV debido a las persecuciones judías.

La Iglesia de Cristo de la Luz antiguamente conocida como Mezquita de Bab al-Mardum es considerada como una de las mezquitas más conservadas de las que llegaron a existir en la ciudad. Vale la pena señalar que la mezquita fue construida en el año 999, durante el Califato de Córdoba. Para visitarla, debes dirigirte al barrio de San Nicolás. Fue convertida en iglesia en el siglo XII.

Otro lugar que puedes visitar son los restos del Circo Romano de Toledo, el cual data del siglo I, construido durante el mandato del emperador Octavio Augusto.

Finalmente recomendamos un paseo por el Museo El Greco, destinado justamente a la obra de este artista.

Toledo es la ciudad en la que gira el Tajo. En ella podremos ver maravillosos monumentos como la Catedral o el Alcázar (refugio y bastión de la guerra civil española), pasearemos por la judería y nos asomaremos al Tajo en alguno de sus puentes. Sin embargo, para quienes prefieren pasar en Toledo unos días especiales, pueden recrearse en Los Cigarrales, un conjunto turístico en el que se han adaptado antiguas casas de recreo con huerto, típicas de Toledo, y se han convertido en hoteles, restaurantes, bodegas o local de copas. Visita su web y estarás deseando visitar el otro lado de Toledo.

Además de los monumentos que hemos nombrado antes, podremos acercarnos al Puente de Alcántara y San Martín o a las ermitas de Nuestra Señora del Valle y de la Virgen de la Cabeza. La romería de la Virgen del Valle se celebra el primer domingo de mayo y la campana no deja de tañer (quien no toca la campana del valle, no se casa). Es la ermita más visitada. La ermita de la Virgen de la Cabeza ofrece una excepcional vista de Toledo. A espaldas de la misma está la Venta del Alma, una antigua casona señorial reconvertida en punto de encuentro final de la noche toledana.

En la otra orilla del río, llegaremos a la iglesia de San Sebastián, un templo mudéjar en el barrio de La Cornisa. Y a pocos metros los restos de los Baños árabes de Tenerías. Y desde allí, entre los puentes de Alcántara y San Martín, podrás disfrutar de espléndidas vistas de los cigarrales toledanos paseando por una senda ecológica que recorre la margen derecha del río.

Para comer, lo mejor es tapear. visita los alrededores de la plaza de Zocodover y la plaza de Cuba. Y si prefieres sentarte a comer a la buena mesa, vuelve a los Cigarrales, en el hotel Cigarral de Caravantes podrás probar unas exquisitas migas manchegas con huevo, uvas y anchoas ahumadas.

La Sinagoga de Santa María la Blanca en Toledo, una de las visitas que más me gustó en Toledo, tal vez por la luz especial del atardecer, tal vez porque estuve un buen rato casi sola contemplando su bella estructura, fue la Sinagoga de Santa María la Blanca en Toledo.

Remarco lo de la tranquilidad en la visita, porque al poco tiempo de estar dentro acudió una avalancha de estudiantes y turistas que rompió el encanto del lugar. Sin duda la percepción de la misma no hubiera sido igual de haber entrado diez minutos después de cuando lo hice…

La Sinagoga se encuentra en pleno corazón de la antigua Aljama de la ciudad de Toledo, en la calle Reyes Católicos, junto a otros monumentos de interés, como el Monasterio de San Juan de los Reyes o la Sinagoga del Tránsito, el Museo del Greco…

Fue construida a finales del siglo XII y su nombre actual es fruto de la conversión en una iglesia de la Orden de Calatrava a principios del siglo XV fruto de los ardientes sermones que dio en Toledo el dominico valenciano fray Vicente Ferrer.

Actualmente ya no sirve al culto (aunque pertenece al Arzobispado de Toledo), es un monumento visitable en el que, además, se realizan actos y encuentros culturales.

En algunas paredes de la Sinagoga hay una exposición de arte moderno (a la venta si no recuerdo mal), y en una mesita se podían comprar souvenires y hacer “donaciones” para el mantenimiento del monumento (que, por cierto, estaba en obras por fuera y también una parte de su interior).

Historia y arquitectura de la Sinagoga de Santa María la Blanca

El historiador Yehuda ben Shlomo al-Jarizi nos dejó en sus escritos del siglo XII el testimonio de una rica tradición hebrea en Toledo (hubo hasta diez sinagogas):

Vine a la extensa ciudad de Toledo, capital del reino, que está revestida del encanto de la dominación y ornada con las ciencias, mostrando a los pueblos y príncipes su belleza(…) ¡Cuántas sinagogas hay en ella de belleza incomparable! Allí toda el alma alaba al Señor.

La convivencia de culturas y la extensión del cristianismo nos dejó simbiosis tan curiosas como este templo judío de nombre cristiano (como sucede con otros monumentos de Toledo: la mezquita del Cristo de la Luz).

Hay diversidad de opiniones sobre el origen de esta Sinagoga. Según la idea más extendida (y según testimonia la inscripción visible en una de sus vigas), el templo fue construido en 1180. El constructor fue Abraham Ibn Alfachar, consejero y embajador de Alfonso VIII en la corte almohade. La sinagoga fue reconstruida con posterioridad a 1250, fecha en la que probablemente se incendió.

No obstante, otros autores sostienen que fue la llamada “Sinagoga Nueva”, conocida bajo esa denominación desde fines del siglo XIV, erigida por Goseg Ben Sosam, muerto en 1205, príncipe de los judíos de Castilla y almojarife, recaudador y tesorero del rey Alfonso VIII.

En el siglo XVI sirvió para dar refugio a mujeres penitentes, datando de esta época las tres capillas con decoración renacentista que hoy tiene su cabecera (una de ellas está actualmente de reformas).

Ni estas capillas ni el resto de la rica arquitectura se presienten al pasear por el sobrio exterior del edificio mudéjar. Pero siguiendo la tradición oriental, el templo “vive” hacia el interior.

Posee cinco naves separadas por bonitos pilares sobre los que descansan estilizados arcos de herradura. Son treinta y dos pilastras, con sus capiteles con ornamentación de tallos de piñas y volutas en composición romboidal, sin que haya uno igual al otro.

Destaca el recubrimiento en cal y yeso, que da una luminosidad excelente al templo. También son destacables los altares platerescos en las capillas mencionadas, y el retablo de la escuela de Berruguete.

El estilo morisco de Santa María la Blanca ha servido de modelo para importantes sinagogas europeas (como la cercana de Segovia) y posteriormente americanas.

La entrada a la Sinagoga de Santa María la Blanca en Toledo cuesta 2’50 euros, y es uno de los monumentos incluidos en el bono turístico del que os hablaba ayer, recomendable para hacer esta y otras visitas si vais a estar más de un día en Toledo.

Visitar Toledo es como trasladarse a otra época. Toda la ciudad es una fortaleza con un casco histórico impresionante, testimonio de diferentes culturas. Cristianos, judíos y musulmanes lucharon a través del tiempo por el dominio de la ciudad. Sus calles, son empinadas y estrechas, además de ser empedradas.

Un recorrido por la ciudad nos permitirá conocer más de cien monumentos de estilos diferentes, destacándose la influencia mudéjar, gótica y renacentista. De especial belleza resulta La Catedral. La ciudad cuenta además con muchísimos comercios que nos harán soñar con épocas pasadas.

En Toledo encontraremos lo mejor del Damasquinado español, una antigua técnica artesanal que proviene de Damasco (Siria) y que consiste en el grabado de figuras con hilos de oro y plata en diversos objetos de acero o hierro. Esta artesanía se conoce como el oro de Toledo.

Igualmente la ciudad se destaca por la hechura de espadas de todos los tamaños, así como de armaduras medievales. Durante mucho tiempo Toledo fue la capital del imperio español, antes de que está se trasladará a Madrid. Su ciudad vecina, pues está a menos de una hora en coche. Ha sido declarada como patrimonio de la humanidad por la Unesco en 1987.

Si planificas un viaje turístico a Madrid y tienes tiempo para hacer una excursión por los alrededores, dos son lugares más recomendables a la hora de elegir: el Monasterio de El Escorial y… Toledo.

Toledo es una ciudad con una larga historia desde la época de los romanos, y en la que se concentran monumentos de las culturas musulmana, judía y cristiana.

Su gran atractivo es que ha conseguido preservar su configuración histórica, y en tu paseo por sus calles verás que éstas rezuman historia.

Como complemento de los diversos temas que ido publicando en Guías Viajar, con las visitas más recomendadas y consejos útiles para tu excursión, aquí tienes mi opinión sobre qué es imprescindible ver en Toledo, siguiendo la ruta más aconsejable para recorrer la bella ciudad.

Puerta de la Bisagra en Toledo

1.- Entrar por las Puertas de Bisagra y Cristo de la Luz

Si vas a viajar en coche, lo recomendable es que lo dejes en el aparcamiento gratuito de Safont, que se encuentra a la entrada de la ciudad desde Madrid.

Desde el mismo, tu paseo se inicia subiendo por la calle que rodea la muralla, para cruzar primero la Puerta de la Bisagra y, a continuación, subir por la callejuela que te conduce a la entrada a la ciudad en la época de los musulmanes, la Puerta del Cristo de la Luz.

2. Mezquita Cristo de la Luz y calzada romana

Nada más pasar dicha puerta, verás un tramo de la antigua calzada romana y la Mezquita, ahora denominada del Cristo de Luz. Del siglo X, es junto con la Mezquita de Córdoba (aunque sin su grandiosidad…), la más antigua de las mezquitas que se conservan en España.

3. Plaza de Zocodover

Es el actual centro social de la ciudad, donde históricamente se instalaban los mercadillos.

Catedral de Toledo en la plaza del Ayuntamiento

4.- Plaza del Ayuntamiento y Catedral de Toledo

En tu paseo por las calles peatonales, pronto llegas al centro histórico y político de la ciudad, la plaza del Ayuntamiento, donde además ves el edificio del Palacio Arzobispal.

Pero, sobre todo, en esta plaza encuentras la imponente Catedral de Toledo, cuyo exterior desmerece la imponente grandiosidad de esta catedral gotica, la segunda de España por sus dimensiones tras la Catedral de Sevilla.

5.- Iglesia de los Jesuítas

Sube hasta la Iglesia de los Jesuitas, cuya fachada barroca te puede resultar chocante en el contexto arquitectónico de las calles y monumentos de Toledo.

Sin embargo, tienes la posibilidad de subir a los miradores de los campanarios, desde donde tienes unas vistas panorámicas no tan conocidas de la ciudad.

El entierro del Señor de Orgaz en la iglesia de Santo Tomé de Toledo

6.- El Entierro del Señor de Orgaz en la iglesia de Santo Tomé

La iglesia de Santo Tomé es una visita imprescindible en tu excursión a Toledo, sobre todo, por disfrutar de la espectacular belleza de la pintura de El Greco, El Entierro del Señor de Orgaz, que verás en un gran emplazamiento en el interior del pórtico de entrada.

7.- Sinagoga del Tránsito

Además de la belleza arquitectónica de interior del edificio de la Sinagoga del Tránsito, que encuentras al suroeste de Toledo, junto a un mirador sobre el río Tajo, en esta sinagoga del año 1366 visitarás un interesante museo Sefardí.

Sinagoga de El Tránsito en Toledo

8.- Sinagoga de Santa María la Blanca

De finales del siglo XII, al visitar la Sinagoga Santa María la Blanca te sorprenderá comprobar que el edificio de una sinagoga se construyó con el exquisito estilo arquitectónico mudéjar.

El resultado final es una sinagoga judía que te parecerá más una mezquita musulmana.

9.- Monasterio de San Juan de los Reyes

En Toledo también encuentras un monasterio franciscano que fue construído en la época de los Reyes Católicos.

El Monasterio de San Juan de los Reyes verás una imponente iglesia y un muy bello claustro, todo con un estilo arquitectónico gótico-isabelino.11975369885_dcaab891d2_h


 

Vistas panorámicas de Toledo desde un mirador sobre el río Tajo

10- Vistas panorámicas de Toledo desde los miradores del río Tajo

Estas espectaculares e imprescindibles vistas panorámicas las tienes desde la carretera que rodea la ciudad, siguiendo el curso del río Tajo, donde hay varios miradores.

El recorrido lo puedes hacer nada más llegar a Toledo, antes de iniciar la visita de la ciudad, o, mejor, al atardecer, cuando la luz resaltará la gran belleza del casco histórico de la ciudad.

Y para finalizar estas recomendaciones, si tienes más tiempo e interés por los temas militares, puedes completar la excursión con la visita del Alcázar de Toledo, que se ha convertido en la sede del Museo del Ejército.

Toledo es una ciudad vinculada a la visita cultural, dado el importante legado que su pasado de convivencia de distintos pueblos ha dejado en ella. Pero la orografía y el paisaje de Toledo están marcados por el río Tajo, y junto a él nos vamos a mover hoy.

Dejamos a un lado mezquitas, sinagogas, iglesias, museos, plazas, callejuelas intrincadas y tiendas de souvenirs. Vamos a recorrer la senda natural del Tajo en Toledo, alejándonos del centro de la ciudad y dejándonos envolver por el rumor de las aguas que discurren rápidas en el río.

Este camino natural del Tajo es un circuito por pasarela peatonal, señalizado al inicio de algunos tramos y durante el recorrido, con un total de cinco kilómetros. Ideal para correr, pasear (muy frecuentado por los toledanos, que conocen el secreto), pescar u observar aves…

Avanzamos a lo largo de una vereda, pavimentada a tramos, que marcha en todo momento pegada al río, bordeando arboledas y la falda del Tajo entre el puente de San Martín, joya arquitectónica con una de las mejores vistas a la ciudad y el nuevo Puente de Alcántara.

Además, si viajas en familia os gustará hacer esta excursión junto al Tajo con los niños, es una excursión sencillita, segura y lo pasarán estupendamente. En algunos puntos existen bancos y mesas en los que descansar, contemplar el paisaje o reponer fuerzas.

La mejor época para recorrer la senda ecológica del Tajo es la primavera o el otoño, evitando de este modo las temperaturas a veces extremas en las estaciones de verano e invierno. La flora y la fauna que podremos observar a lo largo del recorrido es de una gran riqueza.

Aunque, todo hay que decirlo, un día de invierno soleado que por la noche nos deja temperaturas gélidas permite que durante el día hagamos este camino, abrigados pero disfrutándolo.

Podemos acceder a la senda ecológica a través de varios puntos, desde el Barrio del embarcadero al este y especialmente junto a los puentes (de Alcántara, nuevo y romano; de San Martín; puente de parapléjicos (extremo norte de la ruta)… También accedemos a tramos intermedios descendiendo de algunas calles desde Toledo.

Ete recorrido se mezcla con otro de gran importancia y mucho más conocido, el de la Ruta del Quijote, obra y personaje omnipresentes en la ciudad de Toledo. No en vano, el manuscrito de Cide Hamete Benengeli que magistralmente introdujo Cervantes en su obra, supuestamente apareció en Toledo, y en la provincia se desarrolla buena parte del argumento de la novela.

Nos sentimos tentado de olvidarnos de la monumental ciudad junto a la que paseamos, pero en ocasiones sus vistas son espléndidas hacia el casco antiguo con las murallas y el Alcázar de Toledo, y también miramos hacia Los Cigarrales, el castillo de San Servando…

Desde Toledo, el Camino Natural del Tajo continúa decenas de kilómetros hasta las poblaciones de Albarreal de Tajo o la Puebla de Montalbán…

En definitiva, recordad que Toledo no solo permite el disfrute de una visita cultural. También existe un Toledo de naturaleza, y a él podemos aproximarnos realizando este paseo por la senda natural del Tajo. No olvidéis el almuerzo, ni la cámara de fotos…

La antigua Mezquita de Bib-al-Mardum, o de Valmardón, también conocida como Mezquita o Ermita del Cristo de la Luz, está situada en el barrio de San Nicolás, a la entrada de Toledo por la Puerta de Bib-Al-Mardon, la más antigua de la ciudad. Nos llama la atención el ladrillo rojo y las arquería a circulares entrelazadas que desde la rehabilitación de 2006 lucen renovadas.

Decidimos entrar, el billete cuesta 2’5 euros, aunque es una visita incluida en la Pulsera Turística de Toledo, que por 8 euros permite la entrada a este y otros cinco monumentos de Toledo, como la Sinagoga de Santa María la Blanca, el Monasterio de San Juan de los Reyes, el Entierro del Conde Orgaz…

Por una inscripción que se conserva en la fachada occidental sabemos que la construcción de la Mezquita data del año 999-1000, el promotor de la obra fue Ahmad Ibn Hadidi y el arquitecto Musa Ibn Alí. Parte de la Mezquita fue construida sobre una impresionante calzada romana descubierta en la excavaciones de 2006 y que podemos pisar en la actualidad.

Son casi 50 metros de restos romanos del siglo I d.C., otro trocito más de historia que se superpone por capas en la ciudad, hasta la actualidad, y nos hace sentirnos un poco romanos, un poco árabes, cristianos…

Interior de la Mezquita del Cristo de la Luz

El conjunto edificado que se conserva en la actualidad es el resultado de la reutilización en época medieval de la antigua mezquita como parte de la nave de una iglesia.

El edificio islámico, de planta cuadrada, posee nueve bóvedas ordenadas en tres naves paralelas distribuidas por cuatro columnas. Dos de las fachadas fueron alteradas tras la construcción de la iglesia y, posteriormente, tras la restauración de 1909. Las otras dos fachadas, orientadas al norte y oeste respectivamente, son de corte monumental y se encuentran ricamente decoradas.

En el sobrio interior de la pequeña mezquita podemos ver los revestimientos de yeso (originales del s. X), en la zona islámica de la mezquita. En cuanto al subsuelo de la mezquita, se ha llegado hasta el terreno natural recuperándose los niveles originales más bajos del pavimento y parte de él se puede ver desde el suelo acristalado.

Bajo el ábside cristiano (s. XII) se han dejado a la vista unas estructuras excavadas en la roca, presumiblemente de la etapa romana paleocristiana (s. III d.C). A pesar de la restauración, se ha dejado el interior bastante desnudo y deslucido, pero aún así es un trocito de historia que merece la pena conocer.

Fachada Mezquita Cristo de la Luz

La Mezquita de Toledo, arte y leyenda

Esta es la mezquita mejor conservada de las diez que llegaron a existir en Toledo en época musulmana. Además, la Mezquita del Cristo de la Luz, junto a la Mezquita de Córdoba y el palacio de Medina Azahara, es uno de los monumentos más representativos del arte califal.

Respecto a su nombre, no podemos dejar de mencionar la leyenda que lo rodea. El Cristo de la Luz recobe este nombre por la lamparilla que supuestamente había iluminado la imagen de un Cristo escondido en este lugar durante siglos.

Nos remontamos a la reconquista de Toledo, cuentan que cuando los ejércitos entraron en la ciudad, el caballo del monarca Alfonso VI hincó las rodillas al llegar a la altura de mezquita, y la imposibilidad de que el caballo se levantara se interpretó como una señal divina.

Fue entonces cuando se excavó en el interior del edificio, donde se encontró la imagen de un Cristo crucificado junto a una lamparilla de aceite que habría permanecido encendida durante más de 300 años: en este lugar los cristianos toledanos habrían escondido la imagen sagrada para evitar su profanación por parte los musulmanes durante su ocupación.

Un pequeño centro de interpretación a la entrada y los coquetos jardines con vistas a la Mezquita y a la puerta de Toledo completan esta breve visita. La Mezquita del Cristo de la Luz en Toledo se puede visitar de lunes a viernes de 10:00 a 14:00 y de 15:30 a 17:45 horas (verano hasta las 18:40 h.), sábados y domingos de 10:00 a 18:40 horas.

Toledo es la ciudad en la que gira el Tajo. En ella podremos ver maravillosos monumentos como la Catedral o el Alcázar (refugio y bastión de la guerra civil española), pasearemos por la judería y nos asomaremos al Tajo en alguno de sus puentes. Sin embargo, para quienes prefieren pasar en Toledo unos días especiales, pueden recrearse en Los Cigarrales, un conjunto turístico en el que se han adaptado antiguas casas de recreo con huerto, típicas de Toledo, y se han convertido en hoteles, restaurantes, bodegas o local de copas. Visita su web y estarás deseando visitar el otro lado de Toledo.

Además de los monumentos que hemos nombrado antes, podremos acercarnos al Puente de Alcántara y San Martín o a las ermitas de Nuestra Señora del Valle y de la Virgen de la Cabeza. La romería de la Virgen del Valle se celebra el primer domingo de mayo y la campana no deja de tañer (quien no toca la campana del valle, no se casa). Es la ermita más visitada. La ermita de la Virgen de la Cabeza ofrece una excepcional vista de Toledo. A espaldas de la misma está la Venta del Alma, una antigua casona señorial reconvertida en punto de encuentro final de la noche toledana.

En la otra orilla del río, llegaremos a la iglesia de San Sebastián, un templo mudéjar en el barrio de La Cornisa. Y a pocos metros los restos de los Baños árabes de Tenerías. Y desde allí, entre los puentes de Alcántara y San Martín, podrás disfrutar de espléndidas vistas de los cigarrales toledanos paseando por una senda ecológica que recorre la margen derecha del río.

Para comer, lo mejor es tapear. visita los alrededores de la plaza de Zocodover y la plaza de Cuba. Y si prefieres sentarte a comer a la buena mesa, vuelve a los Cigarrales, en el hotel Cigarral de Caravantes podrás probar unas exquisitas migas manchegas con huevo, uvas y anchoas ahumadas.

Una ciudad como Toledo nos sorprende a cada paso, en ella respiramos siglos de historia y convivencia de culturas como en pocas ciudades. Nos asomamos también a algunos de sus museos, y tal vez fue el Museo del Greco el que más nos interesó, desde su hermoso jardín a la capilla.

El Museo del Greco nos acerca a la obra del pintor cretense y a su vida, pues conocemos la casa donde se supone que vivió el artista, o al menos una muy parecida que se sitúa cerca de donde se hallaba la hoy desaparecida casa de El Greco.

Y es que tras las últimas investigaciones que descubrieron que no fue realmente la casa del pintor la que visitamos, el museo cambió su nombre dejando de llamarse “Casa”. No obstante, la visita sigue siendo atractiva porque nos acercamos al modo de vida del Toledo de su tiempo.

El Museo se centra en la figura de Doménico Theotocópuli “El Greco”, con el fin de dar a conocer su vida y las principales etapas de su formación artística, así como presentar sus obras en el contexto cultural e histórico del Toledo de los siglos XVI y XVII.

Junto a las obras pictóricas del último periodo de El Greco (1600-1614), en el Museo podemos ver cuadros de Luis Tristán, de su hijo Jorge Manuel y de autores toledanos de la misma época. También pintura de escuela madrileña y sevillana del s. XVII y piezas de mobiliario y cerámicas que reunió el mecenas y fundador del Museo de el Greco, el marqués de la Vega-Inclán.

Algunas de las obras que más nos gustaron son los fabulosos retratos, las “Lágrimas de San Pedro” o la capilla absidial con su artesonado mudéjar y que alberga el retablo de San Bernardino.

Un museo que abrió sus puertas a principios del siglo XX con el nombre de “Casa Museo del Greco”, cuando el marqués adquirió un conjunto de casas en la judería medieval toledana, ordena su restauración y convertirá el conjunto en una particular reconstrucción de la Casa del Greco.

Tras la última renovación y reciente apertura en 2011 se ha mejorado el itinerario, la accesibilidad y la comunicación con el visitante.

Museo del Greco: datos prácticos

El Museo está en el Paseo del Tránsito, muy cerca de otros monumentos de visita obligada, como la Sinagoga del Tránsito o la iglesia de Santo Tomé con una de las obras claves de El Greco, “El entierro de el Conde Orgaz”.

El horario de visita al museo de El Greco es de martes a sábados de 9.30 – 18.30 horas (en verano hasta las 20 horas); domingos y festivos de 10 a 15 horas. El precio de la entrada general es de 3 euros (5 euros si se comparte visita con el Museo Sefardí). Podemos entrar gratis los sábados a partir de las 14 horas.

A la entrada nos dan un folleto con información práctica del Museo y en las distintas obras encontramos carteles explicativos, pero también podemos recorrer este espacio en una de sus visitas guiadas, muy recomendables.

Las visitas guiadas las realizan voluntarios apasionados de la vida y obra de el Greco y del arte en general, por lo que resulta muy enriquecedor aproximarnos al Museo del Greco gracias a esta oportunidad, que además es gratuita (de martes a viernes a las 11, 12’30 y 18 horas).

Tampoco os perdáis un paseo por el jardín, descubriendo todos sus rincones e incluso disfrutando de una bebida o un tentempié en la tranquila terraza del bar.

Esperamos que hayáis disfrutado con la visita al museo de El Greco en Toledo, una oportunidad estupenda para sentirnos cerca de esta figura del arte universal y querer seguir aprendiendo sobre él y su época en la ciudad. No nos faltarán ocasiones…

¿Alguna vez habías pensado encontrar sinagogas con inscripciones hebreas en lengua árabe? Toledo las tiene. La huella del tiempo ha dejado patente la esperanza de la convivencia entre culturas, la adaptación y la tolerancia. Pero no quiero extenderme y filosofar sobre ese complicado tema.

Volviendo a las líneas que estaba escribiendo: Toledo es considerada una ciudad-museo por conservar muestras entremezcladas de la cultura romana (como el circo Romano), musulmana (como los baños árabes), mudéjar (casa del Temple, Iglesia de San Andrés o la Sinagoga de Sta. María la Blanca), gótico (la Catedral); barroco (convento de las Capuchinas), y renacentistas (el Alcázar, el Ayuntamiento, la Casa del Cedillo). He nombrado algunos de ellos sin pretender quitar importancia a los que no he mencionado, que no son pocos. Este conjunto monumental le valió el reconocimiento de Patrimonio de la Humanidad.

TAGS:No cometas el error de muchos turistas al visitar Toledo en 1 día, como una excursión opcional desde Madrid. Las prisas no son buenas y lo mejor está en los detalles. Quédate si puedes una noche en la ciudad. Tanto encanto tiene pasearse de día entre las muchas tiendas de souvernirs de espadas como por las noches a la luz de las farolas.

Quien te lo agradecerá sobretodo será tu estómago. Si Don Quijote de la Mancha alababa los duelos y quebrantos (que son una especie de huevos revueltos con jamón, chorizo y todo lo que quieras añadir), por algo sería. Son muchos y riquísimos los platos manchegos que puede deleitar tu paladar. Suelen ser platos muy copiosos , con sabores intensos, muchos platos de caza y que te hacen rápidamente entrar en calor (atascaburras un tipo de puré con patata cocida y bacalao, migas del pastor con panceta y jamón o manitas de cerdo rellenas).

El Parque Nacional de Cabañeros se encuentra en los Montes de Toledo, al noroeste de la provincia de Ciudad Real, aunque ocupa también una zona de la provincia de Toledo. Forma una extensión de unas 40.000 hectáreas y en noviembre de 1995 obtuvo la declaración de Parque Nacional.

En la actualidad constituye uno de los espacios protegidos de mayor relevancia en España, que posee gran diversidad de especies integrantes de fauna y flora y un especial paraje natural, donde sobresale el bosque mediterráneo; en sus terrenos se disponen grandes extensiones de pastos estacionales, al abrigo de las sierras del Macizo de Rocigalgo y del Chorito, ambos cubiertos completamente de bosque.

La escasa población de esta comarca utilizaba para subsistir técnicas tradicionales, que hoy en día forman parte de la tradición del lugar. Su forma de vida se basaba en la agricultura y la ganadería, construían refugios de cabañeros temporales, utilizados en su mayoría por pastores; eran de forma cónica realizando su construcción con vegetación del lugar y cuya estructura se realizaba con palos de fresno. Otras actividades del lugar eran la miel, el carboneo y la extracción de corcho.

En lo referente a la fauna, las grandes rapaces son las protagonistas de este parque, como el Águila Imperial Ibérica, el Buitre Negro y la Cigüeña Negra, así como mamíferos como el corzo, el ciervo y el jabalí y de menor tamaño, la liebre, el lince y la nutria.

Destacan reptiles como los galápagos, lagartos y víboras, anfibios como el tritón, el sapo y la salamandra y peces como el barbo y el lucio que conviven en un bosque mediterráneo donde existe una serie de microclimas, que se mezclan con un bosque atlántico, de gran interés botánico.

Una de las grandes espectáculos lo conforma la berrea del ciervo o venado, que abarca generalmente de septiembre a octubre; momento en el que se produce el celo y apareamiento de los venados y en el que son fácilmente audibles y observables los bramidos de los machos y el enfrentamiento de éstos, cuando arremeten con sus cornamentas por la lucha de las hembras. Es fácil su observación durante los recorridos 4 x 4.

El Parque Nacional de Cabañeros abarca una variada flora, gracias en gran parte a sus pisos bioclimáticos, destacando más de 20 especies de marcado interés. Pose un clima mediterráneo templado y se pueden ver especies como la encina, alcornoque y quejigos. Los fondos de los valles más húmedos, muestran los robledales y los brezales y jaras se disponen en las laderas de las sierras de este parque.


 

Concilios

El Museo de los Concilios y de la Cultura Visigoda contiene varias colecciones arqueológicas de los siglos VI, VII y VIII, que muestran algunos de los vestigios histórico-artísticos de lo que fue la antigua capital del reino visigodo de Toledo, tales como cimacios, capiteles, relieves, muestras epigráficas, pintura, documentos y orfebrería.

También se exhiben los ajuares encontrados en la Necrópolis de Carpio de Tajo, así como excelentes reproducciones de las coronas votivas del Tesoro de Guarrazar.

En cuanto a la iglesia, se caracteriza por tener una planta basilical de tres naves, separadas por arcos de herradura califal, que se sustentan en pilares a los que se adosan columnas con capiteles reutilizados (seis de origen visigodo), capilla absidal y una esbelta torre. La cúpula del ábside es de Covarrubias y el retablo de Diego de Velasco. Los frescos que recubren los muros (s. XIII) poseen acusadas influencias románicas e hispano-árabes.

HORARIO
De martes a sábado de 10,00h a 14,30h y de 16,00h a 19,00h.
Domingos de 10,00h a 14,30h
Cerrado: Todos los lunes, el 1, 6 y 23 de enero, 1 de mayo, 24, 25 y 31 de diciembre.
Advertencia: Quince minutos antes del cierre ya no se darán entradas

PRECIOS:
Tarifa General 1€
Tarifa Reducida 0,50€

TARIFA REDUCIDA
* Asistentes con carnet de familia numerosa especial que así lo acrediten.
* Grupos constituidos por diez o más miembros, previa solicitud de visita ante el responsable del museo, con una antelación mínima de quince días.
* Titulares del carné joven o documento equivalente de cualquiera de los Estados miembros de la Unión Europea, mediante la presentación de dicho documento.

TARIFA GRATUITA
* Pensionistas, previa presentación del documento acreditativo de la Seguridad Social o equivalente de los Estados miembros de la Unión Europea.
* Personas en situación de desempleo, mediante la presentación del documento acreditativo emitido por el Servicio Público de Empleo Estatal o por el Servicio Público de Empleo de la Comunidad Autónoma correspondiente, o el equivalente de los Estados miembros de la Unión Europea.
* Miembros de asociaciones de amigos de Museos, miembros de ICOM, ANABAD y la Federación Española de Amigos de los Museos.
* Los menores de 18 años
* Guías Profesionales y docentes en el ejercicio de su profesión.
* Los días 18 de mayo, día Internacional de los Museos, y el 31 de mayo, día de la Región de Castilla – La Mancha.
* Todos los días de apertura al público desde las 18:00 h hasta la hora de cierre (excepto domingos)


 

Salones Islámicos

Salones Islámicos del Colegio de Doncellas

La casa de la que forman parte los dos salones posee una única entrada por el Cobertizo del Colegio Doncellas número 2, que da acceso a un patio central. Los salones estudiados se localizan en planta baja siendo uno de ellos rectangular y el otro con forma de tronco de pirámide.

Desde un punto de vista constructivo, la casa cuenta con numerosas reformas conservando parte de su traza islámica aunque sometida a sucesivas remodelaciones y ampliaciones durante la Baja Edad Media, Época Moderna, Contemporánea y, por último, a finales del siglo XX, momento en el que se reconstruye la crujía que da a la calle.


 

Baños de Tenerias, Convento de los Concepcionistas, Convento de Santa Isabel, Sótanos y Pozo de El Salvador, Bóvedas Romanas del Nuncio Viejo, Las Termas Romanas, La Mezquita de El Salvador, Salones Islámicos, Restos Romanos de Alfonso X, Casa del Judío, Iglesia de San Sebastián, Capilla de San Jerónimo, Mezquita del Cristo de la Luz, Baño del Cenizal y Caballel, Convento Santo Domingo el Real, Cuevas de Hércules, Sótanos de Cardenal Cisneros.

mas informacion en info@almusafir.es