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#Turquia | تركية

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Hay pocas ciudades en el mundo que ofrecen tantas cosas como Estambul. Pues además de ser capital de dos imperios poderosos, actualmente es la ciudad más grande de Turquía moderna, centro cultural, industrial y turístico. Estambul atrae a los visitantes no solo por su historia y sus monumentos, sino también por su cultura y su gente encantadora.

En los viajes Turquía, Estambul es una parada obligada. Curiosamente, es la única ciudad del mundo que está situada entre dos continentes: Asia y Europa. La enorme estación de autobuses está en Esenler, punto al que acuden las salidas y llegadas al resto del país durante 24 horas.

La ciudad posee numerosas mezquitas, iglesias, sinagogas, palacios, y monumentos para visitar. Algunos de los lugares más destacados para visitar son: el museo de Santa Sofía, la mezquita Solimán, el palacio de Topkapi, la mezquita Azul, el palacio de Dolmabahçe y la cisterna de Yerebatan.

El Bósforo es la parte más bonita de Estambul con los palacios, chalets y el majestuoso paisaje. Es un estrecho que une el mar de Mármara con el mar Negro y por otro separa los dos continentes: Asia y Europa.

Trekking en Turquía: la ruta de St. Paul

Al igual que sucede con muchos países del mundo, una gran forma de conocer la geografía de Turquía es realizando los circuitos de trekking que han sido diseñados por expertos en la materia. Son ellos los que permiten conocer la belleza de la naturaleza y los grandes lugares naturales de cerca, con el encanto que supone llegar a un lugar luego de realizar un importante esfuerzo físico.

Turquía ofrece innumerables circuitos de trekking y uno de los más famosos es la Ruta de St. Paul, un camino elegido por muchas personas con sed deportiva pues se trata de la segunda ruta de larga distancia del país.

El nombre de esta ruta responde a quien fue el responsable de difundir el cristianismo en Europa Oriental al tiempo que durante el proceso modificó la propia religión, en parte añadiendo instrucciones sobre las diversas formas de trabajo y también cambiando parte del mensaje del cristianismo, en especial en lo relacionado con las mujeres.

Pero el circuito de trekking poco tiene que ver con la religión y así es como se trata de un recorrido de 500 kilómetros que se realiza en un período estimado de 27 días y que nace en Perge, diez kilómetros al ese de Antalya, para llegar a Yalvac, al noreste del Lago Egirdir. El camino se realiza sobre antiguas rutas romanas y se atraviesan caminos y bosques. También es apto para el mountain bike aunque habrá que estar en estado si se elige este medio pues la ruta nace a nivel del mar hasta llegar a los 2200 metros de altura.

La ruta es muy nueva y fue abierta por Kate Clow en 2008 para así conocer las entrañas de la Turquía más rural. El nombre del circuito se debe al recorrido que St. Paul realizó en su primer viaje por Asia Menor y a lo largo de la caminata se accede a maravillosos entornos como el río Aksu con su cascada, el cañón Köprülü, numerosas ruinas romanas, un acueducto romano, el cañón Yazılı y el hermoso lago Egirdir.

La mejor época para realizar este paseo deportivo es durante la primavera o el otoño pues en julio y agosto el clima es muy caluroso. El hospedaje se realiza en casas o pensiones ubicadas en pequeñas villas que se encuentran a lo largo del recorrido o bien en zonas de acampe.

La torre Atakule de Ankara

Ankara es una ciudad de grandes dimensiones en las que conviven numerosos distritos y barrios. Uno de los más importantes es Cankaya, una de las zonas más activas de la ciudad que a su vez es el distrito metropolitano central de la ciudad. Grandes monumentos y más de dos millones de personas circulan por Cankaya cada día, transitando por las cercanías de Atakule, una gran torre que custodia la vida de quienes viven en esta ciudad.

La Torre Atakule es una torre de comunicaciones de gran altura que además es un observatorio. Esta obra de la ingeniería tiene una altura de 125 metros y desde su inauguración se ha transformado en uno de los sellos de identidad de Ankara.

Visible desde muchos puntos de esta gran urbe, segunda en orden de importancia luego de Estambul, a su innegable altura hay que sumar el hecho de que está situada en un barrio que se encuentra sobre una colina y es por eso que logra gran visibilidad aún si se aprecia desde lejos.

Atakule fue diseñada por el arquitecto Ragıp Buluç y tiene apenas 23 años de vida pues las obras comenzaron en el año 1987 finalizando dos años más tarde. Su nombre hace alusión a Mustafa Kemal Atatürk, un oficial de la armada otomana y turca y el primer presidente del país responsable de la creación de la República de Turquía. La torre fue inaugurada el 13 de octubre de 1989 por el presidente de entonces, Turgut Özal.

Si bien la torre se destaca por su importante tamaño, otro de de los aspectos más interesantes es la sección que se encuentra en su parte mas alta. Allí descansa un conjunto conformado por un restaurante llamado Sevilla y una amplia terraza que permite apreciar las vistas de la ciudad. Sin dudas, este mirador es muy visitado tanto por los turistas como por los habitantes de Ankara pues el restaurante es giratorio por lo que realiza un giro de 360 grados por hora para así permitir a los comensales que aprecien las vistas desde todos los ángulos.

Marmaris

En Turquía se pueden encontrar destinos de todo tipo y que dejarán satisfechos a todo tipo de viajeros. Tienes ciudades históricas, pequeños pueblos o destinos vacacionales con playas espectaculares. Busques lo que busques, está claro que en este país lo podrás encontrar. Uno de los destinos vacacionales más alucinantes es Marmaris, que está en la costa suroeste del Mar Egeo, en la provincia de Mugla.

Sus playas, además de preciosas, tienen siempre un clima cálido, perfecto para poder disfrutar de unos días de descanso con buen tiempo. Es una ciudad totalmente portuaria que vive prácticamente del turismo y de los barcos, así que cada año se va superando y consigue convertirse en un lugar mucho más atractivo, consiguiendo también aumentar el número de visitantes de cualquier parte del mundo.

El paisaje de Marmaris es realmente atractivo y cautivador, pudiendo disfrutar también de las vistas de la bahía desde varias montañas, que dicho sea de paso están situadas de forma que parece que envuelven la ciudad. Aquí le dan mucha importancia a los entornos naturales, con muchas zonas dedicadas a preservarlos y a sacarles el máximo partido para que cualquier persona que los admire se quede realmente fascinada.

Pero en Marmaris no todo es playa y su vida urbana también es muy atractiva. Hay varios hoteles para todo tipo de bolsillos y gustos, restaurantes, bares y un montón de lugares de ocio y diversión. Destacar que la gastronomía del lugar es exquisita y puedes encontrarla prácticamente en cualquier rincón, aunque también hay muchos lugares de cocina internacional.

Si te gusta la movida nocturna, en la zona del puerto, y en otras pero las del puerto son los más llamativos, hay varios locales en los que se suceden varios espectáculos con todo tipo de artistas. Obligado disfrutar de una noche con un espectáculo de música y baile turcos. Sin duda alguna, Marmaris es un destino en el que podrás encontrar de todo un poco para que tus vacaciones sean perfectas.

El Mausoleo de Anıtkabir

El Mausoleo de Mustafa Kemal Atatürk, denominado comúnmente como “Mausoleo de Anitkabir”, y que significa “tumba conmemorativa”, tiene como intención rendirle culto al líder de la Guerra de Independencia Turca y el fundador y primer presidente de la República de Turquía, convirtiéndose en uno de los parajes turísticos más visitados del país, especialmente por los amantes de la cultura y la historia.

Este sitio de culto, localizado en la ciudad de Ankara y diseñado por los arquitectos Emin Onat y Orhan Arda, ha tenido tal trascendencia desde antes de su construcción, que incluso estas personas fueron elegidas para la obra, porque ganaron un concurso organizado por el Gobierno Nacional en el año 1941, y que tenía como objetivo la creación de un espacio de dimensiones “monumentales”, con casi 50 propuestas arquitectónicas de todo el mundo.

Más allá de esto, el sitio luego fue adquiriendo una importancia tal, como símbolo de la historia turca, que allí también se encuentran los restos de İsmet İnönü, el segundo Presidente de Turquía, enterrado en el lugar, tras su muerte en 1973. Sin embargo, en su caso, la tumba que lo acoge se encuentra enfrente del Mausoleo de Atatürk, en el sitio opuesto del Terreno Ceremonial.

El Segundo Movimiento Nacional de Arquitectura, es de destacarse también, ya que significó una época en Turquía, en la cual las construcciones eran realmente imponentes, al punto de qué muchos especialistas en diseño y arquitectura llegaban de todo el mundo para analizar las obras que allí se levantaban, incidiendo luego en recintos alrededor del planeta entero, que llevan un sello semejante, sobre todo en la zona.

La mayor parte de estas construcciones, a su vez, tienen como características el ser construcciones monumentales, simétricas y hechas a base de piedra cortada en secciones lisas. Los expertos en la materia, en esos casos, desarrollaron un gran gusto por cada uno de los detalles que hacían a las obras, permitiendo que cada una se diferenciara claramente de las demás.

Museo del Cabello de Avanos

Situado en Avanos, una pequeña ciudad emplazada en el corazón de Turquía, encontramos uno de los museos más extraños de todo el país, y todo sea dicho del mundo entero. A pesar de que este núcleo urbano es famoso y conocido desde la antigüedad por su excelente cerámica, lo cierto es que ha pasado a formar parte de las guías turísticas por otro elemento mucho más sorprendente, el Museo del Cabello.

Construido por el alfarero Chez Galip, esta extraña e inusual colección se encuentra en las entrañas de una cueva. Una cueva que cada vez va tomando más protagonismo en esta zona de Turquía llamando la atención de miles de turistas.

Según parece, el museo se inició hace unos 30 años. Cuentan en el pueblo que la novia del fundador se vio obligada a salir de Avanos, y que su amado, sumido en la más absoluta tristeza, le pidió un recuerdo. La muchacha no dudó en cortarse un trozo de cabello que entregó al joven alfarero. El hombre colgó este mechón de pelo en una de las paredes de su estudio, y a partir de ese momento, dicen, cada vez que una mujer visitaba la cueva dejaba un trozo de su cabello al que añadía un papel con su nombre y dirección.

Muchos otros piensan que el museo se creó con el único fin de llamar la atención de los turistas y vender más cerámica.

Sea como sea con el paso de los años, la cueva comenzó a inundarse de estas particulares muestras de afecto. En la actualidad, se cuentan 16.000 mechones con el nombre y datos de 16.000 mujeres distintas.

Esta colección de cabellos humanos es la más grande conocida en todo el mundo, y realmente es impresionante observar como todas esas cabelleras ocupan la totalidad de las paredes de la cueva de Chez Galip.

Cabe destacar que el creador de esta obra ofrece además un albergue cercano, talleres de cerámica, tejido y bailes y música local. Sin lugar a dudas una experiencia diferente en el centro de Turquía.

En Turquía esta la ciudad subterránea denominada Derinkuyu en la misteriosa Capadocia, siendo un complejo descubierto en 1963 tras el derribo de una pared de una de las casas de Derinkuyu situado en la Capadocia, en la Anatolia central.

El derribo de la pared descubrió una habitación la cual no era conocida por el propietario de la casa-cueva, después derribo otra de las paredes y apareció otra habitación, y así sucesibamente cada pared le llevaba a otra nueva habitación o habitáculo.

Cuando los arqueólogos provenientes de todas partes del mundo incluidos los arqueólogos de Turquía investigaron y fueron derribando paredes en Derinkuyu se encontraron con un complejo subterráneo con una capacidad para 10.000 personas, y eso que todavía quedan muchos pasillos y habitáculos por descubrir.

En la ciudad subterránea de Derinkuyu se ha llegado a una profundidad de 40 o 45 metros pero se cree que podría tener unos 90 metros de profundidad, por ahora se han descubierto 20 niveles, solo 8 de estos niveles pueden ser visitados, los demás niveles están obstruidos o reservados a los arqueólogos.

Las teorías sobre que civilización construyó los túneles y habitáculos en esta gran ciudad subterránea son variadas, pero la teoría más arraigada es que hace unos 11.000 o 12.000 años hubo una glaciación y una civilización perdida u olvidada que habitaban esta región de la Capadocia construyo este maravilloso complejo para sobrevivir a las bajas temperaturas del exterior por la glaciación.

En algún momento de la historia la ciudad subterránea debió de quedar abandonada y puede que sellada, siendo olvidada por los habitantes del actual Derinkuyu, el deshielo pudo originar el abandono de la ciudad subterránea en la región de Capadocia de la Anatolia central en Turquía.

Por el momento los arqueólogos no han salido de su asombro con el enorme complejo subterráneo, se han encontrado comedores, establos, lo que debió de ser un santuario, escuelas, habitaciones para prensar vino u aceite, bodegas, un bar, entre otros habitáculos.

Toda la ciudad subterránea se beneficiaba de un río subterráneo, un buen numero de pozos de agua y se han descubierto hasta 52 pozos de ventilación, por lo que la construcción en la actualidad sería muy sofisticada e incluso difícil de realizar por los arquitectos.

Son muchos los enigmas que oculta Derinkuyu la enorme ciudad subterránea de la maravillosa Capadocia en la histórica Turquía.

El castillo Kurdo de Hosap

Situado en el Gurpinar, provincia de Van, encontramos un pequeño pueblo llamado Hosap. Este lugar cuenta con un castillo Kurdo, el Castillo Hosap. Una preciosa fortificación medieval que además de contar con una estructura bien conservada, ofrece un paisaje impresionante a los turistas.

Hosap gozó durante un tiempo de un poder bastante importante; y es que en el pasado este lugar era el centro administrativo local de toda la provincia de Van. Hoy por hoy es un pequeño pueblo que cuenta con una notable importancia turística por su castillo.

Emplazado sobre un promontorio rocoso, se levanta esta construcción cuya estructura actual dataría en su mayor parte de 1643. Fue en ese año cuando Mahmudi Suleyman, por entonces gobernador de Hosap, decidió rehabilitar una fortificación anterior que ya se situaba en este lugar. No obstante, esa no sería la última vez que el castillo vivió reformas en su fachada, ya que a pesar de que fueran menos significativas, lo cierto es que hasta finales del siglo XVII se incorporaron nuevos elementos al mismo.

El castillo de Hosap consistiría en un castillo interior cuyas murallas se extenderían un poco más al oeste y al norte para poder encerrar un pequeño pueblo fortificado. De ese pueblo fortificado hoy podemos visitar aproximadamente 30 casitas así como una mezquita.

Entre todos los encantos y estancias de este lugar, se debe destacar el Harem. Este habitáculo de mujeres cuenta con dos pisos y un techo plano de madera todo el conjunto goza de un estado perfecto gracias a los trabajos de restauración.

Asimismo, el Selamlik, ocupado por hombres, se separa del harem por medio de una mezquita, que a pesar de haber perdidos la cúpula por el paso de los siglos, cuenta con un encanto especial.

Otra parte del castillo bastante interesante sería la cárcel y las mazmorras. Todo ello está construido en la roca, justo por debajo del harem de las mujeres.

Lo interesante de toda esta construcción es ir descubriendo los elementos que se fueron añadiendo con el paso de los años, además también podremos apreciar el uso de la madera con la cual intentaban hacer los edificios más resistentes frente a los terremotos.

Una excursión bastante recomendable si viajamos a esta preciosa región de Turquía.

El Palacio de Topkapi es un gran palacio en Estambul, Turquía, que fue la residencia principal de los sultanes otomanos durante aproximadamente 400 años, entre 1465 y 1856, dentro de sus 624 años de reinado, convirtiéndose en la actualidad en uno de los recintos de este tipo más visitados del país, junto con el Palacio de Dolmabahçe y el Palacio de Beylerbeyi.

Así como una residencia real, el palacio era un lugar para las ocasiones estatales y entretenimientos reales. Ahora es una atracción turística importante y contiene importantes reliquias sagradas del mundo musulmán, incluyendo la capa del profeta Mahoma y su espada. El Palacio de Topkapi es uno de los monumentos que figuran dentro de las “zonas históricas de Estambul”, que se convirtió en Patrimonio de la Humanidad por designación de la UNESCO en 1985, siendo catalogado, como el “mejor ejemplo de la cultura otomana de la época”.

Historia

La construcción comenzó en 1459, ordenada por el sultán Mehmed II, el conquistador de Constantinopla bizantina. El complejo del palacio se compuso de cuatro patios principales y muchos edificios más pequeños. En su apogeo, el palacio fue el hogar de hasta 4.000 personas, y supo cubrir una gran área con una larga línea de costa. Luego, el complejo fue ampliado a lo largo de los siglos, con reformas importantes tras el terremoto de 1509 y el incendio de 1665. Además, contiene las mezquitas, hospitales, panaderías, y demás recintos que permitían la vida en sus inmediaciones.

A partir de finales del siglo XVII, el Palacio de Topkapi fue perdiendo su importancia, al mismo tiempo que los sultanes prefirieron pasar más el rato en sus nuevos palacios a lo largo del Bósforo. En 1856, el sultán Abdul Mecid decidió mudarse a la corte del recién construido Palacio de Dolmabahçe, el primer palacio de estilo europeo en la ciudad, aunque el tesoro imperial, la biblioteca, y otros estamentos se mantuvieron en el Palacio de Topkapi.

Actualidad

Tras el final del Imperio Otomano en 1921, el Palacio de Topkapi fue transformado por un decreto del Gobierno del 3 de abril de abril 1924 en un museo de la época imperial, siendo administrado por el Ministerio de Cultura y Turismo.

El complejo del palacio cuenta con cientos de habitaciones y cámaras, pero sólo los más importantes son accesibles al público hoy en día. Incluso, se encuentra custodiado por funcionarios del ministerio, así como guardias armados de las fuerzas armadas turcas, ya que en su interior contiene grandes colecciones de porcelana, trajes, armas, escudos, armaduras, miniaturas otomanas, manuscritos islámicos y pinturas murales, así como una exhibición de tesoros otomanos y joyas.

Kayaköy, el pueblo griego abandonado de Turquía

En principio, y como podemos leer constantemente en nuestro blog, no es raro encontrar un pueblo abandonado en cualquier país del mundo, pero este tiene unas connotaciones especiales que queríamos compartir con nuestros lectores.

Se trata de un pueblo griego localizado en Turquía, y que por allá por los principios del siglo XX contaba con una población que alcanzaba los 2.000 habitantes.

En la actualidad podemos ver un pueblo abandonado que todavía conserva gran parte de sus edificios en pie, pero el silencio del lugar es desgarrador, ya que nadie ha vuelto a vivir en él de nuevo.

Por aquél entonces, el pueblo era conocido como Levissi, y la mayor parte de su población era de origen griego. La razón de este tipo de asentamientos es que debido a las guerras y otras circunstancias históricas, la población tanto de Turquía como de Grecia fueron pasando de un país a otro, llegando a crear núcleos en los que la totalidad de sus habitantes era inmigrante del otro país.

Una vez finalizó la Primera Guerra Mundial y, en especial la Guerra greco – turca, se estableció un intercambio de población entre ambos países, dando lugar a que en el año 1923 se retiró de Kayaköy el último habitante que aún quedaba.

Poco a poco, la naturaleza volvió a reclamar su espacio prohibido, hasta que en los años 50 se produjo un fuerte terremoto que dio el toque final a la ya abandonada ciudad. Lo cierto es que este terremoto no consiguió acabar con ella, por lo que algunos inversores pensaron que podrían volver a darle vida y convertirla en una ciudad con destino vacacional; idea que también cayó en saco roto, ya que el Ministerio de Cultura Turco declaró la zona de interés histórico.

Hace casi nada conocíamos un monasterio por encima de las nubes en Birmania. Hoy nos trasladamos unos miles de kilómetros para conocer otros de los monasterios más curiosos e imponentes del planeta. Nada menos, que por estar “colgado” de las rocas en el valle de Altindere, provincia de Trabzon de la actual Turquía. El monasterio de Sumela, cuenta casi 16 siglos de historia, aunque siempre con períodos de gran actividad, alternados con caídas en el olvido, lo que debió traducirse en momentos de abandono en el que el monasterio debió ser restaurado para reiniciar su actividad.

El aspecto actual del monasterio data del siglo XIV, un período que podría llamarse de “esplendor” gracias a los aportes d elos fondos imperiales de Trebisonda y sus donaciones. Capturado por el imperio ruso entre los años 1916 y 1918, el monasterio de Sumela fue abandonado forzadamente, hasta llegar a la actualidad no como un centro religioso recluido exclusivamente, sino también como atracción turística. De hecho, está siendo restaurado y recibe tanto a turistas como a peregrinos.

Monasterios colgante en Turquia

La cocina turca es famosa en el mundo entero por su gran variedad de platos, así como su maestría a la hora de usar especias y hierbas aromáticas. Un sinfín de sabores llenos de matices, sabrosos platos que no hacen más que aumentar el encanto de esta exótica tierra.

Influenciada por diversas culturas que pasaron a lo largo de la historia por Anatolia, la mesa turca ha influenciado a su vez a un gran número de países de Europa, Asia e incluso África.

En cuanto a los ingredientes, podemos decir que tanto la carne, como las verduras y el arroz (además de las ya nombradas especias) son los más habituales en los platos. Las verduras, por ejemplo, sirven tanto para acompañar platos como para servirse como plato único (como los pimientos o tomates rellenos de verdura). Además, de entre todas ellas, destaca la berenjena; y es que los turcos sienten una predilección especial por esta. Es uno de los ingredientes esenciales en platos tan tradicionales como el İmam bayıldı, o el Karnıyarık. Además, las ensaladas de berenjena son realmente deliciosas.

Las legumbres también son empleadas, aunque no tanto como las verduras. Por ejemplo, podemos destacar la exquisita sopa de lentejas rojas.

El arroz, por otro lado, es primordial en su dieta; y es que suele ser uno de los acompañamientos más comunes a la carne. Esto se debe a que es visto como una forma económica de alimentación.

No obstante, si tenemos que hablar de un ingrediente importante en la gastronomía turca este es, sin lugar a dudas, la carne. Aquí, en Turquía, se come ante todo cordero, debido principalmente a la tradición pastoril de la zona.

A pesar de que la forma más exportada de cocinarla es en el tradicional döner, carne asada mientras gira ante una fuente de calor y laminada correctamente, lo cierto es que también hay muchos otros platos, como el Kuzu çevirme (cordero lechal asado sobre el fuego) o el adjem pilaf (espalda de cordero asada y cortada en dados).

El consumo del Tavuk döner, con carne de pollo, apareció en la cultura turca durante la última década. Se utiliza la pechuga de pollo, cortada de la misma forma que la carne de cordero picada.

Otra de las comidas más famosas de Turquía es el Pide. Es una variante de la pizza un tanto particular. Aquí se le conoce como Karadeniz Pidesi (Pide del Mar Negro). Se suele realizar con forma de barca y está cerrada (doblada), al más puro estilo calzone.

Aunque como podemos apreciar en los mapas, existe mucha costa en Turquía, lo cierto es que el pescado no es uno de los ingredientes más importantes en su dieta. Aun así, hay que destacar que el pescado de las zonas costeras es excelente.

En la costa del Mar Negro es donde más se consume, aunque la mayor parte de los platos se hagan a base de anchoa/boquerón y preferiblemente en invierno.

Destacan los mejillones, fritos y rellenos con arroz, que son bastante típicos en los pueblos de la costa egea. Además también podemos encontrar uno de los mejores pescados del Bósforo y Kumkapi, la anjova.

En cuanto a las bebidas, la más típica es el té. No obstante, existen muchas otras que también deberemos probar, por ejemplo el Ayran, una bebida muy popular hecha a base de yogur, agua y sal.

El Raki es un anís turco que se suele tomar por las noches, acompañando a las cenas, y se sirve muy frío.

La Cerveza Efes es la marca de cerveza más importante de toda Turquía, así, para los amantes de este elixir tendrán la obligación de tomarse una bien fresquita.

Por último, hay que destacar el café turco o kahve. Es un café un tanto peculiar, pues el azúcar se le echa mientras se hace, no después.

Santa Sofia, obra maestra de la arquitectura que une oriente y occidente. Estambul

Santa Sofia (Hagia Sophia) es una obra maestra de la arquitectura que une oriente y occidente. Es el monumento más importante del antiguo imperio romano que ha sobrevivido intacto hasta hoy en día. Santa Sofía (Aya Sofia) fue usada como iglesia durante 916 años, como mezquita durante 481 años. Desde 1935 es un museo. Está situada en la plaza de Sultanahmet, en el centro histórico monumental de Estambul, la capital de Turquía.

El interior de la basílica de Santa Sofia (Santa Shopia) tiene una dimensiones de 100 x 70 metros y está cubierta por una espectacular cúpula de 67 metros de alto y 30 o 33 metros de diámetro (según las fuentes). Dentro de Santa Sofía se podría meter prácticamente entera la Catedral de Notre Dame de Paris, terminada de construir en 1345, más de 800 años después.

La grandiosidad de Santa Sofía no se comprende sin tener en cuenta que frente a ella está la gran Mezquita Azul (mezquita del sultán Ameth). Ambos edificios están separados por la plaza de Sultanahmet . La Mezquita Azul fue construida entre entre 1609 y 1616.

Vistos un edificio frente otro estos dos ambos, Santa Sofía y la Mezquita Azul, son igualmente espectaculares, pero cuando estudias su arquitectura, Santa Sofía no tienen parangón, pese a estar construida cientos de años antes, su cúpula no necesita columnas para sostenerse. La mezquita azul sin embargo es arquitectónicamente muy inferior y necesita grandes columnas en su interior para sostener la cúpula. Durante el proceso de construcción de Santa Sofia, los habitantes de Estambul creían que el emperador se había vuelto loco. Nunca en la historia del imperio se había visto una construcción de esta magnitud, sin embargo tras la apertura se convirtió en un mito que dura hasta nuestros días.

En la siguiente foto podéis ver la Mezquita Azul, ¿no os resulta extrañamente similar? Entre un y otro edificio pasaron nada más y nada menos que 800 años.

Historia de Santa Sofía: En el año 324 d.C. el emperador Constantino I decidió mejorar la ciudad de Bizancio, después llamada Constantinopla y actualmente Estambul. Entre otras acciones decidió construir una nueva basílica dedicada a la Sabiduría Divina, entre 324 y 337 d.C. Este parece ser el origen de esta espectacular obra de arquitectura. Esta primitiva iglesia, al ser de madera, sufrió diversos percances e incendios. Fue restaurada por el emperador Teodosio y vuelta a abrir en el 415 d.C. Esta estructura volvió a arder en el 532 durante otra rebelión. Sobre los restos el emperador Justiniano decidió reconstruirla entre el 532 d.C y el 537 d.C.

El emperador Justiniano reconstruyó la basílica siguiendo un ingeniosos plan ideado por Anthemio uno de los mejores matemáticos de su tiempo e Isidoro de Mileto, un gran arquitecto. El método consistía en que la gran cúpula que se iba a construir se sostuviera merced a cuatro grandes arcos reforzados.

Horarios de Santa Sofía: El Museo de Santa Sofía (Aya Sofía) abre todos los días excepto los lunes, y el horario es de 9:30 a 16:30. Aunque una vez dentro se puede estar hasta algo más tarde. Suele haber colas para entrar y se puede negociar entradas de grupos. También existe la posibilidad de una entrada sin colas para viajeros con familias y niños pequeños.

El vuelo a Turquía (Estambul) lo hicimos con una compañía low cost hasta el Aeropuerto de Estambul – ATATURK (IST). Como ciudadanos de la Unión Europea no necesitamos visado, pero si pasaporte en vigor.

La Iglesia de Santa Irene

Turquía es uno de los pocos destinos en el mundo entero, en el que podemos sentirnos tan arropados por los recintos culturales que allí se han construido a lo largo de la historia, como por los magníficos paisajes naturales que los rodean. Sin embargo, remitiéndonos en esta oportunidad sólo al primero de los apartados, debemos hacer hincapié en una de sus iglesias más famosas, la de Santa Irene.

En concreto, se trata de una muy importante una iglesia ortodoxa, que se encuentra situada en el primer patio del Palacio de Topkapı en la ciudad de Estambul, Turquía, y que si bien requiere de un permiso especial de entrada para poder recorrer su interior, bien vale la pena realizar los trámites correspondientes, y poder deslumbrarnos con su interior.

La historia

En cuanto a los orígenes de la Iglesia de Santa Irene, en tanto, debemos decir que la iglesia fue fundada en el siglo VI, aunque poco queda de aquella, ya que sería dañada doscientos años más tarde, momento en el que el emperador Constantino Vordenó su restauración y decoración con mosaicos y frescos, y cuando empezó a adquirir el color que hoy se le conoce.

El estilo

Además, desde entonces, y a partir de algunas otras restauraciones y construcciones complementarias, la Iglesia de Santa Irene comenzó a adquirir características que la diferencia de otras iglesias locales, como por ejemplo una espectacular y gigantesca cruz negra y dorada, además de varios elementos pertenecientes al estilo bizantino.

En cuanto a la formación actual de la iglesia, por último, es importante saber que posee unas dimensiones de 100 por 30 metros, además de presentar lo que se denomina una “planta basilical romana”, y una nave central. Incluso, desde hace tres décadas funciona como sala de conciertos, cuando en Estambul se lleva a cabo el Festival de Música local.

La República de Turquía es un país bicontinental, emplazado en Asia y Europa. Se extiende por toda la península de Anatolia y Tracia, en la península de los Balcanes.

Es su posición estratégica la que durante la historia la ha situado en diferentes conflictos entre culturas y civilizaciones. No obstante, en la actualidad, esa situación entre los dos continentes es la que posibilita unas conexiones tan buenas a nivel internacional.

Llegar a Turquía es relativamente fácil. Cuenta con unos 8 aeropuertos internacionales, que además tienen rutas con la mayor parte de las principales ciudades del mundo.

Así, volar hasta Estambul, Ankara, Izmir o Antalya, será la forma más rápida de acceder al país, pudiendo encontrar diferentes líneas aéreas que operarán regularmente con estos aeropuertos, como Iberia, Turkish Airlines o Swiss Air.

Aunque el avión sea la forma más rápida de acceder a Turquía, lo cierto es que también se puede hacer por otras vías. Por ejemplo, podemos viajar en ferrocarril, destacando el Istambul Express, que cubre la línea entre Alemania y Turquía, pasando por Bulgaria, Serbia y Croacia entre otros.

Además de estas vías ferroviarias, también podemos acceder al país mediante autobús. Evidentemente también podemos hacerlo en coche.

Por último, hay que añadir que Estambul cuenta con líneas marítimas que la acercan a países como Italia y Grecia. Por tanto, viajar en barco hasta la República es posible.

Documentos necesarios para viajar a Turquía

Los ciudadanos españoles podrán entrar o salir del país bien con pasaporte o con el Documento Nacional de Identidad en vigor y con una validez mínima de tres meses.

Es importante saber que la entrada a Turquía desde Irán, Irak y Siria, tan sólo podrá hacerse con el pasaporte en vigor junto a un visado.

Desde el pasado mes de diciembre, no se acepta la entrada de extranjeros que no tengan página libre en sus pasaportes.

En cuanto a los visados, es posible obtener un visado de turista para 90 días en el aeropuerto de entrada (tasas de 15 euros), no obstante, este visado no autoriza a trabajar ni a residir de forma permanente en el país.

Es muy importante revisar correctamente que las autoridades sellen nuestros visados a la hora de entrar, sobre todo si accedemos por algunas de las entradas más controladas (Irán, Irak y Siria). De faltar algún tipo de sello, quizá encontremos problemas a la hora de abandonar el país.

Salud del turista

No existe ninguna vacuna obligatoria para acceder a Turquía. No obstante, se aconseja, por parte de las autoridades sanitarias, que el turista viaje con una vacuna de recuerdo trivalente contra la difteria, tétanos y poliomieletis.

Además de estas, también son recomendables (según la región a la que viajemos) la de la fiebre tifoidea, hepatitis A y B.

Es conveniente viajar hasta este país con un seguro médico que pueda cubrir los gastos de cualquier tipo de percance. De esta forma no tendremos problema alguno a la hora de ingresar en alguno de los hospitales privados de las zonas turísticas.

Al ser las enfermedades más comunes entre los turistas aquellas que van asociadas a la ingesta de alimentos y bebida, como la fiebre tifoidea o la paratífica, es necesario tener un control absoluto sobre este tema. Hay que ser precavidos, sobre todo en verano, pues los sistemas de conservación no están demasiado desarrollados.

Es recomendable usar y consumir sólo agua embotellada, incluso para lavarnos los dientes. Asimismo, debemos evitar el consumo de cubitos de hielo, pues podrían no estar preparados con agua mineral.

Seguridad del turista

Debido a la situación actual en Siria, se desaconseja el desplazamiento a localidades cercanas a la frontera turco-siria.

Ciudades de Turquía, geografía política

Siempre que viajamos, debemos saber lo máximo del país que vamos a visitar, y que nos hará falta cuando estemos en él, así que si está pensando o has decidido viajar a Turquía, le será de gran interés la información que le ofrezco a continuación.

Documentación:

Debemos tener el pasaporte o el DNI en vigor con una validez mínima de tres meses, teniendo en cuenta la fecha de vuelta, y no de cuando lleguemos al país.

El visado nos lo darán una vez llegado a Turquía, y nos costará aproximadamente 15 euros. También puedes solicitar el visado, antes del viaje desde España, en Madrid en la embajada de Turquía, pero tendréis más burocracia y nos costará más caro unos 60 euros.

Si su viaje será de menos de tres meses, bastará con su DNI en la mayoría de las fronteras de Turquía.

Moneda:

La moneda que encontraremos en Turquía, es la Lira Turca. Cuando entre a Turquía no tendrá problemas con la cantidad de dinero que lleve, aunque debe tener en cuenta que ha la salida ,no podrá llevar más de 4000 euros aproximadamente.

Debe también tener en cuenta, que aunque en la mayoría de establecimientos os permitirán pagar en euros, es preferible que lo hagas en Liras, sobre todo para compras pequeñas, pues te saldrá más rentable.

El cambio de dinero, lo puedes realizar en bancos, en tu propio hotel, o en las oficinas dedicadas a ello por las ciudades, te recomendamos que lo hagas, en estas últimas, pues te será más rentable, sobre todo en relación con los hoteles, que suelen ser los menos rentables.

Con las tarjetas de crédito, seguramente no tendrás problemas, hay muchos establecimientos, donde podréis pagar con tarjeta de crédito, sobre todo con Visa.

En los cajeros automáticos, tampoco tendrás problemas. En la mayoría de los cajeros podrás sacar dinero sin problemas, y aunque la mayoría te darán el dinero en Liras, hay algunos bancos especializados que pueden darte euros si lo prefieres.

También hemos de saber que a partir del uno de enero del 2009, se cambió la moneda de lIra Turca nueva a Lira Turca a secas y los aspectos de los billetes y las monedas también han cambiado.

Estambul es, sin lugar a dudas, una de las ciudades más visitadas del mundo. Un lugar en el que la historia parece anidar en cada una de sus calles. Historia relacionada con tres imperios: Romano, Bizantino y Otomano; y es que pocas ciudades del mundo pueden alardear de haber sido capital de estos tres imperios.

Siendo además la ciudad más grande de Turquía y la tercera más poblada de Europa, la antigua Constantinopla enamora a los turistas año tras año, estableciéndose como una de las ciudades más bellas de todo el globo.

QUÉ VER EN ESTAMBUL

Santa Sofía

Es, a todas luces, una de las visitas estrellas de la ciudad. La antigua basílica patriarcal ortodoxa, que posteriormente sería reconvertida en mezquita y actualmente en museo, llama la atención por su monumental exterior y su suntuoso interior.

Creada en el año 360, en su origen se consagró a la Divina Sabiduría, una imagen que se tomó directamente del Libro de la Sabiduría del Antiguo Testamento y que se refiere a la personificación de la sabiduría de Dios.

Más información en: La monumental iglesia de Santa Sofia en Estambul

Mezquita Azul

Esta es la mezquita más importante de todo Estambul. Un lugar que fue construido por orden del Sultán Ahmed I entre 1609 y 1616.

Su cúpula central cuenta con unos 23 metros de diámetro y 43 metros de altura. Se compone de seis minaretes, algo que parece que fue tema de debate en el momento de su construcción. Esta controversia venía dada a que por aquel entonces, la Meca contaba con seis minaretes también, pasando desde ese momento a siete para apaciguar los ánimos.

Su nombre viene dado por que en el interior encontramos más de 20.000 azulejos de color azul, encargados de adornar la cúpula así como la parte superior de toda la mezquita.

Más información en: Mezquita Azul de Estambul, datos prácticos

Palacio de Topkapi

El majestuoso Palacio de Topkapi fue construido por orden del Sultán Mehmed II y se convirtió en el centro administrativo del Imperio Otomano desde 1465 hasta 1853.

Cuenta con unas vistas privilegiadas del Bósforo y se ubica exactamente entre el Cuerno de Oro y el Mar de Mármara.

Podemos decir que el palacio en sí responde a las normas de arquitectura seglar turca y que se compone de varios edificios unidos entre sí por patios y jardines, elementos que unidos dan un complejo de aproximadamente 700.000 m2.

Hoy por hoy, el palacio es un famosísimo museo, visitado por miles de turistas y dedicado, como no podía ser de otra forma, a la época imperial de la ciudad.

Más información en: El mítico Palacio de Topkapi

Cisterna Basílica Yerebetan

El subsuelo de la ciudad de Estambul está repleto de antiguas cisternas, podemos decir que sobre las 60. Precisamente esta es la más grande.

A cien metros de la iglesia de Santa Sofía, se construiría en el año 532, coincidiendo así con el reinado de Justiniano I. El fin de la misma fue minimizar los daños de la posible destrucción del Acueducto de Valente.

En el interior hay un elemento que destaca por encima de todos, aunque su tamaño ya es impactante, se trata de una columna, o más bien de su base. La base de columna de Medusa. Aquí se reutilizaron bloques tallados con el rostro de este ser mitológico, se cree que fueron traídas de un edificio del periodo romano pero no se sabe con exactitud.

Más información en: Yerebetan, la cisterna más antigua de Estambul

Otros lugares de interés:

Torre Gálata

Mezquita de Arap

Iglesia de Santa Irene

Iglesia búlgara de San Esteban

Mezquita de Fatih

Avenida de İstiklal

Museo de los Mosaicos

Museo Sadberk Hanım

Mezquita de Süleymaniye

La Torre de la Doncella

Hipódromo de Constantinopla

Museo de las Islas de Estambul

Museo de la Inocencia

Museo de Arte Contemporáneo de Estambul

EXCURSIONES DESDE ESTAMBUL

Una de las excursiones favoritas de los turistas es la del crucero por el Bósforo. Durante el trayecto, el barco nos mostrará unos paisajes impresionante. Podremos observar palacios como Ciragan y Dolmabahçe. Además, también veremos los famosos puentes de Boğaziçi (al sur) y el Fatih Sultan Mehmed (al norte).

Si viajamos durante la época estival no podemos perdernos las famosas Islas de los Príncipe. Se trata de un pequeño conjunto de 9 islas y dos islotes a 20 kilómetros al sureste de Estambul, en el mar Mármara.

Este lugar, en el que antiguamente se levantaban monasterios y se consideraba un lugar de retiro, es recorrido por los turistas a pie, bicicleta o incluso carruajes, pues los vehículos a motor están prohibidos.

Es una excelente excursión de un día si estamos un poco agobiados por la caótica ciudad.

GASTRONOMÍA

Aunque el Kebab sea la comida más típica de Estambul, y realmente no probemos otro similar en ningún otro lugar del mundo, lo cierto es que existen muchísimos otros platos dignos de mención.

Por ejemplo, podemos probar el Testi Kebab, que es una especie de guiso de carne cocinado en un recipiente que se rompe para servir. También es interesante el pollo con miel o el Lüfer, que es un pescado azul del Bósforo de un sabor delicioso.

En la bebida no podemos dejar de probar el té, pero también el Raki (un anís turco), la cerveza Efes o el Kahve, que es el café turco.

Más información en: Gastronomía turca, una cocina exótica

CLIMA

El clima de Estambul es Continental. Gran humedad durante todo el año, veranos con temperaturas bastante altas (normalmente 30º se alcanzan con facilidad) y escasez de lluvias. No obstante, durante las noches estivales suele refrescar.

El invierno es suave durante el día, unos 10ºC de media. No obstante, por la noche nos encontraremos con temperaturas bajo cero sin demasiado problema.

La lluvia aparece en los meses de diciembre y enero, aunque la misma no es excesiva.

Más información en: El clima en las regiones de Turquía

CÓMO LLEGAR

La forma más fácil de llegar a Estambul es en avión. Evidentemente si estamos realizando y contamos con escala en Estambul, será en barco. No obstante, la manera más usada para viajar a este rincón del mundo es volando.

Existen dos aeropuertos internacionales en Estambul, el de Atatürk y Sabiha Gökçen. El primero se encuentra mucho más cercano a la ciudad. No obstante, es el segundo el que cuenta con vuelos más económicos. Teniendo en cuenta que está a 50 km tampoco es una mala opción.

HOTELES EN ESTAMBUL

La ciudad de Estambul cuenta con un sinfín de opciones para alojarse. No es de extrañar dada su importancia turística. Por este motivo, dependiendo de nuestro presupuesto podremos elegir entre un gran número de establecimientos.

Si estamos pensando en realizar un viaje a esta ciudad, y no tenemos muy claro el tema del alojamiento, os recomendamos pegar un vistazo a esta lista de hoteles en Estambul, muy recomendable.

En Estambul los taxis son amarillos, y los llaman Taksi, con lo cual son muy fáciles de ver. Son seguros y el kilómetro te costará aproximadamente 1,30 Liras, aunque a partir de las 12 de la noche hasta las seis de la mañana te costará un 50% más, eso sí, te cobrarán por kilómetro, por lo que los atascos no te influirán en el precio.

Debe tener cuidado, pues algunos taxistas al ver que sois turistas os intentarán hacer un recorrido más largo, u os subirán las tarifas si no os dais cuenta. En el caso que tengáis claro que os están timando, no dudéis en llamar a la policía o simplemente nombrarselo al taxista, seguro que os ahorrara muchos problemas.

Para evitar éste problema, lo mejor es que evitéis coger taxis en zonas turísticas, es mejor que pareis un taxi que ya esté circulando en alguna zona, no demasiado turística.

Transporte Urbano:

Estambul consta de dos redes de autobuses, unos rojos, otros azules y otros naranjas, en los rojos no se admite dinero, y tendrán que comprar los billetes que se venden en los kioscos. Pero todas las redes son igual de buenas y seguras.

Existen unas monedas electrónicas con las que poder entrar en los autobuses, y que se cobrarán en efectivo y te servirán también para el metro, los tranvías, el tren y los barcos del Bósforo y se puede usar por dos personas a la vez. También existen bonos mensuales, y semanales, con los que podrás viajar en todos éstos medios de transportes, auque sólo podrá ser usado por una sola persona.

En Turquía hay una gran variedad de pueblos y ciudades, muchos de ellos espectaculares y que sin duda merece la pena visitar en cualquier momento. Hoy me gustaría escribir sobre un pequeño pueblo que vi hace poco en un reportaje sobre los mejores lugares turcos y que me pareció precioso. Se trata de Oludeniz, que está en la provincia de Mugla, en plena costa al suroeste del país.

A pesar de no ser un destino muy conocido, es uno de los más espectaculares que baña el Mediterráneo, con una bahía de arena que está aislada de una laguna perteneciente a una Reserva Natural. Sus aguas son famosas por el precioso color turquesa que tienen, y que desde luego nada tienen que envidiar a las de las playas más espectaculares que puedas encontrarte en destinos como el Caribe.

Qué hacer

La vida nocturna es muy animada en el pueblo, con un montón de bares en la zona del paseo marítimo, todos ellos de diferentes ambientes, desde los más informales hasta los más elegantes. Si te gustan las compras, aquí no hay mucho donde elegir, pero a tan solo 3 kilómetros está Fethiye, otro pueblo en el que hay muchos mercadillos muy interesantes.

Playas de Oludeniz

Sin duda alguna, lo más espectacular de Oludeniz son sus playas. La más conocida es la de Kidrak, también llamada Paradise Beach y que es una playa totalmente natural y muy romántica que está a 3 kilómetros del centro del pueblo, en una bahía preciosa rodeada de pinos. Muy interesante también Butterfly Beach, que está a unos 5 kilómetros y que está rodeada de montañas. Se llama así porque allí se reproduce una especie de mariposas llamada Jarsey Tiger, la cual se da únicamente entre junio y septiembre.

Uno de los principales elementos turísticos que podemos llegar a encontrarnos en Estambul, de las principales ciudades de Turquía, tiene que ver con la famosa Torre de Gálata, la cual es también conocida, de acuerdo a los idiomas en los que se la denomine como Christea Turris, Megalos Pyrgos o Torre de Cristo.

En concreto, esta increíble construcción, única en el mundo en su tipo, se encuentra ubicada en la zona norte del también famoso Cuerno de Oro, uno de los sitios más famosos de la ciudad entera, logrando que miles de turistas se acerquen cada semana a este sitio para conocer un poco más de cerca sus características principales.

Entre los elementos que distinguen a la torre de otras más o menos semejantes que se hallan en el resto del mundo, en tanto, podemos mencionar especialmente sus dimensiones, considerando que con el remate incorporado supera los 67 metros de alto, además de que posee hasta nueve plantas interiores, siendo al momento de su construcción, el espacio más alto de todo Estambul.

Por otro lado, no se puede dejar de destacar que la base de la torre se encuentra a 35 metros sobre el nivel del mar, motivo por el cual parece más impresionante aún desde las zonas costeras de la localidad en cuestión. Incluso, posee casi nueve metros de diámetro interior, y sus paredes son de casi cuatro metros de ancho, con una planta mirador de la ciudad, que se halla a unos 50 metros de altura.

En cuanto a la historia de la torre, no podemos dejar de mencionar que la misma fue construida hacia mediados del siglo XIV, como parte de una estratégica ampliación de la colonia genovesa de Constantinopla, por eso la altura de la misma, incluso como mecanismo de defensa para todos los ciudadanos, era sumamente importante.

La Mezquita de Selim, una obra maestra

Solo con ver las imágenes de la Mezquita de Selim nos deslumbra su belleza, así que no nos imaginamos ni cómo de impactante ha de ser estar allí mismo, en el interior de ese templo religioso. Esta mezquita se encuentra al oeste de Turquía, en la ciudad de Edirne. Es un templo musulmán que data de la era otomana y que está considerado como una de las bellezas arquitectónicas más maravillosas de la religión otomana.

Esta mezquita imperial se construyó bajo las órdenes del sultán Selim II y fue construida por el célebre arquitecto Mimar Sinan en el siglo XVI.

Los muros de esta gran mezquita se levantaron sobre un complejo cívico llamado Külliye y lo constituían un templo religioso que estaba rodeado por un hospital, una biblioteca, un baño público, tiendas y una escuela religiosa (o madraza).

Uno de los aspectos más bellos de este templo está en la armonía de su construcción compuesta por arcadas superpuestas, semicúpulas y cúpulas con minaretes acanalados. Sin duda, la de Sinan sí que era una mente creativa para pensar semejante belleza armoniosa y compleja a la vez. Una obra maestra sublime, sin duda, que muestra todos los encantos del arte otomano.

La Mezquita de Selim es hoy en día un gran símbolo de la ciudad y un monumento de Turquía de valor incalculable y mundialmente famoso. En 2011 fue incluida esta mezquita en la lista de la UNESCO de Patrimonio Cultural de la Humanidad.

En esta ocasión vamos a presentarte a los top 6 destinos de Turquía. Empecemos mencionando a Estambul, antiguamente llamada Constantinopla. Se trata de la ciudad más grande de Turquía y la tercera más poblada de Europa, además de ser considerada como una de las ciudades más hermosas de Europa. Es Estambul no dudes en visitar la Mezquita Azul, la Basílica de Santa Sofía, el Palacio de Topkapi, el Gran Bazar y la Cisterna Basílica.

Ahora visitemos Marmaris, una ciudad costera ubicada en la provincia de Muğla, en el sudoeste de la nación. Aquí tienes la posibilidad de visitar la Isla Sedir y el Parque Acuático Atlantis, además de sus playas bañadas por el Mar Egeo y el Mediterráneo.

Dalyan es una ciudad de la provincia de Muğla, de la costa suroeste de la nación. Aquí encontraremos fabulosas playas a donde disfrutar de nuestras vacaciones de verano. Una de las playas más famosas es la Playa de Iztuzu.

Ahora visitemos Side, un antiguo pueblo costero bañado por las aguas del Mar Mediterráneo, que se posa en la provincia de Antalya. Vale la pena señalar que Side es sumamente atractivo para los turistas pues además de gozar de fabulosas playas podemos visitar ruinas históricas y antiguas murallas.

Goreme es una población ubicada en un valle de la región de Capadocia en Anatolia central, a donde destacan sus formaciones rocosas. Aquí tienes la oportunidad de visitar el Museo al Aire Libre de Goreme, a donde podemos apreciar frescos bizantinos.

Finalmente nos queda mencionar a Antalya, una ciudad situada en la costa mediterránea del suroeste de la nación.

Estambul es uno de los destinos más peculiares e interesantes del mundo para disfrutar. El hecho de haber sido capital de tres imperios: Romano, Bizantino y Otomano; es un precedente muy importante que no nos hace dudar sobre su peculiaridad y su encanto.

En Estambul quedarás fascinado con la historia de la antigua Constantinopla y sus paisajes naturales: el Cuerno de Oro y el Bósforo.

Con sus matices caóticos y serenos, esta preciosa ciudad turca despierta suspiros. No podrás quedar indiferente a sus fascinantes contrastes.

Quienes la han visitado afirman que es una ciudad demasiado oriental para ser europea y muy occidental para ser asiática.

En la web podemos ver viajes a Estambul por precios muy convenientes, que incluyen alojamientos, vuelos y excursiones.

Estambul es una animada ciudad que está situada entre dos mares: el mar de Mármara y el mar Negro; entre dos continentes, Europa y Asia; y por consecuencia se encuentra entre dos mundos, el tradicional y el más moderno.

Aquí podrás visitar una gran diversidad de lugares como Santa Sofía y la Mezquita Azul, también podrás recorrer el Bósforo en barco, regatear en el Gran Bazar y contemplar el reflejo del imponente Palacio Topkapi.

El Mar Negro es un mar de interior que está situado entre Europa y Asia. El mismo, estaría comunicado con el mar Mediterráneo a través del Bósforo, el mar de Mármara y Dardanelos.

Su extensión total es de unos 411.500 m2, contando además con una gran profunidad, con máximas de hasta 2.244 m.

Limita con las costas de Georgia, Rusia, Rumanía, Ucrania y Turquía y su principal característica es que es considerado el mayor lago meromíctico del mundo, esto significa que en su área, las capas profundas no se mezclan con las capas superiores.

Es además un mar con una salinidad muy escasa, aproximadamente la mitad de la que hay en el mar Mediterráneo. Además, las aguas profundas son pobres en oxígeno, por lo que la vida a partir de los 200 m no es posible.

Existen dos teorías acerca de su nombre. Por un lado vendría dada por la antigua asignación de colores a los puntos cardinales, siendo el negro el que correspondía con el norte.

No obstante, el color de sus aguas también podría ser importante en este nombre. Al estar situado más al norte que el mar Mediterráneo y contar con unas aguas menos salinas, la concentración de microalgas es muchísimo mayor. Por este motivo, el color de estas aguas es mucho más oscuro. Muestra de ello es la visibilidad, mientras que en el Mediterráneo es de unos 35 m, aquí, en el Mar Negro, sería de unos 5,5 m aproximadamente.

Aproximadamente a los 200 metros por debajo de la superficie, hay una gran capa de sulfuro de hidrógeno. Esto favorece la población microbiana que produce sedimentos negros, probablemente influidos a la oxidación anaeróbica del metano.

Hay que destacar que este mar cuenta con una vida muy pobre. Eso ha sido consecuencia directa de los largos años en los que los procesos urbanos industriales han vertido grandes cantidades de residuos en sus aguas.

Ya a principio de los 90, este mar se vio envuelto en una gran crisis ecológica. La concentración de nitrógeno, fósforo y plaguicidas eran muy elevadas. Estos residuos fueron acabando poco a poco con el ecosistema. Además, sumado a la poca supervivencia de los peces de la zona, encontramos una pesca demasiado intensiva que provocó la extinción casi total de la vida.

No podemos olvidarnos de una especie de medusa introducida por casualidad en esta región, que se ha ido reproduciendo de forma bastante rápida, ocupando este paraíso acuático completamente abandonado.

Arqueólogos italianos hallaron en el suroeste de Turquía una antigua cueva a través de la cual, según la mitología romana, las almas de los muertos iban al inframundo.

El descubrimiento se produjo durante las excavaciones de las ruinas de la antigua ciudad de Hierápolis, que fue parte del estado de Frigia fundado en los siglos XIII-X a. C. Los romanos llamaron a esta cueva ‘las Puertas de Plutón’, el dios romano del inframundo, y debido al peligro que representaba, algunos incluso la denominaron ‘las puertas del infierno’.

Hierápolis se ubica en la actual ciudad turca de Pamukkale (‘castillo de algodón’, en turco), que se considera uno de los centros turísticos más importantes del país declarado por la UNESCO Patrimonio de la Humanidad.

“Descubrimos la puerta al reconstruir la ruta de las aguas termales y revelamos que los manantiales de Pamukkale tienen su origen en esta cueva”, subrayó el jefe del grupo de arqueólogos italianos Francesco D’Andria, citado por ‘Discovery News’.

Los científicos italianos afirmaron que hasta hoy día se registran sucesos misteriosos alrededor de la cueva. En particular, afirmaron que vieron cómo varias aves murieron al instante al acercarse a su entrada. Los investigadores aún no pueden explicar este fenómeno desde un punto de vista científico. Sin embargo, se sabe que en el pasado este lugar se utilizó para realizar rituales religiosos.

“La gente podía ver los ritos sagrados desde los escalones, pero no podían acercarse a la puerta. Delante de ellos solo se encontraban los sacerdotes”, indicó D’Andria. Se cree que los vapores que emite la cueva podían provocar alucinaciones y visiones o hasta causar la muerte instantánea.

Los arqueólogos encontraron entre las ruinas una escalera, una piscina y los restos de un antiguo templo, que era un lugar de peregrinación. La gente se bañaba en la piscina y dormía al lado de la puerta, ya que se creía que de esta manera podían ver el futuro en sueños. Actualmente, Francesco D’Andria y su equipo están trabajando en una reconstrucción digital del antiguo santuario.

Chimeneas de Hadas a unas curiosas formaciones rocosas, a las que la erosión ha dado una cierta forma de casas con tejado, y aunque no son exclusivas de esta zona, sí que representan uno de los más extraños y hermosos paisajes naturales que podemos encontrar en Capadocia. Estas formaciones eran conocidas popularmente como kales (castillos), aunque con la creciente llegada de turistas, la zona ha sido rebautizada con su actual nombre de Chimeneas de Hadas, y pueden variar mucho tanto en su tamaño como en su forma general, aunque preservando su remate en la parte superior con forma de capota.

Su curiosa forma se debe a la acumulación en columna (que pueden elevarse a decenas de metros de altura) de materiales sedimentarios sobre los que se asienta una “cúpula” de roca más resistente a la erosión, la cual puede desgastar la parte inferior en mayor medida que su cúpula, dando lugar a estas formaciones. En el caso de que la erosión desgaste en demasía la columna, ésta terminará por colapsar y derrumbarse. Son más comunes en lugares secos y áridos, como desiertos, y en la región de Capadocia podemos encontrar algunos de los más espectaculares ejemplos de ellas.

Los lugares donde podemos hallar Chimeneas de Hadas más visitados por los turistas son los valles cerca de Aktepe, al norte de Capadocia, por ser los más definidos en cuanto a forma y los que se concentran en mayor número en una misma zona. Las chimeneas de esta zona cuentan con columnas de una cierta tonalidad rosácea y rematadas por rocas oscuras, las cuales propician la llamada erosión diferencial.

También es posible verlos en las zonas de Uçhisar (al sureste) o el Valle del Palomar, de camino hacia Göreme, lugar en el que las palomas anidan en las chimeneas.

¿Tu próximo destino de viaje es Turquía? Si es así, seguro que te interesan todos los consejos que te vamos a ofrecer a continuación para que tus días sean perfectos en este país asiático. Toma nota de todo lo que te contamos en este artículo, porque seguro que te interesa.

Hay ciertas cuestiones que son importantes tener en cuenta a la hora de preparar un viaje, sea cual sea el destino. Nos referimos por ejemplo a aspectos como la mejor época del año para viajar, consejos relacionados con la documentación requerida o el cambio de moneda, los platos típicos que podrás degustar, etc. Si estás interesado en conocer estas y muchas cosas más sobre Turquía, no dudes en seguir leyendo.

Cuándo visitar Turquía

¿Cuándo es más recomendable viajar mi destino? Esta es una de las primeras preguntas que todos nos hacemos cuando nos planteamos visitar otros países. Más aún si están algo alejados y el clima varía con respecto al nuestro. En el caso de Turquía, la respuesta sería viajar en otoño o primavera.

En estos meses el clima es mucho más templado. Es cierto que esta zona goza de un clima típico mediterráneo al que estamos más acostumbrados. Pero los veranos aquí son mucho más calurosos. Los inviernos también son suaves. Por lo que en general, podemos concluir que cualquier época puede ser buena para viajar, siendo preferible esos meses. Depende también de la zona en concreto que vayas a visitar, pues el clima de la zona interior difiere de la zona de costa.

Documentación y vacunas

Otro de los aspectos fundamentales es la documentación requerida para poder entrar al país. En este caso, con tener el pasaporte o el DNI con una validez de tres meses en adelante, es suficiente. El visado también es necesario y podrás pedirlo directamente en el aeropuerto, pagando unos 15 euros.

Y en cuanto a las vacunas, en este caso no es necesario ponerse ninguna vacuna para un viaje a Turquía. Eso sí, habrás de tener especial cuidado con el agua del grifo. Es mucho más aconsejable beber siempre agua de botella. Así que, no olvides llevar una en la mochila allá donde vayas.

El cambio de moneda

La moneda oficial en Turquía es la lira turca. En España no podrás hacer el cambio, por lo que lo más recomendable es hacerlo en las oficinas de cambio. En estos sitios suelen cobrar menos comisiones por cambiar los euros a liras. Es más económico que hacerlo en las oficinas de los aeropuertos, en los hoteles o en los bancos, pero en estos tres sitios también podrás hacelo.

No caigas en la trampa de cambiarlo en la calle. Descarta desde ya esta opción, y escoge cualquiera de las anteriormente mencionadas, que son todas ellas seguras. Si lo deseas, puedes utilizar también la tarjeta. En muchos sitios no tendrás problema para pagar de esta forma.

Preparar el equipaje

Y para terminar, unos últimos consejos sobre cómo hacer la maleta. Lo fundamental es llevar ropa ligera, sombrero y gafas de sol, si viajas en verano. Y si optas por conocer Turquía en invierno, entonces ropa más de abrigo. En ambos caso, el calzado ha de ser el apropiado para andar.

A excepción de las mezquitas, no es necesario vestir de ninguna forma en especial. Por lo que no es necesario llevar vestimenta concreta. Eso sí, en estos templos te pedirán ir más cubierto, por lo que no olvides meter pantalones largos o pañuelos.

Por lo demás, recuerda que la hora local de Turquía es una hora más que en España. Disfruta de tu viaje y descubre mejor la belleza de este país en este vídeo turístico.

EXCURSION DEL BOSFORO TOPKAPI MIERCOLES

Salida del hotel por la mañana hacia el Bazar Egipcio (o de las especias), tras esta visita, tomaremos un barco privado que nos llevará a través del Bósforo: famoso estrecho que separa Europa y Asia. Admiraremos durante el recorrido las espectaculares vistas, Palacios, Mezquitas, casas de madera, etc. Almuerzo en uno de los famosos restaurantes del pescado del bosforo. Por la tarde, visita del Palacio de Topkapi (en la actualidad museo), utilizado como morada por los sultanes otomanos.

DURACIÓN: Dia completo minimo 8 hrs

INCLUYE:

Servicio de autobus. Servicio de guia local. Tickets Palacio Topkapi. Trayecto de aproximadamente 2 horas en barco privado. Almuerzo. NO INCLUYE LA BEBIDA

VISITA HISTORICA DOMINGO

Empezamos con la Mezquita Azul, obra refinada del Siglo XVII. Visitaremos también la antigua basilica de Santa Sofía, despues mezquita y en la actualidad museo. Acabaremos con el Hipódromo Romano de Constantinopla. Almuerzo en un restaurante local. Por la tarde visita del Palacio de Topkapı (museo), utilizado como morada por los sultanes otomanos y por ultimo la Mezquita de Rustem Pasa, obra de la famado arquitecto del imperio otomano Sinan.

DURACIÓN: Dia completo minimo 8 hrs

INCLUYE:

Servicio de autobus Servicio de guia local Tickets de los museos Santa Sofia y Palacio de Topkapi Visitas con explicaciones de todos los lugares mencionados Almuerzo NO INCLUYE LA BEBIDA.

En Turquía el acto de comprar es todo un arte. El regateo aparece en todas partes, como un juego, que los propios turcos se toman muy pero que muy en serio; y es que aquí, para cualquier cosa se puede regatear.

Si viajamos a Turquía encontraremos un sinfín de objetos que podremos comprar como recuerdos. Gracias a los bazares y zocos, repartidos por absolutamente todo el territorio, podremos adquirir preciosos tesoros para llevárnoslos a casa o regalarlos a algún ser querido.

Los objetos típicos aquí en Turquía se pueden encontrar en cualquier ciudad, así pues, es bastante difícil distinguir entre objetos típicos de cada región.

Las alfombras, ropa de cuero de todo tipo, lámparas y especias, se repartirán por todos los zocos de las ciudades turcas. Si es una ciudad mínimamente grande, encontraremos muchísima variedad, aunque evidentemente será un poco más caro (para nada el concepto caro que tenemos aquí).

Es Estambul la capital de las compras aquí en Turquía. En sus calles encontraremos tantas tiendas de artesanía, moda e incluso productos gastronómicos, que quedaremos completamente abrumados.

De las alfombras, podemos decir que es el producto más típico de toda Turquía. En Estambul, dado a su tamaño, encontraremos una gran variedad, con alfombras de todos los precios, tamaños y calidades. Siempre es recomendable pedir la factura de este tipo de objetos más grandes, pues en el aeropuerto podríamos tener problemas.

En ciudades como Estambul y Ankara encontraremos falsificaciones de ropa realmente buenas. Por ejemplo, en Estambul, si queremos adquirir algunos de estos productos textiles deberemos ir a calles como Cadircilar Caddesi, al oeste del Gran Bazar.

En las grandes ciudades también es típico la venta de “antigüedades”. Normalmente, éstas serán falsas, pero si encontramos alguna que de verdad lo sea, necesitaremos una licencia de exportación del Museo Provincial, y eso, no lo consigue todo el mundo.

Los productos gastronómicos son realmente interesantes. Podemos encontrar frutos secos y té, así como las famosísimas y exóticas especias, tan tradicionales en la cocina turca. Además, si queremos quedar bien con nuestros familiares, podemos intentar conseguir baklayas, unos postres muy típicos y deliciosos.

En otro orden, en estos bazares repartidos por la geografía turca, encontraremos también objetos como los kilims, joyas de oro y plata, pipas de espuma de mar y tapices.

En este país también encontraremos lugares en los que poder comprar una seda excepcional. Ciudades como Bursa, pasaron a la historia como ciudades de intercambio de seda, y en la actualidad cuentan con importantes mercados en los que podremos adquirir alguna de estas piezas.

El mercado de la Seda de Kozan Han, en Bursa, es quizá uno de los mercados de seda más importantes del país. Aquí, se venden los capullos (gusanos) para poder realizar las prendas que se venderán en otros mercados de la ciudad y en el país en general. Por tanto, no es de extrañar que la mejor calidad en cuanto a seda esté en esta ciudad, así como los precios más económicos.

No obstante, también podremos conseguir seda en Habiye, muy cerca de Antakya. Este también es considerado como un antiguo centro de intercambio de seda pues está emplazada en la histórica Ruta de la Seda.

Cómo podemos ver las opciones son válidas. Además, como hemos comentado al principio, siempre es interesante regatear. Armémonos de paciencia y pensemos cual es el precio que queremos pagar. Si lo tenemos claro, pidamos siempre la mitad de lo que queremos pagar, así nos aseguramos de que a la hora de regatear, el vendedor no se pase de nuestro precio tope.

Puedes consultar todo lo que llevamos escrito sobre compras en el país en el siguiente enlace: comprar en Turquía.

La Mezquita de Ilyas Bey se encuentra situada en la ciudad de Mileto, y su construcción data del año 1403 por el emir turco Ilyas Bey en el distrito de Didim (provincia de Aydin). Esta mezquita forma parte de un grupo de edificios entre los que también permanecen en pie unos baños públicos (que datan de la posterior época bizantina), un instituto dedicado a la enseñanza religiosa y una madraza. Además, el sepulcro del propio Ilyas Bey está situado al Norte del complejo, cuyos edificios permanecen protegidos por una muralla exterior.

Este complejo se encuentra en el Sitio Arqueológico de Mileto, la antigua ciudad en la que nació el célebre filósofo y matemático Tales de Mileto. La Mezquita de Ilyas Bey fue construida durante el Emirato de Mentse, que tuvo lugar un siglo antes de la conquista de Mileto por parte del Imperio Otomano en 1424.

Construida en piedra y placas de mármol, la solidez y calidad de los materiales han logrado conservarla durante más de 6 siglos, y la estructura fue restaurada por primera vez en 1955, debido aun terremoto que la dañó considerablemente. El terremoto causó el derrumbe total del minarete, aunque se pudo restaurar el resto de la mezquita, para preservarla como parte del Patrimonio Cultural de Turquía (desde el año 2002).

La planta de la mezquita es de forma casi cuadrada, con apenas medio metro de diferencia entre ancho y largo, y con una longitud 18 metros por cada lado, y su cúpula (de 14 metros de diámetro) está revestida con tejas sobre una estructura de ladrillo. En el interior se encuentra el mihrab (lugar para la oración) de mármol, profusamente ornamentado y con un arco que se eleva a 7 metros y medio de altura, decorado con tallas mocárabes de diseños geométricos de exquisita factura.

Autobuses en Turquía

Una forma económica de moverte por Turquía es utilizando el autobús. Es el medio de transporte terrestre más importantes, por ser también uno de los más utilizados. Tanto turistas como residentes, lo utilizan a diario para moverse entre las distintas provincias. Además un punto a favor, es que hay muchas empresas diferentes que ofrecen este servicio de desplazamiento por carretera. Lo que significa que la oferta de rutas es mayor y brindan diferentes clases de servicios.

No debes preocuparte tampoco en cuanto a la calidad de los vehículos. La mayoría de los autobuses en Turquía son modernos. Además, sin siempre muy puntuales, por lo que no tendrás que esperar a que llegue ni nada por el estilo. Y ya que hablamos de esperar, has de saber que en la mayoría de las ciudades y los pueblos turcos, encontrarás un “Otobus Terminali”, que es donde tendrás que ir a coger las líneas de autobuses.

Estas estaciones se encuentran normalmente en la periferia, pero las oficinas comerciales de las distintas compañías, están casi siempre en el centro de las ciudades. Algunas de ellas te facilitan incluso el traslado a la terminal con servicios especiales de minibuses, si así lo deseas. Dependiendo de la categoría que elijas, así será la tarifa que tengas que pagar.

Coches y taxis en Turquía

Las otras opciones para moverte por Turquía son los coches o los taxis. Por un lado, no es muy recomendable coger un coche, ya que la forma de conducir de los allí residentes no es como estamos acostumbrados. Tienen una forma bastante peculiar de conducir, pero es que además, las carreteras no están en las mejores condiciones.

La alternativa a los autobuses estaría entonces en los taxis. Es una forma mucho más cómoda de desplazarte y sale económico. El problema es que es una buena opción para moverte entre ciudades que no estén muy lejos, de lo contrario, entonces si que tendrás que gastar algo más de dinero.

El tren en Turquía

Como última opción para desplazarte por Turquía, te proponemos el tren o ferrocarril. Está como última alternativa porque todavía está en pleno desarrollo. Debes informarte bien antes de viajar, por qué ciudades pasa, ya que aún no llega a todas.

Además, no todos los ferrocarriles son de gran calidad. Muchas líneas están en malas condiciones, e incluso llegan a ser bastante lentas. Como turista, desde luego que esta es una opción, pero quizás no es la que más te convenga ya que perderás demasiado tiempo. Y al final tendrás que combinarlo con algún autobús si quieres llegar a alguna ciudad en especial. Así que igual es mejor coger el autobús directamente.

La península de Anatolia ha contado con numerosos invasores y conquistadores a lo largo de su historia, desde los persas a los italianos, pasando por romanos, griegos y otros muchos pueblos y credos. Y su aportación al legado arquitectónico de Turquía ha sido, salvo en algún que otro caso, realmente magnífica, y uno de los ejemplos más impresionantes de este legado lo encontramos en el pueblo de Dalyan: las Tumbas de Roca de Licia.

Este conjunto de tumbas excavadas en la roca se encuentra en la pared de un acantilado sobre el río, en la orilla opuesta a la ocupada por la ciudad de Dalyan, y es una de las maravillas arquitectónicas y arqueológicas más hermosas de Turquía.

Estas megalíticas construcciones excavadas en la roca tienen una antigüedad estimada de 2.400 años, en los tiempos previos a la llegada de helenismo, y las sepulturas más antiguas están consagradas a la protección de la diosa Leto, como atestiguan las inscripciones de altares y pilares en su interior, aunque también existen algunas consagradas a Nereida. Aquí se encuentran las sepulturas de los antiguos monarcas que gobernaron la ciudad griega de Canuos, y sus tumbas son las más impresionantes de todo el conjunto.

La mayoría de estos sepulcros fueron saqueados y expoliados a lo largo de su historia, siendo considerablemente dañados en algunos casos debido a que los saqueadores portaban martillos para destruir las paredes falsas que ocultan algunas tumbas. Esto ha llevado a una penosa situación, no sólo por la pérdida de abundante material arqueológico, sino por el lamentable y ruinoso estado que muestras algunas de las tumbas.

Entre los siglos XVIII y XIX muchos arqueólogos llegaron hasta Dalyan con la esperanza de hallar material de estudio, y así fue, ya que la mayor colección que hay actualmente de objetos ceremoniales y de enterramiento licios no está en Anatolia ni en Turquía, sino que la tiene el Museo Británico.

Es un lugar que esconde miles de rincones preciosos que visitar, así que si te animas a conocerlo, no te pierdas todo lo que te contamos a continuación sobre un viaje a Turquía.

Al igual que la gran mayoría de los países en el mundo, Turquía también tiene una ciudad que además de ser grande e importante, se ha convertido en el emblema del país. Se trata de Istambul, la joya turística por excelencia. Es un lugar que no debes pasar por alto, y al que debes dedicar al menos una jornada de tu viaje. Pero no debes cometer el error de quedarte sólo allí. Turquía ofrece mucho más.

Qué ver en Turquía

Además de visitar Istambul, hay otras ciudades que también son importantes y recomendables para los turistas. Algunas de ellas son por ejemplo Goreme, Safranbolu, Éfeso, Ayvalik, el Valle de Ilara, Afrodisias, Olimpus, Kas, Pamukkale o Konya. Dependiendo del tiempo que dispongas y de las preferencias personales, puedes optar entre unas u otras.

Turquía es además un país con mucha historia, toda ella reflejada en sus monumentos y en su cultura. Debido a las diferentes culturas que han pasado por el país, es posible encontrar ciudades muy diferentes. Desde las más influenciadas por la cultura griega, las cuales están perfectamente conservadas, hasta restos restos del Imperio Bizantino o Mezquitas con cúpulas que te dejarán sin habla.

Algo que tampoco debes perderte, son los preciosos pueblos de pescadores que hay en las zonas costeras. Son pequeños pero con mucho encanto. En la zona más al norte hay otras joyas que también merece la pena visitar, como por ejemplo Safranbolu. A nivel arquitectónico, no podemos olvidarnos de la preciosa Capadocia. Y por último, pese a que muchos turistas la dejan un poco de lado, la zona del Kurdistán Turco también merece la pena.

Consejos generales

Ahora que ya conoces algunos de los lugares más interesantes que puedes visitar durante tu viaje por Turquía, veamos algunos consejos generales que te pueden venir bien para esos días que pases por estas tierras.

En primer lugar, has de saber que se trata de un país con un clima extremo. Los inviernos son muy fríos, y los veranos son muy calurosos, además de secos. Es por ello, por lo que a la hora de hacer la maleta, no debes olvidar llevar prendas apropiadas para cada época del año.

Otro aspecto importante que debes conocer como turistas, es el tema del transporte. En el caso de Turquía, la ventaja es que poseen una red de autocares bastante buena. La mayoría de las poblaciones están conectadas con estos servicios, que además se realizan sin retrasos y de forma bastante correcta.

Y para terminar, veamos algunas cuestiones básicas sobre la comida. La gastronomía de Turquía no es muy variada, pero eso no quita que los productos sean de gran calidad, especialmente las frutas y verduras. Algo de lo que también presumen los turcos es de sus aceitunas, así que ya sabes en qué tres alimentos puedes basar tus comidas durante tu viaje.

Ahora que ya conoces los lugares más interesantes de Turquía, y algunos consejos generales sobre un viaje por este país, ya sólo te queda comenzar a preparar tu escapada para las próximas vacaciones. Recuerda que cuanto antes lo planifiques todo y lo reserves, más económico podrá salirte.

El Mercado histórico de Kemeralti es uno de los lugares con más historia del distrito de la ciudad de Esmirna. Sus orígenes se remontan al siglo XVII, y ocupa una calle curva que rodeaba el antiguo lago interior de la ciudad, y que hoy en día es conocida como la calle Anafartalar, aunque popularmente se la conoce como la calle de los Mevlevis. Abarca desde el Ágora de Esmirna hasta la misma orilla del mar, cruzando la Plaza Konak, y constituye una de las zonas con mayor actividad de la ciudad.

El mercado comenzó con la construcción de la mezquita de Hisar en el año 1592, uno de los mejores ejemplos de la arquitectura otomana en Esmirna, y que fue erigida por orden de Aydınoğlu Yakup Bey, antiguo gobernante otomano de la ciudad. Hisar significa “fortaleza”, y su nombre proviene de que en el mismo lugar hubo anteriormente un castillo de origen genovés llamado San Pietro, que con el tiempo fue desmantelado y sustituido poco a poco por otras construcciones.

Una vez establecida la mezquita, el mercado comenzó a gestarse entre los años 1650 y 1670 en algunos lugares de la bahía, aunque su auge llegó en el siglo XVIII, cuando éste comenzó a ser ampliamente usado por los otomanos como centro para la exportación y el comercio. Un edificio que está considerado como el mismo corazón del Mercado de Kemeralti es la posada de Kızlarağası Hanı, uno de los muchos lugares para alojarse que se encontraban repartidos por los caminos de la Ruta de la Seda, y que conserva buena parte de su antiguo y tradicional aspecto.

Por supuesto, en el mercado de Kemeralti es posible encontrar casi de todo, desde perfumes, ropa, bisutería y artesanía hasta algunos productos muy típicos de la ciudad, como son el pescado fresco y los higos secos de Esmirna, muy famosos por su delicioso sabor. Y si no tenéis intención de comprar nada, no es problema, el simple hecho de pasear por estas calles también resulta un placer, tan exótico como apasionante.

La Mezquita de Ortaköy, situada en el barrio homónimo de la ciudad de Estambul y a orillas del Bósforo, es considerada por muchos como la mezquita más hermosa del mundo, y no es de extrañar ya que su simetría y profusa decoración la hacen realmente digna de admiración. Esta mezquita es también uno de los iconos más populares de Turquía, siendo a menudo utilizada en catálogos y revistas de viajes por el mundo como símbolo de la nación turca.

También conocida como la Gran Mezquita Imperial o la Büyük Mecidiye Camii, se construyó en el año 1856, en tiempos del Sultán Abdülmecid, y en su diseño se puede apreciar la estética barroca-otomana de la época. Curiosamente, además de su función como templo religioso, la mezquita contaba con varias salas para uso privado del sultán como Palacio de Verano, quien acudía a este lugar con frecuencia. Está edificada sobre una mezquita anterior, que fue destruida por un terremoto en el año 1794.

En su exterior destacan los dos altos minaretes que sobrepasan con creces la altura de la cúpula central, y en sus paredes se puede contemplar una increíble cantidad de adornos y detalles, así como unas vidrieras exquisitamente decoradas. En su interior, el mármol rosáceo, los detallados mosaicos y la luz que penetra desde el exterior, ofrecen un espectáculo realmente sobrecogedor. La iluminación con que cuenta por las noches también es de increíble belleza, y una de las mejores postales nocturnas que se pueden obtener en Estambul.

La Mezquita de Ortaköy suele estar siempre rodeada de visitantes, y en sus alrededores se agolpan los puestos callejeros de venta ambulante de artesanía, así como bares y restaurantes, por lo que la visita se hace aun más interesante. Esta mezquita y sis alrededores son una de las zonas más vivas y populares de Estambul.

Uno de los más hermosos lugares que se pueden encontrar en la costa de Turquía es la Isla de Kekova, situada en las proximidades de Demre, dentro de la provincia de Antalya. Con una superficie de poco más de 4 km2, la isla de Kekova se encuentra deshabitada, y en tiempos, la posesión de este territorio fue objeto de disputas entre Italia y Turquía, aunque tras un acuerdo firmado en 1932, la isla quedó en manos de los turcos.

Además de sus paisajes casi vírgenes la isla oculta una sorpresa, la antigua ciudad de Apollonia, una urbe que descansa bajos las aguas y que fue fundada en el siglo V a.C. La ciudad de Simena quedó sumergida tras una serie de terremotos producidos a lo largo de varios siglos, dejándonos un paisaje misterioso y evocador, en el que columnas y construcciones sobresalen parcialmente de las aguas y se hunden hasta una profundidad de 25 metros. Además de sus edificios sumergidos, a unos 30 metros de la costa es posible encontrar numerosas ánforas en el fondo marino, y según se dice la mayoría de ellas fueron destruidas por los cazadores de tesoros.

Otras construcciones que se pueden encontrar en la isla de Kekova son las antiguas ciudaded de Myra y Andreake y las necrópolis, así como su castillo medieval que fue excavado directamente en la roca.

El territorio ocupado por Kekova fue declarado como Zona protegida en Enero de 1990 por el Gobierno de Turquía, y aunque durante un tiempo se prohibió la práctica del submarinismo en la isla, hoy en día se permite, salvo en la zona que ocupa la ciudad sumergida. Hoy en día es uno de los lugares más populares entre los navegantes de la costa de Turquía, y un lugar de paso para muchos cruceros turísticos.

Solimán II, nació en la ciudad turca de Trebisonda (Trazbon) en 1494, y fue el Sultán que logró llevar al Imperio Otomano a su máximo esplendor, hecho que le granjeó el sobrenombre de “El Magnífico“. Sucesor de Selim I a partir del año 1520, Solimán emprendió y dirigió personalmente una dura campaña de expansión del imperio, lo cual llevó a los turcos hasta las puertas de la Europa dominada por los cristianos, los límites del dominio de los Habsburgo y también los terriotorios chiítas del Este, además de varias partes del Mediterráneo.

Mientras las fuerzas del emperador Carlos V estaban concentradas tratando de vencer a Francisco I de Francia, Solimán aprovechó la ocasión y pasó a formar parte de la disputa por la sucesión de Hungría mediante su apoyo a Juan Zapolya, el entonces voivoda de Transilvania, en contra de los Habsburgo. Entre los años 1521 y 1529, Solimán tomó el control de Belgrado, Budapest y tuvo a la ciudad de Viena bajo asedio. Continuando con su campaña expansionista, también conquistó Bagdad, Tabriz y una buena porción de Mesopotamia, llegando a extender su control hasta las fronteras de Arabia con el mar.

En el año 1547, se hizo con el dominio de la mayor parte de la extensión de Hungría, logrando además someter a los alemanes a rendirle tributo, como también ocurrió con Argel y Trípoli. Su alianza con el temido pirata Khair-al-Din, conocido popularmente como Barbarroja, consiguió extender aun más su influencia llegando hasta las costas magrebíes.

Pero sus cada vez más numerosas conquistas terminaron súbitamente en 1566 a su fallecimiento, que llegó mientras realizaba una nueva campaña en Hungría, pero dejó entre los cristianos un profundo temor a las ansias expansionistas de los musulmanes, hecho que provocaría poco después la célebre Batalla de Lepanto. Solimán no sólo se encargó de expandir las fronteras del Imperio Otomano, sino que también dedicó parte de su tiempo a la poesía, la labor legislativa y la arquitectura civil, siendo su contribución imprescindible para convertir a Estambul en la más hermosa de las ciudades europeas del siglo XVI.

Una de las creencias populares más extendidas en el mundo es el llamado “mal de ojo”, y que afirma que la mirada de ciertas personas puede influirnos negativamente e incluso arruinarla. Como en el caso de otras muchas supersticiones, son tan antiguas que resulta casi imposible determinar su origen, aunque se sabe que el “mal de ojo” era temido ya por los antiguos sumerios, hititas, egipcios y babilonios. En Turquía existe un amuleto llamado Nazar Boncuk, y conocido popularmente como “el ojo turco“, creado como protección para este maleficio y hoy en día uno de los artículos más conocidos de la joyería tradicional turca.

La idea fundamental del Nazar Boncuk es la de representar un ojo que refleje las influencias negativas que nos llegan, siguiendo las tradiciones de las antiguas civilizaciones, que tenían al ojo como un símbolo de poder y protección. Esta creencia proviene principalmente de la región del Mediterráneo, así como de Oriente Medio, África y el sur y centro de Asia, donde es también es común (aun cuando las religiones mayoritarias han terminado con gran cantidad de antiguos cultos y tradiciones) encontrar amuletos basado en este símbolo.

El Nazar Boncuk puede ser llevado como colgante, como pulsera, como anillo o a modo de broche o adorno, y se elabora a partir de una piedra o cristal de color azul, color elegido por dos razones principales; la primera de ellas es que el azul se relaciona con el agua, fundamental para las cosechas en una zona tan seca como Turquía, y la segunda es el color azul de los ojos de los primeros inmigrantes que llegaron a estas tierras desde el Norte de Europa, algo que para los turcos más supersticiosos era motivo de inquietud.

Aparte de su significado y función de alejar la mala fortuna, el Nazar Boncuk es uno de los objetos más representativos de la artesanía de Turquía, y existe una gran variedad de diseños, aptos para todos los gustos y preferencias.

Tales, nacido en la ciudad de Mileto en el año 639 a.C es considerado como el primero de los filósofos de la historia, y es el padre de la Escuela Jonia, una institución dedicada a la filosofía. Hijo de Euxamias y de Cleobulina, ambos dedicados al comercio por mar, Tales pudo de esta manera conocer lugares lejanos de su tierra, como Babilonia o Egipto, sitios en los que pudo aprender y ampliar sus conocimientos sobre historia, matemáticas y astronomía.

Tales, con sus amplios conocimientos de matemáticas y astronomía fue el tutor de Pitágoras, mostrándole el camino hacia la geometría, la óptica, el álgebra y otras disciplinas científicas. También se le atribuye la idea de la inmortalidad del alma, así como la utilidad de ésta como un motor del cuerpo, como esencia misma del ser humano. También tuvo su faceta de político y economista como consejero de los jonios y los lidios, cargo que ejerció con sabiduría y justicia durante buena parte de su vida.

Sus reflexiones sobre el mundo natural fueron revolucionarias para su época, pensamientos como que el agua era el principio de todas las cosas y la sustancia más importante de la creación, gracias a sus observaciones. Pese a que no sean del todo correctas, provenían de una experiencia diaria y del estudio de lo que le rodeaba. También fue el primer hombre que se atrevía a dar una explicación acerca de los eclipses, en dividir el año en 365 días y cuatro estaciones.

Cuenta la tradición que Tales fue capaz de predecir una de las mejores cosechas de aceitunas de Mileto, antes de la cual se decidió a comprar todas las prensas de olivas de la ciudad y de la vecina Quíos. Debido al éxito de esta maniobra, Tales logró reunir una buena cantidad de dinero, además de las rentas de alquilar las prensas posteriormente. También es conocida su hazaña de medir las proporciones de las pirámides de Giza simplemente utilizando las sombras proyectadas.

Tales de Mileto falleció en el año 546 a.C., dejando tras de si una gran huella en la historia de Turquía y nueva generación de pensadores y filósofos inspirados por su trabajo, entre los que destacaron por méritos propios Pitágoras y Aristóteles.

La Mezquita de Fatih se alza sobre una de las cuatro colinas de la ciudad de Estambul en el barrio homónimo y en la calle Fezvi Pasa, recortando su majestuosa silueta sobre el perfil de la capital turca. Ésta es la primera de las mezquitas imperiales construidas tras la conquista de Constantinopla en el siglo XV, por mandato de Mehmed II, y bajo su suelo descansan los restos del sultán, lo cual la ha convertido en un importante lugar de peregrinaje, además del atractivo que representa la belleza de su arquitectura.

En un principio se trataba de un complejo compuesto por un bazar, una biblioteca, un baño turco y varias madrasas, y fue edificado sobre una estructura anterior, la iglesia de los Santos Apóstoles, construida en tiempos del imperio bizantino. La Mezquita de Fatih cuenta con un diseño propio de la arquitectura tradicional otomana, y a lo largo de su historia ha sido reformada en varias ocasiones, siendo la más importante la reconstrucción llevada a cabo tras el terremoto de 1754, en el que la mayor parte de su estructura quedó gravemente afectada.

Esta última reforma fue obra del arquitecto Tahir Aga, quien decidió no sólo reconstruirla sino además añadirle algunas trazas de arquitectura barroca, aunque aun se pueden apreciar algunas de las partes de la antigua mezquita. Una de las características principales de la Mezquita de Fatih es su cúpula principal de 26 metros de diámetro, así como una serie de cúpulas menores que la rodean, creando una armoniosa composición. También posee dos minaretes y un patio interior, remanente de la construcción original, y en el que se encuentra la clásica fuente de abluciones octogonal, así como una galería de arcos que adornan el patio.

Por supuesto, existen algunas normas para entrar, como son el requisito de descalzarse y en el caso de las mujeres, se exige que lleven la cabeza cubierta.

Karaman, a 100 km al sur de Konya y al norte de los Montes Tauros, es la capital de la provincia de Karaman. Es un estupendo lugar lleno de historia y con grandes visitas de interés como el museo de la ciudad. No obstante, lo más atractivo de este lugar es que resulta un punto de partida ideal para realizar algunas excursiones realmente aconsejables, como la que nos conduce a Madensehri, un lugar plagado de iglesias bizantinas.

Se ubica en las faldas de la conocida como Montaña Negra. A las afueras del mismo, nos encontramos el inicio de un asentamiento conocido como Binbir kilise, literalmente las mil y una iglesias. Aunque realmente no hay tantas, lo cierto es que se pueden descubrir las ruinas de un gran número de estos templos bizantinos. Decimos que es el inicio de este asentamiento, pues las ruinas se extienden en los alrededores de Uckuyu y Degle, además de Madensehri.

El problema es que las casas del asentamiento, descubierto por la exploradora británica Gertrude Bell, fueron construidas con las piedras de las iglesias. Por tanto, las vemos entremezcladas sin poder determinar a simple vista cuales son viviendas y cuales iglesias.

La exploradora Bell, realizó en el momento de su descubrimiento un mapa que intentaba situarlas.

En todo el asentamiento de Binbir kilise, se encuentran iglesias, monasterios o cisternas. Lugares que fueron construidos con materiales que posteriormente fueron reutilizados, por la falta de materia prima en la zona. Es por este motivo que el recuento actual de edificios, tan sólo sería una aproximación de lo que podría haber sido en el momento de su construcción.

Desde el punto de vista arquitectónico, hay algunas cosas que llaman la atención. Por ejemplo, las bóvedas de las basílicas. Como en la región no había mucha madera, estos techos se construyeron con piedra. Además, las paredes también están construidas con grandísimos bloques de piedra cortados.

Por último, cabe destacar que en algunas de las iglesias de Madensehri, existen aun restos de pinturas murales que pueden ser perfectamente identificados y contemplados. Arte con muchos siglos de historia que tiene mucho que transmitirnos.

Isla Sedir, conocida también como Isla de Cleopatra. Es esta una pequeña isla situada en el Golfo de Gökova, al suroeste del mar Egeo formando parte de la Provincia de Antalya. Justamente aquí, encontramos una de las playas más hermosas y especiales de todo el país. Una playa que es famosa por su paisaje, pues cuenta con una arena nacarada que hace resaltar aun más las azuladas y cristalinas aguas que la bañan.

Es precisamente esta arena la que forma parte de la leyenda de la playa, pues lo cierto es que aseguran que el mismísimo Marco Antonio hizo traer grano a grano todo un cargamento de arena venida desde Egipto; y es que su reina, la hermosa Cleopatra, se negaba a pisar otra tierra que no fuera la de su reino.

Los barcos zarparon con grandes cantidades de este material, depositándolo cuidadosamente en esta pequeña playa de la isla Sedir. Hoy por hoy podemos observar esta finísima arena blanca que hace que la playa sea un destino turístico bastante visitado.

Las autoridades turcas son conscientes de la admiración que despierta el lugar. Por este motivo, hay estrictas normas dentro del mismo. Para empezar, está completamente prohibido llevarse arena de aquí. Además, existe una normativa local en la que se obliga a todo bañista a ducharse en las instalaciones de la playa antes de salir del litoral, de esta forma, cualquier grano de arena, por minúsculo que sea, volverá a su sitio.

Sus dimensiones no son muy grandes, pero lo cierto es que paisajísticamente su belleza no tiene fin. Sus aguas cristalinas son ideales para practicar cualquier actividad. Además, es muy popular para deportes como el esquí acuático o el windsurf.

La playa, además, está muy cerca de la antigua ciudad de Alanya, donde encontraremos diversas ruinas romanas como su anfiteatro.

Mehmet VI fue el último sultán conocido del Imperio otomano durante la dinastía de Osman, la cual se había iniciado en el año 1350. Mehmet VI, o Mehmet Vahdettin, reinó desde 1918 hasta 1922, marcando así el final de este gran Imperio.

Ascendió al trono tras el suicidio de su sobrino Yusuf Izzetin. Por tanto, el 4 de julio de 1918 se coronó como el trigésimo sexto padishah, sucediendo así a Mohamed V.

El sultán permitió la creación de los poderes de un congreso nacionalista turco, dando así poderes a los Jóvenes Turcos, los cuales le presionaron con fuerza para entrar en la I Guerra Mundial a favor de las potencias centrales. Así, el ejército otomano conseguiría victorias contra el ejército inglés en batallas como la de la península de Galípoli. No obstante, terminó recibiendo duros palos, con la pérdida de Mesopotamia y Siria tras otra conocida batalla, la de Kut-el-Amarna.

Esto cambió considerablemente la política de Mehmet VI que pensó que la mejor forma de perpetuar la dinastía otomana era poner en práctica una legislación de corte antinacionalista. Así, disolvió el parlamento y persiguió a los nacionalistas, los cuales se refugiaron en Anatolia.

En el año 1920, los representantes del sultán firmaron el tratado de Sèvres con las naciones aliadas de la Primera Guerra Mundial. Entre otras cosas, este tratado de paz eliminaba el control otomano sobre Anatolia y Esmirna, reconociendo así Hejaz como un Estado independiente y reduciendo considerablemente los territorios de Turquía.

Los nacionalistas turcos estaban más que enfadados con este tratado y la postura del sultán. Así pues, se creó un nuevo gobierno, la Gran Asamblea Nacional Turca, bajo el mando de Mustafa Kermal y con sede en Ankara. En abril de 1920, se aprobó una nueva constitución.

Finalmente, la presión y los triunfos de estos nacionalistas hicieron que el sultanato fuera abolido en 1922. El último sultán otomano se vio obligado a abandonar Constantinopla en un buque de guerra británico. Fue exiliado a Malta y terminó sus últimos días en San Remo, Italia.

En las costas de Turquía se pueden encontrar algunas playas de ensueño, de hecho, dos de sus playas están consideradas entre las mejores del mundo, el es caso de Oludeniz y de Icmeler. Pero hoy nos vamos a trasladar hasta la ciudad de Antalya, junto a la cual se puede visitar la playa de Knoyaalty, una franja de arena y zonas de piedras de unos 7 kilómetros de extensión, y perfectamente equipada para comodidad y seguridad de los bañistas.

La franja más oriental de la playa, en la que se aprecia una mayor cantidad de rocas y la arena más oscura, es conocida como la Antalya Beach Park, y por si fuera poco, la belleza de las montañas Beydaglari al fondo completa el marco de tan impresionante lugar durante las puestas de sol, que suceden tras la silueta de las montañas. Su proximidad a la ciudad la convierte en un lugar fácilmente accesible para los turistas,

La playa de Knoyaalty es actualmente uno de los principales destinos turísticos de Turquía, tanto para los extranjeros como para los mismos turcos, y las comodidades ofrecidas no pueden ser mejores. La playa cuenta con restaurantes, puestos de comida, cafeterías y todo lo necesario para un día de playa: duchas, vestuarios, aseos públicos y un largo etcétera, además de contar con una zona a la sombra de los árboles para los días de más calor.

Una curiosidad que no podemos perdernos en la playa de Knoyaalty es el Minipark, situado en sus proximidades, y que ofrece nada menos que 73 maquetas a escala de importantes monumentos en Turquía, algo curioso, interesante y digno de verse.

El paisaje lunar en la tierra, con esos paisajes plagados de formas extrañas, y cavernas naturales y artifícales. Allí donde la tierra del lugar, llamada tufa, ha dado al sitio esa característica que lo hace único, maravilloso y atrapante para el visitante que a cada paso y en cada rincón descubre nuevas cosas. Eso es Capadocia, la histórica región de Anatolia central, en Turquía, que abarca partes de las provincias de Kayseri, Aksaray, Niğde y Nevşehir. El territorio puede considerarse un círculo de cincuenta kilómetros de diámetro, donde la población no llega al millón de habitantes. Es por ese motivo que en muchos mapas, el nombre de Capadocia no es mencionado ya que no se trata de una demarcación política, sino de una región histórica.

Así es que, aprovechando el regalo que la geología les dio, los habitantes de la región construyeron refugios subterráneos que podían albergar a ciudades enteras. Estas ciudades subterráneas fueron construidas de varios niveles, por ejemplo, la ciudad de Kaymaklı tiene nueve subterráneos, aunque sólo cuatro de ellos están abiertos al turismo. De este modo, las construcciones eran equipadas con respiraderos, caballerizas, panaderías, pozos de agua, y todo lo necesario para albergar poblaciones enteras. De manera que, durante el cristianismo bizantino, algunas cámaras fueron adaptadas como templos y decoradas con frescos en las paredes de piedra. Algo que puede apreciarse al suroeste del valle de Göreme, sobre las paredes verticales de roca volcánica del río Ilhara.

Las cuevas pueden recorrerse sin problemas, dado que se encuentras equipadas y preparas para servir al turista con iluminación y flechas para evitar perderse en el intrincado recorrido subterráneo. Así, ya sea bajo la superficie o al aire libre, Capadocia no deja de sorprender, intrigar e impactar con sus formas naturales y por el uso que el hombre le dio a la geografía en el que le tocó vivir. La adaptación en su más viva expresión.

Qué ver en Turquía. Entre Oriente y Occidente, por Polidas chamineras.

Hola visitantes del blog Polidas chamineras. Hoy visitamos Turquía, la bisagra entre Europa y Asia, puente entre culturas. ¿Cuántas civilizaciones han constituido su esencia actual? Acompáñame para repasar, a través de la fotografía, algunos de los lugares más interesantes que ver en Turquía.

Turquía se divide en varias regiones: Anatolia (subdividida en otras tres zonas), Egeo, Mar Negro, Mármara y Mediterráneo.

Estambul, la antigua Constantinopla, está en la región de Mármara. La antigua capital del Imperio Otomano reúne tradición y modernidad. Bebe de un pasado que ha visto desfilar a griegos, persas, macedonios, romanos, bizantinos y otomanos. Una ciudad que se desparrama en las dos orillas del estrecho del Bósforo, una en Europa y otra en Asia. Cuenta con el mercado popular más grande del mundo: el Gran Bazar. Sus calles guardan rincones de otros tiempos. Estambul apunta al cielo con sus mezquitas, como la Mezquita Azul, y basílicas, como Santa Sofía. Un paseo por la orilla del Bósforo nos conduce hasta el puente de Gálata, desde donde se disfruta de unas vistas estupendas de la ciudad.

Gran Bazar de Estambul, by Aitor López

Calle de Estambul, by Elena Lostalé

Gran Bazar de Estambul, by Elena Lostalé

Capadocia está en la región de Anatolia Central, en el ombligo de Turquía. ¿Queréis cultura? Aquí tenéis un Patrimonio de la Humanidad, declarado por la UNESCO, desde 1985. ¿Qué podéis encontrar allí? Una paleta de colores ocres, mixtura de formaciones rocosas que rompen la gravedad o, como alguien a definido anteriormente, una geología de las hadas.

Capadocia, by Pilar Torres

En la región del Mar Negro encontramos la localidad de Ayder. Entre cumbres nevadas y en la vertiente de un ladera, Ayder sorprende. Cerca, siguiendo la ruta de los Montes Pónticos, está Trabzon. Es el mayor puerto de la parte oriental turca. No podemos dejar de ver también el monasterio de Sumela, que bebe del pasado griego mientras lucha por no caer al precipicio, asomado en un acantilado.

Ayder, by Ahmad Nawawi

Trabzon, by Natalie Sayin

¿Quién no ha oído hablar de Pérgamo? En la región de Egeo se encuentra esta joya del pasado. Su biblioteca, su teatro, en general, su acrópolis, son un imán para los fotógrafos. Curiosidad: fue la cuna del pergamino, que cobró auge después de que los egipcios prohibieran la exportación de papiros, cuando los ptolomeos dirigían las riendas de la actual Turquía.

Teatro de Pérgamo, by Abel Jorge

En Anatolia Oriental tenemos la catedral de Ani, junto a la frontera con Armenia. Su construcción se inició antes del año mil. A golpe de cámara, su edificación rompe la uniformidad del terreno. A pesar de su deficiente estado, bien merece una visita.

Catedral de Ani, by Mr Hicks46

La última recomendación de hoy, en nuestro recorrido por Turquía, es Aspendos (Anatolia Suroriental). Perteneció en su pasado griego a la Confederación de Delos. Su amplio teatro es espectacular. Turquía en estado puro.

Aspendos, by Michael Scheinost

Turquía, ahora en boca de todos por otras cuestiones, guarda tesoros de incalculable valor para toda la Humanidad. Como Siria, Irak y otros tantos países, las manos bárbaras ocultan, con sus atrocidades, la parte cultural que tanto contribuye al conocimiento común. Para ampliar vuestros conocimientos de Turquía, os dejo el enlace a la web Turismo de Turquía. Pronto nos veremos en otra entrada, aquí, en el blog Polidas chamineras.

Turquía y no probar su espectacular comida significa perderse uno de los principales tesoros que ofrece el país. La cocina turca está considerada como una de las más importantes del mundo. Se destaca por su extraordinaria variedad de platos que a su vez contienen una gran diversidad de ingredientes. Se mezclan de manera muy creativa hierbas y especias, logrando un sabor inigualable.

Los almuerzos típicos de Turquía tienen a la sopa o çorba como primer plato y son una parte fundamental de su gastronomía. Las más tradicionales son las de lentejas, las de trigo molido denominado mercimek çorbasi o las de yogur. Antes que se hiciera famoso el desayuno turco, la sopa era el primer alimento que ingerían los turcos.

Los entremeses denominados meze son una variedad de platos que pueden ser fríos o calientes. Los más sabrosos son las berenjenas cocinadas de distintas formas, el queso blanco turco, los tomates y pimientos rellenos de arroz, el pollo carcasiano con una salsa a base de nueces, los mejillones, la fava que es puré de habas y lakerda que consiste en pescado crudo tratado con sal.

Por su parte, también hay un abundante uso de ensaladas para acompañar cualquier tipo de comida siendo la lechuga, el pepino, la cebolla tierna, el tomate, el pimiento rojo o verde, el ajo, el apio y el perejil, los alimentos más comunes. El arroz es fundamental en la cocina turca para el acompañamiento y hasta incluso puede servirse como segundo plato. Lo opuesto al arroz es el borek que se elabora con yufka, una base de pastas muy fina, rellena con carne, queso y espinacas y se sirve como segundo plato.

Uno de los platos principales es el dolma, que significa “algo relleno”. Puede ser con verdura o carne, si es con esta última se sirve caliente con yogur, orégano, pimentón y una gota de aceite.

En 1963, un habitante de Derinkuyu (en la región de Capadocia, Anatolia central, Turquía), derribando una pared de su casa-cueva, descubrió asombrado que detrás de la misma se encontraba una misteriosa habitación que nunca había visto; esta habitación le llevó a otra, y ésta a otra y a otra… Por casualidad había descubierto la ciudad subterránea de Derinkuyu, cuyo primer nivel pudo ser excavado por los hititas alrededor del año 1400 a.C.

Los arqueólogos comenzaron a estudiar esta fascinante ciudad subterránea abandonada. Consiguieron llegar a los cuarenta metros de profundidad, aunque se cree que tiene un fondo de hasta 85 metros.

En la actualidad se han descubierto 20 niveles subterráneos. Sólo pueden visitarse los ocho niveles superiores; los demás están parcialmente obstruidos o reservados a los arqueólogos y antropólogos que estudian Derinkuyu.

La ciudad fue utilizada como refugio por miles de personas que vivían en el subsuelo para protegerse de las frecuentes invasiones que sufrió Capadocia, en las diversas épocas de su ocupación, y también por los primeros cristianos.

Los enemigos, conscientes del peligro que encerraba introducirse en el interior de la ciudad, por lo general intentaban que la población saliera a la superficie envenenando los pozos.

El interior es asombroso: las galerías subterráneas de Derinkuyu (en las que hay espacio para, al menos, 10.000 personas) podían bloquearse en tres puntos estratégicos desplazando puertas circulares de piedra. Estas pesadas rocas que cerraban el pasillo impedían la entrada de los enemigos. Tenían de 1 a 1,5 metros de altura, unos 50 centímetros de ancho y un peso de hasta 500 Kilos.

En la imagen superior se aprecia cómo la puerta circular de piedra cerraba el pasillo, aislando a los habitantes del subsuelo

Además, Derinkuyu tiene un túnel de casi 8 kilómetros de largo que conduce a otra ciudad subterránea de Capadocia, Kaymakli.

De las ciudades subterráneas de esta zona hablaba el historiador griego Jenofonte. En su obra Anábasis explicaba que las personas que vivían en Anatolia habían excavado sus casas bajo tierra y vivían en alojamientos lo suficientemente grandes como para una familia, sus animales domésticos y los suministros de alimentos que almacenaban.

En los niveles recuperados se han localizado establos, comedores, una iglesia (de planta cruciforme de 20 por 9 metros, con un techo de más de tres metros de altura), cocinas (todavía ennegrecidas por el hollín de las hogueras que se encendían para cocinar), prensas para el vino y para el aceite, bodegas, tiendas de alimentación, una escuela, numerosas habitaciones e, incluso, un bar.

La ciudad se beneficiaba de la existencia de un río subterráneo; tenía pozos de agua y un magnífico sistema de ventilación (se han descubierto 52 pozos de ventilación) que asombra a los ingenieros de la actualidad.

¿Quieres disfrutar de un viaje diferente a Turquía? Si te gusta la aventura y las experiencias de viaje alternativo prueba un plan totalmente diferente. Aquí te dejamos una interesante ruta para poder disfrutar de Turquía con otros ojos.

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Capadocia es una región con un encanto especial. Sus formaciones rocosas volcánicas que han sido talladas en la roca con el paso de los siglos, han creado un paisaje que recuerda a las imágenes que hemos visto muchas veces de la luna. Pasear por sus cientos de viviendas escarbadas en la roca, sus iglesias y ermitas, nos transporta a tiempos lejanos.

¿Qué tal una excursión a pie de la montaña del amor? Desde los valles de Ayvali hasta el valle de los Nómadas, se puede contemplar una de las estampas más bellas de toda Capadocia. Esta zona es una de las rutas utilizadas por los nómadas durante siglos y aún puedes disfrutar de un té con ellos en algunos de los pueblos del valle.

En una jornada de trekking en tu viaje diferente a Turquía, puedes contemplar algunas de las joyas arquitectónicas de estas tierras. En el valle de Uzengi, descubrirás las iglesias de Pancarlik o los palomares a la entrada del valle de Ortahisar. Si tienes tiempo, es muy recomendable la visita al castillo de Ortahisar en la parte más alta, así podrás tener una panorámica perfecta de Capadocia.

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Muchas empresas turísticas de la zona ofrecen viajes diferentes a Turquía con rutas de senderismo y trekking por toda la Capadocia, una forma distinta de hacer turismo y todavía más bella, ya que entrarás con muchos de los pueblos que viven en los valles, ver la vida cotidiana del pueblo o alojarte en alguna de las casas. ¿Te imaginas una experiencia mejor?Turquía es un país lleno de curiosidades y de sorpresas. Ubicado entre Asia y Europa y lugar de encuentro de numerosas civilizaciones a lo largo de la historia, ha recopilado durante siglos un gran número anécdotas y aspectos curiosos que alimentan la imaginación y la sorpresa de los turistas.

Capadocia en Turquía

Si viajamos hasta Capadocia, la región histórica de Anatolia central de donde también era el rey Midas, cuenta con formaciones de rocas jamás vistas en otro lugar del mundo, por eso fue declarada la zona en 1985, como Patrimonio de la Humanidad por la Unesco. Entre las escarpadas rocas los antiguos habitantes de Capadocia construyeron sus propios hogares y también iglesias. Una de ellas, la Iglesia de Durmus Kadir, data del siglo VII a.C. junto a los hermosos frescos que tiene en su techo.

Y es que en Turquía se localizan hasta nueve lugares Patrimonio de la Humanidad: la Gran Mezquita de Divrigi, los enclaves rupestres de Capadocia, zonas históricas de Estambul, Hattusa o la Ciudad de Safranbolu, son algunos de ellos.

Monte Ararat Turquía

En el Monte Ararat, el pico más alto de toda Turquía, es conocido porque, según la historia religiosa, el Arca de Noe se depositó en esta montaña, justo después del Diluvio Universal. Aunque científicos e investigadores, después de analizar fotografías y restos de lo que podría ser parte de la madera del barco, todavía no tienen demasiado claro que la legendaria arca hubiera estado en este monte. Buena parte de Turquía ha sido escenario principal del Cristianismo y muchas ciudades aparecen en las escrituras de la Biblia.

Cuando hemos ya elegido un Destino Turístico en particular comenzamos a organizar todos los detalles para que nuestro viaje sea más ameno, teniendo en primer lugar la elección de la Hotelería y Alojamiento que nos servirá para poder descansar, asearnos y alimentarnos cómodamente, como también un breve vistazo por los Atractivos Turísticos que este sitio tiene para brindarnos, y si pensamos viajar a Turquía, falta un detalle esencial que ayudaremos a conocerlo a continuación.

Gastronomia Turquia

Además de aprender de los distintos Paisajes Naturales que este país tiene para ofrecernos como visitantes, tenemos que considerar también a la Gastronomía de Turquía como una eventualidad a la que tendremos que atenernos, por lo que traemos una breve reseña acerca de qué tiene para ofrecernos y a qué debemos adaptar nuestro paladar.

Características Generales

Una de las principales virtudes de la cocina de Turquía gira en torno a la utilización precisa de Especias y Carnes, siendo una de las más enriquecidas de las Gastronomías Mediterráneas por su ubicación geográfica como también por la combinación de distintas Frutas y Hortalizas en distintas preparaciones, que son acompañados con una buena dosis de Aceite de Oliva como ingrediente fundamental y repetido en los platillos, que suelen ser mezclados o guarnicionados con Arroz.

Una de las especias más utilizadas son las Hojas de Cilantro, que es conseguida en una buena cantidad en la mayoría de las tiendas de Turquía y se combina a la perfección con el Azafrán o bien con las semillas de Alcaravea, como también productos típicos como es el Aleppo, Sumac o bien el Urfa Biber (que consiste en un pimentón finamente picado)

Entre el uso de distintas carnes la más utilizada sin lugar a dudas es la Carne de Cordero, siendo un país que se jacta de una gran Actividad Pastoril desde épocas remotas, donde la especialidad es el Kuzu çevirme que consiste en un particular asado sobre el fuego de un Cordero Lechal, mientras que por otro lado tenemos el Adjem PIlaf que consiste en un corte en dados de Lomo de Cordero.

Platos Típicos

En un primer momento que nos sentamos a disfrutar de una comida en particular en Turquía se nos sirve primeramente una Sopa Ligera que recibe el nombre de çorba, contando como ingrediente principal e Trigo, Yogur o bien las Lentejas, sobre todo en lo que respecta a las Comidas de Invierno, recibiendo distintos nombres como Mercimek çorbasi o bien Shkembe dependiendo los ingredientes que utilice.

Uno de los platos más comunes de la cocina turca es el Dolma, un alimento que consiste en un relleno que puede ser servido en caliente o frío, como acompañamiento o plato principal, teniendo un como acompañamiento una salsa de Ajo y Yogur, y siendo generalmente relleno con Arroz o Carne o sus combinaciones, pudiendo encontrarse preparado con Hojas de Vid que son cocinadas con abundante Aceite de Oliva (recibiendo el nombre de Yaprak Sarma)

Muy cerca de Ankara, podremos visitar los restos de la antigua ciudad de Gordion, también conocida como Gordium.

Es un destino muy interesante para hacer una excursión desde la capital turca, y de gran interés para viajeros amantes del turismo arqueológico y que desean conocer una parte importante de la historia de este país.

En su momento de mayor esplendor supo ser la antigua capital del reino de Frigia, y por ende, una de las localidades más importantes de la historia de la humanidad.

Esta zona del distrito de Polatli a unos 100 km al sudoeste de la ciudad de Ankara, es también popular entre los turistas, gracias al descubrimiento de los denominados “yacimientos de Yassihüyük”, que básicamente se encuentran compuestos por el núcleo de lo que fue en su momento Gordión, dejando entrever los antiguos modos de vida de las antiguas civilizaciones locales.

En concreto, especialistas en el tema, arqueólogos, turistas que llegan a sus inmediaciones, pueden encontrarse con la ciudadela, la ciudad baja y una fortaleza, todos elementos relevantes que nos muestran el modo de vida antiguo.

Hoy visitaremos a los más famosos museos de Turquía. Iniciemos la ruta en el Museo al Aire Libre de Goreme, también conocido como Parque Nacional de Göreme, considerado como uno de los museos más importantes de Capadocia. Se trata de En un conjunto de santuarios o complejo monástico compuesto por decenas de monasterios rupestres colocados lado a lado y escavados en cuevas y rocas. Vale la pena señalar que es considerado desde el año 1985 por la UNESCO como Patrimonio de la Humanidad.

También tenemos la oportunidad de visitar el Castillo de Alanya, un castillo medieval ubicado en la ciudad de Alanya. Te interesará saber que el castillo fue edificado en el siglo XIII durante el sultanato selyúcida de Rum. Actualmente el edificio es un museo al aire libre.

Si estamos en Estambul debemos dirigirnos al distrito de Eminönü, específicamente a la plaza Sultanahmeten, lugar en el que se posa el Museo de arte turco e islámico. El museo se ubica dentro del antiguo palacio de Ibrahim Paşa, el cual data del año 1524. Dentro del museo tenemos la posibilidad de apreciar 40.000 piezas que cubren la cronología desde el califato de los Omeyas hasta los tiempos modernos.

La Iglesia de Santa Sofía o Museo de Santa Sofía, es una antigua iglesia ortodoxa griega que se posa en la ciudad de Trebisonda, en el noreste de la nación. La iglesia data del siglo XIII, y es considerado como uno de los pocos sitios bizantinos todavía existentes en la zona. El edificio se caracteriza por su elevada cúpula central y sus cuatro arcos de grandes columnas.

La Isla de Akdamar se encuentra a tres kilómetros de la costa sur del Lago Van, cerca de la ciudad de Gevas, en la región de Anatolia del Este, Turquía. Posee dos kilómetros de costas y los acantilados de la parte oeste de la misma se alzan a 80 metros por sobre el nivel del lago, que está a poco más de mil novecientos metros sobre el nivel del mar.

Una antigua leyenda

Cuenta la leyenda que su nombre proviene del de una joven princesa armenia que ayudaba a su novio, que nadaba desde tierra firme para ir a verla, a que llegara hasta su ventana cada noche guiándolo con una lámpara. Al darse cuenta el padre del proceder de la pareja, cuando el enamorado se hallaba a mitad de camino apagó la luz, dejándolo desorientado en medio de las frías aguas. El cuerpo sin vida del joven apareció tiempo después en la playa con una súplica congelada en sus labios: Akh, Tamar, que puede traducirse como Oh,Tamar.

Hacia el este su altura desciende y allí se eleva majestuosa la Iglesia Catedral de la Santa Cruz, construida por el monje arquitecto Manuel entre los años 915 y 921 de la Era Cristiana, en tufa volcánica rosada. Con una medida interior de casi quince metros de largo por algo más de once de ancho y un domo que se eleva a veinte metros y medio del suelo, culminando en un techo cónico de tejas. Hasta el año 1915 formaba parte de un complejo monástico, del que aún pueden verse las ruinas en la parte sur de la iglesia.

La Catedral y su Santa Cruz

Desde el año 2010 funciona allí una pequeña planta de energía solar que abastece de electricidad a las instalaciones. Las paredes externas de la Catedral tienen, a modo decorativo, bajorrelieves que muestran escenas bíblicas. Luego de salvarse de ser demolida por el gobierno turco (que usaba la isla para entrenamiento militar) en 1951, la iglesia sufrió años de deterioro y vandalismo, finalmente en la primera década del siglo XXI comenzó su restauración y fue reabierta, pero esta vez como museo, en el año 2007.

La cruz que la corona, de dos metros de alto y 110 kilogramos de peso, fue emplazada en su lugar el día 2 de octubre del año 2010, previamente bendecida por un clérigo de la Iglesia Apostólica Armenia. Para conmemorar tan importante acontecimiento, cada año se celebra para esa fecha una misa en la iglesia, como algo excepcional.

La Isla de Akdamar es un lugar histórico y a la vez religioso, rodeado de maravillosas vistas sobre el Lago Van y los montes de Anatolia, para quienes gustan del turismo cultural y a la vez entretenido.

¿Conocían sobre la Isla de Akdamar? ¿La visitarían?

Casa de hace 3.500 años descubierta en Turquía

Karakeçili es una ciudad y distrito de la provincia Kırıkkale en la Anatolia central,región de Turquía, y el lugar donde se ha encontrado una casa que data de 3.500 años.

casa 3500 años turquia

Las excavaciones se encuentran dirigidas por Kimiyashi Matsumura, profesor de arqueología en la Universidad japonesa Kırşehir, en las cuales se han ido desenterrando antigüedades y asentamientos desde 2009 razón por la cual se ha declarado zona protegida. Una vez las excavaciones hayan finalizado los funcionarios de Kırıkkale planean hacer de este lugar un museo.

Las casas de piedra probablemente pertenezcan a una antigua civilización hitita formando así una gran ciudad cuyo alrededor fue el protagonista del establecimiento de numerosas rutas comerciales.

Ali Kolat, gobernador de Kirikkale, y Kadri Kartal, jefe de policía de la ciudad, han estado visitando el lugar junto con sus esposas durante esta semana. Por su parte, Kolat se ha comprometido a proteger las antigüedades ya que Karakeçili se caracteriza por contener gran parte de la historia antigua a través de este y otros descubrimientos como por ejemplo, el puente Çeşnigir que pertenece a tiempos selyúcidas. Si continúan desenterrando objetos antiguos la ciudad podrá convertirse en un destino importante para el turismo.

La ciudad costera de Antalya se encuentra sobre el golfo que lleva su mismo nombre, en la costa suroeste de Turquía que baña el Mar Mediterráneo; a 482 kilómetros de Estambul. Descansa sobre un acantilado de 35 metros de alto y se encuentra rodeada por imponentes montañas que le dan su especial atractivo.

Según narra la historia el Rey Atalo II, de Pérgamo, quiso construir una ciudad en el lugar más parecido al cielo que hubiese aquí en la Tierra, envió a sus hombres a todos los confines del reino a buscar ese sitio preciso y así fue como se fundó Attaleia, en el año 150 a.C.

Una historia con muchos giros

La ciudad pasaría luego a llamarse Adalia hasta llegar a su nombre actual Antalya. El rey, al morir, la cedió a Roma; más tarde, en la época de las Cruzadas, sirvió como base naval de los caballeros templarios. Tras de ellos pasó a depender de Bizancio y en el siglo XIII arribaron los turcos selyúcidas; finalmente fue ocupada por los italianos al terminar la Primera Guerra Mundial, hasta el año 1923 en el que se creó la República de Turquía.

Los Montes Tauro corren allí paralelos al mar, de este a oeste. Algunas de sus estribaciones, que forman angostos valles entre ellas, se adentran incluso en el agua como penínsulas, enmarcando hermosas bahías.

El casco antiguo de la ciudad está junto al puerto y es conocido como Kaleici. El viejo barrio posee calles estrechas donde edificios griegos y turcos se entremezclan con iglesias, mezquitas, hoteles, bares y tiendas.

Playas para el verano y montañas para el invierno

Los hoteles más modernos los encontramos en las playas de Antalya, como la de Konyaalti, la de Lara y la de Karpuzkaldiran.

Las cascadas de Düden, Manavgat y Kunsulu vuelcan sus frescas aguas en el mar, agregando aún más belleza al paisaje.

Si queremos practicar deportes de invierno nos trasladaremos a Beydaglari o a Saklikent, en las que nada falta para que nuestra estadía sea de lo más confortable y divertida.

Hay muchos lugares y monumentos en Antalya para conocer, por ejemplo la Torre Hidirlik, la Torre del Reloj, el Museo Kaleici, la Puerta de Adriano y el Minarete Yivli Minare, todo un símbolo de la ciudad al igual que la Mezquita Alaadim.

La actualidad con todas sus comodidades nos permite conocer al mismo tiempo parte de un pasado que dejó reliquias invaluables, en una tierra a la que los dioses dotaron de la mayor belleza.

¿Qué les parece Antalya? ¿Habían leído sobre este sitio antes?

El nombre de Ankara, si no has viajado mucho, puede que no te suene de nada. Este nombre es el del país de Turquía. De hecho es su capital y uno de los lugares más extraños en cuanto a geografía y a cultura.

En Ankara, un país donde no viven exactamente del turismo pero sí lo reciben gustosos, existen muchos lugares que visitar. Por ejemplo tenemos el Museo de las civilizaciones de Anatolia, construído en el siglo XV y aún en marcha; de hecho, se le considera el mejor museo de Europa y alberva hallazgos del Paleolítico y el Neolítico.

Otro de los lugares es la Mezquita de Kocatepe construída en 1987 siendo la más grande de la ciudad y una de las más representativas aunque, en Turquía, hay muchas otras mezquitas importantes y famosas.

Ankara se ha desarrollado en cuanto a economía y política pero el turismo, aunque no deja de ser importante, hace que la ciudad sea cada vez más conocida. Un lugar que no deja de encandilar a sus visitantes.

Si alguien preguntara por la ubicación precisa de Capadocia, la respuesta sería un tanto difícil de responder. Capadocia no es punto con límites geográficos definidos ni políticos, debido a que abarca parte de varias provincias de Turquía. Sin embargo, si podemos hablar de sus actractivos turísticos y belleza natural. Los invito a conocer Capadocia.

Principales atractivos turísticos

Uno de los atractivos turísticos de Capadocia, es el Museo al aire libre de Göreme. Aquí es posible contemplar iglesias que han sido excavadas en las rocas con hermosas pinturas murales, habiendo sido la mayoría, construidas entre los siglos X y XII. Este museo forma parte de la lista de la Unesco y fue designado como Patrimonio de la Humanidad.

El Museo Zelve es otro atractivo turístico también al aire libre. Este museo antiguamente fue habitado por una de las mayores comunidades de la región. Se trata de un laberinto de viviendas, un pueblo fantasma pero donde la erosión continúa haciéndose presente.

La región de Capadocia es también conocida por sus excursiones en globo aerostático. Mediante estos paseos es posible obtener otra postal de sus paisajes surrealistas.

Ciudades subterráneas y pueblos de Capadocia

Otro de los atractivos o engimas de Capadocia, Turquía, que merece una mención, es la ciudad subterránea de nombre Kaymakli. En Capadocia existen más de 30 ciudades subterráneas pero ésta tiene la particularidad de ser una de las más amplias. Kaymakli fue construida en el año 1964 y en la actualidad se siguen utilizando sus construcciones como establos, bodegas y almacenes.

El paisaje de Capadocia también lo conforman los castillos. El Castillo de Uchisar está emplazado en el punto más alto de la región. Numerosas habitaciones fueron excavadas en rocas y se hallan conectadas mediante escaleras, pasajes y túneles.

Ortahisar o “Castillo mediano”, es otra imponente obra ubicada muy próxima al Museo al aire libre de Goreme. En la actualidad sus habitaciones son utilizadas para guardar frutas por el aire acondicionado natural que el lugar ofrece.

El pueblo de Avanos en Capadocia merece un alto en el camino. Durante los días viernes es posible disfrutar del mercado ambulante para comprar distintos artículos que van desde ropa, productos para el hogar, hasta frutas y verduras. Avanos es, además, famosa por sus hábiles artesanos que trabajan la cerámica, por lo que representa una buena oportunidad para comprar recuerdos de viaje.

¿Viajarías a conocer Capadocia en Turquía? ¿Te gustaría conocer las ciudades subterráneas?

Turquía es escenario de paisajes increíbles como la cascada de algodón de Pamukkale, pero aún no habíamos visitado una región aún más sorprendente: Cappadocia. El área histórica de Cappadocia no se queda atrás, con un despliegue de paisajes que muchos no dudarían encontrar en la luna: formaciones rocosas propias de un cuento de hadas, ciudades que podrían ser la escenografía de una película de fantasía y casas talladas en la roca como si se tratara de un cuento…

Cappadocia se encuentra en la región central de la península de Anatolia, en Turquía. En un área de unos cincuenta kilómetros de diámetro los paisajes, con infinidad de valles, cañones, colinas y algunas de las más extrañas formaciones rocosas del planeta, sorprenden por sus formas caprichosas, y únicas en el planeta.

A continuación, iniciamos un recorrido por algunas de las maravillas naturales de Cappadocia, un terreno en donde el hombre a lo largo de miles de años, supo adaptarse al paisaje, modelando en la roca algunas de las ciudades más increíbles del mundo, un sitio histórico de gran valor cultural reconocido como Patrimonio de la Humanidad por la Unesco.

Los paisajes de Capadocia

Cappadocia comprende un paisaje modelado por miles de años por las lluvias y los vientos. Pero a causa de la composición del terreno, un depósito de lava entre montañas volcánicas cuya actividad está extinta desde hace unos 2 millones de año, dieron como resultado una formación geológica única en el mundo. Los paisajes de Cappadocia se asemejan a “postales lunares” gracias a la composición de la tierra, llamada toba calcárea, una sustancia lo suficientemente débil como para ser modelada con formas caprichosas por la erosión natural y por el hombre.

A lo largo de millones de años las cadenas montañosas se elevaron formando numerosos barrancos, cañones y depresiones que terminaron niveladas para formar un altiplano. Lo curioso, es que la composición del suelo, de un material tan poco resistente, terminó siendo modelado a su antojo por la lluvia y el viento hasta formar los famosos valles de Cappadocia, con sus curiosas formas.

Los paisajes de Capadocia, situados en una región estratégica entre numerosas rutas comerciales, fueron desde hace miles de años habitados por civilizaciones que florecieron entre los extraños paisajes, dando lugar a algunas de las ciudades y poblados más extraños e increíbles del mundo.

Las Ciudades de Cappadocia

Los paisajes de toba calcárea resultaron ideales para que los humanos tuvieran facilidad al construir sus casas en las rocas, en formas de cuevas y cavernas. A lo largo de miles de años, se modelaron ciudades enteras en medio de enormes promontorios rocosos. Las ciudades son increíbles: las casas, templos y hasta monasterios de algunas de ellas, están cavados en la roca, e incluso, algunas moradas compartidas por varias familias, se encuentran en distintos niveles dentro de una roca, como si se tratara de un edificio.

Entre las ciudades más importantes se cuentan a Aksaray, Nevşehir, Kayseri, Ürgüp, Uçhisar, Niğde, Gülşehir, y Gülağaç, aunque son muy recomendables, la ciudad de Göreme, un museo a cielo abierto que es casi un emblema de la región.

Además, hay impresionantes ciudades subterráneas como Kaymakli y Derinkuyu, abiertas al turismo con sus desniveles conectados por túneles bajo tierra.

Las casas y templos tallados en la roca

Las casas de las ciudades y poblados de Cappadocia, cavadas en las rocas, fueron el hogar de los habitantes de la región, y se parecen a escenografías de muchas películas de ficción. En vez de construir edificios, simplemente se aprovechaban las bondades del terreno para cavar y modelar habitaciones en las rocas. Las poblaciones están cercanas unas a otras, y es difícil encontrar los límites de cada lugar. Las casas a veces están tan dispersas, que parece como si nos encontráramos en una verdadera civilización mimetizada con el paisaje.

Caminar por Cappadocia, nos enfrentará a cada paso , con una nueva sorpresa: las montañas tienen ventanas, y lo que desde lejos parece un paisaje desolado, es en realidad una ciudad completamente tallada en la montaña.

Las Chimeneas de las hadas

Como si se tratara de torreones de piedra erosionados por la lluvia, las chimeneas de hada son torres con “sombrero” con alturas que pueden sobrepasar los 40 metros, una formación muy común en el paisaje de Cappadocia. En algunas zonas, la concentración de chimeneas de hadas es tan alta, que se transforman en puntos de interés turísticos, conocidos simplemente como Valles de las Chimeneas.

Caminar por Cappadocia, nos enfrentará a cada paso con una nueva sorpresa: las montañas tienen ventanas, y lo que desde lejos parece un paisaje desolado, es en realidad una ciudad completamente tallada en la montaña.

Cuando pensamos en Turquía, se nos viene a la cabeza un mundo antiguo, lleno de esplendor, de monumentos, de comercio y de un exotismo que apenas se encuentra en Europa. Es uno de los destinos preferidos de los europeos, aunque no muy solicitar. No es para menos, ya que este país nos produce cierta atracción, pero también cierto respeto por lo desconocido. Es una extraña combinación entre dos mundos, entre el occidental y el oriental, que converge y se alza entre dos comunidades totalmente distintas. Pero de este lugar nunca nos imaginamos los espacios verdes, por alguna extraña razón.

Por eso mismo, nos encargamos de enseñarte este post, porque estamos seguros de que no se te había ocurrido apenas visitar los Parques Nacionales. Este tipo de sitio son lugares excepcionales, donde podemos conocer la naturaleza autóctona del lugar, y descubrir el ecosistema y especies que no habíamos visto antes. También es el lugar idóneo para aquellas personas que necesitan estar en activo constantemente, y con un mero paseo por las calles turcas no basta, sino que necesitan algo más fuerte. ¿Entonces? ¿Te atreves a viajar con nosotros por estos espacios verdes? Te aseguramos que merecerá la pena y que no te arrepentirás.

La naturaleza turca

Turquía es un país de lo más cultural, que se deja llevar por el estereotipo y explota al máximo la imagen que tiene de país lleno de monumentos, y de lugares históricos con una gran relevancia política o social. Y eso hace que a veces se nos olvide que todo país, absolutamente todos los países, tienen un lado más natural, más verde, y digamos, más salvaje. Es la naturaleza en estado puro. Turquía no iba a ser menos en ese sentido, de ahí que tengamos la necesidad de mencionar estos parques naturales, y hablar un poco de ellos para saber más.

Hablamos, primero, del Parque Nacional Honaz. Es un nombre extraño que no suena a turco, pero eso es una historia aparte. Este parque alberga la montaña del mismo nombre, el Monte Honaz, y está ubicado al suroeste del país. Es un lugar perfecto para hacer una pequeña excursión si nos encontramos por la región, pues es un área protegida desde hace casi veinte años, por sus bosques y su naturaleza. Se dice que en unos años se construirá una estación de esquí en lo alto de la montaña, así que aquellos que quieran disfrutar de la naturaleza alejada del hombre, deberán hacerlo pronto.

También tenemos que mencionar la Reserva Natural Kus Cennetti, una región protegida y en el que hay, principalmente, una reserva de pájaros. Se encuentra en las inmediaciones del fantástico Lago Manyas o Lago Kus, que es el escenario perfecto para la cría de distintas razas de patos. El santuario tiene más de sesenta hectáreas, por lo que si quieres visitarlo, deberás reservar un día para ver el parque entero. Sin embargo, merece la pena, por el lago, del que dicen que es muy rico en nutrientes, y por todos esos paisajes fantásticos.

Por último, hay que hablar del Parque de Ulu Dag, que alberga la montaña con el mismo nombre. Este lugar, a pesar de ser considerado un parque natural, es más bien un centro de recreo, ya que suele ser frecuentado por los amantes de los deportes de nieve. Si quieres algo más de aventura y de riesgo, y te encanta el esquí, o el snowboard, es uno de los sitios que debes, ir, ya que se accede desde teleférico o en coche. Los paisajes nevados son espectaculares, y las alturas te dejarán sin aliento. Y si combinas más de un parque de los que te hemos mencionado, la experiencia será inolvidable.

Estambul es la ciudad más grande de Turquía, pero además destaca por ser la tercera más poblada de Europa y una de las más bellas. Es una de las 3 urbes transcontinentales entre Europa y Asia, y el hecho de estar entre dos continentes le hace tener todavía mucha más riqueza cultural.

Estambul tiene un papel importante en el comercio, industria y cultura turca, contando con una gran cantidad de universidades, pese a que la capital política y administrativa es Ankara. Su importancia es tal que sus zonas históricas han sido consideradas Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en 1985, sobre todo por sus numerosas mezquitas, sinagogas, iglesias y palacios históricos dando lugar a un gran crisol étnico y cultural.

Atractivos de Estambul: Qué ver en Estambul

vistas de galata

La ciudad vieja se encuentra en el estrecho del Cuerno de Oro, y la ciudad moderna está a ambos lados de estrecho.

Puede ser interesante conocer la Iglesia de la Divina Sabiduría, un edificio con una gran cúpula que a día de hoy es un museo, tras haber sido una antigua basílica y después mezquita. Anteriormente se dedicaba el templo a la Divina Sabidiría.

La Mezquita Azul es uno de los símbolos de la ciudad, construida en el Imperio Otomano. También puede ser interesante acercarse al Museo de Arte Turco e Islámico, donde hay una gran colección de alfombras, o la Cisterna de Terebatan, encarga de abastecer de agua a la ciudad.

El Palacio de Topkapi fue el centro administrativo del Imperio Otomano entre los años 1465 y 1853. Ahora es un atractivo turístico que se encuentra entre el Cuerno de Oro (estuario a la entrada del estrecho) y el Mar Mármara, con excelentes vistas al Bósforo (estrecho de Estambul que separa la parte europea de la asiática).

Para los que quieren conocer algo especial, e incluso irse de compras, puede merecer la pena acercarse hasta el Bazar de las Especias, uno de los bazares más antiguos de la ciudad, el segundo cubierto más grande, en el barrio de Eminönü. En Gran Bazar es el mayor bazar de la ciudad, uno de los más grandes del mundo, con 58 calles y más de cuatro mil tiendas que se encuentran en el centro de la ciudad vieja.

Si quieres vivir la experiencia al máximo, debes ir a los baños turcos, llamados hamam, con masaje y té turco como acompañantes. Puedes ir a Cağaloğlu Hamami, Cemberlitaş Hamami o Süleymaniye Hamami.

Y ¿por qué no un crucero? Gran cantidad de personas hacen cruceros por Estambul, y quizá sea este uno de sus aspectos más conocidos por el turismo, aunque como ya hemos podido ver anteriormente no el único atractivo.

Actualmente, lucha por ser Sede de los Juegos Olímpicos 2020, aunque muy probablemente no acaben en la ciudad, sino en alguna de las otras.

Algunos peligros de Estambul

Es de mencionar que se encuentra cerca de la falla Anatolia del Norte, responsable de varios terremotos mortales hace ya un tiempo, y hay muchas posibilidades de riesgo de un nuevo terremoto devastador cercano.

También conviene saber que, siendo una ciudad que recibe una gran cantidad de turistas, existen timos típicos que se deben evitar para tener una experiencia agradable en la ciudad. Cuidado con los billetes (no pagues con los de 50 liras, que se parecen a los de 5), ojo con los limpiabotas y las invitaciones a tomar algo… Eso sí, tampoco te obsesiones ya que por norma general el pueblo turco es muy hospitalario y honrado, pero sin perder la precaución.

Almusafir, 10 años de experiencia en el sector, ha lanzado para este otoño una serie de ofertas muy económicas para viajar a Turquía, con salida desde diferentes ciudades españolas: Madrid, Barcelona, Bilbao, Valencia, Málaga y Santiago.

Con estos programas, además, Faysal Mnawar acerca este atractivo destino a los habitantes de diferentes ciudades españolas, con vuelos directos desde Madrid, Barcelona, Bilbao, Valencia, Málaga y Santiago, que efectúan salidas los domingos y martes hasta el 29 de octubre.

Puerta entre oriente y occidente, el país se ha convertido en un paraíso único donde el pasado y el futuro aúnan fuerzas para maravillar a todo aquél que se atreve a visitarlo. El insólito paisaje que nos ofrece la Capadocia es el resultado de un minucioso trabajo natural que no ha requerido la mano del hombre para constituirse como tal. Una región formada por la lava arrojada de los Volcanes Erciyes y Hasan hace tres millones de años. En la capital turca, Ankara, te encontrarás con un mosaico de colores producto de las sedas, tapices y olores de los múltiples bazares que hay por la ciudad. En Estambul, visita la Mezquita de Fatih, la Mezquita Azul, la Iglesia de Santa Sofía y la Mezquita Nueva, entre otros muchos atractivos turísticos.

El mayorista propone dos programas para viajar a Turquía, “Encantos de Capadocia I” y “Maravillas de Turquía I”, basados en 8 días en régimen de todo incluido. Con el primer programa, se recorre la región de la Capadocia, Ankara y Estambul; y con el segundo, de Capadocia, Konya, Pamukkale, Éfeso, Bursa y Estambul. Desde 503 € (precio final con tasas), estas ofertas incluyen 12 comidas y entradas gratuitas a las excursiones y visitas indicadas en el itinerario (en habitación doble en hoteles de 3*, 4* y 5* a elegir por el cliente).

Para aquellos que prefieran disfrutar de la deliciosa gastronomía turca a su aire, en los restaurantes y bares que ellos seleccionen, Almusafir propone los circuitos en media pensión “Bellezas de Capadocia I” y “Turquía Mágica I”, con 6 y 8 comidas respectivamente. Estos programas, disponibles a partir de 619 euros, también están basados en 8 días de recorrido, con las mismas visitas y excursiones indicadas en los programas anteriores y alojamiento en hoteles de 3*, 4* y 5* (en habitación doble).

Todas las ofertas incluyen los pasajes de avión en vuelos regulares, los traslados aeropuerto-hotel-aeropuerto, el transporte en autobús o minibús según las rutas indicadas y las visitas con un guía local de habla hispana, que estará con el grupo durante el viaje para informar sobre los museos y monumentos más importantes de la ciudad y para gestionar visitas o excursiones adicionales.

Estas ofertas se pueden consultar en facebook y en la página web, www.almusafir.es, ofrece toda la información necesaria para viajar a Turquía.

Sanliurfa

Sanliurfa (en turco: Şanlıurfa, ‘la gloriosa Urfa’) antiguamente Edesa, es una ciudad situada en la región de Anatolia Suroriental, en Turquía, y la capital de la provincia de Sanliurfa. Cuenta con una población de 472.238 habitantes1 (2007).

Urfa se encuentra en una llanura, a alrededor de 80 km al este del río Éufrates. Destaca su clima de veranos calurosos y secos, y de inviernos fríos y húmedos. La población urbana de Sanliurfa es principalmente kurda, mientras que en las zonas circundantes, se trata de una mezcla de kurdos y turcos y, en menor medida, árabes.

La historia de Sanliurfa comienza en el siglo IV a. C., aunque es posible que se remonte al siglo VIII a. C., puesto que existen evidencias en los asentamientos cercanos de Duru, Harrán y Nevalı Çori.2 Fue una de las muchas ciudades de la cuenca de los ríos Éufrates-Tigris, la cuna de la civilización mesopotámica. Según la tradición turco-musulmana, Urfa (su nombre desde la época bizantina) es la ciudad bíblica de Ur, debido a su cercanía al pueblo de Harrán. Sin embargo, Irak también reclama que la ciudad de Ur se encuentra al sur del país, así como numerosos historiadores y arqueólogos.

Urfa también se considera el lugar de nacimiento de Abraham, que se conmemora en una mezquita de la ciudad, y el de Job.

Urfa ha sido conquistada de forma repetida a lo largo de la historia, y ha estado dominada por numerosas civilizaciones, incluidos Ebla, el Imperio Acadio, Sumeria, Babilonia, los hititas, los hurritas, el reino de Armenia, Mitani, Asiria, Caldea, Media, el Imperio persa, el reino de Macedonia (bajo Alejandro Magno), el Imperio seléucida, los arameos, Osroene, la Antigua Roma, el Imperio sasánida, el Imperio bizantino y los cruzados.

Edirne es la ciudad más occidental del Rum, la Turquía europea. Muy cerca de las fronteras búlgara y griega fue considerada ya desde la Antigüedad como la “puerta de Constantinopla”, ya que cualquier ejército que conquistara la plaza tenía acceso directo a la capital del Bósforo. Pero además de su importancia estratégica se trata de un lugar fascinante que vale la pena conocer.

Si te encuentras de viaje en Estambul y dispones de tiempo no dudes en acercarte a Edirne. Los autobuses salen a diario desde la terminal de Kuçukyali con varias frecuencias y llegan a la Yeni Otogar en 2 horas y media.

Viaje a edirne

Entre los lugares que debemos ver allí destacan la Mezquita de las tres Galerías (Üçserefeli Camii), llamada así por las tres galerías o balcones que rodean su alminar más alto, o bien pasear por el emblemático barrio de Kaleiçi, el corazón medieval de la ciudad, donde se encuentran las ruinas de la Gran Sinagoga de Edirne y el mercado viejo con sus esplendoroso puestos de frutas..

Con permiso de Estambul, Edirne para por ser la ciudad más europea de Turquía, y no solo geográficamente hablando, sino en el espíritu y el aspecto de sus casas, sus calles y sus habitantes. En todo caso, una magnífica excursión de un día desde la vieja Constantinopla.

Turquía es un país un tanto especial, ya que se encuentra ubicado tanto en Europa como en Asia, lo que se suele llamar un país transcontinental. La frontera entre ambos continentes está delimitada por los estrechos del Bósforo y Dardanelos y por el Mar de Mármara. Limita al noroeste con Georgia, al este con Armenia, Azerbayán e Irán, al norte con el Mar Negro, al noroeste con Bulgaria y Grecia, al oeste con el Mar Egeo y al sur con Siria y el Mar Mediterráneo.

– Montañas

La mayor parte de Turquía se sitúa en Asia, en lo que se denomina la Anatolia, mientras que la zona europea, la Rumelia, se halla en el noroeste y forma las fronteras con Grecia y Bulgaria. La primera de ellas se caracteriza por su alta meseta central y sus llanuras costeras, mientras que Rumelia es más montañosa (aquí se sitúa el monte Ararat, el punto más alto del país con 5.165 metros) y alberga algunos de los ríos más importantes del país, como el Tigris, el Eufrates y el Aras.

La Turquía europea es la más cercana a Estambul y presenta algunas altitudes, como el macizo de Istranca en la frontera con Bulgaria, el Mahya Dagi, el Tekir Dag y las colinas de Danos. En la Turquía asiática hay cimas mucho más elevadas, como por ejemplo el Ulu Dag con dos mil metros, los montes de Armenia y especialmente los Alpes Pónticos, donde encontramos el Kackar, y los montes Tauro, con el Bolkar, el Tauro, el Ala y el Hinzir.

– Ríos y lagos

El río más largo del país es el Kizil Irmak o Río Rojo, que cuenta con 1.150 kilómetros de longitud y desemboca en el Mar Negro. Otro gran río que discurre por territorio turco y nace en él es el Kurá, que pasa también por Georgia y Azerbayán, desembocando en el Mar Caspio después de 1.364 kilómetros. A estos dos le sigue el río Sakarya, con 824 kilómetros, que nace en la meseta de Bayat y desemboca en el Mar Negro.

Más conocidos son los ríos Tigris y Éufrates. Ambos fluyen desde las montañas de Anatolia y marchan hasta Siria e Irak, para desembocar finalmente en el Golfo Pérsico. El Tigris tiene una longitud de 1.900 kilómetros y el Éufrates 2.780. Una de las fuentes del Éufrates es el río Murat, de 720 kilómetros, que nace en la Turquía oriental y desemboca con el Kara Su para formar precisamente el Éufrates. El Kara Su tiene 450 kilómetros y nace en el Monte Kargapazari.

Junto a estos ríos, Turquía es uno de los países de Europa que presenta mayor número de lagos. El más importante de todos ellos es el Lago Van, situado en la frontera con Armenia y a más de 1.700 metros de altitud. Tiene una profundidad máxima de 451 metros. Otro lago enorme es el Lago Tuz, situado en la Anatolia central pero que, curiosamente, tiene una profundidad máxima de solo dos metros. Le siguen en importancia los lagos Beysehir, Egirdir, Iznik, Burdur y Manyas.

– Mares

Turquía aparece bañada por diferentes mares, ya que cuenta con casi 6.500 kilómetros de costas. Al norte se sitúa el Mar Negro, desde la frontera con Bulgaria y que cuenta con una naturaleza abundante y playas hermosas. Una zona realmente muy turística, húmeda y eternamente verde. Al oeste aparece el Mar Egeo, una costa salpicada de pequeñas calas de aguas transparentes, largas playas, balnearios, yacimientos arqueológicos y pequeños pueblos con encanto.

El Mar Mediterráneo baña el sur de Turquía. Sus aguas son más cálidas que las del Egeo y en ellas podemos ver hermosas playas, calas, puertos para viajar en crucero, ciudades de gran patrimonio cultural y vestigios arqueológicos. Hay que incluir dentro de esta sección los golfos de Antalia e Iskenderun en el sur, los estrechos del Bósforo y Dardanelos que unen el Mar Egeo con el Mar Negro, y el Mar de Mármara, un mar interno situado entre los dos estrechos anteriores.

– Parques Nacionales

En Turquía encontramos hasta cuatro parques nacionales:

Ala Dagh, parque nacional desde 1995, la sierra más alta de los montes Tauro

Lago Manyas, lago de agua dulce situado al este de Turquía

Monte Honaz, situado a 17 kilómetros de Denizli y que cuenta con la cumbre más alta de la región del Egeo

Ulu Dag, montaña de la provincia de Bursa con 2.543 metros de altitud

No es de extrañar que ante la peculiar ubicación geográfica de Turquía estemos ante un país que a lo largo de su historia ha resultado ser una encrucijada de culturas y civilizaciones.

En la región asiática de Turquía, dentro del valle del río Menderes (provincia de Denizli), se pueden contemplar unas extrañas terrazas descendentes de formación calcárea: se trata de las piscinas naturales de Pamukkale (palabra que se traduce como “castillo de algodón).

Estas maravillas naturales se han ido formando lentamente a lo largo de varios millones de años por las acumulaciones de carbonato cálcico presente en las aguas, que poco a poco se ha ido asentando y solidificando, para dar lugar a uno de los espectáculos naturales más hermosos de Turquía.

El paisaje de estas aguas termales, declaradas como Patrimonio de la Humanidad, está marcado por la presencia de la antigua ciudad de Hierápolis en la parte alta de la montaña, y desde la cual se pueden obtener unas magníficas vistas del lugar. Las piscinas naturales de Pamukkale se reparten a lo largo de una extensión de 2.700 metros y alcanzando una cota de altura de aproximadamente 160 metros.

Se estima que la formación de estas piscinas naturales se originó en el Plioceno, debido a los movimientos tectónicos en la zona de la cuenca del río, cuyas consecuencias (aparte de los terremotos) fueron la liberación de estas fuentes termales. Las aguas, en las que abundan el bicarbonato y el calcio, han ido dando forma a lo largo del tiempo a estas blancas terrazas de piedra caliza que se extienden sobre la ladera de la montaña. Por supuesto, el proceso continúa hoy en día, aunque algunas de las fuentes han dejado de manar por consecuencia de los terremotos para dar lugar a otras nuevas.

No sólo representan una oportunidad de estudio y asombro para los geólogos, sino que se han convertido en uno de los principales atractivos turísticos de Turquía, y su belleza ha encandilado a las gentes desde tiempos inmemoriales, como es el caso de Vitruvio, un arquitecto de la antigua Roma.

El Imperio Turco Otomano, regido por la dinastía Osmanlí, fue un gran estado que abarcaba a diversas etnias y religiones y que debe su nombre al primero de sus gobernantes, Otmán. Pero en sus inicios no era más que un pequeño estado turco, como otros tantos que nacieron durante el periodo de decadencia del Imperio Selyúcida, pero sus ansias de expansión les llevaron a ir conquistando a sus estados vecinos hasta terminar definitivamente con la dinastía selyúcida durante el reinado Mehmed II, entre los años 1451 y 1481.

Los otomanos alcanzaron Anatolia durante el siglo XIII, huyendo del azote de los mongoles que frecuentemente realizaban incursiones en sus tierras. En el año 1326 se hacen con la primera de sus conquistas importantes, la ciudad de Nicea, siendo la expansión su primera preocupación también a lo largo del siglo XIV, logrando tomar posesión de la región de los Balcanes. Sus conquistas llevaron a los europeos a preocupase por el aparentemente imparable avance de los otomanos, dando origen a una Cruzada promovida por Segismundo de Hungría. Aunque en un primer momento los mongoles rompieron el asedio turco a Constantinopla, la ciudad cayó finalmente bajo su poder en el año 1453, y que se convertiría en la capital del Imperio.

El Imperio Otomano alcanzó su punto de mayor esplendor entre los siglos XVI y XVII, abarcando parte del Sudeste ed Europa, del Medio Oriente y también el norte del continente africano. Estaba dividido en 29 provincias además de poseer tres estados vasallos: Valaquia,Transilvania y Moldavia, y sus fronteras limitaban con Marruecos, Sudán, Somalia, Arabia, Etirea y el Mar caspio. Pero aparte de las conquistas territoriales, el Imperio Otomano adquirió los conocimientos de los pueblos que anexionaba y los desarrolló aun más, destacando sus aportaciones en campos como la administración, la arquitectura, las ciencias o incluso la gastronomía, lo cual llevó a crear una identidad cultural propia y única.

La llegada del siglo XIX trajo consigo el principio del fin para el imperio, cuando el auge del nacionalismo y las ansias de independencia dentro de sus fronteras comenzaron a hacerse incontrolables. A su desgaste también contribuyeron la Primera Guerra Mundial que agotó gran cantidad de recursos y la aparición de movimientos de corte revolucionario. El día 1 de Noviembre de 1922 se abolía el sultuanato, y un año más tarde desaparecía también el califato. El 23 de Octubre de 1923 nace oficialmente la República de Turquía, aunque su extensión tras las escisiones distaba ya mucho de lo que antaño abarcase el imperio.

Kusadasi es uno de los principales destinos turísticos en la costa egea de Turquía. Situada en la provincia de Aydin, 470 kilómetros al sur de Estambul, es también uno de los muchos puertos de escala que encontraréis en la mayoría de cruceros que recorren esta zona. Una ciudad balneario cuyo nombre en turco significa “isla de los pájaros”. Solo tenéis que apreciarla desde el mar para comprobar que es una de las pequeñas joyas de la costa turca.

Pero además de su belleza pintoresca, Kusadasi se halla muy cerca de algunos puntos de gran interés. Los cruceros que llegan hasta aquí ofrecen principalmente cuatro excursiones:

La antigua ciudad de Éfeso

Mileto

Didim

Pamukkale

– Éfeso

Hasta las viejas ruinas de Éfeso apenas hay cuatro kilómetros desde Kusadasi. Lo mejor es ir en taxi (para volver igual) y comprar en el recinto las entradas para ver las vieja ciudad (el precio ronda los 10 euros por persona, aunque hay algunas ruinas que tienen un pequeño suplemento). Una vez allí no hay que perderse la Ermita de María (cuenta la tradición que es aquí donde murió la Virgen), el Templo de Domiciano, la Fuente de Trajano, el Odeón, la Biblioteca de Celso, la Iglesia de San Juan y el Camino de Arcadia.

– Mileto

Tal vez os suene por el filósofo Tales de Mileto, pero hay que destacar que en ella estaremos en una de las ciudades más antiguas del mundo. De esta manera encontraremos grandes atractivos arqueológicos, como la Mezquita de Ilyas Bey, las Termas de Faustina o el impresionante Teatro de Mileto con capacidad para 15.000 espectadores. Hay que visitar también la Vía Sagrada, la Iglesia de San Miguel, el Monumento del Puerto y el Templo de Atenea.

– Didim

Didim se sitúa 70 kilómetros al sur de Kusadasi y alberga las ruinas de lo que fue la antigua ciudad de Didyma, colonia de Creta y Micenas e importante puerto comercial. Hoy es un pequeño pueblo de la costa, muy turístico en vacaciones. Lo más interesante para visitar en él son las ruinas del Templo de Apolo, en donde según la mitología tuvo tuvo lugar el romance entre Apolo y Dafne. Este templo no es realmente el original, sino una reconstrucción que data de la época de Alejandro Magno.

– Pamukkale

Situada 180 kilómetros al este de Kusadasi, esta ciudad es Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO desde 1988. Su nombre en turco quiere decir “castillo de algodón” y es famosa por su pintoresco paisaje de bosques minerales, cascadas petrificadas y una serie de estanques escalonados creados por las aguas mineralizadas de sus fuentes termales. Aquí se situaba el balneario termal de Hierápolis a finales del siglo II a.C. Como monumentos hay que visitar la catedral y el monumento Martirio de San Felipe.

Estambul fue la capital del Imperio Otomano hasta la revolución de Ataturk, el padre de la patria turca. Éste, queriendo borrar toda la influencia de los califas y del islam oficial que hasta entonces se practicaba, traslado la capital administrativa a Ankara.

Aún así, Ankara sólo ha quedado como sede del gobierno y otros organismos puesto que la vida en Turquía, en todas sus facetas, sigue teniendo su principal foco en Estambul.

A pesar de este fracaso en trasladar la referencia turca de una a otra ciudad, conocer el intento de Ataturk (del que podrá ver imágenes por toda la ciudad) es fundamental para conocer la realidad del país y para interpretar la forma de ser de la gente que allí conozca. Mustapha Kemal Ataturk separó la religión del estado y estableció una Constitución laica.

Todo esto ha provocado que la población turca presente unos rasgos inéditos en el mundo musulmán. Podrá ver mujeres totalmente vestidas a la occidental, muchas veces acompañadas de otras tapadas de pies a cabezas. El alcohol, salvo en establecimientos cercanos a las mezquitas, es tolerado aunque su precio sea elevado, e incluso fabrican un par de marcas de buena cerveza.

Plaza de Sultanahmed

La Plaza de Sultanahmed suele ser la primera visita que realiza el turista en Estambul. Y a bien seguro que no la olvidara nunca. Unos cuidados jardines rodeados de edificios maravillosos. Aun lado, la mezquita de Sultanahmed, conocida en todo el mundo como Mezquita Azul y que debe su nombre al color que se vislumbra en su interior debido a sus cristaleras y, al otro lado, Santa Sofía, uno de monumentos más reconocibles del mundo.

Construida como basílica durante el imperio bizantino, paso más tarde a funcionar como mezquita y es, hoy en día, un museo que nadie debe perderse en su visita a la ciudad. Uno de esos momentos mágicos que se producen en una vida es escuchar el canto del muecín en esta plaza, quizás tomando tranquilamente un té en el cafetín situado en las murallas de Santa Sofía.

Próximo a ellos, una pequeña sorpresa, la Cisterna de Yerebatan Saray. Con sus innumerables columnas abastecía de agua al Palacio y es una de las atracciones imprescindibles.Y, bien cerca, el Topkapi. Olvídense de hacer una visita rápida. El Palacio es inabarcable, con decenas de estancias, las más llamativas las que componen el antiguo harén.

Estambul es mucho más que Sultanahmed

Pero Estambul es mucho más que Sultanahmed. De hecho, es una ciudad inabarcable en una sola visita, necesitándose muchos días para poder recorrerla entera. Aún así, hay varias visitas que deben realizarse sin excusas.

La Mezquita de Soleiman es una de ella. Es la más grande de toda la ciudad y se elva, majestuosa, sobre una de las colinas que compones Estambul. Además, el camino para llegar hasta ella se convierte en un agradable paseo, aparte de las cuestas, claro, donde podemos descubrir la vida del Estambul autentico, más allá de los turistas.

Cruzando el puente, en el barrio del Galata no se debe olvidar subir a la torre que lleva el mismo nombre. Tiene una de las mejores vistas de todo el mundo, con el rosario de alminares que destacan sobre el Bósforo.

Subir a Taksim, la zona comercial, es una buena experiencia. Sobre todo para que los más prejuiciosos puedan ver que no tiene nada que envidiarle a la Gran Vía de Madrid o a ninguna otra capital europea. Se respira modernidad, con unos establecimientos en la vanguardia.

Y recorriendo el Bósforo, llegamos al Palacio de Dolmabahce. Sede oficial del gobierno tras la caida de los sultanes, es una muestra de la arquitectura otomana. Espectacular la Sala de los Espejos, donde nos vemos reflejados cientos de veces.

Por no hablar del precioso recorrido que se puede hacer en barco por el Bósforo y que nos lleva justo hasta el Mar Negro, pasando la famosa Torre de Leandro, en una pequeña islita en mitad del canal.

Y para los aficionados a las compras, dos joyas: el Gran Bazar (para mi gusto demasiado enfocado al turismo) y el, más pequeño pero más interesante, Bazar de las Especias o Egipcio. Y miles de tenderetes en todas partes.

En definitiva, una ciudad para volver siempre, que nunca se agota y que está en continua reinvención.

Las fiestas en Turquía son denominadas como Bayram, sin importar si se trata de celebraciones religiosas o fiestas nacionales, y en el caso de Seker Bayrami (Şeker Bayramı) estamos hablando de la Fiesta de los Dulces, tan apetitosa como multitudinaria.

Debido a que la las fiestas nacionales siguen el calendario gregoriano y las celebraciones religiosas están sujetas al calendario lunar de los musulmanes, todos los años se deben “encajar” las fiestas religiosas dentro del calendario gregoriano, por lo que suelen presentar variaciones de 11 días en la fecha de celebración.

La fiesta de los dulces se celebra cada año en Turquía tras el Ramazan Bayrami, el mes de ayuno musulmán, dando inicio el mismo día (durante el ocaso) en que termina este ayuno. Por la noche la gente se prepara para el día de fiesta, en un periodo conocido como “arife“. Luego, los tres días que dura el Seker Bayrami todos los comercios y locales oficiales, así como oficinas y colegios del país permanecerán cerrados.

La única excepción es la de los museos, que sólo cerrarán sus puertas el primero de los tres días de fiesta. Es recomendable para quienes quieran vivir estos días de celebración que viajen en los días previos, debido al aumento de la circulación en las carreteras y las grandes concentraciones de gente que conlleva.

Seker Bayrami es sinónimo de retomar contacto con nuestros seres queridos, reuniones familiares, de ayudar a aquellos menos afortunados y como no, para comer todo tipo de dulces, ya sean comprados o hechos a mano, siendo un buen ejemplo de ello la baklava, un postre hecho de hojaldre y miel, tradicional de Turquía.

La tradición marca que el primer día hay que levantarse temprano, arreglarse con las mejores galas y hacer un pequeño desayuno, para dirigirse a las mezquitas. Al regresar a casa se almuerza y después se comienza con las visitas a los familiares y amigos, primero a aquellos más cercanos y por último a compañeros, jefes, profesores, etc, a quienes se ofrecen dulces como regalo de cortesía. Los turcos se saludan durante estos días al grito de “Bayraminiz kutlu olsun”.

En Europa nos podemos encontrar países con una gran riqueza cultural que atrae cada año a millones de visitantes, pero en los últimos tiempos Turquía se ha convertido en uno de los destinos favoritos para los viajeros debido a su belleza y singularidad, ya que se trata de un país desde donde se puede visitar dos continentes, ya que parte de su territorio está en Asia.

Hay muchas formas de conocer Turquía, pero la que nosotros recomendamos es apostar por una agencia local de turismo que te lleve a los principales rincones del país, como es Pride Viajes Estambul, una empresa que ofrece tours personalizados y donde se encuentran los circuitos por Turquia con guia en espanol.

Como hemos dicho anteriormente, son muchos los rincones que nos ofrece este enigmático país, mezcla de varías razas y religiones, lo que le aporta una belleza fuera de lo normal. Entre los muchos rincones que nos ofrece este país, una parada obligada es Estambul, donde podremos visitar el museo de Santa Sofía, una construcción del siglo VI y que primero fue iglesia, luego mezquita y ahora museo o la impresionante Mezquita Azul, una de las más hermosas del mundo y donde cada día hay espectáculos de luz y sonido.

Otra de las regiones que no podemos olvidarnos es Capadocia, que es el destino más visitado del país después de Estambul. Se trata de una región donde se puede ver la mano de la madre naturaleza creando impresionantes paisajes. Podéis encontrar más información sobre esta región en esta otra pagina web de la empresa.

Por seguir hablando de lo que esconde este país, podemos hablar de la ciudad de Pérgamo, donde se situó la segunda biblioteca más importante tras la de Alejandría o la ciudad de Aspendos, donde podemos ver uno de los teatros romanos mejor conservados.

Si queréis obtener más información sobre Turquía, os recomendamos que visitéis el portal web Lonely Planet donde encontraréis información sobre este y otros países.


Mezquita Sokullu Mehmet Paşa

La Mezquita Sokullu Mehmet Paşa fue diseñada por Atik Sinan para Mahmud Paşa, Gran Visir del sultán Mehmet II, y esposo de la princesa Esmahan, poco tiempo después de la conquista de Estambul, en 1453.

La construcción de la mezquita comenzó en 1463 y finalizó en 1477. Se trata, en realidad, de un complejo que, además de la mezquita, incluía un baño (uno de los más antiguos de Estambul), una madrasa, una escuela primaria (sıbyan mektebi), un comedor de beneficencia (imaret), un refugio para caravanas y/o peregrinos (caravanserai), y una tumba.

Algunos sectores de la mezquita fueron destruidos durante el incendio de 1753, y no fueron reconstruidos. Hoy podemos ver las partes que sobrevivieron al incendio: la mezquita, el baño, la tumba y alguna otra construcción, como la fuente construida por Mustafa Ağa, oficial del palacio real.

Se supone que la mezquita fue el primer edificio del complejo en ser erigido, y se hizo de acuerdo al estilo otomano de arquitectura. El área principal de la mezquita está cubierta por dos domos de distinto diámetro. En total, 16 domos cubren todo el complejo. La decoración es de fines del siglo XVIII, mientras que la residencia real fue construida a principios del siglo XIX.

En la puerta principal vemos lo que se conoce como “muqarnas” o bóveda de estalactitas, y es una de las más antiguas construcciones conocidas de este tipo. También, si nos fijamos en los detalles, veremos una piedra negra que, se dice, es de la Kabaa, de La Meca. Otras dos piedras similares se encuentran en el mihrab y el mimbar.

El minarete original desapareció durante los trabajos de remodelación, y fue remplazado por un minarete clásico.

El interior está decorado con azulejos de Iznik , con motivos florales. También hay azulejos con caligramas, en los que se encuentran escritos los 99 atributos de Dios.

Mahmud Paşa está sepultado en la tumba del complejo, construida de forma octogonal, con bloques de piedra caliza.

Dirección de la Mezquita Sokullu Mehmet Paşa: detrás de la Mezquita Azul, Sultanahmet

Horario: desde las 9 de la mañana en adelante.

Tarifa: entrada gratuita (se deja un donativo a voluntad)


Hattusa en Corum

Hattusa era la antigua capital del imperio Hitita. Una antigua ciudad de Asía Menor que se emplazaba muy cerca de lo que a día de hoy es Boghaz Koy, en la provincia de Corum. De la vieja ciudad quedan unas hermosas ruinas gracias a las cuales podemos hacernos una idea de la magnitud original del asentamiento.

Los orígenes de este asentamiento los encontramos en un pueblo de lengua no indoeuropea que fundará Hattusa, aunque la ciudad por aquel entonces no recibiera ese nombre. Tras la creación de la ciudad, y coincidiendo con el reinado de Anitta (siglo XVIII a. C), se trasladaron hasta la misma un gran número de aristócratas contrarios a Anitta. Este motivo fue más que suficiente para que el entonces rey hitita aniquilara ese pueblo y arrasara la ciudad. No contento con eso lleno la ciudad de antiguas maldiciones sagradas y sembró zahheli(una planta espinosa), asegurándose así que el final de Hattusa quedaba completamente sellado.

No obstante, en el 1650 a.C llegaría la figura de un nuevo rey hitita que reconstruiría Hattusa. Hattusil I, quien convirtió este asentamiento en la capital de su reino. A partir de ese momento la inmensa mayoría de los reyes hititas mantuvieron este lugar como capital.

En este momento la ciudad contaba con varios palacios y templos. Además, la misma estaba dividida. Por un lado teníamos la parte alta, con los edificios nombrados anteriormente, y la zona baja, en la que se emplazarían las viviendas.

Toda la ciudad estaba rodeada de murallas y montañas, elementos naturales y artificiales que intentaban frenar las constantes incursiones en la zona de las tribus bárbaras del norte. Esta presión era tal, que incluso hubo un momento en el que la ciudad caería en manos de estas tribus, siendo posteriormente reconquistada.

Hattusa fue completamente arrasada en las guerras con los Pueblos del Mar y Gasgas. Más o menos a partir de 1200 a.C la pista sobre la ciudad se perdería.

Las excavaciones en la zona han mostrado diversas tablillas escritas con numerosas lenguas como la luvita o el acadio, templos que fueron engrandecidos por los últimos reyes hititas y numerosas muestras de la ciudad antigua.

Viajar hasta esta ciudad en ruinas es una experiencia mágica que nos transportará a otra época lejana. Un recorrido perfectamente señalizado que nos permitirá saber en que parte de la misma nos encontramos en cada momento. Sin duda alguna, una visita totalmente recomendable.

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Derinkuyu

En Capadocia, Anatolia Central, encontramos un sinfín de ciudades subterráneas. Un reclamo que atrae una fuente inagotable de turistas durante todo el año; y es que estos lugares, además de la evidente curiosidad que suscitan, ofrecen un gran número de sorpresas arquitectónicas escondidas bajo elsuelo.

En la actualidad tan sólo tenemos constancia de aproximadamente 37 ciudades subterráneas, no obstante, es bastante probable que sean muchísimas más las urbes que se alojen en elsubsuelo de esta región histórica de Turquía.

En este punto, queremos hablaros de Derinkuyu, que es a día de hoy la más importante de todas ellas. Ésta fue descubierta por casualidad en 1963, cuando un habitante de la ciudad de Derinkuyu quiso realizar obras en su casacueva y al tirar una de las paredes descubrió asombrado que había una habitación desconocida por el hasta el momento.

Esta extraña habitación dio paso a otra estancia, y esta a su vez a otra. Sin entender cómo, este habitante de Derinkuyu había descubierto una entrada alsistema de túneles que se escondían bajo los pies de la actual ciudad.

Las investigaciones posteriores revelaron que el inicio de esta ciudad podría haber sido excavado por los hititas, allá por 1400 a.C. Los mismos investigadores comenzaron a descender lentamente por el sistema de túneles, llegando hasta los 40 metros. No obstante, a pesar de que en la actualidad existen unos 20 niveles subterráneos, sólo es posible visitar 8, pues el resto (hasta llegar a los 85 metros) estaría reservado a la investigación o sería complicado acceder a ellos por estar obstruido el paso.

Para entender la existencia de esta ciudad, debemos saber que por aquel entonces Capadocia era un lugar bastante codiciado, pues era el encuentro de muchas de las rutas comerciales del momento. Por este motivo, las invasiones eran frecuentes, algo que mermaba considerablemente la población cada cierto tiempo. Fue por este motivo por el que finalmente los habitantes de Capadocia, y en concreto de Derinkuyu, decidieron vivir bajo elsuelo.

Así, esta ciudad se habría creado como un enorme refugio en el que sus habitantes residirían realizando, o por lo menos intentando, una vida normal. Esa normalidad se ve reflejada en las distintas estancias que encontramos en la extraña ciudad, como por ejemplo establos, comedores, salas de culto, cocinas, prensas de vino, cisternas de agua, habitaciones o bodegas. Un completo complejo en el que sus moradores encontraban toda clase de comodidades.

Hoy por hoy podemos visitar esta ciudad y de esta forma comprender un poco mejor como vivían aquellas civilizaciones subterráneas. Además, también podremos entender un poco cuáles eran sus sistemas de defensa ante los constantes asedios e invasiones. Sin duda alguna, una ruta de lo más enriquecedora e interesante.

En 1963, un habitante de Derinkuyu (en la región de Capadocia, Anatolia central, Turquía), derribando una pared de su casa-cueva, descubrió asombrado que detrás de la misma se encontraba una misteriosa habitación que nunca había visto; esta habitación le llevó a otra, y ésta a otra y a otra… Por casualidad había descubierto la ciudad subterránea de Derinkuyu, cuyo primer nivel pudo ser excavado por los hititas alrededor del año 1400 a.C.

Los arqueólogos comenzaron a estudiar esta fascinante ciudad subterránea abandonada. Consiguieron llegar a los cuarenta metros de profundidad, aunque se cree que tiene un fondo de hasta 85 metros.

En la actualidad se han descubierto 20 niveles subterráneos. Sólo pueden visitarse los ocho niveles superiores; los demás están parcialmente obstruidos o reservados a los arqueólogos y antropólogos que estudian Derinkuyu.

La ciudad fue utilizada como refugio por miles de personas que vivían en el subsuelo para protegerse de las frecuentes invasiones que sufrió Capadocia, en las diversas épocas de su ocupación, y también por los primeros cristianos.

Los enemigos, conscientes del peligro que encerraba introducirse en el interior de la ciudad, por lo general intentaban que la población saliera a la superficie envenenando los pozos.

El interior es asombroso: las galerías subterráneas de Derinkuyu (en las que hay espacio para, al menos, 10.000 personas) podían bloquearse en tres puntos estratégicos desplazando puertas circulares de piedra. Estas pesadas rocas que cerraban el pasillo impedían la entrada de los enemigos. Tenían de 1 a 1,5 metros de altura, unos 50 centímetros de ancho y un peso de hasta 500 Kilos.

En la imagen superior se aprecia cómo la puerta circular de piedra cerraba el pasillo, aislando a los habitantes del subsuelo

Además, Derinkuyu tiene un túnel de casi 8 kilómetros de largo que conduce a otra ciudad subterránea de Capadocia, Kaymakli.

De las ciudades subterráneas de esta zona hablaba el historiador griego Jenofonte. En su obra Anábasis explicaba que las personas que vivían en Anatolia habían excavado sus casas bajo tierra y vivían en alojamientos lo suficientemente grandes como para una familia, sus animales domésticos y los suministros de alimentos que almacenaban.

En los niveles recuperados se han localizado establos, comedores, una iglesia (de planta cruciforme de 20 por 9 metros, con un techo de más de tres metros de altura), cocinas (todavía ennegrecidas por el hollín de las hogueras que se encendían para cocinar), prensas para el vino y para el aceite, bodegas, tiendas de alimentación, una escuela, numerosas habitaciones e, incluso, un bar.

La ciudad se beneficiaba de la existencia de un río subterráneo; tenía pozos de agua y un magnífico sistema de ventilación (se han descubierto 52 pozos de ventilación) que asombra a los ingenieros de la actualidad.

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Ankara

Al cruzar el Enguri Su y comenzar a subir la dramática pendiente de sus bancos, Estarás en la ciudad de Ankara. La capital de Turquía es una de las áreas más pobladas del país. En el medio del moderno desarrollo que ha ocurrido en el área, aún puedes encontrar bastantes recordatorios de los sucesos del pasado.

Hoy en día es un destino perfecto si quieres experimentar una grandiosa vida nocturna. Ankara también es el centro del gobierno y el ejército. Hay bastantes universidades en esta metrópolis.

Se dice que las estructuras te recuerdan que Ankara está llena de pasado por todos lados. Aquí te cuento sobre algunos lugares que no deberías dejar de visitar si estás en Ankara:

Los Museos de Ankara

Hay un considerable número de museos en Ankara. Visitar al menos una parte de éstos es una actividad que no puede faltar en tu viaje a la capital turca. Destaca el Museo Etnográfico, que se encuentra cerca del Castillo de Ankara. Si quieres ver los restos sobrevivientes del Imperio Otomano, trata de visitar el Museo de Civilizaciones de Anatolia. También puedes encontrar una amplia y destacada muestra del arte turco de los 1800 en el Museo Estatal de Arte y Escultura.

La Citadela

La Citadela de Ankara y los paisajes que la rodean son una atracción que merece visita obligatoria. Se encuentra al tope de una colina y fue completada durante la Era Romana. Allí encontrarás numerosas muestras de la arquitectura tradicional de Turquía.

Restaurantes

Por supuesto tu visita a Ankara no está completa si no vas a comer en alguno de sus maravillosos restaurantes. Diferente y delicioso son tal vez las dos palabras que mejor describen la Cocina de los turcos. Uno de estos lugares es el Kalbur, donde puedes probar la mejor comida del mar en Ankara. Otro muy famoso es el Trilye Restaurant , que ofrece la Cocina de mayor calidad de la ciudad.

Aunque parezca mentira, Ankara es un destino muy popular, por su cercanía al resto de Europa, pero también por su exotismo. Y es que un lugar como la capital turca está lleno de historia, de una cultura muy distinta a la nuestra. Por estas razones, es un lugar muy atractivo desde el punto de vista turístico. Así que si estás planeando tu próximo viaje, y estás barajando la posibilidad de que tu próximo destino sea Turquía, no dejes de leer este artículo, pues igual te convencemos de ir hasta aquí.

El alojamiento es una de las partes más importantes de un viaje, porque estamos hablando de tener un descanso adecuado durante nuestros días libres. Si no dormimos bien, lo más probable es que nuestras vacaciones sean un desastre porque no hemos podido disfrutar de ellas plenamente. También es cuestión de gustos, y de dinero, pues si creemos que lo vamos a pasar mejor en un albergue juvenil, porque vamos con nuestros compañeros, pues estupendo, pero si necesitamos el descanso y la comodidad que ofrece un hotel de lujo, también es una buena opción.

Descanso y relax de alta gama

Los hoteles de lujo son algo de carácter casi universal. Es decir, que el lujo está igual de valorado en todos los países, lo que hace que la denominación de las cinco estrellas sea casi un sinónimo de comodidad y buen servicio. Da igual que hablemos de Túnez, de Turquía o de Tailandia. Y si tenemos esta opción y nos lo podemos permitir, ¿por qué no alojarnos en un sitio de estas características? Nuestras camas serán de lo más cómodas, la mayoría del personal estará encantada de atendernos, y podemos disfrutar de nuestras vacaciones sin preocuparnos de nada. Igual podemos perder un poco de la verdadera esencia de las zonas rurales de Turquía, sin embargo, y como ya hemos dicho antes, esto va en cuestión de gustos.

Por eso, una de nuestras opciones en cuanto al hospedaje y al alojamiento, puede ser el Hotel Divan Cukurhan. Es de cinco estrelas, por lo que esto suele ya garantizar cierta comodidad y ciertos servicios de alta gama y muy exclusivos para los clientes. En un principio, parece muy tradicional, pues la decoración del lobby y de las salas comunes es muy tradicional, todo en madera y muy rústico. Sin embargo, en las habitaciones se respira un ambiente de lo más diferente, una serenidad y paz completas. El desayuno, además, está incluido en el precio final, y la ubicación de este hospedaje es excelente: cerca del Museo de las Civilizaciones de Anatolia, pero también a poca distancia de la Ciudadela de Ankara, así como de la Mezquita de Haci Bayram. Cabe destacar también sus instalaciones, el techo de cristal del restaurante, que deja entrever el cielo azul tan hermoso de este país, y algunos servicios deportivos y de bienestar, como es el caso del Spa y del gimnasio de uso exclusivo para clientes.

Otro lugar que no te puedes perder es el Hotel Dedeman Ankara. También es de cinco estrellas, y tiene una decoración muy extraña a la par que original. Parece de un estilo tradicional, pero jugando con unos estampados de lo más originales que recuerdan al estilo british. En el exterior, hay una preciosa fuente, que simboliza ya el lujo que tiene este hotel, que juega con las luces y el agua. Es algo impresionante que da una buena impresión de este hotel. En cambio, las habitaciones están inundadas de una sencillez impresionante, pero que no quita ni un ápice de estilo a los cuartos. Estarán en un ambiente de lo más cómodo, disfrutando de unas grandes vacaciones.


 

hagia Irini, santa irene (26) - copiaLa Iglesia de Santa Irene en Estambul

Sí, habéis oído perfectamente, Santa Irene o Agia Irini.

No está cerrada, no. Desde 2014 han reabierto las puertas a los visitantes. Muchísima gente se ha perdido pasear por las estancias de esta antigua iglesia. Yo he tenido suerte las 2 veces que he estado en Estambul.

Casualmente cuando estuve hace 17 años pasé delante de ella y aquél día estaba abierta. Me avisaron de que tenía una suerte enorme por haberla visto. Fue una casualidad porque normalmente estaba siempre cerrada. He leído incluso gente que traía alguna recomendación para medio “sobornar” y entrar a verla, y ni así.

Por suerte se acabó ese problema. Ahora tiene su venta de tickets al público en general y la entrada cuesta 20TL (unos 6,25€), considerándola el gobierno como una iglesia-museo.

La visita es genial porque la haces casi sólo y a veces incluso no hay nadie a parte del guardia. Una antigua belleza que poca gente aprecia al estar rodeada de Topkapi, Hagia Sofía, la mezquita azul y las Cisternas.

pero… ¿Por qué es tan importante Santa Irene?

Al ladito de Hagia Sofia, entre esta y Topkapi, Agia Irini fue fundada en el siglo VI aunque se cree que ya la construyó el emperador Constantino en el siglo IV sobre las ruinas de un antiguo templo paleocristiano.

Se remodeló en el año 740, durante el reinado de Constantino V, quedando tal y como ahora la conocemos.

Con planta basilical, tiene una nave central y dos laterales.

Su cúpula no descansa sobre pilares, sino sobre las bóvedas de cañón transversales que llegan hasta los muros exteriores y que permiten crear una curiosa tribuna abovedada levantada sobre las columnas que separan las naves laterales de la central. Lo que llamamos cúpula sobre pechinas, un recurso que ya vemos en Hagia Sofia y que permite que la cúpula flote sobre nuestras cabezas.

Una de las joyas escondidas de Estambul, en su tiempo iglesia, hoy museo y sala de conciertos, Santa Irene permanece en el tiempo pese a los distintos avatares que le ha tocado sufrir a la ciudad.

Fuente


Al cruzar el Enguri Su y comenzar a subir la dramática pendiente de sus bancos, Estarás en la ciudad de Ankara. La capital de Turquía es una de las áreas más pobladas del país. En el medio del moderno desarrollo que ha ocurrido en el área, aún puedes encontrar bastantes recordatorios de los sucesos del pasado.

Hoy en día es un destino perfecto si quieres experimentar una grandiosa vida nocturna. Ankara también es el centro del gobierno y el ejército. Hay bastantes universidades en esta metrópolis.

Se dice que las estructuras te recuerdan que Ankara está llena de pasado por todos lados. Aquí te cuento sobre algunos lugares que no deberías dejar de visitar si estás en Ankara:

Los Museos de Ankara

Hay un considerable número de museos en Ankara. Visitar al menos una parte de éstos es una actividad que no puede faltar en tu viaje a la capital turca. Destaca el Museo Etnográfico, que se encuentra cerca del Castillo de Ankara. Si quieres ver los restos sobrevivientes del Imperio Otomano, trata de visitar el Museo de Civilizaciones de Anatolia. También puedes encontrar una amplia y destacada muestra del arte turco de los 1800 en el Museo Estatal de Arte y Escultura.

La Citadela

La Citadela de Ankara y los paisajes que la rodean son una atracción que merece visita obligatoria. Se encuentra al tope de una colina y fue completada durante la Era Romana. Allí encontrarás numerosas muestras de la arquitectura tradicional de Turquía.

Restaurantes

Por supuesto tu visita a Ankara no está completa si no vas a comer en alguno de sus maravillosos restaurantes. Diferente y delicioso son tal vez las dos palabras que mejor describen la Cocina de los turcos. Uno de estos lugares es el Kalbur, donde puedes probar la mejor comida del mar en Ankara. Otro muy famoso es el Trilye Restaurant , que ofrece la Cocina de mayor calidad de la ciudad.

Aunque parezca mentira, Ankara es un destino muy popular, por su cercanía al resto de Europa, pero también por su exotismo. Y es que un lugar como la capital turca está lleno de historia, de una cultura muy distinta a la nuestra. Por estas razones, es un lugar muy atractivo desde el punto de vista turístico. Así que si estás planeando tu próximo viaje, y estás barajando la posibilidad de que tu próximo destino sea Turquía, no dejes de leer este artículo, pues igual te convencemos de ir hasta aquí.

El alojamiento es una de las partes más importantes de un viaje, porque estamos hablando de tener un descanso adecuado durante nuestros días libres. Si no dormimos bien, lo más probable es que nuestras vacaciones sean un desastre porque no hemos podido disfrutar de ellas plenamente. También es cuestión de gustos, y de dinero, pues si creemos que lo vamos a pasar mejor en un albergue juvenil, porque vamos con nuestros compañeros, pues estupendo, pero si necesitamos el descanso y la comodidad que ofrece un hotel de lujo, también es una buena opción.

Descanso y relax de alta gama

Los hoteles de lujo son algo de carácter casi universal. Es decir, que el lujo está igual de valorado en todos los países, lo que hace que la denominación de las cinco estrellas sea casi un sinónimo de comodidad y buen servicio. Da igual que hablemos de Túnez, de Turquía o de Tailandia. Y si tenemos esta opción y nos lo podemos permitir, ¿por qué no alojarnos en un sitio de estas características? Nuestras camas serán de lo más cómodas, la mayoría del personal estará encantada de atendernos, y podemos disfrutar de nuestras vacaciones sin preocuparnos de nada. Igual podemos perder un poco de la verdadera esencia de las zonas rurales de Turquía, sin embargo, y como ya hemos dicho antes, esto va en cuestión de gustos.

Por eso, una de nuestras opciones en cuanto al hospedaje y al alojamiento, puede ser el Hotel Divan Cukurhan. Es de cinco estrelas, por lo que esto suele ya garantizar cierta comodidad y ciertos servicios de alta gama y muy exclusivos para los clientes. En un principio, parece muy tradicional, pues la decoración del lobby y de las salas comunes es muy tradicional, todo en madera y muy rústico. Sin embargo, en las habitaciones se respira un ambiente de lo más diferente, una serenidad y paz completas. El desayuno, además, está incluido en el precio final, y la ubicación de este hospedaje es excelente: cerca del Museo de las Civilizaciones de Anatolia, pero también a poca distancia de la Ciudadela de Ankara, así como de la Mezquita de Haci Bayram. Cabe destacar también sus instalaciones, el techo de cristal del restaurante, que deja entrever el cielo azul tan hermoso de este país, y algunos servicios deportivos y de bienestar, como es el caso del Spa y del gimnasio de uso exclusivo para clientes.

Otro lugar que no te puedes perder es el Hotel Dedeman Ankara. También es de cinco estrellas, y tiene una decoración muy extraña a la par que original. Parece de un estilo tradicional, pero jugando con unos estampados de lo más originales que recuerdan al estilo british. En el exterior, hay una preciosa fuente, que simboliza ya el lujo que tiene este hotel, que juega con las luces y el agua. Es algo impresionante que da una buena impresión de este hotel. En cambio, las habitaciones están inundadas de una sencillez impresionante, pero que no quita ni un ápice de estilo a los cuartos. Estarán en un ambiente de lo más cómodo, disfrutando de unas grandes vacaciones.

En Capadocia, Anatolia Central, encontramos un sinfín de ciudades subterráneas. Un reclamo que atrae una fuente inagotable de turistas durante todo el año; y es que estos lugares, además de la evidente curiosidad que suscitan, ofrecen un gran número de sorpresas arquitectónicas escondidas bajo elsuelo.

En la actualidad tan sólo tenemos constancia de aproximadamente 37 ciudades subterráneas, no obstante, es bastante probable que sean muchísimas más las urbes que se alojen en elsubsuelo de esta región histórica de Turquía.

En este punto, queremos hablaros de Derinkuyu, que es a día de hoy la más importante de todas ellas. Ésta fue descubierta por casualidad en 1963, cuando un habitante de la ciudad de Derinkuyu quiso realizar obras en su casacueva y al tirar una de las paredes descubrió asombrado que había una habitación desconocida por el hasta el momento.

Esta extraña habitación dio paso a otra estancia, y esta a su vez a otra. Sin entender cómo, este habitante de Derinkuyu había descubierto una entrada alsistema de túneles que se escondían bajo los pies de la actual ciudad.

Las investigaciones posteriores revelaron que el inicio de esta ciudad podría haber sido excavado por los hititas, allá por 1400 a.C. Los mismos investigadores comenzaron a descender lentamente por el sistema de túneles, llegando hasta los 40 metros. No obstante, a pesar de que en la actualidad existen unos 20 niveles subterráneos, sólo es posible visitar 8, pues el resto (hasta llegar a los 85 metros) estaría reservado a la investigación o sería complicado acceder a ellos por estar obstruido el paso.

Para entender la existencia de esta ciudad, debemos saber que por aquel entonces Capadocia era un lugar bastante codiciado, pues era el encuentro de muchas de las rutas comerciales del momento. Por este motivo, las invasiones eran frecuentes, algo que mermaba considerablemente la población cada cierto tiempo. Fue por este motivo por el que finalmente los habitantes de Capadocia, y en concreto de Derinkuyu, decidieron vivir bajo elsuelo.

Así, esta ciudad se habría creado como un enorme refugio en el que sus habitantes residirían realizando, o por lo menos intentando, una vida normal. Esa normalidad se ve reflejada en las distintas estancias que encontramos en la extraña ciudad, como por ejemplo establos, comedores, salas de culto, cocinas, prensas de vino, cisternas de agua, habitaciones o bodegas. Un completo complejo en el que sus moradores encontraban toda clase de comodidades.

Hoy por hoy podemos visitar esta ciudad y de esta forma comprender un poco mejor como vivían aquellas civilizaciones subterráneas. Además, también podremos entender un poco cuáles eran sus sistemas de defensa ante los constantes asedios e invasiones. Sin duda alguna, una ruta de lo más enriquecedora e interesante.

En 1963, un habitante de Derinkuyu (en la región de Capadocia, Anatolia central, Turquía), derribando una pared de su casa-cueva, descubrió asombrado que detrás de la misma se encontraba una misteriosa habitación que nunca había visto; esta habitación le llevó a otra, y ésta a otra y a otra… Por casualidad había descubierto la ciudad subterránea de Derinkuyu, cuyo primer nivel pudo ser excavado por los hititas alrededor del año 1400 a.C.

Los arqueólogos comenzaron a estudiar esta fascinante ciudad subterránea abandonada. Consiguieron llegar a los cuarenta metros de profundidad, aunque se cree que tiene un fondo de hasta 85 metros.

En la actualidad se han descubierto 20 niveles subterráneos. Sólo pueden visitarse los ocho niveles superiores; los demás están parcialmente obstruidos o reservados a los arqueólogos y antropólogos que estudian Derinkuyu.

La ciudad fue utilizada como refugio por miles de personas que vivían en el subsuelo para protegerse de las frecuentes invasiones que sufrió Capadocia, en las diversas épocas de su ocupación, y también por los primeros cristianos.

Los enemigos, conscientes del peligro que encerraba introducirse en el interior de la ciudad, por lo general intentaban que la población saliera a la superficie envenenando los pozos.

El interior es asombroso: las galerías subterráneas de Derinkuyu (en las que hay espacio para, al menos, 10.000 personas) podían bloquearse en tres puntos estratégicos desplazando puertas circulares de piedra. Estas pesadas rocas que cerraban el pasillo impedían la entrada de los enemigos. Tenían de 1 a 1,5 metros de altura, unos 50 centímetros de ancho y un peso de hasta 500 Kilos.

En la imagen superior se aprecia cómo la puerta circular de piedra cerraba el pasillo, aislando a los habitantes del subsuelo

Además, Derinkuyu tiene un túnel de casi 8 kilómetros de largo que conduce a otra ciudad subterránea de Capadocia, Kaymakli.

De las ciudades subterráneas de esta zona hablaba el historiador griego Jenofonte. En su obra Anábasis explicaba que las personas que vivían en Anatolia habían excavado sus casas bajo tierra y vivían en alojamientos lo suficientemente grandes como para una familia, sus animales domésticos y los suministros de alimentos que almacenaban.

En los niveles recuperados se han localizado establos, comedores, una iglesia (de planta cruciforme de 20 por 9 metros, con un techo de más de tres metros de altura), cocinas (todavía ennegrecidas por el hollín de las hogueras que se encendían para cocinar), prensas para el vino y para el aceite, bodegas, tiendas de alimentación, una escuela, numerosas habitaciones e, incluso, un bar.

La ciudad se beneficiaba de la existencia de un río subterráneo; tenía pozos de agua y un magnífico sistema de ventilación (se han descubierto 52 pozos de ventilación) que asombra a los ingenieros de la actualidad.

Viajes a Derinkuyu

Viajar a Derinkuyu

Hattusa era la antigua capital del imperio Hitita. Una antigua ciudad de Asía Menor que se emplazaba muy cerca de lo que a día de hoy es Boghaz Koy, en la provincia de Corum. De la vieja ciudad quedan unas hermosas ruinas gracias a las cuales podemos hacernos una idea de la magnitud original del asentamiento.

Los orígenes de este asentamiento los encontramos en un pueblo de lengua no indoeuropea que fundará Hattusa, aunque la ciudad por aquel entonces no recibiera ese nombre. Tras la creación de la ciudad, y coincidiendo con el reinado de Anitta (siglo XVIII a. C), se trasladaron hasta la misma un gran número de aristócratas contrarios a Anitta. Este motivo fue más que suficiente para que el entonces rey hitita aniquilara ese pueblo y arrasara la ciudad. No contento con eso lleno la ciudad de antiguas maldiciones sagradas y sembró zahheli(una planta espinosa), asegurándose así que el final de Hattusa quedaba completamente sellado.

No obstante, en el 1650 a.C llegaría la figura de un nuevo rey hitita que reconstruiría Hattusa. Hattusil I, quien convirtió este asentamiento en la capital de su reino. A partir de ese momento la inmensa mayoría de los reyes hititas mantuvieron este lugar como capital.

En este momento la ciudad contaba con varios palacios y templos. Además, la misma estaba dividida. Por un lado teníamos la parte alta, con los edificios nombrados anteriormente, y la zona baja, en la que se emplazarían las viviendas.

Toda la ciudad estaba rodeada de murallas y montañas, elementos naturales y artificiales que intentaban frenar las constantes incursiones en la zona de las tribus bárbaras del norte. Esta presión era tal, que incluso hubo un momento en el que la ciudad caería en manos de estas tribus, siendo posteriormente reconquistada.

Hattusa fue completamente arrasada en las guerras con los Pueblos del Mar y Gasgas. Más o menos a partir de 1200 a.C la pista sobre la ciudad se perdería.

Las excavaciones en la zona han mostrado diversas tablillas escritas con numerosas lenguas como la luvita o el acadio, templos que fueron engrandecidos por los últimos reyes hititas y numerosas muestras de la ciudad antigua.

Viajar hasta esta ciudad en ruinas es una experiencia mágica que nos transportará a otra época lejana. Un recorrido perfectamente señalizado que nos permitirá saber en que parte de la misma nos encontramos en cada momento. Sin duda alguna, una visita totalmente recomendable.

Viajes a Turquia

Ofertas a Estambul

Viajar a Hattusa en Corum

La Mezquita Sokullu Mehmet Paşa fue diseñada por Atik Sinan para Mahmud Paşa, Gran Visir del sultán Mehmet II, y esposo de la princesa Esmahan, poco tiempo después de la conquista de Estambul, en 1453.

La construcción de la mezquita comenzó en 1463 y finalizó en 1477. Se trata, en realidad, de un complejo que, además de la mezquita, incluía un baño (uno de los más antiguos de Estambul), una madrasa, una escuela primaria (sıbyan mektebi), un comedor de beneficencia (imaret), un refugio para caravanas y/o peregrinos (caravanserai), y una tumba.

Algunos sectores de la mezquita fueron destruidos durante el incendio de 1753, y no fueron reconstruidos. Hoy podemos ver las partes que sobrevivieron al incendio: la mezquita, el baño, la tumba y alguna otra construcción, como la fuente construida por Mustafa Ağa, oficial del palacio real.

Se supone que la mezquita fue el primer edificio del complejo en ser erigido, y se hizo de acuerdo al estilo otomano de arquitectura. El área principal de la mezquita está cubierta por dos domos de distinto diámetro. En total, 16 domos cubren todo el complejo. La decoración es de fines del siglo XVIII, mientras que la residencia real fue construida a principios del siglo XIX.

En la puerta principal vemos lo que se conoce como “muqarnas” o bóveda de estalactitas, y es una de las más antiguas construcciones conocidas de este tipo. También, si nos fijamos en los detalles, veremos una piedra negra que, se dice, es de la Kabaa, de La Meca. Otras dos piedras similares se encuentran en el mihrab y el mimbar.

El minarete original desapareció durante los trabajos de remodelación, y fue remplazado por un minarete clásico.

El interior está decorado con azulejos de Iznik , con motivos florales. También hay azulejos con caligramas, en los que se encuentran escritos los 99 atributos de Dios.

Mahmud Paşa está sepultado en la tumba del complejo, construida de forma octogonal, con bloques de piedra caliza.

Dirección de la Mezquita Sokullu Mehmet Paşa: detrás de la Mezquita Azul, Sultanahmet

Horario: desde las 9 de la mañana en adelante.

Tarifa: entrada gratuita (se deja un donativo a voluntad)

Hay pocas ciudades en el mundo que ofrecen tantas cosas como Estambul. Pues además de ser capital de dos imperios poderosos, actualmente es la ciudad más grande de Turquía moderna, centro cultural, industrial y turístico. Estambul atrae a los visitantes no solo por su historia y sus monumentos, sino también por su cultura y su gente encantadora.

 

En los viajes Turquía, Estambul es una parada obligada. Curiosamente, es la única ciudad del mundo que está situada entre dos continentes: Asia y Europa. La enorme estación de autobuses está en Esenler, punto al que acuden las salidas y llegadas al resto del país durante 24 horas.

 

La ciudad posee numerosas mezquitas, iglesias, sinagogas, palacios, y monumentos para visitar. Algunos de los lugares más destacados para visitar son: el museo de Santa Sofía, la mezquita Solimán, el palacio de Topkapi, la mezquita Azul, el palacio de Dolmabahçe y la cisterna de Yerebatan.

 

El Bósforo es la parte más bonita de Estambul con los palacios, chalets y el majestuoso paisaje. Es un estrecho que une el mar de Mármara con el mar Negro y por otro separa los dos continentes: Asia y Europa.

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Trekking en Turquía: la ruta de St. Paul

 

Al igual que sucede con muchos países del mundo, una gran forma de conocer la geografía de Turquía es realizando los circuitos de trekking que han sido diseñados por expertos en la materia. Son ellos los que permiten conocer la belleza de la naturaleza y los grandes lugares naturales de cerca, con el encanto que supone llegar a un lugar luego de realizar un importante esfuerzo físico.

 

Turquía ofrece innumerables circuitos de trekking y uno de los más famosos es la Ruta de St. Paul, un camino elegido por muchas personas con sed deportiva pues se trata de la segunda ruta de larga distancia del país.

 

El nombre de esta ruta responde a quien fue el responsable de difundir el cristianismo en Europa Oriental al tiempo que durante el proceso modificó la propia religión, en parte añadiendo instrucciones sobre las diversas formas de trabajo y también cambiando parte del mensaje del cristianismo, en especial en lo relacionado con las mujeres.

 

Pero el circuito de trekking poco tiene que ver con la religión y así es como se trata de un recorrido de 500 kilómetros que se realiza en un período estimado de 27 días y que nace en Perge, diez kilómetros al ese de Antalya, para llegar a Yalvac, al noreste del Lago Egirdir. El camino se realiza sobre antiguas rutas romanas y se atraviesan caminos y bosques. También es apto para el mountain bike aunque habrá que estar en estado si se elige este medio pues la ruta nace a nivel del mar hasta llegar a los 2200 metros de altura.

 

La ruta es muy nueva y fue abierta por Kate Clow en 2008 para así conocer las entrañas de la Turquía más rural. El nombre del circuito se debe al recorrido que St. Paul realizó en su primer viaje por Asia Menor y a lo largo de la caminata se accede a maravillosos entornos como el río Aksu con su cascada, el cañón Köprülü, numerosas ruinas romanas, un acueducto romano, el cañón Yazılı y el hermoso lago Egirdir.

 

La mejor época para realizar este paseo deportivo es durante la primavera o el otoño pues en julio y agosto el clima es muy caluroso. El hospedaje se realiza en casas o pensiones ubicadas en pequeñas villas que se encuentran a lo largo del recorrido o bien en zonas de acampe.

 

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La torre Atakule de Ankara

Ankara es una ciudad de grandes dimensiones en las que conviven numerosos distritos y barrios. Uno de los más importantes es Cankaya, una de las zonas más activas de la ciudad que a su vez es el distrito metropolitano central de la ciudad. Grandes monumentos y más de dos millones de personas circulan por Cankaya cada día, transitando por las cercanías de Atakule, una gran torre que custodia la vida de quienes viven en esta ciudad.

 

La Torre Atakule es una torre de comunicaciones de gran altura que además es un observatorio. Esta obra de la ingeniería tiene una altura de 125 metros y desde su inauguración se ha transformado en uno de los sellos de identidad de Ankara.

 

Visible desde muchos puntos de esta gran urbe, segunda en orden de importancia luego de Estambul, a su innegable altura hay que sumar el hecho de que está situada en un barrio que se encuentra sobre una colina y es por eso que logra gran visibilidad aún si se aprecia desde lejos.

 

Atakule fue diseñada por el arquitecto Ragıp Buluç y tiene apenas 23 años de vida pues las obras comenzaron en el año 1987 finalizando dos años más tarde. Su nombre hace alusión a Mustafa Kemal Atatürk, un oficial de la armada otomana y turca y el primer presidente del país responsable de la creación de la República de Turquía. La torre fue inaugurada el 13 de octubre de 1989 por el presidente de entonces, Turgut Özal.

 

Si bien la torre se destaca por su importante tamaño, otro de de los aspectos más interesantes es la sección que se encuentra en su parte mas alta. Allí descansa un conjunto conformado por un restaurante llamado Sevilla y una amplia terraza que permite apreciar las vistas de la ciudad. Sin dudas, este mirador es muy visitado tanto por los turistas como por los habitantes de Ankara pues el restaurante es giratorio por lo que realiza un giro de 360 grados por hora para así permitir a los comensales que aprecien las vistas desde todos los ángulos.

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Marmaris

 

En Turquía se pueden encontrar destinos de todo tipo y que dejarán satisfechos a todo tipo de viajeros. Tienes ciudades históricas, pequeños pueblos o destinos vacacionales con playas espectaculares. Busques lo que busques, está claro que en este país lo podrás encontrar. Uno de los destinos vacacionales más alucinantes es Marmaris, que está en la costa suroeste del Mar Egeo, en la provincia de Mugla.

 

Sus playas, además de preciosas, tienen siempre un clima cálido, perfecto para poder disfrutar de unos días de descanso con buen tiempo. Es una ciudad totalmente portuaria que vive prácticamente del turismo y de los barcos, así que cada año se va superando y consigue convertirse en un lugar mucho más atractivo, consiguiendo también aumentar el número de visitantes de cualquier parte del mundo.

 

El paisaje de Marmaris es realmente atractivo y cautivador, pudiendo disfrutar también de las vistas de la bahía desde varias montañas, que dicho sea de paso están situadas de forma que parece que envuelven la ciudad. Aquí le dan mucha importancia a los entornos naturales, con muchas zonas dedicadas a preservarlos y a sacarles el máximo partido para que cualquier persona que los admire se quede realmente fascinada.

 

Pero en Marmaris no todo es playa y su vida urbana también es muy atractiva. Hay varios hoteles para todo tipo de bolsillos y gustos, restaurantes, bares y un montón de lugares de ocio y diversión. Destacar que la gastronomía del lugar es exquisita y puedes encontrarla prácticamente en cualquier rincón, aunque también hay muchos lugares de cocina internacional.

 

Si te gusta la movida nocturna, en la zona del puerto, y en otras pero las del puerto son los más llamativos, hay varios locales en los que se suceden varios espectáculos con todo tipo de artistas. Obligado disfrutar de una noche con un espectáculo de música y baile turcos. Sin duda alguna, Marmaris es un destino en el que podrás encontrar de todo un poco para que tus vacaciones sean perfectas.

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El Mausoleo de Anıtkabir

 

El Mausoleo de Mustafa Kemal Atatürk, denominado comúnmente como “Mausoleo de Anitkabir”, y que significa “tumba conmemorativa”, tiene como intención rendirle culto al líder de la Guerra de Independencia Turca y el fundador y primer presidente de la República de Turquía, convirtiéndose en uno de los parajes turísticos más visitados del país, especialmente por los amantes de la cultura y la historia.

 

Este sitio de culto, localizado en la ciudad de Ankara y diseñado por los arquitectos Emin Onat y Orhan Arda, ha tenido tal trascendencia desde antes de su construcción, que incluso estas personas fueron elegidas para la obra, porque ganaron un concurso organizado por el Gobierno Nacional en el año 1941, y que tenía como objetivo la creación de un espacio de dimensiones “monumentales”, con casi 50 propuestas arquitectónicas de todo el mundo.

 

Más allá de esto, el sitio luego fue adquiriendo una importancia tal, como símbolo de la historia turca, que allí también se encuentran los restos de İsmet İnönü, el segundo Presidente de Turquía, enterrado en el lugar, tras su muerte en 1973. Sin embargo, en su caso, la tumba que lo acoge se encuentra enfrente del Mausoleo de Atatürk, en el sitio opuesto del Terreno Ceremonial.

 

El Segundo Movimiento Nacional de Arquitectura, es de destacarse también, ya que significó una época en Turquía, en la cual las construcciones eran realmente imponentes, al punto de qué muchos especialistas en diseño y arquitectura llegaban de todo el mundo para analizar las obras que allí se levantaban, incidiendo luego en recintos alrededor del planeta entero, que llevan un sello semejante, sobre todo en la zona.

 

La mayor parte de estas construcciones, a su vez, tienen como características el ser construcciones monumentales, simétricas y hechas a base de piedra cortada en secciones lisas. Los expertos en la materia, en esos casos, desarrollaron un gran gusto por cada uno de los detalles que hacían a las obras, permitiendo que cada una se diferenciara claramente de las demás.

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Museo del Cabello de Avanos

 

Situado en Avanos, una pequeña ciudad emplazada en el corazón de Turquía, encontramos uno de los museos más extraños de todo el país, y todo sea dicho del mundo entero. A pesar de que este núcleo urbano es famoso y conocido desde la antigüedad por su excelente cerámica, lo cierto es que ha pasado a formar parte de las guías turísticas por otro elemento mucho más sorprendente, el Museo del Cabello.

 

Construido por el alfarero Chez Galip, esta extraña e inusual colección se encuentra en las entrañas de una cueva. Una cueva que cada vez va tomando más protagonismo en esta zona de Turquía llamando la atención de miles de turistas.

 

Según parece, el museo se inició hace unos 30 años. Cuentan en el pueblo que la novia del fundador se vio obligada a salir de Avanos, y que su amado, sumido en la más absoluta tristeza, le pidió un recuerdo. La muchacha no dudó en cortarse un trozo de cabello que entregó al joven alfarero. El hombre colgó este mechón de pelo en una de las paredes de su estudio, y a partir de ese momento, dicen, cada vez que una mujer visitaba la cueva dejaba un trozo de su cabello al que añadía un papel con su nombre y dirección.

 

Muchos otros piensan que el museo se creó con el único fin de llamar la atención de los turistas y vender más cerámica.

 

Sea como sea con el paso de los años, la cueva comenzó a inundarse de estas particulares muestras de afecto. En la actualidad, se cuentan 16.000 mechones con el nombre y datos de 16.000 mujeres distintas.

 

Esta colección de cabellos humanos es la más grande conocida en todo el mundo, y realmente es impresionante observar como todas esas cabelleras ocupan la totalidad de las paredes de la cueva de Chez Galip.

 

Cabe destacar que el creador de esta obra ofrece además un albergue cercano, talleres de cerámica, tejido y bailes y música local. Sin lugar a dudas una experiencia diferente en el centro de Turquía.

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En Turquía esta la ciudad subterránea denominada Derinkuyu en la misteriosa Capadocia, siendo un complejo descubierto en 1963 tras el derribo de una pared de una de las casas de Derinkuyu situado en la Capadocia, en la Anatolia central.

El derribo de la pared descubrió una habitación la cual no era conocida por el propietario de la casa-cueva, después derribo otra de las paredes y apareció otra habitación, y así sucesibamente cada pared le llevaba a otra nueva habitación o habitáculo.

Cuando los arqueólogos provenientes de todas partes del mundo incluidos los arqueólogos de Turquía investigaron y fueron derribando paredes en Derinkuyu se encontraron con un complejo subterráneo con una capacidad para 10.000 personas, y eso que todavía quedan muchos pasillos y habitáculos por descubrir.

En la ciudad subterránea de Derinkuyu se ha llegado a una profundidad de 40 o 45 metros pero se cree que podría tener unos 90 metros de profundidad, por ahora se han descubierto 20 niveles, solo 8 de estos niveles pueden ser visitados, los demás niveles están obstruidos o reservados a los arqueólogos.

Las teorías sobre que civilización construyó los túneles y habitáculos en esta gran ciudad subterránea son variadas, pero la teoría más arraigada es que hace unos 11.000 o 12.000 años hubo una glaciación y una civilización perdida u olvidada que habitaban esta región de la Capadocia construyo este maravilloso complejo para sobrevivir a las bajas temperaturas del exterior por la glaciación.

En algún momento de la historia la ciudad subterránea debió de quedar abandonada y puede que sellada, siendo olvidada por los habitantes del actual Derinkuyu, el deshielo pudo originar el abandono de la ciudad subterránea en la región de Capadocia de la Anatolia central en Turquía.

Por el momento los arqueólogos no han salido de su asombro con el enorme complejo subterráneo, se han encontrado comedores, establos, lo que debió de ser un santuario, escuelas, habitaciones para prensar vino u aceite, bodegas, un bar, entre otros habitáculos.

Toda la ciudad subterránea se beneficiaba de un río subterráneo, un buen numero de pozos de agua y se han descubierto hasta 52 pozos de ventilación, por lo que la construcción en la actualidad sería muy sofisticada e incluso difícil de realizar por los arquitectos.

Son muchos los enigmas que oculta Derinkuyu la enorme ciudad subterránea de la maravillosa Capadocia en la histórica Turquía.

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El castillo Kurdo de Hosap

Situado en el Gurpinar, provincia de Van, encontramos un pequeño pueblo llamado Hosap. Este lugar cuenta con un castillo Kurdo, el Castillo Hosap. Una preciosa fortificación medieval que además de contar con una estructura bien conservada, ofrece un paisaje impresionante a los turistas.

Hosap gozó durante un tiempo de un poder bastante importante; y es que en el pasado este lugar era el centro administrativo local de toda la provincia de Van. Hoy por hoy es un pequeño pueblo que cuenta con una notable importancia turística por su castillo.

Emplazado sobre un promontorio rocoso, se levanta esta construcción cuya estructura actual dataría en su mayor parte de 1643. Fue en ese año cuando Mahmudi Suleyman, por entonces gobernador de Hosap, decidió rehabilitar una fortificación anterior que ya se situaba en este lugar. No obstante, esa no sería la última vez que el castillo vivió reformas en su fachada, ya que a pesar de que fueran menos significativas, lo cierto es que hasta finales del siglo XVII se incorporaron nuevos elementos al mismo.

El castillo de Hosap consistiría en un castillo interior cuyas murallas se extenderían un poco más al oeste y al norte para poder encerrar un pequeño pueblo fortificado. De ese pueblo fortificado hoy podemos visitar aproximadamente 30 casitas así como una mezquita.

Entre todos los encantos y estancias de este lugar, se debe destacar el Harem. Este habitáculo de mujeres cuenta con dos pisos y un techo plano de madera todo el conjunto goza de un estado perfecto gracias a los trabajos de restauración.

Asimismo, el Selamlik, ocupado por hombres, se separa del harem por medio de una mezquita, que a pesar de haber perdidos la cúpula por el paso de los siglos, cuenta con un encanto especial.

Otra parte del castillo bastante interesante sería la cárcel y las mazmorras. Todo ello está construido en la roca, justo por debajo del harem de las mujeres.

Lo interesante de toda esta construcción es ir descubriendo los elementos que se fueron añadiendo con el paso de los años, además también podremos apreciar el uso de la madera con la cual intentaban hacer los edificios más resistentes frente a los terremotos.

Una excursión bastante recomendable si viajamos a esta preciosa región de Turquía.

 

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El Palacio de Topkapi

El Palacio de Topkapi es un gran palacio en Estambul, Turquía, que fue la residencia principal de los sultanes otomanos durante aproximadamente 400 años, entre 1465 y 1856, dentro de sus 624 años de reinado, convirtiéndose en la actualidad en uno de los recintos de este tipo más visitados del país, junto con el Palacio de Dolmabahçe y el Palacio de Beylerbeyi.

Así como una residencia real, el palacio era un lugar para las ocasiones estatales y entretenimientos reales. Ahora es una atracción turística importante y contiene importantes reliquias sagradas del mundo musulmán, incluyendo la capa del profeta Mahoma y su espada. El Palacio de Topkapi es uno de los monumentos que figuran dentro de las “zonas históricas de Estambul”, que se convirtió en Patrimonio de la Humanidad por designación de la UNESCO en 1985, siendo catalogado, como el “mejor ejemplo de la cultura otomana de la época”.

 

Historia

La construcción comenzó en 1459, ordenada por el sultán Mehmed II, el conquistador de Constantinopla bizantina. El complejo del palacio se compuso de cuatro patios principales y muchos edificios más pequeños. En su apogeo, el palacio fue el hogar de hasta 4.000 personas, y supo cubrir una gran área con una larga línea de costa. Luego, el complejo fue ampliado a lo largo de los siglos, con reformas importantes tras el terremoto de 1509 y el incendio de 1665. Además, contiene las mezquitas, hospitales, panaderías, y demás recintos que permitían la vida en sus inmediaciones.

A partir de finales del siglo XVII, el Palacio de Topkapi fue perdiendo su importancia, al mismo tiempo que los sultanes prefirieron pasar más el rato en sus nuevos palacios a lo largo del Bósforo. En 1856, el sultán Abdul Mecid decidió mudarse a la corte del recién construido Palacio de Dolmabahçe, el primer palacio de estilo europeo en la ciudad, aunque el tesoro imperial, la biblioteca, y otros estamentos se mantuvieron en el Palacio de Topkapi.

 

Actualidad

Tras el final del Imperio Otomano en 1921, el Palacio de Topkapi fue transformado por un decreto del Gobierno del 3 de abril de abril 1924 en un museo de la época imperial, siendo administrado por el Ministerio de Cultura y Turismo.

El complejo del palacio cuenta con cientos de habitaciones y cámaras, pero sólo los más importantes son accesibles al público hoy en día. Incluso, se encuentra custodiado por funcionarios del ministerio, así como guardias armados de las fuerzas armadas turcas, ya que en su interior contiene grandes colecciones de porcelana, trajes, armas, escudos, armaduras, miniaturas otomanas, manuscritos islámicos y pinturas murales, así como una exhibición de tesoros otomanos y joyas.

 

 

 

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Kayaköy, el pueblo griego abandonado de Turquía

En principio, y como podemos leer constantemente en nuestro blog, no es raro encontrar un pueblo abandonado en cualquier país del mundo, pero este tiene unas connotaciones especiales que queríamos compartir con nuestros lectores.

Se trata de un pueblo griego localizado en Turquía, y que por allá por los principios del siglo XX contaba con una población que alcanzaba los 2.000 habitantes.

En la actualidad podemos ver un pueblo abandonado que todavía conserva gran parte de sus edificios en pie, pero el silencio del lugar es desgarrador, ya que nadie ha vuelto a vivir en él de nuevo.

Por aquél entonces, el pueblo era conocido como Levissi, y la mayor parte de su población era de origen griego. La razón de este tipo de asentamientos es que debido a las guerras y otras circunstancias históricas, la población tanto de Turquía como de Grecia fueron pasando de un país a otro, llegando a crear núcleos en los que la totalidad de sus habitantes era inmigrante del otro país.

Una vez finalizó la Primera Guerra Mundial y, en especial la Guerra greco – turca, se estableció un intercambio de población entre ambos países, dando lugar a que en el año 1923 se retiró de Kayaköy el último habitante que aún quedaba.

Poco a poco, la naturaleza volvió a reclamar su espacio prohibido, hasta que en los años 50 se produjo un fuerte terremoto que dio el toque final a la ya abandonada ciudad. Lo cierto es que este terremoto no consiguió acabar con ella, por lo que algunos inversores pensaron que podrían volver a darle vida y convertirla en una ciudad con destino vacacional; idea que también cayó en saco roto, ya que el Ministerio de Cultura Turco declaró la zona de interés histórico.

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Hace casi nada conocíamos un monasterio por encima de las nubes en Birmania. Hoy nos trasladamos unos miles de kilómetros para conocer otros de los monasterios más curiosos e imponentes del planeta. Nada menos, que por estar “colgado” de las rocas en el valle de Altindere, provincia de Trabzon de la actual Turquía. El monasterio de Sumela, cuenta casi 16 siglos de historia, aunque siempre con períodos de gran actividad, alternados con caídas en el olvido, lo que debió traducirse en momentos de abandono en el que el monasterio debió ser restaurado para reiniciar su actividad.

El aspecto actual del monasterio data del siglo XIV, un período que podría llamarse de “esplendor” gracias a los aportes d elos fondos imperiales de Trebisonda y sus donaciones. Capturado por el imperio ruso entre los años 1916 y 1918, el monasterio de Sumela fue abandonado forzadamente, hasta llegar a la actualidad no como un centro religioso recluido exclusivamente, sino también como atracción turística. De hecho, está siendo restaurado y recibe tanto a turistas como a peregrinos.

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La cocina turca es famosa en el mundo entero por su gran variedad de platos, así como su maestría a la hora de usar especias y hierbas aromáticas. Un sinfín de sabores llenos de matices, sabrosos platos que no hacen más que aumentar el encanto de esta exótica tierra.

Influenciada por diversas culturas que pasaron a lo largo de la historia por Anatolia, la mesa turca ha influenciado a su vez a un gran número de países de Europa, Asia e incluso África.

En cuanto a los ingredientes, podemos decir que tanto la carne, como las verduras y el arroz (además de las ya nombradas especias) son los más habituales en los platos. Las verduras, por ejemplo, sirven tanto para acompañar platos como para servirse como plato único (como los pimientos o tomates rellenos de verdura). Además, de entre todas ellas, destaca la berenjena; y es que los turcos sienten una predilección especial por esta. Es uno de los ingredientes esenciales en platos tan tradicionales como el İmam bayıldı, o el Karnıyarık. Además, las ensaladas de berenjena son realmente deliciosas.

Las legumbres también son empleadas, aunque no tanto como las verduras. Por ejemplo, podemos destacar la exquisita sopa de lentejas rojas.

El arroz, por otro lado, es primordial en su dieta; y es que suele ser uno de los acompañamientos más comunes a la carne. Esto se debe a que es visto como una forma económica de alimentación.

No obstante, si tenemos que hablar de un ingrediente importante en la gastronomía turca este es, sin lugar a dudas, la carne. Aquí, en Turquía, se come ante todo cordero, debido principalmente a la tradición pastoril de la zona.

A pesar de que la forma más exportada de cocinarla es en el tradicional döner, carne asada mientras gira ante una fuente de calor y laminada correctamente, lo cierto es que también hay muchos otros platos, como el Kuzu çevirme (cordero lechal asado sobre el fuego) o el adjem pilaf (espalda de cordero asada y cortada en dados).

El consumo del Tavuk döner, con carne de pollo, apareció en la cultura turca durante la última década. Se utiliza la pechuga de pollo, cortada de la misma forma que la carne de cordero picada.

Otra de las comidas más famosas de Turquía es el Pide. Es una variante de la pizza un tanto particular. Aquí se le conoce como Karadeniz Pidesi (Pide del Mar Negro). Se suele realizar con forma de barca y está cerrada (doblada), al más puro estilo calzone.

Aunque como podemos apreciar en los mapas, existe mucha costa en Turquía, lo cierto es que el pescado no es uno de los ingredientes más importantes en su dieta. Aun así, hay que destacar que el pescado de las zonas costeras es excelente.

En la costa del Mar Negro es donde más se consume, aunque la mayor parte de los platos se hagan a base de anchoa/boquerón y preferiblemente en invierno.

Destacan los mejillones, fritos y rellenos con arroz, que son bastante típicos en los pueblos de la costa egea. Además también podemos encontrar uno de los mejores pescados del Bósforo y Kumkapi, la anjova.

En cuanto a las bebidas, la más típica es el té. No obstante, existen muchas otras que también deberemos probar, por ejemplo el Ayran, una bebida muy popular hecha a base de yogur, agua y sal.

El Raki es un anís turco que se suele tomar por las noches, acompañando a las cenas, y se sirve muy frío.

La Cerveza Efes es la marca de cerveza más importante de toda Turquía, así, para los amantes de este elixir tendrán la obligación de tomarse una bien fresquita.

Por último, hay que destacar el café turco o kahve. Es un café un tanto peculiar, pues el azúcar se le echa mientras se hace, no después.

 

Santa Sofia, obra maestra de la arquitectura que une oriente y occidente. Estambul

Santa Sofia (Hagia Sophia) es una obra maestra de la arquitectura que une oriente y occidente. Es el monumento más importante del antiguo imperio romano que ha sobrevivido intacto hasta hoy en día. Santa Sofía (Aya Sofia) fue usada como iglesia durante 916 años, como mezquita durante 481 años. Desde 1935 es un museo. Está situada en la plaza de Sultanahmet, en el centro histórico monumental de Estambul, la capital de Turquía.

El interior de la basílica de Santa Sofia (Santa Shopia) tiene una dimensiones de 100 x 70 metros y está cubierta por una espectacular cúpula de 67 metros de alto y 30 o 33 metros de diámetro (según las fuentes). Dentro de Santa Sofía se podría meter prácticamente entera la Catedral de Notre Dame de Paris, terminada de construir en 1345, más de 800 años después.

La grandiosidad de Santa Sofía no se comprende sin tener en cuenta que frente a ella está la gran Mezquita Azul (mezquita del sultán Ameth). Ambos edificios están separados por la plaza de Sultanahmet . La Mezquita Azul fue construida entre entre 1609 y 1616.

Vistos un edificio frente otro estos dos ambos, Santa Sofía y la Mezquita Azul, son igualmente espectaculares, pero cuando estudias su arquitectura, Santa Sofía no tienen parangón, pese a estar construida cientos de años antes, su cúpula no necesita columnas para sostenerse. La mezquita azul sin embargo es arquitectónicamente muy inferior y necesita grandes columnas en su interior para sostener la cúpula. Durante el proceso de construcción de Santa Sofia, los habitantes de Estambul creían que el emperador se había vuelto loco. Nunca en la historia del imperio se había visto una construcción de esta magnitud, sin embargo tras la apertura se convirtió en un mito que dura hasta nuestros días.

En la siguiente foto podéis ver la Mezquita Azul, ¿no os resulta extrañamente similar? Entre un y otro edificio pasaron nada más y nada menos que 800 años.

Historia de Santa Sofía: En el año 324 d.C. el emperador Constantino I decidió mejorar la ciudad de Bizancio, después llamada Constantinopla y actualmente Estambul. Entre otras acciones decidió construir una nueva basílica dedicada a la Sabiduría Divina, entre 324 y 337 d.C. Este parece ser el origen de esta espectacular obra de arquitectura. Esta primitiva iglesia, al ser de madera, sufrió diversos percances e incendios. Fue restaurada por el emperador Teodosio y vuelta a abrir en el 415 d.C. Esta estructura volvió a arder en el 532 durante otra rebelión. Sobre los restos el emperador Justiniano decidió reconstruirla entre el 532 d.C y el 537 d.C.

El emperador Justiniano reconstruyó la basílica siguiendo un ingeniosos plan ideado por Anthemio uno de los mejores matemáticos de su tiempo e Isidoro de Mileto, un gran arquitecto. El método consistía en que la gran cúpula que se iba a construir se sostuviera merced a cuatro grandes arcos reforzados.

Horarios de Santa Sofía: El Museo de Santa Sofía (Aya Sofía) abre todos los días excepto los lunes, y el horario es de 9:30 a 16:30. Aunque una vez dentro se puede estar hasta algo más tarde. Suele haber colas para entrar y se puede negociar entradas de grupos. También existe la posibilidad de una entrada sin colas para viajeros con familias y niños pequeños.

El vuelo a Turquía (Estambul) lo hicimos con una compañía low cost hasta el Aeropuerto de Estambul – ATATURK (IST). Como ciudadanos de la Unión Europea no necesitamos visado, pero si pasaporte en vigor.

 

 

La Iglesia de Santa Irene

Turquía es uno de los pocos destinos en el mundo entero, en el que podemos sentirnos tan arropados por los recintos culturales que allí se han construido a lo largo de la historia, como por los magníficos paisajes naturales que los rodean. Sin embargo, remitiéndonos en esta oportunidad sólo al primero de los apartados, debemos hacer hincapié en una de sus iglesias más famosas, la de Santa Irene.

En concreto, se trata de una muy importante una iglesia ortodoxa, que se encuentra situada en el primer patio del Palacio de Topkapı en la ciudad de Estambul, Turquía, y que si bien requiere de un permiso especial de entrada para poder recorrer su interior, bien vale la pena realizar los trámites correspondientes, y poder deslumbrarnos con su interior.

La historia

En cuanto a los orígenes de la Iglesia de Santa Irene, en tanto, debemos decir que la iglesia fue fundada en el siglo VI, aunque poco queda de aquella, ya que sería dañada doscientos años más tarde, momento en el que el emperador Constantino Vordenó su restauración y decoración con mosaicos y frescos, y cuando empezó a adquirir el color que hoy se le conoce.

El estilo

Además, desde entonces, y a partir de algunas otras restauraciones y construcciones complementarias, la Iglesia de Santa Irene comenzó a adquirir características que la diferencia de otras iglesias locales, como por ejemplo una espectacular y gigantesca cruz negra y dorada, además de varios elementos pertenecientes al estilo bizantino.

En cuanto a la formación actual de la iglesia, por último, es importante saber que posee unas dimensiones de 100 por 30 metros, además de presentar lo que se denomina una “planta basilical romana”, y una nave central. Incluso, desde hace tres décadas funciona como sala de conciertos, cuando en Estambul se lleva a cabo el Festival de Música local.

 

La República de Turquía es un país bicontinental, emplazado en Asia y Europa. Se extiende por toda la península de Anatolia y Tracia, en la península de los Balcanes.

Es su posición estratégica la que durante la historia la ha situado en diferentes conflictos entre culturas y civilizaciones. No obstante, en la actualidad, esa situación entre los dos continentes es la que posibilita unas conexiones tan buenas a nivel internacional.

Llegar a Turquía es relativamente fácil. Cuenta con unos 8 aeropuertos internacionales, que además tienen rutas con la mayor parte de las principales ciudades del mundo.

Así, volar hasta Estambul, Ankara, Izmir o Antalya, será la forma más rápida de acceder al país, pudiendo encontrar diferentes líneas aéreas que operarán regularmente con estos aeropuertos, como Iberia, Turkish Airlines o Swiss Air.

Aunque el avión sea la forma más rápida de acceder a Turquía, lo cierto es que también se puede hacer por otras vías. Por ejemplo, podemos viajar en ferrocarril, destacando el Istambul Express, que cubre la línea entre Alemania y Turquía, pasando por Bulgaria, Serbia y Croacia entre otros.

Además de estas vías ferroviarias, también podemos acceder al país mediante autobús. Evidentemente también podemos hacerlo en coche.

Por último, hay que añadir que Estambul cuenta con líneas marítimas que la acercan a países como Italia y Grecia. Por tanto, viajar en barco hasta la República es posible.

Documentos necesarios para viajar a Turquía

Los ciudadanos españoles podrán entrar o salir del país bien con pasaporte o con el Documento Nacional de Identidad en vigor y con una validez mínima de tres meses.

Es importante saber que la entrada a Turquía desde Irán, Irak y Siria, tan sólo podrá hacerse con el pasaporte en vigor junto a un visado.

Desde el pasado mes de diciembre, no se acepta la entrada de extranjeros que no tengan página libre en sus pasaportes.

En cuanto a los visados, es posible obtener un visado de turista para 90 días en el aeropuerto de entrada (tasas de 15 euros), no obstante, este visado no autoriza a trabajar ni a residir de forma permanente en el país.

Es muy importante revisar correctamente que las autoridades sellen nuestros visados a la hora de entrar, sobre todo si accedemos por algunas de las entradas más controladas (Irán, Irak y Siria). De faltar algún tipo de sello, quizá encontremos problemas a la hora de abandonar el país.

Salud del turista

No existe ninguna vacuna obligatoria para acceder a Turquía. No obstante, se aconseja, por parte de las autoridades sanitarias, que el turista viaje con una vacuna de recuerdo trivalente contra la difteria, tétanos y poliomieletis.

Además de estas, también son recomendables (según la región a la que viajemos) la de la fiebre tifoidea, hepatitis A y B.

Es conveniente viajar hasta este país con un seguro médico que pueda cubrir los gastos de cualquier tipo de percance. De esta forma no tendremos problema alguno a la hora de ingresar en alguno de los hospitales privados de las zonas turísticas.

Al ser las enfermedades más comunes entre los turistas aquellas que van asociadas a la ingesta de alimentos y bebida, como la fiebre tifoidea o la paratífica, es necesario tener un control absoluto sobre este tema. Hay que ser precavidos, sobre todo en verano, pues los sistemas de conservación no están demasiado desarrollados.

Es recomendable usar y consumir sólo agua embotellada, incluso para lavarnos los dientes. Asimismo, debemos evitar el consumo de cubitos de hielo, pues podrían no estar preparados con agua mineral.

Seguridad del turista

Debido a la situación actual en Siria, se desaconseja el desplazamiento a localidades cercanas a la frontera turco-siria.

Ciudades de Turquía, geografía política

 

 

Siempre que viajamos, debemos saber lo máximo del país que vamos a visitar, y que nos hará falta cuando estemos en él, así que si está pensando o has decidido viajar a Turquía, le será de gran interés la información que le ofrezco a continuación.

Documentación:

Debemos tener el pasaporte o el DNI en vigor con una validez mínima de tres meses, teniendo en cuenta la fecha de vuelta, y no de cuando lleguemos al país.

El visado nos lo darán una vez llegado a Turquía, y nos costará aproximadamente 15 euros. También puedes solicitar el visado, antes del viaje desde España, en Madrid en la embajada de Turquía, pero tendréis más burocracia y nos costará más caro unos 60 euros.

Si su viaje será de menos de tres meses, bastará con su DNI en la mayoría de las fronteras de Turquía.

Moneda:

La moneda que encontraremos en Turquía, es la Lira Turca. Cuando entre a Turquía no tendrá problemas con la cantidad de dinero que lleve, aunque debe tener en cuenta que ha la salida ,no podrá llevar más de 4000 euros aproximadamente.

Debe también tener en cuenta, que aunque en la mayoría de establecimientos os permitirán pagar en euros, es preferible que lo hagas en Liras, sobre todo para compras pequeñas, pues te saldrá más rentable.

El cambio de dinero, lo puedes realizar en bancos, en tu propio hotel, o en las oficinas dedicadas a ello por las ciudades, te recomendamos que lo hagas, en estas últimas, pues te será más rentable, sobre todo en relación con los hoteles, que suelen ser los menos rentables.

Con las tarjetas de crédito, seguramente no tendrás problemas, hay muchos establecimientos, donde podréis pagar con tarjeta de crédito, sobre todo con Visa.

En los cajeros automáticos, tampoco tendrás problemas. En la mayoría de los cajeros podrás sacar dinero sin problemas, y aunque la mayoría te darán el dinero en Liras, hay algunos bancos especializados que pueden darte euros si lo prefieres.

También hemos de saber que a partir del uno de enero del 2009, se cambió la moneda de lIra Turca nueva a Lira Turca a secas y los aspectos de los billetes y las monedas también han cambiado.

 

Estambul es, sin lugar a dudas, una de las ciudades más visitadas del mundo. Un lugar en el que la historia parece anidar en cada una de sus calles. Historia relacionada con tres imperios: Romano, Bizantino y Otomano; y es que pocas ciudades del mundo pueden alardear de haber sido capital de estos tres imperios.

Siendo además la ciudad más grande de Turquía y la tercera más poblada de Europa, la antigua Constantinopla enamora a los turistas año tras año, estableciéndose como una de las ciudades más bellas de todo el globo.

QUÉ VER EN ESTAMBUL

Santa Sofía

Es, a todas luces, una de las visitas estrellas de la ciudad. La antigua basílica patriarcal ortodoxa, que posteriormente sería reconvertida en mezquita y actualmente en museo, llama la atención por su monumental exterior y su suntuoso interior.

Creada en el año 360, en su origen se consagró a la Divina Sabiduría, una imagen que se tomó directamente del Libro de la Sabiduría del Antiguo Testamento y que se refiere a la personificación de la sabiduría de Dios.

Más información en: La monumental iglesia de Santa Sofia en Estambul

Mezquita Azul

Esta es la mezquita más importante de todo Estambul. Un lugar que fue construido por orden del Sultán Ahmed I entre 1609 y 1616.

Su cúpula central cuenta con unos 23 metros de diámetro y 43 metros de altura. Se compone de seis minaretes, algo que parece que fue tema de debate en el momento de su construcción. Esta controversia venía dada a que por aquel entonces, la Meca contaba con seis minaretes también, pasando desde ese momento a siete para apaciguar los ánimos.

Su nombre viene dado por que en el interior encontramos más de 20.000 azulejos de color azul, encargados de adornar la cúpula así como la parte superior de toda la mezquita.

Más información en: Mezquita Azul de Estambul, datos prácticos

Palacio de Topkapi

El majestuoso Palacio de Topkapi fue construido por orden del Sultán Mehmed II y se convirtió en el centro administrativo del Imperio Otomano desde 1465 hasta 1853.

Cuenta con unas vistas privilegiadas del Bósforo y se ubica exactamente entre el Cuerno de Oro y el Mar de Mármara.

Podemos decir que el palacio en sí responde a las normas de arquitectura seglar turca y que se compone de varios edificios unidos entre sí por patios y jardines, elementos que unidos dan un complejo de aproximadamente 700.000 m2.

Hoy por hoy, el palacio es un famosísimo museo, visitado por miles de turistas y dedicado, como no podía ser de otra forma, a la época imperial de la ciudad.

Más información en: El mítico Palacio de Topkapi

Cisterna Basílica Yerebetan

El subsuelo de la ciudad de Estambul está repleto de antiguas cisternas, podemos decir que sobre las 60. Precisamente esta es la más grande.

A cien metros de la iglesia de Santa Sofía, se construiría en el año 532, coincidiendo así con el reinado de Justiniano I. El fin de la misma fue minimizar los daños de la posible destrucción del Acueducto de Valente.

En el interior hay un elemento que destaca por encima de todos, aunque su tamaño ya es impactante, se trata de una columna, o más bien de su base. La base de columna de Medusa. Aquí se reutilizaron bloques tallados con el rostro de este ser mitológico, se cree que fueron traídas de un edificio del periodo romano pero no se sabe con exactitud.

Más información en: Yerebetan, la cisterna más antigua de Estambul

Otros lugares de interés:

Torre Gálata

Mezquita de Arap

Iglesia de Santa Irene

Iglesia búlgara de San Esteban

Mezquita de Fatih

Avenida de İstiklal

Museo de los Mosaicos

Museo Sadberk Hanım

Mezquita de Süleymaniye

La Torre de la Doncella

Hipódromo de Constantinopla

Museo de las Islas de Estambul

Museo de la Inocencia

Museo de Arte Contemporáneo de Estambul

EXCURSIONES DESDE ESTAMBUL

Una de las excursiones favoritas de los turistas es la del crucero por el Bósforo. Durante el trayecto, el barco nos mostrará unos paisajes impresionante. Podremos observar palacios como Ciragan y Dolmabahçe. Además, también veremos los famosos puentes de Boğaziçi (al sur) y el Fatih Sultan Mehmed (al norte).

Si viajamos durante la época estival no podemos perdernos las famosas Islas de los Príncipe. Se trata de un pequeño conjunto de 9 islas y dos islotes a 20 kilómetros al sureste de Estambul, en el mar Mármara.

Este lugar, en el que antiguamente se levantaban monasterios y se consideraba un lugar de retiro, es recorrido por los turistas a pie, bicicleta o incluso carruajes, pues los vehículos a motor están prohibidos.

Es una excelente excursión de un día si estamos un poco agobiados por la caótica ciudad.

GASTRONOMÍA

Aunque el Kebab sea la comida más típica de Estambul, y realmente no probemos otro similar en ningún otro lugar del mundo, lo cierto es que existen muchísimos otros platos dignos de mención.

Por ejemplo, podemos probar el Testi Kebab, que es una especie de guiso de carne cocinado en un recipiente que se rompe para servir. También es interesante el pollo con miel o el Lüfer, que es un pescado azul del Bósforo de un sabor delicioso.

En la bebida no podemos dejar de probar el té, pero también el Raki (un anís turco), la cerveza Efes o el Kahve, que es el café turco.

Más información en: Gastronomía turca, una cocina exótica

CLIMA

El clima de Estambul es Continental. Gran humedad durante todo el año, veranos con temperaturas bastante altas (normalmente 30º se alcanzan con facilidad) y escasez de lluvias. No obstante, durante las noches estivales suele refrescar.

El invierno es suave durante el día, unos 10ºC de media. No obstante, por la noche nos encontraremos con temperaturas bajo cero sin demasiado problema.

La lluvia aparece en los meses de diciembre y enero, aunque la misma no es excesiva.

Más información en: El clima en las regiones de Turquía

CÓMO LLEGAR

La forma más fácil de llegar a Estambul es en avión. Evidentemente si estamos realizando y contamos con escala en Estambul, será en barco. No obstante, la manera más usada para viajar a este rincón del mundo es volando.

Existen dos aeropuertos internacionales en Estambul, el de Atatürk y Sabiha Gökçen. El primero se encuentra mucho más cercano a la ciudad. No obstante, es el segundo el que cuenta con vuelos más económicos. Teniendo en cuenta que está a 50 km tampoco es una mala opción.

HOTELES EN ESTAMBUL

La ciudad de Estambul cuenta con un sinfín de opciones para alojarse. No es de extrañar dada su importancia turística. Por este motivo, dependiendo de nuestro presupuesto podremos elegir entre un gran número de establecimientos.

Si estamos pensando en realizar un viaje a esta ciudad, y no tenemos muy claro el tema del alojamiento, os recomendamos pegar un vistazo a esta lista de hoteles en Estambul, muy recomendable.

 

 

En Estambul los taxis son amarillos, y los llaman Taksi, con lo cual son muy fáciles de ver. Son seguros y el kilómetro te costará aproximadamente 1,30 Liras, aunque a partir de las 12 de la noche hasta las seis de la mañana te costará un 50% más, eso sí, te cobrarán por kilómetro, por lo que los atascos no te influirán en el precio.

Debe tener cuidado, pues algunos taxistas al ver que sois turistas os intentarán hacer un recorrido más largo, u os subirán las tarifas si no os dais cuenta. En el caso que tengáis claro que os están timando, no dudéis en llamar a la policía o simplemente nombrarselo al taxista, seguro que os ahorrara muchos problemas.

Para evitar éste problema, lo mejor es que evitéis coger taxis en zonas turísticas, es mejor que pareis un taxi que ya esté circulando en alguna zona, no demasiado turística.

Transporte Urbano:

Estambul consta de dos redes de autobuses, unos rojos, otros azules y otros naranjas, en los rojos no se admite dinero, y tendrán que comprar los billetes que se venden en los kioscos. Pero todas las redes son igual de buenas y seguras.

Existen unas monedas electrónicas con las que poder entrar en los autobuses, y que se cobrarán en efectivo y te servirán también para el metro, los tranvías, el tren y los barcos del Bósforo y se puede usar por dos personas a la vez. También existen bonos mensuales, y semanales, con los que podrás viajar en todos éstos medios de transportes, auque sólo podrá ser usado por una sola persona.

 

En Turquía hay una gran variedad de pueblos y ciudades, muchos de ellos espectaculares y que sin duda merece la pena visitar en cualquier momento. Hoy me gustaría escribir sobre un pequeño pueblo que vi hace poco en un reportaje sobre los mejores lugares turcos y que me pareció precioso. Se trata de Oludeniz, que está en la provincia de Mugla, en plena costa al suroeste del país.

A pesar de no ser un destino muy conocido, es uno de los más espectaculares que baña el Mediterráneo, con una bahía de arena que está aislada de una laguna perteneciente a una Reserva Natural. Sus aguas son famosas por el precioso color turquesa que tienen, y que desde luego nada tienen que envidiar a las de las playas más espectaculares que puedas encontrarte en destinos como el Caribe.

Qué hacer

La vida nocturna es muy animada en el pueblo, con un montón de bares en la zona del paseo marítimo, todos ellos de diferentes ambientes, desde los más informales hasta los más elegantes. Si te gustan las compras, aquí no hay mucho donde elegir, pero a tan solo 3 kilómetros está Fethiye, otro pueblo en el que hay muchos mercadillos muy interesantes.

Playas de Oludeniz

Sin duda alguna, lo más espectacular de Oludeniz son sus playas. La más conocida es la de Kidrak, también llamada Paradise Beach y que es una playa totalmente natural y muy romántica que está a 3 kilómetros del centro del pueblo, en una bahía preciosa rodeada de pinos. Muy interesante también Butterfly Beach, que está a unos 5 kilómetros y que está rodeada de montañas. Se llama así porque allí se reproduce una especie de mariposas llamada Jarsey Tiger, la cual se da únicamente entre junio y septiembre.

 

 

Uno de los principales elementos turísticos que podemos llegar a encontrarnos en Estambul, de las principales ciudades de Turquía, tiene que ver con la famosa Torre de Gálata, la cual es también conocida, de acuerdo a los idiomas en los que se la denomine como Christea Turris, Megalos Pyrgos o Torre de Cristo.

En concreto, esta increíble construcción, única en el mundo en su tipo, se encuentra ubicada en la zona norte del también famoso Cuerno de Oro, uno de los sitios más famosos de la ciudad entera, logrando que miles de turistas se acerquen cada semana a este sitio para conocer un poco más de cerca sus características principales.

Entre los elementos que distinguen a la torre de otras más o menos semejantes que se hallan en el resto del mundo, en tanto, podemos mencionar especialmente sus dimensiones, considerando que con el remate incorporado supera los 67 metros de alto, además de que posee hasta nueve plantas interiores, siendo al momento de su construcción, el espacio más alto de todo Estambul.

Por otro lado, no se puede dejar de destacar que la base de la torre se encuentra a 35 metros sobre el nivel del mar, motivo por el cual parece más impresionante aún desde las zonas costeras de la localidad en cuestión. Incluso, posee casi nueve metros de diámetro interior, y sus paredes son de casi cuatro metros de ancho, con una planta mirador de la ciudad, que se halla a unos 50 metros de altura.

En cuanto a la historia de la torre, no podemos dejar de mencionar que la misma fue construida hacia mediados del siglo XIV, como parte de una estratégica ampliación de la colonia genovesa de Constantinopla, por eso la altura de la misma, incluso como mecanismo de defensa para todos los ciudadanos, era sumamente importante.

 

La Mezquita de Selim, una obra maestra

Solo con ver las imágenes de la Mezquita de Selim nos deslumbra su belleza, así que no nos imaginamos ni cómo de impactante ha de ser estar allí mismo, en el interior de ese templo religioso. Esta mezquita se encuentra al oeste de Turquía, en la ciudad de Edirne. Es un templo musulmán que data de la era otomana y que está considerado como una de las bellezas arquitectónicas más maravillosas de la religión otomana.

Esta mezquita imperial se construyó bajo las órdenes del sultán Selim II y fue construida por el célebre arquitecto Mimar Sinan en el siglo XVI.

Los muros de esta gran mezquita se levantaron sobre un complejo cívico llamado Külliye y lo constituían un templo religioso que estaba rodeado por un hospital, una biblioteca, un baño público, tiendas y una escuela religiosa (o madraza).

Uno de los aspectos más bellos de este templo está en la armonía de su construcción compuesta por arcadas superpuestas, semicúpulas y cúpulas con minaretes acanalados. Sin duda, la de Sinan sí que era una mente creativa para pensar semejante belleza armoniosa y compleja a la vez. Una obra maestra sublime, sin duda, que muestra todos los encantos del arte otomano.

La Mezquita de Selim es hoy en día un gran símbolo de la ciudad y un monumento de Turquía de valor incalculable y mundialmente famoso. En 2011 fue incluida esta mezquita en la lista de la UNESCO de Patrimonio Cultural de la Humanidad.

 

 

En esta ocasión vamos a presentarte a los top 6 destinos de Turquía. Empecemos mencionando a Estambul, antiguamente llamada Constantinopla. Se trata de la ciudad más grande de Turquía y la tercera más poblada de Europa, además de ser considerada como una de las ciudades más hermosas de Europa. Es Estambul no dudes en visitar la Mezquita Azul, la Basílica de Santa Sofía, el Palacio de Topkapi, el Gran Bazar y la Cisterna Basílica.

Ahora visitemos Marmaris, una ciudad costera ubicada en la provincia de Muğla, en el sudoeste de la nación. Aquí tienes la posibilidad de visitar la Isla Sedir y el Parque Acuático Atlantis, además de sus playas bañadas por el Mar Egeo y el Mediterráneo.

Dalyan es una ciudad de la provincia de Muğla, de la costa suroeste de la nación. Aquí encontraremos fabulosas playas a donde disfrutar de nuestras vacaciones de verano. Una de las playas más famosas es la Playa de Iztuzu.

Ahora visitemos Side, un antiguo pueblo costero bañado por las aguas del Mar Mediterráneo, que se posa en la provincia de Antalya. Vale la pena señalar que Side es sumamente atractivo para los turistas pues además de gozar de fabulosas playas podemos visitar ruinas históricas y antiguas murallas.

Goreme es una población ubicada en un valle de la región de Capadocia en Anatolia central, a donde destacan sus formaciones rocosas. Aquí tienes la oportunidad de visitar el Museo al Aire Libre de Goreme, a donde podemos apreciar frescos bizantinos.

Finalmente nos queda mencionar a Antalya, una ciudad situada en la costa mediterránea del suroeste de la nación.

 

Estambul es uno de los destinos más peculiares e interesantes del mundo para disfrutar. El hecho de haber sido capital de tres imperios: Romano, Bizantino y Otomano; es un precedente muy importante que no nos hace dudar sobre su peculiaridad y su encanto.

En Estambul quedarás fascinado con la historia de la antigua Constantinopla y sus paisajes naturales: el Cuerno de Oro y el Bósforo.

Con sus matices caóticos y serenos, esta preciosa ciudad turca despierta suspiros. No podrás quedar indiferente a sus fascinantes contrastes.

Quienes la han visitado afirman que es una ciudad demasiado oriental para ser europea y muy occidental para ser asiática.

En la web podemos ver viajes a Estambul por precios muy convenientes, que incluyen alojamientos, vuelos y excursiones.

Estambul es una animada ciudad que está situada entre dos mares: el mar de Mármara y el mar Negro; entre dos continentes, Europa y Asia; y por consecuencia se encuentra entre dos mundos, el tradicional y el más moderno.

Aquí podrás visitar una gran diversidad de lugares como Santa Sofía y la Mezquita Azul, también podrás recorrer el Bósforo en barco, regatear en el Gran Bazar y contemplar el reflejo del imponente Palacio Topkapi.

 

 

El Mar Negro es un mar de interior que está situado entre Europa y Asia. El mismo, estaría comunicado con el mar Mediterráneo a través del Bósforo, el mar de Mármara y Dardanelos.

Su extensión total es de unos 411.500 m2, contando además con una gran profunidad, con máximas de hasta 2.244 m.

Limita con las costas de Georgia, Rusia, Rumanía, Ucrania y Turquía y su principal característica es que es considerado el mayor lago meromíctico del mundo, esto significa que en su área, las capas profundas no se mezclan con las capas superiores.

Es además un mar con una salinidad muy escasa, aproximadamente la mitad de la que hay en el mar Mediterráneo. Además, las aguas profundas son pobres en oxígeno, por lo que la vida a partir de los 200 m no es posible.

Existen dos teorías acerca de su nombre. Por un lado vendría dada por la antigua asignación de colores a los puntos cardinales, siendo el negro el que correspondía con el norte.

No obstante, el color de sus aguas también podría ser importante en este nombre. Al estar situado más al norte que el mar Mediterráneo y contar con unas aguas menos salinas, la concentración de microalgas es muchísimo mayor. Por este motivo, el color de estas aguas es mucho más oscuro. Muestra de ello es la visibilidad, mientras que en el Mediterráneo es de unos 35 m, aquí, en el Mar Negro, sería de unos 5,5 m aproximadamente.

Aproximadamente a los 200 metros por debajo de la superficie, hay una gran capa de sulfuro de hidrógeno. Esto favorece la población microbiana que produce sedimentos negros, probablemente influidos a la oxidación anaeróbica del metano.

Hay que destacar que este mar cuenta con una vida muy pobre. Eso ha sido consecuencia directa de los largos años en los que los procesos urbanos industriales han vertido grandes cantidades de residuos en sus aguas.

Ya a principio de los 90, este mar se vio envuelto en una gran crisis ecológica. La concentración de nitrógeno, fósforo y plaguicidas eran muy elevadas. Estos residuos fueron acabando poco a poco con el ecosistema. Además, sumado a la poca supervivencia de los peces de la zona, encontramos una pesca demasiado intensiva que provocó la extinción casi total de la vida.

No podemos olvidarnos de una especie de medusa introducida por casualidad en esta región, que se ha ido reproduciendo de forma bastante rápida, ocupando este paraíso acuático completamente abandonado.

 

Arqueólogos italianos hallaron en el suroeste de Turquía una antigua cueva a través de la cual, según la mitología romana, las almas de los muertos iban al inframundo.

El descubrimiento se produjo durante las excavaciones de las ruinas de la antigua ciudad de Hierápolis, que fue parte del estado de Frigia fundado en los siglos XIII-X a. C. Los romanos llamaron a esta cueva ‘las Puertas de Plutón’, el dios romano del inframundo, y debido al peligro que representaba, algunos incluso la denominaron ‘las puertas del infierno’.

Hierápolis se ubica en la actual ciudad turca de Pamukkale (‘castillo de algodón’, en turco), que se considera uno de los centros turísticos más importantes del país declarado por la UNESCO Patrimonio de la Humanidad.

“Descubrimos la puerta al reconstruir la ruta de las aguas termales y revelamos que los manantiales de Pamukkale tienen su origen en esta cueva”, subrayó el jefe del grupo de arqueólogos italianos Francesco D’Andria, citado por ‘Discovery News’.

Los científicos italianos afirmaron que hasta hoy día se registran sucesos misteriosos alrededor de la cueva. En particular, afirmaron que vieron cómo varias aves murieron al instante al acercarse a su entrada. Los investigadores aún no pueden explicar este fenómeno desde un punto de vista científico. Sin embargo, se sabe que en el pasado este lugar se utilizó para realizar rituales religiosos.

“La gente podía ver los ritos sagrados desde los escalones, pero no podían acercarse a la puerta. Delante de ellos solo se encontraban los sacerdotes”, indicó D’Andria. Se cree que los vapores que emite la cueva podían provocar alucinaciones y visiones o hasta causar la muerte instantánea.

Los arqueólogos encontraron entre las ruinas una escalera, una piscina y los restos de un antiguo templo, que era un lugar de peregrinación. La gente se bañaba en la piscina y dormía al lado de la puerta, ya que se creía que de esta manera podían ver el futuro en sueños. Actualmente, Francesco D’Andria y su equipo están trabajando en una reconstrucción digital del antiguo santuario.

 

 

Chimeneas de Hadas a unas curiosas formaciones rocosas, a las que la erosión ha dado una cierta forma de casas con tejado, y aunque no son exclusivas de esta zona, sí que representan uno de los más extraños y hermosos paisajes naturales que podemos encontrar en Capadocia. Estas formaciones eran conocidas popularmente como kales (castillos), aunque con la creciente llegada de turistas, la zona ha sido rebautizada con su actual nombre de Chimeneas de Hadas, y pueden variar mucho tanto en su tamaño como en su forma general, aunque preservando su remate en la parte superior con forma de capota.

Su curiosa forma se debe a la acumulación en columna (que pueden elevarse a decenas de metros de altura) de materiales sedimentarios sobre los que se asienta una “cúpula” de roca más resistente a la erosión, la cual puede desgastar la parte inferior en mayor medida que su cúpula, dando lugar a estas formaciones. En el caso de que la erosión desgaste en demasía la columna, ésta terminará por colapsar y derrumbarse. Son más comunes en lugares secos y áridos, como desiertos, y en la región de Capadocia podemos encontrar algunos de los más espectaculares ejemplos de ellas.

Los lugares donde podemos hallar Chimeneas de Hadas más visitados por los turistas son los valles cerca de Aktepe, al norte de Capadocia, por ser los más definidos en cuanto a forma y los que se concentran en mayor número en una misma zona. Las chimeneas de esta zona cuentan con columnas de una cierta tonalidad rosácea y rematadas por rocas oscuras, las cuales propician la llamada erosión diferencial.

También es posible verlos en las zonas de Uçhisar (al sureste) o el Valle del Palomar, de camino hacia Göreme, lugar en el que las palomas anidan en las chimeneas.

 

¿Tu próximo destino de viaje es Turquía? Si es así, seguro que te interesan todos los consejos que te vamos a ofrecer a continuación para que tus días sean perfectos en este país asiático. Toma nota de todo lo que te contamos en este artículo, porque seguro que te interesa.

Hay ciertas cuestiones que son importantes tener en cuenta a la hora de preparar un viaje, sea cual sea el destino. Nos referimos por ejemplo a aspectos como la mejor época del año para viajar, consejos relacionados con la documentación requerida o el cambio de moneda, los platos típicos que podrás degustar, etc. Si estás interesado en conocer estas y muchas cosas más sobre Turquía, no dudes en seguir leyendo.

Cuándo visitar Turquía

¿Cuándo es más recomendable viajar mi destino? Esta es una de las primeras preguntas que todos nos hacemos cuando nos planteamos visitar otros países. Más aún si están algo alejados y el clima varía con respecto al nuestro. En el caso de Turquía, la respuesta sería viajar en otoño o primavera.

En estos meses el clima es mucho más templado. Es cierto que esta zona goza de un clima típico mediterráneo al que estamos más acostumbrados. Pero los veranos aquí son mucho más calurosos. Los inviernos también son suaves. Por lo que en general, podemos concluir que cualquier época puede ser buena para viajar, siendo preferible esos meses. Depende también de la zona en concreto que vayas a visitar, pues el clima de la zona interior difiere de la zona de costa.

Documentación y vacunas

Otro de los aspectos fundamentales es la documentación requerida para poder entrar al país. En este caso, con tener el pasaporte o el DNI con una validez de tres meses en adelante, es suficiente. El visado también es necesario y podrás pedirlo directamente en el aeropuerto, pagando unos 15 euros.

Y en cuanto a las vacunas, en este caso no es necesario ponerse ninguna vacuna para un viaje a Turquía. Eso sí, habrás de tener especial cuidado con el agua del grifo. Es mucho más aconsejable beber siempre agua de botella. Así que, no olvides llevar una en la mochila allá donde vayas.

El cambio de moneda

La moneda oficial en Turquía es la lira turca. En España no podrás hacer el cambio, por lo que lo más recomendable es hacerlo en las oficinas de cambio. En estos sitios suelen cobrar menos comisiones por cambiar los euros a liras. Es más económico que hacerlo en las oficinas de los aeropuertos, en los hoteles o en los bancos, pero en estos tres sitios también podrás hacelo.

No caigas en la trampa de cambiarlo en la calle. Descarta desde ya esta opción, y escoge cualquiera de las anteriormente mencionadas, que son todas ellas seguras. Si lo deseas, puedes utilizar también la tarjeta. En muchos sitios no tendrás problema para pagar de esta forma.

Preparar el equipaje

Y para terminar, unos últimos consejos sobre cómo hacer la maleta. Lo fundamental es llevar ropa ligera, sombrero y gafas de sol, si viajas en verano. Y si optas por conocer Turquía en invierno, entonces ropa más de abrigo. En ambos caso, el calzado ha de ser el apropiado para andar.

A excepción de las mezquitas, no es necesario vestir de ninguna forma en especial. Por lo que no es necesario llevar vestimenta concreta. Eso sí, en estos templos te pedirán ir más cubierto, por lo que no olvides meter pantalones largos o pañuelos.

Por lo demás, recuerda que la hora local de Turquía es una hora más que en España. Disfruta de tu viaje y descubre mejor la belleza de este país en este vídeo turístico.

 

 

EXCURSION DEL BOSFORO TOPKAPI MIERCOLES

Salida del hotel por la mañana hacia el Bazar Egipcio (o de las especias), tras esta visita, tomaremos un barco privado que nos llevará a través del Bósforo: famoso estrecho que separa Europa y Asia. Admiraremos durante el recorrido las espectaculares vistas, Palacios, Mezquitas, casas de madera, etc. Almuerzo en uno de los famosos restaurantes del pescado del bosforo. Por la tarde, visita del Palacio de Topkapi (en la actualidad museo), utilizado como morada por los sultanes otomanos.

DURACIÓN: Dia completo minimo 8 hrs

INCLUYE:

Servicio de autobus. Servicio de guia local. Tickets Palacio Topkapi. Trayecto de aproximadamente 2 horas en barco privado. Almuerzo. NO INCLUYE LA BEBIDA

VISITA HISTORICA DOMINGO

Empezamos con la Mezquita Azul, obra refinada del Siglo XVII. Visitaremos también la antigua basilica de Santa Sofía, despues mezquita y en la actualidad museo. Acabaremos con el Hipódromo Romano de Constantinopla. Almuerzo en un restaurante local. Por la tarde visita del Palacio de Topkapı (museo), utilizado como morada por los sultanes otomanos y por ultimo la Mezquita de Rustem Pasa, obra de la famado arquitecto del imperio otomano Sinan.

DURACIÓN: Dia completo minimo 8 hrs

INCLUYE:

Servicio de autobus Servicio de guia local Tickets de los museos Santa Sofia y Palacio de Topkapi Visitas con explicaciones de todos los lugares mencionados Almuerzo NO INCLUYE LA BEBIDA.

 

En Turquía el acto de comprar es todo un arte. El regateo aparece en todas partes, como un juego, que los propios turcos se toman muy pero que muy en serio; y es que aquí, para cualquier cosa se puede regatear.

Si viajamos a Turquía encontraremos un sinfín de objetos que podremos comprar como recuerdos. Gracias a los bazares y zocos, repartidos por absolutamente todo el territorio, podremos adquirir preciosos tesoros para llevárnoslos a casa o regalarlos a algún ser querido.

Los objetos típicos aquí en Turquía se pueden encontrar en cualquier ciudad, así pues, es bastante difícil distinguir entre objetos típicos de cada región.

Las alfombras, ropa de cuero de todo tipo, lámparas y especias, se repartirán por todos los zocos de las ciudades turcas. Si es una ciudad mínimamente grande, encontraremos muchísima variedad, aunque evidentemente será un poco más caro (para nada el concepto caro que tenemos aquí).

Es Estambul la capital de las compras aquí en Turquía. En sus calles encontraremos tantas tiendas de artesanía, moda e incluso productos gastronómicos, que quedaremos completamente abrumados.

De las alfombras, podemos decir que es el producto más típico de toda Turquía. En Estambul, dado a su tamaño, encontraremos una gran variedad, con alfombras de todos los precios, tamaños y calidades. Siempre es recomendable pedir la factura de este tipo de objetos más grandes, pues en el aeropuerto podríamos tener problemas.

En ciudades como Estambul y Ankara encontraremos falsificaciones de ropa realmente buenas. Por ejemplo, en Estambul, si queremos adquirir algunos de estos productos textiles deberemos ir a calles como Cadircilar Caddesi, al oeste del Gran Bazar.

En las grandes ciudades también es típico la venta de “antigüedades”. Normalmente, éstas serán falsas, pero si encontramos alguna que de verdad lo sea, necesitaremos una licencia de exportación del Museo Provincial, y eso, no lo consigue todo el mundo.

Los productos gastronómicos son realmente interesantes. Podemos encontrar frutos secos y té, así como las famosísimas y exóticas especias, tan tradicionales en la cocina turca. Además, si queremos quedar bien con nuestros familiares, podemos intentar conseguir baklayas, unos postres muy típicos y deliciosos.

En otro orden, en estos bazares repartidos por la geografía turca, encontraremos también objetos como los kilims, joyas de oro y plata, pipas de espuma de mar y tapices.

En este país también encontraremos lugares en los que poder comprar una seda excepcional. Ciudades como Bursa, pasaron a la historia como ciudades de intercambio de seda, y en la actualidad cuentan con importantes mercados en los que podremos adquirir alguna de estas piezas.

El mercado de la Seda de Kozan Han, en Bursa, es quizá uno de los mercados de seda más importantes del país. Aquí, se venden los capullos (gusanos) para poder realizar las prendas que se venderán en otros mercados de la ciudad y en el país en general. Por tanto, no es de extrañar que la mejor calidad en cuanto a seda esté en esta ciudad, así como los precios más económicos.

No obstante, también podremos conseguir seda en Habiye, muy cerca de Antakya. Este también es considerado como un antiguo centro de intercambio de seda pues está emplazada en la histórica Ruta de la Seda.

Cómo podemos ver las opciones son válidas. Además, como hemos comentado al principio, siempre es interesante regatear. Armémonos de paciencia y pensemos cual es el precio que queremos pagar. Si lo tenemos claro, pidamos siempre la mitad de lo que queremos pagar, así nos aseguramos de que a la hora de regatear, el vendedor no se pase de nuestro precio tope.

Puedes consultar todo lo que llevamos escrito sobre compras en el país en el siguiente enlace: comprar en Turquía.

 

 

La Mezquita de Ilyas Bey se encuentra situada en la ciudad de Mileto, y su construcción data del año 1403 por el emir turco Ilyas Bey en el distrito de Didim (provincia de Aydin). Esta mezquita forma parte de un grupo de edificios entre los que también permanecen en pie unos baños públicos (que datan de la posterior época bizantina), un instituto dedicado a la enseñanza religiosa y una madraza. Además, el sepulcro del propio Ilyas Bey está situado al Norte del complejo, cuyos edificios permanecen protegidos por una muralla exterior.

Este complejo se encuentra en el Sitio Arqueológico de Mileto, la antigua ciudad en la que nació el célebre filósofo y matemático Tales de Mileto. La Mezquita de Ilyas Bey fue construida durante el Emirato de Mentse, que tuvo lugar un siglo antes de la conquista de Mileto por parte del Imperio Otomano en 1424.

Construida en piedra y placas de mármol, la solidez y calidad de los materiales han logrado conservarla durante más de 6 siglos, y la estructura fue restaurada por primera vez en 1955, debido aun terremoto que la dañó considerablemente. El terremoto causó el derrumbe total del minarete, aunque se pudo restaurar el resto de la mezquita, para preservarla como parte del Patrimonio Cultural de Turquía (desde el año 2002).

La planta de la mezquita es de forma casi cuadrada, con apenas medio metro de diferencia entre ancho y largo, y con una longitud 18 metros por cada lado, y su cúpula (de 14 metros de diámetro) está revestida con tejas sobre una estructura de ladrillo. En el interior se encuentra el mihrab (lugar para la oración) de mármol, profusamente ornamentado y con un arco que se eleva a 7 metros y medio de altura, decorado con tallas mocárabes de diseños geométricos de exquisita factura.

 

Autobuses en Turquía

Una forma económica de moverte por Turquía es utilizando el autobús. Es el medio de transporte terrestre más importantes, por ser también uno de los más utilizados. Tanto turistas como residentes, lo utilizan a diario para moverse entre las distintas provincias. Además un punto a favor, es que hay muchas empresas diferentes que ofrecen este servicio de desplazamiento por carretera. Lo que significa que la oferta de rutas es mayor y brindan diferentes clases de servicios.

No debes preocuparte tampoco en cuanto a la calidad de los vehículos. La mayoría de los autobuses en Turquía son modernos. Además, sin siempre muy puntuales, por lo que no tendrás que esperar a que llegue ni nada por el estilo. Y ya que hablamos de esperar, has de saber que en la mayoría de las ciudades y los pueblos turcos, encontrarás un “Otobus Terminali”, que es donde tendrás que ir a coger las líneas de autobuses.

Estas estaciones se encuentran normalmente en la periferia, pero las oficinas comerciales de las distintas compañías, están casi siempre en el centro de las ciudades. Algunas de ellas te facilitan incluso el traslado a la terminal con servicios especiales de minibuses, si así lo deseas. Dependiendo de la categoría que elijas, así será la tarifa que tengas que pagar.

Coches y taxis en Turquía

Las otras opciones para moverte por Turquía son los coches o los taxis. Por un lado, no es muy recomendable coger un coche, ya que la forma de conducir de los allí residentes no es como estamos acostumbrados. Tienen una forma bastante peculiar de conducir, pero es que además, las carreteras no están en las mejores condiciones.

La alternativa a los autobuses estaría entonces en los taxis. Es una forma mucho más cómoda de desplazarte y sale económico. El problema es que es una buena opción para moverte entre ciudades que no estén muy lejos, de lo contrario, entonces si que tendrás que gastar algo más de dinero.

El tren en Turquía

Como última opción para desplazarte por Turquía, te proponemos el tren o ferrocarril. Está como última alternativa porque todavía está en pleno desarrollo. Debes informarte bien antes de viajar, por qué ciudades pasa, ya que aún no llega a todas.

Además, no todos los ferrocarriles son de gran calidad. Muchas líneas están en malas condiciones, e incluso llegan a ser bastante lentas. Como turista, desde luego que esta es una opción, pero quizás no es la que más te convenga ya que perderás demasiado tiempo. Y al final tendrás que combinarlo con algún autobús si quieres llegar a alguna ciudad en especial. Así que igual es mejor coger el autobús directamente.

 

 

La península de Anatolia ha contado con numerosos invasores y conquistadores a lo largo de su historia, desde los persas a los italianos, pasando por romanos, griegos y otros muchos pueblos y credos. Y su aportación al legado arquitectónico de Turquía ha sido, salvo en algún que otro caso, realmente magnífica, y uno de los ejemplos más impresionantes de este legado lo encontramos en el pueblo de Dalyan: las Tumbas de Roca de Licia.

Este conjunto de tumbas excavadas en la roca se encuentra en la pared de un acantilado sobre el río, en la orilla opuesta a la ocupada por la ciudad de Dalyan, y es una de las maravillas arquitectónicas y arqueológicas más hermosas de Turquía.

Estas megalíticas construcciones excavadas en la roca tienen una antigüedad estimada de 2.400 años, en los tiempos previos a la llegada de helenismo, y las sepulturas más antiguas están consagradas a la protección de la diosa Leto, como atestiguan las inscripciones de altares y pilares en su interior, aunque también existen algunas consagradas a Nereida. Aquí se encuentran las sepulturas de los antiguos monarcas que gobernaron la ciudad griega de Canuos, y sus tumbas son las más impresionantes de todo el conjunto.

La mayoría de estos sepulcros fueron saqueados y expoliados a lo largo de su historia, siendo considerablemente dañados en algunos casos debido a que los saqueadores portaban martillos para destruir las paredes falsas que ocultan algunas tumbas. Esto ha llevado a una penosa situación, no sólo por la pérdida de abundante material arqueológico, sino por el lamentable y ruinoso estado que muestras algunas de las tumbas.

Entre los siglos XVIII y XIX muchos arqueólogos llegaron hasta Dalyan con la esperanza de hallar material de estudio, y así fue, ya que la mayor colección que hay actualmente de objetos ceremoniales y de enterramiento licios no está en Anatolia ni en Turquía, sino que la tiene el Museo Británico.

 

Es un lugar que esconde miles de rincones preciosos que visitar, así que si te animas a conocerlo, no te pierdas todo lo que te contamos a continuación sobre un viaje a Turquía.

Al igual que la gran mayoría de los países en el mundo, Turquía también tiene una ciudad que además de ser grande e importante, se ha convertido en el emblema del país. Se trata de Istambul, la joya turística por excelencia. Es un lugar que no debes pasar por alto, y al que debes dedicar al menos una jornada de tu viaje. Pero no debes cometer el error de quedarte sólo allí. Turquía ofrece mucho más.

Qué ver en Turquía

Además de visitar Istambul, hay otras ciudades que también son importantes y recomendables para los turistas. Algunas de ellas son por ejemplo Goreme, Safranbolu, Éfeso, Ayvalik, el Valle de Ilara, Afrodisias, Olimpus, Kas, Pamukkale o Konya. Dependiendo del tiempo que dispongas y de las preferencias personales, puedes optar entre unas u otras.

Turquía es además un país con mucha historia, toda ella reflejada en sus monumentos y en su cultura. Debido a las diferentes culturas que han pasado por el país, es posible encontrar ciudades muy diferentes. Desde las más influenciadas por la cultura griega, las cuales están perfectamente conservadas, hasta restos restos del Imperio Bizantino o Mezquitas con cúpulas que te dejarán sin habla.

Algo que tampoco debes perderte, son los preciosos pueblos de pescadores que hay en las zonas costeras. Son pequeños pero con mucho encanto. En la zona más al norte hay otras joyas que también merece la pena visitar, como por ejemplo Safranbolu. A nivel arquitectónico, no podemos olvidarnos de la preciosa Capadocia. Y por último, pese a que muchos turistas la dejan un poco de lado, la zona del Kurdistán Turco también merece la pena.

Consejos generales

Ahora que ya conoces algunos de los lugares más interesantes que puedes visitar durante tu viaje por Turquía, veamos algunos consejos generales que te pueden venir bien para esos días que pases por estas tierras.

En primer lugar, has de saber que se trata de un país con un clima extremo. Los inviernos son muy fríos, y los veranos son muy calurosos, además de secos. Es por ello, por lo que a la hora de hacer la maleta, no debes olvidar llevar prendas apropiadas para cada época del año.

Otro aspecto importante que debes conocer como turistas, es el tema del transporte. En el caso de Turquía, la ventaja es que poseen una red de autocares bastante buena. La mayoría de las poblaciones están conectadas con estos servicios, que además se realizan sin retrasos y de forma bastante correcta.

Y para terminar, veamos algunas cuestiones básicas sobre la comida. La gastronomía de Turquía no es muy variada, pero eso no quita que los productos sean de gran calidad, especialmente las frutas y verduras. Algo de lo que también presumen los turcos es de sus aceitunas, así que ya sabes en qué tres alimentos puedes basar tus comidas durante tu viaje.

Ahora que ya conoces los lugares más interesantes de Turquía, y algunos consejos generales sobre un viaje por este país, ya sólo te queda comenzar a preparar tu escapada para las próximas vacaciones. Recuerda que cuanto antes lo planifiques todo y lo reserves, más económico podrá salirte.

 

 

El Mercado histórico de Kemeralti es uno de los lugares con más historia del distrito de la ciudad de Esmirna. Sus orígenes se remontan al siglo XVII, y ocupa una calle curva que rodeaba el antiguo lago interior de la ciudad, y que hoy en día es conocida como la calle Anafartalar, aunque popularmente se la conoce como la calle de los Mevlevis. Abarca desde el Ágora de Esmirna hasta la misma orilla del mar, cruzando la Plaza Konak, y constituye una de las zonas con mayor actividad de la ciudad.

El mercado comenzó con la construcción de la mezquita de Hisar en el año 1592, uno de los mejores ejemplos de la arquitectura otomana en Esmirna, y que fue erigida por orden de Aydınoğlu Yakup Bey, antiguo gobernante otomano de la ciudad. Hisar significa “fortaleza”, y su nombre proviene de que en el mismo lugar hubo anteriormente un castillo de origen genovés llamado San Pietro, que con el tiempo fue desmantelado y sustituido poco a poco por otras construcciones.

Una vez establecida la mezquita, el mercado comenzó a gestarse entre los años 1650 y 1670 en algunos lugares de la bahía, aunque su auge llegó en el siglo XVIII, cuando éste comenzó a ser ampliamente usado por los otomanos como centro para la exportación y el comercio. Un edificio que está considerado como el mismo corazón del Mercado de Kemeralti es la posada de Kızlarağası Hanı, uno de los muchos lugares para alojarse que se encontraban repartidos por los caminos de la Ruta de la Seda, y que conserva buena parte de su antiguo y tradicional aspecto.

Por supuesto, en el mercado de Kemeralti es posible encontrar casi de todo, desde perfumes, ropa, bisutería y artesanía hasta algunos productos muy típicos de la ciudad, como son el pescado fresco y los higos secos de Esmirna, muy famosos por su delicioso sabor. Y si no tenéis intención de comprar nada, no es problema, el simple hecho de pasear por estas calles también resulta un placer, tan exótico como apasionante.

 

La Mezquita de Ortaköy, situada en el barrio homónimo de la ciudad de Estambul y a orillas del Bósforo, es considerada por muchos como la mezquita más hermosa del mundo, y no es de extrañar ya que su simetría y profusa decoración la hacen realmente digna de admiración. Esta mezquita es también uno de los iconos más populares de Turquía, siendo a menudo utilizada en catálogos y revistas de viajes por el mundo como símbolo de la nación turca.

También conocida como la Gran Mezquita Imperial o la Büyük Mecidiye Camii, se construyó en el año 1856, en tiempos del Sultán Abdülmecid, y en su diseño se puede apreciar la estética barroca-otomana de la época. Curiosamente, además de su función como templo religioso, la mezquita contaba con varias salas para uso privado del sultán como Palacio de Verano, quien acudía a este lugar con frecuencia. Está edificada sobre una mezquita anterior, que fue destruida por un terremoto en el año 1794.

En su exterior destacan los dos altos minaretes que sobrepasan con creces la altura de la cúpula central, y en sus paredes se puede contemplar una increíble cantidad de adornos y detalles, así como unas vidrieras exquisitamente decoradas. En su interior, el mármol rosáceo, los detallados mosaicos y la luz que penetra desde el exterior, ofrecen un espectáculo realmente sobrecogedor. La iluminación con que cuenta por las noches también es de increíble belleza, y una de las mejores postales nocturnas que se pueden obtener en Estambul.

La Mezquita de Ortaköy suele estar siempre rodeada de visitantes, y en sus alrededores se agolpan los puestos callejeros de venta ambulante de artesanía, así como bares y restaurantes, por lo que la visita se hace aun más interesante. Esta mezquita y sis alrededores son una de las zonas más vivas y populares de Estambul.

 

 

Uno de los más hermosos lugares que se pueden encontrar en la costa de Turquía es la Isla de Kekova, situada en las proximidades de Demre, dentro de la provincia de Antalya. Con una superficie de poco más de 4 km2, la isla de Kekova se encuentra deshabitada, y en tiempos, la posesión de este territorio fue objeto de disputas entre Italia y Turquía, aunque tras un acuerdo firmado en 1932, la isla quedó en manos de los turcos.

Además de sus paisajes casi vírgenes la isla oculta una sorpresa, la antigua ciudad de Apollonia, una urbe que descansa bajos las aguas y que fue fundada en el siglo V a.C. La ciudad de Simena quedó sumergida tras una serie de terremotos producidos a lo largo de varios siglos, dejándonos un paisaje misterioso y evocador, en el que columnas y construcciones sobresalen parcialmente de las aguas y se hunden hasta una profundidad de 25 metros. Además de sus edificios sumergidos, a unos 30 metros de la costa es posible encontrar numerosas ánforas en el fondo marino, y según se dice la mayoría de ellas fueron destruidas por los cazadores de tesoros.

Otras construcciones que se pueden encontrar en la isla de Kekova son las antiguas ciudaded de Myra y Andreake y las necrópolis, así como su castillo medieval que fue excavado directamente en la roca.

El territorio ocupado por Kekova fue declarado como Zona protegida en Enero de 1990 por el Gobierno de Turquía, y aunque durante un tiempo se prohibió la práctica del submarinismo en la isla, hoy en día se permite, salvo en la zona que ocupa la ciudad sumergida. Hoy en día es uno de los lugares más populares entre los navegantes de la costa de Turquía, y un lugar de paso para muchos cruceros turísticos.

 

Solimán II, nació en la ciudad turca de Trebisonda (Trazbon) en 1494, y fue el Sultán que logró llevar al Imperio Otomano a su máximo esplendor, hecho que le granjeó el sobrenombre de “El Magnífico“. Sucesor de Selim I a partir del año 1520, Solimán emprendió y dirigió personalmente una dura campaña de expansión del imperio, lo cual llevó a los turcos hasta las puertas de la Europa dominada por los cristianos, los límites del dominio de los Habsburgo y también los terriotorios chiítas del Este, además de varias partes del Mediterráneo.

Mientras las fuerzas del emperador Carlos V estaban concentradas tratando de vencer a Francisco I de Francia, Solimán aprovechó la ocasión y pasó a formar parte de la disputa por la sucesión de Hungría mediante su apoyo a Juan Zapolya, el entonces voivoda de Transilvania, en contra de los Habsburgo. Entre los años 1521 y 1529, Solimán tomó el control de Belgrado, Budapest y tuvo a la ciudad de Viena bajo asedio. Continuando con su campaña expansionista, también conquistó Bagdad, Tabriz y una buena porción de Mesopotamia, llegando a extender su control hasta las fronteras de Arabia con el mar.

En el año 1547, se hizo con el dominio de la mayor parte de la extensión de Hungría, logrando además someter a los alemanes a rendirle tributo, como también ocurrió con Argel y Trípoli. Su alianza con el temido pirata Khair-al-Din, conocido popularmente como Barbarroja, consiguió extender aun más su influencia llegando hasta las costas magrebíes.

Pero sus cada vez más numerosas conquistas terminaron súbitamente en 1566 a su fallecimiento, que llegó mientras realizaba una nueva campaña en Hungría, pero dejó entre los cristianos un profundo temor a las ansias expansionistas de los musulmanes, hecho que provocaría poco después la célebre Batalla de Lepanto. Solimán no sólo se encargó de expandir las fronteras del Imperio Otomano, sino que también dedicó parte de su tiempo a la poesía, la labor legislativa y la arquitectura civil, siendo su contribución imprescindible para convertir a Estambul en la más hermosa de las ciudades europeas del siglo XVI.

 

 

Una de las creencias populares más extendidas en el mundo es el llamado “mal de ojo”, y que afirma que la mirada de ciertas personas puede influirnos negativamente e incluso arruinarla. Como en el caso de otras muchas supersticiones, son tan antiguas que resulta casi imposible determinar su origen, aunque se sabe que el “mal de ojo” era temido ya por los antiguos sumerios, hititas, egipcios y babilonios. En Turquía existe un amuleto llamado Nazar Boncuk, y conocido popularmente como “el ojo turco“, creado como protección para este maleficio y hoy en día uno de los artículos más conocidos de la joyería tradicional turca.

La idea fundamental del Nazar Boncuk es la de representar un ojo que refleje las influencias negativas que nos llegan, siguiendo las tradiciones de las antiguas civilizaciones, que tenían al ojo como un símbolo de poder y protección. Esta creencia proviene principalmente de la región del Mediterráneo, así como de Oriente Medio, África y el sur y centro de Asia, donde es también es común (aun cuando las religiones mayoritarias han terminado con gran cantidad de antiguos cultos y tradiciones) encontrar amuletos basado en este símbolo.

El Nazar Boncuk puede ser llevado como colgante, como pulsera, como anillo o a modo de broche o adorno, y se elabora a partir de una piedra o cristal de color azul, color elegido por dos razones principales; la primera de ellas es que el azul se relaciona con el agua, fundamental para las cosechas en una zona tan seca como Turquía, y la segunda es el color azul de los ojos de los primeros inmigrantes que llegaron a estas tierras desde el Norte de Europa, algo que para los turcos más supersticiosos era motivo de inquietud.

Aparte de su significado y función de alejar la mala fortuna, el Nazar Boncuk es uno de los objetos más representativos de la artesanía de Turquía, y existe una gran variedad de diseños, aptos para todos los gustos y preferencias.

 

Tales, nacido en la ciudad de Mileto en el año 639 a.C es considerado como el primero de los filósofos de la historia, y es el padre de la Escuela Jonia, una institución dedicada a la filosofía. Hijo de Euxamias y de Cleobulina, ambos dedicados al comercio por mar, Tales pudo de esta manera conocer lugares lejanos de su tierra, como Babilonia o Egipto, sitios en los que pudo aprender y ampliar sus conocimientos sobre historia, matemáticas y astronomía.

Tales, con sus amplios conocimientos de matemáticas y astronomía fue el tutor de Pitágoras, mostrándole el camino hacia la geometría, la óptica, el álgebra y otras disciplinas científicas. También se le atribuye la idea de la inmortalidad del alma, así como la utilidad de ésta como un motor del cuerpo, como esencia misma del ser humano. También tuvo su faceta de político y economista como consejero de los jonios y los lidios, cargo que ejerció con sabiduría y justicia durante buena parte de su vida.

Sus reflexiones sobre el mundo natural fueron revolucionarias para su época, pensamientos como que el agua era el principio de todas las cosas y la sustancia más importante de la creación, gracias a sus observaciones. Pese a que no sean del todo correctas, provenían de una experiencia diaria y del estudio de lo que le rodeaba. También fue el primer hombre que se atrevía a dar una explicación acerca de los eclipses, en dividir el año en 365 días y cuatro estaciones.

Cuenta la tradición que Tales fue capaz de predecir una de las mejores cosechas de aceitunas de Mileto, antes de la cual se decidió a comprar todas las prensas de olivas de la ciudad y de la vecina Quíos. Debido al éxito de esta maniobra, Tales logró reunir una buena cantidad de dinero, además de las rentas de alquilar las prensas posteriormente. También es conocida su hazaña de medir las proporciones de las pirámides de Giza simplemente utilizando las sombras proyectadas.

Tales de Mileto falleció en el año 546 a.C., dejando tras de si una gran huella en la historia de Turquía y nueva generación de pensadores y filósofos inspirados por su trabajo, entre los que destacaron por méritos propios Pitágoras y Aristóteles.

 

 

La Mezquita de Fatih se alza sobre una de las cuatro colinas de la ciudad de Estambul en el barrio homónimo y en la calle Fezvi Pasa, recortando su majestuosa silueta sobre el perfil de la capital turca. Ésta es la primera de las mezquitas imperiales construidas tras la conquista de Constantinopla en el siglo XV, por mandato de Mehmed II, y bajo su suelo descansan los restos del sultán, lo cual la ha convertido en un importante lugar de peregrinaje, además del atractivo que representa la belleza de su arquitectura.

En un principio se trataba de un complejo compuesto por un bazar, una biblioteca, un baño turco y varias madrasas, y fue edificado sobre una estructura anterior, la iglesia de los Santos Apóstoles, construida en tiempos del imperio bizantino. La Mezquita de Fatih cuenta con un diseño propio de la arquitectura tradicional otomana, y a lo largo de su historia ha sido reformada en varias ocasiones, siendo la más importante la reconstrucción llevada a cabo tras el terremoto de 1754, en el que la mayor parte de su estructura quedó gravemente afectada.

Esta última reforma fue obra del arquitecto Tahir Aga, quien decidió no sólo reconstruirla sino además añadirle algunas trazas de arquitectura barroca, aunque aun se pueden apreciar algunas de las partes de la antigua mezquita. Una de las características principales de la Mezquita de Fatih es su cúpula principal de 26 metros de diámetro, así como una serie de cúpulas menores que la rodean, creando una armoniosa composición. También posee dos minaretes y un patio interior, remanente de la construcción original, y en el que se encuentra la clásica fuente de abluciones octogonal, así como una galería de arcos que adornan el patio.

Por supuesto, existen algunas normas para entrar, como son el requisito de descalzarse y en el caso de las mujeres, se exige que lleven la cabeza cubierta.

 

Karaman, a 100 km al sur de Konya y al norte de los Montes Tauros, es la capital de la provincia de Karaman. Es un estupendo lugar lleno de historia y con grandes visitas de interés como el museo de la ciudad. No obstante, lo más atractivo de este lugar es que resulta un punto de partida ideal para realizar algunas excursiones realmente aconsejables, como la que nos conduce a Madensehri, un lugar plagado de iglesias bizantinas.

Se ubica en las faldas de la conocida como Montaña Negra. A las afueras del mismo, nos encontramos el inicio de un asentamiento conocido como Binbir kilise, literalmente las mil y una iglesias. Aunque realmente no hay tantas, lo cierto es que se pueden descubrir las ruinas de un gran número de estos templos bizantinos. Decimos que es el inicio de este asentamiento, pues las ruinas se extienden en los alrededores de Uckuyu y Degle, además de Madensehri.

El problema es que las casas del asentamiento, descubierto por la exploradora británica Gertrude Bell, fueron construidas con las piedras de las iglesias. Por tanto, las vemos entremezcladas sin poder determinar a simple vista cuales son viviendas y cuales iglesias.

La exploradora Bell, realizó en el momento de su descubrimiento un mapa que intentaba situarlas.

En todo el asentamiento de Binbir kilise, se encuentran iglesias, monasterios o cisternas. Lugares que fueron construidos con materiales que posteriormente fueron reutilizados, por la falta de materia prima en la zona. Es por este motivo que el recuento actual de edificios, tan sólo sería una aproximación de lo que podría haber sido en el momento de su construcción.

Desde el punto de vista arquitectónico, hay algunas cosas que llaman la atención. Por ejemplo, las bóvedas de las basílicas. Como en la región no había mucha madera, estos techos se construyeron con piedra. Además, las paredes también están construidas con grandísimos bloques de piedra cortados.

Por último, cabe destacar que en algunas de las iglesias de Madensehri, existen aun restos de pinturas murales que pueden ser perfectamente identificados y contemplados. Arte con muchos siglos de historia que tiene mucho que transmitirnos.

 

Isla Sedir, conocida también como Isla de Cleopatra. Es esta una pequeña isla situada en el Golfo de Gökova, al suroeste del mar Egeo formando parte de la Provincia de Antalya. Justamente aquí, encontramos una de las playas más hermosas y especiales de todo el país. Una playa que es famosa por su paisaje, pues cuenta con una arena nacarada que hace resaltar aun más las azuladas y cristalinas aguas que la bañan.

Es precisamente esta arena la que forma parte de la leyenda de la playa, pues lo cierto es que aseguran que el mismísimo Marco Antonio hizo traer grano a grano todo un cargamento de arena venida desde Egipto; y es que su reina, la hermosa Cleopatra, se negaba a pisar otra tierra que no fuera la de su reino.

Los barcos zarparon con grandes cantidades de este material, depositándolo cuidadosamente en esta pequeña playa de la isla Sedir. Hoy por hoy podemos observar esta finísima arena blanca que hace que la playa sea un destino turístico bastante visitado.

Las autoridades turcas son conscientes de la admiración que despierta el lugar. Por este motivo, hay estrictas normas dentro del mismo. Para empezar, está completamente prohibido llevarse arena de aquí. Además, existe una normativa local en la que se obliga a todo bañista a ducharse en las instalaciones de la playa antes de salir del litoral, de esta forma, cualquier grano de arena, por minúsculo que sea, volverá a su sitio.

Sus dimensiones no son muy grandes, pero lo cierto es que paisajísticamente su belleza no tiene fin. Sus aguas cristalinas son ideales para practicar cualquier actividad. Además, es muy popular para deportes como el esquí acuático o el windsurf.

La playa, además, está muy cerca de la antigua ciudad de Alanya, donde encontraremos diversas ruinas romanas como su anfiteatro.

Mehmet VI fue el último sultán conocido del Imperio otomano durante la dinastía de Osman, la cual se había iniciado en el año 1350. Mehmet VI, o Mehmet Vahdettin, reinó desde 1918 hasta 1922, marcando así el final de este gran Imperio.

Ascendió al trono tras el suicidio de su sobrino Yusuf Izzetin. Por tanto, el 4 de julio de 1918 se coronó como el trigésimo sexto padishah, sucediendo así a Mohamed V.

El sultán permitió la creación de los poderes de un congreso nacionalista turco, dando así poderes a los Jóvenes Turcos, los cuales le presionaron con fuerza para entrar en la I Guerra Mundial a favor de las potencias centrales. Así, el ejército otomano conseguiría victorias contra el ejército inglés en batallas como la de la península de Galípoli. No obstante, terminó recibiendo duros palos, con la pérdida de Mesopotamia y Siria tras otra conocida batalla, la de Kut-el-Amarna.

Esto cambió considerablemente la política de Mehmet VI que pensó que la mejor forma de perpetuar la dinastía otomana era poner en práctica una legislación de corte antinacionalista. Así, disolvió el parlamento y persiguió a los nacionalistas, los cuales se refugiaron en Anatolia.

En el año 1920, los representantes del sultán firmaron el tratado de Sèvres con las naciones aliadas de la Primera Guerra Mundial. Entre otras cosas, este tratado de paz eliminaba el control otomano sobre Anatolia y Esmirna, reconociendo así Hejaz como un Estado independiente y reduciendo considerablemente los territorios de Turquía.

Los nacionalistas turcos estaban más que enfadados con este tratado y la postura del sultán. Así pues, se creó un nuevo gobierno, la Gran Asamblea Nacional Turca, bajo el mando de Mustafa Kermal y con sede en Ankara. En abril de 1920, se aprobó una nueva constitución.

Finalmente, la presión y los triunfos de estos nacionalistas hicieron que el sultanato fuera abolido en 1922. El último sultán otomano se vio obligado a abandonar Constantinopla en un buque de guerra británico. Fue exiliado a Malta y terminó sus últimos días en San Remo, Italia.

En las costas de Turquía se pueden encontrar algunas playas de ensueño, de hecho, dos de sus playas están consideradas entre las mejores del mundo, el es caso de Oludeniz y de Icmeler. Pero hoy nos vamos a trasladar hasta la ciudad de Antalya, junto a la cual se puede visitar la playa de Knoyaalty, una franja de arena y zonas de piedras de unos 7 kilómetros de extensión, y perfectamente equipada para comodidad y seguridad de los bañistas.

La franja más oriental de la playa, en la que se aprecia una mayor cantidad de rocas y la arena más oscura, es conocida como la Antalya Beach Park, y por si fuera poco, la belleza de las montañas Beydaglari al fondo completa el marco de tan impresionante lugar durante las puestas de sol, que suceden tras la silueta de las montañas. Su proximidad a la ciudad la convierte en un lugar fácilmente accesible para los turistas,

La playa de Knoyaalty es actualmente uno de los principales destinos turísticos de Turquía, tanto para los extranjeros como para los mismos turcos, y las comodidades ofrecidas no pueden ser mejores. La playa cuenta con restaurantes, puestos de comida, cafeterías y todo lo necesario para un día de playa: duchas, vestuarios, aseos públicos y un largo etcétera, además de contar con una zona a la sombra de los árboles para los días de más calor.

Una curiosidad que no podemos perdernos en la playa de Knoyaalty es el Minipark, situado en sus proximidades, y que ofrece nada menos que 73 maquetas a escala de importantes monumentos en Turquía, algo curioso, interesante y digno de verse.

El paisaje lunar en la tierra, con esos paisajes plagados de formas extrañas, y cavernas naturales y artifícales. Allí donde la tierra del lugar, llamada tufa, ha dado al sitio esa característica que lo hace único, maravilloso y atrapante para el visitante que a cada paso y en cada rincón descubre nuevas cosas. Eso es Capadocia, la histórica región de Anatolia central, en Turquía, que abarca partes de las provincias de Kayseri, Aksaray, Niğde y Nevşehir. El territorio puede considerarse un círculo de cincuenta kilómetros de diámetro, donde la población no llega al millón de habitantes. Es por ese motivo que en muchos mapas, el nombre de Capadocia no es mencionado ya que no se trata de una demarcación política, sino de una región histórica.

Así es que, aprovechando el regalo que la geología les dio, los habitantes de la región construyeron refugios subterráneos que podían albergar a ciudades enteras. Estas ciudades subterráneas fueron construidas de varios niveles, por ejemplo, la ciudad de Kaymaklı tiene nueve subterráneos, aunque sólo cuatro de ellos están abiertos al turismo. De este modo, las construcciones eran equipadas con respiraderos, caballerizas, panaderías, pozos de agua, y todo lo necesario para albergar poblaciones enteras. De manera que, durante el cristianismo bizantino, algunas cámaras fueron adaptadas como templos y decoradas con frescos en las paredes de piedra. Algo que puede apreciarse al suroeste del valle de Göreme, sobre las paredes verticales de roca volcánica del río Ilhara.

Las cuevas pueden recorrerse sin problemas, dado que se encuentras equipadas y preparas para servir al turista con iluminación y flechas para evitar perderse en el intrincado recorrido subterráneo. Así, ya sea bajo la superficie o al aire libre, Capadocia no deja de sorprender, intrigar e impactar con sus formas naturales y por el uso que el hombre le dio a la geografía en el que le tocó vivir. La adaptación en su más viva expresión.

Qué ver en Turquía. Entre Oriente y Occidente, por Polidas chamineras.

Hola visitantes del blog Polidas chamineras. Hoy visitamos Turquía, la bisagra entre Europa y Asia, puente entre culturas. ¿Cuántas civilizaciones han constituido su esencia actual? Acompáñame para repasar, a través de la fotografía, algunos de los lugares más interesantes que ver en Turquía.

Turquía se divide en varias regiones: Anatolia (subdividida en otras tres zonas), Egeo, Mar Negro, Mármara y Mediterráneo.

Estambul, la antigua Constantinopla, está en la región de Mármara. La antigua capital del Imperio Otomano reúne tradición y modernidad. Bebe de un pasado que ha visto desfilar a griegos, persas, macedonios, romanos, bizantinos y otomanos. Una ciudad que se desparrama en las dos orillas del estrecho del Bósforo, una en Europa y otra en Asia. Cuenta con el mercado popular más grande del mundo: el Gran Bazar. Sus calles guardan rincones de otros tiempos. Estambul apunta al cielo con sus mezquitas, como la Mezquita Azul, y basílicas, como Santa Sofía. Un paseo por la orilla del Bósforo nos conduce hasta el puente de Gálata, desde donde se disfruta de unas vistas estupendas de la ciudad.

Gran Bazar de Estambul, by Aitor López

Calle de Estambul, by Elena Lostalé

Gran Bazar de Estambul, by Elena Lostalé

Capadocia está en la región de Anatolia Central, en el ombligo de Turquía. ¿Queréis cultura? Aquí tenéis un Patrimonio de la Humanidad, declarado por la UNESCO, desde 1985. ¿Qué podéis encontrar allí? Una paleta de colores ocres, mixtura de formaciones rocosas que rompen la gravedad o, como alguien a definido anteriormente, una geología de las hadas.

Capadocia, by Pilar Torres

En la región del Mar Negro encontramos la localidad de Ayder. Entre cumbres nevadas y en la vertiente de un ladera, Ayder sorprende. Cerca, siguiendo la ruta de los Montes Pónticos, está Trabzon. Es el mayor puerto de la parte oriental turca. No podemos dejar de ver también el monasterio de Sumela, que bebe del pasado griego mientras lucha por no caer al precipicio, asomado en un acantilado.

Ayder, by Ahmad Nawawi

Trabzon, by Natalie Sayin

¿Quién no ha oído hablar de Pérgamo? En la región de Egeo se encuentra esta joya del pasado. Su biblioteca, su teatro, en general, su acrópolis, son un imán para los fotógrafos. Curiosidad: fue la cuna del pergamino, que cobró auge después de que los egipcios prohibieran la exportación de papiros, cuando los ptolomeos dirigían las riendas de la actual Turquía.

Teatro de Pérgamo, by Abel Jorge

En Anatolia Oriental tenemos la catedral de Ani, junto a la frontera con Armenia. Su construcción se inició antes del año mil. A golpe de cámara, su edificación rompe la uniformidad del terreno. A pesar de su deficiente estado, bien merece una visita.

Catedral de Ani, by Mr Hicks46

La última recomendación de hoy, en nuestro recorrido por Turquía, es Aspendos (Anatolia Suroriental). Perteneció en su pasado griego a la Confederación de Delos. Su amplio teatro es espectacular. Turquía en estado puro.

Aspendos, by Michael Scheinost

Turquía, ahora en boca de todos por otras cuestiones, guarda tesoros de incalculable valor para toda la Humanidad. Como Siria, Irak y otros tantos países, las manos bárbaras ocultan, con sus atrocidades, la parte cultural que tanto contribuye al conocimiento común. Para ampliar vuestros conocimientos de Turquía, os dejo el enlace a la web Turismo de Turquía. Pronto nos veremos en otra entrada, aquí, en el blog Polidas chamineras.

Turquía y no probar su espectacular comida significa perderse uno de los principales tesoros que ofrece el país. La cocina turca está considerada como una de las más importantes del mundo. Se destaca por su extraordinaria variedad de platos que a su vez contienen una gran diversidad de ingredientes. Se mezclan de manera muy creativa hierbas y especias, logrando un sabor inigualable.

Los almuerzos típicos de Turquía tienen a la sopa o çorba como primer plato y son una parte fundamental de su gastronomía. Las más tradicionales son las de lentejas, las de trigo molido denominado mercimek çorbasi o las de yogur. Antes que se hiciera famoso el desayuno turco, la sopa era el primer alimento que ingerían los turcos.

Los entremeses denominados meze son una variedad de platos que pueden ser fríos o calientes. Los más sabrosos son las berenjenas cocinadas de distintas formas, el queso blanco turco, los tomates y pimientos rellenos de arroz, el pollo carcasiano con una salsa a base de nueces, los mejillones, la fava que es puré de habas y lakerda que consiste en pescado crudo tratado con sal.

Por su parte, también hay un abundante uso de ensaladas para acompañar cualquier tipo de comida siendo la lechuga, el pepino, la cebolla tierna, el tomate, el pimiento rojo o verde, el ajo, el apio y el perejil, los alimentos más comunes. El arroz es fundamental en la cocina turca para el acompañamiento y hasta incluso puede servirse como segundo plato. Lo opuesto al arroz es el borek que se elabora con yufka, una base de pastas muy fina, rellena con carne, queso y espinacas y se sirve como segundo plato.

Uno de los platos principales es el dolma, que significa “algo relleno”. Puede ser con verdura o carne, si es con esta última se sirve caliente con yogur, orégano, pimentón y una gota de aceite.

En 1963, un habitante de Derinkuyu (en la región de Capadocia, Anatolia central, Turquía), derribando una pared de su casa-cueva, descubrió asombrado que detrás de la misma se encontraba una misteriosa habitación que nunca había visto; esta habitación le llevó a otra, y ésta a otra y a otra… Por casualidad había descubierto la ciudad subterránea de Derinkuyu, cuyo primer nivel pudo ser excavado por los hititas alrededor del año 1400 a.C.

Los arqueólogos comenzaron a estudiar esta fascinante ciudad subterránea abandonada. Consiguieron llegar a los cuarenta metros de profundidad, aunque se cree que tiene un fondo de hasta 85 metros.

En la actualidad se han descubierto 20 niveles subterráneos. Sólo pueden visitarse los ocho niveles superiores; los demás están parcialmente obstruidos o reservados a los arqueólogos y antropólogos que estudian Derinkuyu.

La ciudad fue utilizada como refugio por miles de personas que vivían en el subsuelo para protegerse de las frecuentes invasiones que sufrió Capadocia, en las diversas épocas de su ocupación, y también por los primeros cristianos.

Los enemigos, conscientes del peligro que encerraba introducirse en el interior de la ciudad, por lo general intentaban que la población saliera a la superficie envenenando los pozos.

El interior es asombroso: las galerías subterráneas de Derinkuyu (en las que hay espacio para, al menos, 10.000 personas) podían bloquearse en tres puntos estratégicos desplazando puertas circulares de piedra. Estas pesadas rocas que cerraban el pasillo impedían la entrada de los enemigos. Tenían de 1 a 1,5 metros de altura, unos 50 centímetros de ancho y un peso de hasta 500 Kilos.

En la imagen superior se aprecia cómo la puerta circular de piedra cerraba el pasillo, aislando a los habitantes del subsuelo

Además, Derinkuyu tiene un túnel de casi 8 kilómetros de largo que conduce a otra ciudad subterránea de Capadocia, Kaymakli.

De las ciudades subterráneas de esta zona hablaba el historiador griego Jenofonte. En su obra Anábasis explicaba que las personas que vivían en Anatolia habían excavado sus casas bajo tierra y vivían en alojamientos lo suficientemente grandes como para una familia, sus animales domésticos y los suministros de alimentos que almacenaban.

En los niveles recuperados se han localizado establos, comedores, una iglesia (de planta cruciforme de 20 por 9 metros, con un techo de más de tres metros de altura), cocinas (todavía ennegrecidas por el hollín de las hogueras que se encendían para cocinar), prensas para el vino y para el aceite, bodegas, tiendas de alimentación, una escuela, numerosas habitaciones e, incluso, un bar.

La ciudad se beneficiaba de la existencia de un río subterráneo; tenía pozos de agua y un magnífico sistema de ventilación (se han descubierto 52 pozos de ventilación) que asombra a los ingenieros de la actualidad.

¿Quieres disfrutar de un viaje diferente a Turquía? Si te gusta la aventura y las experiencias de viaje alternativo prueba un plan totalmente diferente. Aquí te dejamos una interesante ruta para poder disfrutar de Turquía con otros ojos.

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Capadocia es una región con un encanto especial. Sus formaciones rocosas volcánicas que han sido talladas en la roca con el paso de los siglos, han creado un paisaje que recuerda a las imágenes que hemos visto muchas veces de la luna. Pasear por sus cientos de viviendas escarbadas en la roca, sus iglesias y ermitas, nos transporta a tiempos lejanos.

¿Qué tal una excursión a pie de la montaña del amor? Desde los valles de Ayvali hasta el valle de los Nómadas, se puede contemplar una de las estampas más bellas de toda Capadocia. Esta zona es una de las rutas utilizadas por los nómadas durante siglos y aún puedes disfrutar de un té con ellos en algunos de los pueblos del valle.

En una jornada de trekking en tu viaje diferente a Turquía, puedes contemplar algunas de las joyas arquitectónicas de estas tierras. En el valle de Uzengi, descubrirás las iglesias de Pancarlik o los palomares a la entrada del valle de Ortahisar. Si tienes tiempo, es muy recomendable la visita al castillo de Ortahisar en la parte más alta, así podrás tener una panorámica perfecta de Capadocia.

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Muchas empresas turísticas de la zona ofrecen viajes diferentes a Turquía con rutas de senderismo y trekking por toda la Capadocia, una forma distinta de hacer turismo y todavía más bella, ya que entrarás con muchos de los pueblos que viven en los valles, ver la vida cotidiana del pueblo o alojarte en alguna de las casas. ¿Te imaginas una experiencia mejor?Turquía es un país lleno de curiosidades y de sorpresas. Ubicado entre Asia y Europa y lugar de encuentro de numerosas civilizaciones a lo largo de la historia, ha recopilado durante siglos un gran número anécdotas y aspectos curiosos que alimentan la imaginación y la sorpresa de los turistas.

Capadocia en Turquía

Si viajamos hasta Capadocia, la región histórica de Anatolia central de donde también era el rey Midas, cuenta con formaciones de rocas jamás vistas en otro lugar del mundo, por eso fue declarada la zona en 1985, como Patrimonio de la Humanidad por la Unesco. Entre las escarpadas rocas los antiguos habitantes de Capadocia construyeron sus propios hogares y también iglesias. Una de ellas, la Iglesia de Durmus Kadir, data del siglo VII a.C. junto a los hermosos frescos que tiene en su techo.

Y es que en Turquía se localizan hasta nueve lugares Patrimonio de la Humanidad: la Gran Mezquita de Divrigi, los enclaves rupestres de Capadocia, zonas históricas de Estambul, Hattusa o la Ciudad de Safranbolu, son algunos de ellos.

Monte Ararat Turquía

En el Monte Ararat, el pico más alto de toda Turquía, es conocido porque, según la historia religiosa, el Arca de Noe se depositó en esta montaña, justo después del Diluvio Universal. Aunque científicos e investigadores, después de analizar fotografías y restos de lo que podría ser parte de la madera del barco, todavía no tienen demasiado claro que la legendaria arca hubiera estado en este monte. Buena parte de Turquía ha sido escenario principal del Cristianismo y muchas ciudades aparecen en las escrituras de la Biblia.

Cuando hemos ya elegido un Destino Turístico en particular comenzamos a organizar todos los detalles para que nuestro viaje sea más ameno, teniendo en primer lugar la elección de la Hotelería y Alojamiento que nos servirá para poder descansar, asearnos y alimentarnos cómodamente, como también un breve vistazo por los Atractivos Turísticos que este sitio tiene para brindarnos, y si pensamos viajar a Turquía, falta un detalle esencial que ayudaremos a conocerlo a continuación.

Gastronomia Turquia

Además de aprender de los distintos Paisajes Naturales que este país tiene para ofrecernos como visitantes, tenemos que considerar también a la Gastronomía de Turquía como una eventualidad a la que tendremos que atenernos, por lo que traemos una breve reseña acerca de qué tiene para ofrecernos y a qué debemos adaptar nuestro paladar.

Características Generales

Una de las principales virtudes de la cocina de Turquía gira en torno a la utilización precisa de Especias y Carnes, siendo una de las más enriquecidas de las Gastronomías Mediterráneas por su ubicación geográfica como también por la combinación de distintas Frutas y Hortalizas en distintas preparaciones, que son acompañados con una buena dosis de Aceite de Oliva como ingrediente fundamental y repetido en los platillos, que suelen ser mezclados o guarnicionados con Arroz.

Una de las especias más utilizadas son las Hojas de Cilantro, que es conseguida en una buena cantidad en la mayoría de las tiendas de Turquía y se combina a la perfección con el Azafrán o bien con las semillas de Alcaravea, como también productos típicos como es el Aleppo, Sumac o bien el Urfa Biber (que consiste en un pimentón finamente picado)

Entre el uso de distintas carnes la más utilizada sin lugar a dudas es la Carne de Cordero, siendo un país que se jacta de una gran Actividad Pastoril desde épocas remotas, donde la especialidad es el Kuzu çevirme que consiste en un particular asado sobre el fuego de un Cordero Lechal, mientras que por otro lado tenemos el Adjem PIlaf que consiste en un corte en dados de Lomo de Cordero.

Platos Típicos

En un primer momento que nos sentamos a disfrutar de una comida en particular en Turquía se nos sirve primeramente una Sopa Ligera que recibe el nombre de çorba, contando como ingrediente principal e Trigo, Yogur o bien las Lentejas, sobre todo en lo que respecta a las Comidas de Invierno, recibiendo distintos nombres como Mercimek çorbasi o bien Shkembe dependiendo los ingredientes que utilice.

Uno de los platos más comunes de la cocina turca es el Dolma, un alimento que consiste en un relleno que puede ser servido en caliente o frío, como acompañamiento o plato principal, teniendo un como acompañamiento una salsa de Ajo y Yogur, y siendo generalmente relleno con Arroz o Carne o sus combinaciones, pudiendo encontrarse preparado con Hojas de Vid que son cocinadas con abundante Aceite de Oliva (recibiendo el nombre de Yaprak Sarma)

Muy cerca de Ankara, podremos visitar los restos de la antigua ciudad de Gordion, también conocida como Gordium.

Es un destino muy interesante para hacer una excursión desde la capital turca, y de gran interés para viajeros amantes del turismo arqueológico y que desean conocer una parte importante de la historia de este país.

En su momento de mayor esplendor supo ser la antigua capital del reino de Frigia, y por ende, una de las localidades más importantes de la historia de la humanidad.

Esta zona del distrito de Polatli a unos 100 km al sudoeste de la ciudad de Ankara, es también popular entre los turistas, gracias al descubrimiento de los denominados “yacimientos de Yassihüyük”, que básicamente se encuentran compuestos por el núcleo de lo que fue en su momento Gordión, dejando entrever los antiguos modos de vida de las antiguas civilizaciones locales.

En concreto, especialistas en el tema, arqueólogos, turistas que llegan a sus inmediaciones, pueden encontrarse con la ciudadela, la ciudad baja y una fortaleza, todos elementos relevantes que nos muestran el modo de vida antiguo.

Hoy visitaremos a los más famosos museos de Turquía. Iniciemos la ruta en el Museo al Aire Libre de Goreme, también conocido como Parque Nacional de Göreme, considerado como uno de los museos más importantes de Capadocia. Se trata de En un conjunto de santuarios o complejo monástico compuesto por decenas de monasterios rupestres colocados lado a lado y escavados en cuevas y rocas. Vale la pena señalar que es considerado desde el año 1985 por la UNESCO como Patrimonio de la Humanidad.

También tenemos la oportunidad de visitar el Castillo de Alanya, un castillo medieval ubicado en la ciudad de Alanya. Te interesará saber que el castillo fue edificado en el siglo XIII durante el sultanato selyúcida de Rum. Actualmente el edificio es un museo al aire libre.

Si estamos en Estambul debemos dirigirnos al distrito de Eminönü, específicamente a la plaza Sultanahmeten, lugar en el que se posa el Museo de arte turco e islámico. El museo se ubica dentro del antiguo palacio de Ibrahim Paşa, el cual data del año 1524. Dentro del museo tenemos la posibilidad de apreciar 40.000 piezas que cubren la cronología desde el califato de los Omeyas hasta los tiempos modernos.

La Iglesia de Santa Sofía o Museo de Santa Sofía, es una antigua iglesia ortodoxa griega que se posa en la ciudad de Trebisonda, en el noreste de la nación. La iglesia data del siglo XIII, y es considerado como uno de los pocos sitios bizantinos todavía existentes en la zona. El edificio se caracteriza por su elevada cúpula central y sus cuatro arcos de grandes columnas.

La Isla de Akdamar se encuentra a tres kilómetros de la costa sur del Lago Van, cerca de la ciudad de Gevas, en la región de Anatolia del Este, Turquía. Posee dos kilómetros de costas y los acantilados de la parte oeste de la misma se alzan a 80 metros por sobre el nivel del lago, que está a poco más de mil novecientos metros sobre el nivel del mar.

Una antigua leyenda

Cuenta la leyenda que su nombre proviene del de una joven princesa armenia que ayudaba a su novio, que nadaba desde tierra firme para ir a verla, a que llegara hasta su ventana cada noche guiándolo con una lámpara. Al darse cuenta el padre del proceder de la pareja, cuando el enamorado se hallaba a mitad de camino apagó la luz, dejándolo desorientado en medio de las frías aguas. El cuerpo sin vida del joven apareció tiempo después en la playa con una súplica congelada en sus labios: Akh, Tamar, que puede traducirse como Oh,Tamar.

Hacia el este su altura desciende y allí se eleva majestuosa la Iglesia Catedral de la Santa Cruz, construida por el monje arquitecto Manuel entre los años 915 y 921 de la Era Cristiana, en tufa volcánica rosada. Con una medida interior de casi quince metros de largo por algo más de once de ancho y un domo que se eleva a veinte metros y medio del suelo, culminando en un techo cónico de tejas. Hasta el año 1915 formaba parte de un complejo monástico, del que aún pueden verse las ruinas en la parte sur de la iglesia.

La Catedral y su Santa Cruz

Desde el año 2010 funciona allí una pequeña planta de energía solar que abastece de electricidad a las instalaciones. Las paredes externas de la Catedral tienen, a modo decorativo, bajorrelieves que muestran escenas bíblicas. Luego de salvarse de ser demolida por el gobierno turco (que usaba la isla para entrenamiento militar) en 1951, la iglesia sufrió años de deterioro y vandalismo, finalmente en la primera década del siglo XXI comenzó su restauración y fue reabierta, pero esta vez como museo, en el año 2007.

La cruz que la corona, de dos metros de alto y 110 kilogramos de peso, fue emplazada en su lugar el día 2 de octubre del año 2010, previamente bendecida por un clérigo de la Iglesia Apostólica Armenia. Para conmemorar tan importante acontecimiento, cada año se celebra para esa fecha una misa en la iglesia, como algo excepcional.

La Isla de Akdamar es un lugar histórico y a la vez religioso, rodeado de maravillosas vistas sobre el Lago Van y los montes de Anatolia, para quienes gustan del turismo cultural y a la vez entretenido.

¿Conocían sobre la Isla de Akdamar? ¿La visitarían?

Casa de hace 3.500 años descubierta en Turquía

Karakeçili es una ciudad y distrito de la provincia Kırıkkale en la Anatolia central,región de Turquía, y el lugar donde se ha encontrado una casa que data de 3.500 años.

casa 3500 años turquia

Las excavaciones se encuentran dirigidas por Kimiyashi Matsumura, profesor de arqueología en la Universidad japonesa Kırşehir, en las cuales se han ido desenterrando antigüedades y asentamientos desde 2009 razón por la cual se ha declarado zona protegida. Una vez las excavaciones hayan finalizado los funcionarios de Kırıkkale planean hacer de este lugar un museo.

Las casas de piedra probablemente pertenezcan a una antigua civilización hitita formando así una gran ciudad cuyo alrededor fue el protagonista del establecimiento de numerosas rutas comerciales.

Ali Kolat, gobernador de Kirikkale, y Kadri Kartal, jefe de policía de la ciudad, han estado visitando el lugar junto con sus esposas durante esta semana. Por su parte, Kolat se ha comprometido a proteger las antigüedades ya que Karakeçili se caracteriza por contener gran parte de la historia antigua a través de este y otros descubrimientos como por ejemplo, el puente Çeşnigir que pertenece a tiempos selyúcidas. Si continúan desenterrando objetos antiguos la ciudad podrá convertirse en un destino importante para el turismo.

La ciudad costera de Antalya se encuentra sobre el golfo que lleva su mismo nombre, en la costa suroeste de Turquía que baña el Mar Mediterráneo; a 482 kilómetros de Estambul. Descansa sobre un acantilado de 35 metros de alto y se encuentra rodeada por imponentes montañas que le dan su especial atractivo.

Según narra la historia el Rey Atalo II, de Pérgamo, quiso construir una ciudad en el lugar más parecido al cielo que hubiese aquí en la Tierra, envió a sus hombres a todos los confines del reino a buscar ese sitio preciso y así fue como se fundó Attaleia, en el año 150 a.C.

Una historia con muchos giros

La ciudad pasaría luego a llamarse Adalia hasta llegar a su nombre actual Antalya. El rey, al morir, la cedió a Roma; más tarde, en la época de las Cruzadas, sirvió como base naval de los caballeros templarios. Tras de ellos pasó a depender de Bizancio y en el siglo XIII arribaron los turcos selyúcidas; finalmente fue ocupada por los italianos al terminar la Primera Guerra Mundial, hasta el año 1923 en el que se creó la República de Turquía.

Los Montes Tauro corren allí paralelos al mar, de este a oeste. Algunas de sus estribaciones, que forman angostos valles entre ellas, se adentran incluso en el agua como penínsulas, enmarcando hermosas bahías.

El casco antiguo de la ciudad está junto al puerto y es conocido como Kaleici. El viejo barrio posee calles estrechas donde edificios griegos y turcos se entremezclan con iglesias, mezquitas, hoteles, bares y tiendas.

Playas para el verano y montañas para el invierno

Los hoteles más modernos los encontramos en las playas de Antalya, como la de Konyaalti, la de Lara y la de Karpuzkaldiran.

Las cascadas de Düden, Manavgat y Kunsulu vuelcan sus frescas aguas en el mar, agregando aún más belleza al paisaje.

Si queremos practicar deportes de invierno nos trasladaremos a Beydaglari o a Saklikent, en las que nada falta para que nuestra estadía sea de lo más confortable y divertida.

Hay muchos lugares y monumentos en Antalya para conocer, por ejemplo la Torre Hidirlik, la Torre del Reloj, el Museo Kaleici, la Puerta de Adriano y el Minarete Yivli Minare, todo un símbolo de la ciudad al igual que la Mezquita Alaadim.

La actualidad con todas sus comodidades nos permite conocer al mismo tiempo parte de un pasado que dejó reliquias invaluables, en una tierra a la que los dioses dotaron de la mayor belleza.

¿Qué les parece Antalya? ¿Habían leído sobre este sitio antes?

El nombre de Ankara, si no has viajado mucho, puede que no te suene de nada. Este nombre es el del país de Turquía. De hecho es su capital y uno de los lugares más extraños en cuanto a geografía y a cultura.

En Ankara, un país donde no viven exactamente del turismo pero sí lo reciben gustosos, existen muchos lugares que visitar. Por ejemplo tenemos el Museo de las civilizaciones de Anatolia, construído en el siglo XV y aún en marcha; de hecho, se le considera el mejor museo de Europa y alberva hallazgos del Paleolítico y el Neolítico.

Otro de los lugares es la Mezquita de Kocatepe construída en 1987 siendo la más grande de la ciudad y una de las más representativas aunque, en Turquía, hay muchas otras mezquitas importantes y famosas.

Ankara se ha desarrollado en cuanto a economía y política pero el turismo, aunque no deja de ser importante, hace que la ciudad sea cada vez más conocida. Un lugar que no deja de encandilar a sus visitantes.

Si alguien preguntara por la ubicación precisa de Capadocia, la respuesta sería un tanto difícil de responder. Capadocia no es punto con límites geográficos definidos ni políticos, debido a que abarca parte de varias provincias de Turquía. Sin embargo, si podemos hablar de sus actractivos turísticos y belleza natural. Los invito a conocer Capadocia.

Principales atractivos turísticos

Uno de los atractivos turísticos de Capadocia, es el Museo al aire libre de Göreme. Aquí es posible contemplar iglesias que han sido excavadas en las rocas con hermosas pinturas murales, habiendo sido la mayoría, construidas entre los siglos X y XII. Este museo forma parte de la lista de la Unesco y fue designado como Patrimonio de la Humanidad.

El Museo Zelve es otro atractivo turístico también al aire libre. Este museo antiguamente fue habitado por una de las mayores comunidades de la región. Se trata de un laberinto de viviendas, un pueblo fantasma pero donde la erosión continúa haciéndose presente.

La región de Capadocia es también conocida por sus excursiones en globo aerostático. Mediante estos paseos es posible obtener otra postal de sus paisajes surrealistas.

Ciudades subterráneas y pueblos de Capadocia

Otro de los atractivos o engimas de Capadocia, Turquía, que merece una mención, es la ciudad subterránea de nombre Kaymakli. En Capadocia existen más de 30 ciudades subterráneas pero ésta tiene la particularidad de ser una de las más amplias. Kaymakli fue construida en el año 1964 y en la actualidad se siguen utilizando sus construcciones como establos, bodegas y almacenes.

El paisaje de Capadocia también lo conforman los castillos. El Castillo de Uchisar está emplazado en el punto más alto de la región. Numerosas habitaciones fueron excavadas en rocas y se hallan conectadas mediante escaleras, pasajes y túneles.

Ortahisar o “Castillo mediano”, es otra imponente obra ubicada muy próxima al Museo al aire libre de Goreme. En la actualidad sus habitaciones son utilizadas para guardar frutas por el aire acondicionado natural que el lugar ofrece.

El pueblo de Avanos en Capadocia merece un alto en el camino. Durante los días viernes es posible disfrutar del mercado ambulante para comprar distintos artículos que van desde ropa, productos para el hogar, hasta frutas y verduras. Avanos es, además, famosa por sus hábiles artesanos que trabajan la cerámica, por lo que representa una buena oportunidad para comprar recuerdos de viaje.

¿Viajarías a conocer Capadocia en Turquía? ¿Te gustaría conocer las ciudades subterráneas?

Turquía es escenario de paisajes increíbles como la cascada de algodón de Pamukkale, pero aún no habíamos visitado una región aún más sorprendente: Cappadocia. El área histórica de Cappadocia no se queda atrás, con un despliegue de paisajes que muchos no dudarían encontrar en la luna: formaciones rocosas propias de un cuento de hadas, ciudades que podrían ser la escenografía de una película de fantasía y casas talladas en la roca como si se tratara de un cuento…

Cappadocia se encuentra en la región central de la península de Anatolia, en Turquía. En un área de unos cincuenta kilómetros de diámetro los paisajes, con infinidad de valles, cañones, colinas y algunas de las más extrañas formaciones rocosas del planeta, sorprenden por sus formas caprichosas, y únicas en el planeta.

A continuación, iniciamos un recorrido por algunas de las maravillas naturales de Cappadocia, un terreno en donde el hombre a lo largo de miles de años, supo adaptarse al paisaje, modelando en la roca algunas de las ciudades más increíbles del mundo, un sitio histórico de gran valor cultural reconocido como Patrimonio de la Humanidad por la Unesco.

Los paisajes de Capadocia

Cappadocia comprende un paisaje modelado por miles de años por las lluvias y los vientos. Pero a causa de la composición del terreno, un depósito de lava entre montañas volcánicas cuya actividad está extinta desde hace unos 2 millones de año, dieron como resultado una formación geológica única en el mundo. Los paisajes de Cappadocia se asemejan a “postales lunares” gracias a la composición de la tierra, llamada toba calcárea, una sustancia lo suficientemente débil como para ser modelada con formas caprichosas por la erosión natural y por el hombre.

A lo largo de millones de años las cadenas montañosas se elevaron formando numerosos barrancos, cañones y depresiones que terminaron niveladas para formar un altiplano. Lo curioso, es que la composición del suelo, de un material tan poco resistente, terminó siendo modelado a su antojo por la lluvia y el viento hasta formar los famosos valles de Cappadocia, con sus curiosas formas.

Los paisajes de Capadocia, situados en una región estratégica entre numerosas rutas comerciales, fueron desde hace miles de años habitados por civilizaciones que florecieron entre los extraños paisajes, dando lugar a algunas de las ciudades y poblados más extraños e increíbles del mundo.

Las Ciudades de Cappadocia

Los paisajes de toba calcárea resultaron ideales para que los humanos tuvieran facilidad al construir sus casas en las rocas, en formas de cuevas y cavernas. A lo largo de miles de años, se modelaron ciudades enteras en medio de enormes promontorios rocosos. Las ciudades son increíbles: las casas, templos y hasta monasterios de algunas de ellas, están cavados en la roca, e incluso, algunas moradas compartidas por varias familias, se encuentran en distintos niveles dentro de una roca, como si se tratara de un edificio.

Entre las ciudades más importantes se cuentan a Aksaray, Nevşehir, Kayseri, Ürgüp, Uçhisar, Niğde, Gülşehir, y Gülağaç, aunque son muy recomendables, la ciudad de Göreme, un museo a cielo abierto que es casi un emblema de la región.

Además, hay impresionantes ciudades subterráneas como Kaymakli y Derinkuyu, abiertas al turismo con sus desniveles conectados por túneles bajo tierra.

Las casas y templos tallados en la roca

Las casas de las ciudades y poblados de Cappadocia, cavadas en las rocas, fueron el hogar de los habitantes de la región, y se parecen a escenografías de muchas películas de ficción. En vez de construir edificios, simplemente se aprovechaban las bondades del terreno para cavar y modelar habitaciones en las rocas. Las poblaciones están cercanas unas a otras, y es difícil encontrar los límites de cada lugar. Las casas a veces están tan dispersas, que parece como si nos encontráramos en una verdadera civilización mimetizada con el paisaje.

Caminar por Cappadocia, nos enfrentará a cada paso , con una nueva sorpresa: las montañas tienen ventanas, y lo que desde lejos parece un paisaje desolado, es en realidad una ciudad completamente tallada en la montaña.

Las Chimeneas de las hadas

Como si se tratara de torreones de piedra erosionados por la lluvia, las chimeneas de hada son torres con “sombrero” con alturas que pueden sobrepasar los 40 metros, una formación muy común en el paisaje de Cappadocia. En algunas zonas, la concentración de chimeneas de hadas es tan alta, que se transforman en puntos de interés turísticos, conocidos simplemente como Valles de las Chimeneas.

Caminar por Cappadocia, nos enfrentará a cada paso con una nueva sorpresa: las montañas tienen ventanas, y lo que desde lejos parece un paisaje desolado, es en realidad una ciudad completamente tallada en la montaña.

Cuando pensamos en Turquía, se nos viene a la cabeza un mundo antiguo, lleno de esplendor, de monumentos, de comercio y de un exotismo que apenas se encuentra en Europa. Es uno de los destinos preferidos de los europeos, aunque no muy solicitar. No es para menos, ya que este país nos produce cierta atracción, pero también cierto respeto por lo desconocido. Es una extraña combinación entre dos mundos, entre el occidental y el oriental, que converge y se alza entre dos comunidades totalmente distintas. Pero de este lugar nunca nos imaginamos los espacios verdes, por alguna extraña razón.

Por eso mismo, nos encargamos de enseñarte este post, porque estamos seguros de que no se te había ocurrido apenas visitar los Parques Nacionales. Este tipo de sitio son lugares excepcionales, donde podemos conocer la naturaleza autóctona del lugar, y descubrir el ecosistema y especies que no habíamos visto antes. También es el lugar idóneo para aquellas personas que necesitan estar en activo constantemente, y con un mero paseo por las calles turcas no basta, sino que necesitan algo más fuerte. ¿Entonces? ¿Te atreves a viajar con nosotros por estos espacios verdes? Te aseguramos que merecerá la pena y que no te arrepentirás.

La naturaleza turca

Turquía es un país de lo más cultural, que se deja llevar por el estereotipo y explota al máximo la imagen que tiene de país lleno de monumentos, y de lugares históricos con una gran relevancia política o social. Y eso hace que a veces se nos olvide que todo país, absolutamente todos los países, tienen un lado más natural, más verde, y digamos, más salvaje. Es la naturaleza en estado puro. Turquía no iba a ser menos en ese sentido, de ahí que tengamos la necesidad de mencionar estos parques naturales, y hablar un poco de ellos para saber más.

Hablamos, primero, del Parque Nacional Honaz. Es un nombre extraño que no suena a turco, pero eso es una historia aparte. Este parque alberga la montaña del mismo nombre, el Monte Honaz, y está ubicado al suroeste del país. Es un lugar perfecto para hacer una pequeña excursión si nos encontramos por la región, pues es un área protegida desde hace casi veinte años, por sus bosques y su naturaleza. Se dice que en unos años se construirá una estación de esquí en lo alto de la montaña, así que aquellos que quieran disfrutar de la naturaleza alejada del hombre, deberán hacerlo pronto.

También tenemos que mencionar la Reserva Natural Kus Cennetti, una región protegida y en el que hay, principalmente, una reserva de pájaros. Se encuentra en las inmediaciones del fantástico Lago Manyas o Lago Kus, que es el escenario perfecto para la cría de distintas razas de patos. El santuario tiene más de sesenta hectáreas, por lo que si quieres visitarlo, deberás reservar un día para ver el parque entero. Sin embargo, merece la pena, por el lago, del que dicen que es muy rico en nutrientes, y por todos esos paisajes fantásticos.

Por último, hay que hablar del Parque de Ulu Dag, que alberga la montaña con el mismo nombre. Este lugar, a pesar de ser considerado un parque natural, es más bien un centro de recreo, ya que suele ser frecuentado por los amantes de los deportes de nieve. Si quieres algo más de aventura y de riesgo, y te encanta el esquí, o el snowboard, es uno de los sitios que debes, ir, ya que se accede desde teleférico o en coche. Los paisajes nevados son espectaculares, y las alturas te dejarán sin aliento. Y si combinas más de un parque de los que te hemos mencionado, la experiencia será inolvidable.

Estambul es la ciudad más grande de Turquía, pero además destaca por ser la tercera más poblada de Europa y una de las más bellas. Es una de las 3 urbes transcontinentales entre Europa y Asia, y el hecho de estar entre dos continentes le hace tener todavía mucha más riqueza cultural.

Estambul tiene un papel importante en el comercio, industria y cultura turca, contando con una gran cantidad de universidades, pese a que la capital política y administrativa es Ankara. Su importancia es tal que sus zonas históricas han sido consideradas Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en 1985, sobre todo por sus numerosas mezquitas, sinagogas, iglesias y palacios históricos dando lugar a un gran crisol étnico y cultural.

Atractivos de Estambul: Qué ver en Estambul

vistas de galata

La ciudad vieja se encuentra en el estrecho del Cuerno de Oro, y la ciudad moderna está a ambos lados de estrecho.

Puede ser interesante conocer la Iglesia de la Divina Sabiduría, un edificio con una gran cúpula que a día de hoy es un museo, tras haber sido una antigua basílica y después mezquita. Anteriormente se dedicaba el templo a la Divina Sabidiría.

La Mezquita Azul es uno de los símbolos de la ciudad, construida en el Imperio Otomano. También puede ser interesante acercarse al Museo de Arte Turco e Islámico, donde hay una gran colección de alfombras, o la Cisterna de Terebatan, encarga de abastecer de agua a la ciudad.

El Palacio de Topkapi fue el centro administrativo del Imperio Otomano entre los años 1465 y 1853. Ahora es un atractivo turístico que se encuentra entre el Cuerno de Oro (estuario a la entrada del estrecho) y el Mar Mármara, con excelentes vistas al Bósforo (estrecho de Estambul que separa la parte europea de la asiática).

Para los que quieren conocer algo especial, e incluso irse de compras, puede merecer la pena acercarse hasta el Bazar de las Especias, uno de los bazares más antiguos de la ciudad, el segundo cubierto más grande, en el barrio de Eminönü. En Gran Bazar es el mayor bazar de la ciudad, uno de los más grandes del mundo, con 58 calles y más de cuatro mil tiendas que se encuentran en el centro de la ciudad vieja.

Si quieres vivir la experiencia al máximo, debes ir a los baños turcos, llamados hamam, con masaje y té turco como acompañantes. Puedes ir a Cağaloğlu Hamami, Cemberlitaş Hamami o Süleymaniye Hamami.

Y ¿por qué no un crucero? Gran cantidad de personas hacen cruceros por Estambul, y quizá sea este uno de sus aspectos más conocidos por el turismo, aunque como ya hemos podido ver anteriormente no el único atractivo.

Actualmente, lucha por ser Sede de los Juegos Olímpicos 2020, aunque muy probablemente no acaben en la ciudad, sino en alguna de las otras.

Algunos peligros de Estambul

Es de mencionar que se encuentra cerca de la falla Anatolia del Norte, responsable de varios terremotos mortales hace ya un tiempo, y hay muchas posibilidades de riesgo de un nuevo terremoto devastador cercano.

También conviene saber que, siendo una ciudad que recibe una gran cantidad de turistas, existen timos típicos que se deben evitar para tener una experiencia agradable en la ciudad. Cuidado con los billetes (no pagues con los de 50 liras, que se parecen a los de 5), ojo con los limpiabotas y las invitaciones a tomar algo… Eso sí, tampoco te obsesiones ya que por norma general el pueblo turco es muy hospitalario y honrado, pero sin perder la precaución.

Almusafir, 10 años de experiencia en el sector, ha lanzado para este otoño una serie de ofertas muy económicas para viajar a Turquía, con salida desde diferentes ciudades españolas: Madrid, Barcelona, Bilbao, Valencia, Málaga y Santiago.

Con estos programas, además, Faysal Mnawar acerca este atractivo destino a los habitantes de diferentes ciudades españolas, con vuelos directos desde Madrid, Barcelona, Bilbao, Valencia, Málaga y Santiago, que efectúan salidas los domingos y martes hasta el 29 de octubre.

Puerta entre oriente y occidente, el país se ha convertido en un paraíso único donde el pasado y el futuro aúnan fuerzas para maravillar a todo aquél que se atreve a visitarlo. El insólito paisaje que nos ofrece la Capadocia es el resultado de un minucioso trabajo natural que no ha requerido la mano del hombre para constituirse como tal. Una región formada por la lava arrojada de los Volcanes Erciyes y Hasan hace tres millones de años. En la capital turca, Ankara, te encontrarás con un mosaico de colores producto de las sedas, tapices y olores de los múltiples bazares que hay por la ciudad. En Estambul, visita la Mezquita de Fatih, la Mezquita Azul, la Iglesia de Santa Sofía y la Mezquita Nueva, entre otros muchos atractivos turísticos.

El mayorista propone dos programas para viajar a Turquía, “Encantos de Capadocia I” y “Maravillas de Turquía I”, basados en 8 días en régimen de todo incluido. Con el primer programa, se recorre la región de la Capadocia, Ankara y Estambul; y con el segundo, de Capadocia, Konya, Pamukkale, Éfeso, Bursa y Estambul. Desde 503 € (precio final con tasas), estas ofertas incluyen 12 comidas y entradas gratuitas a las excursiones y visitas indicadas en el itinerario (en habitación doble en hoteles de 3*, 4* y 5* a elegir por el cliente).

Para aquellos que prefieran disfrutar de la deliciosa gastronomía turca a su aire, en los restaurantes y bares que ellos seleccionen, Almusafir propone los circuitos en media pensión “Bellezas de Capadocia I” y “Turquía Mágica I”, con 6 y 8 comidas respectivamente. Estos programas, disponibles a partir de 619 euros, también están basados en 8 días de recorrido, con las mismas visitas y excursiones indicadas en los programas anteriores y alojamiento en hoteles de 3*, 4* y 5* (en habitación doble).

Todas las ofertas incluyen los pasajes de avión en vuelos regulares, los traslados aeropuerto-hotel-aeropuerto, el transporte en autobús o minibús según las rutas indicadas y las visitas con un guía local de habla hispana, que estará con el grupo durante el viaje para informar sobre los museos y monumentos más importantes de la ciudad y para gestionar visitas o excursiones adicionales.

Estas ofertas se pueden consultar en facebook y en la página web, www.almusafir.es, ofrece toda la información necesaria para viajar a Turquía.

Sanliurfa

 

Sanliurfa (en turco: Şanlıurfa, ‘la gloriosa Urfa’) antiguamente Edesa, es una ciudad situada en la región de Anatolia Suroriental, en Turquía, y la capital de la provincia de Sanliurfa. Cuenta con una población de 472.238 habitantes1 (2007).

 

Urfa se encuentra en una llanura, a alrededor de 80 km al este del río Éufrates. Destaca su clima de veranos calurosos y secos, y de inviernos fríos y húmedos. La población urbana de Sanliurfa es principalmente kurda, mientras que en las zonas circundantes, se trata de una mezcla de kurdos y turcos y, en menor medida, árabes.

 

La historia de Sanliurfa comienza en el siglo IV a. C., aunque es posible que se remonte al siglo VIII a. C., puesto que existen evidencias en los asentamientos cercanos de Duru, Harrán y Nevalı Çori.2 Fue una de las muchas ciudades de la cuenca de los ríos Éufrates-Tigris, la cuna de la civilización mesopotámica. Según la tradición turco-musulmana, Urfa (su nombre desde la época bizantina) es la ciudad bíblica de Ur, debido a su cercanía al pueblo de Harrán. Sin embargo, Irak también reclama que la ciudad de Ur se encuentra al sur del país, así como numerosos historiadores y arqueólogos.

 

Urfa también se considera el lugar de nacimiento de Abraham, que se conmemora en una mezquita de la ciudad, y el de Job.

 

Urfa ha sido conquistada de forma repetida a lo largo de la historia, y ha estado dominada por numerosas civilizaciones, incluidos Ebla, el Imperio Acadio, Sumeria, Babilonia, los hititas, los hurritas, el reino de Armenia, Mitani, Asiria, Caldea, Media, el Imperio persa, el reino de Macedonia (bajo Alejandro Magno), el Imperio seléucida, los arameos, Osroene, la Antigua Roma, el Imperio sasánida, el Imperio bizantino y los cruzados.

Edirne es la ciudad más occidental del Rum, la Turquía europea. Muy cerca de las fronteras búlgara y griega fue considerada ya desde la Antigüedad como la “puerta de Constantinopla”, ya que cualquier ejército que conquistara la plaza tenía acceso directo a la capital del Bósforo. Pero además de su importancia estratégica se trata de un lugar fascinante que vale la pena conocer.

Si te encuentras de viaje en Estambul y dispones de tiempo no dudes en acercarte a Edirne. Los autobuses salen a diario desde la terminal de Kuçukyali con varias frecuencias y llegan a la Yeni Otogar en 2 horas y media.

Viaje a edirne

Entre los lugares que debemos ver allí destacan la Mezquita de las tres Galerías (Üçserefeli Camii), llamada así por las tres galerías o balcones que rodean su alminar más alto, o bien pasear por el emblemático barrio de Kaleiçi, el corazón medieval de la ciudad, donde se encuentran las ruinas de la Gran Sinagoga de Edirne y el mercado viejo con sus esplendoroso puestos de frutas..

Con permiso de Estambul, Edirne para por ser la ciudad más europea de Turquía, y no solo geográficamente hablando, sino en el espíritu y el aspecto de sus casas, sus calles y sus habitantes. En todo caso, una magnífica excursión de un día desde la vieja Constantinopla.

Turquía es un país un tanto especial, ya que se encuentra ubicado tanto en Europa como en Asia, lo que se suele llamar un país transcontinental. La frontera entre ambos continentes está delimitada por los estrechos del Bósforo y Dardanelos y por el Mar de Mármara. Limita al noroeste con Georgia, al este con Armenia, Azerbayán e Irán, al norte con el Mar Negro, al noroeste con Bulgaria y Grecia, al oeste con el Mar Egeo y al sur con Siria y el Mar Mediterráneo.

– Montañas

La mayor parte de Turquía se sitúa en Asia, en lo que se denomina la Anatolia, mientras que la zona europea, la Rumelia, se halla en el noroeste y forma las fronteras con Grecia y Bulgaria. La primera de ellas se caracteriza por su alta meseta central y sus llanuras costeras, mientras que Rumelia es más montañosa (aquí se sitúa el monte Ararat, el punto más alto del país con 5.165 metros) y alberga algunos de los ríos más importantes del país, como el Tigris, el Eufrates y el Aras.

La Turquía europea es la más cercana a Estambul y presenta algunas altitudes, como el macizo de Istranca en la frontera con Bulgaria, el Mahya Dagi, el Tekir Dag y las colinas de Danos. En la Turquía asiática hay cimas mucho más elevadas, como por ejemplo el Ulu Dag con dos mil metros, los montes de Armenia y especialmente los Alpes Pónticos, donde encontramos el Kackar, y los montes Tauro, con el Bolkar, el Tauro, el Ala y el Hinzir.

– Ríos y lagos

El río más largo del país es el Kizil Irmak o Río Rojo, que cuenta con 1.150 kilómetros de longitud y desemboca en el Mar Negro. Otro gran río que discurre por territorio turco y nace en él es el Kurá, que pasa también por Georgia y Azerbayán, desembocando en el Mar Caspio después de 1.364 kilómetros. A estos dos le sigue el río Sakarya, con 824 kilómetros, que nace en la meseta de Bayat y desemboca en el Mar Negro.

Más conocidos son los ríos Tigris y Éufrates. Ambos fluyen desde las montañas de Anatolia y marchan hasta Siria e Irak, para desembocar finalmente en el Golfo Pérsico. El Tigris tiene una longitud de 1.900 kilómetros y el Éufrates 2.780. Una de las fuentes del Éufrates es el río Murat, de 720 kilómetros, que nace en la Turquía oriental y desemboca con el Kara Su para formar precisamente el Éufrates. El Kara Su tiene 450 kilómetros y nace en el Monte Kargapazari.

Junto a estos ríos, Turquía es uno de los países de Europa que presenta mayor número de lagos. El más importante de todos ellos es el Lago Van, situado en la frontera con Armenia y a más de 1.700 metros de altitud. Tiene una profundidad máxima de 451 metros. Otro lago enorme es el Lago Tuz, situado en la Anatolia central pero que, curiosamente, tiene una profundidad máxima de solo dos metros. Le siguen en importancia los lagos Beysehir, Egirdir, Iznik, Burdur y Manyas.

– Mares

Turquía aparece bañada por diferentes mares, ya que cuenta con casi 6.500 kilómetros de costas. Al norte se sitúa el Mar Negro, desde la frontera con Bulgaria y que cuenta con una naturaleza abundante y playas hermosas. Una zona realmente muy turística, húmeda y eternamente verde. Al oeste aparece el Mar Egeo, una costa salpicada de pequeñas calas de aguas transparentes, largas playas, balnearios, yacimientos arqueológicos y pequeños pueblos con encanto.

El Mar Mediterráneo baña el sur de Turquía. Sus aguas son más cálidas que las del Egeo y en ellas podemos ver hermosas playas, calas, puertos para viajar en crucero, ciudades de gran patrimonio cultural y vestigios arqueológicos. Hay que incluir dentro de esta sección los golfos de Antalia e Iskenderun en el sur, los estrechos del Bósforo y Dardanelos que unen el Mar Egeo con el Mar Negro, y el Mar de Mármara, un mar interno situado entre los dos estrechos anteriores.

– Parques Nacionales

En Turquía encontramos hasta cuatro parques nacionales:

Ala Dagh, parque nacional desde 1995, la sierra más alta de los montes Tauro

Lago Manyas, lago de agua dulce situado al este de Turquía

Monte Honaz, situado a 17 kilómetros de Denizli y que cuenta con la cumbre más alta de la región del Egeo

Ulu Dag, montaña de la provincia de Bursa con 2.543 metros de altitud

No es de extrañar que ante la peculiar ubicación geográfica de Turquía estemos ante un país que a lo largo de su historia ha resultado ser una encrucijada de culturas y civilizaciones.

En la región asiática de Turquía, dentro del valle del río Menderes (provincia de Denizli), se pueden contemplar unas extrañas terrazas descendentes de formación calcárea: se trata de las piscinas naturales de Pamukkale (palabra que se traduce como “castillo de algodón).

Estas maravillas naturales se han ido formando lentamente a lo largo de varios millones de años por las acumulaciones de carbonato cálcico presente en las aguas, que poco a poco se ha ido asentando y solidificando, para dar lugar a uno de los espectáculos naturales más hermosos de Turquía.

El paisaje de estas aguas termales, declaradas como Patrimonio de la Humanidad, está marcado por la presencia de la antigua ciudad de Hierápolis en la parte alta de la montaña, y desde la cual se pueden obtener unas magníficas vistas del lugar. Las piscinas naturales de Pamukkale se reparten a lo largo de una extensión de 2.700 metros y alcanzando una cota de altura de aproximadamente 160 metros.

Se estima que la formación de estas piscinas naturales se originó en el Plioceno, debido a los movimientos tectónicos en la zona de la cuenca del río, cuyas consecuencias (aparte de los terremotos) fueron la liberación de estas fuentes termales. Las aguas, en las que abundan el bicarbonato y el calcio, han ido dando forma a lo largo del tiempo a estas blancas terrazas de piedra caliza que se extienden sobre la ladera de la montaña. Por supuesto, el proceso continúa hoy en día, aunque algunas de las fuentes han dejado de manar por consecuencia de los terremotos para dar lugar a otras nuevas.

No sólo representan una oportunidad de estudio y asombro para los geólogos, sino que se han convertido en uno de los principales atractivos turísticos de Turquía, y su belleza ha encandilado a las gentes desde tiempos inmemoriales, como es el caso de Vitruvio, un arquitecto de la antigua Roma.

El Imperio Turco Otomano, regido por la dinastía Osmanlí, fue un gran estado que abarcaba a diversas etnias y religiones y que debe su nombre al primero de sus gobernantes, Otmán. Pero en sus inicios no era más que un pequeño estado turco, como otros tantos que nacieron durante el periodo de decadencia del Imperio Selyúcida, pero sus ansias de expansión les llevaron a ir conquistando a sus estados vecinos hasta terminar definitivamente con la dinastía selyúcida durante el reinado Mehmed II, entre los años 1451 y 1481.

Los otomanos alcanzaron Anatolia durante el siglo XIII, huyendo del azote de los mongoles que frecuentemente realizaban incursiones en sus tierras. En el año 1326 se hacen con la primera de sus conquistas importantes, la ciudad de Nicea, siendo la expansión su primera preocupación también a lo largo del siglo XIV, logrando tomar posesión de la región de los Balcanes. Sus conquistas llevaron a los europeos a preocupase por el aparentemente imparable avance de los otomanos, dando origen a una Cruzada promovida por Segismundo de Hungría. Aunque en un primer momento los mongoles rompieron el asedio turco a Constantinopla, la ciudad cayó finalmente bajo su poder en el año 1453, y que se convertiría en la capital del Imperio.

El Imperio Otomano alcanzó su punto de mayor esplendor entre los siglos XVI y XVII, abarcando parte del Sudeste ed Europa, del Medio Oriente y también el norte del continente africano. Estaba dividido en 29 provincias además de poseer tres estados vasallos: Valaquia,Transilvania y Moldavia, y sus fronteras limitaban con Marruecos, Sudán, Somalia, Arabia, Etirea y el Mar caspio. Pero aparte de las conquistas territoriales, el Imperio Otomano adquirió los conocimientos de los pueblos que anexionaba y los desarrolló aun más, destacando sus aportaciones en campos como la administración, la arquitectura, las ciencias o incluso la gastronomía, lo cual llevó a crear una identidad cultural propia y única.

La llegada del siglo XIX trajo consigo el principio del fin para el imperio, cuando el auge del nacionalismo y las ansias de independencia dentro de sus fronteras comenzaron a hacerse incontrolables. A su desgaste también contribuyeron la Primera Guerra Mundial que agotó gran cantidad de recursos y la aparición de movimientos de corte revolucionario. El día 1 de Noviembre de 1922 se abolía el sultuanato, y un año más tarde desaparecía también el califato. El 23 de Octubre de 1923 nace oficialmente la República de Turquía, aunque su extensión tras las escisiones distaba ya mucho de lo que antaño abarcase el imperio.

Kusadasi es uno de los principales destinos turísticos en la costa egea de Turquía. Situada en la provincia de Aydin, 470 kilómetros al sur de Estambul, es también uno de los muchos puertos de escala que encontraréis en la mayoría de cruceros que recorren esta zona. Una ciudad balneario cuyo nombre en turco significa “isla de los pájaros”. Solo tenéis que apreciarla desde el mar para comprobar que es una de las pequeñas joyas de la costa turca.

Pero además de su belleza pintoresca, Kusadasi se halla muy cerca de algunos puntos de gran interés. Los cruceros que llegan hasta aquí ofrecen principalmente cuatro excursiones:

La antigua ciudad de Éfeso

Mileto

Didim

Pamukkale

– Éfeso

Hasta las viejas ruinas de Éfeso apenas hay cuatro kilómetros desde Kusadasi. Lo mejor es ir en taxi (para volver igual) y comprar en el recinto las entradas para ver las vieja ciudad (el precio ronda los 10 euros por persona, aunque hay algunas ruinas que tienen un pequeño suplemento). Una vez allí no hay que perderse la Ermita de María (cuenta la tradición que es aquí donde murió la Virgen), el Templo de Domiciano, la Fuente de Trajano, el Odeón, la Biblioteca de Celso, la Iglesia de San Juan y el Camino de Arcadia.

– Mileto

Tal vez os suene por el filósofo Tales de Mileto, pero hay que destacar que en ella estaremos en una de las ciudades más antiguas del mundo. De esta manera encontraremos grandes atractivos arqueológicos, como la Mezquita de Ilyas Bey, las Termas de Faustina o el impresionante Teatro de Mileto con capacidad para 15.000 espectadores. Hay que visitar también la Vía Sagrada, la Iglesia de San Miguel, el Monumento del Puerto y el Templo de Atenea.

– Didim

Didim se sitúa 70 kilómetros al sur de Kusadasi y alberga las ruinas de lo que fue la antigua ciudad de Didyma, colonia de Creta y Micenas e importante puerto comercial. Hoy es un pequeño pueblo de la costa, muy turístico en vacaciones. Lo más interesante para visitar en él son las ruinas del Templo de Apolo, en donde según la mitología tuvo tuvo lugar el romance entre Apolo y Dafne. Este templo no es realmente el original, sino una reconstrucción que data de la época de Alejandro Magno.

– Pamukkale

Situada 180 kilómetros al este de Kusadasi, esta ciudad es Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO desde 1988. Su nombre en turco quiere decir “castillo de algodón” y es famosa por su pintoresco paisaje de bosques minerales, cascadas petrificadas y una serie de estanques escalonados creados por las aguas mineralizadas de sus fuentes termales. Aquí se situaba el balneario termal de Hierápolis a finales del siglo II a.C. Como monumentos hay que visitar la catedral y el monumento Martirio de San Felipe.

Estambul fue la capital del Imperio Otomano hasta la revolución de Ataturk, el padre de la patria turca. Éste, queriendo borrar toda la influencia de los califas y del islam oficial que hasta entonces se practicaba, traslado la capital administrativa a Ankara.

Aún así, Ankara sólo ha quedado como sede del gobierno y otros organismos puesto que la vida en Turquía, en todas sus facetas, sigue teniendo su principal foco en Estambul.

A pesar de este fracaso en trasladar la referencia turca de una a otra ciudad, conocer el intento de Ataturk (del que podrá ver imágenes por toda la ciudad) es fundamental para conocer la realidad del país y para interpretar la forma de ser de la gente que allí conozca. Mustapha Kemal Ataturk separó la religión del estado y estableció una Constitución laica.

Todo esto ha provocado que la población turca presente unos rasgos inéditos en el mundo musulmán. Podrá ver mujeres totalmente vestidas a la occidental, muchas veces acompañadas de otras tapadas de pies a cabezas. El alcohol, salvo en establecimientos cercanos a las mezquitas, es tolerado aunque su precio sea elevado, e incluso fabrican un par de marcas de buena cerveza.

Plaza de Sultanahmed

La Plaza de Sultanahmed suele ser la primera visita que realiza el turista en Estambul. Y a bien seguro que no la olvidara nunca. Unos cuidados jardines rodeados de edificios maravillosos. Aun lado, la mezquita de Sultanahmed, conocida en todo el mundo como Mezquita Azul y que debe su nombre al color que se vislumbra en su interior debido a sus cristaleras y, al otro lado, Santa Sofía, uno de monumentos más reconocibles del mundo.

Construida como basílica durante el imperio bizantino, paso más tarde a funcionar como mezquita y es, hoy en día, un museo que nadie debe perderse en su visita a la ciudad. Uno de esos momentos mágicos que se producen en una vida es escuchar el canto del muecín en esta plaza, quizás tomando tranquilamente un té en el cafetín situado en las murallas de Santa Sofía.

Próximo a ellos, una pequeña sorpresa, la Cisterna de Yerebatan Saray. Con sus innumerables columnas abastecía de agua al Palacio y es una de las atracciones imprescindibles.Y, bien cerca, el Topkapi. Olvídense de hacer una visita rápida. El Palacio es inabarcable, con decenas de estancias, las más llamativas las que componen el antiguo harén.

Estambul es mucho más que Sultanahmed

Pero Estambul es mucho más que Sultanahmed. De hecho, es una ciudad inabarcable en una sola visita, necesitándose muchos días para poder recorrerla entera. Aún así, hay varias visitas que deben realizarse sin excusas.

La Mezquita de Soleiman es una de ella. Es la más grande de toda la ciudad y se elva, majestuosa, sobre una de las colinas que compones Estambul. Además, el camino para llegar hasta ella se convierte en un agradable paseo, aparte de las cuestas, claro, donde podemos descubrir la vida del Estambul autentico, más allá de los turistas.

Cruzando el puente, en el barrio del Galata no se debe olvidar subir a la torre que lleva el mismo nombre. Tiene una de las mejores vistas de todo el mundo, con el rosario de alminares que destacan sobre el Bósforo.

Subir a Taksim, la zona comercial, es una buena experiencia. Sobre todo para que los más prejuiciosos puedan ver que no tiene nada que envidiarle a la Gran Vía de Madrid o a ninguna otra capital europea. Se respira modernidad, con unos establecimientos en la vanguardia.

Y recorriendo el Bósforo, llegamos al Palacio de Dolmabahce. Sede oficial del gobierno tras la caida de los sultanes, es una muestra de la arquitectura otomana. Espectacular la Sala de los Espejos, donde nos vemos reflejados cientos de veces.

Por no hablar del precioso recorrido que se puede hacer en barco por el Bósforo y que nos lleva justo hasta el Mar Negro, pasando la famosa Torre de Leandro, en una pequeña islita en mitad del canal.

Y para los aficionados a las compras, dos joyas: el Gran Bazar (para mi gusto demasiado enfocado al turismo) y el, más pequeño pero más interesante, Bazar de las Especias o Egipcio. Y miles de tenderetes en todas partes.

En definitiva, una ciudad para volver siempre, que nunca se agota y que está en continua reinvención.

Las fiestas en Turquía son denominadas como Bayram, sin importar si se trata de celebraciones religiosas o fiestas nacionales, y en el caso de Seker Bayrami (Şeker Bayramı) estamos hablando de la Fiesta de los Dulces, tan apetitosa como multitudinaria.

Debido a que la las fiestas nacionales siguen el calendario gregoriano y las celebraciones religiosas están sujetas al calendario lunar de los musulmanes, todos los años se deben “encajar” las fiestas religiosas dentro del calendario gregoriano, por lo que suelen presentar variaciones de 11 días en la fecha de celebración.

La fiesta de los dulces se celebra cada año en Turquía tras el Ramazan Bayrami, el mes de ayuno musulmán, dando inicio el mismo día (durante el ocaso) en que termina este ayuno. Por la noche la gente se prepara para el día de fiesta, en un periodo conocido como “arife“. Luego, los tres días que dura el Seker Bayrami todos los comercios y locales oficiales, así como oficinas y colegios del país permanecerán cerrados.

La única excepción es la de los museos, que sólo cerrarán sus puertas el primero de los tres días de fiesta. Es recomendable para quienes quieran vivir estos días de celebración que viajen en los días previos, debido al aumento de la circulación en las carreteras y las grandes concentraciones de gente que conlleva.

Seker Bayrami es sinónimo de retomar contacto con nuestros seres queridos, reuniones familiares, de ayudar a aquellos menos afortunados y como no, para comer todo tipo de dulces, ya sean comprados o hechos a mano, siendo un buen ejemplo de ello la baklava, un postre hecho de hojaldre y miel, tradicional de Turquía.

La tradición marca que el primer día hay que levantarse temprano, arreglarse con las mejores galas y hacer un pequeño desayuno, para dirigirse a las mezquitas. Al regresar a casa se almuerza y después se comienza con las visitas a los familiares y amigos, primero a aquellos más cercanos y por último a compañeros, jefes, profesores, etc, a quienes se ofrecen dulces como regalo de cortesía. Los turcos se saludan durante estos días al grito de “Bayraminiz kutlu olsun”.

En Europa nos podemos encontrar países con una gran riqueza cultural que atrae cada año a millones de visitantes, pero en los últimos tiempos Turquía se ha convertido en uno de los destinos favoritos para los viajeros debido a su belleza y singularidad, ya que se trata de un país desde donde se puede visitar dos continentes, ya que parte de su territorio está en Asia.

Hay muchas formas de conocer Turquía, pero la que nosotros recomendamos es apostar por una agencia local de turismo que te lleve a los principales rincones del país, como es Pride Viajes Estambul, una empresa que ofrece tours personalizados y donde se encuentran los circuitos por Turquia con guia en espanol.

Como hemos dicho anteriormente, son muchos los rincones que nos ofrece este enigmático país, mezcla de varías razas y religiones, lo que le aporta una belleza fuera de lo normal. Entre los muchos rincones que nos ofrece este país, una parada obligada es Estambul, donde podremos visitar el museo de Santa Sofía, una construcción del siglo VI y que primero fue iglesia, luego mezquita y ahora museo o la impresionante Mezquita Azul, una de las más hermosas del mundo y donde cada día hay espectáculos de luz y sonido.

Otra de las regiones que no podemos olvidarnos es Capadocia, que es el destino más visitado del país después de Estambul. Se trata de una región donde se puede ver la mano de la madre naturaleza creando impresionantes paisajes. Podéis encontrar más información sobre esta región en esta otra pagina web de la empresa.

Por seguir hablando de lo que esconde este país, podemos hablar de la ciudad de Pérgamo, donde se situó la segunda biblioteca más importante tras la de Alejandría o la ciudad de Aspendos, donde podemos ver uno de los teatros romanos mejor conservados.

Si queréis obtener más información sobre Turquía, os recomendamos que visitéis el portal web Lonely Planet donde encontraréis información sobre este y otros países.

Turquía, país trascontinental ubicado a medio camino entre el viejo continente europeo y Asia, que extiende su dominio por la Península de Anatolia y Tracia, es capaz de ofrecernos un sinfín de experiencias que despertarán todos nuestros sentidos a través de los muy diversos tesoros en forma de ciudades, monumentos o espacios naturales concentrados en su interior, ¿quieres conocer algún que otro Circuito Turquia para emprender en tus próximas vacaciones?, entonces sigue leyendo.

La república democrática, secular unitaria y constitucional de Turquía se encuentra limitando al este con Armenia e Irán, al norte con el Mar Negro, al sur con Siria y el Mar Mediterráneo y al oeste con el Mar Egeo, recibiendo desde esta posición estratégica la influencia de la sociedad occidental y oriental, lo que le aportará una gran riqueza cultural que maravillará a los peregrinos que decidan aproximarse a este enclave de ensueño. De esta forma, en líneas generales, podemos decir que la cultura turca combina elementos de los llamados O¨guz (los pueblos túrquicos del norte y centro de Eurasia) y turcos de Anatolia, otomanos (como los descendientes de la cultura islámica y grecoromana), los occidentales y otras muchas tradiciones ancestrales.

qué ver en Turquía

La que antaño fuera una tierra ocupada por el todopoderoso Imperio otomano, ofrece al viajero una amplia variedad de espacios naturales donde la llamada Turquía asiática, que constituye la práctica totalidad de este país, se separa de su lado europeo por el Bósforo (también conocido como estrecho de Estambul), el Mar de Mármara (o de Mar de Mármora) y el Dardanelos (el antiguo Helesponto de la Grecia clásica).

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Igualmente, Turquía ha sido testigo de muy diversos acontecimientos de gran relevancia en la historia de la humanidad como son, por ejemplo, el hallazgo de la pintura de paisaje más antigua del mundo estampada en la pared de una casa turca en Çatalhöyük y datada del 6.200 a.C, la firma del tratado de paz entre los egipcios y los hititas conocido como tratado de Kadesh, el rey Midas de los frigios procedía de Anatolia, la ciudad mitológica de Homero era la actual Troya y el gran estratega y conquistador Alejandro Magno cortó el nudo gordiano cerca de Ankara, capital actual de Turquía.

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Turquía posee en su interior muy diversos palacios, mezquitas, castillos y paisajes exóticos que constituyen un motivo más que atrayente para los turistas. En su interior podrás emprender cruceros para surcar las aguas del mar Mediterráneo y el Egeo, realizar trekking o senderismo, aprovechar los beneficios de los baños turcos o visitar en Ankara el Museo Arqueológico de las civilizaciones Anatolias, el Teatro Romano, el Templo Augusto, la mezquita de Ahí Elval o el Gran Bazar y el mercado de las especias en Estambul.

Los mejores circuitos por Turquía
De entre los diferentes circuitos por Turquía que puedes emprender cuando viajes a este rincón del planeta y que podrás encontrar en la página circuitosturquia.com/circuitos-estambul-capadocia-efeso-pamukkale-en-avion-9-dias.html destacamos los siguientes:

-Tour a Capadocia: esta región histórica de Anatolia central presenta una formación geológica única en el mundo y abarca parte de las provincias de Aksaray, Nevçehir, Kayseri y Nigde. Tras millones de años de erosión, las formas de su paisaje se han moldeado dando lugar a creaciones naturales realmente extrañas y caprichosas, hasta el punto de que muchos se han referido a la Capadocia como el enclave de los “paisajes lunares”, pues parecen no pertenecer a este mundo. El recorrido comenzaría desde Estambul, para coger un vuelo a Kaysery Capadocia, y posteriormente emprender una excursión por el norte de la Capadocia con alojamiento en el hotel cueva. Finalmente, haríamos excurión por el sur de esta región y vuelo para regresar a nuestro punto de partida, Estambul.

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-Tour a Éfeso y Pamukkale: Éfeso fue una de las doce ciudades jónicas rodeada por las aguas del mar Egeo y en la antigüedad fue presentada como una pequeña localidad del Asia Menor. Su nombre, según refiere el historiador Heródoto, se debe a una reina de las amazonas, las míticas mujeres guerreras. Por su parte, Pamukkale, en el valle del Río Menderes, está formado por atrayentes fuentes termales que configuran un entorno natural único con mármoles cristalinos, cuarcitas y esquistos que datan del período del Plioceno, frente a la concentración de la capa superior perteneciente a la era Cuaternaria.

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Para este tour, comenzamos la salida por Estambul con vuelo a Kayseri por la mañana. Posteriormente, se emprendería excurisón a Efeso y la Casa de la Virgen María con alojamiento en Kusadasi o Selcuk. Para el segundo día, se emprenderá topur en Pamukkale y Hierápolis y regreso en vuelo a Estambul.

-Viaje a la Capadocia combinado con excursiones a Éfeso y Pamukkale: este recorrido, que duraría un total de 4 días comenzaría con la salida desde Estambul para coger vuelo hacia la región de Kayseri por la mañana. El primer día se invertiría en realizar una excursión por el norte de la Capadocia con alojamiento en hotel cueva y, posteriormente para el segundo, un tour por el sur de la Capadocia y coger un avión con dirección a las regiones de Éfeso y Pamukkale o Esmirna.

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-Circuito por Estambul: la ciudad más grande de Turquía conocida como Constantinopla en la época del Imperio romano y Bizantino, puede convertirse en nuestro próximo tour para descubrir maravillas increíbles en cada rincón de esta gran urbe. Cuando lleguemos a la ciudad, nos recogerán en el aeropuerto para trasladarnos a un hotel en Estambul. Dispondremos de un día libre para recorrer libremente la ciudad y contaremos con tres días intensos de excursiones por la urbe antes de los circuitos por regiones míticas antes especificadas como Pamukkale, Capadocia y Éfeso.

¿Y a vosotros?, ¿qué región os gusta más?

Ubicado en un lugar estratégico de la ciudad más importante de Turquía, Hagia Sofia (o Santa Sofía en español) es un sitio imperdible en un viaje a esta localidad. Por ello, aquí te proponemos una guía para que sepas cómo llegar a esta construcción que vale la pena recorrer y algunos datos sobre lo que encontrarás en ella.

Santa Sofía de Estambul

Está localizada en Ayasofya Meydani, en el centro de Estambul, cercana a la Avenida Kennedy a orillas del Mar de Marmara. En sus alrededores se erigen varias mezquitas y cadenas de hoteles internacionales. Es imposible no llegar hacia este lugar, una de las postales más conocidas de Estambul.

Está abierta al público de 9 a 19 horas durante la temporada de verano (mediados de abril a inicios de octubre) y de 9 a 17 horas en el invierno (desde octubre hasta abril). Vale la pena destacar que una hora antes del cierre no se permiten más ingresos de visitantes. Se puede visitar Santa Sofia de martes a domingo y no está abierta al público durante el Mes de Ramadán ni las fiestas del sacrificio (Eid).

Historia de Santa Sofía

El templo fue construido en alrededor de 5 años, en el 537 d.C. y es una basílica patriarcal, la catedral más grande del mundo hasta 1453, luego convertida en mezquita cuando Constantinopla fue conquistada. Sus columnas fueron hechas con granito, tiene una estructura rectangular y una cúpula de 75 metros de alto. Su diseño permite que mucha cantidad de luz solar ingrese en el templo durante la mayor parte del día.

Santa Sofia fue modelo para otras mezquitas (como ser la Mezquita Azul, también en Estambul) y durante su conversión, se quitaron las campanas, el altar y los mosaicos. Se añadieron luego dos minaretes, una sala de oración, una escuela primaria, entre otros sectores. Los visitantes pueden conocer diversas exhibiciones a lo largo del año en la parte del Museo, ideal para los amantes de la historia. Según la época del año, hay diferentes actividades y eventos especiales.

¿Te gustaría viajar a Turquía? No te olvides que si viajas a Estambul, además de visitar Santa Sofía, debes ir de compras al Gran Bazar de Estambul.

Estambul es la ciudad más grande de Turquía, tiene una historia de muchas glorias. La antigua Bizancio y Constantinopla, la ciudad fue la capital del imperio romano del este y el imperio otomano.

Con una población mayoritariamente musulmana, Estambul cuenta con varios sitios dirigidos a la religión, como las mezquitas. Con parte de su territorio en Europa y otra parte en suelo asiático, la ciudad es un lugar fascinante para visitar, con historia por todos lados.

Si quieres saber un poco más, conoce los monumentos de Estambul:

Mezquita Azul

Construida entre 1609 y 1616 por orden del Sultán Ahmed, la mezquita azul es la mezquita más bella y espectacular de la ciudad. Frente a la Hagia Sophia, Estambul es la única que tiene seis minaretes (Torres). Su construcción de estilo otomano clásico tiene un interior admirable, con hermosos mosaicos azules de Iznik y ricas vidrieras, en el mismo tono de los mosaicos.

A su alrededor, porque es un servicio público, había muchos edificios donde funcionaban una escuela de teología, sauna turco, una cocina que proporcionó sopa a gente pobre.

La mezquita tiene sus exigencias y tradiciones. Así que, para entrar en el lugar, la gente debe quitarse los zapatos, pueden guardarse en bolsas de plástico disponibles ahí. Además, se recomienda no usar pantalones cortos, minifaldas, camisetas sin mangas o pantalones cortos.

Para que las partes del cuerpo que no deben mostrarse según la religión musulmana deben estar cubiertas, los funcionarios de la mezquita que visitantes con especies de cangas. Si lo prefieres, puedes traer tu propia bufanda para cubrir la cabeza y cubrir los hombros y las piernas.

Cisterna Yerebatan

La Cisterna Yerebatan es la estructura más grande construido en la ciudad entre las diversas período bizantino, un hecho que le valió el título de “Palacio submarino”. Construido en 532 por Justiniano I, sus aguas suministran a sus jardines y el Palacio de Topkapi. Además, suministrando la falta de fuentes dentro de las murallas, la cisterna bizantina almacena agua suficiente para proteger el lugar de las guerras, y proveen el suministro de agua en la ciudad.

La cisterna Yerebatan, construida en 532, fue el escenario de una película de James Bond.

Restaurada en el siglo XIX, desde 1987 que la cisterna está abierto a las visitas. Con ubicación subterránea y tenue iluminación, el lugar tiene un aire de misterio, donde ocurren presentaciones orquestales, moda y sirve como telón de fondo para películas como James Bond.

Palacio de Topkapi

El Palacio de Topkapi fue construido por Mehmet II el conquistador, una vez conquistada Constantinopla en 1453, convirtiéndose en el primer palacio de los sultanes otomanos. Durante 300 años, el sitio fue el centro administrativo del imperio. Con un muro de 5 Km, el sitio tiene 700 mil m² de tamaño y es actualmente uno de los museos más visitados de Europa.

Durante la época del Imperio otomano albergaba a 5 mil miembros de la familia real, los soldados y sirvientes. La historia de esa época, en la cual los sultanes crecieron allí con su esposas y sus harenes de concubinas, dejadas los patios, baños turcos, azulejos decorados salones, una piscina y hermosas habitaciones que los visitantes puedan satisfacer.

Si viajamos durante el verano, se puede llevar ropa ligera, de algodón y es conveniente llevar algún jersey, ya que puede que se necesite por las noches. En primavera y otoño, ropa de abrigo ligera, pero conviene ir preparado para la lluvia con chubasqueros y paraguas. En invierno, hay que ir abrigado en toda regla: guantes, bufanda, gorro, jerséis, abrigo y no estaría de más llevar un chubasquero por si acaso.

Botiquín y precauciones

Se aconseja ir a un Centro de Vacunación Internacional, los cuales nos proporcionarán la mejor información a la hora de prepararnos para el viaje. De cualquier forma, se aconseja la vacuna de recuerdo trivalente contra la difteria, el tétanos y la poliomelitis, así como de fiebres tifoideas y de la hepatitis viral A y B, dependiendo de la duración y la zona de la estancia. En las zonas turísticas no existe riesgo de malaria, pero si viajamos de mayo a octubre al sudeste del país, a la zona de Amikova o a la Llanura de Çukurova, es importante tomar precauciones. Por lo demás, siempre es recomendable viajar con analgésicos y medicamentos para problemas estomacales.

Hospitales en Turquía

Según el Ministerio de Asuntos Exteriores, las condiciones sanitarias del país son aceptables en general, y cuenta con una buena red de clínicas privadas en las zonas turísticas. De cualquier forma, hay que tomar muchas precauciones con las comidas, ya que las enfermedades más comunes en Turquía, son las trasmitidas por los alimentos y el agua. Antes de salir, es recomendable llevar un seguro de viaje.

Aparatos eléctricos

Para recargar los móviles, cámaras de fotos, de vídeo, etc. debemos llevar un adaptador de enchufe para tres clavijas planas. La corriente es de 220 voltios a 50 Hz.

Teléfono móvil

Los teléfonos deben ser tribanda o cuatribanda para poder ser usados, ya que en Turquía se utiliza el sistema GSM 1800, 900 y 1900. Antes de salir de viaje es necesario llamar a atención al cliente de nuestra operadora telefónica, los cuales activaran el servicio para enviar y recibir llamadas, ya que se mantienen acuerdos con diferentes compañías como Telsim, AVEA Aria y Turkcell.

Forma de conducir

Se circula por la derecha siguiendo el Protocolo Internacional de Señalización en Carretera, y la red de carreteras es bastante extensa y en buen estado. Para poder conducir en el país es necesario el carné de conducir internacional, el pasaporte, la documentación del vehículo y un poder jurado si no es de su propiedad y la carta verde internacional del seguro con el TR visible.

Seguridad en Turquía

Es un país bastante seguro para viajar, con una tasa de criminalidad inferior a la de muchos países de Europa occidental. Hay que tener cuidado con los hurtos como cualquier turista en cualquier ciudad del mundo, y en especial, en Estambul debe rechazarse cualquier comida o bebida que no venga de una persona de completa confianza. De cualquier forma, los turcos suelen tratar al turista de forma correcta y hospitalaria.

Horario comercial

Se suele abrir todos los días de 9.30 a 13 h. y de 14 a 19 h., excepto los domingos. En las zonas más turísticas es fácil encontrar tiendas de alimentación y de alfombras abiertas hasta las 24 h. El famoso Bazar de Estambul abre de 8.30 a 19 h. ininterrumpidamente.

Drogas

Turquía es un país de tránsito de todo tipo de estupefacientes: cocaína, heroína, cannabis, etc., por lo que se desaconseja especialmente aceptar cualquier tipo de paquete sin saber su contenido o de contenido dudoso, ya que la pena puede ser de entre 5 y 15 años de cárcel.

Dinero

Se pueden cambiar euros por liras turcas en las oficinas de cambio que abren hasta medianoche. Los cheques de viajero suelen ser aceptados en los principales bancos. Las tarjetas de crédito más aceptadas son Master Card, Visa y Diner’s.

De compras

El ir de compras es toda una experiencia debido a sus grandes bazares llenos de gente y la riqueza de la artesanía turca. Entre los objetos más destacados están las alfombras, la orfebrería, las joyas, la piel, las figuras de madera, los trabajos en cerámica y latón, el ónice, los tavla (es un tablero del juego backgammon), los tableros de ajedrez, los atriles para el Corán o cajitas de todos las formas y tamaños decoradas con plata o nácar.

Regateo

Como en cualquier país islámico el regateo forma parte de cualquier compra, que está en lo más profundo de su cultura. Se puede regatear en todos los sitios excepto en las tiendas franquiciadas multinacionales.

Propinas

Los turcos suelen dejar siempre propina, por lo que está mal visto no hacerlo. En los restaurantes suele ser de entre un 10 y un 20% del total a pagar.

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