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Viajar a Brujas, Belgica

Brujas (o Bruges en francés) es la capital de Flandes Occidental y, lo más llamativo a la vez que atractivo, es su centro histórico el cual aún recuerda la época medieval y el bullicio que allí se vivía y que podemos evocar sin necesidad de una película, sólo nuestra vista en ese centro y nuestra imaginación para rememorar viejos tiempos del pasado.

Antiguamente, la ciudad de Brujas estaba envuelta en una leyenda y es que, cuando las tropas del ejército francés expulsaron de sus hogares a los habitantes de la ciudad, cuando tuvieron oportunidad de volver, mataron a todo aquel que fuera francés y, para saberlo, obligaban a pronunciar la frase “schild ende Vriend” (Escudo y amigo) que tanta dificultad tenían los franceses para pronunciar dando lugar a lo que actualmente se conoce como “Maitines de Brujas”.

Pero no sólo el centro histórico es algo digno de visitar; existen otras zonas de merecer, siempre a pie, en bicicleta, coche de caballos o en balsa, a través de sus callejuelas y canales.

Centrándonos en esos paseos por el agua, tenemos que destacar el “Lago del Amor”, que en la Edad Media era el puerto interno de la ciudad.

Así mismo, y ya en suelo firme, algunos lugares que serían una lástima perderse, serían:

– El Ayuntamiento del Siglo XIV, provisto de una fachada decorada con bajorrelieves y estátuas bíblicas digno de ver.

– La Catedral del Santo Salvador, una Catedral que bien sirve de ejemplo de la arquitectura del siglo XIII.

– El Grote Markt, un mercado, y antiguamente el centro comercial, donde podemos visitar el Campanario octogonal Belfry (Belfort) de 83 metros de altura y más de 300 escalones.

– El Begijnhof o Beaterio que es un tranquilo y hermoso jardín, de belleza sin igual, sobretodo en primavera.

Pero no sólo podemos visitar estos lugares; Brujas es también conocida por sus múltiples Museos como el Museo Groeninge que alberga una enorme colección de seis siglos de la pintura flamenga (Flamencos primitivos) que van desde Jan Van Eyck hasta Marcel Broodthaers. También destaca el Museo Memling, albergado por el Hospital Medieval de Saint John’s, y dedicado al pintor Hans Memling.

Brujas es una ciudad que no se puede dejar de visitar si tenemos oportunidad, es una ciudad que no dejará indiferente a nadie.

Aunque la ciudad de Brujas, en Bélgica, es enteramente bella, no haríamos justicia sin destacar especialmente su centro histórico como la región local donde se encuentran la mayor parte de monumentos históricos, como religiosos, que la mayoría de los turistas optan por visitar mientras dura su estancia en la localidad, partiendo casi siempre, como punto de referencia, desde la “Plaza Mayor”, o “Grote Park”.

Justamente, acerca de la Plaza Mayor y sus inmediaciones, podemos destacar por ejemplo que allí se han instalado las estatuas de dos de los mayores héroes civiles locales, Jan Breydel y Pieter De Koninck, ambos participantes de la famosa Batalla de las espuelas de oro de 1302, y con quienes los turistas suelen sacarse fotografías durante todo el año.

Además, sobre la plaza se encuentra el Campanario de Brujas, uno de los de mayor tamaño y trascendencia de toda Bélgica, y el famoso “Hallen”, es decir, el mercado techado de la ciudad, donde cada fin de semana cientos de residentes se hacen un lugar para ir a comprar distintos elementos de la vida diaria, interactuando muchas veces con visitantes llegados de todas partes del mundo.

Tampoco podemos dejar de mencionar en este recorrido la famosa Plaza Burg, y el Ayuntamiento de Brujas, dos de las construcciones más antiguas de la zona que aún se mantienen en pie, y que son símbolo arquitectónico de la ciudad, estando ambas abiertas al público todos los días de la semana, tanto de tarde como de mañana.

Finalmente, no podríamos hablar de Brujas sin mencionar la gran cantidad de recintos religiosos, algunos de los más importantes de Europa, que se hallan en este lugar. Entre ellos, son de destacarse el convento Beguinaje Ten Wijngaerde, la Iglesia de Nuestra Señora, y la Catedral de San Salvador, entre otros más pequeños, pero que permiten a los amantes de este tipo de turismo sentirse realmente agradecidos.

La magia perenne de Brujas

Monumental, romántica, histórica, pero también moderna, actual, repleta de ofertas de ocio… Así es esta ciudad belga, a tan solo una hora en tren desde Bruselas. Véala aquí como si realmente estuviera en ella.

Patrimonio de la Humanidad, la ciudad belga de Brujas derrocha belleza, una belleza de cuento, de postal. Sus rincones, puentes, fachadas, detenidas en el tiempo, invitan al deleite constante. Y es que esta ciudad, a tan sólo una hora en tren desde Bruselas, conserva multitud de joyas históricas -la Plaza Mayor, el Palacio provincial, la Catedral, el puente de San Bonifacio, el convento de las beguinas, el museo Groeninge…- que le confieren un irresistible aire romántico.

Pero Brujas es también un destino para descubrir y disfrutar con lo último. Es una ciudad vital, de hecho fue Capital Europea de la Cultura en 2002, con una oferta cultural amplísima, que también apuesta por la mejor gastronomía y, cómo no, el chocolate.

Desde Ocholeguas.com les brindamos la oportunidad de realizar un viaje único a través de la pantalla de su ordenador, tableta o móvil por esta bella ciudad. Pinchando en la imagen principal podrá comprobar cómo se despliega ante sus ojos una panorámica interactiva de 360 grados.

Con la única ayuda del ratón, podrá meterse en la imagen, deambular a sus anchas, elegir qué quiere ver, a dónde quiere ir, si dirigir la mirada a la derecha, a la izquierda, hacia arriba…

Y desde esta panorámica principal podrá navegar por ocho rincones mágicos de Brujas pinchando en las miniaturas situadas en la parte inferior de su pantalla.

F:Luis Davilla

Viaje Romantico a Brujas

El municipio de Salem, condado de Essex (Massachusetts), es famoso en el mundo entero por la “caza de brujas” que se daría en sus calles, allá por 1692. Un trágico episodio de histeria colectiva en el que muchísimos inocentes fueron ejecutados, acusados de brujería.

Aunque el sentido común nos dicta la sentencia de que, evidentemente, estas condenas fueron injustas. Lo cierto es que en Salem han decidido ensalzar la figura de la bruja como si fuera su propia mascota; y es que aquí, en Salem, todo está relacionado con ellas.

El municipio ha explotado hasta límites insospechados ese trágico episodio, no sin encontrarse con críticas por parte de sectores de la población. El resto, simplemente disfruta de los beneficios del turismo, constante y bastante amplio en los meses previos a Halloween.

El pueblo de Salem es pequeño y encantador, con callecitas muy estrechas que invitan al turista a pasear, sin necesidad de tomar ningún transporte. Las distancias son cortas, pero el encanto es realmente grande, pues además de las atracciones turísticas relacionadas con las brujas, este lugar fue, en su día, un puerto realmente importante en EEUU. Así, podremos también pasear por su muelle, recorriendo edificios históricos, así como réplicas de buques famosos y casas llenas de historia.

Pero no nos engañemos, aunque existan otras alternativas al turismo temático, lo cierto es que aquí, lo que hay, son muchas brujas. En los colegios, en los coches de policía, en las ventanas de los escaparates, como souvenir en las tiendas y un largo etcétera.

Podemos recorrer sus calles y sorprendernos con una auténtica detención a una bruja, una muestra de que aquí, en Salem, se toman muy en serio el programa de actos para los turistas.

Tendremos la oportunidad de visitar la “casa de las brujas”, el sitio donde vivió el juez Jonathan Corwins, el único que queda en pie de aquella época y que actualmente se ha transformado en un museo temático gestionado por la ciudad.

Además, también podremos recorrer las mazmorras en las que las jóvenes brujas descansaban antes del veredicto que terminaría matándolas, o el Gallows Hill Park, el lugar en el que se ejecutó a estas “brujas”.

Es interesante la fiesta de Halloween que se organiza en el municipio, pues no podría existir otra fecha mejor para ensalzar aun más la temática de las brujas. El festival de los muertos es bastante visitado por el turismo, llenando sus calles de disfraces horrorosos y un ambiente tétrico aun mayor.

Es sin lugar a dudas el mejor momento para visitar la ciudad, si lo que nos interesan son los temas esotéricos, pues hay quien dice que el dolor de esas pobres víctimas, aunque es perceptible durante todo el año, se acentúa en esta noche mágica. Algunos hablarán de pequeñas luces que se mueven en el aire, nieblas repentinas en mitad de la noche o incluso apariciones de mujeres con las manos atadas. Sin lugar a dudas, unas experiencias que no hacen más que favorecer turísticamente a Salem.

Para comenzar a conocer Brujas (Bélgica) conviene comenzar por el verdadero corazón de la ciudad, el Grote Markt o Plaza Mayor, donde el viajero podrá contemplar a su alrededor las monumentales fachadas históricas del Palacio Provincial (Provinciaal Hof), el mercado cubierto o salón de los tejidos (Lankenhalle), y la grandiosa torre conocida como la Atalaya (Belfort), que simboliza la libertad y autonomía de Brujas.

Otro de los monumentos civiles importantes de la ciudad de Brujas es la Plaza Burg, que constituía la antiguo fortín de Brujas y que se halla rodeada de importantes edificios históricos, como el Ayuntamiento y la monumental basílica de la ciudad. Más construcciones históricas importantes en esta ciudad son el llamado Palacio de los Duques de Bourgogne (Prinsenhof), una construcción que data del siglo XV y que en la actualidad fue convertido en un hotel de lujo, y Poortersloge, un antiguo palacio donde se reunían los miembros más ricos e importantes de la sociedad de Brujas entre los siglos XIV y XV, y que actualmente alberga parte de los Archivos Estatales de Brujas.

Entre los monumentos religiosos más importantes de Brujas se halla la Basílica la Santa-Sangre (Basilik van het Heilig Bloed), que data del siglo XII, y que guarda la reliquia de la Santa Sangre de Jesucristo. Además de esta basílica, Brujas alberga la Catedral de San Salvador que, por su parte, es la iglesia parroquial más antigua de Brujas, y la Iglesia de Nuestra Señora, donde se alza la torre de ladrillo más alta de toda la ciudad.

Brujas (o Bruges en francés) es la capital de Flandes Occidental y, lo más llamativo a la vez que atractivo, es su centro histórico el cual aún recuerda la época medieval y el bullicio que allí se vivía y que podemos evocar sin necesidad de una película, sólo nuestra vista en ese centro y nuestra imaginación para rememorar viejos tiempos del pasado.

Antiguamente, la ciudad de Brujas estaba envuelta en una leyenda y es que, cuando las tropas del ejército francés expulsaron de sus hogares a los habitantes de la ciudad, cuando tuvieron oportunidad de volver, mataron a todo aquel que fuera francés y, para saberlo, obligaban a pronunciar la frase “schild ende Vriend” (Escudo y amigo) que tanta dificultad tenían los franceses para pronunciar dando lugar a lo que actualmente se conoce como “Maitines de Brujas”.

Pero no sólo el centro histórico es algo digno de visitar; existen otras zonas de merecer, siempre a pie, en bicicleta, coche de caballos o en balsa, a través de sus callejuelas y canales.

Centrándonos en esos paseos por el agua, tenemos que destacar el “Lago del Amor”, que en la Edad Media era el puerto interno de la ciudad.
Así mismo, y ya en suelo firme, algunos lugares que serían una lástima perderse, serían:

– El Ayuntamiento del Siglo XIV, provisto de una fachada decorada con bajorrelieves y estátuas bíblicas digno de ver.

– La Catedral del Santo Salvador, una Catedral que bien sirve de ejemplo de la arquitectura del siglo XIII.

– El Grote Markt, un mercado, y antiguamente el centro comercial, donde podemos visitar el Campanario octogonal Belfry (Belfort) de 83 metros de altura y más de 300 escalones.

– El Begijnhof o Beaterio que es un tranquilo y hermoso jardín, de belleza sin igual, sobretodo en primavera.

Pero no sólo podemos visitar estos lugares; Brujas es también conocida por sus múltiples Museos como el Museo Groeninge que alberga una enorme colección de seis siglos de la pintura flamenga (Flamencos primitivos) que van desde Jan Van Eyck hasta Marcel Broodthaers. También destaca el Museo Memling, albergado por el Hospital Medieval de Saint John’s, y dedicado al pintor Hans Memling.

Brujas es una ciudad que no se puede dejar de visitar si tenemos oportunidad, es una ciudad que no dejará indiferente a nadie.

Además de encantadores puentes y canales, tiendas de chocolate y elegantes edificios, la ciudad de Brujas en Bélgica cuenta con interesantes museos. Uno de los más famosos es el Gruuthuse, dedicado al periodo más brillante de la historia de la ciudad, entre los siglos XVI y XVIII, pero más conocido por su magnífica torre, revestida de una hiedra casi tan antigua como las piedras por las que trepa.

La torre no solo es el gran icono de este museo sino que es utilizado tanto por los habitantes de la ciudad como por los turistas como una especie de calendario viviente: observando el color de la torre, verde, ocre, naranja o amarillo, podemos saber en qué estación del año nos encontramos.

Encontrarás la Gruuthuse(o Casa Gruut) justo detrás de la Iglesia de Nuestra Señora. Es una impresionante mansión que perteneció a una de las familias más importantes de la ciudad en la época medieval, que amasó su fortuna gracias a la venta de la mezcla de cereales con la que se elaboraba la cerveza. Sí, la deliciosa y única en el mundo cerveza belga.

Hoy se exponen aquí todo tipo de antigüedades y colecciones de arte que empezaron a ser reunidas y catalogadas en 1865 por la Sociedad Arqueológica de Brujas: esculturas, muebles, joyas, artículos de metal, monedas, instrumentos musicales, piezas de cerámica y, cómo no, los célebres paños de Brujas. En la tienda de recuerdos se venden también pequeñas figuritas de la torre de Gruuthuse y su “vestido” de hiedra.

El Museo Groeninge (Groeningemuseum) es un importante museo municipal de Brujas (Belgica), que ofrece una variada colección que resume fielmente la historia del arte flamenco y belga desde el s. XV hasta nuestros días. Este museo belga es famoso mundialmente por su importante patrimonio especialmente representado por su colección de los Primitivos Flamencos y diversas obras maestras del renacimiento, neoclásicas (siglos XVIII y XIX), del expresionismo flamenco y arte moderno de posguerra.

Este museo fue fundado originalmente a partir de la creación de la Academia Municipal de Bellas Artes a principios del siglo XVIII. La colección inicial el museo se formó a través de donaciones de diversos artistas belgas, y fue creciendo a lo largo de los últimos siglos. Su actual sede fue construida a principios de la década de 1930 y posteriormente ampliada en 1994, teniendo una importante renovación en el año 2003.

Entre las joyas pictóricas que guarda el Groeningemuseum se encuentran algunos de los lienzos más famosos del mundo como, La Virgen del canónigo Van der Paele de 1436 y el Retrato de Marguerite Van Eyck, que forman parte de las obras más importantes del maestro Van Eyck. La colección de arte moderno y contemporáneo de este museo incluye a pintores belgas como Rik Wouters, G. Van de Woestijne o Permeke, así como Vantongerloo, Delvaux, Magritte, Raveel y Panamarenko.

La capital de Bélgica es uno de esos destinos llenos de lugares interesantes para el turismo cultural en Europa. Una ciudad donde podremos admirar gran cantidad de edificios históricos, así como también su amplia oferta de actividades culturales a lo largo del año.

Su casco histórico es uno de los sitios que no debemos perdernos durante un paseo turístico por la capital belga. Es allí donde podremos descubrir una gran plaza seca, la Plaza Mayor (Grand Place) declarada Patrimonio Mundial por la UNESCO.

Este espacio público constituye el centro de la actividad diaria, así como también como punto de inicio de un city tour por Bruselas.

La Plaza Mayor de Bruselas es un lugar con mucha historia y un conjunto extraordinariamente homogéneo de edificios públicos y privados que datan en su mayoría del siglo XVII. Su arquitectura es un excelente compendio y una viva ilustración del nivel alcanzado en este periodo por la vida social y cultural en este importante centro político y comercial.

La Grand Place de Bruselas está considerada como una de las plazas más bellas del mundo, donde podremos descubrir edificios como el Ayuntamiento, la Casa del Rey, las casas de la Brouette y le Sac, la Casa del Árbol, entre otros lugares, además de museos, galerías y monumentos.

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