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viajes a jordania Este imperio histórico que resulta una suerte de paraíso para los amantes de la arqueología cuenta con algunos de los destinos naturales y culturales más famosos y legendarios del continente asiático. Descubrí cuáles son los destinos que no puedes dejar de visitar en Jordania.

La ciudad tallada

La cálida roca que adorna algunas de las creaciones arquitectónicas más increíbles y fascinantes del continente asiático le ha otorgado además el simpático apodo a Jordania de “El territorio rojo” o el “Universo Rojo”, esta perfecta combinación entre naturaleza e historia hicieron que tanto Jordania como si mítica ciudad de Petra se hayan convertido con los años en todo un referente tradicional de la cultura local. Además de ser todo un símbolo del continente asiático, Jordania también se alza como una de las civilizaciones más antiguas del mundo, con un surgimiento en su arquitectura que datan del siglo VI a.C resulta muy comprensible que estos monumentos que tantas visitas acaparan en la actualidad en su momento hayan sido los primeros signos del talento creativo de una generación que marcaría la historia. Dentro de todas las posibilidades que ofrece Jordania, la ciudad que resulta un mayor exponente de estas obras arquitectónicas talladas en roca es la ciudad de Petra, para muchos este parque histórico es la oportunidad ideal de conocer un mundo fascinante nunca antes explorado y a la vez estar en contacto con el increíble legado de nuestros antepasados.

Qué visitar en la ciudad de Petra

Lo más recomendable para comenzar el recorrido por la mítica ciudad de Petra es arrancar por el famoso Cañón de Siq, se trata de una formación rocosa que además presenta un tallado y un diseño bastante particular que llama la atención de los turistas a simple vista. Además del imperdible legado arquitectónico que se puede descubrir en Petra uno de los factores que más enorgullecen a la población que allí habita es el original sistema de agua que recorre la ciudad. Incluso aquellos que visiten Siq como parte inicial de su recorrido por la ciudad van a poder ver con sus propios ojos parte de este sistema que se extiende por toda la región. La construcción que recibe el nombre de The Treasury tal vez sea también uno de los destinos más fotografiados y conocidos de la ciudad y no puede quedar afuera de su itinerario de viaje.

Petra celebra 200 años desde su descubrimietno por Jean Louis Burckhardt. Hasta ese dia fue el secreto mejor guardado de Jordania. Fueron los nabateos los que excavaron esta joya en las rocas en medio del desierto.

Para llegar a la ciudad escondida, tienes que caminar una horita y media tranquilamente a través del desfiladero o siq. Son 1.5 km que puedes recorrer a caballo, pero es mejor hacerlo a pie acompañado del guia que te va dando explicaciones. Sólo se ve el cielo azul y esos muros de piedra altísimos con más de 2000 años de historia.

Al final de la gigantesca grieta, aparece el Tesoro (como se llama comúnmente el edificio de la Tesorería). El impacto es brutal. Sobrecogedor. Tómate unos minutos de adaptación, y luego pasea; ve descubriendo los monumentos, el Teatro, la vía romana… La imaginación sin buscarlo te ayudará a disfrutar del paisaje.

Será un día durísimo, con un calor agobiante y acabarás agotado, pero para pasar un día completo en esta maravilla vale la pena el esfuerzo.

Hay unas vistas espectaculares tras los 850 peldaños de cuesta para subir al Monasterio. Puedes subir en burro. Los beduinos te dicen que es seguro y que el animalito no resbala. Tu escoges. Una vez arriba, tómate un respiro y retén el momento en tu retina. Pocas veces verás algo así.

RECOMENDACIONES:

• Hay tour-operadores que ofrecen una excursión llamada Petra By Night. No dejes de hacerla. Es mejor contratarla el día antes de hacer la visita completa a Petra. Cruzas el desfiladero iluminado exclusivamente con velas. Cuando llegas al Tesoro ,toda la explanada está repleta de más velas y un violinista te espera para emocionarte. Es una vivencia única!!!

• Es importante llevar ropa de lino y algodón. El calor resulta asfixiante.

Hammamat Ma’in

Jordania es uno de los destinos emergentes que cada año ve crecer el número de turistas extranjeros que llegan al país. A pesar de que los disturbios del año pasado repercutieron negativamente en el sector, una vez restablecido el orden institucional y gracias a un serio trabajo de promoción, el flujo turístico comenzó a incrementarse lenta pero firmemente.

El reino Hachemita tiene para ofrecer un sinnúmero de atractivos naturales y arqueológicos, su historia, su cultura, su gastronomía y una excelente infraestructura hotelera son motivos harto suficiente para que el viajero lo elija. También se ha convertido en sitio ideal para hacer turismo de salud y relajación, por lo que está explotando sus sitios terapéuticos naturales.

Así, los turistas que van a conocer y a sumergirse en las peculiares aguas del Mar Muerto, no deberían dejar de visitar otra maravilla cercana, Hammamat Ma’in (las aguas termales de Ma’in).

Estas aguas termales son muy populares entre la población local así como también entre los turistas. Es uno de los oasis más impresionantes del mundo, situado a 264 metros bajo el nivel del mar.

Las ricas aguas minerales se vierten en cataratas hipertermales que son aprovechadas por cientos de bañistas que llegan cada año para disfrutar de sus propiedades terapéuticas. Estas cataratas son producto de las precipitaciones invernales que reciben las planicies de las tierras altas de Jordania y que alimentan las 109 fuentes termales frías y calientes del valle. El agua alcanza una temperatura de 63º, temperatura que se obtiene porque las fisuras subterráneas de lava calientan el agua a medida que desciende por el valle antes de alcanzar el río Zarqa.

En este lugar excepcional, se encuentra el complejo turístico Evason Ma’In Hot Springs & Six Senses Spa, que cuenta con 97 habitaciones y una amplia variedad de servicios profesionales que apuntan a la salud, la belleza y la relajación.

Ammán, capital de Jordania, es una ciudad lleno de contrastes, colores y tradiciones. Hay muchas actividades que hacer y experiencias que vivir. Aquí te paso un listado de unas cuantas

Un viernes en el zoco de Souk Jara. Encontrarás joyas y bordados.

Fumar la shisha en una de tantas cafeterias al aire libre

Un paseito por Al Wakalat, una gran avenida peatonal llena de tiendas de marcas internacionales

Una comida en uno de los restaurantes más antiguos de Amman, el Al-Quds

Un atardecer en una de las colinas de la ciudad.

Comprar un recuerdo en alguna de las tiendas de artesanía de la parte del centro de la ciudad

Disfrutar de las vistas desde el Wild Jordan Café.

Visitar la Ciudadela, sobre la antigua Rabbath-Ammon. Se han descubiertos restos de la época romana bizantina así como islámica temprana.

Y ya que estamos en la Ciudadela, visitar el Museo Arqueológico. Alberga yacimientos prehistóricos de Jordania hasta el siglo XV.

Un tour por el Teatro Romano, construido en el siglo II d.C.

¿Quieres comprar oro? Ammán es el lugar perfecto a buen precio y con bonitos diseños en el centro de la ciudad

Una salida nocturna por los locales de moda de Amman.

Visitar el Real Museo del Automóvil con la impresionante colección de motos y coches.

Un viaje en el tiempo gracias a la vieja estación de Hejar y su colección de locomotoras al vapor

Comer el plato típico nacional, el Mansaf (una mezcla de arroz, cordero y salda de yogourt)

Saborear los pastelitos y bizcochos típicos, exquisitos dulces.

Una visita al Museo Infantil, dónde los niños aprenden jugando

Una cena en el restaurante Kan Zaman con danzas y música árabe.

Un masaje y un tratamiento exfolieante en alguno de los muchos hamman de la ciudad

Un zumo de caña de azúcar.

Wadi Rum, un desierto de vértigo

El ejército de Lawrence de Arabia pasó a los pies de estos impresionantes muros de más de 500 metros de altura. Son las montañas del desierto de Wadi Rum, en Jordania, antes habitadas por fieros beduinos y hoy el objetivo de turistas convencionales, curiosos que llegan en busca de al fascinación del desierto rojo y también de los aficionados a la escalada.

Porque el paisaje de los djebeles (montañas calvas, secas y rotundas) que se elevan sobre un mar rojizo de arena y grava, resulta irresistible para esos amantes de la aventura, adictos al vértigo, capaces de recorrer el mundo en pos de las más complicadas y verticales paredes naturales para escalar.

Islas en un mar de arena, un sol que aplasta y un viento que no llega a este lugar desolado. El horizonte está vacío y el cielo es azul y monótono. Los beduinos llevan siglos pisando estos caminos, inmunes al calor y al vértigo de sobrecogedores barrancos y cortados, causando admiración entre los más expertos alpinistas y curtidos escaladores occidentales.

El desierto y sus colores, rojo al amanecer, blanco al mediodía y violeta durante el ocaso, sus espectaculares noches estrelladas y el espectacular paisaje de las montañas verticales y sus formaciones imposibles, se ha convertido ya en uno de los principales argumentos turísticos de Jordania.

Además de las excursiones al uso, que suelen incluir una noche durmiendo en una tienda y sintiendo la grandeza y el embrujo del desierto, cada vez son más los amantes de la escalada que llegan hasta aquí para experimentar el placer de la escalada en uno de los escenarios más increíbles del planeta.

El Desierto de Wadi Rum es desde junio del año 2011, Patrimonio de la Humanidad por sus valores culturales y naturales. Se suma así a los otros 3 sitios de la lista de UNESCO en Jordania: Petra, Quseir Amra y Um er Rassas como sitios únicos que merecen ser considerados por sus valores excepcionales para la humanidad.

A unos 60 kilómetros de la ciudad jordana de Aqaba, el Wadi Rum ha sido habitado desde la prehistoria, y en la actualidad viven allí tribus beduinas que han sabido actualizarse. Son los encargados de ofrecer a los turistas diversas posibilidades de vivir experiencias únicas recorriendo el desierto a la manera beduina.

Los habitantes más antiguos dejaron su huella en forma de petroglifos que continúan estudiándose y las excavaciones suelen descubrir nuevos, como ocurriera hace poco en la zona cercana de Petra.

“Wadi“ significa valle, y de hecho es el valle más largo de Jordania y además, a más de 1600 metros sobre el nivel del mar. Características que lo convierten en único y que dan forma a un paisaje “lunar”. Tenemos aquí a otro de esos lugares del mundo al que se llama “Valle de la Luna” por las formaciones rocosas, el paisaje yermo y la soledad. Tentador, ¿verdad?

Desde que fuera declarado Patrimonio de la Humanidad, se ha despertado el interés por Wadi Rum por lo que es posible que para felicidad de los beduinos, aumente la cantidad de visitantes al este desierto. Esperemos que las autoridades jordanas tengan un estricto programa de cuidados ya que es éste uno de los destinos más amenazados por el turismo.

Viajar a Jordania

Ofertas a Jordania

Seguro que la imagen te suena. Se trata de Petra y la has visto en algunas películas y en viajes que han hecho algunos personajes conocidos. El país de Jordania está situado en el inestable Oriente Medio, pero eso no debe asustar al viajero. El ambiente de Jordania es apacible y además dispone de buenas carreteras y lugares maravillosos que visitar.

Empecemos por Petra, un recinto monumental Patirmonio de la Humanidad desde 1985 excavado en el acantilado que, a pesar de recibir unas 3.000 visitas al día, no hay sensación de agobio por los grupos de turistas ya que las ruinas están dispersas. Junto al conjunto monumental hay una ciudad que dispone de hoteles y restaurantes por lo que podremos pasar más de un día en Petra.

Sigamos visitando Ammán, la capital del país, que cuenta con numerosos restos romanos y variedad de hoteles en los que alojarnos. Cómo restos romanos encontraremos la fortaleza, el foro o el teatro romano, entre otros. Además de estas visitas, podremos pasear por sus calles y degustar comida en sus puestos ambulantes.

También podremos visitar los castillos del desierto, al este de Ammán. Algunos de ellos los encontraremos no muy lejos de la carretera, si queremos explorar algo más, lo mejor es que contratemos un guía. Como curiosidad, en la ciudad de Azraq encontramos un castillo en basalto negro, que fue cuartel general de Lawrence de Arabia durante la revuelta árabe.

Y para visitar un sitio de relax, nos dirigiremos hacia el Mar Muerto, un lago salado entre Israel, Palestina y Jordania, a 400m bajo el nivel del Mar y con una superficie de 625 kilómetros cuadrados. El Mar Muerto es seis veces más salado que el resto de los océanos y esa característica hace que podemos flotar seis veces mejor que en cualquier otro mar.

 

Jordania no es un país exageradamente barato, como son algunos otros países, pero es más barato que, por ejemplo, España. Eso sí, por un café en un gran hotel de Aman te pueden llegar a cobrar tres euros.

Si bien lo habitual entre los turistas que proceden desde España es apuntarse a un viaje organizado de una semana, durante el cual se visitan los lugares esenciales (el cual viene a costar unos 1.200 euros), cada vez es más frecuente que viaje gente por su cuenta.

Según indican quienes lo conocen, no es complicado moverte por el país por tu cuenta. Puedes alquilar coche sin problema, las tres carreteras principales no se encuentran en mal estado, y las indicaciones están en inglés, además de en árabe. Además, hablando inglés te puedes manejar bien por Jordania.

En Jordania te vas a encontrar gente muy hospitalaria, todavía no maleada por el turismo, los cuales mantienen sus costumbres musulmanas. Así, por ejemplo, no se puede entrar en las mezquitas, como ocurre por ejemplo en Marruecos, salvo el caso de la Mezquita del Rey Abdalá, en Amman, conocida por su cúpula azul.

En cuanto a las visitas esenciales en Jordania, hasta ahora no sabía para ver bien Petra lo ideal sería dedicarle tres días, y lo mínimo recomendable, dos días.

El recinto de la antigua ciudad se encuentra a cinco kilómetros de la entrada a un sendero por el que deberás andar en su mayor parte. El precio de la entrada a Petra no es nada barato, 60 euros, pero ten en cuenta que se trata de uno de las grandes maravillas del mundo.

Dicho precio incluye un primer recorrido de kilómetro y medio a caballo (aparte propina).

Además de ver el recinto principal de Petra, es recomendable hacer trekking por varias rutas montañosas que circundan dicho recinto, y donde encuentras destacados rincones y vistas panorámicas.

Quienes los conocen, aconsejan que no te pierdas alguno de los espectáculos nocturnos que se llevan a cabo en Petra.

Otros lugares esenciales a visitar en Jordania son el Mar Muerto, con sus grandes hoteles de lujo, y el desierto de Wadi Rum, donde puedes vivir la experiencia de alojarte en un campamento en el desierto o ver el ferrocarril de Lawrence de Arabia.

Pero en Jordania hay otros lugares menos conocidos que también aconsejan visitar. Sobre todo, las ruinas de la ciudad romana de Jerash, respecto a las que todo el mundo coincide que es la gran sorpresa que te va a deparar el viaje.

También cabe destacar el antiguo baluarte cruzado de Karak, la ruta de los Castillos o los enclaves de la antigua Tierra Santa.

 

 

El Mar Muerto es famoso por el hecho de resultar imposible hundirse en él, sino que, en cambio, toda persona flotará en sus aguas cual si fuera una embarcación, y sin el más mínimo esfuerzo. Este fenómeno se produce debido a la alta salinidad de sus aguas, que superen por 10 veces a la del océano.

Y aunque este fenómeno es sin duda uno de los principales atractivos de este mar compartido entre Israel y Jordania, algo que no resulta menos atrayente es la calidad medicinal y terapéutica de su clima y de sus fangos, que, aunque parezca mentira, son buscados anualmente por miles de turistas de todo el mundo.

Esto se debe a la alta concentración de minerales en el agua y el fango del mar Muerto, que resultan un tratamiento único para la piel, además de muy indicado para tratar afecciones como la soriasis, artritis, dermatitis y reuma.

Para obtener estos beneficios no necesitas más que tomar un baño en las aguas del Mar Muerto, o simplemente darte un baño de fango en la playa, que además resulta muy apetecible por el hecho de que en esta parte del globo, debido a su clima, el sol no resulta dañino, sino que, por el contrario, es perfecto para la salud de la piel.

Pero sin en cambio quieres disfrutar de todo el confort y avances que un hotel y spa te pueden brindar, en la zona del Mar Muerto perteneciente a Jordania podemos encontrar unos cuantos resorts de playa para que disfrutes al máximo de este destino.

Kempinski Hotel Ishtar Dead Sea

Con respecto a la calidad de este hotel 5 estrellas, nada más basta decir que pertenece a la cadena Kempinski; pero sin dudas que su mayor atractivo es el moderno Antara Spa, un lugar dedicado a la belleza y la salud, que utiliza las últimas tecnologías y las terapias más avanzadas para aprovechar los beneficios naturales del Mar Muerto, lo cual no quita que puedas aprovechar tus vacaciones para realizar un tratamiento de desintoxicación, de adelgazamiento, otro anticelulitis, algún programa ayurvedico, o hasta una deliciosa sesión de masaje tailandés.

Mövenpick Dead Sea

Por su parte, Mövenpick Dead Sea es uno de los centros especializados en salud más buscados de esta zona, pues además de poseer un destacado spa, Zara Spa, con todos los servicios que estos establecimientos suelen dar, cuenta con un centro terapéutico especializado en el tratamiento de problemas óseos y cutáneos.

De todas formas, son muchas las opciones de hoteles de lujo y resort que podrás encontrar en el Mar Muerto, y que sin dudas te ayudarán a disfrutar al máximo de ese increíble destino de playa, salud y diversión.

 

Los amantes del buceo tienen sus propios paraísos diseminados por el mundo. Lugares en los que sumergirse y practicar esta increíble actividad náutica puede convertirse en toda una experiencia. Ya se contó en este blog cuáles eran los mejores destinos para bucear en el Caribe. Hoy queremos hablaros de otro paraíso para los submarinistas: el Mar Rojo, situado entre los continentes africano y asiático.

Entre los muchos alicientes que ofrece este mar para el buceo está su increíble diversidad de peces, que supera las 1.000 especies diferentes, y también las más de 400 especies de corales, algunas imposibles de ver en cualquier otro rincón del mundo.

Entre peces y corales

Los golfos de Suez y Aqaba están al norte del Mar Rojo, una especie de lengua de mar que se localiza entre África y la Península Arábiga. Por sus características geográficas, allí el agua es muy cálida, y como no desembocan allí grandes ríos, también es un agua limpia y clara. Todo esto favorece la formación de arrecifes de coral.

Los arrecifes del Mar Rojo crecen en zonas próximas a la costa, por lo que son arrecifes costeros, relativamente jóvenes. Pero lo que realmente resulta impresionante cuando se bucea en este maravilloso lugar del planeta Tierra es la belleza y gran diversidad de los peces que se pueden contemplar. Un amplísimo repertorio de peces propios de los arrecifes, que viven en bancos junto al coral, entre los que el pez payaso es el más conocido, gracias a la película “Buscando a Nemo”.

Respetar el fondo marino

Pero, además de los arrecifes coralinos y los peces, hay otros alicientes para los buceadores que les animan a sumergirse y explorar. Se trata de los barcos hundidos, como el “Cedar Pride”, un barco libanés de 74 metros de eslora hundido de forma deliberada.

Uno de los aspectos importantes que todo buceador ha de tener presente es el respeto por los fondos marinos. Para llevarlo a la práctica es importante no tocar el fondo, no molestar a los peces ni darles de comer y, por supuesto, no dañar los corales.

 

 

La oficina de turismo de Jordania (Jordan Tourism Board) acaba de lanzar una nueva guía destinada a todos cuantos desean descubrir su fascinante capital, Amán: 99 Things to do in Amman, es decir, 99 cosas que hacer en Amán, que reúne todas las atracciones imprescindibles de esta increíble ciudad, en la que conviven una atmósfera cosmopolita con las más arraigadas tradiciones del Próximo Oriente.

En un lugar donde se siente la historia en todos sus rincones, gracias a la huella de romanos, bizantinos y árabes, esta guía nos ofrece la posibilidad de conocer los principales monumentos de la ciudad, curiosear en sus encantadores mercadillos o disfrutar de la gastronomía jordana.

Admirar la belleza del interior de la Ciudadela, dejarse seducir por la magia del zoco nocturno, visitar la majestuosa mezquita del Rey Hussein Bin Talal, la más grande del país , acudir a un taller donde se tejen alfombras con técnicas milenarias o asistir a un espectáculo de danza del vientre son algunas de las 99 cosas que esta guía nos recomienda.

Volvemos a mencionar la gastronomía, ya que en este campo, dentro del mundo islámico, Jordania ocupa un lugar privilegiado. Exquisita y diversa, el almuerzo es el centro de las actividades sociales en la cultura árabe. En el corazón de Amán el restaurante Hashem es toda una institución, tradicional punto de encuentro de locales y cada vez más frecuentado por los extranjeros.

Este es solo un pequeño extracto de todo lo que ofrece la guía “99 cosas que hacer en Amán”, una herramienta imprescindible para tu viaje a Jordania.

 

Ese día madrugué tanto que cuando sonó el despertador, por primera vez en todo el viaje no sabía dónde estaba. Muy cansada, dormida y desorientada, me fui a desayunar y a las 7 nos llevaron hacia el centro de visitantes para visitar Petra. Solo teníamos hasta la una del mediodía, ya que a esa hora habíamos quedado con Patrícia para compartir un taxi de vuelta a Aqaba. Como me dolían un montón las piernas y en esa jornada queríamos visitar los enclaves que hay en lo alto de las montañas, pensé que podríamos coger un carro tirado por burros hasta el Tesoro y así al menos ahorrarnos los dos kilómetros de subida y otros dos de bajada. Pero hete aquí mi sorpresa cuando después de estar un rato “bromeando” con la persona que nos atendió en el centro de visitantes, me espetó que yo era joven y que usara las piernas porque el carro era para la gente mayor. Yo pensaba que me estaba tomando el pelo, pero no, lo decía muy en serio. En fin, que salí de allí tan cabreada que aunque los guías me ofrecieron bajar en caballo por 3 dinares, por cabezona no me dio la gana. O sea que mi cabezonería me hizo sumar 4 kilómetros extras a mis ya doloridas piernas.

Llegamos al Tesoro y paramos para hacer unas fotos prácticamente solos. En la guía leímos que a las 11 le daba el sol, así que decidimos seguir para adelante y más tarde volver a verlo iluminado. Unos metros hacia la derecha empezaba la escalera que te lleva al altar de los sacrificios. El altar de los sacrificios era donde los nabateos sacrificaban animales a sus dioses y llegar allí no es fácil. Se tienen que subir unas escaleras con muuuuchos peldaños y escalones todos de un tamaño diferente. Cuando llegamos al obelisco me rendí y dije que no subía ningún escalón más, así que me senté y mi compañero siguió el camino. Mientras estaba allí sentada me dediqué a contemplar las vistas desde las alturas. Impresionante. Y también me entretuve jugando con un gatito que vino a refugiarse entre mis piernas cuando un niño beduino de unos dos años salió detrás de él con un palo y malas intenciones. Con el niño y el gatito me quedé un rato.

Una vez estás en el lugar alto del sacrificio se puede seguir subiendo y bajando escaleras un buen rato más hasta llegar a la tumba del Jardín. Pero yo quería ver el Monasterio que estaba en la otra punta del recinto y, por miedo a que no nos diera tiempo, empezamos a bajar las escaleras. Obviamente, bajar las escaleras no me resultó tan difícil como subirlas, y mientras bajábamos me volví a encontrar con el chico beduino con el que había estado hablando el día anterior y nos saludamos efusivamente. Él iba subiendo con un grupo de turistas hacia el lugar alto del sacrificio. Me hizo mucha ilusión volver a verlo. Una vez abajo vimos que en una parte de las casas-cuevas habían unos figurantes vestidos de «nabateos» simulando el estilo de vida de aquel pueblo de la antigüedad. Parecía un poco Port Aventura, pero fue divertido de ver.

A la hora indicada reandamos parte del camino para ver el Tesoro iluminado por los rayos del sol y la verdad es que es más chulo así. Le da como un aire de misterio a la construcción. Después de hacer fotos varias, volvimos a bajar en dirección al teatro romano y pasamos por la vía columnada que, como su nombre indica, es una calle con columnas a los lados. En ese punto recomiendo a todo el mundo que gire 180º y contemple el paisaje. Es muy bonito tener en el campo de visión la vía romana con las columnas y las casas nabateas construidas en las rocas al fondo.

Mientras íbamos hacía la escalera que conducía al Monasterio se nos acercó un beduino a ofrecernos un burro. A nosotros no nos acababa de convencer la idea, pero como casi ya no nos quedaba tiempo y yo ya no sentía las piernas, puse mi cara de «NO ME GUSTAN LOS ANIMALES, ME DAN MIEDO» y me puse a negociar. Al final, subir y bajar al Monasterio nos costó 10 dinares por persona. Montar en burro es una de las experiencias más alucinantes que he vivido hasta el momento. Como le dije a Mohammed que me daban miedo los burros, él fue guiando al animal durante un buen trozo hasta que, llegados a un punto, él se subió a su burro y fue tirando del mio. El animal se conoce el camino de memoria, pero igualmente impresiona ver cómo va subiendo las escaleras yendo montada encima de él y además teniendo un precipicio a tan solo unos centímetros de distancia. Yo solo rezaba para que el animal no tuviera un traspiés y acabáramos cayendo los dos para abajo.

Pero no, el animal es sabio y nos llevó hasta el Monasterio en muy poco tiempo, tal como Mohammed nos había prometido. Este beduino nos dijo que el último tramo de escaleras, que era muy corto, mejor lo subiéramos andando y mientras tanto él nos esperaría allí. Y, dicho y hecho, subimos andando. El Monasterio es otra tumba parecida al Tesoro y es conocido por este nombre porque los cristianos lo utilizaron como monasterio en tiempos antiguos.

Después de visitar el Monasterio volvimos donde nos esperaba Mohammed. El hombre estaba con unos colegas o quizás parientes tomando un té en una de las varias paradas de manualidades beduinas. En esas que una de las mujeres se me acerca y me ofrece un té. El té estaba hirviendo pero el vaso estaba cochambroso y negro. Allí no hay agua corriente como para lavar los cacharros. Entoces tuve un dilema: le digo que no o acepto y no le hago un feo a la mujer. Y a esas alturas del viaje pensé: de perdidos al río. Y me bebí el té.

Bajar las escaleras tortuosas es incluso más aterrador que subirlas. Para hacerlo tienes que echar el cuerpo hacia atrás mientras te agarras a las riendas del animal para no caerte. Durante un tramo que era muy complicado, Mohammed se bajó de su burro y cogió el mío para que no nos fuéramos barranco abajo. Pero el de mi compañero subía y bajaba sin que nadie le guiara. Había momentos en que la escalera era tan estrecha que los turistas que subían andando se tenían que pegar a la pared para que pudiéramos pasar. Como he dicho anteriormente, una experiencia total. Hay que probarlo.

Finalmente llegamos al pie de las escaleras, pagamos a Mohammed y mentalmente me empecé a preparar para los cuatro kilómetros de subida que nos esperaban en el camino de vuelta hasta salir del recinto. Entonces Mohammed nos propuso llevarnos al centro de visitantes por 10 dinares por persona. Yo le intenté negociar el precio, pero él me dijo que si nos llevaba él tenía que dejar de trabajar, así que aceptamos. De todas formas, yo a esas alturas que ya no me quedaban extremidades inferiores le hubiera pagado 100 euros si me los hubiera pedido, pero claro, eso no se lo dije.

En fin, que ya con la charada del miedo a los animales acabada, le pedí si podía yo conducir a mi burro y me dijo que claro, que era un animal muy tranquilo. El animal empezó a andar y el camino que seguíamos se alejaba cada vez más de donde estaba el centro de visitantes. Yo no se por qué, no presentí ningún tipo de peligro, aunque si lo explicas así en seco uno se puede llegar a pensar que lo van a descuartizar y robar. Después de ir trotando por una carretera, Mohammed nos dijo que íbamos a su casa a dejar los burros y que luego nos bajaría con su coche hasta el centro de visitantes y que a la una estariamos allí, tal como habíamos quedado con Patricia.

Y así fue. Después de dejar los burros apareció con un flamante 4×4. Se disculpó por no invitarnos a tomar té en su casa porque tenía que hacer unos recados y le dijimos que ningún problema. Al llegar al centro de visitantes nos despedimos de Mohammed (que tenía dos dientes de oro) y allí nos estaba esperando el hermano de Ibrahim para llevarnos al hotel. Él mismo sería el que nos llevaria a Patrícia y a nosotros a Aqaba.

En el trayecto a Aqaba, Patricia nos explicó que la noche anterior, como estaban todos los hoteles de Wadi Musa llenos, Ibrahim le había ofrecido pasar la noche en casa de sus padres. Patricia nos contó que su casa era “very comfy” y que Ibrahim era el hermano pequeño de 15 hermanos y que su padre tenía dos mujeres. El Islam lo permite, pero siempre y cuando el hombre pueda mantener bien a las dos familias. Y es que el padre había sido alcalde de Wadi Musa y tenía un cargo en el consejo de antigüedades. Patricia, que es de Seattle, trabaja como consultora medioambiental para gobiernos de todo el mundo y nos estuvo explicando los entresijos de su trabajo. Era una mujer muy divertida y campechana y nos dijo que teníamos las puertas de su casa en Seattle abiertas. ¡PREMIO!

Al llegar a la frontera con Israel nos despedimos de ella y fuimos a pasar la frontera. Como habíamos estado más de 24 horas en Jordania nos tocó pagar tasas de entrada. Tuvimos mala suerte porque el poli simpático de la entrada estaba de mala leche esa tarde y se acordaba de nosotros y nos dijo que teníamos que pagar. Pues nada, a comprar el sello de 5 dinares y una vez sellado el pasaporte entramos en Israel. Al llegar a la frontera de Israel me preguntaron si llevaba armas. Yo me quedé estupefacta porque no me esperaba para nada esa pregunta, pero rápidamente aclaré mi cerebro y respondí que no. El control de policía de entrada a Israel desde Jordanía fue mucho más exhaustivo que el que nos hicieron al entrar desde Egipto. Miraron las mochilas, les pasaron una especie de cepillo buscando no se qué, etc. Antes de salir de la frontera aprovechamos para cambiar moneda y así no tener que pagar el taxi en dólares. En breves minutos recorrimos los seis kilómetros que hay entre Jordania y Egipto.

Y para salir de Israel, otra vez a pagar tasas de salida. ¡Menudo atraco! Entramos en Egipto y allí se nos acercó un chico y nos ayudó a rellenar el formulario de entrada. Le dijimos al polícia que teníamos el visado de reentrada, le dimos el formulario y entramos de nuevo en Egipto sin problemas. El chico que nos ayudó a rellenar el formulario nos ofreció un taxi y después de negociar el precio (150 L.E.) e ir a buscar el coche, nos dimos cuenta que era de una agencia y que iba a buscar a un conductor. En fin, que me mosqueó un poco porque prefiero pagar de más a taxistas de la zona que a agencias espabiladas. Subimos al taxi y al kilómetro se paró y nos dijo que todas las personas que vienen de Israel y se van en taxi tienen que pagar 75 L.E. cada una. Aunque hay un cartel enorme que lo pone, mi compañero dijo que él ya había negociado el precio del taxi y que no pagaba más. En fin, que el chófer llamó al de la agencia y nos hizo volver hacia atrás para aclarar el malentendido. Mientras ellos se discutían, me bajé del coche y me fui a la frontera para hablar con un polícia. Le pregunté si lo de las 75 L.E. era verdad y me contestó que sí, que lo tiene que pagar todo el mundo. Al menos ahora estaba segura de que no era una estratagema para sacarnos más dinero.

Volví adonde estaban ellos y al final pagamos los 150 L.E. del taxi, más los 75 L.E./persona del impuesto «revolucionario». Una hora más tarde llegamos al hotel destrozados y nos fuimos a descansar. Petra merece ser maravilla del mundo pero al menos se necesitan dos o tres días para verla y estar en buena forma física.

A tener en cuenta:A una media hora de Petra y a una hora de Aqaba se encuentra el desierto de Wadi Rum. Si se tiene tiempo es recomendable contratar una excursión en el centro de visitantes y pasar allí medio día. Nosotros no teníamos tiempo así que no lo vimos. Otra excursión que se puede hacer estando en Jordania es ir a flotar al Mar Muerto.

Atención que la frontera de Jordanía cierra por la noche. La de Egipto y la de Israel operan las 24 horas, pero en Jordania no. Consultar horario aquí.

Datos de interés:

Burro al Monasterio: 10 dinares/persona (10 euros)

Burro del pie del Monasterio al centro de visitantes: 10 dinares/persona (10 euros)

Servicio traslado del hotel de Petra a Aqaba: 50 dinares (50 euros) Tasas salida de Jordania: 5 dinares (5 euros)

Taxi de Aqaba a Eliat: 56 shekels (10 euros)

Tasas salida de Israel: 94,5 shekels (17 euros)

Taxi de Taba a Nuweiba: 150 L.E.+propina (18,70 euros)

«Impuesto revolucionario» o tasas entrada a Egipto desde Israel: 75 L.E./persona (9,35 euros)

 

Jordania recibe el verano celebrando una de las citas más destacadas de su calendario cultural: el Festival de Jerash, que tiene lugar en el escenario privilegiado que ofrece una ciudad con más de seis milensio de antigüedad, la Gerasa romana , donde aun se respira el peso de la historia en cada uno de sus rincones.

Se trata de un festival de dos semanas, entre los meses de junio y julio, que transforma las calles de Jerash con la presencia de grupos musicales y de teatro, espectáculos de ballet, exposiciones de arte y artesanía jordana en la que destacan las alfombras beduinas, las joyas y los bordados, así como otras atracciones para sacar brillo a tu viaje al norte del país, una de las provincias romanas mejor conservadas del mundo.

Jerash se encuentra a tan solo 30 minutos en coche de la capital del país, Amán. Media hora de trayecto para encontrarse con una antigua ciudad grecorromana que ha estado habitada desde hace 6.500 años, y cuyas calles, templos y plazas conforman un impresionante conjunto arquitectónico. Una excelente forma de viajar en el tiempo.

Inaugurado en 1981 por la Reina Noor Al Hussein, el Festival de Jerash forma parte en la actualidad de la programación cultural de la Fundación de la Reina Noor Al Hussein y se ha convertido en los últimos años en un interesante escaparate de la obra de los artistas jordanos pertenecientes a todas las disciplinas.

Jordania, el país del desierto, sea del todo placentera. Este país, ubicado en Asia, en la región del Oriente Medio es sin duda alguna, un nuevo destino para los turistas amantes de la naturaleza y la aventura. Anímese, explore la antiguamente llamada Transjordania, sienta sus miles de años de historia alrededor del río Jordán y simplemente disfrute de esta mítica tierra de reyes, cuentos y princesas. Regrese pronto para encontrar muchos más destinos mágicos.

Localización geográfica de Jordania

Jordania se ubica en la región del Medio Oriente, en el continente asiático. Sus vecinos son: al norte Siria, al noreste Iraq, al este y sur Arabia Saudita, al suroeste el Mara Rojo y al oeste Israel. El territorio jordano es árido por ello tiene tan sólo un 3.32% de tierra cultivable. El punto más bajo del país es el Mar Muerto con 408 metros debajo del nivel del mar.

Seguridad en el viaje a Jordania

Los robos son muy poco frecuentes en Jordania, así que podrá llevar su dinero con total confianza y sin ningún temor. No olvide llevar consigo mucha agua si va a realizar caminatas por el desierto pues el calor le puede jugar una mala pasada. Debe tener en cuenta que el agua en Jordania suele ser cara y la del grifo no tiene el mismo proceso de esterilización que en España, así que tenga cuidado. Por otro lado, conviene informarse con anticipación, según la época del año en que se piensa viajar, para vacunarse contra gripes, tuberculosis, hepatitis A u otros tipos de contagios. Siempre es bueno llevar un botiquín de viajes con lo necesario. De todas formas, si por algún motivo el viajero se enferma, siempre será bien tratado, pues la atención médica en Jordania es de buena calidad.

Clima. Cuando es la mejor época para un viaje a Jordania

El clima de Jordania en verano alcanza temperaturas bastante altas llegando a superar los 35 grados centígrados y se da entre los meses de mayo a agosto, donde el turismo es bastante escaso. Durante la primavera que ocupa los meses de marzo a mayo, y al inicio del otoño, el clima es suave y soleado lo que genera una estadía agradable. Le recomendamos visitar Jordania durante estas estaciones. Asimismo tenga cuidado a partir del mes de octubre pues encontrará fuerte lluvias. El invierno se prolonga desde noviembre hasta febrero y al norte del país inclusive en la capital Ammán puede encontrar nueve. Si quiere gozar de cálidas aguas en el Mar Muerto vaya en temporada de Navidad que las encontrará a una temperatura de 20 grados, no pierda la oportunidad de disfrutar de un jacuzzi natural.

Principales destinos y monumentos

A través de Viaje a Asia descubra Jordania, la cual a pesar de tener un territorio seco y hostil, los cautivará no sólo por sus legendarias historias de “mil y una noches”, también lo harán sus antiguas e imponentes ciudades de gran influencia otomana y árabe, que se demuestra en su arquitectura, sus grandiosos arrecifes corales, impactantes cañones del desierto y muchas más atracciones. Para conocer más de este pequeño reino hachemita ingrese a nuestra sección dedicada al país y prepare sus vacaciones de manera rápida, segura y eficaz. Lo esperamos a su regreso. ¡Diviértase!

Datos útiles: Divisa, presupuesto, idioma y demás

Para poder entrar a Jordania hay que tener el pasaporte en vigor con una validez de al menos seis meses a la fecha de entrada en el país y sin sellos de Israel. A la hora de preparar la maleta es conveniente llevar gorros (aunque puede conseguir “kafias” o pañuelos árabes, que son bastante atractivos para el turista y muy comunes en los mercados), lentes, y otros elementos necesarios para protegerse del sol. Asimismo, el calzado adecuado es de suma importancia para largas caminatas y excursiones.Jordania es un país barato para el viajero español, las tarjetas Visa y American Express son aceptadas en casi todos los establecimientos y también podrá encontrar cajeros automáticos en las principales ciudades. Sepa que los taxis son muy baratos, y recomendables para moverse dentro de Ammán, pero si tiene pensado realizar faenas por el interior del país es más efectivo contratar excursiones de grupo o alquilar un automóvil y decidir su propia ruta.

Volvemos a Petra, en Jordania, atraídos por su belleza y exotismo. Si larga historia y la monumentalidad de su obra, íntegramente tallada en la roca que le da nombre, no dejan de asombrarnos. Aquí algunos datos que nos servirán de referencia al preparar una visita.

Petra es una joya arqueológica imperdible para los amantes de las ciudades milenarias. Petra significa “piedra”, pues esta preciosa ciudad enclavada en el Valle de Aravá está íntegramente esculpida en la piedra. Son los restos del antiguo reino nabateo y su fundación data del siglo III a.c. Gracias a su belleza e interés cultural es uno de los sitios más visitados por el turismo en Oriente y ha sido designada en 2007 la nueva séptima maravilla del mundo.

Los nabateos la convirtieron en una importante ciudad de paso que unía las rutas de la seda, las de las especias y otras que conectaban a China, la India y el sur de Arabia con Egipto, Siria, Grecia y Roma. Se pueden visitar más de 800 monumentos tallados en la roca de color rojizo. Entre ellos, los más famosos son el Tesoro, de 40 metros de altura construido en el siglo I; el Siq, un desfiladero de 1,2 km que conduce a la ciudad; un teatro romano y el Monasterio o Templo, el monumento más grande de Petra. Para acceder a él hay que ascender 800 escalones bajo el fuerte sol pero vale la pena.

Por motivos de conservación no se permite el acceso a vehículos motorizados por lo que si quieres recorrer la ciudad debes hacerlo a pie, a caballo, en burro o en camello. Es imprescindible llevar calzado cómodo, protección para el sol y mucha agua para beber.

Dentro de su extensa historia hay capítulos muy interesantes. Primero fue ocupada por los edomitas, un siglo más tarde por los nabateos, tal vez la sociedad que la hizo crecer más rápidamente situándola en un punto estratégico en la ruta comercial con Egipto, Arabia, Siria y la zona sur del Mediterráneo. En el siglo VIII queda abandonada por completo.

Recién en 1812 Petra fue redescubierta por un explorador suizo. En 1985 la UNESCO decidió incluirla en la lista de Patrimonio de la Humanidad. Al mismo tiempo, toda la zona que se encuentra a su alrededor ha sido catalogada como Parque Nacional Arqueológico en 1993.

Petra es un importante enclave arqueológico que está situado en el corazón del desierto y forma actualmente parte del reino Hashemita, en Jordania. Es capital del antiguo reino nabateo y su nombre proviene del griego y significa piedra. Esto se debe a que es una ciudad en las rocas, convirtiéndose así, en uno de los sitios arqueológicos más impactantes y enigmáticos del planeta.

Lo más característico de esta antigua ciudad es que todas las construcciones fueron hechas vaciando y excavando las paredes rosadas de las montañas de la zona para formar maravillosos monumentos y edificios de fascinante belleza.

Antiguas ciudades como estas también han sido halladas en otros lugares del mundo como en Lalibela (Etiopía), Ajanta y Ellora (India), donde fueron levantados monumentos utilizando técnicas similares. Sin embargo, Petra resulta casi insuperable por las tonalidades rosadas de sus piedras y por tratarse de la construcción completa de toda una ciudad.

Los numerosos edificios tallados en roca forman un conjunto de tal relevancia que en 1985 Petra fue designada como Patrimonio Mundial de la Humanidad por la Unesco. Desde 1993, la zona que rodea el lugar también fue declarada Parque Nacional arqueológico.

Si visitas Petra, además puedes observar a los beduinos que ofrecen té o bebidas refrescantes, creando una atmósfera aún más cautivante que invita a viajar en el tiempo. Con tan solo una mirada a la majestuosa ciudad de piedra podrás llevarte una de las imágenes más espectaculares del mundo. Te recomendamos ver una selección de vuelos baratos online en la web para así conocer esta vieja ciudadela cuyo descubrimiento sorprendió al mundo entero.

Está en el punto más bajo sobre la faz de la tierra, a 416,50 metros bajo el nivel del mar. Por eso, las propiedades terapéuticas de sus aguas han atraído históricamente a todo tipo de visitantes, entre los que se cuentan el rey Herodes y Cleopatra. Nos sumergimos en ellas.

Está en el punto más bajo sobre la faz de la tierra. Es decir, a 416,5 metros bajo el nivel del mar, lo que se traduce en unas aguas saladas de propiedades beneficiosas hasta un punto casi casi milagroso. Por algo, el Mar Muerto de Jordania ha despertado la atracción de visitantes ilustres desde tiempos remotos, incluyendo al rey Herodes y a la bella reina egipcia Cleopatra, quienes solían acercarse a este lugar para gozar de las características terapéuticas del agua y sus lodos.

Con diez veces más cantidad de sal que el resto de los mares del planeta, el Mar Muerto es rico en sales clorhídricas como el magnesio, sodio, potasio y bromo, entre otros minerales. De ahí que la combinación del agua con el lodo negro repartido a lo largo de la costa tenga efectos saludables: mejora la circulación, mitiga las molestias de la artritis, cura alergias y revitaliza la piel.

Para tomar el sol

¿Alguien da más? Pues sí. La facilidad para hacer flotar a todo el que sumerge en estas aguas. Y si hablamos del aire de la zona, no es menos beneficioso que el líquido elemento. El agua del mar, en constante evaporación, deja en el aire una combinación única de sales clorhídricas, azufre, sodio, potasio, yodo, magnesio, calcio y bromo con propiedades beneficiosas para la piel, así como para la mejora del funcionamiento del metabolismo.

Seguimos con la lista de bondades, ya que el Mar Muerto es uno de los lugares más seguros del mundo para tomar el sol. ¿El culpable? El vapor que emerge de la superficie del mar, que está en continua evaporación, haciendo de filtro natural frente a los rayos UB-B. Por todo esto no extraña que el turismo de salud y bienestar esté ligado a la zona, que cuenta con infraestructura hotelera donde es posible realizar tratamientos especializados en la piel.

Aguas termales

Además, todo aquel que visite esta región de Jordania tiene que aprovechar para visitar otra maravilla cercana, las aguas termales de Ma’in, situadas a 264 metros bajo el nivel del mar en uno de los oasis más impresionantes del mundo. Estas cataratas son producto de las precipitaciones invernales que reciben las planicies de las tierras altas de Jordania y que alimentan las 109 fuentes termales frías y calientes del valle. Las fisuras subterráneas de lava calientan el agua hasta alcanzar los 63°C a medida que desciende por el valle antes de alcanzar el río Zarqa.

Ya puestos, no está de más visitar el complejo Evason Ma’In Hot Springs & Six Senses Spa, con baños de lodo, duchas de agua a presión, masajes bajo el agua, tratamientos faciales con lodo, electroterapia y tratamientos cosméticos.

El Monasterio o Al-Dayr es uno de los monumentos más grandes de la ciudad de Petra, mide 47 etros de ancho por 48.3 de alto. Fue construido con Khazna (El Tesoro de Petra) como modelo pero en este caso los bajo relieves fueron sustituidos por espacios para albergar esculturas. Tiene un pórtico columnado se extiende por todo el frontal de la fachada. Como está al final de la ciudad de Petra, por las limitaciones de tiempo de los viajes organizados a Jordania, algunos turistas se quedan sin la oportunidad de visitarlo, pero todo viajero que se precie y visite Petra tiene que encontrar tiempo para subir a verlo.

El monasterio Ad Dayr petra a viaje jordania

El interior está ocupado por dos salas y un altar apoyado en la pared trasera. Data del s. II AC, durante el reinado de rey Rabel II. En el periodo bizantino, el hall fue reutilizado como capilla cristiana y se excavaron cruces en la pared trasera, pasando a llamarse el “monasterio” Dayr in árabe.

El monumento más conocido y espectacular de Petra el Al Khaznah o “el tesoro del faraón” y ante este espléndido monumento no se puede competir, pues se accede a través de una estrecha garganta, el desfiladero de as Siq, de varios kilómetros de longitud y que en algunos puntos no supera los 2 metros de ancho. Al abrirse el desfiladero descubre la espectacular fachada del Tesoro de Petra. Pero el Monasterio, en cuanto a construcción y espectacularidad, no tiene nada que envidiar como podéis ver en las fotografías. Hacia el final del post he puesto una fotografía del Tesoro de Petra para que comparéis.

Turismo en Jordania, ciudad de Petra, el Monasterio

Acceso al Monasterio, Petra: Gebel Ad-Dayr es sin duda un lugar que no hay que perderse, aunque el acceso es largo, pues para llegar al “Monasterio” tendremos que atravesar varias gargantas y barrancos. El ascenso estará entre la media hora y la hora, según vuestro ritmo. Para las personas que no están en forma o no tengan ganas de hacer un trekking bajo el sol del desierto, se puede alquilar un burro para subir.

Vistas a la ciudad baja de Petra, viaje a Jordania

Un consejo si buscáis viajes y ofertas a Jordania, tened cuidado con cuanto tiempo podéis estar en los principales ciudades y monumentos, especialmente en Petra, porque muchas agencias organizan la visita a Petra con pocas horas y no te dan tiempo para llegar al final del valle-ciudad y ascender a ver este maravilla, que os recuerdo es una de las 7 nuevas maravillas del mundo. En nuestro blog de viajes ya hemos viajado muchas de las 7 nuevas maravillas como Chichén Itzá, en México y Machu Picchu,en Perú o el Taj Majal en la India.

Ascender en Burro al monumento del monasterio en Petra

Pajaro en la roca de Petra

Foto del Tesoro de Petra:

El Tesoro, ciudad de Petra, Jordania

Hoteles en Petra: a las puertas de la ciudad antigua de Petra podéis encontrar hoteles como el Crowne Plaza Resort Petra, Movenpick Resport Petra, el Marriot o según presupuestos los baratos Bed and Breakfast en Petra. Sea cual se la opción no importante es que esté junto a la entrada de la ciudad para poder llegar a primera hora, antes de que entren las innumerables hordas de turistas de los viajes organizados. Yo no recuerdo el nombre del mío pero puede llegar andando a las 6 de la mañana y fui el primero en entrar (ese día) a la ciudad de Petra.

Imágenes del Monasterio

monasterio-de-petra-viaje-a-jordania

Aunque intento evitar que salgan gente en las fotos, en ocasiones en necesario hacer para poder tener una referencia del tamaño, creo que esta foto es un buen ejemplo:

referencia del tamaño

Bueno, y ¿quién no recuerda a Indiana Jones en la última Cruzada? Y su entrada en Petra (youtube)

indiana klein y la última cruzada, Petra

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Turismo en la ciudad de Petra, viajes a Jordania

Y para concluir os dejo un enlace a otras aventuras de nuestro viaje por Siria y Jordania.

Sin todavía haber viajado a Jordania, sus atractivos turísticos son indudables, encabezados por la Maravilla del Mundo que es Petra.

Pero lo cierto es en estos últimos tiempos los viajes desde España se han reducido sustancialmente, no solo por la crisis económica, sino también por la conflictiva situación que se está viviendo en la vecina Siria. Entonces, ¿es seguro viajar ahora a Jordania?

Tras el viaje a Jordania que acabo de realizar, te puedo confirmar que realmente es seguro visitarlo. Te explico las razones de esta afirmación.

El grave conflicto, una verdadera guerra civil, que está sufriendo en la actualidad Siria, está afectando a Jordania en la medida que tiene cientos de miles de refugiados que se han instalado en campos habilitados cerca de la frontera.

Esta huida en masa ha hecho que un país de 6 millones de habitantes haya acogido en la actualidad a más de un millón de refugiados sirios, para cuya ayuda están recibiendo el apoyo económico de otros países árabes, como la también vecina Arabia Saudí. Pero en la visita turística de Jordania para nada notas ninguna situación conflictiva.

Mahmoud, nuestro conductor del jeep en la excursión en Wadi Rum

Mahmoud, nuestro conductor del jeep en la excursión en Wadi Rum

Es más, al principio de la Primavera Arabe también hubo manifestaciones en Jordania, pero lo cierto es que la situación se estabilizó muy rápidamente, sin duda debido a la autoridad que ante el pueblo jordano mantiene el rey Abdalá.

Antes de mi viaje me informé sobre la historia de Jordania, sus orígenes y su evolución hasta la actualidad.

Mi edad me permite tener recuerdos de haber vivido la Guerra de los Seis Días, en la que Israel ocupó militarmente terrenos de sus países vecinos, incluido la zona conocida como Cisjordania.

Desde entonces, en esta zona de Oriente Medio de continuo conflicto, siempre ha destacado la casi nula conflictividad en Jordania. Tras leer su historia, he comprendido la importancia de la actitud que siempre ha mantenido el rey Hussein, padre del actual rey Abadalá, con una posición de equilibrio en todos los conflictos que fueron surgiendo entre Israel y otros países árabes.

Tienda de beduinos en el desierto Wadi Rum

Tienda de beduinos en el desierto Wadi Rum

Esta posición negociadora, sin que no faltaran momentos difíciles como los enfrentamientos con los palestinos, se plasmó en la firma de la paz con Israel en octubre de 1994.

Lo cierto es que incluso cuando recorres la denominada carretera del Mar Muerto, que te lleva desde Aqaba a este enclave tan especial, a pesar de discurrir todo el tiempo junto a la frontera con Israel, no ves una especial presencia militar, reflejo sin duda de una situación realmente pacífica.

En el viaje por las zonas turísticas de Jordania, la única muestra de medidas especiales de seguridad frente a posibles atentados la encontraba en los accesos a los hoteles, con barreras para proteger de un posible ataque con coche bomba, y el scaner de control en la entrada al edificio. Esto se explica por los tres atentados terroristas que en 2005 hubo en Amán contra hoteles de lujo, llevados a cabo por Al Qaeda.

Frente a Israel en el sitio del Bautismo en el rio Jordán

Frente a Israel en el sitio del Bautismo en el rio Jordán

Pero cuando hablamos de una seguridad, no solo hemos de pensar en revueltas políticas o conflictos bélicos. Desde mi punto de vista, un país donde los turistas corren el fehaciente riesgo de ser robados o incluso secuestrados por motivos económicos, no es nada recomendable de visitar.

Pero para nada es el caso de Jordania, donde no tienes ninguna sensación de inseguridad. Al contrario, compruebas que los jordanos son un pueblo servicial y atento para los turistas, conocedores de que el turismo es la principal fuente de ingresos de su economía, junto con las minas de fosfatos y potasio.

Aparte de la sutil presencia de la policía turística en los lugares más visitados, en tu viaje por el país apenas ves policía, salvo en la carreteras, con los numerosos controles de velocidad.

Esto no es óbice para que, como en cualquier viaje, tu actitud como turista siempre ha de ser la de prevenir cualquier situación que sea proclive para ser aprovechada por algún desaprensivo.

Te engañaría si te dijera que en Jordania el riesgo de sufrir un robo es, por ejemplo, similar al de los países nórdicos. Pero te diré que sensación de riesgo la he tenido bastante mayor en algún país europeo como, por ejemplo, alguna zona de Italia.

Todos tenemos en la retina la imagen del gran monumento de Petra, en realidad, la tumba de un importante rey nabateo que es conocida como el Tesoro. Pero para llegar, has de hacer un paseo de kilómetro y medio, que se va a convertir en la primera sorpresa que vas a ver en tu visita de Petra.

Al iniciar el viaje a Jordania sabía que para llegar a Petra había que hacer una caminata, pero no sabía que se convertiría en una maravillosa caminata.

Efectivamente, una vez accedes al recinto turístico de Petra, tras un pequeño tramo que te va introduciendo entre montañas, llegas a un punto donde se levantan altos riscos rocosos y el camino se transforma en un muy estrecho desfiladero, conocido como el Siq.

Desfiladero Siq de Petra en Jordania

Desfiladero Siq de Petra en Jordania

Se trata de una abertura que un gran terremoto produjo hace miles de años en esta zona de montañas rocosas, que tiene una cierto parecido a las que puedes ver en Capadocia, en Turquía. Dicho terremoto separó las placas tectónicas, si bien en algunos tramos el desfiladero es realmente estrecho, y aún te puedes imaginar por donde ambos lados del mismo estaban unidos.

Antes de entrar, a la derecha veras un gran túnel que los nabateos utilizaron para desviar las aguas de los torrentes producidos en las épocas de lluvias, y así proteger los edificios que se iban levantando.

Construido en el siglo I a.C, el túnel de 88 metros de longitud desvía las aguas a los valles de Wadi Al Mudhlim y Wadi Al Mataha, para luego ser aprovechadas por los habitantes de la ciudad perdida.

Desfiladero Siq de Petra en Jordania

Desfiladero Siq de Petra en Jordania

Tu paseo por el Siq lo compartirás con numerosos turistas que van andando, o que lo recorren montados en calesas o incluso en dromedarios o burros.

Según avanzas encuentras restos arqueológicos de diferentes altares horadados en la roca donde los nabateos situaban a sus distintos dioses paganos.

También verás desfiladeros laterales cerrados por muros de adobe, que se levantaron hace relativamente poco tiempo para proteger de los torrentes a los numerosos turístas que recorren el Siq, pues este llega a inundarse en los días de fuertes lluvias. De hecho, cuando hay grandes tormentas se suspende el paso de turistas por el desfiladero hasta asegurarse que no se inunda.

Calzada nabatea en el desfiladero Siq de Petra en Jordania

Calzada nabatea en el desfiladero Siq de Petra en Jordania

En los distintos tramos del Siq, este se ensancha o estrecha hasta límites casi insospechados. También te encontrarás caprichosas formaciones rocosas, como la que si ves lateralmente parece un pez Nemo, y si la ves de frente, te recordará un elefante.

A destacar también los restos arqueológicos de relieves escultóricos en la roca que representan una caravana de nabateos con sus camellos, Realizados entre los años 100 y 50 a.C., estos relieves representan la interminable procesión de personas y mercancías que entraban y salían de la ciudad oculta de Petra.

En un lado del desfiladero verás un canal por donde los nabateos llevaban agua no potable, y en el suelo del desfiladero encontrarás diversos tramos de la original calzada nabatea, que seguía las directrices de las calzadas griegas.

El Tesoro tras el desfiladero Siq de Petra en Jordania

El Tesoro tras el desfiladero Siq de Petra en Jordania

Finalmente, este paseo de ligera pendiente hacia abajo te llevará a un último muy estrecho tramo desde donde divisarás la famosa imagen del Tesoro de Petra. Detente un momento y disfruta de la vista, además de hacer las pertinentes fotos de recuerdo.

Eso sí, la gran estrechez de este tramo final puede llegar incluso a provocar un atasco de calesas.

Te diré que ya solo por recorrer el Siq vale la pena visitar Petra. Este sorprendente enclave paisajístico es el mejor aperitivo que te puedes imaginar antes de ver el paraje donde se encuentran las tumbas nabateas y el espectacular Tesoro de Petra.