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viajes a rusia Visitar Rusia, el país más grande del mundo, es equivalente de visitar un continente entero. Con un clima que resulta muy cambiante, desde el calor ardiente hasta el frío gélido, hay gran cantidad de destinos turísticos rusos que son realmente dignos de conocer.

En Nuestro Rumbo queremos mostrarte 3 lugares para visitar en Rusia. Este país que después de ser uno de los más oprimidos del mundo hoy por hoy cuenta con mayores libertades dentro de sus fronteras que muchos de los países occidentales.

Es un lugar de fiesta, construcciones fabulosas y paisajes de ensueño. Vamos a conocer tres de ellos.

Kamchatka

Uno de los lugares más remotos del mundo, ubicado en una de las partes más orientales de Rusia, es esta península formada a partir de volcanes que se encuentra flanqueada por el gélido mar de Bering. Pero no todo es frío en Kamchatka. Las calurosas aguas termales y la presencia de géiseres te devolverán el calor al cuerpo en un santiamén.

Es realmente difícil acceder a algunas de las zonas, por lo que la única forma de llegar es en helicóptero, lo que convierte esta experiencia y este destino en algo sumamente costoso, pero igualmente impresionante. La mejor época para visitarlo es de junio a octubre, en verano.

Moscú

El centro político de Rusia, escenario de las principales revoluciones del país, cuna de la explosión soviética y lugar de renombre desde la época medieval guarda espectaculares lugares para que los descubra el turista.

Los puntos que se deben visitar en esta ciudad son interminables, pasando por lugares de renombre como la Plaza Roja y el Kremlin, entre otros. El encanto real de esta ciudad es fácil encontrarlo caminando por sus bellas callecitas, descansando en sus maravillosos parques o simplemente perdiéndose entre edificios antiguos.

San Petersburgo

Desde 1703, fecha en la que empezó a construirse, esta ciudad cuenta con una historia y lugares impresionantes. Antigua cuna de grandes zares, hoy es el epicentro cultural y artístico del país. Dado que se encuentra un poco más al norte, es conveniente visitarla durante el verano, cuando la ciudad explota de colores y de diversión en la calle.

Durante el otoño y la primavera las cosas están más tranquilas, pero la luz del sol se esconde rápido, así que si te deprimen las noches largas, no conviene ir en estas épocas. Ni hablar de ir en invierno.

Estos son algunos de los lugares más bellos de Rusia. ¿Te gustaría conocerlos?

 

La Península de Kamchatka, situada al este de Rusia, alberga uno de los lugares más fascinantes que la naturaleza ha creado en el viejo continente: el Valle de los Géiseres, una zona de siete kilómetros cuadrados en la que hay alrededor de 200 de estas fuentes termales.

El Valle de los Géiseres de Kamchatka –uno de los mayores atractivos turísticos de la región– representa la segunda mayor concentración de géiseres del mundo y la única de esta clase que podemos encontrar en Europa.

Descubierto oficialmente en el año 1941, aunque no explorado en profundidad hasta comienzos de la década de los 70, este campo de géiseres fue elegido como una de las siete maravillas de Rusia en 2008.

Compuesto por géiseres que son capaces de impulsar chorros de agua hasta los 40 metros de altura, así como por un gran número de manantiales de agua caliente, este lugar es, sin lugar a dudas, una de las maravillas de la naturaleza más espectaculares que se pueden visitar en Rusia.

 

 

El lago Baikal

El lago Baikal es una de esas extraordinarias joyas que nos regala la naturaleza. Situado al sur de la Siberia rusa asombra tanto como destino turístico o de interés científico. Este gigantesco lago ocupa 31.494 kilómetros cuadrados de superficie: 650 kilómetros de largo y entre 29 y 80 de ancho y es tan profundo (alcanza 1.637 metros) que contiene aproximadamente el 20% de las aguas continentales no heladas del agua dulce del planeta. Esto es, casi un cuarto de las reservas mundiales de agua dulce, a tal punto que si sus afluentes dejaran de aportar agua, el lago tardaría más de 400 años en vaciarse completamente.

El agua del lago Baikal es transparente y posee tanta calidad que no haría falta procesarla y se considera potable gracias a la concienzuda limpieza que efectúan los microorganismo que la habitan.

Tan cristalinas son sus aguas que cuando se congelan en el invierno, al asomarse, es posible ver un poco más de 100 metros más abajo.

El lago Baikal, con una edad de 25 millones de años, es también el lago más antiguo que se conoce; durante siglos fue considerado un lugar santo por los asiáticos y aún hoy pueden verse tallas y partes de los edificios rituales de las tribus peregrinas, erigidas alrededor del lago.

Sus aguas ricas en oxígeno y con escasa presencia de sales minerales, se utilizan en la actualidad para algunos tratamientos médicos y a pesar de las temperaturas extremas que padece (en invierno se alcanzan hasta 45 grados bajo cero), el lago Baikal también es un paraíso para la fauna y la flora: hasta el momento se han catalogado 1.600 géneros de animales y 800 vegetales. No es extraño entonces, que la raíz etimológica de la palabra Baikal, procedente del idioma Turka, signifique “lago rico”: bai, rico; kul, lago.

En marzo, debido a un fenómeno natural, la vista del lago es particularmente sorprendente. La temperatura, el viento y el sol, provocan que la corteza de hielo comience a agrietarse y formar hermosos bloques de color turquesa o montículos de hielo en la superficie del lago.

Un espectáculo maravilloso que tienta a comprar billetes para el Transiberiano.

 

Cuando pensamos en Moscú, la primera imagen que se nos viene a la cabeza es la imponente Plaza Roja. Sin embargo, es sólo uno de los innumerables atractivos que podremos visitar en la capital rusa. Una ciudad en la que se mezcla lo tradicional con lo moderno y en la que se dan cita multitud de culturas, ambientes y estilos arquitectónicos.

Moscú es inmensa en el más amplio sentido de la palabra. Su rica historia de cientos de años la ha otorgado un gran patrimonio histórico, artístico y cultural que merece la pena ser descubierto.

La Plaza Roja es el lugar más conocido y centro de la ciudad. Con sus 695 metros de largo y 130 de ancho, es la tercera más grande del mundo. Se encuentra situada junto al Kremlin, que era la antigua fortaleza de los zares y que hoy en día es la residencia del Presidente de la nación.

En la misma plaza encontraremos también uno de los edificios más emblemáticos de Moscú, la majestuosa Catedral de San Basilio, conocida en todo el mundo por sus cúpulas de colores. Inaugurada en el año 1561, merece sentarse en las escaleras situadas delante y admirarla detenidamente, ya que resulta realmente espectacular. Un edificio que demuestra el poderío y la riqueza abundante de otras épocas.

Pero no será la única iglesia que encontraremos, ya que por toda la ciudad se encuentran repartidas numerosos edificios religiosos, que pueden ser fácilmente distinguidos desde las alturas por sus enormes cúpulas. Una de las más conocidas es el Monasterio de Nuestro Salvador, en el que descansan los restos de la familia Romanov.

También cabe destacar la Catedral de Cristo Salvador, que es la iglesia ortodoxa más alta de todo el mundo, y el Monasterio de la Trinidad y San Sergio, a las afueras de la ciudad.

Pero Moscú no es sólo edificios antiguos, sino que cuenta también con impresionantes edificios y monumentos modernos. Es el caso de las siete hermanas, que se trata de siete edificios con un diseño similar de la época estalinista, entre los que habría que destacar la Universidad Estatal de Moscú y el Hotel Ucrania.

Moscú esconde un tesoro debajo de sus suelos. Estamos hablando del metro, con sus fastuosas estaciones de metro. Auténticas obras de arte, son como museos en miniatura, con esculturas de bronce, lámparas y techos más propios de palacios y la presencia de una figura de Lenin en la mayoría de ellas.

La capital rusa ha experimentado un gran crecimiento económico en los últimos años, lo que ha provocado la inauguración de numerosos centros comerciales, como el GUM, uno de los más grandes del mundo. En ellos encontraremos las mejores marcas y todo tipo de productos típicos de Rusia. También podemos optar por visitar alguno de los mercados tradicionales que se encuentran por la ciudad, como el de Izmailovo, en el que encontraremos todo tipo de regalos, piezas de artesanía, antigüedades y joyería.

En Moscú existen también numerosos museos que nos permitirán conocer un poco mejor la historia de la ciudad y el país. Entre ellos hay que destacar la Galería nacional de Arte Tretyakov, el Museo de Bellas Artes Pushking.

Imprescindible también visitar el Museo Histórico de Moscú, que es el más grande de Rusia. Dentro encontraremos objetos y monumentos que representan la historia y la cultura de esta gran nación. Una experiencia única es asistir al Teatro Bolshoi, para asistir a una función de la aclamada compañía rusa de ballet nacional. Por último, también puedes optar por acercarte hasta el Mausoleo, lugar en el que se guardan los restos de Lenin.

La lista de atractivos que ofrece Moscú es inmensa, por lo mejor que podemos hacer es descubrirla por nosotros mismos. También podemos echar un visionado al siguiente Timelapse, que nos muestra de una forma única la esencia de Moscú, sus colores, edificios, monumentos y calles.

 

 

El lago Baikal (en ruso: Озеро Байкал; Ózero Baikal) es un lago de origen tectónico, localizado en la región sur de Siberia, Rusia, entre la óblast de Irkutsk en el noroeste y Buriatia en el sureste, cerca de la ciudad de Irkutsk. Su nombre deriva del tártaro «Bai-Kul», lago rico. También se lo conoce como el Ojo azul de Siberia o La Perla de Asia.

Es uno de los lagos con menor índice de turbidez en el mundo, registrándose marcas superiores a los 20 metros de profundidad mediante la utilización de discos Secchi.3 Contiene en torno al 20% del agua dulce no congelada del mundo y con sus 1.680 m de profundidad es el lago más profundo del mundo. 4 Sobre la orilla occidental del lago vive el pueblo buriato. 5

Fue nombrado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 1996.

Con 31494 km² de superficie, 636 km de largo, 80 km de ancho y 1680 m de profundidad (reconocidos hasta el momento), el lago Baikal es el mayor de los lagos de agua dulce y el más profundo del mundo. Contiene 23600 km³ de agua, equivalente al 20% del agua dulce no congelada de todo el planeta. En la tradición rusa, el lago es llamado «mar», y en las lenguas buriata y mongola es llamado «Dalái-Nor», el «Mar Sagrado».

Se calcula que la formación del lago Baikal data de hace 25-30 millones de años, siendo uno de los lagos más antiguos en términos de historia geológica (posteriores son el Lago Tanganica del noreste de África, y el lago Biwa de la isla de Honshu en el centro de Japón) . Entre los grandes lagos de altas latitudes, es el único que no ha visto sus sedimentos afectados por glaciares continentales. Investigaciones de los sedimentos hechas en la década de los 90 del siglo pasado proveen una relación detallada de variación climática durante los pasados 250.000 años. Se esperan investigaciones más detalladas. Si se sacara todo el sedimento acumulado, el lago alcanzaría 9 km. de profundidad.

El lago está totalmente rodeado por montañas. Los montes Baikal en la orilla norte y la taiga están técnicamente protegidos como parque nacional. El lago tiene unas 22 islas pequeñas, la mayor de las cuales, Oljón, tiene 72 km de largo. El lago es alimentado por unos 336 afluentes, siendo los principales el río Selenga —el principal causante de la contaminación del Baikal—, Chikói, Jiloh, Río Uda, Buryatia|Udá, Barguzín y Alto Angará, Turka, Sarma y Snézhnaya. Sin embargo, varias fuentes adjudican que el Baikal posee hasta 544 afluentes. El agua fluye fuera del lago por un solo cauce, el del río Angará.

El Baikal es un lago de fisura joven. La fisura se ensancha unos dos centímetros por año. La zona de la falla está sísmicamente activa: hay fuentes de aguas termales en la zona y acaecen notables terremotos periódicamente. El área de drenaje del lago, de 540.000 km², es un 13% mayor que el área del drenaje combinada de los Grandes Lagos de América del Norte.

Los principales puntos de partida hacia el lago Baikal son las ciudades Irkutsk, Ulán-Udé y Severobaikalsk. Un importante centro turístico es el asentamiento de tipo urbano Listvianka.

En distintos lugares alrededor del lago se encuentra el sendero Great Baikal Trail, un sistema de senderos ecológicos que dan acceso a la naturaleza y vistas del paisaje.

Exploración rusa y conquista

Un círculo de hielo fino (de color oscuro, con un diámetro de alrededor de 4,4 km, que es causada por convección): este es el punto focal para que el hielo rompa en el extremo sur del lago.

La expansión rusa en el área de los buriatos alrededor del lago Baikal9 entre los años 1628-58 es considerada parte de la conquista rusa de Siberia. Se realizó por primera vez remontando el río Angara aguas arriba desde la localidad de Yeniseysk (fundada en 1619) y más tarde desplazándose hacia el sur desde el río Lena. Los rusos habían oído hablar por primera vez de los buriatos en 1609 en la ciudad de Tomsk. De acuerdo con algunos cuentos populares relatados un siglo después del hecho, en 1623, Demid Pyanda, que pudo haber sido el primer ruso en llegar al Lena, cruzó desde la parte superior del Lena al Angara y logró alcanzar Yeniseysk.10 Vikhor Savin (1624) y Maksim Perfilyev (1626 y 1627-28) exploraron el país Tungus en el Angara bajo. Hacia el oeste, la localidad de Krasnoyarsk, en el Yenisei superior, fue fundada en 1627 y desde allí partieron hacia el este una serie de mal documentadas expediciones. En 1628 Piotr Beketov encontró por primera vez un grupo de buriatos y consiguió que le tributasen el yasak en la futura sede de Bratsk. En 1629, Yakov Khripunov partió de Tomsk para encontrar una mina de plata de la que había muchos rumores. Sus hombres pronto empezaron a saquear tanto a los rusos como a los nativos. A ellos se les unió otro grupo de Krasnoyarsk, pero abandonaron el país buriato cuando escasearon los alimentos. Su incursión hizo que fuera difícil que otros rusos entrasen en la zona. En 1631 Maksim Perfilyev construyó un ostrog en Bratsk. La pacificación tuvo un éxito moderado, ya que en 1634 fue destruida Bratsk y muerta su guarnición. (La historia cuenta que los buriatos, que no sabían cómo utilizar armas de fuego, decidieron quemar los mosquetes, junto con los cosacos muertos. El fuego provocó que las armas de fuego se disparasen y matasen a unas pocas personas, lo que llevó a pensar a los buriatos que los rusos seguían luchando después de muertos.) En 1635 Bratsk fue reconstruida por una expedición de castigo al mando de Radukovskii. En 1638 fue sitiada de nuevo sin éxito.

En 1638 Perfilyev cruzó desde el Angara el portage del Ilim hasta alcanzarel río Lena y descendió aguas abajo hasta Olyokminsk. Volviendo, navegó por el río Vitim en el área oriental del lago Baikal (1640), donde escuchó informes sobre el país del Amur. En 1641 se fundó en la parte superior del Lena una nueva localidad, Verjolensk. En 1643 Kurbat Ivanov fue más allá remontando el Lena y se convirtió en el primer ruso que vio el lago Baikal y la isla de Olkhon. La mitad de su partida, al mando de Skorokhodov, se mantuvo en el lago, alcanzando el resto el Alto Angara en su extremo norte e invernando en el río Barguzin, en el lado noreste. En 1644 Iván Pokhabov subió el Angara hasta el Baikal, convirtiéndose tal vez en el primer ruso en utilizar esa ruta, difícil debido a los rápidos. Cruzó el lago y exploró el río Selenga inferior. Hacia 1647 repitió el viaje, obteniendo guías y visitando al ‘Tsetsen Khan’ cerca de Ulan Bator. En 1648, Iván Galkin construyó un ostrog en el río Barguzin que se convirtió en un centro para la expansión hacia el este. En 1652 Vasily Kolesnikov informó desde Barguzin que se podía llegar al país de Amur, siguiendo los ríos Selenga, Uda y Khilok hasta alcanzar los futuros sitios de Chitá y Nerchinsk. En 1653 Piotr Beketov, en su segundo gran viaje para explorar y recaudar impuestos, tomó la ruta de Kolesnikov hasta el lago Irgen, al oeste de Chita, y ese invierno uno de sus hombres, Urasov, fundó Nerchinsk, a orillas del río Nercha. La siguiente primavera trató de ocupar Nerchensk, pero fue obligado por sus hombres a unirse a Stephanov en el Amur. Nerchinsk fue destruido por los tungus locales, pero restaurado en 1658.

 

Al viajar a Rusia los turistas suelen aprovechar para ver varios destinos importantes del país. Dos excelentes opciones son Moscú y San Petersburgo, aunque lo cierto es que no están demasiado cerca, a unos 650 kilómetros. No obstante, existen varias formas de llegar sin ningún problema (siempre que contemos con tiempo suficiente).

AVIÓN

Si contamos con poco tiempo lo ideal es realizar este recorrido usando el avión. Gracias a la gran cantidad de aeropuertos no nos será muy difícil encontrar un vuelo doméstico.

Moscú cuenta con 4 aeropuertos, Vunkovo, Bykovo, Domedovo y Sheremetyevo. Todos están situados fuera de la ciudad, y se llega al centro de Moscú en una media de 30 minutos a 2 horas.

En el caso de San Petersburgo encontramos dos aeropuertos. Ambos están situados fuera de la ciudad, a unos 17 kilómetros del corazón de la misma y tan sólo a 3 km el uno del otro. Aquí será más sencillo encontrar vuelos domésticos en Púlkovo 1, pues Púlkovo 2 se ocupa más de los vuelos internacionales.

TREN

Quizá no sea el medio de transporte más rápido, pero lo cierto es que es uno de los que más encanto pueden aportar a nuestro traslado. Viajar en tren desde Moscú a San Petersburgo (o viceversa) será fácil; y es que existe un gran número de trenes que podrán hacer este recorrido todos los días a todas horas.

Los trenes nocturnos, por norma general, tardarán más. Por lo que si tomamos uno de estos deberemos pasar la noche en él. Sin embargo, los trenes diurnos tardan tan sólo 5 horas y media, ofreciendo además unas vistas preciosas del interior del país.

En cuanto a las estaciones de tren, ambas están situadas en lugares privilegiados (el centro de las ciudades). La de Moscú se llama Leningradsky Vokzal, mientras que la de San Petersburgo se llama Moskovsky Vokzal.

Por otro lado, el precio variará dependiendo del tipo de tren que escojamos. No obstante, podemos decir que el total ronda desde los 80 hasta los 200 euros.

BARCO

Si viajamos desde mayo hasta septiembre estamos de suerte, pues durante esas fechas podremos recorrer esta distancia realizando un precioso crucero por el Volga, río que une a estas dos capitales imperiales de Rusia.

Durante 700 kilómetros (algo que en el crucero se traduce en unos 8 días) podremos observar numerosos pueblos medievales a orilla del mayor río de Europa. Iglesias, fortalezas y mucho verde. Un paisaje encantador que sin duda alguna supera con creces al del resto de transportes.

Este tipo de viaje no es posible realizarlo en otra época del año, ya que las altas temperaturas y el hielo lo impiden constantemente.

COCHE

Quizá sea la opción más arriesgada, pero también es a su vez la que más autonomía nos permite; y es que al alquilar un coche y ponernos en ruta podremos realizar las paradas que queramos y visitar todo aquello que nos interese.

El tramo total que deberemos recorrer es de unos 650 kilómetros y no penséis que las carreteras son como en España. Eso sí, imprescindible será hacernos con un mapa o un buen gps no ya por las indicaciones en ruso, sino porque no están demasiado bien señalizadas las direcciones, y porque si nos pasamos, no hay cambios de direcciones en bastante distancia.

En cuestiones de mapa, si queremos ir ya con el trabajo estudiado es recomendable comprarlo en nuestra ciudad natal. Para ello habrá que buscar tiendas especializadas en mapas.

Sea como sea y escojamos el medio que escojamos, tenemos que saber que visitar estas dos ciudades en un solo viaje es un acierto se mire por donde se mire.

 

 

Es una de las ciudades más antiguas de la Siberia rusa, y esta considerada como una de las más hermosas de Rusia. Tomsk es el centro administrativo del Óblast de Tomsk, situada sobre el río Tom en el sudoeste del distrito federal de Siberia. Está localizada a unos 20 kilómetros al sudeste de la ciudad de Seversk, uno de los más importantes centros de producción de plutonio y uranio de Rusia.

Fundada en el siglo XVII como un puesto de avanzada militar contra los pueblos nómadas. Después de eso se convirtió en un lugar de exilio, un centro de comercio y transporte, y por último, una ciudad universitaria.

Hoy Tomsk tiene una población de alrededor de 500.000 habitantes, de los cuales uno de cada seis personas es un estudiante, procedentes de toda Siberia, Asia Central e incluso la parte europea de Rusia.

Debido a este hecho, Tomsk probablemente tiene una mayor proporción de hablantes de lenguas extranjeras que cualquier otra ciudad siberiana.

Al visitar Tomsk podremos encontrar gran cantidad de palacetes heredados de la época de los zares. Además de preciosas casas de madera que tienen un gran valor histórico y arquitectónico, y que le otorgan el encanto especial que la hace un destino turístico muy interesante de Rusia.

La hermosa arquitectura de Tomsk

Las casas fueron diseñadas en diferentes estilos que van desde el barroco, modernismo, gótico y ecléctico, y de hermosos colores pastel, y sus tallados y arabescos desafían la imaginación, en lo que parece que fue una abierta competición entre los comerciantes de la ciudad, que se gastaron auténticas fortunas en el empeño. En resumen, resulta una meca para historiadores y arquitectos, y un atractivo muy especial para el turismo.

En Tomsk se han conservado calles e incluso barrios enteros donde todas las casas son de madera, un lugar imperdible para visitar y nos transporte en un viaje al pasado ruso, donde las construcciones eran de madera, y el transporte eran los carruajes tirados por caballos.

Cráter Patomskiy

En 1949, cuando Vadim Kolpakov fue en una expedición hacia el norte de la región de Irkutsk, no tenía ni idea del sensacional descubrimiento que estaba a punto de hacer.

Tenia que efectuar una serie de trabajos de topografía para elaborar un mapa geológico de la región, el Joven Kolpakov descubrió un cráter que dejaría perplejos a los científicos de más de 6 décadas.

El cráter parece haber sido creado artificialmente, como por una antigua civilización o quizás por prisioneros de Stalin ubicados en algún secreto campo cercano, o quizás por alguna forma extraña de actividad volcánica… o tal vez por alguna forma de explosión de hidrógeno subterránea y que decir tiene que la teoría de que el cráter fue producido por un OVNI también circula.

Pero los nativos de la zona ya hablaban del cráter mucho antes que Kolpakov, decían que era maldito, que se trataba de una salida al mundo exterior, contaban que era un sitio peligroso para los humanos donde habitaba el diablo.

Vadim Kilpakov

Algunos lo definen como el lugar más misterioso de Rusia, mucho más que Tunguska y muchas preguntas siguen planteándose entorno al maldito cráter.

¿Por qué no crecen arboles cerca de su estructura?… ¿Por qué hay evidencias de altas radiaciones en el pasado?…

¿Por qué los animales no se acercan a sus proximidades?

Los antiguos de la zona hablan de personas que después de una visita a tan misterioso cráter se han sentido mal llegando en ocasiones a morir.

Por ejemplo, en una expedición efectuada en 2005, el jefe de dicha operación muere repentinamente cuando se acercaba al cráter.

Las imágenes, revelan un cráter del tamaño de una casa de 25 plantas y rompen la exuberancia del bosque de manera totalmente anómala.

crater

Desde el descubrimiento del cráter, este ha sido bautizado como el cráter Patomskiy debido la expedición efectuada en 2005 donde trágica y misteriosamente muere de infarto su líder Vorobiev, cayendo al suelo muerto cuando se encontraba a pocos kilómetros del cráter.

Ninguna teoría de las expuestas parece convencer del misterio y la maldición que le rodea.

No obstante, en los próximos meses se tiene previsto emprender una expedición que intentará desentrañar el misterioso cráter Kolpakov, esperemos que consigan desentrañar el enigma geológico.

Si piensas que el país más grande del mundo es China estás equivocado: es Rusia. O la Federación de Rusia, tal como es su nombre formal. Tiene poco más de 17 millones de km2 y está dividida en alrededor de 83 sujetos federales que están representados en el Consejo de la Federación con dos delegados cada uno. Tienen derechos pero su grado de autonomía varía de uno en otro. Hay 21 repúblicas, 46 óblasts (provincias), 9 krais (territorios), 1 óblast autónomo, 4 distritos autónomos (con más autonomía que los óblasts pero menos que las repúblicas) y 2 ciudades federales.

Entre las repúblicas figuran Altái, Karelia, Mordovia, Tartaristán y Chechenia, por ejemplo. Entre los territorios están Krasnodar, Kamchatka o Perm y entre las provincias Astracán, Moscú o Kaliningrado. Moscú es además una ciudad federal y lo mismo San Petersburgo. Los últimos años han habido algunos cambios en la organización geopolítica de Rusia y se han producido algunas uniones a partir de la votación de sus habitantes.

Lo cierto es que salvo que te guste mucho Rusia no estarás muy al tanto de tales cambios o de muchos nombres. Es imposible recordarlos a todos pues Rusia es tan grande como variados lo son sus paisajes y su gente. Empero, podemos nombrar algunas de sus ciudades más importantes. Las que debes conocer sí o sí y alguna otra que si bien no está en la ruta turística habitual tiene sus encantos:

Moscú: la capital de la Federación Rusa suele ser una puerta de entrada muy frecuente a esta nación. Tiene el Kremlin, el complejo de palacios, iglesias y edificios gubernamentales más importante del país, y es dueña de la famosa Plaza Roja, muchos museos y el Mausoleo de Lenin, por ejemplo. Imposible perderse un viaje por la elegante y lujosa red de metro con sus estaciones decoradas con candelabros, frescos y estatuas.

Más información sobre Moscú

San Petersburgo: puedes entrar a Rusia por aquí o llegar desde Moscú. Los cruceros entre ambas ciudades son moneda corriente durante los meses de verano. Es la Venecia del norte, la ciudad de los canales, los puentes y los palacios. Adorada por Pedro el Grande siempre ha rivalizado con Moscú y para mí, siempre le ha ganado.

Aquí está el Palacio de Invierno y el Museo del Hermitage, la Catedral de San Isaac, la Iglesia del Salvador sobre la Sangre Derramada, Peterhof, la Fortaleza de Pedro y Pablo y la posibilidad de pasear por las guas del río Neva. Inolvidable ciudad rusa, es lo que es.

Más información sobre San Petersburgo.Samara: esta es una de las ciudades más grandes del país y está en el punto en que se unen dos ríos, el Volga y el Samara. De un lado el río y más allá las montañas y la vera del río mismo es el principal destino de recreo de todos, locales y visitantes. Desde Moscú se llega en tren.

Vladimir: si Samara es una de las ciudades más grandes, Vladimir es una de las ciudades más antiguas de Rusia. Está a sólo 180 km de la capital rusa y guarda muchos sitios que son Patrimonio Mundial, entre ellos la llamada y famosa Puerta Dorada, construcción con torre y cúpulas que data del siglo XI. Apuntada por órdenes de Catalina la Grande, la puerta medieval que emula viejas puertas de Jerusalén y Constantinopla ha llegado hasta nuestros días.

Tula: desde Moscú está a 200 km rumbo sur. Se la llama la “capital del samovar”, los utensilios rusos para beber té desde el tiempo en que el té fue introducido por los mongoles. No dejes de visitar el Museo del Samovar, por supuesto.

Vologda: es uno de los destinos del circuito turístico conocido como el Anillo de Oro. Abunda en monumentos, casas antiguas, palacios y muchos tesoros inolvidables.

Por supuesto, Rusia tiene muchas ciudades más y seguro me está quedando más de una en el tintero. ¿Tu a cuál te gustaría ir?

Para poder elegir mejor, aquí te dejamos una lista más completa detallando toda la geografía política del país: Ciudades de Rusia.

Sin duda lo más bello de Moscú es su plaza roja, así como el teatro Bolshoi, que queda muy cerca de la anterior.

Para arrancar fotos alegres en días profundamente grises como aquellos que me coincidieron allá, es necesario ir buscando el color en lugares inusuales, como solados o tiendas de recuerdos, pues en general todas las tomas, si no lo evitas, serán tristonas, como la última que aquí presento, donde el sol no es precisamente azul.

Bella ciudad, ya lo anunciaba el nombre de su plaza principal, arriba mencionada y abajo fotografiada, pues en ruso antiguo significaba plaza bonita, y cuyo segundo fuerte son sus palaciegas paradas de metro, que pronto presentaré en un nuevo post.

A principios de la década de los 70 se comenzó en Rusia un proyecto titánico, consistente en realizar un hoyo en la tierra tan profundo que pudiese atravesar la corteza terrestre, situada a unos 30 km de profundidad en esta zona. Bautizado como pozo de Kola, la excavación está situada a aproximadamente 10 km de la ciudad de Zapolyarny, y por desgracia para los científicos y geólogos las elevadas temperaturas dieron al traste con el proyecto.

Las intenciones en un primer momento eran las de alcanzar al menos los 15 km de profundidad, y tras más de diez años de duro trabajo se logra establecer un nuevo récord, batiendo el de 9.582 metros que ostentaba el Pozo Bertha Rogers (Oklahoma). Pero desafortunadamente la suerte no acompañaría durante mucho tiempo a los rusos.

En el año 1983, cuando el pozo de Kola ya alcanza los 12 km de profundidad, se produce un derrumbamiento en el interior y gran parte del trabajo se pierde. Sin rendirse, los rusos comienzan a excavar de nuevo a partir de los 7 km, llegando en 1989 a los 12.262 metros de profundidad. Es en este momento cuando los trabajadores se encuentran con una barrera infranqueable, los 180 grados de temperatura dentro del túnel y la gran cantidad de fango e hidrógeno que rezuman constantemente del fondo.

Pese a haber batido un récord en dos ocasiones, las zonas más profundas del pozo han quedado abandonadas, aunque sí que se ha instalado un laboratorio geológico a poco más de 8 km, gestionado por la empresa GNPP Nebra.

El pozo de Kola tendría motivos más que sobrados para ser famoso simplemente por la épica del trabajo que se ha desempeñado en él, pero su fama mundial viene de la más insospechada de las maneras. El imaginario popular además de los rumores le han atribuido el ser la mismísima puerta del infierno, en base a un supuesto artículo de periódico finlandés en el que se afirmaba que los geólogos habían grabado gritos de agonía y lamentos en el fondo del pozo.

Es innegable que el pozo de Kola puede ser considerado como la puerta del infierno, pero no hay necesidad de recurrir a las almas torturadas y el fuego eterno: ya es suficientemente infernal sólo con las características de presión y temperatura que le brinda la naturaleza.

Mutnovsky (en ruso: Мутновский) es un volcán complejo ubicado en la parte sur de la península de Kamchatka, Rusia. Es uno de los volcanes más activos del sur de Kamchatka, la última erupción se registró en el año 2000. A los pies de la Mutnovsky se encuentra un campo de géiseres, popularmente conocido como el Valle de los Géiseres Menores.

El Río Lena atraviesa la inmensidad siberiana de sur a norte a lo largo de más de 1.600 km desde el lago Baikal hasta las aguas heladas del Ártico. Al hallarse en un lugar tan remoto y despoblado no es posible viajar por él en un crucero turístico, pero no por falta de argumentos, porque aquí se encuentran algunos de los paisajes más grandiosos de Asia.

Unos kilómetros al norte de la ciudad de Yakutsk se encuentra el parque natural de Los Pilares del Lena, con parajes icreíbles de acantilados esculpidos durante milenios por la erosión del hielo de los glaciares. Un paraíso extremo para los amantes del turismo ecológico más puro y genuino.

Grandes y vertiginosos acantilados de hasta 300 metros de altura se asoman al río, cubiertos por espesos bosques de abetos donde habita una fauna rica y espectacular. Además de estos sobrecogedores cortados, encontramos farallones y colosales columnas de roca aisladas separadas por abismos. La Unesco supo reconocer hace unos años el valor de este tesoro y lo incorporó a la lista de lugares del Patrimonio de la Humanidad.

No solo el hielo ha esculpido este singular paisaje, también la amplitud térmica, una de las mayores del mundo. Este término climatológico se refiere al hecho de que estas tierras registren temperaturas de cerca de 40º C en verano y en invierno soporten descensos de hasta -60º C.

Para llegar a estos parajes solo hay un modo: viajar en barco (hay algunos espartanos cruceros fluviales en primavera y verano) desde Yakutsk, a donde podemos llegar por vía aérea desde las principales ciudades de Rusia.

Después de años de debates jurídicos, los musulmanes rusos finalmente han restaurado la Mezquita Khan en la ciudad de Kasimov, al este de Moscú. Datada del siglo XV, esta considerada como la mezquita más antigua del centro de Rusia.

La noticia fue anunciada el pasado 4 de diciembre por la dirección espiritual de los musulmanes de Rusia (MSD por sus siglas en inglés), informó Radio Free Europe. Junto a la mezquita de Khan, el MSD ha declarado recuperar los espacios de Shakh Ali Khan y Sultan Muhammad Avgan en Kasimov.

Antes de ser devuelta a los musulmanes, la mezquita de Khan había estado durante los últimos siglos bajo el control del museo regional de Kasimov. Por esta condición de museo público, se había prohibido el rezo en sus estancias desde 1930.

Erigida por los tártaros en el siglo XV, la mezquita esta considerada como la segunda más antigua de toda Rusia después de la mezquita Dzhuma. En 1702, el cuerpo original de la mezquita fue demolido a petición de Pedro el Grande, pero por suerte el gran minarete de piedra fue preservado y en 1768 se construyó un nuevo edificio junto a él. En 1835, lo locales tártaros añadieron un piso adicional y le dieron la forma externa que hoy en día preserva.

Las paredes sin decorados del minarete recuerdan al minarete de la conocida mezquita Huaisheng en Guangzhou, en el sur de China, que fue construida durante el siglo XIV y de nuevo en el siglo XVII. Se cree que fué construida por Saad ibn Abi Waqqas, el tío del Profeta Muhammad, al que Allah le dé Su gracia y paz.

El Islam es la segunda religión más grande del país, detrás de la ortodoxia rusa y la población musulmana representa un 15%. Según Russia Today, los expertos calculan que en 2050 los musulmanes representaran alrededor de la mitad de la población de Rusia.