info@almusafir.es +34 612 258 388

EL FINAL DE LOS REINOS DE AL-ANDALUS

LA CONQUISTA DE GRANADA. EL FINAL DE LOS REINOS DE AL-ANDALUS¬†La rendici√≥n de Granada supuso el fin del dominio √°rabe en la Pen√≠nsula Ib√©rica. Las fuerzas que se enfrentaron, en una guerra que dur√≥ m√°s de diez a√Īos (1.482-1.492), parec√≠an recorrer trayectorias hist√≥ricas opuestas. Por una parte estaban los reinos cat√≥licos, que un√≠an sus intereses en alianzas, consolidadas a trav√©s de v√≠nculos matrimoniales. Tal es el caso de las coronas de Castilla y Arag√≥n, firmada con el matrimonio de sus monarcas, Isabel I y Fernando V.

Isabel I de Castilla y Fernando V de Aragón, conocidos como los Reyes Católicos

Los reyes Católicos, Isabel I de Castilla y Fernando V de Aragón.

Por otra, encontramos la corrosiva divisi√≥n y constantes intrigas palaciegas de las monarqu√≠as √°rabes, entregadas a luchas fratricidas y conspiraciones sangrientas entre diferentes dinast√≠as. Padres e hijos rivalizan por el trono. As√≠ sucedi√≥ con sus √ļltimos monarcas, Muley Hasan y su hijo Muhammad XII, Boabdil.

Cuando las primeras oleadas norteafricanas llegan al territorio de la actual ciudad de Granada, ya exist√≠an en √©l asentamientos cuyos or√≠genes se remontan a la Prehistoria. En el actual barrio del Albayc√≠n exist√≠a un importante n√ļcleo de poblaci√≥n tardo-romana y jud√≠a. En el a√Īo 1013, el caudillo fundador de la dinast√≠a zir√≠ norteafricana, Zawi ben Ziri, conquista la ciudad y la declara independiente. Hacia el a√Īo 1090 pasa a ser controlada por los almor√°vides, a quienes suceder√°n los almohades (1146). Estos √ļltimos acudieron como aliados de los diferentes bandos que en ese momento luchaban por alzarse con el control pol√≠tico y militar. Terminaran por quedarse y consolidarse como los nuevos se√Īores de la provincia.

Ser√° en 1238 cuando llega a Granada Moh√°med ben Y√ļsuf ben Nasri, llamado Alhamar El Rojo por el color de su barba. Crea la dinast√≠a nazar√≠ y reorganiza la taifa, de tal suerte, que es para algunos historiadores el verdadero art√≠fice de lo que llegar√° a ser el Reino de Granada. De origen √°rabe, se someten a su sultanato (1232) las villas de Baza, Guadix, Ja√©n, Almer√≠a y M√°laga, rindiendo √©l vasallaje a la ciudad de C√≥rdoba. Durante el reinado de Muhammad V (1354) se produce un prolongado periodo de paz en el que las relaciones con Pedro I de Castilla eran fluidas y cordiales y as√≠ se mantendr√°n cuando sube al trono su hijo Yusuf II (1391).

A Pedro I le sucede su hijo Enrique III el Doliente, y a éste su primogénito Juan II. Hasta la mayoría de edad de Juan II asumió la regencia el hermano de Enrique III, el infante Fernando de Trastamara, también conocido como Fernando I el Humano. Durante su gobierno, las cortes plantearon la necesidad de reanudar las guerras con el reino de Granada, contando con el apoyo y la ayuda económica de los nobles. Fernando I tomará las plazas de Zahara de la Sirra y Pruna, siendo derrotado en Setenil quedando obligado a firmar una tregua con Yusuf III, heredero de Muhammad VII.

La conquista de la ciudad de Antequera dej√≥ al descubierto la vulnerabilidad de la monarqu√≠a musulmana. Con Muhammad VII y su sucesor, Muhammad VIII se agudizan y perpet√ļan las luchas intestinas entre las dinast√≠as hegem√≥nicas de la aristocracia √°rabe en al-Andalus. En estas guerras civiles isl√°micas tendr√°n mucho que ver la familia de los abencerrajes. Sobre la forma en la que se acab√≥ esta influencia devastadora ha quedado la leyenda de su masacre en las estancias pr√≥ximas al patio de los leones de la Alhambra de Granada.

Matanza de nobles granadinos.

Durante el periodo del sult√°n Muley Hassan ( Abu-I-Hasan Ali ), se viven graves problemas de desequilibrio en el poder entre los grupos que gobiernan el territorio nazar√≠. Ascendi√≥ al trono en el a√Īo 1464 y fue determinante su f√©rrea manera de ostentar el poder para conseguir estabilizar los pilares de su reino. Los abencerrajes sublevados en M√°laga fueron derrotados y duramente reprimidos. Mantuvo los l√≠mites de sus fronteras y lleg√≥ a desafiar a los ej√©rcitos cristianos llegando a adentrarse en sus tierras. En el a√Īo 1481 se conquista el castillo de Zahara, a√Īo en el que ten√≠a que renegociar el tributo a pagar a los cristianos. Por su parte, los reinos de Arag√≥n y Castilla preparaban con determinaci√≥n el final de las guerras contra los moros. Ese proyecto ya estaba en la mente Isabel y Fernando desde el mismo momento en el que consolidaron la alianza de sus reinos a trav√©s del matrimonio. El enlace tiene lugar en el a√Īo 1469, tras vencer los impedimentos eclesi√°sticos falsificando la necesaria bula papal, ya que eran primos carnales.

A pasar de las luchas din√°sticas en las que se ver√° envuelta la corona de Castilla, la tendencia de los reinos cristianos ser√° unificadora, todo lo contrario de lo que sucede entre a nobleza √°rabe, que aparece enfrentada entre s√≠ en su empe√Īo por conseguir su ascenso al poder. Cuando por el tratado de Alcobendas (1479) se afianza Isabel I en el trono el principal objetivo de los Reyes Cat√≥licos ser√° la conquista de Granada y el absoluto sometimiento de los musulmanes en la pen√≠nsula. Un a√Īo despu√©s de haber perdido la plaza de Zahara toman Alhama iniciando as√≠ una serie de campa√Īas militares que culminar√≠an con la toma de la capital nazar√≠ en 1492. Las cabalgadas desde los campamentos cristianos en la vega granadina devastaban los recursos psicol√≥gicos y econ√≥micos de los musulmanes, con el consiguiente empobrecimiento de la poblaci√≥n.

Boadbil declara la guerra a los Reyes Católicos. José Segrelles

Ante esta situaci√≥n el rey nazarita se vio obligado a subir los impuestos, lo que suscit√≥ el descontento de sus s√ļbditos. La ocasi√≥n la aprovecharon sus enemigos. Mientras combat√≠a para recuperar Alhama, su esposa principal, A√Įsha bin Muhammad ibn al-Ahmar, conocida como A√Įsha al-Hurra (Aixa, la Honrada), tambi√©n llamada F√°tima por los musulmanes, encabeza una conspiraci√≥n para destronarlo en favor de su hijo Boabdil. Desplazada en la corte por su rival Isabel de Sol√≠s (Zoraida), tambi√©n desposada con Hassan, emplear√° todas su fuerza e influencia para que su hijo Boabdil ocupe el trono que su padre compart√≠a con la cristiana. Ser√° ayudada en su empe√Īo por las poderosas familias abencerrajes. Abu ‘Abd AllńĀh Muhammad o Muhammad XII, nombrado Boabdil El Chico y tambi√©n conocido como El Desdichado (Al – Zugabi), llega al poder tras la rebeli√≥n de los habitantes del Albayc√≠n, bajo la hegemon√≠a y la influencia de las familias abencerrajes, que le eran fieles. Se enfrentar√°n a los clanes zegr√≠es, seguidores de
su padre, Abu Hassan. La causa se justificó por lo que entendieron como una subida desmesurada de los impuestos.

Las intrigas palaciegas y las luchas intestinas en los reinos árabes, cotribuyeron a su destrucción.

La reina Aixa, esposa de Muley Hassan, es informada del cautiverio de su hijo Boabdil.

Derrotado, Hassan tiene que huir al castillo de Mond√ļjar, seguido de su hermano Abu Abd Allah Mamad (apodado El Zagal, que seg√ļn algunas traducciones √°rabes significa El Valiente) , pero consigue derrotar a los usurpadores en la batalla de la Axarqu√≠a (1483). Sin embargo, el triunfo final ser√° para F√°tima y Boabdil, gracias a la ayuda que le prestan los Reyes Cat√≥licos. A cambio, el Rey Chico jurar√° vasallaje a los monarcas cristianos. Juramento que, por supuesto, incumplir√≠a posteriormente.

Cuando Muley Hassan murió, el Reino se divide entre su hermano El Zagal (Región oriental) y su hijo Boabdil (Región occidental). Por su parte, los Reyes Católicos avanzan sus ejércitos por Málaga y Ronda. Abu Abd Allah Mamad, El Zagal, se rinde a ellos, prometiendo vasallaje y apoyo para la toma de Granada, a cambio de conservar sus tierras.

En la defensa de Loja, Boabdil será apresado y liberado posteriormente a cambio de rendir la capital y declararla tributaria de Castilla por el Tratado de Cordoba. Era esta una estrategia de los reyes cristianos para provocar la continuidad de las guerras fraticidas entre musulmanes. Boabdil nunca rendirá Granada, por lo que las tropas cristianas forman un campamento frente a la ciudad, al que pondrán el nombre de Santa Fe (1489). Desde allí, los reyes cristianos sitian Granada, que caerá finalmente en 1492.

Patio de los Leones de la Alhambra de Granada. √Čpoca nazar√≠.

Retrato de Boabdil y dibujo del Patio de los Leones en la Alhambra de Granada.

Durante el periodo de guerras entre padre e hijo, t√≠o y sobrino, leoneses y castellanos aprovechan esta circunstancia, ayudando a unos y otros en funci√≥n de sus propios intereses. Eso fue debilitando, poco a poco, el poder del ya agonizante mundo isl√°mico peninsular. En el a√Īo 1486 la alianza de los reinos cristianos daba por terminada la conquista de la regi√≥n occidental. Unos a√Īos despu√©s (1489) tambi√©n la oriental, quedando s√≥lo el reducto de la ciudad de Granada y la regi√≥n monta√Īosa de Las Alpujarras. El d√≠a 2 de Enero de 1942 el √ļltimo rey nazar√≠ entregar√° las llaves de la ciudad a los monarcas vencedores. As√≠ describieron los cronistas el evento:

Al a√Īo siguiente, 1483, fue derrotado cerca de Lucena por las tropas castellanas del rey Fernando II el Cat√≥lico, al mando de Diego III Fern√°ndez de C√≥rdob¬ĽFernando el Cat√≥lico¬Ľ pintado por Juan Antonio Moralesa, Alcaide de los Donceles, 2¬ļ Conde de Cabra, Se√Īor de Lucena y, posteriormente, Marqu√©s de Comares,¬ĽIsabel la Cat√≥lica¬Ľ pintada por Juan Antonio Morales recibiendo igualmente este √ļltimo el privilegio de ostentar en su escudo la cabeza encadenada de un moro y las 22 banderas √°rabes capturadas.

En la batalla del arroyo Martín González, en los llanos de Campo de Aras, el regidor lucentino Martín Hurtado lo aprehendió entre sus zarzas. Boabdil fue capturado y estuvo preso, entre otros lugares, en el castillo de Lucena, en su torre octogonal del Moral. Mientras tanto, el trono de Granada fue ocupado de nuevo por su padre.

En 1486 Boabdil aceptó gobernar Granada como reino tributario de Castilla, sometiéndose a su vasallaje, por lo que Fernando el Católico le devolvió la libertad y restauró en el trono. Tuvo que firmar para ello el humillante pacto de Córdoba, por el cual se comprometía a entregar a Castilla la parte del territorio granadino en poder de Muley-Hacén.

Se vio obligado, asimismo, a luchar contra otro rival, su t√≠o Abu Abd Allah Mamad (el Zagal) y contra los zegr√≠es. Estas guerras civiles favorecieron el avance de los cristianos, que, tras diez a√Īos de acciones militares y diplom√°ticas, pusieron sitio a Granada en la primavera de 1491. A pesar de la defensa que de ella hicieron los musulmanes, Granada cay√≥ el 2 de enero de 1492, v√≠ctima del empuje de las armas castellanas y la habilidad de Fernando el Cat√≥lico para sembrar la discordia y las rivalidades en el reino granadino.

La ciudad estaba profundamente dividida sobre si deb√≠a o no rendirse, por lo que antes de la capitulaci√≥n entraron en la ciudad tropas castellanas para evitar posibles revueltas. La capitulaci√≥n se produjo, ante los Reyes Cat√≥licos, el 6 de enero del mismo a√Īo y signific√≥ el fin de la denominada Reconquista espa√Īola, que hab√≠a durado ocho siglos. Se permiti√≥ que Boabdil se retirase a la comarca granadina de las Alpujarras, siendo recompensado con el se√Īor√≠o de estas tierras, pero m√°s tarde se traslad√≥ a Fez (Marruecos), hasta su muerte.

Corona de la reina Isabel la Católica. Catedral de Granada.

Corona de Isabel la Católica conservada en la Capilla Real de Granada.

Detalle de las granadas.

Detalle de la empu√Īadura de la espada de Boabdil

Espada de Boabdil, √ļltimo rey de Granada. Museo del Ej√©rcito.Madrid.

Empu√Īaduras de dos espadas de Boabdil.

(…)¬Ľ El rey e la reina, vista la carta e enbaxada del rey Babdili, aderes√ßaronde ir a tomar el Alhambra; e partieron del real, lunes, dos d√≠as de henero, con grand hueste, muy ordenadas sus batallas; e llegando a cerca del Alhambra, sali√≥ el rey moro Muley Babdili, acompa√Īado de muchos cavalleros moros, con las llaves en las manos, encima de un cavallo. E qu√≠sose apear a besar la mano del rey, e el rey no se lo consenti√≥ descavalgar del cavallo ni le quiso dar la mano; e el rey moro le bes√≥ en el bra√ßo, e le di√≥ las llaves e dixo:

– Tom√°, se√Īor, las llaves de tu cibdad; que yo e los que estamos dentro somos tuyos.

E el rey don Fernando recibi√≥ las llaves e di√≥las a la reina, e la reina las di√≥ al pr√≠ncipe, e el pr√≠ncipe las di√≥ al conde de Tendilla; el cual, con el duque de Escalona marqu√©s de Villena, e con otros muchos cavalleros, con tres mill de cavallo e dos mill espingarderos, enbi√≥ entrar en el Alhambra e se apoderar de ella. (…)

¬ęThe Farewell of King Boabdil¬Ľ pintado por Alfred Dehodencq
La retirada del rey Boabdil de Granada.
Pintura de Alfred Dehodencq

E el rey moro Muley Babdili, con los cavalleros mayores de Granada e con otros muchos moros, salieron de la cibdad e se fueron, segund las condiciones del partido; muchos se fueron allende e otros lugares de los moros mudéjares ya ganados.

E el rey Muley Babdili se fu√© a vevir e reinar al Val de Purchena, ques en las tierras que el rey av√≠a ganado cuando gan√≥ a Vera, que era todo de mud√©jares, donde el rey le di√≥ se√Īor√≠o e renta en que viniesse e muchos vasallos, e le al√ß√≥ la prisi√≥n que de antes le dev√≠a, e le di√≥ sus rehenes, que le ten√≠a desque le solt√≥ sobre rehenes quando fu√© preso.¬Ľ

REYES CATOLICOS REZANDO

La entrega simb√≥lica de las llaves de Granada se produjo el d√≠a 2 de enero de 1492 en la Torre de Comares. Fueron dadas al Gran Comendador de Le√≥n, Don Gutierre de C√°rdenas. Acto seguido, las tropas cristianas entraron el la ciudad al mando del Conde de Tendilla. Los Reyes Cat√≥licos har√°n su entrada oficial en Granada el d√≠a 6 de enero de ese mismo a√Īo. Boabdil abandon√≥ su reino de forma casi clandestina con rumbo a la Alpujarra, donde los monarcas vencedores le permitieron conservar un se√Īor√≠o. Finalmente ser√° desterrado, obligado a cruzar a √Āfrica, donde morir√° despu√©s de pasar por tristes vicisitudes.

La guerra de Granada adquiri√≥ connotaciones internacionales, ya que todos los reinos del continente estaban pendiente de su desenlace. As√≠ queda demostrado por las distintas cr√≥nicas de la √©poca que encontramos en diferentes pa√≠ses. Participaron en el bando cat√≥lico mil mercenarios de la infanter√≠a suiza, la mejor del momento; tambi√©n voluntarios franceses, ingleses y alemanes, am√©n de aquellos cristianos que quisieron beneficiarse de la bula papal concedida a todo aquel que luchara contra los sarracenos, ya que Alejandro VI la hab√≠a declarado como una cruzada contras los infieles. Cuando finalmente se obtuvo la victoria, toda la cristiandad lo celebr√≥ con j√ļbilo ya que supon√≠a una compensaci√≥n por la p√©rdida de la ciudad de Constantinopla (1453) y un freno al avance del mundo isl√°mico. El Papa, como reconocimiento a su defensa de la fe, concedi√≥ a Isabel y Fernando el t√≠tulo de Reyes Cat√≥licos, con el que ser√°n conocidos en la posteridad.

Durante su √ļltimo medio siglo de existencia, las monarqu√≠as √°rabes hispanas vivieron aisladas del resto de los estados musulmanes del norte de √Āfrica, mientras que las cristianas se hac√≠an fuertes con alianzas matrimoniales y pactos econ√≥micos. Podr√≠a decirse que el mundo isl√°mico permaneci√≥ anclado en estrategias b√©licas medievales mientras que el cristiano evolucionaba hacia las que ser√≠an utilizadas durante el Renacimiento. En esta contienda se forjar√° la idea de un ej√©rcito espa√Īol que en tiempos del Imperio se consolidar√° como el mejor preparado de Europa. Por primera vez participan unidades de intendencia y sanitarias, cre√°ndose almacenes y hospitales en la retaguadia. Acompa√Īan a los soldados artesanos armeros, carpinteros y de otros oficios afines a la guerra. La artiller√≠a y los animales de tiro para trasladar armamento y suministros fueron decisivos en la victoria. En muchas ocasiones se hizo necesario la construcci√≥n de caminos y calzadas para movilizar las pesadas piezas.

Translate »