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#Riad Blanco

El Hotel Blanco Riad, es un peque√Īo hotel en Tetu√°n (Marruecos), ubicado en una casa con patio del siglo XVIII. Columnas, pilares y arcos conforman el patio a cuya galer√≠a dan las distintas habitaciones. En 1860 fue Consulado Espa√Īol y durante la √©poca del protectorado fue la casa del ‚ÄúBach√°‚ÄĚ.

M√°s tarde vivi√≥ una familia tradicional tetuan√≠, la familia Ben Hassain. En esos momentos todas las habitaciones de la casa estaban comunicadas entre s√≠ y hab√≠a un jard√≠n con una fuente muy grande. Al cabo de los a√Īos, destinaron el riad a Casa de bodas, en ella se celebraban todo tipo de eventos. Raro es el tetuan√≠ que no ha pasado por aqu√≠ invitado a un evento u a otro.

Aquella √©poca pas√≥ y un d√≠a, muchos a√Īos despu√©s, en un viaje que no estaba previsto, pas√© una noche en Tetu√°n, en familia, casualmente nos ense√Īaron esta casa, medio en ruinas pero llena de luz y de sosiego, pocos meses m√°s tarde dejaba mi trabajo y me lanzaba a esta aventura irrepetible. Estuvimos un a√Īo restaur√°ndola, el arquitecto, Rafa Jim√©nez Atienza estuvo absolutamente entregado a la idea de ser respetuoso con la casa y con el entorno, as√≠ como de generar el confort que requiere un establecimiento como Blanco Riad. As√≠ logramos el equilibrio: respetando la estructura, restaurando mosaicos, escayolas, puertas y rejas, as√≠ como poniendo especial cuidado en la calidad de las instalaciones.

¬°Bienvenidos a esta casa y a esta ciudad!

El hotel Blanco Riad tiene 8 habitaciones silenciosas, acogedoras y luminosas, cada una con su ba√Īo y sus peque√Īos espacios para disfrutar.

Todas tienen aire acondicionado, calefacci√≥n, ba√Īo, televisi√≥n, tel√©fono, amenities y wi-fi. Secador de pelo disponible en recepci√≥n. Est√°n divididas en 3 categor√≠as.

Todas ellas tienen nombre de mujer. Mientras el Riad se restauraba, tuvimos tiempo de buscar personajes emblemáticos del mundo árabe y de ahí escoger 8 nombres: Aicha, Fatima, Shéhrezad, Leila, Balkis, Subh, Moraira y Meriem.

Aicha es la suite, se refiere a la favorita del profeta Mohamed, fue su consejera política, su coach y una luchadora nata. La llaman la esposa guerrera.
Shéhrezad, gracias a su astucia e inteligencia logró salvar su destino, así lo cuenta la historia de las Mil y una noches.
F√°tima, por la influencia de la mano de F√°tima que te protege contra los males.

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Dar Manara #Riad

Dar Manara está ubicada en el corazón de la medina de Asilah, en una de sus silenciosas y graciosas callejuelas. El edificio es discreto, integrado entre las casas marroquis. Su construcción está inspirada en la arquitectura árabe andalusí, todos los materiales que se han utilizado para su construcción y decoración han sido trabajados a mano por artesanos del lugar.

Un gran arco en el vestíbulo conforma el patio central a cuya galería luminosa dan las distintas habitaciones y el gran salón marroquí.

Disfrutar de la tranquilidad, despertarse en la calma

El sonido del agua de una fuentecita ambienta el entorno, sereno y calmado.¬†Una amplia terraza, desde donde se divisan las diferentes terrazas y los tejados de la peque√Īa ciudad nos transportan en el tiempo.¬†En ella, dos Haimas marroqu√≠s invitan al reposo y al descanso, a la lectura y al relax de tomar un t√© compartiendo tertulia.

Disfrutar de la tranquilidad, despertarse en la calma, en este Riad con encanto podrás vivir tu propia experiencia relacionada con la tranquilidad, la calma, el sosiego, observar y observarte en la contemplación de la naturaleza.

Hay espacios que con el tiempo, gracias al cuidado y al mimo del día a día acaban estando impregnados, del espíritu para lo que fueron creados.

En Dar Manara se respira la paz y la serenidad, que es particular de Asilah, como si se hubiera concentrado esa sensación en los muros del establecimiento, y se hace perceptible a todo el que se aloja en ella, es la magia de los lugares que a través del tiempo van guardando la huella de lo que en ellos se acrisola, historias, experiencias, luz, serenidad…

  • Dar Manara
  • Dar, quiere decir Casa.
  • De ah√≠ su categor√≠a, Maison D¬īHotes.
  • Manara (munawara), significa un punto de Luz.
  • Entrada y fachada de Dar Manara

El edificio es discreto, integrado entre las casas marroqu√≠s de la peque√Īa callejuela, en el coraz√≥n de la medina. Porque parte de su objetivo es justamente la discreci√≥n y la tranquilidad.

La entrada principal recibe al viajero ofreciendo una vista general del establecimiento. El conjunto visual sorprende por su armon√≠a sencillez y peque√Īos detalles. Las l√≠neas, las formas, el dise√Īo, los materiales, las telas, la iluminaci√≥n, la decoraci√≥n en general son de inspiraci√≥n marroqu√≠s, con la sabia intervenci√≥n del trabajo y experiencia en algunas t√©cnicas milenarias de las manos de los artesanos, nada es casual, cada rinc√≥n est√° pensado, para crear el clima necesario que favorezca a transportar los sentidos, a la serenidad!!

Entrada y Patio, El patio interior, es el corazón de la casa.

En √©l se encuentra la peque√Īa recepci√≥n, la graciosa escalera que lleva a la primera planta d√≥nde est√°n las habitaciones.

El sal√≥n marroqu√≠, es el espacio de encuentro por excelencia. Este espacio decorado al estilo marroqu√≠, con detalles sencillos y cuidados, re√ļne a los visitantes eSalon Marroquin la gran mesa d√≥nde comparten si se desea el desayuno, que se ha seleccionado con esmero ofreciendo alimentos naturales y realizados de forma artesanal. Momento de compartir experiencias, tertulias interesantes que dan el verdadero sentido a la filosof√≠a de Dar Manara.

La chimenea aporta en invierno el calor de hogar al Riad.

El agua es un elemento presente, una peque√Īa fuente junto con la m√ļsica ambiental y el olor a incienso impregnado en el ambiente crean el clima id√≥neo, para invitar a los sentidos a disfrutar del entorno apacible.

El gran lucernario decorado con detalles de escritura marroquí permite Rincon y fuenteque entre la luz y la claridad, iluminando todo el patio y reflejando en las habitaciones el juego de colores a través de los vidrios de las mismas.

La Naturaleza es nuestro medio de inspiración, y las flores tienen un lugar priviligiado de conexión a la hora de inspirarnos para crear ambientes.

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Essaouira

Essaouira es una preciosa ciudad amurallada del siglo XVIII. La antigua Mogador fue fundada en el siglo VII a.C. bajo el reinado de Jubal II, rey de Mauritania, y estuvo habitada por las tribus de Hahah y Chiadma. De origen cartaginés, fue ocupada por los griegos y por los portugueses, quienes dieron nombre a la ciudad y la desarrollaron urbanísticamente.

En el siglo XVIII fue conquistada por los musulmanes, quienes le dieron su nombre actual. Allí tuvieron mucha importancia los judíos, que favorecieron el desarrollo de la artesanía y el comercio.

essaouira

La parte moderna de la ciudad se remonta al a√Īo 1765, cuando el Sult√°n Si Mohammed Ben Abdellah la cre√≥ para competir con Agadir. Este encantador puerto, resguardado por unas s√≥lidas murallas con vistas a una paradis√≠aca playa, da vida a una ciudad de una intensa vida comercial de la que no han podido retraerse personalidades de la talla del escritor Paul Claudel o el cineasta Orson Welles, que film√≥ en este lugar los exteriores de su popular Otelo.

 

Esta bella ciudad, con fama de ser la elegida por poetas y bohemios, es un lugar ideal para vivir, con una agradable temperatura media durante todo el a√Īo. Su playa se extiende sobre 6 kil√≥metros de arena fina y es frecuentemente visitada por los amantes de la pesca, ya que sus aguas son ricas en cangrejos, langostas, congrios y rayas, entre otras especies. Es una de las pocas ciudades que fue hecha sobre plano, por lo que recorrer sus zocos es bastante f√°cil. Destaca el Zoco de los Ebanistas, dedicado al cedro y la tuya, donde comprar un mueble o un tablero de ajedrez. Si desea comprar joyer√≠a, en la calle Sidi Mohammed Ben Abdallah encontrar√° las mejores muestras.

 

 

En primavera se celebra el Moussem de los Regragua, que consta de una peregrinaci√≥n al monte Hadid. Es una de las fiestas m√°s famosas de Marruecos. All√≠ se pasa por las tumbas de los Siete Santones, que fueron compa√Īeros de Mahoma.

Lo que no puede perderse

 

 

Puerto

Est√° situado en el extremo de la playa y es todo un espect√°culo contemplar los barcos y las redes dispuestos en los muelles. La Puerta de la Marina, erigida durante el sultanato alauita a finales del siglo XII, une los muelles de embarque del puerto y la ciudad. Desde esta puerta se llega, a trav√©s de un peque√Īo puente, hasta la Skala del puerto y las murallas, que dividen la ciudad en los distintos barrios, dos alcazabas, el mellah y una medina.

 

 

Essaouira

Essaouira es una preciosa ciudad amurallada del siglo XVIII. La antigua Mogador fue fundada en el siglo VII a.C. bajo el reinado de Jubal II, rey de Mauritania, y estuvo habitada por las tribus de Hahah y Chiadma. De origen cartaginés, fue ocupada por los griegos y por los portugueses, quienes dieron nombre a la ciudad y la desarrollaron urbanísticamente. En el siglo XVIII fue conquistada por los musulmanes, quienes le dieron su nombre actual. Allí tuvieron mucha importancia los judíos, que favorecieron el desarrollo de la artesanía y el comercio.

 

La parte moderna de la ciudad se remonta al a√Īo 1765, cuando el Sult√°n Si Mohammed Ben Abdellah la cre√≥ para competir con Agadir. Este encantador puerto, resguardado por unas s√≥lidas murallas con vistas a una paradis√≠aca playa, da vida a una ciudad de una intensa vida comercial de la que no han podido retraerse personalidades de la talla del escritor Paul Claudel o el cineasta Orson Welles, que film√≥ en este lugar los exteriores de su popular Otelo.

 

Esta bella ciudad, con fama de ser la elegida por poetas y bohemios, es un lugar ideal para vivir, con una agradable temperatura media durante todo el a√Īo. Su playa se extiende sobre 6 kil√≥metros de arena fina y es frecuentemente visitada por los amantes de la pesca, ya que sus aguas son ricas en cangrejos, langostas, congrios y rayas, entre otras especies. Es una de las pocas ciudades que fue hecha sobre plano, por lo que recorrer sus zocos es bastante f√°cil. Destaca el Zoco de los Ebanistas, dedicado al cedro y la tuya, donde comprar un mueble o un tablero de ajedrez. Si desea comprar joyer√≠a, en la calle Sidi Mohammed Ben Abdallah encontrar√° las mejores muestras.

 

 

En primavera se celebra el Moussem de los Regragua, que consta de una peregrinaci√≥n al monte Hadid. Es una de las fiestas m√°s famosas de Marruecos. All√≠ se pasa por las tumbas de los Siete Santones, que fueron compa√Īeros de Mahoma.

 

 

Lo que no puede perderse

 

 

Puerto

Est√° situado en el extremo de la playa y es todo un espect√°culo contemplar los barcos y las redes dispuestos en los muelles. La Puerta de la Marina, erigida durante el sultanato alauita a finales del siglo XII, une los muelles de embarque del puerto y la ciudad. Desde esta puerta se llega, a trav√©s de un peque√Īo puente, hasta la Skala del puerto y las murallas, que dividen la ciudad en los distintos barrios, dos alcazabas, el mellah y una medina.

 

La medina

Callejuelas de mercaderes y plazas con terrazas y caf√©s moros (por ejemplo, la Plaza de Mulay el-Hassan y Bab el Sebaa) conforman esta parte de la ciudad, moldeada por marroqu√≠es y lusos que mira atentamente hacia las intrincadas callejuelas que desembocan en la Plaza Bab el-Sebaa. Los joyeros y los orfebres se concentran en el callej√≥n Siaguin, aunque ya no trabajan los materiales que anta√Īo les hicieran famosos. Sin embargo, los artesanos de marqueter√≠a siguen hall√°ndose en el mismo sitio que hace siglos, el lugar al que se acced√≠a atravesando un pasadizo abovedado viniendo desde la Skala, la antigua plataforma de defensa de las murallas.

 

 

Museo de Sidi Mohammed Ben Abdallah

Rue Laalouj

Horario: abierto todos los días excepto los martes y los festivos, de 8:30 a 12:00 h. y de 14:30 a 18:00 h.

Se encuentra en una antigua residencia palaciega que alberga las m√°s variadas y hermosas muestras del arte marroqu√≠. Destacan diversos documentos sobre las canciones ber√©beres e instrumentos de cuerda decorados con marqueter√≠a gembris, utilizados por los m√ļsicos gnaouas para acompa√Īar sus bailes. No deje de ver las colecciones etnogr√°ficas del piso superior. Junto a este museo se encuentra el Museo Ensemble Artisanal dedicado a las obras modernas de la artesan√≠a local.

 

 

El Mellah

Al norte de la ciudad

La calle más popular del barrio judío o mellah es la calle Mohammed Zerktuni, rodeada por un pintoresco mercado que llega hasta la Bab Dukkala. Cerca de esta puerta encontramos un interesante cementerio europeo.

 

 

Islas Purp√ļreas y Mogador

Al sur de la ciudad

Frente a la costa, se localizan dos islotes rocosos en los que se asentaron en la √©poca romana f√°bricas de p√ļrpura. De esa √©poca tambi√©n se conservan una villa ricamente decorada y una fortaleza. Las islas, conocidas como las Islas Purp√ļreas, s√≥lo se pueden visitar con autorizaci√≥n oficial, pues est√°n protegidas como reserva natural. Cuentan con una reserva ornitol√≥gica que alberga gaviotas y halcones. En la isla de Mogador permanecen las ruinas de una antigua prisi√≥n de finales del siglo XIX.

 

 

Moverse por la ciudad

 

 

Autob√ļs

Estación Central de Autobuses

Tel.: (+212) 44 78 35 30

Fax: (+212) 44 78 35 32

 

 

Datos √ļtiles

 

 

Oficina de Turismo de Essaouira Rue du Caire 10

Tel.: (+212) 04 47 67 04

Fax: (+212) 04 47 67 05

Horario: de lunes a viernes, de 9:00 a 12:00 h. y de 15:00 a 18:30 h.

 

 

Aqu√≠ encontr√° informaci√≥n sobre horarios y mapas para visitar esta ciudad o las Islas P√ļrpureas.

 

 

Dónde comer

 

 

Para ir a comer podemos optar por los peque√Īos caf√©s ber√©beres y comer tay√≠n o cusc√ļs a precios m√≥dicos sentados al estilo tradicional. En el puerto podemos tomar sardinas, pescados o mariscos frescos.

 

En el Caf√© Restaurante Essalam (Place May Hassan, tel.: +212 024 47 55 48) podemos disfrutar de una buena comida a buen precio. La Petite Algue (Rue Skala 26, tel.: +212 024 78 48 28) ofrece una buena comida y una decoraci√≥n a base de objetos de cobre. Chalet de la Plage (Bv. Mohammed V, tel.: +212 024 47 59 72) est√° al pie del puerto y aqu√≠ podemos tomar marisco y pescado frescos. Por √ļltimo el restaurante Khaima (Rue Laalouj-Place Chib Atbay) ofrece la posibilidad de tomar vino y cerveza con la comida.

 

 

Dónde dormir

 

 

Para alojarnos, existe un albergue-camping que dispone de una buena comida llamado Auberge de la Plage (Sidi Kaouki, a unos 15 kilómetros de la ciudad, tel.: +212 024 47 66 00), donde también puede dar clases de equitación, montar a camello y disfrutar de una buena comida marroquí o italiana elaborada con productos de la zona.

 

 

El hotel Mechouar (Av. Oqba Ibn Nafia, tel.: +212 44 47 58 28) tiene duchas con agua caliente en todas las habitaciones, al igual que el hotel Majestic (Derb La√Ęlouj 40, tel.: +212 024 47 49 09) dispone de duchas con agua caliente.

 

El Sahara (Av. Oqba Ibn Nafia, tel.: +212 024 47 52 92) es un hotel de dos estrellas. Villa Maroc (Rue Abdellah Ben Yacine 10, tel.: +212 024 47 61 47) ofrece unos ba√Īos √°rabes y tiene las habitaciones dispuestas alrededor de un patio. En el hotel de cuatro estrellas Des Iles (Bv. Mohammed V, tel.: +212 024 78 36 36) puede elegir hospedarse en una habitaci√≥n o en un bungalow; adem√°s posee piscina, restaurante y nightclub. Riad Al Madina (Der Laalouj Al Attarin 9, tel.: +212 024 47 58 27) es un hotel muy moderno enclavado en un antiguo edificio del siglo XVIII. Antes era el hotel Du Pacha, muy conocido y de los mejores en los a√Īos 60 y 70.

 

 

 

 

Paseo por las calles de Essaouira

 

Essaouira, que también es llamada como Esauira, es una ciudad que se encuentra relativamente aislada del resto del país en la parte más occidental de Marruecos.

 

Esta población la encuentras en la provincia del mismo nombre, en la región de Marrakech-Tensift-El Haouz, y en este lugar puedes encontrar varias atracciones turísticas que te sorprenderán.

 

Muchos turistas prefieren esta ciudad sobre otras de Marruecos debido a su agradable brisa oceánica que hace que la temperatura sea más llevadera. Al ritmo de esta brisa puedes recorrer sus inmensas playas y sus rampas mientras miras las gaviotas volando sobre el mar y disfrutas del aroma tan característico del océano que puedes sentir en esta población.

 

Uno de los mejores planes que puedes hacer allí es disfrutar de su puerto, por ejemplo visitando el lugar cuando van llegando los barcos de sus faenas diarias con las canastas llenas de peces. En este lugar también puedes darte el placer de probar las comidas locales como las sardinas a la plancha recién salidas del mar o un poco de langosta, que tienen un sabor inigualable y te brindan una experiencia que nunca vas a olvidar.

 

Despu√©s puedes entrar hacia el pueblo a trav√©s de la puerta Bab El Marsa, por donde llegas a la Medina, donde debes visitar la Sqala que es la plataforma de artiller√≠a de las murallas, y desde su parte norte puedes ver toda la Medina y el oc√©ano. Despu√©s de mirar los ca√Īones de estilo europeo que all√≠ se encuentran, puedes caminar hacia las torretas que dan a la calle Por estas calles de Essaouira puedes encontrar una buena cantidad de talleres que fueron fundados en tiempos pasados por algunos de los artesanos y constructores de piezas de madera m√°s famosos del reino. En ellos puedes entrar a mirar tanto las creaciones como las formas en las que los hacen, como aquellos objetos de madera que tienen unos tallados intrincados y que son tan famosos del lugar. Ya estando all√≠ no olvides aprovechar para tomarte algo y probar platos locales en los restaurantes y caf√©s con terrazas que ofrecen una atm√≥sfera encantadora.

 

 

M√ļsica gnawa en el Festival de Essaouira

 

Cada a√Īo, en la segunda semana de junio, se celebra en Essaouira un Festival de m√ļsica del mundo, que se destaca especialmente por la presencia de la m√ļsica gnawa, uno de los g√©neros fundamentales del folklore marroqu√≠. Esta celebraci√≥n se realiz√≥ por primera vez en 1997 y tom√≥ impulso hasta convertirse en un festival de m√ļsica de referencia que atrae a miles de personas de todo el mundo.

 

Essaouira es una ciudad situada en la costa atl√°ntica del sur de Marruecos, a unos 300 Km. de Marrakech. No dejes de visitarla cuando viajes a Marruecos; saborear√°s sus deliciosos pescados, pasear√°s por sus bonitas calles, y si lo planificas con antelaci√≥n, podr√°s asistir a fines de junio al Festival de M√ļsica del Mundo, y conocer la aut√©ntica m√ļsica gnawa.

 

Los Gnawa son descendientes de antiguos esclavos originarios de territorios del √Āfrica subsahariana, que posteriormente se mezclaron con los √°rabes y bereberes de Marruecos y Argelia y fueron educados en hermandades (con un maestro y una vestimenta particular), llegando a crear un culto y una m√ļsica donde se combinan √≠ntimamente las expresiones religiosas y musicales del √Āfrica negra, los bereberes y la espiritualidad isl√°mica.

 

Estas hermandades se arraigaron en la cultura marroqu√≠, particularmente en Essaouira, y los gnawa marroqu√≠es adquirieron prestigio entre sus compatriotas, as√≠ como entre los turistas y los m√ļsicos occidentales.

 

El estilo de la m√ļsica gnawa es cautivante. Las danzas y c√°nticos tienen un aspecto m√≠stico y religioso: es una m√ļsica para el cuerpo y para el esp√≠ritu. Inclusive, suele suceder que los cantantes y bailarines, con sus ‚Äúkrakeb‚ÄĚ (c√≠mbalos o cr√≥talos de metal) y su percusi√≥n lleguen a entrar en trance.

 

Este tipo de m√ļsica existe, con ciertas diferencias, en otros pa√≠ses del Norte de √Āfrica; sin embargo, Marruecos es el √ļnico donde la m√ļsica gnawa es interpretada tambi√©n por grupos de mujeres de Essaouira. Tocan la m√ļsica con ‚Äúdarbukas‚ÄĚ, especie de bandejas de metal, y a veces con ‚Äúkrakeb‚ÄĚ.

 

Durante las actuaciones del festival, un maestro (o ‚ÄúMaalem‚ÄĚ) invita a un m√ļsico de jazz, pop, reggae o rock, a tocar juntos, y convierten el encuentro en una jam session, donde fusionan sus respectivas m√ļsicas en apasionantes improvisaciones. M√ļsicos renombrados de varios pa√≠ses han participado de estos encuentros.

 

Fuera del ritual y las ceremonias m√≠sticas, algunos gnawas marroqu√≠es, que no son maestros, ofrecen un espect√°culo basado en su m√ļsica a un p√ļblico m√°s amplio, d√°ndole un car√°cter m√°s festivo y de entretenimiento; introducen elementos de acrobacia, y dan a su vestimenta decorados y coloridos que las hacen m√°s llamativas.

 

Escuchar m√ļsica gnawa, presenciar sus danzas, es un motivo m√°s para conocer y admirar la hist√≥rica y bella ciudad de Essaouira.

 

 

Essaouira:

‚ÄĘ Puerto

Est√° situado en el extremo de la playa y es todo un espect√°culo contemplar los barcos y las redes dispuestos en los muelles. La Puerta de la Marina, erigida durante el sultanato alauita a finales del siglo XII, une los muelles de embarque del puerto y la ciudad. Desde esta puerta se llega, a trav√©s de un peque√Īo puente, hasta la Skala del puerto y las murallas, que dividen la ciudad en los distintos barrios, dos alcazabas, el mellah y una medina.

‚ÄĘ La medina

Callejuelas de mercaderes y plazas con terrazas y caf√©s moros (por ejemplo, la Plaza de Mulay el-Hassan y Bab el Sebaa) conforman esta parte de la ciudad, moldeada por marroqu√≠es y lusos que mira atentamente hacia las intrincadas callejuelas que desembocan en la Plaza Bab el-Sebaa. Los joyeros y los orfebres se concentran en el callej√≥n Siaguin, aunque ya no trabajan los materiales que anta√Īo les hicieran famosos. Sin embargo, los artesanos de marqueter√≠a siguen hall√°ndose en el mismo sitio que hace siglos, el lugar al que se acced√≠a atravesando un pasadizo abovedado viniendo desde la Skala, la antigua plataforma de defensa de las murallas.

‚ÄĘ Museo de Sidi Mohammed Ben Abdallah

Rue Laalouj

Horario: abierto todos los días excepto los martes y los festivos, de 8:30 a 12:00 h. y de 14:30 a 18:00 h.

Se encuentra en una antigua residencia palaciega que alberga las m√°s variadas y hermosas muestras del arte marroqu√≠. Destacan diversos documentos sobre las canciones ber√©beres e instrumentos de cuerda decorados con marqueter√≠a gembris, utilizados por los m√ļsicos gnaouas para acompa√Īar sus bailes. No deje de ver las colecciones etnogr√°ficas del piso superior. Junto a este museo se encuentra el Museo Ensemble Artisanal dedicado a las obras modernas de la artesan√≠a local.

‚ÄĘ El Mellah

Al norte de la ciudad

La calle más popular del barrio judío o mellah es la calle Mohammed Zerktuni, rodeada por un pintoresco mercado que llega hasta la Bab Dukkala. Cerca de esta puerta encontramos un interesante cementerio europeo.

‚ÄĘ Islas Purp√ļreas y Mogador

Al sur de la ciudad

Frente a la costa, se localizan dos islotes rocosos en los que se asentaron en la √©poca romana f√°bricas de p√ļrpura. De esa √©poca tambi√©n se conservan una villa ricamente decorada y una fortaleza. Las islas, conocidas como las Islas Purp√ļreas, s√≥lo se pueden visitar con autorizaci√≥n oficial, pues est√°n protegidas como reserva natural. Cuentan con una reserva ornitol√≥gica que alberga gaviotas y halcones. En la isla de Mogador permanecen las ruinas de una antigua prisi√≥n de finales del siglo XIX.

 

Impresiones camino de Essaouira

El embrujo de Marruecos se palpa en el jard√≠n de Agdal, en los ‘riads’, en los hipn√≥ticos ritmos bereberes y en el pueblo donde vivi√≥ Jimi Hendrix. Un laberinto de murallas, mezquitas y tiendas.

Cinco adultos, seis ni√Īos, ocho d√≠as, dos destinos (Marraquech y Esauira) y un √ļnico objetivo: intentar que todo el mundo lo pase bien.

Casi 1.500 kil√≥metros al sur de Madrid, nuestra √©poca parece retornar siglos atr√°s, y el orden y la asepsia occidentales se transforman en un ex√≥tico caos de aromas √°rabes. En Marraquech pasaremos casi tres d√≠as; tiempo suficiente para que los que todav√≠a no conocen la ciudad tengan un primer e interesante contacto con ella, y los que ya han estado all√≠ alguna vez recuperen todas sus esencias. Entre la amplia oferta de hoteles funcionales, grandes hoteles de lujo y otros con encanto (riad), nosotros nos hemos inclinado por esta √ļltima opci√≥n. Los riads son antiguas casas palacio construidas alrededor de bellos patios o jardines interiores, con fuentes, que se han transformado en peque√Īos establecimientos hoteleros.

Hacemos un recorrido por los principales lugares que no habr√≠a que dejar de ver para hacerse una idea de lo que es y ofrece Marraquech: el circuito de las murallas, deteni√©ndose en algunas de sus puertas m√°s importantes; el jard√≠n de Agdal, enorme y precioso, repleto de olivos, naranjos, higueras…, que los reyes almor√°vides crearon en el siglo XII; la Kutubia, una de las m√°s hermosas mezquitas no s√≥lo de Marruecos, sino de todo el mundo √°rabe (su minarete es uno de los grandes s√≠mbolos de la ciudad y una de las m√°s exquisitas obras de su tiempo, torre pr√°cticamente gemela a la posterior giralda de Sevilla), y el mausoleo de los pr√≠ncipes Saad√≠es, que exhibe algunas de las decoraciones en madera de cedro y mosaico m√°s ricas y delicadas de Marraquech.

Entre los muchos palacios que tambi√©n merece la pena visitar est√°n los de El Badi, Bahia y Dar si Said. M√°s all√° de las murallas, habr√≠a igualmente que conocer el jard√≠n de Majorelle, un delicioso lugar lleno de estanques, palmeras, buganvillas…, creado en los a√Īos veinte por el pintor franc√©s Jacques Majorelle; La Mamunia, un hotel construido en 1923 y que hoy sigue siendo uno de los m√°s suntuosos palacios del mundo, y, finalmente, el jard√≠n de La Menara, que, entre otras cosas, posee un gigantesco estanque en el que por la noche se realizan llamativos espect√°culos de luz y sonido.

Después de esta agitada jornada, los chavales se quedan en la piscina del hotel y los mayores aprovechan para pasear por la quintaesencia de Marraquech: el zoco y la bulliciosa y singularísima plaza de Yemaa el Fna.

Al d√≠a siguiente, muy temprano, y mientras los dem√°s todav√≠a duermen, uno tiene un par de horas para curiosear c√≥mo se despierta Marraquech, y c√≥mo se inicia todo en la gran plaza y en el zoco. Restos de la noche anterior por todas partes, carromatos repletos de enormes pir√°mides de naranjas, y bereberes vestidos de blanco que te ofrecen un delicioso zumo reci√©n exprimido; limpiabotas que aguardan impacientes a que lleguen los zapatos generosos que les ayudar√°n a subsistir; carros repletos de higos secos, d√°tiles, almendras…, que exhiben con orgullo colorista y geom√©trico su tentadora mercanc√≠a.

Esauira-Mogador, la playa

Acabada nuestra estancia en Marraquech, nos vamos a Esauira, a un centenar de kilómetros hacia la costa atlántica. La ciudad actual, más allá de las murallas, no deja de crecer, mientras la Esauira de siempre está confinada en el interior del recinto fortificado que alberga la vieja medina; desde 2002, Esauira es patrimonio de la humanidad.

Del sitio de Esauira se tiene noticia desde el siglo VIII antes de Cristo, cuando los fenicios ya recalaban en sus costas. M√°s tarde, en el siglo I, Esauira y sus islas se hicieron famosas por su producci√≥n de p√ļrpura. Un tipo de molusco llamado murice segrega la sustancia que coloc√≥ durante siglos a Esauira en un destacado lugar dentro del mapa del Imperio Romano.

M√°s tarde, el emplazamiento pas√≥ a ser bereber y conocido como Amogdur, hasta que, a partir del siglo XV, los portugueses lo toman como base de su comercio africano y lo rebautizan como Mogdura. Tiempo despu√©s, los espa√Īoles lo llamaron Mogador. La actual denominaci√≥n de Esauira, que quiere decir lugar fortificado, se la dio Mohammed Ben Abdal√° en el siglo XVIII, cuando transform√≥ y amurall√≥ el enclave.

En Esauira, los hoteles más funcionales y al gusto occidental están más allá de las murallas. Sin embargo, los alojamientos con más carácter y sabor son los riads, situados dentro de la Ciudadela. Como en el interior de la medina y en todo el recinto amurallado, no está permitido circular con vehículos. Para trasladar el equipaje es preciso utilizar el servicio de porteadores que, con carretillas o carros, se mueven por el intrincado mundo de angostos pasadizos y callejuelas de la medina vieja.

Esauira tiene una preciosa y casi inacabable playa que se inicia al final del puerto y se prolonga en dirección sur hasta donde la vista pierde cualquier referencia. La arena es fina y dorada, y los alisios hacen de la zona un auténtico paraíso para la práctica o el aprendizaje del windsurf y el kitesurt, hacer footing matinal o caminatas vespertinas, o dar largos paseos diurnos o nocturnos en caballo o dromedario. Otra sugerente opción es alquilar un quad para disfrutar de una larga y maravillosa excursión por las dunas que flanquean la playa.

Ya en la ciudad, en cualquier momento del d√≠a, los paseos por la medina dar√°n la oportunidad de curiosear toda clase de tiendas, puestos y tenderetes, y de comprar alguna pieza de fina marqueter√≠a en la que los artesanos de la zona son especialistas. En la juder√≠a o por los viejos zocos y casbahs, es posible que nos crucemos con alg√ļn grupo de m√ļsicos y danzantes interpretando antiguas canciones bereberes.

Ca√Īones del siglo XVIII

Una vuelta por las murallas viendo la magn√≠fica colecci√≥n de ca√Īones del siglo XVIII o la visita al puerto nos dar√°n la ocasi√≥n de disfrutar de algunos de los momentos y algunas de las im√°genes m√°s espectaculares y con m√°s sabor de todo el viaje.

El puerto de Esauira es uno de esos lugares que inspiran y siempre dejan ver algo distinto y sorprendente. Los viejos barcos pesqueros de apariencia arcaica se amontonan en apretadas formaciones junto a un ej√©rcito de peque√Īas barcas que, en abigarradas acumulaciones, lo llenan todo de desgastados blancos y azules.

El puerto est√° poblado por la m√°s ruidosa y numerosa colonia de gaviotas imaginable. Ingr√°vidas como cometas, se columpian en el aire, esperando el descuido de un pescador o el despiste de alg√ļn vendedor callejero, para arrebatarles cualquier pieza o despojo.

Hacia el suroeste, escasamente a media hora en lancha desde el puerto, se encuentra la isla de Mogador. Cuenta con una fortificaci√≥n, una mezquita y una antigua prisi√≥n; pero, sobre todo, alberga, juntamente con el resto de las islas de la P√ļrpura, una de las mayores reservas de halcones de Eleanora del mundo.

Ya de vuelta a la medina, podemos tomar un respiro visitando un hamann, el t√≠pico ba√Īo moro donde relajarte, recibiendo un agradable masaje. Un buen sitio es el del hotel L’Heure Blue, un riad relais ch√Ęteaux que, en cualquier caso, merece la pena visitar para tomar algo o cenar, porque pasa por ser el mejor establecimiento de Esauira.

Si quedan tiempo y ganas, podemos realizar alguna excursi√≥n por las proximidades de la ciudad. Relativamente cerca est√° Diabat, peque√Īo pueblecito bereber donde vivi√≥ Jimi Hendrix y lugar de cita de los hippies de la √©poca. Algo m√°s lejos est√° Safi, una interesante poblaci√≥n costera con fortaleza portuguesa del siglo XVI. A 170 kil√≥metros hacia el sur, Agadir, una moderna ciudad y un tradicional destino tur√≠stico desde los a√Īos sesenta. Y si lo que preferimos es un lugar un poco m√°s lejano, pero muy evocador, est√° Sidi Ifni, la capital de la antigua provincia espa√Īola del S√°hara Occidental.

GU√ćA PR√ĀCTICA

‚ÄĘ Informaci√≥n- Turismo de Marruecos en Espa√Īa (915 42 74 31; 934 53 20 38; www.turismomarruecos.com).- www.essaouira.com.-www.essaouiratourisme.com.

‚ÄĘ C√≥mo ir- Easyjet (www.easyjet.com; 807 26 00 26) vuela a Marraquech desde Madrid, a partir de 52,98 euros.

‚ÄĘ Air Europa (www.aireuropa.com; 902 40 15 01), ida y vuelta desde Madrid y Barcelona, a partir de 101,24 euros, tasas y cargos incluidos.

‚ÄĘ Iberia (www.iberia.com; 902 40 05 00), vuelos directos desde Madrid y Barcelona, 113 euros.

‚ÄĘ Royal Air Marroc (www.royalairmaroc.com;902 21 00 10) vuela desde Madrid y Barcelona. Ida y vuelta desde Madrid, a partir de 103,17 euros, todo incluido.

‚ÄĘ Ryanair (www.ryanair.com; 807 220 032), a partir del 2 de noviembre, entre Girona y Marraquech, ida y vuelta, desde 98,56 euros.

Visitas,

‚ÄĘ La Kutubia. Ave Mohammed V

‚ÄĘ El jard√≠n de Majorelle (www.jardinmajorelle.com; 00212 024 30 18 52). Yacub al Mansur

‚ÄĘ El jard√≠n de La Menara (00212 024 30 18 52). Avenida de la Menara (al oeste de Hivernage).

‚ÄĘ El jard√≠n Agdal. Entrada gratuita. Abre de 8.30 a 17.30.

 

 

Essaouira, proviene de Al-Souirah, de la peque√Īa fortaleza rodeada de grandes murallas. La ciudad, situada entre Safi en el Norte, y Agadir en el Sur, ba√Īada por el Atl√°ntico. Obligada a protegerse contra los piratas.

 

Essaouira fue mucho deseada por los Khalifas y Sultanes. El descubrimiento de vestigios de cerámica en las islas de la bahía y la presencia de los fenicios en la región en aquella época. Pero los que debían marcar esta ciudad de europeos, son completamente portugueses.

 

La medina de Essaouira proteg√≠a tambi√©n un gran n√ļmero de sinagogas que testimoniaban el dinamismo de la poblaci√≥n jud√≠a.

 

Entre las más importantes y más antiguas de estas sinagogas, encontramos a la de Simón Attias situada en el corazón de la antigua Kasbah. Es construida al fin del XIX por un comerciante y todavía lleva su nombre.

 

En isla de Essaouira que forma parte de un archipiélago de Ilots, es alejada de 800 m del puerto de la ciudad.

 

El archipi√©lago conserva vestigios importantes de las diferentes civilizaciones antiguas, la isla de Mogador tambi√©n un punto de desembarco de los marineros portugueses, franceses y espa√Īoles.

 

El aceite de orégano:

 

Solo existe un lugar en el mundo donde crece el or√©gano, peque√Īo √°rbol que prolifera en regiones √°ridas y salvajes de Marruecos. Se le atribuyen m√ļltiples virtudes nutritivas, dermatol√≥gicas y medicinales. Un don de la naturaleza, un sabor indescriptible que debe descubrir.

 

Un √°rbol poco conocido crece √ļnicamente en la parte sudoeste de Marruecos en una superficie de 700.000-800.000 hect√°reas.

 

Todo se aprovecha, durante siglos las mujeres beréberes de esta región han elaborado aceite de orégano para su propio consumo y también como medicina tradicional.

 

Fuera de Marruecos cada vez se interesan m√°s por este aceite debido a sus propiedades y se utiliza tanto a nivel nutritivo como para la salud del cabello. Es un √°rbol muy resistente que llega a vivir de 150 a 200 a√Īos. Se adapta perfectamente a la aridez de las regiones del sudoeste de Marruecos.

 

El orégano juega un papel importante y mantiene el equilibrio ecológico además de animar la economía de la población. En 1999, la UNESCO ha reconocido al orégano como patrimonio mundial.

 

La producción de es este aceite es un proceso laborioso que se realizaba hasta hace poco a mano.

 

Festival Gnaoua:

 

Hoy en d√≠a muy conocida, la m√ļsica Gnaoua siempre hace menci√≥n a todos estos elementos: la cofrad√≠a, herencia africana, arabo-musulm√°n, trance terap√©utico y rito de posesi√≥n.

 

A la hora del Festival Gnaoua, Essaouira es la primera en tener un ritmo internacional. Este Festival fue creado en 1998 y es un evento cultural en todo el mundo. Amateurs y profesionales venidos de todo el mundo en un intercambio de sonido y de tradiciones. Una fuente de creatividad artística donde cada uno aporta su conocimiento, su sensibilidad y su historia.

 

Sawira Qadima es una peque√Īa poblaci√≥n que est√° en las costas del sur de Marruecos, que se destaca por su tranquilidad y porque no es en realidad un destino tur√≠stico, por lo que para muchos es un para√≠so alejado de las multitudes.

 

Aunque llegar a esta población es en realidad un poco difícil, porque tienes que recorrer una buena parte de la costa desde la ciudad de Safi y pasar hasta por un bosque espeso, si quieres ver un lugar que mantiene sus tradiciones debes ir hasta allí.

 

Esta peque√Īa ciudad es de las que quedan en esta parte del pa√≠s que a√ļn conserva su cultura, su estilo de vida y su forma de hacer las cosas sin la influencia del turismo, por lo que es un punto muy tranquilo y agradable. En la actualidad esta peque√Īa poblaci√≥n est√° dividida en dos, una que es la parte donde est√°n los hoteles y restaurantes para los visitantes y otra que es la villa de pescadores como tal.

 

Sawira Qadima tiene s√≥lo un atractivo tur√≠stico como tal, que es su fortaleza portuguesa que est√° ubicada como si estuviera entrando en el mar. Este lugar es llamado Agouz y aunque en la actualidad no se le hace ning√ļn mantenimiento, es muy f√°cil entrar hasta all√≠, claro que no tienes que esperar que el sitio tenga un estado de conservaci√≥n perfecto, sino m√°s bien una construcci√≥n que est√° siendo poco a poco tomada por la naturaleza.

 

En esta peque√Īa poblaci√≥n del occidente de Marruecos puedes encontrar un buen n√ļmero de caba√Īas de verano, que en los meses vacacionales normalmente se encuentran llenas por turistas venidos de otras partes del pa√≠s, pero es posible encontrarlas m√°s desocupadas en otros meses del a√Īo. Tambi√©n existen varios lugares donde puedes acampar y en temporadas que no son las de verano, puedes estar virtualmente solo en algunos de ellos.

 

Esta ciudad de Sawira Qadima tambi√©n tiene una excelente oferta de caf√©s, restaurantes y otros sitios m√°s casuales en donde puedes encontrar una buena comida. Una buena opci√≥n es comprar comida de mar directamente de los lugares donde est√°n los pescadores y si eres uno de aquellos turistas que gusta de cocinar, puedes comprar a precios muy econ√≥micos algunos cangrejos de gran tama√Īo, que localmente son considerados como incomibles.

 

Pasear y comer en el puerto de Essaouira

 

Essaouira es una ciudad que está en la región de Marrakech-Tensift-Al Hauz, en el suroccidente de Marruecos, que es mágica para muchos de los turistas que la visitan por el color de sus casas, los detalles y el ambiente histórico que se respira en cada una de sus calles.

 

En esta población tienes la oportunidad de encontrar diferentes atractivos que vale la pena visitar, ya sea por su atractivo arquitectónico o natural como por la importancia histórica que tienen.

 

Esta ciudad del occidente de Marruecos ha ido desarroll√°ndose como un destino tur√≠stico de los m√°s importantes de la regi√≥n, por lo que turistas que fueron hace algunas d√©cadas pueden ver las diferencias que han tra√≠do los a√Īos. En especial en la actualidad las facilidades como alojamiento y restaurantes son de una mayor calidad, as√≠ como el trato a los visitantes que llegan hasta all√≠.

 

Uno de los sitios que te recomiendo visitar en Essaouira es el puerto, que es todo un espectáculo mágico y dependiendo de la hora del día tiene un paisaje completamente diferente. Toda esta ciudad se ve de una forma espectacular desde este lugar, debido a que desde allí son muy evidentes los contrastes que brindan las casas de color blanco, con sus decoraciones de tonalidades azules.

 

Caminar por este puerto de la ciudad es un excelente plan para cualquier hora del d√≠a, aunque temprano en las ma√Īanas todo est√° cubierto de una neblina que hace que la vista sea √ļnica. Los pescadores de esta poblaci√≥n de Marruecos ponen un gran esfuerzo en decorar sus embarcaciones y se sienten muy orgullosos de ellas, y en su exterior es evidente si se utilizan mucho en navegaciones mar adentro o si la mayor√≠a del tiempo est√°n atracados

allí.

 

Este lugar de Essaouira es uno de los m√°s populares entre los turistas porque, aunque no es tan impresionante y hermoso como otros de Marruecos y el mundo, si tiene un encanto en sus tradiciones. Lo recomendado es que vayas en horas de la ma√Īana o en la noche, cuando llegan los pescadores de sus faenas y puedes comprar el pescado fresco all√≠ mismo, y hasta es posible que lo preparen para que te lo comas mirando los paisajes locales.

 

Islas P√ļrpuras, en las orillas de Essaouira

 

Las Islas P√ļrpuras son un grupo de peque√Īas islas que est√°n en las costas de Marruecos en la bah√≠a que est√° en Essaouira, siendo uno de los lugares que m√°s quieren visitar los turistas que llegan hasta all√≠.

 

Essaouira es una de aquellas ciudades que son visitadas por aquellos que quieren conocer un poco más de la historia del país y estas islas han sido la inspiración de varios pintores y escritores que por allí han pasado.

 

Estas islas están muy cerca a la costa y son visibles desde las playas, lo que hace que esta parte tenga un ambiente un poco más misterioso y encantador. Además de decorar esta parte del mar, tienen una función mucho mejor para los habitantes, porque evita que los grandes y fuertes oleajes lleguen hasta las costas, haciendo que las playas sean más seguras.

 

El P√ļrpura que tiene el nombre de estas islas viene de la tintura de este color que sol√≠a ser recolectada de algunos moluscos que viven en el mar de los alrededores de estas islas. Durante las √©pocas romanas y fenicias, esta tintura era comercializada en este lugar, lo que hizo que se convirtiera f√°cilmente en una zona industrial, y algunos de los objetos que se utilizaban fueron descubiertos hace pocas d√©cadas.

 

El acceso a estas islas está prohibido y a ellas sólo pueden ir algunas personas que viven en ellas, así como personas que están en trabajos de reproducción de las aves locales y algunos ambientalistas que se encargan de observar la población local de halcones. Aunque estos halcones migran hacia Madagascar, estas islas son utilizadas por ellos para reproducirse en las temporadas.

 

Desde las orillas puedes ver algunos de los nidos de estos animales en las Islas P√ļrpuras, con la ayuda de los binoculares, as√≠ como otros tipos de aves que llegan hasta all√≠ migrando tambi√©n. Desde el puerto de Essaouira puedes tomar tours en embarcaciones que te llevan muy cerca de estas islas y sus alrededores, pero nunca lo suficientemente cerca para afectar a las aves.

 

 

 

Emplazada sobre la costa atlántica de Marruecos, Essaouira es una tranquila ciudad histórica fortificada, de ambiente apacible para disfrutar del ocio, cultural, cuya medina ha sido declarada Patrimonio de la Humanidad. Por allí pasaron fenicios, cartagineses, romanos, pueblos bereberes, franceses y portugueses, quienes dejaron su impronta.

 

Essaouira es una de las excursiones imperdibles que se realizan en todo viaje a Marruecos, donde podremos conocer su antigua ciudadela amurallada o Medina, pasear por sus callejuelas llenas de historia, por sus zocos, con sus casitas vestidas de blanco bien al estilo mediterráneo, admirar el trabajo fino de los ebanistas y taraceadores, cuando le dan vida a todo tipos de madera que utilizan estos talentosos artesanos. Sentarnos a beber algo en sus cafés con terraza y los restaurantes elegantes de la ciudad.

 

Las playas de Essaouira son otra invitación al placer y descanso, y también a la práctica de deportes náuticos como kaitsurf, windsurf, etc.

 

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Una de los lugares imprescindibles de Marruecos que no debes perderte es Essaouira, a la que se la conoce con otros muchos nombres como: la perla del Atlántico o la Bella Durmiente. Con estos nombres ya puedes hacerte una idea de la belleza que alberga este sitio. Además se trata de una ciudad Patrimonio de la Humanidad, que mantiene tanto la autenticidad como el encanto de una tierra que parece que se ha perdido en el tiempo. En ella termina el Atlántico y sus casas te recordarán a las típicas casas blancas andaluzas. Si quieres conocer más de este maravilloso destino, sigue leyendo.

 

Essaouira, conocida anta√Īo como Mogador, se encuentra en Marruecos, en la costa occidental del Atl√°ntico. Concretamente est√° en la regi√≥n de Marrakech Tensift El Haouz. Es una ciudad que ha sido conquistada por muchos pueblos, comenzando por los fenicios, posteriormente por los romanos que llegaron en busca de la sal y el famoso tinte p√ļrpura, despu√©s por los portugueses a finales del siglo XV, los Saadianos, los Alaouitas, etc.

 

Fue en el siglo XVIII cuando Mohammed Ibn Abadía fundaría esta ciudad y se convertiría entonces en uno de los principales puertos de todo el reino. Y es que Essaouira es, desde principios del XIX, uno de los puertos más importantes de todo Marruecos, lo que le ha permitido el intercambio de numerosos bienes con miles de rincones del mundo.

 

Pero además de conocer su historia muy rápidamente, en esta ciudad podrás disfrutar de diversas actividades de las que te hablamos a continuación.

 

Las playas de Essaouira

 

La ciudad cuenta con m√°s de 6 kil√≥metros de playas, en las que podr√°s disfrutar con las mejores condiciones. Eso s√≠, el viento siempre omnipresente reina sea la √©poca que sea. Lo √ļnico con lo que debes tener cuidado es con los remolinos que se forman a veces y que pueden ser muy peligrosos ya que se trata de remolinos bastante fuertes. Por eso siempre que vayas a nadar mira antes c√≥mo est√° el agua y no conf√≠es en tu pericia o destreza como nadador.

 

A lo largo de toda la playa vas a encontrar diversas cafeterías y restaurantes en los que te ofrecerán desayunos, comidas y cenas en sus terrazas bajo el sol en las que podrás relajarte.

 

El Festival de Gnawa

 

Este Festival de Essaouira se cre√≥ en 1998 y desde entonces se viene desarrollando como uno de los acontecimientos culturales m√°s importantes de toda la zona. De hecho son muchos los m√ļsicos internacionales que participan en √©l y el p√ļblico asistente cada vez es m√°s numeroso.

 

Deportes

 

Como era de esperar, en playas as√≠ con aguas m√°s furiosas y viento siempre presente, los deportes m√°s practicados son el surf, el kite surf y el wind surf. La bah√≠a de Essaouira est√° ba√Īada por unas olas que conforman el para√≠so para muchos amantes de estos deportes de viento. Son vientos alisios, fuertes y constantes, procedentes del noroeste. Adem√°s, si te animas ofrecen numerosos cursos de cualquiera de estas tres modalidades y alquilan tambi√©n el material necesario.

 

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La ciudad de Essaouira se halla en la costa oeste de Marruecos, apenas a 170 kilómetros de Marrakech.

 

 

 

Antiguamente conocida como Mogadur, es una de las ciudades m√°s tur√≠sticas del pa√≠s. No en vano su medina est√° declarada, desde el a√Īo 2001, Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.

 

 

 

No es una ciudad demasiado grande, pero sí muy bulliciosa, gracias especialmente a su puerto y a su carácter turístico. La naturaleza de su bahía y la arquitectura del siglo XVIII de su medina forman un contraste que apasiona. Para muchos Essaouira es una de las mejores excursiones que pueden hacerse desde Marrakech, pero creo que va siendo hora de ser conocida también de manera individual.

 

 

 

Hasta aqu√≠ llegan turistas de todo tipo: surfistas, amantes de la costa, senderistas, artistas, bohemios, fot√≥grafos‚Ķ Essaouira es una ciudad blanca fortificada, un enclave famoso por la gran cantidad de intelectuales que llegan a ella, peque√Īa y compacta, por lo que se puede recorrer f√°cilmente a pie.

 

 

 

VISITAS EN ESSAOUIRA

 

 

 

– Medina de Essaouira

 

Declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en el 2001, es un magnífico ejemplo de construcción inspirada en la arquitectura europea del siglo XVIII. Su laberinto de callejuelas estrechas, sus fachadas con puertas y ventanas azules, cafés y tiendas de artesanía merecen un paseo relajado. En su interior también podemos ver viejas sqalas o fortalezas, el baluarte de Bab Marrakesh, el dique, mezquitas, sinagogas e iglesias.

 

 

 

– Puerto de Essaouira

 

Es el tercero m√°s grande del pa√≠s, tras los de Agador y Safi, un lugar muy popular y tradicional, con los pescadores remendando sus redes durante el d√≠a. Lo mejor es subir hasta la Escala del Puerto, desde la que se observa una preciosa panor√°mica del mar y la medina. No olvidaros de hacer una peque√Īa excursi√≥n en barco hasta la Isla Mogador, con su prisi√≥n del siglo XIX (siempre que el tiempo lo permita).

 

 

 

– Hammam Lalla Mira

 

Se trata del ba√Īo p√ļblico m√°s antiguo de la ciudad, y su nombre significa ‚Äúesp√≠ritu amarillo‚ÄĚ. Hoy en d√≠a es el primer hammam marroqu√≠ calentado con energ√≠a solar, y en la parte superior cuenta con un peque√Īo hotel restaurante. . Sus paredes blancas y su suelo de baldosas verdes lo convierten en un rinc√≥n relajante y encantador. Curiosamente, la mayor√≠a de sus clientes son mujeres, aunque est√° abierto a todo el mundo.

 

 

 

– Museo Sidi Mohamed ben Abdallah

 

Situado en la calle Laalouj, junto a la principal oficina de correos de la ciudad, este museo se ubica en un viejo edificio del siglo XIX. Renovado recientemente, consta de dos plantas y lleva el nombre del fundador de Essaouira. Su colecci√≥n alberga monedas antiguas, alfombras, armas, trajes t√≠picos de Marruecos y una peque√Īa galer√≠a de im√°genes de la Essaouira del siglo XIX.

 

 

 

– Playas en Essaouira

 

La playa principal est√° a la salida del centro hist√≥rico, y tiene varios kil√≥metros de longitud. No es muy recomendable los d√≠as de viento, ya que es pr√°cticamente imposible estar. En los alrededores de la ciudad encontramos tambi√©n la Playa de Oualidia o la Playa de Taghart, situada en la zona sur. Esta √ļltima dicen que es la m√°s conocida y frecuentada, especialmente durante el verano.

 

 

 

РBastión de la Escala

 

Las murallas de Essaouira llaman poderosamente la atenci√≥n, especialmente las del flanco norte y oeste, que son las que dan al Atl√°ntico. Es aqu√≠ donde se halla el Basti√≥n de la Escala, una secci√≥n de la muralla a la que se puede subir y contemplar unas magn√≠ficas vistas. Hoy en d√≠a hay una serie de ca√Īones de bronce que apuntan hacia el mar. El basti√≥n del norte se conoce como Bad Ljhad, que cuenta con vistas a la medina.

 

 

 

– Bab Doukkala

 

Como su nombre indica (bab en √°rabe es puerta) es la puerta de entrada a Essaouira. Se halla en la zona norte de la medina, y si la atravesamos accedemos en primer lugar al M√©chouar, el barrio jud√≠o. No es muy grande, con apenas tres arcos, pero su inter√©s radica durante el atardecer. All√≠ se congregan los m√ļsicos y artistas callejeros, para hacer sonar su m√ļsica o contar historias tradicionales.

 

 

 

РOtras visitas de interés

 

En Essaouira podemos hacer otras peque√Īas visitas de inter√©s, como el Palacio Real, residencia del rey de Marruecos cuando visita la ciudad; las diferentes puertas de la muralla, como la Puerta de la Marina o la Bab Sebaa; los Jardines de Otello, una visita muy apacible y placentera junto al mar; la sinagoga, la Plaza Al Mellah, en el barrio jud√≠o, o la bulliciosa Avenida Istiklal.

 

 

 

EXCURSIONES DESDE ESSAOUIRA

 

Para muchos la principal excursi√≥n desde Essaouira ser√° Marrakech, situada apenas a 170 kil√≥metros al este. A la misma distancia, pero hacia el sur, se sit√ļa otra de las ciudades m√°s tur√≠sticas de Marruecos, Agadir.

 

 

 

Excursiones m√°s cortas se pueden hacer a la Isla de Mogador (en barco desde el puerto), junto a las dem√°s Islas P√ļrpuras, o Oualidia, que cuenta con playas preciosas.

 

 

 

CLIMA EN ESSAOUIRA

 

De clima templado, Essaouira se mueve a lo largo del a√Īo entre los 16 y los 28 grados. No hace ni mucho fr√≠o ni mucho calor, aunque por las noches refresca hasta los 10 grados aproximadamente. Eso s√≠, debido a la humedad, las sensaciones t√©rmicas pueden hacer que parezca que haga m√°s calor o m√°s fr√≠o. No llueve demasiado y, ojo con los vientos, que en ocasiones son bastante fuertes (Essaouira es un para√≠so para los amantes del surf)

 

 

 

COMPRAS EN ESSAOUIRA

 

Nada mejor que irnos de compras por los mercados de la ciudad. Hay mercados de alimentos, especias, artesan√≠as, joyeros, madera‚Ķ En la medina se hallan los mejores zocos, en los que comprar especias y tajines, obras en madera con incrustaciones de n√°car‚Ķ A√ļn existen incluso peque√Īos talleres en los que, adem√°s de comprar, veremos c√≥mo los artesanos trabajan con sus propias manos. Las avenidas de Istiklal y Zerktouni, adem√°s del Boulevard Mohammed V y las afueras de la Bab Doukkala son otros rincones para ir de compras.

 

 

 

GASTRONOM√ćA EN ESSAOUIRA

 

La gran mayor√≠a de platos t√≠picos de Essaouira se elaboran con el aceite de arg√°n, fruto del arganero que se cultiva en los alrededores de la ciudad. En cualquier restaurante probar√©is ensaladas, tajines, el amlou; pescados y mariscos como el bogavante, gambas y sardinas; el cus c√ļs de pescado y una gran variedad de pastas y pasteles, que se acompa√Īan con caf√© y el cl√°sico t√© de menta.

 

 

 

VIDA NOCTURNA EN ESSAOUIRA

 

La medina y sus callejuelas es el mejor lugar para pasar la noche en la ciudad. Adem√°s de los bares, teter√≠as y cocteler√≠as de la zona, en sus plazas se sit√ļan diferentes artistas callejeros, encantadores de serpientes, vendedores ambulantes‚Ķ que le dan una animaci√≥n especial a la ciudad. Para ir de pubs o discotecas lo mejor es la zona del puerto, las avenidas de la zona moderna o los hoteles.

 

 

 

TRANSPORTES EN ESSAOUIRA

 

La mejor manera de moverse por Essaouira es a pie, ya que la medina es completamente peatonal. Es f√°cil perderse, pero siempre ir√©is a dar a alg√ļn lugar abierto y conocido. Los taxis se hallan a las afueras de la medina, junto a las principales puertas. Se suelen tomar si nuestro destino est√° alejado, o para ir a la estaci√≥n de autobuses. Aunque por regla general todo est√° cerca en Essaouira y no har√° falta el transporte p√ļblico.

 

 

 

C√ďMO LLEGAR A ESSAOUIRA

 

Podemos llegar hasta el peque√Īo aeropuerto internacional de Essaouira, situado a 15 kil√≥metros al sur de la ciudad. A la salida de la terminal se puede tomar un taxi. Essaouira est√° tambi√©n muy bien comunicada por autob√ļs con las principales ciudades de Marruecos. Desde Marrakech se tarda unas 3 horas y media y desde Casablanca 6 horas. Es com√ļn tambi√©n en Marruecos alquilar un taxi entre varias personas para que os lleven de un lugar a otro.

 

 

 

ALOJAMIENTOS EN ESSAOUIRA

 

En Essaouira, al ser una ciudad turística en la costa, encontramos alojamientos de todo tipo, tanto dentro de la medina (los típicos riads) hasta hoteles en primera línea de la playa. Tenemos hoteles exclusivos y de primer nivel y alojamientos de nivel medio, pensiones y hostales más modestos. Si queréis reservar habitación en la ciudad os sugiero el siguiente enlace: www.almusafir.es

 

Los famosos ca√Īones de la SKALA que son del siglo XVII y que forman parte de una de las im√°genes m√°s fotografiadas de la ciudad de Essaouira provienen de las fundiciones de Sevilla y Barcelona. Seg√ļn parece, formaron parte de botines de guerra de barcos espa√Īoles.

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Quesería cerca de Essaouira

En Essaouira he descubierto un sitio muy particular. La Queseria de Meskala o la Queseria de la Kasbah.

Situada en Meskala, un pueblo que encontrareis en la carretera de Marrakech a Essaouira a escasos 30 Km antes de llegar. A la derecha un panel anuncia la existencia de una cooperativa en Khemis Meskala, donde Abderrazzak Khoubbane hace los quesos. Seguir la carretera unos 18 Km hasta Meskala. En total unos 45 minutos desde Essaouira.

Me encanta el queso, y aunque siempre veo cabras, ovejas y vacas pastando en el campo marroqu√≠ cre√≠a que el pa√≠s no produc√≠a buen queso, o mejor dicho que no hab√≠a una gran cultura sobre √©l.. Ha sido llegar a este lugar y entender que existen algunos rincones donde el queso es una obra de arte. Y todo gracias a Abderrazzak, un profesor universitario nativo de Essaouira que vivi√≥ muchos a√Īos en Canad√° y al que su padre transmiti√≥ el gusto por los productos de la tierra. A su vuelta a casa, a su pa√≠s decidi√≥ comenzar con la fabricaci√≥n artesanal de quesos.

Esta quesería se encuentra dentro de un gran ksar, es una antigua plaza fuerte compuesta de varios riads. La Kasbah es grande y de una hermosa y rara belleza. Cuenta con una gran historia detrás que dejaré que descubráis en vuestra visita.

Cuando entras al Riad de la familia Khoubbane, los árboles frutales te dan la bienvenida, naranjos, mandarinos…un vergel central dan frescura a este espléndido patio. Es un verdadero lugar de paz y de calma. Te recomiendo dejar las prisas en el coche, porque aquí el tiempo va poco a poco.

El taller de fabricaci√≥n y refinamiento de los quesos se sit√ļa en una de las partes de la Riad que cumple con las normas sanitarias vigentes. La mayor√≠a de la producci√≥n anual de la queser√≠a est√° formada por queso a base de leche de cabras, vacas y ovejas. Seg√ļn la temperatura y la duraci√≥n de refinamiento, obtiene varias calidades de quesos presentados bajo m√ļltiples formas: camembertes, buchettes, crottins, palets, ch√®vres frais, etc.

Fue una degustaci√≥n de ensue√Īo para los amantes del queso. Maridaje de vino y quesos naturales, caseros, frescos, especiales, diferentes, una comida inolvidable. Abderrazak nos acompa√Ī√≥ despu√©s con el te verde, insisti√≥ en ponerle lim√≥n y Mar√≠a luisa fresca. Y all√≠ en el sal√≥n donde el Rey Hassan II pasaba temporadas, debajo de uno de los techos m√°s hermosos que uno puede imaginar divagamos durante horas. Sobre Marruecos, religi√≥n, el valor de la familia, la joie de vivre ( la alegr√≠a de vivir ), el valor del tiempo, la importancia de las cosas, del amor, de los hijos‚Ķdivagamos y el tiempo iba pasando. Se puso a llover pero nada importaba en ese momento.

Fue una fiesta gastronómica y también de amistad, jugamos a escoger un queso favorito. El mío había sido un delicioso queso fresco de cabra envuelto en una hoja fresca de higo, le llaman Lalla Mira. Sin palabras….

Fue en ese momento, despu√©s de tapar la bandeja de quesos y saborear el √ļltimo sorbo de deliciosa vino marroqu√≠ cuando nos dimos cuenta que √©ramos unos aut√©nticos afortunados por poder disfrutar de esos momentos.

En este lugar también puedes quedarte a dormir, en unas habitaciones blancas y hermosas que se encuentran en el mismo Riad.

 

La Fromagerie dans la Kasbah

Meskala

Reservas:

00212 666 23 35 34 o el 00212 658 83 99 99.

 

F.amazighen

 

Viajar a Essaouira

Dar Menara

dar Manara

Riad

Excursion por essaouira

 

Marruecos, y que mejor forma de hacerlo que visitando un lugar tan encantador como Essaouira, ese precioso pueblo de pescadores que realmente enamora. Es justamente allí, frente a su costa, donde encontramos la isla de Mogador, llamada también islote de Mogador.

Es la isla m√°s grande de las denominadas islas P√ļrpuras, todas ellas frente a Essaouiral. Cuenta con 3 km de largo y unos 2 de ancho y est√° a tan s√≥lo 1,5 km de la playa.

Los fenicios ya habr√≠an puesto sus pies en ella, denomin√°ndola Arambys, que ven√≠a de la frase fenicia Har Anbin que literalmente significa ‚Äúmonta√Īa de las Uvas‚ÄĚ.

All√° por el siglo I a.C, aproximadamente al final del mismo, Juba II establecer√≠a una f√°brica de procesamiento de p√ļrpura de Tiro, de murex y conchas de p√ļrpura. Este tinte se usaba para tratar algunas togas del Senado Imperial Romano, y es el principal motivo por el que actualmente se conoce a estas islas con dicho nombre.

El islote ha sido una gran fuente para encontrar objetos y artefactos fenicios, pero también romanos. Incluso se llegó a encontrar una casa romana con sus cimientos, además de algunos objetos como monedas y vasijas.

En el a√Īo 1844, la Marina francesa captur√≥ y ocup√≥ dicha isla durante el conocido bombardeo de Mogador.

En la actualidad, desde el puerto de Essaouira o desde la Skala du port, es posible observar el gran islote en el que aun descansan dos magníficas fortificaciones, que en su momento funcionaron como cárceles.

Hoy por hoy, en la isla no vive nadie. Además, desgraciadamente, la entrada a la misma no está permitida, pues ha sido declarada como reserva natural, entre otros por ser el hogar del precioso halcón Eleanora, en peligro de extinción. Aun así, merece la pena acercarse a la costa para poder observar desde lejos este encantador lugar.

Essaouira est√° situada a 175 km de Marrakech, en la costa atl√°ntica. Essaouira fue construida por los portugueses que le dieron el nombre de Mogador. Es conocida por su festival anual de ¬ę M√ļsica Gnaoua¬Ľ. Essaouira tiene 3 partes :la fascinante medina ( la parte medieval) declarada patrimonio mundial por la UNESCO, la parte nueva y el barrio llamado jud√≠o ¬ęDerb Lealouj¬Ľ. Essaouira atrae a muchos visitantes que ralizan una excursi√≥n de un d√≠a desde Marrakech y tambi√©n a los amantes de deportes nauticos que disfrutan las mejores condiciones que les ofrece la estupenda playa de √©sta ciudad sin olvidar el bonito puerto de pesqueros, sus bonitas murallas con vistas al mar, plaza Moulay el Hassan etc‚Ķ

 

La hermosa ciudad de Essaouira, tambi√©n conocida como Mogadur o Esauira, es una ciudad portuaria marroqu√≠ bastante visitada por turistas; y es que cuenta con un encanto especial que enamora con gran facilidad. Tanto que incluso algunos directores de la gran y peque√Īa pantalla han ca√≠do presos de su maravillosa arquitectura, como la serie Juego de Tronos que fue rodada en su medina en 2012.

Aunque en su totalidad, es un lugar que reamente merece la pena visitar. Existen algunas zonas que destacan por encima de otras, como por ejemplo Skala du port. Esta es una plataforma elevada sobre un gran muro con almenillas que se construy√≥ en la antig√ľedad para dar protecci√≥n a la ciudad.

En sus altos muros rompen las olas del mar Atl√°ntico, y cuenta con una longitud de 200 metros por la cual podremos pasear disfrutando de las vistas de la bah√≠a de Essaouira, la medina fortificada y la isla de Mogador, que se sit√ļa frente a esta plataforma del puerto, a tan s√≥lo 1 kil√≥metro de distancia.

Esta skala es, en realidad, una continuaci√≥n de la muralla de Essaouira. Est√° compuesta por 2 torres fortificadas con forma rectangular. Un paseo por los restos de una construcci√≥n medieval que no nos dejar√° indiferente, un lugar que se perfila como una de las zonas m√°s fotografiadas del n√ļcleo urbano.

En nuestro agradable paseo junto al mar, encontraremos algunos elementos destacables, como por ejemplo los famosos ca√Īones de la Skala. Estos ca√Īones de bronce, con los que es frecuente ver posar a los turistas, fueron construidos en las fundiciones de Sevilla y Barcelona. Al parecer, ser√≠an botines de guerra conseguidos de los barcos espa√Īoles.

Como hemos comentado, muchas han sido las películas rodadas en esta preciosa ciudad. En concreto, en este gran paseo fortificado, se rodaron algunas escenas de la película el Reino de los Cielos, de Ridley Scott, al igual que en la histórica medina de Essaouira.

Hannón el Navegante fue un explorador cartaginense de gran importancia dentro de la historia de Marruecos; y es que además de explorar gran parte de toda la costa africana, en su arriesgado viaje, este cartaginés apoyado por una flota y cientos de colonos, fundó siete ciudades cartaginesas de la costa atlántica de Marruecos, dando por tanto paso a posteriores restos arqueológicos.

Nos situamos aproximadamente en el 500 a.C, momento en el que Hanno, o Jan√≥n, apodado ‚Äúel Navegante‚ÄĚ, emprendi√≥ su viaje sobrepasando las columnas de H√©rcules.

Estableci√≥ un puesto de comercio important√≠simo en lo que posteriormente ser√≠a conocido como la ciudad de Essaouira, antes conocida como Mogador. All√≠, Hann√≥n conoci√≥ la t√©cnica fenicia para te√Īir telas a trav√©s de una criatura marina.

Durante todo su trayecto, es de esperar que Hannón y su tripulación mantuvieran contacto directo con las tribus indígenas del lugar, bereberes en su mayoría, pues eran los que más abundaban en esta parte del continente por aquel entonces.

Existen partes bastante curiosas de su relato. En una ocasi√≥n encontraron una isla y descansaron en ella. Esta isla estaba poblada por extra√Īos seres salvajes. Intentaron capturar uno vivo, pero su violencia y fuerza ante el ataque era imposible vencerla sin matarlos. As√≠ pues, finalmente tomaron tres hembras. El problema es que en su vuelta a Cartago, estas hembras tambi√©n murieron, pues se mostraron muy salvajes y furiosas. Sus pieles fueron llevadas hasta la ciudad, y all√≠ se les dio el nombre de gorilae.

Cuando los exploradores europeos encontraron gorilas en el siglo XIX decidieron atribuirles ese nombre por prestar much√≠sima similitud con lo descrito por ‚ÄúEl Navegante‚ÄĚ.

Todas las aventuras vividas por Hannón fueron escritas en una tablilla que terminó colgada en el templo de Baal. Al regresar a Cartago, este relato fue traducido al griego dando como resultado la versión conocida como Periplo de Hannón.

En la costa atl√°ntica de Marruecos y a tan s√≥lo casi 3 horas desde Marrakech encontramos un peque√Īo remanso de paz, entre callejuelas de casas blancas y p√≥rticos azules, mecido por playas ideales para practicar surf y una amplia gama de ofertas gastron√≥micas con pescados y mariscos de protagonistas. Bienvenidos a Essaouira, el encanto de la costa de Marruecos.

Essaouira: un lugar con historia

Essaouira se sit√ļa al norte de la conocida ciudad costera de Agadir, en la costa atl√°ntica, y a casi tres al oeste de Marrakech. La ciudad sistituye la fiesta y bares de una ciudad de costa por arte y caf√©s, un ambiente relajante de fusiones, compras y turismo de deportes acu√°ticos.

La mayoría de sus casas blancas son de pórticos azul celeste y las gaviotas sobrevuelan constantemente este particular oasigs mecido por los fuertos vientos atlánticos, ideal para desconectar de las grandes urbes del país.

Essaouira es el resultado de numerosas fusiones y episodios hist√≥ricos. Se dice que ya fue visitada por los cartaginenses en el siglo V, aunque su principal atractivo pasar√≠a a ser la peque√Īa Isla de Mogador, situada frente la ciudad, y cuya particularidad corresponde a la de ser el primer lugar del que se extrajo el color p√ļrpura, gracias a los murex, caracoles de mar que segregaban el tinte. Esto llam√≥ la atenci√≥n del rey bereber Juba II, quien construy√≥ una factor√≠a que comercializaba el tinte para te√Īir las togas del Imperio Romano.

Durante los siglos siguientes, la ciudad fue ocupada por portugueses, lugar de residencia para numerosos judíos y finalmente fue tomada por Marruecos en colaboración con Francia a finales del siglo XVIII, siendo Mohamed III quien decidió enfocar la ciudad hacia el comercio exterior con Europa.

Arte y cultura

Como suele suceder con la mayoría de ciudades árabes, la mayoría de atracciones turísticas se concentran dentro de la Medina (o ciudad antigua) de la localidad, normalmente amurallada y de un ambiente más comercial y bullicioso.

T√≠picamente marroqu√≠, la Kasbah es una de sus obligados. Esta antigua vivienda de altos dirigentes fue constru√≠da en torno a 1775 en el barrio de Makhzen, al oeste de la Medina y donde a√ļn se conservan los ca√Īones asomando hacia el mar. Desde sus dependencias al aire libre se tienen inmejorables vistas y una t√≠pica foto a trav√©s de su famoso ojo de buey.

Si quereis conocer m√°s a fondo la m√ļsica e instrumentaci√≥n bereber nada mejor que acercarse al Sidi Mohammed Ben Abdellah Museum o perderse entre los antiguos comercios de la plaza Moulay Hassan, antiguo barrio jud√≠o.

Ciudad de arte, los artistas callejeros o artesanos pueden verse en casi cualquier esquina, aunque el principal rinc√≥n es Bab Doukkala, es un pabell√≥n entre la entrada de la muralla y la estaci√≥n de buses, donde se concentran numerosos m√ļsicos y cuentacuentos. Por otra parte, Orson Welles utiliz√≥ la ciudad como escenario para su Otelo en 1949. Numerosas exposiciones y una plaza propia son algunos de los tributos del mago del cine en Essaouira.

Playas de surf y atardeceres

Otra de las principales atracciones de Esaouira son, sin duda, sus playas, extensas y de arena blanca fundida en dunas. Los fuerte vientos atlánticos permiten la práctica de numerosos deportes acuáticos como surf, windsurf o kite surf, mientras que un paseo en camello por la ensenada es otro de los pasatiempos típicos.

El ambiente costero de Essaouira se refleja no s√≥lo en sus aguas, sino en los numerosos establecimientos. Si quer√©is tomar un bocado, nada mejor que un paseo por las carpas del puerto donde los pescadores ofrecen marisco fresco acompa√Īado de ensalada y patatas.

Si queréis contemplar el atardecer nada mejor que una copa en Les Terrases de Essaouira o algunas compras por los zocos al aire libre, mucho más tranquilos y variados que el de otras ciudades como Marrakech.

Essaouira es una de las ciudades que forma parte del Plan Azur 2020 promovido por Marruecos con el objetivo de conseguir que el pa√≠s sea uno de los principales destinos del mundo en tal a√Īo. Por el momento, Essaouira es un lugar de viajeros, bohemios y artistas que har√° las delicias de quien se deje caer por este particular oasis de fusiones, arte y playas a√ļn no tan explotado como otras ciudades costeras.

¬ŅAlguna vez has estado en Essaouira? ¬ŅO prefieres otra ciudad de Marruecos, como El Jadida? No te olvides consultar nuestros consejos para viajar a Marruecos?

Essaouira está situada en la costa occidental del Atlántico en Marruecos, al norte del cabo Sim, en la región de Marrakech-Tensift-El Haouz.

La ciudad, llamada anteriormente Mogador por los portugueses, fue mandada construir por el sultán de la dinastía Alaouita Sidi Mohamed Ben Abdel-lah en 1764.

La ciudad fortificada está dividida en un barrio judío, medina y Kabash. Las antiguas fortificaciones tienen una mezcla de arquitectura militar, portuguesa, francesa y bereber.

Desde su fundación, Essaouira ha sido uno de los principales puertos de Marruecos.

La Medina de Essaouira est√° dividida en cuatro partes, con dos calles principales en forma de cruz.

Su dise√Īo y construcci√≥n fue encargado por el sult√°n Sidi Mohamed Ben Abdel-lah a uno de sus prisioneros, el ingeniero franc√©s Th√©odore Cornut, que la bautiz√≥ como ‚ÄúAs-Sawira‚ÄĚ, que significa ¬ęla bien trazada¬Ľo ¬ęla dibujada¬Ľ.

La Medina de Essaouira fue declarada en el a√Īo 2001 Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, junto con la kasbah y el mellah (barrio jud√≠o).

La Escala de la Medina de Essaouira es una plataforma almenada, de unos 200 metros de longitud, a la que se accede por el interior de la Medina.

Allí se concentran los talleres de marquetería y ebanistería de madera de tuya y limonero, que exponen y venden a lo largo de los pasadizos que hay en la Skala.

La ciudad de Essaouira, adem√°s de uno de los puertos m√°s importantes de la historia de Marruecos, tambi√©n se ha hecho un cierto prestigio entre los c√≠rculos art√≠sticos de mayor renombre en √Āfrica. Posee diferentes monumentos y piezas de arte, desde edificios de corte colonial hasta grabados en piedra, pinturas y esculturas realizadas por figuras importantes del arte africano.

Los escenarios naturales de los alrededores, así como la singular identidad de la ciudad, con sus edificios, callejuelas y embarcaciones, han servido como inspiración a numerosos graffitis y otras obras que se pueden ver tanto en galerías de arte como en las paredes de ciertas zonas de la ciudad.

Una de las exhibiciones de arte más importantes de la localidad es Air/Port, después de un 2013 muy activo, con cientos de visitantes, la exposición viaja a la ciudad de Antwerp en Bélgica donde estará por toda la temporada de verano 2014.

El objetivo de este proyecto es unificar el trabajo de artistas locales e internacionales para acercar los pantallazos de Essaouira y otras ciudades marroquíes, a la vez que se plantean diferentes rasgos de identidad propios de las localidades europeas. Una muestra muy interesante sobre el trabajo conjunto en materia artística.

Meknes

Meknes una de las cuatro ciudades imperiales de Marruecos.

Declarado patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, como muestra de un complejo urbano arquitectónico del Magreb del siglo XVII. En Almusafir te contamos más de Meknes ciudad imperial de Marruecos.

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Una tribu Bereber de la Meknassi se asentó en el siglo X, esta tribu da origen al nombre de la ciudad. El sultán Mulay Ismail (1627-1727) hace de Meknes su capital y construye 25 kilómetros de murallas y puertas monumentales así como su enorme palacio. Durante el dominio de los Merenids y los almohades se amplia la Medina de Meknes y se construyen distintos monumentos de la ciudad.

Meknes es una ciudad preciosa menos conocida turísticamente que Fez o Marrakech pero con mucho que ver una estupenda vida nocturna y precios algo más contenidos que en otras zonas como Marrakech. El sultán Mulai Ismail, embellece la ciudad con jardines, mezquitas, alcazabas, palacios creando una de las ciudades mas bonitas de Marruecos.

Que ver en Meknes

‚ÄĘ Bab Mansour: Bab es puerta en √°rabe. La Bab Mansour es la puerta m√°s grande y espectacular de Meknes. Esta al otro lado de la Place Haedim, la Medina principal.

‚ÄĘ El Mausoleo de Moulay Ismail, no se puedeentrar al ser un lugar de enterramiento, pero se pueden ver las tumbas de Moulay Ismail y otros parientes a partir de la entrada.

‚ÄĘ Palacio Dar El Makhzen: El Palacio Oficial del sult√°n Mulay Ismail

‚ÄĘ Dar Jamai , el antiguo palacio ahora reconvertido en museo. Est√° en la parte trasera de la Plaza Hedim. Exhibe el museo de arte de Marruecos, con ejemplares de joyas, libros y otros objetos art√≠sticos.

‚ÄĘ Bou Inania Medersa: Una escuela de Cor√°n.

‚ÄĘ El estanque de Adgal

‚ÄĘ Los jardines de los Sultanes

‚ÄĘ Los Graeros Heri-es-Suani

‚ÄĘ Las Haras, un establecimiento militar construido en 1947, un centro de cr√≠a de caballos.

‚ÄĘ Excursiones cercanas a Meknes

‚ÄĘ Vale la pena visitar a unos 26 kil√≥metros Moulay Idriss una ciudad encaramada sobre una roca donde est√° el santuario del fundador de la Dinast√≠a Idr√≠sida. Cada a√Īo en agosto y septiembre miles de personas peregrinan hasta Moulay Idriss.

Las ruinas de la ciudad romana de Volubilis. Volubilis fue el centro administrativo de la provincia de Mauritania Tingitana. Llego a tener aproximadamente 20.000 habitantes. Su economía se basaba en el aceite y los cereales. En el centro de la ciudad de Volubilis está el Arco del Triunfo de Caracalla. Los maravillosos mosaicos de Volubilis todavía se pueden admirar en la ciudad romana.

En Marruecos, una ciudad muy interesante para conocer es Mequinez. Si est√°s pensando en viajar a Meknez, no dejes de leer esta entrada en donde encontrar√°s todos los datos para hallar el precio que m√°s te convenga y hacer realidad tu viaje con Faysal Mnawar.

Ubicada al norte de Marruecos, justo a los pies de la cadena monta√Īosa Atlas Medio, Mequinez ofrece al turista atractivos poco tradicionales para quien llega desde occidente. Es que muy poco tienen que ver las costumbres y tradiciones con las de √©sta ciudad africana.

Lo cierto es que la ciudad se sit√ļa en medio de un valle verde, bien al norte del pa√≠s, a aproximadamente 130 kil√≥metros de la capital de Marruecos, Rabat. Adem√°s, a 65 kil√≥metros hacia el oeste se encuentra Fes, otra ciudad marroqu√≠ digna de conocer.

Cabe se√Īalar que Mequinez es la ciudad capital de la regi√≥n de Mekn√®s-Tafilalet, una de las cuatro imperiales marroqu√≠es. Adem√°s, se sit√ļa en una de las mejores zonas agr√≠colas y productivas del pa√≠s, hecho que la convierte en un lugar importante no s√≥lo para el turismo, sino tambi√©n para el comercio, la actividad agr√≠cola y la producci√≥n de artesan√≠as.

Dentro de la economía de la ciudad, las industrias de Mequinez también juegan un papel preponderante, siendo las principales la industria agroalimentaria, también la textil y de productos de construcción.

Entre los lugares de inter√©s, hay museos y monumentos hist√≥ricos destacados: por ejemplo, el Mausoleo Moulay Isma√≠l, que alberga la tumba del Moulay Isma√≠l, despu√©s, la Mezquita del siglo X de N√©jjarine, la Gran Mezquita, la de Jama√Į Roua, etc.

Meknes es el nombre franc√©s de la ciudad marroqu√≠ de Mequinez. Est√° situada al norte del pa√≠s, al pie de las Monta√Īas del Atlas Medio, 150 kil√≥metros al este de Rabat. Se trata de una de las cuatro ciudades imperiales de Marruecos, junto con Fez, Marrakech y Rabat. Precisamente la ruta de las ciudades imperiales es una de las m√°s tur√≠sticas del pa√≠s, por lo que cada a√Īo llegan a Meknes cientos de miles de turistas.

El río Boufekrane divide a la ciudad en dos: la medina o ciudad antigua y la Hamría o ciudad nueva. Meknes cuenta con casi 950.000 habitantes y gracias a su ubicación es una de las principales urbes comerciales de Marruecos. Pero es el turismo el que le da vida y fama a Meknes. Sin ir más lejos está catalogada desde 1996 como Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO tanto por su tejido urbano como por sus edificios monumentales.

Fundada en el siglo XI por los almor√°vides, lleg√≥ a ser capital del Magreb en el XVII. Fue en este √ļltimo siglo cuando se pobl√≥ de maravillosas mezquitas, mausoleos y jardines, adem√°s de altas murallas y puertas monumentales. La mezcla entre la arquitectura musulmana y europea del Magreb del XVII es lo que hace a Meknes un destino tan encantador.

VISITAS EN MEKNES

– Puerta Bab el-Mansour

Situada frente a la Plaza el-Hedim, se trata de una de las puertas de entrada más grandes y más hermosas de Marruecos. Se terminó de construir en 1732 bajo el mandato de Mulay Abdallah, hijo del sultán Mulay Ismail. Comunica la Plaza el-Hedim con la antigua Ciudad Imperial de Mulay Ismail. Ante ella se organizaban los principales eventos militares y religiosos de la ciudad, y hoy en día se usa como sala de exposiciones.

– Plaza el-Hedim

Si os suena la impresionante Plaza Jamaa el Fna de Marrakech, esta de Meknes se podr√≠a decir que es una r√©plica pero en peque√Īito. Es el coraz√≥n de la ciudad, punto de encuentro para turistas y lugare√Īos. Tiene 200 metros de largo y 100 de ancho y est√° rodeada de una serie de edificios modernos y un mercado de abastos para comprar lo mejor de la gastronom√≠a local. Al atardecer es un magn√≠fico lugar para sentarse en sus terrazas y cenar.

– Mausoleo de Mulay Ismail

Situado muy cerca de la medina, en su interior se encuentra la tumba de Mulay Ismail, uno de los grandes sultanes que tuvo Marruecos. En él pueden entrar incluso los no musulmanes y destaca especialmente por su belleza sencilla y elegante, nada suntuosa como otras mezquitas y mausoleos marroquíes. Impresiona el silencio de todo el recinto, tan solo roto por el tic tac de los relojes de péndulo del siglo XVIII que decoran las paredes.

– Zoco de Meknes

Es la zona comercial por excelencia de Meknes, con sus t√≠picas tiendas y puestos en donde podemos encontrar de todo. Situado en la medina se puede decir que el zoco de Meknes es m√°s moderno y se conserva mejor que el de otras ciudades de Marruecos. Hay dos zocos fundamentalmente: uno de ellos es el Zoco Sekkakine, mientras que el otro es el Zoco Bezzazine. En este √ļltimo se puede comprar lo mejor de la artesan√≠a local, especialmente los cestos de mimbre, considerados los mejores de Marruecos.

– Museo Dar Jamai

Este palacio y sus jardines, construidos en 1882 en el extremo norte de la Plaza e-Hedim, albergan hoy el Museo de Arte Marroquí. Aquí vivió la familia Jamai, una de las más ricas de Meknes, algo que puede verse en la suntuosidad de sus estancias y la decoración de suelos, paredes y techos. Tras ver los jardines se puede subir a la planta superior para visitar el museo, en el que se aprecian todos los oficios y trabajos relacionados con la artesanía tanto de Meknes como de Marruecos en general.

– Madrasa Bou Inania

Construida a mediados del siglo XIV, se trata de un antiguo centro de aprendizaje isl√°mico que a√ļn hoy sigue en funcionamiento. Impresiona su patio central con las paredes talladas a mano en madera y estuco, y la fuente de las abluciones del centro. Actualmente est√° considerado uno de los mejores monumentos de los benimerines. Los no musulmanes pueden visitar gran parte del recinto, tanto el patio como algunas de sus salas.

– Gran Mezquita

La Gran Mezquita de Meknes está situada frente a la Madrasa Bou Inania. Fue construida en el siglo XII por Yousef Ben Tashafin y cuenta con un enorme patio central, desde el que parten tres grandes salas de oración. Hay también una enorme fuente en el centro del patio, uno de los pocos sonidos que se escuchan en el interior. Los no musulmanes no pueden acceder a las salas de oración pero sí al menos al patio.

EXCURSIONES

Podemos hacer la ruta imperial e ir hasta Fez (situada a 70 kil√≥metros), Marrakech, mucho m√°s alejada hacia el sur, y Rabat, 1 50 kil√≥metros. Hay otras excursiones m√°s sencillas, como la visita a El Hajeb, 35 kil√≥metros al sur de Meknes, lugar de paso para visitar el desierto o la ruta del Atlas. A esta ciudad le podemos a√Īadir Sebaa Aaium y Ain Taoujdate, ambas con hermosos ejemplos de arquitectura colonial. Aunque la principal excursi√≥n desde Meknes es visitar Fez.

En Meknes encontramos una variedad tanto del clima mediterr√°neo como del continental. En verano hace bastante calor, lleg√°ndose a los 38 grados f√°cilmente, mientras que en invierno hace bastante fr√≠o, aunque no suele bajar de los cero grados (la media invernal se sit√ļa en torno a los 2 y 7 grados). Las lluvias se dan especialmente en oto√Īo y en invierno, aunque no llueve demasiado. Para no pasar ni mucho fr√≠o ni mucho calor, la mejor √©poca para viajar a Meknes es la primavera.

COMPRAS

Nada mejor que perdernos por la medina y los zocos de Meknes, donde encontraremos lo más tradicional y los típicos souvenirs de la ciudad. En la Plaza el Hedim también veremos muchos puestos ambulantes, aunque en esta zona lo que predominan son los bares, los restaurantes y las terrazas. Además las estrechas callejuelas de la medina no permiten el paso del sol, de ahí que incluso en verano podamos estar de compras sin pasar mucha calor. En las afueras y las grandes avenidas de la zona moderna hay establecimientos para compras más generales y de marca.

GASTRONOM√ćA

Los restaurantes tradicionales de Meknes ofrecen platos t√≠picos para todos los gustos. Se puede empezar con los entrantes, probando las aceitunas verdes y negras muy comunes en la zona, para luego probar la harira, una ensalada marroqu√≠, berenjenas, el cusc√ļs de pollo con vegetales cocidos e incluso un guiso de lentejas. La comida en Meknes se puede acompa√Īar con los vinos de la regi√≥n, y de postre fruta, naranjas en alm√≠bar, alg√ļn pastel o, por supuesto, un t√© de menta.

TRANSPORTES

Para moverse por la medina de Meknes no vais a necesitar transporte p√ļblico, ya que las calles son estrechas y todo es muy compacto. Para desplazarse por la ciudad tenemos los petit taxis, peque√Īos coches de color azul, que os llevan a cualquier punto de la ciudad en poco tiempo, aunque el tr√°fico es un poco ca√≥tico. M√°s barato es el servicio de autobuses, aunque suelen ir siempre llenos de gente y el trayecto es mucho m√°s lento. A menos que quer√°is hacer alguna excursi√≥n no es nada recomendable el alquilar un coche por el caos y la manera de conducir tan temeraria.

C√ďMO LLEGAR A MEKNES

La mejor manera para llegar a Meknes es por carretera o en tren. En la ciudad hay dos estaciones de tren, ambas perfectamente conectadas con las principales ciudades de Marruecos (desde Fez apenas se tarda 40 minutos, y desde Marrakech unas seis horas y media). La estaci√≥n de autobuses de Meknes est√° al oeste de la medina, y tambi√©n cuenta con bastantes enlaces a las principales ciudades del pa√≠s. De las dos opciones la m√°s r√°pida es el tren, pero la m√°s barata el autob√ļs.

ALOJAMIENTOS EN LA CIUDAD

Como ciudad turística Meknes dispone de numerosas ofertas de alojamiento, desde los típicos riads a los hoteles y otros establecimientos más sencillos y económicos. Si queréis reservar habitación en la ciudad lo podéis hacer a través del siguiente enlace: Hoteles en Meknes.

Viajar a Meknes

Lana de Meknès

Dicen algunos que Mekn√®s es la m√°s ‚Äėpobre‚Äô de las Ciudades Imperiales de Marruecos. Sin embargo, nos encontramos en una urbe regenerada por cierto toque de modernidad, que sigue enarbolando grandes valores de la cultura marroqu√≠ y que forma parte del Patrimonio de la Humanidad de la Unesco.

Pocos saben que casi toda la lana que se utiliza para la fabricación de esas magníficas alfombras tan típicas del país alauita, pasan por las manos de los artesanos de Meknès, dedicados a la preparación de este material por los siglos de los siglos.

De hecho, en Mekn√®s existe un mercado destinado a la compra-venta de tan singular borra. El espect√°culo de La Plaza de la Lana, en la medina de la ciudad, resulta fascinante. Cientos de kilos de vell√≥n esperan ser hilados, te√Īidos, trenzados‚Ķ

Mercaderes llegados de todas partes de Marruecos también acuden con la idea de agenciarse cargamentos de una de las mejores lanas del mundo. Acabarán siendo anudadas por las manos expertas de los tejedores de alfombras y expuestas luego en los zocos marroquíes, extendidas sobre el suelo, en un colorista festín para la vista, mientras el turista degusta un vaso de té de menta.

La lana de Meknès también se exporta al exterior, tanto a fabricas que la usarán como material para sus productos, como en forma de esas mismas alfombras ya tejidas y que serán vendidas a un precio muchísimo más caro por cualquier multinacional del planeta.

Sin embargo, el espectáculo de la lana está aquí, en su estado más puro y genuino, en los fardos de hilo virgen de los artesanos de la Ciudad Imperial de Meknès.

Mulay Ismail fue el segundo gobernante de la dinast√≠a Alaouita. Rein√≥ entre 1672 y 1727 en un pa√≠s tremendamente debilitado por las guerras tribales y las peleas por la sucesi√≥n al trono. Mand√≥ construir una nueva capital, llamada M√©knes, a la que los historiadores se refieren como ‚ÄúEl Versalles de Marruecos‚ÄĚ, por su ostentaci√≥n y dise√Īo.

La ciudad fue construida, en algunas de sus partes, con rocas excavadas de las ruinas romanas de Volubilis, para darle mayor importancia a una capital que Mulay Ismael consideraba la m√°s hermosas de todo el reino.

La crueldad de Mulay Ismael es igual de legendaria, para intimidar a sus rivales ordenó que las murallas de la ciudad sean adornadas con 10.000 cabezas de sus enemigos, decapitados. Los relatos donde envía a torturar, o incluso decapitar, a los sirvientes que consideraba poco trabajadores también abundan.

En los 20 a√Īos que dur√≥ el reinado de Ismael, se calcula que murieron cerca de 30.000 personas. Fue el rey marroqu√≠ que decidi√≥ mover Fez a Meknes, un palacio monumental, repleto de obras de arte, donde los historiadores y arquitectos encuentran una clara influencia de las pr√°cticas del rey franc√©s Luis XIV, salvando las distancias

A la hora de elegir hospedaje en Meknes, contaremos con una gran variedad de ofertas, por eso desde Absolut Marruecos te recomendamos algunas de las opciones más importantes. Hoteles económicos, palacios lujosos o casas de familia que alquilan habitaciones. Dependiendo del viaje que realices, puede que un tipo de hospedaje sea más adecuado, revisa nuestro catálogo de recomendaciones.

La primera opci√≥n es el Riad Bab Berdaine, en la Antigua Medina de la ciudad. Es un hotel de ‚Äėalojamiento y desayuno‚Äô, cuenta con solo 8 habitaciones pero es la mejor soluci√≥n a la hora de encontrar un lugar siempre listo para descansar, reponer energ√≠as y seguir recorriendo.

Est√° ubicado a solo 15 minutos de caminata de la famosa puerta Bab Mansour, y entre sus servicios se incluyen WiFi gratuito, terrazas con vistas panor√°micas y un hermoso patio con azuleos y plantas locales.

Un poco m√°s lejos, el Complejo Touristique Veixe es una excelente oferta de hospedaje tradicional 3 estrellas. Tiene una peque√Īa piscina al aire libre, servicio de habitaci√≥n las 24 horas y un restaurante especializado en comida tradicional marroqu√≠. Est√° a solo 3 kil√≥metros de la estacion de trenes, cuenta con terraza, jard√≠n y conexi√≥n WiFi gratuita.

Dar Jamai es un conjunto de jardines y palacios construido en 1882 en la ciudad de Meknes, una excelente opción a la hora de disfrutar de la brisa del verano en esta turística ciudad marroquí. Los jardines están en la zona norte, en uno de los extremos de la plaza principal de la medina, El Hedim.

El per√≠odo de construcci√≥n del aplacio Dar Jamai se extendi√≥ por dos a√Īos, el visir que encomend√≥ la construcci√≥n cay√≥ enfermo y debi√≥ trasladarse a Fez, y all√≠ decidi√≥ construir otro palacio que lleva el mismo nombre.

El Dar Jamai de Meknes hoy funciona como Museo de Arte Marroquí y ofrece numerosas exhibiciones y salas repletas de obras de arte de las diferentes épocas, con piezas nacionales e internacionales relacionadas por la influencia árabe y europea en el arte africano.

El edificio es muy elegante, funcion√≥ como casa de la familia Jamai (muy respetada en el pa√≠s, al punto que dos ministros al Mulay El Hassan), y a√ļn hoy se pueden ver rastros del prestigio de tiempos pasados. El jard√≠n Dar Jamai tiene un estilo claramente influenciado por el estilo andalus√≠, con muchos √°rboles frutales y bellos cipreses.

Las exposiciones se llevan a cabo en la sala y los pisos superiores, mientras que la planta baja conserva el estilo original de habitaciones y patios de la gran mansión.

SAYYIDA AL-HURRA

SAYYIDA AL-HURRA, MUJER MARROQU√ć DE ORIGEN ANDALUS√ć

La figura de Sitt al-~urra ‚ÄĒSayyida al-Hurra bint Mawl√°y ‚ÄėAlT ibn Ra~Td‚ÄĒ es,
tanto por sí misma como por lo que vino a significar en la historia del norte de

Marruecos, la de una de las más importantes personalidades femeninas del occidente islámico en la Edad Moderna, a la que en cierta medida, la vinculada al Estrecho de Gibraltar, resume dentro de los complicados cambios y trasvases de intereses, que se producen en los finales del siglo XV y comienzos del XVI en esta zona. Sitt al-Hurra pasa a ser una singularidad, una mezcla, un eje, en tomo a los cuales puede moverse nuestra reflexión cuando la centramos sobre aquella complicada sociedad, que existió por entonces a los dos lados del Estrecho.

En 1453, los turcos osmanlíes conquistan Constantinopla, con lo que se termina el Imperio Bizantino, heredero del Imperio Romano de Oriente, y comienza el Imperio Osmanlí u Otomano, que durará hasta comienzos del siglo pasado. Es un largo periodo de la Historia el que se acaba con el mutis de Constantinopla y el estreno de Istambul; toda unaparte de la Edad Antigua y toda la Edad Media completa. Y, sobre todo, un cambio de actitudes, de medios y de inversiones económicas, una alteración del equilibrio político, cultural y comercial, que había existido hasta entonces.

A partir de 1487, los portugueses, que ya hab√≠an explorado la costa occidental de √Āfrica y se hab√≠an asentado en el litoral marroqu√≠, descubren el camino mar√≠timo a la India, contorneando el Cabo de Buena Esperanza, y abren la nueva v√≠a mercantil de las riquezas de levante, que hasta entonces hab√≠a discurrido por el camino de los monzones, el Mar Rojo, Arabia y Medio Oriente. La alteraci√≥n del equilibrio anterior sufre en aquel momento un vuelco total. Puede decirse que es el per√≠odo en el que empieza Europa e, incluso, en el que comienzan la expansi√≥n y el ideario coloniales modernos.

El camino oriental de las especias ‚ÄĒy evidentemente el de otras muchas mercanc√≠as, bienes e influencias‚ÄĒ transcurri√≥ durante muchos siglos a trav√©s de la v√≠a regular de los vientos monzones entre la India, y su entorno, y el Golfo Ar√°bigo, sur de Arabia, y el Creciente F√©rtil (es decir, Mesopotamia, Palestina, Siria y Egipto), desde donde prosegu√≠a hacia Europa. Roma control√≥ en parte esta v√≠a y el Imperio Romano de Oriente, o Imperio bizantino, continuaron fiscaliz√ļndola en lucha contra los sas√°nidas, hasta la aparici√≥n del Islam, cuyos califatos y estados absorbieron la mayor parte del Imperio bizantino, el Imperio sas√°nida y la propia v√≠a en s√≠, que pas√≥ a ser su columna vertebral econ√≥mica.

Pero además del camino oriental de las especias, existía otro, de bastante
menor intensidad aunque muy importante, que era el camino occidental del oro y de la sal, y que iba desde el Golfo de Guinea a los reinos subsaharianos, Marruecos y AI-Andalus; y de aqu√≠ a Europa. Era un mercado del oro, el marfil, A ;√≠uquel de Estudios A ‚Äėo/ns- II-2cm>312 Rodolfo Gil Grimau las plumas de avestruz y los esclavos, fundamentalmente, a cambio de sal y de productos manufacturados. La v√≠a discurr√≠a por tierra, mediante caravanas.

Ambas v√≠as, ambos mercados, sufren el colapso causado por los descubrimientos mar√≠timos portugueses y naturalmente por el descubrimiento de Am√©rica. Se produce un vuelco, como acabo de decir, al comprobarse que los doscaminos se pueden hacer completos navegando, en r√©gimen de monopolio (durante bastante tiempo el monopolio es portugu√©s) y a menor coste, es decircon mayores beneficios, puesto queel n√ļmero de intermediarios disminuye considerablemente.

Los estados y territorios que habían sido los intermediarios habituales en ambas vías experimentan unos deterioros notables, tanto en sus haciendas como en sus culturas, sociedad y política, llegando varios de ellos perder la independencia. Este es el caso de Egipto y el caso de Granada, por ejemplo; uno en la vía oriental y la otra en la occidental. Egipto pasa a pertenecer al Imperio Otomano y Granada es conquistada por Castilla y Aragón.

M√°s adelante, algo m√°s adelante, el descubrimiento de Am√©rica y la prolongaci√≥n hacia ella del imperio iransmarino portugu√©s, as√≠ como la formaci√≥n del imperio espa√Īol, crean una nueva v√≠a, la del Nuevo Mundo, y provocan que varios estados europeos hagan todo lo posible por controlar alguna de esas v√≠as, los territorios en las que se asientan y sus materias primas, para pasar a las conquistas y a los colonialismos.

En estas circunstancias hist√≥ricas y econ√≥micas, Marruecos, que, durante los imperios almor√°vide y almohade hab√≠a sido el gran exponente del Islam occidental, sufre de todos los est√≠mulos negativos exteriores e interiores, y el imperio merin√≠, implicado en la pol√≠tica granadina -y‚ÄĒewtadeios rejitas- cristianos europeos durante la Guerra de los Cien A√Īos, ve mermar su capacidad pol√≠tica y su empuje; incluso su justificaci√≥n como potencia isl√°mica. En otro de mis trabajos he dicho, entre otras cosas, que: ‚ÄúSer los defensores del Ls/am andaluz, no teniendo la colaboraci√≥n entusiasta de los propios andalus√≠es, oblig√≥ a los merin√≠es a toda clase de compromisos t√°cticos y, en estas componendas, se vio el deseo de los granadinos por manejar ci reino merin√≠, y la atenci√≥n de Castilla Portugal por controlar el comercio africano procedente de Marruecos. No debemos olvidar tambi√©n que, en esa √©poca, los √°rabes Banu filIal y Maqil, procedentes de oriente, hab√≠an invadido el campo marroqu√≠; obligando, entre otros cosas, a que las estructuras bereberes se cerraran en s√≠ mismas por reacci√≥n y defensa, poniendo as√≠ de manifiesto la debilidad interna del majzen merin√≠. Este acentu√≥ su car√°cter urbano, reducido a unas ciudades en donde la influencia administrativa, cultural ymilitar, de los granadinos, o de los andalus√≠es e hispanos en general, cobr√≥ mayor importancia (…) En medio de la descomposici√≥n fueron los bur√≥cratas del majzen, especialmente los visiresSayyida al-Hurra 313 wattas√≠es, los que acabaron porgobernar el reino sustituyendo a los merin√≠es‚ÄĚ‚Äô.

Bajo los visires wattasies laintervenci√≥n pol√≠tica granadina disminuy√≥ mucho, en tanto que los avances portugueses en las costas marroqu√≠es progresaron, y as√≠ sigui√≥ la cosa hasta que, en 1471, los portugueses terminaron por apoderarse de Arcila ‚ÄĒhay que recordar que ya ten√≠an Ceuta desde 1415, aunque hab√≠an fracasado en T√°nger en 1437‚ÄĒ y el hasta hacia poco se√Īor de Arcila se transform√≥ en el primero de los sultanes wattas√≠es, inaugurando as√≠ una dinast√≠a que prolongaba la inestabilidad interior. En estascircunstancias, es cuando se producen las primeras resultas espec√≠ficas de la toma de Constantinopla y de las navegaciones portuguesas, y ser√° poco despu√©s cuando los reinos de Castilla y Arag√≥n, unidos, emprendan la conquista del reino de Granada.

Los reinos marroqu√≠ y granadino hab√≠an pasado a ser ‚Äúm√°s que nada, unos avisperos de luchas internas y de debilidades‚ÄĚ2 y los wattas√≠es no vinieron en ayuda de los granadinos cuando el √ļltimo estado andalus√≠ fue ‚Äúsiendo devoradopor fsabel de Castilla y Fernando de Arag√≥n. Mientras tanto, las plazas expugnadas por los portugueses se mantuvieron en un equilibrio c√≥modo, gracias a sus treguas, paces y tributos con el entorno, hasta que los jefes de guerra musulmanes ‚ÄĒcomo el granadino Sidi al-Mandri, en Tetu√°n, o su suegro Mawlay Ah ibn Rash√≠d, en Chefchauen‚ÄĒ no empezaron un hostigamiento en serio contra ellas. El anterior empe√Īo de los merin√≠es de pasar por campeones del Islam, unido a la anquilosada herencia wattas√≠ y a la posterior debilidad saad√≠, fue lo que potenci√≥ ypermiti√≥ el fen√≥meno de los jefes de guerra y el impulso de los morabitos. Hubo un abandono de lasfronteras por parte de los sultanes wattas √≠es.

Las plazas expugnadas por los cristianos peninsulares persistieron en su estado, no s√≥lo por la debilidad de wattas√≠es y saad√≠es, sino tambi√©n porque los soberanos de estas dinast√≠as mantuvieron ese statu-quo de ocupaci√≥n, con elfin de tenerlas como puntos de apoyo y ayuda para sus problemas sucesorios internos. La reconquista, el hostigamiento y la presi√≥n se los dejaron a los perif√©ricos; perif√©ricos que eran, en buena parte, andalus√≠es fuertemente influenciados por el √ļltimo Al-A ndalus: AI-Mandrifue, como todo el mundo sabe, un alcaide granadino inmigrado a Tetu√°n, junto con otrospatriotas, antes de la ca√≠da de Granada. Ellosfueron los que repoblaron y reconstruyeron la ciudad y AI-Mandri se cas√≥ con Sayyida al-Horra, hija de Mawlay > Ah ibn Ras/id y de La/la Zuhra, una mud√©jar de Vejer de la Frontera. Los tres habr√≠an de ser los campeones de la resistencia en el norte, en forma casi independiente del poder wattas√≠ central‚ÄĚ3.

El sistema de acrobacias y presiones m√ļltiples de los estados, tanto isl√°micos como cristianos, de la Baja Edad Media, se altera en beneficio de un GIL GRIMAU, Rodolfo, ‚ÄúCeuta y Meliiia en los sigios XV y XVI‚ÄĚ, Cuadernos del Archivo Municipal. Ceuta, La frontera sur de AI-Andatus, Estudios de africanismo espa√Īol y el Mogrib, Madrid, ¬°LE√≠, en prensa. 2 Ibtd Ibid. Hago unas peque√Īas conecciones al texto citado.314 Rodolfo Gil Grimau enfrentamiento ideol√≥gico y econ√≥mico de dos grandes bloques, uno de ellos el otomano y otro el espa√Īol imperial, en principio, ambos expansivos. Marruecos va a ser apetencia de ambos y terreno de disputa de los dos, y de los portugueses, sin que ninguna de estas fuerzas extra√Īas al pa√≠s consiga apoderarse de √©l. Y aqu√≠ entra la figura de Sayyida al-Hurra como la de uno de los protagonistas de la resistencia y de la mezcla de culturas de la √©poca, y sus formas de actuar.

En realidad, es poco lo que se sabe de la Noble Dama aunque haya bastantes
referencias hist√≥ricas respecto a ella, algunas europeas. Aqu√≠, yo no pretendo aportar nada nuevo a su estudio, sino s√≥lo unas reflexiones estimativas. Su historia ha sido estudiada, en lo que ha sido posible hasta cada momento, por tetuan√≠es e investigadores muy pr√≥ximos a Tetu√°n y a Chefchauen como Sidi MuhammadDawud, Abderrahim Yebbur Oddi, Sidi Muhammad Ibo ‚ÄėAzz√ļz Hak√≠m y Guillermo Goz√°lbes Busto4, independientemente de otros como Chantal de la Veronne o Roben Ricard, por ejemplo.

Conocida en la Historia como Sayyida al-Hurra, o Sitt al-Hurra, la Noble Dama pudo haber tenido o no el nombre propio de ‚ÄėAy~a, ajuicio o no de Dawud y de Ibn ‚ÄėAzz√ļz, en cuyo caso lo de al-Hurra ‚ÄĒla libre‚ÄĒ ser√≠a un apelativo que le fue dado cuando tom√≥ el gobierno de Tetu√°n. ‚ÄúIn 1515, upon the death of her husband, though already confirmed prefect of Tetouan, gained the title of al-Hurra, that is, a woman wielding sovereign powe?‚ÄĚ, dice un texto actual trasladando esa opini√≥n, aunque el apelativo de Sayyida al-Hurra viene a significar Noble Dama y lo han llevado varias notables mujeres musulmanas. Lo cierto es que fue hija de MawlAy ‚ÄėAlT ibn Ra~id, ~ar~descendientede Sidi ‚ÄėAbd al-Sal√°m Ibn Ma~i~, y de Lalla Zuhra Fern√°ndez, una mud√©jar o morisca de Vejer de la Frontera, cerca de C√°diz, o tal vez una elche.

El nombre propio de ‚ÄėAy~a, que a veces se le atribuye, puede venir de una identificaci√≥n de nuestra Sitt al-Hurra con otra piadosa y Noble Dama de ese nombre y tiempo, que fue la madre del cronista lbn Mkar. El padre de la nuestra, que seguramente habta combatido en las √ļltimas guerras de Granada a favor o en contra de los reinos cristianos peninsulares, se hab√≠a convertido en un pr√≠ncipe pr√°cticamente independiente de los wattas√≠es de Fez, formando un mini-estado en Beni ‚ÄėAr√ļs, Beni Husmar y eieb√°la, con capital en Chauen, ciudad que fund√≥ pobl√°ndola con gente de lacomarca y con andalus√≠es, especialmente los emigrados granadinos que escapaban del avance de los Reyes Cat√≥licos.

De su madre sabemos que ten√≠a un hermano, Mart√≠n Fern√°ndez, que islamiz√≥ igualmente, si es que no era ya musulm√°n, tomando el nombre de ‚ÄėAlT Fernando; 4MUHAMMADDAWUD, Tar,jTiswon, Titwan, 1959-1379. IBN ‚ÄėAZZUZI-IAK√ćM. Muhanimad, ‚ÄėSilta al-Hurra, princesa de Chafchauen‚ÄĚ, Cuadernos de la BibliotecaEspa√Īola de Tetu,ln, 15, Tetu√°n, 97-i15. YEBBUR 0DDi. Abden‚Äôahim, ‚ÄúLos Ben-Raehed de Chefchauen y su significaci√≥n en la Historia de Man-uccos septentrional‚ÄĚ, Tetu√°n, 1953. GOZ√ĀLBES BUSTOS (sic.), Guilienno, ‚ÄúSu al Hurra, gobernadora de Tetu√°n (sigio XVI)‚ÄĚ, .4aas delCongreso Internacional El Estrecho de Gibraltar 1987, UNED. 1988, Madrid.

www.ottoman-traderscomlBio2htmlSayyida al-Hurra 315

persona que debió tener puestos de responsabilidad en Tetuán y en la cora de Arcila.

‚ÄúDel matrimonio Ben Rasid Zuhra hubo doshijos. Un var√≥n Mawlay Ibrahim una hembra Sit al Hurra. El primero, probablemente el primog√©nito, alcanz√≥ las m√°s a/tas cimas de laj√°ma ydel poder entre sus contempor√°neos. Sucesor de su padre en los dominios de la monta√Īa, fue adem√°s, va/ido del sult√°n de Fez, el cual, por a√Īadidura le deb√≠a el trono (…) Su hermana, Sit al Hurra, no queda atr√°s en cuanto a fama y car√°cter Debi√≥ casarla su padre siendo a√ļn una tierna adolescente con el ex alcaide granadino, Ah al-Mandan, e/fundador de Tetu√°n‚ÄĚ6 ‚ÄėAlt al-Manzar?, probablemente con una ..W osca ~ de una localidad granadina llamada >kz.iI, fon√©ticamente transformado en ~.>.√°zJ > Al-Mandan> AI-Mandr√≠, apellido que aparece en documentos granadinos como AI-Manzar√≠ o AI-Manzir√≠, con ‚ÄĘ , y en documentos referentes a moriscos granadinos transcrito como Mandan, era procedente del Reino nazan√≠ de Granada, con cuya familia real estaba emparentado por su matrimonio con Lalla F√°tima, de quien seguramente tuvo hijos que debieron formar parte de la arisiocracia tetuanu.

Cabe la posibilidad de que haya conocido a lbn Ra√°td en las guerras de Granada, cuando √©l era alcaide de Pi√Īar, una fortaleza granadina que al parecer rindi√≥ a los Reyes Cat√≥licos, quiz√°s a instigaci√≥n de Boabdil, y que se haya venido a GebAla por invitaci√≥n de aqu√©l, asent√°ndose en la zona de Tetu√°n para establecer una ciudad fortificada, inmediata al r√≠o, que entonces era navegable y √ļtil para el corso, muy pr√≥xima a Ceuta, a la que pod√≠a controlar puesto que era plaza fuerte portuguesa. A los mug√°hid√≠n, como he dicho antes, compet√≠a vigilar y luchar contra la intervenci√≥n extranjera, ya que el poder central wattas√≠ era d√©bil, y eso era lo que se hab√≠an propuesto hacer Mawlay ‚ÄėAlt ibn Ra~id y sus aliados; tanto m√°s los granadinos inmigrantes, que esta manera continuaban su guerra.

Tetu√°n fue reconstruida por los granadinos en 1485 o 1486 y cabe suponer, tambi√©n, que en ese momento, AI-Mandr√≠ estar√≠a entre los treinta y los cuarenta a√Īos, dada su vida adulta anterior, las responsabilidades que hab√≠a desempe√Īado, la emigraci√≥n y el tiempo que tard√≥en construirse el blad, o n√ļcleo urbano inicial de la ciudad reedificada.

De 1485 a 1510, o 1512, a√Īo en el que Sayyida al-Hurra se hizo cargo del poder, en Tetu√°n, en nombre de su marido y tal vez por incapacidad de √©ste, que se hab√≠a ido quedando progresivamente ciego tal vez por una herida de guerra, hay unos veinticinco a√Īos en los que deben haberse producido el nacimiento de la misma Sayyida al-Hurra, su matrimonio, el nacimiento de sus hijos y su propio aprendizaje pol√≠tico. Es posible, sin embargo, que no se haya hecho cargo del poder en l5l0-1512, en nombre de su marido sino que haya habido un reparto de funciones, por decirlo de alg√ļn modo: el gobierno interno de la ciudad para ella e GOZ√ĀLBES BUSTO, op. cli, 463.316 Rodo/fo Gil Grimau y el campo de batalla para √©l, hasta que el guerrero se ve obligado a quedarse en casa alrededor de 1520.

Podr√≠amos pensar que nuestra Noble Dama naci√≥ en torno a 1485, algo despu√©s que su hermano Mawl√°y Ibr√°h¬°m, al mismo tiempo que nac√≠a Tetu√°n, y una vez que su padre estaba ya firmemente asentado en su estado de Chauen y de toda la regi√≥n. Podr√≠amos pensar, tambi√©n, que se cas√≥ con AI-Mandri en torno a 1500, con una diferencia de edad de unos treinta o cuarenta a√Īos entre ambos, lo que no parece haber afectado su entendimiento mutuo, puesto que ella aprendi√≥ a su lado y estuvo colaborando con √©l y, luego, represent√°ndolo y cuid√°ndolo hasta su muerte; cosa que no se hubiera producido de no existir un consenso en la pareja y una adaptaci√≥n de sus caracteres, indudablemente recios.

Ciertamente que hay otras posibilidades. Una, la expuesta por Dawd y otros autores marroqu√≠es, de que no fue ‚ÄėAlt AI-Mand√° el marido de Sayyida al-Hurra, sino un sucesor suyo del mismo nombre, tal vez un nieto. Otras, las que presumen una ocupaci√≥n del poder por un hecho defacto: ‚ÄúShe came into power, managing herhusband‚Äôs affairs in andaround 916/1510. Shor√≠ly after she got heneifnomed governor of that city-state‚ÄĚ7. El acad√©mico Goz√°lbes Busto piensa, por el contrario, que: ‚ÄúLa Noble Dama estuvo casada con el genuino Mandan, el fundador de Tetu√°n, Y no hubo m√°sguerreros ni dirigentes con ese nombre en la historia tetuan√≠‚Äô8 Y dice que: ‚ÄúEn el niomento de su muerte Sidi Ah Al Mandan llevaba muchos a√Īos inactivo delcampo de batalla y, probablemente, como rector de los asuntos de la ciudad por √©lfundada. Su mujer, Sit Al Hurra bent RaSid soportaba desde hac√≠a tiempo el peso de aquellos asuntos internos que no requer√≠an una especial t√©cnica o distinto saber del habitual √ö.) Por lo dem√°s, ella no figur√≥ nominalmente como dirigente, sino cuando su marido, impotente por la edad y la ceguera, qued√≥ pr√°cticamente arrinconado en su propia senilidad‚Äô9 Lo cierto es que, en lomo a 1510-1520, la pareja cas√≥ a una hija de ambos con un hijo de Hasan H√°sim o quiz√°s H√°~im, granadino inmigrado procedente de Baza y tal vez rival de AI-Mandrt en el gobierno de la ciudad, y Sayyida al-Hurra estuvo apoy√°ndose m√°s o menos verbalmente en su yerno Ahmad para regir Tetu√°n, aunque su sost√©n fundamental lo haya tenido, a partir de 1527, en su hermano MawlAy Ibr√°htm, que gobernaba en Fez como valido del sult√°n Ahmad al-Wattast. Acaso fue en esos a√Īos cuando otra hija de la pareja se cas√≥ con un tal Abu ‚ÄėAlt o Bu‚ÄôalT, asimismo de origen granadino, vinculado a una familia que m√°s tarde intervendr√≠a activamente en la sucesi√≥n de Al-Mandil y de la propia Sayyida al-Hurra. Y debi√≥ de ser igualmente en esa d√©cada cuando AI-Mand√Ī tuvo que dejar los campos de batalla para cuidar de su salud, y Sayyida al-Hurra se ocup√≥ mucho m√°s de todo lo referente a la ciudad, a su pol√≠tica y a su wwwotton,an-traderscom/Bio2l,tml ‚Äė~z~[~E~5 BUSTO, op. cit. 468.

Ibid 468-89.Sayyida al-Hurra 317 economía, seguramente sostenida por la presencia física y los consejos expertos de su marido.

La inmigraci√≥n granadina, como buena parte de la andalus√≠ y de la morisca posterior, se dedicaba de modo muy activo al corso, actividad oficialmente permitida y alentada por los Estados, con la que sacaba riqueza y mermaba la capacidad comercial, humana y militar de sus enemigos, en este caso los cristianos peninsulares. AI-Mand√Ī y Sayyida al-Hurra sostuvieron y financiaron la navegaci√≥n corsaria, o la controlaron y abastecieron cuando no era propia, aprovechando el excelente caladero del r√≠o, que estaba resguardado. ‚ÄúShe then made contact with the Turkish corsair Barbarosa, and assembled a fieet, then launched intoprivateering in the western Mediterranean, becoming the undisputed Queen of the Pirates in that region‚ÄĚ‚ÄĚ0. El empe√Īo que puso Sayyida al-Hurra en proteger esta actividad concit√≥ en contra de ella muchas enemistades, tanto extranjeras como marroqu√≠es, que empezaron a pesar en su perjuicio, y en el del sult√°n, que lo consent√≠a a pesar de los acuerdos internacionales. No pareci√≥ importarle verdaderamente hasta 1539-1540.

En 1539 muri√≥ Mawl√°y Ibr√°him, el hermano uterino de Sayyida al-Hurra y su protector, y se hizo cargo del gobierno de Chauen su hermanastro Sidi Muhammad, con quien no se llevaba bien y que, a partir de esa fecha, intent√≥ intervenir en Tetu√°n. Goz√°lbes Busto cree que Al-Mandil continu√≥ en vida hasta 1540: ‚ÄúTodav√≠a suspiraba por Espa√Īa el viejo caudillo‚ÄĚ‚Äô1, dice siguiendo un testimonio contempor√°neo; pero, de todas formas, muri√≥ en ese a√Īo.

Muerto su marido, ella continu√≥ rigiendo la ciudad con un asociado m√°s o menos ficticio, que fue su mismo yerno Ahmad, probablemente con menoscabo para sta otro yerno Bu ‚ÄėAl?, lo que habr√≠a creado rivalidades entre sus dos hijas.

Sin embargo, dadas las dificultades que se le fueron acumulando, en 1541 dio un vuelco a la situaci√≥n, logrando que el propio sult√°n Ahmad al-Wattas¬° se casara con ella. Con lo cual ‚Äúprescinde evidentemente de todos los prejuicios y maneja a su antojo los asuntos de la regi√≥n‚ÄĚ‚Äô2 ‚ÄúAfier the death of her husband, she married the King ofMorocco, Ahmed a/-Wattasi. in order to show him that shehad no intention ofgiving up herpolitical role in the north, she requestedthat he leave his capitol of Fez and come to Tetouanbr the ceremony. it was the onlytime in the history of Morocco that a king was married awayfrom the capitol‚ÄĚ‚Äô3 En esta boda real debemos ver, casi con toda seguridad, un inter√©s para ambas partes. El beneficio para Sayyida al-Hurra parece evidente: conseguir un nuevo mantenedor pol√≠tico, el m√°ximo, si no el mejor tal vez. El dividendo para el sult√°n, independientementede la amistad que tuviera por su valido muerto, debe haber sido muy importante como para ir a casarse a otra ciudad, que no era la www.√≠√≠on,an-tirados -corn/Bio2-html

‚Äė‚ÄėIbid 469, 2 Ibid. 470,a, -itorna n-tradcrs cornil)io2- h√≠ml318 Rodolfo Gil Grimau capital, con una s√ļbdita suya; un dividendo pol√≠tico y el mantenimiento de una prosapia que le garantizaba el orden y el vigor en el norte del pa√≠s, dentro del modernismo representado por los andalus√≠es.

Sin embargo, en 1451, el gobernador portugu√©s de Ceuta cerr√≥ el puerto al comercio de Tetu√°n, por causa del excesivo celo de la gobernadora en la protecci√≥n del corso y por el incumplimiento de los acuerdos. No s√≥lo muchos tetuanies, portugueses, espa√Īoles y otros se sintieron perjudicados con este cierre, sino que el propio sult√°n se quej√≥ y trat√≥ de intervenir diplom√°ticamente. Esto, unido a las bander√≠as interiores y a la mistna personalidad de al-Hurra, tal vez muy exeluyente, precipitaron un final brusco.

El 22 de octubre de 1542, Hasan H√°sim o HA~im, el consuegro de Sayyida al-Hurra, viniendo de Fez con un grupo de jinetes y en connivencia con su hijo Ahmad, y las facciones contrarias a la gobernadora, entr√≥ en Tetu√°n y dio un golpe de poder destituyendo a Sayyida al-Hurra, expuls√°ndola de la ciudad y arrebat√°ndole los bienes. ‚ÄúSometime It wasn‚Äėt until 949/1542 that she was deposed, holding power in the region from Tetouan jor over thirtv years‚ÄĚ‚Äô4. Efectivamente, fue ‚ÄúCitalforra alcaidesa y senhora de dicha ciudad‚Äô ‚ÄĒcomo dicen los Anais portugueses‚ÄĒ durante m√°s o menos treinta a√Īos. ‚ÄúAl-Hurra ibn Banu Rashid al-Mandri al-Wattasi Hakima Taiwan was a Moroccan of Andalusian Origin. The last one in Islam‚Äės History lo bear the tule al-Hurra‚ÄĚ‚Äô5, resume su vida el texto en ingl√©s con el que aparece en las bases de datos inform√°ticas actuales.

Este ‚Äėgolpe de Estado‚Äô queda muy oscuro. Parece ser que H√°~im el viejo sali√≥ de Fez porque hab√≠a sido ofendido por el sult√°n, marido entonces de Sayyida al-Hurra, aunque hab√≠a ido con √©l despu√©s de la boda y era tratado como alcaide; parece incluso que el sult√°n avis√≥ a la Noble Dama, pero desconocemos por qu√© ella no le hizo caso, y no sabemos en qu√© medida conspiraron las propias hijas de √©sta en contra de su madre y en favor de sus esposos, si bien parece que lo hicieron. Ni sabemos si el sult√°n qued√≥ hasta cierto punto complacido con este final, puesto que tal vez contara con que los sucesores de la Noble Dama iban a ser m√°s f√°ciles que ella misma.

¬ŅQu√© fue de Sayyida al-Hurra despu√©s? No lo sabemos.

Parece del mismo modo que haya regresado a la casa paterna en Chauen, en donde se aisl√≥ y en donde probablemente falleci√≥, ignoramos en qu√© fecha. Est√° enterrada cerca de esa casa, en la z√Īwiyya raisaniyya.

Una vez desaparecida de Tetu√°n, la ciudad fue gobernada por su yerno Ahmad, y puede que por un hijo de √©ste, o sea un nieto de al-Mandr√≠ y de Sayyida al-Hurra, que tal vez adopt√≥ el apellido AI-Mandr√≠, y en tal tiempo hubo luchas entre los Hasim o H√°~im y los Ab√≠l ‚ÄėAlT, o sea guerras internas familiares que implicaban a los grupos granadinos, hasta que un nuevo sult√°n hizo ocupar ‚Äė Ibid Ibid.Sayyida al-Hurra 319 la ciudad por tropas en buena parte de origen morisco, en 1562.

¬ŅCu√°les pueden ser las reflexiones que tengamos, y la valoraci√≥n que hagamos, acerca de esta mujer ‚ÄĒla Noble Dama de cultura mixta‚ÄĒ de su personalidad, su car√°cter, sus acciones y su circunstancia? Resulta muy dif√≠cil meterse en la interpretaci√≥n de una persona como √©sta as√≠ de contrastada entre luces y sombras‚ÄĒ tanto m√°s cuanto que no disponemos, por ahora, de m√°s material hist√≥rico que el analizado por los historiadores antes dichos, ni de m√°s fuentes. Tal vez convenga, no obstante, repasar los datos que tenemos desde dentro, subjetivamente, empezando por la circunstancia, que por supuesto es la de la etapa en la que vivi√≥ y fue protagonista de cosas.

Aquella fue una √©poca en la que se re-equilibr√≥ pr√°cticamente todo: las v√≠as comerciales, el concepto y la anchura del mundo, el concepto del Estado, la ciencia y la invenci√≥n, el ten con ten de las religiones, los bloques expansivos, la emigraci√≥n, el saber, los indices demogr√°ficos, la alimentaci√≥n, los ej√©rcitos, el arte… y cu√°ntos factores m√°s! La gente que particip√≥, dentro del √°rea siempre sensible y compleja del Estrecho de Gibraltar, lo hizo adecu√°ndose a las nuevas medidas sobre un tejido social muchas veces antiguo o pasado, no pudiendo mantenerse en pie de cara a la ola por falta de un suelo estable. Es lo que probablemente ocurri√≥ con Sitt al-Hurra. Sin embargo, ella tuvo el coraje y la inteligencia de ser una protagonista de la circunstancia.

Sus acciones fueron seguramente las adecuadas dentro de su entorno pol√≠tico y social, dentro de su paisaje. Gobern√≥ porque proced√≠a de una familia de gobernantes y estaba casada con un caudillo; el gobierno y la direcci√≥n eran su ambiente desde ni√Īa y, en cuanto tuvo que hacerlo, o su marido le propuso que lo hiciera, lo hizo, quiz√°s con un endurecimiento y un exclusivismo progresivos que terminaron por perjudicarle. No supo continuar siendo una mujer extraordinaria apoyada en un hombre, en una sociedad de hombres, y quiso ser ella misma el hombre con un comportamiento de tal y con desafio; lo cual, en aquella √©poca, era imposible de imponer y de mantener. El hecho de que nadie se opusiera abiertamente a su ca√≠da, lo prueba.

Que tuvo un carácter serio, acaso minucioso y atento a todo, pero recio, parecen probarlo su vida y sus acciones. Que utilizó a las personas que la rodeaban, no dándoles la suficiente autonomía, posiblemente. Que amó la libertad y la eficacia, también, y no sólo por sus hechos y por su lucha en contra de los invasores enemigos, sino por un más que probable combate interior en contra de la gente versátil, acomodaticia, vanamente ambiciosa o cerril que la debió rodear.

Y podemos suponer que sintió afectos fuertes: la amistad y la confianza con su hermano uterino, y la deferencia, quizá la admiración y en todo caso la colaboración respecto a su marido, pueden ser un testimonio.

Su personalidad parece haber estado muy marcada por la de su madre, una mujer de otra cultura, o de cultura mixta, seguramente voluntariosa y adaptable.

Indudablemente lo estuvo por su padre, un constructor de Estados, un jefe. Y, sin duda, por AI-Mand√Ī, su marido, tan parecido a su padre por la ocupaci√≥n pero tambi√©n a su madre por el origen. No debi√≥ ser una mujer altiva, aunque si320 Rodolfo Gil Grimau convencida de poder superar a todos, por lo que termin√≥ pecando de confiada. Y, por lo tanto, es posible que haya cre√≠do mucho en s√≠ misma, siendo tambi√©n una buena creyente en Dios, que debi√≥ aceptar, sobre todo en la etapa silenciosa y √ļltima de su vida, lo que el Alt√≠simo le fue dando.
SAYYIDA AL-HURRA, MUJER MARROQU√ć DE ORIGEN ANDALUS√ć
Rodolfo GIL GRíMAU

Instituto Cervantes de Lisboa

La figura de Sitt al-~urra ‚ÄĒSayyida al-Hurra bint Mawl√°y ‚ÄėAlT ibn Ra~Td‚ÄĒ es, tanto por s√≠ misma como por lo que vino a significar en la historia del norte de Marruecos, la de una de las m√°s importantes personalidades femeninas del occidente isl√°mico en la Edad Moderna, a la que en cierta medida, la vinculada al Estrecho de Gibraltar, resume dentro de los complicados cambios y trasvases de intereses, que se producen en los finales del siglo XV y comienzos del XVI en esta zona. Sitt al-Hurra pasa a ser una singularidad, una mezcla, un eje, en tomo a los cuales puede moverse nuestra reflexi√≥n cuando la centramos sobre aquella complicada sociedad, que existi√≥ por entonces a los dos lados del Estrecho.

En 1453, los turcos osmanlíes conquistan Constantinopla, con lo que se termina el Imperio Bizantino, heredero del Imperio Romano de Oriente, y comienza el Imperio Osmanlí u Otomano, que durará hasta comienzos del siglo pasado. Es un largo periodo de la Historia el que se acaba con el mutis de Constantinopla y el estreno de Istambul; toda unaparte de la Edad Antigua y toda la Edad Media completa. Y, sobre todo, un cambio de actitudes, de medios y de inversiones económicas, una alteración del equilibrio político, cultural y comercial, que había existido hasta entonces.

A partir de 1487, los portugueses, que ya hab√≠an explorado la costa occidental de √Āfrica y se hab√≠an asentado en el litoral marroqu√≠, descubren el camino mar√≠timo a la India, contorneando el Cabo de Buena Esperanza, y abren la nueva v√≠a mercantil de las riquezas de levante, que hasta entonces hab√≠a discurrido por el camino de los monzones, el Mar Rojo, Arabia y Medio Oriente. La alteraci√≥n del equilibrio anterior sufre en aquel momento un vuelco total. Puede decirse que es el per√≠odo en el que empieza Europa e, incluso, en el que comienzan la expansi√≥n y el ideario coloniales modernos.

El camino oriental de las especias ‚ÄĒy evidentemente el de otras muchas mercanc√≠as, bienes e influencias‚ÄĒ transcurri√≥ durante muchos siglos a trav√©s de la v√≠a regular de los vientos monzones entre la India, y su entorno, y el Golfo Ar√°bigo, sur de Arabia, y el Creciente F√©rtil (es decir, Mesopotamia, Palestina, Siria y Egipto), desde donde prosegu√≠a hacia Europa. Roma control√≥ en parte esta v√≠a y el Imperio Romano de Oriente, o Imperio bizantino, continuaron fiscaliz√ļndola en lucha contra los sas√°nidas, hasta la aparici√≥n del Islam, cuyos califatos y estados absorbieron la mayor parte del Imperio bizantino, el Imperio sas√°nida y la propia v√≠a en s√≠, que pas√≥ a ser su columna vertebral econ√≥mica.

Pero adem√°s del camino oriental de las especias, exist√≠a otro, de bastante menor intensidad aunque muy importante, que era el camino occidental del oro y de la sal, y que iba desde el Golfo de Guinea a los reinos subsaharianos, Marruecos y AI-Andalus; y de aqu√≠ a Europa. Era un mercado del oro, el marfil, A ;√≠uquel de Estudios A ‚Äėo/ns- II-2cm>312 Rodolfo Gil Grimau las plumas de avestruz y los esclavos, fundamentalmente, a cambio de sal y de productos manufacturados. La v√≠a discurr√≠a por tierra, mediante caravanas.

Ambas v√≠as, ambos mercados, sufren el colapso causado por los descubrimientos mar√≠timos portugueses y naturalmente por el descubrimiento de Am√©rica. Se produce un vuelco, como acabo de decir, al comprobarse que los dos caminos se pueden hacer completos navegando, en r√©gimen de monopolio (durante bastante tiempo el monopolio es portugu√©s) y a menor coste, es decircon mayores beneficios, puesto queel n√ļmero de intermediarios disminuye considerablemente.

Los estados y territorios que habían sido los intermediarios habituales en ambas vías experimentan unos deterioros notables, tanto en sus haciendas como en sus culturas, sociedad y política, llegando varios de ellos perder la independencia. Este es el caso de Egipto y el caso de Granada, por ejemplo; uno en la vía oriental y la otra en la occidental. Egipto pasa a pertenecer al Imperio Otomano y Granada es conquistada por Castilla y Aragón.

M√°s adelante, algo m√°s adelante, el descubrimiento de Am√©rica y la prolongaci√≥n hacia ella del imperio iransmarino portugu√©s, as√≠ como la formaci√≥n del imperio espa√Īol, crean una nueva v√≠a, la del Nuevo Mundo, y provocan que varios estados europeos hagan todo lo posible por controlar alguna de esas v√≠as, los territorios en las que se asientan y sus materias primas, para pasar a las conquistas y a los colonialismos.

En estas circunstancias hist√≥ricas y econ√≥micas, Marruecos, que, durante los imperios almor√°vide y almohade hab√≠a sido el gran exponente del Islam occidental, sufre de todos los est√≠mulos negativos exteriores e interiores, y el imperio merin√≠, implicado en la pol√≠tica granadina -y‚ÄĒewtadeios rejitas- cristianos europeos durante la Guerra de los Cien A√Īos, ve mermar su capacidad pol√≠tica y su empuje; incluso su justificaci√≥n como potencia isl√°mica. En otro de mis trabajos he dicho, entre otras cosas, que: ‚ÄúSer los defensores del Ls/am andaluz, no teniendo la colaboraci√≥n entusiasta de los propios andalus√≠es, oblig√≥ a los merin√≠es a toda clase de compromisos t√°cticos y, en estas componendas, se vio el deseo de los granadinos por manejar ci reino merin√≠, y la atenci√≥n de Castilla y Portugal por controlar el comercio africano procedente de Marruecos. No debemos olvidar tambi√©n que, en esa √©poca, los √°rabes Banu filIal y Maqil, procedentes de oriente, hab√≠an invadido el campo marroqu√≠; obligando, entre otros cosas, a que las estructuras bereberes se cerraran en s√≠ mismas por reacci√≥n y defensa, poniendo as√≠ de manifiesto la debilidad interna del majzen merin√≠. Este acentu√≥ su car√°cter urbano, reducido a unas ciudades en donde la influencia administrativa, cultural ymilitar, de los granadinos, o de los andalus√≠es e hispanos en general, cobr√≥ mayor importancia (…) En medio de la descomposici√≥n fueron los bur√≥cratas del majzen, especialmente los visiresSayyida al-Hurra 313 wattas√≠es, los que acabaron porgobernar el reino sustituyendo a los merin√≠es‚ÄĚ‚Äô.

Bajo los visires wattasies laintervenci√≥n pol√≠tica granadina disminuy√≥ mucho, en tanto que los avances portugueses en las costas marroqu√≠es progresaron, y as√≠ sigui√≥ la cosa hasta que, en 1471, los portugueses terminaron por apoderarse de Arcila ‚ÄĒhay que recordar que ya ten√≠an Ceuta desde 1415, aunque hab√≠an fracasado en T√°nger en 1437‚ÄĒ y el hasta hacia poco se√Īor de Arcila se transform√≥ en el primero de los sultanes wattas√≠es, inaugurando as√≠ una dinast√≠a que prolongaba la inestabilidad interior. En estascircunstancias, es cuando se producen las primeras resultas espec√≠ficas de la toma de Constantinopla y de las navegaciones portuguesas, y ser√° poco despu√©s cuando los reinos de Castilla y Arag√≥n, unidos, emprendan la conquista del reino de Granada.

Los reinos marroqu√≠ y granadino hab√≠an pasado a ser ‚Äúm√°s que nada, unos avisperos de luchas internas y de debilidades‚ÄĚ2 y los wattas√≠es no vinieron en ayuda de los granadinos cuando el √ļltimo estado andalus√≠ fue ‚Äúsiendo devorado por fsabel de Castilla y Fernando de Arag√≥n. Mientras tanto, las plazas expugnadas por los portugueses se mantuvieron en un equilibrio c√≥modo, gracias a sus treguas, paces y tributos con el entorno, hasta que los jefes de guerra musulmanes ‚ÄĒcomo el granadino Sidi al-Mandri, en Tetu√°n, o su suegro Mawlay Ah ibn Rash√≠d, en Chefchauen‚ÄĒ no empezaron un hostigamiento en serio contra ellas. El anterior empe√Īo de los merin√≠es de pasar por campeones del Islam, unido a la anquilosada herencia wattas√≠ y a la posterior debilidad saad√≠, fue lo que potenci√≥ ypermiti√≥ el fen√≥meno de los jefes de guerra y el impulso de los morabitos. Hubo un abandono de lasfronteras por parte de los sultanes wattas √≠es.

Las plazas expugnadas por los cristianos peninsulares persistieron en su estado,
no sólo por la debilidad de wattasíes y saadíes, sino también porque los
soberanos de estas dinastías mantuvieron ese statu-quo de ocupación, con elfin
de tenerlas como puntos de apoyo y ayuda para sus problemas sucesorios
internos. La reconquista, el hostigamiento y la presión se los dejaron a los
periféricos; periféricos que eran, en buena parte, andalusíes fuertemente
influenciados por el √ļltimo Al-A ndalus: AI-Mandrifue, como todo el mundo sabe,
un alcaide granadino inmigrado a Tetu√°n, junto con otrospatriotas, antes de la
caída de Granada. Ellosfueron los que repoblaron y reconstruyeron la ciudad y
AI-Mandri se casó con Sayyida al-Horra, hija de Mawlay > Ah ibn Ras/id y de
La/la Zuhra, una mudéjar de Vejer de la Frontera. Los tres habrían de ser los
campeones de la resistencia en el norte, en forma casi independiente del poder
wattas√≠ central‚ÄĚ3.
El sistema de acrobacias y presiones m√ļltiples de los estados, tanto isl√°micos
como cristianos, de la Baja Edad Media, se altera en beneficio de un
GIL GRIMAU, Rodolfo, ‚ÄúCeuta y Meliiia en los sigios XV y XVI‚ÄĚ, Cuadernos del Archivo
Municipal. Ceuta, La frontera sur de AI-Andatus, Estudios de africanismo espa√Īol y el Mogrib,
Madrid, ¡LEí, en prensa.
2 Ibtd
Ibid. Hago unas peque√Īas conecciones al texto citado.314 Rodolfo Gil Grimau
enfrentamiento ideológico y económico de dos grandes bloques, uno de ellos el
otomano y otro el espa√Īol imperial, en principio, ambos expansivos. Marruecos
va a ser apetencia de ambos y terreno de disputa de los dos, y de los portugueses,
sin que ninguna de estas fuerzas extra√Īas al pa√≠s consiga apoderarse de √©l. Y aqu√≠
entra la figura de Sayyida al-Hurra como la de uno de los protagonistas de la
resistencia y de la mezcla de culturas de la época, y sus formas de actuar.
En realidad, es poco lo que se sabe de la Noble Dama aunque haya bastantes
referencias históricas respecto a ella, algunas europeas. Aquí, yo no pretendo
aportar nada nuevo a su estudio, sino sólo unas reflexiones estimativas. Su historia
ha sido estudiada, en lo que ha sido posible hasta cada momento, por tetuaníes e
investigadores muy próximos a Tetuán y a Chefchauen como Sidi Muhammad
Dawud, Abderrahim Yebbur Oddi, Sidi Muhammad Ibo ‚ÄėAzz√ļz Hak√≠m y
Guillermo Goz√°lbes Busto4, independientemente de otros como Chantal de la
Veronne o Roben Ricard, por ejemplo.
Conocida en la Historia como Sayyida al-Hurra, o Sitt al-Hurra, la Noble
Dama pudo haber tenido o no el nombre propio de ‚ÄėAy~a, ajuicio o no de Dawud
y de Ibn ‚ÄėAzz√ļz, en cuyo caso lo de al-Hurra ‚ÄĒla libre‚ÄĒ ser√≠a un apelativo que le
fue dado cuando tomó el gobierno de Tetuán. “In 1515, upon the death of her
husband, though already confirmed prefect of Tetouan, gained the title of
al-Hurra, that is, a woman wielding sovereign powe?‚ÄĚ, dice un texto actual
trasladando esa opinión, aunque el apelativo de Sayyida al-Hurra viene a significar
Noble Dama y lo han llevado varias notables mujeres musulmanas. Lo cierto es
que fue hija de MawlAy ‚ÄėAlT ibn Ra~id, ~ar~descendientede Sidi ‚ÄėAbd al-Sal√°m
Ibn Ma~i~, y de Lalla Zuhra Fernández, una mudéjar o morisca de Vejer de la
Frontera, cerca de C√°diz, o tal vez una elche.
El nombre propio de ‚ÄėAy~a, que a veces se le atribuye, puede venir de una
identificación de nuestra Sitt al-Hurra con otra piadosa y Noble Dama de ese
nombre y tiempo, que fue la madre del cronista lbn Mkar. El padre de la nuestra,
que seguramente habta combatido en las √ļltimas guerras de Granada a favor o en
contra de los reinos cristianos peninsulares, se había convertido en un príncipe
prácticamente independiente de los wattasíes de Fez, formando un mini-estado en
Beni ‚ÄėAr√ļs, Beni Husmar y eieb√°la, con capital en Chauen, ciudad que fund√≥
poblándola con gente de lacomarca y con andalusíes, especialmente los emigrados
granadinos que escapaban del avance de los Reyes Católicos.
De su madre sabemos que tenía un hermano, Martín Fernández, que islamizó
igualmente, si es que no era ya musulm√°n, tomando el nombre de ‚ÄėAlT Fernando;
4MUHAMMADDAWUD, Tar,jTiswon, Titwan, 1959-1379. IBN ‚ÄėAZZUZI-IAK√ćM. Muhanimad,
‚ÄėSilta al-Hurra, princesa de Chafchauen‚ÄĚ, Cuadernos de la BibliotecaEspa√Īola de Tetu,ln, 15, Tetu√°n,
97-i15. YEBBUR 0DDi. Abden’ahim, “Los Ben-Raehed de Chefchauen y su significación en la
Historia de Man-uccos septentrional‚ÄĚ, Tetu√°n, 1953. GOZ√ĀLBES BUSTOS (sic.), Guilienno, ‚ÄúSu al
Hurra, gobernadora de Tetu√°n (sigio XVI)‚ÄĚ, .4aas delCongreso Internacional El Estrecho de Gibraltar
1987, UNED. 1988, Madrid.
– www.ottoman-traderscomlBio2htmlSayyida al-Hurra 315
persona que debió tener puestos de responsabilidad en Tetuán y en la cora de
Arcila.
“Del matrimonio Ben Rasid Zuhra hubo doshijos. Un varón Mawlay Ibrahim
una hembra Sit al Hurra. El primero, probablemente el primogénito, alcanzó las
m√°s a/tas cimas de laj√°ma ydel poder entre sus contempor√°neos. Sucesor de su
padre en los dominios de la monta√Īa, fue adem√°s, va/ido del sult√°n de Fez, el
cual, por a√Īadidura le deb√≠a el trono (…) Su hermana, Sit al Hurra, no queda
atr√°s en cuanto a fama y car√°cter Debi√≥ casarla su padre siendo a√ļn una tierna
adolescente con el ex alcaide granadino, Ah al-Mandan, e/fundador de Tetu√°n‚ÄĚ6
‚ÄėAlt al-Manzar?, probablemente con una ..W osca ~ de una localidad
granadina llamada >kz.iI, fonéticamente transformado en ~.>.ázJ >
Al-Mandan> AI-Mandrí, apellido que aparece en documentos granadinos como
AI-Manzar√≠ o AI-Manzir√≠, con ‚ÄĘ , y en documentos referentes a moriscos
granadinos transcrito como Mandan, era procedente del Reino nazaní de Granada,
con cuya familia real estaba emparentado por su matrimonio con Lalla F√°tima,
de quien seguramente tuvo hijos que debieron formar parte de la arisiocracia
tetuanu.
Cabe la posibilidad de que haya conocido a lbn Ra√°td en las guerras de
Granada, cuando √©l era alcaide de Pi√Īar, una fortaleza granadina que al parecer
rindió a los Reyes Católicos, quizás a instigación de Boabdil, y que se haya
venido a GebAla por invitación de aquél, asentándose en la zona de Tetuán para
establecer una ciudad fortificada, inmediata al río, que entonces era navegable y
√ļtil para el corso, muy pr√≥xima a Ceuta, a la que pod√≠a controlar puesto que era
plaza fuerte portuguesa. A los mugáhidín, como he dicho antes, competía vigilar
y luchar contra la intervención extranjera, ya que el poder central wattasí era
d√©bil, y eso era lo que se hab√≠an propuesto hacer Mawlay ‚ÄėAlt ibn Ra~id y sus
aliados; tanto m√°s los granadinos inmigrantes, que esta manera continuaban su
guerra.
Tetu√°n fue reconstruida por los granadinos en 1485 o 1486 y cabe suponer,
también, que en ese momento, AI-Mandrí estaría entre los treinta y los cuarenta
a√Īos, dada su vida adulta anterior, las responsabilidades que hab√≠a desempe√Īado,
la emigraci√≥n y el tiempo que tard√≥en construirse el blad, o n√ļcleo urbano inicial
de la ciudad reedificada.
De 1485 a 1510, o 1512, a√Īo en el que Sayyida al-Hurra se hizo cargo del
poder, en Tetuán, en nombre de su marido y tal vez por incapacidad de éste, que
se había ido quedando progresivamente ciego tal vez por una herida de guerra, hay
unos veinticinco a√Īos en los que deben haberse producido el nacimiento de la
misma Sayyida al-Hurra, su matrimonio, el nacimiento de sus hijos y su propio
aprendizaje político. Es posible, sin embargo, que no se haya hecho cargo del
poder en l5l0-1512, en nombre de su marido sino que haya habido un reparto
de funciones, por decirlo de alg√ļn modo: el gobierno interno de la ciudad para ella
e GOZ√ĀLBES BUSTO, op. cli, 463.316 Rodo/fo Gil Grimau
y el campo de batalla para él, hasta que el guerrero se ve obligado a quedarse en
casa alrededor de 1520.
Podríamos pensar que nuestra Noble Dama nació en torno a 1485, algo
después que su hermano Mawláy Ibráh¡m, al mismo tiempo que nacía Tetuán, y
una vez que su padre estaba ya firmemente asentado en su estado de Chauen y de
toda la región. Podríamos pensar, también, que se casó con AI-Mandri en torno
a 1500, con una diferencia de edad de unos treinta o cuarenta a√Īos entre ambos,
lo que no parece haber afectado su entendimiento mutuo, puesto que ella aprendió
a su lado y estuvo colaborando con él y, luego, representándolo y cuidándolo
hasta su muerte; cosa que no se hubiera producido de no existir un consenso en
la pareja y una adaptación de sus caracteres, indudablemente recios.
Ciertamente que hay otras posibilidades. Una, la expuesta por Dawd y otros
autores marroqu√≠es, de que no fue ‚ÄėAlt AI-Mand√° el marido de Sayyida al-Hurra,
sino un sucesor suyo del mismo nombre, tal vez un nieto. Otras, las que presumen
una ocupación del poder por un hecho defacto: “She came into power, managing
herhusband’s affairs in andaround 916/1510. Shoríly after she got heneifnomed
governor of that city-state‚ÄĚ7. El acad√©mico Goz√°lbes Busto piensa, por el
contrario, que: “La Noble Dama estuvo casada con el genuino Mandan, el
fundador de Tetu√°n, Y no hubo m√°sguerreros ni dirigentes con ese nombre en la
historia tetuaní’8 Y dice que: “En el niomento de su muerte Sidi Ah Al Mandan
llevaba muchos a√Īos inactivo delcampo de batalla y, probablemente, como rector
de los asuntos de la ciudad por élfundada. Su mujer, Sit Al Hurra bent RaSid
soportaba desde hacía tiempo el peso de aquellos asuntos internos que no
requerían una especial técnica o distinto saber del habitual Ú.) Por lo demás,
ella no figuró nominalmente como dirigente, sino cuando su marido, impotente
por la edad y la ceguera, quedó prácticamente arrinconado en su propia
senilidad’9
Lo cierto es que, en lomo a 1510-1520, la pareja casó a una hija de ambos
con un hijo de Hasan H√°sim o quiz√°s H√°~im, granadino inmigrado procedente de
Baza y tal vez rival de AI-Mandrt en el gobierno de la ciudad, y Sayyida al-Hurra
estuvo apoy√°ndose m√°s o menos verbalmente en su yerno Ahmad para regir
Tetuán, aunque su sostén fundamental lo haya tenido, a partir de 1527, en su
hermano MawlAy Ibr√°htm, que gobernaba en Fez como valido del sult√°n Ahmad
al-Wattast. Acaso fue en esos a√Īos cuando otra hija de la pareja se cas√≥ con un
tal Abu ‚ÄėAlt o Bu‚ÄôalT, asimismo de origen granadino, vinculado a una familia que
más tarde intervendría activamente en la sucesión de Al-Mandil y de la propia
Sayyida al-Hurra. Y debi√≥ de ser igualmente en esa d√©cada cuando AI-Mand√Ī
tuvo que dejar los campos de batalla para cuidar de su salud, y Sayyida al-Hurra
se ocupó mucho más de todo lo referente a la ciudad, a su política y a su
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‚Äė~z~[~E~5 BUSTO, op. cit. 468.
‚Äė Ibid 468-89.Sayyida al-Hurra 317
economía, seguramente sostenida por la presencia física y los consejos expertos
de su marido.
La inmigración granadina, como buena parte de la andalusí y de la morisca
posterior, se dedicaba de modo muy activo al corso, actividad oficialmente
permitida y alentada por los Estados, con la que sacaba riqueza y mermaba la
capacidad comercial, humana y militar de sus enemigos, en este caso los cristianos
peninsulares. AI-Mand√Ī y Sayyida al-Hurra sostuvieron y financiaron la
navegación corsaria, o la controlaron y abastecieron cuando no era propia,
aprovechando el excelente caladero del río, que estaba resguardado. “She then
made contact with the Turkish corsair Barbarosa, and assembled a fieet, then
launched intoprivateering in the western Mediterranean, becoming the undisputed
Queen of the Pirates in that region‚ÄĚ‚ÄĚ0.
El empe√Īo que puso Sayyida al-Hurra en proteger esta actividad concit√≥ en
contra de ella muchas enemistades, tanto extranjeras como marroquíes, que
empezaron a pesar en su perjuicio, y en el del sultán, que lo consentía a pesar de
los acuerdos internacionales. No pareció importarle verdaderamente hasta 1539-
1540.
En 1539 murió Mawláy Ibráhim, el hermano uterino de Sayyida al-Hurra y
su protector, y se hizo cargo del gobierno de Chauen su hermanastro Sidi
Muhammad, con quien no se llevaba bien y que, a partir de esa fecha, intentó
intervenir en Tetuán. Gozálbes Busto cree que Al-Mandil continuó en vida hasta
1540: ‚ÄúTodav√≠a suspiraba por Espa√Īa el viejo caudillo‚ÄĚ‚Äô1, dice siguiendo un
testimonio contemporáneo; pero, de todas formas, murió en ese ano.
Muerto su marido, ella continuó rigiendo la ciudad con un asociado más o
menos ficticio, que fue su mismo yerno Ahmad, probablemente con menoscabo
para sta otro yerno Bu ‚ÄėAl?, lo que habr√≠a creado rivalidades entre sus dos hijas.
Sin embargo, dadas las dificultades que se le fueron acumulando, en 1541 dio un
vuelco a la situación, logrando que el propio sultán Ahmad al-Wattas¡ se casara
con ella. Con lo cual “prescinde evidentemente de todos los prejuicios y maneja
a su antojo los asuntos de la regi√≥n‚ÄĚ‚Äô2 ‚ÄúAfier the death of her husband, she
married the King ofMorocco, Ahmed a/-Wattasi. in order to show him that she
had no intention ofgiving up herpolitical role in the north, she requestedthat he
leave his capitol of Fez and come to Tetouanbr the ceremony. it was the only
time in the history of Morocco that a king was married awayfrom the capitol‚ÄĚ‚Äô3
En esta boda real debemos ver, casi con toda seguridad, un interés para
ambas partes. El beneficio para Sayyida al-Hurra parece evidente: conseguir un
nuevo mantenedor político, el máximo, si no el mejor tal vez. El dividendo para
el sult√°n, independientementede la amistad que tuviera por su valido muerto, debe
haber sido muy importante como para ir a casarse a otra ciudad, que no era la
ww w-
,√≠√≠on,an-tirados –
corn/Bio2-html
‚Äė‚ÄėIbid 469,
‚Äė2 Ibid. 470,
a, –
itorna n-tradcrs cornil)io2-
híml318 Rodolfo Gil Grimau
capital, con una s√ļbdita suya; un dividendo pol√≠tico y el mantenimiento de una
prosapia que le garantizaba el orden y el vigor en el norte del país, dentro del
modernismo representado por los andalusíes.
Sin embargo, en 1451, el gobernador portugués de Ceuta cerró el puerto al
comercio de Tetu√°n, por causa del excesivo celo de la gobernadora en la
protección del corso y por el incumplimiento de los acuerdos. No sólo muchos
tetuanies, portugueses, espa√Īoles y otros se sintieron perjudicados con este cierre,
sino que el propio sultán se quejó y trató de intervenir diplomáticamente. Esto,
unido a las banderías interiores y a la mistna personalidad de al-Hurra, tal vez
muy exeluyente, precipitaron un final brusco.
El 22 de octubre de 1542, Hasan H√°sim o HA~im, el consuegro de Sayyida
al-Hurra, viniendo de Fez con un grupo de jinetes y en connivencia con su hijo
Ahmad, y las facciones contrarias a la gobernadora, entró en Tetuán y dio un
golpe de poder destituyendo a Sayyida al-Hurra, expuls√°ndola de la ciudad y
arrebat√°ndole los bienes. ‚ÄúSometime It wasn‚Äėt until 949/1542 that she was
deposed, holding power in the region from Tetouan jor over thirtv years‚ÄĚ‚Äô4.
Efectivamente, fue ‚ÄúCitalforra alcaidesa y senhora de dicha ciudad‚Äô ‚ÄĒcomo dicen
los Anais portugueses‚ÄĒ durante m√°s o menos treinta a√Īos. ‚ÄúAl-Hurra ibn Banu
Rashid al-Mandri al-Wattasi Hakima Taiwan was a Moroccan of Andalusian
Origin. The last one in Islam‚Äės History lo bear the tule al-Hurra‚ÄĚ‚Äô5, resume su
vida el texto en inglés con el que aparece en las bases de datos informáticas
actuales.
Este ‚Äėgolpe de Estado‚Äô queda muy oscuro. Parece ser que H√°~im el viejo
salió de Fez porque había sido ofendido por el sultán, marido entonces de Sayyida
al-Hurra, aunque había ido con él después de la boda y era tratado como alcaide;
parece incluso que el sultán avisó a la Noble Dama, pero desconocemos por qué
ella no le hizo caso, y no sabemos en qué medida conspiraron las propias hijas de
ésta en contra de su madre y en favor de sus esposos, si bien parece que lo
hicieron. Ni sabemos si el sultán quedó hasta cierto punto complacido con este
final, puesto que tal vez contara con que los sucesores de la Noble Dama iban a
ser m√°s f√°ciles que ella misma.
¬ŅQu√© fue de Sayyida al-Hurra despu√©s? No lo sabemos.
Parece del mismo modo que haya regresado a la casa paterna en Chauen, en
donde se aisló y en donde probablemente falleció, ignoramos en qué fecha. Está
enterrada cerca de esa casa, en la z√Īwiyya raisaniyya.
Una vez desaparecida de Tetu√°n, la ciudad fue gobernada por su yerno
Ahmad, y puede que por un hijo de éste, o sea un nieto de al-Mandrí y de
Sayyida al-Hurra, que tal vez adoptó el apellido AI-Mandrí, y en tal tiempo hubo
luchas entre los Hasim o H√°~im y los Ab√≠l ‚ÄėAlT, o sea guerras internas familiares
que implicaban a los grupos granadinos, hasta que un nuevo sult√°n hizo ocupar
‚Äė Ibid
Ibid.Sayyida al-Hurra 319
la ciudad por tropas en buena parte de origen morisco, en 1562.
¬ŅCu√°les pueden ser las reflexiones que tengamos, y la valoraci√≥n que
hagamos, acerca de esta mujer ‚ÄĒla Noble Dama de cultura mixta‚ÄĒ de su
personalidad, su car√°cter, sus acciones y su circunstancia?
Resulta muy difícil meterse en la interpretación de una persona como ésta
‚ÄĒas√≠ de contrastada entre luces y sombras‚ÄĒ tanto m√°s cuanto que no disponemos,
por ahora, de más material histórico que el analizado por los historiadores antes
dichos, ni de m√°s fuentes. Tal vez convenga, no obstante, repasar los datos que
tenemos desde dentro, subjetivamente, empezando por la circunstancia, que por
supuesto es la de la etapa en la que vivió y fue protagonista de cosas.
Aquella fue una época en la que se re-equilibró prácticamente todo: las vías
comerciales, el concepto y la anchura del mundo, el concepto del Estado, la
ciencia y la invención, el ten con ten de las religiones, los bloques expansivos, la
emigración, el saber, los indices demográficos, la alimentación, los ejércitos, el
arte… y cu√°ntos factores m√°s! La gente que particip√≥, dentro del √°rea siempre
sensible y compleja del Estrecho de Gibraltar, lo hizo adecu√°ndose a las nuevas
medidas sobre un tejido social muchas veces antiguo o pasado, no pudiendo
mantenerse en pie de cara a la ola por falta de un suelo estable. Es lo que
probablemente ocurrió con Sitt al-Hurra. Sin embargo, ella tuvo el coraje y la
inteligencia de ser una protagonista de la circunstancia.
Sus acciones fueron seguramente las adecuadas dentro de su entorno político
y social, dentro de su paisaje. Gobernó porque procedía de una familia de
gobernantes y estaba casada con un caudillo; el gobierno y la dirección eran su
ambiente desde ni√Īa y, en cuanto tuvo que hacerlo, o su marido le propuso que
lo hiciera, lo hizo, quiz√°s con un endurecimiento y un exclusivismo progresivos
que terminaron por perjudicarle. No supo continuar siendo una mujer
extraordinaria apoyada en un hombre, en una sociedad de hombres, y quiso ser
ella misma el hombre con un comportamiento de tal y con desafio; lo cual, en
aquella época, era imposible de imponer y de mantener. El hecho de que nadie se
opusiera abiertamente a su caída, lo prueba.
Que tuvo un car√°cter serio, acaso minucioso y atento a todo, pero recio,
parecen probarlo su vida y sus acciones. Que utilizó a las personas que la
rodeaban, no dándoles la suficiente autonomía, posiblemente. Que amó la libertad
y la eficacia, también, y no sólo por sus hechos y por su lucha en contra de los
invasores enemigos, sino por un m√°s que probable combate interior en contra de
la gente versátil, acomodaticia, vanamente ambiciosa o cerril que la debió rodear.
Y podemos suponer que sintió afectos fuertes: la amistad y la confianza con su
hermano uterino, y la deferencia, quizá la admiración y en todo caso la
colaboración respecto a su marido, pueden ser un testimonio.
Su personalidad parece haber estado muy marcada por la de su madre, una
mujer de otra cultura, o de cultura mixta, seguramente voluntariosa y adaptable.
Indudablemente lo estuvo por su padre, un constructor de Estados, un jefe. Y, sin
duda, por AI-Mand√Ī, su marido, tan parecido a su padre por la ocupaci√≥n pero
también a su madre por el origen. No debió ser una mujer altiva, aunque si320 Rodolfo Gil Grimau
convencida de poder superar a todos, por lo que terminó pecando de confiada. Y,
por lo tanto, es posible que haya creído mucho en sí misma, siendo también una
buena creyente en Dios, que debió aceptar, sobre todo en la etapa silenciosa y
√ļltima de su vida, lo que el Alt√≠simo le fue dando.

Rodolfo GIL GRíMAU
Instituto Cervantes de Lisboa

Surf en Marruecos

Imsouane, paraíso para surfistas

Imsouane es una peque√Īa poblaci√≥n que est√° en las cercan√≠as de la ciudad de Esauira, o Essaouira, en las costas occidentales de Marruecos, que es famosa entre los visitantes no s√≥lo por sus hermosas playas, sino por las actividades acu√°ticas que se pueden hacer en el mar local.

Ir a este lugar puede ser un gran respiro desde las más llenas calles de las cercanas Essaouira y Agadir, por lo que es considerado por muchos como uno de los tesoros mejor guardados de todo el país.

Sin embargo, para uno de los grupos de turistas este lugar no es un secreto, sino que es todo un para√≠so y un destino que tienen que visitar no s√≥lo una vez en la vida, y es entre los surfistas. Durante los meses de verano, as√≠ como en algunos de la primavera y el oto√Īo, llegan hasta all√≠ miles de personas que quieren disfrutar de uno de los mejores lugares para practicar el surfing en el pa√≠s.

Y es que el conjunto de las hermosas playas y de las aguas perfectas, hacen que la mayoría de los surfistas que van hasta allí te digan que Imsouane es todo un pedazo de cielo en la tierra, por lo que siempre lo recomendarán.

Y no sólo esta comunidad puede disfrutar de esta población, sino que también cualquier otra persona encontrará en sus playas un gran lugar.

Los meses m√°s populares para ir a surfear en esta poblaci√≥n de Marruecos son los de octubre y marzo, pero normalmente hay un buen clima durante todo el a√Īo, por lo que siempre que est√©s en esta parte del pa√≠s puedes pasar a disfrutar un poco del ambiente. Y si eres amante de la naturaleza, tienes all√≠ varias actividades que hacer, en las monta√Īas de sus alrededores.

La villa de Imsouane est√° sumergida entre varias cadenas monta√Īosas que tienen unos densos bosques que son considerados √°reas protegidas. En ellos los amantes de la observaci√≥n de aves encuentran un excelente lugar, porque la gran variedad de estos animales que hay all√≠ es inigualable, pero tambi√©n es espectacular si simplemente quieres caminar por paisajes naturales impresionantes.

Viajes a Marruecos

La historia del windsurf

Uno pisa una playa y cuando clava la vista en el mar inmediatamente ve tres cosas: gente nadando o saltando olas, gente practicando surf y m√°s all√° de la rompiente de las olas, gente haciendo windsurf. ¬ŅPero cu√°l es la historia de este deporte que combina elementos del surf y de la navegaci√≥n a vela?

Lo cierto es que la historia del windsurf no es tan antigua pues la práctica nació en 1949 de la mano de un sujeto llamado Newman Derby que ideó el sistema, tabla a vela, pero nunca lo patentó. Por suerte, eso no impide que se lo reconozca mundialmente como su creador. Después, su esposa y él abrieron una fabrica de tablas a vela y su invento empezó a difundirse.

El devenir de este nuevo deporte siguió sus pasos en California, Estados Unidos, de la mano de Jim Drake y Hoyle Schweitzer, navegante e ingeniero el primero, surfista y esquiador el segundo, y ellos sí patentaron su invento, la versión perfeccionada de Newman Derby: tablas de polietileno que suplantaban a las mas costosas de fibra de vidrio.

A este invento lo bautizaron con el nombre de windsurfer y los primeros equipos ten√≠an una tabla de 3.5 metros de largo con un peso de 27 kilos. Drake compr√≥ la parte de la patente a su compa√Īero y se puso a fabricar tablas en Holanda logrando que el deporte se volviera cada vez mas popular en Europa. Lo llamativo es que el desarrollo del windsurf corri√≥ por dos caminos paralelos por varios a√Īos, de un lado la pareja Derby y del otro Drake y sus dise√Īos.

Los tres se conocieron a fines de los a√Īos ‚Äė70 y entonces tuvo lugar una terrible pelea por los derechos de la invenci√≥n. Pero en tanto ellos se peleaban en Hawaii dos surfistas aficionados a la nueva tabla a vela implementaban algunas mejoras al dise√Īo y lograban que los pies se mantuvieran sujetos para poder manejar la tabla.

Cada a√Īo nuevo se inventaron mas mejoras y en los a√Īos ‚Äė80 tuvo lugar el mayor boom del deporte pues las tablas y velas comenzaron a fabricarse de manera industrial. El camino hacia la fama termina en 1984 cuando pasa a ser un deporte ol√≠mpico, el mas joven de todos.

Viajes a Marruecos

Practicar windsurf y kitesurf en Marruecos

Nunca he practicado windsurf en la vida pero me imagino que estar allí, en el mar, observando de un lado la línea costera y del otro la inmensidad del océano, debe ser algo fantástico, una experiencia de lo mas íntima, maravillosa.

Lo cierto es que en Marruecos tambi√©n se practica este deporte, aunque no es el √ļnico pues aprovechando las aguas y el viento de la costa marroqu√≠ tambi√©n hay gente que practica kite surfing.

De hecho los deportes de viento son bastante usuales en esta parte de √Āfrica porque se aprovecha bien su situaci√≥n geogr√°fica, entre el desierto del norte de √Āfrica y las √Āzores, es decir entre un sistema de alta presi√≥n y uno de baja presi√≥n lo que genera que sobre la costa atl√°ntica sople bastante viento fresco proveniente del mar sobre el caliente interior de Marruecos.

As√≠, desde la zona de Essaouria hacia el sur los vientos empiezan a ser m√°s fuertes y en la temporada de verano se registra un alto porcentaje de d√≠as, un 80%, con vientos catalogados de Fuerza 4 y m√°s. ¬ŅCu√°ndo? Entre junio y agosto.

Las aguas del Atl√°ntico sobre la costa marroqu√≠ en general son templadas durante todo el a√Īo porque el sol es bastante fuerte. Por eso, aunque el viento sea fresco y sople con fuerza no hay que descuidarse y el protector solar es una obligaci√≥n. Si no eres un wind surfer experto Essaouria es un buen sitio para comenzar. Los vientos son muy fuertes en el verano y mas suaves el resto del a√Īo. Una isla sobre la costa protege la bah√≠a de lo peor del Atl√°ntico y en general mantiene las aguas calmas.

La playa de Essaouira es preciosa, larga, arenosa, ideal para que te ense√Īen windsurf o kite surf. Hay muchas tiendas que alquilan equipos e instructores y no suele explotar de gente, a√ļn siendo un destino tur√≠stico bien preparado. Si ya sabes como surfear entonces puedes tomar un taxi y viajar unos 20 minutos rumbo a otras playas mas abiertas, con mas viento y mas olas. ¬ŅQu√© te parece?

Escalada en Marruecos

Dos lugares para escalar en roca en Marruecos

Marruecos tiene tanta variedad en el terreno y en su geografía que es muy fácil encontrar buenos sitios para hacer diferentes actividades al aire libre y de aventura extrema, como lo es la escalada en roca.

Muchos turistas en busca de nuevas aventuras deciden ir a conquistar varias monta√Īas y grutas que son perfectas para este deporte lleno de adrenalina, claro despu√©s de haber explorado un poco los alrededores naturales.

Desde hace algunas décadas el deporte extremo de escalada en roca se ha convertido en algo más y más popular, en especial entre los extranjeros que llegan hasta allí. Algunos de los lugares más populares para hacer esta actividad son el desfiladero Todra y Tafraoute, y los que lo practican aseguran que esta es una experiencia realmente inolvidable.

Además de ser uno de los destinos turísticos por excelencia en cuanto a la naturaleza de Marruecos, el desfiladero Todra es uno de los destinos favoritos para los que disfrutan de escalar en roca. Este lugar tiene más de seiscientos metros largo y tiene más de trescientos de paredes de roca a ambos lados, que hacen que la experiencia de escalarlas sea memorable para toda la vida.

En algunos lugares de este desfiladero, el espacio entre las dos caras es de un poco menos de diez metros, lo que hace que todo sea a√ļn m√°s emocionante. El desfiladero est√° en los Altos Atlas y mientras se hace la escalada en roca, muchos empiezan a imaginar la fuerza con la que el r√≠o pas√≥ por all√≠ alguna vez para haber dejado estas huellas.

Tafraoute es otra experiencia √ļnica en cuando a escalada en roca, que los aventureros no se quieren perder. Las formaciones rocosas de este lugar, que est√°n hechas de granito, tienen unos bellos colores que hacen que toda la experiencia sea maravillosa, adem√°s de que desde ellas se ven las pintorescas casas y los campos de olivos que las rodean.

Turismo aventura en Marruecos: Escalando las monta√Īas

Cuando elegimos nuestro destino para las vacaciones y pensamos en Marruecos, una de las primeras imágenes que aparecen son las mezquitas y los mercados y pueblos tradicionales de la cultura berebere, así como la influencia colonial en el territorio.

Pero también la naturaleza tiene una gran importancia en Marruecos, y hoy nos dirigimos a algunas zonas específicas para realizar distintas actividades de deporte extremo y aventura al aire libre.

En Marruecos podemos realizar escaladas en la roca, y los viajeros m√°s arriesgados visitan los destinos alejados de las grandes ciudades con el fin de conocer y aprovechar al m√°ximo las monta√Īas y grutas donde los gu√≠as nos ense√Īan a dominar las t√©cnicas b√°sicas para la escalada de monta√Īa en Marruecos.

Los destinos más famosos para estas actividades son el desfiladero Todra y Tafraoute, allí escaladores de todas partes del mundo dicen que se puede apreciar al máximo la emoción de este deporte y los increíbles paisajes que se obtienen desde la altura, en un desafío entre el hombre y la naturaleza difícil de explicar con palabras.

El desfiladero de Todra es muy famoso entre los circuitos turísticos del interior marroquí, se extiende por casi seiscientos metros y hay un trecho de trescientos metros de muros de roca donde los amantes de los deportes extremos practican sus habilidades.

Viajes a Marruecos

Mezquitas de Marruecos

mezquitas de marruecos¬†Marruecos es un pa√≠s en el que la religi√≥n oficial es el islam, por lo que la mayor√≠a de sus edificios religiosos estar√°n relacionados en ella. Es el caso, obviamente, de las mezquitas, el templo sangrado donde se re√ļnen los musulmanes para orar, y aunque √©stas sean su s√≠mbolo arquitect√≥nico m√°s tur√≠stico, lo cierto es que en la mayor√≠a de ellas los no musulmanes no pueden entrar. A√ļn as√≠, visitarlas por fuera tambi√©n es un aut√©ntico placer.

Hoy conoceremos las tres mezquitas que no deberías perderte de Marruecos:

Mezquita Hassan II. Nos trasladamos hasta la ciudad de Casablanca para conocer su mezquita, la cual es también el templo más alto del mundo y el segundo más grande, tan sólo por detrás de la mezquita de La Meca. A pesar de lo anteriormente dicho, en esta mezquita sí se le permiten la entrada a turistas no musulmanes, por lo que también la podremos conocer por dentro.

Mezquita Kutubia. La preciosa ciudad de Marrakech nos presenta una preciosa mezquita que se sit√ļa al suroeste de la conocida plaza de Jamaa el Fna. √Čsta se compone de un emblem√°tico alminar que sirvi√≥ de modelo para, por ejemplo, la Giralda de Sevilla. En esta mezquita no est√° autorizada la entrada de turistas no musulmanes.

Mezquita de Rabat. Otra de las mezquitas que podremos visitar por dentro es la que se localiza en la capital del país, Rabat, y aunque todo el conjunto sea de gran interés, de éste destacamos principalmente la denominada Torre Hasán, es decir, el alminar.

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Restructuración en Asilah

viajes a asilah por un viajero Más de 178 millones de dírhams (16, 7 millones de euros) se dedicarán a fortalecer y modernizar las estructuras urbanas de Asilah. Esta decisión fue tomada por el Consejo Municipal de Assilah para estudiar y examinar un proyecto de convenio relativo al programa global de desarrollo urbano de la ciudad.

El programa se centrar√° en varios proyectos de desarrollo y estructuraci√≥n en los diferentes sectores y permitir√° realizar, en particular, la modernizaci√≥n de los barrios mal equipados; la construcci√≥n de una sala cubierta polideportiva con nuevas instalaciones; un centro deportivo para los j√≥venes; un complejo de artesan√≠a; una nueva estaci√≥n de autobuses; dos institutos y dos escuelas primarias, as√≠ como la rehabilitaci√≥n de tres escuelas de ense√Īanza primaria.

¬ęEste importante proyecto de restructuraci√≥n urbana se iniciar√° en Asilah y se seguir√° las otras ciudades de la regi√≥n de T√°nger-Tetu√°n¬Ľ, seg√ļn los responsables del proyecto.

Dicho convenio será firmado por cuatro departamentos gubernamentales, así como los socios locales interesados. Estos diferentes socios se han comprometido a trabajar juntos para lograr el programa de desarrollo urbano de Asilah, que forma parte de los 23 proyectos incluidos en la política de la ciudad por un total de casi 900 millones de dírhams (80 millones de euros).

El programa integrado se logrará gracias a la movilización de diferentes socios, entre ellos el Ministerio de Vivienda (20 millones de dírhams), el Foro de Asilah (88 millones de dírhams), el Departamento de Educación (más de 16 millones de dírhams) el Consejo Municipal de Asilah (cerca de 39 millones de dírhams), la Cámara de Artesanía de Tánger (un millón de dírhams) y los dos departamentos de Artesanía (cuatro millones de dírhams), Juventud y Deporte (más de 10 millones de dírhams).

Artículo escrito por Najlaa Kounitrate / forome

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