info@almusafir.es +34 612 258 388

Ibn Arabi

Naturaleza y funci贸n del Mundo Imaginal

En la tarde del 8 de marzo (2013) y dentro del II Simposio Internacional Ibn Arab铆 de Murcia, la linvestigadora libanesa Suad Hakim ley贸 su ponencia 芦Encuentros reales en el Mundo Imaginal禄 en el sal贸n de actos del Museo Arqueol贸gico de Murcia, ponencia dividida en dos secciones de la que transcribimos la parte primera (de la segunda secci贸n haremos referencia en Soriaymas.com, donde estamos publicando una rese帽a de cada una de las ponencias).

La Doctora Suad Hakim , es hoy d铆a Directora de Tesis en la Escuela Doctoral de la Universidad Libanesa de Beirut y Profesora de Pensamiento Isl谩mico y Sufismo en la Universidad de Saint Joseph. Decana de la Escuela Doctoral desde 2007 hasta 2010 en la Universidad Libanesa, ha participado en numerosos coloquios y talleres por todo el mundo. Entre otras muchas publicaciones cabe destacar sus libros al-Mu鈥榶am al-sufi (El l茅xico suf铆), Ibn 鈥楢rab卯 wa-mawlid l没ga yad卯da, (Ibn Arabi y el nacimiento de un nuevo lenguaje), 鈥楢wdat al-w芒sil – dir芒sat hawl al-ins芒n al-s没f卯 (El retorno del caminante 鈥 Estudios sobre el hombre en el sufismo),T芒j al-鈥樏if卯n 鈥揳l-Junayd al-Bagd芒d卯- al-A鈥榤芒l al-k芒mila (La corona de los gn贸sticos: al-Junayd al-Bagdadi, obras completas), Ihy芒鈥 鈥榰l没m al-d卯n f卯 l-qarn al-w芒hid wa-l-鈥榠shr卯n (La vivificaci贸n de las ciencias religiosas de Gazali en el siglo XXI), Ibd芒鈥 al-kit芒ba wa-kit芒bat al-ibd芒鈥: sharh mu鈥樏ir li-qas卯dat 鈥楢bd al-Kar卯m al-J卯l卯 al-鈥楢yniyya (El genio de la escritura y la escritura del genio 鈥 Comentario contempor谩neo de la casida 鈥楢yniyya de Abd al-Karim al-Jili) y, en espa帽ol, la edici贸n y traducci贸n, en colaboraci贸n con P. Beneito, de Las contemplaciones de los misterios de Ibn Arabi.

La naturaleza y la funci贸n
del Mundo Imaginal

Suad Hakim

Para hablar de las ideas de Ibn Arabi (560 H. – 638 H. / 1165-1240) acerca de la divinidad, los mundos y el hombre, hay que recorrer su vida interior y su trayecto espiritual, ya que todas las ideas dentro de su obra marcan un momento existencial en su vida. Son fruto de una inspiraci贸n divina, de un discurso sacro, de la ascensi贸n de su esp铆ritu, o bien, de una manifestaci贸n divina que ha dado lugar a una escena visible, pero no tangible, en la que los esp铆ritus de los profetas y de los santos anteriores a 茅l toman formas corp贸reas.
El descubrimiento del 鈥渕undo imaginal鈥
Ibn Arabi termin贸 sus estudios isl谩micos (1) cuando a煤n era un joven de entre 15 y 16 a帽os. Quiso enseguida continuar sus estudios adquiriendo las ense帽anzas de los suf铆s, en ese momento, entr贸 en su 鈥減rimer retiro鈥. Resulta sorprendente que desde su primer retiro ya tuviera una apertura espiritual (iluminaci贸n divina) (2). Por eso sol铆a repetir: 鈥渕i iluminaci贸n ha sido anterior a mi disciplina inici谩tica (3)鈥. Esta anterioridad de la iluminaci贸n con respecto a los ejercicios espirituales no es algo com煤n entre los suf铆s, entre los que la develaci贸n a menudo es 鈥渇ruto鈥 de un largo camino de disciplina inici谩tica y de esfuerzos espirituales.
Ibn Arabi no se conform贸 con esta develaci贸n, no se content贸 con ella, no se consider贸 un 鈥渁ventajado鈥 en comparaci贸n con los caminantes a los que todav铆a nada ha sido revelado. Era consciente de que esta revelaci贸n no era m谩s que el principio del recorrido, la linde del valle que recorre el monte de la sabidur铆a, que se debe escalar a base de ejercicios, combate y esfuerzos espirituales para alcanzar la cima de la perfecci贸n humana infinita. Ibn Arabi ha cambiado el pensamiento com煤n suf铆, al considerar el 鈥渇ruto鈥 de los precedentes [=iluminaci贸n] como una 鈥渟emilla鈥 que necesita la atenci贸n y el cuidado de ejercicios y de esfuerzo para poder echar ra铆ces, para que su tronco se enderece y sus ramas se extiendan.
Para hacer crecer la 鈥渟emilla鈥 de la gracia divina [=iluminaci贸n], Ibn Arabi quiso conocer y frecuentar a los grandes maestros suf铆s de Al-Andalus y del Magreb en general, para aprender y crecer en su sabidur铆a.
Habiendo experimentado la iluminaci贸n, el gran sheij no quiso conocer a los maestros suf铆s para alcanzar estas iluminaciones, sino para saber cu谩l era la actitud que deb铆a tomar frente a los mensajes del mundo invisible y c贸mo hacer que las iluminaciones fueran una facultad permanente en vez de un suceso accidental que le sorprendiera de vez en cuando.
Quince a帽os despu茅s del primer retiro, tuvo lugar un acontecimiento mayor. Por primera vez, vemos como Ibn Arabi vive estando despierto 鈥渓a separaci贸n del esp铆ritu del cuerpo鈥, como ocurre con una persona que est谩 dormida. Nos cuenta que en el a帽o 590 H., mientras estaba en T煤nez haciendo la oraci贸n junto al imam, entro en la Morada de la Enorme Tierra (el Mundo Imaginal), inconscientemente lanz贸 un grito, todo el que lo oy贸 tambi茅n se qued贸 inconsciente. Las mujeres que se encontraban en las terrazas cercanas se desmayaron, algunas cayeron al patio, pero no se hicieron da帽o alguno.
Ibn Arabi fue el primero en recuperar la consciencia y encontrar a todo el mundo inconsciente, tras un rato fueron recuperando sus esp铆ritus y 茅l les pregunt贸: 鈥溌縌u茅 os ha ocurrido?鈥. Y ellos le respondieron: 鈥溌res t煤 el que nos tienes que contar qu茅 te ha pasado! Has lanzado un grit贸 que ha provocado lo que est谩 ante tus ojos鈥. 脡l les dijo: 鈥淧or Dios, no me he dado cuenta de que he lanzado un grito (3)鈥.
De esta forma, tras su primer retiro, Ibn Arabi sigui贸 contemplando manifestaciones del mundo imaginal con el ojo del coraz贸n mientras que 茅l se encontraba en este mundo material. Cuando alcanz贸 la edad de treinta a帽os, su esp铆ritu se desprendi贸 de su cuerpo, guardando un lazo et茅reo, y entr贸 en el mundo imaginal. Este mundo se convirti贸 en parte de su vida y los tres mundos (4) se abrieron uno sobre otro a trav茅s del mundo imaginal.
La naturaleza del mundo imaginal
El 鈥渕undo imaginal鈥 est谩 presente en casi toda la obra de Ibn Arabi, sobre todo, tras el a帽o 590 H. Para ilustrar esto, debemos decir que su enciclopedia suf铆 鈥淎l Fut没h芒t al makkiyya鈥 comienza con un serm贸n (6) que relata los detalles de un sue帽o sublime que tuvo lugar en el mundo imaginal manifestado en el mundo invisible. Dedica decenas de p谩ginas en sus escritos, adem谩s de su obra 鈥淎l Isra Ila Maqam al Asra鈥 (escrita en el 594 H., a sus 34 a帽os), a hablar de sus viajes terrestres y de sus ascensiones celestes que tuvieron lugar en el mundo imaginal. Adem谩s de todo esto, dedica el cap铆tulo octavo de las Fut没h芒t (7) para presentar el mundo imaginal, su naturaleza, su localizaci贸n, su entrada y sus formas de entrar, sus habitantes, sus ciudades, etc.
Explicaremos de forma breve lo expuesto anteriormente:
路 驴Qu茅 es el mundo imaginal?

Palmera en San Baudelio de Berlanga (Soria)
El mundo imaginal es un mundo distinto, un mundo de im谩genes visibles, pero no tangibles, que se encuentra entre los dos mundos que constituyen la existencia universal y a los que se parece: el mundo visible y el mundo invisible.
Seg煤n los textos de Ibn Arabi, ese mundo intangible fue formado a partir de la arcilla del tama帽o de un grano de s茅samo que sobr贸 de la arcilla de la palmera que fue creada a su vez de los restos de la arcilla de Ad谩n (paz sobre 茅l). A partir de ese grano, Dios, a 脡l la gloria, extendi贸 una Enorme Tierra, donde meti贸 toda la creaci贸n: el Trono y lo que contiene, el Kursi (pedestal), los cielos y la tierra y lo que hay bajo la tierra, los para铆sos y los infiernos, y todo es como un anillo en el desierto (8).
路 驴D贸nde se encuentra el mundo imaginal?
El mundo imaginal es un mundo 铆stmico (barzaji), existente e inexistente al mismo tiempo. Esto quiere decir que es un mundo que no tiene localizaci贸n exacta en el mapa del universo. Como contrapartida, puede manifestarse en lugares de los otros dos mundos, es decir, en el mundo invisible y en el mundo visible.
路 驴C贸mo entra el hombre en este mundo sin espacio, ni lugar?
El hombre entra en 茅l con su esp铆ritu o con su cuerpo et茅reo, no con su cuerpo natural, ya sea despierto o dormido. El sue帽o es una experiencia com煤n a todos los hombres, durante el sue帽o el esp铆ritu se separa del cuerpo natural manteni茅ndose unido a 茅l por un lazo et茅reo flexible. Entonces, comienza sus viajes a trav茅s del mundo imaginal que se asimila a todas las im谩genes de cosas abstractas y tangibles, m贸viles e inm贸viles. En ese momento ve todo lo que se le permite ver, despu茅s vuelve a trav茅s de ese lazo a su cuerpo, despert谩ndolo.
Sin embargo, la entrada en el mundo imaginal estando despierto es una experiencia excepcional. Cedemos la palabra a Ibn Arabi para que nos cuente qu茅 ocurre: 鈥淓sta tierra [=el mundo imaginal] no acepta ning煤n cuerpo humano natural hecho de arcilla. Cuando los conocedores entran en ella, lo hacen con sus esp铆ritus y no con sus cuerpos. Abandonan sus cuerpos en el mundo de abajo. En esta tierra, formas extraordinarias de belleza inaudita vigilan las v铆as de entrada a nuestro mundo de tierra y de cielo, de para铆so y de infierno. Cuando alguno de los conocedores, sea humano, genio, 谩ngel o habitante del para铆so, quiere entrar para adquirir conocimiento despoj谩ndose de su cuerpo, se encuentra con estas formas encargadas de la vigilancia en la entrada de las v铆as. Ellas se le acercan y le ofrecen un h谩bito conveniente a su estaci贸n, lo toman y le pasean por esta tierra para que tome asiento donde le plazca鈥 (9)鈥. Este extracto nos muestra que este mundo imaginal tiene cuatro puertas, cada una de ellas abierta a un lado del universo. Los humanos, los genios, los 谩ngeles y los habitantes del para铆so entran por esas puertas: una se abre a la tierra, otra al cielo, otra al para铆so y otra al infierno. Los guardianes del mundo imaginal son los responsables de cada puerta y de cada persona que entra.
En cuanto a la raz贸n que llevar铆a a un humano a entrar en el mundo imaginal, se estudiar谩 en la siguiente secci贸n del texto.

La funci贸n del mundo imaginal

La creaci贸n divina es una operaci贸n determinada, no absurda. En efecto, cada criatura tiene un papel y una funci贸n en este universo. Adem谩s, el mundo imaginal no es un lujo existencial, cumple un papel en la vida de las personas y varias funciones, cuatro de ellas nos interesan de forma especial en el contexto de nuestro estudio.
a. El mundo imaginal ofrece una sabidur铆a inspirada a trav茅s de un sistema de s铆mbolos.
El mundo imaginal es un campo visible para cualquier persona que entra en 茅l, despierta o en sue帽os, tambi茅n se le llama 鈥淭ierra de la Verdad鈥 (10). Este campo no es un espacio pasivo, sino un colaborador activo en la operaci贸n reveladora, ofrece a quien contempla im谩genes que representan las nociones abstractas.
Por ejemplo, la 芦ciencia禄, noci贸n abstracta y sin forma, en el contexto de una visi贸n prof茅tica se revestir谩 de diferentes formas simb贸licas que necesitar谩n la interpretaci贸n de un experto. Por esta raz贸n, cuando el Profeta (paz sobre 茅l) bebi贸 de la leche en un sue帽o y le dio el resto a Omar (que Dios se complazca en 茅l), el Profeta (paz sobre 茅l) interpret贸 la leche como el s铆mbolo de la ciencia. Jos茅 (paz sobre 茅l) tambi茅n interpret贸 el sue帽o del rey egipcio, que hab铆a visto siete vacas flacas que devoraban a siete vacas gordas, como siete a帽os de abundancia seguidos de siete a帽os de hambruna (11).
Este rey supo que aquel sue帽o no era una imaginaci贸n ps铆quica, sino que se trataba de una visi贸n real que llevaba un mensaje prof茅tico referido al futuro. Por este motivo, busc贸 a alguien que descifrase los s铆mbolos del sue帽o para poder actuar de la forma m谩s conveniente. He ah铆 una clara prueba de que la buena recepci贸n del saber que procede del mundo invisible a trav茅s de un sue帽o cambia la vida de una persona, o incluso la de una sociedad o de toda una regi贸n.
Ibn Arabi cuenta centenares de visiones y de sue帽os, la m谩s conocida tuvo lugar en el 597 H., en Bug铆a durante el mes de Ramad谩n (antes de su partida definitiva a Oriente). En efecto, se vio unido en matrimonio con todas las estrellas del cielo y con todas las letras del alfabeto. Un experto en interpretaci贸n de sue帽os declar贸 que el sue帽o de Ibn Arabi anunciaba que la persona que lo ha tenido recibir铆a una parte de las ciencias celestes, de las ciencias ocultas y de los misterios de los astros y de las letras como persona alguna recibir铆a en su 茅poca.
Otro ejemplo es su entrada en el mundo imaginal, durante su estancia en la Meca, o su encuentro con un grupo de personas, momento en el que la tierra y los edificios temblaron fuertemente, al parar de temblar, le dieron sus condolencias por la muerte de su hija F谩tima. Le informaron de que un temblor en presencia de un visitante indica su muerte o la muerte de alg煤n familiar, y que ese temblor era por la muerte de su hija (12).
b. El mundo imaginal facilita un espacio virtual para los encuentros espirituales a trav茅s del tiempo.
Cuando el esp铆ritu humano se desprende del cuerpo natural a causa de la muerte, pasa al mundo 铆stmico (barzaj) a la espera de la resurrecci贸n. Los conocedores aseguran que los esp铆ritus de los hombres en el mundo 铆stmico no tienen la misma libertad de movimiento. Unos pocos de entre ellos que podr铆an dejar el barzaj para viajar a trav茅s de los mundos y del tiempo, pueden entrar en contacto con el mundo de los vivos a trav茅s del mundo imaginal, ese otro mundo que los une, ya sea en sue帽os o despiertos. Ibn Arabi relat贸 varios encuentros reales, que tuvo mientras se encontraba dentro del mundo imaginal, con profetas y grandes maestros suf铆s que hab铆an muerto siglos antes.
c. El mundo imaginal ayuda a la ascensi贸n del hombre que pasa de un conocimiento te贸rico al conocimiento experimentado.
Los grandes maestros suf铆s afirman la existencia de varios niveles de certitud: el nivel m谩s bajo es la certeza te贸rica (Ilm Al Yaqin), que es la aceptaci贸n intelectual de un sujeto por medio de pruebas. Por ejemplo, cuando una persona tiene la certeza, en base a sus lecturas, de la posibilidad te贸rica de ir a la luna y del hecho de que una persona haya aterrizado en la luna con un cohete espacial. El segundo nivel ser铆a la 鈥渧isi贸n鈥 de la certeza (Ayn Al Yaqin), que es cuando una persona ve con sus propios ojos el objeto de conocimiento. Si seguimos con el mismo ejemplo, dir铆amos que equivale a ver con tus propios ojos las fotos de la luna, del cohete espacial, de la persona que anda por la luna y de todo lo que sea visible de este acontecimiento mundial. El tercer nivel es la certeza vivida (Haqq Al Yaqin), cuando la persona experimenta el objeto de conocimiento y lo vive, no se contenta con verlo. Es decir, cuando toma el cohete espacial, va a la luna y camina sobre ella, atravesando as铆 distancias en el espacio, experimentando la diferencia de presi贸n atmosf茅rica, etc.
Por lo tanto, este mundo imaginal, existente e inexistente, visible e intangible, facilita un espacio 鈥渧irtual鈥 que permite que el caminante viva y experimente el objeto de su certeza te贸rica (la presencia de 谩ngeles, la resurrecci贸n, el juicio, el para铆so y el infierno).
d. La entrada en la 鈥淭ierra de la Verdad鈥 abre la puerta a la aceptaci贸n intelectual de una posibilidad que superar铆a toda l贸gica formal
La entrada en el mundo imaginal constituye un momento crucial en la vida de un maestro suf铆, pues esta experiencia le hace ver que la l贸gica formal s贸lo es eficaz para la comprensi贸n del mundo f铆sico y material, y que resulta deficiente para conocer los mundos et茅reos y para conocer a Dios, a 脡l la gloria. La persona que entre en el mundo imaginal (Tierra de la Verdad) comprobar谩 que todo lo que el intelecto consider贸 imposible en ese mundo terreno es posible en esta tierra. Que Dios, a 脡l la gloria, puede reunir a los contrarios, puede hacer que dos cuerpos est茅n presentes en dos lugares, que el accidente exista por s铆 mismo sin necesidad de esencia (13) y que el peque帽o contenga al grande sin que el grande meng眉e, ni el peque帽o crezca.

NOTAS

(1) La ense帽anza isl谩mica de aquella 茅poca inclu铆a la memorizaci贸n del Cor谩n, el Hadiz, las ciencias del Cor谩n, las recitaciones del Cor谩n, El Fiqh y sus reglas y la lengua 谩rabe, entre otras cosas.
2) El develamiento o levantamiento del velo es la capacidad de ver los significados invisibles y la verdad de las cosas por su existencia o su ausencia tras el velo.
Al Jurjani, At Ta鈥檙ifat, Dar Al Kitab Al Arabi, Beyrouth, p. 277.
Suad Al Hakim, Al Mo鈥檍am As Sufi, Dar Dandara, Beyrouth, 1981, p. 662 y siguientes.
3) Al Fut没h芒t al makkiyya, Tomo 1, p. 616.
4) Al Fut没h芒t al makkiyya, Tomo 1, p. 173, traducci贸n de Claude Addas in Claude Addas, Ibn ‘Arabi, ou la qu锚te du soufre rouge, Paris, Gallimard 1989, p. 149.
5) Los tres mundos son el mundo material, el mundo invisible y el mundo imaginal.
6) F, 1/2, p. 6.
7) F, 1/126-131.
8) Al Fut没h芒t al makkiyya, Tomo 1, p. 126.
9) Al Fut没h芒t al makkiyya, Tomo 1, p. 127.
10) Al Fut没h芒t al makkiyya, Tomo 1, p. 126.
11) Alusi贸n al vers铆culo 43 de la sura de Jos茅: 芦El rey dijo: 鈥淗e visto [en sue帽os] siete vacas gordas siendo devoradas por siete vacas flacas, y siete espigas verdes y otras tantas secas. 隆Dignatarios! 隆Aclaradme mi sue帽o, si es que sois capaces de interpretar sue帽os!鈥澛.
12) Al Fut没h芒t al makkiyya, Tomo 1, p. 129
13) Al Fut没h芒t al makkiyya, Tomo 1, p. 130

Fuente

Translate »