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Eugenio Salguero y las cabañuelas en Capilerilla

El agua cae en una pequeña finca situada a la entrada de Capilerilla, junto a Pitres, en plena Alpujarra. Eugenio Salquero riega su almáciga.-o simentera- con el sistema de careo que a lo largo de miles de años ha convertido La Alpujarra en un vergel: Guía el agua para regar, primero, y que se filtre, después.

Eugenio tiene mas de 85 años y, cuando llega agosto, antes de la salida del sol, toma papel y lápiz y observa el cielo. Hace cabañuelas o, lo que es lo mismo, con métodos tradicionales intenta predecir el tiempo atmosférico a largo plazo. Las nubes, el viento, el agua, las estrellas, y hasta si se ve o no el mar desde la Sierra le hablan del tiempo que habrá, mes a mes, durante el próximo año a la manera que lo hacía su abuelo. «El clima está muy mal. La gente como yo lo observa. Las estrellas Cabrillas, que eran siete, han desaparecido. Muchas estrellas han desaparecido. Luceros también han desaparecido. Todo esto es de la contaminación que hay», zanja.

Aunque, como cada día, se ha levantado a las seis para atender a gallinas, conejos, cerdos y mulas, ahora se mueve azada en mano como un bailarín de claqué. Hablamos durante varias horas sobre por qué hace agricultura ecológica por convicción «todos los venenos que le ponga a la tierra me los como yo», sobre cómo este año hay más agua y fuentes, acerca de por qué y cómo reproduce sus semillas y su avena autóctona, por qué usar mulos y vacas para labrar, y distintos aperos. Durante años Eugenio estuvo muy atento a cada detalle de riego y para que no caiga en el olvido antes de marchar me lee un pedazo de su Constitución y su ley.

Abandono Capilerilla saciada de comer y beber viandas y vino hechos a la manera de siempre, y le doy las gracias.

LAS CABAÑUELAS son el método tradicional para predecir el tiempo a largo plazo y mes a mes. Se basan en la tradición heredada y la experiencia del experto, que suele ser un hombre de campo. En España se usó este sistema hasta mediados del siglo pasado pero ya apenas se utiliza. El experto en cabañuelas observa los primeros 24 días de agosto para pronosticar el tiempo de los siguientes doce meses; los primeros doce días pronostican los meses desde agosto y los siguientes doce sirven para hacer el cálculo es al revés.

Trabajando en el campo para seguir viviendo de la forma más natural, Eugenio Salguero Quirantes, conocido también como el ‘Hombre del Tiempo’ de Capilerilla, comenzó a ayudar a su familia hace ocho décadas, Vive de la forma más natural y menos artificial y se llama Eugenio Salguero Quirantes, nacido hace 88 años en el pueblo de Capilerilla, llamado hasta hace décadas Capilerilla de Ferreira, anejo del municipio alpujarreño de La Taha. Eugenio, como se encuentra bien de salud y no le gusta estarse quieto sigue trabajando en el campo para no perder la costumbre y consumir productos naturales y ecológicos. Eugenio, el ‘Hombre del Tiempo’ de Capilerilla, tiene dos hijos, cuatro nietos y una biznieta. Su señora Isabel falleció en 1977.

Eugenio pudo ir a la escuela quince noches nada más porque empezó a trabajar en la agricultura a los ocho años. Quince meses después comenzó a guardar ovejas en la sierra. Su padre se llamaba Manuel y su madre Carmen. Eugenio es el mayor de seis hermanos. Hizo la mili en Granada solo seis meses por ser excedente de cupo.

Eugenio Salguero casi siempre ha trabajado en el campo y en la ganadería. Cuando tenía 27 años y un mes de edad contrajo matrimonio. A Alemania se fue a trabajar a una fábrica de materiales en 1962 y allí estuvo dos años y nueve meses. Eugenio volvió a su terruño al tener conocimiento que su mujer, había enfermado. Eugenio, aparte de labrar sus fincas, algunas de viñedos, ha llegado a tener 29 vacas, entre otros animales. Ahora sigue teniendo mucho campo, una bodega familiar, dos mulos, seis cabras y un macho, una perra llamada ‘Leona’, varios gatos y gallinas ponedoras.

También, el ‘incansable’ Eugenio, tiene por costumbre cebar y poner grandes y hermosos en la cuadra de su vivienda del tiempo de los moriscos, cuatro lechoncillos adquiridos en una granja de Pinos del Valle. En el mes de mayo los suele comprar y en Navidad los suele sacrificar para el gasto de la casa y para su familia. Los marranos, que suelen pesar cada uno unas veinte arrobas, son alimentados con productos del campo. Además, Eugenio, predice el tiempo a través de las cabañuelas. Mirando al cielo sabe desentrañar los misterios del tiempo atmosférico. Eugenio espera que este año llueva bastante según las cabañuelas.

“En Capilerilla residen pocas personas, pero antes –según Eugenio- residían cerca de 200 personas. Yo recuerdo cuando iban a la escuela de mi pueblo 23 niños. Luego, la escuela se convirtió en una ermita y la casa de la maestra en la vivienda de un extranjero. También, cuando yo joven había un bar que vendía comestibles, una iglesia con torre pero ya sin techo, pastores y muchos agricultores. También, a los dos años de finalizar la Guerra Civil, se llevaron a Pitres las piedras del recinto religioso de Capilerilla para arreglar algunas casas y la iglesia. En aquellos tiempos los vecinos de Capilerilla se alumbraban con candiles y velas. Las mujeres lavaban la ropa en el lavadero y, entre otras cosas, las fiestas se celebraban y se siguen realizando en honor a nuestro patrón San Francisco de Paula».

Hijos del cielo: Las huellas del cosmos en la cultura humana

Es este un libro revolucionario, único, polémico. En él, Cristina Martín, periodista de investigación de larga trayectoria, aborda la estrecha conexión entre el Cielo –y sus múltiples manifestaciones– y la Tierra.

Demuestra cómo ha habido siempre en la Tierra un vínculo especial con esos seres superiores, que eran
alados, poderosos, bellos, fuertes, con autoridad, inteligencia y conocimiento, muy lejos del estereotipo que se ha difundido en la cultura popular. ¿Cómo establece esta conexión? A través de la conquista del espacio, que representa el regreso al origen.

Todo se lo debemos a los dioses, seres superiores que descendieron del cielo en astronaves más brillantes que el sol. A partir de las enseñanzas recibidas por ellos hemos conseguido evolucionar, pero el origen de la civilización humana son los dioses del Cielo.

A veces, los #libros te encuentra en forma de regalo #maravilloso. Gracias, Cristina Martín Jiménez, por este increíble #regalo, este puente he recibido un regalo #excepcional. Un pequeño-gran libro sobre «Hijos del Cielo. Las huellas del Cosmos en la Cultura humana». el detallazo que ha tenido sorprendiéndome con este bonito regalo!!!,

Es genial recibir regalos como éste. Fue una excepcional charla ¡#Gracias – شُكراً! 
#libros #Hijosdelcielo #sumeria #historia #misterio #conocimiento#cristinamartinjimenez #escritora








Viaje al S. XVI por las Alpujarras

La alcaldesa de Laujar de Andarax, Almudena Morales ha informado tras una reunión con los directores del Congreso Internacional “Recordar la Guerra, Construir la paz”, Margarita Birriel y Raúl Ruiz, y con técnicas de la Diputación Provincial de Almería que Laujar de Andarax se convertirá durante ese fin de semana en un campamento del siglo XVI con una Recreación Histórica que complementará las conferencias, talleres y exhibiciones. Continue Reading








LIBRO DE I LOVE ALPUJARRA

Páginas que muestran el lado más desconocido de la Alpujarra, el libro ‘Ruta A-348’ hace un recorrido por los municipios anónimos de la comarca, Aurelio Fernández y Celestino López, Arquitectos Técnicos, amantes de la fotografía y naturales de Narila y Cádiar respectivamente, han emprendido su segunda aventura con objeto de seguir dando a conocer todos y cada uno de los rincones que guarda esta comarca, en esta ocasión apostando por la Alpujarra menos conocida. Tras el éxito de su primer libro I Love Alpujarra. Continue Reading








El ‘puerto’ de Pitres | Alpujarra

Un ‘puerto‘ de mar a 1.200 metros de altitud, se encuentra hermanado oficialmente con el puerto marítimo de Motril desde hace varios lustros. El ‘puerto’ de mar del municipio alpujarreño de Pitres, situado a 1.200 metros de altitud, está hermanado con el puerto de Motril desde hace varios lustros. La por entonces autoridad portuaria de Motril, Ángel Díaz Sol, y otras personalidades asistieron a los actos de hermanamiento y a la inauguración del ‘paseo marítimo’ de Pitres junto a la carretera.


Pitres es un bello pueblo de montaña situado en las faldas de Sierra Nevada. Este pueblo, junto con Capilerilla, Atalbéitar, Mecina, Mecinilla, Fondales y Ferreirola forman el municipio de La Taha. A los vecinos de Pitres les llaman ‘bárbaros’ desde que lucharon con mucho poderío y todas sus fuerzas en el Barranco de la Sangre contra los moriscos sublevados.

Una vez, en el siglo XIX, un diputado se atrevió prometer a los vecinos de Pitres un puerto de mar. Dice la leyenda que cuando el político les preguntó en broma en un mitin sobre que deseaban para su pueblo, ellos respondieron bromeando que un puerto de mar. El candidato a cortes, con la misma ironía les contesto: “concedido lo tenéis”, aunque les advirtió que para ello sería necesario remolcar el agua en jerpíles y espuertas de esparto desde la playa de Motril. Los vecinos se negaron a ello, pero desde entonces se dice que Pitres tiene puerto de mar aunque le falte el agua y todo lo demás.

El Ayuntamiento de La Taha estudió la fórmula para poder solicitar a Puertos del Estado que, al menos de forma simbólica, reconociera a Pitres como puerto marítimo y lo incluyera en su catálogo oficial, “porque la leyenda sigue estando viva en el municipio y puede servir también de reclamo y atractivo turístico”, manifestó la primera autoridad de La Taha.

En Pitres existe una cofradía de pescadores que, y entre otras cosas, se dedica a degustar sardinas asadas en las fiestas de San Roque. El 19 de diciembre de 1998 los vecinos de Pitres se vistieron de gala porque no todos los días un pueblo encaramado a una montaña puede inaugurar su particular ‘puerto de mar’ con barco y todo donado por la Asociación Cultural Rebalaje de La Rábita y perteneciente a Machín, el pescador.

A este acto acudieron el por entonces presidente del Parlamento Andaluz, Javier Torres Vela, diputados, senadores, delegados de la Junta, cantaores flamencos y hasta el mismísimo director del Puerto de Motril, Julián Maganto, que fueron debidamente cumplimentados por el entonces alcalde de La Taha, José Jesús García.

Desde entonces el ‘puerto’ de Pitres tiene ‘puerto de mar’ y un ‘paseo marítimo’. Ya va faltando menos. Todo se andará. Solo falta mucha agua para que se pueda navegar, varios barcos y un faro para iluminar. Puede que algún día, con esto de los adelantos la leyenda del ‘puerto’ de Pitres se haga realidad.

ideal








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